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Marco Antonio Briones Gutiérrez


Teléfonos: 930 222 805
brionesgutierrezmarco@gmail.com

PUNTOS DE CULTURA

Cusco, marzo 2017


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CONTENIDO

I. “Puntos de Cultura”, política cultural pública emblemática.


1.1 Los Puntos de Cultura en el PESEM 2017-2021 MC.
1.2 Compromiso latinoamericano.
II. La Ley de Promoción de los Puntos de Cultura- Ley N° 30487
2.1 La definición de Punto de Cultura.
2.2 Requisitos para ser reconocido como un Punto de Cultura.
2.3 Principios de la promoción de los Puntos de Cultura.
2.4 Mecanismos para la promoción de los Puntos de Cultura
2.5 Ejes de la actividad de los Puntos de Cultura.
III. La concepción de Punto de Cultura.
3.1 Local y recursos.
3.2 Intercambio.
3.3 Comunicación.
3.4 Autonomía y protagonismo.
IV. La Red es imprescindible en los Puntos de Cultura.
4.1 Definición de Red de Puntos de Cultura en el Reglamento de la Ley N°
30487.
4.2 La fórmula PC= (a+p) r de Célio Turino.
V. Puntos de Cultura, la Cultura Viva y el Buen Vivir.
5.1 El concepto de Cultura en UNESCO.
5.2 El concepto de Cultura Viva. (Cultura + Naturaleza= Cultura Viva)
VI. Las dimensiones de la Cultura.
6.1 La dimensión simbólica.
6.2 La dimensión ciudadana.
6.3 La dimensión económica.
6.4 Las 4E de la política Puntos de Cultura.
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I. “PUNTOS DE CULTURA”, POLÍTICA CULTURAL PÚBLICA EMBLEMÁTICA.

1.1 Los Puntos de Cultura en el PESEM 2017-2021 MC

En el Capítulo II del PESEM 2017-2021 MC, Escenario Apuesta al 2021, Variable


Estratégica N° 8 – Desarrollo de Activos Culturales, se lee: “En el país, el Programa
Nacional Puntos de Cultura ha logrado posicionarse como una Política Cultural
emblemática a nivel Latinoamericano. La implementación de esta política ha significado
el esfuerzo de contar con un marco institucional que permite una gestión eficiente y
descentralizada del Programa, instaurándose como una Política Pública de cumplimiento
compartido con los gobiernos regionales y locales, a través de los diversos
mecanismos de participación democrática contribuyendo al empoderamiento y
protagonismo de la sociedad civil organizada. El incremento del presupuesto asignado al
Programa y a la inversión realizada por los diferentes niveles de gobierno ha logrado
mejorar las condiciones de infraestructura y equipamiento con las que trabajan las
organizaciones articuladas en la Red de Puntos de Cultura. Así mismo, a través de alianzas
estratégicas con las principales universidades públicas y privadas del país se ha logrado
implementar un programa de forma integral en gestión cultural.”

1.2 Compromiso latinoamericano.

En el Dictamen N° 37 de la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural- Periodo Anual de


Sesiones 2015-2016, del Congreso de la República, se manifiesta que: “El impacto y
reconocimiento de iniciativas de promoción de la Cultura Viva y la Ciudadanía Intercultural,
como lo son los Puntos de Cultura, han sido reafirmadas en los siguientes ámbitos
internacionales: - Mercosur: XXXIV Reunión de Ministros de Cultura, quienes
propusieron “Contribuir a generar una Red Regional de Puntos de Cultura o
instituciones similares”. (Junio, 2012) - Parlamento Andino: Declaración “Sobre el
desarrollo de una política pública de Cultura Viva Comunitaria en la Comunidad Andina”.
(Mayo 2013) - Secretaría General Iberoamericana: Aprobación del Programa Ibercultura
Viva, durante la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, Panamá
Octubre del 2013.

Teniendo como antecedente la aprobación en el Parlamento del Mercosur (Parlasur), del


01 de diciembre del 2009, el Anteproyecto de Norma MERCOSUR/PM/SO/APN.02/2009-
PUNTOS DE CULTURA DEL MERCOSUR, a ser “puesto a consideración de los
respectivos parlamentos nacionales”.

II.LA LEY DE PROMOCIÓN DE LOS PUNTOS DE CULTURA.

