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La Tradición

Los derechos patrimoniales pueden adquirirse de manera originaria o derivativa:


Originaria: la res nullius como la caza y la pesca

Derivativa: implica que la propiedad se encuentra radicada en cabeza de un sujeto


y que este trasmite a otro.

La adquisición derivativa de la propiedad es posible de dos formas

1- Intervivos: Supone dos sujetos actualmente vivos, la persona en que está


radicada la propiedad y a quien se transmite, en la transmisión entre vivos la
propiedad supone una sucesión jurídica pues en ella se realiza en dos casos:

a- acuerdo de voluntades entre el transmitente y el adquirente el cual el código


civil llama tradición.
b- Sin que medie la voluntad de las personas en cuya cabeza se encuentra
radicada la propiedad como sucede en la expropiación, en los remates forzados
del deudor incumplido y en este caso se necesita sentencia judicial.

2- Mortis causa: una persona que muere y en cuya cabeza se radicaba la


propiedad que es necesario transmitir a sus herederos, pero para ello existe un
modo especial que es la sucesión por causa de muerte.

EVOLUCIÓN:

Los romanos tuvieron un claro concepto de la propiedad pues para ellos quien
adquiría el conducto material es quien obtenía la posesión llamada Traditio. Sin
embargo no identificaron el poder de hecho sobre la cosa, o sea la posesión con el
derecho de propiedad, razón por la cual la Traditio romana se refiere a la
transmisión del poder de hecho.

Este concepto ha evolucionado a través de las legislaciones actuales y en virtud


de esa mudanza la tradición ha pasado a indicar simplemente la tradición por acto
entre vivos de la propiedad.

SENTIDO RESTRINGIDO DEL TERMINO TRADICIÓN ART. 740 DEL C. C.


Define la tradición como un medio de adquirir el dominio de las cosas y consiste
en la entrega que el dueño de ellas hace a otro, habiendo por una parte la facultad
e intención de transferir el dominio y por otra la capacidad de Intención de
adquirirlo.

OBSERVACIONES
1- El art. 740 se refiere a que la tradición es el modo de adquirir el dominio o la
propiedad, pero según este artículo, hace referencia solo a bienes muebles cuya
tradición se efectúa con la entrega, excluyendo a los bienes inmuebles cuya
tradición se hace con la inscripción en ORIP.

2- La tradición es la entrega que el dueño hace de una cosa al adquirente con


lo cual se revive el concepto romano de tradición.

3- Tanto la tradición de cosas muebles como inmuebles requiere la voluntad o


el acuerdo del tradente y el adquirente. La transmisión por acto entre vivos supone
que es voluntario, cuando se requiere al derecho patrimonial, pues nadie se
despoja de sus derechos contra su voluntad, ni nadie se obliga a recibir lo que no
quiere adquirir de lo que se concluye que la tradición se realiza mediante negocio
jurídico.

Es la manifestación de un negocio jurídico bilateral pues exige dos declaraciones


de voluntad: la del tradente, que es la intención de transferir el dominio y el
adquirente la intención de adquirirlo.
Es una convención y como tal, es un negocio jurídico bilateral que crea, modifica o
extingue obligaciones.

LA TRADICIÓN COMO NEGOCIO JURÍDICO

Convención que solo crea obligaciones se llama contrato art.1495 del C. C.


La TRADICIÓN es una convención que tiene como fin extinguir una obligación
emanada del título.

El título ordena al vendedor la entrega de la cosa y la tradición cumple con ese


mandato.
Por la tradición se adquiere el derecho real sobre cosas singulares,
excepcionalmente cosas universales, como en la compraventa de derechos
herenciales.

REQUISITOS DE LA TRADICIÓN

1- CAPACIDAD: Tanto para el adquirente como para el tradente deben ser


capaces de obrar y sus declaraciones de voluntad deben estar libres y recaer
sobre un objeto real y lícito. La capacidad se requiere por norma general en los
mayores de 18 años excepto los que la ley declare incapaces art. 1502 y 1504 del
C. C. Tanto el adquirente como el tradente pueden estar representados bien sea
convencional o legalmente, los incapaces pueden estar representados por el
padre de familia o curador y los capaces por sus respectivos mandatarios
mediante contrato de mandato art. 1630.

