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AREZO PIRIZ, E.


Distinción. Rev. A.E.U. 72
(1-6): 61-66, 1986

2.2 Distinción de !os conceptos de "bien" y de "cosa" con especial referencia al


estudio de la Propiedad Incorporal

por el Esc. Dr. Enrique Arezo Píriz

1 . La revolución
tecnológica a !a que asistimos de derecho. No obstante, la doctrina civilista mo
y que ha cobrado particular desarrollo e importan derna no es pacífica en lo que respecta al alcance
cia en la segunda mitad de este siglo ha obligado al que debe darse al concepto de cosa. Así, para algu
estudioso del derecho a replantearse milenarios nos, "cosa", en sentido amplio, es toda realidad
problemas que ocuparon a la dogmática jurídica corpórea o incorpórea que puede ser materia de
desde el derecho romano clásico hasta nuestros una relación jurídica cualquiera. Para estos auto
días, a la vez que, profundizar en su anáhsis de ma res que se afihan a una concepción amplia del con

nera que los fundamentos esenciales del derecho cepto de cosa se incluyen no sólo las cosas de la na
civil, cimiento estructural de toda expresión jurídi turaleza o del mundo exterior, sino también, los
ca, puedan enfrentar el ajuste que la referida revo actos humanos, tales como, servicios, prestacio
lución tecnológica, hace impostergable. nes, etc. Para otros, por el contrario, se orientan
2. El hacia un concepto restringido de cosa y lo circuns
problema ha sido advertido particular
criben a los objetos materiales o de la naturaleza
mente a partir del desarrollo de la computación, y
de técnicas que se apoyan en un creciente desenvol exterior, esto es, todo aquello que puede ser objeto
o materia de los derechos reales excluyendo todo
vimiento de este invalorable recurso de la inteligen
otro objeto de derecho.
cia humana. Ya lo hacía notar don Antonio-Enri
que PÉREZ LUÑO al prologar la obra de Vittorio 6. Estimamos, por lo dicho, necesario indagar
Frosini que "la ciencia y la tecnología han mante
procurando establecer un distingo nítido entre dos
nido en los últimos años un ritmo de crecimiento
figuras igualmente imprecisas: la de "cosa" y la de
exponencial, que no ha tenido siempre puntual "bien" y es por ello que debemos, necesariamente,
reflejo en la evolución de la conciencia ética de la tranátar por posiciones intermedias o eclécticas re
humanidad". (1)
conociendo la categoría de cosa a las incorporales
3. Los códigos civiles del siglo XIX inspirados, tales como, a simple vía de ejemplo y en lo que a la
básica pero no exclusivamente en el Código Napo finahdad de este trabajo se refiere, la propiedad in
león de 1804, en particular los latinoamericanos, se telectual eindustrial, es decir, la propiedad que re
alimentaron de la vieja concepción romana de las cae sobre las obras del talento y de la inteligencia,

cosas, los bienes y el derecho real de propiedad. Es también reconocida como propiedad literaria o ar
así, que no puede sorprender hoy, que los textos le tística, así como la que engloba a las patentes, mar
gales, secularmente intangibles, reflejen un estado cas, modelos.
de pensamiento, cultural en general, y jurídico en
7. Es así que "cosa" es toda entidad, material o
particular, superado largamente por la moderna inmaterial, que tenga una existencia autónoma y
dogmática del derecho. pueda ser sometida al poder de las personas como
4. En el Código Civil Oriental se recoge la asi medio para satisfacer una utilidad, general pero no
milación legal de los "bienes" y de las "cosas". exclusivamente económica. Sin embargo, no se de
Asi, el artículo 460 con el que se abre el Libro II be circunscribir ei concepto jurídico de cosa a las
"De ios bienes y del dominio o propiedad" dispo entidades que buscan satisfacer necesidades econó
ne: "Bajo la denominación de "bienes" o de "co micas, ya que ello conduciría a una concepción
sas" se comprende todo lo que tiene "una medida materiahsta de la cosa, recogida por otros códigos
de valor y puede ser objeto de propiedad". Trata civiles, pero que no se adecúa a la tradición civiüs-
remos de formular nuestras reflexiones acerca de ta vernácula y no resultan de provecho para estruc
dicha asimilación y de la necesidad de una neta di turar una revisión integral de esta delicada mate
ferenciación, la que entendemos, constituye sin ria.
duda, un presupuesto importante en el estudio de 8. La trascendencia del tema no fue desconoci
la estructura, fundamento y naturaleza jurídica de
da por la doctrina civihsta romana. En las "Insti
la propiedad intelectual.
tuciones" de GAYO y de JUSTINIANO, que son
5. Es así que se establece que, a fin de romper las obras romanas que presentan mayor orden sis
dicha absorción conceptual entre bien y cosa, en temático, dividen la exposición de todo el derecho
estricto sentido jurídico, las cosas son las entidades privado en dos partes, según que "ad personas per-
susceptibles de ser objeto o materia de una relación tinet vel ad res". La tercera contempla las "ac-

