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BREVE HISTORIA DEL WING TSUN

Fuego en el monasterio Siu Lam (Shaolin)

Hace más de doscientos cincuenta años, durante el reinado de Yung-Cheng (1723-1736) de la Dinastía Ching, se
dice que hubo un incendio en el Monasterio de Siu Lam cuando estaba sitiado por los soldados del Gobierno
Manchú. El incidente dio motivo a que se extendieran dos versiones diferentes entre la gente de China.

Una versión, la que se propagó entre las sectas secretas (Sociedades de la Triada),
cuenta que el sitio del Monasterio fue efectuado por altos oficiales del Gobierno
Manchú, destacando entre otros, Chan Man Yiu,Wong Chun Mai y Cheung King Chow.

Fueron ayudados por detractores del Monasterio, especialmente por uno llamado Ma Ning Yee, de quien se dice
que incendió el Templo desde dentro, como signo de venganza por haber sido expulsado del Monasterio. La
historia cuenta que solamente cinco monjes consiguieron escapar de la ruina. Se escondieron y posteriormente se
organizaron en sociedades secretas para deshacer la Dinastía Ching.
La otra historia que fue mayormente extendida entre el círculo de artistas marciales en el sur de China, nos revela
hechos muy diferentes a la ya mencionada, exceptuando la parte relacionada con el fuego en el Monasterio que es
la misma. Esta historia cuenta que el número de personas que lograron escapar del incendio fue más de cinco y que
sus nombres eran muy diferentes a los dados en la versión de las Sociedades de la Triada.
Mi descripción de esta parte, está basada en lo que cuenta la historia relacionada con las artes marciales
y que fue extendida en este círculo. Sea cierta o falsa, mi intención es meramente el transcribir la historia
original al lector, tal como fue contada en el círculo de las Artes Marciales. Sea como fuere, debo
comenzar la historia con el incendio ocurrido en el Monasterio de Siu Lam.

