Está en la página 1de 290

Economía y Sociedad

AÑO XIII/ No. 20/Julio - Diciembre de 2007

Conocimiento, empresas e instituciones

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo


Facultad de Economía “Vasco de Quiroga”

1
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Dra. Silvia Figueroa Zamudio


Rectora

Dr. Salvador Jara Guerrero


Secretario General

Dr. Benjamín Revuelta Vaquero


Secretario Académico

L.E. José Refugio Rodríguez Velázquez


Secretario Administrativo

Mtro. José Napoleón Guzmán Ávila


Coordinador de Investigación Científica

Dr. Medardo Serna González


Coordinador General de Estudios de Posgrado

CP. Horacio Guillermo Díaz Mora


Tesorero General

Lic. María del Rosario Ortiz Marín


Secretaria de Difusión Cultural y Extensión Universitaria

Facultad de Economía

Mtro. S. Mario Pérez Morales


Director

M.C. Israel Hernández Torres


Subdirector

M.C. Rodrigo Gómez Monge


Secretario Académico

Lic. Octavio Pérez Luna


Secretario Administrativo

Economía y Sociedad es una revista semestral…

2
Director de la Revista
Salvador Padilla Hernández

Jefe de edición
René Colín Martínez

Comité Editorial Externo


Fausto Hernández Trillo, CIDE
Alicia Girón González, IIE-UNAM
Fernando Noriega Ureña, FE-UNAM
Miguel Hernández Madrid, CER-COLMICH
Javier Jasso Villazul, FCA-UNAM
María de la Luz Martín Carbajal, El Colegio Mexiquense

Comité Editorial Interno

Andrés Solari Vicente


Arcelia Gonzáles Butrón
Dante Ariel Ayala Ortiz
Eduardo Nava Hernández
Jorge Martínez Aparicio
Juan José Jardón Urrieta
Pablo Chauca Malásquez

English Abstracts
Kimberly Anne Brooks Lewis

Revista indexada en:


RedALyC: www.redalyc.org

Publicaciones en red:
http://www.economia.umich.mx

ISSN 1870-414X

Diseño de forros
Tonalli, Morelia

Diseño de interiores e impresión


Morevallado Editores

3
CONTENIDO

Presentación

Abstracts

Equipos de trabajo: forma organizativa de la economía basada


en el conocimiento.
Francisco García Fernández
Ana Emilia Cordero Borjas
Nuevas tecnologías de la información y de la comunicación:
factores explicativos de la conducta exportadora en Argentina
M. Verónica Alderete
El desarrollo de sistemas de innovación tecnológica. Nuevas
exclusiones para las mujeres
Rosalba Robles Ortega
Formación de redes de conocimiento en México: cambios
impulsados por la competencia en la industria automotriz
mundial
Lourdes Álvarez Medina
Alianzas, fusiones y adquisiciones en la industria siderúrgica
Salvador Corrales C.
Empresa y territorio, convergencia estratégica en un contexto
periférico.
Jorge Martínez Aparicio
Desarrollo e instituciones precarias: la Argentina de los ‘90
Silvia London
María Emma Santos
Rutinas y complejidad de las organizaciones públicas clásicas
Juan José Jardón
Poder de voto y valor de Shapley: una revisión teórica - práctica
aplicada al Congreso de la Unión de México
Rodrigo Gómez Monge
Israel Hernández Torres
De la redención al calvario: devenir campesino ante los
contrasentidos de las políticas del sector agrícola en México
Dante Ariel Ayala Ortiz
Beatriz De la Tejera Hdz.
Transformaciones socioeconómicas en la unidad doméstica
campesina de San Miguel, Oaxaca
Renato Salas Alfaro
S. Mario Pérez Morales

4
Presentación

Con este número especial de aniversario la revista Economía y Sociedad en su


vigésima edición se ha querido entregar a los lectores cerca de una docena de
artículos con especial hincapié en la economía y la sociedad del conocimiento, las
empresas industriales y las instituciones. En este número colaboran autores de fuera
del país, de otras instituciones de educación superior e investigación mexicanas y de la
propia Facultad de Economía de UMSNH.
Economía y Sociedad contribuye así a cumplir con uno de los propósitos
fundamentales de la universidad pública: la difusión de la cultura y, en este caso, de la
cultura y la literatura económica producto de la reflexión teórica y la indagación
económica y social las cuales reflejan el quehacer que docentes e investigadores del
país y el extranjero realizan con la intención de ampliar y difundir el conocimiento de
nuestra realidad en México y América Latina y, en la medida de lo posible, influir en su
transformación para beneficio de la sociedad en que vivimos. Ese y no otro, podría o
debería ser el objetivo de la ciencia y, en nuestro caso, el de la economía política.
El conocimiento entendido como las capacidades sensoriales y cognitivas permite a
los seres humanos, teóricamente, aprender, interpretar y entender los fenómenos de
la naturaleza de tal manera que podamos aprovecharla en nuestro beneficio, para
satisfacer nuestras necesidades físicas, culturales y espirituales de manera racional,
sustentable, sin depredar el entorno. Sin embargo esto no es así. Asimismo
esperaríamos que dado el enorme potencial productivo del conocimiento o, mejor
dicho, del derivado de la economía y la sociedad del conocimiento pudiéramos adquirir
los instrumentos, herramientas, capacidades científicas y tecnológicas que nos
permitan alcanzar el bienestar y elevar la calidad de vida de la población
mayoritariamente pobre en países como el nuestro; no obstante esto tampoco es así.
La explicación de este fenómeno tiene mucho que ver con la forma en que se
organiza la vida económica, social, política e institucional en nuestros países. Más
específicamente las relaciones de causalidad, es decir los por qué y cómo de esta
situación podríamos buscarlos en las características excluyentes de la sociedad del
conocimiento y el progreso tecnológico desigual en la actividad productiva de las
firmas, en la forma en que se organiza la distribución del ingreso y las rentas
monopólicas derivadas de la estructura industrial predominante y en el deficiente
desempeño de nuestras instituciones económicas y políticas.

5
Esperamos que la lectura de todos y cada uno de los artículos que nuestros
colaboradores han escrito en esta oportunidad especial contribuya, al menos en parte,
a despejar algunas dudas y a entender un poco mejor nuestra realidad.

Salvador Padilla H.
Director de la revista

6
Abstracts

Working groups: Organizational form of an economy based on


knowledge

Francisco García Fernández


Ana Emilia Cordero Borjas

This work has the objective of demonstrating that the Working Groups are
organizational forms which Lundvall called “new age”. These forms respond to
changes implemented by organizations as a manner of promoting a culture of
collective work which promotes the generation, transfer and utilization of
knowledge in the function of obtaining the desired goals of investments in
information and communication technology. The organizations which do not
implement the economic-organizational changes to adapt the functioning of the
institution to the new working conditions usually do not meet the desired
productivity levels, and consequently, the benefits of the investment.

Keywords: economy based in knowledge, organizational forms, working


groups

New technologies in information and communication: Explicative factors


in exportation conduct in Argentina

M. Verónica Alderete

The object of this work consists of the exploration of various explicative factors
in exportation conduct in small and medium-sized businesses (PyMEs), with
special emphasis in the new technologies of information and communication
(TIC). Beginning with a brief review of studies regarding the theme, it is
observed that the majority focus on developed countries and few refer to
businesses in developing countries. This study is an over-all analyses of the
PyMEs in Argentina. This offers a model which shows that export possibilities
are associated with some of the factors described in theory, agreeing with
variables tied to the use of new TICs.

Keywords: new technologies in Information and Communication, exportation


conduct, competition, small and medium-sized businesses, LOGIT

The development of systems of technological innovation: New


exclusions of women

Rosalba Robles Ortega

In this article we present an analysis of the following factors: the installation of


the Border Industrialization Program in Juarez, the implementation of women in
the working market for production, and the exclusion of women in the systems

7
of technological innovation. These three factors, which are related and interact
in the (con)figuration of the geographical, socio-cultural, political and economic
areas, continue as they have throughout history, with discrimination towards
women, even in societies that present economic growth – as in the case of
Juarez, but continue to (re)produce injustice and inequality with dichotomies
such as production/reproduction, public/private, culture/nature, which are
evident in the creation of segmentation and assignation of roles, marking the
difference between men and women within the societies.

Keywords: technological innovation, working market, exclusion, domestic and


extra-domestic arenas

The defeat of the Calgary: Rural worker transformation due to


contradictions in the politics of the agricultural sector in Mexico

Dante Ariel Ayala Ortiz


Beatriz De la Tejera Hdz.

The evolution of rural workers in Mexico during the last 90 years can be
described as having two stages. One of these was of post-revolution
development, characterized by the great agrarian reform and the strong State
market growth (1936-1982) in which rights and capabilities of rural workers
were recuperated. The other is the reaction to globalization (1983 to date),
which has brought rural workers to the neoliberal scaffold. In the year 2007,
with the market growth due to the international price for corn as a consequence
of the rise in demand for biocombustibles, up to its end, which will coincide with
the honest opening for the agricultural sector in the market of the North
American Free Trade Agreement (NAFTA), there are mistakes and
opportunities which could bring about changes, some in a fatal outcome of
agricide which is widely feared, and others which would be longingly pardoned.
This work is a critical essay on the principal political directions in the
agricultural sector with an emphasis on some of the contradictions and
paradoxes that have marked the transformation of the rural sector in Mexico
with over almost a century of State intervention. We invite reflection over the
future of this important social and productive sector of Mexico, illustrating the
most urgent problems corn faces today.

Keywords: agricultural politics, State protectionism, commercial liberation,


NAFTA, corn, biocombustibles, transgenetics

Precarious development and institutions: Argentina in the 90s

Silvia London
María Emma Santos

In this article we synthetically present the principal theoretical development of


the New Institutional Economy, with the proposal of analyzing what occurred in

8
Argentina during the decade of the 80s due to institutional imbalance and the
resultant demand for institutional change. The satisfaction of this demand was
channeled in part by the spontaneous appearance of informal institutions and
in part by the State, which covered the deficiencies with institutions that,
although legal, continued to be as precarious as the informal ones. This new
type of institutions arose, in the beginning, as a consequence of sub-
development, and although it would seem that they could not contribute to the
reversion, they were apparently a first step in being the source of profound
institutional change. Almost a decade later these small changes have not
modified the formal institutional structure, and the majority of them have
disappeared, primarily becoming established within older institutions.

Keywords: institutional analysis, institutional change, precarious institutions,


development

The power of the vote and Shapley values: A theoretical-practical


revision applied at the Congress of the Union of Mexico

Rodrigo Gómez Monge


Israel Hernandez Torres

This article seeks to analyze the power relations which have been established
between the different parliamentary factions which make up the Congress of
the Union of Mexico (Chamber of Deputies and Chamber of Senators). We use
two basic concepts: the power of the vote and Shapley values. The structure of
the argument in the research will be the first part of the elemental theoretical
concepts of games. We follow this with an analysis of classical measurements
of the power of the vote between the factions. In the third part we discuss the
proposal of the theory of games in looking at this problem referent to the
Shapley values. We continue with a comparison of both of these
measurements, and finally, we present the principal conclusions we have
derived from this analysis.

Keywords. Chamber of Deputies, Chamber of Senators, cooperative games,


non-cooperative games, nucleus, power of the vote, theory of games, Shapley
values

Alliances, fusions and acquisitions in the siderurgic industry

Salvador Corrales C.

9
The siderurgic industry has changed radically in order to operate successfully
in globalized markets. Its business strategies have changed drastically to
redistribute the market and avoid generalized bankruptcy. Its enterprises
nowadays have the need to forge alliances and develop joint investments with
competitors to access market segments. This essay analyzes these
entrepreneurial organizational methods and emphasizes that strategic
alliances develop into fusions or acquisitions of enterprises with financial
problems in order to continue operating. The selling of large, integrated,
Mexican enterprises is a result of the globalization process where the steel
industry participates intensively. In the Monterrey region, this means a loss of
foreign capital, which generates an uncertain protection against potential crisis
in this industry.

Keywords: siderurgic industry, fusions, alliances, acquisitions, business


strategies

Routines and complexities of classic public organizations

Juan José Jardón

The text analyses the fundamental basis of organizations from a perspective of


microeconomic evolutionary theory and in terms of the relation which exists
between complex systems and routines, and it is proposed that complexity
may be separated out through a network of routines. In addition, an analysis is
made of the coverage that specific routines may play in systems and in turn the
depth of organizational levels from production through administration. Various
aspects of public sector organizations are explored, contrasting these with the
private sector in education, health and natural resources. It is concluded that
these public organizations can well be understood through an analysis of
routines and that in essence, routines are shared, which means that crucial
differences do not exist between organizations of this type.

Keywords: Routines, complex systems, public organizations, businesses,


education, health
Business and territory, strategic convergence in the peripheral context.

Jorge Martínez Aparicio

In the following presentation, the role of the great enterprises is analyzed in


their possibilities of merging with regional development, particularly in the
peripheral zone. There are two existing contrasts in regional development and
its alleged affinity toward the context to regenerate the capitalist regime. Even
transnational enterprises should have the element of reflection in their
contribution to regional development, such as in the post-World War II era and
today on capital restructuring through internationalization. However, for some
historical circumstance or another there is a possibility of considering, above all
in a peripheral environment, the generation of outlying conditions which can
acquire a particular and distinctive meaning either on a regional or international

10
level because of their special historical situation and their particular social
formation. This issue is shown through the case study of the strategic location
in Mexico between the main worldwide metallurgic consortiums, Mittal Steel
and Arcelor, to put together a world net on specialized siderurgical plants,
integrated in the manufacturing of metal products. Because of their location on
the Mexican west central coast, even though they represent a substantial
amount of industrial activity in the state of Michoacan and in the steel
production in Mexico, their contribution toward regional development is very
poor.

Keywords: international outlier, strategic merging, great enterprises, territory

Formation of knowledge networks in Mexico: Changes stimulated by


competition in the world-wide automobile industry

Lourdes Alvarez Medina

The importance of the interaction between science and technology and the
marketplace in successful innovation is recognized, however, this has been
difficult to achieve in Mexico. At this time, an accelerated process of productive
restructuring in the automobile industry due to the North American Free Trade
Agreement (NAFTA) is related to the fact that the automobile factories from
Asia are amplifying their sales in the United States market, which is displacing
American factories. In order to confront this problem and strengthen
competition in the industry, initiatives for collaboration in the formation of
knowledge and innovation networks have been fostered by automobile and
automotive parts producers’ associations in Mexico, the United States and
Canada, and include associations dedicated to the development of science
and technology. In this work we present the changes that have come about
over the last five years in the formation of knowledge networks involving the
automobile industry in Mexico, and we reflect over the competition in the global
markets which promote them.

Keywords: networks, knowledge, industry, automobile

Socio-economic transformation in the rural domestic units of San Miguel,


Oaxaca
Renato Salas Alfaro
S. Mario Pérez Morales

In this article we present an analysis of the productive practices in the homes


of an indigenous Zapoteca community in the state of Oaxaca. The evolution
which has occurred in the importance of economic activities is emphasized,

11
this being the pivot in sustaining the home and which is now in obvious
regression. Also demonstrated is the incorporation of new activities undertaken
not only for mere sustenance which have begun to form a new economic base
within which these units operate.

Keywords: rural domestic units, community, agricultural activities, customs,


migration

12
Equipos de Trabajo: forma organizativa de la Economía Basada en el
Conocimiento.

Grado Académico Doctor en Economía


Nombres y Apellidos Francisco García Fernández
Institución Universidad Autónoma de Tamaulipas
Dependencia Unidad Académica Multidisciplinaria de Comercio y
Administración Victoria
Dirección 20 de noviembre 168 B Zona Centro, Ciudad Victoria,
Tamaulipas, México.
Teléfono 834 318 17 56 Ext. 140
Fax
Correo electrónico ffernandez@uat.edu.mx

Grado Académico Aspirante a Doctor en Ciencias Sociales, Mención


Estudios del Trabajo
Nombres y Apellidos Ana Emilia Cordero Borjas
Institución Universidad de Carabobo
Dependencia Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
Dirección Av. Salvador Allende, edificio Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales, Naguanagua, Estado
Carabobo. Venezuela
Teléfono 00 58 245 5716593 / 00 58 416 4490699
Fax 00 58 241 8670315
Correo electrónico acordero2@uc.edu.ve

RESUMEN

El trabajo persigue como objetivo demostrar que los Equipos de Trabajo son

formas organizativas propias de la denominada por Lundvall “nueva era”, que

responden a cambios que implementan las organizaciones como vía para

promover una cultura de trabajo colectivo donde se interactúe de manera que

permita generar, transferir y utilizar el conocimiento en función de obtener los

rendimientos esperados de las inversiones realizadas en las tecnologías de

información y comunicaciones. Las organizaciones que no implementan los

cambios económico-organizativos para adecuar el funcionamiento de la

institución a las nuevas condiciones de trabajo, en la mayoría de los casos no

13
obtienen la productividad esperada y por consiguiente, los rendimientos de

esa inversión.

Palabras Claves: Economía Basada en el Conocimiento, Formas

organizativas, Equipos de trabajo.

1. Introducción: La Economía Basada en el Conocimiento y la

productividad.

El inicio del siglo y de Milenio ha sido coincidente con un cambio económico

de una envergadura extraordinaria. Casualmente, los últimos tres cambios de

siglos han estado asociados a profundas transformaciones económico-

organizativas que de una forma u otra han tenido efectos globales. El actual

cambio, bajo condiciones de interdependencia sin precedentes en la vida

económica del mundo, nos coloca ante un cambio sincrónico, compartido,

pero con diferentes apreciaciones y sobre todo, consecuencias.

Este cambio venía gestándose desde fines de la década de los 70, pero con

más énfasis en los 80 y 90, cuando el ritmo de transformaciones se aceleró

guiado sobre todo por el desarrollo de las nuevas tecnologías, en particular

por las tecnologías de información y comunicaciones. El impacto de estas

tecnologías sobre las economías más desarrolladas y en particular sobre la

norteamericana, ha sido llamado por algunos economistas como la Nueva

Economía, en cambio autores europeos asocian el cambio económico al

tránsito hacia la denominada Economía Basada en el Conocimiento (EBC).

Hay autores que opinan que no son términos idénticos (Nueva Economía,

14
Sociedad de la Información y Sociedad del Conocimiento) y que sugieren

etapas sucesivas de desarrollo (Arcos Sánchez, 2001). Lundvall (2003)

considera que la Economía Basada en Conocimiento es ante todo una

economía de aprendizaje y asegura: “En esta ‘nueva era’ lo que resulta clave

es la capacidad para aprender de las personas, de las organizaciones, de las

redes y de las regiones. Aprender a enfrentarse y a usar el potencial completo

de las nuevas tecnologías…”.

El término EBC recoge una diferencia básica de la organización y conducta de

la vida moderna. Precisamente, el éxito de las empresas y del conjunto de la

economía de un país, dependen cada vez más de su efectividad para generar

y utilizar conocimientos (Lundvall 1992). A pesar de que el conocimiento

científico y tecnológico tiene una importancia clave, el conocimiento acerca de

cómo organizar y gestionar las actividades económicas, especialmente

aquellas que comprenden la aplicación de nuevas perspectivas científicas y

tecnológicas, también es un determinante crucial del rendimiento económico.

Este progreso organizacional y de gestión está cobrando importancia a

medida que aumenta el contenido científico y tecnológico de la actividad

económica. Actualmente, resulta un lugar común hablar del análisis y la

creación de "capacidades de aprendizaje" de una empresa como una actividad

económica fundamental, o de la heterogeneidad de las capacidades

"cognitivas" de las organizaciones. Por consiguiente, el conocimiento es

básico en la economía por su contribución a los incrementos de productividad,

a la formación y el crecimiento de nuevas industrias, y su aporte a los cambios

organizacionales necesarios para aplicar eficazmente nuevos conocimientos.

15
Ahora bien, el incremento de la productividad en el tejido productivo no sería

posible si un mecanismo intermediador, es decir, a través del cual se produce

esa difusión del conocimiento hacia todas las ramas y sectores de la actividad

económica. Ese mecanismo intermediador han sido las tecnologías de

información y comunicaciones (TIC). Precisamente para Lundvall (2001),

Steinmueller (2001) y otros evolucionistas, la incorporación masiva de las TIC

a la economía y sociedad supone un cambio radical; el tránsito a una nueva

etapa de desarrollo. Lundvall (2003) asegura que hay que recurrir al concepto

de Paradigma Técnico Económico desarrollado por Freeman y Pérez (1988)

en los 80 para poder comprender la magnitud del cambio al que asistimos en

la época actual. El esclarecedor concepto de Freeman y Pérez estaba

acompañado del término “factor clave”, En cada paradigma hay un "factor o

núcleo clave" que sirve de vehículo para la difusión de la revolución

tecnológica de una rama a otra y a escala global. Este factor clave ejerce una

influencia decisiva sobre la estructura de costos relativos, capaz de servir

como mecanismo de difusión en todo el sistema económico, permitiendo, así

que se incorpore el nuevo paradigma, en el sentido común de tecnólogos,

ingenieros y gerentes (Pérez, 1986).

Foray y Lundvall (1996) insisten en el papel del cambio económico basado en

el conocimiento: “EL sistema de las TIC provee a la economía basada en el

conocimiento de una nueva y diferente base tecnológica que cambia

radicalmente las condiciones de producción y distribución del conocimiento,

así como su ensamble en el sistema de producción”. Sin embargo, un grupo

de economistas, encabezados por Greenspan (2000) abordan el tema desde

el ángulo del efecto que las TIC producen sobre la productividad en las

16
economías desarrolladas y en particular, en la norteamericana. Este tema ha

sido especialmente controvertido, sobre todo por la famosa Paradoja de

Solow, al desconocer el efecto que sobre la productividad de los factores

ejercen las tecnologías de información. A. Greenspan, ha sido uno de los

principales defensores del papel de las tecnologías de información en los

incrementos de productividad de la economía norteamericana. En una

intervención pública y debatiendo el tema acerca de los mecanismos a través

de los cuales las nuevas tecnologías podrían estar contribuyendo a la mejora

de la productividad planteó los posibles canales de transmisión siguientes

(2000):

1-Menores costos de búsqueda de información. La mayor disponibilidad de

información en tiempo real permite a las empresas reducir inventarios y horas

de trabajo relativamente improductivas mediante la conexión directa entre

distribuidores y productores de bienes y servicios, y de productores entre sí,

así como una utilización más eficiente de los canales de distribución ya

existentes.

2- Menores costos de diseño de productos. El impresionante avance en la

capacidad de proceso de información de los ordenadores actuales está

permitiendo reducir drásticamente el tiempo y el costo de la ingeniería de

nuevos productos, tales como automóviles, aviones e, incluso grandes

edificios.

3- Mayores economías de escala. Las nuevas tecnologías están estimulando

una nueva ola de fusiones empresariales, puesto que facilitan la gestión de las

grandes organizaciones, dando lugar a reducciones de costes y ganancias de

eficiencia.

17
En los años 90 los trabajos del profesor del Massachussets Institute of

Technology (MIT) Erik Brynjolfsson, ofrecieron información que refutaban

dicha paradoja y también una explicación de porqué hasta el momento no

había sido posible encontrar evidencias positivas de la relación entre TIC y

productividad (Brynjolfsson, 2003). Otros como Gordon (1999), no

consideraron esas evidencias suficientemente convincentes; los incrementos

en la productividad en la última década del siglo pasado en la economía

norteamericana no fueron generalizados a toda la economía, sino que se

concentraron en los sectores productores de bienes informáticos.

Ahora bien, tanto los evolucionistas, como economistas neoclásicos coinciden

en que los efectos de la TIC sobre la productividad se producen solo en el

largo plazo. David (1991) ha sostenido que el período de adaptación

institucional y organizacional siempre sería largo para una tecnología

radicalmente nueva. Sin embargo, estudios diversos han puesto de manifiesto

que los efectos positivos de las TIC exigen una reforma de la estructura

organizativa de la empresa. Esto es, entienden que se hace necesaria una

transformación interna (y externa) que permita extraer todos los beneficios de

dicha inversión. Al respecto Ontiveros et al. (2004) afirman que "las TIC no

son la panacea y que la diferenciación que pueden deparar las TIC es tanto

más factible cuanto más estrechamente acompañadas se encuentren de otras

ventajas competitivas no estrictamente tecnológicas y, en todo caso, con la

adaptación organizativa correspondiente". Por su parte, Bresnahan et al.

(1999) subrayan que dicha reforma comporta transformaciones en otros

ámbitos como la dotación de recursos, la organización o la innovación, de

18
manera que sea posible aprovechar las complementariedades que se

producen entre todos ellos.

En el mismo sentido ha trabajado Lundvall (2003). En un proyecto de

investigación sobre la economía danesa partió del supuesto que las empresas

que introdujeron TIC sin combinarlas con inversiones en la capacitación de los

empleados, sin hacer cambios en la dirección y sin modificar la organización

de trabajo, tuvieron un efecto negativo sobre el crecimiento de la productividad

que duró varios años (Gjerding et al 1992). Estos resultados fueron después

confirmados (con mucho más detalle y precisión) por el Ministerio

dinamarqués de Negocio e Industria (Ministerio de Negocio e Industria, 1996).

El trabajo persigue como objetivo demostrar que los Equipos de Trabajo son

formas organizativas propias de la denominada por Lundvall “nueva era”, que

responden a cambios que implementan las organizaciones como vía para

promover una cultura de trabajo colectivo donde se interactúe de manera que

permita generar, transferir y utilizar el conocimiento en función de obtener los

rendimientos esperados de las inversiones realizadas en las tecnologías de

información y comunicaciones. Las organizaciones que no implementan

cambios económico-organizativos para adecuar el funcionamiento de la

institución a las nuevas condiciones de trabajo, en la mayoría de los casos no

obtienen la productividad esperada y por consiguiente, los rendimientos de

esa inversión. En la primera parte se hace una descripción de las formas

organizativas desde la perspectiva de la teoría de las organizaciones, para a

continuación analizar la importancia de los Equipos de Trabajo como forma

organizativa para la generación, transferencia y utilización de conocimientos.

19
2. Formas Organizativas

2.1 Formas Organizativas y su evolución.

El siglo XX estuvo caracterizado por grandes transformaciones que originaron

la reconfiguración de la economía mundial, ello produjo cambios

trascendentes y fundamentales en la estructura social de la humanidad. Tal

como afirma Drucker (1998) las organizaciones de la nueva era, han

constatado el poder de la tecnología, no sólo como capacidad competitiva sino

como agente promotor de cambios profundos en las Formas Organizativas

(FO).

Según Miles et al. (1997:7) las FO representan “una manera lógica de dar

forma a la estrategia, a la estructura y a los procesos de dirección de una

organización en un todo efectivo”. La Estrategia define en una organización el

qué se hará y la estructura el cómo. Por ello Chandler (1962) propone que la

estructura sigue a la estrategia ya que en su estudio sobre Sears Roebuck,

Standard Oil, Du Pont y General Motors, constató entre otras cosas que: a)

cada estrategia que se planteaba en dichas empresas ocasionaba problemas

administrativos producto de una estructura no adecuada para llevarla a cabo, y

b) la modificación de la estructura organizacional permitía manejar mejor la

implementación de la estrategia.

La estabilidad predominante en las etapas económicas de finales del siglo XIX

y principios del siglo XX, se caracterizaba por largos periodos de estabilidad y

breves periodos de innovación, los cuales Gates (2000:534) define como

20
“inestabilidad constante interrumpida”. Bajo este escenario la incertidumbre es

una parte importante del funcionamiento del sistema, reconociendo que el

futuro es impredecible (Dosi, 1998) donde el equilibrio se ve condicionado por

un entorno complejizado.

Así, las Formas Organizativas se corresponden a las exigencias de su tiempo,

evolucionando a través de tres épocas, a saber: estandarización,

personalización e innovación (Miles et al., 1997)

a) La estandarización transcurre desde finales del siglo XIX hasta nuestros

días, en esta época la división del trabajo fomenta la especialización, esto

enfatiza la Economía del Tiempo, se ejercen e imponen controles y se hacen

grandes esfuerzos por establecer una eficiente organización del trabajo.

Taylor, Fayol y Weber contribuyen al llamado enfoque clásico de la

administración, en el cual “la visión mecanicista, las organizaciones más

eficientes y eficaces tenían una estructura jerárquica” (Kikta, 1999: 457).

La descomposición en partes sencillas de las tareas, los procesos rutinarios,

repetitivos y simples permite describir con precisión cada una de las

actividades a desarrollar en la organización, basados en la división del trabajo.

Esta etapa en la evolución de las FO, se enmarca en la teoría clásica

tradicional, en la cual “surge la idea de que la organización y su aplicación

moderna deberían ser sistemas que actúen tan eficientemente como sea

posible, por lo que se desarrolla un concepto de racionalidad burocrática

mecanizada donde cada persona, unidad, departamento, debe desarrollar un

rol específico en la organización” (Katz y Kahn, 1990:83)

21
Weber afirmó que la organización burocrática permitiría administrar de manera

óptima en tiempos de cambios acelerados. Nada más alejado de la realidad,

pues como predijo Bennis (1965: 31-35) “la burocracia funciona perfectamente

en una estructura piramidal de autoridad, con el poder concentrado en unos

pocos. La burocracia es un aparato social muy adecuado para las tareas

rutinarias”. Por su parte, Toffler (1970) señaló que la velocidad del cambio

tecnológico caracterizaría el futuro de las organizaciones, cambios que han

aparecido de manera brusca y que la burocracia no podría soportar al no dar

respuesta oportuna a los llamados cambios tecnológicos.

No hay que desconocer que la visión burocrática o mecanicista ha resultado

eficiente para realizar tareas específicas y reforzar el control organizacional,

pero esta inflexibilidad dificulta la adaptación a las circunstancias que presenta

el entorno, limitando la interconexión entre organización – entorno –

organización.

b) La personalización, como época se ve condicionada por un mercado

competitivo, el cual se inicia con claridad en la década de los sesenta. La

calidad asociada a la competitividad como factor fundamental en la definición

de Nuevas Formas Organizativas (NFO), rompe con el concepto de puesto

individual, con tareas simples y fragmentadas; nace la necesidad de redefinir

la estructura de las organizaciones, considerando para ello que “no existe una

forma óptima de organizar; es decir, toda organización que desee ser eficaz

deberá procurar la congruencia entre su estructura y procesos internos y las

contingencias o circunstancias específicas que la caracterizan” (Morgan,

1996:29-64).

22
En esta etapa las Formas Organizativas se vuelven más informales producto

de las nuevas tecnologías ya que son éstas las que permitirán a la

organización adecuarse al entorno y sobrevivir. La tecnología de la

información (TI), llevará a las organizaciones a la adaptación de sus

estrategias y por ende de su estructura para renovarse organizacionalmente.

La Organización Industrial, enmarcada en la Economía Industrial, tiene su

mayor auge en la década de los ochenta y confirma a través de los trabajos

teóricos y empíricos realizados en esa época (Caves y Porter, 1977; Porter,

1980, 1981; Lamb 1984; Schmalensee, 1985; Buzzell y Gale, 1987) que las

FO estaban orientadas a vincular la efectividad de la TI como ventaja

competitiva por sí misma, más no se identificaba o pretendía reconocer el

valor que genera la gestión de ésta.

Hasta ahora la adaptación es factor fundamental para la supervivencia en un

mercado competitivo. No se reconoce a la organización como un todo que

interactúa con el entorno y que modifica y se ve modificada por éste. Ello parte

de identificar el conjunto de recursos endógenos que sustentarán la existencia

de la organización, identificación que se da en la época de la innovación.

c) La innovación (finales de los 80), en esta época se hace énfasis en el

proceso continuo de innovación y generación de conocimiento, siendo su

gestión fundamental para la consolidación de éste como activo y factor

diferenciador de las organizaciones (Miles et al., 1997). En esta fase se

persigue el desarrollo integral de las personas a través de una comunidad que

favorezca la innovación y la creatividad sin desconocer conceptos como

23
autoridad, control o liderazgo. En el siglo XXI, dominado por la Economía

Basada en el Conocimiento, las organizaciones requieren de relaciones de

trabajo fluidas, flexibles y complejas que incrementen la habilidad de las

mismas para obtener, procesar y utilizar información bajo condiciones de

interdependencia (Gallardo et al., 1999)

Las FO más relevantes de esta fase de innovación son: a) la Forma

Adhocrática (Mintzberg 1984), b) la Forma Hipertexto (Nonaka y Takeuchi,

1995), c) la Forma Hipertrébol (Rodríguez Antón, et al, 2001), d) la Forma en

Red (Miles y Snow, 1986), y e) los Equipos de Trabajo.

a) Forma Adhocrática: se caracteriza por la diferenciación horizontal y gran

descentralización. Toffler (1993) señala que la adhocracia es un modo de vida

de la empresa, que va más allá de la existencia de pequeños grupos internos,

y que le permiten amoldarse con rapidez y flexibilidad a un entorno cambiante

y complejo. Para responder con velocidad a los cambios se estimula la

coordinación interfuncional.

b) Forma Hipertexto: es una organización en red basada en el conocimiento y

aprendizaje organizacional, que puede crear unas formas de relaciones e

interacciones a través de redes telemáticas tanto internas como externas. Es

una FO compuesta por una superposición de capas o estratos cuya meta es

brindar una base estructural para la creación del conocimiento organizacional.

Tal como en un software de aplicación, “el hipertexto permite al usuario

acceder a varias capas” (Nonaka y Takeuchi, 1995). Estas capas son: los

equipos de proyectos, la base del conocimiento y el sistema de negocios. La

clave de esta Forma Organizativa está e la habilidad de los individuos de

24
acceder a las diferentes capas e interactuar de manera tal que formen un ciclo

dinámico de generación de conocimiento.

c) Forma Hipertrébol: esta FO combina la forma Hipertexto de Nonaka y

Takeuchi (1995) y la forma Trébol de Handy (1995), se refuerza el trabajo en

equipo a objeto de promover el proceso innovador a través del establecimiento

de proyectos. Cada hoja se corresponde a una función: 1) núcleo del trébol

está compuesto por profesionales altamente calificados vinculados a los

objetivos, 2) otra hoja se asocia a aquellas funciones que se puedan tercerizar

por no tener valor estratégico, y 3) la última hoja agrupa a trabajadores a

tiempo parciales y temporales.

d) Forma en Red, se caracteriza por el total achatamiento de su estructura, ya

que la autoridad se basa en el conocimiento y no en los niveles jerárquicos.

Tienen gran importancia las relaciones internas como las externas, por ello se

distinguen tres tipos de redes: 1) Red Interna, 2) Red Estable y 3) Red

Dinámica (Miles y Snow, 1995). Esto requiere de flujos de información

constante que permita la comunicación inter e intra organizacional.

e) Equipos de Trabajo, las FO descritas hasta ahora pueden constituir un Equipo

de Trabajo (ET) en sí, pero para que pueda considerarse que la organización

toma esta forma organizativa debe cumplir determinados requisitos y

principios. Una cultura basada en el compromiso colectivo, la continuidad de la

interacción social, la creación de una conciencia recíproca, la estabilidad de

las relaciones en el tiempo y la estructura de los roles (Olmsted, 1989). El ET

como forma organizativa, serán analizado posteriormente, vinculando sus

aportes a la Economía Basada en el Conocimiento.

25
Por último, Pettigrew (2003), plantea cinco formas de organización que si bien

no son objeto de análisis en el presente trabajo, es relevante mencionarlas a

fin de reconocer la evolución constante de las FO en la actualidad. Para el

surgimiento de estas NFO el investigador toma en cuenta tres dimensiones del

cambio dentro de la organización, a saber: a) Cambios en las estructuras, b)

Cambio en los procesos, y c) Cambio en los límites. Las cinco nuevas formas

organizacionales planteadas por Pettigrew a partir de la consideración de las

dimensiones anteriores son: a) La forma “N”, o forma Network, b) La

corporación horizontal, c) La organización en los límites, d) La forma celular, y

e) La forma federal.

2.2 Equipos de Trabajo: una nueva forma organizativa a la luz de la

Economía Basada en el Conocimiento.

Un Equipo de Trabajo, según Katzembach y Smith (1995:52) “es un número

pequeño de personas con habilidades complementarias que están

comprometidas con un propósito común, con metas de desempeño y con una

propuesta por la que se consideran mutuamente responsables”.

Ello nos lleva a considerar los ET como una forma organizativa que estimula la

Gestión del Conocimiento, por lo cual el estudio de los ET permite determinar

cómo organizar y gestionar las actividades que comprenden la aplicación de

nuevas perspectivas científicas y tecnológicas para generar, transferir y utilizar

conocimiento.

26
Por otra parte, la organización del trabajo en equipos multidisciplinares y

autogestionados facilita la creación y transmisión de nuevo conocimiento

(Forcadell y Guadamillas, 2002). A través de tres casos referenciados por

Romero-García (1998) –véase tabla 1-, se pueden ilustrar los beneficios de la

redefinición de las formas organizativas a partir del entrenamiento en Equipos

Autogestionados o Autodirigidos; el primero: Equipos Autodirigidos (EAD) y

Tiempo de Respuesta, luego del adiestramiento como EAD, el tiempo de

respuesta disminuyó significativamente desde 20,4 horas a 1,85 hora,

después de 4 meses. Esto evidencia una mejora significativa en el

conocimiento colectivo producto de una mayor integración y del aprendizaje

por la experiencia del trabajo en equipo.

Tabla 1: Equipos Autodirigidos y Tiempo de Respuesta (TR). (Field


Operations, Intesa, 1998)
Tiempo de Respuesta (en
Meses
Horas)
20,4 antes
7,45 Después de mes 1
3,09 Después de mes 2
2,36 Después de mes 3
1,85 Después de mes 4
Fuente: Romero-García (1998).

En el segundo caso -véase tabla 2-, se incrementó el número de actos

seguros en un 8%, pasando de 87% a 95% de actos seguros luego del

entrenamiento en EAD. Esta experiencia en el proceso SBV de la planta de

Amuay de Petróleos de Venezuela, permite evidenciar los beneficios de la

integración del conocimiento colectivo a partir del trabajo en equipo.

27
Tabla 2: Equipos Autodirigidos en el Proceso SBV (PDVSA, Amuay 1998)

Porcentaje de actos seguros después de entrenamiento en EAD


Porcentajes Meses

87 Diciembre
92 Enero
94 Febrero
95 Marzo
Fuente: Romero-García (1998).

En último caso de estudio referenciado por Romero, sintetiza los resultados

del entrenamiento de EAD en el proceso SBV en Proctel and Gamble lo que

ha permitido: cambios en seguridad y salud psicológica, cambios en

crecimiento personal, mejor capacidad para comunicarse, autoestima, entre

otros.

Tabla 3: Equipos Autodirigidos en el Proceso SBV (P&G, Barquisimeto


1999)
Cambios en el porcentaje de Actos seguros por Departamento

Departamento Antes Después

Empaque 64 93
Líquidos 75 92
BDC 75 77
Proceso 49 66
Fuente: Romero-García (1998).

Tal como dicen Fahey y Prusak (1998: 265), “si el conocimiento no fuera

diferente de los datos o de la información, no habría nada nuevo o interesante

en la gestión del conocimiento”. Por lo cual la efectividad de los ET como FO

adecuada a la EBC, ante las diversas limitaciones propias del trabajo

28
colectivo, se logra a través de la coordinación de las acciones previstas, la

solución de situaciones adversas que causen un efecto entrópico en los

planes establecidos y la promoción de una cultura orientada al logro y la

autogestión de los equipos.

Uno de los propósitos de la GC, enmarcada en la EBC, es conectar a las

personas entre sí para que éstas se vinculen con la información y convertir

ésta en conocimiento y por tanto motivar la creatividad y la innovación

(Gunnlaugsdottir, 2003). Los ET desarrollan actividades que les lleva a

interactuar en contextos multidisciplinarios, generar e intercambiar información

entre los integrantes, promover la creatividad y la mejora continua como una

de sus metas primordiales. Estas acciones propician la innovación

organizacional y la búsqueda del conocimiento donde quiera que esté

localizado. La creación de nuevos conocimientos, que pasan a formar parte de

la base de la organización y se ponen a disposición de los integrantes de la

misma, sustenta el desarrollo de innovaciones (Nonaka y Takeuchi, 1995).

Los ET como forma organizativa derivada de la EBC, reconoce que el

conocimiento que orienta la conducta en la vida cotidiana, se define "...como

una realidad interpretada por los hombres y que para ellos tiene el significado

subjetivo de un mundo coherente" (Berger y Luckman 1991:31) y es que no se

podría configurar la nueva EBC sin este tipo de conocimiento que constituye el

cúmulo de significados que le dan identidad al grupo social.

El impacto de la nueva economía ha traspasado las fronteras de las Teorías

Económicas, llegando a influir visiblemente en las Teorías Organizacionales,

29
pues la relación Estrategia – Estructura confirmada por Chandler, nos permite

afirmar que los ET como NFO han sido el resultado de un proceso de

adaptación de las organizaciones para adecuar su estructura a estrategias que

le garanticen el logro de sus objetivos, los cuales se ven retroalimentados por

la realidad económica actual.

Esta realidad económica como parte de la vida cotidiana “es una construcción

intersubjetiva, un mundo compartido, lo que presupone procesos de

interacción y comunicación mediante los cuales se comparte con los otros. Es

una realidad que se expresa como mundo dado, naturalizado, por referirse a

un mundo que es común a muchos hombres" (Berger y Luckman 1991:39).

Para ello, se deben considerar un conjunto de elementos que ayudan a que

los individuos interactúen unos con otros libremente, pues consolidando

valores como la confianza, la empatía y el coraje, se logrará que los miembros

de la organización, asuman responsabilidades, experimenten y aprendan a

esforzarse continuamente, aprovechando las experiencias y modelos mentales

en pro de la gestión del conocimiento (Spender, 1996; Fahey y Prusak,

1998).La asunción de responsabilidades y el aprendizaje continuo lleva al ET

como FO a generar una sinergia positiva por medio de un esfuerzo

coordinado. Sus esfuerzos individuales y colectivos dan como resultado un

nivel de desempeño mayor que la suma total de los insumos individuales

transformando grupos en equipos eficaces y productivos. Para ello, resulta

vital que en la organización se reconozca explícitamente la importancia de la

experimentación y exista tolerancia ante el fallo (Fahey y Prusak, 1998). Así

Nonaka y Takeuchi, (1995: 59) sostienen que “debemos prestar atención a la

30
naturaleza activa y subjetiva del conocimiento, representada por términos

tales como compromiso y creencias que están profundamente enraizadas en

los sistemas de valores individuales (y organizativos)”.