/1^ T7Tjr\CTWT Vittr,rií^ Cihornótinn /iororhrt v QnfioHnH N4aHriH Tí^rnns 1 QR7.. náff. 12.
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tienes". En consecuencia, personas y cosas: sujeto días, el concepto de las "res incorporales" aún
y objeto. En la primera parte, se expone el régimen participando de una unidad genética en la noción,
jurídico de las personas en relación a los "status li- es una categoría abierta, que se desarrolla conti

bertatis, civitatis, famiUa^' (Libro I); en conexión nuamente en conexión con el desenvolvimiento de
con la adquisición de la "potestas" de las personas la economía y de las relaciones jurídicas. De las
libres se trata de la "conventio in manum" por "res incorporales" los romanos dicen que se trata
efecto del matrimonio, así como de la adopción y de cosas que pueden percibirse no por nuestros
finalmente de la tutela. En la segunda parte, que sentidos, sino por nuestra inteligencia ("quae tangí
comprende los Libros II y III, son tratadas todas non possunt") pero son tales los derechos. Otras
las relaciones relativas a las "res" y a los modos entidades, asimismo inmateriales, no estaban com
generales y especiales por los que las mismas rela prendidas en la noción de "res", especialmente
ciones se pueden constituir; en relación precisa porque los romanos no creen poder encuadrar en
mente, a tales modos de adquisición se trata de las los esquemas tradicionales aquellas nuevas entida
obligaciones y de las sucesiones. des que se van presentando.

9. No se puede reprochar a los juristas roma 14. En la sucesiva evolución del derecho occi
nos, anota BIONDI, esta sistemática verdadera dental la tradición entra en conflicto con las dis-
mente rudimentaria ya que, para los romanos, el cipHnas científicas. Así, por ejemplo, el Código
arte de la sistemática no tenía la importancia que Civil alemán limita la noción de cosa a las cosas
ha tomado modernamente. P) materiales. Sin embargo, este criterio ha sido criti
10. En la Pandectística se alude a los "bienes" o cado por arbitrario pues limita la noción de cosa al
"cosas" en la parte general que trata, precisamen ámbito de la propiedad y de los derechos reales lle

te, de las personas, de las cosas y de los modos en gando a la conclusión de que ios otros derechos no
tienen a las cosas como objeto. Es así que la pros
general por los que se pueden constituir las rela
ciones jurídicas sobre las cosas, las cuales son con pección se ha dirigido a considerar "cosas" los ob
sideradas como objetos genéricos de relaciones jetos corporales u otras entidades naturales suscep
tibles de apropiación y utilización.
jurídicas, de la misma manera que las personas son
tratadas en su situación jurídica independiente 15. La palabra "cosas" en el léxico jurídico.
mente de las relaciones que pueden constituir. moderno es de uso variado y general y describe
11. El círculo jurídico de las cosas, en sentido muchas enunciaciones jurídicas. Así, se habla de
cosa como objeto de ciencia. Cada ciencia estudia
jurídico sigue enseñando BIONDI experimen
— —