El 15 de julio del 2016 fue promulgada la Ley N° 30487 “Ley de Promoción de los Puntos
de Cultura”. La promulgación de esta ley es el resultado de cuatro años de trabajo continuo
y conjunto con las organizaciones que forman parte de la Red Nacional de Puntos de
Cultura. Ella permitirá: a) Fomentar el acceso a la producción, disfrute y difusión de diversas
manifestaciones culturales como un derecho para todos los ciudadanos y ciudadanas a lo
largo de territorio nacional, priorizando a las poblaciones más vulnerables de nuestro país.
b) Generar mecanismos concretos que permitan hacer un uso más eficiente de los recursos
públicos para la promoción de las organizaciones reconocidas como Puntos de Cultura por
el Ministerio de Cultura.; c) Potenciar el trabajo de las organizaciones culturales
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comunitarias que ya vienen trabajando a favor de su comunidad; a través del impulso de


una red de intercambios y sinergias para su fortalecimiento. (Fuente: Ministerio de Cultura)

2.1 La definición de Punto de Cultura.


La Ley N° 30487 “Ley de Promoción de los Puntos de Cultura” en su Artículo 3 define un
Punto de Cultura en los siguientes términos: “Es toda organización sin fines de lucro,
reconocida por el Ministerio de Cultura como tal, que trabaja desde el arte y la cultura de
modo autogestionario, colaborativo y sostenido, promoviendo el ejercicio de los derechos
culturales y el desarrollo local, contribuyendo a la construcción de una sociedad más
inclusiva, democrática y solidaria que reconozca y valore su diversidad, memoria y potencial
creativo.”

Los Puntos de Cultura van desde grupos de arte comunitario (danza, teatro, circo, artes
visuales, recursos audiovisuales, fotografía y otros), así como organizaciones vinculadas a
la recuperación de lenguas indígenas, saberes ancestrales y protección e impulso del
patrimonio arqueológico. Todos tienen en común que encuentran en el arte y la cultura el
camino para impactar positivamente en los ciudadanos y comunidades con las que trabajan.

2.2 Requisitos para ser reconocido como un Punto de Cultura.

En la Propuesta de Reglamento todavía puesta a consideración, el Artículo N° 10


establece:
El procedimiento de registro y reconocimiento como Punto de Cultura es de evaluación
previa, sujeto al silencio administrativo positivo. La Dirección General de Industrias
Culturales y Artes, o la que haga sus veces, evalúa las solicitudes tomando en cuenta los
siguientes criterios:
1. Que la organización solicitante haya realizado una labor, de mínimo dos (2) años,
enmarcada desde las artes y/o las diferentes expresiones culturales con incidencia
comunitaria positiva.
2. Que la organización solicitante tenga una práctica sustentada en la autogestión.
3. Que la organización solicitante cuente con mínimo de dos (2) miembros activos en la
gestión de la organización.
4. La evaluación se realizará aplicando el enfoque intercultural.

2.3 Principios de la promoción de los Puntos de Cultura.

En el Art. N° 5 de la Ley de Promoción de Puntos de Cultura.se establecen los siguientes


principios:

a. Alianza Estado- Puntos de Cultura. Los PdC son aliados para garantizar el
ejercicio de los derechos culturales y fomentar una cultura de paz. El Estado fomenta
el trabajo articulado con ellas.
b. Autonomía de las organizaciones. La promoción se funda en el reconocimiento
del rol que juegan los PdC en el desarrollo integral individual y colectivo,
reconociéndolos como protagonista de los cambios que generan y respetando la
autonomía de los procesos culturales que fomentan.
c. Diálogo y participación. La promoción se basa en el concepto de ciudadanía activa
y en la participación comprometida y responsable de los actores involucrados.
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2.4 Mecanismos para la promoción de los Puntos de Cultura.

En el Artículo N° 6 de la Ley de Promoción de Puntos de Cultura, Ley N° 30487 se establece


:

a. Protagonismo y visibilidad. Incorporación a la RED de Puntos de Cultura y


participación en las acciones que sobre el particular implementa el Ministerio de
Cultura, plataforma WEB del programa, medios de comunicación masivos del
estado y diversos recursos de comunicación impulsados por el Ministerio de Cultura.
b. Financiamiento a través de convocatorias a concursos de proyectos. El
Ministerio de Cultura está facultado para conceder premios dinerarios no
reembolsables con cargo a su presupuesto.
c. Capacitaciones, intercambios y generación de conocimientos. Espacios de
formación, intercambio de experiencias, encuentros regionales y nacionales,
descentralizados, estudios sobre el aporte de la cultura al desarrollo humano. Se
realizarán alianzas con universidades, centros de investigación.
d. Monitoreo y acompañamiento. De todas las actividades de los Puntos de Cultura,
ajustándose al Reglamento de la Ley.