2- DECLARACIONES DE VOLUNTAD: Para que la tradición sea válida debe


ser hecha voluntariamente por el tradente o su representante legal y debe haber
consentimiento libre de vicios en el adquirente también, pues se requiere del
concurso de dos voluntades, esto es, el consentimiento, el cual debe estar libre de
todo vicio, error, dolo y violencia. En materia de tradición se distinguen 3 clases de
error:

a- Error en el objeto. Este error en cuanto a la identidad de la especie que debe


entregarse, anula la tradición. Art. 1510 y 746 C.C.

b- Error en la persona. Art. 1512 C.C. Se refiere a la Identidad física de la persona


a quien se entrega. Si se entrega a otra persona, la tradición es nula. Si el error
recae solo sobre el nombre, la tradición es válida.

c- Error en el título. Art. 747 C.C. Se pueden dar dos situaciones: 1) Se hace
compraventa y se entiende donación. 2) Presto un bien y se entiende donado.
En cuanto al dolo y la violencia, se resume en que por regla general ningún
tradente puede ser violentado e inducido mediante engaños a desposeerse de su
propiedad y ningún adquirente puede ser forzado a recibir en la misma forma.

En las Ventas Forzadas, el tradente es la persona cuyo dominio se transfiere y el


juez es su representante legal.

3- EXISTENCIA DE UN TÍTULO TRASLATICIO DE DOMINIO QUE GENERE


UNA OBLIGACIÓN DE DAR: La tradición es una especie de cumplimiento de
pago pues soIo se cumple cuando se paga por el deudor quien era el que estaba
obligado art. 1626, 1627, 751 y 745 del C. C. Ese título contiene la obligación de
dar.

El título es un fenómeno jurídico que antecede necesariamente al modo. Si se


entrega un bien antes de celebrar el contrato, esa entrega no puede ser tradición
por cuanto no tiene el título como antecedente.

Mientras no opere la tradición, aun realizado el título, el trasferente sigue en su


calidad de propietario y por tanto, las acciones emanadas de este derecho, solo a
él le conciernen.

En el lapso comprendido entre la celebración del negocio jurídico y la tradición, el


vendedor puede disponer de su derecho (hipotecar, dar en prenda, constituir
servidumbre y aun vender a otro). En este caso el comprador afectado tiene
acción de indemnización de perjuicios contra el vendedor. No procede la acción
reivindicatoria, ya que no es el titular del derecho real.

4- ENTREGA DE LA COSA: No obra de igual manera la tradición en los


bienes muebles y en los inmuebles. Para transferir la propiedad en los bienes
muebles, se requiere la entrega material, un desapoderamiento visible y real de la
cosa (art. 740 C.C.) En cambio la tradición del dominio de los bienes inmuebles,
se efectúa por la inscripción del título en la ORIP. (Art. 756 C.C.)

En tratándose de bienes muebles, la entrega material y tradición son conceptos


iguales (art. 754 C.C.: Real, permitiéndole la aprehensión material; Longo manu.
señalamiento de la cosa; Simbólica, entregando las llaves del granero; Entrega
entendida, el tradente se obliga a poner la cosa a disposición del adquirente en
determinado lugar; Brevi manu. de tenedor paso a propietario, evita la doble
entrega y supone que se ha realizado; Constitutum possesorium, de propietario
del bien, paso a tenedor].

En el caso de bienes inmuebles, la entrega material es una obligación derivada del


título que nada tiene que ver con la tradición. Pues nadie puede transmitir a otro
un derecho que no tiene, ni uno de mejor calidad al que se encuentre radicado en
su cabeza Art. 752.
Existe una excepción a este principio que es la teoría de los derechos aparentes
en la cual puede adquirirse una posesión de propietario cuando el transmitente es
poseedor en nombre ajeno, (mero tenedor), o una posesión de buena fe art.752,
753 C. C. en este caso la tradición da al adquirente la posibilidad de ganar el
derecho de dominio por prescripción.

En las cosas muebles adquiridas en establecimientos públicas en el sistema


Franco, Germano y en Italiano, y en la mayoría de los códigos actuales se dice
que la posesión de buena fe equivale a la propiedad, Art. 947 del C. C. El privilegio
de este artículo hace que en el comercio nadie reivindique cosas muebles
adquiridas según este articulo pues ello implica el comprarlos de nuevo.