determinadas cosas, admitiéndolas en sentido


ta un progresivo proceso de ampliación, que no
técnico y particular, aislándolas de todas las
está destinado a cerrarse en relación al desenvolvi
demás. En el campo jurídico, "cosa" es todo
miento social y jurídico. La noción de "cosa" par
te del concepto de entidad perceptible por nuestros aquello que constituye o puede constituir objeto de
sentidos. La mentalidad primitiva no va más allá disciphna jurídica, constituyendo por esto la sus
tancia misma del derecho y de la correspondiente
de la percepción material.
ciencia. Ello no quiere decir, por ejemplo, que el
no existe una categoría genéri
12. En principio, homicidio, la compraventa o el matrimonio sean
ca de cosas, sino tan solo singulares y determina cosas, pero en el sentido a que se hace referencia lo
das cosas; se habla de "corpora", antes que de son en cuanto constituyen objeto de régimen jurí
"res" para indicar, precisamente, la materiahdad. dico. Es así que "cosa" se identifica con institu
"Corpus" es latangible. Precisamente, por
cosa ción jurídica, lo que supone un contenido extrema
que las cosas constituyen el núcleo
materiales damente variable,
central de la categoría entonces el más importante,
16. En un sentido más específico las cosas
los romanos asientan el tratado de las "res" sobre
pueden ser entendidas como objetos de relaciones
la base del dominio y de los derechos reales y aún
jurídicas y es en este campo donde la parquedad de
hoy, por la fuerza de la tradición, tratados y códi los textos positivos y su utilización en forma va
gos civiles modernos, como es el caso del Código riada impiden conclusiones unívocas. La noción de
Civil uruguayo, que omiten una sistemática en la
cosa no ha inquietado mayormente a la tendencia
parte general, tratan de las cosas casi como premi
especulativa y abstracta de la moderna dogmática
sa a la disciplina de la propiedad y de los derechos
al extremo de que algunos han llegado a negar la
reales conceptuados como "iura in re aliena"
juridicidad del concepto de "cosa" o han dado un
(Libro II). concepto abstracto o inconsistente, filosófico al
13. Este proceso histórico de ampliación de la fin, que muy poco contribuye a depurar el concep
to.
noción de "res" va unido al de "pecunia". Pero,
mientras las "res corporales" constituían una cate 17. Examinando la cuestión desde el punto de
goría cerrada y su noción ha llegado a nuestros vista de la legislación positiva, anota Biondi que

(2) BIONDL Biondo. ¿05 bienes. Traducción de la 2" ed. italiana por Antonio de la Esperanza Martínez-Radio. Barcelona, Edit.
-h
Bosch, IQ6I-
1961, pág. 16.
náe. !6.

(3) BIONDL op. cit., pág. 26


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"cosa" cualquier entidad, material o inmaterial


es del Estado que permite esta relación en interés del
que jurídicamente relevante, esto es, que sea
sea individuo lo que nos enfrenta a un problema muy
en la crea
tomada en consideración por la ley en cuanto cons vasto, como es el rol del poder público
tituye o puede constituir objeto de relaciones ción y en el mantenimiento de los derechos subjeti
jurídicas.*-' En fin, "cosa" es la referencia objeti vos.
va del derecho subjetivo. Sin embargo, esta apro 21. Sin duda, ha contribuido a la confusión en
ximación no es la absoluta que ha llevado a identi este campo, la circunstancia de que ciertos bienes
ficar bien con cosa. Debe quedar claro que lo que carecen, en su base, de un soporte corporal. De ahí
se procura establecer es la distinción entre ambos lavieja distinción entre "bienes" corporales e in
conceptos y determinar ios elementos constitutivos corporales, de la materialidad y de la inmateriali
de la noción jurídica de cosa que por su universali dad, en suma.
dad y persistencia en el pensamiento de los autores 22. Siguiendo otro derrotero para encarar la so
puede estimarse de recibo. lución de esta intrincada materia o cuestión acerca
del distingo entre "cosa" y "bien", se puede re-
18. La vacilación de la doctrina universal en
curriii entendemos con provecho, al estudio del ob
torno a los conceptos de cosa y de bien
manifies se