De esta manera, el conocimiento estará arraigado en los sistemas de valores

individuales, y éstos, a su vez, están condicionados por el contexto de la

organización (Nonaka y Takeuchi, 1995; Nonaka y Konno, 1998). Cabe

destacar la importancia de reconocer que en la EBC el conocimiento es,

además de individual, organizativo; es decir, un componente indispensable del

conocimiento depende de las formas de dirección consolidadas en la

organización, de las formas colectivas de trabajo, de los programas y

procedimientos, el modo en que se transmite la información, y, en definitiva,

de las rutinas organizativas (Nelson y Winter, 1982).

Como han señalado Fahey y Prusak (1998), el objetivo no es conocer el futuro

sino usar las proyecciones para el futuro a fin de proveer información a la

gerencia acerca de sus acciones y estrategia. Siendo la definición de la FO

uno de las decisiones fundamentales de la Administración ya que a partir de

ello se podrá alinear la estructura o forma organizativa (el cómo) a la

estrategia (el qué). Las organizaciones enfrentan grandes dificultades debido

a lo complejo de las relaciones inter e intra organizacionales que debe

promover a fin de gestionar el conocimiento y poder así vincular sus

estrategias y formas organizativas a la EBC que condiciona la interacción y

permanencia de éstas en un entorno dinámico. En este caso, Cohen y

Levinthal (1990) proponen que la capacidad de absorción de una empresa

depende de tres factores claves: la relación entre el exterior y el interior de la

31
empresa, la relación entre las subunidades dentro de la empresa, y la relación

entre los individuos dentro de cada subunidad.

Otra dificultad se presenta al tratar de codificar y transmitir conocimiento

dentro del ámbito de la propia organización, ya que el mismo tiene una

dimensión tácita (Cole, 1998), por esto proponemos que la organización debe

crear equipos multidisciplinares con capacidad de autorganización pues en

ellos se crea un contexto común para compartir experiencias y conocimientos

que estimula el incremento de los stocks de conocimiento de las tres

dimensiones de aprendizaje organizacional: a) individual, b) grupal y c)

organizacional (Prieto, 2003).

3. Conclusiones.

La EBC supone el tránsito a una nueva etapa de desarrollo, donde el

conocimiento se transforma no solo en el principal insumo de las actividades

económicas, sino también en su producto más valorado. Precisamente, para

que realmente el tránsito a esta “nueva era” impacte a la economía – en

indicadores de crecimiento y bienestar- de los países desarrollados y en

desarrollo derivado de incrementos de la productividad, son necesarios

cambios económico-organizativos profundos en las organizaciones que

permitan aprovechar el potencial completo que las nuevas tecnologías lleva

asociado.

Los Equipos de Trabajo son una de las formas organizativas más relevantes

de las organizaciones en la actualidad, los cuales reflejan a diferencia de otras

32
formas, una cultura basada en el compromiso colectivo, la continuidad de la

interacción social, la creación de una conciencia recíproca, la estabilidad de

las relaciones en el tiempo y la estructura de los roles (Olmsted, 1989).

En condiciones de la EBC, el conocimiento además de individual, es

preferentemente colectivo y organizativo; es decir, un componente

indispensable del conocimiento depende de las formas de dirección

consolidadas en la organización, de las formas colectivas de trabajo, de los

programas y procedimientos, del modo en que se transmite la información, y,

en definitiva, de las rutinas organizativas (Nelson y Winter, 1982). Por

consiguiente, la implantación de los Equipos de Trabajo, responde a una

necesidad objetiva del mismo proceso de trabajo, y las organizaciones están

abocadas, si aspiran a obtener los rendimientos esperados de sus inversiones

en TIC, a poner en correspondencia, las formas del conocimiento con el modo

en cómo se organiza. Esto implica una reforma estructural de todo el modelo

organizativo de la empresa, donde los Equipos de Trabajo son una forma

organizativa, adecuada a las formas de conocimiento propias de la Economía

Basada en el Conocimiento.

Bibliografía.

Alzola Eléxpuru, J.L. (2000). La “Nueva Economía” americana: ¿realidad o


ficción?, Información Comercial Española, enero-febrero, 783, 11-20.

Arcos Sánchez, T. (2001). Luces y sombras de la Nueva Economía y la


Sociedad de la Información y el Conocimiento. Información Comercial
Española, agosto-septiembre, 793, 87-97.

Berger y Luckman (1991). La Construcción Social de la Realidad. Buenos


Aires: Amorrortu.

33
Bresnahan, T., Brynjolfsson E. & Hitt L. (1999). Information Technology,
Workplace Organisation and the Demand of Skilled Labour: Firm Level
Evidence. Quarterly Journal of Economics, 117, 339-376.

Brynjolfsson, E. (2003). The IT Productivity GAP. Optimize, magazine, Julio,


Issue 21.

Chandler, A. (1962). Strategy and Structure. “Chapters in the history of the


American Industrial Enterprise”. MIT Press.

Cohen, W. M.; Levinthal, D. A. (1990). Absorptive-Capacity - A New


Perspective on Learning and Innovation. Administrative Science Quarterly, Vol.
35, Nº 1, 128-152.

Cole, R.E. (1998). Introduction. California Management Review, Vol. 40, nº 3,


primavera, pp. 15-21.

Fahey, L. y Prusak, L. (1998) The eleven deadliest sins of knowledge


management. California Management Review, (1998) Vol. 40, Nº 3, 265-276.

Foray, D., Lundvall, B.-Å. (1996), "The knowledge-based economy: from the
economics of knowledge to the learning economy", in Foray, D., Lundvall, B.-
Å. (Eds),Employment and Growth in the Knowledge-based Economy, OECD
Documents, Paris.

Forcadell, F.J. y Guadamillas, F. (2002). “A case study on the implementation


of a knowledge management strategy oriented to innovation”, Knowledge and
Process Management, 9, 3, 162-171.

Freeman, C. (2001): A hard landing for the “New Economy”? Information


Technology and the United States National System of Innovation. Structural
Change and Economic Dinamics, 12 (2001), 115-139.

Freeman, C. y Pérez, C. (1988): "Structural Crisis of adjustment, bussines cycles


and investment behavior", en Dosi, G.: et al., Technical change and Economic
Theory (pp. 38- 67). Londres: Pinter Publisher,.

Greenspan, A. (2000). “The Revolution in Information Technology”,


Conference on the New Economy, Boston College, Boston, Massachussetts, 6
de marzo de 2000.

Gordon, R. J. (1999). Has the “New Economy” Rendered The Productivity


Slowdown Obsolete?, NBER, junio.

Gunnlaugsdottir, J. (2003): “Seek and you will find, share and you will benefit:
organising knowledge using groupware systems”, International Journal of
Information Management, 23, 5, 363-380.

Katzenbach, J. y Smith, D. (1995) La sabiduría de los equipos (The Wisdom of


Teams) México, Cecsa.

34
Lund, R. and A.N. Gjerding (1996). The flexible company, innovation, work
organisation human resource management. DRUID Working Paper, 96 (17),
Department of Business Studies, Aalborg: Aalborg University

Lundvall, B-Å. (ed.) (1992). National Innovation Systems: Towards a Theory of


Innovation and Interactive Learning, Pinter, London.

Lundvall, B. A. (2003). ¿Por qué la nueva economía es una economía del


aprendizaje?. In Boscherini, F. Novick, M. & Yoguel, G. (Eds.), Nuevas
Tecnologías de Información y Comunicación. Los límites de la Economía del
Conocimiento (pp. 5- 28). Universidad Nacional de General Sarmiento.

Mintzberg, H. (1984). La estructuración de las organizaciones. Barcelona:


Ariel.

Nelson, R.; Winter, S.(1982): An Evolutionary Theory of Economic Change.


Harvard :University Press, Cambridge, MA.

Nonaka, I & Takeuchi, H. (1995). The Knowledge-creating company. How


japanese companies create the dynamics of innovations. New York: Oxford
University Press.

Ontiveros, E., Manzano, D. y Rodríguez, I. (2004). "Tecnologías de la


Información y las Comunicaciones (TIC), crecimiento económico y actividad
empresarial", Círculo de Empresarios.

Nonaka, I. Y Konno, N. (1998). The concept of Ba: Building a foundation for


knowledge creation. California Management Review, (1998) Vol. 40, nº 3,
primavera, 40-54.

Olmsted, M. (1989): Pequeño grupo., Barcelona: Paidós.

Pampillón Olmedo, R. & Avila Lizeranzu, G. (2001). Nueva Economía:


naturaleza del crecimiento y aspectos microeconómicos, Información
Comercial Española, abril-mayo, 791, 13-31.

Pérez, C. (1986). Las nuevas tecnologías: una visión de conjunto, en C.


Ominami (Ed.) La Tercera Revolución Industrial (pp.43- 89), Buenos Aires:
Grupo Editor Latinoamericano, RIAL.

Pettigrew, A (2003). Innovative Forms Of Organizing: An International


Perpesctive. London, Sage.

Prieto, I. (2003). Una revalorización de la gestión del Conocimiento para el


desarrollo de la capacidad de aprendizaje en las organizaciones: propuesta de
un modelo integrador. Tesis de doctorado inédita. Universidad de Valladolid

Rodríguez, A.; Morcillo, P.; Casani, F. & Rodríguez, J. (2001). Propuesta de un


nuevo modelo de estructura organizativa ante el reto de la nueva economía:
las estructuras hipertrébol. Comunicación presentada al XI Congreso AECA. p.
26-28 septiembre. Madrid.

35
Romero-García O. (1998). Valores en las organizaciones emergentes.
Conferencia presentada en la Gerencia Ampliada del Centro de Refinación
Paraguaná. PDV, Amuay. Venezuela. (Mimeografiado).

Spender, J. (1996). Making knowledge the basis of a dinamic theory of the


firm. Strategic Management Journal, Vol. 17, Winter Special Issue, 45-62.

Steinmueller, W. E. (2001). Las economías basadas en el conocimiento y las


tecnologías de la información y la comunicación. Ciencia, tecnología y
sociedad - Innovación tecnológica. Biblioteca Digital OEI, Madrid. Online: <
http://www.oei.es/salactsi/steinmuller.pdf>.

Teece, D.J. (2000). Strategies for managing knowledge assets: The role of firm
structure and industrial context. Long Range Planning, 33, 35-54.

Toffler, Alvin (1993). La Tercera Ola. España: Plaza & Janés Editores SA.

36
Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación: Factores explicativos de la

conducta exportadora en Argentina

Lic. M. Verónica Alderete

Universidad Nacional del Sur – CONICET

mvalderete@hotmail.com

Resumen

El objetivo del trabajo consiste en explorar algunos factores explicativos de la conducta

exportadora en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), con especial énfasis en las nuevas

tecnologías de información y comunicación (TIC).

A partir de una breve revisión de estudios sobre el tema, se observa que la mayoría se focaliza

en los países desarrollados, y pocos se refieren a empresas de países en desarrollo. Este estudio

analiza un conjunto de PyMEs de Argentina. Se estima un modelo que muestra que la

probabilidad exportadora está asociada con algunos de los factores descritos por la teoría,

encontrándose variables ligadas con el uso de las nuevas TIC.

Palabras claves: Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación, Conducta exportadora,

Competitividad, Pequeñas y Medianas Empresas, LOGIT.

Introducción

La estrategia de internacionalización que una empresa puede implementar conlleva cierta

complejidad, sobretodo si hablamos de PyMEs, dado que las firmas deben evaluar su nivel de

preparación para la actividad exportadora, decidir a qué mercado se debe exportar, optando por

una estrategia de concentración (uno o pocos países) o de diversificación, buscar información

sobre cómo lograr el mejor posicionamiento, realizar viajes para analizar el mercado,

promocionar los productos en ferias, adaptar su producto a otros mercados y localizar

proveedores y distribuidores, entre otras cuestiones. Sin embargo, en el marco del proceso de

globalización y creciente apertura de los mercados, se convierte en una estrategia cada vez más

necesaria.

37
Los mercados internacionales pueden ser muy atractivos para las PyMEs en la medida que

representan oportunidades significativas para crecer. El presente trabajo tiene como objeto

analizar la influencia de la dimensión tecnológica- en cuanto a nuevas Tecnologías de

Información y Comunicación (TIC)- en el desempeño competitivo de las empresas. La

exportación es un indicador indirecto de la competitividad de la empresa y, dado que se cree

que las TIC son un determinante de dicha competitividad, se plantea el interrogante de si las

decisiones de exportación están influidas en alguna medida por las TIC.

Peng (2001) establece que la base de la internacionalización es la posesión de recursos de

distintos tipos que permitan a la empresa extenderse fuera de las fronteras nacionales

(Fernández, Z. y Nieto, M.J., 2002). En particular, las nuevas TIC ofrecerían a las PyMEs la

posibilidad de enfrentar las limitaciones de acceso a los mercados internacionales (Loane,

2006).

La evidencia empírica ha mostrado que las TIC pueden mejorar la performance de una empresa,

así como su posición competitiva. Las redes de comunicación y el cibermercado favorecen más

a las pequeñas empresas que a las grandes, dado que mientras las empresas grandes poseen los

recursos suficientes como para acceder a nuevos mercados, incrementar su visibilidad y sus

contactos a través de la participación en ferias internacionales, a las PyMEs les resulta

inaccesible presentar su producto en mercados lejanos debido a sus recursos limitados. Viajar al

exterior y participar en exposiciones de los principales mercados del mundo constituye un gasto

oneroso para las mismas. Las nuevas TIC permitirían a las PyMEs cuyos destinos de la

producción consisten en los mercados locales y regionales (debido a la falta de información y

capacidad de marketing) tener acceso a nuevos clientes y expandir geográficamente sus

mercados. La tecnología de la información tiene el inmenso poder de reducir los costos de

coordinación, comunicación y procesamiento de información sobre los mercados, clientes, etc.

Esto crea nuevas oportunidades para las PyMEs en cuanto a la posibilidad de comercializar sus

productos en el mercado exterior.

Eriksson et al. (1997) afirman que la importancia de un recurso clave, como es la información,

tanto sobre los mercados exteriores como sobre el propio proceso internacionalizador debe ser

38
considerada (Fernández, Z. y Nieto, M. J., 2002). En primer lugar, debemos distinguir entre

información y conocimiento, si bien suelen aparecer como conceptos similares. Es usual

considerar la información como una etapa preliminar de la producción de conocimiento, en

donde el conocimiento es el resultado de lo que la empresa haya aprendido a partir de la

información. Según Yoguel, G. et al (2004) no toda información se convierte necesariamente

en conocimiento. Básicamente para que la primera se convierta en el segundo se requieren:

recursos, competencias, instituciones, y un concepto latente que denominan tacitness1. Sin toda

esta conjunción de fases la mera información no se traducirá en conocimiento, del cual la

innovación es la versión empresarial.

Las TIC no generan per se competitividad en la empresa, sino que para poder incentivarla su

incorporación y extensión debe ser acompañada por cambios profundos, no sólo a nivel técnico

sino también organizacional, en la relaciones con proveedores, clientes, etc, que permita la

generación y circulación de conocimiento, y una estructura organizativa que facilite la

comunicación y el aprendizaje.

Sin embargo, a pesar de que Internet se convertirá en una herramienta ampliamente utilizada

para los negocios, muchos consideran poco probable que pueda transformar las oportunidades

de acceso a los mercados internacionales de las PyMEs. La mayoría de las mismas tienen como

principal destino de su producción los mercados locales, y no poseen la capacidad gerencial o

capacidad de atender el mercado externo eficientemente.

A lo largo de este trabajo, se plantea en primer lugar el estado actual de la problemática en

relación a las TIC. Posteriormente, se abordará el marco teórico referido a la competitividad y

el comportamiento exportador de las PyMEs así como su relación con el uso de las nuevas TIC;

incluyendo una pequeña revisión de los resultados que ha arrojado la literatura empírica

1
Significa conocimiento tácito. La definición de conocimiento tácito no es universalmente
aceptada. Según Polany (1992) mientras que el conocimiento explicito es aquel que se puede
expresar mediante palabras y números, o cualquier otro dato codificado, el conocimiento tácito
se define como la percepción subjetiva o las emociones no se puede instrumentalizar y se
transmite en determinados contextos y acciones; es muy personal y difícil de verbalizar o
comunicar (Yoguel et al, 2004). El conocimiento tácito involucra: i) los saberes no codificados
en manuales sobre la tecnología de proceso aplicados al proceso de trabajo, ii) los saberes
generales y comportamentales, iii) la capacidad de resolución de problemas no codificados, iv)
la capacidad para vincular situaciones y para interactuar con otros recursos humanos.

39
reciente acerca de los factores explicativos de la conducta exportadora en las empresas. A

continuación, se lleva a cabo un análisis descriptivo de la muestra disponible de empresas

manufactureras de Argentina correspondiente al año 2002. Por último, se realiza un ejercicio

econométrico para estudiar los factores que influyen sobre la probabilidad de que una empresa

exporte o no.

Estado actual de la problemática en relación a las TIC

Argentina, como cualquier otro país que desea ser competitivo y convertirse en un jugador

exitoso en el mercado global, necesita que sus empresas dispongan de tecnologías para poder

competir. En lo que respecta al grado de inserción a nivel nacional de las nuevas TIC, nuestro

país se encuentra en una situación “medianamente baja” según establece el índice Information-

Comunication Tecnologies Opportunity Index (ICT-OI)2 creado por el International

Telecommunication Union (ITU). De acuerdo a este índice ninguno de los países considerados

de América Latina posee niveles altos, solamente Chile se encuentra liderando el grupo.

Argentina se encuentra por encima de Brasil, entre otros, dado que presenta mejores niveles

tanto en redes (líneas telefónicas fijas por cada 100 hab., suscriptores a celulares por cada 100

hab., Internet banda ancha (kbps por hab.) como en habilidades (tasa de alfabetismo en adultos,

tasa de matricula a escuela secundaria), que son dos de los componentes que forman el índice.

Parte de la necesidad de acelerar la inversión en TIC consiste en promover el acceso a banda

ancha3. La banda ancha tiene implicaciones especiales en el desarrollo sostenible. Por medio de

2
Este indicador es creado a partir de una lista seleccionada de indicadores y se constituye en
una importante herramienta para medir la brecha digital midiendo la diferencia relativa en los
niveles de oportunidad en TIC entre las economías y a lo largo del tiempo. Se crea a partir de
10 indicadores que permiten medir redes en TIC, educación, habilidades, uptake, e intensidad
de uso. Los países son clasificados en 4 grupos: alto, medianamente alto, mediano y bajo.
3
Banda Ancha se refiere a la transmisión de datos en el cual se envían simultáneamente varias
piezas de información, con el objeto de incrementar la velocidad de transmisión efectiva. Hoy
en día el término banda ancha normalmente describe a las conexiones Internet recientes que
funcionan entre 5 y 2 000 veces más rápido que las anteriores tecnologías de marcación por
Internet. Sin embargo, el término banda ancha no se refiere a una velocidad determinada ni a un
servicio específico. El concepto de banda ancha combina la capacidad de conexión (anchura de
banda) y la velocidad. En la Recomendación I.113 del Sector de Normalización de la ITU se
define la banda ancha como una "capacidad de transmisión más rápida que la velocidad

40
ésta las empresas de todos los tamaños pueden incrementar su productividad y ser más

competitivas mediante de la implementación de soluciones de negocio basadas en Internet, tales

como el comercio electrónico y las plataformas de manejo de la cadena de proveedores y

logística, entre otras. Muchas ciudades están creando infraestructuras de banda ancha más

accesibles para atraer más empresas y negocios a sus localidades.

A nivel empresarial, claramente, el acceso a las TIC está ligado, entre otras cosas, a las

posibilidades de financiamiento de las empresas. Los indicadores financieros para las PyMEs

suelen ser los que determinan la competitividad de estas empresas (y de todas en general) en

manos de los estudios más tradicionales y que podemos denominar como históricos. Sin

embargo, los factores financieros ya no resultan decisivos por sí solos, sino que deben

considerarse otros factores como la descentralización de la producción, la disminución de los

costos de transacción gracias a las TIC, así como un mayor acceso al conocimiento y, por ende,

al desarrollo de las capacidades comerciales y de negocios en general, ha contribuido a

considerar al sector como parte real y necesaria de la dinámica competitiva.

Algunos factores de la competitividad en las PyMEs son altamente influenciados por las TIC.

Las firmas pueden hacerse más competitivas utilizando las nuevas herramientas en el comercio

como lo es Internet. Según la Declaración de Principios adoptada en la primera fase de la

Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) realizada en Ginebra del 10 al 12

de diciembre del 2003, las TIC son un factor importante para el crecimiento porque aumentan la

eficiencia y la productividad, sobre todo entre las PyMEs. Pese a estas cuestiones, parte del

problema de apropiación de las TIC por parte de las PyMEs es el desconocimiento, ya no solo

de la tecnología como tal sino de la utilidad de la misma. Los beneficios de estas tecnologías

siguen siendo un tema que continúa sembrando dudas y temores por parte de los propietarios de

primaria de la red digital de servicios integrados (RDSI) a 1,5 ó 2,0 megabits por segundo
(Mbits)". Las velocidades de la banda ancha son apreciablemente más rápidas que las de
tecnologías anteriores, por lo cual resulta más rápido y cómodo acceder a la información o
efectuar transacciones en línea utilizando Internet. En función del tipo de tecnología utilizada,
la banda ancha puede aportar beneficios económicos. Por ejemplo, gracias a la tecnología DSL,
los usuarios pueden utilizar una sola línea telefónica normalizada para servicios de voz y datos.
Esto les permite navegar por Internet y efectuar una llamada simultáneamente utilizando la
misma línea telefónica.

41
las PYMEs, quienes no siempre logran ver más que un factor de practicidad en, por ejemplo, la

facturación como actividad puntual. Sin embargo, muchas empresas reconocen que

efectivamente la inserción del comercio a negocios electrónicos es un instrumento que mejora

la competitividad y que debería jugar favorablemente para las PyMEs, pero siempre dentro de

consideraciones como mesura, planificación y rubro de actividad.

Marco Teórico

Con el advenimiento de la corriente de pensamiento denominada “Nueva Economía”4, varios

investigadores se preocuparon por analizar la relación entre inversión en TIC y performance en

las empresas. Las empresas pueden ahora emplear estas tecnologías con fines competitivos,

aunque hasta ahora los efectos reales de las mimas no están claramente definidos. La hipótesis

que subyace al resultado de los importantes efectos positivos de la inversión en TIC sobre el

aumento de la productividad en el largo plazo (Brynjolfsson and Hitt, 2003; 2000; Brynjolfsson

et al. 1994), es que las computadoras, y demás tecnologías afines, formarían parte de un amplio

sistema tecnológico y de cambio organizacional que en definitiva es el que posibilitaría que se

incremente la productividad a nivel de la firma. Es decir, no es la inversión en computadoras lo

que aumenta la productividad, sino la inversión en capacitación y nuevas formas de gestión que

son colaterales al proceso de adquisición de nuevas tecnologías a nivel empresarial.

En particular, Brynjolffson and Hitt (2003) exploran los efectos de la computación sobre la

productividad y el crecimiento del producto en 527 empresas grandes de EEUU entre 1987-

1994. Observan que la contribución de la computación es positiva y debe ser acompañada por

grandes inversiones en inputs complementarios, tal como el capital organizacional.

Sin embargo, esta visión positiva del impacto competitivo de las TIC no ha convencido a varios

otros autores del área de investigación. Strassman (1999) no ha encontrado evidencia de una

relación entre inversión en TIC y un incremento tanto en la productividad como en los

4
Corriente de pensamiento surgida en los últimos años de la década de los 90. Sus seguidores
sostienen que el gran crecimiento de los países industrializados a partir de la segunda mitad de
la década de los 90 proviene del crecimiento en el área de investigación y desarrollo. Considera
el impacto sobre las leyes tradicionales de la economía en materia de equilibrio estable y
productividad marginal decreciente del trabajo que está ejerciendo la era de la información.

42
resultados de la compañía. Establece que los resultados obtenidos por Brynjolfsson se basan en

la evolución de las acciones de empresas que ya están utilizando las TIC intensivamente. Los

valores de estas empresas se han apreciado ampliamente en la década pasada, mientras que ha

habido una caída de estos valores al final del período. Por otra parte, las estimaciones que se

encuentran son para empresas grandes, las cuales pueden subestimar aquellos aspectos que

afectan el resultado de las TIC, y que son sólo revelados en los estudios que se focalizan en la

organización. Finalmente, establece que la investigación requiere ser extendida a diferentes

áreas económicas y tipos de organización distintas a las empresas americanas.

Al mismo tiempo que el primer trabajo de Brynjolfsson, otra corriente teórica se desarrolló

tratando de explicar el impacto de las TIC sobre las organizaciones. Se lo conoce como la

hipótesis de necesidad estratégica, introducida por Clemons and Kimbrough (1986) y

posteriormente desarrollada por Clemons and Row (1991). Estos investigadores indican que

parte del progreso alcanzado por las empresas se debe a la introducción de las TIC y es

rápidamente neutralizado por sus competidores. El mecanismo de introducción de la tecnología,

la consiguiente creación de ventajas temporarias y luego la neutralización inmediata se explican

por el hecho de que este tipo de tecnología se derrama rápidamente entre los competidores, los

cuales esperan obtener el mismo beneficio positivo que aquellos. Desde este punto de vista, las

TIC son una condición necesaria no suficiente: sin tecnología no es posible comenzar a

competir, pero no es suficiente alcanzar resultados superiores que no sean sostenidos en el

tiempo.

Más recientemente, durante la segunda mitad de los años 90, la discusión sobre la correlación

entre tecnologías de la información y los resultados de la empresa han visto un nuevo avance

con respecto al desarrollo estratégico. Específicamente, se trata de los adeptos al paradigma o a

la visión de Resource Based View de la empresa que considera una organización como el reflejo

de sus recursos internos, visión que se construye sobre la base de la perspectiva schumpeteriana

de creación de valor, y considera a la empresa como una canasta de recursos y capacidades.

Según Bharadwaj (2000) esta perspectiva provee indirectamente las bases por las cuales

podemos explicar el efecto de las TIC sobre los resultados de las empresas, y más

43
específicamente sobre las ventajas competitivas (Bruque S. and Vargas, A. ,2002). De acuerdo

a Amit and Zott (2001) la emergencia de los mercados virtuales claramente abre nuevas fuentes

de creación de valor dado que las capacidades relacionales y las nuevas complementariedades

pueden ser explotadas (por ejemplo entre capacidades online y offline).

Cuando una estrategia a favor del uso de TIC es combinada con ciertos recursos y capacidades

que son difíciles de imitar, las empresas podrán ganar ventajas competitivas sustantivas a través

de barreras a la entrada, costos de comenzar con la actividad -switching costs- y barreras

móviles. Esto puede incluir habilidades gerenciales, técnicas y de infraestructura en TIC

(Salmeron, J.L. and Bueno, S., 2006). Asimismo, Ernst (1996) y Lall (1995) mencionan que las

firmas a la hora de introducir una nueva tecnología, en este caso Internet, deben hacer

esfuerzos de selección y adaptación que requieren como condición necesaria umbrales mínimos

de conocimientos codificados y en especial tácitos. Mientras el elemento codificado del proceso

de conocimiento es básicamente transable, el elemento tácito es firm especific, no se puede

comprar en el mercado y constituye un punto clave en las diferencias tecnológicas y en las

ventajas competitivas específicas de las firmas (Yoguel, G. y Boscherini, 1996).

Sin embargo, la noción misma de competitividad es de muy difícil definición, en tanto está

influenciada o determinada por una gran cantidad de variables que dificultan su estudio de

manera holística; así lo demuestra la multiplicidad de definiciones que intentan dar cuenta de

ella, resumirla y sintetizarla. En ese sentido, la Comisión Económica para América Latina y el

Caribe destaca que en la mayoría de los casos, no se da una definición muy exacta de

competitividad y no se hace énfasis en el trabajo de medición ni en la importancia de los

indicadores utilizados (CEPAL, 1995). Por su parte, la competitividad internacional es un

concepto muy utilizado en la discusión corriente para referirse al desempeño de una firma, una

industria o un país en la economía internacional (Chudnovsky y Porta, 1990). La competitividad

de gran número de firmas ya no es obtenida a través de la reducción de costos, al menos en los

salarios, sino principalmente mediante la generación de rentas emprendedoras a través de la

innovación en los procesos de producción, accediendo a mercados nuevos por caminos

diferentes, o produciendo, mejorando o rediseñando los productos y servicios con una

44
contribución significativa para los beneficios percibidos del producto final para el consumidor

(Prahalad, C.K. and Gary Hamel, 1990).

En este trabajo se analiza la competitividad a nivel microeconómico, mediante el

comportamiento exportador. Este indicador ha sido utilizado en varios estudios empíricos y es

internacionalmente aceptado, ya que las exportaciones de un país reflejan la eficiencia

productiva de las empresas de forma ex post, es decir, se trata de evaluar la competitividad por

medio de sus efectos reales en el mercado.

La mayoría de los estudios se centran en el análisis de los determinantes a nivel micro

(características de las empresas) para los países desarrollados. Varian, Litan, Elder and Shutter

(2002) estudiaron los beneficios económicos de Internet en los Estados Unidos, Reino Unido,

Francia y Alemania (Monge G, R., Alfaro A., C y Alfaro C, J., 2006). En este trabajo

identificaron y midieron los ahorros en costos e incrementos en ingresos de las empresas

asociadas con la inversión que ellas han llevado a cabo, en lo que los autores denominan,

soluciones de negocios basadas en Internet (Internet business solutions o IBS). Es decir,

cualquier iniciativa que combine Internet con redes (networking), software y computadoras

(hardware) para incrementar o mejorar los procesos del negocio o crear nuevas oportunidades

de negocios. En otros estudios, la Canadian e-Business Initiative (2002 y 2004) estudió el

impacto de las IBS sobre el desempeño de las pequeñas y medianas empresas del Canadá

(PyMEs que emplean entre 50 y 500 empleados). Los resultados de estos nuevos esfuerzos,

señalan que aproximadamente más de la mitad de estas empresas están empleando IBS, y que

en el corto plazo se espera que un 20% más adopten este tipo de soluciones. En síntesis, se

afirma que la adopción de las TIC (IBS) constituye una importante innovación, la cual

mejoraría la productividad y competitividad de las PyMEs canadienses.

Tal como indican Estrada, S. y Heijs, J. (2005) en su trabajo, sólo algunos pocos estudios se

refieren a empresas de países en desarrollo: Estrada S. y Heijs, J. (2005) para México; Willmore

(1992) para Brasil; Zhao and Li (1997) para China, entre otros. Por otra parte, algunos de los

estudios para países desarrollados se refieren al caso de las PyMEs, tales como Lefebvre (2001)

para Canadá; Roper and Love (2002) para Alemania; Sterlacchini (1999) para Italia. En estos

45
trabajos se ha considerado a la exportación como una variable dependiente, ya sea con base en

la probabilidad o la propensión exportadoras.5

De acuerdo con la literatura, y dado que la actividad exportadora es una actividad costosa y

riesgosa, debe existir una asociación entre el tamaño de la empresa (ya sea medida como nivel

de facturación o por personal ocupado) y la exportación. La probabilidad exportadora parece

asociada con el tamaño, es decir, las empresas a medida que dispongan de mayores recursos,

tendrán mayores posibilidades de ser exportadoras. Sin embargo, no se ha encontrado consenso

respecto a la dirección de tal asociación en el caso de la propensión exportadora.

Algunos autores han considerado la variable propiedad del capital, distinguiendo entre

empresas nacionales individuales, compañías pertenecientes a grupos nacionales y extranjeras.

Los estudios empíricos de Basile (2001), Sterlacchini (1999) y Roper and Love (2002) indican

que las filiales multinacionales tienen, independientemente de su tamaño, un sesgo claramente

exportador. Se ha incluido también en relación a la propiedad social de la empresa, la variable

grupo o holding. Los trabajos de Basile (2001) y Roper and Love (2002) muestran que las

empresas que pertenecen a algún grupo económico tienen una actividad exportadora más

dinámica.

Otros trabajos han incluido la estrategia empresarial como variable explicativa. Se considera

que las PyMEs tienen una propensión a especializarse, dado el nuevo marco de desarrollo

basado en la especialización flexible (Piore and Sabel, 1984)6 y, en varios casos, al rol de las

mismas en su relación como proveedoras de empresas grandes. Por ejemplo, en el distrito

industrial, la especialización productiva estimula el desarrollo y la difusión de las innovaciones

5 La probabilidad exportadora se asocia con una dimensión de conducta y la propensión


exportadora con una dimensión relacionada con el desempeño, aunque algunos autores
consideran ambas formas como un todo expresivo de la conducta. La probabilidad exportadora
indica si la empresa ha percibido ingresos por ventas en el mercado internacional. Por su parte,
la propensión señala la proporción o el cociente entre los ingresos provenientes de ventas en el
mercado internacional y las ventas totales. Optar por un enfoque u otro trae como consecuencia
la posibilidad de usar diferentes herramientas de análisis.
6 El concepto de especialización flexible es un ejemplo de las nuevas visiones teóricas que
explican las estructuras y el éxito económico de las PyMEs. La noción de especialización
flexible ha sido utilizada para denotar el cambio de una forma estandarizada de producción
hacia procesos de producción más flexibles y nuevas formas de organización, basadas en redes
locales. La mayor flexibilidad emergente de las PyMEs les permitió integrarse de manera más
protagónica en la cadena de valor de distintas industrias.
Citado en Boschma, R.A.; Lambooy, J.G.; (2002)

46
a través de la disminución de los costos de transacción respecto de los de coordinación, ya que

el proceso de innovación está acompañado por la adopción de sistemas informativos modernos

entre las empresas.

La evidencia respecto a la incidencia de la estrategia empresarial que presentan Lefebvre and

Lefebvre (2002) no es nada concluyente. Es posible predecir que una cartera diversificada de

productos se asocie con la decisión de exportar, dado que abre posibilidades para reducir

riesgos y ampliar los flujos de conocimiento. Sin embargo, una relación cerrada puede aumentar

el desempeño exportador, por un efecto monopsónico y de explotación de ventajas

comparativas basadas en precios. Cavusgil y Zou (1994) mencionan el debate entre

especialización y diversificación (Estrada S. y Heijs, J. ,2005).

Por último, el capital humano ha sido incorporado como variable ligada a la capacidad de

innovación de una empresa. Roper and Love (2002) y Wagner (1995) la han analizado

considerando los empleados con educación de grado universitario. Han sido ambiguos los

resultados obtenidos en relación con sus efectos sobre la conducta exportadora.

Asimismo, Lefebvre and Lefebvre (2002) para poder captar los resultados de la innovación

sobre el comportamiento exportador, incorporaron los productos asociados con la propiedad

industrial, tales como marcas o patentes.

La importancia de la adopción de tecnologías basadas en la computación e Internet (adopción

de TIC) radica en su potencial impacto sobre la productividad y la competitividad de las

empresas. Lefebvre and Lefebvre (1996) documentan una extensa gama de investigaciones,

básicamente en economías desarrolladas, que apoyan la anterior aseveración. Estos autores

encuentran que el impacto de la adopción de TIC tiende a ser observable a nivel de la firma,

pero no necesariamente a nivel del sector productivo o a nivel de la economía como un todo.

Para explicar esta paradoja, los autores plantean cinco posibles explicaciones:

 La existencia de dificultades asociadas con la medición de la productividad a nivel

agregado, según las estadísticas oficiales, lo cual imposibilita obtener buenos

resultados de los análisis macroeconómicos.

47
 La distinción entre sectores, principalmente entre la industria y los servicios, no es

apropiada para el análisis agregado sobre el impacto de las TIC, debido a la

subcontratación de actividades que realizan las empresas manufactureras a empresas

del sector servicios.

 La adopción e implementación de las TIC requiere de un proceso relativamente largo

de aprendizaje y ajuste por parte de cada empresa, lo cual genera un rezago entre la

adopción y el momento en que los beneficios aparecen para un sector o la economía

como un todo.

 Es posible que la inversión en TIC no sustituya viejas tecnologías, lo cual podría

producir un sobreconsumo de tecnología por parte de los administradores, disipándose

así sus potenciales beneficios a nivel de una empresa o grupo de empresas.

 Finalmente, la adopción de TIC puede producir una redistribución de beneficios entre

empresas de un mismo sector, con lo cual no se observarían beneficios a nivel

agregado. En otras palabras, se podría estar ante el hecho de que la adopción de TIC

"cambie la distribución del pastel sin hacerlo más grande".

Por otro lado, Heeks (2002) señala la importancia de la adopción de las TIC para el

mejoramiento de la productividad de las empresas, al resaltar el papel que la información juega

en los procesos y en los resultados de cualquier gestión empresarial. Este autor señala la

importancia de las TIC en el procesamiento de datos (i.e. convertir datos en información valiosa

para el usuario), así como en la comunicación, como mecanismo para transferir datos desde una

fuente hasta un receptor.

Fuente de datos y Marco descriptivo

El análisis empírico se ha llevado a cabo con una muestra de PyMEs proporcionada por la

Encuesta Estructural 2002 de la Fundación Observatorio PyME para el período 2001-2002 en el

marco del Premio Fundación Observatorio PyME 2005 a la Investigación Aplicada en

Economía Industrial.

48
Resulta relevante reconocer que el período de análisis ha sido para nuestro país uno de los más

difíciles en términos económicos, como consecuencia del advenimiento de la crisis; sobretodo,

si tenemos en cuenta la situación particular de las PyMEs en términos de exportación.

Lamentablemente, es el último período que abarca la base de datos disponible.

El diseño muestral para la Encuesta Estructural 2002 ha sido elaborado por el Instituto Nacional

de Estadísticas y Censos (INDEC) de Argentina, sobre el directorio resultante del cruce de

datos del Directorio de Unidades Económicas(DINUE) del año 2000 y los datos del Censo

Nacional Económico 1994. Los datos provenientes de estas empresas encuestadas son

expandibles al universo de 15500 PyMEs industriales registrado en dicho directorio.

Esta encuesta reúne datos provenientes de 617 empresas pertenecientes a distintas ramas de la

industria o sectores de actividad y localizadas en distintas regiones del país. La mayor

concentración de las mismas se localiza en las regiones del Gran Buenos Aires (48.6%) y

Centro (27.7%). Mientras que el 12% se ubica en la región de Cuyo, el 5.7% en la Región

Noreste, el 5.2% en el Noroeste y sólo el 0.8% pertenecen a la región Sur.

Las empresas pueden ser agrupadas de acuerdo a su tamaño. Si adoptamos la clasificación de

las empresas más utilizada que es por mano de obra empleada (Microempresa: 1-9 trabajadores;

Pequeña: 10-49 trabajadores; mediana: 50-199 trabajadores y Grande: más de 200 empleados),

los resultados son los siguientes:

Cuadro Nº 1. Clasificación de las empresas según cantidad de empleados

Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido* Porcentaje acumulado


Microempresa 110 17.8 18.0 18.0
Pequeña 430 69.7 70.3 88.2
Mediana 71 11.5 11.6 99.8
Grande 1 0.2 0.2 100.0
Subtotal 612 99.2 100.0
Sin Dato 5 0.8
Total 617 100.0
Fuente: Elaboración propia
* Sin considerar las empresas con datos faltantes.

49
De acuerdo a esta clasificación, aproximadamente el 70% de las empresas son pequeñas y el

18% microempresas. Resta considerar el 11,6 % de empresas medianas y una sola empresa

grande.

Por otro lado, si adoptamos la clasificación de la Secretaría de Pequeña y Mediana Empresa

(disp. 147/2006) para el sector industrial (Microempresa: menos de $1.250.000 anuales;

Pequeña: entre $1.250.000 y $7.500.000; Mediana: entre $ 7.500.000 y $ 60.000.000 y Grande:

más de $60 mill.), se observa:

Cuadro Nº 2. Clasificación de las empresas según facturación o monto de ventas

Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado


Microempresa 331 53.6 62.2 62.2
Pequeña 180 29.2 33.8 96.1
Mediana 21 3.4 3.9 100.0
Subtotal 532 86.2 100.0
Sin Dato 85 13.8
Total 617 100.0
Fuente: Elaboración propia

Según este criterio, la mayoría de las empresas poseen tamaño micro, dado que el 62.2%

clasifican como microempresas, el 33.8% como pequeñas y casi el 4% medianas.

Se puede observar que los criterios no producen el mismo tipo de clasificación entre las

empresas. Según este último, no existirían empresas grandes en la muestra. En el trabajo se va a

adoptar este último criterio de clasificación.

Caracterización de las empresas según su conducta exportadora.

En esta sección se pretende vislumbrar, a partir de un análisis exploratorio basado en tablas de

contingencias, cómo afectan las variables ligadas con el uso de las TIC la conducta exportadora

de la empresa. En principio, determinaremos la cantidad de firmas que exportaron durante el

período de análisis.

50
Cuadro Nº 3

Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado


Sin dato 15 2.4 2.4
Sí Exportó 206 33.4 35.8
No Exportó 396 64.2 100.0
Total 617 100.0
Fuente: Elaboración propia

Se encuentra que el 33.4% de las empresas exportó, mientras que la mayoría de las empresas

(64.2%) no ha exportado durante el período bajo análisis.

a) disponibilidad de sitio Web

Independientemente de si las empresas exportaron o no durante el período analizado, es posible

determinar el porcentaje de empresas que disponían de un sitio web. La información provista

por la base de datos establece que el 38.4% de las empresas disponían de una página web

durante el período de análisis, lo cual es un porcentaje interesante, mientras que el 47.2% no

poseía un sitio web. No es menor que en el 14.4% no se disponga de información en este

aspecto. Si bien no es posible deducir nada a partir de la base de datos, se puede conjeturar en

que las empresas desconocían lo que es un sitio web.

A continuación, relacionamos la variable exportación con la disponibilidad de un sitio web.

Cuadro Nº 4

Posee página web?


Sí No Sin dato Total
Recuento % de fila Recuento % de fila Recuento % de fila Recuento % de fila
¿Exportó? Sí 118 57.30% 79 38.30% 9 4.40% 206 100.00%
No 119 30.10% 210 53.00% 67 16.90% 396 100.00%
Sin dato 0 0.00% 2 13.30% 13 86.70% 15 100.00%
Total 237 38.40% 291 47.20% 89 14.40% 617 100.00%
Fuente: Elaboración propia

51
Es posible observar que la mayoría de las empresas que exportaron poseían una página web

(57.3%). Mientras que la mayoría de las empresas que no exportaron no poseían esta

herramienta (53%).

b) Utilización de alguna técnica de mejora de la calidad y/o productividad

Los datos disponibles de la muestra indican que el 66 % de las empresas utilizaba alguna

técnica de mejora en la calidad y/o productividad. Si relacionamos esta variable con la

exportación, tal como se observa en el Cuadro Nº5, resulta que cerca del 76% de las empresas

que exportaron utilizaban alguna técnica.

