Está en la página 1de 3
BULTMANN Y SU APORTACION A LA CRISTOLOGIA Para comprender la aportaci6n cristol6gica de Bultamn —conocido tedlogo alemén de religién luterana~ creo que es necesario hacer previamente dos consideraciones. La primera es que historicamente la posici6n teérica de Bultmann ante el problema cristol6gico se presenta como una reaccién ante las tendencias en boga en su época que pretendfan hacer una verdadera biograffa de Jestis a base de los Evangelios. La segunda es que Bultmann, a lo largo de su vida, su intencién esencial y bésica no es tanto hacer eristologfa sino clarificar el qué es lo que se cree, Lo que a Bultman le preocupa y desea descubrir y poner en claro definitivamente es saber en qué consiste el acto de fe de un cristiano. Dentro del encuadre de estas dos consideraciones ya podemos hablar de Bultmann 'y de sus aportaciones a la Cristologfa, las cuales —atn no siendo su preocupacién esencial- han sido realmente importantes y_ han revolu- cionado realmente su estudio. Bultmann revolucioné esta ciencia no pretendiéndolo. Bultmann, a base de un estudio hermentutico de los textos del Nuevo Testamento y de la historia de sus formas y de su redaccién, pone de manifiesto que estos textos no son “textos historicos” en el sentido de meras crénicas asépticas sobre unos determinados hechos acaecidos, sino que son expresiones de fe de distintas comunidades cristianas, refle- jando el ambiente y los problemas de la propia comunidad. Testimonian la fe en Jestis de diferentes comunidades de creyentes y por ello son transmitidos por la forma de la 2 tradici6n oral, hasta que un miembro de la misma comunidad Jos pone por escrito. Por otra parte, afirma Bultmann, estos textos no nos dan, ni pretenden darmos, una imagen del Jesiis histérico. Pero todos estos escritos son producto de una fe ‘comunitaria y la expresan de la tinica forma en que es posible expresarla, es decir, utilizando el utillaje intelecutal de que disponen y que usa en aquel momente cualquier autor literario (igual que nosotros ahora para expresar una idea lo hacemos utilizando el utillaje intelectual del que hoy dia disponemos y usamos), instrumental constituido por miilti- ples elementos, pero siendo los esenciales, entonces, la cultura de tipo helenfstico, la tradicién hebrea y la mitologta helénica, Y con toda esta carga cultural de su época y de su ambiente, con todos estos “pre-juicios” redactan estos escritos, los cuales por definicién no serén, no son “teologtas sisteméticas” sino que son “mitos”, entendiendo este vocablo tn su acepcién positiva, y “legandas”, en cl sentido literal, sea, algo para ser leido, para leerlo a la comunidad! Entonces, sigue Bultmann en su raciocinio, nosotros no somos una comunidad del siglo 1, ni usamos el mismo utillaje intelectual para expresamos, luego al leer estos textos del Nuevo Testamento los entendemos mal, pues no estamos en aquella situaci6n, y por tanto lo que debemos hacer es “‘desmitologizar estos textos”. Los escritos en cuesti6n estén redactados en funcién de la mentalidad de una época en gran parte mitolégica y este proyecto y deseo de desmitologizacion consistira en man- tener la pureza de Ja Palabra de Dios expreséndola en un Ienguaje propio del hombre de hoy, pues el lenguaje de dichos textos es la envoltura de la Palabra de Dios que sale al encuentro del hombre. * Pero si tenemos que expresarla,con un lenguaje nuestro, Jo que en realidad vamos a hacer —y estamos haciendo— ser 3 no un quitar Jos mitos sino trasladar el contenido de los textos a nuestros mitos actuales, No podemos destruir os mitos y quedaros con el contenido textual inexpresable, pues un “mito” “per se”, por definicién, no se puede destruir para explicarlo con lenguaje exacto, sino que hay que expresarlo con otro mito, del mismo modo que una idea s6lo se puede expresar por medio de otras ideas. Debemos expresar