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LA JUSTICIA EN ARISTÓTELES

Aristóteles (ριστοτέλης) nace en Estagira, parte del reino de Macedonia. Fue creador de la lógica formal,
precursor de la anatomía y la biología y un creador de la taxonomía y la metafísica. A sus diecisiete años, su
padre murió y su tutor Proxeno de Atarneo lo envió a Atenas, por entonces un importante centro intelectual
del mundo griego, para que estudiase en la Academia de Platón. Allí permaneció por veinte años.

En 343 a. C., el rey Filipo II de Macedonia convocó a Aristóteles para que fuera tutor de su hijo de 13 años,
que más tarde sería conocido como Alejandro Magno. Aristóteles viajó entonces a Pella, por entonces la
capital del imperio macedonio, y enseñó a Alejandro durante, al menos, dos años, hasta que inició su carrera
militar.

En 335 a. C., Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo (llamado así por estar situado
dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Licio). A diferencia de la Academia, el Liceo no era una escuela
privada y muchas de las clases eran públicas y gratuitas. A lo largo de su vida Aristóteles reunió una vasta
biblioteca y una cantidad de seguidores e investigadores, conocidos como
los peripatéticos (de περιπατητικός, 'itinerantes', llamados así por la costumbre que
tenían de discutir caminando). Muere en la isla de Eubea en el 322 a. C.

LA NATURALEZA DE LA JUSTICIA Y LA INJUSTICIA


Aristóteles inicia su libro V de la ética Nicomáquea tratando de analizar el concepto
de justicia, considerando los diferentes elementos que componen lo “injusto” y lo “justo”
y si esta última posee un término medio entre dos extremos (o vicios) o se trata de un
caso especial dentro de la ética y las virtudes.

Lo legal no está en contraposición con la naturaleza, la ley natural es manifestación de


la justicia primaria que es diferente a la ley común, pero no se contraponen, como los sofistas argumentaban.
Lo legal entonces es “en cierto modo justo”, pero no es la justicia. Así Aristóteles trata de reconciliar estos
términos, no ubicándose del lado del positivismo radical, pero si dotando a la ley de una justicia que parece
natural a ella misma: “pues lo establecido por la legislación es legal y cada una de esas disposiciones decimos
que es justa” y admite que en ciertos casos la legislación puede contraponerse a la ley natural, como cuando
hablaba de Antigona de sofocles.

Aristóteles admite también, en cierta forma, que una ley no siempre es justa, cuando es “arbitraria” es decir,
que regula de forma “peor” las virtudes y la maldad: “la ley ordena… igualmente, lo que es propio de las demás
virtudes y formas de maldad, mandado lo uno y prohibiendo lo otro, rectamente cuando la ley esta bien
establecida y peor cuando ha sido arbitrariamente establecida” será la legalidad una clase de justicia, mas
no lo justo en un sentido cabal.

Volviendo al concepto de justicia, nuestro autor la definirá en este capitulo como la mas excelente de las
virtudes: … porque es la práctica de la virtud perfecta y es perfecta, porque el que la posee puede hacer uso
de la virtud con otros y no sólo consigo mismo”. La justicia dentro de las virtudes aristotélicas es la única
que parece remitirse directamente al bien ajeno, es “la virtud entera” y la injustica es el “vicio total”. Así
para entender la diferencia entre justicia y virtud para Aristóteles es justicia cuando es con respecto a
otro, pero en cuanto es un modo de ser, es virtud, pues de los modos de ser solo surgen cosas justas (de lo
justo sólo pueden salir cosas buenas y no cosas malas).
JUSTICIA PARTICULAR Y JUSTICIA UNIVERSAL

Como se dedujo anteriormente de la legalidad, existe pues una clase de justicia que es una parte de la total y
lo mismo sucede con el injusto. En el caso del injusto particular, siempre este estará ligado a una forma de
vicio y cuando no se conecta a un vicio es simplemente “injusto” de manera universal, como el que es injusto
pero por lucro, así una meretriz que vende su cuerpo por ganar lucro y lo consigue, será condenada por injusta
y no por licenciosa, quien lo compra, será juzgado por licencioso. Así el equivalente a una injusticia total es el
que tiene por móvil una ganancia, ya sea de lucro, honor o seguridad y el injusto particular es todo lo que atañe
a los vicios. Lo semejante entre estos dos tipos de injusticia es que tiene que ver con relación al ejercicio de
la maldad con respecto de otros y la justicia es el ejercicio de la virtud total frente a otros.