Cuadro Nº5

¿Exportó?
Sí No Sin Dato Total
% de % de % de % de
Recuento Columna Recuento Columna Recuento Columna Recuento Columna
¿Utiliza alguna Sí
156 75.70% 244 61.60% 8 53.30% 408 66.10%
técnica de
No 48 23.30% 148 37.40% 5 33.30% 201 32.60%
mejora de
calidad y/o Sin dato 2 1.00% 4 1.00% 2 13.30% 8 1.30%
productividad? Total
206 100.00% 396 100.00% 15 100.00% 617 100.00%
Fuente: Elaboración propia

Modelo a Estimar

Mediante la técnica multivariante de regresión logística, se determinará la influencia simultánea

del conjunto de variables elegidas. Mientras que en la sección anterior se analizó la relación

entre cada una de las variables explicativas con respecto a la conducta exportadora, la regresión

logística permitirá establecer la importancia de cada variable teniendo en cuenta en forma

simultánea la influencia de las otras variables.

52
Tal como se indicó anteriormente, se trata de estimar cuáles son los factores que influyen en la

probabilidad de exportar de una empresa a través de un modelo LOGIT.

Variable dependiente (exporto): Conducta Exportadora. Variable dicotómica, que toma valor 1

si la empresa exportó durante los últimos dos años, y 0 en caso contrario.

El modelo LOGIT se deriva de un modelo de variable latente o no observable. Sea y* la

variable latente conducta exportadora, determinada por ciertas variables independientes

observables por la siguiente ecuación estructural:

y*= β0 + x β + e , y = 1[ y*>0]

La relación entre la variable y binaria observada (si exportó en los últimos dos años) y la

variable latente y* (conducta exportadora) se realiza a través de la siguiente ecuación:

y = 1 si y* > 0

y = 0 si y*<=0

En este trabajo se supone que el término de error e asume una distribución de forma logística

con Var e = π2/ 3, resultando un modelo logit binario con la siguiente ecuación:

exp(  x)
Pr( y  1 / x) 
1  exp(  x).

Variables de Interés

Disponibilidad de sitio web: Corresponde a una variable dummy que toma valor 1 si la empresa

cuenta con un sitio web y 0 en caso contrario.

H1: Se espera que la disponibilidad de sitio web tendrá un efecto significativo y positivo

sobre la probabilidad de exportar.

Utilización de Técnicas de mejoras en la calidad y/o productividad: Por técnicas de mejoras

de calidad y/o productividad se entienden, según la encuesta disponible, las siguientes: control

estadístico de procesos, sistemas justo a tiempo, administración de calidad total, gestión

participativa y equipos de control numérico. Esta variable dummy toma valor 1 si la empresa

utilizó al menos una de las técnicas mencionadas y 0 en caso de no utilizar ninguna.

53
H2: Se espera que la utilización de técnicas de mejora en la calidad y/o productividad

tendrá un efecto significativo y positivo sobre la probabilidad de exportar.

Variables independientes de control 7

Tamaño de la empresa: tal como lo indica la literatura, el tamaño influye en la disponibilidad

de recursos financieros y la capacidad de absorber riesgos, lo cual está estrechamente ligado a

la tendencia hacia la internacionalización. EL tamaño será medido como monto de ventas de la

empresa. Se supone que cuanto mayor sea el tamaño de la empresa, mayor será la probabilidad

de que la empresa exporte.

Edad: Se considera que ciertos factores a nivel individual también están asociados a la

conducta exportadora de la empresa. La estrategia hacia la internacionalización puede estar

reflejada en características individuales de su dueño o gerente. Las empresas con una

orientación estratégica de ese tipo son aquellas cuyos socios o dueños se caracterizan por ser

tomadores de riesgo, innovativos y proactivos.

Se realiza el supuesto de que estas actitudes son más visibles en individuos con edad joven.

Antigüedad: Se agrega como variable de control dado que se considera relacionada con el

tamaño. En este sentido, se supone que las empresas más jóvenes tienen una menor

probabilidad de exportar como consecuencia de falta de experiencia, asimetrías de información,

etc.

Capital extranjero: Se trata de una variable que indica el porcentaje de capital social de la

empresa en manos de extranjeros. Se supone que las de mayor capital extranjero tendrán mejor

acceso a mercados exteriores e, incluso, algunas están ubicadas en países en desarrollo con el

objetivo de competir en el mercado internacional y ahorrar así costos laborales.

Grupo económico: Corresponde a una variable dummy, que toma valor 1 si la empresa

pertenece a algún grupo económico, y 0 en caso contrario. Se supone que las empresas que

forman parte de un grupo económico tienen una actividad exportadora más dinámica.

7
Entre las variables independientes, se reconoce la necesidad de incorporar una variable
relativa al financiamiento de las empresas durante el período de análisis. Si bien se dispone de
una variable que indica si la empresa tuvo o no acceso al crédito, de las 617 observaciones, 351
eran datos perdidos. Esto afectó los resultados de la estimación ensayada, razón por la cual se
decidió no incorporarla.

54
Estrategia productiva comercial de la empresa: La información que se dispone resalta la

presencia de tres tipos de estrategias: especialización, diversificación y otras estrategias. Se

supone que en la medida que se disponga de una mayor diversidad de la cartera de productos,

se multipliquen los mercados y clientes, esto enriquecerá los flujos de información y

cooperación, además de que se acumulará experiencia y capacidad relacional. Por otro lado, se

presume que al enfocar sólo un tipo de producto-mercado se uniforman características y se

reduce la interacción con otro tipo de usuarios. Se supondrá entonces que la diversificación se

asocia con la conducta exportadora. La encuesta ha determinado tres estrategias posibles, de las

cuales las empresas debían identificar aquella a la cual estuviera orientada en los últimos años.

Dado que son tres las estrategias posibles, se incluirán dos variables dummy en el modelo.

Educación de los empleados: el capital humano en una empresa no es una variable

directamente observable, por lo cual dada la información disponible en la base de datos, se la ha

aproximado por medio del personal calificado, entendiendo por calificado, aquel con educación

técnica o universitaria. Se supondrá que un mayor número de empleados con calificación será

favorable a la conducta exportadora.

Patentes: Corresponde a una variable dummy que toma valor 1 si la empresa cuenta con el uso

de licencias y/o patentes. Se supone que tendrá un influjo positivo sobre el comportamiento

exportador.

Región: Se incorpora para captar las diferencias por regiones en cuanto a diferencias en

infraestructura, comunicaciones, transporte, cercanía a puerto, incentivos tributarios, etc. que

son variables importantes para las actividades de exportación.

Por otro lado, el empleo de Internet requiere de una infraestructura adecuada, tal como la

posibilidad de conexión a la red mediante cable-módem, conexión de banda ancha, etc. En

algunas regiones del país se instalaron redes de fibra óptica que llegan incluso a viviendas

individuales.

Desde esta perspectiva, es de esperarse que ciertas regiones sean más propicias para disponer de

una página web que otras. Teniendo en cuenta que son 6 las regiones posibles, se incorporaron

5 dummies en el modelo a estimar.

55
Cuadro Nº 6

Nombre Descripción

montoventas Tamaño de la empresa según monto de ventas (sin IVA, en moneda


nacional)
capitalext Porcentaje del capital social de la empresa en manos del sector
extranjero
grupo Si la empresa forma parte de algún grupo económico

especial Si la empresa tuvo como estrategia productiva comercial la


especialización
diversif Si la empresa tuvo como estrategia productiva comercial la
diversificación
otraest Si la empresa tuvo como estrategia productiva comercial otra.
EducUniv Porcentaje del personal con educación universitaria

TecProf Porcentaje del personal con educación como Técnicos Profesionales

patentes Si la empresa cuenta con licencias o patentes


PWEB Si la empresa posee sitio web
tecmej Si la empresa utiliza alguna técnica de mejora de calidad y/o
productividad
ed21a25 Número de socios con edad entre 21 y 25 años

ed26a39 Número de socios con edad entre 26 y 39 años

ed40a59 Número de socios con edad entre 40 y 59 años

desde60 Número de socios con 60 o más años de edad


antigüedad Años de operación de la empresa con la actual razón social

centro Si la empresa pertenece a la región CENTRO del país


cuyo Si la empresa pertenece a la región CUYO del país
gba Si la empresa pertenece a la región GBA del país

nea Si la empresa pertenece a la región NEA del país

noa Si la empresa pertenece a la región NOA del país

sur Si la empresa pertenece a la región SUR del país

Hipótesis General:

La probabilidad de que la empresa exporte será mayor cuanto mayor sea el tamaño de la

empresa (ya sea medida por el número de empleados ocupados como por el valor de ventas),

mayor sea el porcentaje de capital extranjero, los socios sean jóvenes, si la empresa pertenece

56
a un grupo económico, si utiliza alguna técnica de mejora de calidad y/o productividad y si

disponen de una página web. Por otra parte, si la empresa pertenece a las regiones GBA y

CUYO, por ser las regiones de mayor densidad de empresas y donde predominan actividades

exportadoras.

Resultados obtenidos

Los resultados obtenidos a partir de la estimación concuerdan con las hipótesis planteadas para

las variables de interés. En particular, la disponibilidad de un sitio web (PWEB) presenta un

efecto significativo y positivo sobre la probabilidad de exportar indicando que si la empresa

dispone de un sitio web, es más probable que exporte8. En efecto, presenta una significatividad

más alta que el resto de las variables. Asimismo, la utilización de técnicas de mejoras en la

calidad y/o productividad (Tecmej) posee un efecto positivo y significativo, esto muestra que si

la empresa utiliza alguna técnica de mejora en la calidad y/o productividad, mayor es la

probabilidad de que exporte.

El tamaño de la empresa es significativo a un nivel del 1%. Tal como predice la teoría y de

acuerdo a la hipótesis planteada, un incremento en el tamaño de la firma, aumenta la

probabilidad de que la empresa exporte.

Este mismo resultado se encuentra con el porcentaje de capital extranjero y el porcentaje de

empleados con educación técnica. Cuanto mayor sea el valor de estas variables, mayor es la

probabilidad de que la empresa exporte.

Por otro lado, el efecto hallado con la variable `cuyo´ nos indica que si la empresa pertenece a

la región Cuyo, menor será la probabilidad de que la empresa exporte. De acuerdo a los datos

proporcionados por la base, la región GBA (región tomada como base) concentra la mayor

cantidad de empresas que exportaron en ese período. Por esta razón, es de esperarse que en las

8
Este resultado se mantiene aún cuando corremos el modelo incluyendo otras variables, tales
como mano de obra ocupada, en lugar de monto de ventas; la distancia al cliente principal, si el
competidor es nacional o extranjero, etc. Asimismo, se han estimado modelos alternativos
utilizando otras variables relacionadas con el uso de las TIC, tales como : dispone de Internet (a
los fines de la exportación se consideró más interesante la disponibilidad de sitio web), tipo de
conexión (Dial up, banda ancha, etc. no resultó significativa), comercializa productos por
Internet o e-commerce ( no resultó significativa y el modelo perdía significatividad dado que
existen 285 datos perdidos en esta variable, y sólo 86 empresas respondieron afirmativamente).

57
otras regiones, la probabilidad de exportar sea inferior. Por otra parte, no debe olvidarse el

período de análisis del estudio, durante el cual la situación de la industria vitivinícola, entre

otras, no era la observada actualmente en términos de exportaciones.

No concuerda con la teoría el efecto encontrado con la edad de los socios. Es de esperarse que a

edades más tempranas (de 26 a 39 años de edad), los socios tengan una mayor conducta

exportadora. Esto resultado puede estar relacionado con la presencia de datos faltantes.

Cuadro Nº79

Variable Coeficiente P-Value Nivel de


significatividad
Montoventas 1.13e-07 0.005 **
Capitalext .0290092 0.039 **
Grupo -.1275827 0.779 Ns
Diversif -.1888881 0.427 Ns
Otraest -.8499611 0.255 Ns
EducUniv -.0134358 0.333 Ns
TecProf .0180626 0.031 **
Patentes .0583704 0.832 Ns
PWEB .7610461 0.002 **
Tecmej .6513556 0.019 **
Centro -.4461129 0.111 Ns
Cuyo -.9559536 0.025 **
Nea -.8022182 0.192 Ns
Noa -1.447539 0.071 Ns
Sur -.0763027 0.950 Ns
ed21a25 .4408616 0.207 Ns
ed26a39 -.1739027 0.039 **
ed40a59 .0587779 0.211 Ns
desde60 .2329888 0.097 Ns
antigüedad .0992021 0.092 Ns
c -1.887293 0.000 **
Fuente: Elaboración propia, según estimación resultante de aplicar el programa STATA 8.1

Al estimar las probabilidades de que una empresa exporte para cada una de las observaciones de

la muestra10, se obtuvo que las mismas varían desde 0.041 a 0.996 con una probabilidad

promedio de 0.376.

9
Se destacan en negritas los efectos significativos.
10
Se puede demostrar que las probabilidades pronosticadas tanto con Logit como con Probit
son esencialmente idénticas. A pesar de que ambos modelos realizan supuestos diferentes

58
A continuación, el análisis se focaliza en algunas de las variables independientes. Con el

objetivo de analizar el impacto de cada una de las mismas sobre la probabilidad de exportar se

computaron los valores estimados de esta probabilidad para dos valores posibles de cada una de

ellas. Es decir, cómo cambia la predicción de la probabilidad según sea el valor de cada variable

en particular, sin establecer valores específicos para el resto de las variables, sino consideradas

en sus medias.

Cuadro Nº 8

Pronóstico de la Prob exportar Diferencia en


Prob.
Con sitio web 0.4545 Sin sitio web 0.2802 0.1743

Montoventas Max 0.9571 Montoventas Min 0.3058 0.6513


% Tec Prof Max 0.7444 % Tec Prof Mín 0.3259 0.4185
Con Tec mejoras 0.3991 Sin Tec mejoras 0.2572 0.1419
calidad/product. calidad/product
Fuente: Elaboración propia, según estimación resultante de aplicar el programa STATA 8.1

En principio, se puede observar en el Cuadro Nº8 que la mayor probabilidad de exportar se

pronostica cuando las empresas disponen de un monto de ventas máximo, es decir cuando la

empresa es de mayor tamaño. La diferencia entre las probabilidades pronosticadas según que la

empresa disponga de un monto de ventas máximo a uno mínimo, es muy grande (0.6513)11.

Asimismo, no es menor el efecto que produce disponer o no de un sitio web. Este factor genera

una diferencia en términos de probabilidad de exportar estimada de 0.1743. Por otro lado, el uso

de técnicas para mejorar la calidad y/o productividad en la empresa, crea una diferencia en

términos de probabilidad pronosticada de 0.1419. Por último, también es importante el efecto

que tiene disponer de un porcentaje alto de personal técnico profesional. La diferencia sobre la

probabilidad pronosticada entre poseer un porcentaje máximo de personal con educación

respecto a la varianza del error, estas diferencias son absorbidas a través de las magnitudes
relativas de los coeficientes estimados.
La correlación entre los dos valores pronosticados es de 0.9994.
11
Cabe recordar que la empresa con monto de ventas máximo corresponde a un tamaño
mediano, no existen empresas grandes en la base de datos según facturación.

59
técnica, a uno mínimo, es de 0.4185. A continuación, se analiza el efecto combinado de

disponer de una página web y del monto de ventas sobre la probabilidad de exportar.

Cuadro Nº 9

Pronostico de la Prob exportar


Monto ventas
Con sitio web Sin sitio web Diferencia en Prob.
Máximo 0.9721 0.9421 0.03
Mínimo 0.3994 0.2370 0.1624

Fuente: Elaboración propia, según estimación resultante de aplicar el programa STATA 8.1

Cabe destacar que la probabilidad pronosticada de que una empresa exporte, es superior cuando

el monto de ventas es máximo y a su vez dispone de un sitio web. Cuando la empresa es grande,

la disponibilidad de sitio web no genera un efecto diferencial importante en la probabilidad de

que exporte (la diferencia en probabilidades es apenas 0.03). Sin embargo, cuando la empresa

es de tamaño micro, o con un nivel de facturación mínimo, la probabilidad de que exporte se

eleva en 0.1624 cuando la empresa dispone de un sitio web.

Discusión y conclusiones

La globalización de la economía ha aumentado la importancia de las estrategias de

internacionalización de las empresas, aún entre las PyMEs. Por tal motivo, es necesario estudiar

más en detalle esta estrategia, y analizar cómo incrementarla. La reducida conducta exportadora

de las PyMEs ha sido mencionada por muchos autores, pero existen pocos estudios empíricos

para Argentina, entre otras cosas, por la dificultad de acceder a bases de datos apropiadas.

No se trató de diseñar una receta, sino de identificar los factores más significativos que influyen

en la probabilidad de exportar con relación al entorno nacional, observando en particular la

relacionada con el uso de las TIC. Aún cuando las nuevas tecnologías no pueden resolver por sí

solas los desafíos del desarrollo sostenible, pueden facilitarlo. Sin embargo, las inversiones en

infraestructura de TIC deben ser acompañadas con liderazgo gubernamental y con las reformas

60
sociales y económicas apropiadas. Pero sin la infraestructura de comunicaciones básica en su

lugar, cualquier país está en una clara desventaja competitiva.

En principio, cabe recalcar que la exportación es un indicador indirecto de la competitividad de

la empresa y dado que se cree que las TIC son uno de los determinantes de dicha

competitividad, lo que se infiere es que las decisiones de exportación deben estar influidas en

alguna medida en las TIC. En el trabajo se ha considerado el comportamiento exportador como

la probabilidad de exportar o no exportar. A nivel de las PyMEs, no se pretende transmitir que

las TIC sean la panacea a la competitividad. Por ejemplo, no es posible afirmar que la

disponibilidad de sitios web resolverá la sustentabilidad de las mismas o asegurará a la empresa

el buen aprovechamiento de las posibilidades que Internet ofrece. Es discutible si la

disponibilidad de un sitio web es un indicador apropiado para captar el grado de inserción de las

TIC. Lamentablemente, es la mejor información que se dispone.

La regresión logística planteada revela que los factores que afectan simultáneamente la

probabilidad exportadora son el tamaño- el personal ocupado y las ventas total- el porcentaje de

capital social en manos extranjeras, el porcentaje de empleados con educación técnica

profesional y la disponibilidad de una página web.

Por último, se reconoce la necesidad de realizar el estudio para períodos más recientes, de

forma tal de poder captar la conducta exportadora de las empresas post-devaluación, y por otro

parte, plasmar los cambios recientes en cuanto a inserción de nuevas TIC a nivel empresarial.

Bibliografía

- Amit, R. And Zott, C. (2001). “Value creation in e-business.” Strategic Management Journal,

Vol. 22.

- Bakos Y. and Brynjolfsson E. (1997).”Organizational partnerships and the virtual

corporation”. Cap. 4 en Information Technology and Industrial competitiveness: How

information technology shapes competition. Kluwer Academic Publishers.

- Brynjolfsson E. and Hitt L. (2003) M. “Computing Productivity: Firm-Level Evidence”.

Review of Economics and Statistics.

61
-Brynjolfsson E. and Hitt L. (2000) “Beyond Computation: Information technology,

Organizational Transformation and Business Performance”. Journal of Economic Perspectives,

vol. 14, Nro.4,. pp.23-48.

- Brynjolfsson, E., Malone, T.W, Gurbaxani, V. and Kambil, A. (1994). “An Does information

Technology leads to smaller firms?” . Management Science, vol.40, Nº12.

- Bruque S. and Vargas, A (2002). “Influence of the internet use on firm performance. An

application to the pharmaceutical distribution industry in Spain.” Trabajo presentado en

European Conference on Information Systems (ECIS), Poland.

- Camagni, R. and Capello, R. (2005). “ICTs and territorial competitiveness in the era of

internet.” The Annals of Regional Science. Springer-Verlag.

- Clemons, E.K. And Row, M.C. (1991). “Sustaining IT advantage: the role of structural

differences”. Management Information Systems Quarterly, September, pp. 275-292.

- Chudnovsky, D. y Porta, F. (1990). “La Competitividad Internacional. Principales Cuestiones

Conceptuales y Metodológicas”. CENIT. Documento de Trabajo N° 3.

- Dehning, B. and Stratopoulos, T. (2003). “Determinants of a sustainable competitive

advantage due to an IT- enabled strategy”. Journal of Strategic Information Systems 12, pp 7-

28. www.elsevier.com

- Díaz Chao, A. (2003). “El efecto de las tecnologías digitales en la competitividad de la

empresa española”. Revista Estudios de Economía Aplicada, vol. 21-3.

- Estrada, S. y Heijs, J. (2003). “Innovación tecnológica y competitividad: análisis

microeconómico de la conducta exportadora en México.” Documento de Trabajo Nº 36.

Instituto de análisis industrial y financiero. Universidad Complutense de Madrid.

- Estrada, S. y Heijs, J. (2005).”Comportamiento innovador y competitividad: factores

explicativos de a conducta exportadora en México. El caso de Guanajuato.” Revista Problemas

del Desarrollo. Revista Latinoamericana de Economía.Vol.36.

- Gulli, I. (2006) “Entendiendo los patrones socioeconómicos de la Nueva Economía: Impacto

de las Tecnologías de la Información y la Comunicación sobre la productividad de las Empresas

argentinas”. Trabajo presentado en la AAEP. http://www.aaep.org.ar/espa/anales/06.html

62
- Fernandez, Z. y Nieto, M.J. (2002). “La estrategia de internacionalización de la pequeña

empresa familiar”. Documento de Trabajo 02-18 (100). Series de Economía de la Empresa.

- Fundación Observatorio PyME. Encuesta Estructural 2002.

- Heeks (2002).” I-Development not e-Development: Special issue on ICT's and Development.”

Journal of International Development. Vol 14.

- International Telecommunications Union : www.itu.org

- Lefebvre, E. and Lefebvre, L.(1996). “Information and Telecommunication Technologies. The

impact of their adoption on small and medium-sized enterprises.” International Development

Research Centre. Canadá.

- Lefebvre, É.; L.A. Lefebvre y M. Bourgault, (1998). “R&D related capabilities as

determinants of export performance.” Small Business Economics, Nº10.

- Loane, S. (2006). “The role of the internet in the internationalization of small and medium

size companies.” Journal of International Entrepreneurship, vol. 3, pp 263–277.

- Monge G, R., Alfaro A., C y Alfaro C, J. (2006). “Tecnologías de la información y

comunicación (TICs), productividad y competitividad.” Revista Trimestral Latinoamericana y

Caribeña de Desarrollo Sustentable. Revista Futuros Nº15, vol. IV.

http://www.revistafuturos.info

- OECD (2004). “ICT-E-Business and SMEs.” OECD, Paris. www.oecd.org

- Poma, L(2000). “La producción del conocimiento: nuevas dinámicas competitivas para el

territorio”. Cap.11 en Boscherini, F. y Poma, L. (comp.): Territorio, conocimiento y

competitividad de la empresa: El rol de las instituciones en el espacio global. UNGS-

ANTARES, Buenos Aires-Madrid, Miño y Dávila Editores.

- Roper S. and Love J.H., (2002) “Innovation and export performance: evidence from the UK

and german manufacturing plants.” Research Policy, Nº 31.

- Salmeron, J.L. and Bueno, S.(2006).” An information technologies and information systems

industry-based classification in small and medium-sized enterprises: An institutional view”.

European Journal of Operational Research Nº173, pp 1012–1025.

63
- Strassmann, P.(1997). “Facts and fantasies about information productivity.”

www.strassman.com

- Sterlacchini, A. (1999) “Do Innovative activities matter to small firms in non R&D intensive

industries? An application to export performance.” Research Policy, Nº 28.

- The Canadian e-Business Initiative - Resource Centre. www.cebi.ca

- Yoguel, G; Novick, M; Milesi, D; Roitter, S y Borello, J. (2004) “Información y

conocimiento: la difusión de las tecnologías de información y comunicación en la industria

manufacturera argentina.” Revista CEPAL, Nº82.

- Yoguel G y Boscherini F.(1996). “La capacidad innovativa y el fortalecimiento de la

competitividad de las firmas: el caso de las Pymes exportadoras argentinas”. CEPAL,

Documento de Trabajo Nº 71, Buenos Aires.

64
EL DESARROLLO DE SISTEMAS
DE INNOVACIÓN
TECNOLÓGICA. NUEVAS EXCLUSIONES PARA LAS
MUJERES*

Rosalba Robles Ortega**

La salida de las mujeres al mundo público


del trabajo ha propiciado la modificación o
redefinición de las posiciones y actividades
entre los miembros del grupo doméstico. ...
A ello se agregan los obstáculos que
enfrentan las mujeres mexicanas para
obtener ayuda o financiar la atención y el
cuidado de sus hijos, lo cual inhibe su
capacidad para tomar ventaja de las
oportunidades de trabajo y educación que
se les presentan. (López, 2000; 101)

Resumen

En este artículo, se presenta el análisis en torno a los siguientes ejes: la


instalación del Programa de Industrialización Fronteriza en Ciudad
Juárez, la inserción de las mujeres en el mercado del trabajo productivo
y, la exclusión de las mismas a los sistemas de innovación tecnológica.
Estos tres ejes, los cuales se relacionan e interactúan en la
(con)figuración de los espacios geográficos, socioculturales, políticos y
económicos, siguen haciendo patente la histórica y continua
discriminación de que somos objeto las mujeres, aún en sociedades
que presentan crecimiento económico -como es el caso de Juárez-,
pero que siguen (re)produciendo injusticias y desigualdades cuando
acentúan dicotomías como la de producción/reproducción,
público/privado, cultura/naturaleza, las cuales siguen vigentes creando
segmentación y asignación de roles, que marcan la diferencia entre
hombres y mujeres dentro de las sociedades.

Palabras clave: Innovación tecnológica, mercado de trabajo, exclusión,


ámbito doméstico y extradoméstico.

65
Introducción

Es un hecho, que las mujeres en este siglo XXI somos parte importante del
desarrollo económico del país. Pero, es hasta hace poco más de treinta y cinco

* Este trabajo es parte de una investigación más amplia sobre los procesos educativos en la
industria maquiladora, la cual aún se encuentra en proceso.
** Maestra-investigadora de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, en el programa de
Educación, dirección electrónica: rrobles@uacj.mx.
años que se puede decir que estamos de lleno en el mercado de la producción –
sin dejar de lado el de la reproducción-. Algo que representa, sobre todo en el
caso de las mujeres trabajadoras pobres y de clase media, dobles y triples
jornadas laborales (García, 2000)12.
Así, la innovación tecnológica13 desarrollada, se incorpora a la vida
cotidiana de las personas por medio del uso de la computadora, el internet,
teléfonos celulares –entre otros-, y en los procesos productivos con el uso de
toda la tecnología de punta. Sin embargo, esta innovación también da cuenta de
la discriminación de que son víctimas las mujeres trabajadoras, por tener la
responsabilidad de un trabajo remunerado, además de la asignación social de la
familia y el hogar. Razón por la cual, estas mujeres son excluidas de dichos
procesos de innovación en el trabajo, propiciando para ellas una capacitación
menos especializada y por lo tanto salarios bajos y puestos de menor jerarquía.
De esta manera es que surgen las siguientes interrogantes: ¿qué han
representado los sistemas de innovación tecnológica para las mujeres
trabajadoras, dentro y fuera de la industria maquiladora, en Ciudad Juárez?, y
¿este desarrollo de nuevos sistemas de innovación tecnológica, han incidido en
una mejor calidad de vida para las mujeres trabajadoras de esta industria?
El abordaje sociológico-feminista que se presenta es realizado desde una
metodología cualitativa, la cual me permite dar respuesta a las preguntas
hechas. Es importante comenzar con el planteamiento a partir del cual realizo el
siguiente análisis. Inicio diciendo que la cultura es en la sociología, lo que el
mercado es para la economía; una categoría intrínseca a la disciplina. Por lo
que, dicha categoría de cultura me permite despegar con la reflexión sobre el
comportamiento que guardan entre sí, lo socialmente establecido para y entre
los géneros, con lo económico y la innovación tecnológica. Posteriormente,
estas mismas categorías me dan la posibilidad de tomar pulso y diagnosticar el
efecto de dicho comportamiento en algunas de sus expresiones.

12
También López Barajas, hace evidente estas jornadas al proporcionar el dato sobre las horas
que hombres y mujeres dedican al trabajo doméstico como extradoméstico. Así, el número de
horas-semana que los hombres registran 40 horas en el trabajo remunerado fuera de casa,
mientras que las mujeres le dedican 32.7 horas a éste mismo. En el concepto del trabajo
doméstico las horas-semanas dedicadas por los hombres son 11.9, y de 28.4 horas por las
mujeres (2000, 101). Como es posible de observar, al sumar el total de horas trabajo, los
hombres laboran un total de 51.9 horas, y las mujeres 61.1 horas, lo que hace evidente que las
jornadas de trabajo por parte de las mujeres es más pesada.
13
Aquí hago referencia a innovación tecnológica, como la educación y el desarrollo tecnológico
que por su misma naturaleza se encuentra y se ejecuta principalmente dentro de la industria con
tecnología de punta en los procesos productivos

66
Así, la definición de “cultura”14 en su más amplia acepción filosófica,
representa el conjunto de actos y producciones creativas del hombre -y la
mujer- que transforman el entrono, y como éste también modifica a ambos. Por
lo tanto, es posible decir que cualquier innovación tecnológica para el trabajo,
se encuentra permeada por la cultura de quienes la diseñan o crean.
A la vez, esta conceptualización de cultura me proporciona una primera
mirada para analizar algunos de los elementos que rodean estas innovaciones
tecnológicas, pero sobre todo, me permite observar y explicar a partir de las
entrevistas hechas a trabajadoras de maquila, de qué forma las mujeres -en el
caso específico de este trabajo-, perciben, adecuan e incorporan dichas
innovaciones tecnológicas a su vida personal, emocional, laboral, en fin, a su
cotidianidad15, que no es igual a rutina.

Contexto/ Maquiladoras, Mujeres y Acceso a la Tecnología


En Ciudad Juárez, “las empresas multinacionales llegan y se instalan en 1966”
(Castañeda, 1981, 138). A partir de entonces, la mano de obra contratada por
estas empresas en la localidad, se ha distinguido por ser principalmente
femenina. Aún y cuando en un principio el porcentaje de la mano de obra
femenina llegó a ser hasta de un 90% del total del personal empleado, en la
actualidad es posible observar que esta mano de obra sigue siendo un porcentaje
mayor (51%), -aunque mucho menor que en el inicio-, del total contratado
(Wright,1999).
Tanto las mujeres en la localidad (considerada mano de obra barata, a la
vez que con características específicas para esta industria), como la situación
geográfica de la misma, han representado para las firmas multinacionales
algunas de las ventajas competitivas16 más importantes para su desarrollo,
debido a que como lo declara Porter: “...en definitiva, las naciones triunfan en
sectores determinados debido a que el entorno nacional es el más progresivo,
dinámico y estimulante, para la producción” (Porter, 1999; 173).
En el caso de Ciudad Juárez –ciudad fronteriza mexicana-, su situación
geográfica representa ciertas ventajas para este mercado laboral debido a la
14
A decir de Sherry B. Otner, “la cultura ... afirma de sí misma no sólo que es diferente de la
naturaleza, sino que es superior, y ese sentido de diferenciación y de superioridad se basa
precisamente en la capacidad de transformar –socializar y culturizar- la naturaleza” (1979, 115).
De ahí, la importancia de la identificación de los hombres con la cultura, o bien a la cultura con
“el hombre” –aplicándose el término sobre todo a los varones-.
15
Es en la cotidianidad en la que se adquiere una cultura que posteriormente definirá en gran
medida la vida de los/as sujetos sociales, por lo que Agnes Héller, define ésta cotidiana como
“el conjunto de las actividades que caracterizan las reproducciones particulares creadoras de la
posibilidad global y permanente de la reproducción social. No hay sociedad que pueda existir
sin reproducción particular. Y no hay hombre o mujer particular que pueda existir sin su propia
autoreproducción” (1982, 9).
16
Porter, afirma en el texto de La Ventaja Competitiva de las Naciones, que “Las diferencias de
una nación en valores, cultura, estructuras económicas, instituciones e historia contribuyen
todas ellas al éxito competitivo” (1999, 163). Esto se encuentra íntimamente relacionado con la
selección y elección que hacen las firmas multinacionales para su instalación en lugares
geográficos específicos, pero a la vez considerando las características mencionadas por Porter,
no sólo para un desarrollo positivo de la firma como tal, sino pensando en formulas óptimas de
producción que a su vez generan mejores ganancias.

67
proximidad y comunicación que existe con los Estados Unidos de
Norteamérica. Pero además, existieron y existen las políticas económicas -como
son las reglamentaciones de instalación y la exención de pagos arancelarios-,
entre otros, las cuales incrementan estas ventajas que aquí menciono.
Este entorno local, resulta ser favorable para las firmas multinacionales,
entre otras cosas por lo que ya se mencionó, pero a la vez, dicho entorno se ha
visto favorecido al abrirse nuevos mercados de trabajo que dieron y dan empleo
a un alto porcentaje de mano de obra nacional desempleada como lo mencionan
De la O-González:
“La tasa de actividad total femenina en el conjunto de las ciudades
fronterizas es 27 por ciento, según los datos del Censo de 1990, lo que
indica un nivel de actividad más alto que en el conjunto de la
república. ...Sin embargo, son notorios los niveles de actividad más
altos alcanzados por las mujeres jóvenes de 20 a 24 años (41 por
ciento) y de 25 a 29 años (36 por ciento), respecto de los niveles que
alcanzan las mujeres de la misma edad en el conjunto de la República,
con tasas de 29 y 28 por ciento respectivamente (1994, 83)

Lo que se observa desde un nivel macro-social, es que fueron estos


mercados los que marcaron la entrada masiva de las mujeres a la producción,
configurando así lo que en adelante se conformaría en los llamados closters
empresariales de producción en serie.
La evolución de la industria maquiladora en cúmulos, se debe al
conjunto de características reunidas por las firmas multinacionales como son: a)
una nueva forma de ver las economías nacionales, regionales y locales y, b)
nuevas funciones e interacciones de las empresas, los poderes públicos e
instituciones (Porter 1999; 204). Lo anterior implica que dichos cúmulos
poseen su más amplia ventaja competitiva, no dentro de la firma, sino fuera de
las mismas. Por lo que el bienestar y/o salud de un cúmulo, depende del interés
que las empresas ponen en su entorno y los/as sujetos sociales de éste para su
desarrollo.
La industria maquiladora en Ciudad Juárez, a lo largo de estos más de
treinta y cinco años, ha seguido un proceso de desarrollo de innovación
tecnológica en sus procesos productivos, y con éste ha incrementado sus
ventajas competitivas -como son los casos de Delphi y Phillips-, entre otros
(Wright, 1997). Esto ha hecho posible la integración de los factores, que Porter
identifica como principales, para un modelo de closters apropiados, en los que
se cuenta con factores como: a) innovación; b) mejora continua; c) enfoque
estratégico mundial; d) vender a todo el mundo; e) control de la
comercialización; f) situar I + D (innovación más desarrollo) en otras naciones;
g) ahorro de salarios; h) aprovechamiento de tecnología externa y, i) acceso al
mercado17 (Porter, 1999).
Así, los closters son definidos por Porter diciendo que: “Un cúmulo es
un grupo geográficamente denso de empresas e instituciones conexas,
pertenecientes a un campo concreto, unidas por rasgos comunes y
17
Síntesis tomada de una exposición del Dr. César Silva sobre “La ventaja competitiva de las
Naciones” de M. Porter, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Octubre, 2000.

68
complementarias entre sí” (1999; 205). Esto se puede sintetizar y observar en la
instalación de la industria maquiladora promovida por el Programa de
Industrialización Fronteriza18. Sin embargo, es el Tratado de Libre Comercio
(TLC), establecido entre Estados Unidos, Canadá y México, a partir del cual se
ponen de manifiesto las diferencias estructurales entre dichos países, al llevar a
cabo un intercambio comercial en el que se ponen de manifiesto las desventajas
y segregación de la fuerza de trabajo femenina (De la O-González, 1994, 78)
Pero, ante la necesidad del nuevo mercado laboral por llevar a cabo una
innovación continua y adecuada para un desarrollo tecnológico de avanzada, y
que les permita responder a las exigencias de un mercado globalizado y plural a
la vez que hegemónico, las mujeres se han convertido en parte importante de la
mano de obra laboral mundial, por lo que el conocimiento ha pasado a
significar una de las principales estrategias en dicho desarrollo de innovación,
puesto que el conocimiento, permite sistematizar el sentido común, la
experiencia y teoría, a favor de la productividad de un campo, una empresa, una
localidad, una región y una nación.
Así es como se conjunta el conocimiento explícito, el cual es posible de
expresar por medio de un lenguaje formal, que se construye a partir de
especificaciones concretas adquiridas por una capacitación o por cierta carrera
disciplinaria. En tanto que el conocimiento tácito, se conforma a partir de la
experiencia personal y el sentido común desarrollado e incorporado de forma
particular por cada sujeto (Novaka y Takeuchi, 1999). Así, cualquier tipo de
conocimiento –explícito o tácito-, representa el capital sociocultural de cada
una de las personas, pero a la vez de una sociedad.
Estos dos tipos de conocimientos, son considerados la base
indispensable en todo desarrollo de innovación tecnológica en tanto que reúnen
cuatro factores determinantes de la innovación: a) la diversidad del
conocimiento; b) la comunicación; c) el capital social y, d) las características de
las fuentes complementarias (Hamalainen y Schiensstock, 2000; 30). Es así
que, el conocimiento se convierte en estrategia y meta de las empresas
multinacionales, aunque la importancia de éste, no es la acumulación del mismo
en sectores prioritarios de la empresa, sino en el cómo dicho conocimiento se
puede distribuir19 en todos los sectores de la empresa, así como para las
personas en sí mismas (Lara, 1998, 32).
Sin embargo, bajo todo este marco macroeconómico en el que se
desarrolla la industria maquiladora, también se origina y existe un cambio
sustantivo a nivel micro-social a partir de la puesta en marcha del Programa de
Industrialización Fronteriza, y la llegada e instalación de las multinacionales en
las que confluyen hombres y mujeres en una interacción diferente a la
usualmente establecida y, que en adelante cambian los patrones socioculturales,
como lo menciona López: “La salida de las mujeres al mundo público del
18
Es el Ejecutivo Federal quien fomentó y alentó el Programa de Industrialización Fronteriza
con la instalación de las maquiladoras a lo largo y ancho de la franja fronteriza, específicamente
en esta ciudad, proporcionándoles las facilidades para su ubicación y localización adecuada a
sus necesidades (Gutiérrez, 1994).
19
Esto lo dice Arturo Lara a propósito del trabajo que los japoneses han desarrollado para la
innovación y el aprendizaje tecnológico en las empresas.

69
trabajo ha propiciado la modificación o redefinición de las posiciones y
actividades entre los miembros del grupo doméstico” ( 2000, 101).
Por esta razón, retomo la idea inicial sobre como tecnología y cultura se
determinan mutuamente, interactuando en un proceso del que son coparticipes
en tanto que una (tecnología) y otra (cultura), se ven complementadas, al
interactuar de vínculo a través, tanto del conocimiento explícito como del
conocimiento tácito.
Es aquí que, se hacen evidentes los roles tradicionalmente asignados a
hombres y mujeres (el hombre proveedor y la mujer reproductora), y los cuales
se ven trascendidos a nivel local, regional y nacional, en tanto que en la
actualidad las mujeres no sólo atienden lo doméstico, sino que a la vez
desarrollan un trabajo productivo –extradoméstico-, que les proporciona un
ingreso económico que no en pocas ocasiones llega a ser el sustento de la
familia, aún y cuando éste sea considerado como complementario (López,
2000).
De esta forma, las mujeres no sólo se adecuan a un nuevo ritmo de vida
por su ingreso al sector productivo, en el cual su “valor capital”20 es
considerado menor al de los hombres. Esto, porque el total de habilidades
ofertadas por las mujeres no es el mismo acumulado en comparación al que
históricamente poseen los hombres, motivo bajo el cual se justifica la
asignación de trabajos menos importantes –feminizados- y salarios mas bajos
para las mujeres en el mercado de trabajo, así lo argumenta Pequeño: “En la
actualidad, con la introducción de nuevas tecnologías y la división sexual del
trabajo, los hombres realizan el trabajo calificado y un número menor de
mujeres se localiza en tareas rutinarias, ya que su movilidad es difícil” (2005,
36)21.
Aún así, las mujeres ajustan -bajo este nuevo ritmo de vida-, su
cotidianidad, la cual incorpora y corporeiza22 otros y nuevos significados a
partir de una productividad altamente extenuante (Scott, 1992). Por lo que, los
cuerpos femeninos se constituyen en nuevos mapas con otros mensajes o
lecturas para los hombres, pues ahora son, además de hijas, hermanas, esposas
y/o madres, trabajadoras de tiempo completo, altamente productivas.
Tanto la asignación como la condición genérica de las mujeres,
promueve que se desempeñen con dobles y triples jornadas23, puesto que se
sigue cumpliendo con la obligatoriedad social de los trabajos domésticos –
cuidado y atención de la familia y el hogar- que prioritaria y estructuralmente
20
Existe la conceptualización de la perspectiva funcionalista que justifica el que las mujeres
perciban salarios más bajos que los hombres en relación a mayor tiempo en el trabajo, igual a
mayor salario.
21
Esta consideración es la que prevalece para que las mujeres sean mayormente contratadas
dentro de los procesos textiles y de confección, mientras los hombres participan en los
automotrices y mecánicos.
22
El concepto es utilizado como lo que tiene cuerpo, o toma forma en éste después de ser
introyectado para posteriormente ser expresado a través de éste.
23
Si bien, en la actualidad el trabajo extradoméstico que realizan las mujeres resulta ser para
muchas familias una contribución económica importante, éste aunado al trabajo doméstico que
se sigue desempeñando, promueve que las mujeres sufran de una presión continua (López,
2000).

