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Guía de Autoaprendizaje

Introducción a
○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

la biblioteconomía y
a la archivonomía

Modalidad de Educación Abierta y


a Distancia

Blanca Estela Solís Valdespino

Secretaría de Educación Pública


Dirección General de Educación Superior
Escuela Nacional de Biblioteconomía y
Archivonomía

México 1997
Secretaría de Educación Pública
Subsecretaría de Educación Superior e Investigación Científica
Dirección General de Educación Superior
Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía
GUIAS DE AUTOAPRENDIZAJE
MODALIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA
Primera edición 1997
ISBN 968-29-9939-1
Impreso en México
Diseño Portada:
Patricia Vázquez Langle
Diseño:
Ivonne Bautista Carmona
ÍNDICE
Presentación
5
Introducción
7
Vínculos de la asignatura con los objetivos generales de la carrera 8

UNIDAD 1 CONCEPTOS DE ARCHIVONOMÍA Y BIBLIOTECONOMÍA 11


1.1 ¿Qué es la archivonomía?
14
1.1.1 Conceptos archivísticos
15
1.1.2 Relación de la archivonomía con otras ciencias 22
1.2 ¿Qué es la biblioteconomía?
25
1.2.1 Evolución de los conceptos
28
1.2.2 Conocimiento e información
36
Bibliografía consultada
39

UNIDAD 2 DIVERSAS CORRIENTES DE INTERPRETACIÓN ACERCA


DEL OBJETO DE ESTUDIO DE LAS DISCIPLINAS
41
2.1 La influencia europea y norteamericana en el plan de estudios de la
archivonomía mexicana
43
2.2 La influencia europea y norteamericana en los planes de estudio de la
biblioteconomía mexicana 50
2.3 Los países en desarrollo
59
2.3.1 Brasil
60
2.3.2 Cuba
62
Bibliografía consultada
66

UNIDAD 3 PRINCIPIOS Y TEORÍAS


67
3.1 Archivonomía
69
3.1.1 Principio de procedencia
70
3.1.2 Valoración documental
72
3.1.3 Conservación exhaustiva
76
3.1.4 Morris Rieger
77
3.1.5 Elio Lodolini
79
3.1.6 Antonia Heredia Herrera
80
3.1.7 Jean Yves Rousseau
83
3.1.8 Theodore Schellenberg
88
3.2 Biblioteconomía
90
3.2.1 Anthony Panizzi
91
3.2.2 Melvil Dewey
93
3.2.3 Shivali Ramamrita Ranganathan
95
3.2.4 Brian Vickery
97
3.2.5 D. J. Foskett
98
3.2.6 Samuel Bradford
99
3.2.7 Jesse Shera
100
3.2.8 Tendencias y autores a partir de 1970
104
Biblografía consultada
106

UNIDAD 4 LA ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLOTECONOMÍA EN MÉXICO 107


4.1 Archivonomía
109
4.1.1 Archivo General de la Nación
110
4.1.1.1 Alejandra Moreno Toscano
118
4.1.1.2 Enrique Ampudia Mello
120
4.1.1.3 Sergio Ampudia Mello
121
PRESENTACIÓN
La Biblioteconomía y la Archivonomía son dos profesiones que han cobrado
un fuerte impulso durante los últimos años. Las condiciones cambiantes que
han intervenido en su entorno y que han originado nuevos problemas y nuevos
enfoques en sus campos de aplicación se han debido principalmente al progreso
científico y tecnológico y a la explosión documental: una mayor producción y
explotación de material, un notable incremento de usuarios y el uso cada vez
más intenso de los medios informáticos y de las telecomunicaciones para el
almacenamiento, organización e intercambio de información.

Esta situación contrasta con la carencia de recursos humanos con una


adecuada preparación académica que permita brindar una atención profesional
a las necesidades que, en materia de información, constantemente van en
aumento entre la sociedad mexicana.

Es por ello que la Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía


(ENBA), como institución de educación superior formadora de profesionistas
especializados en el manejo de la información, ha emprendido la impartición de
sus licenciaturas en la modalidad abierta y a distancia, con el propósito de
ofrecer una cobertura educativa a nivel nacional en ambas especialidades,
coadyuvar en la superación de los rezagos de personal profesional en las
bibliotecas y archivos de México, propiciar la investigación y la difusión de la
cultura bibliotecaria y archivística y participar activamente en las políticas
educativas del gobierno federal manifestadas en el Programa de Desarrollo
Educativo 1995-2000.

La modalidad abierta y a distancia se convierte así en una opción dirigida a


todas aquellas personas formadas con la experiencia pero que carecen de una
preparación académica en las áreas de Biblioteconomía o de Archivonomía.

En este sentido, se pretende rescatar, valorar, reconocer y acreditar esa


experiencia adquirida a través del tiempo en el entorno laboral de las bibliotecas
y los archivos, utilizando estrategias de aprendizaje que resulten congruentes
con las características de la modalidad. Es decir, para superar los obstáculos
de distancia y las dificultades de tiempo y espacio para el estudio se recurre a
aspectos académicos que generalmente son poco comunes en la modalidad
escolarizada, pero que también persiguen los mismos propósitos.

Los materiales didácticos surgen entonces como uno de los soportes más
importantes, junto con las asesorías y los medios de comunicación a distancia,
en los que habrás de sustentar tu formación.

Las guías de autoaprendizaje representan la parte medular de los materiales


didácticos. Son el principal medio de apoyo con el que cuentas para avanzar en

5
tu proceso de aprendizaje, tomando en cuenta que asumes una responsabilidad
compartida con el asesor y que eres tú quien determina su propio ritmo de
avance. Su contenido se encuentra adaptado convenientemente a la lógica del
problema, de la disciplina y del campo del conocimiento que se aborda y
responde a los elementos didácticos y comunicacionales que permiten favorecer
de mejor manera el estudio independiente.

En cada asignatura cuentas con una guía de autoaprendizaje y en muchas de


ellas ésta se encuentra complementada con una guía de lecturas. Esta guía es
un material de estudio que contiene lecturas tomadas de diversos libros que, a
juicio del autor de la guía de autoaprendizaje correspondiente, necesitarás
consultar para apoyar tu aprendizaje.

Las asesorías son un medio al que podrás recurrir en cualquier momento para
consultar tus dudas o solicitar sugerencias sobre tus métodos y hábitos de
estudio. Los medios de comunicación a distancia te permitirán establecer
comunicación con los asesores desde cualquier parte en que te encuentres.

La presente guía representa entonces sólo una pequeña parte del gran apoyo
con el que cuentas, pero constituye también el trabajo colectivo que la ENBA ha
venido desarrollando con el firme propósito de contribuir en tu formación
profesional.

Estamos seguros que harás un correcto uso de ella y que sabrás aprovechar-
la adecuadamente.

6
INTRODUCCIÓN
Esta Guía que tienes en tus manos te llevará por un viaje maravilloso por la
evolución histórica y los conceptos de la archivonomía y la biblioteconomía así
como los autores y personajes importantes de ambas disciplinas los cuales han
contribuido a darle el carácter de ciencia y uno de los aspectos más importantes,
su desarrollo en nuestro país.

Hoy es de vital importancia que como profesional de la archivonomía y la


biblioteconomía, conozcas tu disciplina desde una visión que vaya más allá de
la técnica implícita en tu quehacer cotidiano, también debes trascender y
observar ésta desde una perspectiva que te lleve a conocer el pasado, entender
el presente, e involucrarte en la prospectiva de tu profesión y asumirte como
individuo que a través de ella puede y debe ser útil a la sociedad en que vives,
ya que de tí dependerá que la humanidad pueda conservar su memoria histórica
para las generaciones futuras.

Esta Guía está conformada por seis unidades; en la primera conocerás los
conceptos de Biblioteconomía y Archivonomía. En la segunda unidad observarás
las diversas corrientes de interrelación acerca del objeto de estudio de las
disciplinas, en especial la influencia europea y norteamericana.

En la tercera unidad entenderás los principios y teorías de la biblioteconomía


y de la archivonomía, además de conocer a los personajes de mayor renombre
en estas especialidades.

La cuarta unidad te dará la posibilidad de entender la archivonomía y la


biblioteconomía en México.

Durante la quinta unidad podrás percibir el ámbito del conocimiento de la


archivonomía y de la biblioteconomía.

Para finalizar, la sexta unidad te dará la oportunidad de notar la socialización


del conocimiento de la archivonomía y la biblioteconomía.

Felicidades por darte tiempo para crecer profesionalmente.

7
VÍNCULOS DE LA ASIGNATURA CON LOS OBJETIVOS
GENERALES DE LA CARRERA
Esta asignatura tiene como objetivo introducirte al conocimiento de la
Archivonomía y de la Biblioteconomía, por tanto, tiene un carácter formativo
orientado, en el sentido de proporcionarte los elementos conceptuales generales
necesarios, para vincular y relacionar los conocimientos que estudies en otras
asignaturas.

“Introducción a la Archivonomía y a la Biblioteconomía” te permitirá:

*Contar con la conceptualización de ambas disciplinas.

*Conocer los antecedentes e influencia de europa y norteamérica en los


archivos y bibliotecas mexicanas.

*Aprenderás quiénes han sido los principales actores en la vida de los


archivos y bibliotecas.

*La necesidad de la información en nuestra sociedad y el papel de ambas


disciplinas en su desarrollo.

8
A continuación encuentras los temas que integran la asignatura:

1. CONCEPTOS DE LA ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLIOTECONOMÍA


T
E
M 2. DIVERSAS CORRIENTES DE INTERPRETACIÓN ACERCA DEL
OBJETO DE ESTUDIO DE LAS DISCIPLINAS
A
R 3. PRINCIPIOS Y TEORÍAS
I
4. LA ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLIOTECONOMÍA EN MÉXICO
O
5. ÁMBITO DEL CONOCIMIENTO DE LA ARCHIVONOMÍA Y LA
BIBLIOTECONOMÍA

OBJETIVO GENERAL DE LA ASIGNATURA


Conocer el papel y la importancia del quehacer de la Archivonomía y de la
Biblioteconomía como agentes sociales facilitadores del acceso a la informa-
ción documental, con objeto de que comprendas el desarrollo de estas disciplinas
a través del conocimiento de la vida y obra de personalidades relevantes por su
aportación al conocimiento de las mismas; así como la comprensión adecuada
de la interrelación que existe entre los sistemas científico-tecnológico-cultural,
los sistemas bibliotecarios o archivísticos y los servicios de información
documental.

9
UNIDAD 1
CONCEPTOS DE
ARCHIVONOMÍA Y
BIBLIOTECONOMÍA
“Lo maravilloso de aprender algo
es que nadie puede arrebatárnoslo”
B.B. King

Ahora que te vas a iniciar en el mundo de la información requieres tener una


serie de conocimientos básicos, que te servirán a lo largo de tu vida profesional
como archivónomo o bibliotecónomo.

En este capítulo encontrarás el desarrollo histórico de la Archivonomía y de


la Biblioteconomía en el mundo. Espero que al final de la misma tengas un
panorama de ambas disciplinas.

11
Comencemos.

UNIDAD 1
CONCEPTOS DE ARCHIVONOMÍA Y DE BIBLIOTECONOMÍA

1.1 ¿QUÉ ES LA ARCHIVONOMIA?

1.1.1 CONCEPTOS ARCHIVÍSTICOS

1.1.2 RELACIÓN DE LA ARCHIVONOMÍA CON OTRAS CIENCIAS

1.2. ¿QUÉ ES LA BIBLIOTECONOMÍA?

1.2.1 EVOLUCIÓN DE LOS CONCEPTOS

1.2.2 CONOCIMIENTO E INFORMACIÓN

Como ves esta unidad es breve, sólo consta de 2 temas; sin embargo son
fundamentales no sólo en esta asignatura, sino para toda tu carrera. ¡Ponle
entusiasmo !

OBJETIVOS DE LOS TEMAS


CONCEPTUALIZAR LAS RELACIONES QUE EXISTEN ENTRE LA
ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLIOTECONOMÍA Y OTRAS CIENCIAS AFINES.

CONCEPTUALIZAR LAS DIFERENCIAS ENTRE CONOCIMIENTO E INFORMA-


CIÓN.

12
Actividad Diagnóstica

Partiendo de tus conocimientos y experiencia escribe una definición del


Archivo:

ARCHIVO:

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

En el apartado siguiente encontrarás una serie de conceptos acerca de


la archivonomía.

13
1.I ¿QUÉ ES LA ARCHIVONOMÍA?

La palabra Archivonomía proviene etimológicamente del griego ARCHAEION


que significa “antiguos” y NOMOS-OI “ley”. De ahí se deduce que no puede
darse el nombre de archivo a un conjunto de papeles que no están debidamente
ordenados y pueden ser consultados en cualquier momento. 1

La Archivonomía es la disciplina que se encarga de conservar, ordenar


y administrar diversos archivos con políticas, normas y procedimientos
procedimientos.
Sin la intervención de ésta no sería posible que los archivos que se han creado
a través de los años por nuestros antepasados, lleguen hasta nuestros días de
una manera ordenada, pues de otro modo se dedicarían solamente a la
acumulación de información y de grandes bodegas de documentación pero sin
que se tenga nada en común con los demás archivos.

La definición anterior proviene de la voz latina ARCHIVUM, que significa


“principio o cosa antigua”; y de la voz griega NOME, que significa “regla”. A su
vez ARCHIVUM proviene de la palabra griega ARQUEION que significa también
la “residencia de los magistrados o archivos” y está relacionada con la palabra
ARQUE cuyo significado es “mando o magistratura”. Con base en estas
disciplinas, aparece un nuevo concepto que también se debe retomar:
“ARCHIVO” que significa el lugar donde se custodian o se guardan los documentos
importantes, ya sean públicos o particulares porque ellos contienen el testimonio
fehaciente de las edades pasadas y son las fuentes de autoridad histórica y los
grandes tesoros de investigación para los hombres de ciencia.

La Archivonomía señala reglas para la preservación de documentos. Esta


disciplina trata ampliamente la organización, la administración y el arreglo de
los archivos en lo referente al proceso continuo de proyectarlos, organizarlos y
contarlos.

1 . 1 . 1 C O N C E P TTO
OS ARCHIVÍSTICOS

Los archivos han tenido diversas concepciones a lo largo de la historia de la

1 Pérez Galaz, Juan de Dios. Elementos de archivología: Manual de divulgación


divulgación.. México:
Imprenta Universitaria 1952. p. 101

14
humanidad, por lo que es indispensable saber cómo se crearon y conocer las
definiciones más relevantes.

A lo largo de la historia, el ser humano se dio cuenta de la necesidad de crear


documentos en los cuales se registrasen datos sobre diversos acontecimientos
que iban sucediéndose para utilizarlos de manera personal: anotaciones de
donaciones o tributos que se recibían, inventario de propiedades, listas de
esclavos, de ganado o ganancias, entre otras actividades.

Los archiveros de la antigüedad que guardaban cierto tipo de documentos no


contaban con los adelantos de nuestra época. Los documentos más antiguos se
tallaron en piedra, en arcilla o barro y diversos datos se grabaron en cera,
madera o piel de animales y cabe destacar que los más importantes documentos
para aquella época fueron aquellos que se resguardaron en los templos bajo la
custodia de los sacerdotes.

Los egipcios utilizaron papiro como material de soporte para guardar


información acerca de la vida de su pueblo. Este material tan importante se
utilizó desde el año 400 a.C. hasta el 400 d.C.

Los hebreos también tuvieron un archivo que se conservó en el templo de


Jerusalén hasta la destrucción de éste. Existieron además los archivos de
Nínive, Babilonia y Persia.

En Grecia se guardaron diversos documentos de gran valor y obras literarias


importantes en el Templo de Demeter, Atenas.

En Roma se conservaron en Delfos, Saturno, Ceres y Palatino y más adelante


al dividirse el imperio romano de Oriente y Occidente se creó un archivo en
Bizancio.

Durante la Edad Media los emperadores llevaban sus archivos en las


expediciones que realizaban, pero generalmente eran destruidos, por lo que se
conservaron pocos de este tipo.

Más tarde los gobiernos guardaban todos los archivos que se tenían en
lugares llamados “archivos históricos” ( archives ). Este término ha evoluciona-
do por el surgimiento de otras formas de organización archivística. Por
ejemplo, alrededor del año 1200 d.C., las planchas de barro se claveteaban y se
amarraban para su conservación; y los rollos de papiro generalmente se
guardaban en la piel ahuecada de los cocodrilos. En las ciudades del norte de
Italia se promulgaron estatutos que reglamentaban la disposición de documentos,
ya que antes no podían ser revisados o consultados por cualquier persona.

En el siglo XV, la invención del papel facilitó el registro de la información y el

15
número de documentos aumentó en forma considerable. Estos documentos
tuvieron un orden cronológico pero carecieron de orden temático y de protección
para su conservación.

Después, en el siglo XVI se utilizó el gancho o espigón para guardar


documentos, éste era un clavo o gancho con base de metal para descansar
sobre la mesa o escritorio, o una placa con gancho que se colgaba en la pared.
Los papeles eran colocados en el gancho a medida que se recibían y de esa
manera se archivaban diversidad de documentos. Este utensilio aún se usa en
algunos lugares con el objeto de tener temporalmente información a la mano.

Un mueble que se utilizaba para la conservación de documentos era “el nido


de palomas”; éste podía colocarse en la pared o sobre una mesa o escritorio.
Consistía en diversas divisiones pequeñas para guardar en ellas papeles de
determinado tamaño. En cada sección se colocaban las cartas o papeles a
medida que se recibían. Cuando se llenaban los compartimientos, se amarraban
todos los papeles en un paquete y se guardaban en tablillas, baúles o cajas para
evitar su pérdida y permitir el uso del mueble para archivar más documentación.

Entre los siglos XVIII y XIX en Europa elaboraron los primeros catálogos con
objeto de contar con registros para conocer y consultar los archivos existentes
y aparecieron publicaciones de los archivos organizados. Como complemento
de este trabajo se crearon escuelas de archivistas para que se capacitara al
personal encargado de los archivos.

Actualmente la primera clasificación de los archivos los divide en históricos


(para guardar los documentos que conservan la memoria de las instituciones),
y administrativos mismos que se subdividen en: archivos de trámite y en
archivos de concentración. Los de trámite son los documentos de actualidad
que se necesitan consultar con frecuencia en las oficinas gubernamentales e
instituciones privadas. Los de concentración comprenden los archivos centrales
de las dependencias.

También se clasifican en archivos de consulta directa (se pueden realizar


en su acervo) o indirecta
indirecta, (se revisa primero un fichero que indique los datos
indispensables para dirigirse a los documentos de algún archivo)

Es difícil saber cuáles documentos que forman los archivos son históricos sin
antes aplicar una valoración (valores secundarios-históricos). Los archivos
históricos guardan documentos organizacionales, públicos y privados, que se
han seleccionado para su retención y preservación por un plazo indefinido.

Un ejemplo clásico en el uso de este tipo de archivo es el de las empresas,


donde se emplean para tener una memoria corporativa, en la cual sea posible

16
reemplazar información sobre los productos que ofrecen, porque se guarda la
documentación sobre el desarrollo de estos, sus estrategias de mercado
utilizadas para su promoción y venta, las fechas de emisión de patentes, fechas
iniciales de distribución de productos, y de acciones realizadas en sus juntas de
accionistas principales. Además, se archivan las normas que proporcionan
orientación en lo que se refiere a su efectividad, la información existente sobre
recursos humanos e información financiera de la empresa; de esa manera
facilitan las actividades de relaciones públicas, ofreciendo evidencia legal,
servicios de investigación y permiten la elaboración de historias
conmemorativas.

De las diferentes definiciones que se tienen sobre “archivo” muchas


concuerdan y pocas son las diferencias que hay entre ellas. Un ejemplo es la
se da el nombre de archivo al
definición de Juan de Dios Pérez que afirma “se
lugar donde se custodian los documentos públicos o particulares, igual
nombre recibe el conjunto de estos documentos
documentos” 2 Esta definición conserva
su raíz etimológica, pues considera únicamente el lugar donde se guardarán los
documentos.

Quién ha realizado diversas contribuciones a la Archivística ha sido el doctor


Elio Lodolini, de quién se expondrá ampliamente su trayectoria profesional en
el capítulo 3. El señala que desde nuestros inicios siempre han habido dos tipos
de archivos: los archivos orales, que son expresiones orales con carácter de
registro de información y los archivos escritos los cuales documentan actividades
administrativas, como son la de administración de un Estado, de una empresa,
de una familia, de políticos, judiciales, financieros, militares, eclesiásticos,
tecnológicos y científicos, entre otros.

En lo referente a los archivos escritos, éstos están constituidos por “un


conjunto de documentos, unidos entre sí recíprocamente por un vínculo original,
necesario y determinado por el que cada documento condiciona los demás
[...]es la proyección, objetividad en los testimonios escritos”. 3 Esta definición se
enfoca más a la formación de los archivos.

Aurelio Tanodi nos presenta cuatro diferentes significados que en la actualidad


tiene el archivo:

1. “el edificio donde se conserva la archivalía y otra documentación, si está


destinado específicamente a ese fin.

2. Los locales, el local o el mueble donde se deposita la archivalía dentro

2 Ibid
Ibid,, p. 99
3 Lodolini, Elio. Archivística: principios y problemas
problemas.. España: ANABAD. 1993. P. 24-25

17
de una entidad o institución, junto con la archivalía.

3. La institución que conserva y utiliza la archivalía de una o más entidades;


en este caso el término se refiere al edificio y a la archivalía.

4. El material como tal, es decir la archivalía” 4

Theodore Schellenberg en 1958, considera a los archivos como “Aquellos


documentos de una institución pública o privada que han sido juzgados dignos
de conservación permanente para documentación y finalidad de estudio y que
han sido depositados en un instituto archivístico” 5

En 1979, un texto legislativo francés emanado durante la gestión de Jean


Favier como Director General de los Archivos , señala que el archivo es “El
conjunto de los documentos, cualesquiera que sea su fecha, su forma y su
soporte material, producidos o recibidos por cada persona física o jurídica y por
cada oficina u organismo público o privado en el curso del desarrollo de su
actividad”6 .

Por su parte, la ley española del 25 de junio de 1985, sobre el “patrimonio


histórico español” considera como archivo solamente el producido por personas
jurídicas públicas o privadas, al servicio de su utilización para la investigación,
la cultura, la información y la gestión administrativa. No obstante, los papeles
que tengan más de cien años de personas físicas, son considerados parte del
“patrimonio documental” por la misma ley 7 .

En una versión más reciente, dentro del diccionario de terminología archivística


del Consejo Internacional de Archivos (1984, 2a. ed. 1988) se localizan dos
definiciones del término archivo, una en inglés y otra en francés, mismas que
divergen entre sí. Según la definición en inglés, el archivo está formado solamente
por los documentos “no corrientes” por lo tanto se excluye la primera fase de la
vida de los documentos, mientras que en la definición en francés se comprenden
también los documentos corrientes, tal como lo afirma la ley francesa del 3 de
enero de 1979.

Pero más allá de los problemas de la delimitación del contenido de los


archivos, no deben soslayarse las razones más o menos comunes entre Francia,
Inglaterra y los Estados Unidos 8 para el establecimiento de las instituciones
archivísticas; a saber:

4 Tanodi, Aurelio. Manual de archivología hispanoamericana: teorías y principios


principios.. España
Universidad de Córdoba, 1961. p-2
5 Lodolini Op cit
cit.. p. 141
6 Ibid p. 145
7 Cf. Ibídem p. 146

18
1) Mejorar la eficiencia gubernamental. Necesidad práctica por cuestiones
de espacio.

2) El carácter cultural de los documentos; ya que los archivos públicos, se


constituyen como fuentes del gobierno al ser producidos por éste. Son
la memoria del desenvolvimiento de una nación.

3) Interés personal o intragrupal; por definir las relaciones sociales,


económicas y políticas.

4) El carácter oficial de los documentos, pues constituyen las herramientas


básicas administrativas por las cuales se realizan las labores del
gobierno; constituyen también la base sobre la que la estructura
gubernamental se funda.

Por otra parte también se considera al archivo la institución cultural donde se


reúne, conserva, ordena y difunden los conjuntos orgánicos de documentos para
la gestión administrativa, la información, la investigación y la cultura.

También se le llama archivo al local donde se conservan y consultan los


conjuntos orgánicos de documentos dentro de una institución.

Antonia Heredia define a la Archivística como “la ciencia que estudia la


naturaleza de los archivos, los principios de su conservación y organización y
los medios para su utilización.” 9

Estas definiciones abarcan diferentes formas de entender a los archivos y


resultan complementarias pues algunas se refieren al lugar donde estarán los
documentos, otras a las instituciones responsables de la custodia y ordenamiento
de los materiales resguardados.

Actualmente se trabaja a nivel internacional para normalizar los términos y


poder llegar a considerarla como una ciencia. En el XII Congreso Internacional
de los Archivos celebrado en Montreal en 1992 Leolold Auer presentó su
ponencia titulada “Normalización de la Terminología Archivística” donde expone
toda la problemática del caso analizada a través de dos campos: el primero
terminológico y el segundo es de vocabularios técnicos controlados.

La Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía (ENBA), define a la


ARCHIVONOMÍA
ARCHIVONOMÍA, como l a disciplina que se ocupa de la creación,

8 Schellenberg, Theodore. Archivos modernos: principios y técnicas


técnicas.. México: Archivo
General de la Nación. 1958, p.21-23
9 Heredia, Antonia. Archivística general: teoría y práctica
práctica.. España: Diputación Provincial de
Sevilla, 1983 p.11

19
organización y puesta en servicio de los archivos, dirigidos al apoyo de
la administración pública Federal, Estatal, Municipal y particulares y la
historia de la humanidad; implementando para ello el uso de tecnologías
destinadas a optimizar sus funciones.

En la mayoría de los textos encontrarás los términos archivología, archivística y


archivonomía como sinónimos, lo cual obedece al manejo de los idiomas. En
LatinoaméricaesutilizadoeltérminoArchivología.EnEspañaeItaliaesArchivística.En
nuestro país el término utilizado es Archivonomía. Al final de esta guía encontrarás un
glosariodetérminosarchivísticoscomoson:expediente,registro,archivohistóricoy
documento entre otros

En la lectura de la siguiente actividad encontrarás más información sobre los


diferentes conceptos de archivo.

Actividad 1

20
A continuación, lee el artículo de Theodore R. Schellenberg titulado
“Importancia de las instituciones archivísticas” publicado en la revista Sistema
(1, jul-dic 1989) pp. 17-28. Lo encontrarás en la guía de lecturas de la
asignatura.

Basándote en esta información realiza lo siguiente: enumera cuatro conceptos


que consideres representativos para la evolución histórica del archivo.

1.-

2.-

3.-

4.-

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Ya que tienes claros algunos conceptos sobre lo que es el archivo, indagarás


las otras ciencias con las que la archivonomía tiene relación ¡Verás que no es
tan difícil !

1.1.2 RELACIÓN DE LA ARCHIVONOMÍA CON OTRA


TRASS
CIENCIAS

La archivonomía, que se encarga de la conservación, la ordenación y la


administración de los archivos, necesita del apoyo de otras ciencias para
cumplir óptimamente sus objetivos. Además todas las ciencias, recurren a la
utilización o consulta de archivos.

21
Esta ciencia se relaciona con la historia y la historiografía, la diplomática, la
paleografía, la numismática, la cronología y con la biblioteconomía pues todas
participan en su desarrollo desde diferentes perspectivas.

Tiene relación con la historia pues en los archivos queda depositada la


memoria de los hechos ocurridos en el pasado, y contribuye para que aquélla
relate los hechos en el presente y pueda realizar una proyección hacia el futuro.
Su relación con la cronología radica en que a través de las fechas se ordena la
memoria de la humanidad. Con la diplomática nos permite conocer las relaciones
de los gobiernos. La paleografía le ayuda a datar los documentos, en caso de
ausencia de fechas, localizándolos en el tiempo a partir de la escritura.

Tanodi sostiene que la archivonomía “estudia los archivos con el fin de


precisar su esencia e historia” 10; aunque se le considera como una “disciplina
auxiliar o funcional de la administración y de la historia, que se refiere a la
creación, historia, organización y funciones de los archivos y sus fundamentos
legales o jurídicos”. 11 De este modo complementará en gran medida a la
Archivonomía. Originalmente, la archivonomía nace junto a la diplomática, la
paleografía y la biblioteconomía, de esta última toma su lenguaje y procesos de
organización de documentos.

A partir de la presente década, la archivonomía es considerada parte de las


ciencias de la información. Actualmente, las áreas interdisciplinarias de la
archivonomía siguen siendo la diplomática, la paleografía, la informática, la
historia universal, el derecho, la administración pública, la documentación y la
bibliografía.

La archivonomía ha pasado por tres momentos cruciales: la primera como


ciencia auxiliar de la historia en el siglo XIX, la creación de las primeras
escuelas de archiveros y su desarrollo desde el enfoque de ciencia auxiliar de
la administración; la segunda es llamada bajo los “recordes management” y el
“fondo único de archivos estatales” que sugiere la uniformidad en el manejo y
control de archivos en el mundo y por último su consideración a formar parte de
las ciencias de la información.

Para terminar, en Estados Unidos y Rusia la consideran como ciencia auxiliar


de la administración.

10 Tanodi Op Cit
Cit.. p.40
11 Ibid p.42

22
Es necesario que realices la lectura siguiente pues debes saber que
originalmente los conceptos básicos de la biblioteconomía se aplicaron a los
archivos y museos . La obra de Antonia Heredia nos arroja luz sobre este tema.
A través de la lectura de la actividad 2 ampliarás tu visión de este inciso.

Actividad 2

Para realizarla, lee el Capítulo 5 de Antonia Heredia de su obra Archivística


general: teoría y práctica. España: Diputación de Sevilla, 1989: 157-170.

23
Localiza los conceptos, los elementos comunes, las diferencias materiales que
resguardan, los archivos, las bibliotecas y la documentación; compáralos y
completa el siguiente cuadro:

ARCHIVONOMÍA BIBLIOTECONOMÍA DOCUMENTACIÓN

CONCEPTO CONCEPTO
CONCEPTO

CARACTERÍSTICAS CARACTERÍSTICAS
CARACTERÍSTICAS

ELEMENTOS SIMILARES ELEMENTOS SIMILARES ELEMENTOS


SIMILARES

PRINCIPALES PRINCIPALES PRINCIPALES


DIFERENCIAS DIFERENCIAS DIFERENCIAS

ORDENAMIENTO ORDENAMIENTO
ORDENAMIENTO

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Ahora pasaremos a entender ¿qué es la biblioteconomía?

1.2 ¿QUÉ ES LA BIBLIOTECONOMÍA?

La biblioteconomía, como la presenta Enrique Molina Campos en su obra


titulada Teoría de la Biblioteconomía, es “una ciencia del orden, de un conjunto
de órdenes aplicados a documentos y a noticias, y debe disponer tantas
ordenaciones de las noticias acerca de un libro, cuantas son las clases en que
pueden ser agrupables noticias iguales o similares acerca de la colección, que
ha de ser indizada” 12 . Es decir, es la búsqueda de un orden dentro de toda la

24
información que se puede tener.

Esta concepción moderna cambia la tarea del bibliotecónomo, ya que éste se


convirtió, a partir de la modernidad, en un “técnico de la comunicación entre un
depósito de documentos y los lectores que llegan a los documentos, y de las
redes bibliográficas en cuanto a conjuntos estructurados e informacionales de
colecciones particulares; un especialista de los procedimientos de mediación
catalográfica y bibliográfica”13 Su tarea se transformó en una forma más técnica
y funcional a la vez, más allá de la función de guardián de las bibliotecas.

Para Serrai, la biblioteconomía es una disciplina que “tiene por objeto de


estudio la estructura y el funcionamiento de los sistemas a los cuales está
confiada la tarea de poner en relación los productos intelectuales e
informacionales de algunos hombres con las necesidades intelectuales e
informacionales de otros hombres, generalmente distantes de los primeros en
el tiempo y en el espacio” 14 . Esta concepción resulta más interactiva pues la
biblioteconomía no sólo se centra en ordenar información y libros, sino que tiene
que ver con los conocimientos que se tuvieron antes y con los de nuestra
actualidad.

Carrión Gútiez define, “La biblioteconomía es una colección debidamente


organizada para su uso” 15 llevando implícitamente en la palabra “colección”
todos los documentos, informaciones registradas y libros que puede haber en
las bibliotecas; la palabra “organización” implica tener un conjunto de operaciones
científicas y técnicas que unen la colección y el uso satisfactorio de ésta y
finalmente la palabra “uso” se refiere a la consulta y la lectura de los registros
documentarios. Lo anterior puede esquematizarse de la siguiente manera:

DEMANDA DEMANDA

[COLECCIÓN] <=======>[ ORGANIZACIÓN]<==========>[USO]

RESPUESTA RESPUESTA

EMISOR
RECEPTOR

12 Molina Campos, Enrique. Teoría de la biblioteconomía


biblioteconomía.. España: Universidad de Granada,
1995. p. 26
13 Ibid p.26
14 Serrai, Cf. Molina Ibídem p.28
15 Ibid
Ibid.. p.122

25
En el sistema de comunicación la colección se convierte en un emisor y el uso
en el receptor de la información. De este modo, la biblioteconomía se transforma
en una CIENCIA INTERACTIVA y no se queda en el plano de la acumulación de
datos y exposición de métodos para ordenar la colección. (Ver cuadro N° 1)

Para María Moliner, la biblioteconomía es “la ciencia de la conservación,


arreglo y servicio de las bibliotecas” 16

En Estados Unidos se define a la biblioteconomía como “Library science” -


término genérico para el estudio de las bibliotecas y unidades de información,
el papel que desempeñan en la sociedad, sus diversos componentes, rutinas y
procesos, historia y futuro desarrollo. 17

Mario Schrettinger la define como la “disciplina científico-técnica encargada


de coordinar, del modo más satisfactorio, las dos fases esenciales de “búsqueda
del libro” y rápido hallazgo del libro.

Zoller afirma que es la ciencia de la ordenación y de la gestión de la


biblioteca.

Petzholdt, señala que es el ordenamiento sistemático de todos los


conocimientos que se refieren a la biblioteca. 18

1.2.1 EVOLUCIÓN DE LOS CONCEPTOS

La Biblioteconomía se divide en dos grandes periodos:

1) La Biblioteconomía tradicional, y

2) La Biblioteconomía científica actual

El primer periodo abarca la Antigüedad y el periodo medieval. En la


Antigüedad, sólo se dedicaban a guardar documentos y libros. Por ejemplo, los

16 Moliner, Cf. Molina Op cit p.105


17 Ibídem p.108
18 Ibid p.108

26
CUADRO 1

Educación Bibliotecológica en México 1915-1954

Estela Morales CUIB p. 51

27
procedimientos de clasificación y almacenaje de documentos en Oriente eran
muy sencillos. Zenodoto catalogó los rollos que se tenían almacenados en la
Biblioteca de Alejandría subdividiéndolos en clases, y los inventarió según su
género literario o por el tipo de argumento. Este sistema se usó también en las
bibliotecas egipcias y mediorientales.

Más adelante, Calímaco de Cirene (305-204 a.C.) “Estableció el primer


catálogo por autores, basándose en un (...) trabajo previo de crítica textual, de
filología y de historia literaria, realizado por un equipo de especialistas” 19
Después, dicho sistema desapareció en la Edad Media, ya que se utilizaron
sólo catálogos que realizaban un inventario sobre los libros que se tenían.

En la sociedad patriarcal, los señores que tenían estudios, formaban parte de


una minoría de casta marginal. Ejemplo de ello son los monjes, quienes recluidos
en monasterios, custodiaban los libros existentes pues por lo general se tenía
un sólo ejemplar y las copias de los libros se realizaban a mano. La función del
bibliotecónomo de entonces se enfocaba a guardar libros, conocer su
ordenamiento de memoria y enseñar normas y consejos para la conservación de
los mismos.

Es así como este tipo de biblioteconomía se torna de tipo práctico, “custodial,


inventarial, artesanal y eventualmente erudita”, 20 porque no tenían un objetivo
más universal, se quedaron en el plano de la conservación de libros, conociendo
su cantidad, sin clasificarlos de alguna manera. Se le considera
fundamentalmente normativa, pues se interesó únicamente en ejercer un oficio,
el de bibliotecario, pero sin especificar algún tipo de base teórica, de principios,
de leyes o formas de investigación; es decir, le faltó desarrollar más otros
campos. Sin embargo, este tipo de biblioteconomía se conservó hasta el siglo
XIX.

A finales del siglo XV, se obtiene un cambio muy grande con la invención de
la imprenta por Gutenberg, pues evoluciona el tratamiento a los libros con el
aumento de la producción de ejemplares de un mismo libro, por una parte, y por
otra, la radical transformación de su mercado, que adquiere pleno sentido
mercantil y extensión universal; además, la creación de grandes bibliotecas con
colecciones tan copiosas y tan ricas como nunca podría haber imaginado un
bibliotecario antiguo o medieval.21

Estos tres cambios dan origen a una generalización de la cultura, pues más
personas tuvieron acceso al contenido de los libros que se conservaban en un
sólo lugar. Pero esto, a su vez trajo como consecuencia un nuevo problema:

19 Ibid p.30
20 Ibídem p.25

28
¿cómo ordenar los libros si ya no se resguardaban en un monasterio?. Dicha
circunstancia dio pauta para que varias personas, filósofos en su mayoría,
idearan nuevos modos sistemáticos de ordenar los libros en relación a su
realidad. Hernando Colón, Konrad von Gessner, Bacon, Justus Lipsius y
Francisco de Araoz, coincidieron en aceptar que el método memorístico existente
en los monasterios era obsoleto, por lo que resultaba necesario formular un
nuevo sistema de ordenación que incluyera la clasificación, catalogación e
indización de libros, misma que es “la triada sustancial de la biblioteconomía
actual”.22

En lo que se refiere al desarrollo de la catalogación, los avances se obtuvieron


desde la antigüedad con Calimaco, quien realizó un catálogo a manera de
inventario. La posterior creación de los catálogos por autores y contenidos, da
pie al surgimiento de la documentación, pues “sólo los catálogos permiten el
encuentro entre los depósitos y las búsquedas, esto es entre los libros y los
lectores/usuarios, y ese encuentro exige la aplicación de técnicas bibliotecarias
emanadas de una estructura que consiste en la organización de los documentos/
libros”. 23

Por otra parte, en lo que se refiere a los antecedentes de la biblioteconomía


científica, encontramos las siguientes aportaciones importantes:

A mediados del siglo XVIII, Johann Christian Koch, indicó que para que
funcionara una biblioteca necesitaba dos tipos de ordenamientos: el externo,
que se refiere a la selección y colocación de los libros; y el interno, relativo a la
preparación de los índices, o sea, de los catálogos. Esta concepción estaba
apegándose a la nueva concepción moderna de biblioteconomía científica.