ta también en la doctrina francesa para la que los


jeto del derecho subjetivo, es decir, como enseña
bienes implican una expresión patrimonial: es todo ALBALADEJO, la entidad sobre que recae ei po
der en que aquél consiste. Y, de entre todos los obje
lo que tiene un valor estimable. Sin embargo, la
tos posibles de derecho, importa examinar las "co
noción de bien es ambigua porque inciden elemen
sas". W
tos económicos y físicos. Hace notar Alain PIE-
23. Es así que podemos concluir con este autori
DELIEVRE que la mayoría de las cosas del mundo ' '
zado j urista que para el derecho 'cosa' es toda en
exterior son apropiadas y por eso son bienes. W Pe
tidad, material o no, de naturaleza impersonal,
ro esto no siempre es verdad. Hay cosas que no son
que tenga una propia individuaUdad y sea suscep
bienes (aire, agua oceánica, luz solar, etc.). De en
tible, como un todo, de dominación patrimonial
tonces, según este autor, cosa y bien no son sinóni constitutiva de un derecho independiente. Los ele
mos y para calificar los bienes debe estarse a las co
mentos constitutivos o estructurales de la defini
sas apropiables que permiten a una persona extraer ción son: 1°) Entidad material o no, significa que
una utihdad cualquiera. Desde el punto de vista
por "cosa" hay que entender no sólo los objetos
económico, el bien es, entonces, una cosa apropia corporales, sino también, todo ser que, aun care
da; la apropiación permite a la persona extraerle ciendo de materiahdad, puede tener una calidad
utilidad. En esta línea de pensamiento, en princi
perceptible por los sentidos (electricidad) o, inclu
pio, toda cosa puede devenir en bien por su inser so, puramente ideal (propiedad intelectual). 2°) De
ción en el patrimonio de una persona.
naturaleza impersonal, es decir, que no se trate del
19. El problema de la inserción en el patrimonio cuerpo total del hombre vivo ni de sus elementos
de una persona está vinculado a la noción de valor. componentes, salvo excepciones (pelo, dientes,
Pero, en reahdad, es el derecho sobre la cosa lo fun etc.). 3°) Con propia individuaUdad, o sea, que
damental y como destaca muy bien PIEDELIEVRE tenga una existencia unitaria, separada, en el tráfi
lo único que es susceptible de ser incorporado en el co jurídico. 4°) Susceptible como un todo de domi

patrimonio es el derecho. Así, pues, todos los bienes nación patrimonial (apta para ser objeto de apro
no son sino los derechos. ('' MARCADÉ no admite piación), esto excluye, las cosas comunes a todos
que sean sinónimos bien y cosa. La cosa sería el (astros, planetas, etc.) ("res communes omnium")
género, el bien la especie. La cosa no puede resul no susceptibles de dominio exclusivo, como los
tar importante sino con relación a su utilidad para cadáveres que, por razones de piedad y en homena
la persona de ahí que al derecho no le interesa el es je a las buenas costumbres, se los excluye, excepto
tudio de la "cosa" en sí misma, visto bajo esta aquellos restos fósiles o momias, que pueden en
óptica, sino bajo la relación que la somete al hom trar en el sentido ampho de posesión (del Estado,
bre. (*' El hombre mismo, en los sistemas o en los museos, etc.). 5°) Que tal denominación constitu
ordenamientos jurídicos que admitían la esclavi ya un derecho independiente. Por ejemplo, un la
tud, puede ser considerado como un "bien".*'^ drillo, aisladamente puede ser "cosa", pero for
mando parte ya de un edificio constituye un todo
20. Existe un punto que ha sido poco examina
sin identidad jurídica.
do que es el de la relación misma entre el aspecto
jurídico de bien y su soporte corporal: la cosa. Sin 24. Con referencia a los caracteres de la noción
duda que es necesario considerar la intervención jurídica de "cosa" y a su elasticidad y relatividad,

(4) PIEDELIEVRE, Alain. Droit des biens. París, 1977, pág. 15.