70
han sido asignados a las mujeres, agregado a éste el trabajo fuera del hogar
(Cazés, 1998, 68).
Sin embargo, tal pareciera que en la medida en que la mano de obra
masculina ha ido recuperando espacio en la industria maquiladora, el acceso al
conocimiento, a la vez que a la nueva tecnología, llevados a la educación y/o
capacitación, dicha innovación tecnológica se vuelve prerrogativa masculina,
conservando así, el derecho o estatus adquirido sobre el conocimiento por y
para los hombres, y excluyendo de éste nuevamente a las mujeres como es
usual en sociedades patriarcales como la nuestra.
Por tanto las mujeres, una vez más, se ven discriminadas y segregadas
de este desarrollo de sistemas de innovación, el cual les posibilitaría otras o
mejores oportunidades laborales, además de un desarrollo personal, y salarios
más altos que pudieran ir subsanando las inequidades con respecto al campo
laboral que se dan entre los géneros y los altos índices de pobreza que enfrentan
las mujeres24. Sin embargo, lejos de esto, estas mujeres trabajadoras de la
industria maquiladora, siguen realizando un verdadero esfuerzo por reacomodar
los roles genéricos, entre lo asignado y lo vivido (privado/público), como lo
declara Susy:
A mi me gusta trabajar, porque ya ve, ahora el dinero no alcanza, pero
el día no me alcanza con todas las cosas que tengo que hacer. Yo llego
cansada a la casa, pero lo que más me apura, es recoger a los niños de
con mi mamá y hay que ayudarles hacer tarea y bañarlos, y luego
darles de cenar. A poco, ¿usted cree que me voy a quedar a terminar la
escuela
-el nivel secundaria-, o a poder viajar, cuando nos dicen que hay que ir
a Carolina para ver como se maneja la nueva maquinaria? (Entrevista,
noviembre 2006).

Lo que se presenta aquí, son dos espacios diferenciados y contrapuestos,


en los que las mujeres han aprendido a transitar entre uno y otro debido a la
necesidad de preservar uno –el privado-reproductivo-, e incursionar en el otro –
el público-productivo-. Esto, ha provocado que también se les considere y vea
fuera del lugar asignado, por usurpar el espacio público que no les corresponde,
aún y cuando son asignadas a los puestos menos importantes y de mayor
subordinación en la estructura laboral y con salarios más bajos dentro de la
industria maquiladora, según Lulú:
Es muy difícil que nosotros ganemos más que los muchachos, porque
a ellos les dan los trabajos más pesados, por ejemplo nosotros
soldamos, pero ellos arman toda la tele y la empacan. Y luego, pos
también dicen que nosotros no podemos ser supervisoras porque
hablamos mucho, por eso lo más que nos dejan ser es jefa de línea,
porque así nomás repartimos material y estamos al pendiente de suplir
a las que van al baño (Entrevista, noviembre 2006).

24
Según García, “Uno de los factores principales que dan cuenta del número exagerado de
mujeres en condiciones de pobreza es la proporción, cada vez mayor, de trabajadoras en
empleos que ofrecen ingresos muy reducidos” (2000, 109). A la vez que con pocas o nulas
prestaciones sociales, lo que directamente se relaciona con un acceso limitado a la educación.

71
Si bien, lo anterior hace mención a una empresa en especial, la situación
es igual que en muchas otras de esta industria, tal y como lo menciona Pequeño:
“hay una creciente incorporación de las mujeres a ocupaciones con una
tecnologización mayor, lo que no significa la desaparición de la segregación
ocupacional en actividades consideradas como femeninas” (2005, 36).
Así, los hombres resurgen también en este campo laboral, como los
autorizados social y culturalmente dentro de los procesos de conocimiento y
adiestramiento, por lo que se vuelve privilegio de la mano de obra masculina,
en tanto que son quienes dominan los espacios públicos (Gross, 1995). Mientras
tanto, las mujeres son segregadas en estos procesos de capacitación y
conocimiento que les pudiera permitir participar de forma más integrada en los
procesos productivos y de competencia de esta industria, pero sobre todo de los
procesos culturales que les posibilitaría nuevas estrategias personales25.
Participar del acceso de las mujeres al conocimiento, implica no sólo un
desarrollo importante para las empresas dentro de la producción, sino que a
partir de éste se puede generar un progreso personal que les permita a las
mujeres, sistematizar la experiencia adquirida y el sentido común en un proceso
más amplio de integración a la cotidianidad –a la sociedad-, lo que puede
propiciar una mejor calidad de vida, además de convertirse en mano de obra
laboral calificada.
Pero hasta ahora, dentro de esta industria, las mujeres tienen como única
fuente de conocimiento un adiestramiento inicial sobre el proceso de
producción al ingresar y una información elemental del producto y material que
en adelante manejarán (Wright, 2000; Pequeño, 2005). Esto, les proporciona un
tipo de acceso limitado a la tecnología y por lo tanto al conocimiento. En tanto
que, los hombres posteriormente al adiestramiento inicial, reciben la posibilidad
de una capacitación26, la cual propicia mejores y mayores oportunidades para
ellos en el manejo de sistemas de innovación y un despliegue de creatividad, lo
que coyunturalmente les proporciona ocupar puestos de importancia a la vez
que aumentan sus posibilidades económicas.
Lo anterior, es uno de los factores decisivos para que las mujeres sigan
conformando la clase más empobrecida a nivel mundial27. Por lo tanto, su
condición y calidad de vida como mujer–trabajadora, sigue siendo precaria, en
tanto que su participación en el desarrollo de la tecnología se sigue viendo
limitada por una cultura de subordinación femenina que la hace vulnerable.

25
López Barajas, argumenta que según investigación realizada, el nivel de educación hace la
diferencia en el mercado de laboral pero también en el ámbito privado, debido a que las mujeres
con un nivel bajo de educación, centran su aspiración en el hogar, en tanto que a mayor
educación sucede lo contrario (2000, 103).
26
La capacitación puede ser desde el manejo de la nueva maquinaria de tecnología de punta,
hasta cursos de otro idioma o bien viajar al extranjero para conocer primero las nuevas
adquisiciones tecnológicas.
27
González, señala que las mujeres representan el 70% de los 1,300 millones de pobres
existentes a nivel mundial (2002, 33), mientras que Salles y Tuirán, definen al grupo de las
mujeres como los miembros con menos ventajas dentro de las sociedades (2000, 64).

72
Conclusión/Respuestas Encontradas y Nueva Pregunta
De esta forma, podemos decir que existe una exclusión de las mujeres en la
educación e innovaciones tecnológicas, si pensamos esto en función de la
relación que se establece a partir de un desarrollo tecnológico creado para un
mejor desempeño productivo/laboral, éste sigue discriminando y/o segregando
a quienes ya sufren de otras exclusiones como son el ser mujeres, pobres y con
pocas posibilidades de acceso a la educación formal, pero también a los
sistemas de innovación tecnológica.
Es el caso de muchas de las mujeres que viven en la zona Poniente de
Ciudad Juárez, en donde se encuentra concentrada gran parte de la mano de
obra contratada dentro de este sector industrial y, que tal pareciera que las
mujeres y al igual que dicha zona (por su precariedad y exclusión del resto de la
ciudad), no conforman parte del entorno, el cual ha proporcionado al sector
empresarial las ventajas competitivas mas importantes (como lo es la mano de
obra necesaria y prioritariamente femenina), que les han permitido incursionar
y triunfar en el mundo de la globalización (Arroyo, 2000).
Con lo anterior, se puede observar que las mujeres –hoy por hoy-, no
forman parte del desarrollo de sistemas de innovación tecnológica puesto que,
éste sigue siendo un campo básicamente masculino o masculinizado. Pero
también es manifiesto, que estas mujeres siguen teniendo una vida de
precariedad y exclusión, en tanto que su vida laboral sigue siendo -en la
mayoría de los casos-, casi la misma hasta antes de incursionar en el mercado
de trabajo -con salarios mínimos, puestos de mayor subordinación y con las
mismas tareas domésticas-, de cuando la IME se instaló, dejando de lado la
posibilidad educación y capacitación. Esto, sin contar con que aún en la
actualidad el espacio que habitan en la ciudad -como es la zona Poniente-,
también representa una de las zonas con mayor rezago de infraestructura urbana
en la ciudad.
De esta forma, se abren nuevas interrogantes a resolver sobre: ¿cómo se
puede acceder a puestos de importancia por parte de las mujeres sin la
preparación/capacitación adecuada a las necesidades del mercado?, ¿de qué
forma las mujeres se pueden capacitar sin la corresponsabilidad por parte del
Estado y los hombres en el hogar?, y ¿por qué aún y con la misma
capacitación/conocimiento las mujeres profesionistas, seguimos ganando menos
y/o despeñando trabajos de menor importancia?
Sin duda hay respuestas que se tienen que trabajar, para atenuar las
desigualdades, aunque podemos comenzar por no ignorar las exclusiones y
discriminaciones de que somos víctimas las mujeres en el campo laboral, para
iniciar cambiando las políticas empresariales que hasta hoy nos siguen
marginado del conocimiento y por consecuencia de los beneficios que éste
implica, para la obtención de un desarrollo integral en el que el valor de la
humanidad no pueda ser abordada únicamente desde la lógica de mercado.

Bibliografía

73
Arroyo, Manuel. Zonas de alto riesgo en la zona Poniente de Ciudad Juárez; hacia una
valoración de vulnerabilidad. Ponencia presentada en UACJ, febrero, del 2000,
pp. 2-3.

Castellanos, G. Alicia. Ciudad Juárez. La vida Fronteriza. México, Nuestro Tiempo,


1981, pp. 138.

Cazés, Daniel. La perspectiva de género, México, Ed. Consejo Nacional de Población,


pp. 68-70.

De la O. Ma. Eugenia y María José González. “Perspectivas de la fuerza de trabajo


Femenina frente a la globalización económica. De la experiencia de la unión
europea al tratado de libre comercio”, en Frontera Norte. Tijuana. Colegio de
la Frontera Norte. Vol. 6, julio-diciembre 1994, México. pp. 65-92.

Edquist, Charles. “Systems of Innovation Approaches-Their Emergence and


Characteristics”, Edquist Charles (editor), Systems of Innovation:
Technologies, Institutions and Organizations, Londres, Pinter, 1997, pp. 1-35.

García, Brígida. “Mujeres, pobreza y cambio demográfico en países en desarrollo”, en


Familia, Género y Pobreza. Ma. De la Paz López y Vania Salles Compiladoras.
Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa. 2000.

Gross, Elizabeth. “¿Qué es la teoría feminista?”, en Debate Feminista. México, Ed.


IMPRETEI, Vol. 12, Octubre, Año 6, 1995, pp. 83-105.

González, Butrón Ma. Argelia. Desde los cuerpos. De la crítica a la economía de


mercado y las políticas neoliberales a las propuestas. Morelia, Centro
Michoacano de Investigación y Formación (CEMIF) “Vasco De Quiroga”,
A.C., Equipo Mujeres en Acción Solidaria (EMAS), A.C., Facultad de
Economía “Vasco de Quiroga”, Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo. México, 2002.

Gutiérrez, E. Luis. “Ciudad Juárez, en los sesenta: la estructura urbana en transición”


en Noésis, núm. 11, UACJ. 1994, pp. 13-15.

Hamalainen, Timo, J. y Schienstock, Gerd. Innovation Networks and Networks


Policies, OCDE, First Draft, 14 de Febrero del 2000, pp. 1-66.

Héller, Agnes. La revolución de la vida cotidiana. Barcelona, ediciones Península, 2da.


Edición, 1994, pp. 11.

Lagarde, Marcela. Identidad y género. Managua, Material del curso ofrecido en el


Centro Juvenil “Olof Palme”, 1992, pp. 1-37.

Lara, Arturo. Aprendizaje tecnológico y mercado de trabajo en las maquiladoras


japonesas. México, UAM-Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM.
1998, p. 38.

74
López, Barajas Ma. de la Paz. “Transformaciones familiares y domésticas”, en Familia,
Género y Pobreza. Ma. de la Paz López y Vania Salles Compiladoras, México.
Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa. 2000, pp. 95-106.

Novako y Takeuchi. La organización creadora de conocimiento. México, OXFORD,


University Press, 1999, pp. xii-xiii.

ONUDI. Desarrollo Industrial: Informe Mundial 1996. ONUDI-FCE, 1996, pp. 1-69.

Otner, B. Sherry. “¿Es la mujer con respecto al hombre lo que la naturaleza con
respecto a la cultura?”, en Antropología y Feminismo. Compilados y
prologados por Oliva Harris y Kate Young. Barcelona. Editorial Anagrama,
1979, pp. 109-132.

Pequeño, Rodríguez Consuelo. “Consideraciones para el estudio del trabajo de las


mujeres en la industria maquiladora”, en Género, feminismo(s) y violencia
desde la frontera norte. Consuelo Pequeño Rodríguez y Susana L. Báez Ayala
(coordinadoras). Ciudad Juárez. Nóesis, Revista de Ciencias Sociales y
Humanidades, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Nueva Época, Vol.
15, Núm. 28, julio-diciembre 2005, México. pp. 33-55.

Porter, M. “Changing Patterns of International Competition”. Aliber R. Click R.


(editores), en Readings in International Business: A dicision approach,
Cambridge, The MIT Press, 1995, pp. 49-84.

------------ “La ventaja competitiva de las naciones”, en Ser competitivo: nuevas


aportaciones y conclusiones. España, Deusto, 1999, pp.163-202.

------------ “Cúmulos y competencia: nuevos objetivos para empresas, Estados e


instituciones”, en Ser competitivo: nuevas aportaciones y conclusiones.
España, Deusto, 1999, pp. 203-289.

Salles, Vania y Rodolfo Tuirán. “¿Cargan las mujeres con el peso de la pobreza?”, en
Familia, Género y Pobreza. Ma. de la Paz López y Vania Salles Compiladoras,
México. Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa. 2000, pp.47-94

Scott, W. Joan. “El problema de la invisibilidad”, en Género e Historia: La


historiografía sobre la mujer. Carmen Ramos (compiladora), México, Instituto
Mora y Universidad Autónoma Metropolitana, 1992, pp. 38-65.

Torres, Marta W. “La justicia de género y la violencia contra las mujeres: un desafío
pendiente”. Ponencia presentada en Crímenes contra mujeres 1ª. Reunión
Binacional, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Noviembre 3 y 4
del 2000.

Walker, Richard A. Putting Capital In Its Place: Globalization and the Prospects for
Labor, Department of Geography, University of California, Berkeley, Cal.
94720 (Published version to appear in Geoforum, C. Fall, 1999),
http://www/geography.berkely.edu/publications/global%20labor, 8 de
noviembre del 2000, pp.32.

75
Wright, Melissa. Crossing the Factory Frontier; Gender, Place and Power in a Mexican
Maquiladora. Antipode 1997, 29 (3): pp. 278-302.

-------------------- (1999) A Neo-Modern Utopia: Global firms and masculine heroes in


México’s maquiladoras. Forthcoming Social Text.

-------------------- (2000) Desire and the prosthetics of supervision: a case of


maquiladora flexibility. Forthcoming in Cultural Anthropology. Penn State
University.

Entrevistas:

Delphi-Susy
Phillips-Lulú

76
Formación de redes de conocimiento en México: Cambios
impulsados por la competencia en la industria automotriz
mundial

Lourdes Álvarez Medina


Facultad de Contaduría y Administración-UNAM
lourdes3055@yahoo.com

Resumen

La importancia que tiene la interacción de la investigación científica y tecnológica


con el mercado para lograr la innovación es reconocida, sin embargo ha sido difícil
de lograr en México. Actualmente se está dando un acelerado proceso de
reestructuración productiva de la industria automotriz en la región del Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN) que se relaciona con el hecho de que los
fabricantes de automóviles asiáticos incrementaron sus ventas en el mercado de
Estados Unidos, desplazando a los fabricantes americanos. Para enfrentar este
problema y fortalecer la competitividad de la industria se presentaron iniciativas de
colaboración para formar redes de conocimiento e innovación impulsadas por las
asociaciones de productores de automóviles y autopartes en México, Estados Unidos y
Canadá, así como asociaciones dedicadas al desarrollo de la ciencia y la tecnología.
En este trabajo presentamos los cambios que se han dado en el último lustro en la
formación de redes de conocimiento involucrando a la industria automotriz en
México y reflexionamos sobre la competencia en los mercados globales para
impulsarlas.

Palabras clave: redes, conocimiento, industria, automotriz

77
Introducción

El concepto de redes de conocimiento está ligado a los estudios de innovación

que describen la presencia de densas redes de relaciones sociales,

profesionales y con la comunidad, en regiones donde hay aglomeración de

empresas y otras organizaciones (Saxenian, 1990).

Las redes de conocimiento se definen como el conjunto de instituciones

académicas, industriales, políticas y agentes de enlace que colaboran

conjuntamente, mejorando el trabajo científico, debido a que posibilitan el

libre flujo de información e impulsan las condiciones locales para la

innovación. Estas redes tienden a agruparse con otras redes para formar

sistemas regionales o nacionales de innovación. (Callon, 1992; Hansenn 1992,

citado en Gunasekara 2006; Etzkowitz y Uzzi, 1996 citado en Casas y Luna,

2000).

Las redes de conocimiento en México se han impulsado principalmente

desde las universidades, centros de investigación y políticas públicas,

mientras que el mercado y los agentes de enlace han tenido poca participación.

El objetivo de este trabajo es describir los cambios impulsados por la

competencia en la industria automotriz mundial que inciden en forma positiva

sobre la formación de redes de conocimiento en México. Específicamente nos

referimos a los cambios en la región del Tratado de Libre Comercio de

América del Norte (TLCAN), el papel de los agentes de enlace, las

78
universidades y los centros de investigación. Se considera que la situación

adversa que enfrentan los fabricantes de vehículos (General Motors, Ford y

Chrysler) en el mercado de Estados Unidos los ha llevado a desarrollar

estrategias de cooperación para sobrevivir y están impactando la relación

universidad, empresa, gobierno hacia una más integrada y de colaboración para

la innovación.

Este trabajo está estructurado en tres partes: en la primera se presentan

antecedentes que nos ayudan a explicar los procesos de formación de redes en

México; en la segunda se describen los cambios en la situación de la

industria automotriz en la región del TLCAN; en la tercera se describen los

cambios observados en empresas, gobierno, universidades y agentes de enlace

que permiten la formación de redes de conocimiento y finalmente se

presentan algunas reflexiones.

1. Antecedentes sobre la formación de redes de conocimiento en México

En la última década ha habido un gran interés en estudiar los sistemas

regionales de innovación porque se consideran motores del desarrollo

económico (Freeman, 1991; Lundvall,1992). Las universidades y centros de

investigación son los principales actores del sistema que generan los insumos

de la llamada “sociedad del conocimiento” por lo que los procesos mediante

los cuales se produce y transfiere el conocimiento se constituye en tema

79
central de reflexión de distintos enfoques aplicados al estudio de la ciencia, la

tecnología y la innovación (Casas, 2000).

En México, a finales de la década de los ochenta del siglo pasado, el

discurso político y posteriormente la política económica y tecnológica buscaron

apoyar la vinculación universidad-empresa-gobierno y la formación de redes

de conocimiento y de innovación (ANUIES, 1995, 1998; DOF, La Ley de

Ciencia y Tecnología 2002; CONACYT, 2005).

Posteriormente, en la década de los noventa, con el cambio de modelo

económico, el Estado realizó diversas acciones orientadas a mejorar las

condiciones de producción de las empresas y sus relaciones con instituciones

del gobierno, de investigación, institutos y universidades tecnológicas,

instituciones puente y asociaciones empresariales. A continuación se describen

esos cambios (Casalet, 2000).

a) Las instituciones del gobierno, como la Secretaría de Economía, pasaron de

regular y controlar empresas a promover y coordinar actores para el desarrollo.

b) Las universidades y centros de investigación fueron exhortadas a favorecen

la vinculación y sus formas evolucionaron de acuerdo a las necesidades del

momento (Solleiro, 1991; Casalet, 2000; Sebastián, 2002).

 Inicialmente se contó con la oferta de servicios por las universidades

que incluían la formación de recursos humanos, estancias de los

80
estudiantes en empresas y servicios tecnológicos rutinarios y

repetitivos como las pruebas de laboratorio.

 Después se adoptó la modalidad de oferta y demanda. Esta incluyó la

negociación de la universidad con la empresa para la formación de

recursos humanos con un perfil determinado, asesoría, transferencia de

tecnología, licencias de explotación de patentes y formación de

paquetes tecnológicos.

 Posteriormente se dieron acuerdos de cooperación entre la universidad

y la empresa, ubicándose como socios en proyectos con actividades

conjuntas (acuerdos, alianzas y consorcios multi-institucionales).

 Finalmente, la cooperación en redes propuso proyectos de desarrollo

científico y tecnológico sobre la base de equipos heterogéneos

organizados en red. Se buscó la creación de centros mixtos de

investigación y desarrollo e incubadoras de empresas.

c) Se propició el vínculo entre Institutos y Universidades Tecnológicas por lo

que mejoró la comunicación y la confianza con el sector productivo (Casalet,

2000).

d) Aparecieron y evolucionaron las instituciones puente como son:

asociaciones civiles, fideicomisos, sociedades civiles con financiamiento

público o privado (Casalet, 2002). Un ejemplo de ésta es la Fundación México

Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC). Estas instituciones buscan generar

un entorno de confianza y crear redes de colaboración que favorezcan el

81
desarrollo del mercado, la modernización tecnológica, fomento de redes

asociativas, capacitación para el sector productivo, entre otros.

e) Las asociaciones empresariales (AEs) pasaron de ser un espacio donde los

empresarios interactuaban, discutían y proponían proyectos desde una

perspectiva gremial (Ruiz, 2002) a funcionar como instancias de

representación real entre empresarios y gobierno. Características estructurales

como: dominio espacial y productivo, capacidad para movilizar recursos

económicos, humanos y políticos, tamaño, capital, tecnología, talento humano

han sido relacionados con su desempeño. Las AEs han tenido poca

participación en la construcción de redes con la academia y el gobierno

limitando la cooperación, acceso de las empresas a la información y al

conocimiento convencional (Casas y Luna 1994; Tirado y Luna, 2001; Ruiz,

2002).

En numerosos estudios sobre vinculación, cooperación y redes de

conocimiento se encontraron los siguientes problemas: i) dudas sobre valor de

la vinculación, falta de confianza y complejidad de los contratos ii) centros

de investigación que difunden conocimiento y aplicaciones pero las relaciones

no se institucionalizan suficiente para consolidar vínculos iii) falta de

cooperación interinstitucional que reproduce el aislamiento, la desinformación

y programas con poca repercusión iv) capacidades de producción y

conocimiento limitadas y acotadas a un conjunto pequeño de instituciones en

donde los sectores no apoyan el desarrollo tecnológico v) investigación

científica y tecnológica que se encuentra separada de las estructuras

82
productivas vi) inexistencia de productos de investigación transferibles a las

empresas vii) debilidad de la investigación científica y tecnológica que

ocasiona asimetría entre las intenciones de vinculación y las ofertas reales de

ciencia y la tecnología (Corona, 1994; Casalet, 1997; Casas, 2001; Campos,

2002; Arellano y Ortega, 2002).

También se han descrito problemas que corresponden a cada actor. (Solleiro,

1991; ANUIES, 1998; Sebastián, 2001, Ruiz, 2001):

 En la empresa hace falta la existencia de una cultura que impulse la

innovación y valore la interacción institucional, capacidades

tecnológicas y organizativas que le permitan la asimilación, claridad

respecto a sus necesidades e instancias mediadoras como asociaciones

empresariales a las que pertenece.

 En la Universidad los problemas se relacionan con la especificidad de

la cultura universitaria, la falta de infraestructura, como son los centros

de vinculación o centros de transferencia de tecnología, los escasos

recursos financieros, la deficiente organización y un pobre acervo de

conocimientos.

 En el gobierno los problemas se relacionan con el entorno institucional

inadecuado, la política económica, tecnológica y de educación

desalineadas y los instrumentos de fomento incoherentes.

 En el entorno se observan problemas por la apertura comercial, la

internacionalización de las empresas, los requisitos de homologación y


83
certificación para comerciar, la fortaleza del entorno tecnológico y

financiero y los agentes de enlace.

Casas y Luna (2000) encontraron que en México se están incrementando los

casos de colaboración de empresas con Instituciones de Educación Superior a

nivel regional, dada la cercanía geográfica entre instituciones de investigación y

problemas específicos relacionados con los recursos naturales de la localidad y

las actividades industriales, Sin embargo, Almanza y Hernández (2004)

señalan que los vínculos y las interacciones entre la industria y los centros no

dan muestras muy claras de que contribuyan efectivamente, o en forma

evidente, a elevar la competitividad e innovación de las empresas y el país.

2. El comportamiento de la industria automotriz en México

La industria automotriz fue una de las primeras que se globalizó y regionalizó

distribuyendo partes de sus procesos productivos en diferentes partes del

mundo y buscando disminuir sus costos de producción. Actualmente es una

industria madura con alta rivalidad, bajo crecimiento de la demanda a nivel

mundial y alto crecimiento en países emergentes como China e India, exceso de

capacidad instalada en vehículos y componentes, precios a la baja y una

reestructuración productiva a nivel mundial impulsada por la competencia

(Magliano, 2006).

En México los cambios en la industria han sido impulsados principalmente

por dos factores: la competencia de los fabricantes de automóviles en el

84
mercado de Estados Unidos y el crecimiento acelerado de la industria

automotriz China que ha permitido la entrada de nuevos jugadores a la

industria.

En la región del TLCAN la industria automotriz se está reestructurando debido

a la saturación del mercado de los Estados Unidos de América (EUA), la

sobrecapacidad productiva y a que las empresas fabricantes de automóviles

asiáticas han sido más competitivas en el mercado de EUA y desplazaron a

General Motors (GM), Ford y Chrysler. Las asiáticas han mejorado su

participación en dicho mercado pasando de 25 a 40% entre 1999 y 2006,

mientras que las estadounidenses han disminuido su participación pasando del

70 al 55% en el mismo periodo.

Gráfica 1
Ventas de vehículos en Estados Unidos
Porcentaje de mercado

Fuente: Magliano George, “Mexico-USA: revolution or evolution”, ponencia presentada en el

IV Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México, julio de 2006, México.

85
Las empresas americanas tuvieron diversos problemas que las llevaron a

tener pérdidas en los últimos años y cerrar varias plantas en los Estados

Unidos. La pérdida de mercado y los elevados costos las están obligando a

mover líneas de producción y establecer nuevas plataformas en países con

mejores condiciones mientras que en México han mejorado las condiciones

incrementado la producción y pasando de vehículos de bajo precio a

productos con mayor valor agregado.

La industria automotriz en México ha ido mejorando su desempeño y en 2006

participó con 6.4% del PIB industrial, 10.2% del total de las exportaciones,

17.4% del empleo en 2006. A partir del Tratado de Libre Comercio de

América del Norte (TLCAN) se ha integrado progresivamente al mercado de

los Estados Unidos exportando 91% de la producción de automóviles y

58.25% de la de autopartes (Farias, 2007).

En nuestro país, la industria automotriz ha presentado diferentes etapas: a) la

llegada de las empresas fabricantes de automóviles construyendo vehículos con

autopartes importadas desde 1925 hasta 1962 b) a partir de 1962, el gobierno

mexicano emitió distintos decretos automotrices con el objetivo de regular este

sector: se reglamentó sobre el número de empresas establecidas en el país y el

número de líneas de producción de las armadoras con el propósito de

incrementar las escalas de producción nacional, se reglamentó sobre los

requerimientos de contenido nacional y de exportación con intención de

86
estimular la producción de vehículos y mejorar la balanza comercial de la

industria y c) la entrada en vigor del TLCAN a partir de 1994 que propició el

crecimiento acelerado de la producción con una estrategia dirigida a la

exportación de vehículos especialmente al mercado de los Estados Unidos.

Gráfica 2
Producción Total de Automóviles en México 1994-2006
En unidades
producción de automóviles México 1994-2006

2500000

2000000
unidades

1500000
Series1
1000000

500000

0
4

6
99

99

99

00

00

00

00
1

2
o

o

Fuente: Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, página web.

En la gráfica 2 se observa que la producción automotriz en México creció

37.3% en diez años, sin embargo cayó en 1995 con la crisis económica que el

país experimentó a finales del gobierno de Carlos Salinas y en el 2000 por la

desaceleración de la economía de los Estados Unidos. En 2006 se alcanzó una

producción de 1.9 millones de vehículos de los que se exportaron 1.5 millones.

Los vehículos armados en México son de mayor valor agregado que los

importados, especialmente de los que vienen de Brasil. El valor promedio de los

87
vehículos importados de Brasil es de 6,800 dólares mientras que el valor

promedio que los vehículos que México exporta es de 18,900 dólares

(Magliano, 2006).

Gráfica 3
Producción de autopartes en México 1994-1996
Millones de dólares

30000

25000

20000
3-D Column 1
15000
3-D Column 2
10000 3-D Column 3
5000

0
1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006

Fuente: Farias Alejandro, “Un vistazo a la industria de autopartes en México, Reunión de


evaluación de sector automotor”, mayo, 2007, México, DF.

En la gráfica 3 se observa el crecimiento de la producción de autopartes que

pasó de 13, 893 millones de pesos en 1994 a 26, 121 millones de pesos en

2006. Esta industria ha tenido un crecimiento constante que se relaciona con el

TLCAN que permitió la planeación de la producción en diferentes países para

aprovechar las ventajas comparativas de cada lugar y con la nueva ley de

88
inversión extranjera que eliminó los controles a la inversión y la repatriación de

utilidades.

Cuadro 1
Inversión extranjera directa en la industria automotriz 1999-2006
Millones de dólares
Año Inversión industria Inversión industria
terminal autopartes
1999 1380.4 802.8
2000 460.4 1151.6
2001 115.3 1286.2
2002 339.4 900.5
2003 153.0 961.1
2004 1181.8 1198.0
2005 88.5 1592.6
2006 5.7 1450.0
Total 3,800.00 9,350.00
Fuente: Farias Alejandro, “Un vistazo a la industria de autopartes en México”, Reunión de
evaluación de sector automotor”, mayo, 2007, México, DF.

En el cuadro 1 se observa que la inversión extrajera directa en la industria sumó

13,150 millones de dólares entre 1999 y 2006; 3,800 correspondieron a la

industria terminal y 9,350 a la industria de autopartes (Farias, 2007); además

existen anuncios importantes de inversión por GM, Ford, Chrysler, VW, y

Nissan.

3. Cambios observados en la interacción de las empresas automotrices con

el gobierno y universidades

En el siglo pasado, en México las capacidades productivas locales eran

escasas por lo que se privilegió la importación de autopartes y componentes,


89
cuando el contenido de partes fabricadas en México fue obligatorio, en la

fabricación de automóviles, se incentivó la inversión extranjera pero hubo

poco desarrollo de capacidades locales. Con el TLCAN y los cambios en la ley

de inversión extranjera las ensambladoras desarrollaron una estrategia de

producción regional que benefició el crecimiento de la producción para la

exportación, se incrementó la inversión extranjera directa y se formaron

algunas capacidades tecnológicas y recursos humanos especializados, sin

embargo, la relación con las universidades no se percibía como necesaria.

En este periodo se encontró la formación de capital social importante. Las

relaciones del gobierno con los representantes de la industria automotriz se

fueron construyendo desde finales del siglo pasado y subsisten hasta la fecha.

Esto explica la capacidad de cooperación entre la partes para definir y dar

continuidad a la política automotriz del país desde hace varios años.

En 1994 el TLCAN indujo una reorganización productiva en la región que se

fortaleció y mantuvo hasta que en el 2000 empezaron a irrumpir una serie de

cambios impulsados por la pérdida de competitividad de Ford, GM y Chrysler.

Estos cambios obligaron a implementar nuevas estrategias para competir

contra las empresas asiáticas, especialmente en costos. La situación de la

industria automotriz en la región del TLCAN había sido prevista desde

principios de siglo por lo que desde entonces se observó una nueva propuesta

de los representantes de las asociaciones de automóviles y especialmente de

autopartes para cooperar con universidades y centros de investigación.

90
La relación entre empresas, pertenecientes al sector automotriz, con

universidades y centros de investigación ha ido creciendo. En 2003 se

identificaron 20 actores que participaban especialmente ofreciendo desarrollo

tecnológico y servicios a la industria, once participaban con servicios

educativos y solamente unos cuantos hacían investigación (Flores, 2003). El

acercamientos de los representantes de la industria automotriz a diferentes

instituciones de educación superior públicas y privadas se vio reflejada en

estudios sobre prospectiva automotriz (Abdel, 2003), investigaciones sobre

metas de producción propuestas por la Secretaria de Economía (Barrón, 2003)

foros de la industria automotriz en México que empezaron a incluir mesas

dedicadas a la cooperación universidad - empresa con la participación de

representantes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Foro

Consultivo de Ciencia y Tecnología, instituciones de educación superior

nacionales, instituciones internacionales como la red automotriz de

investigación aplicada de Canadá conocida como AUTO 21 entre otros

(CIIAM, 2005, 2006, 2007).

Actualmente existen instituciones de educación superior que han creado

Centros de Desarrollo dedicados a la industria Automotriz como es el

CeDIAM--ÍTESM. El centro busca fortalecer las cadenas de valor en la

industria automotriz, para incrementar la competitividad, incubar empresas y

fortalecer el sector. Éste fue creado y diseñado de acuerdo con requerimientos

de las empresas fabricantes de automóviles y proveedores de primer nivel. Su

91
comité técnico está conformado por directivos de las armadoras, proveedores

nivel 1, representantes del gobierno, cámaras industriales, directivos del

ITESM y centros de investigación.

Por último señalaremos la iniciativa de colaboración para formar redes de

conocimiento impulsadas por las asociaciones de productores de autopartes,

asociaciones puente o de enlace como la Fundación México Estados Unidos

para la Ciencia (FUMEC).

FUMEC como agente de enlace buscó sectores con potencial de crecimiento

y creó proyectos para ayudar a la integración de capacidades entre los dos

países. Debido a la relevancia que ha tomado la electrónica automotriz en la

producción de vehículos en los últimos años ésta fue una de las áreas

seleccionadas por la fundación. El proyecto de electrónica inició con la

realización de un taller en la Universidad de Texas, sobre Tecnologías de

Sistemas Micro-Electromecánicos (MEMS) y en 2003 se creó un Centro de

Articulación Productiva (CAP) para apoyarlo. Posteriormente se creó una red

de centros de diseños en la que participan nueve instituciones privadas y una

pública: La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), la Universidad

Veracruzana (UV), el ITESM campus Monterrey, el Instituto Tecnológico

Superior de Irapuato (ITESI), la Universidad de Guadalajara (U de G), el

CINVESTAV de Jalisco, la UNAM campus Querétaro, el Instituto Nacional de

Astrofísica, óptica y electrónica (INAOE) y el Instituto de Investigaciones

Eléctricas (IIE). Se propusieron cubrir actividades de: diseño, elaboración de

92
prototipos, fabricación, encapsulado y comercialización. De las diez

instituciones tres tienen laboratorios pero únicamente la UACJ está dirigida a

trabajar con la industria automotriz, específicamente con Delphi (Boletín

Fumec).

Respecto al tipo de vinculación se encontró lo siguiente: nueve realizan

investigación en ciencia y tecnología y participan en redes de conocimiento y

cooperación con fines productivos; tres participan solamente en redes de

conocimiento; cuatro ofrecen programas especiales de formación de recurso

humanos y dos se han dedicado a crear información especializada como los

mapas tecnológicos. También se encontró que todos ellos han recibido apoyos

del fondo PYME, de la Secretaría de Economía. Este tipo redes han sido

planeadas para pasar de redes de conocimiento a redes de innovación.

Sin embargo, los flujos de conocimientos entre los centros parece no ser

sistemático; se interactúa y comparte información en los cursos y foros sobre

la base de necesidades específicas como la cooperación para manufacturar un

producto diseñado por varios participantes.

Otros actores con los que colaboran son: Laboratorios Nacionales Sandía, la

Universidad de Texas, la Universidad de Nuevo México, Team Technologies,

Aplicaciones de control SA de CV, el Centro de Diseño MEMS de SONY en

San Antonio, Texas, Intellisuite y Coventor.

93
4. Reflexiones

En este trabajo hemos reflexionado sobre la importancia de la competencia

para impulsar la formación de redes de conocimiento presentando el caso de la

industria automotriz en México.

Señalamos cambios importantes en la industria mundial como son el

crecimiento de la producción automotriz en China, que ha permitido la entrada

de nuevos jugadores a una industria madura, y la pérdida de competitividad de

Ford, GM y Chrysler ante los fabricantes asiáticos en el mercado de los Estados

Unidos. Estos cambios se relacionan con nuevas necesidades de capacidades

tecnológicas, recursos humanos e infraestructura en México.

La relación de la industria automotriz con las universidades no es nueva pero sí

se observa acciones importantes a favor de la vinculación. Los proyectos

presentados son relevantes y especialmente el CEdIAM-ITESM en donde se

pueden ver resultados más rápidos ya que las formas de participación e

interacción con la industria son diversos. Por ejemplo, asesoría, capacitación,

formación de programas para personal de la industria. Por otro lado, el

proyecto para desarrollar electrónica automotriz, busca la creación específica de

capacidades y será necesario un periodo más largo para ver resultados.

94
Los cambios en la industria automotriz, el papel de agentes de enlace y el

papel de universidades y centros de investigación ha ido cambiando conforme

los requerimientos de la industria automotriz ha cambiado. Consideramos que

esta tendencia puede ser positiva para el crecimiento y desarrollo de la industria

automotriz en México así como la creación de capacidades locales. Sin

embargo, es importante que se busque aprovechar esta ventana de oportunidad.

Podemos concluir que la formación de redes de conocimiento es incipiente y

ha sido impulsada por agentes de enlace como FUMEC y asociaciones

empresariales (Industria Nacional de Autopartes). El gobierno participa

activamente financiando proyectos de prospectiva, Centros de Articulación

Productiva y otorgando recursos del programa PYME. Se han involucró a

universidades y centros de investigación nacionales quienes tienen acceso a

recursos del CONACYT así como a universidades y centros de investigación

en Estados Unidos y Canadá.

El gobierno ha declarado la importancia y el apoyo que se dará en este

sexenio a la industria automotriz por lo que se espera una mayor interacción

entre los actores estudiados

95
BIBLIOGRAFÍA

Acuña, Patricia. (1993).”Vinculación Universidad - Sector Productivo”.


ANUIES. México. Revista No.87. Disponible en:
http://web.anuies.mx/anuies/revsup/res087/ex7.htm
Abdel Muski A., “Sector de autopartes en México: diagnóstico prospectiva y
estrategia”, presentación al Congreso de la Industria Automotriz en
México, 13 de julio de 2004.
ANUIES (1995).”Programa Nacional de Extensión de la Cultura y los
Servicios”. México. http://www.anuies.mx
ANUIES, (1998). Manual Práctico acerca de la Vinculación Universidad-
Empresa.
Arellano Antonio y Ortega Claudia, “La investigación tecnológica universitaria
y su vínculo con el sector productivo: el cado de la Universidad
Autónoma del Estado de México”, coordinadores, Leonel Corona y
Ricardo Hernández, Innovación Universidad e Industria en el Desarrollo
Regional, Plaza y Valdez, 2002, p.469.
Boletín FUMEC, año 4 no. 2, abril, 2006.
Callon y cols, “The management and evolution of technological programas and
the dynamics of techno-economic networks: the case of the AFME,
Research Policy, no. 21, 1992, p. 215-236
Camacho E., Galán A., Medellín E., Solleiro J.L., (1991), Gestión tecnológica:
experiencia en proyectos universitarios en el área de instrumentación,
Instrumentación y Desarrollo, Vol.3 No. 1, pp38-52.
Campos, Guillermo “La cuarta función sustantiva de las universidades: la
vinculación”, en coordinadores Leonel Cornoa y Ricardo Hernández,
Innovación Universidad e Industria en el Desarrollo Regional; Plaza y
Valdez, 2002
Casalet, M., “Lo viejo y lo nuevo en la estructura institucional del sistema de
innovación mexicano”, El Mercado de Valores, año LX, núm. 1, enero
de 2000.

96
Casalet, M., “The Institutional Matrix and Its Main Functional Activities
Supporting Innovation”, en Developing Innovation Systems: Mexico in
a Global Context, The Continuum International Publishing Group,
London and New York, 2000.
Casalet, M., “La conformación de un sistema institucional territorial en dos
regiones: Jalisco y Chihuahua vinculadas con la maquila de
exportación”, en Miño y Dávila, Nuevas tecnologías de información y
comunicación. Los límites en la economía del conocimiento,
Universidad Nacional de General Sarmiento, Buenos Aires, Argentina,
abril de 2003.
Casalet M., Casas R. (1998).” Un diagnóstico sobre la vinculación Universidad
– Empresa” .CONACYT-ANUIES. México.
http://www.anuies/libros98/lib12/13.htm
Casas, R. y Luna, M. (1994) “Condicionantes políticos de la nueva relación
entre universidad e industria” en Coord. Campos, M. y Corona, L.,
Universidad y vinculación: nuevos retos y viejos problemas, IIMAS-
UNAM, México.
Casas, R. y Luna, M. “Espacios emergentes de conocimiento en as regiones:
hacia una taxonomía”, en Coord. Rosalba Casas, La formación de redes
de conocimiento: una perspectiva regional desde México, Antrhropos,
Editorial, 2001, Barcelona, p.381.
Casas, R. “Espacios Emergentes de Conocimiento a nivel Regional: hacia una
taxonomía”, Coordinadora, Rosalba Casas, “La formación de redes de
conocimiento: una perspectiva regional desde México, 2001.
Castañeda, Margarita.(1996). ”La Universidad y su Vinculación con el Sector
Productivo”. ANUIES. México. Revista No. 97. http://www. anuies.mx
CSM, 2002 Boletín FUMEC, año 4 no. 2, abril, 2006
Diario Oficial de la Federación, “Ley de Ciencia y tecnología”, México, 2002

Etzkowitz y Webster, Capitalizing knowledge. New Intersections of Industry


and Academia., New York Press, 1998.

97
1990.
Farias Alejandro, “Un vistazo a la industria de autopartes en México, Reunión
de evaluación de sector automotor”, mayo, 2007, México, DF.
Fautino Barron Ponencia presentada en el III Foro de la Industria Automotriz
en México, 2004.
Freeman, C. Networks of innovation: a synthesis of research issues. Research
Policy, 20, 499-514. 1991.
Gibbson y cols, “The new production of knowledge. The dynamics of science
and research in contemporary societies”, SAGE Pub., Londres 1994
Gunasekara Chrys, “The generative and developments roles of universities in
regional innovation systems”, Science and Public Policy, march, 2006,
137-150.
INA, 2006 Pagina Web . http://www.ina.com.mx/
Kenney, M. 1986, Biotechnology: The University Industrial Complex. Yale
University Press. New Haven.
Lundval, B. y Johnson B, “The learning economy”, Journal of Industry Studies,
no. 1, 1994, 23-42.
Magliano George, “México-USA: revolution or evolution” ponencia presentada
en el IV Congreso Internacional de la industria automotriz en México,
julio de 2006, México.
Niosi, Jorge, Regional Systems of innovation: market pull and government
push, Presentation to the annual meeting of the Canadian Research
Network on Regional Innovation Systems. May, 2000.
Rachmeler, M. (1992), “Papel que desempeñan las universidades en los Estados
Unidos de América en la transferencia de Tecnología” en Revista de
Derecho Industrial, año14, no. 40, enero-abril, Buenos Aires, pp. 221-
250.
Ruiz, Renata, “Vinculación en al región metropolitana de Toluca: empresa,
universidad y agentes de enlace, en coordinadores Leonel Corona y
Ricardo Hernández, Innovación Universidad e Industria en el Desarrollo
Regional; Plaza y Valdez, 2002.

