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TEMA 2.1.4.

LEGISLACIÓN DE AGUAS EN RELACIÓN A LA CALIDAD DEL AGUA. LA DIRECTIVA


91/271/CEE. EL REAL DECRETO-LEY 11/1995, DE 28 DE DICIEMBRE Y EL REAL
DECRETO 509/1996, DE 15 DE MARZO. LAS ZONAS SENSIBLES: LA RESOLUCIÓN DE 25
DE MAYO DE 1998. VERTIDOS. DECLARACIÓN DE VERTIDOS. AUTORIZACIONES DE
VERTIDO. EL PLAN NACIONAL DE CALIDAD DE LAS AGUAS: SANEAMIENTO Y
DEPURACIÓN, 2007-2015: CONTENIDO Y SITUACIÓN ACTUAL.

EL REAL DECRETO–LEY 11/1995 DE 28 DE DICIEMBRE, Y EL REAL DECRETO


509/1996 DE 15 DE MARZO:
Real Decreto-Ley 11/1995 por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las
aguas residuales urbanas:

Definiciones:

a) «Aguas residuales urbanas»: Las aguas residuales domésticas o la mezcla de éstas con aguas residuales
industriales o con aguas de escorrentía pluvial.
b) «Aguas residuales domésticas»: Las aguas residuales procedentes de zonas de vivienda y de servicios,
generadas principalmente por el metabolismo humano y las actividades domésticas.

c) «Aguas residuales industriales»: Todas las aguas residuales vertidas desde locales utilizados para
cualquier actividad comercial o industrial, que no sean aguas residuales domésticas ni aguas de escorrentía
pluvial.

d) «Aglomeración urbana»: Zona geográfica formada por uno o varios municipios, o por parte de uno o varios
de ellos, que por su población o actividad económica constituya un foco de generación de aguas residuales que
justifique su recogida y conducción a una instalación de tratamiento o a un punto de vertido final.

e) «Sistema colector»: Todo sistema de conductos que recoga y conduzca las aguas residuales urbanas, desde
las redes de alcantarillado de titularidad municipal, a las estaciones de tratamiento.

f) «1 h-e (habitante equivalente»: La carga orgánica biodegradable con una demanda bioquímica de oxígeno
de cinco días (DBO 5), de 60 gramos de oxígeno por día.
g) «Tratamiento primario»: El tratamiento de aguas residuales urbanas mediante un proceso físico o físico-
químico que incluya la sedimentación de sólidos en suspensión, u otros procesos en los que la DBO 5 de las
aguas residuales que entren, se reduzca, por lo menos, en un 20 por 100 antes del vertido, y el total de sólidos
en suspensión en las aguas residuales de entrada se reduzca, por lo menos, en un 50 por 100.

h) «Tratamiento secundario»: El tratamiento de aguas residuales urbanas mediante un proceso que incluya
un tratamiento biológico con sedimentación secundaria u otro proceso, en el que se respeten los requisitos que
se establecerán reglamentariamente.
i) «Tratamiento adecuado»: El tratamiento de las aguas residuales urbanas mediante cualquier proceso o
sistema de eliminación, en virtud del cual las aguas receptoras cumplan después del vertido, los objetivos de
calidad previstos en el ordenamiento jurídico aplicable.

j) «Fangos»: Los lodos residuales, tratados o no, procedentes de las instalaciones de tratamiento de aguas
residuales urbanas.

k) «Zona sensible»: Medio o zona de aguas declaradas expresamente con los criterios que se establecerán
reglamentariamente.

l) «Zona menos sensible»: Medio o zona de aguas marinas declaradas expresamente con los criterios que se
establecerán reglamentariamente.

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m) «Estuario»: La zona de transición, en la desembocadura de un río, entre las aguas dulces y las aguas
costeras.
Este Real Decreto-Ley también establece el programa obligatorio para disponer sistemas colectores y los
distintos tratamientos:

Otras consideraciones muy importantes a tener en cuenta son:

1. Si no se estima justificado el sistema colector (ninguna ventaja medioambiental o coste excesivo), las CC.
AA. podrán establecer sistemas individuales o adecuados, con un nivel de protección ambiental análogo.
2. Por problemas técnicos, Aglomeraciones Urbanas con más de 15.000 h-e pueden solicitar a la Comisión
Europea ampliación de plazo para el Tratamiento Secundario hasta 31/12/2005.