(5) PIEDELIEVRE. op. cit., pág. 18.


(6) MARCADÉ. Explication du Code Napoleón, t.II, n" 338.
(7) PIEDELIEVRE. op. cit., pág. 24.
t I: Parte general y derecho de las obligaciones. Barcelona, Edit
(8) ALBALADEJO, Manuel. Instituciones de derecho civil,
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la doctrina ha fijado algunos caracteres fundamen seria base científica y mantenido en homenaje a la
tales que corroboran los indicados precedentemen tradición y a la historia, es el recogido explícita
te. Entre ellos se alude a: a) extrañeza al sujeto, mente por nuestro Código Civil en el artículo 489
' '

quiere decir que 'cosa' se contrapone a la persona para el que "el dominio o propiedad se considera
como el objeto se contrapone al sujeto, como el yo como una calidad inherente a la cosa, como un

se contrapone al no yo.('> b) Relevancia jurídica, vínculo real que la liga al dueño, y que no puede
significa la posibiUdad de constituir objeto de rela romperse sin hecho suyo".
ciones jurídicas: en general, no es "cosa" todo 27. Coherentemente con lo expresado, el término
aquello que permanece extraño e indiferente al or "bienes" se circunscribirá a los derechos suscep
denamiento jurídico, o sea, hasta donde no alcan tibles de estimación económica, aunque no sean, co
za la protección o la genérica consideración jurídi
mo se dijo, necesariamente tales, sino morales, pero
ca, c) IndividuaUzación en el mundo externo, no es
que pueden ser estimados en dinero. Así, pues, to
necesario que sea material, basta que sea puramen dos los bienes, en tanto que derechos, son por defi
te nominal, d) La noción jurídica de "cosa" es in nición incorporales en sentido ontológico y no físi
dependiente de la de actual pertenencia o sujeción; co. La "cosa", para poder satisfacer una necesidad
lo que se requiere es la posibilidad jurídica de suje o utilidad humana, debe estar sometida al señorío
ción o de pertenencia por cualquier título, e) No se de su titular. Ese señorío o poder es el derecho y, en
requiere la actuaUdad de la "cosa", porque tam cuanto tal, es el "bien".
bién las cosas futuras son siempre jurídicamente
cosas, f) Es necesario que proporcione o actual
28. Así se explica, en el actual
Código Civil, que
mente pueda pensarse que proporcione una utili
se separe la tradición de las (arts. 759 y ss.) y
cosas

dad cualquiera al hombre en la convivencia social. la de los derechos (artículo 768), cuando, en senti
do científico, siempre se transfiere el derecho, ya
g) Es necesario el aislamiento, al menos pensable,
de la unidad compleja del universo, de modo que real, ya personal, del patrimonio del enajenante
pueda delimitarse la propiedad de la esfera jurídica (tradente) al del adquirente. Pero, como el Código
de las demás. Civil, siguiendo la asimilación romana del derecho
de propiedad con la cosa corporal que le sirve de
25. Entendemos que, en resumen, se deben indi
materia u objeto, debió ser coherente consigo mis
car como requisitos de la "cosa" en sentido jurídi
mo, conservó la tradición de las cosas separada de
co, o dicho en otras palabras, las condiciones o la tradición de los derechos. La primera era la tra
causas desusceptibilidad jurídica de la "cosa" son dición del derecho de dominio o propiedad (dere
las siguientes: 1°) utilidad esto es, que pueda servir
cho real en la cosa) y la segunda, la de todos los
de medio para satisfacer las necesidades humanas,
demás derechos. Basta exponer esta teoría para ver
necesidades generalmente económicas, pero que
su inconsecuencia científica, que la ha hecho obje
pueden ser también morales (derechos de autor, to de críticas de toda la doctrina civilista moderna.
etc.); 2°) sustantividad o individualización, esto
es, que la cosa tenga una existencia separada o 29. El derecho de propiedad, por ejemplo,
autónoma; no es cosa la parte constitutiva de un sobre un libro, es un "bien", y la "cosa" (Ubro) es
todo; el cuerpo viviente no es "cosa" pero pueden el objeto de la relación jurídica dominial entre el ti
serlo las partes separadas (pelo, dientes, órganos, tular del derecho (sujeto) y la referida cosa. No hay
tejidos, etc.); 3°) apropiabiUdad, es decir, que sea duda que la terminología del Código Civil oriental
capaz de sumisión jurídica al titular. Las fuerzas es la tradicional y viene, como se ha reiteradamen