2.5 Ejes de la actividad de los Puntos de Cultura.

1. Reconocimiento y protagonismo. Reconocimiento oficial y compromiso por generar


una gestión participativa y bajo criterios de co responsabilidad. A la fecha se han reconocido
a 271 Puntos de Cultura en 22 regiones del país. Además, se ha realizado el I Encuentro
Nacional de Puntos de Cultura (Cusco, 2013) y los Encuentros Macro Regionales de la
Amazonía (San Martín, 2014), Sur (Cusco, 2014), Norte (La Libertad, 2015), Centro (Junín,
2015) y Lima-Callao (Lima, 2015); que han articulado a más de 300 agentes culturales y
han permitido construir 5 Agendas Macro Regionales orientadoras para la acción
compartida del programa.
2. Co-gestión y financiamiento de proyectos .Compromiso por generar mecanismos y
condiciones para el desarrollo de proyectos que permitan mejorar el acceso hacia la
ciudadanía. Se han coorganizado 61 proyectos, que ha implicado una inversión de más de
S/ 420 000 que han permitido llegar a más de 110 000 ciudadanos y movilizar a 500 actores
aliados.
3. Fortalecimiento de capacidades y gestión del conocimiento. Desarrollo de diversas
estrategias con el fin de elevar las capacidades de gestión, sistematización de resultados y
comunicación. Se han desarrollado 9 "Aynis culturales”, talleres de gestión cultural
comunitaria, que han permitido llegar a más de 300 gestores culturales progresivamente: 4
talleres en el 2013 (Tacna, Cajamarca, Arequipa y San Martín), 4 talleres en el 2014
(Amazonas, La Libertad, Ayacucho y Puno) y 1 taller en el 2016 (Ancash). En la actualidad
se está desarrollando en versión piloto el I Programa de formación en gestión cultural
comunitaria con docentes nacionales e internacionales, en alianza con la Universidad
Antonio Ruiz de Montoya.
4. Articulación y Comunicación. Visibilizar el rol y aporte de los Puntos de Cultura en la
sociedad. Se han desarrollado 2 ediciones de la Semana de los Puntos de Cultura a nivel
nacional (2014 y 2016) que han involucrado acciones en espacio público, talleres,
conversatorios y festivales abiertos a la ciudadanía. Cada edición de los Puntos de Cultura
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ha movilizado a 45 Puntos de Cultura, y ha permitido desarrollar acciones en al menos 15


regiones.

Fuente: Página WEB del Ministerio de Cultura. (Puntos de Cultura- Inclusión y ciudadanía
desde el Arte y la Cultura.)

III. LA CONCEPCIÓN DE PUNTO DE CULTURA.

Célio Turino- creador de la propuesta “Puntos de Cultura” – los conceptúa como “la unidad,
la base de una red, sin dimensiones o forma pre-determinadas. El Punto es independiente de
la forma, pero se realiza en el espacio y es, por tanto, localizable e identificable en el
territorio. Como la Cultura también es una abstracción, la mejor palabra para dar forma a un
concepto igualmente abstracto sería Punto, o punctos, que, en latín se refiere a un lugar
determinado en el que se da la intersección de condiciones para realizaciones específicas.
Basta una pequeña señal para que la cultura ocurra, pero como ella también es infinita, sería
necesaria la utilización de una palabra que representase esa señal sin límites y que, al mismo
tiempo, estuviese constituido por infinitas partes. De ahí el Punto de Cultura, como una forma
de expresión de la micro-red, realizada en el territorio.”