3. Por problemas de aplicación de Tratamiento Biológico a bajas temperaturas, en Aglomeraciones Urbanas


de alta montaña (a más de 1.500 m), las CC.AA. pueden establecerse Tratamientos menos rigurosos,
siempre que los vertidos correspondientes no perjudiquen al medio ambiente.
4. Por último, se prohíbe el vertido de fangos en aguas continentales desde su entrada en vigor y en aguas
marítimas a partir del 1 de enero de 1999.

Real Decreto 509/96 de desarrollo del Real Decreto-ley 11/1995, por el que se establecen las
normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas:
Algunos aspectos importantes de este RD:

a) Los h-e se calculan a partir del valor medio diario de carga orgánica biodegradable, correspondiente a la
semana de máxima carga del año.

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b) Los vertidos procedentes de Tratamientos Secundarios o equivalentes deben cumplir los requisitos fijados
en el siguiente cuadro:

c) Los vertidos procedentes de Tratamientos en Zonas Sensibles o que las pudieran afectar, deben cumplir los
requisitos fijados en las tablas anterior y siguiente:

d) Serán declaradas “Zonas Sensibles” y “Zonas Menos Sensibles” las masas de agua incluidas en los
supuestos establecidos en el Anexo II. (Ver siguiente apartado).

e) La declaración de dichas zonas se revisará al menos cada 4 años.

f) Los vertidos de las aguas residuales industriales en los sistemas de recogida y conducción o en las
instalaciones de depuración serán objeto del tratamiento previo que sea necesario.

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LAS ZONAS SENSIBLES: LA RESOLUCIÓN DE 25 DE MAYO DE 1998:

La competencia para declarar estas zonas queda como sigue:


a) La Administración General del Estado en cuencas hidrográficas intercomunitarias.

b) Las CC. AA. en las cuencas hidrográficas intracomunitarias y además todas las Zonas Menos Sensibles
(aguas costeras).

Se deberán revisar las declaraciones de zonas sensibles y zonas menos sensibles al menos cada 4
años.
Una vez declarada una zona sensible, se establece un plazo de 7 años para cumplir los requisitos
correspondientes a dicha zona.
Por último, la Resolución de 25 de mayo de 1998 declara las Zonas Sensibles e identifica los núcleos de
población que vierten a las mismas y tienen más de 10.000 h-e.

En la actualidad, el número de Zonas Sensibles declaradas oficialmente en el territorio nacional es de 392, de


las que 174 corresponden a zonas sensibles intercomunitarias y 218 a zonas sensibles intracomunitarias.

Las Zonas Normales son el resto de zonas, es decir todas aquellas que no son sensibles.

Zonas sensibles:
Se considerará que un medio acuático es zona sensible si puede incluirse en uno de los siguientes grupos:

a) Lagos, lagunas, embalses, estuarios y aguas marítimas que sean eutróficos o que podrían llegar a ser
eutróficos en un futuro próximo si no se adoptan medidas de protección.

«Eutrofización»: el aumento de nutrientes en el agua, especialmente de los compuestos de N o de P, que