naturales difusas o estimadas en su totalidad (llu te dicho, del lenguaje jurídico-romano. Para los

via, viento, luz, etc.) no son "cosas"; pero, en romanos "bona" constituyen una categoría de

cambio, pueden ser "cosas" aquellas fuerzas apro "res"; son precisamente, entidades que determi
piables por parte (electricidad, energía térmica, so nan ventaja o bienestar al hombre; bajo el aspecto

lar, etc.). patrimonial los "bona" comprenden sólo el acti


vo. De este concepto de bien, elaborado sobre todo
26. Discriminando entre el sentido jurídico de
"bien" y el de "cosa", se resuelven varias cues por los penalistas deriva el ampUo concepto de
tiones que han dividido a los civilistas desde el de "bien".

recho romano a nuestros días. Entre cosas "corpo 30. Aun cuando nuestra ley asimile "bien" con
rales" e "incorporales", se seguía el clásico crite "cosa" (artículo 460, inciso 1° del Código Civil),
rio de la "tangibilidad"; las primeras se perciben es innegable su estrecha vinculación, lo que no sig

por los sentidos ("res quae tangí possunt"); las se nifica que admitamos, por lo dicho, la incoherente
gundas se perciben tan sólo intelectualmente ("res asimilación legal. La doctrina italiana ha dicho
quae tangí non possunt"). Los romanos considera bien que una teoría de la cosa no tiene sentido sino
ban, con criterio ampUo, como cosas incorporales en función de la más vasta teoría de los bienes; la

a los derechos, con excepción del derecho de pro cuestión de la noción de "cosa" es prejuridica y
piedad. Este criterio, carente, por todo lo dicho, de neutra. (10) El bien es el poderío (señorío) que da

delle Pandette. 12,2,1 y ss. cit. BIONDI, op.


