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Universidad de Talca

Carrera de Psicología
Psicología social ll

Disonancia cognitiva e hipocresía

Resumen: La disonancia cognitiva es un fenómeno descrito por Festinger en los años ‘50, en el cual

ocurre una inconsistencia entre las creencias o actitudes y el actuar de las personas, lo que produce un malestar

en éstas, y un estado motivacional que busca reducirlo. De esta teoría surge el enfoque Aronson, que toma estos

preceptos y se enfoca en la conducta proactitudinal, llamado inducción a la hipocresía, la cual consiste en hacer

ver a las personas su falta de concordancia entre su conducta y actitud sobre un tema en particular. Esto resulta

en que las personas afectadas tienden a cambiar sus conductas para que estas sean acordes o concuerden con su

opinión. Las intervenciones de disonancia han sido utilizadas efectivamente en diversos campos para cambiar

conductas o actitudes en las personas, dentro de esto en el ámbito de sexualidad y uso de preservativos o los

trastornos alimenticios. El enfoque de inducción a la hipocresía, así mismo, puede ser una oportunidad para el

Chile actual, en el intento de reducir el número de contagios de VIH en el país.

Integrantes
Fuenzalida, Carla
Molina, Carlos
Pino, Yarixa
Villalobos, Valentina

Docente
Gallardo, Ismael

Ayudante
Giraud, Daniel

Talca, 15 de Septiembre 2017


Las personas suelen tener ideas que representan sus creencias acerca del mundo que

les rodea, también llamadas cogniciones. Usualmente suelen aferrarse y defender estos

ideales con determinación, incluso cuando hay pruebas de que estos no son correctos. Tal

fenómeno llevó a unos investigadores, en los años ‘50 del siglo pasado, a una secta ubicada

en la ciudad de Lake City, Estados Unidos, en la cual una mujer llamada Marian Keech, su

líder, insistía en que una inundación destruiría dicha ciudad un día 21 de diciembre. El

objetivo de estos investigadores era ver lo que sucedía a las personas de esta secta cuando

dicha catástrofe no sucediera. Este fenómeno fue llamado disonancia cognitiva, término

propuesto por el investigador Leon Festinger y sus colaboradores en el año 1956. Dicho

concepto hace alusión a un estado motivacional desagradable que da vigor y dirección a la

conducta, el cual se produce cuando existe una contraindicación entre las ideas o creencias de

una persona, es decir, existe una disputa entre lo que se hace y lo que se piensa acerca de un

tema (Festinger, 1956).

Debido a esto, los seres humanos siempre están en una constante búsqueda de

consistencia entre aquello que creen y la forma en cómo actúan antes estas misma creencias.

Sin embargo, existen excepciones en donde la inconsistencia entre lo que piensa y la forma

de actuar se hace presente y el sujeto tratará de alguna manera de reducir dicha

inconsistencia. Si no se logra reducir, la persona llegará a sentir una incomodidad

psicológica, que eventualmente generará malestar (Ovejero, 1993).

La disonancia podría ser entendida como un motivador desagradable, el cual llevaría

al individuo a tener la energía para tratar de reducir o eliminar la incomodidad propia

generada por ésta. Así, se pueden establecer tres maneras distintas para reducirla: la primera

plantea que si se cambia uno de los dos elementos inconsistentes la disonancia se verá

reducida. La segunda forma, consta en añadir cogniciones consonantes, esto quiere decir,

buscar otras creencias que concuerden con lo que se hace. Y por último, la tercera forma para
reducir la disonancia hace referencia a cambiar la importancia que se le otorga a las

cogniciones inconsistentes, o sea reducir el grado en que estas afectan a la persona (Moya,

1999).

Aronson, propuso el concepto de autoconcepto asociado al de disonancia, el cual se

refiere a que si dos cogniciones son inconsistentes, van a afectar a la persona en su

autoconcepto o como esta se ve a sí misma. Esto ocurre debido a que los individuos buscan

ser vistos y reconocidos como seres morales por los demás. Por lo tanto, se dice que

amenazar el autoconcepto debería aumentar la cantidad total de disonancia, ya que afecta la

persona en como se ve y se concibe a sí misma. Por tanto, cuanto mayor es la disonancia,

mayor es la motivación para querer reducirla (Fointiat, 2004).