provoca un crecimiento acelerado de algas y especies vegetales superiores, con el resultado de trastornos no
deseados en el equilibrio entre organismos presentes en el agua y en la calidad del agua a la que afecta.
Podrán tenerse en cuenta los siguientes elementos en la consideración del nutriente que deba ser reducido
con un tratamiento adicional:
1. Lagos y cursos de agua que desemboquen en lagos, lagunas, embalses, bahías cerradas que tengan un
intercambio de aguas escaso y en los que, por lo tanto, puede producirse una acumulación. En dichas
zonas conviene prever la eliminación de P a no ser que se demuestre que dicha eliminación no tendrá
consecuencias sobre el nivel de eutrofización. También podrá considerarse la eliminación de N cuando
se realicen vertidos de grandes aglomeraciones urbanas.
2. Estuarios, bahías y otras aguas marítimas que tengan un intercambio de aguas escaso o que reciban
gran cantidad de nutrientes. Los vertidos de aglomeraciones pequeñas tienen normalmente poca
importancia en dichas zonas, pero para las grandes aglomeraciones deberá incluirse la eliminación de P
y/o N a menos que se demuestre que su eliminación no tendrá consecuencias sobre el nivel de
eutrofización.
b) Aguas continentales superficiales destinadas a la obtención de agua potable que podrían contener una
concentración de nitratos superior a 50 mg/l.
c) Masas de agua en las que sea necesario un tratamiento adicional al tratamiento secundario para cumplir lo
establecido en la normativa comunitaria.

Zonas menos sensibles:


Un medio o zona de agua marina podrá catalogarse como zona menos sensible cuando el vertido de aguas
residuales no tenga efectos negativos sobre el medio ambiente debido a la morfología, hidrología o condiciones
hidráulicas específicas existentes en esta zona.
Al determinar las zonas menos sensibles, se tomará en consideración el riesgo de que la carga vertida pueda
desplazarse a zonas adyacentes y ser perjudicial para el medio ambiente.

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Para determinar las zonas menos sensibles se tendrán en cuenta los siguientes elementos:
Bahías abiertas, estuarios y otras aguas marítimas con un intercambio de agua bueno y que no tengan
eutrofización o agotamiento del oxígeno, o en las que se considere que es improbable que lleguen a desarrollarse
fenómenos de eutrofización o de agotamiento del oxígeno por el vertido de aguas residuales urbanas.

TIPOS DE VERTIDOS Y ÓRGANOS COMPETENTES:

El art. 100 del RDL 1/2001 define el concepto de vertido como:


A los efectos de la presente Ley, se considerarán vertidos los que se realicen directa o indirectamente en las
aguas continentales, así como en el resto del dominio público hidráulico, cualquiera que sea el procedimiento o
técnica utilizada. Queda prohibido, con carácter general, el vertido directo o indirecto de aguas y de productos
residuales susceptibles de contaminar las aguas continentales o cualquier otro elemento del dominio público
hidráulico, salvo que se cuente con la previa autorización administrativa.

Son «vertidos directos» la emisión directa de contaminantes a las aguas continentales o a cualquier otro
elemento del dominio público hidráulico, así como la descarga de contaminantes en el agua subterránea mediante
inyección sin percolación a través del suelo o del subsuelo.

Son «vertidos indirectos» tanto los realizados en aguas superficiales a través de azarbes, redes de colectores
de recogida de aguas residuales o de aguas pluviales o por cualquier otro medio de desagüe, o a cualquier otro
elemento del dominio público hidráulico, así como los realizados en aguas subterráneas mediante filtración a través
del suelo o del subsuelo.

Nota: En el caso de que el vertido tenga por destino las aguas subterráneas, se considera vertido indirecto si
se realiza mediante filtración a través del suelo o del subsuelo (vertido al terreno).
Existen una serie de Casos especiales que merecen ser destacados:

• Vertidos a canales de riego: se considera que los canales de riego transportan un elemento del DPH, el
agua, proveniente por ejemplo de un cauce, lago, embalse o laguna, por lo que los vertidos a dichas
conducciones son vertidos directos al DPH.

• Vertidos a Ramblas: otro caso especial son los vertidos directos a ramblas, que tienen la doble
consideración de vertidos directos (a aguas superficiales en las épocas en que el cauce lleve agua, o al DPH
en la época en la que el cauce se encuentre seco) y de vertidos indirectos a subterráneas.