(9) WINDSCHEID. Diritto cit., pág. 27.
(10) PUGLIATTI. Immobili e pertinenze nelprogetto del sec ondo libro del Códice Civile, en "Riv. di Dir. Agrario", 1939, pág.
34.
33 V SS-. cit. BIONDI, op. cit. pág.
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Utilidad o permite resolver una necesidad. Si no se tar, almenos en una formulación ampUa, la enun
admite la distinción del "bien" y de la "cosa", es ciación que formulara nuestro distinguido profe
decir, entre el derecho y su objeto, es imposible sor de derecho civil
y eximio jurista el Dr. Bernar
exphcar la existencia de pluralidad de derechos do Superviene en su trabajo "Los Bienes Inmate
subjetivos respecto a una misma cosa. Es posible riales" ^"^^^ que, si bien se cuestiona la reiterada
que sobre un mismo fundo se constituyan infini mente aludida asimilación legal del "bien" con la
dad de servidumbres, un usufructo, una
hipoteca, "cosa", concluyendo que no puede hablarse de
etc.; son todos derechos ("bienes") que coexisten, bienes corporales a no ser que dejemos de referir
no sólo entre ellos, sino con
respecto al derecho de nos al derecho en sí mismo para referirnos o exa
propiedad ("bien"). Tales derechos tienen el mis minar el objeto sobre el cual recae el derecho, es
mo objeto, o sea la misma "cosa"
(el fundo). Pero decir, la cosa, que es, precisamente el objetivo per
se refieren a "bienes"
(derechos) diversos, o sea di seguido en la precedente argumentación, concluye
versas utihdades que la misma "cosa"
puede dar, que no es ése el alcance del sentido usual de "co
referibles a aquella plurahdad de derechos subjeti sas" (lo que es verdad, pero en la dialéctica en la
vos. No se trata de desmembramientos de la
pro que nos colocamos, constituye, precisamente, una
piedad, ni tampoco de comunión
jurídica, puesto petición de principios). Admite, sin embargo, este
que son derechos cuahtativamente distintos, sino autor que el vocablo "cosas", podría significar es
de diversas utilidades "bienes" o ta clase de "bienes inmateriales", siempre
"derechos", en que se le
suma, que pueden tener por objeto una misma dé a aquélla una latitud reñida con el significado
"cosa". que suele utilizarse.
31 . Las
precedentes premisas del criterio
acerca 34. El distinguido jurista que comentamos con
que propugnamos para distinguir el "bien" de la serva, pues, la designación tradicional y habla, en
"cosa", contribuyen, en nuestra opinión, a resol tonces, de bienes inmateriales. Si, siguiendo el de
ver el delicado problema de la naturaleza
jurídica sarrollo de esta exposición, superamos el escollo
de la, así denominada "propiedad
incorporal o in semántico de "cosa", para trascenderlo a una es
material", a la vez, que sirven para iluminar los fera diversa de la tradicional, no vemos inconve
derechos que tienen como objeto o "cosa" los pro
niente alguno en admitir que existen "cosas" in
ductos del talento y de la inteligencia. Pero mien
materiales y, entre ellas colocamos a la llamada,
tras no se admita la disociación entre el concepto
genéricamente, "propiedad intelectual". Ya en el
de "bien" que es el derecho, entendido
cpmo po precedente N° 23, mencionábamos que entre los
der o señorío que ejerce su titular y que
constituye, elementos constitutivos o estructurales de la no
como regla, un derecho subjetivo, de la "cosa" ción de "cosa", no se requiere la materialidad,
y
que es la materia de la relación jurídica, el objeto,
que la "cosa" puede ser, no solamente la que cae
aún inmaterial o incorporal, quedaremos en la
bajo los sentidos (electricidad, por ejemplo), sino
bruma a que nos ha sometido la milenaria tradi
aquello que tiene una existencia puramente ideal,
ción jurídica romanista y que, así lo creemos, por en la que, precisamente, colocábamos a la
"pro
lo dicho en el precedente parágrafo no puede reci
piedad intelectual".
birse como científicamente correcta en el derecho
moderno. 35. Está fuera de discusión que, siempre en un
' terreno de la teoríageneral del derecho y haciendo
32. La 'Organización Mundial de la Propiedad
a un lado el articulo 460 de nuestro
Intelectual", organismo especializado de las Na Código Civil,
los productos del talento y de !a inteligencia que
ciones Unidas, entiende por "propiedad intelec
son "cosas" la elaboración que venimos de
en
tual" los derechos resultantes de la actividad inte
lectual en la esfera industrial, científica, literaria o
sarrollando, incorporales, están sometidas a
cosas

un tratamiento específico que, sin


artística. Las principales expresiones de ésta, gené mengua de su
naturaleza intrínseca de "cosas incorporales", de
ricamente designada, como "propiedad intelec
manda un tratamiento legislativo específico en
tual", la constituyen la propiedad literaria o artís
atención, fundamentalmente, a la especial relación
tica (derechos de autor) y los derechos conexos
que vincula al titular del derecho con la cosa incor
(obras Uterarias, musicales, artísticas, películas, poral, en particular, en el campo del derecho auto-
grabaciones y emisiones de radiodifusión), así co ral.
mo la propiedad industrial y derechos relativos a

las invenciones, (derecho sobre las marcas, seña 36. Desborda la finalidad de este
trabajo pre
tender agotar la polémica discusión acerca de la
les, dibujos, modelos, etc.).
naturaleza del derecho que liga al autor con su
33. La indagación que formulamos, no debe obra, al científico con su invento, al titular de un
perderse de vista, alude, concretamente, a la visión derecho marcario, etc. Sin
embargo,
la cuestión
que emerge del ordenamiento jurídico uruguayo, puede serabordada si se admite que,
separados
específicamente de la asimilación legal del "bien" científicamente los conceptos de "bien" de "co
y
y de la "cosa". Es por ello que no podemos acep sa", no hay inconveniente alguno en concluir que

(¡1) BIONDI, op. cit., pág. 35.