De esta forma, casi todas las leyes de la polis se desprenden de la justicia o de la virtud total pues prescriben
las virtudes y proscriben los vicios, promoviendo la educación cívica (La que forma hombres para la polis).

Lo justo seria como manifestación de lo objetivo, la justicia pura, una


manifestación exterior de la máxima virtud. La justicia, seria entendida
como un acto virtuoso, ya sea con uno mismo, ya sea con sus familiares. La
justicia será un hábito, una justicia primaria pero no perfecta.

JUSTICIA DISTRIBUTIVA

Para Aristóteles, ésta es un tipo de justicia en la que se aplica la


distribución de honores, dinero o cualquier cosa compartida entre los
miembros de la comunidad.

Para entender este capitulo, debemos enmarcar lo justo, como el término medio entre dos extremos de
desigualdad la de “el injusto” (del que hizo el daño) y “lo injusto” (de quien sufrió el daño) por esta razón lo
justo es lo igual. De esta forma, cuando hablemos de lo justo, será el término medio entre determinadas cosas
respecto a determinadas personas. Así la justicia distributiva requerirá de mínimo cuatro elementos. “y la
igualdad será la misma en las personas y en las cosas, pues la relación de unas y otras es la misma; en defecto,
si no son iguales no tendrán partes iguales” y para Aristóteles esto está claro cuando se evalúa respecto al
mérito, pues, al oligarca no le toca lo mismo que al aristócrata y de este se predica lo mismo frente al
ciudadano.

Entonces lo justo no es la igualdad del cincuenta y cincuenta, sino una especie de proporción o igualdad de
razones. Esta proporción es semejante a la proporción geométrica (discreta o continua) y su ecuación seria:
como A/B = C/D de esta forma AC = BD (ejemplo 2:4 :: 4:8). Que en otras palabras equivale a un reparto
proporcional según los meritos de la persona, es decir entre más aumenten los meritos la cosa será
directamente proporcional al mismo (si es tiene el doble del mérito será el doble de cosas). El debate radica
en los meritos que se deben valorar. De esta forma seria injusto que quien tenga menos merito, tenga una
porción excesiva y quien tenga más merito le corresponda una porción menor. Es decir injusto = desproporción.

Será entonces la justicia distributiva materializada a través de una proporción matemática en la cual influyen
juicios de valor (los méritos). Esta podría, en algún sentido, ser equiparada al silogismo jurídico, ya que la
conclusión está impregnada de juicios valorativos que la determinaron.

JUSTICIA CORRECTIVA
Esta es la justicia que regula los tratos entre los individuos, ya sea por pactos contractuales (voluntarios) ya
sea por hechos clandestinos o violentos. (Los llamaremos así para no confundirnos)

Aquí la ley, a diferencia de la justicia distributiva, pone en igualdad la condición de los hombres y el juez trata
de igualar esta clase de injusticia que es una desigualdad. El sufrimiento y la acción se reparten
inequitativamente entre quien comete el injusto y quien sufre la injusticia, el juez entonces mediante el
castigo tratara de quitar la “ganancia” de quien imparte el injusto tratando de llegar a lo igual o el término
medio, es decir, igualando a las partes, tratando de llevar las cosas a como estaban anteriormente. Esta
justicia está basada en la proporción aritmética y su ecuación seria (A+B)/2.