El nacimiento de un nuevo sistema de lucha


Se dice que durante el fuego en el Monasterio de Siu Lam, arruinado por la traición, la mayoría de los monjes y de
los discípulos no afeitados, que eran diestros en las Artes Marciales, fueron asesinados o muertos por el incendio.
Algunos pugilistas diestros en las Artes lograron escapar de la calamidad. Entre ellos estaban los Cinco Ancianos,
líderes de los cinco sistemas de Siu Lam, a saber: la Monja Budista Ng Mui, el Maestro Chi Shin, el Maestro Pak Mei,
el Maestro Fung To Tak,y el Maestro Miu Hin junto con sus discípulos, destacando entre ellos Hung Hay Kwun, Fong
Sai Yuk y LukAh Choy, siendo este último quien se apartó y se escondió por su cuenta.
Uno de los Cinco Ancianos del Monasterio de Siu Lam, el Maestro Chi Shin (Abad del Templo), había aceptado un
gran número de discípulos en el Monasterio antes del incendio. El Maestro Chi Shin les llevó a la lucha contra los
manchúes. Así pues, Chi Shin junto a sus discípulos favoritos, Hung Hay Kwun. Tune ChinKun, Tse Ah Fook, etc.,
estuvieron buscados por el Gobierno Manchú. Para evitar ser capturados, Chi Shin ordenó a sus discípulos que se
dispersaran, llegando a ocultarse él mismo como cocinero en un «Junco Rojo».
Otros como el Maestro Miu Hin y su hija Miu Tsui Fa, estuvieron escondidos durante un tiempo en las tribus de
Miao y Yao, que se encontraban entre las provincias de Szechwan y Yunnam viajando posteriormente sin rumbo,
añadiendo fantásticas aventuras a la leyenda de las cuales las más destacadas son las que relatan que «Fong Sai Yuk
desafió al campeón de un torneo» y la de «que Ng Mui mató a Lee Pa Shan sobre las Estacas de Flor de Ciruelo». La
Monja Budista Ng Mui era la única mujer en el Monasterio de Siu Lam y la persona de mayor edad entre los «Cinco
Ancianos». Ng Mui era más tolerante hacia el Gobierno Manchú que el resto de sus hermanos en Kung Fu y sus
discípulos (aunque, por supuesto, algunas veces podía aplicar la fuerza física si era necesario para mantener la
justicia).
Ng Mui estuvo viajando por todo el país después de la destrucción del Monasterio de Siu Lam, con la determinación
de no verse nunca jamás envuelta otra vez en asuntos mundanos. Al final logró afincarse en el Templo de la Grulla
Blanca, en la montaña de Tai Leung (llamada igualmente montaña de Chai Ha), una conocida y espaciosa montaña
en la frontera entre las provincias de Szechwan y Yunnan. Allí, siendo difícilmente molestada, se concentró en el
Budismo Zen, una secta de Budismo originada por Bodhidharma durante las Dinastías Norteña y Sureña, y en las
artes marciales que eran su pasatiempo favorito. Ng Mui, al igual que sus hermanos en Kung Fu, nunca olvidó la
amarga experiencia que tuvieron en el Templo Siu Lam, y los preceptos detractores que se volvieron de parte del
Gobierno Manchú.
A parte de esto, Ng Mui tenía otra preocupación también. Esta preocupación era el cómo poderse defender de los
ataques de los detractores del Monasterio de Siu Lam y del Gobierno Manchú. Ella conocía la dificultad de vencer a
estos traidores que en un tiempo habían estudiado de forma diligente las técnicas de Kung Fu enseñadas en el
Templo, aunque por aquel entonces sus capacidades y destreza eran superiores a las de los traidores, en
conocimientos estaban equiparados, preocupándola que algún día su fuerza podía fallar y ya no sería capaz de
vencer a los más jóvenes detractores del Monasterio de Siu Lam.
La única manera de vencerlos era crear un nuevo sistema de lucha que sobrepasara al practicado en el Templo de
Siu Lam. Pero, ¿cuál? y ¿cómo? Estas eran las preguntas que la preocupaban hasta aquel día. Su ocasión llegó un
día en el que fue testigo de la lucha entre un zorro y una grulla salvaje. El zorro corrió alrededor de la grulla en
forma de círculo, con esperanzas de encontrar una ocasión para lanzar el ataque mortal. La grulla, por su parte,
permaneció todo el tiempo en el centro del círculo descrito por el zorro, a la vez que giraba para dar la cara al
enemigo. Cada vez que el zorro se acercaba a la grulla para atacar con su zarpa, la grulla bloqueaba la zarpa del
zorro con su ala y realizaba un contraataque con su pico. De esta forma la grulla se mantuvo a la defensiva
defendiendo con sus alas y contraatacando con su pico. El astuto zorro sacó ventaja de su velocidad en la carrera y
se esforzó en hacer una serie de ataques sorpresa con sus zarpas. De esta forma, la lucha continuó durante largo
tiempo bajo la atenta mirada de Ng Mui. Quien fuera el vencedor de la pelea no es algo importante. Lo que sí fue
importante es que sirvió para dar a Ng Mui unas indicaciones e ideas, una inspiración para crear un nuevo sistema
de lucha.