“Un Punto de Cultura condensa la Cultura Viva en la medida en que sus acciones se desarrollan
con autonomía y protagonismo. O sea, no podemos interpretar un Punto de Cultura como
un simple punto de conexión, apenas como un punto de recepción e irradiación de
cultura, y sí como un espacio libre para la interpretación y realización de la cultura. Un
punto de ebullición, en el que ocurren cambios cualitativos, que dependen de las
condiciones de presión y temperatura. De esta forma, cada Punto es diferente del otro,
pues, en cada uno, las realidades son distintas. Las personas, las historias, los recursos,
el ambiente, las condiciones, todo es diferente; pero al mismo tiempo igual, o próximo, y
hay que identificar estos puntos de aproximación.
“Si en la forma cada Punto de Cultura es diferente entre sí, en la esencia todos son muy
parecidos. Para comenzar, hay que tener alguien (o varios) con mucha potencia, con mucha
voluntad, con mucho compromiso. No importa si la persona es del local o no, lo que importa es
el compromiso, la disposición y la perseverancia (hay que perseverar mucho para que la cultura
ocurra).
3.1 Local y recursos
“¿Local? Puede ser el coro de una plaza, la sombra de un árbol, un garaje, un quiosco, una
casa abandonada, y también un centro cultural muy bien equipado (¿por qué no?). ¿Recursos?
Primero los de dentro, los de la propia comunidad, las voluntades, la creatividad; pero
eso solo no basta, hay que colocar el Estado a servicio de su pueblo, y la cultura es un
derecho básico, por eso los gobiernos deben prever presupuesto para asegurar la acción
cultural en las comunidades; pero no un recurso de “fuera para adentro”, que ya viene
en formatos listos, elaborados por gestores públicos que conocen poco la realidad local,
y sí recursos para que la propia comunidad desarrolle su acción conforme sus deseos y
necesidades, un recurso para que la cultura se realice “de dentro para afuera”.

3.2 Intercambio.
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“Sin intercambio, sin cambio, la cultura no se realiza, no progresa y solo retrocede; hay que
tener disposición para, además de fortalecer la identidad, también ejercitar la alteridad; trocas
de todos los modos, de todas las formas, con todas las gentes, fue así como nos realizamos
como humanidad, y así recuperaremos nuestra humanidad. “
3.3 Comunicación.
“La cultura solo se realiza a partir de una acción comunicativa, sea una simple palabra,
expresión o deseo fijado en una caverna para que las generaciones futuras sepan que alguien
pasó por allí; la comunicación ocurre solo a partir de un mensaje, una cultura por tanto, pues,
sin cultura que transmitir, no hay lo que comunicar; de esta forma cultura y comunicación
deben caminar juntas, pues cuando una se distancia de la otra, alguien impone su cultura
sobre los demás. Después, es juntar todo, personas, conocimientos, creatividad, curiosidad,
local, recursos, intercambios y comunicación. Así se coloca la cultura en movimiento: con
referencias, preservando e inventando, con formación, producción, creación y difusión.”
3.4 Autonomía y protagonismo
“Autonomía es libertad, es la capacidad de gobernarse por los propios medios y, en este sentido,
es la propia realización de la voluntad humana de autodeterminarse. Sin embargo, cuanto más
avanzan las civilizaciones en la explotación de los recursos y en la construcción de sistemas de
distribución y control de los recursos, más se aleja la humanidad de la autonomía. Cultura no
es siempre sinónimo de liberación, pues también hay cultura que oprime, la historia de
la colonización de América Latina es prueba viva de ello. Así, como forma de dominación,
ella también se vale de los mismos mecanismos de heteronimia empleados por los poderes
político, económico, religioso o social: dependencia, sumisión y subordinación.”
“Una cultura que libera necesita caminar en sentido opuesto, no pudiendo ser paternalista,
patriarcal, asistencialista. Es difícil, pues incluso personas, movimientos y partidos que se
presentan como progresistas y libertarios normalmente ceden a la tentación de perpetuarse en
el mando a partir de la reproducción de relaciones de dependencia, sumisión y subordinación
de los otros. Pero hay que perseverar y cultivar los medios para que las personas ejerciten su
autonomía, de modo que gestionen libremente sus vidas y a partir de sus propias elecciones.”
“Para ello, además de la autonomía, hay que fomentar el protagonismo de las comunidades.
Del latín proto– principal, primero – y agonistes– luchador. Hay que asumir el palco, hay que
hablar con la propia voz, hay que tomar la narrativa de la historia “para sí”. Protagonismo es
otro componente del cual una acción cultural que se pretenda emancipadora nunca podrá
prescindir. El “indio por el indio”, “el joven de las calles por el joven de las calles”, “las
comunidades por las comunidades”, “las mujeres por las mujeres”, “las comunidades
tradicionales por las comunidades tradicionales”.