98
Saxenian, A. “Regional networks and the resurgence of Silicon Valley,
California Management Review, 1990, no.33 p. 89-112.
Sebastián, Jesús, “Tendencias en la cooperación entre universidades y
empresas”, en coordinadores Leonel Corona y Ricardo Hernández,
Innovación Universidad e Industria en el Desarrollo Regional; Plaza y
Valdez, 2002.
Solleiro José Luís y cols., (1992) “Promoción de la innovación a partir de la
cooperación entre centros de investigación y desarrollo y el sector
productivo”, Contratos de Investigación. Vinculación Universidad-
Empresa. Revista de Derecho Industrial, año 14, no. 46, enero-abril,
Buenos Aires, Argentina.
Solleiro J.L, (1990), La Vinculación de la Universidad Nacional Autónoma de
México con el Sector Productivo, Vinculación Universidad Sector
Productivo, Centro Universitario de Desarrollo CINDA, Santiago de
Chile, pp283-298.
Suárez, Ramón, “La industria de autopartes en México” ponencia presentada en
la Reunión trimestral del sector automotor RESA, Industria Nacional
de Autopartes, México, DF, 2004.
Tirado y Luna, “Las asociaciones empresariales y la construcción de redes de
conocimiento”, Coordinadora, Rosalba Casas, “La formación de redes
de conocimiento: una perspectiva regional desde México, 2001.

99
Alianzas, Fusiones y Adquisiciones en la Industria Siderúrgica28

Por Salvador Corrales C.

Resumen

La industria siderúrgica ha cambiado radicalmente para operar exitosamente en


los mercados globalizados; sus estrategias empresariales tuvieron que dar un
giro de 180 grados para redistribuirse el mercado y evitar las quiebras
generalizadas. Sus empresas ahora se ven en la necesidad de firmar alianzas o
desarrollar coinversiones con sus rivales para acceder a segmentos de mercado.

En este ensayo se analizan estas formas de organización empresarial y se hace


hincapié que las alianzas estratégicas conducen a las fusiones o adquisiciones
de empresas con problemas financieros para continuar operando. La venta de
las grandes empresas integradas mexicanas es un resultado del proceso de
globalización donde la industria acerera participa intensamente. Para la región
de Monterrey, representa un abandono a la suerte del capital extranjero, todo lo
cual genera una expectativa incierta frente a una potencial crisis de esta
industria.

Palabras clave: industria siderúrgica, fusiones, alianzas, adquisiciones,


estrategias empresariales.

Introducción

28
El autor es investigador de El Colegio de la Frontera Norte en Monterrey. Si desea enviarle
correspondencia puede hacerlo a través de su cuenta electrónica: corrales@colef.mx

100
La industria siderúrgica alcanzó su máximo desarrollo en los años setenta del

siglo XX. La época coincide con la quiebra de un modelo de industrialización

basado en la gran empresa. El tamaño de las plantas siderúrgicas así como su

nivel de integración vertical las convirtió en un foco rojo que fue necesario

atender con urgencia. Una industria que se caracterizó por su rigidez en los

procesos de producción, logró flexibilizarse con la reducción de su tamaño, el

cierre de empresas incosteables, departamentos obsoletos y el desarrollo de

nuevas estrategias para hacerle frente a la competencia.

Con el proceso de globalización, la industria acerera realizó también

cambios en la cadena productiva para continuar operando con éxito y evitar las

quiebras generalizadas. Considerando dichos procesos, este ensayo hace

hincapié en la necesidad de estudiar las redes que le han permitido sobrevivir:

alianzas estratégicas, coinversiones y adquisiciones.

Al saturarse el mercado, los conflictos comerciales generaron nuevas

políticas proteccionistas y estrategias para librar las barreras al comercio. Las

alianzas estratégicas, coinversiones, fusiones y adquisiciones se convirtieron en

las estrategias fundamentales para continuar operando con éxito y hacerse

competitivas. En la primera parte de este ensayo se hace un resumen de la

reestructuración desde mediados de la década de los setenta, la segunda evalúa

las estrategias para operar en red y librar la competencia, la tercera comprende

las experiencias mexicanas de organización empresarial. Por lo anterior, el

objetivo de este ensayo consiste en analizar los procesos que condujeron a la

industria siderúrgica mexicana a su venta al capital extranjero.

101
l. Tendencias generales en la industria siderúrgica

En 1973, año de la crisis petrolera más citada en la historia económica reciente,

la producción total mundial de acero logró el récord de 767 millones de

toneladas; sin embargo, el incremento en los precios del petróleo impactó a toda

la industria y redujo los pedidos de acero tanto para nuevas plantas, como para

ampliaciones o remodelaciones; en términos más apropiados, se desarrolló un

efecto inflacionario a través de toda la economía (Hall 1997). Como resultado,

en 1975 la industria acerera entró en crisis al caer su producción a 712 millones

de toneladas de acero crudo, lo cual incrementó su capacidad ociosa.

La inflación complicó los planes de expansión de la industria acerera de

muchos países importadores de petróleo (Hogan 1994); a su vez, esto propició

el incremento de la oferta exportable como resultado de la contracción del

consumo interno. La industria automotriz cambió radicalmente los diseños de

los automóviles, para hacerlos más pequeños. Mientras que en 1973 los

componentes de acero de los automóviles comprendían el 81.8%, a principios

de la década de los ochenta se redujeron a 70% (Corrales 2006, Minello 1990).

En suma, la creciente importancia del plástico, el aluminio, el cemento y otros

productos tal como la fibra de vidrio, obligaron a esta industria a

reestructurarse.

Con la recesión de los setenta, según cálculos de William T. Hogan

(1994) la producción japonesa cayó en un 14 por ciento, la de la Comunidad

Económica Europea experimentó una caída del 19 por ciento y en Estados

102
Unidos en un 20 por ciento. Este hecho hizo necesario cambiar los sistemas de

organización, para hacerla más flexible; en consecuencia, se desarrollan nuevas

tecnologías para monitorear los procesos de fusión e incrementar la calidad de

laminación; es así como se consolidan las Miniacerías29.

Los efectos económicos y sociales de la reestructuración fueron muy

altos; en 1975 Estados Unidos poseía 21 compañías de acero integradas y

operaba 48 plantas siderúrgicas; veinte años más tarde, 17 de esas compañías

tuvieron que cerrar y 10, operar de manera parcial (Hogan 1994). En Europa

occidental el proceso de reestructuración siguió los mismos causes que en

América y Japón: reducir y/o cerrar las grandes plantas para adecuar la

capacidad instalada a los requerimientos del mercado: de 998 mil trabajadores

que empleaba la Unión Europea en 1974, a finales de la década de los noventa

se reducen a 280 mil. En Estados Unidos durante 1974 trabajaban 521 mil

trabajadores; para 1999 bajaron las estadísticas a 153 mil trabajadores

(http://worldsteel.org/trends indicators/2000)

En Estados Unidos las compañías siderúrgicas que mayores daños

experimentaron por los procesos de reestructuración durante la década de los

ochenta fueron: U.S. Steel que cerró 5 empresas, le siguió Republic al mantener

operando de manera parcial 4 de sus plantas y cerró una planta en Buffalo;

geográficamente quien mayores daños experimentó fue el estado de

Pennsylvania, con el cierre de 8 plantas y la transformación de otras 3 más de

29
Las miniacerías son empresas que utilizan chatarra como materia prima y hornos eléctricos
para la fusión del metal. Estas empresas no requieren de suministro de mineral de hierro,
producen a escalas más pequeñas todo tipo de productos de acero, a costos promedio más bajo
que las empresas integradas y son un subproducto de la reestructuración en esta industria.

103
diversas compañías. El segundo Estado con mayores daños por la industria

siderúrgica fue Ohio, donde cerraron 3 plantas y transformaron otras dos. En

suma, la racionalización significó la reducción de 48 millones de toneladas; el

equivalente al 30% de la capacidad instalada en Estados Unidos (Hogan 1994).

Al contrario de lo que ocurría con la industria integrada, las miniacerías

acumularon capacidad y desarrollos tecnológicos para competir en el mercado

del acero nacional y mundial30.

Durante todo ese tiempo de reestructuras y cierres de empresas, los

precios de los productos siderúrgicos sólo crecieron nominalmente (Hall 1997).

En cambio, la producción acerera adquirió una enorme importancia en países en

vías de desarrollo. La Unión Soviética desde mediados de los años setenta

desplazó a Estados Unidos en la producción de acero. Con la caída del bloque

soviético en 1989 aparece en escena la República Popular de China como el

principal productor de acero en el mundo, con una capacidad superior a los 340

millones de toneladas de acero líquido al año (IISI 2006, CANACERO 2004).

La creciente participación de países en desarrollo (China, Corea del sur,

Brasil, México, entre otros) en la competencia por los mercados del acero, ha

hecho crecer la capacidad instalada presionando los precios, como ocurrió con

la crisis asiática de 1997-1998. A principios del 2000 la pujante economía

China revirtió los efectos recesivos de dicha crisis e hizo crecer a la industria

acerera por su gran demanda de productos de acero. Seis años después,

sorprende a propios y extraños el hecho de que en el 2006 China se convirtió en

30
Heinrich y Schubert (1999) calculan que durante la década de los noventa las miniacerías
produjeron 210 millones de toneladas de acero líquido.

104
el principal proveedor de productos de acero de Estados Unidos (NASTC

2007).

En virtud de las dificultades propias del mercado siderúrgico que

acumula inventarios y presiona los precios en el mercado mundial, muchas

empresas han desarrollado el comercio intra-firma para enfrentar las barreras

proteccionistas; Burnham (2000) afirma que la industria acerera mundial

cambia radicalmente su estructura, tecnología, habilidad gerencial y fuentes de

capital. Asegura que más del 30% de las importaciones de acero de Estados

Unidos se realiza a través de los propios productores.

II. Alianzas estratégicas, co-inversiones y adquisiciones

Dos de las más conocidas formas de cooperación ínter-empresarial entre las

grandes empresas, son las alianzas estratégicas y coinversiones. La integración

de operaciones entre dos o más empresas hace posible acceder a nuevos

paquetes tecnológicos, segmentos de mercado, financiamiento, etc. Estas

relaciones empresariales se logran a través de dos formas básicas: 1) la compra

de una empresa que se encuentra con problemas financieros (adquisición) y 2)

la conformación de una tercera empresa con aportaciones equitativas entre las

empresas creadoras (fusión y/o coinversión) (Mangum et al. 1996).

El concepto de alianza estratégica incluye una diversidad de formas de

cooperación empresarial. En la década de los noventa se registró su acelerado

crecimiento: de 1000 existentes en 1989 (860 internacionales) se incrementaron

a 7000 en 1999 (4400 internacionales) (Nam-Hoon y Kentaro 2000). El

predominio de los contactos internacionales muestra el tamaño de las empresas

105
que participan en ellas; las más comunes se dan entre empresas automotrices:

General Motors con Isuzu, Suzuki, Fuji, Toyota del Japón y Fiat de Italia; Ford

con Mazda de Japón, etc. Por la composición del capital, el 48% fueron

coinversiones y por su localización geográfica, el 78% se hicieron a nivel

internacional (Nam-Hoon y Kentaro 2000)

Por ramas industriales, las más importantes se dan en

telecomunicaciones, la industria farmacéutica, automóviles, electrónica, equipo

electrónico, computadoras, servicios financieros y de negocios. Desde la

perspectiva regional, unas registran mayor frecuencia que otras; de acuerdo al

estudio antes citado, en Norteamérica se desarrollaron 65% de todas las alianzas

estratégicas en el mundo; le siguen en importancia Europa y Asia. América

Latina, el este de Europa y África ocuparon muy bajo porcentaje en este

conjunto total de redes de empresas.

En el estudio de Nam Hoon y Kentaro, no figura la industria

siderúrgica; sin embargo, las primeras alianzas estratégicas en Estados Unidos

se realizaron en 1984 entre la NKK con la National Intergruop, hasta antes de

1983 conocida como National Steel. En esta coinversión, el 70% provenía de la

empresa extranjera y generaron 12 mil empleos; en 1988 Nisshin Steel y

Wheeling-Pittsburgh Steel acordaron otra alianza estratégica para producir

acero galvanizado y aluminio, donde la empresa extranjera aportó sólo el 10%

de la inversión. Con ello generaron arriba de 5500 empleos (cuadro único). En

general, a principios de los noventa había ya 8 empresas japonesas y una

coreana instaladas en Estados Unidos (Mangum, et al. 1996).

Cuadro único

106
Coinversiones entre empresas americanas y extranjeras en territorio de Estados
Unidos
Extranjera Americana Inicio Empleo Inversión* %
Extranjero
Kyoei/Sumitomo - 1975 315 300 100
NKK Nacional Inter-group 1984 12,000 2.2 bill. 70
Kawasaki CVRD (Brasil) 1984 725 275 50
Sumitomo LTV Corp. 1986 83 100 40
POSCO USX Corp 1986 990 437 50
Nisshin Wheeling-Pittsburgh 1988 5500 15 10
Nisshin Wheeling-Pittsburgh 1988 100 96 67
Yamato Kogyo Nucor 1988 320 210 50
Kobe USX Corp 1989 3,000 300 50
Kawasaki Armco 1989 9,500 1.6 bill. 45
Nippon Inland 1989 11,500 186 14
Nippon Inland 1990 280 520 40
Nippon Inland 1991 250 550 50
Kawasaki Armco 1991 100 150 50
Sumitomo LTV Corp. 1991 100 180 50
Kove USXCorp. 1992 100 200 50
Nisshin Wheelin-Pittsburgh 1993 100 120 100
*Millones de dólares
Fuente: Garth L. Mangum et al. (1996). Transnational Marriages in the Steel Industry.
Experience and
Lessons for Global Business. Quorum Books, USA.

Resultan interesantes los porcentajes de participación de la inversión

extranjera en las empresas acereras de Estados Unidos. Las dos con menor

porcentaje de inversión (Nisshin con Wheeling-Pittsburgh en 1988 y Nipón con

Inland en 1989) generaron el mayor volumen de empleo, mientras que las dos

adquisiciones, un número menor. Pueden observarse montos equitativos de

coinversión en un núm. significativo de empresas. El cuadro ilustra a su vez una

industria norteamericana posarse a los pies de sus más acérrimos adversarios:

los acereros japoneses.

A pesar de ser empresas altamente integradas, con grandes economías a

escala y el orgullo nacional de esa época, las siderúrgicas japonesas se

107
encadenaron a la industria norteamericana; ello les permitió acceder a un

mercado sumamente competido. Operar bajo las nuevas condiciones en alianza

con empresas que antaño competían por un mismo mercado, les permitió

incrementar su comercio intrafirma.

Para consolidarse en el mercado americano e incrementar la capacidad

competitiva de la industria acerera japonesa, las primeras inversiones las

hicieron proveedores de acero de fabricantes de autos japonés (Stein 1998;

Mangum et al. 1996) de reciente instalación también en Estados Unidos; ello

les garantizó calidad, entrega a tiempo y socios conocidos, constituyendo una

red extraterritorial que habría de consolidar al capital japonés en ese país.

La firma de alianzas estratégicas, la realización de co-inversiones y

adquisiciones, cobraron mucha importancia por todo el mundo desde la crisis

energética y siderúrgica de 1975. Kawasaki Steel estableció alianzas desde la

década de los setenta con acereras brasileñas; Unisor-Sacilor de Francia

estableció alianza con Thyssen de Alemania; a partir de 1991 empresas Chinas

y Taiwanesas adquirieron el 40 % de una empresa integrada en Malasia.

Mientras japoneses, alemanes y españoles negocian la posibilidad de invertir en

la industria acerera China; una gran empresa privada de ese país, Shoungang

Corporation negoció por esa misma época co-inversiones con empresas de

Filipinas, Pakistán, Indonesia e India. En 1994 Inland Steel de Estados Unidos

formalizó alianza con Altos Hornos de México, S. A. para crear Ryerson de

México, etc. (Mangum et al. 1996, fusión núm. 10).

Con la liberalización de la economía soviética a finales de los ochenta,

empresas acereras rusas que habían sido líderes productoras de acero desde

108
1975, iniciaron compras de empresas en Estados Unidos en el 2006. Severstal,

una de las más importantes empresas acereras rusas estuvo negociando la

compra de U.S. Steel localizada en Pittsburgh

(http://www.pittsburghlive.com/x/pittsburghtrib/s_480715.php), el corazón de

la industria acerera norteamericana.

Resulta de particular interés resaltar la fusión (merger) en febrero del

2001 de tres empresas acereras europeas: Arbed de Luxemburgo, Aceralia de

España y Usinor de Francia, creando con ello una de las empresas aceraras más

grandes en el mundo, con una producción cercana a los 50 Millones de

toneladas de acero líquido. La fusión de estas tres empresas desplazó del primer

lugar a POSCO (Pohang Iron & Steel Corporation), empresa acerera coreana

que a finales de los noventa encabezaba el ranking de este sector industrial y a

Nippon Steel de Japón en la actualidad segunda en el ranking.

Igualmente, a mediados de la presente década, el grupo siderúrgico que

encabeza el hindú Lakshmi Mittal cuya sede se encuentra en Rótterdam,

Holanda, ha adquirido empresas acereras por todo el mundo. En el 2006 se

fusionó con Arcerol para así convertirse en la principal empresa acerera en el

mundo con una producción de 116 millones de acero líquido al año. Con esta

escala productiva desafía toda lógica económica. Mientras que las pequeñas

empresas son más fáciles de administrar, cambiar de giro y evitar costos

financieros, a Lashmi Mittal no le preocupa una potencial caída del Producto

Interno Bruto de China, que colocaría en una situación de crisis a esta industria.

Sin embargo, el éxito Chino ha acercado a productores de acero

japoneses con el grupo de Shanghai, Baosteel Group Corp. que produce lámina

109
para la industria automotriz. De igual forma, se han asociado con la principal

empresa acerera coreana POSCO. Prácticamente en toda la región acereros

japoneses están desarrollando alianzas con chinos, coreanos y taiwaneses para

incrementar sus mercados. En efecto, dado el exceso de capacidad de los

japoneses, se hace necesario encontrar nuevos mercados en Asia, región que

produce 48% del acero crudo en el mundo (http://www.asahi.com/english/2002,

IISI 2004).

III. Experiencias mexicanas de alianzas, fusiones y adquisiciones

Las empresas acereras integradas mexicanas han establecido también alianzas

estratégicas con empresas extranjeras, ello les ha permitido salvar muchas

barreras al comercio y desarrollar segmentos de mercado. El grupo Villacero

que compró SICARTSA I a principios de los noventa, suscribió alianza con una

empresa inglesa en 1994 para la fabricación de lámina galvanizada, lo mismo

hizo Hylsamex quien en 1997 estableció una alianza estratégica con la empresa

Belga Bekaert para producir alambre (López 2001).

Como parte de sus estrategias de expansión, la compañía regiomontana

del grupo ALFA unió esfuerzos con el grupo Ítalo-argentino Techint, Sivensa

de Venezuela y Usiminas del Brasil para adquirir la compañía Siderúrgica Sidor

de Venezuela. En las negociaciones para la subasta de esta empresa también

participaron el Grupo Villacero y el Grupo IMSA, que perdieron la licitación

(Expansión 1998:núm. 743)

110
Durante la década de los noventa, para responder al reto de la apertura

comercial y la globalización, todas las empresas acereras integradas mexicanas

invirtieron cuantiosas sumas para modernizarse.31 La gran empresa acerera

regiomontana Hylsamex del corporativo ALFA, acumuló una deuda de 1345

millones de dólares (Expansión 2001:núm. 821) como resultado de sus procesos

de modernización; esta deuda propició su venta en el 2005 al grupo ítalo-

argentino Techint. Fue la única empresa acerera mexicana que creó su propia

tecnología (HYL) para producir acero y actualmente se utiliza en 8 países, con

35 plantas fundidoras; por tanto, era considerada un orgullo regional

(Expansión 1995:núm. 667).

Entre las adquisiciones de mayor importancia de las empresas acereras

regiomontanas podemos distinguir las siguientes: El grupo IMSA compró en

1999 la planta de galvanizado propiedad de AHMSA en Monclova, construida

en 1997; esta adquisición permitió al grupo industrial regiomontano, el más

diversificado de todos los grupos industriales (cuyos dueños fueron la familias

Canales Clariond y Clariond Reyes), fortalecer una de sus líneas de producción

para la exportación al mercado de Estados Unidos: la lámina galvanizada. Sin

embargo, en Mayo de 2007, a un precio cercano a los 3 mil 227 millones de

dólares, IMSA fue vendida a Ternium del grupo Techint. Con ello, los

empresarios mexicanos se deshacen de una industria que forjó el desarrollo

industrial de Monterrey y México.

31
De 1990 a 1998, según palabras textuales de la CANACERO, “(…) dadas las exigencias de
globalización de mercados y de la privatización del sector siderúrgico mexicano (noviembre de
1991), hasta 1998 se registraron inversiones por 4 mil 430 millones de dólares, para fortalecer y
modernizar su estructura productiva, orientándose hacia la consolidación de su capacidad
competitiva” (CANACERO 2002)

111
En 1997 IMSA acero adquiere Industria Galvanizadora, S. A. de

Guatemala, en el año 2000 adquiere la Building Products con sede en

Sacramento California, USA y el en 2002, MSC Pinole Point, etc. De las dos

empresas acereras regiomontanas hoy operando, IMSA-acero pudo librar “el

efecto dragón” por posesionarse de un segmento de mucha demanda en los

mercados internacionales, por que no produce acero líquido debido a los altos

costos de los combustibles; a que es un cliente cautivo de las empresas acereras

regionales y al éxito de sus alianzas estratégicas con empresas transnacionales.

En efecto, en plena crisis asiática (1997-1998) adquiere el 26% de las acciones

de la empresa acerera Argentina COMESI, en 1998 realizó una joint venture

con la Companhia Siderúrgica Nacional de Brasil y en 1999, con Varco Pruden

Int. de Estados Unidos.

En el mismo tenor, en mayo de 1999, IMSA acero suscribe alianza

estratégica con ISPAT Int. Propiedad de Mittal Steel, para producir y distribuir

productos de acero laminados destinados a la industria automotriz, la industria

doméstica y de motores en toda América Latina, con excepción de Brasil.

IMEXA, antes SICARTSA II, empresa productora de laminados planos,

cubriría el 75% de las necesidades de IMSA acero en los futuros 5 años y el

convenio podría ser renovado.

Entre sus operaciones se contemplaba la construcción de una fábrica de

galvanizado especial para la industria automotriz, la fabricación de bobinas

largas, entre otros compromisos de negocios (http://www.newswire.ca/2000).

Mientras que IMEXA produce laminados planos a través de tecnología de

112
reducción directa, IMSA acero es la más importante empresa mexicana

productora de lámina galvanizada.

El grupo Villacero invirtió sumas millonarias de dólares en sus

empresas acereras para estar en condiciones de competir al globalizarse la

economía mexicana durante la década de los noventa. En su conjunto, las

inversiones acumuladas desde la adquisición de SICARTSA I sumaron 600

millones de dólares, a pesar del “efecto dragón” de finales de esa década. Fue la

primera empresa acerara mexicana en producir acero líquido en otro país,

porque en 1997 compró Border Steel Inc. localizada en El Paso, Texas, para

producir varilla corrugada (Expansión 1998: núm. 748).

No obstante, como resultado de los procesos de fusión y adquisiciones,

Mittal Steel recientemente compró la planta uno de SICARTSA con un

desembolso de 1439 millones de dólares

(http://www.jornada.unam.mx/2006/12/21/index.php?). Esta empresa había

sido propiedad del grupo Villacero y adquirida en 1991 al gobierno federal a un

monto de 170 millones de dólares. La venta a empresarios extranjeros de

SICARTSA deja sola a AHMSA en el escenario nacional bajo propiedad de

mexicanos. Si las condiciones del mercado lo permiten, tal vez sobreviva algún

tiempo como propiedad de mexicanos; su enorme deuda sin embargo, podría

conducirla a la misma suerte que el resto de las empresas acereras integradas

mexicanas.

En resumen, las alianzas estratégicas, las co-inversiones y adquisiciones

generaron un reacomodo de fuerzas, nuevas redes empresariales y la

reconstrucción de la cadena productiva con base en la racionalidad del justo a

113
tiempo y el control total de calidad, la flexibilidad laboral y escalas más

pequeñas de producción. Estas redes empresariales se han convertido en las

estrategias fundamentales para desarrollar la industria y las economías

regionales (Palacios 2004, Pozas 1999). Las experiencias de la industria

siderúrgica significan cambios radicales en las formas de operar en una

industria que, por definición, se creía rígida y orgullo del viejo régimen fordista

en la industria, que no le toco experimentar a Fundidora Monterrey S. A.,

cerrada en mayo de 1986.

Fundidora Monterrey fue la empresa pionera del ramo en México y cuna

de la industrialización de su ciudad y la región noreste. La llamaban la

maestranza, porque fue escuela de miles de trabajadores que ingresaron a

trabajar sin adiestramiento alguno; sólo con sus energías y el deseo de una vida

mejor a la ofrecida por el campo mexicano. Las siguientes líneas se proponen

rendirle un tributo después de veinte y dos años de apagar sus hornos.

Juan Zapata Novoa (1989) apunta en el libro: La Muerte de Fundidora,

que a finales de siglo XIX existían en Monterrey las condiciones para el

desarrollo de una empresa fundidora. Este libro resume los avatares de su

destino y es el único libro sobre esta empresa que fue escrito para no olvidar sus

enseñanzas y penas, aciertos y desatinos, conflictos y acuerdos empresariales

que le permitieron mantenerse operando un poco más de ochenta años; que

supo librar los estragos de la revolución mexicana, la segunda guerra mundial

pero que, con la crisis del sector en 1975 junto con problemas administrativos,

la condujeron a su destino final.

114
Fue en la década de los setenta cuando los problemas financieros de

Fundidora Monterrey se agravaron; para salvarla de la quiebra, fue adquirida

por el Estado mexicano en 1977. Para administrar a tres grandes compañías

integradas, el gobierno crea el Holding SIDERMEX en 1978, un hecho insólito

para la época, cuando en el mundo industrializado se hacía todo lo contrario

(Zapata Novoa 1989). La concentración de estas empresas en manos del Estado

demuestra que la economía mexicana no se había articulado a la globalización,

se aferraba al proteccionismo, a su mercado interno, sin el éxito esperado, lo

cual condujo al cierre de Fundidora y a desincorporar tanto a AHMSA como a

SICARTSA.

Fundidora Monterrey forjó la cultura industrial de Monterrey y por

definición, de Nuevo León. No obstante su alto nivel de integración vertical,

muchas empresas pequeñas y medianas fueron sus proveedoras de partes y

componentes, lo que propiciaba efectos de inducción sobre toda la cadena

productiva regional. Su localización en la ciudad de Monterrey, con una planta

industrial más diversificada a través de la industria metalmecánica y de

transformación, redujeron el impacto recesivo sobre el desarrollo económico

regional, el despido de aproximadamente 12,500 trabajadores y la contracción

en el consumo de una diversidad de insumos y partes: desde guantes

industriales, zapatos, pinzas, motores eléctricos, cal siderúrgica, dolomita,

pinturas, etc.

A Fundidora Monterrey no le toco firmar alianzas estratégicas como una

medida para sobrevivir a la competencia. Esto tal vez se debió a que fue

adquirida por el Estado en una época en que estas prácticas no alcanzaban su

115
máximo desarrollo o bien, porque su rentabilidad era poco prometedora por su

maquinaria obsoleta, lo beligerante de su sindicato minero y las deudas de corto

plazo con la banca internacional, que le impedían continuar operando.

La poca experiencia asociativa de Fundidora provino de la época de

SIDERMEX. Antes de ser adquirida por el Estado Mexicano, tres empresas

acereras japonesas: Nippon Steel, Mitsui y Mitsubichi invirtieron en Fundidora

un importante porcentaje de capital (Zapata Novoa 1989). El autor antes citado

asegura que los Prieto tuvieron muy buenas relaciones con los banqueros

nacionales; pero empresas acereras que tuviesen algún interés bajo previos

acuerdos de comercialización conjunto, asesoría tecnológica, etc. nunca fueron

importantes; tal vez esto explique también su muerte, el aislamiento con el resto

del mundo e incluso, estuvo “aislada en el centro de Monterrey” ( Novoa

1989:70).

Conclusiones

Después de saturarse los mercados del acero como resultado del incremento en

los precios de los combustibles a mediados de la década de los setenta, la

industria siderúrgica vio cuestionado su tamaño, su organización empresarial,

comercial y desarrollo tecnológico. Estos procesos modificaron las estrategias

empresariales para evitar mayores cierres, pérdidas financieras y obtener algún

margen de ganancia que les permitiera continuar operando.

Con los procesos inducidos por la crisis energética y los materiales

sustitutos como el plástico, el aluminio y el cemento, Estados Unidos fue

116
desplazado por el bloque soviético al convertirse en el más importante

productor de acero en el mundo. A escala global la crisis del sector siderúrgico

transformó la cultura industrial predominante en la época, que privilegiaba lo

grande, lo masivo y sus economías a escala. Desde entonces adquieren mucha

importancia las miniacerías.

Las pérdidas financieras y los costos sociales propiciados por el

desempleo y el cierre de muchas empresas siderúrgicas por todo el mundo

fueron enormes. Este fenómeno no fue privativo de alguna región o ciudad en

particular, fue generalizado. No obstante, en cada región tuvo distintos grados

de intensidad dependiendo del nivel de desarrollo y diversificación de sus

economías.

Tal vez la más importante de las ganancias de esta crisis fue el

desarrollo de prácticas comerciales más sofisticadas basadas en la cooperación

ínter-empresarial para acceder a los mercados, a los avances tecnológicos de

punta, a la ayuda financiera para el pago de las deudas, en suma, a la búsqueda

dentro del propio sector industrial la fuerza que les permitiera continuar

operando. Las alianzas estratégicas, las fusiones, compras parciales de

empresas, ayuda financiera, asesoría tecnológica, etc. se convirtieron en los

instrumentos básicos para la continuidad de las empresas.

Las alianzas estratégicas se generalizaron por todo el mundo y en toda

actividad industrial, comercial y de servicios. Estos procesos representan el

núcleo central de la globalización de las economías y están fortaleciendo el

comercio intra-firma e intra-industria. Las empresas acereras de las más

117
remotas regiones del mundo se han tenido que sujetar a estas prácticas

empresariales y mercantiles si quieren seguir operando.

Las experiencias de alianzas, fusiones y adquisiciones de las empresas

acereras mexicanas muestran a todas luces un ambiente de creciente

globalización al hacer suyas estas prácticas para mantenerse operando. El hecho

muestra a su vez un alto grado de vulnerabilidad por la alta dependencia del

capital extranjero para sus procesos de producción. En la práctica, las

experiencias de las empresas siderúrgicas mexicanas en torno a operar en

alianza con empresas extranjeras significaron preparar el terreno para su venta

al capital extranjero.

Para Monterrey, que forjó su desarrollo industrial con esta industria,

representa el abandono de una industria básica que posee un importante

mercado nacional. Tal vez la capacidad previsora de sus empresarios les de la

razón. Una potencial crisis proveniente de China o bien, el crecimiento de las

exportaciones chinas a Estados Unidos que ya es una realidad, coloca a la

industria siderúrgica regiomontana en un futuro incierto; tal vez esto explique la

reciente organización en la industria acerera regional y nacional.

Bibliografía

Burnham, James (2000). U. S. Steel Industry Protection, www.csab.edu/ 2000.


CANACERO (2004:4), Situación Actual de La Industria Siderúrgica Mundial y en
México, 17 de marzo de 2004. Documento obtenido de Internet en
Marzo de 2005.
CANACERO 2002. Perfil de la industria siderúrgica mexicana.
Corrales C. Salvador (2006). Redes Productivas en la Industria Acerera. El
Caso de Altos Hornos de México, S. A. 1982-2002. El Colegio de la
Frontera Norte, Tijuana, Baja California.

118
Expansión (1995). “HYLSA, Exportar va Después, núm. 667, 25 de octubre,
México
Expansión (1998). HYLSAMEX: “Aventuras en el Orinoco”, núm. 743, 17 de
junio, México
Expansión (1998). “Villacero, Metalbancamaíz”, núm. 748, 26 de agosto,
México
Expansión (2001). “Alfa, la gran venta”, núm. 821, 22 de agosto, México
Fusión, núm. 10, Enero-Febrero de 1995. Revista de divulgación de AHMSA
Hall, Christopher G.L. (1997), Steel Phoenix, The Fall and Rise of the U. S.
Steel Industry. St. Martin’s Press, New York, USA.
Heinrich, Peter y Manfred Schubert (1999), “Miniacerías y nuevos desarrollos
en hornos eléctricos de arco a corriente continua”, Siderurgia, acero y
desarrollo, Núm. 70.
Hogan, S. J., William T. (1994), Steel in the 21st Century, Macmillan, New
York, USA.
http://www.jornada,unam.mx/2006/12/21/index.php?. El Nuevo dueño de
Sicartsa tiene la casa Más cara del mundo; vale 105.7 mdd. Obtenido
de Internet en mayo de 2007.
http://www.wharton.universia.net/index/2006. Liderando en momentos de
crisis: testimonio de tres líderes. Cómo Mittal Steel mostró su
determinación en un duro mercado. Obtenido de Internet el primero de
marzo del 2006
http://www.newswire.ca/2000. Ispat international forme une alliance
stratégique avec IMSA-ACERO, Obtenido de Internet el 24 de noviembre
de 2000.
http://www.asahi.com/2002. Nippon steel’s asian networks Grow, Obtenido de
Internet el 27 de mayo de 2002.
http://www.worldsteel.org/trends/2000. Employment in the steel industry 1974-
1999, Obtenido de internet el 13 de noviembre de 2000.
http://www.pittsburghlive.com/x/pittsburghtrib/s_480715.php, 2007. U.S. Steel
takeover would reverberate. Obtenido de Internet el 12 de agosto de
2007
IISI, International Iron and Steel Institute, Datos estadísticos de varios años.
Jones, Kent (1986). Politics vs. economics in world steel trade, Allen & Unwin,
London, United Kingdom.
López Cisneros, Carmen (2001). “Estrategia de modernización integral 1992-
1998”, en Isabel Rueda Peiro y Nadima Simón Domínguez (coords.), De
la privatización a la crisis, el caso de Altos Hornos de México, Porrúa,
México.
Mangum, Gart L., et al. (1996). Transnational marriages in the steel industry.
experience and lessons for global business, Quorum Books, USA.
Minello, Nelson (1990), “El acero parece perder su temple”, en México en el
umbral del milenio, El Colegio de México, México.
Nam-Hoon, Kang y Kentaro Sakai (2000). International strategic alliances:
Their role in industrial globalization, página web de OCDE, Paris,
Francia.

119
NASTC 2007. North American Steel Trade Committee, “The NAFTA Steel
Industry Pulse”.
Obtenido del portal de CANACERO en mayo de 2007.
Pozas María de Los Ángeles (1999). Mexican Firms in the new Global
Economy. A dissertation at the Jhons Hopkins University, Baltimore,
Maryland.
Palacios Hernández Lylia Isabel (2004). Respuestas Regionales a la
Globalización: Capitalismo Familiar y Cambios en las Relaciones
Laborales en Monterrey, México. Tesis doctoral de la Universidad de
Utrecht, Holanda
Stein, Judith (1998). Running steel, running America: Race, economic policy,
and the decline of liberalism, University of North Carolina, USA.
Zapata Novoa, Juan (1989). La muerte de fundidora. Editorial Noriega,
México.

120
Empresa y territorio, convergencia estratégica en un contexto periférico.

Jorge Martínez Aparicio

Resumen.
En el presente artículo se analiza el papel de la gran empresa y las posibilidades
de su aportación para la convergencia con el desarrollo regional/local, en
particular en una zona periférica.

Se contrastan dos postulados del desarrollo regional y su relativa afinidad desde


el actual contexto de regeneración del régimen capitalista. El elemento de
reflexión es el papel de la gran empresa, inclusive trasnacional, y su
contribución al desarrollo regional/local, tanto en los años de la segunda
posguerra mundial y durante la etapa reciente de reestructuración del capital a
través de su internacionalización.

No obstante, en una y otra circunstancia histórica cabe la posibilidad de


considerar, sobre todo en un ambiente periférico, la generación de condiciones
de enclave, que pueden adquirir un significado particular y distintivo ya sea
como enclave regional o enclave internacional, por su especial situación
histórica y particular formación social.

Esta cuestión se ilustra mediante el estudio de caso de la estrategia de


localización en México entre los principales consorcios metalúrgicos asociados
a nivel mundial, Mittal Steel y Arcelor, para armar una red mundial de plantas
siderúrgicas especializadas e integradas en la producción de productos
metálicos; y que por su instalación en la costa del centro occidente mexicano,
aun cuando representan un significativo aporte a la actividad industrial en el
estado de Michoacán y en la producción de acero en México, en poco
contribuyen al desarrollo regional y local.
Palabras clave: Enclave Internacional. Convergencia estratégica. Gran empresa
y Territorio.

Abstract.
In the following presentation, the role of the great enterprises is analyzed
towards their possibilities of merging in the regional development, particularly
in peripheral zone.

There are two existing contrasts in the regional development and its alleged
affinity toward the context to regenerate the capitalist regime. The great
enterprises should have the element of reflection even transnational, and their
contribution to the regional development, such as in the World War II postwar
and now-a-days on capital restructuring through internationalization.

However, under a historical circumstance or another there is a possibility of


considering above all in a peripheral environment, the generation of outlier

121
conditions, which can acquire a particular and distinctive meaning either on a
regional or international outlier because of their special historical situation and
their particular social formation.

This issue is shown through the case study of the strategic location in Mexico
between the main metallurgic consortiums related World Wide, Mittal Steel y
Arcelor, to put together a World net on specialized siderurgical plants,
integrated on the manufacturing of metal products; and because of their location
on the Mexican west central coast, even though they represent a substantial
amount of industrial activity in the state of Michoacan and in the steel
production in Mexico, their contribution toward the regional development is
very poor.
Key Words: International Outlier. Strategic Merging. Great Enterprises and
Territory.

Presentación.
En el estudio sobre la convergencia estratégica de la gran empresa y el territorio
en un contexto periférico, se contrastan diferentes momentos para valorar el
papel de la gran empresa ante la expectativa del desarrollo, en los años de la
segunda posguerra mundial y en la etapa actual de reestructuración del capital y
su internacionalización.

En los últimos años, expertos y organizaciones públicas ocupadas en la


planeación del desarrollo se plantean, en contextos de ajuste productivo, alta
competitividad y bajo crecimiento económico, la posibilidad de que el
desarrollo endógeno y autosostenido pueda alcanzarse mediante la
concentración espacial de inversiones públicas y privadas (Vázquez B.: 1997).
Se considera, entonces, que la política de polos de desarrollo podría ser
aplicable en circunstancias actuales, en la medida en que las grandes empresas
se adecuan a formas de organización flexible y que estimularían la integración
de unidades de empresas externas en los sistemas productivos locales. En ese
sentido, en el marco del desarrollo endógeno, se piensa en la viabilidad de la
convergencia entre las estrategias de la gran empresa y el territorio.

Desde esta perspectiva, en ambos períodos analíticos, generados en condiciones


históricas y sociales diferentes --una entre los años de la segunda posguerra y
otra con la crisis mundial y prolongada del sistema capitalista desde los años
setenta del siglo pasado--, se parte del supuesto de que las estrategias de la gran
empresa pueden converger con las expectativas de desarrollo de un lugar en
particular. Así se propuso en América Latina entre los años sesenta y setenta
bajo la figura de los polos de desarrollo; y desde la década de los noventa del
siglo XX tal convergencia se reedita mediante el contexto en que se propone el
desarrollo local.

Sin embargo, en áreas periféricas se imponen diversas limitaciones territoriales,


de situación regional, cuando las características de las empresas que se

122
establecen el lugar hacen dudar acerca de los efectos positivos que la gran
empresa genera a favor del desarrollo local.

El problema a discutir considera, en la expectativa de la convergencia entre las


estrategias de la gran empresa y el desarrollo local, la divergencia y falta de
articulación entre las decisiones de inversión de las empresas instaladas en un
lugar y el desarrollo de la localidad, en un contexto periférico.

La tesis que se plantea en el presente documento argumenta que la acción de la


gran empresa en un entorno de periferia, no necesariamente genera condiciones
propicias de desarrollo regional/local o no converge con las estrategias
territoriales; provoca, entonces, condiciones de desarticulación regional y
reproduce la forma de un enclave, que en el contexto actual asume la forma de
enclave internacional.

I. La gran empresa y el desarrollo regional.


Entre los años setenta y ochenta se registró un amplio debate acerca de las
alternativas de desarrollo estructural y regional entre los países
subdesarrollados, fue una etapa que permitió la revisión y análisis de la
trayectoria histórica de esas economías. Una de sus dimensiones básicas fue la
que refería a las alternativas de planeación y ordenamiento del territorio en
torno a los procesos de concentración espacial estimulados por las grandes
inversiones públicas y privadas.

Destacó, en ese sentido, la pretensión de instrumentar polos de crecimiento en


países con escasa industrialización e integración interna, en áreas periféricas.
Sin embargo, ante las insuficiencias en la difusión del desarrollo planificado,
resurgió la noción de enclave como la forma para caracterizar las consecuencias
restrictivas en la integración de las zonas en que se aplicó la estrategia de
polarización.

El referente de enclave planteado por Cardoso y Faletto en 1969, se replanteó; e


inclusive se convirtió en un sustituto para calificar los efectos nocivos de las
experiencias de polarización en América Latina (Boiser, 1975; Coraggio, 1975;
Hiernaux, 1984; Zapata, 1985).

En esos términos, en ámbitos periféricos, hablar de los polos de desarrollo --


como modelo de planeación--, implicó considerar la situación del enclave a
través de las expresiones empíricas de desarticulación interna (Hiernaux, 1984;
Zapata, 1985), por el contexto ideológico en que se elaboró el modelo de los
polos (Coraggio, 1975) y ante las condicionantes imprevistas en la planificación
que podrían desvirtuar su instrumentación concreta (Boiser, 1975).

La gran empresa y los polos de desarrollo.


Si bien la estrategia del desarrollo polarizado adquirió forma en América Latina
durante los años setenta como un instrumento de planeación para resolver los

123
desequilibrios y desigualdades interregionales; en su inicio se trató de un
modelo elaborado en los países europeos para los años de la segunda posguerra
mundial y que buscaba conciliar el crecimiento económico con el desarrollo
social.