(12) "Rev. de Derecho, Jurisprudencia y Administración" Montevideo, t.56, pág. ISgjyé,
.
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las "cosas intelectuales" son el objeto del derecho dida, a acercar el problema en examen a una mejor
("bien") de propiedad. Derecho de propiedad que luz. Podrá argüirse que, dentro de la perspectiva
no se identifica (art. 489 Código Civil) con el obje en que venimos estudiando la relación entre
to, como hace nuestro cuerpo legislativo civil, sino "bien" y "cosa", el derecho Uamado "moral", al
que constituye,
como cualquier otro derecho sub oponerse al patrimonial no entra en el sentido de
jetivo, "bien". La propiedad intelectual queda
un "cosa", ya que, precisamente, no son susceptibles
ubicada, sin violencias, dentro de los esquemas de dominación patrimonial. La objeción sería
genéricos de la "propiedad" en la teoría general correcta si adimitiéramos un sentido estricto de
del derecho. El perfil característico de la propiedad patrimonialidad. En cambio, por lo dicho en el
intelectual es, entonces, su ontológica idealidad. parágrafo N° 24, la cosa debe proporcionar una
Es inmaterial el "bien" (derecho de propiedad in utilidad cualquiera al hombre y ésta puede ser mo
telectual) y la "cosa", o sea, el producto del talen ral (ver N" 25).
to, de la inteligencia, de la inventiva y de la imagi
nación. 39. Lo dicho reclama una precisión. Siempre
bajo la óptica en la que examinamos esta delicada
37. Por supuesto que no debe existir interferen
cia conceptual alguna entre el producto del talen y controvertida cuestión, y adhiriendo al distingo
entre el aspecto patrimonial y el moral o no patri
to, la inteUgencia, etc., con el soporte material. El
monial dentro de la estructura de la "propiedad in
derecho del escritor no se confunde, de manera al
telectual", creemos que el último no pierde su cali
guna, con el libro, si fuere editado, o, todavía, con
dad aunque, en determinadas circunstancias deba
sus manuscritos, si permanece inédito. La vida hu
ser estimado en dinero. Todos los derechos vincu
mana no puede ubicarse en el terreno de la pura
lados a la personalidad del hombre, como es el de
ideaUdad, sino que, dominada por los medios sen
recho moral de autor, de inventor, el derecho a la
sibles de captación y de conocimiento, debe con
intimidad o a la reserva de la vida privada, al ho
cretar ese producto del talento en escritos, partitu
nor, a la propia imagen, etc., en ocasión de ser des
ras, aparatos, diseños, etc., esto es, objetos sen
conocidos o violados, el titular puede, además de
sibles. Pero el derecho intelectual en su intrínseca
provocar las medidas conducentes a hacer cesar su
ideaUdad no se asocia a su soporte material, sino,
violación o el atentado a los mismos, demandar
en una relación de continente a contenido.
una reparación patrimonial por el daño "moral"

38. El distingo seguido por los derechos que, sufrido. Y el daño moral, como el derecho también
como el nuestro, separa el llamado derecho moral, llamado moral, no dejan de ser tales por las cir
vinculado o conexo con los derechos de la persona cunstancias de que se estime, bajo ciertas circuns
Udad, por un lado, del derecho patrimonial, por tancias, especialmente reparatorias, su valor, o al
otro lado, dentro de la genérica designación de menos, se los estime a efectos de indemnizar a la
propiedad intelectual, ha contribuido, en gran me víctima.