En el siglo XIX Domenico Rossetti, literato triestino, señaló que la


biblioteconomía es parte de la bibliología, es la ciencia tópica del sistema de los
monumentos gráficos; es decir, los libros son ese tipo de monumentos gráficos,
quienes a su vez son fuentes de saber por sus contenidos.

Finalmente, los que comenzaron a trabajar los elementos de la triada


(clasificación, catalogación e indización), fueron Gabriel Naudé y Gottfried
Wilhem Leibniz.

Gabriel Naudé (1600-1653) es considerado “PADRE DE LA


BIBLIOTECONOMÍA”, en su obra Advis pour dresser une bibliotheque, presenta
los aspectos operativos y prácticos de la disciplina, orienta la biblioteca al

21 Ibid p.22
22 Ibídem p. 23
23 Ibídem p.26

29
servicio de todos , con características de austera, cómoda y eficiente. El
planteamiento que hace de las funciones y significado de los catálogos, constituye
el nacimiento del enfoque de los servicios de fácil acceso y colecciones
generales. Así, presentó un nuevo modelo de biblioteca.

Gottfried Wilhem Leibniz (1616-1716), señaló nuevas formas de estructura


de funciones y relaciones de la biblioteca. Fue bibliotecario en Alemania de
Wolfenbuttel, y tenía la idea de que la biblioteca era una institución pública
destinada a contribuir al progreso y al mejoramiento de la Humanidad, lo que
sólo es posible si el individuo tiene a su alcance todo lo que sabe sobre un
determinado tema.

Para Leibniz, tienen mucha relevancia las obras que tratan sobre ciencias
experimentales y aplicadas, así como los documentos de carácter histórico y
político. Su gran aportación fue el presuponer que existe una relación
informacional constante entre un depósito de datos y los usuarios de esos
datos, siempre que permanezcan constantes las formas de registro y de
extracción de datos.

Paul Otlet, un bibliotecario reconocido, señala que se necesita una ciencia


que apoye los objetivos de la biblioteconomía, por lo que requiere de la
documentología que es “la ciencia y técnica generales del documento, siendo
los documentos, información que se conserve.” 24

El segundo periodo lo conforma la biblioteconomía científica, a partir de los


comienzos del siglo XIX. Su creador fue el alemán benedictino exclaustrado
Martín Schrettinger, quien buscó optimizar la relación entre depósito y usuario,
así como realizar rápidamente la búsqueda y localización de documentos. Su
sistema es el de la Ciencia de la Biblioteca, misma que reside en hacer de una
colección de libros una biblioteca, o sea, una colección organizada para uso.
Esta ciencia necesitaría de los procedimientos de ejecución, como son la
clasificación, la catalogación y la indexación.

Afirmó que ser erudito no era suficiente para ser bibliotecario, pues se
necesita también conocer formas de organización y disponer de conocimientos
específicos que dependen de principios y reglas que deben establecer los
procedimientos pertinentes para hallar rápidamente los libros que necesitan los
usuarios. Para él, la biblioteconomía es la disciplina científico-técnica encargada
de coordinar, del modo más satisfactorio, las dos fases esenciales de la
búsqueda del libro y del rápido hallazgo del libro.

Esta nueva visión de Schrettinger aportó nuevos elementos para definir a la

24 Ibídem p.38

30
biblioteconomía, por lo que más adelante Zoler determinó que esta ciencia era
una creación del siglo XIX porque se le estaba reconociendo el verdadero
trabajo que deben realizar los bibliotecarios, al poner al servicio de los usuarios
la función educativa y social de las bibliotecas, es por ello que obtiene un
fundamento lógico de la materia y sus partes.

Este concepto perdurará algún tiempo, pero debido a los cambios sociales
e históricos que se van presentando, la conceptualización tiene que cambiar por
encontrarse con otras necesidades.

Un ejemplo de estos cambios de conceptualización se presentó después de


la Segunda Guerra Mundial, cuando en Alemania surgió una inseguridad doctrinal
y práctica en lo que se refiere a la biblioteconomía pues no se le aceptaba como
ciencia. Milkau opinaba que la biblioteconomía era sólo la fusión de tres
disciplinas: la paleografía, la biblioteconomía y la bibliología.

Vorstius, la definió como la doctrina de la valoración y del uso de la literatura


conservada en la biblioteca. Hace una división entre bibliotecas y disciplinas
bibliotecarias, de manera tal que las primeras se pueden clasificar en educativas,
especiales y de investigación, y las segundas, es decir, las disciplinas, en
historia de las bibliotecas, doctrina de la gestión bibliotecaria y bibliografía.

Por lo que se refiere a la conceptualización de la biblioteconomía en los


países del Este (Socialistas), es muy diferente a las mencionadas anteriormen-
te porque ellos señalaron objetivos nuevos para su desarrollo . Realizaron
diversos avances cualitativos y cuantitativos crearon la red de bibliotecas
públicas y un sistema propio de clasificación basado en la concepción marxista
-leninista. Su objetivo era registrar y analizar todos los avances y progresos en
el ámbito científico y de la documentación para acrecentar el número de
bibliotecas para dar educación y adoctrinamiento a las masas trabajadoras.

El alemán H. Kunze, considerado el Maestro de la Biblioteconomía


Socialista afirmó que, para la biblioteca pública “es preponderante el
cumplimiento de sus tareas culturales-pedagógicas, [con la presencia]
especialmente de obras del marxismo-leninismo en el seno de las ciencias
sociales y que el bibliotecario ... encamina su trabajo a la formación de adultos
y a la educación popular” 25 es más práctica esta concepción con su propio
objetivo unido al pensamiento del bloque socialista.

Por otra parte Drtina afirmó que no se debía limitar la ciencia de la biblioteca
únicamente a la función organizativa y técnica porque no desarrollaba todo su
potencial, pues esta puede tomar como tarea primordial el “educar y formar al
pueblo trabajador [insertándola] en el cuadro de las ciencias sociales y
particularmente en la ciencia pedagógica [además] no representa un todo

31
indivisible sino un conjunto unitario de disciplinas autónomas que toman sus
experiencias y sus métodos de investigación de otras ciencias teóricas y
prácticas” 26 esta concepción también es coincidente con la de H. Kunze,
porque él también visualiza la posibilidad de aplicar los conocimientos de la
biblioteconomía para el fortalecimiento de la ideología socialista del área
científica y de las ciencias sociales y transmitirla a la población.

Pero el desarrollo de la biblioteconomía también implica tres problemas para


el yugoslavo Matko Rojnich, primeramente el campo científico de la
biblioteconomía, es sólo una práctica que se aprende con la práctica misma o
es una actividad de tipo científico. El segundo problema es con respecto a la
tipología de las bibliotecas, ya que la concepción alemana separa las bibliotecas
científicas y académicas de las populares, sin embargo, los anglosajones sólo
consideran bibliotecas públicas; por lo que falta conjuntar estos tipos y determinar
cuáles habrán para un consenso general. El último problema se refiere a la
profesionalización de los bibliotecarios, pues se requiere que el bibliotecario
tenga los dos bagajes: el cultural y el biblioteconómico, para establecer una
política de adquisiciones en el servicio de la información científica y por temas
y materias, así como la compilación de bibliografías para contar con libros que
sean portadores de contenidos conceptuales. Sin el apoyo cultural y el
biblioteconómico, no sería completa la tarea del bibliotecario e impediría el
desarrollo de la biblioteconomía.

Dentro de la aportación científica a la biblioteconomía, Milkhailov definió a la


“INFORMATIKA” como la “disciplina de la información científica y de las
manipulaciones y elaboraciones que sobre aquellas se pueden efectuar, incluidas
la indización y la búsqueda bibliográfica y catalográfica, en cuanto que es la
acumulable poseída por este tipo de información, en relación a los hechos, a las
hipótesis y a las leyes científicas” 27 , pero como se puede observar, sólo se
centra al campo de la información científica.

B. Tezak quien fuera director del Referal Center de la Universidad de Zagreb,


propuso el término de “INFORMATOLOGÍA” para designar a “todo el conjunto
de los fenómenos que se refieren a la emisión, a la transmisión, a la acumulación
y a la absorción de las informaciones; la informatología abarcaría los campos de
la museología, de la archivística, de la biblioteconomía, de la documentación y
de las ciencias de la información” 28 de esta manera se complementaría más a
la informatika y no sería específico ni limitante su campo de trabajo conjugando
todas las disciplinas que tienen que ver con la biblioteconomía y la información.

Por otro lado, en lo que se refiere al desarrollo de la biblioteconomía en los

25 Ibídem p .62-63
p.62-63
26 Ibídem p.64

32
países anglosajones, es relevante señalar las distintas formas en que surgieron.
En Gran Bretaña se formaron bibliotecas académicas y eclesiásticas. Después
de grandes problemas clasistas, alcanzaron su status legal hasta 1964. Su
influencia abarcó la India, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia. Un aspecto
importante en el desarrollo de las bibliotecas es la publicación de la Clasificación
Decimal Universal que entre 1927 y 1933, tuvo mucha aceptación.

En cambio en Estados Unidos comenzó la corriente biblioteconómica con las


bibliotecas religiosas, sociales y públicas entre el último tercio del siglo XVII y
mediados del XIX, además la creación de bibliotecas públicas significó la base
y la coronación de todo un sistema político-social. La doctrina se centra en la
llamada Escuela de Chicago porque ha sido el núcleo del pensamiento
biblioteconómico norteamericano. La edición de las revistas “AMERICAN
LIBRARY ASSOCIATION” (ALA) y “LIBRARY QUARTERLY” influyeron en los
países latinoamericanos en lo que se refiere a los aspectos administrativos y de
gestión en las bibliotecas públicas. Otra aportación del sistema norteamericano
es la creación de nuevos sistemas de clasificación y reglas de catalogación que
se aplican dentro de las bibliotecas mexicanas.

Un suceso importante fue la Convención de Colonia, (Alemania 1969) donde


se reunieron los más célebres bibliotecónomos para definir el concepto de
biblioteconomía y decidir si ésta era una disciplina científica. Los Estados
Unidos, la URSS y los países de la Europa comunista de aquel entonces,
convinieron que la biblioteconomía era realmente una disciplina muy importante
para la educación cultural y para la formación de la conciencia científica, cívica
y política.

Hasta aquí la evolución histórica de la biblioteconomía.

Ahora realizarás una actividad de reflexión y análisis de la historia de las


bibliotecas.

27 Ibídem p.67
28 Ibid

33
Actividad 3

Puedes elegir una de las siguientes actividades a realizar:

Elabora tus propias conclusiones del concepto de biblioteca o de archivo,


desde la antigüedad hasta nuestros días. Incluye ilustraciones de libros,
documentos, edificios de bibliotecas y/o archivos, personal y tipo de mobiliario,
entre otros aspectos.

Investiga la historia de la biblioteca o archivo de tu preferencia. Anexa sus


fotos, copias de sus formatos de préstamo, personal con sus niveles de estudio
y si alguno tiene estudios de biblioteconomía o de archivonomía, planes de
automatización y algún comentario que desees agregar. Tu eres muy creativo,
así que haz el mejor despliegue de tus ideas y aplícalas. Recuerda incluir los
datos de la institución de tu elección para que tu asesor pueda verificar tu
investigación.

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos

La actividad siguiente te aportará nuevos conocimientos de la historia de la


primera biblioteca en el mundo: la de ALEJANDRÍA.

Actividad 4

34
En lo que se refiere a la historia de las bibliotecas, ve el video de la serie
“COSMOS” titulado “Una visita imaginaria a la Biblioteca de Alejandría”, te
darás cuenta de que el primer concepto de biblioteca abarcaba desde cubículos
para investigadores hasta museos, que formaban parte de la misma y contaba
con el personal capacitado para el registro de sus materiales.
Desafortunadamente toda esa riqueza se perdió.

Después de verla en casa, elabora un resumen de los datos más importantes


y anótalos a continuación:

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Comenta con algún compañero de trabajo tus apreciaciones de la evolución histórica


delosarchivosobibliotecas.Estoteservirácomoejercicioderecapitulación.

1.2.2 CONOCIMIENTO E INFORMACIÓN

Gracias a la existencia de los archivos y de las bibliotecas entre otras cosas,


la humanidad tiene un registro de su evolución. Los conocimientos plasmados
en los diferentes soportes permiten que se produzcan avances cada vez mayores
en la creación de conocimientos.

Como tú ya sabes, una vez que lees algo y lo analizas, tu cerebro procesa la
información transformándola en conocimientos que se enriquecerán a partir de
la adquisición de nueva información.

La información de primera mano es la que se plasma en los documentos que


resguardan los archivos. Un documento es también una grabación de audio,
video y texto, sin importar el soporte que puede ser desde papel y cintas
magnéticas hasta discos láser.

Esa informaciones usada para la formación de comentarios, hipótesis o

35
teorías que llegan a nosotros, la sociedad que generó la información de los
archivos, por medio de las diversas publicaciones a que tenemos acceso,
manteniéndose de esta forma el eterno círculo de la retroalimentación del saber
humano.

La información es definida por Escarpit “como un producto del individuo que


la emite o percibe.. la información se produce, por definición en cuanto es
percibida”29 . Esta relación se presenta dentro del ámbito de la comunicación en
tiempo-espacio determinado, inmerso en una red donde se enlaza el pasado,
el presente y el futuro. Bajo este cristal “el individuo produce la información al
percibirla por que le es vital para subsistir, para conocer, controlar y poseer” 30
.

El hombre ha desarrollado una serie de soportes para almacenar la


información. En la actualidad los medios de comunicación son una herramienta
indispensable para la eficacia comunicativa, gracias a ellos la velocidad
alcanzada es casi igual a la emisión y la recepción. Recoger datos de primera
mano implica costos muy altos en recursos humanos, para actualizar, resumir y
clasificar; quizá con ello se pierde el objetivo de tener datos valiosos, sin un
orden o sentido en guardarlos. El límite que aún se tiene con todos estos
adelantos es que ninguna biblioteca o archivo podrá abarcar todas las fuentes
de información del mundo pues necesita un sistema cuidadosamente elaborado
de cooperación entre las instituciones.

El otro concepto a analizar es conocimiento


conocimiento: es una apropiación de la
realidad percibida por el individuo, en varios niveles, utilizando los sentidos en
primer término y después valiéndose de los mecanismo de relación de ideas .

El diccionario de pedagogía de Paul Foulquié define al conocimiento:

“Lo que uno conoce. Poseer conocimientos (en este sentido, sólo se emplea
en plural) sin.: ciencia, noción, saber.

1. noción:: es un simple resumen, una impresión general y sumaria, un


conocimiento velado, elemental... las ciencias dan nociones preliminares antes
de dar los conocimientos.. toda ciencia en un sistema de conocimientos.. los
conocimientos básicos, en general, saber y tacto que condicionan los éxitos en
un nivel superior de estudios ... la escuela primaria permite adquirir los
conocimientos básicos necesarios para sacar provecho de la enseñanza
secundaria, esencialmente lectura, escritura, ortografía y cálculo....La escuela
secundaria está destinada a dar conocimientos básicos necesarios para los

29 Cervantes, Enrique. “Teoría de la información y práctica ...” en: Boletín del Sistema
Nacional de Archivos
Archivos.. (11):41, May-jun. 1985.
30 Ibid

36
niveles superiores” 31 .

Estos conceptos te servirán para realizar la lectura de Susana Sanders.

Actividad 5

Una vez realizada la lectura del artículo de Susana Sanders titulada “Biblioteca:
información o conocimiento”, en XXII Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía,
de 1993 pag. 137-144, elabora un resumen con tus propios conceptos de
conocimiento e información y biblioteca.

31 Foulquié, Paul. Diccionario de pedagogía


pedagogía.. España: Oikos-tau, 1976

37
Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Hemos concluido la Primera Unidad. Sigamos adelante.

BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

UNIDAD 1

AMAT, Nuria. La biblioteca electrónica. Paraninfo, España. 1992.

ARGUINZONIZ, María de la Luz. Guía de la Biblioteca: funciones y actividades. ANIUES.


Trillas. México. 1991, 109 p.

CERVANTES, Enrique. “Teoría de la información y práctica política de Robert Escarpit”. En


Boletín del Sistema Nacional de Archivos. N° 11, mayo-junio, México 1985, págs. 40-45

DE DIOS Pérez, Juan. Elementos de archivología. Imprenta Universitaria, México. 1952,120p.

FOULQUIE, Paul. Diccionario de pedagogía. Oikos-taur, España. 1976.

GRANADOS Xolalpa, Eleazar. y Luz María Mendoza Benítez. Manual de Información básica
en Bibliotecología. UNAM; DGB. México. 1986, 246 p.

HEREDIA, Antonia. Archivística general: teoría y práctica, Diputación de Sevilla, España.


1983.

38
LODOLINI, Elio. Archivística. Principios y problemas. ANABAD, España. 1993, 358 p.

LÓPEZ, Pedro. “Formación archivística: especialistas y/o generalistas.” XII Congreso


Internacional de los Archivos. Canadá. 1992. 14 p.

MOLINA Campos, Enrique. Teoría de la biblioteconomía. Universidad de Granada, España.


1995, 282 p.

ORERA Orera, Luisa. (Editora) Manual de biblioteconomía. SÍNTESIS, Biblioteconomía y


Documentación; (2) Serie Ciencias Información, España. 1996, 509 p.

QUINTANA Pali, Guadalupe. Las Bibliotecas públicas en México: 1910-1940. SEP, DGB,
México, 1988, 486 p. (Historia de las Bibliotecas en México)

SALAS Estrada, Eduardo. El programa de modernización de la sociedad y los servicios de


información en México. En: Edición Conmemorativa del X Aniversario del CUIB, Consejo
Nacional para la cultura y las artes. Tomo 2 p. 167-176. CUIB-UNAM, México. 1992.

SCHELLENBERG, Theodore. Archivos modernos: principios y prácticas. Archivo General de


la Nación, México, 1958, 258 p.

TANODI, Aurelio. Manual de archivología hispanoamericana. Teorías y principios. Universi-


dad Nacional de Córdoba, España, 1961.

VÁSQUEZ Martínez, Juan Ángel. La función social del Tlacuilo, los amoxtlis y los Amoxcallis.
SEP/ENBA. (Serie: Premio Colegio Nacional de Bibliotecarios), México, 1995, 75 p.

39
UNIDAD 2
DIVERSAS CORRIENTES DE
INTERPRETACIÓN ACERCA
DEL OBJETO DE ESTUDIO DE
LAS DISCIPLINAS
“Los grandes éxitos se logran
siempre convirtiendo en
ventajaslasdesventajas”
Sumner Redstone

Esta unidad te ayudará a conocer el desarrollo de los archivos y bibliotecas,


así como la influencia europea y norteamericana en la formación profesional de
los archivistas y bibliotecarios mexicanos.

Es necesario que conozcas los orígenes de tu profesión para entender los


eventos que te darán una perspectiva destinada a la mejor toma de decisiones.
Cuando se conocen los aciertos y errores realizados se logra tener mejores
expectativas en la toma de decisiones, dentro de la vida laboral.

¡Comencemos!

41
UNIDAD 2
DIVERSAS CORRIENTES DE INTERPRETACIÓN ACERCA
DEL OBJETO DE ESTUDIO DE LAS DISCIPLINAS
ARCHIVONOMÍA Y BIBLIOTECONOMÍA

En esta unidad conocerás que la influencia de Europa y Norteamérica ha sido


determinante en el desarrollo de los planes de estudio de ambas disciplinas.

2.1 LA INFLUENCIA EUROPEA Y NORTEAMERICANA EN EL PLAN DE


ESTUDIOS DE LA ARCHIVONOMÍA MEXICANA.

2.2 LA INFLUENCIA EUROPEA Y NORTEAMERICANA EN LOS PLANES DE


ESTUDIO DE LA BIBLIOTECONOMÍA MEXICANA.

2.3 LOS PAÍSES EN DESARROLLO

2.3.1 BRASIL

2.3.2 CUBA

OBJETIVO
ENTENDERÁS CON LAS CORRIENTES TEÓRICAS QUE REFLEJAN EL
DESARROLLO DEL CONOCIMIENTO DE LA ARCHIVONOMÍA Y DE LA
BIBLIOTECONOMÍA.

42
2.1 LA INFLUENCIA EUROPEA Y NORTEAMERICANA EN LOS
PLANES DE ESTUDIO DE LA ARCHIVONOMÍA MEXICANA

La corriente europea coincide en que la formación básica de los futuros


archivistas debe contener estudios universitarios en historia y derecho, aunque
divergen en si la preparación específica debe basarse en la archivística, la
paleografía o la diplomática.

Cabe resaltar que el primer caso de enseñanza archivística fue el de la


escuela para empleados de las Registraturas organizado en 1571 por Jacob
Van Rammingen Junior; y que al surgir y afirmarse la diplomática, pronto se
consideró a la archivística como parte de ésta.

Oficialmente se considera a la Escuela del Archivo de Nápoles como la más


antigua en esta disciplina, instituida en 1811 durante el Reinado de Joaquín
Murat; nació con la enseñanza de la lengua griega y la paleografía medieval,
que serían frecuentadas por los diez “alumnos diplomáticos” del Archivo, quienes
debían seguir las lecciones de diplomática, de la que existía desde 1777 una
cátedra en la Universidad de esta ciudad y que en 1861 fue trasladada también
al Archivo.

La segunda fue la Escuela de Archivistas en la Dirección General de los


Archivos de Baviera, instituida en Munich el 13 de febrero de 1821 por
Maximiliano, rey de Baviera.

El 22 de febrero de 1821 el ministro francés del interior del que dependían


entonces los archivos, instituyó en Oarís la “Ecole des Chartes”. La Escuela
funcionó sólo por dos años con un curso para bibliotecarios y otro para archivistas,
con seis alumnos cada uno. La ordenanza real del 11 de noviembre de 1829
reorganizó y reanudó las labores de la escuela en forma permanente, aunque
hasta 1846 fue introducida una enseñanza “consacré au classement des archives
et des bibliotheques publiques”. En la actualidad la “Ecole des Chartes” más
que una escuela para archivistas, es famosa por formar estudiosos del medioevo
sobre todo historiadores.

En los curricula de estudios, predominantemente históricos y filológicos,


existen materias relacionadas con los archivos pero no de ciencia archivística.

El 4º archivo en contar con una escuela propia fue el de Turín en 1826, con
enseñanzas de paleografía y diplomática. Le sigue la de Milán en 1840 con
enseñanza de paleografía, diplomática, archivología y estudios análogos de la
época.

En 1854 nacieron dos instituciones más: en Viena con el modelo de la “Ecole

43
des Chartes”; y en Venecia una escuela de paleografía y diplomática para
preparar candidatos a los archivos, bibliotecas y museos. Más tarde en Palermo
y Florencia se instituyeron materias de paleografía y diplomática con el mismo
fin pero carecieron de educación archivística.

En 1859 se fundó la “Escuela de diplomática” de Madrid, destinada a la


formación de archivistas y bibliotecarios. En 1900 fue suprimida y las
correspondientes asignaturas fueron trasladadas a la Facultad de Letras de la
Universidad. En 1964, la administración de los archivos del Estado dio vida a
una “Escuela de Documentalistas”, de carácter común para archivistas y
bibliotecarios.

También en el siglo XIX aparecieron las escuelas de los archivos de Génova


(1873), de Parma (1876), de Cagliarí (1877) y de Roma (1884), esta última fue
considerada inicialmente como “Escuela de Paleografía” y en 1923 cambió de
nombre a “Escuela de paleografía, diplomática y archivística”. En 1893 apareció
una escuela prusiana de archivística de la cual no se tienen mayores datos.

En La Haya, después de la primera guerra mundial, en 1919, se instituyó una


“Archiefschool” en el Archivo General del Reino. Un año después, en Bélgica,
se abrió un curso de archivística. Mientras que para 1924 en Rumania se
estableció una escuela práctica para archivistas paleógrafos que sería
transformada más tarde en la Escuela Superior de Archivística y Paleografía
con las materias de: archivística, paleografía latina, paleografía eslava,
diplomática, sigilografía y heráldica. En Moscú en 1931 se fundó el “Instituto
archivístico” transformado en 1933 en “Instituto histórico-archivístico” en cuyo
seno surgió una facultad archivística con cursos de duración quincenal.

En los Estados Unidos el primer curso para archivistas data de 1938-1939,


impartido en la Columbia University de New York y organizado por Solon J.
Buck; aunque la enseñanza regular inició un año más tarde en la American
University de Washington, en colaboración con el Archivo Federal con el título de
“History and administration of archives” gracias a Ernst Posner y duró hasta la
jubilación de éste en 1961.

En cuanto a la formación de profesionales en el área, en los Estados Unidos


se identifican dos tendencias:

1) La archivística insertada en un curriculum de estudios históricos.

2) La archivística insertada en un curriculum de estudios bibliotecarios.

aún cuando se había hablado del inconveniente de la aplicación de los


métodos de las bibliotecas a la ordenación de los archivos públicos.

44
Waldo G. Leland, afirmó en 1909 que el archivista debe tener una formación
en historia y derecho, además de una formación en materias profesionales y en
particular derecho administrativo e historia de la administración. Hasta 1987,
no estaba oficialmente reconocido o acreditado en Estados Unidos un curriculum
de estudios de archivística.

En 1928, Eugenio Casanova afirmó que los estudios necesarios para un


archivista incluyen la paleografía, la diplomática y la archivística, y que ésta
última debía tener más peso y ser complementado con enseñanza de heráldica,
de las disciplinas genealógicas y del estudio de los sellos. La archivística
además, debe ser complementada con el estudio de las instituciones y
magistraturas que han dejado sus documentos en los archivos.

Aurelio Tanodi en 1958, al preparar el plan de estudios de la que después


llegaría a ser la Escuela para Archiveros de la Universidad Nacional de Córdoba
escribió: “No hay duda de que la materia principal, la única fundamental, es la
archivística.”

En 1916 en la Ciudad de Veracruz, México, se creó la Escuela de Bibliotecarios


y Archiveros; sin embargo debido al estallamiento de la Revolución ésta
desaparece al año siguiente. El 20 de julio de 1945, a través de la creación de
la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros se cristaliza el esfuerzo del
Gobierno de la República por contar con una escuela destinada a la preparación
profesional de los bibliotecarios y archivistas, el curriculum constaba de las
siguientes materias: archivología, paleografía, historia de la cultura en México,
geografía administrativa, clasificación, catalogación y trámite de documentos
en el primer año; inglés, historia cultural, latín además de las clásicas de
archivología, paleografía y diplomática. Para su desarrollo se consideraron las

FO
OTT O E N B A P R I M E R S E D E ( B E L L A S A R T E S )

45
escuelas que funcionaban en España y Francia. La influencia norteamericana
aparece después en la inclusión de la administración de archivos, el manejo del
personal, de la misma forma que en el área de la biblioteconomía. Los
certificados obtenidos eran de: profesor, subprofesor o técnico en archivonomía.
La Escuela, en un principio se albergó en el Palacio de Bellas Artes y, durante
sus primeros años no se registró ningún aspirante al área de archivonomía.

En 1952 se establecen dos niveles: técnicos en archivonomía y maestría en


archivonomía. Los requisitos de ingreso para la primera fueron el certificado de
secundaria o comprobar haber trabajado en archivos, su duración era de dos
años. 1

En 1964 el curriculum fue actualizado y aparecieron las materias de


Documentología, Bibliografía Archivística, Revisión Gramatical, Composición y
Redacción, Historiografía de México y Universal, Organización y Funcionamiento
de Oficinas, Restauración y Conservación, Archivos Históricos, Técnicas de
Enseñanza y Problemas Especializados en Organización de Archivos, como las
más representativas de acuerdo a las demandas de la época, ampliándose un
año más el plan de estudios. 2 También a partir de ese año y hasta 1970, se
ofrecieron una serie de cursos intensivos a diversas universidades de provincia.

En la reunión de la Asamblea Nacional de trabajo de la Archivonomía realizada


en 1971 se hizo patente la necesidad de contar con una legislación en materia
de manejo de la documentación histórica nacional, y se determinó el periodo de
vida de otros documentos que se resguardan también en los archivos, la
unificación en la clasificación de archivos buscando la normalización, la
aplicación de la microfilmación de los archivos, la capacitación del personal,
este último aspecto fue de los más relevantes. En este evento se da
reconocimiento a algunos de los más ilustres archivistas de la época como Don
Francisco Gamoneda, Joaquín Díaz Mercado, Agustín Hernández y
Ezequiel A. Chavéz.

La reforma educativa de 1975, modifica los requisitos de ingreso para la


Escuela de Biblioteconomía y Archivonomía (ENBA), que incluyen una serie de
exámenes de conocimientos generales, aptitudes y coeficiente intelectual.
Desaparece el nivel de maestría y se incorpora el nivel de licenciatura, el cual
incluía (pues desapareció en 1992) un nivel propedéutico con duración de un
semestre para los egresados de otras escuelas.

1 Barquet, Concepción y Eduardo Salas. “Evolución de la ENBA, su papel en el Sistema


Educativo Nacional.” En: Bibliotecas y Archivo s. No. 16, p. 38. México: ENBA, 1985.
Archivos.
2 Salas Estrada, Eduardo. “La profesionalización de la archivonomía” En: Bibliotecas y
Archivos
Archivos.. p. 118-119, México: ENBA, 1983

46
La influencia europea en el curriculum de la ENBA se hace presente en las
asignaturas de historia, restauración y derecho, por mencionar algunas. Por
otra parte, la influencia norteamericana se trasluce en las materias de
administración de documentos y administración de archivos.

También en este momento aparece un perfil profesiográfico de los niveles de


técnico y de licenciatura, mismo que marca además las materias de tronco
común para las especialidades que impartía la escuela.

Por otra parte la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional


Autónoma de México, ofreció la Licenciatura de Archivología de 1957 a 1977,
pero desapareció debido al escaso número de aspirantes. Sin embargo al año
siguiente se ofreció a nivel de maestría y se promovió entre los estudiantes de
las áreas administrativas y de ciencias sociales; desafortunadamente no tuvo
aceptación y se canceló el programa.

El Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional


Autónoma de México imparte, desde 1979, la opción técnica en archivonomía.
También los Centros de Estudios Profesionales (CONALEP) cuentan con el
nivel de técnico en esta especialidad.

Existe el plantel México-Canadá que ofrece la carrera de Archivista. En sus


inicios esta escuela tuvo el apoyo del Archivo General de la Nación.

El Archivo General de la Nación desde hace algunos años ha puesto en


marcha cursos de capacitación para el personal de los archivos en el sector
gobierno. Sobresalen las acciones realizadas en el Estado de México, bajo la
dirección de Rodolfo Alanis en materia de normalización, capacitación,
publicación de manuales y otros documentos destinados a mejorar los archivos.

Para concluir Antonia Heredia menciona: “Ha existido una tradición europea
que ha llevado su interés hacia los archivos históricos haciendo caso omiso de
los archivos de instituciones actuales, mientras que en Estados Unidos la
preocupación de los profesionales se ha inclinado casi exclusivamente por los
archivos modernos o corrientes. La teoría archivista en Estados Unidos ... es
adaptada a las características especiales del manejo de documentos, al concepto
de democratización en el acceso a los fondos y a las innovaciones resultantes
del interés por la gestión de documentos... están en los ciclos activos y
semiactivos. Esta diversidad de atenciones ha dificultado la confluencia de
intereses en unas soluciones comunes, pues aunque en esencia todos son
archivos, existen tratamientos y problemas que afectan con más intensidad a
unos u otros” 3

47
Las lecturas de la actividad siguiente te ayudarán a ampliar tus conocimien-
tos sobre los archivos en varios países, entre ellos el nuestro.

3 Heredia, Antonia. Archivística general: teoría y práctica


práctica.. España: Diputación Provincial de
Sevilla, 1989. p.389

48
Actividad 6

Debido a la importancia de este punto, necesitas revisar la ponencia de


Pedro López, “Formación archivística: especialistas y/o generalistas”, presen-
tada en el XII Congreso Internacional de los Archivos, en Montreal, 1992, p. 1-
14. Estas aparecen dentro de tu guía de lecturas.

Después elabora un resumen. Esta actividad ampliará tus conocimientos


sobre la historia de la formación profesional de los archivistas en el mundo.

Si cuentas con compañeros de estudio, únanse en equipo y desarrollen la


actividad JUNTOS.

En el inciso siguiente encontrarás el desarrollo de las escuelas de la


biblioteconomía en el mundo.

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

2.2 LA INFLUENCIA EUROPEA Y NORTEAMERICANA EN LOS


PLANES DE ESTUDIO DE LA BIBLIOTECONOMÍA
MEXICANA

49
Al tomar posesión como Jefe del Departamento de Bibliotecas el Lic. Jorge
González Durán convoca a un Congreso a nivel nacional, con el apoyo del
entonces Secretario de Educación Pública el Lic. Jaime Torres Bodet. Se invita
a todo el personal que labora en los archivos y las bibliotecas para presentar
los temas que eran prioritarios: La legislación en materia de bibliotecas, los
procesos técnicos, los servicios y, de entre otros, sobresale la creación de una
escuela para bibliotecarios y archivistas, misma que dependerá de la Secretaría
de Educación Pública, y cuya obligación es la de:

“Impartir todas las enseñanzas correspondientes a la preparación de


bibliotecarios y archivistas y capacitar técnicamente a otros servidores del
Estado para prestar servicios determinados o restringidos en las bibliotecas” 4
.

A esta escuela se le llamó Escuela Nacional para Bibliotecarios y Archiveros


y se le autorizó a otorgar títulos académicos correspondientes a las categorías
de:

a) Enseñanza Profesional,

b) Enseñanza Subprofesional y

c) Enseñanza especial, apegándose a la normatividad en materia de


Enseñanza Superior.

El desarrollo del curriculum estuvo a cargo de Juana Manrique de Lara, Ma.


Teresa Chávez Campomanes, Rafael Vélez, Pedro Zamora y Roberto Gordillo,
quienes se formaron en diversas escuelas norteamericanas como The Library
School of the New York Public Library, Pratt Institute Junior Intergraduate
Library School, American Library Association. La aportación de estas
escuelas se resume en:

“un interés por la organización del conocimiento aunado a la preocupación


del servicio a los usuarios, y a la formación de estos usuarios a través de la
atención y el trabajo con niños, quizás el ser una nación joven (...)la escuela
americana rápidamente responde a la estructura general del sistema educativo
del país y se integra al sistema universitario haciéndola similar a cualquiera otra
carrera en cuanto a requisitos, duración, grados y estatus”. 5

Pasemos ahora al comentario de la corriente europea; de la cual la Escuela


también tiene características, ello obedece a que Don Francisco Orozco, primer

4 Morales, Estela. “Inicios de la educación bibliotecológica en México: 1915-1945” En: XIV


Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía
Biblioteconomía.. Del 2 al 6 de mayo de 1983. p.26

50
director de la escuela, viajó a Europa para conocer las bibliotecas de Francia
y Bélgica y aporta su pensamiento al plan de estudios. Las escuelas consideradas
fueron: Ecole de Chartes, Certificat d’ aptitude aux fonctions de
bibliothécaire universitaire, Ecole de bibliothécaires de la Rue de l’Elyse
y Ecole de bibliothécaries de la Rue d’Assas.

La escuela francesa:

“Estaba enclavada dentro de otro sistema de enseñanza, donde las escuelas


superiores o de estudios superiores funcionan fuera de la universidad (...) la
historia europea y la herencia cultural de siglos influye para que la preparación
del bibliotecario se vea muy cargada de materias archivísticas que le permitan
manejar todos estos materiales como son incunables, libros religiosos,
manuscritos, aunado a estas materias al alumno se le exigía una cultura general
muy amplia, a través del conocimiento y manejo de lenguas vivas y muertas” 6

En el plan de estudios de la escuela mexicana, encontramos influencia de


ambas escuelas (ver cuadro N°2), de esta manera de 1945 a 1946, quedó
conformado con las siguientes materias: Catalogación, Clasificación, Encabe-
zamientos de Materia, Español Superior, Historia de México, Latín, Historia de
la Cultura, Fundamentos del Servicio Bibliotecario, Introducción a la
Biblioteconomía y la Biblioteca y el Medio, Inglés, Historia de la Cultura 2,

CUADRO EDUCACIÓN
BIBLIOTECOLÓGICA EN MÉXICO.
ESTELA MORALES. P52.

5 Ibídem p.35
6 Ibid

51
Catalogación 2, Clasificación 2, Latín 2, Inglés 2.

Al año siguiente es modificado de la siguiente manera: Clasificación,


Introducción a la Biblioteconomía, las Bibliotecas y el medio, Catalogación,
Fundamentos del servicio bibliotecario, Historia de la cultura, Latín, Inglés,
Encabezamientos de materia, Organización y Administración de Bibliotecas,
Bibliografía, Fuentes de consulta, Selección de libros y Servicio de consulta,
Historia del libro y la imprenta, Historiografía de México, Bibliotecas infantiles
y escolares, Hemeroteca, Historia General del Arte, Literatura Mexicana. El
cuadro N°1 nos presenta los cambios en el plan de estudios de 1945 a 1952.

El sentir de Daniel Rubín, Juana Manrique de Lara y Joaquín Díaz, quienes


trabajaban en el Departamento de Bibliotecas de la SEP, en ese momento era
que:

“el bibliotecario debe responder con mayor cultura y mejor preparación


técnica; si se coloca al bibliotecario de carrera, como profesional, no podemos
menos que aceptar la responsabilidad de prepararnos técnica y culturalmente
a la altura profesional en que nos coloca o puede colocar la ley” 7 .

