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ANÁLISIS LITERARIO DEL POEMA “ABRAZO”

AUTOR: PABLO NERUDA

Estudiante: Joseph Chilán Arteaga


Profesor: Lic. Lourdes Parrales
Fecha: 28 de febrero del 2018
ANÁLISIS LITERARIO
El autor concibe una extraordinaria capacidad expresiva al profesar en su poema

distintos tópicos que giran alrededor de un tema en específico “los abrazos”

aunado al carácter emocional que acarrea esta creación acorde a los elementos

contextuales presentes en cada verso. De tal manera, se consuma una creación

rebosante de sentimentalismo como resultado de la significancia que persigue

cada verso. Pablo Neruda transfiere sus ideales acerca del alcance subjetivo que

posee dicho acto, partiendo de una configuración métrica disímil entre los

segmentos de la silva forjada por el autor, es decir, no existe una simetría entre

su rima y las sílabas métricas, sin embargo, logra un trabajo que ataña el análisis

exhaustivo de cada fragmento de la poesía.

Eminentemente al Neruda expresar: “Un simple abrazo nos enternece el

corazón” abre las puertas a la trama que se examinará, siendo esta reveladora

para el leyente, debido a que inmediatamente nos conectamos con la poesía, y

emprendemos pensamientos acordes a este acto de sinceridad, amistad y amor.

Puesto que basta solamente rodear con tus brazos a una persona para

conmoverla, que con una simple acción puedes permitirle iniciar bien el día e

incluso que forje un cambio rotundo en su vida como se lo divisa en la línea 2, y

es que un abrazo puede ser tan alífero y efímero, pero tan significante para quien

lo recepta, motivamos su ente y su cotidianidad, somos embajadores de la

felicidad que dibuja su rostro.

Un abrazo origina “estampidas” emocionales en nuestro interior, nos proporciona

tanta felicidad como lo puede brindar un cálido amanecer junto a nuestra familia,

o nos puede levantar de momentos enteramente difíciles conforme a la

resiliencia que presentemos, tal y como lo muestran los versos 3 y 4,


efectivamente cuando abrazamos reparamos fracciones de esperanzas

perdidas, motivos destrozados y miedos exaltados, nos convertimos en actores

de un proceso perfectamente estilístico exuberante de optimismo, a partir de una

sonrisa, también somos fieles miembros de las viscitudes, por lo que nos

hallamos con ellos hasta en la cumbre que refleja deleite.

Cuando abrazamos, indirectamente ponemos nuestro mundo en brazos de

alguien más, por esta razón los versos 4, 5 y 6 se refieren a la forma en la que

el acto por el que se concibe la poesía resulta una acción muy compleja de

descifrar, empero, fácilmente podremos descubrir el sentido que le asigna el

emisor, esto es, depositar toda la confianza y seguridad en un imperceptible acto

tangible, somos partícipes de la liberación y posterior superación de

adversidades por parte de nuestros seres más cercanos. Creamos una forma de

comunicar nuestro absoluto apoyo y aseguramos que nuestra compañía es

resultado del sentimiento que perseguimos por ellos, porque un abrazo no lo

merece cualquiera sino aquel que conoce de tus miedos, alegrías y tristezas

porque sabremos que es capaz de proporcionar uno cuando más lo necesitemos.

Abrazar es un momento que permite conocer la excentricidad de nuestras

emociones, solemos perseguir una pasión que repercute en nuestro ser porque

mediante palabras no puede ser exteriorizado, en efecto es aquí donde aparece

el abrazo, figurante de romance y cabecilla de uno de los actos sensibleros que

mantienen ligada una relación, que impide que el lazo de amor se rompa debido

a que condescendemos al conocimiento de nuestro apasionado ente sin

necesidad de articular una frase “dejamos que nuestros gestos hablen por

nosotros mismos”. No existe duda alguna de que nos encontramos maravillados

cuando nos sentimos amados, que buscamos el camino perfecto para decirlo sin
ambigüedades, hallando la acción perfecta y justa para la ocasión, sin duda el

abrazo habla, percibe y reacciona al conglomerado de romanticismo que

poseemos, nos sentimos maravillados como lo menciona el verso 12, perplejos

ante la cantidad de amor que se puede conferir sin tomar en cuenta otros

elementos, solamente abrazamos y caemos en el valle de la brisa que canta y

ríe por nosotros, que nos hace sentir enamorados, que nos entiende y escucha

cuando necesitamos de una mano amiga, que nos sostiene con agarre de acero

y que nos hace sentir más vivos.

Finalmente, el autor alude hacia una persona en específico al mencionar “hoy te

envió mi más cálido abrazo” en el verso 18, cerrando el contexto de la poesía

con una referencia que contempla a lo tratado a lo largo del comentario, Pablo

Neruda es partícipe del momento en que nos sentimos afligidos por las magnas

emociones que impulsan nuestro cuerpo y es gracias al significado extraído de

cada fragmento, que se logra transferir la tesis de profundo amor, amistad y

lealtad que desea plasmar en uno de los momentos más conmovedores de

nuestra existencia, le envía un abrazo veraz para hacerle saber que la estima,

para entregarle el mundo en sus manos y para demostrar que a pesar de las

adversidades cuenta con él, sin importar el momento. En esta ocasión no fue el

lenguaje, ni la simetría, ni la perfecta rima al final de cada verso elementos que

provocan una exquisita obra, es la manifestación del aspecto entusiasta que se

persigue por alguien en especial la protagonista de esta invención literaria,

resaltando que existe una vía de salida cuando las palabras nos reprimen, pero

nuestro amor no calla, abrazar a la persona correcta y apreciarnos liberados de

la presión del mundo, libres bajo el resguardo del romance, libres pero

encerrados en otros brazos.

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