“Cultivar autonomía y protagonismo es apoderarse de los grandes espejos de la sociedad y de


sus medios de narrativa. No basta hablar apenas en las comunidades, con las comunidades y
para las comunidades, hay que ir más allá y asumir los medios de producción y difusión
audiovisual y de construcción del discurso, sea realizando los propios filmes, documentales,
ficción, registrando las propias imágenes, contando las propias historias, haciendo su propio
arte. E ir para afuera, y hablar con los otros, por sí y para sí.
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“Autonomía y protagonismo son dos factores vitales de los Puntos de Cultura. Célio Turino
escribe al respecto: “no podemos interpretar un Punto de Cultura como un simple punto de
conexión, apenas como un punto de recepción e irradiación de cultura, y sí como un espacio
libre para la interpretación y realización de la cultura. Un punto de ebullición, en el que ocurren
cambios cualitativos, que dependen de las condiciones de presión y temperatura. De esta forma,
cada Punto es diferente del otro, pues, en cada uno, las realidades son distintas. Las personas,
las historias, los recursos, el ambiente, las condiciones, todo es diferente; pero al mismo tiempo
igual, o próximo, y hay que identificar estos puntos de aproximación.”
“Autonomía es libertad, es la capacidad de gobernarse por los propios medios y, en este
sentido, es la propia realización de la voluntad humana de autodeterminarse. Sin embargo,
cuanto más avanzan las civilizaciones en la explotación de los recursos y en la construcción de
sistemas de distribución y control de los recursos, más se aleja la humanidad de la autonomía.
Cultura no es siempre sinónimo de liberación, pues también hay cultura que oprime, la historia
de la colonización de América Latina es prueba viva de ello. Así, como forma de dominación,
ella también se vale de los mismos mecanismos de heteronimia empleados por los poderes
político, económico, religioso o social: dependencia, sumisión y subordinación”. ”Una cultura
que libera necesita caminar en sentido opuesto, no pudiendo ser paternalista, patriarcal,
asistencialista. Es difícil, pues incluso personas, movimientos y partidos que se presentan como
progresistas y libertarios normalmente ceden a la tentación de perpetuarse en el mando a partir
de la reproducción de relaciones de dependencia, sumisión y subordinación de los otros. Pero
hay que perseverar y cultivar los medios para que las personas ejerciten su autonomía, de modo
que gestionen libremente sus vidas y a partir de sus propias elecciones.”
“Cultivar autonomía y protagonismo es apoderarse de los grandes espejos de la sociedad y de
sus medios de narrativa. No basta hablar apenas en las comunidades, con las comunidades y
para las comunidades, hay que ir más allá y asumir los medios de producción y difusión
audiovisual y de construcción del discurso, sea realizando los propios filmes, documentales,
ficción, registrando las propias imágenes, contando las propias historias, haciendo su propio
arte. E ir para afuera, y hablar con los otros, por sí y para sí. “La autonomía y el protagonismo
son condiciones indispensables para romper jerarquías sociales y construir nuevas
legitimidades. No como un proceso impositivo, de negación del otro, sino para que se establezca
una nueva relación de equilibrio y diálogo entre las personas, entre clases y grupos sociales y
entre vida y sistemas. Pero aun así no basta. Cuando circunscritas a apenas un punto, la
autonomía y el protagonismo pierden potencia, pudiendo transformarse, incluso, en base
para nuevos fundamentalismos, para verdades acabadas y falta de diálogo. Necesitamos
ir más allá y conectar cada uno de esos puntos en una gran plataforma de inteligencia y
acción colectiva para la Cultura Viva entre los pueblos. Ahí es donde la articulación en
red gana un papel estratégico, pues solamente a través de la potencia de las redes,
establecida por la intersección entre puntos autónomos y protagonistas, será posible dar
un salto cualitativo (tal cual la transformación del agua entre los estados líquido, gaseoso
o sólido) en las relaciones sociales, políticas, económicas y culturales. En el fondo, este
debe ser el gran objetivo de un Punto de Cultura: la emancipación humana. Es una
emancipación realizada con afecto, de ahí la importancia del arte, de la alegría y de la
solidaridad.”
Fuente: Célio Turino, La Ecuación de la Cultura Viva : PC= (a+p) r
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IV. LA RED ES IMPRESCINDIBLE EN LOS PUNTOS DE CULTURA.

4.1 Definición de Red de Puntos de Cultura en el Reglamento de la Ley N° 30487.

El Proyecto de Reglamento de la Ley de Promoción de Puntos de Cultura- Ley N°30487


define una Red de Puntos de Cultura de la siguiente manera:

“Espacio de articulación impulsado desde el Ministerio de Cultura, conformado por las


organizaciones reconocidas como punto de cultura y los agentes aliados (colectivos, sean
personas naturales o jurídicas, que intervienen en la gestión, articulación y proyección de
los procesos y políticas culturales, actuando desde el sector público, privado o desde la
sociedad civil”. (*)

(*) Se ha publicado oficialmente el Proyecto de Reglamento mediante Resolución Ministerial N° 441-


2016-MC del 09 noviembre 2017.