El concepto polos de crecimiento fue originalmente un instrumento para la


descripción y explicación del desarrollo en el espacio económico abstracto,
propuesto por Perroux en la primera parte de los años cincuenta del siglo XX.
Después el alcance del concepto se amplió y reorientó para incidir en asuntos
normativos con la intervención en políticas económicas y de planeación a través
del Estado (Hermansen, 1977: 12).

Un lugar fundamental en la propagación del crecimiento lo jugarían las grandes


empresas con capacidad innovadora, que habrían de ejercer una amplia
influencia y dominio sobre otras entidades económicas.

La empresa motriz, con capacidad innovadora y liderazgo provocaría estímulos


sobre otras empresas. La gran empresa ocuparía un lugar dinámico por su
tamaño, acelerado crecimiento, capacidad de innovar y por generar impulsos
externos, que provocarían diversos vínculos interindustriales. La
interdependencia entre las industrias en función de sus enlaces implicaba la
posibilidad de generar efectos de difusión productiva hacia atrás y hacia
adelante. La gran empresa implicaba una fuerza de expansión o estancamiento
en razón de la aptitud innovadora como empresa líder.

En el marco del modelo de polos de desarrollo la gran empresa jugaría un papel


sustancial en la integración de los sistemas sociales en que se instala, con
relación a la difusión de innovaciones (técnicas, culturales y sociales) para la
conformación de un espacio funcional y geográfico. La difusión geográfica de
las innovaciones sucedería mediante el dinamismo de grupos sociales
conectados por relaciones mutuas y recíprocas de interdependencia. Implicaba
la creación de un ambiente social favorable para la innovación y la transmisión
rápida de formas nuevas de hacer las cosas desde los polos hacia sus áreas
circundantes y entre los polos.

El enclave regional.
Ante las propuestas elaboradas para estimular el desarrollo regional desde los
años setenta para América Latina y en torno al modelo de polos de desarrollo,
de modo asociado surgió la noción de enclave para referir –en términos
generales-- a aquellas zonas periféricas que difícilmente encontraban
condiciones para incorporarse a la economía nacional y que con dificultades
lograban un crecimiento y formas socioeconómicas de integración interna.

El referente de enclave se derivó, al menos, de cuatro corrientes de análisis en


Latinoamérica, región que ha evidenciado diversas limitaciones estructurales
para alcanzar el desarrollo modelado a partir del comportamiento de los países
industrializados.

124
Por un lado, a finales de los sesenta Cardoso y Faletto formularon la idea de
enclave para caracterizar, en el marco del dependentismo, la ausencia de un
desarrollo efectivo en la periferia y la generación de relaciones sociales de
dominación articuladas hacia afuera (con respecto al centro económico) de la
zona en cuestión. Se trata de un estudio que buscaba caracterizar la posición de
América Latina en el ámbito mundial entre finales del siglo XIX e inicios del
XX.

De otro lado, entre los años setenta y ochenta, distintas posiciones analíticas
retomaron el concepto de Cardoso y Faletto, para caracterizar la situación
negativa del desarrollo en un lugar donde se aplicó la pretensión del desarrollo
polarizado.

Desde los mismos promotores de la planeación, en los años setenta, se


consideró la posibilidad del enclave en la medida en que no se alcanzaran las
condiciones y requisitos para la implantación de un polo (por ejemplo en
Boiser, 1975). También la idea del enclave apareció entre las críticas derivadas
del razonamiento lógico conceptual a las propuestas del modelo de polos de
crecimiento (es el caso de Coraggio, 1975).

Ambas nociones (polo vs. enclave) aparecieron unidas en una paradoja y en


función de las secuelas positivas o negativas de la acción sectorial de la
industria y del conglomerado urbano para la integración regional, a través de la
acción de la gran empresa pública o privada.

Otras referencias al enclave se elaboraron en los ochenta con base en las


evidencias empíricas dadas por los resultados negativos en la instrumentación
de polos de desarrollo en Latinoamérica y replanteando la noción de Cardoso y
Faletto. Es el caso de Zapata y Hiernaux.

Se reformuló la idea del enclave tradicional, hacia una expresión “regional” o


“moderna” y a manera de una actualización en el contexto de un mayor control
de la economía nacional sobre su territorio, en circunstancias de la crisis
generalizada a principios de los ochenta y ante las transformaciones que ya se
apuntaban en algunas áreas subnacionales.

En los años ochenta apareció la necesidad de precisar el alcance de la noción de


enclave a la luz de las experiencias de polarización aplicadas desde los años
setenta en América Latina. Se reelaboró un referente de enclave diferente a la
propuesta de economía de enclave que hacía alusión a un tipo de país que se
estructuraba en la relación centro-periferia (Cardoso y Faletto). Se intentó
recoger la idea del enclave como una formación socioeconómica.

A partir de la relación que se caracterizó entre los países centrales y periféricos


(Cardoso y Faletto), Francisco Zapata (1985) replanteó la noción de enclave en
consideración a diversas situaciones latinoamericanas donde se instrumentó el

125
desarrollo polarizado entre los años setenta y ochenta. Con base en una actitud
sociológica asumió que el enclave se transforma poco a poco en un polo de
desarrollo, debido a que en un plazo dado la nación se hace cargo de la riqueza
generada y gradualmente comienza a procesarse internamente, ante los procesos
de nacionalización ocurridos en México desde 1938 y luego en otros países de
América Latina. No obstante, afirma que “en términos sociológicos el enclave
mantiene sus principales características invariables (…) se termina por
desarticular totalmente la vida económica, social y política de la entidad en la
cual se localiza el polo” (Zapata, 1985: 30-32; 60).

Por su parte, para Daniel Hiernaux (1984: 525-526) el concepto de enclave


cobra vigencia y utilidad en el análisis regional, en cuanto a las relaciones que
se establecen entre una región y los focos de mayor desarrollo del país donde se
insertan. En ese ámbito, los enclaves neocoloniales reproducen el esquema de
dependencia centro-periferia pero expresados por la dominación de intereses
extralocales en el contexto nacional y con el respaldo de los grupos de poder
local. De ese modo, los enclaves regionales adquieren contenido específico y
que los distingue de la forma tradicional.

Desde esta perspectiva, los enclaves regionales se distinguen por la pretensión


de una producción diversificada, de acuerdo con las expectativas de los polos
de crecimiento. Condición diferente de los enclaves tradicionales,
monoproductores de materias primas (recursos naturales) y agrícolas para
satisfacer las necesidades de las economías centrales.

En los enclaves regionales el desarrollo se piensa en función de la región, de


acuerdo con la lógica de los polos de crecimiento y a pesar de que se orientan a
revitalizar un mercado de mayor magnitud que el local. Condición diferente a
las formas clásicas del enclave, donde las empresas se localizarían en función
de la extracción de recursos naturales y la producción se destina al mercado
mundial. La región era excluida de los beneficios económicos.

Finalmente, al igual que en la versión tradicional, los enclaves regionales se


constituyen como una prolongación de la economía central, ya sea de arraigo
nacional o extranjero. En cualquiera de los casos, los recursos explotados
benefician a la economía central y no se traducen en provecho de la región. Así,
las inversiones y su programación se ordenan con acuerdo a los criterios y
necesidades de los capitales de la economía central.

La formación social y territorial del enclave se modifica en función de una


economía central y en el contexto de la relación localidad/región/nación; y
donde las formas de apropiación y gestión siguen estrechamente ligadas por
vínculos determinados desde las instancias del poder central y en detrimento de
las expectativas regionales de desarrollo. Son modalidades de integración
territorial que pueden adquirir contenido a través del poder del Estado, de los
grupos empresariales, los partidos o las federaciones gremiales, etc.

126
Por tanto, el contenido que se le ha asignado al concepto de enclave no se
restringe a su acepción clásica. En su versión regional se argumenta en cuanto a
fenómenos análogos pero expresados en función de un contexto histórico y
social diferente y específico, ante la pretensión de un desarrollo polarizado. Lo
distintivo --puede resumirse-- está en el hecho de que la relación centro-
periferia en que se fijó el enclave tradicional adquirió un nuevo contenido en el
ámbito nacional y a través de la desigualdad regional. Para ello se recuperó el
significado del enclave en las propuestas de Zapata (1985) y Hiernaux (1984),
que en particular construyeron en torno a las experiencias de implantación de
polos de desarrollo en América Latina.

II. La gran empresa y el desarrollo local


En el contexto de los años noventa, cuando el problema del desarrollo se arma
con base en la expectativa de lo local y endógeno, en el entorno de
reestructuración, crisis prolongada y de internacionalización del capital, el
papel de la gran empresa y su convergencia con los requerimientos territoriales
de un lugar en particular, se convierten, otra vez, en un referente analítico.

En los últimos años, se ha asumido que la política de polos de desarrollo puede


aplicarse en el contexto del desarrollo local, en cuanto que las grandes empresas
pueden adecuarse a las formas de organización flexible y estimular la
integración de unidades externas a los sistemas productivos de un lugar en
particular. Se supone la convergencia entre las estrategias de la gran empresa y
el territorio y su confluencia con efectos positivos para provocar el desarrollo.
La gran empresa transnacional es considerada como un agente capaz de
converger con las estrategias territoriales (Vázquez Barquero, 1997).

No obstante, en áreas periféricas, la experiencia señala que dominan los efectos


negativos esperados territorialmente en el área en que se instala la gran
empresa. Más que una convergencia aparece la divergencia y la desarticulación
entre la inversión de las grandes empresas instaladas en un lugar y el desarrollo
de la localidad. En esa medida, la acción de la gran empresa en un entorno de
periferia no siempre genera desarrollo regional/local; no converge con las
estrategias territoriales. Puede provocar formas de enclave, que en el contexto
actual se expresa bajo la forma de enclave internacional.

La gran empresa, agente del desarrollo local.


Además de la Comisión de la Unión Europea, en particular la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) le ha asignado a la gran
empresa transnacional un papel principal en el desarrollo. Para América Latina,
la Cepal ha reconocido a la inversión extranjera multinacional como un agente
que refuerza y estimula el desarrollo; no obstante, sugiere políticas de
regulación y vigilancia para que el desarrollo sea ordenado por empresas de la
zona en la búsqueda de una mayor integración de la región.

127
En el contexto desde los años noventa, siguiendo a Vázquez Barquero (1997) se
admite que la acción de la gran empresa, como unidad motriz del desarrollo,
tendría la capacidad de generar un proceso de difusión de innovaciones en el
lugar en el que se instala, como un polo de desarrollo. Con la capacidad de
generar vínculos con un conjunto de empresas pequeñas, se generaría un efecto
dinámico y multiplicador para dinamizar al sistema productivo local. La gran
empresa, como fuerza motriz, tendría la facultad de impulsar un sistema
productivo local, compartiendo formas de organización, cultura productiva,
tecnologías y objetivos comunes, en esa medida operarían mecanismos
difusores de innovación.

El cambio en las estrategias de las grandes empresas tendría que ser


acompañado y orientado, a través de los procesos de reestructuración del
capital, la forma del Estado y mediante las iniciativas locales y regionales, con
capacidad para promover el crecimiento y la transformación territorial de
manera descentralizada, e inclusive autónoma. Estimular acciones desde el
ámbito local y el Estado que provoquen la competitividad de las empresas en el
impulso del desarrollo local. Ello implica mejorar la infraestructura, la
disposición de recursos, la promoción de empresas, de ambiente de innovación,
de redes organizativas, que fortalezcan la presencia de las instituciones y la
acción de la sociedad en el espacio productivo de un lugar.

En consecuencia, la gran empresa innovadora se vería atraída por aquellas


localizaciones con recursos, infraestructura y formas de organización, con
calidad y capacidad innovadora para generar economías externas de escala y
con un marco institucional propicio a la empresa, la competitividad y
cooperación.

En esta lógica, la acción de la gran empresa puede considerarse como un agente


activo en las estrategias del desarrollo local. Es un elemento catalizador del
crecimiento y desarrollo. Ello es posible, aclara y precisa Vázquez Barquero
(1997), en tanto que la gran empresa puede establecer sus plantas en áreas cuya
dinámica productiva garantiza un desarrollo endógeno, incluso en el contexto
de la internacionalización del capital.

En consecuencia, la convergencia de las estrategias de la gran empresa con el


territorio, de acuerdo con Vázquez Barquero, depende de la procedencia y
arraigo de las empresas y de la forma de organización territorial del lugar en
que se establecen. Es obligado, en este proceso, la formulación de un plan de
desarrollo local al que las empresas podrían asimilarse por su estrategia de
inversión. Implica, incluso entre los países periféricos, generar una estrategia de
desarrollo endógeno que sea compatible con las expectativas de inversión de las
grandes empresas innovadoras. O sea, redefinir las políticas del desarrollo en
términos de la acción de las empresas y su articulación a las organizaciones
locales.

La posibilidad del enclave.

128
En ese contexto, el mismo Vázquez Barquero (1997) supone la posibilidad de
formación de un enclave, cuando la inversión de la gran empresa no confluye
con las expectativas de vida del lugar en que se localiza. En términos de un
ámbito local implicaría que los efectos de la gran empresa ante el desarrollo
pueden ser insuficientes o genera disfunciones que restringen la capacidad de
desarrollo en la zona en que se espera un efecto de difusión regional. Es una
imagen que corresponde más a la situación de las áreas periféricas de la
economía actual; y que a la vez contrasta la expectativa del desarrollo, incluso
como iniciativa.

La alternativa de la convergencia de las estrategias de inversión de las grandes


empresas transnacionales con las expectativas del desarrollo local pueden,
entonces, en contextos periféricos derivar en condiciones de escasa difusión y
articulación con la economía del entorno en que se instalan. La presencia de la
gran empresa no se traduce en resultados endógenos. El corolario del desarrollo
polarizado en ámbitos locales se desvirtúa bajo la figura de un enclave.

La acción de la gran empresa transnacional en espacios periféricos, en actual


proceso de internacionalización del capital y ante la finalidad del desarrollo
local, puede traducirse, en efecto, en una formación social de enclave; pero
además, hoy, en este contexto, adquiere un diferente significado por su distinto
contenido histórico y espacial, bajo la figura de un enclave internacional
(Martínez Aparicio: 2006).

III. El enclave internacional.


La formación social de enclave que se identificó originalmente en los procesos
de creación de los estados nacionales en las zonas periféricas, particularmente
en América Latina, desde finales del siglo XIX y durante los años de la segunda
posguerra, bajo la figura de economías de enclave (Cardoso y Faletto, 1969); y
que en los años ochenta se replanteó en tanto enclaves regionales (Coraggio,
1975; Hiernaux, 1984; Zapata, 1985) para caracterizar los efectos negativos del
desarrollo polarizado; en el contexto actual, en el marco de la expansión del
capital en el nivel mundial y de las iniciativas del desarrollo en ámbitos locales
, ha de redefinirse como la constitución de un enclave internacional.

La relación centro/periferia es el referente guía en cualquiera de los momentos


temporales y espaciales que compromete redefinir el contenido específico de la
formación social del enclave. Las distintas caracterizaciones de la noción de
enclave han implicado diferentes situaciones históricas y espaciales del
desarrollo del régimen capitalista en el nivel mundial, a través de sus diversas
expresiones como un sistema estructurado entre el centro y la periferia. Con
base en ese referente (centro/periferia), cabe, dado el contexto de
internacionalización del capital y la aspiración del desarrollo local, replantear la
idea del enclave como posibilidad bajo la figura de enclave internacional.

129
Las circunstancias que distinguen, temporal y espacialmente, al enclave
internacional con relación a sus formas precedentes (economía de enclave y
enclave regional), implican referir a las estrategias de expansión de las
empresas en el marco de la internacionalización del capital, en términos de los
condicionamientos de la nueva división internacional del trabajo y de la
producción flexible y automatizada (Fröbel, Heinrichs Y Kreye. 1977).

La internacionalización del capital.


Entre los márgenes de la crisis global del capital, las grandes empresas de los
países industrializados buscaron nuevos emplazamientos a través de la
transferencia de capitales (productivos, comerciales y financieros), orientados a
las áreas de menor desarrollo económico y donde podrían realizar ganancias
extraordinarias validadas por el mercado internacional.

Se gestó el fenómeno de la internacionalización del capital, con consecuencias


de una mayor amplitud con respecto a los precedentes históricos de expansión o
globalización generados por el propio régimen capitalista (el imperialismo
como antecedente). A este proceso de internacionalización del capital se le
caracterizó como la nueva división internacional del trabajo (Fröbel, Heinrichs
y Kreye, 1977: 832-833).

En esos términos, por internacionalización del capital aquí se refiere al conjunto


de transformaciones en las condiciones de la acumulación (producción,
distribución y consumo) a partir de los años setenta, activadas e impulsadas
hegemónicamente por las corporaciones transnacionales. Los cambios recientes
en la organización industrial se expresan por la expansión y penetración
mundial del capital a través de las grandes empresas transnacionales, que se
constituyen como el principal agente de la acumulación.

Tanto en el ámbito nacional como local, la internacionalización del capital


opera a través de sus diferentes formas (productiva, mercantil y dineraria) y
mediante los mecanismos de concentración y centralización que son peculiares
del régimen capitalista. Implica una variedad de cambios socioeconómicos --
que trascienden en políticos y culturales-- dados por la expansión planetaria de
las empresas transnacionales en el marco de diversas innovaciones en la
automatización y flexibilización de los procesos de reproducción del capital.

De modo simplificado podría afirmarse que la internacionalización del capital


se entiende como una fase, subsiguiente a la del imperialismo, ante la dinámica
específica y permanente de propagación mundial del capital. En esta fase, la
expansión del capital se traslada también entre los países en desarrollo para la
generación de bienes intermedios y de capital fijo y a fin de dirigirlos al
mercado mundial; aunque de manera fragmentada por su localización en
distintos lugares y parcializada en el ámbito del proceso de producción.

En ese mismo sentido, el enclave internacional, para caracterizar a algunas


áreas periféricas, es un nivel superior de la forma de las economías de enclave y

130
del enclave regional, y que hoy se expresa en función de un contexto temporal
y espacial distinto y que es determinado por la lógica de lo que se caracteriza
como internacionalización del capital.

Hacia un enclave internacional.


Los cambios registrados ante la reestructuración del capital en el nivel mundial
ante las condiciones de apropiación y gestión del territorio, modificaron la
situación temporal y espacial del enclave regional hacia un enclave
internacional. Al menos y por ejemplo: la transferencia de la propiedad pública
a manos privadas; los procesos de apertura comercial; el lugar que juegan los
corporativos transnacionales en el flujo mundial de los capitales; el
debilitamiento de la acción obrera como actor social y de su reducida presencia
en el ámbito local, que modificarían las condiciones de integración
socioeconómica.

La formación social y territorial del enclave se modificó desde los años noventa
en función de la acción neoliberal del Estado y de la presencia de empresas
corporativas transnacionales y de gestión privada y centralizada, ajena a la vida
local. Sin la capacidad de provocar una mayor integración regional/local, con
efectos de desarticulación socioeconómica interna y de desigualdad y exclusión
entre la población.

Actualmente, la problemática del enclave ha de incorporar también a la acción


de la internacionalización del capital. Se trata de asimilar los cambios que
impone la realidad en términos de una nueva escala y temporalidad para el
estudio de los fenómenos territoriales. En ese sentido, algunas de las
características de la economía de enclave y del enclave regional podrían
reproducirse en el marco de la internacionalización del capital. Más aún,
cuando el enclave regional se reconstituye en ese nuevo contexto como enclave
internacional.

La formación social de enclave internacional puede caracterizarse a partir de


las evidencias en la reorganización de las grandes empresas transnacionales
establecidas en áreas periféricas. Ante los estímulos de la reestructuración
mundial del capital las grandes empresas se fraccionaron en unidades pequeñas,
autónomas e independientes, en sus formas de organización productiva y
administrativa, buscando la descentralización, una mayor horizontalidad y
movilidad de las plantas para adecuarse y ampliarse a las nuevas condiciones
que impone el mercado. Por su acción territorial se modificaron los vínculos
productivos y comerciales en función de diferentes estrategias de inversión y
localización industrial implantadas por una nueva división internacional del
trabajo.

Ante los impulsos provocados por la internacionalización del capital, los


cambios se manifestaron en diversas formas de integración de los grandes
consorcios privados que operan desde la localidad, en la reasignación del

131
mercado, de las actividades productivas y en la posesión sobre las reservas de
recursos naturales.

La consecuencia es que en las zonas periféricas las formas de reorganización e


integración industrial de las empresas centrales se arman hacia el nivel
extralocal, a partir de los vínculos productivos, tecnológicos y comerciales,
reestructurados frente a la fase de la internacionalización. Con base en la
articulación a corporativos privados con perfil transnacional, ajenos a la
localidad por su origen, con distinta trayectoria y posición competitiva, y que
como agentes de la internacionalización desarrollan estrategias diferenciadas
para expandirse en el mercado. Bajo esta lógica, en las zonas periféricas, la
acción de las grandes empresas transnacionales en poco contribuye al desarrollo
local.

En el contexto de la internacionalización del capital, las grandes empresas


operan principalmente en función de sus efectos extralocales; inclusive, con
mínima vinculación con proveedores y clientes capaces de endogeneizar sus
actividades. En efecto, en el lugar en que se instalan se generan condiciones de
desarticulación socioeconómicas entre el centro productor y su entorno. Se
estructuran mecanismos de extracción de recursos locales en beneficio de otras
regiones.

IV. El estudio de caso.


A través de las expresiones particulares del enclave en el estudio de caso, habría
que destacar algunas de las secuelas manifiestas en el nivel local y que implican
las desigualdades en ámbitos periféricos donde la forma del enclave
internacional se ha radicado. La formación social de enclave internacional en
el área de estudio puede caracterizarse desde los años noventa, a partir de que
las condiciones de reorganización de las principales empresas establecidas
(Sicartsa, Mittal Steel –antes Imexsa--, APILAC), por sus vínculos productivos
y comerciales fuera de la localidad y en función de las diferentes estrategias de
integración al mercado mundial.

Desde los años setenta en la costa michoacana, adyacente a la desembocadura


del río Balsas, en el municipio Lázaro Cárdenas, México, ocurrieron profundos
cambios socioeconómicos y poblacionales. Con la edificación de una vasta
infraestructura urbana e industrial basada en la producción metalmecánica, en la
petroquímica y en la actividad portuaria, a partir del primer tercio de los setenta
–en una zona de fuerte aislamiento nacional-- se pretendió establecer un área de
atracción económica y social que provocaría el crecimiento poblacional y su
desarrollo a través de la inversión pública. Con la implantación de grandes
empresas paraestatales se buscó satisfacer la demanda del mercado nacional y
generar productos de exportación, se propuso la constitución de un polo de
desarrollo.

132
Ante la recurrencia de la crisis y como consecuencias de los cambios en la
política regional para Ciudad Lázaro Cárdenas y su entorno, la política
neoliberal desde el segundo lustro de los ochenta aplicó la reconversión
industrial del sector paraestatal y la asimilación de la economía nacional al
mercado mundial. La reestructuración industrial se instrumentó en el marco de
lo que se denominó como redimensionamiento del sector paraestatal y la
reconversión industrial. Por una parte, implicó un extenso proceso de
liquidación, fusión, transferencia y venta de paraestatales, acompañado por
despidos masivos y selectivos de personal; por otro lado, cambios en las
relaciones laborales y una amplia reestructuración técnica de las plantas
maduras y tradicionales (Altos Hornos de México, S.A. y SICARTSA). Desde
la segunda mitad de los ochenta se desechó la voluntad política e institucional
para impulsar una política regional con alcance territorial. Al finalizar la década
ochenta y durante los noventa, la prioridad estratégica hacia las plantas
industriales paraestatales y la actividad portuaria fue la fragmentación,
privatización y su incorporación al mercado mundial.

En la década noventa SICARTSA (la paraestatal) se fraccionó en cuatro


empresas y se privatizaron a favor del Grupo Villacero, con arraigo nacional
(en Monterrey) y bajo la misma denominación (Sicartsa) y buscó ampliarse
hacia el mercado mundial; así mismo por el conglomerado mundial Ispat
Internacional (Ispat Mexicana, hoy denominada Mittal Steel asociada con
Arcelor), con amplia presencia en los cinco continentes del globo. Como tercer
componente se constituyó la Administración Portuaria Integral (APILAC) que
tiende a ocupar una mayor preponderancia para incorporar al lugar con el
comercio internacional.32 El actual gobierno estatal ha intentado rescatar la
propuesta de colocar a la Administración Portuaria Integral de Lázaro Cárdenas
(APILAC) como el principal agente gestor y articulador de los espacios del
complejo, con el atractivo para la inversión extranjera y promover al puerto
para su integración al comercio mundial en la zona del Pacífico. Se constituye
como un área exclusiva para la producción y transferencia de mercancías, y con
el fin de generar condiciones de localización industrial y de desconcentración
económica.

En su conjunto son empresas que, como entidades autónomas y más aún como
filiales de un conglomerado, además de incidir en el mercado nacional, en ese
sentido son empresas de control sobre el mercado en el país, también se
preocupan por ocupar posiciones en el nivel mundial, independientemente del

32
Otras grandes empresas implantadas en los ochenta y privatizadas en los noventa, como
Fertinal (Fertimex en la etapa paraestatal), NKS y PMT, han sucumbido ante la prolongada
crisis y la resistencia laboral; actualmente están en receso y se encuentran en proceso de reventa
entre consorcios privados. En el primer tercio de la primera década del presente siglo, se
estímulo de manera importante la construcción de infraestructura para la atracción de las
principales navieras que operan en el nivel mundial (Hutchison Port Holdings, Evergreen
Marine, Container Lines, entre otras). Asimismo, a mediados de esta primera década el
consorcio Villacero vendió a Mittal Steel las plantas constituidas bajo la denominación de
Sicartsa.

133
arraigo nacional en la gestión centralizada del corporativo al que pertenecen.
Inclusive, antes que asimilarse a las circunstancias de la economía local para
impulsar su crecimiento se han articulado a estímulos extralocales. Todo ello
les asigna un perfil transnacional.

En ese sentido la peculiaridad que distingue al desarrollo del capital en la zona


–y en esa medida de la situación de enclave--, es que por un lado son escasos
los alcances de la concentración industrial; y, por otra parte, los efectos de la
descentralización (estimulados por las privatizaciones) en poco refieren a las
posibilidades de articulación con el resto de la economía local; y, más aún, se
generan consecuencias de centralización de los capitales instalados pero
armados a través de una lógica externa –más cercanos a la interferencia de la
internacionalización del capital.

Como complejo portuario, Sicartsa y Mittal Steel disponen de la infraestructura


que las liga al tráfico de insumos y productos industriales en el ámbito nacional
y exterior, en tal magnitud que determinan el volumen de carga portuaria. En
ese sentido, se trata de un puerto principalmente industrial y que opera para los
requerimientos de las grandes empresas instaladas en la zona. Visto así, su
alcance se restringe a la actividad de las grandes empresas transnacionales.

El puerto, como expresión del complejo industrial, propicia una plataforma


mercantil para la vinculación de áreas productivas segmentadas y flexibles
comercialmente, desde el ámbito nacional hacia los mercados de Norteamérica,
Centroamérica y Asia. Como un sitio de enlace de las redes productivas y
comerciales, construidas entre el ámbito exterior y con las zonas de mayor
crecimiento industrial en la región centro de México.

En esa medida, el puerto michoacano, más que un centro de atracción


económica para la región, se consolida “desde la región” como un área para el
eslabonamiento de diversos fragmentos de la producción nacional y mundial
mediante el tráfico de mercancías.

V. Conclusiones.
Con base en las referencias del estudio de caso y ante el replanteamiento de la
noción de encalve como enclave internacional, en términos generales, puede
señalarse que en la zona de estudio, como área periférica, no se advierte una
integración industrial mediante importantes enlaces productivos locales,
tampoco se cuenta con la capacidad para provocar un desarrollo interno.

Las transformaciones que se registran en Ciudad Lázaro Cárdenas, Michoacán,


México, y su entorno, no dejan de ser análogas con la idea de la economía de
encalve y del enclave regional; y se manifiestan en un contexto histórico y
territorial diferente y específico, dado por la internacionalización del capital,
por lo que adquiere un nuevo significado.

134
En ese sentido, podría afirmarse que en Ciudad Lázaro Cárdenas, Michoacán,
México, opera un redimensionamiento de las condiciones de enclave; ahora
asentadas en el predominio de la inversión privada y con la acción de la
internacionalización del capital. Los cambios registrados en la década de los
noventa ante las transformaciones en la apropiación y gestión del territorio,
modificaron las características del enclave.

En un sentido positivista, entre las alternativas, que podrían orientar a superar la


situación del enclave en la zona, han de buscarse en la idea del desarrollo
endógeno y en función de las diferentes condiciones de vida de los pobladores
que ocupan la región. Principalmente implicaría una política regional, que es
ausente, para incorporar las necesidades y condiciones de reproducción de la
amplia extensión agropecuaria: en la planicie y, más aún, en el área serrana que
ocupa una gran superficie con escasa capacidad de retención poblacional.

Evitar el predominio de las políticas de crecimiento sectorial de tipo urbano, ya


sean en la actividad industrial, el comercio y los servicios, como únicas o
principales fuentes de vida, a través de la inversión y empleo. Dejar de asumir a
la inversión externa (nacional e internacional) como elemento principal de las
políticas de desarrollo.

La inversión sectorial o de atracción externa, supone que el desarrollo está en


función de extender el régimen del trabajo asalariado como condición de vida
de los individuos; aunque se relega y margina la posibilidad de vida familiar y
comunitaria de una amplia margen de la población rural.

Por supuesto que la acción de las instituciones (organizaciones fincadas desde


el Estado y los agrupamientos sociales), como intermediarias entre la
participación social y las formas del poder, ha de involucrarse en el encuentro
de nuevas formas de gestión pública del desarrollo regional y local.

La descentralización en la toma de decisiones y en la disposición de los


recursos por parte de los gobiernos locales, es también un factor central para
promover el desarrollo regional/local. Estos, entre otros aspectos del desarrollo,
aparecen ausentes en las acciones del gobierno estatal y municipal en Lázaro
Cárdenas, Michoacán.

La erección de un puerto articulado a la región del Pacífico, inclusive mediante


la inversión extranjera, como se propone el gobierno estatal a través de un “plan
de negocios” que lo promueva en el ámbito internacional, resultará insuficiente
para estimular el desarrollo regional y local. Más aún, si no se involucra la
situación de vida e intereses de la amplia superficie rural, aunque despoblada.

Todavía en la actualidad, los alcances de la difusión industrial y comercial de la


infraestructura edificada en la zona se amplían de modo positivo hacia otras
regiones del mercado nacional y se vuelven ajenas a la localidad en que se
originan; y más aún, las secuelas negativas (por ejemplo, el crecimiento

135
fragmentado, disminuido y concentrado de la población; el reducido incremento
del empleo industrial ante el crecimiento de la actividad terciaria; el conflicto
entre el dominio urbano frente a la vida rural) se extienden en el ámbito local.

En términos generales, a través de evidencias recogidas en la zona de estudio,


no se advierte una integración industrial mediante importantes enlaces
productivos locales, tampoco se cuenta con la capacidad para provocar un
desarrollo interno; a pesar del contenido voluntarista de los planes y proyectos
de desarrollo que se han propuesto para la zona.

Por el contrario, se recrea la situación de un enclave internacional con fuertes


dependencias y determinaciones extralocales. Los distintos fragmentos de la
economía local y las formas desarticuladas de organización poblacional son
determinados en función de circunstancias exógenas. Los factores catalizadores
se ubican fuera de la zona, entre los centros de decisión nacional o mundial,
cuyos principales agentes –en el contexto de la internacionalización-- son las
transnacionales y el Estado.

Bibliografía.
BOISER, S. 1975. “Industrialización, urbanización y polarización. Hacia un enfoque
unificado”. Desarrollo urbano y regional en América Latina, problemas y
políticas. Selección de L. Unikel y A. Necochea. El Trimestre Económico, núm 15.
Eds. Fondo de Cultura Económica. México. pp. 237-277.
CARDOSO, F. y FALETTO, E. 1969. Dependencia y Desarrollo en América
Latina. Eds. Siglo XXI. México, 1978.
CORAGGIO, J. 1975. “Hacia una revisión de la teoría de los polos de desarrollo”.
Desarrollo urbano y regional en América Latina, problemas y políticas. Selección
de L. Unikel y A. Necochea. El Trimestre Económico, núm 15. Eds. Fondo de Cultura
Económica. México. pp. 278-303.
FRÖBEL, HEINRICHS Y KREYE. 1977. La nueva división internacional de
trabajo. Paro estructural en los países industrializados e industrialización de los
países en desarrollo. Eds. Siglo XXI. México, 1981.
HERMANSEN, T. 1977. “Polos y centros de desarrollo en el desarrollo nacional y
regional. Elementos de un marco conceptual”. Polos y centros de crecimiento en la
planificación regional. Kuklinski (comp.). Eds. Fondo de Cultura Económica. México
1944. pp. 11-82.
HIERNAUX, D. 1984. Politiques de developpement et gestion de l’espace au
Mexique: Le port industriel de Lazaro Cardenas. These pour le doctorant de
troisiéme cycle. Universite de la Sorbone Nouvelle Paris III. Institut des Hautes Etudes
de l’Amerique Latine. Paris.
HIERNAUX, D. s/f. Los nuevos focos industriales ¿Polos de desarrollo o enclaves?
Versión preliminar. Notas de trabajo presentado para el seminario del Sr. Claude
Collin Delavaud. Hiernaux.
HIRSCHMAN, A. O. 1958. La estrategia del desarrollo económico. Eds. Fondo de
Cultura Económica. México.

136
KERNER, D. 2003. “La CEPAL, las empresas transnacionales y la búsqueda de una
estrategia de desarrollo latinoamericana”. Revista de la Cepal, núm. 79, abril de 2003.
MARTÍNEZ APARICIO, J. 2006. “El enclave internacional y las desigualdades
socioterritoriales”. Desarrollo local, sustentabilidad y desigualdad en Michoacán.
Jorge Martínez Aparicio y Salvador Padilla Hernández (coordinadores). Eds. Facultad
de Economía/División de Estudios de Postgrado de la UMSNH. Morelia, Mich.,
México. pp. 97-119.
MARTÍNEZ APARICIO, J. 2003. Integración regional e internacionalización del
capital en Lázaro Cárdenas, Michoacán. Eds. Facultad de Economía/División de
Estudios de Postgrado de la UMSNH. Morelia, Mich., México.
MYRDAL, G. 1957. Teoría económica y regiones subdesarrolladas. Eds. Fondo de
Cultura Económica. México, 1979.
PERROUX, F. 1963. “Consideraciones en torno a la noción de polos de crecimiento”.
Cuadernos de la Sociedad Venezolana de Planeación, Vol. II, núm. 3-4. Caracas,
junio-julio 1963.
RESTREPO, I. et al. 1984. Las Truchas ¿Inversión para la desigualdad? Eds.
Océano-Centro de Ecodesarrollo. México.
VÁZQUEZ B., A.: 1997. “Gran empresa y desarrollo endógeno. La convergencia
estratégica de las empresas y territorios ante el desafío de la competencia”. Eure, vol.
23, núm. 70. Santiago de Chile, diciembre de 1997.
ZAPATA, F. 1985. Enclaves y polos de desarrollo en México. Documentos de
trabajo. Eds. El Colegio de México. Centro de Estudios Sociológicos. México.
ZAPATA, F. et al. 1978. Las Truchas. Acero y sociedad en México. Eds. El Colegio
de México. México.

137
Desarrollo e Instituciones Precarias: la Argentina de los ‘90

Silvia London –

slondon@uns.edu.ar

María Emma Santos

msantos@bvconline.com.ar

Universidad Nacional del Sur

CONICET

Clasificación J.E.L.: O1

Resumen

En este trabajo se presentan sintéticamente los principales desarrollos

teóricos de la Nueva Economía Institucional, con el propósito de analizar lo

ocurrido en Argentina durante la década de los 90 como una situación de

desequilibrio institucional, seguida de una demanda por un cambio

institucional. La satisfacción de esta demanda se canalizó en parte por el

surgimiento de instituciones informales de manera espontánea y en parte por el

propio Estado que suplió las falencias con instituciones que, aunque son

legales, no dejan de ser tan precarias como las informales. Este nuevo tipo de

instituciones surgen, en principio, como consecuencia del subdesarrollo y que

138
no parecen poder contribuir a revertirlo, si bien en una primera instancia

aparentaron ser la fuente de un cambio institucional profundo. Casi una década

más tarde estos pequeños cambios no modificaron la estructura institucional

formal, desapareciendo la mayoría de ellos y volviéndose a instaurar las

antiguas instituciones en la mayoría de los casos.

Palabras Clave: Análisis Institucional – Cambio Institucional -

Instituciones precarias – Desarrollo

139
Introducción

Algunos años después del profundo cambio institucional que significó la

implementación del Plan de Convertibilidad, la Argentina evidenció un fuerte

empobrecimiento por ingresos como consecuencia del mal funcionamiento del

mercado laboral., que motivó una demanda de cambio institucional que

favoreciera la generación de empleo. Ante la incapacidad del Estado de

satisfacer la demanda en términos formales fueron surgiendo organizaciones e

instituciones precarias, algunas de modo espontáneo desde la sociedad y otras

impulsadas desde el propio Estado, todas tendientes a suplir la falta de ingresos

genuinos de las personas.

Algo precario es definido como “de poca estabilidad o duración, que se

tiene sin título, por tolerancia o inadvertencia del dueño”. Es sinónimo de

inestable, incierto, inseguro, transitorio. Esta caracterización conceptual es

aplicable a las instituciones de las que haremos mención: clubes del trueque,

ventas ambulantes, casas usurpadas, programas de microcrédito,

cuasimonedas, planes sociales, etc. Muchas de estas instituciones u

organizaciones son informales, en el sentido de que no están inscritas dentro de

los cánones convencionales del Derecho y están desprovistas de los

mecanismos de coerción inherentes al Estado. Por otro lado, algunas son

además ilegales, como las casas usurpadas. Otras no pueden ser calificadas de

informales porque son impulsadas y legitimadas por el Estado, pero inspiran

poca confianza, y en este sentido son precarias.

140
El objetivo del presente trabajo es analizar esta nueva generación de

instituciones en Argentina desde las herramientas que ofrece la Nueva

Economía Institucional (NEI), sugiriendo posibles causas y consecuencias de

las mismas para el desarrollo económico de nuestro país. Para ello, en la

segunda sección se presentan sintéticamente los conceptos básicos de la NEI

necesarios para el desarrollo de la tercera sección, en la que se analiza la

precarización institucional ocurrida en la Argentina. En la cuarta se establecen

vínculos entre precarización institucional y desarrollo económico en Argentina

y finalmente, en la quinta sección, se presentan las conclusiones del trabajo.

Conceptos básicos de la NEI

En esta sección se presentan los conceptos fundamentales de la NEI

tomando principalmente el enfoque de North (1990) y complementándolas con

las ideas de otros autores.

Concepto de instituciones y organizaciones

Las instituciones son las reglas de juego en una sociedad, las limitaciones

ideadas por el hombre que dan forma a la interacción humana. Por lo tanto,

estructuran incentivos en el intercambio humano, sea político, social o

económico, y definen y limitan el conjunto de elecciones que están al alcance

de los individuos. Surgen para reducir la incertidumbre de los agentes, quienes

cuentan con plena información, y proporcionan una estructura a la vida diaria y

proveen una guía para la interacción.

141
Existen instituciones formales (normas, leyes, contratos y mercados) e

informales (acuerdos y códigos de conducta delineados por las costumbres, la

tradición o la religión) que pueden ser creadas, como lo son las constituciones

de las Estados, o evolucionadas, como evoluciona el derecho consuetudinario.

A su vez pueden distinguirse dos grandes ámbitos de las instituciones

que interactúan y se complementan entre sí: las instituciones políticas y las

instituciones económicas. Las primeras definen la estructura jerárquica del

gobierno, su estructura de decisión y las características del control de agenda.

Permiten que el Estado funcione como una unidad básica de toma de decisiones

políticas y económicas, y definen y limitan a las reglas económicas. Las

segundas definen derechos de propiedad.

Según Hernando De Soto (1987) los derechos de propiedad son más que

derechos reales, es decir, derechos sobre las cosas (en contraposición a los

derechos personales referidos a relaciones con otras personas a través de los

contratos), ya que los individuos no sólo pueden ser poseedores de cosas sino

también de sus contratos. De manera que desde esta conceptualización, son

derechos de propiedad todos aquellos, tanto personales como reales, que

reconocen a sus titulares la enajenabilidad y la exclusividad sobre los mismos.

Existe una estrecha relación entre las normas políticas y las económicas.

Las reglas económicas y los contratos individuales están especificados y se

hacen cumplir por medio de la toma de decisiones políticas, pero a su vez la

estructura de los intereses económicos también tendrá su influencia en la

estructura política.

142
Así como se ha distinguido entre instituciones políticas y económicas, es

necesario diferenciar el concepto de instituciones respecto del de

organizaciones u organismos (North :1990). Al igual que las instituciones, las

organizaciones proporcionan una estructura a la interacción humana. Se trata de

individuos enlazados por alguna identidad común hacia ciertos objetivos, como

por ejemplo cuerpos políticos (partidos políticos, el Congreso, una agencia

reguladora), cuerpos económicos (empresas, sindicatos, cooperativas), cuerpos

sociales (iglesias, clubes) y órganos educativos (escuelas, universidades).

Las organizaciones que surjan y la forma en que éstas evolucionen está

determinado por el marco institucional. Los organismos se crean con un

propósito deliberado como consecuencia de la oportunidad ofrecida por las

instituciones, y en el curso por lograr sus objetivos van evolucionando,

alterando así las instituciones y constituyéndose en la fuente principal de

cambio institucional. Es la interacción entre organizaciones e instituciones lo

que determina la dirección del cambio institucional.

Así, las instituciones son órdenes abstractos independientes de los

individuos que las componen que cumplen la función de facilitar a los

individuos y a las organizaciones la consecución de sus fines particulares, pero

que en sí mismas no tienen fines específicos. Las organizaciones, en cambio,

son órdenes concretos determinados por los individuos y los recursos que los

integran, creados para la consecución de fines particulares. Instituciones y

organizaciones conforman el sistema total de constricciones e incentivos de

una determinada sociedad. En consecuencia de ellas depende el nivel de

desarrollo económico.

143
Lin y Nungent (1995) distinguen entre arreglos institucionales y

estructura institucional. El primero es un conjunto de reglas de comportamiento

que gobiernan en un dominio específico. En cambio, la estructura institucional

es la totalidad de los arreglos institucionales en un sistema, incluyendo las

organizaciones, leyes, costumbres e ideología.

