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Taller LEO Prof Pereyra Carolina

Alumna:
Prof de:

1- ¿A qué tipo de secuencia corresponde cada fragmento y por qué?

a-“A un costado del baldío, en el techo de un tranvía abandonado, duerme un gato. En el tranvía, esqueleto
comido por los vientos y la humedad y la sal, vive gente; hay ropa tendida en el cerco de alambre. Un niño
descalzo, con una bolsa al hombro, saluda desde lo lejos agitando la mano. El campito huele a retamas.”
La canción de nosotros (fragmento) Eduardo Galeano

b- “Pienso que la naturaleza humana no es en sí ni buena ni mala, es la educación la que la hace buena o mala.
Más allá del ser, la educación apunta al deber ser. Presupone la perfectibilidad del hombre. Cuanto más se eleva el
individuo en la sociedad, más acepta responsabilidades y más importancia reviste este deber ser. Cabe esperar de
un jefe de Estado o de gobierno, de un diputado, de un responsable sindical o de un dignatario religioso una
perfecta probidad moral además de sus competencias. Cuanto más educado se está más alto se llega, en el sentido
moral tanto como social. Hace falta, pues, tener confianza en la capacidad del hombre de superarse, y en la de la
educación para ayudarle a ello.”
El ciudadano soberano (fragmento) de Augier.

c- “El hombre pisó algo blanduzco, y enseguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse, con un
juramento vio una yararacusú que, arrollada en sí misma, esperaba otro ataque.
El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el
machete de la cintura.
La víbora vio la amenaza y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo,
dislocándole las vértebras.” A la deriva (fragmento) - Horacio
Quiroga

2- Cuento de horror

La señora Smithson, de Londres (estas historias siempre ocurren entre ingleses), resolvió matar a su marido, no
por nada sino porque estaba harta de él después de cincuenta años de matrimonio.
Se lo dijo:
—Thaddeus, voy a matarte.
—Bromeas, Euphemia —se rio el infeliz.
—¿Cuándo he bromeado yo?
—Nunca, es verdad.
—¿Por qué habría de bromear ahora y justamente en un asunto tan serio?
—¿Y cómo me matarás? —siguió riendo Thaddeus Smithson.
—Todavía no lo sé. Quizá poniéndote todos los días una pequeña dosis de arsénico en la comida. Quizás
aflojando una pieza en el motor del automóvil. O te haré rodar por la escalera, aprovecharé cuando estés dormido
para aplastarte el cráneo con un candelabro de plata, conectaré a la bañera un cable de electricidad. Ya veremos.
El señor Smithson comprendió que su mujer no bromeaba. Perdió el sueño y el apetito. Enfermó del corazón, del
sistema nervioso y de la cabeza. Seis meses después falleció. Euphemia Smithson, que era una mujer piadosa, le
agradeció a Dios haberla librado de ser una asesina.

¿A qué género pertenece el texto, por qué? ¿En qué persona está narrado?

3-¿Permite el paratexto una reconstrucción del sentido de un texto? ¿Por qué? Fundamentar a partir de la lectura
de Alvarado. Dar ejemplos de diferentes paratextos.

4- “Un libro es una llave, es una puerta que puede abrirse, es una habitación donde se encuentra lo que no se debe
saber, es un ámbito de conocimiento de la verdad y de lo prohibido, que deja marcas que después no se pueden
borrar.”
Gustavo Roldán

Esta cita podría aparecer en El camino lector, libro de Devetach, nos recuerda que los libros y las lecturas
irrumpen en nuestra vida de diferentes maneras. ¿Cómo se construye entonces, el camino lector? A partir de la
lectura de Devetach ¿Qué rol cumple la Literatura en nuestra vida?.
5- A partir del cuento “El hombre sin cabeza”, crear una secuencia.
El hombre, el escritor, solía trabajar hasta muy avanzada la noche. Inmerso en el clima inquietante de sus propias
fantasías escribía cuentos de terror. La vieja casona de aspecto fantasmal en la que vivía le inspiraba historias en
las que inocentes personas, distraídas en sus quehaceres, de pronto conocían el horror de enfrentar lo
sobrenatural.Los cuentos de terror suelen tener dos protagonistas: uno que es víctima y testigo, y otro que encarna
el mal. El "malo" puede ser un muerto que regresa a la vida, un fantasma capaz de apoderarse de la mente de un
pobre mortal, alguna criatura de otro mundo que trata de ocupar un cuerpo que no es el suyo, un hechicero con
poderes diabólicos...
Un escritor sentado en su sillón, frente a una computadora, a medianoche, en un enorme caserón que sólo él
habita, se parece bastante a las indefensas personas que de pronto se ven envueltas en esas situaciones de horror.
Absorto en su trabajo, de espaldas a la gran sala de techos altos, con muebles sombríos y una lúgubre iluminación,
bien podría resultar él también una de esas víctimas que no advierten a su atacante sino hasta un segundo antes de
la fatalidad.
El cuento que aquella noche intentaba crear Luis Lotman, que así se llamaba el escritor, trataba sobre un muerto
que, al cumplirse cien años de su fallecimiento, regresaba a la antigua casa donde había vivido o, mejor dicho,
donde lo habían asesinado.El muerto regresaba con un cometido: vengarse de quien lo había matado. ¿Cómo
podía vengarse de quien también estaba muerto? El muerto del cuento se iba a vengar de un descendiente de su
asesino.Para dotar al cuento de detalles realistas, al escritor se le ocurrió describir su propia casa. Tomó un
cuaderno, apagó las luces y recorrió el caserón llevando unas velas encendidas. Quería experimentar las
impresiones del personaje-víctima, ver con sus ojos, percibir e inquietarse como él. Los detalles precisos dan a los
cuentos cierto efecto de verosimilitud: una historia increíble puede parecer verdad debido a la lógica atinada de los
eslabones con que se va armando y a los vívidos detalles que crean el escenario en que ocurre.La casa del escritor
era un antiquísimo caserón heredado de un tío —hermano de su padre— muerto de un modo macabro hacía
muchos años. Los parientes más viejos no se ponían de acuerdo en cómo había ocurrido el crimen, pero coincidían
en un detalle: el cuerpo había sido encontrado en el sótano, sin la cabeza.

De chico, el escritor había escuchado esa historia decenas de veces. Muchas noches de su infancia las había
pasado despierto, aterrorizado, atento a los insignificantes ruidos de la casa. Sin duda, esa remota impresión
influyó en el oficio que Lotman terminó adoptando de adulto.

Proyectada por la luz de las velas, la sombra de Lotman reflejada en las altas paredes parecía un monstruo informe
que se moviera al lento compás de una danza fantasmal. Cuando Lotman se acercaba a las velas, su sombra se
agrandaba ocupando la pared y el techo; cuando se alejaba unos centímetros, su silueta se proyectaba en la pared...
sin la cabeza.Ese detalle lo sobrecogió. ¿Cómo podía aparecer su sombra sin la cabeza?Tardó un instante en darse
cuenta de que sólo se trataba de un efecto de la proyección de la sombra: su cuerpo aparecía en la pared y la
cabeza en el techo, pero la primera impresión era la de un cuerpo sin cabeza.

6- ¿Qué relación existe entre el léxico y el contexto?

7- Completar el cuadro:

Oralidad Escritura
Usa fonemas.
Se desarrolla en el tiempo.
Es espontanea y fugaz, por lo que no se puede
corregir
Se guarda solamente en la memoria.
Sus enunciados se delimitan por la entonación y las
pausas.

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