El concepto de RED en la política pública cultural “Puntos de Cultura” resulta fundamental.


En la Teoría de Redes Sociales una “Red Social” se define como “un conjunto bien
delimitado de actores – individuos, grupos, organizaciones, comunidades, sociedades
globales, etc.- vinculados a otros a través de una relación o conjunto de relaciones
sociales.”(Carlos Lozares. Teoría de Redes Sociales).

4.2 La fórmula PC = ( a+ p) r , de Célio Turino.

Para Célio Turino la importancia de la RED es tal que afirma categóricamente : “Un Punto
de Cultura sólo puede existir si está organizado en RED. Puede haber una labor cultural
frenética en la comunidad que puede, incluso, ser desarrollada con autonomía y
protagonismo local, pero si no hay ninguna predisposición para escribir y ofrecer formas de
interpretar y hacer cultura, si no hay una disposición para escuchar a los “demás” , no será
un Punto de Cultura”. ( Cultura Viva Comunitaria: La Política del Bien Común”)

Es decir, que la pertenencia de un Punto de Cultura a una RED hace que él adquiera
nuevas propiedades que no tiene como elementos separados. Allí radica su
potencialidad. Y eso hace posible que la política pública cultural-Puntos de Cultura se
convierta en una herramienta eficiente por “la democratización de la política, el Arte,
la Comunicación y la Cultura”.

V. PUNTOS DE CULTURA, LA CULTURA VIVA Y EL BUEN VIVIR

5.1 El concepto de Cultura en UNESCO.

Al considerar las actividades de los Puntos de Cultura es importante no olvidar que se


utiliza el concepto de Cultura en su sentido amplio, formulado por la UNESCO en su
Conferencia Mundial sobre las políticas culturales México D.F., 26 de julio - 6 de agosto de
1982
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• “…en su sentido más amplio, la cultura puede considerarse actualmente como el conjunto
de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan
a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos
de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones
y las creencias,

•”… la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace
de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente
comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través
de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto
inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas
significaciones, y crea obras que lo trascienden.”

Y en cuanto a Patrimonio Cultural:

“El Patrimonio Cultural de un pueblo comprende las obras de sus artistas, arquitectos,
músicos, escritores y sabios, así como las creaciones anónimas, surgidas del alma popular,
y el conjunto de valores que dan sentido a la vida, es decir, las obras materiales y no
materiales que expresan la creatividad de ese pueblo; la lengua, los ritos, las creencias, los
lugares y monumentos históricos, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas."

5.2 El concepto de Cultura Viva. ( Cultura + Naturaleza= Cultura Viva)

Célio Turino nos advierte que el concepto Cultura Viva nos permite romper con el concepto
antropológico clásico de Cultura, en la que ella se opone polarmente a Naturaleza. “Al asumir
el concepto Cultura + Naturaleza = Cultura Viva, la Cultura Viva se distancia del concepto
occidental (o europeo) de cultura para aproximarse al concepto y ética de los pueblos originarios
de este continente que vino a llamarse América. Es cuando la Cultura Viva se encuentra con
el Buen Vivir, otro sustantivo compuesto. Sumak kawsai, en quechua, Suma qamaña, en
aimara, Tekó porã, en guaraní, una filosofía que está en nuestro alma ancestral, que
significa “vivir en aprendizaje y convivencia con la naturaleza”. Aquí no se trata apenas de
asumir la cosmología de los primeros pueblos de las Américas, sino de resignificar un concepto
político, económico y social que hace referencia a la visión de esos pueblos, a partir de ellos y
con ellos. Somos “parte” de la naturaleza (o “polvo del universo”, como la física ya demostró) y,
para nuestra propia supervivencia como especie, es preciso romper, de una vez por todas, con
la idea de que podemos continuar viviendo “al margen” de la naturaleza.” “La Cultura Viva como
Buen Vivir se afirma en la profunda conexión e interdependencia con la naturaleza, en la vida a
pequeña escala, sostenible y equilibrada, teniendo como fundamento las relaciones de
producción autónomas y autosuficientes. También se expresa en la articulación política de la
vida, en prácticas construidas en espacios comunes de socialización, colectivos culturales y
artísticos, juegos y manifestaciones en parques, jardines, teatros, museos, bibliotecas, huertas
urbanas o palacios; no importa el local, porque la vida se extiende en abundancia y ocurre donde
puede ocurrir.”