Instituciones y Costos de Transacción

Se dice que las instituciones y las organizaciones inciden en el nivel de

desarrollo económico porque afectan los costos de transacción y los costos de

transformación, determinando en gran medida la estructura productiva de un

país.

El concepto de costos de transacción fue introducido por Coase (1937)

están relacionados con la dificultad de verificar todas las acciones de las partes

involucradas en una transacción, lo cual está dado en gran medida por la

existencia de asimetrías de información y por la imposibilidad de escribir

contratos completos33.

No sólo hay costos de transacción entre agentes económicos sino

también entre agentes económicos y políticos, y actores políticos. Dixit (1996)

analiza como principales fuentes de costos de transacción políticos el no

impacto de la información, el oportunismo y la especificidad de los activos.

Señala además que los costos de transacción en la política suelen ser mayores

que en el ámbito económico debido a que los contratos son menos completos,

33
Contratos completos son aquellos que especifican con absoluto detalle todas las acciones que
las partes contratantes deben realizar desde la firma del contrato en adelante, para cualquier
evento futuro posible.

144
los mecanismos de enforcement más débiles (o directamente inexistentes) y las

estructuras de gobierno más complejas que las relaciones entre agentes

económicos. Asimismo, North señala que los costos de transacción son más

altos en política que en economía precisamente por un efecto de selección por el

cual los problemas más complejos de la sociedad, que no pueden resolverse vía

negociaciones entre individuos, son “transferidos” a la arena política.

Las instituciones tienen un efecto crucial sobre los costos de

transacción: dependiendo de su diseño pueden contribuir a reducir los costos de

transacción, permitiendo que se efectúen transacciones que, de no existir estas

instituciones, no se hubieran llevado a cabo.

Por otra parte, los costos de transformación son los costos de

transformar factores de producción como tierra, trabajo y capital y conseguir la

producción de bienes y servicios. Esa transformación no sólo es función de la

tecnología empleada sino también de las instituciones. Cuando un sistema

institucional define y garantiza pobremente los derechos de propiedad, la

inseguridad resultante se traduce tanto en mayores costos de transacción como

en la utilización de tecnologías que incorporen poco capital fijo y no impliquen

acuerdos de largo plazo.

Instituciones y desarrollo económico

Así llegamos a la vinculación entre instituciones y desarrollo

económico. North explica que las instituciones necesarias para realizar el

intercambio económico varían en cuanto a su complejidad desde aquellas que

resuelven problemas de intercambio simple hasta las que se extienden a través

145
del espacio y del tiempo a muchos individuos. El grado de complejidad del

intercambio económico es una función del nivel de contratos necesario para

realizar el intercambio en economías de varios grados de especialización. La

no-especialización es una forma de seguro en que los costos y las

incertidumbres de las transacciones son muy elevados. A mayor

especialización, número y variabilidad de los atributos valiosos, mayor será el

peso que deberá ponerse en instituciones confiables que permitan a los

individuos participar en contrataciones complejas con un mínimo de

incertidumbre en cuanto a que los términos del contrato se puedan realizar. El

intercambio en las economías modernas compuestas de muchos atributos

variables que abarcan largos períodos requiere confiabilidad institucional.

Cuando el sistema de medición y garantía de los términos de un

intercambio es deficiente, la parte que asume el riesgo aplicará una mayor tasa

de descuento que reducirá el valor del bien comprado. Así, el grado de

incertidumbre respecto a la seguridad de los derechos constituye una distinción

crítica entre los mercados relativamente eficientes de los países avanzados y los

mercados limitados del pasado o de los actuales países en desarrollo.

Por otra parte, la estructura institucional determinará la cantidad, tipo y

forma de los conocimientos y habilidades disponibles en una sociedad. Las

clases de conocimiento, destreza y aprendizaje que requerirán los miembros de

una organización para maximizar sus funciones de utilidad, dependerán en

buena parte del contexto institucional.

En esta dirección Olson (2000) considera que si bien los mercados son

una fuente indiscutible de prosperidad, no todos los tipos de mercados

146
necesarios para lograr la prosperidad pueden alcanzarse espontáneamente.

Reconoce allí, la importancia de las instituciones.

Olson distingue dos grandes tipos de mercados. Unos llamados de

autoejecución o autoaplicación, que emergen regularmente tengan o no algo en

común quienes participan en ellos. Algunos de estos mercados son literalmente

irreprimibles y surgen cuando los beneficios del intercambio son muy

significativos y cuando hay pocas posibilidades de conducta oportunista. Por

contraste, los mercados socialmente creados emergen sólo cuando una sociedad

posee ciertas disposiciones institucionales, características de los países más

ricos del mundo.

Para Olson la causa de la pobreza de muchos países está en que no

pueden materializar beneficios que sólo pueden lograrse en mercados creados

por el gobierno, y tampoco pueden gozar de los beneficios de la producción

individual derecho-intensiva. Sin el entorno institucional adecuado un país

se verá limitado a los intercambios autoejecutados.

En esta misma línea de pensamiento está Hernando De Soto (1987),

para quien el Derecho es el factor fundamental condicionante del desarrollo.

Según él, para lograr la prosperidad de una nación, es necesario que el Estado

provea “buenas leyes”, las cuales contienen dos características. Primero,

proporcionan los incentivos que permitan aprovechar las oportunidades

económicas y sociales que el país ofrece. Mientras más seguras sean las

transacciones y más seguro sea el derecho de gozar de los frutos de la inversión,

mayor será el valor real de una actividad económica.

147
En segundo lugar, una buena ley favorece la especialización y la

interdependencia de hombres y recursos. Es un axioma comprobado (desde los

tiempos de Adam Smith) que la especialización permite alcanzar un nivel más

alto de bienestar. Pero para que los miembros y los recursos de una sociedad

puedan especializarse, quienes poseen los recursos necesitan asegurarse de que

podrán intercambiarlos. Esto sólo se producirá si es que cada uno está seguro de

que lo que recibirá a cambio de su recurso o producto le reportará un beneficio

mayor al que él mismo habría podido conseguir. El aislamiento y la

desconfianza no permiten la especialización porque, por definición, una persona

especializada necesita de otros para satisfacer sus requerimientos.

El Derecho permite la especialización porque hace exigibles los

derechos de propiedad (mecanismos de enforcement), da confiabilidad a los

contratos que permiten organizarlos y transferirlos y, por fin, atribuye

responsabilidades por los actos de las personas que no han sido establecidas por

contratos.

A su vez, dentro del Derecho, De Soto distingue tres instrumentos que hacen

más eficientes las actividades económicas y sociales: los derechos de

propiedad, los contratos y el derecho extracontractual.

La importancia económica de los derechos de propiedad radica en que

éstos proporcionan incentivos para agregar valor a los recursos invirtiendo,

innovando o combinándolos productivamente para la prosperidad y el progreso

de toda la comunidad. Cuando los derechos de propiedad están bien definidos y

hay garantías de que serán preservados, las personas invierten. De Soto

148
interpreta la usurpación de terrenos fiscales para viviendas, de calles para

comercio ambulante y de rutas para transporte informal, como los medios

espontáneos empleados por los informales para crear derechos extralegales de

propiedad en vista de la falta de buena ley.

Por su parte, la confianza que brinda la posibilidad de celebrar

contratos permite que las personas estén dispuestas a tomar más riesgos. Por lo

tanto, los contratos son un requisito esencial para la inversión a largo plazo. Al

igual que Dixit (1996), De Soto reconoce también la importancia del

enforcement del contrato, es decir, un mecanismo de coacción para asegurar su

continuidad (coacción que, según Dixit, es más sencilla de producirse en

economía que en política). La relevancia histórica de los contratos fue señalada

por North y Thomas (1980)34 quienes marcan que el surgimiento industrial en

Europa fue posible gracias a que los Estados mejoraron sustancialmente el

cumplimiento de los contratos y redujeron de manera notable sus costos

privados de ejecución.

Finalmente, la responsabilidad extracontractual es el tercer pilar de

toda buena ley ya que es la que protege bienes jurídicos sin importar que éstos

no estén incorporados en los contratos. Este derecho garantiza que los daños

producidos por determinadas actividades sean asumidos por los responsables y

no por terceros. Lo que se logra con el derecho de propiedad, los contratos y la

responsabilidad extracontractual es reducir la incertidumbre de las personas que

desean invertir su trabajo o capital para desarrollar los recursos existentes.

34
Citado en De Soto (1987).

149
En todo lo dicho hasta aquí pareciera que la causalidad de la relación es

desde instituciones hacia desarrollo económico. Sin embargo Lin y Nungent

(1995) consideran que la relación entre instituciones y desarrollo económico es

claramente en dos sentidos. Por un lado, las instituciones pueden influenciar

tanto el nivel como el sendero del desarrollo económico; por otro lado, el

desarrollo económico puede, y frecuentemente lo hace, disparar el cambio

institucional. El caso de Argentina ejemplifica muy bien esta doble relación.

Cambio institucional

Concepto y fuentes del cambio

El cambio institucional consiste en cambios en el conjunto de reglas,

normas y cumplimiento obligatorio que constituyen el marco institucional. Por

lo general ese cambio es de tipo incremental y no discontinuo (London:2007).

Esto se debe a que, si bien las normas formales pueden cambiar de la noche a la

mañana como resultado de decisiones políticas o judiciales, las limitaciones

informales encajadas en costumbres, tradiciones y códigos de conducta son

mucho más resistentes a las políticas deliberadas.

La interacción entre instituciones y organismos determina la dirección

del cambio institucional. Las instituciones, junto con las limitaciones ordinarias

de la teoría económica, proveen las oportunidades que hay en una sociedad. Las

organizaciones son creadas para aprovechar esas oportunidades y al evolucionar

alteran las instituciones. Los actores de cambio institucional son los

empresarios individuales o los dirigentes de las organizaciones o movimientos

150
sociales, políticos, económicos o militares. Todos ellos son vistos como

maximizadores de utilidad, sea propia o de sus organizaciones.

Según North (1990) la fuente más importante de cambio institucional

son los cambios en los precios relativos que alteran los incentivos de los

individuos en la interacción humana. Algunos de estos cambios pueden ser

exógenos, pero la mayoría son endógenos, reflejando los esfuerzos de

maximización de los empresarios (políticos, económicos y militares) que

alteran precios relativos y que por consiguiente inducen al cambio institucional.

A su vez, para que se produzca un cambio institucional es necesario que se trate

de un cambio de precios relativos de tipo permanente. Otra posible fuente de

cambio institucional es la variación de las preferencias.

El proceso de cambio institucional se origina por un cambio en los

precios relativos que induce a una o ambas partes a un cambio en los términos

de un acuerdo o contrato (sea político o económico) ya que perciben que con el

cambio podrían capturar mayores beneficios. Pero dado que los contratos están

insertos en una jerarquía de normas, la renegociación no será posible sin una

reestructuración de un conjunto de reglas de orden superior (o violando alguna

norma de conducta). En ese caso, la parte que intenta mejorar su posición

negociadora tendrá que invertir recursos en reestructurar las normas en un nivel

más adecuado (London:2007).

Los empresarios y sus organizaciones responderán a las relaciones

cambiantes de precios estimando los costos y beneficios de dedicar recursos a

alterar las normas o hacerlas cumplir. Así, la demanda de cambio institucional

es consecuencia de la percepción de que los nuevos arreglos institucionales

151
permitirían capturar ganancias que no son posibles en el marco institucional

vigente. Pero la oferta de cambio institucional depende de la capacidad y de la

voluntad del orden político vigente para proveer nuevos arreglos institucionales.

Ese orden político vigente puede ser caracterizado como un mercado político

cuya eficiencia depende de la cantidad y calidad de los intercambios que

permite. En términos de Olson, la eficiencia del mercado político y la

posibilidad de crear prosperidad dependerá del grado de inclusividad de los

intereses de los gobernantes y del alcance del horizonte temporal.

Lin y Nungent (1995) consideran que el enfoque de costos de transacción ha

probado ser muy útil para analizar la demanda comparativa de arreglos

institucionales alternativos. En cambio, el enfoque de acción colectiva, con

su énfasis en los problemas de free-rider (los cuales son consecuencia de los

costos de transacción) ha sido especialmente útil para analizar la oferta de

acuerdos institucionales alternativos.

De esta forma, consideran que cuando existe un desequilibrio institucional

surgirán oportunidades ventajosas para nuevos arreglos institucionales. Sin

embargo, debido a los costos de información y transacción, no hay garantía

de que un desequilibrio institucional conlleve un cambio inmediato hacia

una nueva estructura de equilibrio. Cuándo, bajo qué condiciones y hasta qué

punto ocurra tal cambio institucional es lo que aborda la teoría de la acción

colectiva.

Numerosos factores inciden en el movimiento hacia un nuevo equilibrio.

Entre otros, se encuentran los costos de información y transacción de

152
identificar, diseñar e implementar el nuevo arreglo institucional. Además, el

cambio institucional está condicionado por la estructura existente y es path

dependence (sendero dependiente, North:1990). Consecuentemente, algunos

arreglos pueden no ser viables por ser incompatibles con otros existentes en

la estructura.

En la medida en que el innovador pueda apropiarse de los beneficios que

surgen de ellas, es más probable que sean llevadas a cabo. Olson (1965,

1982) y sus seguidores han identificado las características que debe tener un

grupo para que logre éxito en la acción colectiva: pequeño tamaño del grupo,

homogeneidad de origen de sus miembros, cercanía social y proximidad

física de sus miembros, sensibilidad del grupo a la amenaza de pérdida

debido a la inacción, desigualdad en la distribución de la riqueza o el poder

entre sus miembros, y horizonte de interacción largo.

Por su parte Hardin (1982) señaló que en ciertos casos los obstáculos para la

acción colectiva pueden ser superados por la presencia de “empresarios

políticos”: personas que por sus propias razones de carrera encuentran en su

interés privado trabajar para proveer beneficios colectivos a grupos

relevantes.

Precarización institucional en Argentina

En esta sección aplicaremos los instrumentos de análisis presentados

anteriormente para reflexionar sobre la precarización institucional ocurrida en

la Argentina en la década de los ´90, luego de la implementación del Plan de

Convertibilidad, el cual de distinguió de los anteriores planes en que no fue un

153
mero plan de estabilización sino uno de reforma estructural, con objetivos de

largo plazo. Se intentaba no sólo la eliminación de la inflación sino también

crear las condiciones para alcanzar la senda del crecimiento económico.

El plan tuvo tres pilares: la Ley de Convertibilidad, que imponía un

sistema de tipo de cambio fijo más una serie de medidas orientadas a combatir

la inflación, la Reforma del Mercado, dada por una amplia apertura comercial

y financiera junto con la flexibilización laboral y liberación de otros mercados

de fijaciones de precios por parte del Estado, como el de productos agrícolas y

ganaderos, y la Reforma del Estado que consistió fundamentalmente en la

privatización de la mayoría de las empresas públicas, la descentralización del

gasto (salud y educación, sobre todo) y en el paso a un sistema de jubilaciones

de capitalización privado.

Con este plan se logró detener la acción de muchos grupos de presión

que se habían enquistado en el aparato estatal y que contribuían

significativamente a la puja distributiva que muchos autores consideran una de

las principales causas de inflación durante los 80. La Ley de Convertibilidad

junto con la competencia que significaba la apertura a la importación, eliminó

las expectativas inflacionarias y devaluatorias. En los primeros años del plan,

los indicadores macroeconómicos dieron buenos signos: significativa reducción

de la inflación, altas tasas de crecimiento ininterrumpido, reducción del

desempleo hasta el 92 ¿año?¿porcentaje? unidades?, cierre de las cuentas

fiscales, incremento en las exportaciones y dinamización de la inversión

extranjera directa. Sin embargo, la repercusión de la crisis mexicana de 1994, si

bien pudo superarse en un período relativamente breve puso al descubierto las

154
deficiencias intrínsecas del modelo de la convertibilidad, en particular el hecho

de estar el crecimiento basado en el consumo interno como factor dinámico,

financiado principalmente por ahorro externo.

El comportamiento de la economía superado el efecto Tequila ya no fue

tan favorable. Si bien se retomó el crecimiento, éste disminuyó en el 98 por la

repercusión que tuvo la crisis financiera originada en los países asiáticos sobre

nuestro socio comercial, Brasil, y se hizo negativo a partir del 99. A partir de

entonces, y no obstante el cambio de gobierno, la economía Argentina volvió a

sumergirse en una recesión que se fue agravando cada vez más.

El saldo social de la década fue altamente desfavorable. Continuó

acentuándose la desigualdad en la distribución del ingreso. En su aspecto

funcional la participación de los asalariados en el producto total de la economía

continuó la caída que había iniciado durante el gobierno anterior: del 37% en

1980 pasó al 26% en 199835. En la distribución personal, los estratos altos

incrementaron su participación en deterioro de los estratos bajos. Este

incremento en la desigualdad estuvo básicamente determinado por los cambios

en el mercado laboral.

Pasado el impacto inicial favorable que tuvo el logro de estabilidad

sobre el empleo, la desocupación alcanzó los dos dígitos a partir del 93, y

continuó incrementándose llegando a un pico en 1995. Aunque luego

disminuyó continuó en niveles muy elevados, cercanos al 20% promedio. A su

vez, la reducción del desempleo posterior al 95 se conjugó con un incremento

del subempleo, es decir, personas que deseaban trabajar más horas de las que lo

35
Diario Clarín, 21 de Junio de 1998. Citado en Teubal (1999).

155
hacían o estaban ocupadas en un puesto de un nivel de calificación menor al

que les correspondía. Los salarios reales, luego de la brutal caída durante del

89, bajaron un nuevo escalón a comienzos de 1990 para mantenerse en los años

siguientes mientras se produjo una amplia dispersión salarial.

La crisis en el mercado laboral produjo un empobrecimiento por

ingresos que significó un cambio en los precios relativos endógenamente

generado: los bienes de consumo se encarecieron profundamente con relación al

salario. Este panorama fue asociado a un desequilibrio institucional, una

situación en la que “una o ambas partes perciben que podrían capturar mayores

beneficios cambiando los términos del acuerdo o contrato”.

Desde los sectores empobrecidos comenzaron a aparecer, a mediados de

la década de los 90, fuertes protestas y reclamos sociales, los cuales podrían

interpretarse como una demanda de cambio en las instituciones formales

fundamentalmente dirigidas a la generación de empleo o al menos a la

generación de redes de contención social que suplieran la falta de empleo.

Pero el gobierno dio respuestas formales muy débiles tanto en términos

de empleo como de redes de contención. De acuerdo con Lin y Nungent (1995)

podría argumentarse que los costos de información y transacción de identificar,

diseñar e implementar el nuevo arreglo institucional impidieron el movimiento

hacia instituciones eficientes en el mercado laboral. A la vez la inmovilidad se

vio agravada por las diferentes percepciones de los grados y causas del

desequilibrio; la clase dirigente no percibía el problema laboral con la misma

gravedad que lo hacían quienes padecían la desocupación. Así, se fueron

gestando los incentivos propicios para que prevalecieran organizaciones

156
informales la falta de oferta de cambio institucional formal, hecho que puede

entenderse desde la teoría de la acción colectiva de Olson, por medio de los

conceptos de grupos de interés y de intereses inclusivos vs. intereses

restringidos. Por parte del Estado, de haber existido un interés inclusivo hubiera

provisto el cambio institucional requerido por gran parte de la sociedad en

términos de generación de empleo, ya que el mismo hubiese incrementado la

productividad y el ingreso permitiendo recaudar más y obtener mayores

ingresos del mercado. La falta de interés inclusivo puede atribuirse a la

presencia de grupos de interés que dominaban las acciones del gobierno.

Por su parte, Spiller y Tommasi (2000) señalan que cuando la capacidad

de los actores políticos de realizar transacciones (acuerdos) intertemporales es

limitada cuando hay altos costos de transacción, rasgo presente en el caso de

Argentina, se observarán: 1) políticas públicas demasiado volátiles ante

cambios políticos y/o demasiado rígidas como para ajustar ante cambios en las

realidades subyacentes, 2) acciones individuales no cooperativas y 3) falta de

inversión en instituciones más eficientes. En efecto, con el propósito de detener

la inflación y proporcionar un horizonte de largo plazo para el accionar

económico, se asumió un compromiso (la Ley de Convertibilidad) tal que no

dejó margen para ajustarse ante un cambio en la realidad subyacente. Esto

corrobora lo explicado por Dixit (1996) respecto del trade-off entre los

beneficios de un compromiso (como modo de lidiar con los costos de

transacción) y los costos en términos de pérdida de flexibilidad.

Lo que el Estado no pudo ofrecer de manera formal fue generado, de

modo informal, por agentes económicos que crearon organizaciones que

157
lograran la acción colectiva en favor de sus intereses, produciéndose una

precarización institucional: un avance de instituciones informales (algunas

legales y otras no) por sobre las formales. Son instituciones precarias en el

sentido que son instituciones transitorias que suplen de modo imperfecto los

espacios vacíos dejados por el mal funcionamiento de las instituciones

formales. Muchas de ellas fueron gestadas de modo espontáneo por los propios

individuos y otras fueron impulsadas desde el propio Estado, como forma de

dar respuesta débil e ineficiente a los requerimientos de cambio institucional. A

continuación analizaremos algunos casos.

Instituciones precarias generadas por la sociedad

La producción y el intercambio informal

Un ejemplo paradigmático de organización informal fue la formación de

los Clubes del Trueque. El primer club se creó en el 95 en la localidad de

Bernal. En dos años, los clubes estaban diseminados en muchas provincias del

país, y a los cinco años estaban presentes en 14 provincias. Se conformaron dos

redes principales: la Red Global del Trueque y la Red del Oeste36. En Julio de

2002, entre 2,5 y 3 millones de personas participaban activamente en el sistema

y, si se suma el entorno familiar este numero se estima entre 10 y 12 millones37.

Los organizadores indican que las redes no son organizaciones no

gubernamentales ni una fundación, por eso no tienen personería jurídica ni una

estructura formal. Se definen a sí mismos como “una gran empresa virtual en la

36
Nos referiremos en términos generales a la Red del Trueque.
37
Fuente: Diario Clarín, 10/07/02, disponible en www.prosumidoresprensa.com.ar

158
que cada grupo tiene independencia para organizarse como quiera. Únicamente

hay un consejo asesor que brinda las pautas centrales”38. En los clubes del

trueque se intercambian bienes y servicios de todo tipo, y están compuestos por

“prosumidores”: productores y consumidores a la vez. Surgen como una

alternativa concreta de sustento para muchas personas que se habían quedado

sin percepción de medios de pago.

Fueron organizaciones en el sentidos señalado por North (1990), y

respondieron, al menos en sus orígenes, a las características establecidas por

Olson para el logro de la acción colectiva. En este caso el bien común a lograr

es el espacio de intercambio. Los grupos no eran demasiado grandes al

principio, tenían cierta identidad común (personas de clase media recientemente

empobrecidas por ingresos) lo cual les proporcionaba homogeneidad. A la vez,

lo que perdían por la inacción tenía un alto costo para ellos (no poseer medios

de cambio para poder abastecerse de elementos esenciales), y el horizonte de

interacción era de largo plazo por lo que la conducta oportunista estaba, en

cierto modo, desalentada. Por último, podemos asociar a los organizadores de

los clubes con los “empresarios políticos” de Hardin (1982) cuyo interés

privado los lleva a trabajar para proveer intereses colectivos.

Ahora bien, la necesidad de existencia de estos clubes es un signo claro

de subdesarrollo: el trueque fue la primer forma de intercambio. Este hecho

muestra la precariedad de esta institución, que puede interpretarse como un

mercado “autoejecutable” (Olson:2000). La informalidad de estos los clubes

hace que no puedan gozar de todas las ventajas que provee funcionar al amparo

38
www.tercersector.org.ar/revista/12/trueque.htm

159
del Derecho. Se crean así sistemas de normas consuetudinarias para ordenar las

actividades, sustitutos ingeniosos, pero que no funcionan tan bien como podría

hacerlo un Derecho estatal eficiente. Como explica Hernando De Soto, hay

costos por operar en la informalidad: se deben buscar mecanismos para tratar de

minimizar el oportunismo, no es posible constituir empresas de gran escala, y

se recurre a mecanismos de presión alternativos que sustituyen a la coerción

legal.

En la actualidad la Red del Trueque está prácticamente extinguida. En el

año 2004 sólo participaban 80,000 socios y de los 6,200 nodos que hubo en

funcionamiento en los mejores momentos (fines de 2001 y mediados de 2002)

sólo quedaban 100039 en dicho periodo. Precisamente, esta decadencia del

sistema se produjo como consecuencia de un quiebre en la confianza al

registrase numerosos casos de violación a las normas de la Red del Trueque,

como impresión de créditos falsos y venta de créditos40.

La vivienda informal

El empobrecimiento por ingresos también llevó a muchas personas a la

incapacidad para proveerse una vivienda, intensificándose el fenómeno de

usurpación de inmuebles para vivir en ellos. Si bien no hay estadísticas oficiales

sobre este tema, estudios realizados por la Universidad de Buenos Aires41

consideran como inicio de este proceso los años 1982/1983.

39
Sainz, Alfredo, “La híper le ganó la pulseada al trueque”, Diario La Nación 17/08/03.
40
Fuente: Diario Clarín 10/07/02. Disponible en www.prosumidoresprensa.com.ar
41
Fuente: Urien Aldao, Paula, “Casas Tomadas”, Revista La Nación, 22/02/98.

160
Según la distinción de North entre instituciones y organizaciones, puede

decirse que la vivienda en inmuebles usurpados es una institución informal

(supone normas, acuerdos, contratos y derechos extralegales), y además, en este

caso, es ilegal. A la vez, para lograr y mantener la usurpación se generan

organizaciones informales.

El estudio citado, indica que en 1998, alrededor de 150,000 personas de

la Capital Federal conformaban parte de la población en riesgo que no tiene

vivienda propia ni puede pagar un alquiler. Con el deterioro económico

posterior al 98, no es descabellado suponer que esta cantidad aumentó, y que

proporcionalmente debe ser mucho mayor en las localidades de las provincias

pobres del noreste y noroeste. Este mismo estudio señalaba que en ese año,

55,000 familias ocupaban de manera ilegal 10,000 inmuebles, entre casas

particulares, edificios de departamentos, viejas fábricas, hospitales

abandonados, y otros edificios municipales.

Para el caso del Perú Hernando De Soto (1987) hace un análisis

aplicable al caso de Argentina. El autor señala que en los asentamientos

informales se genera una normatividad extralegal como manera de sustituir el

Derecho formal y poder normar y ordenar la vida y las transacciones, ya que

estos asentamientos se caracterizan porque en ellos conviven varias familias, lo

que De Soto llama la “masa crítica mínima” para disuadir al propietario de

tomar medidas de desalojo. En los asentamientos hay un “contrato de invasión

implícito” por medio del cual se reparte el espacio y se forman organizaciones

de defensa y resguardo de los intereses de los ocupantes. En Argentina, es el

Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI) que ayuda y protege a las

161
cooperativas formadas en las casas tomadas. Éstas negocian con las autoridades

para conseguir el derecho definitivo, y se ocupan de lograr el acceso a servicios

públicos.

Se crea lo que De Soto llama el “derecho expectaticio de propiedad”.

Este derecho no otorga a sus titulares todos los beneficios que consagra el

sistema jurídico formal. Tiene un carácter temporal, en espera de que alguna

vez el gobierno confiera a los informales la propiedad definitiva, y se va

perfeccionando de manera progresiva. En un principio se sustenta únicamente

en la presencia de los invasores sobre el terreno, y luego se va afirmando con

las distintas acciones que toman las cooperativas y el propio gobierno para

acreditar la posesión. Por lo tanto, “existen una serie de costos que los

informales deben asumir como resultado de haber accedido a la propiedad

informalmente. Estos costos suponen contratar la invasión y ejecutarla

físicamente, asumir el riesgo de la represión gubernamental o privada, así como

el de reubicación, soportar un largo período de ocupación insegura y vivir sin

disfrutar de los servicios básicos ni de obras de infraestructura; deben movilizar

buena parte de sus recursos al estar presentes físicamente en los terrenos para

asegurar sus derechos, y finalmente, adquirir una propiedad sobre la que

únicamente pueden ejercer atributos disminuidos(…) contrariamente a lo que

podría creerse, los invasores pagan un precio muy alto por el terreno que

ocupan, solo que, como no tienen dinero, lo pagan con su propio capital

humano.” (De Soto, 1987, p. 26)

3.1.3 El mercado de trabajo informal

162
El trabajo informal es tal vez la consecuencia más directa de la falla en

el mercado laboral formal. Dentro de este tipo de trabajo podemos distinguir

entre los asalariados informales y los cuentapropistas informales con distinto

grado de productividad (pequeños emprendimientos, ofreciendo sus productos

en los Clubes del Trueque o en intercambios informales personales, o de menor

productividad ofertando bienes y servicios en las calles).

Rapoport42 señala que, luego del pico de desempleo de 1995, el

porcentaje de asalariados “en negro”43 sin aportes jubilatorios ni cobertura

social, se elevó al 36% de la población económicamente activa. Tal porcentaje

se incrementó, entre 1991 y 1997, para el 20% más pobre en 8,2 puntos, y para

el 20% más rico, en 4,7 puntos. A su vez, el cuentapropismo44 no profesional,

creció, para el 20% más pobre en 8,5 puntos, mientras que para el 20% más rico

decreció en 6,2 puntos. Además, si bien no existen estadísticas oficiales al

respecto, es fácil advertir el notable crecimiento en la cantidad de personas que

desarrollan actividades de muy baja productividad en las calles de las ciudades:

comerciantes ambulantes, cartoneros, limpiavidrios, entre otros.

De forma análoga a lo que ocurre con la vivienda informal, el comercio

informal genera su normatividad extralegal. Los comerciantes se reparten el

espacio: los limpiavidrios se instalan en determinadas esquinas, así como los

42
Rapoport, M. y colaboradores (2000)
43
Se denomina trabajo “en negro” a aquel trabajo asalariado que se encuentra fuera de toda
legislación laboral y que por lo tanto carece de aportes jubilatorios, obra social, y demás
beneficios del mercado formal.
44
Cuentapropistas: individuos que trabajan en forma independiente. Por ejemplo, como
cuentapropistas profesionales encontramos a los médicos, abogados, ingenieros, etc. que no
trabajan en relación de dependencia. Por otro lado, existe una amplia variedad de
cuentapropistas no profesionales, que abarca desde individuos con pequeños negocios hasta
limpiabotas, limpiavidrios, etc.

163
vendedores de pequeños artículos que se colocan en zonas de comercios

formales, también los cartoneros tienen sus circuitos definidos. Al igual que con

la vivienda, el uso exclusivo del lugar hay que ganarlo permaneciendo en él. De

Soto dice que dentro de la normatividad extralegal está el “derecho especial de

dominio”, pero que éste es mucho más endeble que el “derecho expectaticio de

propiedad” ya que el Estado nunca cederá la posesión de parte de la vía pública.

El crédito informal

En los países en desarrollo, el sistema de crédito formal excluye por

completo a las personas de ingresos bajos que son precisamente las que más

necesitan de un crédito. En Argentina, esta debilidad del mercado crediticio se

hizo más patente con el agravamiento en los problemas de empleo, que

incrementó la cantidad de personas que necesitaban un crédito para emprender

alguna actividad productiva que les permitiera subsistir, o para consumir. Así,

se generaron incentivos para el surgimiento de sistemas de crédito informal o

que lindan con la informalidad creando una nueva institucionalidad en este tipo

de mercado.

Hay dos problemas fundamentales que caracterizan al mercado

crediticio: el no poder pagar (default involuntario) y el no querer pagar (default

voluntario), ambos consecuencia de fallas de información (Ray:1998). Por

ejemplo, si el uso de un préstamo no puede ser monitoreado, puede ser utilizado

en un proyecto demasiado riesgoso, conduciendo a la no-devolución

involuntaria. Asimismo, puede ocurrir que el prestamista pueda pagar el crédito

pero no tenga interés en hacerlo, en particular cuando los costos de oportunidad

164
son extremadamente altos. Esta problemática se acentúa cuando no existen

mecanismos de enforcement.

Ray señala que las fallas en las posibilidades de monitoreo y en los

mecanismos de enforcement son mayores en los países en desarrollo. Allí las

cortes existentes son débiles o ausentes y muchos prestatarios deben confiar en

mecanismos punitivos similares a los disponibles en el caso de la deuda

internacional: la amenaza de no conseguir préstamos futuros. Bajo estas

circunstancias, los prestamistas formales (bancos o gobierno) tienen desventajas

en relación con los prestamistas informales. En primer lugar, no tienen

información con respecto a las características, historia o actividades actuales de

sus clientes y, en segundo lugar, no pueden aceptar garantías en formas no

monetarias, como trabajo o producto.

Estas ideas son aplicables al sistema de microcrédito implementado por

la Fundación Grameen, ideado e iniciado en Bangladesh por Muhammad

Yunus, que hoy tiene réplicas en muchos países del mundo, entre ellos

Argentina. Aquí, la primera réplica se emprendió en Enero de 2000, en

Misiones. Actualmente hay 23 réplicas distribuidas en las provincias de Buenos

Aires (en 9 de Julio, Azul, Bahía Blanca, La Plata, Almirante Brown, Florencio

Varela, Lomas de Zamora, Pilar, San Isidro y Tigre, en algunas localidades hay

más de una réplica), Córdoba (en Córdoba y Resistencia), Santa Fe (en Santa Fe

y Rosario), Entre Ríos ( en Concordia y Paraná), Mendoza (en Mendoza),

165
Misiones (en Posadas), Neuquen (en Junín de los Andes), Río Negro (en

Viedma), Misiones (en Posadas) y Chaco (en Resistencia).45

El sistema presta a personas muy pobres y a grupos de prestatarios en

vez de a individuos. Se constituyen grupos de cinco personas (por lo general

mujeres) que no sean familiares, con proyectos independientes y

económicamente sustentables que deben ser aprobados por los otros integrantes.

El método se aplica a través de organizaciones no gubernamentales que son las

que consiguen los fondos para iniciar el crédito y supervisan la evolución de los

proyectos, no pide garantías, se basa en la confianza, cosa que es posible sólo

por la cercanía y la forma de funcionamiento de los grupos, y cuenta además

con un mecanismo para evitar el oportunismo: los microcréditos se otorgan a

dos prestatarias que si cumplen con el pago durante seis semanas habilitan a

otras dos para recibirlo, quienes de la misma forma habilitan a la última del

grupo. Si uno de los miembros del grupo no paga, ningún otro miembro puede

volver a pedir prestado.

De acuerdo a lo expuesto por Ray, el diseño de este sistema de crédito

informal resuelve muy bien los problemas de información señalados

anteriormente. En primer lugar, el hecho de que el riesgo de incumplimiento

por parte de uno de los miembros del grupo es compartido entre el prestamista y

los demás prestatarios ( ya que ningún miembro del grupo puede recibir más

crédito si uno incumple), incentiva a los prestatarios a identificar a “prestatarios

poco riesgosos”. Becker (1981)46 llama a esto “apareamiento asociativo

45
Fuente: www.grameenarg.org.ar
46
Citado en Ray (1998).

166
positivo” (positive assortative matching). Los prestatarios tienen incentivos por

sí mismos para usar información al formar los grupos, y esto induce una auto-

selección en la que las personas no riesgosas desplazan del mercado a las

riesgosas, resultado que ningún esquema bancario de préstamos individuales

podría emular. Por el contrario, en un esquema de crédito individual, el riesgo

de default lo asume únicamente el banco, y entonces las personas riesgosas

desplazan a las no-riesgosas del mercado. En segundo lugar, el hecho de que los

prestatarios entablen una relación cercana y desarrollen sus pequeños

emprendimientos en una misma zona, aumenta las posibilidades de monitoreo

entre pares, reduciendo el riesgo de oportunismo.

Sin embargo, Ray señala que existen algunas desventajas potenciales en

el sistema. Primero, cuando un miembro del grupo incurre en una dificultad

financiera genuina y no le queda otra alternativa que incumplir, la estrategia

dominante del resto del grupo es incumplir también, porque de todas formas, el

default de ese miembro ha destruido el crédito grupal. Sin embargo, el sistema

Grameen intenta evitar efecto otorgando créditos secuencialmente,

minimizando el “efecto contagio” de un default individual. A la vez, minimiza

la posibilidad de que miembros del grupo, aún siendo solventes, declare cada

uno el default en la expectativa de que los otros lo hagan también.

El monitoreo entre pares también puede tener un efecto negativo: es

posible que se generen excesivas presiones para elegir proyectos

extremadamente seguros que no son socialmente óptimos en términos de

beneficio promedio. En este sentido, puede ocurrir que el grupo tienda a ser

sobre-conservador.

167
Existen otros programas de microcrédito similares al descrito, algunos

implementados desde el propio gobierno y también por medio de ONGs.

Inclusive, como se explicará en la siguiente sección, el Plan Jefas y Jefes de

Hogar está tratando de encauzarse en este sentido.

Hay también otro tipo de instituciones crediticias que comenzaron

siendo ilegales y evolucionaron hacia alguna forma de legalidad, pero pueden

ser considerados informales en el sentido de que no están regidos por las leyes

propias del sistema bancario ni están amparados por el Banco Central. Es el

caso de las casas de crédito rápido que surgieron también durante los años 90.

La mayoría de estas instituciones funcionaba en sus inicios como “cuevas”,

actividad ilegal encubierta por alguna otra actividad legal, generalmente

agencias de turismo, en las cuales se cambiaban cheques o moneda extranjera

clandestinamente. Estas instituciones fueron buscando la manera de

establecerse de forma legal y comenzaron a operar “a puertas abiertas”

proveyendo enormes facilidades para el crédito, como por ejemplo, la no-

exigencia de garantías, o exigencia de garantías muy pequeñas. Sin embargo,

pese a no ser ilegales, estas instituciones no son parte del sistema financiero

formal del país.

El caso de los programas de microcrédito como el Grameen,

implementado por medio de organizaciones no gubernamentales, puede

entenderse de forma análoga a lo analizado con los Clubes del Trueque. Las

ONGs actuaron como “empresarios” para favorecer la acción colectiva hacia el

logro de un bien común. El bien común no es el crédito (el cual es rival y

excluible), sino el que las personas pobres estén trabajando en emprendimientos

168
productivos en vez de mendigando o viviendo de subsidios estatales. Toda la

sociedad, y en especial los propios pobres, se ven beneficiados con esta

situación. Estas instituciones lograron sortear con bastante éxito los problemas

de información (la tasa de devolución es del 96%, mucho más alta que en el

sistema formal, del 70 o 75%47) y suplir la falla del mercado crediticio formal.

Sin embargo, estas instituciones no dejan de ser precarias y son signo de

subdesarrollo, además de llegar a un grupo muy reducido de participantes. Los

países desarrollados no necesitan de estas instituciones, o al menos no en la

medida en que las requerimos nosotros, porque el sistema crediticio formal

funciona mucho mejor, y esto se debe a dos motivos: información más

completa y enforcements legales ante el incumplimiento. En términos de De

Soto, cuentan con “buenas leyes”. Con estas dos características, los sistemas

crediticios de los países desarrollados pueden hacer préstamos a personas de

bajos ingresos (aunque no a indigentes) con exigencias de garantías y plazos de

devolución factibles.

Instituciones precarias impulsadas desde el Estado

Urgido por la crisis económica, y la consecuente demanda de cambio

institucional, el Estado tuvo que dar alguna respuesta, aunque fuera coyuntural.

Y la respuesta que dio fue en términos de instituciones, si bien legales,

precarias.

47
Esquivada Gabriela, “Capitalismo para los pobres”, Revista Nueva, 25/03/01.

169
Plan Jefes y Jefas de Hogar

Actualmente, el Plan Jefes y Jefas de Hogar es el plan social de mayor

envergadura en el país. Tuvo su antecedente en el “Plan Trabajar” (1996) cuyo

objetivo era reducir la pobreza y al mismo tiempo generar oportunidades de

empleo para los pobres y mejorar la infraestructura social en las comunidades

pobres. En 1997, fue sucedido por el Plan Trabajar II, una versión expandida y

reformada del proyecto original, y en 1998, se implementó el Plan Trabajar III,

todos básicamente con las mismas características.

El programa estuvo diseñado desde el principio para ofrecer un salario

muy bajo de modo de atraer sólo a participantes pobres y desempleados (auto-

selección). Los participantes eran contratados para trabajar en algún proyecto

de infraestructura que debía ser propuesto por los gobiernos locales

(municipios) u organizaciones no-gubernamentales que debían cubrir los costos

no-salariales del plan. Entre Mayo de 1997 y Junio de 1998, hubo 65,321

beneficiarios48.

Durante el gobierno de E. Duhalde este plan devino en el Plan Jefes y

Jefas de Hogar, de características muy similares aunque el requisito para ser

beneficiario es ser desempleado y jefa o jefe de hogar donde habiten hijos

menores de 18 años o personas discapacitadas de cualquier edad. La ayuda

mensual tiene como contraparte que los beneficiarios deben realizar una

actividad laboral o entrenamiento durante cuatro horas diarias. En Junio de

2003 el número de beneficiarios era de 1,978.149 , el monto total desembolsado

48
Baker (2000).

170
entre Enero y Junio de 2003 fue de $1,760.176.03049. El Plan recibió ayuda

internacional del Banco Mundial por un monto de US$ 600 millones50.

El Plan trató de establecer vínculos con empresas e instituciones que

tomaran a los beneficiarios, completaran el sueldo hasta alcanzar el de convenio

y así promover la inserción laboral. Pero los resultados en este sentido fueron

muy magros: sólo 473 empresas están en el registro de “componente solidario”

del programa y sólo han sido incorporados 1,089 beneficiarios a las empresas51.

En estos días se está lanzando una nueva modalidad en este Plan que se

llama “Plan Nacional de Desarrollo Local y Economía Solidaria, manos a la

obra”, especialmente destinado a beneficiarios del Plan Jefes de Hogar. El

mismo consiste en un concurso de proyectos productivos asociativos para

entregar créditos grupales de hasta $15,000. En su diseño prevé la formación de

Consejos Consultivos Locales que “asumen el rol de acompañantes de los

proyectos socio-productivos, otorgando su aval, evaluando la calidad y variedad

de los proyectos, y propiciando la complementariedad y articulación de los

recursos y capacidades locales”.52 La efectividad de esta nueva variante se

encuentra actualmente en análisis.