La Escuela respondió a la demanda de personal capacitado y contempló


también el aspecto cultural del bibliotecario que requería el país. De esta forma,
en el inicio la Escuela se dirigió a captar la atención de los bibliotecarios que
laboraban dentro de las bibliotecas públicas de la SEP, invitándolos a capacitarse
y ganar mejores salarios. El resultado de esa primera etapa fue baja inscripción
y altos niveles de deserción, aunque cabe destacar que quienes concluyeron
sus estudios, efectivamente se incorporaron a otras instituciones que ofrecían
ingresos más atractivos.

Es necesario mencionar la destacada participación de Juana Manrique de


Lara, María Teresa Chávez Campomanes, José Ignacio Mantecón, Agustín
Millares Carlo, Juan B. Iguíniz y Jorge González Durán entre otros, quienes se
dieron a la tarea de educar a las futuras generaciones de bibliotecarios. Uno de
esos egresados fue el maestro Roberto A. Gordillo, quien años más tarde
realizó actividades de docencia en la ENBA. (En el capítulo siguiente se
comentará su obra)

¿Recuerdas que en el inciso anterior te presentamos la evolución del curriculum en

7 Ibid p.48

52
archivonomía? Generalmente sucedió al mismo tiempo en el área de biblioteconomía.

Regresando a la biblioteconomía, un suceso importante es la Reunión de


Escuelas de Bibliotecología en 1963, que tuvo como sede la Escuela
Interamericana de Bibliotecología de Colombia, y fue patrocinada por la
Organización de Estados Americanos. Esta reunión se identifica como las
“MESAS DE MEDELLÍN”, y marca la búsqueda del reconocimiento profesional
para el bibliotecario latinoamericano. En ella se plasma la necesidad de que las
escuelas de enseñanza bibliotecológica dependieran de las universidades, que
los requisitos para su ingreso fueran los mismos que para otras carreras,
ofrecieran cursos de actualización y que el personal docente contara con
conocimientos de pedagogía, para su mejor desempeño.

En México, a raíz de la publicación de la Ley Federal de Educación en 1972,


se retoman dichas inquietudes y en la ENBA los profesores realizan una serie
de reuniones para alcanzarlas. Concretizando los cambios del curriculum en
1975; se modifican los certificados al desaparecer los de nivel maestría y
aparecer la licenciatura, mientras que de acuerdo a las Normas Reglamentarias
establecidas por la ANUIES se establece la opción del bachillerato terminal
técnico. Además se modifican los objetivos de la Escuela, para quedar como
siguen:

* Formar profesionales a nivel medio y superior en biblioteconomía y


archivonomía.

* Impartir cursos de actualización y posgrado a graduados en


biblioteconomía y archivonomía.

* Prestar asesoramiento técnico a las instituciones que lo soliciten.

* Fomentar el desarrollo de la biblioteconomía y archivonomía en el país,


mediante la publicación de artículos y trabajos de investigación.

También elaboraron los perfiles profesiográficos de los niveles de licencia-


tura y de bachillerato técnico, con el fin de tomar en serio el papel que
desarrollarán dentro del campo educativo 8 .

A partir de entonces, se puso en marcha el nuevo Plan de Estudios, que


comprendía, para el bachillerato, 31 materias del tronco común, 9 para la
especialidad en biblioteconomía y 8 para la de archivonomía. Para la licenciatura
fueron 20 materias del tronco común, 23 materias técnicas de la especialidad
en biblioteconomía, 22 para archivonomía, 4 optativas para la licenciatura en
biblioteconomía y 3 optativas para archivonomía 9 . De esta manera se trabajó
8 Cf. Eduardo Salas Estada “La evolución de los programas de estudio....” En Bibliotecas y
Archivos No.16 1985. México: SEP/ENBA, p.39

53
con materias de las dos áreas, pero con la opción de que los alumnos
escogieran materias más específicas para el campo que más les interesaba.

A partir de su fundación en 1945 y hasta febrero de 1959, la ENBA dependió


del Departamento de Bibliotecas de la SEP y a partir de julio de 1978, de la
Dirección General de Educación Superior e Investigación Científica. En la
década de los 80’s pasa a la Dirección General de Publicaciones y Bibliotecas 10
; actualmente esta integrada a la Dirección General de Educación Superior.

En 1983, apareció una investigación sobre los planes de estudio de la


especialidad en biblioteconomía, impartida en dos universidades y en la ENBA.
Los criterios que se tomaron como base para el análisis comparativo de los
planes de estudio, son los siguientes:

1. ÁREA GENERAL Introducir al estudiante en el campo de la bibliotecología


y dotarlo de los conocimientos básicos para su estudio y comprensión.

2. ADMINISTRACIÓN Proporcionar al estudiante los conocimientos ,


actitudes y habilidades que le permitan comprender y aplicar los
principios y elementos de la administración, a fin de lograr que las
bibliotecas funcionen efectiva y eficientemente como medio de
comunicación.

3. SERVICIOS E INFORMACIÓN Proporcionar al estudiante los conoci-


mientos, actitudes y habilidades que le permitan asesorar y orientar al
usuario en la utilización y aprovechamiento de los recursos bibliotecarios,
así como en la satisfacción de sus necesidades de información.

4. ORGANIZACIÓN BIBLIOGRÁFICA Proporcionar al estudiante los cono-


cimientos, actitudes y habilidades que le permitan analizar, interpretar
y registrar los materiales documentales en sus múltiples formas, para su
recuperación.

5. ÁREA NO BIBLIOTECOLÓGICA Proporcionar al estudiante los conoci-


mientos, actitudes y habilidades no bibliotecológicas que le permitan
completar su formación integral y ubicar a la profesión y a la biblioteca
en un marco sociocultural. 11

Antes de profundizar en el análisis objeto del estudio comparativo, su autor,


Feliciano Acevedo Rosas, destaca lo siguiente:

* En 1952, por gestión del profesor José María Luján, se establecieron cursos
de biblioteconomía y archivonomía en la Facultad de Filosofía y Letras.
9 Ibídem p.41
10 Ibídem p.46

54
* En marzo de 1956, se aprobó en el Consejo Universitario, la maestría en
biblioteconomía y archivonomía. El Colegio de Biblioteconomía y Archivonomía
quedó establecido en las instalaciones de la Dirección General de bibliotecas,
ubicada en el edificio de la Biblioteca Central de la UNAM.

* En 1958, se modificó el plan de estudios del Colegio de biblioteconomía y


archivonomía de la UNAM.

* En 1966, se cambió la denominación a Colegio de Bibliotecología y


Archivología.

* En 1970, dio inicio la Licenciatura en Bibliotecología de la Universidad de


Guadalajara con un plan de estudios incorporado al de la UNAM.

* En 1980, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí abrió su licenciatura


en Biblioteconomía, adscrita a la Escuela de Economía de dicha universidad.

* En 1981, El Colegio de Bibliotecología y Archivología de la UNAM fue


trasladado a la Facultad de Filosofía y Letras.

Feliciano Acevedo, en su análisis, devela tendencias en los planes de


estudio de estas escuelas:

“las diversas materias que integran al plan de estudios de la ENBA muestran


una tendencia hacia la administración bibliotecaria.” 12

En relación a la Universidad de Guadalajara y la UNAM, afirma que:

“tienen una fuerte dosis de materias de cultura general, por lo tanto, su


tendencia se manifiesta hacia las áreas general y no bibliotecológica. 13 “

Y la tendencia de la Universidad de San Luis Potosí a este respecto:

“es hacia el área administrativa con una buena dosis de cultura general.” 14

Por otra parte, en 1974 la maestría en la ENBA se cambió a licenciatura y se


aumentó el plan de estudios a ocho semestres. Las materias de catalogación,
clasificación- encabezamientos de materia, son consideradas básicas y abarcan

11 Asociación Mexicana de bibliotecarios , A.C. Mesa redonda sobre formación de recursos


humanos para las bibliotecas. Gto. México: 18-22 de febrero de 1980.- México 1980 32 p. En:
Análisis comparativo de planes de estudio de la especialidad de biblioteconomía en México en
el nivel de licenciatura .- Tesis de licenciatura en biblioteconomía. Feliciano Acevedo Rosas.
licenciatura.-
1983. p 5-6

55
aproximadamente el 20% de los créditos totales.

Los datos estadísticos en relación a la población de la ENBA de 1975 a 1982,


arrojan un total de 797 alumnos inscritos. Egresados en ese mismo periodo
fueron 65 alumnos, y los titulados hasta ese año sumaban sólo 12 alumnos.

En la ENBA en 1985, del total de los egresados, sólo presentaron examen 35


pasantes, 32 en Biblioteconomía y 3 en Archivonomía; de los titulados en
biblioteconomía, 28 fueron egresados de Maestría y 4 de Licenciatura; los 3 de
Archivonomía correspondieron al Programa de Maestría 15 . Esto es significativo,
ya que es un indicativo de que hay mas demanda en el área de Biblioteconomía
de manera general.

En relación al personal docente, tanto la ENBA como el Colegio han contado


con profesores a nivel licenciatura y maestría.

A principios de la década de los noventas se consideró prioritaria la revisión


de los planes y programas de estudios vigentes, por lo que se inició un nuevo
proyecto en el que se propuso generar el desarrollo curricular con una visión
prospectiva, así como las dimensiones filosóficas, políticas, sociales,
económicas, científicas, tecnológicas y culturales de la formación de los
bibliotecónomos y archivónomos; buscando componentes curriculares cuya
integración brinde una orientación eficaz y de vanguardia, acorde con las
necesidades actuales.

Por vez primera, la biblioteca es considerada como el núcleo en torno al cual


debe girar la vida académica de la ENBA, por lo que se implementa un
programa de mejoramiento integral con cuatro objetivos:

* Convertir a la biblioteca de la escuela en el eje de la vida académica, capaz


de responder a las necesidades de la comunidad, de los profesionales de la
biblioteconomía y archivonomía del país.

* Dotar a la escuela de personal suficiente y calificado, de instalaciones y


recursos de información de conformidad con los avances científicos y
tecnológicos, de la infraestructura requerida en la captación, proceso,

12 Acevedo Rosas, Feliciano. Análisis comparativo de planes de estudio de la especialidad de


biblioteconomía en México en el nivel de licenciatura
licenciatura.. Tesis de Licenciatura en
Biblioteconomía, 1983, p. 98
13 Ibídem
Ibídem,, p. 100
14 Ibídem
Ibídem,, p. 101
15 Pérez Paz, Nahum. “La Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía en un
esfuerzo de Modernización”. En: 1 Congreso sobre la administración de documentos del
DDF
DDF.... México: Departamento del Distrito Federal. 1992. p.45

56
recuperación y diseminación de la información.

* Convertir el archivo de la escuela en el espacio de prácticas de la


especialidad. Dotarlo de la infraestructura requerida para la captación, proceso,
conservación, organización, reproducción, difusión y uso depurado de los
documentos.

* Hacer de los talleres y laboratorios el lugar más adecuado en cuanto a


instalaciones, equipo y medios, para que en ellos se complete la labor del aula 16
.

En 1992 la ENBA logra contar con su propio edificio, inicia una nueva
reestructuración de los planes de estudio e incrementa el número de alumnos
inscritos en ambas especialidades, inicia programas para el fortalecimiento de
la plantilla de su personal docente (un proyecto deseado desde 1963), reorganiza
y moderniza la biblioteca, desarrolla un archivo modelo, inicia los proyectos de
investigación, programas de becas, y otras mejoras necesarias para la Escuela.

En ese mismo año, desaparece el nivel técnico en la opción de archivonomía,


debido al reconocimiento de la Escuela por parte de la Dirección General de
Educación Superior.

La ENBA actualmente realiza actividades diversas tendientes al cumplimien-


to de los siguientes objetivos:

* Formar profesionales en biblioteconomía y archivonomía que demanda el


desarrollo del país.

* Generar y difundir el conocimiento científico y técnico y la cultura bibliotecaria


y archivística.

* Promover la superación profesional de los especialistas en estas áreas.

* Impulsar el desarrollo de actitudes y de prácticas bibliotecarias y archivísticas


que fortalezcan los servicios de información en el ámbito nacional. 17

Para finalizar este rubro, cabe destacar que la ENBA ha considerado que “La
enseñanza de la biblioteconomía en México, como en cualquier país, tiene una
relación directa con el desarrollo del sistema educativo en todos sus niveles, así
como la importancia y el papel que sus bibliotecas tienen en las instituciones
culturales, educativas y de investigación” 18 La ENBA sí ha logrado alcanzar este
objetivo a lo largo de sus más de 50 años de actividad ininterrumpida.

16 Ibid

57
FOTO ULTIMA SEDE ENBA

En el siguiente apartado conocerás el desarrollo de la biblioteconomía


en dos países latinoamericanos.

2 . 3 LLO
O S PPA
A Í S E S E N D E S A R R O L LO

Después de haber conocido un poco de los antecedentes históricos de la


educación bibliotecológica mexicana veamos como se encuentran los países
con características similares al nuestro, con una situación económica bastante
crítica, problemas de salud por el bajo nivel de vida de la mayoría de la
población, un alto índice de analfabetas, mala distribución de la riqueza, deuda
externa, entre otros problemas, y de qué manera, a pesar de ello, la biblioteca
pública viene a ser un transformador social gracias a la voluntad de muchos de
los bibliotecarios comprometidos con la sociedad.

A continuación, analizaremos la situación bibliotecológica de dos países:


Cuba y Brasil. Daremos un bosquejo histórico y después, analizaremos sus
avances en materia de tecnología aplicada a las bibliotecas como un medio
para resolver problemas como: el acceso a la información, la disponibilidad de

17 Ibídem p.54
18 Zamora, Pedro. “La enseñanza de la Biblioteconomía en México” En: Bibliotecas y
Archivos No 2 1971. p.103

58
documentos, la nula capacitación del usuario en las nuevas tecnologías, y la falta
de servicios adecuados de consulta, y cómo han resuelto estos problemas.

2.3.1 BRASIL

En 1810 este país creó su Biblioteca Nacional con el acervo del doctor Joío
VI hasta finales del siglo XIX con la participación de Ramiz Galvào, que inició la
recuperación para publicar el Boletín Bibliográfico, editado desde 1918. El
depósito legal está emitido desde 1907, actualmente vive su tercera época. La
primera es de 1918 a 1972, la segunda es de 1973 a 1983 y la última es de 1984
a la fecha, su producción se apoya en el Proyecto CALCO (catalogación legible
en computadora).

Manuel Cícero organizó el primer curso para bibliotecarios en 1915, bajo la


influencia de la ECOLE NATIONAL DES CHARTES. En 1936 se iniciaron los
cursos de Bibliotecología del Departamento de Cultura de Sào Paulo, el cual se
incorporó a su Universidad en la Escola livre de sociologia e politica. Cuatro
años más tarde surgió el curso de DASP. Josué Montello promovió en 1944 la
reestructuración del Curso de la Biblioteca Nacional. Es hasta 1962 que se
reconoce la profesión y en ese momento el plan de estudios es de tres años.

59
Actualmente la duración es de cuatro años y el certificado que se otorga es con
el grado de Bachiller en Bibliotecología y Documentación. Existen 28 escuelas
a lo largo del territorio brasileño; se imparte en seis Universidades el grado de
maestría y en una el doctorado. Mientras, a nivel técnico, se utiliza el plan de
1983, el cual incluye:

“materias como: redes de información, catalogación automatizada, análisis


de sistemas y otras” 19 .

Para el nivel de licenciatura se cuenta con tres escuelas diurnas y sólo una
funciona en la noche. Ambas tienen profesores de tiempo completo y de tiempo
horario.

Desde los años setenta existen redes de información, algunas de ellas son:

* PRODASEN (Procesamiento de Datos del Senado Federal) creada en


1917. Almacena y disemina la información en materia legislativa brasileña: los
datos que presenta van desde leyes, decretos, artículos de periódicos, y otros
documentos que se pueden consultar desde cualquier institución que tenga red.

* Programa COMUT (Comunicación Bibliográfica) creada en 1981 con el


apoyo de IBICT en acuerdo con el Ministerio de Educación, ésta permite obtener
fotocopias de artículos de los periódicos que recibe la red.

Sistema Bibliodata CALCO (Catalogación Legible en Computadora) . Este


se enfoca a la automatización de los servicios de información con el
procesamiento de los registros bibliográficos, tratados conforme a las normas
internacionales destinados a la cooperación bibliográfica. El formato se basa
en el MARC II.

Los objetivos principales son:

“Perfeccionamiento de los servicios de documentación e información de la


Fundación Getulio Vargas.

Establecer un Proyecto piloto de automatización de servicios biblioteca-


rios.

Posibilidad de que la Fundación Getulio Vargas sirva como órgano de


apoyo para la divulgación de las informaciones disponibles en las
ciencias sociales con la utilización de programas cooperativos.

19 Paixao Scriváo, Ligia. “Brasil”. En: Bibliotecología latinoamericana


latinoamericana.. (Comp. Estela
Morales) México: UNAM/ Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas, 1988. p.15

60
Aumento de la eficiencia en los trabajos de registros y la recuperación de
información bibliográfica para facilitar el uso de la documentación y de
las informaciones disponibles en Brasil.

Obtención de mayores facilidades para el establecimiento de equipo de


cómputo para la captura bibliográfica con las organizaciones extranjeras
e internacionales” 20 . Esto es, una red integrada por 23 bibliotecas, que
facilita sus trabajos técnicos y de servicios.

* Otros sistemas. Encontramos al SITCE (Sistema de Información Técnica de


la empresa brasileña de investigaciones agropecuarias); BIREME (Biblioteca
Regional de Medicina) y la BIGENGE (Biblioteca Central de Ingeniería).

2.3.2 CUBA

En 1901 se creó la Biblioteca Nacional e igual que las otras bibliotecas


(universitarias, especializadas, públicas y escolares), se encontraba antes de
1958 en una situación de total abandono. Al triunfo de la Revolución se inició un
periodo de vida nueva para ellas, pues pasaron a formar parte del programa
educativo prioritario, dirigido a las masas para darles acceso a la educación y
la cultura. En 1960 se creó la red de bibliotecas escolares destinada a apoyar
el sistema de educación primaria y secundaria. Los centro de Documentación
pedagógica establecieron otra red integrada actualmente por 162 bibliotecas.

En 1961, se designó a la Biblioteca Nacional José Martí como eje rector de


la red de bibliotecas públicas. Su personal se conformó por 219 bibliotecarios
universitarios, 1,207 técnicos medios y 624 auxiliares de información.

Dos años después, se creó el Instituto de Documentación e Información


Científica y Técnica, cuyas funciones más relevantes fueron:

20 Ibídem p.19

61
Sentar las bases para el establecimiento del Sistema Nacional de Informa-
ción Científica y Técnica. Se encuentra integrado actualmente por varios
subsistemas: el de Ciencias Económicas; Educación Superior; Educación de la
Industria Básica y la Salud entre otros.

* Coordinar el trabajo de los órganos ramales.

* Crear la Red Nacional de Centros de Información Multisectorial.

* Organizar la Biblioteca Central de Ciencia y Técnica.

* Dentro de sus adscritos se encuentra el Archivo Nacional.

Antes de 1959, la formación de los bibliotecarios cubanos era reducida. Este


panorama cambió totalmente en la década de los sesentas al crearse cuatro
escuelas destinadas a preparar a los bibliotecarios medios en sus diferentes
variables. En 1978 se organizan los cursos auxiliares de información, además
de los cursos de actualización destinados al personal de la Red de Bibliotecas
Públicas y se fortalecen los cursos a nivel licenciatura, independientemente de
que se crea la licenciatura de Información Científica y Técnica de Bibliotecología.

Por otra parte los trabajos de la comisión de perfeccionamiento de los planes


de estudio revisa y presenta los nuevos cotidianamente. Los planes de estudio
son de diez semestres, la matrícula es alta en los tres tipos de cursos y la
mayoría de los alumnos concluye sus cursos hasta obtener un título, esto ha
facilitado que las Redes cumplan sus funciones y sean realmente un apoyo en
el desarrollo de la sociedad cubana.

Por último, la investigación bibliotecológica se inició en 1976, estableciendo


planes quinquenales de acuerdo a las líneas de investigación a desarrollar por
cada sector. Los estudiantes de pregrado participan activamente y los resultados
arrojados se presentan en diferentes foros.

A continuación desarrollarás una pequeña actividad para reforzar tus nuevos


conocimientos.

62
Actividad 7

Elabora un resumen de la biblioteconomía argentina, destacando los nombres


de las escuelas de bibliotecología, el número de bibliotecas, el desarrollo de
sus sistemas de información , el total de egresados, cuántas revistas se
publican sobre el área y, por otra parte, datos estadísticos del nivel educativo de
su población; agrega tus opiniones personales.

Consulta en tu guía de lecturas la ponencia de Stella Maris Fernández, “El


panorama bibliotecario en la Argentina: su sistema actual”; presentada en: X
Aniversario del Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas”,
publicada en 1992, tomo 2, pag. 177-204.

63
Envía a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos

Autoevaluación

Reflexiona en torno a cada una de las siguientes preguntas y respóndelas:

1. Escribe cuál consideras que es la diferencia fundamental entre el trabajo


del archivista y el bibliotecario:

2. ¿Qué similitudes encuentras en la enseñanza de la archivonomía y la


biblioteconomía en México?

64
3. Las corrientes teóricas de Estados Unidos de América, ¿cómo han
influido sobre el trabajo de los bibliotecarios y archivistas mexicanos?

4. ¿Cuáles son los factores comunes entre la biblioteconomía brasileña y la


mexicana?

5. Anota la triada de la biblioteconomía

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

UNIDAD 2

HEREDIA, Antonia
Antonia. Archivística general. Teoría y práctica. Diputación provincial de Sevilla.
España. 1989. p. 389

MEMORIAS de la I Reunión de Archivistas. Archivos. AGN, Presidencia de la República,


México. 1975.

MORALES Campos, Estela. Bibliotecología Latinoamericana. UNAM, Centro Universitario


de Investigaciones Bibliotecológicas (CUIB). México. 1988

MORALES Campos, Estela


Estela. “Inicios de la educación bibliotecológica en México: 1915-
1945”. En: XIV Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía del 2 al 6 de mayo de 1983.
México.

MORALES Campos, Estela


Estela. Educación bibliotecológica en México. UNAM, CUIB, México.

65
1988. 112 p.

PÉREZ Paz, Nahum “La Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía en un


esfuerzo de Modernización”. En I Congreso sobre Administración. de documentos del
DDF. Departamento del Distrito Federal, México. 1992.

SALAS Estrada, Eduardo.


Eduardo “La evolución de los programas de estudio a nivel profesional en
la Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía. SEP”, en: Bibliotecas y Archivos.
No. 10, ENBA. México. 1979. pp 9-19

SALAS Estrada, Eduardo


Eduardo. “La profesionalización de la archivonomía”. En: Bibliotecas y
Archivos. No. 14, ENBA. México. 1983. pp. 115-128

SALAS Estrada, Eduardo.


Eduardo “El Programa de Modernización de la Sociedad y los Servicios
de Información en México.” Edición Conmemorativa del X Universitario del Centro
Universitario de Investigación Bibliotecológicas. Comp. Estela Morales y Elsa Ramírez.
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, DGB. CUIB, México. 1992. 2 vols.

SCHELLENBERG, Theodore
Theodore. Archivos modernos: principios y prácticas. AGN, México.
1958. 258p..

ZAMORA, Pedro
Pedro. “La enseñanza de la biblioteconomía en México” En: Bibliotecas y
Archivos N°2, México. 1971

66
UNIDAD 3
PRINCIPIOS Y TEORÍAS
“El liderazgo es una oportunidad
deservir, nodelucirse.”
J. Donald Walters

En esta unidad conocerás algo de la vida y obra de quienes han dejado sus
aportaciones al desarrollo de los archivos y de las bibliotecas, buscando
siempre el mejor funcionamiento de ellos en beneficio de la sociedad. Sus
trabajos han sido tan relevantes que han marcado las líneas del trabajo técnico,
la proyección de los servicios, los perfiles profesionales del archivista y el
bibliotecario, la creación de los sistemas de clasificación y organización internos.

Es necesario que realices tus lecturas y acudas con tu asesor las veces que
requieras.

67
UNIDAD 3
PRINCIPIOS Y TEORÍAS:
EL FUNCIONAMIENTO DE LAS BIBLIOTECAS Y LOS
ARCHIVOS

Esta unidad te presentará cómo se fueron conformando las bibliotecas y los


archivos, señalando a los representantes más importantes y las aportaciones
que influyeron para considerar a la archivonomía y a la biblioteconomía como
ciencias.
3.1 ARCHIVONOMÍA
3.1.1 PRINCIPIO DE PROCEDENCIA
3.1.2 VALORACIÓN DOCUMENTAL
3.1.3 CONSERVACIÓN EXHAUSTIVA
3.1.4 MORRIS RIEGER
3.1.5 ELIO LODOLINI
3.1.6 ANTONIA HEREDIA
3.1.7 JEAN-YVES ROUSSEAU
3.1.8 THEODORE SCHELLENBERG
3.2 BIBLIOTECONOMÍA
3.2.1 ANTHONY PANIZZI
3.2.2 MELVIL DEWEY
3.2.3 SHIVALI RAMAMRITA RANGHANATAN
3.2.4 BRIAN VICKERY
3.2.5 D.J. FOSKETT
3.2.6 SAMUEL BRADFORD
3.2.7 JESSE SHERA
3.2.8 TENDENCIAS Y AUTORES A PARTIR DE 1970

OBJETIVOS DE LOS TEMAS


IDENTIFICAR LOS AUTORES “CLÁSICOS” DEL CONOCIMIENTO DE LA
ARCHIVONOMÍA Y DE LA BIBLIOTECONOMÍA, CUYO PENSAMIENTO AÚN INFLUYE
EN ESTAS DISCIPLINAS.

ABORDAR LAS TRANSFORMACIONES EN LA INVESTIGACIÓN DE LA

68
ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLIOTECONOMÍA A PARTIR DE LA DÉCADA DE LOS
SETENTA HASTA LA ACTUALIDAD.

3.1 A R C H I V O N O M Í A

Ahora conoceremos la especialidad de la archivonomía, con los lineamientos


que han regido sus procedimientos y estructuras hasta nuestro días. Si eres de
esa área, te sugiero que los consideres para continuar los trabajos de
investigación y poder titularte un día no muy lejano.

Comenzaremos proporcionándote las bases teóricas de la archivonomía con


los principios de procedencia (base de la misma), la valoración de documentos
y la conservación exhaustiva. A lo largo de tu carrera los verás de manera más
amplia.

Después aparecerán las biografías de algunos clásicos de la Archivonomía

69
moderna, como las de los doctores Theodore Schellenberg, Elio Lodolini,
Antonia Heredia y Jean Yves Rousseau.

3.1.1 PRINCIPIO DE PROCEDENCIA

El principio fundamental de la Archivonomía es el de procedencia (origen). El


antecedente histórico más difundido en el mundo acerca de este principio es el
de Natalis de Wailly, quien propone una serie de “Instrucciones” para organizar
los archivos franceses en 1841.

España también cuenta con obras que ofrecen el mismo principio bajo el
término de “Respeto al origen y al orden natural”. Philip Ernest, en 1777, lo
consideró también en su obra “Von Archiven”.

En 1826 aparecen registros de que ya se consideraba este principio en


Holanda. Para 1896 en Prusia aparece como norma en todos sus archivos.

Johannes Papritz en 1876 “Afirmaba que se debía respetar únicamente el


principio de procedencia y no necesariamente el del orden interno de los
Fondos”1 Sugiere un cuadro de clasificación diferente al orden natural atendiendo
el carácter de los temas.

Actualmente el principio de procedencia es definido como “aquél según el


cual cada documento debe estar situado en el fondo documental del que
procede, y en este fondo en su lugar de origen” 2 Este principio le confiere a la
archivonomía su esencia de “orden” que permite organizar al archivo. Así
aparecen las actividades de la clasificación de documentos y su ordenación,
aunque aparentemente sólo deben mantenerse ordenados de acuerdo a sus
fondos, y separados de otros aunque sean similares. La tarea realmente resulta
más compleja en el momento de su aplicación, debido a que en ocasiones se
han separado por los asuntos que atienden partiendo de su área temática u
onomástica, y destruyen la integridad de dichos fondos.

Esta discrepancia continúa hasta nuestros días, aún cuando existe una
normatividad al respecto, emitida en los últimos años por el Archivo General de
la Nación y los Archivos Generales de los Estados. Otro factor es la falta de una
terminología aceptada universalmente aplicable a los conceptos básicos, amen
de cada lenguaje.

Afortunadamente se está buscando un consenso que permita unificar criterios


destinados a establecer normas internacionales en éste y otros aspectos de la
1 Elsevier Lexicon of Arvhival ternimology. Cita en: Antonia Heredia Archivística general:
teoría y práctica
práctica.. España: Diputación de Sevilla, 1989. p.16-17.
2 Elsevier Lexicon of Arvhival terminology. Cita en Antonia Heredia Archivística general:
teoría y práctica. España: Diputación Provincial de Sevilla, 1989. p.15

70
archivonomía.

La actividad siguiente es fundamental que la lleves a cabo. Si deseas pide a


un compañero del sistema que la realicen conjuntamente para aprovechar al
máximo los conceptos que ahí se exponen. Antes de empezar, revisa el
cuestionario con objeto de que delimites tu búsqueda de conceptos.

Actividad 8

Te invito a leer el capítulo dos de la tercera parte de la obra “Los archivos en


el siglo XX “ de Carol Couture y Jean Yves Rousseau (dos autoridades de la
archivonomía canadiense), que trata del fondo de los archivos, pág. 187-196.
Esta la encontraras en tu guía de lecturas.

Después visita al jefe de un archivo histórico, para que te ayude a responder


las siguientes preguntas, en caso de desconocimiento de su parte, inténtalo en
otro archivo. No te preocupes si no obtienes el apoyo que tu deseas, también lo
puedes hacer tú solo.

1. ¿Qué es el principio de procedencia?

2. ¿Qué es un fondo documental?

3. ¿En qué consisten sus dos grados?

4. ¿Qué permite la aplicación del principio de procedencia?

5. ¿Qué jerarquía de fondos utiliza la institución?

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

71
3.1.2 V
VAA LLORACIÓN
ORACIÓN DOCUMENT
DOCUMENTAAL

Dentro del ciclo de conferencias “Entre historiadores y archivistas: el dilema


de la valoración documental”, Ángel González Morales y Araceli Alday
presentaron una ponencia sobre la normatividad y política aplicadas en el
proceso de valoración en el Archivo General de la Nación (AGN) de México, de
la cual presentamos a continuación los elementos más importantes que hacen
resaltar la valoración documental en nuestro país conforme a las políticas del
AGN.

Esta institución es la encargada de valorar la documentación exclusivamen-


te del gobierno Federal que debe preservarse por su valor histórico, y de
elaborar el dictamen de su destino final mediante una revisión de los materiales
relevantes. La decisión de retener o eliminar los documentos se basa en una
metodología que busca mantener el equilibrio entre producción, uso y destino
final de los documentos públicos, con base en el marco jurídico vigente.

La valoración de documentos no puede hacerse de normas exactas, sino de


principios generales que no están sujetos a intereses personales ni de grupo y
cuya transparencia y objetividad garantizan el interés de la Nación por preservar
su memoria histórica. La valoración descansa en el análisis completo de la
información contenida en los documentos. Este análisis es la esencia de la
evaluación archivística, la cual parte del marco jurídico establecido por el
Estado Mexicano e incide en todo el aparato gubernamental, de tal modo que
el AGN dictamina el valor histórico de la documentación generada por todas las
dependencias federales.

Las políticas para el trámite y control de bajas y transferencias de


documentación del gobierno federal son las siguientes:

1. Las Unidades Centrales en materia de archivos de las dependencias y


entidades del Gobierno Federal y las Direcciones de Desarrollo
Archivístico y el Archivo Histórico Central, dependientes del AGN, son
encargadas de la valoración, selección, transferencia y baja de
documentos producidos por el Gobierno Federal.

2. Corresponde a las Unidades Centrales:

2.1. Promover o realizar la evaluación primaria.

2.2. Presentar ante el AGN la autorización de baja documental.

2.3. Efectuar traslados de los archivos transferidos al AGN o al archivo

72
histórico (AH), bajo el orden de sus inventarios.

2.4. Gestionar la enajenación de documentos autorizados para baja del


AGN

2.5. Integrar y conservar los expedientes de las promociones de baja y


transferencia documental.

3. Corresponde a la Dirección General de Desarrollo Archivístico del AGN:


recibir, tramitar y dar las solicitudes y acciones de baja y transferencia
documental así como integrar los expedientes de tales acciones.

4. La Dirección del Archivo Histórico Central del AGN debe realizar la


valoración secundaria de los materiales promovidos para bajas o trans-
ferencias de las dependencias y entidades del Gobierno Federal, y
recibir y custodiar los de valor permanente.

5. La Dirección de Desarrollo Archivístico, coordinada con la Dirección del


Archivo Histórico Central, será el canal de comunicación externa del
AGN para el trámite y control de bajas y transferencia.

6. La valoración secundaria considera la utilización social de la información


contenida en los documentos gubernamentales.

7. El proceso de análisis que incluirá:

7.1. Visita de inspección para reconocer el estado de ordenación y


conservación del acervo así como para evaluar sus características
documentales e informativas.

7.2. Las consultas necesarias para incorporar el punto de vista de los


productores y de los usuarios, con el fin de garantizar un análisis
riguroso de la documentación y su personal informativo.

8. La selección de documentos susceptibles de transferencia hacia el


AGN, deberá estar integrada a la estrategia documental de la institución.

9. Todo proceso de valoración y selección deberá quedar documentado


mediante un Dictamen Técnico o Cédula de Disposición Documental
que es el registro individual de cada serie de documentos en su conjunto,
y los elementos que lo integran son:

SERIE DOCUMENTAL

PROCEDENCIA INSTITUCIONAL

73
DESCRIPCIÓN DE LA SERIE

TIPOLOGÍA DOCUMENTAL

PERIODO QUE CUBRE LA SERIE

ORGANIZACIÓN DE LA SERIE

VOLUMEN DE LA SERIE

VALORACIÓN PRIMARIA

VALORACIÓN SECUNDARIA

MÉTODOS DE SELECCIÓN

REPROGRAFÍA

RESTRICCIONES A LA CONSULTA

SERIES AFINES

ARCHIVOS ESPECIALES

OBSERVACIONES

Estos lineamientos son indispensables para garantizar que los criterios de


valoración sean observados puntualmente y que el análisis de los documentos
sea realizado con la mayor objetividad.

La valoración documental es una actividad desarrollada por los historiado-


res, pues ellos determinan el “valor de los documentos” conforme al tipo de
información contenida o bien, por las características intrínsecas o extrínsecas
de los documentos.

Espero que la información aquí expuesta te permita tener una idea de la importancia
deestaactividaddentrodelosarchivoshistóricos.Terecuerdolarelevanciaquetiene
tuguíadelecturas,puesconlosdatosqueobtengasdeellasteserámásfácillaentrada
en este mundo de la información.

74
Ahora realiza la siguiente actividad.

Actividad 9

Un aspecto determinante en la vida de los archivos históricos es la valoración


documental. Para que amplíes tu horizonte de conceptos, lee el artículo de
Wilda Logan Willis. “Los Archivos Nacionales de Estados Unidos” 1995, pág.
119-128, publicado por el Archivo General de la Nación en la obra “Entre
historiadores y archivistas: el dilema de la valoración documental.” Esta lectura
aparece en tu guía de lecturas.

Anota tus conclusiones en un documento, y haz un resumen sobre los conceptos


utilizados en Norteamérica que se presentan en la lectura, los tipos de valores
y cómo han funcionado. Además pide a algún miembro de tu familia que te
permita explicarle qué es la valoración documental a modo de ejercicio en este
apartado.

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75
3.1.3 CONSERV
VAACIÓN EXHAUSTIVA

Los archivos históricos tienen, como una de sus funciones resguardar grandes
volúmenes de documentos cuya conservación resulta en muchas ocasiones,
superior a los recursos humanos y financieros disponibles.

Pero ¿qué se puede hacer para poder enfrentar esta gran tarea? Bueno, los
especialistas en la materia opinan que la solución es que sean resguardados en
medios de alta tecnología, como el disco láser, los CD-ROOM y los microfilmes,
sirviéndose de la tecnología de punta para resolver los problemas de la
información (clasificación, recuperación, manejo, almacenamiento y
transmisión). Estos medios son de uso cotidiano en países como Canadá y
USA, donde se ha reglamentado su utilización. En México todavía no es válido
por no estar legislado. Desafortunadamente estos medios no son tan durables
como se cree y además se carece de los recursos tecnológicos suficientes.

La maestra Margarita Almada de Ascencio plantea la urgente necesidad de


establecer las normas mínimas de almacenamiento, control, recuperación y uso
de estos archivos que en el futuro desaparecerán si no tratan de rescatarse
ahora y sugiere que se establezcan grupos de trabajo interdisciplinario, para
diseñar programas acordes a cada archivo con sus características
independientes, pero con la visión de compartir esa información a través de las
redes de archivos históricos. No hay que olvidar al usuario principal: EL
HISTORIADOR, quien ayuda a clasificar la información con objeto de determinar
hasta dónde es posible capturar la información, que podría abarcar desde un
pequeño documento hasta un gran fondo documental.

Desde la perspectiva de la maestra Almada, algunos organismos colegiados


podrían trabajar junto con el Archivo General de la Nación de forma
interdisciplinaria con la intervención de varios especialistas, entre ellos,
ingenieros en sistemas, historiadores, archivónomos, bibliotecónomos,
abogados y administradores para elaborar normas técnicas mínimas para
archivos, sin perder la idea de que todo debe catalogarse como original, y tomar
en cuenta que el manejo de grandes volúmenes de documentos sugiere pensar
en una conservación por muestreo que se da siempre que existan varios
ejemplares del mismo documento.

A continuación se inicia un cambio. Se presentan algunos de los


aspectos más importantes de obras de los personajes de mayor renombre en el
desarrollo de la archivonomía moderna. Así que relájate y disfruta.

3.1.4 MORRIS RIEGER

76
Entre sus múltiples cargos, fungió como Presidente del Comité de Desarrollo
Archivístico del Consejo Internacional de Archivos. Su principal aportación es
la técnica de retirada de documentos a través de una serie de normas de
evaluación.