Será la justicia correctiva un antecedente de lo que llamamos responsabilidad civil. Una evolución de la ley del
talión. Sin duda con la igualdad surgida dentro de la justicia correctiva, Aristóteles se aproximo bastante a
la discusión que casi dos mil años después los franceses reclamaban, frente a la igualdad de la ley. Actualmente
un sistema jurídico basado en la justicia de Aristóteles, excluyendo los matices que representa una valoración
de los sujetos activos y pasivos “en los tratos humanos”, desaparecerían muchas regulaciones que actualmente
creeríamos justas y necesarias. Por ejemplo:

Ignorando las discriminaciones positivas. En derecho penal no se podrá hablar de agravantes y atenuantes de
un homicidio respecto a la persona en que se cometió (periodista, infanticidio, homicidio por piedad), los actos
que afecten a menores no tendrían ninguna diferenciación especial respecto de otros tratos humanos, y el
genocidio no seria un tipo penal. En materia comercial, no se diferenciarían la responsabilidad de los socios
respecto a los diferentes tipos de sociedades, al ser estas personas, estarían en igualdad todos sus socios
para responder por sus tratos. En derecho laboral no se podría hablar de un fuero especial para los empleados
sindicalizados.

LA JUSTICIA Y LA RECIPROCIDAD

La reciprocidad, o la llamada ley del Talión, no puede confundirse con la justicia, la reciprocidad para ser
considerada como una forma de justicia debe estar basada en la proporción. Así la reciprocidad será una
forma de retribución distinta por un servicio prestado. Como un zapatero que adquiere a N zapatos una casa
construida por un arquitecto. No podrá existir reciprocidad proporcional entre médicos, ya que en general
sólo se aplica entre personas y cosas diferentes y no iguales, pero que es preciso que se igualen y en ello
radica su diferencia con la justicia distributiva. En el tiempo de Aristóteles donde no se acumulaba capital, la
moneda era una forma de igualación entre los bienes diferentes (ahora es una forma de acumulación de capital)
y es en la reciprocidad proporcional donde adquiere su razón de ser. Siendo entonces la reciprocidad una
forma de mantener la asociación, la vida económica, las relaciones sociales.

La justicia y la reciprocidad se diferencian en que la ultima sólo será parte de la justicia si se aplica solo para
las relaciones económicas existentes en ese momento, es curioso anotar como en los sistemas económicos que
no están basados en la acumulación, el dinero es usado como valor de cambio y no como valor de acumulación,
buscando más una reciprocidad en las relaciones comerciales, que una ganancia.

LA JUSTICIA POLITICA

La justicia en la polis solo existe para hombres que son iguales o libres, de modo que entre las personas que
no se encuentren en estas condiciones no será posible la justicia política, sino solo la justicia en cierto sentido
y por analogía así la justicia del amo y la del padre no será la misma para los gobernantes. Así en una sociedad
en la que existen hombres que no son ni libres ni iguales, existen a
su vez distintas formas de justicia.

La justicia política entraña una serie de injusticias ya que no se


trata a los hombres como iguales, sino solo a quienes son ciudadanos.
La justicia política será la justicia dentro de la polis, pero ya que no
todos son iguales, existen muchos tipos de actos justos para los
distintos tipos de personas. Como la dominación del padre al hijo, al
menos hasta que este crezca, la dominación de la mujer casada es
siempre transitoria mientras está casada y la del esclavo también es
justa puesto que él es culpable de su propia incapacidad mental (los griegos detestaban el trabajo físico)

JUSTICIA NATURAL Y LEGAL

La justicia natural es la que no está sujeta al parecer humano, la legal esta fundada en la convención humana,
y su relación es de lo universal respecto de lo particular y de aquí se predica la diferencia entre el acto injusto
y lo injusto: Así lo injusto lo es por naturaleza o por una disposición, y eso mismo, cuando se realiza, es acto
injusto, pero antes de ser realizado aún no lo es, sino solo injusto.