La atractiva Yim Wing Tsun


La señorita Yim Wing Tsun, nativa de la provincia de Kwangtung, permaneció, después de la muerte de su madre,
con su padre Yim Yee, un discípulo del Monasterio de Siu Lam. A una muy corta edad fue dada en matrimonio a
Leung Bok Chau, un comerciante de sal de la provincia de Fukien. Yim Yee había aprendido ciertas técnicas del
sistema de Siu Lam, que podía utilizar en bien de la justicia si se presentaba la oportunidad, y se encontraba en un
asunto ante los tribunales. Más bien que ser arrestado, escapó llevándose a su hija Wing Tsun, a la frontera de
Szechwan y Yunnan, provincias antes mencionadas, asentándose a los pies de la montaña de Tai Leung, haciendo
de un puesto de cuajada de habas su modo de vida.
Según pasó el tiempo, Wing Tsun creció y se convirtió en una atractiva, ingeniosa y activa adolescente. Su atractiva
personalidad pronto la trajo problemas. Había en aquella zona un matón, con el sobrenombre Wong, que se
destacaba por su mal temperamento. Debido al hecho de que era diestro en el arte de la lucha y el poder de la
justicia era demasiado flojo en aquella lejana parte de la frontera, los habitantes locales poco podían hacer sobre el
asunto.
Día tras día esta era su preocupación y no sabían qué hacer. Mientras tanto, la monja Budista Ng Mui, que por
aquel tiempo estaba afincada en el Templo de la Grulla Blanca sobre la ladera de la montaña Tai Leung, bajaba
asiduamente al lugar en donde estaba el mercado de la villa varias veces al mes para hacer la compra de sus
necesidades diarias. Siempre que pasaba por el puesto de Yim Yee solía comprar algo de cuajada de habas. De esta
forma llegaron a hacerse conocidos, hasta el momento en que Ng Mui era asidua del puesto de Yim Yee. Fue así
como ella notó de que algo iba mal, por la apariencia de Yim Yee y su hija. A la pregunta de Ng Mui ellos le contaron
cuáles eran sus problemas. Su confesión reavivó el sentido de justicia que había en la mente de Ng Mui. De esta
manera tuvo la determinación de ayudar a Wing Tsun, no derrotando ella misma al matón local (como
seguramente hubiera hecho antes del retiro) para que no se descubriera su identidad, al tiempo que sería injusto
para una famosa Monja de un sistema de Kung Fu luchar con un villano desconocido de una ciudad lejana.
Así pues, pensó en una manera de solucionar el problema de Wing Tsun, ésta era, traerla a su propio convento y
enseñarla el arte de luchar. El arte de la lucha no era extraño para Wing Tsun, puesto que su padre era un pugilista.
Únicamente, lo que ocurría era que Wing Tsun nunca antes había tenido necesidad de aprender a luchar. Ahora,
bajo la guía personal de esta hábil monja y con su propia sabiduría y trabajo persistente, rápidamente tuvo un gran
nivel de destreza con tres años de aprendizaje bajo Ng Mui.
Un día, Ng Mui le dijo a Wing Tsun que dominaba el estilo creado por ella misma y que ya podía regresar con su
padre y tratar con el matón, derrotándole si era necesario. Tan pronto como Wing Tsun bajó de la montaña de Tai
Leung, el fanfarrón local la molestó otra vez. Fue este el momento en que Wing Tsun le desafió a lucha, en lugar de
correr asustada. El fanfarrón, aunque sorprendido, recibió de buen agrado esta proposición de luchar, pues estaba
plenamente convencido de su poderío físico y que podría vencer a Wing Tsun, y al mismo tiempo ganar una esposa.
Finalmente fue derrotado irremisiblemente por Wing Tsun y nunca jamás le volvió a dar más problemas. Wing
Tsun, después de vencer al fanfarrón local, continuó practicando el arte de luchar.
Por otro lado. Ng Mui encontró su vida en la ladera de la Montaña de Tai Leung demasiado aburrida y monótona,
decidió viajar por el país con el fin de visitar lugares, recordando a Wing Tsun que guardara los mandamientos del
sistema Siu Lam y que fuera cuidadosa en encontrar un auténtico sucesor con el fin de evitar el pasar el arte a
personas que no se lo merecieran.

