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PAUTAS PARA LA PREDICACIÓN PÚBLICA

1. Cuando le toque atender un exhibidor, una mesa o un quiosco, debe esforzarse por ser de
trato afectuoso, amable y atrayente. Aunque no aborde directamente a la gente, una sonrisa cálida y
el contacto visual adecuado son fundamentales (be pág. 125). Si una persona se fija en el exhibidor,
procure iniciar una conversación con ella, quizás diciéndole: “¿Se ha preguntado alguna vez qué
dice la Biblia sobre este tema?”. Si está predicando de modo informal a poca distancia, puede dirigir
la atención de la gente hacia el exhibidor o la mesa (km 11/14 pág. 2). Evite utilizar innecesaria-
mente dispositivos electrónicos o conversar demasiado con sus compañeros, ya que estas activida-
des podrían hacerlo menos eficiente.

2. Si una persona interesada está dispuesta a proporcionar sus datos de contacto, un publicador
deberá atenderla sin demora con el objetivo de empezar un curso bíblico. Si la persona vive fuera
del territorio de la congregación o habla otro idioma, encárguese de que le den seguimiento los pu-
blicadores de la congregación que corresponda. Siempre que sea posible y práctico, siga cultivando
el interés de la persona hasta que un publicador de la localidad se comunique con ella.

3. En caso de que alguien pregunte cómo se sostiene nuestra obra, explíquele que puede enviar
donativos a la dirección que aparece en las publicaciones, o dirigirlo al sitio jw.org para más infor-
mación. Por motivos de seguridad personal y en vista del carácter voluntario de nuestro ministerio,
no deben colocarse cajas de contribuciones ni aceptarse donaciones.

4. Exhibición de publicaciones. Hace falta buen juicio para evitar que nuestras publicaciones
se desperdicien, se entreguen indiscriminadamente o se usen mal (km 12/11 pág. 2). El exhibidor
debe estar ordenado y mantener una apariencia impecable. Aunque no se exponen Biblias, se puede
tener una reserva por si alguien pide una o demuestra sincero interés por la verdad. Además, se debe
tener (pero no exhibir) una pequeña cantidad del folleto Jehová desea que vuelva para beneficio de
los inactivos que se acerquen al exhibidor.

5. Seguridad en los lugares donde se realiza la predicación pública. Normalmente se asig-


narán a dos o más publicadores juntos. Manténgase alerta. Las condiciones de una zona normalmen-
te segura pueden cambiar inesperadamente (Prov. 22:3; Ecl. 4:10, 12). Por motivos de seguridad,
por lo general es mejor poner los exhibidores y mesas de tal forma que nadie pueda acercarse por
detrás. En algunos lugares, los publicadores podrán colocarse de espaldas a una pared u orientar los
exhibidores en direcciones opuestas de modo que los hermanos queden de espaldas. Quienes estén
predicando informalmente en el área próxima al exhibidor deben estar atentos a lo que ocurre cerca
de él. Si están en una zona con tráfico de vehículos, coloquen los exhibidores y mesas detrás de
barreras de hormigón o de otra protección siempre que sea posible.

6. Perturbadores. En lugar de discutir con ellos, mantenga la calma y la cordialidad al tiempo


que intenta terminar la conversación amablemente. Podría ser mejor retirarse si la persona insiste en
perturbar la paz o se encoleriza. Si lanza amenazas, tal vez haya que irse y dejar atrás, momentá-
neamente, el equipo para la predicación pública. En situaciones extremas podría ser necesario recu-
rrir a las autoridades.

7. Expulsados. Si se encuentra con un expulsado que desea volver a la congregación, obtenga


sus datos de contacto y asegúrele que se los entregará a los ancianos de la zona donde él vive.

8. Periodistas. En términos generales, es mejor que no concedan entrevistas personales. Más


bien, diríjanlos a las secciones “Prensa” o “Sobre nosotros” de jw.org, donde encontrarán informa-
ción sobre la obra de los testigos de Jehová. Entréguenles los datos de contacto del periodista a los
ancianos con una breve explicación de lo que quería saber.

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