Rieger propone las siguientes fases para la retirada de documentos:

A) Preparación de inventarios o revisiones. En esta fase el jefe de archivo


debe contar con un registro de todos los documentos por niveles jerárquicos; en
cada uno debe aparecer el mayor número de datos que permita valorarlo con
facilidad proporcionando como elemento indispensable su ubicación. Dicho
registro deberá mantenerse actualizado y contener la siguiente información
mínima:

a) Nombre del organismo público que tiene la serie en depósito y de la


subdivisión administrativa de ese organismo que formó la serie y se
halla en posesión material de la misma.

b) Breve título descriptivo de la serie.

c) Tipos de documentos que componen la serie (por ejemplo, correspon-


dencia, informes, actas).

d) Asunto principal o asuntos con que se relaciona.

e) Fechas de periodo durante el cual se constituyó la serie (la fecha de


iniciación sólo en el caso de una serie actual).

f) Sus dimensiones en pies o metros lineales o fracciones de los mismos


(más el índice previsto de acumulación anual para una serie aún en
crecimiento).

g) Breve indicación de su pauta de ordenación.

h) Estimación, si se trata de una serie vigente y en curso, de la fecha


probable en que caducará y se podrá proceder por tanto a su retirada.”

B) Proceso de análisis con base en las particularidades de cada dependen-


cia. Aquí se sugiere implementar la primera retirada de tiempo (es decir, la
eliminación) que obedece a la actualización del archivo. Éste deberá darse a
conocer en todo el organismo gubernamental.

C) Instrumentos de retirada:

a)Listas de eliminación

77
b)Catálogos de eliminación

c)Catálogo general de documentos

En ellos constará su destino.

D) Consideración de los siguientes valores para el factor de evaluación:

a)De carácter administrativo legal y/o financiero

b)Testimoniales

c)Personales

d)Informativos

E) La ejecución tiene dos divergencias:

a)”Traslado material de los originales o de microcopias de alta calidad de


los documentos estimados de valor permanente a los archivos, conforme
a un calendario adoptado por consenso de las partes.

b)Eliminación de los documentos estimados de valor insuficiente para


justificar su preservación en permanencia, medida que habrá de
ejecutarse por la entidad que tenga bajo su custodia los documentos de
referencia -organismo de origen o centro intermedio- en estricto apego
a las instrucciones específicas de eliminación aprobadas por los archivos
para cada elemento incluido en el instrumento de retirada”.

El muestreo está destinado a apoyar la evaluación de colecciones difíciles.

El Centro de documentos intermedios es otro factor que consiste en el


tránsito de los documentos no activos, en espera de análisis de eliminación o
microfilmación para usos posteriores en los archivos históricos.

3.1.5 ELIO LODOLINI

Nació en Roma en 1922, se licenció en Ciencias Políticas y Derecho, se


diplomó en Archivística, Paleografía y Diplomática. Fue catedrático de materias
relacionadas con la archivología durante varios años en la Escuela de

78
Archivística, Paleografía y Diplomática de Roma. Asimismo, fue director emérito
del Archivo del Estado de la misma capital italiana.

La obra de Lodolini no se ha quedado en los límites de su país, sino que se


ha extendido a otras latitudes, sobre todo en los países del tercer mundo. Sus
libros, sus folletos, sus artículos de prensa, en su idioma original o traducidos
al español, han llegado a todos los países de Hispanoamérica, en cuyos centros
de enseñanza especializados en archivonomía es conocida su obra. Ha trabajado
intensamente en los archivos de su país, así como en organismos internacionales
como la UNESCO.

Muchos de los trabajos de Lodolini (son aproximadamente 150 libros y


múltiples artículos publicados en diversas fuentes). Su revista Rassegna degli
Archivi di Stato, compila en varios volúmenes su legado. Su obra ha sido
traducida al francés, inglés, alemán, ruso, español y catalán, entre otras lenguas.

En su libro L’Archivio e la ricerca,


ricerca hizo un estudio corto y preciso acerca de
la historia de los archivos, los repositorios documentales del mundo antiguo
hasta llegar a los archivos del Estado en Roma y los de la Santa Sede. Analizó
todo lo concerniente al documento: la lengua, la escritura, la forma, la cronología
y la materia escriptoria. También revisó los documentos archivados, la labor del
archivista, las escuelas para la formación de archivistas y otras cosas más
sobre el desarrollo archivístico en Italia, los documentos notariales y la función
de los notarios. Su obra termina con índices de nombres y de lugares.

El enfoque de Lodolini en la archivística se dirige hacia el área de derecho


enfocando su trabajo hacia la investigación histórica; es uno de los primeros en
plantear puntos concretos para el desarrollo de esta disciplina en su país, así
como correlacionarla con la jurisprudencia.

A continuación conoceremos a una notable archivista española.

3.1.6 ANT ONIA HEREDIA HERRERA


ANTONIA

Nació en España, realizó una carrera universitaria donde obtuvo el título de


Doctora en Historia de América en la Universidad de Sevilla. Fue profesora de
los cursos de Archivística Hispanoamericana de 1961 a 1964 y profesora de
clases prácticas de Historia del Derecho Indiano de 1962 a 1972. Impartió el
Cursillo sobre Diplomacia Indiana en la Universidad de Sevilla, (1974-1975) y

79
el Curso sobre Diplomática Indiana y Organización de Archivos en el Archivo
General de la Nación (1980). Pertenece al Cuerpo Facultativo de Archivistas,
Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado de Sevilla.

Su formación profesional se desenvuelve en los archivos históricos, por lo


que tiene un gran interés científico. Asistió a cursos y seminarios como: el XLI
Seminario de Investigación sobre problemas prácticos de los archivos
históricos de corporaciones locales, I Curso de Informática para Archivistas;
Curso intensivo de iniciación a la Archivística; Curso de orientación sobre
problemas y técnicas archivísticas; Curso sobre problemática de los archivos
de administración local, Asistió al Simposio de Documentación y Archivo de la
Colonización Española donde expuso sobre “Organización de una Audiencia
indiana”, tomando como modelo la de Quito.

Ha publicado más de treinta trabajos, de gran interés por tratar temas de


Archivonomía como: Catálogo de las Consultas del Consejo de Indias en
dos volúmenes, Las Ordenanzas del Consulado de Sevilla, Inventarios de
los Fondos de Consulados, y Un problema para la conservación, el
acceso masivo a los fondos, entre otros.

Es miembro de la Asociación Nacional de Archivistas, Bibliotecarios,


Arqueólogos y Documentalistas (ANABAD) y Miembro de la Asociación
Venezolana de Archivistas.

Ha sido Directora del Archivo de la Diputación Provincial de Sevilla, Jefa de


Sección del Archivo General de Indias; Directora de la revista Archivo Hispalense
y Jefa de Publicaciones de la Diputación en Sevilla.

En su obra se percibe una gran experiencia acerca de expedientes,


documentos y archivos como si hubiera vivido sólo para ellos. Ella comentó que
para ser archivista, es necesario ser buena diplomática y también buena
historiadora; áreas en las que ha puesto mucho empeño.

Es una infatigable trabajadora, se ha dedicado a sus deberes profesionales


y a investigar y profundizar en documentos y relacionados a los archivos que
maneja a diario, acumulando experiencia interdisciplinarias sobre ellos
enriqueciendo su propio trabajo y beneficiando a quienes ofrece los resultados
mediante sus publicaciones.

Antonia Heredia desarrolló conceptos pertenecientes al mundo de la


archivística, de la diplomática y de la historia de las instituciones; y los maneja
de tal manera, que los resultados son siempre sorprendentes, y constituyen
capítulos de las mencionadas disciplinas.

80
De ella podemos admirar su profundo conocimiento de las técnicas
archivísticas, y sus saberes diplomáticos. Son inseparables el uno del otro.

Redujo su campo de investigación a la Diplomática Indiana, y advierte que los


problemas a resolver se plantean dentro de una diplomática tradicional en los
parámetros trazados por Ficker y Sickel, los dos modeladores de esta disciplina
en los tiempos modernos, y manualizados luego por Giry, Breslau, Paoli, Bourd
y Tessier, entre otros. Introdujo además, las variantes lógicas producidas por la
existencia de una abundante legislación que permite contemplar lo deseado por
la voluntad gobernante y lo realizado por los ejecutores de esa voluntad en los
distintos niveles.

Teóricamente podría decirse que el conjunto de los trabajos aquí recogidos


se puede dividir en dos campos: el archivístico y el diplomático: el primero
representado por los artículos referentes a la “Tipología Documental de las
Audiencias Indianas” y el segundo por los trabajos y estudios restantes. Pero
esta división es solamente teórica, porque, incluso en los primeros , late una
cortesía diplomática importante, de consideración tipológica de las distintas
categorías y series documentales.

Antonia Heredia es muy reconocida entre los docentes, archivistas e


investigadores por la “Recopilación” que nos ofrece. En el prólogo que antecede
a la Recopilación de Estudios de Diplomática Indiana realizada por Antonia
Heredia, Manuel Lucas Alvarez le agradece por haber “permitido obsequiarla
con estas líneas preliminares, que pretenden ser un homenaje a sus múltiples
esfuerzos investigadores” 4

En su obra, anteriormente mencionada en ella nos dice que, a partir de los


Reyes Católicos el proceso documental iniciado continuó de la siguiente manera:

- El papel será el único soporte material utilizado para la escritura.

- La solemnidad sigue reduciéndose hasta sus últimos extremos.

- Se produce una preponderancia de las fórmulas jurídicas sobre las


cláusulas diplomáticas que llegan a prevalecer con total oscurecimiento
de las segundas.

- La diversidad de fórmulas jurídicas determinará una nueva diversidad


tipológica y terminológica paralela a la tipología diplomática.

- Cobra una importancia inusitada el “procedimiento administrativo”. No

4 Cf. Heredia Herrera, Antonia. Recopilación de estudios de diplomática indiana. Sevilla,


1985.

81
sólo la génesis del documento mismo en su “actio y su conscriptio”, sino
la tramitación de un documento detrás de otro hasta formar ese
entramado material y orgánico que es el expediente.

- El expediente, como unidad archivística, cobra entidad sobre el documento


como pieza documental aislada.

- Los tipos documentales ceden el paso a las series documentales, en el


más estricto sentido archivístico.

- El análisis y estudio generalizado de la información específica que cada


serie documental ofrece, ha de ser un enfoque necesario en el
planteamiento de estos estudios.

- Se intensifica la relación entre el documento y su institución productora y


por tanto han de interesarnos especialmente las instituciones como
generadoras de documentos.

- Cobra una gran importancia el movimiento de flujo y reflujo de los


documentos en las diferentes etapas de su tramitación.

- La diplomática moderna precisa de una relación cada vez más estrecha


con la archivística.

Antonia Heredia ha visitado México para compartir sus conocimientos.

Si eres archivista conocerás mas ampliamente su obra a lo largo de tu


preparación profesional.

El siguiente autor es reconocido internacionalmente por sus aportacio-


nes en la archivonomía moderna.

3.1.7 JEAN YVES ROUSSEAU

Rousseau es un especialista en la administración de documentos, ha tenido


varios puestos; entre ellos, Jefe del Servicio de Archivos de la Universidad de
Montreal. Además, ha establecido contactos con archivistas mexicanos desde
1978, a través de sus constantes visitas, donde ha dejado plasmada su imagen
en los diferentes cursos que ha impartido sobre la teoría y la práctica en la

82
administración de nuestros archivos.

Enrique Ampudia Mello hizo una reseña de la obra de Jean Yves Rousseau y
Carol Couture titulada Los archivos en el siglo XX. Ahí comenta que durante
los más de 4000 años que llevan de existir, puede decirse que los archivos han
sido distintos y también iguales a como son y los conocemos ahora. Distintos en
cuanto al material de que están hechos y sus características físicas; e iguales
porque todos los archivos, desde los más antiguos hasta los más novedosos
son en esencia: información orgánica y organizada, producida por una persona
o institución para servir a sus fines, y registrada y conservada sobre un soporte
durable que permite utilizarla por largos periodos. Así, los archivos están
dotados de un valor legal, un valor administrativo y un valor histórico.

En Los archivos en el siglo XX , la archivística, de cara al siglo XXI, se


reconoce como una disciplina en plena evolución, que busca su lugar en medio
de las aceleradas transformaciones de nuestra época caracterizada por el
vertiginoso crecimiento administrativo, informativo y tecnológico.

En su proyecto de ofrecer una visión comprensiva y progresiva de la


archivística contemporánea, Rousseau divide su libro en tres grandes secciones.

La primera “Archivos y Sociedad” contiene junto con algunas consideracio-


nes de orden histórico, un análisis de las modalidades y el perfil de la profesión
archivista de nuestro siglo, transitando gradualmente hacia el concepto de la
administración de documentos; además se describen el contenido y las nociones
básicas de la política de administración o tratamiento de documentos, así como
los diversos recursos tecnológicos de que puede y debe echarse mano en el
manejo de la información documental.

La segunda sección, “Archivos y Administración” versa sobre cada uno de los


aspectos y componentes del proceso de gestión documental, considerando
desde la creación del documento hasta su manejo en las etapas activa,
semiactiva e inactiva. En esta parte del libro, se incluyen cuidadosas
descripciones de los elementos de sostén de un programa de administración de
documentos, tales como el inventario de documentos y el calendario de
conservación, así como consideraciones sobre estudios de costos y rentabilidad
que deben sustentar una política documentaria integral.

Finalmente, la tercera sección “Archivos e Investigación”, realizada en


colaboración con otros autores, constituye un excelente sumario de las nociones,
instrumentos y actividades propias de la preservación y manejo archivísticos de
documentación, con valor permanente, analizando el concepto de Fondo de
Archivo desde sus orígenes, técnicas e instrumentos dirigidos hacia la
conservación y difusión.

83
Enrique Ampudia considera a Los archivos en el siglo XX un clásico moderno
de la archivonomía pues a su parecer , por la amplitud y variedad de los temas
que aborda el rigor y la claridad con que lo hace amén de la gran calidad
didáctica, merece dicho calificativo.

Justamente, el siguiente texto, muestra su excelencia profesional, es una


síntesis del capitulo III de Los archivos en el siglo XX.

Política del tratamiento de documentos.

1. DEFINICIÓN.

Se entiende por política de tratamiento de documentos a la manera concertada y


pensada de establecer los medios que permitirán el procesamiento eficaz y rentable de la
documentación producida o acumulada por una administración. Su fin es la planificación,
el establecimiento y el mantenimiento de todos los medios (reglamentación-estructura-
programa) que harán posible un control racional, eficaz y rentable sobre la creación,
utilización, recuperación y conservación, en términos más o menos largos, de los documen-
tos que tal administración produce o recibe durante el ejercicio de sus actividades.

2. JUSTIFICACIÓN.

Las administraciones deben proveerse de todos los medios requeridos para responder
a los problemas creados por la masa de documentación que generaron. En este sentido, los
principales rasgos del gran problema de las administraciones modernas y cuya solución
demanda una política de tratamiento de documentos, son los siguientes:

Aumento de los soportes de la información, que son los documentos.

Carácter efímero de la información.

Retardo en el incremento de los espacios disponibles para el almacenamiento de la


información.

Obligación legal de conservar más y más documentos por periodos relativamente largos.

Obligación de conservar documentos en forma permanente para fines de estudios


retrospectivos, de carácter administrativo o histórico.

3. COMPOSICIÓN.

Los elementos que componen la política de tratamiento de documentos son:

a) Legislación o reglamentación.

84
Son todas las disposiciones oficiales (leyes, reglamentos, directivas) de las que se
provee una organización en cuanto al manejo de documentos. Define mandato y modalida-
des de intervención de la estructura del programa, con su cobertura (materiales informa-
tivos considerados, recursos, actividades a cumplir, y otras más) y con los medios de
control que permitan verificar su aplicación.

b) Estructura, que según la institución, puede identificarse como servicio de archivo,


centro de administración de documentos, etc. y comprende:

1. Recursos humanos, cuya tarea es supervisar el uso de la reglamentación, así como se


establecen mecanismos para el buen cuidado de los diferentes documentos del programa
de tratamiento.

2. Recursos físicos; es decir, los locales y equipos necesarios para la realización de


actividades.

3. Recursos financieros, para respaldar los recursos humanos.

c) Programa, hecho y aplicado por la estructura en función de la legislación o reglamen-


tación, debe comprender todos los elementos necesarios para el tratamiento completo,
eficaz y rentable de los documentos de la organización. Los elementos que se utilicen deben
abarcar toda la documentación producida por el organismo desde su creación hasta su
eliminación, y a lo largo de su conservación permanente, cuando sea el caso. Se distinguen
principalmente dos tipos de elementos, los consecutivos, que forman el cuerpo del
programa, y los de soporte, cuyo apoyo es indispensable para la existencia y funcionamien-
to de los primeros.

Elementos constitutivos: (teóricamente, estos pueden ser tratados en forma aislada por
un organismo).

— 1er. elemento: creación, distribución y recepción de los documentos. Establece


normas para evitar pérdidas de tiempo y eficiencia originadas por la existencia de
documentos inútiles; así como los estándares de presentación y contenido de la informa-
ción.

— 2o. elemento: el tratamiento de los documentos activos, cuyo elevado nivel de


utilización requiere de una unificación cercana al usuario, comprende normas que regulan
su ordenación, localización y conservación en los espacios administrativos para permitir
una recuperación rápida de los documentos, mediante clasificaciones determinadas.

— 3er. elemento: el tratamiento de los documentos semiactivos establece normas que


regulan la transferencia y conservación centralizada y rentable de los documentos que ya
no son de uso corriente, pero que deben conservarse y pueden todavía ser consultados por
razones legales, financieras o administrativas.

85
— 4o. elemento: el tratamiento de los documentos inactivos con normas para la
adquisición, conservación, manejo, utilización y valoración de los documentos sin ninguna
utilidad previsible para la administración que los creó y acumuló. La ventaja de este
elemento es la rentabilidad intelectual.

—5o. elemento: el tratamiento de los documentos esenciales establece y aplica normas


para regular el trato particular de algunos documentos cuya alteración plantearía dificulta-
des a una organización tales como:

*suspensión de sus operaciones

*daño a sus derechos

*imposibilidad para cumplir una o varias de sus obligaciones

Elementos de sostén (soporte):

Se aplican sólo en relación con los elementos constitutivos.

— 1er. elemento: inventario de los documentos. Su finalidad es adquirir un conocimiento


amplio de los documentos creados o recibidos por un organismo, por ello, no puede ser
tratado en forma autónoma. Su importancia nace de la interacción que tiene con los
elementos constitutivos y de las relaciones que permite establecer entre ellos.

— 2o. elemento: el calendario de conservación. Es la piedra angular del programa de


tratamiento de documentos. Permite hacer la diferencia necesaria para separar documentos
activos, semiactivos e inactivos, prefigurando los periodos en que permanecerán en cada
etapa, así como su eliminación, si es el caso.

4. APLICACIÓN

La política de tratamiento de documentos debe ser adaptada a la entidad a la que sirve,


cada uno de sus componentes debe ser confeccionado a la medida de las condiciones del
organismo. Puede aplicarse según las siguientes orientaciones:

Directiva y coercitiva. Por orden de las autoridades de un organismo, la política de


tratamiento se inserta en los modos generales de funcionamiento y cada unidad administra-
tiva debe tenerla en cuenta para su operación.

Ratificada y apoyada. Presentada por las autoridades como un servicio que se ofrece
a instituciones con problemas en el manejo de documentos; sin la obligación de las unidades
administrativas de aplicar el programa con rigor.

Obligatoriedad relativa. Un organismo puede hacer obligatorios uno o varios elementos


del programa de tratamiento de documentos, dejando los otros como facultativos.

86
En cualquiera de las orientaciones, la estructura responsable de llevar a buen
término el ejercicio de una política de tratamiento de documentos, requiere un
respaldo constante por parte de las autoridades.

3.1.8 THEODORE SCHELLENBERG

Fue un tratadista consumado, es archivista, historiador, doctor en filosofía de


la Universidad de Pennsylvania, catedrático de la American University de
Washington, fue miembro activo de varias instituciones científicas, ha
desarrollado varios cargos dentro de instituciones tales como: Joint Commitee
on materials for Research of the American Council of Learned Societies and the
Social Science Research Council, National Park Service, The National Archives.
Es fundador de la archivonomía contemporánea por lo que se le considera
PADRE DE LA ARCHIVONOMÍA MODERNA.

Visitó nuestro país en varias ocasiones dejando huella en los archivistas. Su


fundamentación es la síntesis en el trabajo archivístico, por ello entiende las

87
actividades como un todo, ya que quiere integrar en un solo concepto y en una
sola visión todas las actividades archivísticas, unificando de esta manera,
teorías y prácticas que difieren en contenidos. Siempre trató de conocer las
realidades archivísticas de todas las partes del mundo, por lo que facilitó su
conocimiento de las diferentes técnicas y materiales documentales que existen
en los archivos y a su vez, puso de manifiesto su clara idea de la esencial unidad
de la archivística y de la convicción de que habrá una evolución futura de esta
disciplina.

Schellenberg se interesó por integrar en una sola visión los diversos problemas
y realidades de la actividad archivística contemporánea tratando de recordar
las condiciones en que se desarrolló durante la primera mitad de este siglo.
Esta etapa de la historia estuvo determinada por el rápido cambio tecnológico
y administrativo que atravesaron la mayoría de los países por lo que los archivos
fueron conducidos a una crisis técnica y operativa al no poder hacer frente, con
los conceptos tradicionales, a la diversidad de soportes materiales de la
información y de sus usuarios, así como al incesante crecimiento de documentos
que debían manejar.

Fue un incansable conferencista y escritor de libros y artículos técnicos sobre


historia moderna y particularmente sobre archivos, entre ellos sobresalen:
Disposition of Federal Récords y National Archives Handbook of Procedures.,
además ha tenido varios archivos a su cargo, y ha participado en organizaciones
archivísticas. Su obra clásica es Los archivos modernos donde presentó un
proyecto comprensivo y renovador para el área archivística. En este libro, llevó
a cabo una de las síntesis más completas y sistemáticas del saber archivístico
moderno, donde se enfrentan los problemas y fenómenos propios de nuestra
época. Su importancia se debe a la gran influencia que ejerció sobre diversos
autores contemporáneos y por la cantidad de ediciones y traducciones que
hubo desde 1956, un ejemplo de ello fue la reimpresión de esta obra realizada
por el Archivo General de la Nación con la introducción de Enrique Ampudia (de
quien hablaremos en el siguiente capítulo)

Te sugiero adquirir la obra clásica de Schellenberg ya que será uno de tus libros de
cabecera si eres del área de archivonomía.

88
Actividad 10

Anota, después del nombre del archivista, su aportación, para que relaciones
fácilmente el concepto con el personaje.
MORRIS RIEGER
ELIO LODOLINI
ANTONIA HEREDIA
JEAN YVES ROUSSEAU

THEODORE SCHELLENBERG

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Ahora conocerás a la biblioteconomía clásica a través de sus autores


representativos.

No te había dicho, pero has trabajado extraordinariamente bien y has avanzado


más de la mitad, no te rindas ¡continúa!.

3.2 BIBLIOTECONOMÍA

Conozcamos a los clásicos de la Biblioteconomía. Igual que en la primera


parte, te presentamos datos biográficos del diversos autores así como algo de
sus trabajos. Rescata las principales aportaciones de estos autores, ya que en
ellas basamos la terminología técnica de esta disciplina.

Si deseas subraya lo que consideres más importante sobre los autores


presentados en esta unidad. Te sugiero que anotes las palabras de las que
desconozcas su significado.

Al final de esta guía encontrarás un glosario de términos técnicos, en el caso


de que no encuentre algún término en este glosario puedes consultar un
diccionario especializado de ciencias de la información. (Tu asesor contará con
uno, acude a esa fuente las veces que sea necesario). O bien, puedes ir
creando tu propio diccionario de consulta, para facilitar tus tareas.

89
3.2.1 ANTHONY PPANIZZI
ANIZZI

Panizzi nació el 16 de septiembre de 1797 en Brescello, un pequeño pueblo


en el Norte de Italia no lejos de Parma, cinco meses antes de que naciera
Panizzi, Napoleón invadió el Norte de Italia e introdujo las reformas legales,
educacionales y sociales en el territorio que él ocupó. Por esa razón hubo
circunstancias confortables y una atmósfera política de tipo liberal. Inició sus
estudios de leyes en la Universidad de Parma en 1814, año donde el régimen
napoleónico se colapsó. En Parma tuvo amistad con el bibliotecario de la
Biblioteca Palatina, Angelo Pezzana, con quien habló acerca de su interés
hacia los libros.

Pezzana enriqueció la Biblioteca Palatina con libros raros, muchos de ellos


fueron donados por la Duquesa de Parma, Marie Louise, la segunda esposa de
Napoleón. Además, adquirió la Rossi Collection, la cual es una de las mejores
colecciones de libros únicos en su clase en el mundo. En 1816 esta colección
fue valuada en 20,000 dólares.

90
Panizzi regresó a Brescello después de su graduación en 1818 para practicar
leyes. Fue inspector de escuelas de Francis IV, Duque de Modena. En esa
época comenzó a ser un estado vigilado estrechamente por la policía, y muchos
liberales formaron sociedades secretas, así como logias masónicas en las que
se trabajaba por la independencia de Italia. Panizzi tuvo que ver con una de las
sociedades más radicales que se formaron, la “Sublimi Maestri Perfetti”. Los
integrantes de esta sociedad fueron descubiertos, arrestados y encarcelados.
Más tarde, en Lugano publicó un libro que atacaba al gobierno de Modena y
expuso las injusticias de las cárceles. Como resultado, Panizzi tuvo que dejar
Suiza y se dirigió a Inglaterra donde muchos compatriotas tuvieron que irse
como refugiados políticos.

Llegó a Londres en mayo de 1823. Ahí fue nombrado el Primer Encargado de


la Lengua Italiana y Literatura. En 1828 publicó una gramática y un libro de
lectura en italiano para el uso de sus estudiantes. También escribió artículos y
algunas reseñas en periódicos y comenzó a publicar sus ediciones de Ariosto:
Orlando furioso y Boiardo: Orlando innamorato el que apareció en 9 volúmenes
entre 1830 y 1834.

Panizzi fue el más grande bibliotecario del Museo de Gran Bretaña durante
parte del periodo victoriano (1837). Hizo algunas reformas en la administración
de la biblioteca. Tuvo el apoyo del gobierno incrementando enormemente la
colección. Hizo un catálogo de nombres ordenados alfabéticamente en forma
manuscrita y compiló esta información para la aplicación de un nuevo código
comprensible de reglas catalográficas. Pidió a los Trustee autorización para
realizar el catálogo de libros de manera alfabética como lo había hecho en su
clasificación; tiempo después obtuvo la aprobación de ellos para la nueva
catalogación conocida como 91 Catalogue Rules, las cuales fueron publicadas.
Finalmente fue editado el catálogo de libros impresos del Museo Británico
(Catalogue of Printed Books), lo que representó un gran avance dentro del
campo de la Biblioteconomía.

Panizzi formuló el primer código sustancial para identificar los libros por
autor, título, descripción física, editor, pie de imprenta y en general, los datos
básicos que permiten identificarlos. Por su aportación es considerado como el
PADRE DE LA CATALOGACIÓN, de la cuál más adelante se llegan a formular
códigos internacionales para todo tipo de materiales documentales. Además
creó la que pudiera ser considerada actualmente como una sala de lectura
completa, también consideró la importancia de contar con un mayor número de
personal, se preocupó también por su capacitación, incrementó los salarios,
todas estas acciones fueron benéficas para la biblioteca y, a largo plazo, para
el personal de otras bibliotecas. Murió en Londres en abril de 1879.

91
El personaje que conocerás en el apartado siguiente diseñó uno de los
sistemas de clasificación más difundidos en el mundo.

3 . 2 . 2 M E LLV
VIL DEWEY

Nació el 10 de diciembre de 1851 en Adam Center, cerca de Watertown,


Nueva York. Ingresó a la Universidad de Amherst College, Massachusetts en
1870. Cursó la carrera de bibliotecario y comenzó a examinar bibliotecas
ejemplares importantes en el noroeste para determinar los métodos biblioteca-
rios que deberían usarse. Estuvo dedicado al desarrollo de las bibliotecas como
una parte de la especialización de la estructura educacional. Atendió programas
de eventos universitarios pero pocas veces participaba. Perteneció a la
fraternidad “Delta Kappa Épsilon” en Amherst College.

Comenzó a trabajar en la Biblioteca Amherst College y a raíz de sus


observaciones, se dio cuenta de que se necesitaba una mejor forma de
organización, ya que en algunas ocasiones se gastaba tiempo y dinero en
duplicación de trabajo y en una constante reclasificación. Consideró que el
sistema de clasificación debía de ser más simple y podría aplicarse de modo
universal y no tendría que ser cambiado constantemente, por ello aseguró que

92
era mejor usar los símbolos más sencillos y conocidos: los números arábigos y
decimales.

Dewey escribió su obra Sistema de Clasificación Decimal Dewey en 1873.


Este es, actualmente el sistema de clasificación más usado en el mundo. Es uno
de los más claros ejemplos de continuidad en un sistema de clasificación. La
Decimal Classification División de la Library of Congress, en Washington, D.C.
es el organismo que se encarga de su desarrollo, mantenimiento y aplicación.

En materia de educación bibliotecaria Dewey también desarrolló ideas


rápidamente. Para él, hay dos partes importantes en la vida de las personas:

1) La educación formal, la cual abarca del jardín de niños hasta la universidad


y

2) La educación de la casa, la cual continúa toda la vida abarcando todos


sus órdenes.

Para ambas, la biblioteca ha jugado un importante rol que llevó a Dewey a


realizar la idea de una biblioteca moderna.

Dewey tuvo una creciente convicción de que eran necesarias 4 característi-


cas para cumplir ese objetivo:

1. Una asociación nacional para promover el interés de la biblioteca

2. Un periódico que guardara los procedimientos, reportes y planos

3. Un medio de tests, experimentos y cooperación en métodos, útiles y

4. Una escuela para la instrucción de bibliotecarios.

Decía también que en cada libro y en las introducciones de la clasificación,


el plan básico era analizar y asignar, con un decimal, diez clases que abarcará
todo el conocimiento humano y reunir los diversos aspectos de algún sujeto en
el índice relativo alfabético.

Vislumbró el conocimiento humano en grandes áreas y bajo esa lógica,


estableció su clasificación, de la siguiente forma:
000 OBRAS GENERALES
100 FILOSOFÍA
200 RELIGIÓN
300 CIENCIAS SOCIALES
400 LINGÜÍSTICA

93
500 CIENCIAS PURAS
600 CIENCIAS APLICADAS
700 ARTE, BELLAS ARTES Y RECREACIÓN
800 LITERATURA

900 HISTORIA Y GEOGRAFÍA

Su preocupación principal fue la búsqueda de libros en los estantes, pues


como se encontraban por tamaños y colores era una labor titánica, por lo que se
requería de manera urgente establecer códigos que permitieran ubicar los
libros de un mismo tema en un sólo lugar dentro de los anaqueles. Este sistema
de clasificación tuvo mucha aceptación en el mundo bibliotecario.

Inició el Movimiento de bibliotecas modernas en 1876. Después, fue Director


de la Biblioteca del Estado. En 1885 Fundó la Biblioteca de Nueva York y, en
1890 estableció The New York Library Association. Instituyó colecciones
especiales y servicios para ciegos, mujeres, y niños, de tal manera que todos
tuvieran acceso a los libros. Él también propuso los “book mobile” que son una
especie de carrito para transportar libros y facilitar su manejo. Dewey murió en
Lake Placid, Nueva York, el 26 de diciembre de 1931. 5

3.2.3 SHIV ALI


SHIVALI RAMAMRIT
RAMAMRITAA RANGANA THAN
RANGANATHAN

Nació el 9 de Agosto de 1892, en la comunidad de Brahman, Estado de


Madras en la India. Fue educado en Sabnayaka Mudaliar’s Hinau High School,
en Shiyali, de 1897 a 1908 y en Madras Christian College donde se tituló en
Matemáticas (1909-1916). También tomó un diplomado en pedagogía en el
Teacher’s College. En 1917 se dedicó a ser asistente de conferencias en
matemáticas en el Goverment College.

En 1924 comenzó una nueva carrera al ser el primer bibliotecario de la


Universidad de Madras. Por ello, fue a estudiar a Gran Bretaña y a la University
College en Londres. Visitó cerca de 100 bibliotecas, lo que acrecentó su
vocación para ser bibliotecario. Permaneció como bibliotecario de la Universidad
de Madras hasta 1944. Más tarde comenzó como bibliotecario universitario y
profesor de la biblioteca de ciencias en la Universidad Hindú de Banaras. Fue
profesor de la biblioteca de ciencias en la Universidad de Delhi (1947-1954) y
profesor visitador de la biblioteca de ciencias en la Universidad de Vikram
(1957-1959) en donde se le nombro Profesor Honorario.

Acerca de sus contribuciones, Ranganathan utilizó su Colon Classification


5 Cf. Encyclopedia of Library and Information Science
Science.. Vol. 7 Editor Altenkent Marced. P.142-
150

94
en las bibliotecas; fue otro personaje que creó otro sistema de clasificación. El
índice en cadena, desarrollado por Ranganathan, era una demostración de la
simbiosis entre la clasificación y el índice de materias.

Además de su clasificación, escribió muchos libros y ensayos sobre el tema,


Elements of Library Classification en el monumental Prolegómeno de
Clasificación de Biblioteca, que es una de las más interesantes. Su contribución
a la clasificación incluye códigos de reglas para diccionarios y catálogos
clasificados. En su obra Theory of Library Catalogue hizo comparaciones del
estudio del código.

Participó en la elaboración de las Reglas de Catalogación en el Anglo-


Americano (1967). Inició un estudio analítico de los propósitos de los
bibliotecarios, que dio como resultado las cinco Leyes de la Biblioteconomía y
formó las bases de sus primeros libros publicados. Afirmaba que:
1. Los libros son para usarse
2. Cada libro es para un lector
3. Cada lector su libro
4. Dar tiempo al lector

5. La biblioteca es un organismo creciente y vivo

Algunos de sus trabajos se relacionaron específicamente con el desarrollo de


las Bibliotecas en la India. Hizo un folleto de las bibliotecas en la India durante
la reconstrucción de la postguerra. El propuso una biblioteca nacional, estatal,
universitaria y pública y una escuela para bibliotecólogos. El desarrollo de una
biblioteca en 1950 fue expuesto en su obra Library Development, publicada en
la India.

Años después fue nombrado Doctor Honorario de Literatura por la Universidad


de Delhi y la Universidad de Pittsburgh. En 1970 fue premiado por la Asociación
de Bibliotecas Americanas por la obra “The Margaret Mann Citation in Cataloging
and Classification”. Su contribución a la Biblioteconomía fue reconocida en
1965, con la publicación de sus obras.

Finalmente, podemos agregar que fue un apasionado en todo lo referente a


la biblioteconomía y la concibió como una herramienta vital “para el desarrollo
de una atmósfera de paz coexistente con otras naciones (...) y la evolución de
un sólo Mundo”.

Murió en Bangalore la India, el 27 de septiembre de 1972.

El apartado siguiente habla sobre uno de los pioneros de la bibliometría.

95
3.2.4 BRIAN VICKERY

Nació en Sydney, Australia, el 11 de septiembre de 1918. Fue educado en


Inglaterra en el King’s School, en Canterbury y en la Universidad de Oxford,
donde se graduó de químico. Durante la 2ª Guerra Mundial, trabajó para la
fábrica de artillería real en Somerset.
Después de un breve periodo como periodista técnico, Vickery se inició
como bibliotecario en 1946 en los Laboratorios de Investigación Ackers, de las
Industrias Químicas Imperiales (ICI) y permaneció ahí 14 años. Fue un activo
miembro de la (UK) que es el Grupo de Investigación de Clasificación. El
comenzó sus investigaciones sobre la clasificación e indexación y la recién
iniciada recuperación de información (retrieval science).
Dos importantes trabajos suyos considerados como clásicos son:
Classification and Indexing in Science (1958) y On Retrieval System Theory
(1970). Ambos fueron traducidos a otros idiomas. Vickery ganó una reputación
internacional como teórico en el área de recuperación de información. Su
carrera demostró que la capacidad de investigación es necesaria para contribuir
a la fundamentación de la ciencia de la información.
De 1960 a 1964 trabajó en la Biblioteca Británica, así como en la Lending
Division. De 1964 a 1966 fue bibliotecario del Instituto de Manchester de

96
Ciencia y Tecnología, institución con una reputación internacional formidable en
el desarrollo tecnológico. De este periodo son sus obras clásicas Techniques
of information Retrieval (1970) e Information Systems (1973) Estas reflejan un
incremento involuntario en la investigación y particularmente en los sistemas
automáticos. En este periodo es designado Director de Investigación de Aslib,
en Londres de 1966 a 1973. Ese último año es propuesto como profesor y
director de la Escuela de Bibliotecas, Archivos y Estudios de Información en la
University College, en Londres, donde permaneció hasta 1983 cuando se retiró.
Ahí enseñó en las áreas de aplicaciones de computadora y tecnología de
comunicación y también en las técnicas para la investigación y evaluación de los
bibliotecarios y servicios de información. Formó un eje para el desarrollo de la
biblioteca y los servicios de información junto con la universidad. Fue nombrado
en activo, miembro investigador honorario de la universidad .

Realizó más de 100 publicaciones en la literatura profesional, en las que


cubre gran variedad de temas: recuperación de información; evaluación de los
títulos de las publicaciones científicas con mayor demanda con base en las
solicitudes de los investigadores-usuarios de los centros de investigación
donde trabajó, para contar con una colección base en el área de investigación
de las ciencias exactas, y en sistemas de desarrollo y mantenimiento de estas
colecciones, modelos dinámicos de sistemas de información, procedimientos
bibliotecarios y servicios de inventario en línea, así como microcomputadoras
y aspectos sociales de la información. En todos ellos reflejó su interés y
experiencia.

3.2.5. D.J. FOSKETT

Nació en Londres el 27 de junio de 1918, comenzó su carrera profesional en


Ilford (Essex) en las bibliotecas públicas, durante la segunda guerra mundial
participó en el cuerpo médico y después en el cuerpo de información. En 1948
ingresa a la compañía Metal Box hasta 1957, después en el Instituto de Educación
de la Universidad de Londres (1957-1978), donde obtuvo experiencia en este
tipo de bibliotecas.