Leung Bok Chau y Leung Lan Kwai


Wing Tsun llegó eventualmente a estar casada con su prometido Leung Bok Chau y le mostró el arte del nuevo
sistema de combate que había aprendido de Ng Mui, enseñándoselo por completo. Se dice que su marido, Leung
Bok Chau era ya un boxeador antes de este matrimonio y que le gustaba practicar el arte de la lucha en su tiempo
libre.
Después de su matrimonio, Wing Tsun habló mucho a su marido acerca de las teorías de las artes marciales. Al
principio, su marido prestaba poca atención a lo que su esposa le contaba, pensando que él ya conocía el arte de la
lucha y que su mujer era solamente una débil esposa. Así pues, Wing Tsun buscó algunas oportunidades para
practicar con su marido el combate, derrotándole vez tras vez. Fue únicamente entonces cuando Leung Bok Chau
se dio cuenta de que su mujer no era una débil esposa, sino una auténtica y hábil señorita en el arte de la lucha.
Desde aquel momento admiró las técnicas practicadas por su esposa, y muy a menudo practicaba con ella. De esta
manera él llegó a llamar al arte que practicaba su esposa, en honor a ella, el sistema «WING TSUN KUEN».
Más tarde Leung Bok Chau pasó las técnicas de Win Tsun Kuen a Leung Lan Kwai, un físico herbario de osteología,
que nunca mencionó a nadie su conocimiento en las técnicas del Kung Fu. Se sabe esto, porque incluso sus más
allegadas amistades y asociados estaban ignorantes de su habilidad en Wing Tsun Kuen. Este secreto fue revelado a
la gente, sólo cuando una vez tuvo que asistir a la tarea de llevar de regreso a un grupo de luchadores que habían
atacado a un solo y desvalido pugilista. De todas formas, siempre se retuvo de mostrar sus habilidades,
manteniendo en su mente el ya antiguo mandamiento de «no mostrar en público el arte del Wing Tsun.
Wong Wah Bo y Leung Yee Tai
Hubiera sido necesario el tener que reescribir la historia del Wing Tsun Kuen si Leung Lan Kwai nunca hubiera
mostrado su destreza en el arte a nadie. Pero felizmente en una afortunada ocasión, pasó sus conocimientos a
Wong Wah Bo, que era un actor que representaba el papel de héroe en una ópera. En aquella época, los actores en
los grupos de ópera eran conocidos como «seguidores del Junco Rojo». Wong Wah Bo era uno de estos seguidores
del «Junco Rojo» en el momento en que se encontró con Leung Lan Kwai, por quien fue aceptado como discípulo.
Fue el honrado carácter y el sentido de justicia de Wong Wah Bo lo que llamó la atención más profundamente a
Leung, de forma que le permitió aprender su sistema de Kung Fu.Era común que la mayoría de los seguidores del
«Junco Rojo» conocieran el arte de luchar. En sus demostraciones, se daban un grueso maquillaje facial, lo que les
mantenía alejados de ser reconocidos. Esto era así, porque en aquella época muchos de los seguidores del antiguo
Monasterio de Siu Lam estaban disfrazados como seguidores o actores del «Junto Rojo», con el fin de mantener en
secreto su identidad del Gobierno Manchú.
Un buen ejemplo de esto, fue el Maestro budista Chi Shin, uno de los «Cinco Ancianos» del Monasterio de Siu Lam.
El Maestro Chi Shin, que escapó del sitio al Monasterio de Siu Lam por los soldados manchúes, estaba disfrazado
como el cocinero del «Junco Rojo» para evitar el ser arrestado.
Pero eso era difícil de mantener en secreto. Más pronto o más tarde, un hombre de los que él pensaba de
confianza podía descubrir su secreto. Su identidad fue revelada finalmente a los seguidores del «Junco Rojo»,
quienes tenían un alto sentido de justicia.
Así pues, los seguidores no informaron al gobierno de la existencia de este «buscado criminal»; sino al contrario,
intentaron, con éxito, el esconderle y protegerle de situaciones peligrosas, pues ellos mismos eran personas que
estaban en contra del Gobierno Manchú, y que estaban trabajando en secreto para derrocarlo, por medio de
organizar sociedades secretas y tomando acción por realizar actos subversivos. Fue de esta forma, que el Maestro
Chi Shin llegó a ser su héroe. El les enseñó a luchar, mostrándoles el sistema de Siu Lam, con el fin de estar
preparados para luchar con los soldados manchúes cuando llegara el momento. Entre los discípulos del Maestro
Chi Shin. en el «Junco Rojo», se encontraba uno con el nombre de Leung Yee Tei. quien era realmente digno de