JUSTICIA Y RESPONSABILIDAD

Ya se veía que el acto es injusto cuando se actúa voluntariamente y sin voluntad no se actúa ni justa, ni
injustamente, cualquier injusticia o justicia sin el elemento volitivo es accidental. Lo voluntario radica en poder
hacer las cosas y saber a quién, con qué y para qué lo hace. Lo involuntario está en lo que se ignora o
simplemente no depende de uno (lo hecho por fuerza). De esta forma Aristóteles concluye que son tres tipos
de daños los que se presentan en sociedad: 1. LOS ERRORES: Que se hacen por ignorancia, como seria
modernamente el caso de lo preterintencional, el error de prohibición y el error de tipo (aquí la injusticia esta
en el individuo por accidente-no confundir con acto injusto) 2. INFORTUNIO: Cuando el daño se comete de
un modo imprevisible (como por ejemplo que fallen los frenos del carro) 3 INJUSTICIA: Cuando se actúa con
intensión pero sin previa deliberación como es el caso de la ira e intenso dolor. De estos actos involuntarios
que causan daño los errores son perdonables cuando se comenten por ignorancia ó, con ignorancia. Los
infortunios no son injusticia pues no dependen de la voluntad, pero los guiados por pasiones no son perdonables.

Aristóteles excluye entonces lo que actualmente podríamos llamar culpa dentro de la responsabilidad civil.
Toda acción responsable será dolosa, solo de ésta podrá surgir un acto injusto. Sólo un acto involuntario será
injusto es cuando e actúa con intensión pero sin deliberación, no son del todo involuntarios y se actúa
conociendo su anti juridicidad pero no se medita mucho al respecto.

Aristóteles también consagra los llamados errores, que son antecedentes de los errores de tipo o de
prohibición. Cuando se actúa por ignorancia, no existe injusto.

VOLUNTARIEDAD O NO VOLUNTARIEDAD EN LA JUSTICIA

Es posible que por accidente se trate justa e injustamente a otra persona, ¿pero es posible actuar
voluntariamente injustamente contra si mismo? Nadie quiere lo que no cree bueno. A veces cuando se renuncia
a un derecho (bien puede ser por ganar honor o humildad) no se es injusto sino simplemente perjudicado. Es
por esta razón que quien es voluntariamente lesionado, no comete un acto injusto, mas puede perjudicarse y
llegar a ser un daño injusto, como lo veremos más adelante.

Sólo el acto voluntario será injusto, como lo vimos anteriormente, uno puede actuar justamente
voluntariamente, sin quererlo, pero solo será esto simplemente justo, de igual forma, nadie puede ser injusto
consigo mismo voluntariamente, será un accidente y un daño injusto pero nunca un acto injusto. Como por
ejemplo quien se auto inculpa, será injusto consigo mismo, pero no comete acto injusto.

LA EQUIDAD

Lo equitativo es la corrección de la justicia legal, puesto que la ley al ser para todos, no puede regular todas
las situaciones que se le presenten. “No es posible tratar las cosas rectamente de un modo universal”, pero el
yerro no radica en la ley si no en la cosa a la que sele aplica. Y tal es la naturaleza de lo equitativo: una
corrección de la ley en la medida en que su universalidad la deja incompleta. El hombre equitativo será aquel
que elige y aplica las cosas justas.

LA INJUSTICIA CONTRA UNO MISMO

La injusticia contra uno mismo puede ser posible, si bien no es posible que
existan acciones injustas voluntarias contra uno mismo, puede ser una persona
injusta consigo mismo, como cuando se es injusto contra sus esclavos, o sus
hijos si estos no son mayores. Mas, en este caso, no será de la persona contra
si misma, sino contra una parte de ella, como sucede en la polis entre
gobernantes y gobernados.

Podrá existir injusticia contra uno mismo más no un acto injusto. Todo acto voluntario contra si mismo será
tratado como infortunio, que a su vez puede ser injusto, no será tratado como acto. Para determinar quien es
el sujeto activo del injusto y así determinar si se actuó o no injustamente contra si mismo, Aristóteles nos
saca del apuro conceptual, determinando que el sujeto activo no es el que recibe alguna ganancia del injusto,
si no quien distribuye las cargas. Como por ejemplo: cuando un padre se auto incrimina para liberar a su hijo
de la justicia penal, en este caso el injusto no es el hijo (quien ganó con el injusto) sino el padre (quien
distribuyo las cargas). El injusto es entonces el padre contra si mismo y el beneficiario de este acto injusto
será su hijo.