Una de sus preocupaciones fueron los sistemas de clasificación y en 1952


participó en la creación del grupo de investigación de clasificación de Gran
Bretaña. El también intervino en el desarrollo de la biblioteconomía comparada,
la educación biblioteconómica y el crecimiento de la Library Association.

Fue miembro del Consejo de la Asociación de Bibliotecarios durante muchos


años, en la que ocupó un cargo dentro de la directiva(presidente de 1962-1963,
vicepresidente de 1966 a 1973, nombrado miembro honorario en 1975 y
presidente 1976). Participó activamente en pro de la unificación de la profesión
de bibliotecarios, apoyó la confederación entre la American Library Association
y Aslib (El Instituto de información científica u otras instituciones), participó
también en la UNESCO (UNISIST) y otras asociaciones bibliotecarias.

97
Trabajó en un esquema de clasificación para la European Packaging Federation
y después fue miembro.

Como profesor visitante estuvo en Michigan, Gagna, Ibadan, Islandia y en el


El Instituto Internacional Brasileño de Bibliografía. Hizo viajes a Checoslova-
quia, China y otras ciudades. Es un prolífico escritor dentro del área de
bibliotecas, entre sus obras se encuentra: “Assistance to readers in lending
libraries, information service in libraries, clasification and indexing in the
social libraries”, Information Service in Libraries (1958), Classification and
Indexing in the Social Science (1963) y Science, Humanism and Libraries
(1958) entre otras

Es una de las figuras sobresalientes de la biblioteconomía británica


contemporánea y de la ciencia de la información. Hizo muchas contribuciones
a la bibliotecología.

3.2.6 SAMUEL BRADFORD

Nació en Londres, el 10 de enero de 1878 y murió en 1948. Fue bibliotecario


y escritor de la clasificación de la literatura científica y precursor del control de
la información científica y técnica. Además contribuyó al desarrollo del área de
la documentación. Su preparación de químico, la adquirió en Bradford en donde
obtuvo su primer grado de maestría estudiando en la escuela nocturna y más
tarde, su doctorado por investigar en su oficina del Science Museum Library.
Fue parte del personal del Museo de Ciencia en 1899 y trabajó en esa biblioteca
desde 1901 hasta que se retiró en 1938. Después regresó nuevamente a la
biblioteca del Museo de Ciencia en la Biblioteca Nacional de Ciencia.

D. J. Urquhart observó que se podía integrar una serie de títulos de


publicaciones periódicas destinadas a integrar una colección básica, este fue
considerado su gran descubrimiento el cual fue utilizado posteriormente por
Bradford para contar con una gran colección de literatura científica en una
pequeña biblioteca, reconocida posteriormente por su acervo en toda Europa.

Bradford apoyó con entusiasmo la adopción de la Clasificación Decimal


Universal (UDC- siglas en inglés-) con la visión de la producción de una
bibliografía mundial, debido a que en ese momento se consideraba que este

98
método era superior a cualquier otro sistema de clasificación. Él la introdujo en
la biblioteca de Ciencia, más tarde se convirtió en el representante del Instituto
Internacional de Bibliografía. Después, trabajó en la Federación Internacional
de Documentación (FID). En 1927, Bradford formó con A.F.C. Pollard, la
Sociedad Británica de Bibliografía Internacional (BSIB), así como la Comunidad
Británica de FID. Con BSIB comenzó uno de los principales canales de
comunicación del UDC en Gran Bretaña. Editó los “Procedings of the British
Society” de la Bibliografía Internacional, desde su concepción hasta la
amalgamación de BSIB con Aslib (de la Asociación de Bibliotecarios Especiales
y la Agencia de Información) en 1948. Siguió a Pollard como Presidente de
BSIB en 1945 y fue electo como Vicepresidente del FID y Jefe del Comité
Internacional de Clasificación en 1947.

Uno de los apoyos más fuertes para la organización de los materiales


documentales es el código de clasificación, dirigido a la literatura científica ya
que pudo ser fácilmente documentada y bien organizada. En Documentation
(1948), hizo referencia al experimento realizado en la Biblioteca de Ciencias.
Bradford publicó 35 contribuciones a la documentación, pero también escribió
varios artículos de química y de otras áreas científicas. Es recordado entre los
bibliotecarios por sus escritos realizados en la colección de ensayos publicados
en Documentation. 6

3.2.7 JESSE SHERA

Jesse Hauk Shera nació en diciembre de 1903 y murió en marzo de 1982.


Sabemos que en 1925 obtuvo una licenciatura en literatura inglesa en Miami
University , una maestría en inglés en Yale University en 1927, y un doctorado en
ciencias bibliotecarias en el Graduate Library School de la Universidad de
Chicago en 1944.

Su actividad bibliotecaria profesional la comenzó en 1927 en la biblioteca de


su antigua Universidad, Miami University, con un puesto de catalogador asistente.
En 1947 Shera se unió a la Chicago Graduate Library School como profesor
asistente, en donde impartió cursos de historia de las bibliotecas, bibliotecas
académicas, catalogación, administración bibliotecaria y teoría de la
clasificación. En 1952, fungió como director de la School of Library Science de
la Western Reserve University. En 1955, Shera persuadió a James Perry y Allen
Kent del Battelle Memorial Institute para que se integraran a Kent del Battelle
Memorial Institute y juntos establecieron el Center for Documentation and
Communication Research, el cual fue pionero en la formación y la investigación
en el campo de la recuperación de la información. En 1956 Shera recibió el
encargo, por parte de la Carnegie Corporation, de realizar una investigación

8 World Encyclopedia of library and information


information.. p.142

99
sobre la educación bibliotecaria. De 1961 a 1968, contribuyó con la columna
“Sin reserva”, al Wilson Library Bulletin. Después de la fusión de la Western
Reserve University con el Case Institute of Technology en 1967, Shera permaneció
como director de la School of Library and Information Science. Dejo el cargo de
director en 1970, aunque continuó como profesor. En 1970-71 sirvió como
profesor visitante en la University of Texas. En 1972 llegó a ser director emérito
en el Case Western Reserve y continuó escribiendo y dando cursos hasta su
muerte.

Durante su vida profesional, Shera fue un prolífico escritor, ejerció una gran
influencia en la profesión bibliotecaria y de las ciencias de la información. Shera
escribió sobre un amplio rango de tópicos bibliotecarios. Además, obtuvo
muchos honores de las asociaciones de bibliotecarios. Algunos de ellos
incluyen: la Melvil Dewey Medal, 1968; el Scarecrow Press Award, 1974; el Life
Member de la American Library Association, 1976.

Sirvió como delegado a la Conferencia Internacional de la UNESCO,


celebrada en París para presentar el reporte histórico sobre los Estados
Unidos. Fue miembro también del President’s Commission on Library Research
and education.

Shera abarcó los conceptos de la biblioteconomía incluyendo sus relaciones,


implicaciones y fundamentos porque deseaba especificar la tarea de la
biblioteconomía y no continuar con términos generales sin avance científico.
Relacionó a la biblioteconomía con la epistemología social considerando a la
primera como una teoría de la comunicación social, que enmarca los procesos
intelectuales de la sociedad, ya que debía producir e integrar todas las formas
de pensamiento de una estructura social. Las bibliotecas son instrumentos
sociales, que como los miembros individuales que conforman una sociedad,
tienen roles que jugar, con límites establecidos por la cultura y las instituciones
de las cuales se conforman. El rol tradicional de las bibliotecas como parte de
un sistema de comunicación, es la preservación y transmisión de la herencia
cultural.

Shera afirma que una sociedad es un agregado de individuos mantenidos


juntos mediante un conjunto complejo de mecanismos culturales e institucionales,
con las bibliotecas sirviendo como agencias que facilitan el proceso de
comunicación social en este agregado de individuos, reafirmando el proceso
de socialización. Lo anterior implicó la accesibilidad a ellas de todos los
miembros de una sociedad, la biblioteca como un espacio “público” abierto a
todos. Este hecho legitimó el concepto de biblioteca pública como un espacio
para todos.

Estas reflexiones las señala el autor en su obra “Fundamentos de la educación

100
bibliotecológica”, constituyéndose así en el primer pensador que, desde la
perspectiva filosófica, teoriza sobre la biblioteconomía, la actividad bibliotecaria
y la educación. Al final de la obra concretiza que la Ciencia bibliotecaria y la
biblioteconomía serán dos denominaciones para la misma actividad.

Para descansar trata de hacer la actividad siguiente sin tener que consultar
la hoja de respuestas, si no vuelve a intentarlo.

Actividad 11

1. Anota en el párrafo correspondiente a quién le debemos cada aportación


señalada..

Sistema de Clasificaciones

Las leyes de la Biblioteca

Catalogación

La biblioteconomía como ciencia social

101
Documentación

Bibliometría

La actividad siguiente te ayudará a conocer una biblioteca.

Actividad 12

1. Acude a una biblioteca universitaria o especializada ubicada en tu localidad,


y a través de la observación de los catálogos, con tipo de estantería abierta o
cerrada ve si los libros se clasifican por alguno de los sistemas vistos en este
capítulo, anota aquí tus observaciones y los datos de la biblioteca elegida.

2. ¿Crees que se cumplan en esa biblioteca la leyes de Ranganathan? Anota


tus impresiones.

3. Toma una foto de la sala de lectura, y del mostrador de préstamo y pégalas

102
aquí.

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Pasaremos ahora a otro tópico para conocer las tendencias sobre las
cuales se han desarrollado las bibliotecas en México.

3.2.8 TENDENCIA S Y AUT ORES A PPARTIR


AUTORES ARTIR DE 1970

En México los bibliotecarios se han preocupado por escribir sus experien-


cias dentro de las actividades cotidianas, tocando la problemática en materia
de procesos, servicios al público, creación de nuevos servicios de acuerdo a las
demandas institucionales, automatización de los procesos en la biblioteca,
estudios de los perfiles de los diferentes tipos de usuarios y muchos otros
aspectos. Todas estas inquietudes las han presentado en conferencias,
congresos, mesas redondas y otro tipo de foros.

A continuación se encuentra una actividad que te ayudará a ampliar tus


conocimientos del tema.

Actividad 13

103
Por medio de la lectura de la ponencia de Erasto Brito titulada “Producción
Bibliotecológica Mexicana: datos estadísticos”, presentada en La
Bibliotecología en el México actual y sus tendencias. DGB-UNAM, 1992, pág.
299- 338, tendremos una visión de quiénes han escrito y bajo qué líneas de
investigación. Si eres de la especialidad de biblioteconomía, te sugiero que al
final anotes los temas en los cuales te gustaría trabajar:

1.

2.

3.

4.

5.

En caso contrario anota los cinco autores o los temas más representativos.

104
Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

Espera, date un respiro antes de comenzar con entusiasmo la siguiente


unidad.

BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

UNIDAD 3

BRICEÑO Perozo, Mario


Mario. La archivología como ciencia y otros apuntes. Caracas: Venezuela:
Biblioteca Venezolana de Historia, AGN, no 29 1985

Círculo de Lectores
Lectores. Diccionario Enciclopédico Lexis 22. Tomo 15. Barcelona, España.
1977.

COUTURE, Carol y Jean Yves Rousseau.


Rousseau “Política de tratamiento de documentos” en:
Sistema. N° 1, jul-dic, 1989 pp 35-40

Encyclopedia of Library and Information Science. Vol. 7. Editor Altenkent Marced. New
Jersey, Academic Media; 1971.

Gran Larousse Universal. Vol. 30. Barcelona: Plaza&Jones, 1982. p. 9444

GONZÁLEZ Morales, Ángel y Araceli Alday


Alday. “Normatividad y política aplicadas en el
proceso de valoración en el Archivo General de la Nación”. En Entre historiadores y
archivistas: el dilema de la valoración documental. México: Dirección General de
Publicaciones del AGN, 1995. 200p

HEREDIA Herrera, Antonia


Antonia. Recopilación de Estudios de Diplomática Indiana. Sevilla,
1985.

105
LARROYO, Francisco, et. al
al. Sistema e historia de las Doctrinas Filosóficas. Ed. Porrúa,
México, 1975. p. 620-625.

LODOLINI, Elio
Elio. Archivística: principios y problemas. Madrid: ANABAD, 1993 358p.

MARCEL, Decker. World Encyclopedia of Library and Information Services. New York 142
p.

MORRIS, Rieger
Rieger. Técnicas modernas de retirada de documentos y normas de evaluación.

MONTES de Oca, Francisco


Francisco. Literatura Universal. Porrúa, México. 28ª Edición. México,
1987.

JESSE, Shera. Los fundamentos de la educación en bibliotecológica. Trad. Surya Peniche.


CUIB, México UNAM, 1990. p. 520

World Encyclopedia of Library and Information Servicies. p. 299-300.

106
UNIDAD 4
LA ARCHIVONOMÍA Y LA
BIBLIOTECONOMÍA EN MÉXICO
“Nada valioso se pierde
si se da uno el tiempo
necesario,paravolver
a empezar”
Abraham Lincoln

Espero que los conceptos ofrecidos en las lecturas anteriores te hayan


brindado una nueva percepción de los archivos y bibliotecas. Como te habrás
dado cuenta desde la unidad 2, mencioné que lo fundamental era conocer los
orígenes para explicar el fenómeno histórico. Ahora nos enfocaremos
directamente a México en los últimos años.

La archivonomía es un área recién incursionada profesionalmente, por ello,


la tarea a desarrollar es grande y demanda un alto nivel profesional. Tú, como
egresado de nuestra escuela, lo lograrás preparándote con ahínco.

Recuerda que en el área de la biblioteconomía, contamos con personalida-


des que destacaron en los años veinte. Ahora conoceremos su obra.

107
UNIDAD 4
LA ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLIOTECONOMÍA EN MÉXICO
En esta unidad se presenta a los archivistas y bibliotecarios mexicanos que
han trascendido en la historia de ambas disciplinas debido a sus trabajos y
aportaciones.

4.1 ARCHIVONOMÍA

4.1.1 ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

4.1.1.1 ALEJANDRA MORENO TOSCANO

4.1.1.2 ENRIQUE AMPUDIA MELLO

4.1.1.3 SERGIO AMPUDIA MELLO

4.1.1.4 RODOLFO ALANIS BOYZO

4.2 BIBLIOTECONOMÍA

4.2.1 JUANA MANRIQUE DE LARA. LA PROFESIONALIZACIÓN DE LA


ACTIVIDAD.

4.2.2 MARÍA TERESA CHÁVEZ CAMPOMANES. LA FORMACIÓN DE


RECURSOS HUMANOS Y LA CLASIFICACIÓN DEWEY.

4.2.3 JOSÉ I. MANTECÓN Y AGUSTÍN MILLARES. LOS PENSADORES


ESPAÑOLES Y SU INFLUENCIA EN LAS CONCEPCIONES ACERCA DE
LA BIBLIOGRAFÍA.

4.2.4 PEDRO ZAMORA, ROBERTO GORDILLO Y RAFAEL VÉLEZ. EL


FUNCIONAMIENTO NORTEAMERICANO Y LOS SERVICIOS
BIBLIOTECARIOS Y DE INFORMACIÓN.

4.2.5 ALICIA PERALES. INTEGRACIÓN DE CORRIENTES


BIBLIOTECOLOGÍA E INFORMÁTICA.

OBJETIVO DE LOS TEMAS


EXPLICAR LAS CONCEPCIONES QUE EXISTEN EN NUESTRO PAÍS SOBRE
LAS DOS DISCIPLINAS, A TRAVÉS DE LA OBRA DE AUTORES MEXICANOS

108
REPRESENTATIVOS.

4.1 ARCHIVONOMÍA

Ahora retomamos los archivos en nuestro país, tú te preguntarás y ¿para


qué?. Bueno, hay que conocer un poco el campo de acción de la archivonomía
mexicana; tienes ahora a tu favor el conocimiento de los orígenes e influencias
(puedes regresar a consultar el capítulo 2, si lo deseas). En el desarrollo de esta
primera parte destacarás el papel del Archivo General de la Nación y de
grandes personalidades: María Elena Toscano, Rodolfo Alanis y los hermanos
Enrique y Sergio Ampudia Mello quienes han marcado las líneas de la
archivonomía en nuestro país.

También en el ambiente de la biblioteconomía mexicana, contamos con


personas que dieron gran parte de su vida profesional al desarrollo del sistema
bibliotecario. Abarcaremos además a las asociaciones, la materia legislativa
que existe al respecto, el reconocimiento profesional de los bibliotecarios
dentro de universidades y las bibliotecas especializadas, así como foros de
contacto a través de las reuniones nacionales y la publicación de sus boletines.

FO
FOTTO BOLETIN DEL AG DEL EDOMEX
ARCHIVO DE VILLA DEL CARBÓN
FO
FOTT OCOPIA

109
Comencemos.

4.1.1 ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

Por iniciativa del virrey Juan Vicente Güemes Pacheco de Padilla Horcasitas,
segundo conde de Revillagigedo, se envió al Ministerio de Gracia y Justicia de
España el proyecto para crear el Archivo General de la Nueva España. En 1790
se creó el Archivo General de la Nueva España, el cual sería considerado como
“el eje, el tallo de la dirección de todo lo que conduce el gobierno” 1 , para evitar
que los documentos se perdieran, ya que estos archivos se encontraban en
desorden sin una debida colocación. Es por ello que se iniciaron los trabajos
para mejorar el resguardo de documentos y hacer accesible la información así
como la conservación de los mismos. De la mayor parte de ellos sólo se cuenta
con un original ya que su ideal era la formación de un Archivo General bien
organizado.

En 1823, el distinguido historiador y también hombre de Estado Lucas


Alamán impulsó, como Ministro del Interior, la creación del Archivo General de
la Nación. A partir de ese año el país contó con un establecimiento de servicio
público y de carácter nacional, en el que depositaron, en un solo edificio, los
documentos de la desaparecida administración Virreinal y del México
Independiente. De esa manera, contaría con un “archivo útil, tanto para el
Supremo Gobierno como para el público; que documentara por igual la acción
inmediata y la historia Nacional” 2

El Archivo General necesitaba un reglamento para la utilización de los


materiales por lo que, en 1846 José María Lafragua presentó un reglamento
para la utilización del archivo, en el que se señalaba cómo debía ser la
organización de las dependencias principales y sus oficinas subalternas, con la
intención de que se tomara en cuenta la procedencia de los documentos para
su clasificación, método que se le conocería como de “procedencia” y de que
fuera adoptado universalmente en la clasificación de los archivos. También
señalaba “el uso del local, los empleados y su sistema de coordinación quien se
encargaba de coordinar y colocar los papeles [...], con un método que indicaba
las divisiones, título, secciones y ramos en los que debería organizarse la
documentación”3 .

Durante el gobierno de Benito Juárez, se realizó una nueva ordenación de los

1 Secretaría de Gobernación. Breve historia del Archivo General de la Nación


Nación.. México, 1994.
p1
2 Ibídem p 5
3 Ibídem p 14

110
archivos que duró hasta 1872. Para diciembre de 1817, Juan de Dios Domínguez,
a cargo de la institución, había realizado “un inventario alfabético y muy detallado
del contenido de cada una de las nueve salas, expresándose [...] la colocación
de los volúmenes o legajos” 4 .

Para tener una continuidad en el trabajo, Francisco P. Urquidi, quien se hizo


cargo de la dirección del archivo en 1872, siguió con el reglamento de Lafragua,
a pesar de que contaba con poco personal para realizar la clasificación y la
ordenación de 30,000 volúmenes entre legajos, libros y mapas, así como la
conservación de documentos antiguos y deteriorados y la encuadernación de
diferentes documentos. Se dedicó también a “hacer un estudio del
establecimiento, el estado en que se encontraba y lo que parecía más conveniente
para mejorarlo” 5 , ya que deseaba que los interesados en investigaciones
históricas tuvieran fácil acceso a la documentación. Otro de los puntos que se
llevaron a cabo fue aumentar el acervo para estar actualizados en lo que se
refiere al campo de la información, realizando simultáneamente el registro y la
clasificación del material archivado y el de nuevo ingreso. Su objetivo era que
el gobierno y la sociedad utilizaran el Archivo General de la Nación para la
obtención de datos. Urquidi afirmó que “el enriquecimiento del archivo estaba
en estrecha relación con su utilidad, pues [...] despertaría el interés público
respecto [al] establecimiento y se obtendría una cooperación más voluntaria y
eficaz para enriquecerlo”. 6

Entre 1873 y 1911, José María Vigil, José María Celaya, José Beltrán y
Justino Rubio continuaron con los trabajos de Urquidi. A finales de 1908 se
estableció la Comisión Reorganizadora del Archivo General, a cargo de Luis
González Obregón, quien tendría como objetivos mejorar el local, aumentar el
acervo del Archivo General y publicar documentos. Pero al iniciarse la Revolución
Mexicana, no se continuaron los trabajos con regularidad; consecuentemente,
fueron suspendidas las actividades que realizaban, hasta que el gobierno de la
convención determinó su nueva apertura para dar trámite a los asuntos relativos
de la tenencia de tierras; siendo por algún tiempo la tarea principal de la
institución.

El Archivo General de la Nación pasó del Ministerio de Relaciones Interiores


y Exteriores, a la Secretaría de Instrucción Pública de Bellas Artes, para
reincorporarse en 1918 a la Secretaría de Gobernación, de la que sigue
dependiendo hasta nuestros días.

De 1928 a 1943, Rafael López se encargó del Archivo General y se interesó

4 Ibídem p 16
5 Ibídem p 17
6 Ibídem p 19

111
FO
FOTTO PERSONAL DEL AGN

en la idea de publicar un boletín informativo del mismo, sin descuidar sus tareas
de ordenación, recepción y recuperación de materiales, así como de la
elaboración de índices. En 1943 estuvo al frente Julio Jiménez Rueda. Entre los
años de 1943 y 1952, se obtuvo un nuevo equipo para preservar la documentación,
el cual consistía en la instalación de una micropelícula.

De 1965 a 1976 se llevan a cabo una serie de acciones como son: el


diagnóstico de los archivos públicos, la presentación de un proyecto de creación
de la Dirección General de Archivos” como la unidad encargada de los archivos
administrativos, municipales y federales dependiente del Archivo General de la
Nación, la iniciación de reuniones nacionales de archivos y la creación del
Sistema Nacional de Archivos.

En 1977 José Ignacio Rubio Mañe dejó la dirección del AGN. Durante su
periodo como responsable de la institución, el organismo sufrió cambios de tipo
laboral, pero continuó su tarea de investigación histórica cambiando el reglamento
que se encontraba vigente desde 1946.

Estos cambios marcaron una nueva etapa dentro de la Archivística con el


programa de Reforma Administrativa del Gobierno Federal, el cual pretendía
modernizar el Sistema con “trabajos de análisis y rediseño de sistemas con el
propósito de optimizar los servicios de documentación e información dentro del
sector público federal”.7

El Archivo General de la Nación, como órgano normativo de los archivos del


gobierno federal, se ha dado a la enorme tarea de indicar los procedimientos a
seguir en los archivos del área de la Administración pública. Su producción
editorial va desde la serie Clásicos de la Archivonomía hasta Manuales. Desde
1972 ha tenido una organización, de tipo sectorial, bajo las necesidades de la
7 Salas, Eduardo. “Los archivos en México, necesidades y programas” en Bibliotecas y
Archivos.. p 93
Archivos

112
administración pública.

Tiempo después, en 1975 se organizó el “I Seminario Nacional sobre


Correspondencia y Archivos Administrativos e Históricos en la Administración
Estatal y Municipal”, efectuado en la Ciudad de Puebla y convocado por la
Coordinación General de Estudios Administrativos de la Presidencia de la
República y por el Archivo General de la Nación, y es a partir de ese momento
que nace la etapa Moderna de ese sector de la información y documentación
Nacional”.8

A partir de 1977 se realizaron más seminarios nacionales de archivos


administrativos e históricos con la finalidad de discutir las acciones a realizar
para mejorar el archivo. Estos se realizaron en diferentes estados de la
República, organizados en su mayoría por el Archivo General de la Nación. Uno
de los grandes resultados fue el Sistema Nacional de Archivos, en el que todas
las acciones deben estar “apoyadas en un marco legal y [...] surge el acuerdo
publicado en el Diario oficial del 24 de Abril de 1980 en el que se dispone que
el Archivo General de la Nación será la entidad central y de consulta del
Ejecutivo Federal en el manejo de los archivos administrativos, históricos de la
Administración Pública Federal” 9 el cual estaría resguardado en el Palacio de
Chapultepec, con apoyo oficial responsable de esa documentación. En esta
nueva creación de archivo hubo dos características importantes a saber: “un
profundo sentido del valor testimonial de los documentos públicos, la conciencia
de su riqueza intrínseca de fuentes de saber; de experiencia registrada, de
memoria, de historia y la propuesta para mejorar los instrumentos del quehacer
político-administrativo, por controlar [...] las noticias, la información, los
documentos, en suma, los archivos, sustento y resultado de las acciones de
Gobierno”.10

La sede actual del Archivo General de la Nación es Lecumberri, por decreto


del 26 de mayo de 1977. El edificio, durante sus primeros setenta y cinco años,
fungió como la Penitenciaría del Distrito Federal -conocida como “El Palacio
Negro”-. Las labores básicas de remodelación duraron cinco años y estuvieron
a cargo del arquitecto Jorge L. Medellín. En 1982, nuestro patrimonio documental
se trasladó, del Palacio de las Comunicaciones al de Lecumberri.

Con el paso del tiempo, el Archivo General de la Nación se ha alimentado con


los archivos de la administración pública así como con archivos privados, hasta
reunir en nuestros días 322 grupos documentales con un volumen de treinta y

8 Salas, Eduardo. El programa de modernización de la sociedad y los servicios de


información en México. México, UNAM, CUIB pp 172-173.
9 Salas, Eduardo. Op. cit. p 96
10 Secretaría de Gobernación, Op. cit. p 4

113
dos kilómetros lineales y seis millones de imágenes. El pueblo de México tiene
en su archivo los documentos probatorios de su historia, esencia de su riqueza
cultural.

En lo referente a su acervo documental, éste abarca desde la segunda


década del siglo XVI hasta los años noventa del siglo XX. Está dividido en:

I. Documentación de las instituciones coloniales

II Documentación de la administración pública (1821-1910)

III. Documentación de la administración pública (1910-1988)

IV. Archivos particulares

V. Colecciones y documentos

VI. Ilustraciones y cartografía

VII. Archivos y colecciones fotográficas

VIII. Archivos y documentos audiovisuales

IX. Microfilmes y fotocopias de archivos.

Este rico acervo está distribuido, de acuerdo con el periodo, tema,


procedencia y tipología documental, en siete galerías y el Departamento de
Imagen y Sonido.

Por su origen, de acuerdo con las instituciones que generan los documentos
que los conforman el Archivo General de la Nación, forma parte de los archivos
de la Administración Pública Nacional. Aparte de éste se encuentran los archivos
federales del Poder Legislativo producidos por las Cámaras de Senadores y
Diputados; los del Poder Ejecutivo generados por el Sector Público Central y
organismos paraestatales, y los del Poder Judicial, generados por la Suprema
Corte de Justicia, los Tribunales de Circuito y los Juzgados de Distrito.

En el ámbito estatal existen también archivos que corresponden a los tres


poderes de gobierno, el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, en todas sus áreas
administrativas. En algunos casos se encuentran archivos de juntas municipales
separados físicamente del archivo central del que, sin embargo, orgánicamente
forman parte. En lo referente al archivo municipal, el presidente municipal, para
cumplir con sus tareas como son, el promover las actividades de recreación y
de cultura, mediante el establecimiento de un taller de costura o la formación de
un grupo musical, o para elevar el nivel educativo de la comunidad, necesita la
construcción de un centro de enseñanza y esta información debe estar archivada.

114
En lo que corresponde a un archivo administrativo, éste se constituye por
documentos o expedientes relativos a asuntos que no han sido resueltos y cuya
conservación en las oficinas es necesaria hasta el término de la gestión de que
se trata. Son consultados frecuentemente por los funcionarios y personal de las
dependencias que los generan y no están abiertos a un público externo a la
institución. Además de este tipo de archivo, se encuentra el de concentración,
el cual se constituye por expedientes de asuntos ya tramitados, cuya consulta es
esporádica y se desplazan de las oficinas a otro local o inmueble para su
conservación, mientras vence el periodo reglamentario de su vida administrativa,
para después eliminarse o para ser transferidos, previa valoración para detectar
valores secundarios, a un archivo histórico. También son documentos de
consulta interna, exclusiva de las dependencias que lo generan.

El AGN, que es un archivo histórico, tiene la responsabilidad de custodiar,


ordenar, describir, restaurar y difundir los documentos, expedientes y publica-
ciones que conforman sus acervos, facilitando y promoviendo su consulta y su
aprovechamiento público. Es el archivo más grande e importante de América
Latina no sólo por el volumen de documentos que resguarda sino también por
la antigüedad de los mismos. El documento más antiguo que posee data del
siglo XIII, y sus fondos están compuestos fundamentalmente por documentación
del virreinato a nuestros días.

En relación a la formación continua para archivistas y mediante su Dirección


de Desarrollo Archivístico, el Archivo General de la Nación promueve el desarrollo
profesional de los archivistas del país con la impartición de cursos de
capacitación, diplomados de actualización, talleres y seminarios sobre diversos
temas: administración de archivos históricos, activos y semiactivos, formación
de instructores en administración de documentos, automatización de archivos,
rescate y organización de archivos municipales, talleres de microfilmación y
restauración de documentos, de paleografía, entre otros.

Asimismo, el AGN ofrece asesoría a las instituciones educativas que forman


administradores de documentos para la elaboración y actualización de sus
planes de estudio, así como diversos programas de formación a distancia.
Además, por medio de su Dirección de Desarrollo Archivístico, brinda asesorías
diversas a las dependencias, tanto para la desconcentración de sus archivos -
vía depuración o transferencia- como para su ordenación.

Para reforzar el desarrollo archivístico nacional, el AGN cuenta con


publicaciones periódicas en materias de historia y de archivística. Destacan,
entre las obras más recientes, la Cuarta Serie del Boletín del Archivo
General de la Nación, Balance y prospectiva de los archivos históricos de
México y el libro de arte Lecumberri: un palacio lleno de historia,
historia y de
reciente publicación, Entre historiadores y archivistas: el dilema de la

115
valoración documental
documental.

A pesar de estos avances en el campo de la archivonomía, en la actualidad


se busca modernizarlo aún más, lo que se ha impuesto como un reto. Hay varias
prioridades que se pretenden cumplir, a saber: la reconceptualización de la
función archivística, el establecimiento de mecanismos de organización y la
determinación de esquemas de planeación. Todo lo anterior necesita de acciones
que se lleven a cabo inmediatamente, como son los siguientes:

a) Profesionalización de los recursos humanos mediante acciones de


capacitación integral de habilitación técnica en el trabajo.

b) Mejoramiento de recursos humanos mediante acciones de capacitación


integral de habilitación técnica en el trabajo.

c) Mejoramiento de recursos materiales (local, mobiliario y equipo).

d) Incorporación de nuevas tecnologías.

e) Desarrollo de legislación archivística.

f) Actualización de técnicas primordiales, especialmente en materia de


clasificación y valoración de archivos.

Estas acciones son los retos de la modernización. La administración pública


y especialmente los archivistas a nivel nacional, se iniciaron en 1977 con el
proyecto del Sistema Nacional de Archivos, como marco de organización donde
sus mecanismos de cooperación se fueron perfeccionando, aunque sin llegar a
concretarse. Además, de 1990 a 1994, se integró el Plan Nacional de Integración
de Archivos Públicos (PNIAP), el cual considera fundamentalmente que los
archivos constituyen el recurso informativo más relevante de la Administración
Pública. El PNIAP sostiene que “la información es un recurso fundamental para
alcanzar los grandes objetivos del desarrollo nacional, siendo por tanto de gran
trascendencia procurar su mejor preservación, manejo y aprovechamiento tanto
de parte de las instituciones públicas como de la sociedad en general” 11 .

Amén de lo anterior, todas las iniciativas y proyectos de modernización de


los servicios informativos y archivísticos gubernamentales se podrán realizar
con el apoyo, compromiso y voluntad política de las autoridades correspondientes
para procurar los cambios administrativos y jurídicos en este ámbito.

11 Ramírez Deleon, José Antonio. “Los archivos ante los retos de modernización de la
Administración Pública” En: 1 Congreso sobre Administración de Documentos del D.D.F :.
D.D.F:.
México: Departamento del Distrito Federal, 1992. p.12

116
A continuación conocerás a los autores representativos de la
archivonomía en México.

4.1.1.1 ALEJANDRA MORENO TTOSCANO


OSCANO

Nació en México, D. F., el 1° de abril de 1940. Licenciada en Historia en 1960


por la Universidad Nacional Autónoma de México; maestra por el Colegio de
México en 1964 y doctora por la Universidad de París en 1967, investigadora en
el Centro de Estudios Históricos de Antropología e Historia durante 1971-1979
y en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM de 1976 a 1978.

117
También fue Directora General del Archivo General de la Nación de 1977 a
1982, del Programa de descentralización de la Secretaría de Programación y
Presupuesto (1977-1982) y del Instituto SEDUE en 1986. Es autora de : Fray
Juan de Torquemada y su Monarquía Indiana (1963), Bibliografía del maíz
en México en 1963, Geografía económica de México. Siglo XVI (1968), El
sector externo y la organización especial regional de México (1978), Los
hallazgos de Ixcateopan 1949-1951 (1980), Atlas histórico de México
(1983) y 75 años de sindicalismo en México (en colaboración, 1986). Le fue
otorgado un galardón en 1979 por la Academia de la Investigación Científica.12

Durante su gestión como directora de la Dirección del Archivo General de la


Nación a partir de 1977, revisó el trabajo acumulado por décadas y los
requerimientos del mismo, los retomó con un renovado interés dando lugar a
nuevos planteamientos. De estos sobresale su preocupación por establecer el
Sistema Nacional de Archivos, del cual afirma que “es un sistema de referencias,
un sistema de información archivística para todo el conjunto de Archivos
Nacionales: estados, municipios, particulares, de empresa, de universidades
(...) establecer un centro de generación de información, que transmita técnicas
nuevas, información de carácter teórico-práctico de los archivos”. 13

Ella reconceptualiza los archivos con tres características esenciales:

1.”Su carácter de instituciones de servicio a la investigación, a la información


el manejo de la documentación que se conserva.

2. Su carácter de centros de conservación.

3. El que los archivos estén constituidos por originales y sean insustituibles” 14

Por ello las puertas del Archivo General de la Nación se abren a una amplia
gama de usuarios desde la edad escolar hasta el investigador, orientando a los
primeros a utilizar los documentos en sus búsquedas e iniciándolos en el
proceso de metodología de la investigación, a través de audiovisuales, visitas
guiadas, apoyos didácticos y varios medios más.

Contemplaba además a largo plazo proporcionar información y apoyo técnico


en el desarrollo de los archivos pequeños; por ello se han destinado recursos a
la capacitación del personal. Otro factor fundamental en su periodo fue la
adaptación arquitectónica del Palacio de Lecumberri para albergar al Archivo.

12 Alure, José Rogelio. Enciclopedia de México. p.5633


13 Yañez, José Antonio. “Comentarios ...” En: Ciencia Bibliotecaria
Bibliotecaria.. (3, IV, 1981) p.175-176
14 Ibídem p.175

118
Valoró el enorme esfuerzo de la comunidad académica en la realización del
servicio social para apoyar en la clasificación, identificación y ordenamiento de
200,000 volúmenes de documentos, logrando abatir considerablemente el
rezago existente en ese momento.

Tuvo además la visión de establecer convenios con institutos de investiga-


ción y con la Biblioteca y Hemeroteca Nacionales para compartir recursos.

4.1.1.2 ENRIQUE AMPUDIA MELL


MELLOO

Profesional con amplios conocimientos y experiencia en la materia, ha


trabajado durante los últimos años en el estudio de la problemática de los
archivos y en el diseño conceptual y ejecución de un programa para la
modernización archivística del Gobierno Federal. Conocedor de lo que en este
campo se está realizando en otros países, investigó la historia de los archivos
en la Administración Pública mexicana, y ofreció soluciones completamente
novedosas para la problemática que tiene nuestro país.

Enrique Ampudia destaca la necesidad de un tratamiento integral a los viejos


problemas de los archivos de la Administración Pública Federal, lo que implica

119
el reconocimiento por parte de ésta, de los servicios archivísticos como factor
esencial de su quehacer cotidiano, y como instrumentos indispensables de sus
acciones sustantivas. En este sentido, también propone el concepto de
administración de documentos como el enfoque adecuado para el manejo de la
información producida y recibida por la administración en el ejercicio de sus
funciones.

A través de su ensayo Institucionalidad y Gobierno


Gobierno, constatamos el lugar
que en el pasado han ocupado los archivos dentro de la Administración, y las
propuestas que presenta nos animan a pensar que el camino está dado y con el
trabajo, en un futuro cercano los archivos de la Administración Pública podrán
cumplir cabalmente con los fines que les corresponden.

4.1.1.3 SERGIO AMPUDIA MELL


MELLOO

Es un notable archivista que ha dejado huella en las instituciones que han


tenido el privilegio de contar con él. También ha publicado artículos y participado
en eventos a nivel nacional, en busca de la unificación de los archivos
administrativos.

En su artículo “La sectorización administrativa en México, tendencias


sistematizadoras de la reforma administrativa”
administrativa”, la sectorización es una
forma de control orgánico de los elementos de la administración pública que,
con la intención de operar organizadamente y con personalidad jurídica distinta,

120
realizan actividades más o menos comunes.

La descripción de la sectorización puede ser abordada desde tres puntos de


vista:

1. Ubicación contextual o fundamentación científica. Estudia el funciona-


miento sustantivo u operativo de los órganos de la administración,
desde una óptica integradora, que supone la reunión de éstos en grupos
de actividad a los que se les llama sectores y en los que la secretaría de
Estado o el departamento administrativo del área actúa como coordinador
sectorial, y las organizaciones paraestatales que se correlacionan en
este ámbito subordinan su funcionamiento individual a las orientaciones
del coordinador. Este esquema se reproduce fielmente en todos los
niveles administrativos incluyendo el marco donde se han creado
mecanismos de coordinación interinstitucional denominados comisiones
intersecretariales (para coordinar actividades administrativas generadas
en torno a un problema coyuntural) y gabinetes especializados (cuando
la coordinación se refiere a una concurrencia administrativa permanente).