Debido a esto último la teoría de la disonancia cognitiva se ha investigado desde

diferentes perspectivas, poniendo el énfasis, en las actitudes o la conducta. Centrándose en

esto, se puede hablar de la complacencia inducida, la cual acontece cuando una persona

realiza una conducta opuesta a sus actitudes respecto a la situación determinada, lo cual le

produce disonancia o malestar, la que se reducirá al hacer coincidir dichas actitudes con la

conducta. El cambio actitudinal, en estos casos, será mayor mientras menos justificaciones

tenga la persona para haberse comportado como lo hizo, dado que la disonancia igualmente

se verá incrementada (Moya, 1999).

Una situación algo opuesta es la que se da en el caso del enfoque de conducta

proactitudinal, de acuerdo al cual el estado de disonancia es producido por la realización de

conductas que no son coherentes con las actitudes que se tienen, o manifiestan tener, frente a

un fenómenos determinado (Moya, 1999). De esta manera, la reducción de la disonancia

producida se logra cambiando la conducta, de modo que sea consonante con la actitud que se

manifiesta.
La efectividad y la duración en el tiempo de las intervenciones basadas en disonancia

han sido probadas en algunos estudios. Esto se puede ejemplificar con las investigaciones

aplicadas para reducir las actitudes favorables hacia ideales de cuerpo irreal, como se da en el

caso de la anorexia (Becker, Smith & Ciao, 2006; Pineda & Gómez-Peresmitré, 2006), ya que

sus resultados mostraron un cambio actitudinal por periodos mayores a los 5 meses del

comienzo de su aplicación, por lo cual es un procedimiento adecuado para obtener resultados

que se mantengan a lo largo del tiempo.

Aronson, Fried & Stone (1991) propusieron una técnica llamada inducción de

hipocresía, la cual es una derivación de la disonancia cognitiva, en la que se le hace notar a

una persona que está siendo inconsistente entre su pensar y su actuar. Esto genera en el sujeto

la sintomatología clásica de la disonancia, es decir, sienten un malestar psicológico debido a

lo ocurrido y se busca la forma de reducir este malestar. La forma de reducir dicho malestar

provocado por la hipocresía es comenzar a realizar en mayor medida la conducta en cuestión

(Fointiat, 2004).

El concepto de disonancia cognitiva ha sido aplicado e investigado en diversas áreas,

ello a través de intervenciones destinadas a modificar o reducir ciertas conductas en la

población, principalmente hábitos poco saludables o dañinos para la salud, o consciencia

ambiental. Basándose en el concepto antes señalado de inducción de hipocresía, se han

diseñado intervenciones de cambios conductuales en diversos campos, como el de las

relaciones sexuales seguras (Aronson et al., 1991), el ahorro y cuidado del agua (Dickerson et

al., 1992) o la reducción de comportamientos racistas hacia los asiáticos (Son Hing, Li &

Zanna, 2002).

La primera de la investigaciones aplicadas realizadas en este sentido fue,

precisamente, la de Aronson et al. (1991), quienes establecieron un diseño experimental que

luego sería replicado, con variaciones acordes a las temáticas, en otras intervenciones. Este
constaba de diferentes grupos sometidos a distintas condiciones experimentales, siendo uno

de ellos el que se sometía a la inducción de hipocresía, sin ser conscientes, desde luego,

debiendo realizar todas las tareas, al contrario de los otros grupos, que realizaba sólo alguna

de ellas. De este modo, los participantes de la condición hipócrita realizaban, en una primera

instancia, un compromiso en el cual mostrasen una actitud a favor de la conducta objetivo,

como el uso de preservativos, el ahorro de agua o la reducción de conductas racistas. Este

compromiso podía materializarse a través de un video o ensayo, el cual, supuestamente,

formaría parte de una campaña en esta misma línea, teniendo repercusión pública.

En un segundo momento, dichos participantes eran sometidos a una encuesta o

cuestionario en el cual debían manifestar las veces que no habían cumplido con lo que

acababa de comprometerse, como por ejemplo, el haber mantenido relaciones sexuales sin

preservativo, malgastado agua o cometido algún acto racista. A través de ello, se inducía a la

persona a tener disonancia por medio de la hipocresía, lo cual implicaba a que primeramente

se comprometieran a tener actitudes favorables a la temática en particular, y posterior a esto,

deberían hacerse consientes de las veces que se comportaron de manera opuesta, o sea

hipócrita a dicho compromiso.