mención.
Leung Yee Tei no era un actor en el grupo de actores de la ópera, sino un marinero del «Junco Rojo», que usaba un
palo largo en forma de remo, con el fin de guiar al junco hasta la posición deseada. De todas las técnicas
demostradas por el Maestro Chi Shin, la que más admiraba Leung Yee Tei era la «técnica del palo largo». Estaba de
suerte Leung Yee Tei, pues Chi Shin era un experto en la «Técnica del Palo Largo de seis puntas y media», y pensó
que Leung Yee Tei era digno de ser enseñado en esta técnica.
Volvamos a Wang Wah Bo, quien estaba trabajando en el grupo de actores de ópera, en donde Leung Yee Tei era el
encargado del remo. Wong Wah Bo admiraba la técnica del «Palo Largo» de Leung Yee Tei, y este último las
técnicas de Wing Tsun Kuen de Wong Wah Bo. Así pues, tenían algo que aprender uno del otro y algo que
enseñarse mutuamente. Fue así como intercambiaron sus técnicas. Como resultado de este intercambio, Leung Yee
Tei llegó a ser el sucesor del sistema Wing Tsun y el sistema Wing Tsun Keun había adquirido para sí el arma del
«Palo Largo de 6 puntas 1/2», en suma a sus técnicas de «Cuchillos Mariposa», o Bart Cham Dao. Tanto Leung Yee
Tai como Wong Wah Bo se ayudaron mutuamente para aprender correctamente las técnicas, pues entendieron
que sus propias habilidades mejorarían con los conocimientos del otro. Por ejemplo, se dieron cuenta de que las
técnicas del «Palo Largo de 6 puntas 1/2» mejorarían si se le añadía algunas técnicas del Wing Tsun Kuen. Así pues,
añadieron las técnicas de Chi Sau (Brazos enganchados), y su forma de entrenamiento, creando una nueva técnica
llamada «Técnica de palos enganchados» (Chi Kwun). Incluso para desarrollar una mayor mejora en las técnicas del
«Palo Largo», redujeron «la anchura del portal de las manos» y cambiaron los pasos de avanzar del uso del «Palo
Largo», por aquellos que había en las formas de boxeo.
El Señor Leung Jan de Fatshan
A una avanzada edad, Leung Yee Tei pasó el arte del Wing Tsun Kuen -técnicas del Boxeo, Palo Largo, etc.- a Leung
Jan. un físico famoso de Fatshan. que era una de las cuatro ciudades más famosas de la provincia de Kwangtung, al
sur de China. Fatshan, localizada en la unión de muchas rutas de viajes de negocios cerca del rio Pearl. Es un
famoso centro comercial, denso en población, en donde oficiales del gobierno, ricos comerciantes, trabajadores y
razas comunes cosechan juntas. Leung Jan. el propietario de una farmacia de hierbas allí, pertenecía a una buena
familia, siendo bien educado, gentil y cortés.
Además de mantener abierta su farmacia «jan Snag» en la calle «Chopstick» (palillos chinos para comer) en
Fatshan, ofrecía igualmente servicios médicos a los residentes en la ciudad. Era realmente hábil en su trabajo,
estaba fuertemente respaldado por los vecinos de la ciudad. Su negocio, de hecho, estaba floreciendo. En su
tiempo de ocio disfrutaba con la literatura y, sorprendentemente, con el arte de la lucha.
En el arte de la lucha se destacaba por ser muy selecto a la hora de elegir a su instructor. Por otro lado no le
gustaban los «puentes largos» y las «posturas anchas» que parecían fuertes y poderosas. Los sistemas que
enfatizaban la fuerza física o la fuerza bruta no eran de su agrado. Tampoco aquellos que eran bonitos de ver por
sus bellos movimientos, pero al mismo tiempo no prácticos. Lo que él quería aprender era un sistema que hiciera
énfasis en técnicas prácticas y aplicaciones sabias con ingenio, aunque fuera muy simple en apariencia.
Los años pasaron y él estuvo esperando por su instructor ideal y por el sistema preferido, casualmente su
oportunidad llegó cuando encontró a Leung Yee Tei y aprendió de él el sistema Wing Tsun. Rápidamente, debido a
la destreza de Leung Jan, se le conoció con el nombre del «Rey del Kung Fu Wing Tsun». Esta fama le trajo muchos
desafíos. La gente ambiciosa le forzaba a defender ese título, pero todos eran derrotados de forma fulminante.
Cualquier persona que oyera su nombre, inmediatamente recordaba su título de «Rey del Kung Fu Wing Tsun», y
las historias contadas sobre aquellos que le desafiaron. Incluso hoy día, las gentes de las más viejas generaciones
aún hablan de sus proezas con un gran entusiasmo.