• Vertidos indirectos a las aguas superficiales con especial incidencia para la calidad del medio
receptor: de acuerdo con el art. 245.4 del RDPH, si los vertidos indirectos a las aguas superficiales
conllevan una especial incidencia para la calidad del medio receptor (riesgo para el buen estado ecológico),
en el caso de que por parte de los Órganos autonómicos o locales se comunique su existencia al Organismo
de cuenca o éste detecte su presencia (identificación del vertido indirecto como causa de problemas en el
medio receptor), han de ser informados favorablemente por el Organismo de cuenca previamente al
otorgamiento de la preceptiva autorización por parte de los citados Órganos autonómicos o locales.
Según el art. 245 del Reglamento del DPH es posible distinguir de manera resumida entre:

1. Vertidos Directos a las aguas superficiales: vertidos en cauces, lagos o embalses.


2. Vertidos Directos a las aguas subterráneas: a través de pozos o sondeos conectados directamente a
acuíferos (inyección sin percolación).

3. Vertidos Indirectos a las aguas superficiales: azarbes, vertidos a colectores.


4. Vertidos Indirectos a las aguas subterráneas: vertidos al terreno y posterior filtración.

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ÓRGANO COMPETENTE
TIPO DE
DESTINO
VERTIDO Cuencas Cuencas
intercomunitarias intracomunitarias

Aguas superficiales (cauces, canales de riego, Organismos de Admón. Hidráulica


etc) o cualquier otro elemento del DPH Cuenca autonómica
DIRECTO
Organismos de Admón. Hidráulica
Aguas subterráneas
Cuenca autonómica

Aguas superficiales (azarbes y canales de Organismos de Admón. Hidráulica


desagüe) Cuenca autonómica

Aguas superficiales (red de alcantarillado o Organismo Órgano autonómico


INDIRECTO
de colectores) autonómico o local o local

Organismos de Admón. Hidráulica


Aguas subterráneas
Cuenca autonómica

Admón. Hidráulica
TODOS Aguas costeras y de transición Órganos autonómicos
autonómica

DECLARACIÓN DE VERTIDOS:
En cumplimiento del art. 246 del Reglamento del DPH, El procedimiento para obtener la Autorización de
vertido se iniciará mediante solicitud del titular de la actividad, y con la Declaración de vertido según modelo
aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

La Declaración de Vertido contendrá al menos los siguientes extremos:

a. Características de la actividad causante del vertido.


b. Localización exacta del punto donde se produce el vertido.

c. Características cualitativas, cuantitativas y temporales del vertido.

d. Descripción de las instalaciones de depuración y evacuación del vertido.

e. Proyecto, suscrito por técnico competente, de las obras e instalaciones de depuración o eliminación que, en
su caso, fueran necesarias
f. Petición, en su caso, de imposición de servidumbre forzosa de acueducto o de declaración de utilidad
pública, a los efectos de expropiación forzosa, acompañada de la identificación de predios y propietarios
afectados.
En los términos que señala el art. 253 apartados 1 y 2 del Reglamento del DPH, cuando vaya a realizarse un
vertido de naturaleza urbana o asimilable, procedente de núcleos aislados de población inferior a 250
habitantes equivalentes y sin posibilidad de formar parte de una aglomeración urbana, la solicitud de
autorización deberá ir acompañada de la declaración simplificada de vertido.

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AUTORIZACIONES DE VERTIDO:
En función del tipo de vertido del que se trate existen tres procedimientos administrativos para la
tramitación de autorizaciones de vertido:
v Procedimiento general de autorización.

v Procedimiento simplificado de autorización, cuando se cumplan la totalidad de las siguientes condiciones:


vertidos de naturaleza urbana o asimilable, procedentes de núcleos aislados de población, con carga
contaminante inferior a 250 h-e, antes de depuración y sin posibilidad de formar parte de una
aglomeración urbana en los términos del Real Decreto Ley 11/1995.
v Procedimiento de autorización de vertido para vertidos afectados por la Ley 16/2002, de Prevención y
Control Integrados de la Contaminación (IPPC).

Las autorizaciones de vertido tendrán un plazo máximo de vigencia de 5 años, renovables


sucesivamente, siempre que cumplan las normas de calidad y objetivos ambientales exigibles en cada momento.

En el caso de las autorizaciones de vertido reguladas por el régimen de la Ley 16/2002 (Ley IPPC), aunque
el plazo máximo de la Autorización Ambiental Integrada sea de 8 años, la autorización de vertido
no puede superar el plazo máximo de 5.
Como caso particular, cabe señalar que, en casos excepcionales, por razones de sequía o en situaciones
hidrológicas extremas, los Organismos de Cuenca podrán modificar, con carácter general, las condiciones de
vertido a fin de garantizar los objetivos de calidad.