Fuente: Célio Turino , La Ecuación de la Cultura Viva : PC= (a+p) r

“El concepto “cultura viva” “surge con la experiencia brasileña de los Puntos de Cultura,
pero existe en la práctica desde hace décadas en miles de comunidades de los países
iberoamericanos. Cultura viva comunitaria es, por lo tanto, una expresión creada para dar
nombre, sentido y visibilidad a dinámicas culturales que vienen surgiendo en la región. ¿Por
qué viva? Porque es pulsante, mutante, diversa. ¿Por qué comunitaria? Porque es donde
nace, donde se organiza. Y porque la idea es beneficiar prioritariamente a los pueblos,
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grupos y comunidades en situación de vulnerabilidad social y con reducido acceso a los


medios de producción, registro, disfrute y difusión cultural.”

El programa Cultura Viva, creado en Brasil en 2004 y transformado en política de Estado


en 2014, con la sanción de la Ley 13.018/2014, ha establecido nuevos parámetros de
gestión y democracia, aplicando radicalmente conceptos como “Estado-red” (Manuel
Castells) y “Estado ampliado” (Antonio Gramsci). Teniendo como base de apoyo los Puntos
de Cultura – o sea, las entidades o colectivos culturales certificados por el Ministerio de
Cultura –, el programa invirtió el orden, apostando por un proceso desde abajo hacia arriba,
dando fuerza y reconocimiento institucional a organizaciones de la sociedad civil que ya
desarrollaban actividades culturales en sus comunidades.

Con ese modelo de política pública, en vez de imponer acciones y conductas, el Estado
reconoce la importancia de la cultura producida en cada localidad. En vez de imponer una
programación cultural, reconoce y potencia las iniciativas culturales de la comunidad en el
lugar donde ocurren, conforme sus necesidades y planes de trabajo. Autonomía y
protagonismo social son palabras clave de ese proceso contínuo que inspira cada vez más
países (y ciudades) en Iberoamérica... Entiéndense por organizaciones culturales
comunitarias las que desarrollan una acción cultural, educacional y/o de comunicación
popular vinculada a un determinado territorio, permanentemente y no directamente
vinculadas al ámbito estatal o al mercado de bienes, productos y servicios culturales.

Son “cultura viva” iniciativas desarrolladas en/por centros culturales, radio o televisión
comunitaria, diarios barriales, grupos de teatro, danza, circo, artes visuales, grupos que trabajan
con cine, literatura, rescate de identidad, saberes tradicionales, alternativas económicas
solidarias y colaborativas… Son muchas las posibilidades de actuación en las comunidades,
teniendo en vista el estímulo a la creatividad y el respeto a la dinámica local. Y es así,
relacionando cultura y territorio, cultura e identidad, que se va construyendo una nueva historia
de políticas públicas en el contexto iberoamericano. “

Fuente: http://iberculturaviva.org/apresentacao/?lang=

VI. LAS DIMENSIONES DE LA CULTURA.

En “Cultura Viva Comunitaria: la política del Bien Común”, Célio Turino manifiesta como
habiéndose partido de un concepto amplio de Cultura, desde la óptica antropológica, la
experiencia condujo a enriquecer el concepto e ir más allá de la cultura como producción
simbólica, como constructora de ciudadanía y como factor clave de la economía

6.1 LA DIMENSIÓN SIMBÓLICA.

“La dimensión del arte no puede limitarse al campo simbólico. Más allá de la producción de
símbolos, el arte implica habilidades, todas las capacidades humanas (del latín artem,
habilidad) y la interpretación a través de los sentidos, a través de una percepción sensorial.
El Punto de Cultura implica romper las narrativas tradicionales, monopolizadas por pocos,
en que compartir lo sensible es estratégico para este desvío narrativo, en el que los
“invisibles” pasan a ser vistos y a tener una voz. No se trata de la defensa metafísica de la
“belleza universal” o del “arte gratuito”, sino de la propia realización de la estética. El arte
refleja las aspiraciones y contradicciones de su contexto histórico y es, a la vez, producto y
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vector de transformaciones sociales. “Además de la preocupación exclusiva con la belleza,


se busca todo lo que permita la afirmación cultural de la subjetividad de las personas,
grupos y clases sociales. Esa búsqueda debe hacerse con encanto, belleza y calidad,
porque sin esos atributos no se pueden romper las barreras y los estereotipos permanecen
vivos.