Wah, el hombre de madera, Leung Tsun y Wah, el cambiante de dinero


Leung Jan no tenía como profesión el enseñar Wing Tsun, pero su propio interés en el arte de la lucha le obligó a
aceptar discípulos, incluyendo sus dos hijos. Leung Tsun y Leung Bik. Leung Jan enseñó a sus dos hijos el arte del
Wing Tsun durante todos los días al cerrar su farmacia. Entre sus discípulos existía uno conocido por el
sobrenombre de «Wah, El Hombre de Madera». Tenía este sobrenombre por sus fuertes brazos, los cuales eran tan
duros como la madera, llegando incluso a romper los brazos del Muk Yan Chong o muñeco de madera durante los
entrenamientos.
Cada atardecer, después de cerrar la farmacia de Jan Sang, solía practicar las técnicas de Wing Tsun con sus
compañeros bajo la guía atenta de su mentor Leung Jan. Cerca de la farmacia de Leung Jan había un puesto de
cambiantes de dinero, cuyo propietario era Chan Wah Shun. La gente le solía llamar «Wah, el cambiante de
dinero». El tenía un fuerte anhelo de aprender Kung Fu y estaba convencido de seguir a un famoso maestro. Como
su puesto era vecino del de Leung Jan, cuyas destrezas y buen comportamiento eran conocidos por todos, Chan
Wah Shun estaba deseoso de pedir a Leung Jan que lo aceptara como su discípulo. Pero debido al hecho de que
Leung Jan era un caballero respetable de una famosa familia, al mismo tiempo que un rico propietario de una
tienda, Wah, el cambiante de dinero, se sentía cohibido de pedirle semejante favor. Además de eso, desconocía si
Leung Jan le aceptaría o no.
Sea como fuere, su determinación por aprender Kung Fu y su respeto por Leung Jan le dieron muchas esperanzas.
Cada día cuando el trabajo había terminado y las calles se encontraban tranquilas, Wah, el cambiante de dinero,
solía andar de puntillas hasta la puerta de la farmacia de Leung Jan, para mirar a hurtadillas y observar a Leung Jan
enseñar Kung Fu. Leung Jan llegó a ser su ídolo. Cada movimiento de las manos o de los pies de Leung Jan era
cuidadosamente estudiado haciendo una profunda impresión en él. Día tras día su ansiedad por aprender Kung Fu
creció y creció más fuerte. Así pues, llegó el día en que pensó que había llegado la hora de hacer su petición. Unió
todo su coraje y habló a Leung Jan. Leung Jan rechazó su petición, como ya esperaba, con buenas palabras. Esto le
hizo sentirse, naturalmente, despistado y decaído, aunque no sin esperanzas.
Así pues, pensó en otra manera de conseguir su deseo. Un día cuando Leung Jan estaba fuera, Wah, el hombre de
madera, trajo a la farmacia un hombre corpulento, cuando estaba solo el hijo mayor, Leung Tsun. Se dio el hecho
de que el extranjero era Wah, el cambiante de dinero, que había estado aprendiendo Kung Fu a base de mirar por
la rendija de la puerta de Leung Jan. Un sentimiento de superioridad prevalecía en la parte trasera de la farmacia. A
raíz de esto, Leung Tsun sugirió el pelear con el fin de comprobar cuanto había aprendido el intruso en sus ilícitas
lecciones.
Leung Jan nunca había trabajado tanto como su coestudiante Wah, el hombre de madera. En el primer contacto de
sus brazos, Wah, el cambiante de dinero, pudo ver que su oponente no era tan fuerte y diestro como él esperaba.
Por error, Wah, el cambíente de dinero lanzó un golpe de palma a Leung Tsun, lo hizo tan fuerte que Leung Tsun
cayó sobre el brazo de una valiosa silla que tenía su padre, rompiéndole un brazo. En primer lugar, esto sorprendió
a todos, y en segundo lugar, ante la posibilidad de ser castigados por Leung Jan al haber roto la valiosa silla,
intentaron reparar tan rápidamente como pudieron el daño efectuado a la silla.