En su art. 108, el RDL establece que, en caso de constitución de Empresas de Vertido para conducir,
tratar y verter aguas residuales de terceros, la autorización debe incluir, además de las condiciones exigidas con
carácter general, las siguientes:
• La admisibilidad de los vertidos.

• Las tarifas máximas y su actualización.


• La obligación de constituir fianza.
Por último, en lo que se refiere a los vertidos marinos, el art. 108 bis señala que la protección de las aguas
marinas tendrá por objeto interrumpir o suprimir gradualmente los vertidos, las emisiones y las pérdidas de
sustancias peligrosas prioritarias, con el objetivo último de conseguir concentraciones en el medio marino cercanas
a los valores básicos por lo que se refiere a las sustancias de origen natural y próximas a cero por lo que respecta a
las sustancias sintéticas artificiales.

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EL PLAN NACIONAL DE CALIDAD DE LAS AGUAS: SANEAMIENTO Y DEPURACIÓN,
2007-2015: CONTENIDO Y SITUACIÓN ACTUAL.
El Consejo de Ministros, en su reunión del 8 de junio de 2007, dio el visto bueno al Plan Nacional de
Calidad de las Aguas: Saneamiento y Depuración 2007-2015 que fue elaborado el Ministerio de Medio
Ambiente (actual Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), en colaboración con las
Comunidades Autónomas.

El nuevo Plan daba respuesta tanto a los objetivos no alcanzados por el anterior como a las nuevas
necesidades planteadas por la Directiva Marco del Agua y por el Programa A.G.U.A. (Actuaciones para la Gestión
y Utilización del Agua).

El PNCA está estructurado en dos grandes bloques:


• Actuaciones que no se han acometido en el Plan Nacional de Saneamiento y Depuración (1995-2005).
• Actuaciones nuevas como consecuencia de nuevos requerimientos y de la necesidad de garantizar el grado
de conformidad alcanzado.

Según los últimos datos publicados en el documento Perfil Ambiental de España 2011 (el documento del Perfil
Ambiental de España 2012 no recoge ningún dato al respecto), en 2010 el grado de conformidad de la carga
contaminante de aguas residuales tratadas en planta (estaciones depuradoras) según los criterios establecidos en la
Directiva 91/271/CEE, alcanzó un 84%.

Dado que no existen datos más recientes publicados en España, debemos acudir al último Informe de la
Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité
de las Regiones Séptimo informe de la Comisión sobre la aplicación de la Directiva sobre el
tratamiento de las aguas residuales urbanas (91/271/CEE):

• Cumplimiento art. 3 (sistemas colectores): 97,7 %

• Cumplimiento art. 4 (tratamientos secundarios): 85,9 %

• Cumplimiento art. 5 (tratamientos más rigurosos): 54,2 %

LEY DE PREVENCIÓN Y CONTROL INTEGRADOS DE LA CONTAMINACIÓN:


Actualmente: Real Decreto Legislativo 1/2016, por el que se aprueba el TR de la Ley de prevención y control
integrados de la contaminación.

El ámbito de aplicación de la Ley, tal y como se recoge en su art. 2 se extiende a las instalaciones de
titularidad pública o privada en las que se desarrolle alguna de las actividades industriales que se enumeran en el
anejo 1 de la Ley y que, en su caso, alcancen los umbrales de capacidad establecidos en el mismo. Quedan fuera
del ámbito de aplicación de la Ley las instalaciones o parte de las instalaciones utilizadas para la
investigación, desarrollo y experimentación de nuevos productos y procesos.

La autorización ambiental integrada es la nueva figura autonómica de intervención ambiental que se crea para
la protección del medio ambiente en su conjunto. Se articula un procedimiento administrativo complejo que
integra todas las autorizaciones ambientales existentes relativas a:

- Producción y gestión de residuos, incluidas las de incineración.