2. Observación estática de la sectorización. Describe a los sectores de


actividad en cuanto a sus características y modo de funcionamiento
peculiares. Así, los sectores son un conjunto de órganos de la
administración cuya actividad operativa concurre a un mismo espacio
administrativo. El coordinador sectorial que es la dependencia del
Ejecutivo Federal, tiene a su cargo el funcionamiento coherente del
sector, por lo que está facultado para señalar los lineamientos
programáticos necesarios para racionalizar la operación de éste en su
conjunto, acatando las disposiciones que al respecto le formulen las
secretarías de Programación y Presupuesto, Hacienda y Crédito Público
y la Contraloría General de la Federación, denominadas, dependencias
de orientación y apoyo global. En un segundo nivel de coordinación las
entidades sectorizadas cuentan con un cuerpo colegiado que funciona
por arriba del responsable institucional del organismo, que se denomina
genéricamente órgano de gobierno, y cuya presidencia corresponde al
coordinador sectorial. El objeto institucional y el patrimonio de la
institución sectorizada así como su distribución orgánica, se estable-
cen en la propia ley que los crea o en el decreto presidencial por el cual
se constituyen. La administración de sus recursos y la toma de decisiones
que son sometidas al coordinador sectorial.

3. Mecanismos administrativos con el ejecutivo federal, a través de los


coordinadores sectoriales, como por ejemplo:

* 20 de diciembre de 1982, Diario Oficial de la Federación: reformas a la Ley


Orgánica de la Administración Pública Federal, por las que se crea la Secretaría

121
de la Contraloría General de la Federación y donde se establece la facultad de
los coordinadores para agrupar a las entidades por subsectores y crear comités
mixtos de productividad y especializados, dependientes del órgano de gobierno
de la entidad.

* 19 de mayo de 1983. Diario Oficial de la Federación: se publica el Acuerdo


donde se precisan los mecanismos de responsabilidad que en materia sectorial
tienen las dependencias de orientación y apoyo global, los coordinadores del
sector y las entidades sectorizadas.

* 11 de octubre de 1983. Diario Oficial de la Federación: la Secretaría de la


Contraloría General señala a los coordinadores sectoriales los lineamientos
para la integración y funcionamiento de los órganos de gobierno de las entidades
de la administración pública paraestatal: obligación de los titulares de las
dependencias coordinadoras de sector de presidir las reuniones del órgano, la
integración al órgano de gobierno de uno o varios comisarios o su equivalente
(a cargo de la vigilancia) y de un secretario técnico (a cargo de la preparación
de la información a distribuir en cada sesión a los integrantes del órgano), la
obligación del órgano de sesionar bimestralmente, la obligación de elaborar
una orden del día, y el funcionamiento programado y calendarizado del propio
órgano.

Tendencias sistematizadoras de la Reforma Administrativa.

La institucionalización de los procesos de reforma administrativa comienzan


en México con la creación de la Comisión de Administración Pública en 1965.
Los logros obtenidos a partir de entonces se concretizan en el Informe sobre la
Administración Pública de 1967, y la formulación de las bases para el Programa
de Reforma Administrativa del Gobierno Federal en 1971-1976, en el año de
1971. A pesar de estos avances en 1976, el panorama de la Reforma
Administrativa se caracterizaba por obstáculos estructurales y resistencias
humanas traducidas en la carencia de un programa de desarrollo que definiera
las prioridades y las estrategias del cambio administrativo y que orientara a
éste según los señalamientos del ejecutivo federal.

Así, el 17 de enero de 1977, en el Diario Oficial de la Federación se publicó


un acuerdo por el que las entidades de la administración paraestatal se agrupan
por sectores con el objeto de establecer grupos de actividad
macroadministrativa.

El 17 de abril de 1980, fue publicado el Plan Global de Desarrollo, en el que


se dan orientaciones concretas del crecimiento económico del país y el
comportamiento gubernamental para lograr los objetivos planteados.

122
En 1983, el agente más dinámico del cambio administrativo es la crisis,
traducido en una estrategia de eficiencia organizativa, que introduce el concepto
de “Modernización Administrativa” cuyas modalidades más importantes son la
inclinación a la administración horizontal, participativa y a la democratización
de los procesos gubernamentales, lo que supone la ratificación del esquema
integrador del enfoque de sistemas; además la institucionalización de los
procesos de planeación, coordinación y control del ciclo administrativo con la
creación de la Secretaría de la Contraloría General de la Federación y, por otro
lado, el replanteamiento de las facultades otorgadas a la hoy desaparecida
Secretaría de Programación y Presupuesto y a las dependencias coordinadoras
de sector en materia de planeación y de coordinación micro y
macroadministrativa.

4.1.1.4 RODOLFO ALANIS BOYZO

Una de las figuras más destacadas dentro de la archivonomía en el Estado de


México es Rodolfo Alanis quien entre otras actividades ha establecido cursos
de capacitación para el personal de los archivos en el Estado, ha llevado a cabo
un programa de publicaciones y ha marcado los procedimientos a seguir en los
archivos administrativos; hechos que sin lugar a dudas han dejado huella en la
historia de los archivos mexicanos. Trabajador incansable siempre se ha dado
tiempo para escribir y participar en los diferentes foros sobre la archivonomía,
tanto nacionales como internacionales.

A continuación presentamos el resumen de uno de sus artículos.

123
“Principios y mecanismos generales para la valoración y
depuración de documentos en el Archivo General del Poder
Ejecutivo del Estado de México”.

Proceso de selección, evaluación, dictaminación y depuración de documentos.

Depuración es el proceso consistente en la selección, evaluación y eliminación física en


su caso, de los documentos analizados por la Comisión Dictaminadora de Depuración de
Documentos, quien tiene la tarea fundamental de dar a cada documento su justo valor desde
el punto de vista histórico, económico, archivístico-administrativo y jurídico-legal.

La selección de documentos tipo, inicia cuando el acervo documental cuyo tiempo de


conservación ha concluido, queda a disposición de la Comisión. Luego se procede a la
evaluación de los documentos y por último se llega a la eliminación física de los dictami-
nados “destruibles”, o de los dictaminados “conservables” una vez que han sido
microfilmados.

Para lograr una depuración racional y adecuada, es importante realizar un estudio y


análisis de documentos, el cual sólo puede efectuarse a través de un órgano dedicado
expresamente a tal objeto. En el caso del Archivo General del Estado de México, dicho
órgano es la Comisión Dictaminadora de Depuración de Documentos.

Esta comisión, de manera institucional y sistemática, analiza y determina el valor de los


documentos y también coordina los trabajos relativos a la eliminación.

Los principales problemas para integrar dicha comisión fueron, desde el inicio la falta
de recursos humanos idóneos para llevar a cabo la tarea que se desarrollaría; la inexperiencia
de las personas con quienes se integró en el proceso práctico de dictaminación y
depuración de documentos; y finalmente, la aventura de ser el primer órgano del país que
se creaba para tales efectos.

La Comisión quedó compuesta por un historiador, un economista, un abogado, un


archivista, un contador y el jefe del archivo; cuyas funciones serían:

A. Seleccionar, evaluar y dictaminar documentos tipo.

B. Elaborar catálogos de documentos tipo.

C. Realizar planes de trabajo mensuales.

D. Presentar informes semanales y mensuales de las actividades desarrolladas.

E. Supervisar la depuración física efectuada por la unidad de depuración.

124
F. Formular tablas de depuración sistemática de documentos.

G. Prestar asesoramiento a otras dependencias sobre depuración de documentos.

Antes de realizar el estudio y análisis de los documentos el primer paso es la selección


de documentos tipo, procedimiento que se lleva a cabo por medio del muestreo, y en donde
el archivista tiene un papel fundamental. Al término de la selección, se procede a evaluar
y dictaminar los documentos tipo, que debe ser realizada por la Comisión y cuyas áreas de
estudio son la económica, archivístico-administrativo, histórica y jurídico-legal.

Para valorar y dictaminar se hace un análisis de documento por documento de los


integrantes de la muestra, ya que si estos documentos por sí mismos tenían características
que los hiciera conservables tendrían el mismo valor en relación al expediente en su
totalidad. En la valoración de un documento:

1. Se analizan las características externas del documento: tipo de papel, sellos,


timbres, firmas.

2. Se analizan las características internas: la información cuyo estudio se realiza bajo


los siguientes puntos de vista:

a) Histórico. Se considera la antigüedad, rareza, originalidad e importancia de la


información. Se conservan los que contengan datos que faciliten al historiador
investigaciones sobre la historia del Estado de México y sus municipios. Cuentan
también en este rango, los elementos externos para determinar las características de
la realidad histórica en que se dio.

b) Jurídico-legal. Se rescata e interpreta la aplicación de las leyes que generaron


el documento. Se conservan los que consignen información valiosa para la jurispru-
dencia o sigan vigentes.

c) Económico. Se preservan los documentos que contienen datos o indicadores


susceptibles de ser utilizados por los investigadores en estudios de aspectos econó-
micos estatales o de economía regional tales como: series estadísticas, precios de
granos, abarrotes y mercancías; avalúos de propiedades rústicas y urbanas; activi-
dades económicas de empresas nacionales y extranjeras en el Estado de México;
impuestos e ingresos del Gobierno del Estado.

d) Archivístico-administrativo. Se conserva si tiene valor informativo, si tiene


valor para el estudio de los procedimientos administrativos que ha seguido la
administración pública estatal, o si la información ayuda a incrementar la historia de
la administración pública en el Estado de México.

Para el análisis de la documentación se elaboró una plantilla auxiliar de dictamen que


contiene los siguientes elementos:

125
A. Tipo de documento.

B. Carácter del documento (su definición con base en la información que contenga y del
área a la que pertenece).

C. Institución, dependencia oficial o persona física que lo genera.

D. Materia de que trata.

E. Lugar donde está fechado.

F. Fecha que consigna.

G. Asunto o síntesis de documento.

Hasta aquí la archivonomía. A continuación, la biblioteconomía mexicana.

4.2. BIBLIOTECONOMÍA

El desarrollo de la biblioteconomía en México se inicia en los años veinte con


el envío del personal del Departamento de Bibliotecas de la Secretaría de
Educación Pública a los Estados Unidos y cobra fuerza en los años cuarenta.

Algunos de los personajes destacados en el área se mencionan en el


segundo capítulo. Ahora nos toca conocer su vida y obra a través de la cual
lograremos una visión de la biblioteconomía mexicana. Si te estás preparando
para ser bibliotecario, entonces conocerás a estos autores a través de sus
publicaciones.

Gracias a ellos, se ha logrado establecer el Colegio Nacional de Bibliotecarios


A.C., y se ha logrado el reconocimiento a la profesión, un anhelo acariciado
durante varias décadas.

126
A lo largo del capítulo se presentan también tópicos destinados a resolver los
problemas cotidianos en las bibliotecas.

4.2.1 JUANA MANRIQUE DE LARA. LA


P R O F E S I O N A L I Z A C I Ó N D E L A A C T I V I D A D BIBLIO TECARIA
TECARIA..
BIBLIOTECARIA

Esta notable bibliotecaria se preocupó por profesionalizar al bibliotecario


mexicano a partir de los años veinte, conozcamos su biografía.

Nació en El Cubo, Guanajuato, el 12 de marzo de 1899; murió en la ciudad de


México en 1984. En 1915 participó en los cursos de biblioteconomía que ofreció
la Biblioteca Nacional y después fue directora de la sección infantil de la misma.
En 1921 ingresó al Departamento de Bibliotecas de la Secretaría de Educación
Pública, donde salió cuando obtuvo su jubilación. Fue profesora en la Escuela
Normal de Puebla, ingresó en la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas
(creada en 1916), continuó sus estudios en Nueva York y se graduó en 1924. A
su regreso, trabajó en el Departamento de Bibliotecas de la Secretaría de
Educación Pública (SEP) y enseñó en la Escuela Nacional de Bibliotecarios y
Archivistas.

FO
FOTTO BIBLIO TECA
BIBLIOTECA

127
Para los estudiantes escribió los siguientes textos: Manual del bibliotecario
mexicano, Nociones elementales para la organización y administración de
una pequeña biblioteca, Elementos de organización y administración de
bibliotecas escolares, Guía de encabezamiento de materia para los catálogos
diccionarios, Bibliotecas escolares y literatura infantil, Listas de libros para
niños de escuelas primarias y para jóvenes de escuelas secundarias y, en
colaboración con Guadalupe Monroy, Seudónimos, anagramas, iniciales de
escritores mexicanos. Fue inspectora general y directora de bibliotecas de la
S E P . 15

También, sus artículos se encuentran en las revistas El libro y el Pueblo y


Coopera; además, su preocupación por el público infantil y su vocación literaria
la llevó a escribir cuentos para niños bajo el pseudónimo de Estrellita. 16

En su artículo “La profesión bibliotecaria en la época actual” publicado


en el Boletín de la Escuela Nacional de Bibliotecarios. N°.4-10 de 1958,
describió al bibliotecario como un educador por medio del libro y un especialista
en libros, que cumple su difícil misión entre personas de todos los niveles
intelectuales de todas las edades y clases sociales. Se pregunta por qué se
menosprecia la profesión bibliotecaria y no se le ha dado el lugar que merece,
ya que para ella, el estudio de la biblioteconomía exige altísimas cualidades
espirituales e intelectuales o muy refinada condición, no en vano se le llamó a
la profesión bibliotecaria la más intelectual.17

Por otra parte en su ponencia “Proyecto de reorganización de la Escuela


Nacional de Bibliotecarios” presentada en el Primer Congreso Nacional de
Bibliotecarios, Manrique cita brevemente los antecedentes de la educación
bibliotecaria en México. Propone la reorganización de la Escuela Nacional de
Biblioteconomía, con el mismo plan de estudios del curso de 1925. Estableció
los requisitos de ingreso y la posibilidad de empleo, con dos cursos de un año
para preparar distintas clases de bibliotecarios. Señaló que la escuela preparará
a los alumnos para que se hicieran cargo de las bibliotecas del país, pero el
Departamento de Bibliotecas no está obligado a proporcionar puestos a sus
graduados. Insiste en que es necesario seleccionar cuidadosamente al
profesorado de la escuela. 18

4.2.2. MARÍA TERESA CHÁVEZ CAMPOMANES.


LA FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS Y LA
CLASIFICACIÓN DEWEY

15 Alure, José Rogelio. Enciclopedia de México


México.. p 4952-4953
16 Morales, Estela. Educación bibliotecológica 1915-1954. México: CUIB, 1988. p.

128
La doctora Chávez fue una inquieta bibliotecaria que se preocupó por la
capacitación de los bibliotecarios empíricos y del establecimiento dentro de las
bibliotecas públicas del sistema de clasificación de Melvil Dewey, que entonces
tenía gran aceptación en las bibliotecas norteamericanas. Pasemos a conocer
sus principales datos biográficos.

Nació en Puebla, el 1° de agosto de 1890; murió en la Ciudad de México el


24 de febrero de 1981. Se graduó de maestra en su ciudad natal, y en la Ciudad
de México se consagró al estudio de la bibliotecología, bajo la guía de Emilio
Baz, Nicolás León y Juan B. Iguíniz. Perfeccionó sus conocimientos en el Pratt
Institute, en The School of Library Science, en Detroit, y en la Universidad de
Columbia. Trabajó varios años como especialista de bibliografía
hispanoamericana en la Biblioteca Pública de Nueva York y en la Biblioteca del

17 Cf. Adolfo Rodríguez G. (comp.), et al. Bibliografía comentada sobre educación


bibliotecológica.. México: CUIB, 1987. p.79-80
bibliotecológica
18 Ibídem p.80

129
Congreso de Washington. Fue miembro distinguido de la American Library
Association. Allí se especializó en los problemas de catalogación, clasificación
y encabezamientos de materia. La doctora Chávez participó en reuniones,
congresos y seminarios nacionales e internacionales en materia de procesos
técnicos.

Al volver a México estudió Letras Españolas en la Universidad Nacional


Autónoma de México (UNAM); se doctoró en 1953 con la tesis El Libro, notable
trabajo en torno a ese vehículo de conocimiento. Ocupó la dirección de la
Biblioteca Benjamín Franklin y desde el primer momento la subdirección de la
Biblioteca México, fundada por José Vasconcelos, a cuya muerte quedó ella
como directora hasta su fallecimiento.

Ejerció el magisterio desde 1937; en la Escuela Nacional de Bibliotecarios


y Archivistas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) desde 1945 y en el
Colegio de Bibliotecología y Archivología de la UNAM en 1956. En 1978 recibió
de la SEP el título de maestra emérita por su labor formativa de numerosas
generaciones de bibliotecarios. Fue autora de Nuestro alfabeto, Testimonios
y educadores, Tabla numérica de autor y Manual de catalogación y
clasificación; tradujo del francés y del inglés varias obras sobre bibliotecología
y colaboró en periódicos y revistas especializadas. 19

En 1957, en las Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, Bibliografía y


Canje, presentó la ponencia “La carrera del bibliotecario”, en la cual señaló la
importancia de la biblioteca y el bibliotecario, para el mejoramiento intelectual
y material del pueblo. Dio conceptos sobre lo que significa la profesión en
general y la profesión del bibliotecario. También desarrolló las características
y cualidades indispensables en el bibliotecario, hizo hincapié sobre la vocación
requerida en esos momentos y enunció los requisitos mínimos a cubrir para su
ingreso. Mencionó además las escuelas de bibliotecología, los planes de
estudio requeridos para esa época; la necesidad de contar con profesores
idóneos. Recomendó la existencia de laboratorios para el desarrollo de estudios
y trabajos del profesorado. También señaló la importancia de establecer
escuelas de bibliotecarios en la provincia y de legislar para que las personas
que han cursado este tipo de estudios ocupen los puestos o vacantes de nueva
creación.

Nuevamente en 1960 retomó la idea anterior y presentó su ponencia


“Educación del bibliotecario” en las Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía,
e insistió en la formación profesional planeada con la interrelación de la teoría
con la práctica, para que los resultados del aprendizaje fueran más efectivos.

19 Alure, José Rogelio Op cit


cit.. p.2035-2036

130
Además la ponente Marietta Daniels, en esas mismas Jornadas Mexicanas,
presentó la ponencia “Apuntes sobre la ponencia de la Dra. Ma. Teresa
Chávez”, en la que indicó diversos aspectos tales como: la biblioteca como
institución, el problema semántico del término bibliotecario, relación de los
servicios bibliotecarios con la vida actual del país, factores principales en la
creación de cursos y escuelas, bibliotecas bibliotecológicas, profesorado para
escuelas, preparación especial para tipos especiales de bibliotecas, uso de las
escuelas existentes.

4.2.3 JOSÉ IGNACIO MANTECÓN NA NAV VA SAL Y AGUSTÍN


M I L L A R E S C A R LLO
O . LLO
O S P E N S A D O R E S E S PPA
AÑOLES Y SU
INFL UENCIA EN LA S CONCEPCIONES ACERCA DE LA
INFLUENCIA
BIBLIOGRAFÍA

Entre los refugiados españoles se encontraban notables intelectuales de la


época, de entre ellos sobresalen en el área de bibliotecas: José Ignacio
Mantecón Navasal y Agustín Millares Carlo, de quienes presentaremos sus
principales aportaciones.

José Ignacio Mantecón nació en la ciudad de Zaragoza, España, el 26 de


septiembre de 1902. En 1920 obtuvo la Licenciatura de Filosofía y Letras, en
la Sección de Historia de la Facultad de Historia de la universidad de su ciudad
natal, donde posteriormente le fue otorgado un premio; más tarde, en 1924
recibió el título de licenciado en Derecho, en la misma universidad e ingresó por
oposición en el cuerpo facultativo de archivistas bibliotecarios y arqueólogos
de España, y en 1925 obtuvo el doctorado en Derecho en la Universidad Central
de Madrid, siempre con calificaciones sobresalientes.

131
Una vez terminados sus estudios, inició su labor cultural en el Archivo General
de Indias de Sevilla, donde trabajó de 1925 a 1933 y fue director del Archivo de
la Delegación de Hacienda de 1934 a 1935. Llegó a la Ciudad de México hacia
1940, obligado por la represión franquista. En México se le reconoce como
miembro de los hombres ilustres, que al paso del tiempo dejaron su huella entre
los intelectuales de nuestro país. De 1943 a 1946 se dedicó a catalogar los
libros de los siglos XVI y XVII, existentes en la Biblioteca Nacional de México,
en colaboración con el doctor Agustín Millares Carlo y la licenciada Concepción
Muedra. También fue investigador de El Colegio de México y de 1945 a 1964
profesor de bibliología y paleografía en la Escuela de Bibliotecarios y Archivistas
de la Secretaría de Educación Pública, donde fue designado profesor emérito
en el año de 1964.

En la UNAM, de 1955 a 1958 fue investigador en el Instituto de Investigacio-


nes Estéticas, en el Colegio de Bibliotecología y Archivología de la Facultad de
Filosofía y Letras. Entre 1963 y 1976 impartió varias cátedras de Bibliología,
Bibliotecología comparada y Catalogación descriptiva de archivos a los
estudiantes de maestría en Archivología y de Segundo Curso de Bibliografía
Mexicana. Tuvo a su cargo la edición del Boletín de la Biblioteca Nacional de
México desde enero de 1963 hasta diciembre de 1967. Después formó parte
del Consejo Editorial, representado por investigadores del propio instituto
quienes publicaron el Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de
1969 a 1976. Editó junto con el doctor Tarsicio García, actual secretario
académico del instituto, el Anuario Bibliográfico correspondiente a los años de
1958 a 1966 20 .

En las Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía realizadas en Jalapa,


Veracruz, dio un informe de “Comentarios sobre los recursos humanos y el
servicio bibliotecario” , en el que hace una serie de comentarios sobre la tercera
sesión de las cuartas Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, donde se
expusieron los trabajos de Ma. Teresa Chávez y señalaba que las escuelas de
bibliotecarios surgieron a petición constante de las asociaciones y que es
conveniente mantener vigilancia y contacto con las escuelas, para adecuarlas a
las necesidades de la profesión. En relación con la formación profesional,
consideró difícil que se establecieran escuelas de biblioteconomía en diversas
instituciones debido a la carencia de profesores. Por último, señaló que era
necesario formar bibliotecarios acordes a nuestras necesidades y no a imitación
de otros países.

AGUSTÍN MILLARES CARLO

Erudito español contemporáneo, nacido en Las Palmas. Después de enseñar


en las universidades de Granada y Madrid, ingresó en 1935 a la Real Academia

132
de la Historia. Aún joven, obtuvo en reñidas oposiciones la cátedra de Latín del
Ateneo de Madrid. Luego fue profesor de la Universidad Central. Después, ya
en nuestro país, fue profesor de la Casa de España, hoy convertida en El
Colegio de México, y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México
donde enseñó Latín y Paleografía.

En 1959 pasó a residir a Venezuela, donde la Universidad de Zulia le


concedió el Doctorado Honoris Causa en Educación. También recibió el
premio Junípero Serra de la Academia Franciscana de Historia de los Estados
Unidos. En México y Venezuela se publicó la mayor parte de su abundante obra,
la cual abarca las disciplinas históricas, bibliográficas y filológicas.

Su más notable obra fue Introducción a la historia del libro y de las bibliotecas,
en la cual trata sobre los primeros manuscritos griegos y latinos y hasta nuestros
días. Señala diversos detalles y peripecias culturales para que el lector se
interese en los actos que ha realizado el ser humano a través de la historia.

20 Ema Norma “Semblanza de Ignacio Mantecón” Anuario de bibliotecología. (IV, 3,


1982)p.69-72. México: UNAM.

133
Presenta una historia completa del libro y de las bibliotecas durante el largo
periodo que se extiende desde la Antigüedad grecolatina hasta nuestros días.

Su obra se subdivide en dos sesiones: el libro manuscrito y el libro impreso.


Presenta también un orden cronológico, que agrupa las noticias por países, con
particular insistencia en lo concerniente a España y los de latinoamérica; no
sólo porque el aspecto de los problemas que señala sean relevantes, sino
porque no es frecuente hallar en los tratados conocidos datos puntuales y
seguros sobre la evolución del libro y de las bibliotecas en estos. También fue
redactor en jefe de la Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo del Ayuntamiento
de Madrid. Publicó en ella notables estudios de su especialidad, así como
documentos pontificios en papiro, de archivos catalanes; estudios paleográficos;
cuestiones académicas de Cicerón; paleografía española, que es su mejor obra
(Barcelona, 1932), y un ensayo de una biobibliografía de escritores naturales de
las islas Canarias, premiado en el concurso bibliográfico de la Biblioteca
Nacional de 1829. 21

Para reafirmar tus conocimientos desarrolla la actividad 14.

Actividad 14

Realiza la lectura de la ponencia de José González, titulada “La bibliografía


en las bibliotecas de Humanidades” publicada en: Memoria del 2° Encuentro de
bibliotecarios de la Universidad Nacional Autónoma de México., realizada en el
Palacio de Medicina del 14 al 16 de noviembre de 1984, pág. 147-152. La
encontrarás en tu guía de lecturas.

21 Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana. Madrid: Espasa-Calpe, 1973. p.133,


483

134
Elabora un documento donde destaques la importancia de la bibliografía
mexicana y da tu opinión sobre la tarea iniciada por José Ignacio Mantecón y
que, a la fecha continúa realizándose, en el Instituto de Investigaciones
Bibliográficas de la UNAM.

No olvides enviar a tu asesor y anotar tus datos

Continuamos con la presentación de los bibliotecarios ilustres que ha


tenido nuestro país.

4.2.4. PEDRO ZAMORA RODRÍGUEZ, ROBERTO GORDILLO


G O R D I L LLO
O Y R A FFA
A E L V É L E Z M É D I ZZ.. E L F U N C I O N A M I E N TTO
O
NORTEAMERICANO Y LOS SERVICIOS BIBLIOTECARIOS Y
DE INFORMACIÓN

Tres bibliotecarios mexicanos formados en los Estados Unidos, aportaron


una nueva concepción de la biblioteconomía mexicana, iniciando la
automatización de los servicios, proyectando la profesionalización biblioteca-
ria a nivel técnico y profesional, y creando servicios de documentación por vez
primera en nuestro país, entre otras muchas actividades.

Iniciaremos con la presentación de Pedro Zamora Rodríguez, quien realizó


sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria de la Universidad Nacional
Autónoma de México de 1945 a 1946; en la Lousiana State University, Library
School de 1948 a 1949; y en la Escuela Normal Superior de la Secretaría de
Educación Pública, obtuvo el título de maestro de Segunda Enseñanza (Letras
Inglesas). Obtuvo varias becas, entre las que sobresalen la de la Fundación
Rockefeller, de la Library of Congress, y la del Good Neighbor. En el área
docente, ha sido maestro y director de la Escuela Nacional de Biblioteconomía
y Archivonomía, así también en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM. Su sello personal lo ha transmitido también en los
congresos nacionales e internacionales donde ha presentado sus teorías en

135
materia de información automatizada, que han sido siempre bien recibidas por
la comunidad bibliotecaria.

El maestro Zamora trabajó incansablemente en la creación de la Asociación


Mexicana de Bibliotecarios (AMBAC) y la Asociación de Bibliotecarios de
Instituciones de Enseñanza Superior e Investigación (ABIESI). Siempre atento
a los avances tecnológicos, los ha involucrado en las tareas de las bibliotecas
que ha tenido a su cargo. Uno de sus más destacados logros es haber
desarrollado en 1983, la primera biblioteca especializada automatizada, que
opera a nivel mundial en el Instituto Nacional de Investigación Nuclear (ININ).

Dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México, participó en la


creación del Consejo Técnico de Bibliotecas para establecer las políticas
adecuadas. En 1954, asumió la jefatura del departamento de procesos técnicos
en la Biblioteca Central , donde promovió la adopción oficial del sistema de
clasificación del Congreso de Washington y las reglas de catalogación
angloamericanas para el sistema que siguen funcionando actualmente. Además
procesaba los libros de todas las bibliotecas de la Universidad. Participó en el
proceso de planeación para crear cursos de capacitación especiales para
trabajadores.

En las Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía, Bibliografía y Canje en San


Luis Potosí, realizadas en 1959, en sus “Comentarios al trabajo presentado por
la Dra. María Teresa Chávez : Educación del Bibliotecario” dio un informe,
donde ofreció una breve reseña histórica de la fundación y evolución de las
escuelas de bibliotecología, y se cuestionó el por qué la profesión no ha tenido
un reconocimiento profesional durante 43 años. Al respecto expone que
probablemente la respuesta se deba a que los bibliotecarios no han sabido
adaptarse a la evolución que han tenido las bibliotecas, y siguen trabajando en
un esquema tradicional. Señaló algunas formas que tienen las bibliotecas para
apoyar las actividades de los maestros e investigadores de educación superior.
Consideró que contar con buenos servicios bibliotecarios implica dos cosas:

a) Tener materiales adecuados y organizados y ofrecer servicios acordes


con las necesidades del personal de la institución.

b) Contar con bibliotecarios profesionales.

Propuso una serie de requisitos que debía reunir el personal profesional, y


resaltó la importancia de efectuar una buena selección de los candidatos a
estudiantes. Finalmente, hizo hincapié en que un sistema de bibliotecas en
desarrollo, necesita forzosamente contar con graduados.

Además, los aspectos más sobresalientes de su artículo “La enseñanza de

136
la biblioteconomía en México” publicado en el Boletín Bibliotecas y Archivos
(1971) donde presenta los resultados de un estudio sobre el personal existente
en bibliotecas, fueron:

6,000 personas trabajando en bibliotecas de las cuales, el 90% carecía de


cursos sobre el área de bibliotecas.

6% restante contaba con estudios a nivel técnico.

4% con estudios de maestría (licenciatura)

Se requerían 5,000 bibliotecarios con estudios profesionales para hacer


frente a las demandas del mercado de trabajo.

Sólo 17 personas contaban con estudios de maestría y 10 con estudios en


el extranjero.

El total de egresados era de 30 y 40 a nivel profesional, de ambas


escuelas.

30 egresados anuales a nivel técnico.

Concluyó que no se había podido organizar un servicio nacional a la altura de


las necesidades culturales, científicas y técnicas del país, debido a la falta de
bibliotecarios profesionales que en las condiciones de ese momento histórico
las dos escuelas (ENBA y Colegio e Bibliotecología) no podrían satisfacer las
demandas de bibliotecarios profesionales y técnicos que se requerían en
México. (Cf. Bibliografía comentada sobre educación bibliotecológica en
México. /Comp. por Adolfo Rodríguez Gallardo. {et. al.}. México: UNAM, CUIB,
1987. p.133-135).

Por último, es importante destacar su presencia como miembro fundador del


Sistema Internacional de Información Nuclear (ININ). En 1973 se retiró a la vida
privada.

R O B E R TTO
O A N TTO
O N I O G O R D I L LLO
O G O R D I L LLO
O

Nació en Comitán, Chiapas, el 12 de junio de 1921. Estudiante de la primera


generación de alumnos de nivel profesional de la Escuela Nacional de
Bibliotecarios y Archivistas en 1945. En 1947 se fue a Michigan donde obtuvo
el grado de Master of Arts in Library Science, regresó a la ENBA en 1954 como
profesor y en 1959 fue nombrado director. Durante su gestión la Escuela inició
un programa de superación académica y profesionalización, se cambiaron los
planes de estudio y se mejoró al profesorado y el servicio bibliotecario. Inquieto

137
y preocupado por el mejoramiento de la profesión y el servicio bibliotecario, ha
estado presente en todos los grandes proyectos bibliotecarios de 1954 a la
fecha, y así lo vemos trabajando en la creación de la Asociación Mexicana de
Bibliotecarios (AMBAC), la Asociación de Bibliotecas de Instituciones de
Enseñanza Superior e Investigación (ABIESI) y del Colegio Nacional de
Bibliotecarios. Además de destacar en el campo del servicio y la administración,
ha tenido una gran trayectoria como maestro, formador de muchas generaciones
dentro y fuera del aula y autor de un gran número de artículos especializados.
(Cf. Estela Morales. Educación bibliotecológica en México. 1915-1954. CUIB
1988. p.88.)

En su artículo “En busca de un perfil profesional: disquisiciones sobre los


tres programas de maestría en bibliotecología existentes en México” analiza
los tres programas de maestría desde diversos puntos de vista. En la primera
parte presenta los objetivos, planes de estudio, requisitos de ingreso,

138
profesorado y requisitos para la obtención del grado. Posteriormente, presenta
los perfiles del profesional esbozados por las escuelas. Sintetiza los elementos
comunes de las tres escuelas en cuanto a los perfiles. Señala que existe una
incongruencia entre los perfiles de los bibliotecarios diseñados por las escuelas
y recursos con los que pretenden lograrlo. (Cf. Bibliografía comentada sobre
educación bibliotecológica en México, Comp. por Adolfo Rodríguez Gallardo...et.
al. — México: UNAM, CUIB, 1987. p.58-59 (Manuales 6).

Para la preparación de su artículo “Preparación profesional del Biblioteca-


rio: nivel técnico”, se basó en los artículos 17 y 18 de la Ley Federal de
Educación, y en el 14 y 15 del “Reglamento de la Ley Reglamentaria del artículo
50 constitucional, relativo al ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal”,
en él propone implantar la carrera de bibliotecario a nivel medio en la ENBA con
una duración de tres semestres después de haber concluido el bachillerato. En
primer término, menciona que existen en el país 1,600 bibliotecas que necesitan
ser atendidas cuando menos por un bibliotecario profesional y, no obstante los
esfuerzos que realizan las instituciones educativas de bibliotecología, no se ha
logrado en muchas de estas bibliotecas contar con un especialista, ni con un
técnico al menos. Analiza las características de los alumnos que acuden al
bachillerato técnico de la ENBA y menciona que, entre otras cosas, la edad en
la cual concluyen sus estudios (17 años), la falta de vocación y de un ambiente
adecuado para desarrollarse profesionalmente, les impide poder ocupar los
puestos profesionales en las bibliotecas. Con base en lo anterior, considera
necesario evaluar los resultados de los cursos a nivel técnico, y propone la
formación de técnicos medios que efectúen sus estudios después del
bachillerato, para egresar con mayor madurez y una serie de conocimientos
más amplios sobre el ejercicio profesional . (Cf. Bibliografía comentada sobre
educación bibliotecológica en México, Comp. por Adolfo Rodríguez Gallardo...
et. al.. — México: UNAM, CUIB, 1987. p. 59 (Manuales 6).

En la ponencia realizada en Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía titulada


“Preparación profesional del profesor bibliotecario” consideró que los profesores
normalistas serían los elementos adecuados para lograr que la biblioteca
desempeñe un papel efectivo dentro de las actividades educativas. Para lograr
lo anterior, propuso un plan de 10 años el cual debería de abarcar las siguientes
etapas:

1) De 1961 a 1964 las escuelas normales deberían de establecer


bibliotecas adecuadas, para que en la práctica los maestros normalistas
aprendiesen qué es y para qué es una biblioteca.

2) A finales de 1967 todas las escuelas secundarias del país y todas las
escuelas primarias con mas de 8 grupos, deberían de contar con
bibliotecas atendidas por un profesor-bibliotecario, el cual se formaría

139
en cursos intensivos de un año.

3) Para 1970, todas las escuelas primarias con 8 grupos o más, deberían
de contar con un profesor bibliotecario y una biblioteca adecuada. (Cf.
Bibliografía comentada sobre educación bibliotecológica en México,
Comp. por Adolfo Rodríguez Gallardo...{et. al.}. — México: UNAM, CUIB,
1987. p.60 (Manuales 6).

También propone que el maestro normalista reciba capacitación mediante la


adición de dos o tres materias al programa de profesor normalista, o con la
impartición de cursos intensivos de un año a profesores con inclinación por
servir a la comunidad, por medio del servicio bibliotecario. Estos deberían
incluir materias tales como 1. Catalogación, clasificación y encabezamientos
de materia; 2. Selección de libros, bibliografía comercial y rutinas; 3. Servicio
de consulta 4. Historia de las bibliotecas y bibliología, 5. Organización y
administración de bibliotecas escolares; 6. Publicaciones periódicas, 7.
Educación audiovisual; 8. Literatura infantil; 9. Literatura juvenil; 10. Publicidad
y relaciones públicas en alumnos, profesores, directores y padres de familia.
(Cf. Bibliografía comentada sobre educación bibliotecológica en México, Comp.
por Adolfo Rodríguez Gallardo...{et. al.}. — México: UNAM, CUIB, 1987. p. 60
(Manuales 6).

En 1982 fue designado como primer socio honorario de la Asociación


Mexicana de Bibliotecarios en las Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía
realizadas en Hermosillo, Sonora. En 1994, la Escuela Nacional de
Biblioteconomía y Archivonomía le otorgó el “Reconocimiento al mérito
académico”. Además de estos premios, durante el periodo de 1981 a1994,
recibió 4 reconocimientos más.

Su obra alcanza 111 artículos expuestos en su mayoría en las Jornadas


Mexicanas de Biblioteconomía de 1942 a 1996. A principios de la década de los
noventa se retiró a la vida privada.