La adopción final de Wah, el cambiante de dinero, como discípulo de Leung Jan


Esa noche, cuando Leung Jan regresó a su farmacia, fue a descansar sobre su silla después de cenar como lo hacía
de costumbre. Para su sorpresa, el brazo de la silla se rompió bruscamente y él cayó en el suelo. Preguntando
durante un tiempo fue informado al final por parte de su hijo mayor de la visita del extranjero y de la pelea, con
todo detalle. Leung Jan al oír semejante historia citó a su discípulo Wah, el hombre de madera, y le hizo una serie
de preguntas, principalmente sobre como había adquirido Wah, «el cambiante de dinero», su destreza en el Kung
Fu.
Leung Jan fue informado de que Wah, «el hombre de madera», había estado enseñando Kung Fu a su amigo Wah,
«el cambiante de dinero», y que este último repetidamente espiaba a Leung Jan por la rendija de la puerta cuando
enseñaba Wing Tsun a sus hijos después del trabajo en la farmacia. Leung Jan pidió inmediatamente que fuera a
buscar a su amigo Wah, «el cambiante de dinero». Fue aquí cuando Wah, «el hombre de madera», se dio cuenta de
que tenía que recordar siempre que era incorrecto enseñar Kung Fu a otros sin el permiso de su instructor.
Pensando de que su Maestro Leung Jan podía castigarle por esto, Wah, «el hombre de madera», le dijo a su amigo
que saliera corriendo de la ciudad en lugar de visitar a su Maestro. Cuando Wah, «el hombre de madera», no
regresó con su amigo, Leung Jan le pidió una explicación. Al oírla, entendió de que Wah, «el hombre de madera»,
no le había comprendido. Así pues le dijo a su discípulo de que lo que él quería era ver cuánto conocimiento había
adquirido su amigo, cuál era en realidad su destreza en el arte del Wing Tsun . Wah, «el hombre de madera», se
alegró de oír esto y salió rápidamente en busca de su amigo, trayéndolo de vuelta en seguida. Después de observar
a este joven, Leung Jan lo admitió como discípulo.