el contenido esencial de los textos del Nuevo Testamento con nuestro lenguaje y con nuestros mitos de ahora, que los hay ciertamente y muchos. Y esto es urgente y totalmente necesario. El resultado de estas consideraciones, puestas de relieve por Bultmann, fue que se cre6 un desencantamiento general respecto a los Evangelios y una ““desconsideraci6n” en. relacién con la realidad historica de Cristo. Pero esto no significa que todo lo que nos digan estos escritos sobre Jess sea falso, no verdadero. Afirmar esto ser4 situarse en el extremo contrario; todo lo que dicen de Jestis es “histérico”, © todo lo que dicen de Jestis es “no hist6rico”. Lo cierto es que con los textos de los Evangelios se puede llegar al estudio hist6rico de Cristo. Y podrfamos distinguir asf 1) Estos textos en algunos casos nos dan “la mismtsima voz de Jess” y el cient{fico historiador ha llegado a veces a poder afirmarlo de un modo rotundo y a demostrarlo hist6rica y ciertamente; pero esto es necesario demostrarlo en cada caso pues en la mayorfa de ellos no se demuestra asf. 2) En otros casos los textos en cuesti6n nos dan “la mismisima intencién de Jestis’'; 16 que pretend{a al actuar 0 al hablar de aquel modo y en aquella ocasi6n, y se ha demostrado histéricamente su “pretension” en aquel_mo- mento. 4 3) Nés proporcionan también, y de un modo histérico, ~ el contenido basico de su predicacién: por ejemplo, hoy dfa no hay practicamente ningin exegeta que ponga en duda el contenido bésico de sus palabras en la Ultima Cena y en la plegaria del Getsemant. 4) Estos textos, en otras ocasiones, nos dan algunos determinados datos historicos sobre Cristo, bien precisos y coneretos y que Iuego se han demostrado de forma histérica 5) ¥ en otros casos nos proporcionan datos sobre Jests que no han sido demostrados historicamente hasta ahora. Pero de todo ello podemos concluir que atinque estos escritos no nos dan la “crénica” de los hechos de Jésus, sf podemos conocer por ellos la personalidad historica de Cristo. Son un medio que nos pueden llevar a la realidad concreta de Jestis y a conocer su intencionalidad basica. Los estudios de Bultmann produjeron un impacto impresionante en la hermenéutica del Nuevo Testamento y como decfamos— un “desencantamiento” general respeto a estos textos, desencantamiento que a la postre ha sido realmente positive y fructifero para el estudio serio y cientffico de los mismos, pues fue un desencantamiento necesario y que ha resultado Gtil. Paradéjicamente, Bultrhann, a quien sus estudios sobre el Nuevo Testamento y concretamente sobre los Evangelios le Mevaron a “un tomar menos en consideracion” a realidad hiist6rica de Jests respecto a como se habia tomado antes, le levaron a una “desconsideracién” de 1a realidad histérica de Jestis de Nazaret, por estos mismos estudios constituye para el futuro un hito esencial en la historia de la investigacién historica de Cristo, y aunque algunas de sus posiciones han sido reformadas por sus mismos discfpulos lo cierto es que su. aportacién a la Cristologfa ha sido esencial. Y es que cada Cristologfa, cada corriente cientffica y 18 autor toma unos puntos de vista distintos, destacando unos aspectos y dejando otros més olvidados, segtin le interesa, Bultmann insiste en la importancia del Jess de la fe y no en el aspecto del Jestis hist6rico. Pero en todo estudio cristo- Igico la diversa pluralidad de enfoques es positiva y enriquecedora, Dr. Juan Antonio Martt Bagué NOTA 1. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento el libro del Génesis es una forma de explicar el origen de todas las cosas, del mundo y del hhombre, « base del inotrumental intelectual de la €poca en que se scribe; es un “mito” en la acepeién originaria de este término. Lo que pretende explicar el Génesis y lo que es verdad es que el hombre viene de Dios, y esto es lo que quiere decir a través de Ia