- Vertidos a las aguas continentales y desde tierra al mar.

- Así como otras exigencias de carácter ambiental contenidas en la legislación sectorial, incluidas las
referidas a los compuestos orgánicos volátiles.

El plazo máximo para resolver las solicitudes de estas autorizaciones será de 9 meses.

En cuanto a su duración, las autorizaciones ambientales integradas se concedían por un plazo máximo de 8
años y se renovaban por períodos sucesivos, previa solicitud del interesado.

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Es el órgano ambiental competente, mediante un procedimiento simplificado, quien garantiza la
adecuación de la autorización. Así, las autorizaciones se revisarán dentro los 4 años siguientes a la
publicación de las conclusiones relativas a las MTD.

Definiciones de la Ley:

1. Autorización ambiental integrada: la resolución escrita del órgano competente de la Comunidad


Autónoma en la que se ubique la instalación, por la que se permite, a los efectos de la protección del medio
ambiente y de la salud de las personas, explotar la totalidad o parte de una instalación, bajo determinadas
condiciones destinadas a garantizar que la misma cumple el objeto y las disposiciones de esta ley. Tal
autorización podrá ser válida para una o más instalaciones o partes de instalaciones que tengan la misma
ubicación.
2. Autorizaciones sustantivas: las autorizaciones de industrias o instalaciones industriales que estén legal o
reglamentariamente sometidas a autorización administrativa previa, de conformidad con el artículo 4 de la Ley
21/1992, de 16 de julio, de Industria. En particular, tendrán esta consideración las autorizaciones establecidas
en la Ley 54/1997, de 27 de noviembre, del Sector Eléctrico; en la Ley 34/1998, de 7 de octubre, del Sector de
Hidrocarburos, y en el capítulo II de la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre protección de la
seguridad ciudadana, en lo referente a las instalaciones químicas para la fabricación de explosivos.

3. Instalación: cualquier unidad técnica fija en donde se desarrolle una o más de las actividades industriales
enumeradas en el anejo 1 de la presente Ley, así como cualesquiera otras actividades directamente
relacionadas con aquellas que guarden relación de índole técnica con las actividades llevadas a cabo en dicho
lugar y puedan tener repercusiones sobre las emisiones y la contaminación.

4. Instalación existente: cualquier instalación en funcionamiento y autorizada con anterioridad a la fecha de


entrada en vigor de la presente Ley, o que haya solicitado las correspondientes autorizaciones exigibles por la
normativa aplicable, siempre que se ponga en funcionamiento a más tardar doce meses después de dicha fecha.
5. Modificación sustancial: cualquier modificación realizada en una instalación que, en opinión del órgano
competente para otorgar la autorización ambiental integrada y de acuerdo con los criterios establecidos en el
artículo 10, apartados 4 y 5, pueda tener repercusiones perjudiciales o importantes en las personas y el medio
ambiente.

6. Modificación no sustancial: cualquier modificación de las características o del funcionamiento, o de la


extensión de la instalación, que, sin tener la consideración de sustancial, pueda tener consecuencias en la
seguridad, la salud de las personas o el medio ambiente.

7. Titular: cualquier persona física o jurídica que explote total o parcialmente, o posea, la instalación.
8. Órgano competente para otorgar la autorización ambiental integrada: el órgano designado por la
Comunidad Autónoma en la que se ubique la instalación objeto de la autorización. En tanto no se produzca
una designación específica por parte de la Comunidad Autónoma, se entenderá competente el órgano de dicha
Administración que ostente las competencias en materia de medio ambiente.

9. Contaminación: la introducción directa o indirecta, mediante la actividad humana, de sustancias,


vibraciones, calor o ruido en la atmósfera, el agua o el suelo, que puedan tener efectos perjudiciales para la
salud humana o la calidad del medio ambiente, o que puedan causar daños a los bienes materiales o deteriorar
o perjudicar el disfrute u otras utilizaciones legítimas del medio ambiente.