R A FFA
AEL VÉLEZ MÉDIZ

Nació en México, D. F., el 12 de marzo de 1924. Hijo de la distinguida


bibliotecaria del Departamento de Biblioteca María Médiz Bolio, siguió la
carrera por casualidad, y llega a ser uno de los más destacados bibliotecarios
del país y de Venezuela. En 1944 recibió una beca y obtuvo su Bachellor en
Library Science en la Universidad de Louisiana. Fue bibliotecario del Instituto
Nacional de Antropología, de la actual Universidad de las Américas antes
México City College, de la UNAM y de Chapingo entre otros. Fue profesor en la
Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía de la SEP. En 1945 fue de
los iniciadores de la carrera de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y

140
Letras en la UNAM. Participó en la Revista analítica de educación editada por
la UNESCO.
En 1954 regresó de París a México y fue uno de los bibliotecarios que
llegaron a la Biblioteca Central de la UNAM con el deseo de mejorar y modernizar
los servicios bibliotecarios. Su trayectoria internacional continuó y se
responsabilizó de la biblioteca CREFAL, viajó a Venezuela y tuvo una cálida
acogida como asesor, profesor y director de la Escuela de Biblioteconomía y
Archivonomía de la Universidad Central de Venezuela. (Cf. Estela Morales.
Educación bibliotecológica en México. 1915-1954. CUIB, 1988. p.90). Además
fue profesor en la Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía de la
SEP en 1965 y profesor de tiempo completo en la maestría de biblioteconomía
de la Universidad de Guanajuato en 1980. También fue bibliotecario en la
Biblioteca del Instituto de Antropología e Historia de la SEP (1941-1943); en la
biblioteca de la University of Louisiana (1944-1945). Fue Subdirector en la
Biblioteca del Instituto de Antropología e Historia (1945-1949). Catalogador y
Conferencista de la Biblioteca Benjamín Franklin (1945-1949). Subdirector de
la Biblioteca del México City College (1959-1952). Fue documentalista en el

141
Centro de Intercambio de Información del Departamento de Educación en la
sede de la UNESCO en París (1952-1954). Coordinador de bibliotecas del
Departamento de Bibliotecas en la UNAM. (1954-1958). Director adjunto en la
biblioteca del México City College en 1958. Asesor en la Biblioteca Central de
Venezuela (1959-1962 y 1966-1968). Director de la biblioteca del CREFAL en
Pátzcuaro, Michoacán (1963-1964) y de la biblioteca de la Escuela Nacional de
Agricultura, en Chapingo, Estado de México (1965-1966).

Fue coordinador de la Revista Analítica de Educación de 1952 a 1954.


Además, presentó su ponencia “Las bibliotecas en el plan de once años de
educación primaria” en las Jornadas Mexicanas de Biblioteconomía en Jalapa,
Veracruz, en 1956). 22

Ahora conoceremos a la autora del concepto de la cultura


biblioinformática.

4.2.5. ALICIA PERALES OJEDA


OJEDA.. LA INTEGRACIÓN DE LA
LASS
CORRIENTES BIBLIOTECOLÓGICA E INFORMÁTICA

La Dra. Alicia Perales Ojeda es una notable bibliotecaria, que ha trabajado


incansablemente dentro de las aulas de la Universidad Nacional Autónoma de
México, ha participado en foros nacionales e internacionales donde se han
reconocido sus aportaciones, algunas de ellas las encontramos en el Anuario de
Bibliotecología publicado por la misma Universidad. Su más brillante aportación
fue encontrar un enlace entre la bibliotecología y la informática.
En su obra La Cultura biblioinformática septentrional,. presenta un estudio
sobre las redes de información bibliográfica de los países ubicados en la región
septentrional del planeta, representa la continuación del interés de la doctora
Perales por analizar el papel que ha venido desempeñando la informática en el
campo de la bibliografía. En trabajos anteriores la investigadora introdujo un
nuevo vocablo surgido para denominar las tareas inherentes a una bibliografía
automatizada, pero en este libro adquiere un carácter definitivo el término
“biblioinformática” como una vertiente de la bibliografía.
Esta obra se inicia con una nota preliminar en que se expone el proceso
evolutivo del conocimiento razonado y dispuesto para el servicio académico y
de investigación. Se habla de la nueva bibliotecología, de las fuerzas que
gobiernan la nueva composición bibliotecaria; en la Introducción, se describe el
surgimiento de la cultura biblioinformática en los Estados Unidos y con ella los
problemas políticos, sociales, económicos y culturales, destacando la función
social del informador científico.
En esta obra se incluye un estudio de la red informática de los Estados Unidos
de Norteamérica (política oficial, privada, telecomunicaciones, educación); la

22 Investigación Bibliotecológica: archivonomía, bibliotecología e información. (1:2, 1987)


Enero-junio

142
red biblioinformática de la Europa occidental (inglesa, francesa, alemana,
escandinava); la red biblioinformática de la Europa Oriental (Unión Soviética,
política oficial, educación), Polonia, Hungría. En ambos capítulos europeos
incluye las propias redes multinacionales como lo son EURONET e ISSTI. La
presentación de las redes antes citadas constituye un conjunto de exposiciones
tanto técnicas como evaluativas, en las que destaca la manera con que se han
ido sorteando las dificultades y la forma en que se han resuelto los problemas.
Para finalizar el capítulo, invita a la reflexión de estos tópicos.
Esta obra es considerada útil para apoyar el desarrollo de la actividad dentro
del aula y la investigación; pues los temas que toca resultan de gran interés en
países como el nuestro. Con el surgimiento de la biblioinformática se da un
salto, puesto que como país en vías de desarrollo aún no superamos la era
bibliotecológica cuando ya nos encontramos inmersos en la problemática de la
era tecnológica, en la que resalta la carencia de recursos humanos capacitados
en los niveles de especialización requeridos para complementar estas
infraestructuras. 23

A continuación se desarrolla la actividad 15.

Actividad 15

Visita dos bibliotecas y entrevista a tres bibliotecarios en cada una sobre si


conocen algún personaje de la biblioteconomía mexicana. En caso de
desconocimiento del encuestado puedes enlistar algunas de las aportaciones
de uno o varios autores. Los encuestados deberán ser miembros del área de
servicio, de procesos técnicos y un jefe.
Si te estás preparando para archivónomo, acude a dos archivos y pregunta
al responsable si conoce alguno de los personajes de la archivonomía mexicana
o bien sus principales aportaciones. Si no es así procede de igual forma
enunciando dos o tres autores con sus respectivos trabajos.
No olvides incluir los datos de la institución que consultaste y también de las
23 Anuario de Bibliotecología. (IV, 3,1982) :1-166.

143
personas entrevistadas, para que tu asesor pueda confirmar la información.
Escribe tus resultados

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos
datos..

Es necesario que realices tu autoevaluación, ésta se presenta a continuación.

AUTOEVALUACIÓN

Este es el momento para que evalúes por tí mismo los avances de tu


formación académica en esta área. !Adelante¡

“Invertirenconocimientos
produce siempre
losmejoresintereses.”
Benjamín Franklin
-Resuelve los siguientes tópicos:
1. El desarrollo del concepto del Archivo.
2. El desarrollo del concepto de la Biblioteconomía.
3. Las corrientes europea y americana en archivonomía y biblioteconomía,
con sus aportaciones, diferencias y semejanzas.
4. La depuración de documentos.
5. Valoración documental.

144
6. Comenta la aportación de 4 autores clásicos: dos de archivonomía y dos
de biblioteconomía.
7. Enuncia a dos autores mexicanos de cada área y fundamenta tu
elección.

Entrega a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos
datos..

¿VERDAD QUE REALMENTE ESTA UNIDAD NO FUE DIFÍCIL?

BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

UNIDAD 4

ALANIS Boyzo, Rodolfo. “Principios y Mecanismos generales para la valoración y


depuración de documentos en el Archivo General del Poder Ejecutivo del Estado de
México” en: Boletín del Sistema Nacional de Archivos No. 4, México marzo-abril 1984. pp.
31-36

ALUARE , José Rogelio. Enciclopedia de México. p. 4952-4953

AMPUDIA Mello, José Enrique. “Couture, Carol; Rousseau, Jean Yves. Los archivos en el
siglo XX.” reseña en: Sistema. Revista técnica del sistema nacional de archivos. N°1,
México, julio- diciembre 1989. pp. 45-47

AMPUDIA Mello, Sergio. “La sectorización administrativa en México. Tendencias


sistematizadoras de la reforma administrativa” en: Boletín del Sistema Nacional de
Archivos No. 2, México, noviembre-diciembre 1983. pp. 9-14

Anuario de Bibliotecología. Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. época IV. Núm. 3 1-


166/1982.

CORTÉS Hernández, Alejandra. I Congreso de Conservación documental: una experiencia


en el Archivo General de Notarias. México: Archivo General de la Nación p. 101-105

Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana. Espasa-Calpe. Madrid, 1973.


pág. 133 y 483.

Investigación Bibliotecológica, Archivonomía, Bibliotecología e Información. Revista


Semestral, Vol. 1 Núm. 2 Enero-Junio, 1987.

LODOLINI, Elio. Archivística. Principios y problemas. España: ANABAD. 1993. p. 358

145
MORALES, Estela. Educación Bibliotecológica en México. 1915-1954. CUIB, UNAM, 1988.

PALACIOS Beltrán, Miguel. “Dra. María Teresa Chávez Campomanes” en Bibliotecas y


Archivos. No. 13, ENBA. México, 1982 pp. 65-68

Poder Ejecutivo Federal. “Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000”. México: Gobierno de


la República. 1994. 177 p

RAMÍREZ Deleon, José Antonio. “Los archivos ante los retos de modernización de la
Administración Pública” en I Congreso sobre Administración de Documentos del D.D.F..
México: Departamento del Distrito Federal, 1992.

RODRÍGUEZ Gallardo, Adolfo. compilación de...{et. al.}. “Bibliografía comentada sobre


Educación bibliotecológica en México” México: UNAM, CUIB, 1987. p 79-80. (Manuales
6).

SALAS Estrada, Eduardo. “Los archivos en México, necesidades y programas” en Bibliotecas


y Archivos. Órgano de la Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía. Núm. 16.
México, 1985. p. 93

SALAS Estrada, Eduardo. “El Programa de Modernización de la Sociedad y los Servicios


de Información en México” En: Décimo Aniversario del Centro Universitario de Investiga-
ciones Bibliotecológicas. México, UNAM; CUIB. p. 172-173.

Secretaría de Gobernación. Breve Historia del Archivo General de la Nación. México,


1994.

146
UNIDAD 5
ÁMBITO DEL CONOCIMIENTO
DE LA ARCHIVONOMÍA Y DE LA
BIBLIOTECONOMÍA
“Los fracasos son los ensayos del éxito”
Cathy Reed

Ahora que inicias en el mundo de los archivos y bibliotecas, debes de saber


que nuestro ámbito es el conocimiento resguardado en todo tipo de materiales
documentales los cuales van desde los pergaminos, pápiros hasta la información
en soporte magnético u óptico.

En esos materiales se ha plasmado la historia de la humanidad y en los


últimos años la explosión de la información nos ha impuesto nuevos retos para
su procesamiento, resguardo y medios de acceso de ahí viene la gestación de
las bases y bancos de datos.

Adelante, iniciemos.

149
UNIDAD 5
ÁMBITO DEL CONOCIMIENTO DE LA ARCHIVONOMÍA Y DE
LA BIBLIOTECONOMÍA
En este capítulo comprenderás la importancia y trascendencia que ha tenido
la información a lo largo del desarrollo de la humanidad. Los temas a tratar
serán:

5.1 EL VALOR SOCIAL DEL DOCUMENTO EN EL ARCHIVO Y LA


BIBLIOTECA.

5.2 EL VALOR SOCIAL DEL LIBRO Y LA LECTURA

5.3 EL USO DE LA INFORMACIÓN

5.4 LOS DOCUMENTOS Y LA INFORMACIÓN EN LAS INSTITUCIONES


PUBLICAS Y PRIVADAS.

5.5 LA INDUSTRIA EDITORIAL Y LA INFORMACIÓN.

5.6 LOS ARCHIVOS Y BIBLIOTECAS Y OTRAS UNIDADES DE


PRODUCCIÓN Y SERVICIOS.

OBJETIVO DE LOS TEMAS


IDENTIFICARÁS CUAL ES EL VALOR Y USO DE LA INFORMACIÓN EN LA
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y PRIVADA.

IDENTIFICARÁS LOS ELEMENTOS, CONTENIDOS Y EL CARÁCTER DE LA


COMUNICACIÓN SOCIAL INDISPENSABLES PARA EXPLICAR LAS SEMEJANZAS
Y DIFERENCIAS ENTRE LAS ACTIVIDADES: BIBLIOTECARIA, BIBLIOGRÁFICA,
ARCHIVÍSTICA, EDITORIAL, LIBRERA Y DE SERVICIOS.

150
5.1 EL V AL
VAL OR SOCIAL DEL DOCUMENT
ALOR DOCUMENTOO EN EL ARCHIVO
Y LA BIBLIOTECA

Los documentos nos presentan un dato, una noticia, un mensaje, un concepto;


tienen tres componentes: uno de carácter probatorio (que nos prueba algo); al
respecto nos dice Emilia Curras “Habrá un documento cuando tengamos un
objeto físico de carácter probatorio con la finalidad de informar” 1 ; otro de
carácter físico, con dos tendencias a saber: la europea, donde se incluye todo
el material escrito y grabado así como los objetos de los museos y la
norteamericana que excluye los objetos de los museos, el tercer componente es
la finalidad informativa, pues existe la idea de que los documentos pueden
resguardarse en una biblioteca o un archivo, dichos materiales documentales
pueden ser las hojas volantes, los informes técnicos, las noticias de índole
económica, así también el material de las fototecas, mapotecas, y fonotecas,
pues desde el punto de vista del coleccionista se asemejan más al tipo de
materiales bibliográficos.

La documentación como disciplina aparece a finales del siglo pasado y hasta


1931 es aceptada por la Décima Conferencia Internacional de Bibliografía
celebrada en La Haya. Al terminar la Segunda Guerra Mundial surge la
Federación Internacional de Documentación (FID) quien define a la
Documentación como la “Colección y conservación, clasificación y selección,
difusión y utilización de cualquier información” 2 .

El tratamiento de la información en los archivos es similar al de la biblioteca


en los procesos de clasificación y catalogación pero cambia en el aspecto de
la conservación pues la vida de estos es corta y se concluye el proceso al ser
depurados, sólo permanecen aquellos que reúnen ciertas características de
valor histórico.

El ciclo de la documentación para Josefa Sabor es: “identificación,


organización y archivo, transformación, síntesis y difusión” 3 de los documentos.
La dinámica del servicio es que el documentalista proporciona la información
aunque el usuario no la haya solicitado y su esencia es la reunión de un gran
volumen de información sobre un tópico determinado.determinado Por ello las
actividades en los centros de documentación son muy intensas para mantener
al día a sus usuarios.

1 Currás, Emilia. La información en sus nuevos aspectos. Madrid, 1988. p.45


2 Tanodi, Aurelio. Manual de archivología hispanoamericana: teoría y principios
principios.. Córdoba,
Universidad Autónoma de Córdoba: Dirección General de Publicidad, 1961. p.98
3 Ibid
Ibid.. p.101

151
Desde el punto de vista de los archivistas, durante el Segundo Congreso
Internacional de Archivos de 1953 se presentó la conveniencia de formar dos
clases de secciones documentalistas: histórica y actual, que a su vez pueden
ser administrativas o generales.

En cuanto a la primera sección, Camille Tihon expresó: “La documentación


histórica está destinada a facilitar a los investigadores todos los recursos
auxiliares o complementarios que pueden ofrecer los depósitos: se debe
confeccionar una guía de (...) inventarios impresos o manuscritos de diversos
fondos, multiplicar los instrumentos de trabajo, especialmente los índices de
nombre de personas, de lugares y materias, Por otra parte, la documentación
administrativa debería satisfacer las necesidades del mayor número de clientes,
pero se corre el riesgo de sobrepasar el papel del archivista cayendo en el del
bibliotecario” 4 Se sugiere pensar en la posición del archivista, quien debe
poner el pasado de la vida de la institución, al servicio de la administración
actual destinado a la mejor solución de los problemas.

Si se aplica este nuevo concepto a los países hispanoamericanos, se sugiere


considerar la posibilidad de formar documentalistas en archivos nacionales,
provinciales, y municipales y crear la normatividad destinada a la organización
integral del servicio documental, para ello se requeriría una colaboración estrecha
entre los centros de documentación, los archivos, las bibliotecas, los museos y
los institutos y centros de investigación científica y técnica, que alberguen al
órgano rector en el Archivo General de la Nación, para facilitar la tarea al
investigador.

Desde el punto de vista de la biblioteconomía, la documentación tiene sus


orígenes en los archivos verticales, con un tratamiento diferente del que se le da
a los documentos en los archivos. Aquí cambia el rumbo de la biblioteconomía
pues se requieren nuevos sistemas y métodos de identificación y organización
para la publicación y distribución de los documentos. Se inició el uso de la
tecnología en las bibliotecas, además de crear nuevos sistemas de identificación
y clasificación descriptiva, invadiendo la práctica más vieja de la biblioteca la
catalogación.

En 1952 el doctor Mortimer Taune nos dice que la “documentología es la


denominación total de las complejas actividades involucradas en la comunica-
ción de informaciones especializadas, incluyendo actividades que constituyen
la bibliotecología especial, además de las actividades previas de preparar y
reproducir los materiales y (...) su distribución” 5

4 Ibid
Ibid.. p.102
5 Couture Troismonts, R. La Documentación. 1970. p 14

152
Los documentos tienen la siguiente categorización:

Documentos iniciales. Primeras manifestaciones del hombre para fijar un


conocimiento. Ejemplos: manuscritos, apuntes, etcétera.

Documentos originales o primarios. Primeras formas de transportación de


los documentos iniciales. Ejemplo: primera edición de un libro.

Documentos secundarios. Comprenden documentos derivados de los


primarios, por lo que no existe creación o investigación original. Ejemplo:
bibliografías.

Documentos terciarios. Documentos reproducidos por un medio mecáni-


co, sin modificaciones del original. Ejemplo: fotocopias.

Bradford define a la documentación como “el arte de coleccionar clasificar y


hacer inmediatamente accesibles los documentos de todos tipos de actividades
intelectuales” 6 Es debido a los cambios constantes que se presentan en la
documentación desde su aparición en los años cincuenta cuando se separa de
la biblioteca, y que actualmente es considerada una disciplina correlacionada
con la biblioteconomía. Por ello, se podría decir que aquí fue rebasado el papel
de la biblioteca tradicional, por crear un servicio constante hacia el usuario, sin
importar que lo solicite o no, pues es parte de la actualización que se da en
algunos centros de investigación.

Realiza a continuación la actividad 16, con objeto de que refuerces los


conocimientos adquiridos.

6 Cortes Alonso, Vicenta. Documentación y documentos. Ministerio de Cultura, 1980. p 13-14

153
Actividad 16

Ahora escribe el momento histórico que modificó la documentación en la


archivonomía y la biblioteconomía., esto te servirá a manera de resumen.

Envía a tu asesor
asesor,, anota tus datos

154
5.2 EL V AL
VAL OR SOCIAL DEL LIBRO Y LA LECTURA
ALOR

Como recordarás, gracias a la invención de la imprenta, las masas de la


población tienen acceso a la cultura pues los costos se reducen. Las bibliotecas
son los mejores exponentes del valor social que se le otorga al libro y los
archivos históricos a los documentos, pues estos se encuentran abiertos al
público de forma gratuita.

Mucho se ha hablado de que el nivel educativo de un pueblo dice mucho de


sus gobernantes. En nuestro país el PROGRAMA NACIONAL DE BIBLIOTECAS
PÚBLICAS ya se encuentra conformado en una red nacional de bibliotecas
estatales. El antecedente lo encontramos en los años 1920 - 1924 al crearse la
Secretaría de Educación Pública (SEP) cuando su fundador JOSÉ
VASCONCELOS desarrolló un plan para establecer bibliotecas a lo largo y
ancho del territorio nacional; estableció programas de alfabetización, pues
como ya es de todos conocido los índices de analfabetismo alcanzaban cifras
escalofriantes.

La trascendencia de su labor al frente de la SEP se debió a que facilitó el


acceso a la educación a través de la lectura, desarrollando un plan de varios
tipos de bibliotecas que iban desde la Nacional hasta acervos de 100 títulos, sin
importar qué tan remotos se encontraran los pueblos, mandaba a lugares de
difícil acceso, a paso de mula colecciones básicas. Esta actitud atrajo la
atención de los intelectuales de la época, dando como resultado, la integración
de sus inquietudes en uno o varios proyectos.

José Vasconcelos reveló también las posibles actividades extramuros de la


biblioteca llevando la cultura a los sindicatos, el campo, las escuelas, los
parques públicos, y otros lugares. Lo esencial, desde su perspectiva era que el
pueblo tuviera acceso a los libros, sin importar dónde se encontrara.

Su plan de publicaciones, incluyó la aparición de los clásicos de la literatura


en los puestos de periódicos a precios simbólicos, para atraer a un mayor
número de lectores.

Al concluir su periodo al frente de la Secretaría, las bibliotecas decayeron


enormemente, no obstante, los libros quedaron ahí como prueba de su intensa
labor. Dentro de la historia de la biblioteconomía en México este periodo se
conoce como la ÉPOCA DE ORO DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS.

Si eres del área de biblioteconomía, en el mapa curricular hay una materia especial
para que profundices en el estudio de este tipo de bibliotecas.

155
Afortunadamente en los años sesenta vuelven a la vida poco a poco, gracias
a los trabajos de los bibliotecarios de la época (vistos en el capítulo 4). En la
década de los ochenta gracias al Plan Nacional de Bibliotecas desarrollado por
la doctora Ana María Magaloni, la figura de la biblioteca pública mexicana
renace desde sus cenizas, y crea campañas de uso de las mismas, las abre en
todos los rincones del territorio, capacita al personal de las mismas, diseña
edificios construidos exprofeso para albergarlas, publica nuevamente libros y
revistas, usa la tecnología y los medios de comunicación como la televisión para
promoverlas y establece la hora del cuento entre otros servicios.

La producción bibliográfica sobre el tema es muy amplia, debido a que los


bibliotecarios de la Dirección General de Bibliotecas de la Secretaría de
Educación Pública, participan activamente en los foros nacionales de
biblioteconomía que se realizan año con año.

Continua con las siguientes actividades.

FO
FOTTO NIÑOS EN LA BIBLIO TECA
BIBLIOTECA
EST ANTE (DIAPOSITIV
ESTANTE A)
(DIAPOSITIVA)

156
Actividad 17

Con la lectura de la ponencia titulada Leer ¿para qué? de la maestra Silvia


Dubovoy, especialista en hábitos de lectura, presentada en los festejos del
Décimo Aniversario del Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas
de la UNAM, Tomo 2 pp. 1- 18, de 1992 haz un análisis y elabora un pequeño
reporte de los aspectos con los que estás de acuerdo y con los que estás en
desacuerdo.

DE ACUERDO

EN DESACUERDO

Envía a tu asesor
asesor,, anota tus datos

157
Actividad 18

Pasemos ahora a tus habilidades de investigador. Acude a la biblioteca


pública más cercana y pregunta si tienen los libros de las series SEP/SETENTAS,
SEP/OCHENTA. Revisa los libros de dichas series para ver sus condiciones
físicas, y pide al bibliotecario del mostrador de préstamo que te enseñe dónde
está la papeleta de devoluciones para que revises si estas fueron utilizadas o
no y en qué periodo de tiempo.

En caso de que la biblioteca no posea ninguno de estos materiales puedes


usar otros libros y otros títulos de revistas infantiles educativas.

Después anota tus observaciones.

Envía a tu asesor
asesor,, anota tus datos

¿Te has preguntado para qué se usa la información? ¡Es tiempo de


hacerlo!

158
5.3 EL USO DE LA INFORMACIÓN

El uso de la información se da en la asimilación de nuevos datos o conceptos


y se aplica a todos los órdenes de la vida humana.

Si no hubiera sido así estaríamos en los orígenes de la humanidad. El hombre


ha avanzado gracias a la utilización de experiencias anteriores que quedaron
plasmadas en diferentes soportes.

Existe un dicho que asevera “Si no tienes información actualizada estás


muerto”. En nuestros días, éste ha cobrado mayor vigencia, pues para tomar
cualquier decisión en la vida cotidiana se requiere información.

La sociedad ha avanzado gracias a la información, misma que actualmente


es accesible a un número infinito de usuarios en las redes de INTERNET a la
que todos algún día tendremos acceso. Sin embargo la tecnología no es la
solución para resolver el problema de los grandes volúmenes de información
que se generan actualmente en todos los ámbitos. Como señala la maestra
Margarita Almada, el gran reto de nuestro tiempo es establecer las normas de
almacenamiento y recuperación para aplicarse inmediatamente, con objeto de
planear sistemas futuros de recuperación de información, acordes a las
necesidades de los usuarios del mañana.

Para nosotros, manejadores de la información, si ésta no es utilizada se


convierte en datos carentes de utilidad , pero si logramos procesarla
debidamente dándole los accesos de recuperación adecuados y difundiéndola
en la comunidad en la que se encuentra inmersa, el archivo o la biblioteca,
tendremos una imagen de trabajo brillante, pues aportaremos nuestro granito
de arena en el logro de los objetivos institucionales.

Con objeto de que amplíes tus conocimientos sobre el tema, lleva a cabo la
actividad siguiente.

159
Actividad 19

Analiza el artículo de la maestra Estela Morales “Sociedad e Información”,


publicado en la revista OMNIA.Vol.6, Nº 20, pp. 83-88, 1990. y anota tus propios
conceptos, éste lo encuentras en tu guía de lecturas:

INFORMACIÓN:

USO DE LA INFORMACIÓN:

DISPONIBILIDAD DE LA INFORMACIÓN:

LA SOCIEDAD-INFORMACIÓN:

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

¿Recuerdas el valor que tiene el documento? Ahora veremos su


importancia dentro de los archivos.

160
5.4. LOS DOCUMENTOS Y LA INFORMACIÓN EN LAS
I N S T I T U C I O N E S P Ú B L I C A S Y P R I VA D A S

La administración pública y las empresas requieren de archivos que reflejen


su memoria y que les sirvan para la mejor toma de decisiones. La actividad de
generar y consultar documentos ha traído como consecuencia la creación de
archivos.

Para que la Administración Pública cumpla las funciones de gobierno, de


proporcionar a la población paz pública, seguridad social, educación, servicios
públicos, etcétera, cuenta con una serie de organismos públicos encargados de
realizarlas de acuerdo a los planes que enmarca el PLAN NACIONAL DE
DESARROLLO del periodo en turno, que como todos sabemos es elaborado
con base en las consultas públicas . La importancia de los archivos radica en
que en ellos se guarda la historia de como se venían desarrollado las actividades,
que instancias participan, con que presupuestos y al final los aciertos y desatinos
por los factores extrínsecos al plan.

Esta información sirve para la mejor toma de decisiones por parte de los
funcionarios públicos, que desafortunadamente no recurren a ellos para tener
más información de cada caso.

Enrique Ampudia realizó un estudio de la situación de los archivos de la


administración pública el cual mostró que se encontraban en una situación
desesperada, por falta de recursos materiales, económicos y humanos acordes
a sus necesidades.

Por otra parte el documento en el archivo de las empresas es visto desde dos
puntos de vista: como documento de prueba ó como documento de información.
Un rubro que no se ha enmarcado es la falta de reglamentación dentro de estos
pues las instituciones que los crean tienen objetivos bien determinados y
muchas veces desaparecen sin dejar rastro.

Marcel Van Campen en su ponencia titulada “PUNTO DE VISTA DE UN


ARCHIVISTA DE EMPRESA” nos habla de la necesidad de contar con archivos
históricos dentro de las empresas, de que el local que resguarde al archivo debe
contar con una serie de características que le permitan la conservación de los
documentos, que este ubicado en una zona céntrica para que sea accesible a
todos los departamentos, del tipo de usuarios que atiende que de manera
general es muy restringido; pero lo más importante “es que sea gestionado de
tal manera que se observen reglas básicas de la archivística, a saber: el
principio de procedencia y de estructura y la presencia de un plan de clasificación
que permitan de manera coherente y eficaz, la conservación, selección,
destrucción y accesibilidad de los documentos.” 7

7 Campen, Marcel Van. “Punto de vista de un archivista de empresa” en XIIª Congreso


internacional de los archivos .— Montral, 1992. p.5
archivos.—

161
Realiza la actividad siguiente para ampliar tu visión de los archivos en la
administración pública.

Actividad 20

La lectura del artículo “¿Por qué han llegado los archivos a la situación en que
se encuentran dentro de la administración pública?” de Enrique Ampudia Mello
publicado en la revista Sistema, Nº 1 pp. 28-35, jul-dic 1989, aportará nuevos
conceptos en el conocimiento de los archivos públicos mexicanos. Este se
encuentra integrado en tu guía de lecturas.

Destaca los aspectos siguientes:

FACTORES DE CRISIS

LOS ARCHIVOS EN LOS AÑOS 40 Y 50

¿QUÉ OTROS ELEMENTOS AFECTARON SU FUNCIONAMIENTO?

EL PAPEL DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA . ¿QUÉ ELEMENTOS NOS


HA DEJADO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS?

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides escribir tus datos

162
5.5 LA INDUSTRIA EDITORIAL Y LA INFORMACIÓN

Actualmente la manufactura de un libro está a cargo de la industria editorial


y generalmente se dice que su producción refleja el nivel educativo de un país
en cuestión. Para destacar este aspecto mencionaremos que “una vigorosa
industria editorial es indispensable para el desarrollo nacional”. 8

La realización de la tarea educativa está fundamentada en la presencia del


libro que por sus características intrínsecas y extrínsecas es indispensable.

La problemática en la industria editorial mexicana ha sido:

* La traducción: tarda en elaborarse un promedio de 5 o 6 años.

* El factor social: que incluye el nivel de alfabetización, el bajo poder


adquisitivo, los hábitos de lectura y provoca una baja en las ediciones.

* Factor técnico: el costo del papel pues, a pesar de que México es


autosuficiente, no se produce papel para hacer libros y la calidad del
mismo es baja; los insumos como las tintas, la encuadernación, la
tipografía, los linotipos, la impresión y tipografía, entre otros.

* Factor de distribución: no existe en México a nivel nacional, menos a nivel


internacional.

* Los Derechos de Autor: el costo ascendía en 1983 a 6,000 viejos pesos


y los efectos post mortem eran de 15 a 20 años.

* El correo: el costo por peso ha venido incrementándose, otro aspecto es


la eliminación de la franquicia postal y las tarifas para libros, las cuales
eran un subsidio vital a la cultura.

* Impuestos: se incrementaron a partir de la crisis de diciembre de 1994.

* Otros factores: la falta de coordinación entre la creación, producción y


difusión han determinado un mal panorama.

Como una posible solución a tan graves factores, se han agrupado 10 casas
editoriales entre las que destacan: Siglo XXI Editores, Fondo de Cultura
Económica, Nuestro Tiempo y El Colegio de México, con objeto de hacer un
frente común.

Esas empresas participan activamente en las ferias del Libro, donde acuden

8 Guerrero Elda Monica. “Los acervos y la crisis de la Industria Editorial Mexicana”. En:
Memorias del 2º Encuentro de Bibliotecarios de la UNAM
UNAM;; México, UNAM, p 171

163
tanto el público en general, como los bibliotecarios encargados de realizar las
adquisiciones de los títulos demandados por sus usuarios.

Por otra parte, cabe destacar que se hace necesario el elemento de importación
de las publicaciones para apoyar las áreas de desarrollo científico. Una
respuesta ha sido las adquisiciones compartidas a través de redes de bibliotecas
de una misma área.

Un espejo del mercado editorial es la biblioteca pública, pues fomenta la


lectura, la cultura y eleva el nivel educativo. Si las bibliotecas públicas cuenta
con acervos atractivos para la población en general, podrán crear una
dependencia hacia la lectura que permita más adelante crear un hábito y una
necesidad que desemboque en la compra de libros, así como en el establecer
redes de librerías en todos los rincones del país para mantener dicho programa.

En un estudio realizado por el Colegio de México se encontró que el mexicano


lee mucho, pero que sus gustos están orientados hacia los comics y revistas de
literatura ligera muestra de ello son altos tirajes de éstos, así que hay que
reeducar para elevar el nivel educativo del país.

Respira profundo porque lo siguiente es el último apartado del capítulo.


¡Casi terminamos!

5 . 6 LLO
OS ARCHIVOS Y BIBLIO
OTT E C A S Y O
OTT R A S U N I D A D E S

FERIA DEL LIBRO GUADALAJARA

164
DE PRODUCCIÓN Y SERVICIOS

En lo que se refiere a los servicios especiales de información, empezaremos


por decirte que son los servicios de extracción y los archivos de datos. Los
primeros se enfocan a preparar y distribuir sinopsis y resúmenes de las
publicaciones de actividades de investigación y los archivos de datos adquieren,
procesan y ponen a disposición sus datos a los usuarios de las ciencias
sociales, aunque en la práctica no cumplen su objetivo, pues dejan a un lado
gran diversidad de datos, además no se han podido mantener actualizados sus
servicios a la par con los nuevos conceptos, métodos, teorías y descubrimientos,
lo que hace poco práctica su utilización.

Ante este tipo de problemas que frecuentemente encontramos se han buscado


otras formas de tener información de manera actualizada y que a su vez, pueda
cubrir las necesidades requeridas. Para englobar la manera de clasificar los
servicios de información se ha hecho la siguiente división:
1. Técnicas que se usan.
2. Modos de organización.
3. Materias en que se especializan.
De esta forma se busca conjuntar a los tres puntos para obtener un servicio
de información completo, no obstante todavía falta mejorar cada uno de ellos,
porque es demasiada la información que se maneja y se busca un punto que
equilibre los enlaces.

Así los servicios de información contienen archivos de datos de las ciencias


sociales, los cuales adquieren, procesan, almacenan y los distribuyen a los
grupos de investigación interesados.

Estos datos se podrán utilizar con el propósito de análisis y para complemen-


tar las clases, ya que cuentan con diversos temas como son la economía, la
demografía, la antropología y la sociología.

Como te habrás dado cuenta, existen otros tipos de unidades de información


que producen y ofrecen servicios; algunas de ellas son nacionales y otras
extranjeras, el uso del internet ha facilitado los accesos a las bibliotecas en
otros continentes.

La actividad 21 te ayudará a conocer lo que sucede en México.

165
Actividad 21

La lectura del artículo de Saúl Armendáriz, titulado “La información como


industria” publicado en: Investigación bibliotecológica: archivonomía,
bibliotecología e información. Nº 12, Vol. 6 pp. 11-24, ene-jun 1992. Te ayudará
a completar el cuadro siguiente:
INFORMACIÓN Y PODER

LA INFORMACIÓN COMO INDUSTRIA (ATRIBUTOS, PROCESOS PARA SU COMERCIALIZACIÓN, COMO


PRODUCTO FINAL)

EMPRESAS LUCRATIVAS (POR CATEGORÍAS y CLASES)

EMPRESAS NO LUCRATIVAS Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Nacional de Estadística,


Geografía e Informática.

BASES DE DATOS EN MÉXICO

*LIBRUNAM *DALEX

* *

* *

EMPRESAS QUE VENDEN INFORMACIÓN Y QUÉ SERVICIOS OFRECEN

COMENTARIOS SOBRE EL NUEVO PAPEL DEL BIBLIOTECÓLOGO

Envía una copia a tu asesor


asesor,, escribe tus datos

166
BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

UNIDAD 5

Ampudia, Enrique
Enrique. Institucionalidad y gobierno: un ensayo sobre la dimensión archivística
de la Administración Pública. México: INAP y Archivo General de la Nación, 1988.
(Clásicos Modernos de la Archivonomía). p. 117.

Armendáriz Sánchez, Saúl. “La información como industria”. En: Investigación


Bibliotecológica. México, UNAM; CUIB, 1992. p. 11-24.

Campen, Marcel Van. “Punto de vista de un archivista de empresa” En: XIIº Congreso
internacional de los archivos. Montreal, 1992. 13p.

Curras, Emilia
Emilia. La información en sus nuevos aspectos. Madrid: Paraninfo, 1988 p.

Greaves, Cecilia. “La Secretaría de Educación Pública y la lectura (1960-1985)”. En:


Historia de la lectura en México. México: El Colegio de México. Ediciones del Ermitaño,
1988. 339-373 pp.

González Lewis, Gustavo


Gustavo. “La perspectiva de la industria editorial en México”. En Libros
de México. México: CEPROMEX, 1989. Nº 15. pp. 5-8.

Guerrero, Elda Mónica. “Los acervos y la crisis de la industria editorial Mexicana” En:
Memorias del 2º Encuentro de Bibliotecarios de la UNAM. México, UNAM: DGB, 1983. pp.
171-175.

Tanodi, Aurelio
Aurelio. Manual de archivología hispanoamericana: teoría y principios, Córdoba,
Universidad Nacional de Córdoba, Dirección General de Publicidad, 1961. p. 285.

167
UNIDAD 6
LA SOCIALIZACIÓN DEL
CONOCIMIENTO DE LA
ARCHIVONOMÍA Y LA
BIBLIOTECONOMÍA
“Una conclusión es el lugar
donde llegaste
cansado de pensar”
Anónimo

En este capítulo comprenderás por qué es fundamental la socialización para


los archivos y las bibliotecas.

Recuerda, somos parte de una sociedad y nuestro papel es resguardar su


memoria, organizarla, procesarla y ponerla a disposición del público usuario, no
importa si te estás preparando para archivista o bibliotecario.

Sin olvidar los aspectos referentes a los requisitos a llenar para ser
consideradas ciencias, así como su carácter de doctrinas interdisciplinarias,
comencemos la revisión del tema.

¡Felicidades, llegaste a la última unidad!

169
UNIDAD 6
LA SOCIALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO DE LA
ARCHIVONOMÍA Y LA BIBLIOTECONOMÍA
Aprenderás cómo el ser humano ha integrado a lo largo de la historia diversas
disciplinas para complementar los conocimientos que tiene sobre el área de la
archivonomía y la biblioteconomía y el desarrollo de las mismas en diversos
países.

6.1 EL ESTUDIO INTERDISCIPLINARIO

6.2 LA DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO DE LA ARCHIVONOMÍA Y LA


BIBLIOTECONOMÍA Y SU ASIMILACIÓN A LA VIDA COTIDIANA INTELECTUAL
Y ACADÉMICA.

OBJETIVOS DE LOS TEMAS


EXPLICARÁS EN QUÉ MEDIDA EL CONOCIMIENTO Y LA INFORMACIÓN
CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA, ADQUIEREN IMPORTANCIA SOCIAL Y ECONÓMICA,
Y CÓMO INFLUYEN EN EL SURGIMIENTO Y TRANSFORMACIÓN DE FENÓMENOS
COMO LOS SERVICIOS DE INFORMACIÓN.

EXPLICARÁS LA NATURALEZA DEL CONOCIMIENTO E INFORMACIÓN EN LAS


CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES, Y SU INFLUENCIA EN LAS
CONCEPCIONES SOBRE SERVICIOS ARCHIVÍSTICOS, BIBLIOTECARIOS Y DE
INFORMACIÓN.