Esta inducción provocaba un cambio en la conducta de las personas de manera

bastante rápida, esto se vio reflejado en que comprasen preservativos con el dinero que

obtuvieron al ser parte del experimento; o tomasen duchas más cortas de lo habitual; o bien

no recortasen el presupuesto de grupos universitarios conformados por personas de origen

asiático. Esas circunstancias constituían la tercera fase de la intervención, en la cual sometían

a los participantes a alguna situación sin que estos supiesen o sospechasen, y de este modo

ver su conducta destinada a reducir la disonancia. Finalmente, eran informados de que habían

sido parte de un experimento de psicología social.


Retomando lo ya planteado, y viendo las posibles formas de aplicación de la

disonancia, y específicamente de la hipocresía, en la realidad regional y nacional, se puede

mencionar, por ejemplo, lo que ocurrido con las recientes cifras de contagio del VIH. En este

sentido, cabe mencionar que Chile, junto a 193 países es parte de los 17 objetivos de

desarrollo sostenible para 2030 de Naciones Unidas, en donde posicionan al país, como el

primero en la lista dentro de los países Latinoamérica que más ha aumentado el número de

infecciones de SIDA entre el 2010 y el 2017. Dicho incremento es del 34%.

De acuerdo al último estudio presentado por el Instituto de Salud Pública, en Chile

hubo 21.800 casos confirmados con VIH entre el 2010 y el 2015, lo que llevó a un aumento

del 45%. A partir de esto, se concluye que existen 61.000 personas con el virus, de las cuales

solo el 69% estaría informada de dicha situación y que un 53% lleva a cabo un tratamiento

(Tupper, 2017).

Al ser el aumento de VIH un problema urgente a remediar a nivel nacional, debido a

esto se propone la idea del uso de la inducción de hipocresía, específicamente en una

intervención para aumentar el uso de preservativos por parte de los chilenos, debido a que

está probada la efectividad de esta técnica en otros países (Aronson et al., 1991). Esto podría

ser una iniciativa apoyada por el gobierno para reducir el número de contagio de la

enfermedad, en donde se podría replicar la fase experimental de la intervención de Aronson y

sus colaboradores, la cual dio como resultado la mayor compra de preservativos por parte de

los individuos que se sintieron hipócritas, como un forma de reducir dicho sentimiento.
Referencias

Aronson, E., Fried, C., & Stone, J. (1991). Overcoming Denial and Increasing the
Intention to Use Condoms through the Induction of Hypocrisy. Public Health
Brief, 81(12), 1636-1638.

Becker, C., Smith, L., & Ciao, A. (2006). Peer-Facilitated Eating Disorder Prevention:
A Randomized Effectiveness Trial of Cognitive Dissonance and Media
Advocacy. Journal of Counseling Psychology, 53(4), 550 –555.

Dickerson, C., Thibodeau, R., Aronson, E., & Miller, D. (1992). Using cognitive
dissonance encourage water conservation. Journal of Applied Social
Psychology, 22(11), 841-854.

Festinger, L., Riecken, W., & Schachter, S. (1956). When Prophecy Fails.
Minneapolis: University of Minnesota Press.

Fointiat, V. (2004). I know what I have to do, but. When hypocrisy leads to
behavioral change. Social behaivor and personality, 32(8). 741-746.

Moya, M. (1999). Cognición social. En J.F. Morales. (Coord.), Psicología Social


(págs. 63-78). Madrid: McGraw-Hill.

Ovejero, A. (1993). La teoría de la disonancia cognoscitiva. Psicothema, 5(1), 201-


206.

Pineda, G., & Gómez-Peresmitré, G. (2006). Estudio piloto de un programa de


prevención de trastornos alimentarios basado en la teoría de la disonancia
cognoscitiva. Revista Mexicana de Psicología, 23(1), 87-95.

Son Hing, L., Li, W., & Zanna, M. (2002). Inducing Hypocrisy to Reduce Prejudicial
Responses among aversive Racists. Journal of Experimental Social
Psychology 38, 71–78.

Tupper, P. (2017, 29 de julio). Sida en Chile: La epidemia que crece silenciosamente.


La Nación. Recuperado de http://lanacion.cl/2017/07/29/sida-en-chile-la-
epidemia-que-crece/