6.2 LA DIMENSIÓN CIUDADANA.

“Lo mismo ocurre con la dimensión ciudadana. La conquista plena de los derechos y la
inclusión en el diálogo cultural son esenciales, pero ver los Puntos de Cultura solo como
generadores de ciudadanía o como hacedores de cultura popular es una limitación. Mucho
más grave son los discursos de “inclusión cultural” o “inclusión social a través de la cultura”.
Punto de Cultura actúa con la cultura popular, la inclusión social y tiene un papel claro en
la ciudadanía, pero es, sobre todo, un programa de cultura: cultura como interpretación del
mundo, expresión de valores y sentimientos, cultura como mutuo entendimiento y
acercamiento desde el punto de vista ético.”

6.3 LA DIMENSIÓN ECONÓMICA.

Y en la dimensión económica, ¿qué economía queremos? Celio Turino responde: “El


capitalismo se apropia de todas las riquezas y bienes producidos en la Tierra, ya sean
bienes inmateriales o sólidos, transformándolos en mercancía (… y también se apropia el
capitalismo de lo que produce la Tierra en su interior, y en el futuro se apropiará de lo que
haya más allá del planeta). Insertar la cultura en ese proceso de comercialización y
alienación de la vida no es el objetivo del Punto de Cultura. En Puntos de Cultura
aislados, en lugares o contextos en los que no hace falta profundizar sobre el sentido de la
economía, el pragmatismo y la sumisión al mercado pueden ocurrir; pero si no sucede, al
menos se está a la espera que suceda (en parte porque los que quieren vender no siempre
encuentran compradores), pero el camino de una red social de la economía va en otra
dirección. El entendimiento que se construye en el proceso establece que, si la
economía determina la cultura, la cultura también determina la economía. Al adoptar
una nueva actitud cultural podemos modificar las relaciones económicas, allanando el
camino para una economía basada en la solidaridad, con consumismo consciente,
comercio justo y trabajo colaborativo.

6.4 LAS 4E EN LA POLÍTICA DE LOS PUNTOS DE CULTURA.

Y enarbolando los años de experiencia con la política de Puntos de Cultura concluye


diciendo que: “el acercamiento entre la estética, la ética y la economía es esencial para
la organización de la vida humana y puede cimentar un nuevo significado para la
cultura y para la propia sociedad. Los 3 «E» de la cultura son: Ética, Estética,
Economía. Y no es posible separar una de las otras.”

A las 3E luego - en “La cultura viva, la política pública del bien común”- agregaría una E
más, Educación.

“Alrededor del Punto de Cultura – dice Célio Turino- se desarrollan numerosas acciones,
que actúan como centrales de fuerza, inundando las organizaciones culturales con nuevas
preguntas e ideas: Cultura y Salud, Escuela Viva (integración escuela / comunidad /
cultura), Puntos Pequeños (la cultura infantil y lúdica), Maestros de la Cultura Popular y
Griôs (acercando conocimientos tradicionales y educación), Mídia Libre (fortalecimiento de
los medios de difusión de la cultura, sobre todo sitios web y blogs independientes, TV y
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radios comunitarias), Interacciones Estéticas (incentivando la experimentación artística a


partir de la integración entre la comunidad y artistas profesionales). Hay muchas
posibilidades de combinación; exactamente por eso el programa Cultura Viva y los Puntos
de Cultura han conquistado cada vez más reconocimiento, tanto por parte de los grupos
culturales de Brasil y del extranjero, de gobiernos y universidades; además, el programa
empieza a ser utilizado como una referencia en varios países.”

“La palabra Cultura – continúa diciendo Célio Turino- es una de las más difíciles de
conceptualizar y se va modificando a lo largo del tiempo. Cultura proviene de cultivo y,
precisamente por eso, se acerca al concepto de agricultura. Es exactamente eso: preparar
la tierra, arar, sembrar, regar, controlar el crecimiento de las plantas, protegerlas de plagas
y malezas, recoger, seleccionar semillas y… empezar de nuevo (al menos este seguirá
siendo el proceso mientras el mundo de las semillas transgénicas patentadas no haya
dominado la producción de alimentos). Con la cultura es lo mismo. Tras haber sido
responsable del diseño y la implementación del programa Cultura Viva y Puntos de
Cultura, diría que la Cultura debe estar siempre acompañada de las palabras que
empiezan por «E», esas tres «E» identificadas al principio: Ética, Estética, Economía,
aunque ahora creo que deberíamos incorporar una palabra más que empieza por «E»:
Educación. Esas serían las 4 «E» de la cultura.