Wah, el cambiante de dinero, y sus dieciséis estudiantes


Aunque Wah, «el cambiante de dinero», no era muy educado, hizo grandes progresos en el arte de la lucha del
Wing Tsun Kuen bajo la guía de su Maestro Leung Jan, debido a su perseverancia y determinación. Era un hombre
de mercado y estaba en contacto con la gente de la clase baja, los cuales casi siempre estaban luchando. Esto le dio
más oportunidades para mejorar su destreza en el arte de la lucha.
Todo esto ocurrió antes de que su fama se extendiera y alcanzara los oídos de los oficiales del Gobierno Manchú.
Era la época en que los manchúes habían estado gobernando a los chinos por unos doscientos años y ya habían
llegado a estar casi dentro de su cultura. La barrera entre la raza de los manchúes y la raza de Han estaba
desapareciendo, como mostraba la disminución del sentimiento contra los manchúes, y el hecho de que muchos
miembros de la raza de Han estaban tomando cargos de oficiales en el Gobierno Ching. Por otro lado, el Gobierno
Ching de la raza manchú, después de haber gobernado a los chinos por más de dos siglos y de haber disfrutado
mucho de su forma de vida, estaba volviéndose corrupto.
Como resultado, las invasiones de pueblos extranjeros crecieron año tras año. Concesiones de tierras,
indemnizaciones de guerras pagadas en plata a países extranjeros, control de industrias y comercio por extranjeros,
etc., guiaron al debilitamiento del país. Uno de los caminos para restaurar la fuerza del país fue reforzar su poderío
militar. Esto era reforzar a «los soldados de las ocho banderas», como se le denominaba a las tropas manchúes. Fue
por este motivo que Wah, «el cambiante de dinero», recibió la invitación de ser Jefe Instructor de los soldados de
«Las Ocho Banderas», un puesto de mucha admiración y respeto.
Por el contrario, Wah, «el cambiante de dinero», al ser sucesor de Leung Jan, no entendía el ser Jefe Instructor de
los soldados manchúes como un honor. El, al igual que su Maestro, veían el enseñar Kung Fu como una afición o
pasatiempo más bien que como un negocio. Wah nunca tuvo un gimnasio de manera fija. Con este fin tuvo que
alquilar uno. Durante sus treinta y seis años de enseñar Kung Fu, había aceptado a dieciséis estudiantes entre los
que se encontraba su hijo, Chan Yu Min.
Chan Yu Min era un crío caprichoso, echado a perder por sus parientes, quienes lo exhortaban a que entrara en
peleas con los dos delincuentes locales, todo esto frente al profundo desencanto de su padre. Por este motivo, su
padre se negó a enseñarle las técnicas más avanzadas del sistema Wing Tsun Kuen, enseñando en su lugar a su
esposa, es decir, su nuera. Como resultado de esto, la mujer de Chan Yu Min era más hábil en el arte que su
marido, teniendo este último que aprender de su esposa, lo que no había podido aprender de manos de su padre.
Sin embargo, Chan Yu Min era especialmente diestro en una técnica, la de «el Palo Largo de 6 puntas 1/2». Su
habilidad se hizo merecedora del título de «El rey del Palo de las Siete Provincias», honor que le fue concedido
después de sus actuaciones en el «Campeonato de Artes Marciales de las Siete Provincias». En este Campeonato le
fue ofrecido como obsequio un palo largo, ancho como su brazo, que tenía grabado su título de «Rey del Palo de las
Siete Provincias». Algunos años más tarde él colocó este Palo Largo en la puerta de su Gimnasio el día de la
inauguración, con el fin de atraer a más estudiantes.
Entre los estudiantes de Wah, «el cambiante de dinero», el más destacado era Ng Chung So, su más antiguo
discípulo, que había aprendido todo el conocimiento posible y que posteriormente llegaría a ser su ayudante hasta
su muerte. Durante sus últimos años, cuando tenía alrededor de unos setenta años de edad, Wah alquiló un
Templo antiguo propiedad de los hombres del clan o familia Yip, para enseñar su arte, el Wing Tsun Kuen Kung Fu.
Fue allí en donde aceptó a su decimosexto y último estudiante, que en aquel entonces tenía tan solo trece años de
edad y que estaba destinado a ser su sucesor en el sistema y a extender las técnicas del Wing Tsun desde una
pequeña ciudad a todos los rincones del mundo. Sin embargo, el mismo Wah, no sabía esto, y durante sus últimos
momentos de vida, recordó a su más antiguo discípulo que cuidara bien del chico pequeño que era su hermano
pequeño en el arte del Kung Fu.
Después de la muerte de Wah, «el cambiante de dinero», vino un período de decline en el desarrollo del Wing
Tsun, un período que coincidía con una época de cataclismos en China, durante la cual, ninguno de sus estudiantes
se preocupó de extender el Wing Tsun, pues estaban ocupados totalmente en sus negocios, sin que fuera
importante el pasar las técnicas del sistema a las generaciones venideras.
Esta obligación pareció caer en los hombros de su último discípulo aceptado, con nombre Yip, en el Templo de la
familia Yip.
No fue hasta que Yip alcanzó la edad de cincuenta y seis años que el arte del Wing Tsun comenzó su renacimiento.
Fue él quien alimentó el desarrollo del Wing Tsun y lo trajo a una época dorada. Posteriormente llegaría a ser el
invencido Gran Maestro del estilo Wing Tsun. Su nombre, más grande que cualquiera de sus antepasados y
conocido por todas las gentes del círculo de las artes marciales. Su fama fue duramente ganada por su diligencia y
con la ayuda de sus discípulos. Este hombre era Yip Man, el Gran Maestro del Wing Tsun.