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El Colegio del Estado de Hidalgo

Análisis del Discurso


Araceli Barragán Coronel

¿Mucho o demasiado?

Entre «demasiado» y «mucho» hay un mar de diferencia. Se puede decir que uno «comió
demasiado» cuando arrepentido, luego de un atascón descomunal, el estómago reclama y la
conciencia reconoce que, dados los dolorosísimos síntomas por el rechazo de semejantes
cantidades de alimento, hubiera sido muy razonable no haber tragado tanto ni haber abusado
con tal inconsciencia de la salsa picante.

Pero si se «come mucho», no existe exceso en la acción, ni tampoco se implica esa saludable
y en ocasiones hasta vital necesidad de interrumpir la acción de comer antes de lo
acostumbrado. Es decir, «comer mucho» no implica, necesariamente, una indigestión; «comer
demasiado», sí.

De tal forma que si algún ser querido le dice: «te amo demasiado», aunque sus intenciones
sean realmente buenas, en verdad está expresando un exceso en su sentir; es decir, una
pesadez o indigestión del corazón, que lo colocan al borde de un colapso digestivo o, más
exactamente, de aceptación sentimental. Así, «amar demasiado», lejos de halagar al
destinatario, lo insulta y degrada, y se podría parafrasear como: «para lo que eres, ya te quiero
bastante», pues la solución al exceso de sentimiento, como al exceso de alimentos, suele ser
el desecho o eliminación, en parte o por completo, de aquello que causa el malestar, aun antes
de poder ser digerido.

Análisis:

El autor recurre constantemente al uso de la dimensión léxica, y es ésta la que da origen al


texto; pues hace una diferenciación entre las palabras «mucho» – «demasiado». Para esto utiliza
palabras como: exceso, abuso, rechazo, malestar, inconsciencia; como elementos implícitos a
la palabra «demasiado» (ver texto resaltado en magenta). Éstas toman mayor importancia a
través de la dimensión semántica, pues a través de ésta, el autor inscribe los ejemplos dentro
de una “estructuración lógica” que da sentido a los ejemplos ilustrativos de los que se asiste;
es decir, proporciona las pruebas al lector para dotar de significado a las palabras «mucho» y
«demasiado» de manera diferenciada (ver texto resaltado en rojo).

El texto maneja un lenguaje y ejemplos ilustrativos comunes que permiten al lector relacionar
lo que el autor escribe con su realidad, de manera que puede absorberlo con mayor facilidad.
Por lo que podría decirse que la dimensión léxica asiste a la dimensión pragmática en el uso
de los casos «comer demasiado» y «amar demasiado» (ver texto resaltado en púrpura).
El Colegio del Estado de Hidalgo
Análisis del Discurso
Araceli Barragán Coronel

Además, el uso de un lenguaje sencillo dirigido a un público muy amplio, responde al objetivo
del texto, el cual busca mostrar formas correctas de utilizar las palabras.

Resalta el uso de la dimensión retórica que, por medio de metáforas y comparaciones, ilustra
aquello que el autor quiere expresar. Por ejemplo: «pesadez o indigestión del corazón» sobre el
que hace referencia a un exceso sentimental en la expresión «te amo demasiado» (ver texto
resaltado en verde)

Dimensiones:

▢ Enunciativa: quien escribe hace la construcción del texto.

▢ Léxica: juego de palabras, palabras que se eligen. “Contrato” con ciertos lectores, se elige
el lector ideal.

▢ Semántica: la manera en que se da sentido al discurso.

▢ Pragmática: referencias, cadenas discursivas.

▢ Retórica: metáfora, comparación, ironía, contradicción, etc.

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