170
6.1 EL ESTUDIO INTERDISCIPLINARIO

Como recordarás, los parámetros para considerar que una disciplina tiene
carácter de ciencia son: la observación, la experimentación y la comprobación.
Dichos parámetros también deben aplicarse a la archivonomía y biblioteconomía.

Aunque no lo creas, son áreas nuevas en las ciencias de la información; por


ello, tenemos la tarea de establecer las características para obtener líneas de
investigación destinadas a mejorarlas.

En consecuencia, resulta esencial fundamentarlas bajo las siguientes bases


comunes a todas las doctrinas del conocimiento:

1. Fundamentación filosófica
filosófica: Necesitan establecer los principios y
teorías filosóficas que traten de responder o delimitar los problemas que
hay sobre quién es el ser humano, cuáles son sus orígenes, su forma de
conocer y aprender las cosas, así como su perfil ético. También deberán
acordar cómo se demuestra la existencia de los objetos en nuestro
mundo. Estos fundamentos darán oportunidad a que evolucionen las
ciencias, alentando su desarrollo e indicando su función práctica.

2. Fundamentación lógica: Consiste en realizar continuos análisis en las


propuestas que cada ciencia tiene, para que exista congruencia entre la
realidad y lo escrito, incluyendo el aspecto gramatical, evitando
contradicciones o negaciones dentro de su contenido teórico.

3. Fundamentación metodológica: En este aspecto, tienen que indicarse


los métodos a seguir en cada disciplina para hacer comparaciones
entre los diversos métodos existentes, como son los empíricos,
estadísticos, deductivos o de análisis y especificar el que requiere cada
una de las ciencias, ya que no todas podrán incluir todos los métodos
que hay, por la diversidad de sus contenidos y finalidades.

4. Fundamentación del cuerpo teórico: Es indispensable presentar,


analizar y precisar todos los conceptos que se utilicen en cada una de
las teorías que manejen las ciencias para facilitar la comprensión de sus
objetivos; especificando también los principios y leyes que las regirán.

5. Fundamentación extrateórica
extrateórica: Se encarga de analizar el lenguaje, los
principios, leyes y métodos de otras teorías que se usan como apoyo
para resolver los problemas de una disciplina en estudio. En este
aspecto, se indican los conceptos que son similares en todas las
ciencias, y los que cambian su significación de un campo teórico a otro,

171
con el fin de manejar correctamente los elementos que integran a cada
una de las ciencias.

En lo referente a la fundamentación de la archivonomía y de la biblioteconomía,


los aspectos que necesita justificar son la existencia del ser y el mundo que lo
rodea, porque, partiendo de esto, podrá utilizar los métodos de estudio
objetivamente para no caer en un subjetivismo metodológico, y reafirmar que “si
una teoría es verdadera, entonces (será) útil” 1 . Esta se logrará después de la
observación, experimentación y verificación; el empleo de los métodos deductivo,
inductivo, estadísticos de los hechos. A su vez, este trabajo definirá qué es la
biblioteca, el libro y el usuario. La selección de materiales, clasificación y
catalogación será una actividad objetiva con fundamentos y leyes
bibliotecológicas.

Por otra parte, lo que se pretende en el campo axiológico es alcanzar valores


que se enfoquen en lo que se dará al usuario, a los que trabajan dentro de las
bibliotecas y a determinar el valor de los archivos y libros.

En el campo del conocimiento es necesario determinar qué es la


biblioteconomía y la archivonomía, si son ciencias o ciencias de la información
o ciencias técnicas, además, cuáles son sus objetos de estudio, sus problemas
y campos de acción. También se encargará de analizar los conceptos generales
que se manejan, como son: información, conocimiento, flujo y necesidad de
información, documento, usuario, biblioteca, centro de información, clasificación,
actividad bibliotecaria, archivos, descarte, valor del documento, centros de
recuperación, archivos en trámite, local, centros de transferencias y diplomática,
entre otros. En lo que se refiere al apoyo de otras ciencias, como son la
cibernética, filosofía, pedagogía, ciencias de la comunicación y periodismo,
tienen varias teorías que se encargan de revisar otras áreas de conocimiento
más específicas dentro de la archivonomía y la biblioteconomía y se adecuan a
sus necesidades, como es la Teoría de la Información, que trata de buscar la
automatización del quehacer bibliotecológico; la psicología que analiza la
conducta, motivaciones e intereses del lector, el derecho, la historia, entre otras
áreas.

En el campo de fundamentación lógica, se establece el método deductivo


para utilizarlo en las tareas de clasificación y catalogación de documentos, ya
que siempre se persigue un orden lógico dentro del método y a su vez de la
ciencia. En la actualidad se está recurriendo más al uso de la semántica y la
sintaxis, ya que hoy en día tienen más campos de investigación que facilitan el
trabajo de los bibliotecarios al utilizar símbolos y contenidos. Finalmente, el

1 Rendón, Miguel Ángel. “Las tareas de la fundamentación de la bibliotecología”. En:


Investigación bibliotecológica
bibliotecológica.. p. 6

172
método hermenéutico es una herramienta de apoyo a la bibliotecología, ya que
éste es usado para la interpretación de documentos, pero en este trabajo no se
pierde la objetividad, ya que este método sigue lineamientos específicos que
tratan de no caer en propias interpretaciones.

De esa forma, todos estos fundamentos permiten el desarrollo intelectual del


ser humano y el organizar sus propios conocimientos para guardarlos en
bibliotecas y archivos bajo parámetros estrictamente científicos.

Al buscar la manera de almacenar y recuperar información de forma más


rápida, se han obtenido grandes logros, entre los que destaca la creación de
programas y ordenadores que facilitan dicha tarea. Aunque para ello, también
es necesario contar con la intervención de “bibliotecarios, documentalistas,
matemáticos, diseñadores de sistemas, lingüistas, fabricantes de equipos,
investigadores de operaciones y programadores [ocupándose] de facilitar la
pronta obtención de información en áreas tan diversas como las bibliotecas, el
comercio, la industria, la estrategia militar y la investigación científica;2 “ dándole
así un carácter interdisciplinario a la archivonomía y biblioteconomía, pues sin
la ayuda de esas disciplinas, sería muy difícil obtener información
accesiblemente.

La BIBLIOTECONOMÍA se relaciona con: “La teoría de la comunicación, la


información, la informática, la epistemología, la matemática, la lingüística, la
teoría de los sistemas; y para su justificación teleológica (el uso), con las
ciencias del comportamiento, la psicología, la sociología, la demografía, la
política. No se trata de que éstas sean sus disciplinas auxiliares, sino de que la
biblioteconomía está penetrada de todas ellas y vive y crece con ellas: hoy es,
probablemente, la más interdisciplinaria de las disciplinas.” 3

La biblioteconomía necesita de la colaboración de otras disciplinas para


lograr sus principales objetivos, y será en algunas zonas de investigación en
donde se relacionarán con otras ciencias:

1) Administración bibliotecaria.
Quien se apoyará de la ciencia política; las teorías gestionarias de la
investigación operativa; análisis de sistemas, de la gestión de personal y de
contabilidad.
2) El conocimiento y la sociedad.

2 Sillis, David. Enciclopedia de las ciencias sociales


sociales.. Ed. Aguilar. Vol. 6 p 18
3 Molina Campos, Enrique. Teoría de la biblioteconomía. España: Universidad de Granada,
1995 p 124

173
Que necesitarán de la epistemología, la antropología cultural, la psicología
social; la investigación sobre comunicaciones; la organización social, la
filosofía, y la crítica literaria.
3) La educación y la comunicación.
Que se complementarán con la neurología, la psicología, la asimilación y
utilización de las informaciones, la lingüística, el estudio de los medios de
comunicación, la pedagogía, la teoría de las comunicaciones, las relaciones
hombre-máquina, la automatización, la cibernética, la ciencia de la información
y sistemas, la lógica, la teoría de la clasificación de la metodología científica de
la lingüística estructural 4

Para Leesch, hay otra forma de considerar a las disciplinas como


colaboradoras de la Biblioteconomía. De ese modo, hay ciencias auxiliares y
ciencias funcionales. Las primeras son complementarias por ser independien-
tes de la historia. En esta categoría se hallan la lingüística, la sociología y la
geografía, quienes solamente auxilian al historiador para complementar sus
investigaciones. Las segundas, las ciencias funcionales, se han formado en
función de los estudios históricos, sin tener una finalidad científica independiente.
Allí se encuentran la diplomática, la paleografía, la cronología, la epigrafía, la
neografía, la sigilografía o esfagística, la numismática, la heráldica, la genealogía
y la arqueología; relacionándose todas con las fuentes históricas. 5

Larelacióndelaarchivonomíaconotrascienciaslaencuentrasenelcapítulo1,inciso
1.1.

Bajo estos conceptos, podemos darnos cuenta que, si bien es necesaria la


colaboración de varias ciencias para que la archivonomía y la biblioteconomía
ordenen y tengan disponibles sus libros y archivos, no sería posible sin la
facultad de integrarlas a su trabajo como disciplinas en sí mismas. De ahí que
se tenga que realizar un estudio interdisciplinario.

6.2 LA DIVULGACIÓN DEL CONOCIMIENTO DE LA


ARCHIVONOMÍA Y DE LA BIBLIOTECONOMÍA Y SU
ASIMILACIÓN A LA VIDA CO
OTT I D I A N A I N T E L E C T U A L Y
ACADÉMICA

El individuo al pertenecer a la sociedad, necesita seguir ciertos patrones de


conducta, realizar un rol dentro del grupo y tener tareas específicas. Desde la
4 cf. Tanodi, Aurelio. op. cit. p 77
5 cf. Tanodi, Aurelio. op. cit. p 77

174
infancia comienza el proceso de socialización, consistente en promover las
condiciones sociales que favorecerán el desarrollo integral de su persona; es
decir, la misma sociedad deberá proporcionar formas, y unificar varios aspectos,
para que el individuo se integre a la sociedad.

En lo referente al aspecto psicológico y, siguiendo las diferentes teorías


existentes en la materia, cabe destacar que éstas se enfocan en afirmar que los
factores que intervienen en el desarrollo social pueden ser heredados por los
individuos desde los primeros años de vida, y luego, con las influencias
ambientales. Todo lo anterior, relacionado con la necesidad de participar
activamente en el desarrollo de un grupo humano.

Distintos autores mencionan que varias formas de acción propias de los


seres humanos, han sido adquiridas por “asociación a través de las situaciones
interpersonales” 6

En particular, el psicoanalista Freud se dedicó a estudiar el comportamiento


social de las personas, pues para él “las motivaciones dinámicas y complejas
[y] las fuerzas dinámicamente interrelacionadas explican el comportamiento
social manifiesto de un individuo” 7 además de los factores ambientales.

Por lo que respecta al desarrollo social, Watson en 1919, postuló que el


condicionamiento es una pieza clave para poder explicar el comportamiento
dentro de un grupo ya que “las acciones de una persona son [...] en su totalidad
el producto de experiencias condicionantes,” 8 por lo cual un individuo requiere
necesariamente experiencias externas que le ayuden al desarrollo de sus
facultades.

Por otra parte, si se revisan investigaciones realizadas en niños, sabemos


que desde su nacimiento presentan sensibilidades y diferentes reacciones ante
la estimulación; por lo que debe ponerse especial atención en los procesos de
socialización, pues de no ser adecuados, puede ocurrir un problema de
desadaptación social. Lo que aprendieron en esta primera etapa de desarrollo,
será fundamental en su integración a la sociedad.

Si desde la infancia no se proporcionan los elementos para adquirir


conocimientos, en la edad adulta será muy difícil educarlos nuevamente, de ahí
la importancia de no dejar a un lado la educación infantil.

Dentro del aspecto antropológico, la socialización también cubre un importante


campo al denotar “el proceso por el cual se transmite la cultura de una generación

6 Sillis, ibid. p 8
7 ídem. p 8
8 ídem. p 8

175
a la siguiente. [Se ha definido también como ] la descripción de la incorporación
de una persona nueva a un grupo, y su transformación en un adulto capaz de
responder a las expectativas tradicionales de su sociedad respecto de una
persona de su edad y sexo” 9 Es decir, hay una necesidad explícita de retomar
los elementos culturales de la comunidad en que vive para ayudar en su
socialización.

Diversidad de teorías tratan sobre este aspecto antropológico, entre ellas la


teoría del aprendizaje , pero no son suficientes los datos que se obtienen , ya
que en el momento de dar interpretación a lo que se ha estudiado, son muchas
las preguntas que surgen y no se pueden responder, pues esta teoría se
fundamenta principalmente en experimentos dentro de un laboratorio, sin
apoyarse en hechos reales.

De este modo, si bien es necesario conocer los factores antropológicos que


intervienen en la socialización de las personas, también deben ser demostradas
con anterioridad las teorías que se presentan únicamente en un plano
experimental medible.

La socialización era un “efecto de los sistemas de conservación y una causa


de los sistemas proyectivos”. 10

En la actualidad esto ha cambiado. Diferentes factores están interviniendo


hoy en día. En este proceso tiene mucha relación la educación, las formas de
castigo o de premiación, el indicarnos desde nuestro nacimiento, comenzando
con el trato, nuestro rol social correspondiente de acuerdo al sexo, edad, moral,
estatus económico y político, y la forma de responder a los factores que
intervienen desde el exterior.

Estudios comparativos en la búsqueda de una forma de socialización


específica, señalan que la socialización es un efecto de las variables de los
sistemas de conservación de los individuos dentro de la sociedad.

También se han hallado las siguientes asociaciones: del grado de indulgencia


con que se trate a los niños, se puede deducir el número de mujeres existentes
en el hogar.

No obstante, en el campo de la socialización, “no se han realizado estudios


comparativos a gran escala, con métodos de obtención de datos y de repetición
cuidadosamente controlados y con una muestra de sociedades lo suficientemente
amplia como para someter seriamente a prueba una hipótesis.” 11

9 Sillis, op. cit. p 16


10 Sillis, op. cit. p 18

176
En la actualidad, “la sociedad se enfrenta con la tarea de socializar a los
niños que son miembros de ella, haciendo que asimilen la cultura básica [y]
proporcionar una socialización adicional a sus miembros, según estos van
ocupando diferentes estatus a lo largo de las distintas etapas de su vida.” 12 Así,
la sociedad se encarga de la socialización de los individuos desde la infancia,
para que ellos adquieran la cultura prevaleciente mediante instituciones formales
como son la familia, las escuelas, las religiones, los medios de comunicación,
por mencionar algunos.

Además, existe la resocialización, enfocada a la socialización del adulto. La


dificultad para aplicar este factor, radica en que lleva mucho tiempo el cambio
de condición y, porque abarca “la rehabilitación de delincuentes adultos, la
reeducación del delincuente juvenil mediante la manipulación de su medio
ambiente y la labor terapéutica desarrollada con los neuróticos de la clase
media,” 13 con el objeto de corregir la socialización anterior no aprobada por el
grupo.

La resocialización también es necesaria cuando se deben cambiar los mitos


aprendidos en la niñez, por una apropiación más real de la vida, pues dichos
mitos que son evidentemente funcionales para mantener la estabilidad durante
la primera fase de vida, es preciso disiparlos más tarde para dar pie a un papel
social adulto.

Resulta evidente que la socialización de los adultos tiene ciertos límites


dependiendo de las capacidades biológicas de cada individuo y de todo lo
aprendido durante la niñez. Sobre este campo, la sociedad no ha previsto la
necesidad de dedicar más tiempo y atención a la remodelación de las
motivaciones de los adultos y de los niños, probablemente por considerar que
las instituciones de socialización (familia, escuela, religión) se bastan para ello.

Como ya te habrás dado cuenta, los archivos y bibliotecas han sido


fundamentales en el desarrollo del conocimiento del ser humano, además,
gracias a los avances en materia de ciencia y tecnología, la sociedad ha
cambiado y, en materia económica también. Esto viene a ser como una cadena.
Por ejemplo, un investigador desea desarrollar un nuevo tipo de cinta de video
dirigida a la industria fílmica, ¿qué hace?

a) Investiga en la biblioteca o el archivo de patentes para saber ¿cómo se


hicieron los actuales?, ¿de qué están compuestos?, ¿quién los diseñó?,
¿cuánto tiempo se tardó?, ¿con qué equipo?, los costos ¿a cuánto

11 ídem, p. 19
12 ibid, p 25
13 ídem. p 26

177
ascendieron?

b) A partir de la compilación de sus datos, diseña otro medio, como es el


disco láser; del cual investiga los costos, el equipo necesario, el personal
que requiere para facilitar el logro de su objetivo y la empresa que lo va
a patrocinar.

c) Concluye y presenta el nuevo producto con costos más bajos,


características maleables, para ser usado con otro soporte.

d) Este nuevo disco se lanza al mercado cambiando la idea de ver las


películas en casa con mejor imagen y sonido, y abre un nuevo mercado
económico para este producto.

Esta nueva forma de vida también ha provocado cambios como ya has


descubierto en la explosión de la información, enfatizando naturalmente en su
procesamiento para tener elementos de acceso que nos permitan su
recuperación.

En la lectura de los capítulos anteriores notaste que la divulgación en el área


de los archivos y bibliotecas ha utilizado varios canales como revistas, libros,
congresos, cursos y conferencias; algunos han sido formales y otros informales.
Ello se debe a que la imagen ha cambiado y tú, al prepararte para trabajar como
archivista o bibliotecario, debes conocer qué se espera en la prestación de tus
servicios en ambas unidades de Información.

Ahora realiza las últimas actividades de la guía.

Actividad 22

Te invito a leer “El archivista en la era de la Información...” ponencia presentada

178
por la licenciada Leonor Ortíz Monasterio en 1992, pág.113-124, en el I Congreso
sobre administración de documentos del Departamento del Distrito Federal. En
el Primer Coloquio: el futuro de la formación profesional del bibliotecario, de
1996 se presentaron dos ponencias de interés “La Biblioteca Electrónica” del
maestro Miguel Ángel Arreola González; pág.23-35; ponencia presentada en el
Coloquio sobre el futuro de la Formación Profesional del Bibliotecario; y “Retos
actuales de las Bibliotecas...” del maestro. Alvaro Quijano Solís, pág. 46-52.

Al finalizar las tres lecturas, contesta este cuadro.

ARCHIVISTA
BIBLIOTECARIO

CONCEPTUALIZACIÓN
CONCEPTUALIZACIÓN

CONOCIMIENTOS CONOCIMIENTOS

HABILIDADES HABILIDADES

ACCIONES A DESARROLLAR ACCIONES A


DESARROLLAR

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos

Actividad 23

En los albores del siglo XXI, se modifica completamente la concepción del


archivo. Recuérdalo, si eres de esa área también manejas documentos a través

179
de redes y bancos de datos. Ve la película “FUGITIVO FUTURO” Dir.
FUGITIVO DEL FUTURO
Robert Loo, Estados Unidos 1996, clasificación “B”, con la actuación de Keanu
Reeves. En ella encontrarás cómo podrán consultarse los archivos a través de
la realidad virtual (un tema tan de moda).

Si escogiste esta área, prepárate para aprender y estar listo para el nuevo
milenio.

Argumenta por escrito tu punto de vista en relación a los beneficios y las


desventajas de la aplicación de esas tecnologías en México, incluyendo la
problemática de actualización de los recursos humanos necesarios para tal
efecto.

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos

!MUY BIEN¡ REALIZASTE LA ÚLTIMA ACTIVIDAD

A U TTO
OEV
VAA L U A C I Ó N C O N F I N E S D E A C R E D I TTA
ACIÓN

UNIDADES 5 Y 6

Elabora un cuadro sinóptico en el que se delimiten las semejanzas y

180
diferencias entre el uso de la información en la archivonomía y la biblioteconomía,
incluyendo para cada caso, el perfil de la población usuaria y los paradigmas
sobre los que se fundamenta el servicio.

¿Qué es interdisciplinariedad?

¿Cuál es la importancia de la interdisciplinariedad en nuestra época? y ¿cuál


será en el futuro?

¿Cuál será el perfil del profesional en los albores del siglo XXI que ponga en
acceso la información a los usuarios

a) en el archivo?

b) en la biblioteca?

Desde el punto de vista humanístico, ¿cuál es la importancia de la archivonomía


y la biblioteconomía?

Envía a tu asesor
asesor,, no olvides anotar tus datos

!BIEN HECHO¡

Llegaste al final de esta guía, sigue adelante con las demás materias y pon mucho
entusiasmo para que termines pronto tu carrera

BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

UNIDAD 6

MOLINA Campos, Enrique


Enrique. Teoría de la biblioteconomía.—España. Universidad de Granada,
1995.

RENDON, Miguel Ángel. “Las tareas de la fundamentación de la bibliotecología”, en:


Investigación bibliotecológica — México: UNAM, CUIB 1994, vol. 8, no. 17. pp 4-9

181
SILLIS, David
David. Enciclopedia de las Ciencias Sociales. España. Ed. Aguilar, vol. 6

TANODI, Aurelio
Aurelio. Manual de archivología hispanoamericana. Teorías y principios. —
España: Universidad Nacional de Córdoba. 1961

182
GLOSARIO
“No basta con alcanzar la sabiduría,
esprecisosaberutilizarla”
Marco Tulio

ARCHIVÍSTICA: Disciplina que trata de los aspectos teóricos y prácticos


(tipología, organización, funcionamiento, planificación, etc.) de los archivos y el
tratamiento archivístico de sus fondos documentales 1 .

Es el conjunto de conocimientos que hacen a la organización de los archivos


en sus aspectos históricos y modernos. Los estudios sobre los archivos históricos
constituyen una disciplina auxiliar de la historia, los archivos modernos se tratan
conforme a principios de avanzada tecnología. 2

ARCHIVO: Según el diccionario puede referirse al mismo tiempo: a) al


edificio que contiene los documentos, b) al imnueble que los guarda, continente,
c) o a los documentos conservados, contenido.

Se ha dicho que ARCHIVO es la suma de tres elementos: documentos +


organización + servicio. Archivo es uno o más conjuntos de documentos, sea
cual sea su fecha, su forma y soporte material, acumulados en un proceso
natural por una persona o institución pública o privada en el transcurso de su
gestión, conservados, respetando aquel orden, para servir como testimonio e
información para la persona e institución que los produce, para los ciudadanos
o para servir de fuentes de/para, la historia.

El orden es una cualidad esencial en el concepto de archivo, pues los


documentos en el momento de su producción lo hacen en forma ordenada,
siguiendo un proceso lógico de gestión, pero es frecuente que este orden se
deshaga al llegar el expediente a su meta administrativa.

El servicio es otra de las finalidades de un archivo. Este servicio es doble en


la forma y en el beneficiario. Los documentos de archivo actúan como testimonio
ofreciendo pruebas, justificantes, para garantizar los derechos de la
administración y los administrados, y ofrecen información facilitando
antecedentes para agilizar una gestión o como fuente de historia. La
administración y la investigación son los beneficiarios inmediatos. La garantía
jurídica de las instituciones y de los administrados es otra. Las instituciones
1 Diccionario de terminología archivística. España: Dirección de Archivos Estatales, 1993. p
20
2 Couture de Troismonts, R. Manual de técnicas en documentación. p 12

183
siempre se han sensibilizado al organizar sus archivos y conocer sus antece-
dentes, títulos y privilegios. 3

ARCHIVOS ADMINISTRATIVOS: Todo archivo que reúne los documentos


que corresponden a cualesquiera de las tres etapas de su ciclo vital (archivo de
gestión, archivo central, archivo intermedio). 4

ARCHIVO HISTÓRICO: Dentro del ciclo vital de los documentos, es aquel al


que se ha de transferir desde el archivo intermedio la documentación que deba
conservarse permanentemente, por no haber sido objeto de dictamen de
eliminación por parte de la Comisión Superior Calificadora de Documentos
Administrativos. También puede conservar documentos históricos recibidos
por donación, depósito, adquisición, etc. 5

BIBLIOTECA: Colección de documentos, catalogados de acuerdo con un


sistema dado y puestos a disposición de los usuarios para su consulta. Tiene
como finalidad conservar los materiales documentales y facilitar su uso para
ello, selecciona, adquiere, organiza, almacena, promueve, interpreta, presta,
reproduce, controla e incluso descarta materiales documentales. 6

María de la Luz Arguinzóniz nos dice que la palabra biblioteca “se aplica a la
institución dedicada no sólo a conservar, sino también a difundir en forma
dinámica los conocimientos en beneficio de un conjunto de seres humanos. Por
extensión, este término se aplica también a una colección más o menos selecta
y numerosa de libros catalogados y clasificados de acuerdo con un sistema
determinado y que se ha puesto a disposición de los lectores, de manera que
los conocimientos contenidos en dichos libros puedan ser difundidos y
aprovechados”7

BIBLIOTECA NACIONAL: Definida por la UNESCO en su 16ª Conferencia


General, celebrada en 1970. Sobre el tópico señala: “Las bibliotecas que,
cualquiera que sea su denominación, son responsables de la adquisición y
conservación de ejemplares de todas la publicaciones impresas en el país, y
que funcionen como bibliotecas “de depósito” en virtud de disposiciones sobre
el depósito legal o de otras disposiciones. Normalmente pueden desempeñar
también algunas de las funciones siguientes: elaborar una bibliografía nacional;

3 Novoa, Miguel Angel. Principios de bibliografía y archivística


archivística.. España: Universidad de
Santiago, p 166
4 Diccionario de terminología archivística
archivística.. op. cit. p 20
5 ibídem. p 23
6 Cámara de Diputados. Glosario de los términos más usados en las bibliotecas
bibliotecas.. México:
Biblioteca del H. Congreso de la Unión, 1992. p 10
7 Arguinzóniz, María de la Luz. Guía de la biblioteca: funciones y actividades
actividades.. México:
ANUIES, Trillas, 1991. p 29

184
reunir una colección amplia y representativa de obras extranjeras que también
comprenda libros relativos al propio país; actuar como centro nacional de
información bibliográfica; compilar catálogos colectivos; publicar la bibliografía
nacional retrospectiva. Las bibliotecas tituladas “nacionales” que no
correspondan a esta definición, no deberían clasificarse en la categoría de
bibliotecas nacionales” 8

BIBLIOTECA UNIVERSITARIA: La American Library Association la define


como “una combinación orgánica de personal, colecciones e instalaciones cuyo
propósito es ayudar a sus usuarios en el proceso de transformar la información
en conocimientos”9

Es considerada como el corazón de una universidad pues apoya la realización


de sus tareas fundamentales: docencia, investigación y difusión de la cultura.
“Presupone también algo obvio: el conocimiento se produce desde la información,
lo que significa que la biblioteca hace a la universidad. Si entonces se acepta
que las funciones de producir, enseñar a producir información científica,
humanística, social y tecnológica son propios de la universidad, entonces será
evidente la importancia de la institución mediadora en este proceso informativo:
la biblioteca”10

BIBLIOTECA ESPECIALIZADA: “Esta denominación responde a aquellas


bibliotecas, centros de documentación o centros de información (nos referimos
a estas instituciones indistintamente), que aglutinan, tratan y difunden información
relativa a un tema o a un grupo de temas afines. Normalmente se tratará de
bibliotecas vinculadas a centros de investigación, organizaciones industriales
o culturales, laboratorios, asociaciones profesionales, departamentos
gubernamentales y todo tipo de instituciones que desarrollan su trabajo en un
ámbito determinado. La misión principal de estas bibliotecas será proporcionar
información a las personas que trabajan en esos centros, para que puedan
desarrollar adecuadamente sus estudios e investigaciones”. 11

BIBLIOTECA PÚBLICA:La IFLA elaboró un nuevo texto sobre el manifiesto


de las bibliotecas públicas aprobado por la UNESCO en 1994, del cual se
reproducen a continuación partes del mismo:

“La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de los individuos


son valores humanos fundamentales. Estos sólo podrán alcanzarse mediante la
capacidad de los ciudadanos bien informados para ejercer sus derechos
democráticos y desempeñar un papel activo en la sociedad. La participación

8 Orera, Luisa. Manual de biblioteconomía. España: Síntesis, 1996. p 325


9 ibídem
ibídem.. p 363
10 ibid
11 ibídem p 380

185
constructiva y la consolidación de la democracia dependen tanto de una
educación satisfactoria, como de un acceso libre y sin límites al conocimiento,
el pensamiento, la cultura y la información.

La biblioteca pública, puerta local hacia el conocimiento, constituye un


requisito básico para el aprendizaje a lo largo de los años, para la toma
independiente de decisiones y el progreso cultural del individuo y los grupos
sociales.

Este manifiesto es proclama de fe de la UNESCO en la biblioteca pública


como una fuerza viva para la educación, la cultura y la información y como un
agente esencial para el fomento de la paz y del bienestar espiritual a través del
pensamiento de hombres y mujeres.”

BIBLIOTECOLOGÍA: Ciencia que estudia los aspectos bibliológicos y


documentológicos de las bibliotecas. (sinónimo: ciencia bibliotecaria)

Generalidades. Según Buonocore, “este término ha sido propuesto entre


nosotros por Ernesto G. Gietz... el término es, indudablemente afortunado,
habiendo adquirido carta de la naturaleza en la literatura de la materia y en la
nomenclatura de algunas entidades oficiales”. Sin embargo la utilización por
primera vez del término bibliotecología no se debe a Gietz, pues, según hace
notar Buonocore, el italiano Giuseppe Fumagalli la había empleado cuando
menos en 1940, solo que haciéndola sinónima de biblioteconomía. 12

Tiene por objeto crear los instrumentos de trabajo que permiten, mediante la
aplicación de principios normativos, resolver los problemas que se presentan
para la organización y el buen funcionamiento de las bibiliotecas, en sus
aspectos humanos, científicos y técnicos. 13

Conjunto sistemático de conocimientos relativos a los materiales documen-


tales y a la biblioteca. 14

BIBLIOTECONOMÍA: Ciencia de la información que comprende los conoci-


mientos teóricos y técnicos relativos a la conservación, organización y
administración de una biblioteca. Buonocore afirma que entre bibliotecología y
biblioteconomía existe una relación de género a especie: “la primera es el todo;
la segunda simplemente una parte”. La Academia Española considera a la
primera una ciencia, y a la segunda, un arte. 15

12 Martínez de Souza, José. Diccionario de bibliotecología y temas afines. p. 103


13 Couture de Troismots, Robert. Manual de técnicas de documentación
documentación.. Argentina: Marymar,
1975, p 8
14 Cámara de diputados. op. cit
cit.. p 11

186
CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN: Disciplina que trata de la teoría y práctica
de la recolección, tratamiento y transmisión de la información, así como de la
gestión de los sistemas de información. Comprende a la archivística y a la
biblioteconomía.

Es un término conflictivo pues, quienes se dedican a la clasificación, guarda,


custodia, tratamiento, etcétera, de la información contenida en soportes muy
variados, que son los archivistas, bibliotecarios, museólogos, etcétera, así
como los que descifran y estudian soportes y medios antiguos para la transmisión
de la información, como codicólogos, epigrafistas, paleógrafos, etcétera, y los
que tratan esa información por medio de la informática y de los computadores,
creen que éstas también son ciencias de la información. 16

Es una rama de la investigación que toma su substancia, sus métodos y sus


técnicas de diversas disciplinas, para llegar a la comprensión de las propiedades,
comportamiento y circulación de la información. “Estudia los fenómenos de la
comunicación y de las propiedades de los sistemas de comunicación” (Rees,
Saracevic)

H. Borko define la ciencia de la información como una ciencia interdisciplinaria


que investiga las propiedades y el comportamiento de la información, las
fuerzas que gobiernan el flujo y el uso de la información, así como las técnicas,
tanto materiales como mecánicas, del pensamiento de la información para un
óptimo almacenamiento, recuperación y diseminación. 17

INFORMÁTICA: Es el tratamiento lógico y automático de la información


disponible sobre un sistema complejo, en un instante dado. 18

DEPÓSITO LEGAL: Consiste en la obligación por parte del editor de una


obra, de entregar sin cargo a una repartición especialmente creada para este
objeto, cierto número de ejemplares para la misma, con el propósito de garantizar
los derechos de autor sobre su obra y los del editor sobre su edición. 19

DERECHOS DE AUTOR: Los que conceden las leyes vigentes, tanto de


carácter personal como de carácter pecuniario al autor o autores de una obra
literaria o artística. 20

DIPLOMÁTICA: Es la disciplina que tiene por objeto el estudio y crítica de la


tradición, forma y elaboración de los documentos escritos resultantes de acciones
15 Martínez de Souza, José. op. cit
cit.. p 103
16 ibid
17 H. Borko. Information science: What is it? U.S.A: American Documentation. January, 1968.
p9
18 Couture. op. cit
cit.. p 7
19 Buonocore, Domingo. Diccionario de bibliotecología
bibliotecología.. Argentina: Marymar, 1968. p 160

187
jurídicas y actividades administrativas, realizadas por personas físicas o
jurídicas. 21

DOCUMENTACIÓN: Paul Otlet (1934), la define como el establecimiento,


investigación, reunión y utilización de los documentos. Comprende además las
siguientes ramas: bibliotecología, museología, archivística y documentología. 22

DOCUMENTO: (del latín documentum y éste de docere enseñar, instruir)


Expresión del pensamiento (biografía, relato, texto laudatorio, etc.) por medio
de signos gráficos (letras, dibujos, pinturas, etc.) sobre un soporte (piedra,
pergamino, papel, lienzo, película, cinta, etc.). Información registrada que se
considera una unidad en un proceso de documentación. En archivística,
documento es un conjunto constituido por un soporte y la información que
contiene, utilizable con fines de consulta o como prueba. 23 Toda expresión en
lenguaje natural o convencional y cualquier otra expresión gráfica, sonora o en
imagen recogidas en cualquier tipo de soporte material, incluso los soportes
informáticos. Un documento de archivo es el testimonio material de un hecho o
acto elaborado de acuerdo con unas características de tipo material y formal. 24

DOCUMENTOLOGÍA: Es el estudio de los mejores métodos para la creación


de documentos iniciales, la investigación de los hechos, las ideas, objetos,
documentos y servicios de documentación; para reunir, conservar, clasificar y
ordenar los documentos; para la producción de documentos secundarios o
derivados, coordinar los trabajos y los organismos; sistematizar las técnicas,
métodos y doctrinas; organizar redes nacionales e internacionales de
documentación.

Estudia los mejores métodos de trabajo para la creación y funcionamiento de


los centros de documentación y de todos los sistemas comunes a las distintas
disciplinas de la documentación. En cuanto se refiere al tratamiento de la
información se asimila a la ciencia de la información. 25

EXPEDIENTE: Es el conjunto de los documentos que se refieren a un solo


asunto -por lo general glosados- y constituye la historia de las gestiones y
tramitaciones relativas a él. 26

FONDO: Conjunto series generadas por cada uno de los sujetos productores
que conforman la estructura de un organismo en el ejercicio de sus
competencias.27
20 Cámara de Diputados. op. cit cit.. p 15
21 Diccionario de terminología ... op. cit. p 33
terminología...
22 Couture, op. cit
cit.. p 7
23 Martínez de Souza. op. cit
cit.. p 284
24 Diccionario de terminología ... op. cit. p 33
terminología...
25 Couture, op. cit
cit.. p 7

188
FONDO DOCUMENTAL: El conjunto de documentos existentes en un centro
es lo que constituye su fondo documental, sobre el cual se realizan las
operaciones intelectuales y materiales necesarias para que ese proceso de
comunicación y difusión sea posible, y es el primer paso necesario para
constituirse como tal. 28

MUSEOLOGÍA: Aplica para los museos los mismos principios que fueran
enunciados para la bibliotecología. 29

PRINCIPIO DE PROCEDENCIA: Puede definirse como aquél según el cuál


cada documento debe estar situado en el fondo documental del que procede, y
en éste fondo en su lugar de origen.

Este principio determina la condición esencial del archivo: su organización,


resultado de la clasificación y de la ordenación. Además esto obliga no sólo en
el momento de la sistematización y de la clasificación, sino también en el de la
descripción.30

REGISTRO: Documento sobre el que se plasma la acción administrativa y


jurídica de control de la expedición, salida, entrada y circulación de los
documentos. Es un instrumento de control, normalmente en forma de volumen
que contiene la inscripción, generalmente numerada en orden cronológico, de
informaciones consideradas de suficiente interés como para ser exacta y
formalmente asentadas. Estas informaciones suelen proceder directamente de
los actos administrativos (por ejemplo, el Registro Civil) o de actos administrativos
ya reflejados en otros documentos a los que jurídicamente el registro puede
sustituir. 31

UNIDAD DOCUMENTAL: Elemento indivisible de una serie documental que


puede estar constituido por un solo documento o por varios que formen un
expediente.32

VALORACIÓN: Fase del tratamiento archivístico que consiste en analizar y


determinar los valores primarios y secundarios de las series documentales,
fijando los plazos de transferencia, acceso, y conservación o eliminación total
o parcial.33

26 Pérez Galaz, Juan de Dios. Elementos de archivología: manual de divulgación. México:


Imprenta universitaria, 1952, p 101
27 Diccionario de terminología, op. cit. p 36
28 Novoa. ibid. p 16
29 Couture, op. cit. p 7
30 Novoa, ibid
ibid.. p 166
31 Diccionario de terminología, op. cit. p 47

189
BIBLIOGRAFÍA C O N S U LLTT A D A

GLOSARIO

ARGUINZÓNIZ, María de la Luz


Luz. Guía de la Biblioteca: funciones y actividades., México,
ANUIES, Trillas, 1991. 109 p.

H. BORKO
BORKO. Information science: What is it? American Documentation. January 1968

32 ibídem
ibídem,, p 55
33 ibídem
ibídem,, p 58

190
COUTURE DE TROISMONTS, Robert
Robert.. Manual de técnicas en documentación. Argentina,
Marymar, 1975. 203 p.

Diccionario de Terminología archivística. España: Dirección de Archivos Estatales, 1993, 59


p.

Cámara de Diputados Glosario de los términos más usados en las bibliotecas. México:
Biblioteca del H. Congreso de la Unión, 1992. 30 p.

MARTÍNEZ de Souza, José


José. Diccionario de bibliotecología y temas afines.

NOVOA, Miguel Angel


Angel. Principios de bibliografía y archivística
archivística. España: Universidad
de Santiago.

ORERA Orera, Luisa


Luisa. Manual de biblioteconomía. España: SÍNTESIS, 1996. 509 p.

PÉREZ Galaz, Juan de Dios


Dios. Elementos de archivología: manual de divulgación. México:
Imprenta universitaria, 1952

191