10. Sustancia: los elementos químicos y sus compuestos, con la excepción de las siguientes sustancias:
1.º) Las sustancias radiactivas reguladas en la Ley 25/1964, de 29 de abril, sobre energía nuclear.
2.º) Los organismos y microorganismos modificados genéticamente, tal como se definen en el artículo 2 de la
Ley 9/2003, de 25 de abril, por la que se establece el régimen jurídico de la utilización confinada, liberación
voluntaria y comercialización de organismos modificados genéticamente, y haciendo uso de las técnicas de
modificación genéticas previstas en el artículo 3 del Real Decreto 178/2004, de 30 de enero, por el que se aprueba
el reglamento general para el desarrollo y ejecución de la Ley 9/2003, de 25 de abril, por la que se establece el

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régimen jurídico de la utilización confinada, liberación voluntaria y comercialización de organismos modificados
genéticamente.

11. Emisión: la expulsión a la atmósfera, al agua o al suelo de sustancias, vibraciones, calor o ruido procedentes
de forma directa o indirecta de fuentes puntuales o difusas de la instalación.

12. Valores límite de emisión: la masa o la energía expresada en relación con determinados parámetros
específicos, la concentración o el nivel de una emisión, cuyo valor no debe superarse dentro de uno o varios
períodos determinados.

13. Normas de calidad medioambiental: el conjunto de requisitos establecidos por la normativa aplicable que
deben cumplirse en un momento dado en un entorno determinado o en una parte determinada de éste.
14. Parámetros o medidas técnicas equivalentes: parámetros o medidas de referencia que, con carácter
supletorio o complementario, se considerarán cuando las características de la instalación no permitan una
determinación adecuada de valores límite de emisión o cuando no exista normativa aplicable.

15. Mejores técnicas disponibles: la fase más eficaz y avanzada de desarrollo de las actividades y de sus
modalidades de explotación, que demuestren la capacidad práctica de determinadas técnicas para constituir la
base de los valores límite de emisión y otras condiciones de la autorización destinadas a evitar o, cuando ello
no sea practicable, reducir las emisiones y el impacto en el conjunto del medio ambiente y la salud de las
personas. A estos efectos se entenderá por:

1.º) “Técnicas”: la tecnología utilizada junto con la forma en que la instalación esté diseñada, construida,
mantenida, explotada y paralizada.

2.º) “Técnicas disponibles”: las técnicas desarrolladas a una escala que permita su aplicación en el contexto
del sector industrial correspondiente, en condiciones económica y técnicamente viables, tomando en consideración
los costes y los beneficios, tanto si las técnicas se utilizan o producen en España como si no, siempre que el titular
pueda tener acceso a ellas en condiciones razonables.

3.º) “Mejores”: las técnicas más eficaces para alcanzar un alto nivel general de protección del medio
ambiente en su conjunto.

16. Público: cualquier persona física o jurídica, así como sus asociaciones, organizaciones y grupos constituidos
con arreglo a la normativa que les sea de aplicación.

17. Personas interesadas:

1.º Todos aquellos en quienes concurran cualquiera de las circunstancias previstas en el artículo 31 de la Ley
30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común.
2.º Cualesquiera personas jurídicas sin ánimo de lucro que cumplan los siguientes requisitos:

Que tengan entre los fines acreditados en sus estatutos la protección del medio ambiente en general o la de
alguno de sus elementos en particular, y que tales fines puedan resultar afectados por la toma de una decisión
sobre la concesión o revisión de la Autorización Ambiental Integrada o de sus condiciones.

Que lleve dos años legalmente constituida y venga ejerciendo de modo activo las actividades necesarias para
alcanzar los fines previstos en sus estatutos.
Que según sus estatutos desarrolle su actividad en un ámbito territorial que resulte afectado por la instalación
para la que se solicita la autorización ambiental integrada.

18. Documento de referencia MTD: documento resultante del intercambio de información organizado con
arreglo al artículo 13 de la Directiva 2010/75/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de noviembre
, sobre las Emisiones Industriales, elaborado para determinadas actividades, en el que se describen, en
particular, las técnicas aplicadas, las emisiones actuales y los niveles de consumo, las técnicas que se tienen en
cuenta para determinar las mejores técnicas disponibles, así como las conclusiones relativas a las MTD y las
técnicas emergentes, tomando especialmente en consideración los criterios que se enumeran en el anejo 3.

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19. Conclusiones sobre las MTD: decisión de la Comisión Europea que contiene las partes de un documento
de referencia MTD donde se establecen las conclusiones sobre las mejores técnicas disponibles, su descripción,
la información para evaluar su aplicabilidad, los niveles de emisión asociados a las mejores técnicas
disponibles, las mediciones asociadas, los niveles de consumo asociados y, si procede, las medidas de
rehabilitación del emplazamiento de que se trate.
20. “Niveles de emisión asociados con las mejores técnicas disponibles”: el rango de niveles de emisión
obtenido en condiciones normales de funcionamiento haciendo uso de una de las mejores técnicas disponibles o
de una combinación de las mejores técnicas disponibles, según se describen en las conclusiones sobre las MTD,
expresado como una media durante un determinado período de tiempo, en condiciones de referencia
específicas.

21. Técnica emergente: una técnica novedosa para una actividad industrial que, si se desarrolla
comercialmente, puede aportar un nivel general más alto de protección del medio ambiente o al menos el
mismo nivel de protección del medio ambiente y unos ahorros de costes superiores a los que se obtendrían con
las mejores técnicas disponibles actuales.
22. Sustancias peligrosas: sustancias o mezclas definidas en el artículo 3, del Reglamento (CE) nº 1272/2008
del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado
de sustancias y mezclas.

23. Informe base o de la situación de partida: es el informe de la situación de partida que contiene la
información sobre el estado de la contaminación del suelo y las aguas subterráneas por sustancias peligrosas
relevantes.

24. Inspección ambiental: toda acción llevada a cabo por la autoridad competente o en nombre de ésta para
comprobar, fomentar y asegurar la adecuación de las instalaciones a las condiciones de las autorizaciones
ambientales integradas y controlar, en caso necesario, su repercusión ambiental. Se incluyen en esta definición,
entre otras acciones: las visitas in situ, la medición de emisiones, la comprobación de informes internos y
documentos de seguimiento, la verificación de autocontroles, la comprobación de técnicas usadas y la
adecuación de la gestión ambiental de la instalación. El fin de la inspección es garantizar el cumplimiento de
la normativa ambiental de las actividades o instalaciones bajo el ámbito de aplicación de esta norma.
25. Suelo: la capa superior de la corteza terrestre, situada entre el lecho rocoso y la superficie, compuesta por
partículas minerales, materia orgánica, agua, aire y organismos vivos y que constituye la interfaz entre la
tierra, el aire y el agua, lo que le confiere capacidad de desempeñar tanto funciones naturales como de uso. No
tendrán tal consideración aquellos permanentemente cubiertos por una lámina de agua superficial.

26. Contaminación: la introducción directa o indirecta, mediante la actividad humana, de sustancias,


vibraciones, calor o ruido en la atmósfera, el agua o el suelo, que puedan tener efectos perjudiciales para la
salud humana o la calidad del medio ambiente, o que puedan causar daños a los bienes materiales o deteriorar
o perjudicar el disfrute u otras utilizaciones legítimas del medio ambiente.

27. Emisión: la expulsión a la atmósfera, al agua o al suelo de sustancias, vibraciones, calor o ruido procedentes
de forma directa o indirecta de fuentes puntuales o difusas de la instalación.

28. Aguas subterráneas: todas las aguas que se encuentran bajo la superficie del suelo en la zona de saturación
y en contacto directo con el suelo o el subsuelo.

29. Aves de corral: las aves de corral tal como se definen en el artículo 2,4 del Real Decreto 1888/2000, de 22 de
noviembre, por el que se establecen condiciones de sanidad animal aplicables a los intercambios comunitarios y
las importaciones de aves de corral y de huevos para incubar procedentes de países terceros.
30. Residuo: cualquier residuo, como queda definido en el artículo 3 a) de la Ley 22/2011, de 28 de julio 31.
Residuo peligroso: cualquier residuo peligroso, como se define en el artículo 3.e) de la Ley 22/2011, de 28 de
julio

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