El Plan Jefes de Hogar fue uno de los cambios institucionales

incrementales en respuesta a las demandas sociales. Si bien tiene algunas

ventajas en su diseño ha sido instrumento de clientelismo y es muy usado en el

“intercambio de votos” entre gobernadores y Poder Ejecutivo Nacional, o


49
Fuente: www.trabajo.gov.ar/planes/sociales/jefes/infoyestad.htm
50
Rosales, Jorge, “Aporte de US$600 millones para el plan jefes de hogar”, Diario La Nación
29/01/03.
51
Stang, Silvia, “Luces...”, op. cit.
52
“Plan Jefes de Hogar Desocupados”, Componente Materiales – Tipología 6. Folleto de
Difusión.

171
congresistas entre sí. A su vez, se han denunciado muchos casos de planes

otorgados a beneficiarios que no cumplen los requisitos (fraude asistencial)53.

De allí que se corra el riesgo perpetuarse en el tiempo. Tanto el Sector Público

como los beneficiarios tienen incentivos para que se transforme en un elemento

permanente de la política social.

Es interesante resaltar que en algunos casos la administración del plan

es delegada en organizaciones no gubernamentales. Si bien esto puede reducir

las posibilidades de perpetuación del plan (aunque igual puede surgir un

clientelismo político entre estas organizaciones y el gobierno), se puede

interpretar como una consecuencia de falla en la burocracia formal. Una vez

más, una institución formal (en este caso la burocracia) es reemplazada por una

informal.

Cuasimonedas

A raíz de la crisis financiera que vivió la Argentina hacia fines del 2001,

y dadas las restricciones de emisión que imponía la Ley de Convertibilidad, la

cantidad de medios de pago de la economía se redujo considerablemente. Así,

tanto el gobierno nacional como los gobiernos provinciales recurrieron a la

emisión de bonos de rendimiento muy pequeño con vencimiento variable para

ser utilizados como medio de pago, lo que dio en llamarse cuasimonedas.

Patacones (Pcia de Buenos Aires), Lecops (Nacionales), Federales (Entre Ríos),

Quebrachos (Chaco), Bocade (Tucumán y La Rioja), Boncafor (Formosa),

53
El error tipo I es cuando, individuos elegibles por el programa social, no son beneficiarios del
mismo.

172
Bono Público (Catamarca), Petrom (Mendoza), Lecor (Córdoba) permitieron

continuar efectuando las transacciones que el Peso no podía realizar.

Se emitieron $3,300 millones de Lecops y $2,500 millones de

Patacones. En Diciembre de 2002, las cuasimonedas representaban el 20,5% de

la base monetaria, mientras que en Noviembre de 2003, el porcentaje había

disminuido al 3%54. Actualmente no quedan prácticamente cuasimonedas en

circulación.

La emisión de estas cuasimonedas suscitó muchas críticas en términos

legales, era como volver a fines del siglo XIX cuando cada provincia tenía su

propia moneda. La emisión de las mismas supuso un riesgo para la economía en

términos de inflación, pero fue la única alternativa que se presentó para lubricar

el flujo de transacciones.

Es interesante observar cómo el propio Estado viola su institucionalidad

en la que, según el artículo 75, inciso 6, es atribución del Congreso “Establecer

y reglamentar un banco federal con facultad de emitir moneda”, y según el

inciso 11, “Hacer sellar moneda, fijar su valor y el de las extranjeras...”. Por

otra parte, la carta orgánica del Banco Central le confiere monopolio de emisión

monetaria. Esta institucionalidad formal indica que la Nación es la única que

puede emitir moneda (las provincias delegaron esta facultad al gobierno

federal), y, más precisamente, al Banco Central. Lógicamente, las

cuasimonedas no son dinero, sino bonos, pero en la práctica fueron emitidas

para ser utilizadas como medio de cambio, y el Estado las utilizó básicamente

para el pago de salarios.

54
www.bcra.gov.ar, “Informe Diario”.

173
Así, una institución formal y fundamental de la economía como es la

moneda nacional, tuvo que ser complementada (temporalmente) con una

institución muy precaria como fueron los bonos provinciales.

Otras instituciones precarias

Tanto en el caso de las instituciones precarias surgidas espontáneamente

como en el de las impulsadas desde el gobierno, podrían indagarse muchas

otras surgidas en los últimos años, y también podría profundizarse el análisis de

las aquí mencionadas. Por ejemplo, los comedores barriales son otro ejemplo de

instituciones precarias generadas por la sociedad. Análogamente, el que el

Estado haya tenido que ampliar la extensión y reforzar las comidas de los

comedores escolares da cuenta de otra institución precaria impulsada desde el

Estado. Lamentablemente en la última década la escuela ha visto desplazada su

función de institución educadora por la de institución de contención y

alimentación. Esto es particularmente grave, no sólo porque denota el

empobrecimiento de la población (adultos que ni siquiera pueden afrontar la

alimentación de sus hijos) sino porque la escuela, que debería compensar las

desigualdades de educación con las que empiezan los chicos provenientes de

los sectores de menores ingresos, tiene que destinar tiempo a compensar otras

carencias, restando tiempo a actividades de aprendizaje a los alumnos que más

lo necesitan.

Precarización institucional y desarrollo económico

Como se analizó en la segunda sección, hay varios autores que plantean

una estrecha vinculación entre instituciones y desarrollo económico. Y al

174
parecer la relación de causalidad es en ambos sentidos lo que crea la posibilidad

de círculos virtuosos (buenas instituciones-desarrollo económico-cambio

institucional hacia mejores instituciones-más desarrollo) o viciosos (malas

instituciones-subdesarrollo económico-cambio institucional hacia instituciones

más precarias que refuerza la condición de subdesarrollo).

Evidentemente, Argentina parece responder al patrón de un círculo

vicioso. Los problemas económicos en el mercado de trabajo que detonaron en

1995 llevaron al empobrecimiento por ingresos de gran parte de la población, lo

cual, en vista de una ausencia de cambio institucional efectivo que generara

puestos de trabajo, llevó al surgimiento de instituciones precarias, consecuencia

de una situación de subdesarrollo. Pero, por su parte, esta precariedad

institucional conduce a una serie de resultados no favorecedores del desarrollo.

De Soto los identifica como: baja productividad, disminución en la inversión,

ineficiencia del sistema tributario, pocas posibilidades de generar progreso

técnico y dificultades de formulación de la política macroeconómica.

La baja productividad se debe a que el costo del trabajo en el mercado

laboral formal es muy alto por exigencias institucionales, mientras que en el

mercado informal es mucho menor, y, en cambio, el capital es caro para los

informales (porque no pueden obtener créditos y, si lo obtienen, es a una tasa

muy alta) y más barato para los formales. Esto lleva a una especialización

arbitraria de alta relación capital-trabajo en el mercado formal y baja relación

en el informal que no necesariamente lleva a los niveles de productividad

óptima de cada actividad. A su vez, si las empresas mantienen un tamaño

175
pequeño es menos probable que se propicie el progreso técnico. El progreso

técnico también se ve desfavorecido si no hay un sistema de patentes confiable.

La inversión se reduce en el mercado formal porque el derecho de

propiedad es poco confiable (por ejemplo, el antecedente de la retención

compulsiva de los depósitos bancarios a plazo ocurrida a fines del 2001- no es

favorable a la inversión) y, a su vez, a medida que aumenta la proporción de

actividades económicas informales, se utilizan tecnologías más intensivas en

trabajo y se reduce el incentivo a la inversión.

El sistema tributario se hace ineficiente porque cuanto mayor sea la

proporción de actividades informales menor va a ser la recaudación, y al

reducirse la base imponible habrá que aumentar la tasa de imposición a las

empresas formales, lo cual desincentiva su expansión y alienta más

informalidad.

Finalmente, a medida que disminuye la economía formal con respecto a

la informal, se hace más difícil hacer planificaciones certeras de políticas

macroeconómicas. Por medio de estos canales y otros no explorados aquí la

precariedad institucional refuerza el subdesarrollo.

Un renglón especial para el concepto de desarrollo involucrado en este

trabajo55. Muchos autores, por ejemplo Ray (1998), conciben al desarrollo

económico como crecimiento económico más otras características que suelen

mejorar con el crecimiento, como esperanza de vida, mortalidad infantil, acceso

a agua potable, alfabetismo, etc. Sin embargo, este enfoque es sólo útil en

principio para el análisis iniciado en este trabajo. El estudio del desempeño

55
Para una discusión más profunda sobre el concepto de desarrollo, ver London 1996.

176
económico y la influencia de las instituciones merecen un punto de vista más

amplio, y hacia el cual se orienta nuestro enfoque. Para ello, el concepto de

desarrollo que más se adecua a nuestros objetivos es el presentado por A. Sen

(1999).

Sen plantea al desarrollo como un proceso de expansión de libertades.

El crecimiento económico puede ser muy importante como medio para expandir

las libertades de los miembros de una sociedad, pero éstas también dependen de

otros determinantes como los arreglos económicos y sociales (por ejemplo,

facilidades para la educación, salud) así como derechos políticos y civiles. Con

esto, Sen se está refiriendo a las instituciones. Ver al desarrollo en términos de

expansión de las libertades sustantivas dirige la atención a los fines que hacen al

desarrollo importante, y no solamente a algunos medios que, eventualmente,

juegan un rol prominente en el proceso.

Desde este enfoque, y con la intención de romper el círculo vicioso

mencionado anteriormente, podríamos preguntarnos cuáles son las instituciones

que aumentan las libertades de las personas. Sin duda, los Planes Jefes de

Hogar, las cuasimonedas, el trabajo informal, el intercambio informal, la

vivienda informal y el crédito informal tienden a atar más que a liberar. Los

Planes sociales crean dependencia de quien los provea, las cuasimonedas no

confieren todos los derechos ni admiten todas las transacciones que el peso.

Lógicamente estas instituciones han solucionado problemas coyunturales, pero

lejos de liberar, restringen.

177
Por lo tanto una buena medida para comenzar a pensar en un cambio

institucional formal que sea beneficioso para todos es pensarlo en términos de

la expansión de libertades.

Conclusiones

En este trabajo se presentaron sintéticamente los principales desarrollos

teóricos de la Nueva Economía Institucional, en cuanto a la definición de

instituciones, el proceso de cambio institucional y la relación instituciones-

desarrollo económico. Luego se interpretó lo ocurrido en Argentina en la última

década como una situación de desequilibrio institucional, seguida de una

demanda por un cambio institucional que fuera mutuamente ventajoso. Esta

demanda fue satisfecha, en parte por el surgimiento de instituciones informales

de manera espontánea, por lo general en grupos chicos que cumplieran los

requisitos necesarios para que se produzca la acción colectiva, o guiados por un

“empresario”, capaz de lidiar con ello, y en parte por el propio Estado, que

suplió las falencias con instituciones que, aunque son legales, no dejan de ser

tan precarias como las informales.

Estas nuevas instituciones pueden interpretarse como cambios

institucionales incrementales; consecuencia del subdesarrollo y que no parecen

poder contribuir a revertirlo. Actualmente si bien la mayoría de las instituciones

precarias generadas en los 90 han desaparecido, ninguna de ella evolucionó

hacia una institución formal con resultados positivos para el Desarrollo. Más

aún, el crédito informal y los planes sociales subsisten, y se encuentran

enquistados en el funcionamiento económico.

178
En caso de que hubiera una voluntad política para efectuar reformas en

las instituciones políticas y económicas que intenten propiciar el desarrollo, un

criterio de análisis interesante es el que se deriva del enfoque de Sen (1999):

buscar instituciones que aumenten las libertades de las personas. En definitiva,

este criterio propiciará el diseño de instituciones cuyas características

responderán a las consideradas como necesarias por los autores citados: serán

las “buenas leyes” de De Soto (1987), que permiten aprovechar las

oportunidades económicas y sociales del país y favorecen la especialización,

garantizarán los derechos de propiedad e impondrán el cumplimiento de los

contratos que Olson (2000) señala como indispensables para la prosperidad y

proporcionarán un sistema eficiente de medición y garantía de los términos de

un intercambio que remarca North (1993).

Bibliografía

Baker, J. L. (2000), Evaluating the Impact of Development Projects on Poverty, A

Handbook for Practitioners, World Bank.

Beccaria, L. y A. Orsatti (1990), “La cuestión salarial en la Argentina. Un balance de

los 70 y 80”, en Anales del 2o Congreso Internacional de Política Social,

Laboral y Previsional, Buenos Aires.

Beccaria, Luis (1991), “Distribución del ingreso en la Argentina: explorando lo

sucedido desde mediados de los setenta”, Desarrollo Económico, Vol. 31, No

123.

Beccaria, Luis. A. (1999) “Un análisis de la estructura distributiva del nuevo régimen

económico”, Enoikos No 15.

179
Becker, G. S. (1981), A Treatise on the Family. Cambridge MA: Harvard University

Press.

Coase, R. H. (1937), “The Nature of the Firm”, Economica, No 4.

De Soto, Hernando (1987), El Otro Sendero, Editorial Sudamericana, Centro

Internacional para el Desarrollo Económico.

Dixit, A. (1996), The Making of Economic Policy: A Transaction-Cost Politics

Perspective, MIT Press.

Esquivada, Gabriela, “Capitalismo para los pobres”, Revista Nueva, 25/03/01.

FIDE, Coyuntura y Desarrollo No 258, Abril de 2000

FIDE, Coyuntura y Desarrollo, Anuario Estadístico XXXII, Enero 1992.

Hardin, R. (1982), Collective action. Washington, D. C., Resources for the Future.

Informe Económico, No 38, Segundo Trimestre de 2001

Lin, J. Y and J. B. Nugent, (1995), “Institutions and Economic Development” en

Beherman J. and T. N. Srinivasan, Handbook of Development Economics, Vol

IIIA, Elsevier.

London, S (1996): Formalización de la Teoría del Desarrollo: un enfoque de sistemas

complejos, Tesis de Magister, UNS.

London, S, Poinsot F y Straguzzi L. (2003): Instituciones y Desempeño Económico:

algunas reflexiones para el caso argentino Anales de la AAEP, Mendoza.

London S. (2007): Instituciones, Sistemas Complejos y la Teoría Económica

Evolucionista, Capítulo 4, de Evolucionismo Económico, instituciones y

sistemas complejos adaptativos, Juan José Jardón Urrieta Editor, pag.87-126.

Editorial Porrúa, México.

Marchini, Jorge, “Economía de Trueque”, Diario Clarín, 5/05/02.

Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Plan Jefas y Jefes de Hogar

Desocupados, Componente Materiales – Tipología 6. Folleto de Difusión.

180
North, D. (1990), Instituciones, cambio institucional y desempeño económico, Fondo

de Cultura Económica.

North, D. y R. P. Thomas (1980), El Nacimiento del Mundo Occidental. Siglo XX.

Madrid.

Olson, M. (1965) The logic of collective action: Public goods and the theory of groups.

Cambridge: Harvard University Press.

Olson, M. (1982) The rise and decline of nations: The political economy of economic

growth, stagflation and social rigidities. New York: Yale University Press.

Olson, M. (2000) Poder y Prosperidad, la superación de las dictaduras comunistas y

capitalistas, Editorial Siglo Veintiuno.

Paula Urien Aldao, “Casas Tomadas”, Revista La Nación, 22/02/98.

Rapoport, Mario y colaboradores (2000), Historia económica, política y social de la

Argentina (1880-2000), Ediciones Macchi.

Ray, Debraj (1998), Development Economics, Princeton University Press.

Rosales, Jorge, “Aporte de 600 millones para el plan jefes de hogar”, Diario La

Nación, 29/01/03.

Saralegui, Rauqel, “Préstamos que dan trabajo”, Diario La Nación 25/05/03.

Sen, Amartya (1999), Development as Freedom, Nueva York.

Spiller, P. y Mariano Tommasi (2000), “El funcionamiento de las instituciones

políticas y las políticas públicas en la Argentina: una aproximación desde la

nueva economía institucional”, Desarrollo Económico, vol. 40, No 159.

Stang, Silvia, “Luces y sombras de los planes sociales”, Diario La Nación, 15/06/03.

Teubal, Miguel,(1999) “Crecimiento y Pobreza: el caso argentino”, Enoikos No15,

Agosto.

Sitios web consultados:

www.tercersector.org.ar/revista/12/trueque.htm

181
www.prosumidoresprensa.com.ar

www.trabajo.gov.ar/planes/sociales/jefes/infoyestad.htm

www.grameenarg.org.ar

www.bcra.gov.ar

182
Rutinas y complejidad de las organizaciones públicas clásicas

Juan José Jardón Urrieta56

Resumen

El presente trabajo se introduce en los fundamentos de las organizaciones bajo una perspectiva
de la teoría micro-económica evolucionista. Las organizaciones se analizan bajo la relación que
hay entre sistemas complejos y rutinas ya que se plantea que la complejidad puede ser
desarticulada a través de una red de rutinas. Además, se parte de la cobertura disipativa que
pueden tener determinadas rutinas en los sistemas y con esto la profundidad en niveles
organizaciones desde la producción hasta la gestión administrativa. Se exploran aspectos de
organizaciones públicas contrastando con las privadas en la educación, salud y recursos
naturales y se concluye que dichas organizaciones públicas pueden bien entenderse analizando
las rutinas y que en esencia se comparten rutinas que hacen que no existan diferencias cruciales
entre organizaciones en su tu tipo.

Palabras clave: Rutinas, sistemas complejos, organizaciones públicas, empresas,


educación, salud.
Clasificación JEL: B5, L31, L32, L33, L89, P0

Profesor titular de tiempo completo de la Facultad de Economía de la UMSNH, Michoacán.


Edifio T, Cd Universitaria, Morelia, Michoacán.
Apartado postal 2-55, CP 58000, México
Tels 443-3167152 y 3261617
jjjardonu@gmail.com

1. Introducción

El análisis de rutinas y capacidades en las organizaciones ha sido el resultado


de las contribuciones y trabajos que han analizado a la empresa.
Eminentemente rutinas y capacidades involucran un análisis evolucionista
pero que en el trayecto de las controversias donde un mar de economistas

56
Profesor investigador de la Facultad de Economía, UMSNH.

183
naufragaron han sentado huella con el afán de consolidar la teoría de la
empresa. Este desarrollo se ha beneficiado de diferentes enfoques donde
algunos de ellos han mejor respondido a preguntas sobre economía industrial
y otros sobre economía del equilibrio.
Los antecedentes de las organizaciones desde la perspectiva
evolucionista no se pueden relacionar directamente con las categorías del
enfoque de coordinación, hoy, en boga. Sin embargo, la discusión que introdujo
Torstein Veblen (Veblen, (1899, Hodgson, 2004)), abarca varios temas de
interés porque al analizar críticamente al marginalismo dejó la duda y el reto, ya
que con su contribución esta corriente de pensar -institucional- mejoraría o se
abandonaría. Pero también, la alternativa Vebleniana de ver a las instituciones
dentro de un enfoque evolucionista fue de hecho el cimiento para analizar a la
organización bajo la dinámica biológica.
Alfred Marshall (Marshall, (1920)), enteradísimo de las discusiones,
provocaron que sus contribuciones no fueran aisladas sino que precisamente
apuntaron en ambas direcciones. Por un lado, el análisis de equilibrio parcial y
con esto la economía industrial se fortaleció enormemente porque se vino a dar
respuesta a la cuestión de industrias y mercados segmentados, en parte separada
de la corriente de equilibrio general y sus resultados ambiciosos de asignación
de recursos y eficiencia. Por otro lado, se deja una teoría no tan desarrollada
que interroga sobre la empresa en su interior y no tanto como una función de
oferta la cual a la postre serviría tanto para el análisis parcial como al general.
Con poco impacto para su época, Frank Knight (Knigth, (1921)) analiza la
empresa introduciendo la diferencia entre riesgo e incertidumbre y su
evolución y la forma como repercute en las organizaciones hasta consolidarse
en sociedades anónimas.57
Las disputas por la hegemonía de las explicaciones entre equilibrio
general y parcial vienen posteriormente, pero ya no tanto mirando al interior de
57
Queda planteado un problema que para el autor es irresoluble, la indeterminación del sistema

debido a que ninguna organización puede contrallevar el moral hazard. También se puede ver a

Alchiam (1950).

184
la empresa sino en torno a mercados e industrias. Tanto Chamberlain (1936),
con su trabajo famoso sobre competencia monopolística como el de Joan
Robinson (1934), y su discusión con competencia imperfecta y el alud de
trabajos alrededor de estos, se situaban ya no para analizar la empresa como
organización sino su ubicación en una discusión de envergadura pues se trataba
de construir paradigmas de la economía. Sin embargo, la discusión se ubicaba
no en la empresa pero sí en la teoría del equilibrio general.
¿Cómo se da el retorno al estudio de la empresa antes del trabajo de
Ronald Coase (Coase, (1937)) si la forma como se -percibía- la empresa no
escapaba de esa tradición fuerte, muy bien establecida de la función de oferta?
La empresa vista como costos de transacción, utilizando el sistema de precios
refleja en mucho la fuerte influencia ya en los años treinta del Siglo XX de
analizar los fenómenos económicos. Son el sistema de precios, los mercados,
las industrias el escenario para analizar a la empresa. Por esto razón, la
genialidad del trabajo de Coase es ubicar a la empresa dentro del sistema de
precios, sin la necesidad de interrogarse a la organización intrínsecamente y de
esta forma fortaleciendo esa tradición ya consolidaba.
En varias contribuciones de Williamson y Demsetz se han analizado el
origen y la forma como se trasmuta los costos de transacción y que tienen como
fondo la idiosincrasia de los individuos. No cabe duda que este planteamiento
trae al escenario del análisis económico el estudio de la empresa en su interior y
con esto, a las organizaciones pero todavía con la lupa con que se va
desarrollando prácticamente en todo el siglo XX. Romper con la tradición
neoclásica de racionalidad, equilibrio, maximización, sólo podría darse
estudiando el carácter evolucionista por donde Veblen lo inició enfrentando a la
corriente marginalista. Las instituciones no podían ubicarse bajo la
racionalidad, la ahistoria sino en el tiempo y en tanto el aprovechamiento
evolucionista proporcionaba bases más sólidas. Esto lo hicieron más tarde
Nelson y Winter (1982) en su seminal obra. La teoría evolucionista de la
empresa se había fortalecido.
Hoy, hay una gran literatura que analiza esta evolución donde se puede

185
referir a varios autores que han destacado en los diferentes temas que ha abierto
y sigue abriendo la teoría económica evolucionista. La relación de
organizaciones y sistemas complejos, sin embargo, es un tema relativamente
nuevo. La complejidad y los sistemas van de la mano; pero como analizar a las
organizaciones con sistemas. Por un lado, los sistemas han evolucionado al
incorporar complejidad y ser parte hoy de adaptaciones complejas. Por otro
lado, las organizaciones y la teoría evolucionista y las que se van generando por
autores que retoman el tema rechazando la función de producción en todo el
siglo XX, son la base para integrar organizaciones con sistemas complejos.
Pero sobretodo logrando la mutación de paradigmas que han generado axiomas
mejorados y nuevos.
Este trabajo comparte la idea de que aprovechamientos teóricos
diferentes pueden ayudar a entender las organizaciones públicas clásicas.
Primeramente se acepta que el desarrollo de las teorías económicas que han
analizado a la empresa privada ha servido en parte para entender varios
aspectos de las organizaciones. En segundo, que las organizaciones presentan
grados de complejidad y que no se renuncia a las propuestas recientes de
sistemas complejos para entender la dinámica de cambio de las organizaciones
y su papel en las industrias y en la estructura de la producción. Tercero que es
el aprovechamiento evolucionista a través de las rutinas el que puede ayudar a
precisar mejor el comportamiento de las organizaciones públicas. Así, por un
lado, se parte de rutinas y capacidades y por otra, se analiza si la organización
como coordinación cabe en las organizaciones públicas clásicas. Es decir, se
trata de analizar que tanto las organizaciones privadas difieren de las públicas
bajo una perspectiva evolucionista. La hipótesis que esta detrás de esto es que
no hay diferencias substanciales ya que son las rutinas las que marcan las
diferencias.
Este trabajo se organiza como sigue. En la siguiente sección se hace un
repaso de las organizaciones como sistemas complejos con la idea de destacar
cual ha sido el factor de la complejidad y como se ha estudiado esta a través de
jerarquías y complejidad. En la sección 3, el trabajo discute varias rutinas que

186
se dan en algunas organizaciones públicas. Trata de ver la diferencia tenue con
respecto a empresas públicas y privadas. En la sección 4 se analiza el
monopolio en algunas empresas. Finamente, se hacen algunas conclusiones.

2. Las organizaciones públicas como sistemas complejos

Las organizaciones pueden modelarse como sistemas complejos adaptativos


(SCA) porque se está implicando su complejidad en el tiempo. No todas las
organizaciones son complejas si se considera el número de agentes y la
interacción entre ellos no abarca a todos.
Los SCA han sido desarrollados por Kauffman (1993), Allen (1994,
2001), Fernández (1994), Foster (2007) entre otros.58 Una idea central está
basada en que no existe un solo y exclusivo objetivo y que una decisión puede
llevar a situaciones más complejas y en muchos de los casos a no previsibles.
Cuando las decisiones de los agentes afectan el ambiente en uno diferente y
nuevo, entonces la situación podría reconocerse como caótica. La cuestión de
la incertidumbre estriba en que se puede hablar de ella pero sin conocerla. Este
es el aspecto del entorno de la firma que se conoce, pero cuando se desconoce
prácticamente se esta en una situación más compleja. Una de las
argumentaciones hechas por Morin (2003) es que el problema ha sido pensar
que no hay caos y entonces cuando ocurre esto, la situación se vuelve compleja.
Pero si desde el principio no hubiera tal predisposición, entonces nos
moveríamos en un mundo complejo y actuaríamos complejamente. En el fondo,
en esto radica lo que se modela con los sistemas complejos y como una
situación diferente a la anterior debido a la interacción de los agentes que a la
luz de lo lineal puede ser caótica, pero a la luz de lo complejo se vuelve normal.

58
El concepto de complejidad ha estado en los análisis desde hace mucho tiempo y Edgar

Morin (Morin (2003)) ha discutido mas la apreciación de pensar complejamente, es decir con

la interacción de muchos agentes, sin la predisposición de normas.

187
Cuando las organizaciones están gobernadas jerárquicamente, la
jerarquía implica una complejidad en las relaciones y por tanto la disposición
del jefe o gerente puede ser importante en la medida en que puede moverse en
situaciones caóticas. Cuando la jerarquía no contempla situaciones
impredecibles, cuando se está acostumbrado a los cambios repetitivos puede
funcionar su predicción y entonces se dan explicaciones y argumentaciones
conductistas y de racionalidad limitada.
Al analizar las interacciones de los agentes, la conexión de sus
decisiones, el como afecta a otros agentes, se puede entonces ver el potencial de
las posibles interacciones. En principio, si los agentes no guardan relación entre
ellos, es posible que no exista un intercambio conectivo y entonces será mas
fácil ver que tanto afecta a otros. Con el enfoque de grafos se puede considerar
el número de agentes que existen y la conexión entre ellos. A nivel de
organización y muy posiblemente de empresa pública no se puede obviar la
jerarquía. Implícitamente se explicaría que la producción no se lleva a cabo sin
una estructura de gobernación y esto sin duda debe conducir a cuestionamientos
sobre la idiosincrasia de la jerarquía. La base de las interacciones puede ser un
agente individual pero también podría ser una célula de individuos o un equipo,
donde las actividades rutinarias están consolidadas. De hecho varios autores
como Williamson, Alchiam y Demsetz han incursionado en el estudio de los
grupos y equipos pero no en la tradición evolucionista.59 El límite de hasta
donde llega la rutina, hasta donde permea un equipo, (pudiendo integrarse por
un agente) o varios, se consensa por los mismos. Desde luego habría casos
donde un equipo comparta determinadas rutinas con un equipo y otras rutinas
con otro. En el fondo va ser una condición importante para denotar la
profundidad de las interacciones. Pero en una organización jerárquica se tendría
que empezar por grupos de agentes que comparten rutinas y trabajan sobre ellas

59
Algunos autores como Williamson (1989,1991) han incursionado en el estudio de los grupos

y las jerarquías. Otro autor es Alchiam y Demsetz (1972) al estudiar diferentes formas de

organizaciones y el problema del remoloneo que da origen a otros aprovechamientos.

188
y sin ellas los agentes no tendrían presencia y no habría conexión con otras
actividades. Entonces, las conexiones en una forma y las rutinas en otra son
inseparables, son parte de lo mismo. Lo que se plantea aquí es que -son las
rutinas las que especifican las conexiones entre los agentes-. Entre mayor
especificada sea la conexión mayor el efecto de la jerarquía en la organización.
En una organización pública (OP) cabría una -unidad hipotética- donde
se darían los acuerdos entre los agentes para llevar a cabo rutinas de trabajo.
Las rutinas en este caso serian institucionalizadas. A este nivel más básico se
destaca la -unidad rutinaria- (UR) como aquella donde no habría más
divisiones internas y en cambio si habrían todas las posibilidades de expansión.
En una estructura jerárquica donde existe un jefe y muchas divisiones, la UR
estaría en el seno de los departamentos. Dependiendo de la organización, la UR
puede ubicarse en una gerencia, en una subgerencia, en una jefatura pero lo que
interesa en demasía es conocer un límite de hasta donde permea, hasta donde
se extiende la rutina, hasta donde opera. O visto de otra forma, a qué nivel, las
rutinas aparecen con –contundencia-, y además, como una forma de
acercamiento a la cuestión del impacto de la emergencia.
El cómo se imponen rutinas de trabajo y cómo los equipos tratan de
imponer rutinas, ha sido un tema de investigación (quizá con otras
connotaciones) empezado por Cyert y March (1963) y Simon (1976). Es
reconocido que hay rutinas en la estructura jerárquica que no están al alcance
del jefe y por tanto las decisiones superiores no necesariamente tendrían el
mismo efecto en comparación a si todas las rutinas estuvieran controladas y/o
administradas. Parte de los análisis se han abocado a estudiar hasta donde la
actividad rutinaria encubierta es benéfica a la organización y en esto parte de la
crítica se ha dirigido a rechazar a que las firmas son quasi-mercados ya que se
argumenta hay rutinas que no se incluyen en los mercados pero que operan con
gran normalidad formal e informalmente.60

60
Dentro de lo formal y lo informal desde luego habría un catálogo de rutinas algunas incluso

para romper rutinas.

189
Si para el jefe la rutina (imaginaria) mas importante es la ganancia, pero
al interior de los equipos hay rutinas que tiene que ver con factores
idiosincrásicos, conductistas; puede ser que las decisiones futuras tendrán
resultados caóticos en la medida de su alejamiento a lo previsto, diferente a lo
que marcaría la rutina de la ganancia. En cambio, en el caso de las rutinas
normalizadas y rutinas -rebeldes, o subterráneas-; es decir fuera del registro y
control y sin que el jefe u otro órgano las observe, adapte o tenga injerencia, el
resultado podría ser mixto, y no necesariamente caótico. Caótico se refiere a un
comportamiento de normal a anormal. Pero situándonos en un comportamiento
que incluya a todos los comportamientos no se tendría que separar lo anormal o
caótico. Esto es lo que trata de modelar los SCA. Foster (2007) hace referencia
a un agrupamiento de los SCA como sistemas dependiendo de una autonomía
ligada a procesos endógenos donde se disipa energía. Dependiendo de la
complejidad de las interacciones de los agentes, aquí se estaría discutiendo los
sistemas complejos de 3 y 4to orden donde hay adquisición de conocimiento y
donde el conocimiento se vuelve interactivo respectivamente.

3. El diseño de los modelos de las organizaciones públicas como sistemas


complejos y las rutinas

En un sistema complejo (SC) se pueden ubicar niveles de interacción entre los


agentes que pueden compartir su especificidad: la rutina. A un nivel más básico,
las conexiones de la UR pueden ser las mismas que a niveles más altos. A nivel
de jefatura, las rutinas pueden ser las mismas que a nivel de gerencia o
dirección. Esto hace que la conectividad tenga gran influencia sobre el sistema
tanto para cambiarlo como para preservarlo. Cuando la rutina se consolida, se
institucionaliza su influencia, permea todo el sistema y esto permite analizar
más el efecto de la emergencia. Desde luego que habrá conexiones especificas
sólo en determinados niveles y entonces esto denote cierta diferenciación entre
las OP.

190
Rutinas bien establecidas

Consejo de administración y órganos colegiados. Se puede decir que una


característica de la OP es la de acudir a las instancias de consejos u órganos
para la toma de decisiones. Es una rutina bien consolidada. A diferencia de la
empresa privada (Epri) la empresa pública (Ep) su dirección (o agencia) puede
tener más autonomía en periodos medios. La jerarquía en la OP adquiere
formas diferentes y sin influencia sobre lo que ocurriría en las empresas
públicas y privadas. Las diferencias entre las empresas puede en verdad
obedecer a circunstancias particulares y en algunos casos la gobernación en
algunas Ep a determinado nivel puede implicar mayor jerarquía que la Epri.
Los incentivos por su parte pueden ser diferentes en ambas. En la OP el
prestigio de la institución y la adecuación de intereses particulares con los de la
organización hacen que la remuneración sea un incentivo relativo. Los
incentivos van por el lado de conocer que se forma parte de un equipo que
contribuye a algo público y de beneficio social, que es de la pertenencia de un
conocimiento científico, que proporciona prestigio a la institución donde se
trabaja y esto con lleva a otros prestigios que en muchos casos pueden ir en
contra de acuerdos y capitales políticos. En efecto, de acuerdo con varios
estudios en EUA muchas de las personas eligen trabajar en un organismo
público por cuestión de valores y no por motivaciones utilitaristas e ingresos
(Bozeman, (1998)). Desde la apreciación evolucionista la cuestión radicaría en
analizar los hábitos y las rutinas y sobretodo la herencia y los procesos de
selección. En especial el aspecto del vehículo para copiar los fenotipos puede
adquirir gran relevancia para explicar los intereses particulares.
En la Epri, la mayoría de las veces, el status de director implica grados de
control que se refleja en formas diferentes desde la imagen hasta el mando.
También está asociado a salarios altos que en la visión moderna de la
agencia se ve como recompensa. En muy pocos casos, directores de rango
alto, el prestigio se asocia a salarios medios. Casi no se puede disociar el

191
prestigio con el status. En la teoría moderna de la empresa y la información
asimétrica, el principal y el agente dan cuenta de esto. Sin embargo, no se
puede dar respuesta con este enfoque a situaciones cuando ni el prestigio ni
el status explican una institución saludable y con ética como es el caso de
algunas empresas públicas u organismos públicos y ONGs.

A partir de la dirección y del papel del gerente, las similitudes entre


organizaciones públicas y privadas pueden ser más evidentes. Sin embargo, la
gran diferencia estriba en las rutinas que transitan dentro y fuera de la
institución a nivel de célula o equipo de trabajo. En este sentido, entre más
lazos externos tenga una organización privada o pública, más dinámica será su
estructura rutinaria.
La teoría de la agencia ha tenido un desarrollo para el diseño de los
incentivos en la Epriv pero este aprovechamiento no necesariamente puede ser
un insumo o una analogía para un aprovechamiento de rutinas. Parte importante
de estas diferencias obedecen a la concepciones distintas de empresa como
coordinación de conocimiento y con esto la coordinación de rutinas incluyendo
en sí mismo la rutina de coordinación; frente a ver a la empresa como una
entidad que resuelve problemas (Fransman (1998)). En este sentido, una parte
de lo que sería un programa de investigación para entender la coordinación de
rutinas y el conocimiento implícito puede retomar algunos aspectos de la
agencia y el principal y a partir de ahí involucrar al aprovechamiento de rutinas.
Los resultados son diferentes ya que el mismo proceso de identificar las rutinas
hace que se profundice en el entendimiento del conocimiento de las
organizaciones, lo cual implica ir más al fondo de las OP, sobretodo si las
rutinas implican un conocimiento tácito. De la misma manera se podría ver
otros aprovechamientos e incorporar las reglas. Tal es el caso de algunas
aplicaciones de la teoría de juegos como tema novedoso para decisiones como
rutinas pero guardando mesura sobre la no operabilidad de los objetivos y las
“optimizaciones” que poco tienen que ver.
Las decisiones en colectivo son lo de antaño, lo cual le da una gran
ventaja al aprovechamiento de rutinas ya que involucra acuerdos que cuando

192
son muy extendidos, inter-organizacional como intra-organizacional son
potencia institucional. En organizaciones como sindicatos son una práctica
común, y lo mismo que la asamblea de socios o los consejos donde se votan por
los representantes. Sin embargo en los primeros su vigencia y fuerza se ha
disminuido entre otras razones porque se han dado otras rutinas paralelas que
han beneficiado a las partes.

Estructura de la jerarquía

Un aspecto central es que el conocimiento y coordinación de las


empresas está depositado en las rutinas. Los cambios en el
conocimiento implican cambio de rutinas y los cambios en estas
implican ajustes que vuelven complejo las nuevas rutinas. La
complejidad es la dinámica de las rutinas.
La jerarquía en las organizaciones se da a través de las rutinas que
permean la organización. Sin embargo, puede ser que la jerarquía sea visible y
oculta. Cuando es oculta, el control formal de la organización no corresponde a
la realidad ya que habrá rutinas desconocidas que no pueden monitorearse. Esto
puede ocurrir en la mayoría de los casos, pero la diferencia se da en la
importancia de las rutinas que no son cubiertas por la jerarquía reconocida y
que tienen un peso en la idiosincrasia de la organización.
La jerarquía también puede verse con respecto al entorno de la
organización. Para una organización, el exterior puede ser el entorno
económico, el social, político, tecnológico, cultural etc. La jerarquía está en
relación con el exterior. Sólo que la organización sea para si misma, la
estructura jerárquica puede aislarse del exterior y es así como se ha interpretado
la ubicación de la -estrategia- en los enfoques de administración y negocios.
Pero también es común encontrar en el análisis económico elaboraciones
teóricas donde la gobernación de las empresas está referida por su relación con
la industria a que pertenece, el grupo tecnológico, como por otras empresas
donde se usa el sistema de precios, inclusive dentro del mismo grupo a través

193
de precios de transferencia.
En los procesos de producción de bienes intermedio y final, no solo hay
interrelaciones entre los grupos industriales y las firmas sino que el grado de
negociación varía sobretodo si el consumidor ya no incorpora más valor
agregado. Cuando se trata de procesos de productos intermedios las rutinas que
se dan en las empresas adquieren especial relevancia. Es decir, cuando las
rutinas trascienden el exterior de las empresas ya sea en la industria, en el grupo
tecnológico, o con otras empresas. El valor agregado que se pueda aumentar
puede tener relevancia si con todo esto desencadena incrementos de escala
crecientes. En este caso, las rutinas que trascienden el exterior, la jerarquía de la
organización juega un papel importante que denotar. En otras palabras, cuando
ocurren cambios importantes en la producción, cuando está de por medio una
nueva forma de producir, un nuevo producto, un proceso, este puede fracasar o
tener éxito y en este trance las rutinas que intervienen, y que se generan juegan
un papel trascendente. Sin embargo, las rutinas pueden inclusive inducir
productos o procesos malos, regulares o buenos pero no los óptimos en el
sentido de la economía convencional. Es decir, no todo los que esta a
disposición del consumo es lo óptimo para desfortuna de la –racionalidad-; mas
bien, no se sabe que tanto de lo mejor hay. Los ejemplos pueden abundar y
Arthur (1994) ha ilustrado esto en forma pionera y brillante.61 En este sentido
los programas de investigación que retomen las rutinas que se relacionan con el
entorno de la empresa, con la industria a que pertenece, el grupo tecnológico de
que se trate, las empresas de la misma industria y de otras industrias y servicios
implican estudios sobre niveles de mando en la estructura de la jerarquía, la
fuerza de la relación y conexión entre los agentes, la esquematización de la
rutinas de estas conexiones, las relaciones entre células de rutinas. Lazaric y
Raybaut (2005) retoman la cuestión de las conexiones por su adyacenticidad
en el modelo y plantea el problema de rutinas formalizadas.

61
Véase también Davis (1985, 1993) y Cowan y Hulten (2000) donde se analizan casos

asociados al vehículo eléctrico.

194
Algunos aspectos de organizaciones públicas

Ejemplos de organizaciones públicas son servicios de salud y hospitales,


universidades públicas, empresas públicas de producción, servicios de
seguridad, cuerpos policíacos etc. En organizaciones de servicios educativos,
las rutinas adquieren relevancia si con ellas se representa la permeabilidad en
el sistema. La rutina de tomar decisiones colegiadamente en los consejos
internos con procedimientos establecidos es una característica. Por lo regular
esta rutina permea todo el sistema educativo de una universidad y es la base
para la planeación al mismo tiempo de crear las condiciones para la
generación de potenciales rutinas e instituciones. Desde luego puede haber
otras rutinas características de las unidades de trabajo más pequeñas. En las
academias, la rutina por excelencia puede ser el trabajo libre e independiente.
Prácticamente no existirían academias si no existieran estas rutinas y buena
parte de su funcionamiento de las academias tiene que ver con la
permanencia, penetración y permeabilidad de este tipo de rutina las cuales en
muchos casos no son visibles o no están en los estatutos. Estas rutinas son la
conexión de los agentes y pueden integrar a varios de ellos en las academias.
Los esfuerzos que se han dado por materializar a los grupos no siempre han
tenido éxito porque omiten la conexión entre los agentes o sea omiten la
rutinas. Así, un departamento de economía o de política económica en
términos administrativos puede tener sentido pero no va a contener a todas las
rutinas que el jefe encargado desearía. En ese sentido es característico que la
dirección dé por sentado la institucionalidad de las academias. Esto no
necesariamente ocurre en una universidad privada donde las academias se
dan en forma más tenue, y sí en cambio se dan las áreas de conocimiento y
disciplinas.
Existe el objetivo de ganancia u otro equivalente relacionado con algún
interés de grupo, clase o status etc. y la organización jerárquica donde el jefe
puede tener mas relevancia cuando las conexiones son predecibles pero no tanto
cuando no tiene una forma de administrar las rutinas rebeldes y subterráneas o
cuando el jefe ya no conduce. Para algunos, el jefe debe poseer liderazgo y ser

195
brillante (Witt, 1998). En las universidades públicas, este objetivo se combina
con otras instituciones de gobierno y por tanto la rutina de ganancia no tiene
sentido. Lo que se da en ambas organizaciones de enseñanza, públicas y
privadas es “el mantenimiento de su trayectoria educativa”; la DPT
62
educativa. En cualquiera de los casos la personalidad del jefe es importante y
el campo donde se desenvuelve cada uno, el ámbito de acción y las habilidades
son diferentes.
La diferencia entre academias y áreas de conocimiento son ejemplos
para distinguir las rutinas y conexiones que implican conocimiento tácito entre
los agentes. Atrás de esto está una cuestión ontológica del conocimiento a
diferencia del área que puede implicar rutinas conocidas y establecidas y
manualizadas. Un ISO en la educación necesariamente tendrá que ver con las
áreas de conocimiento y en menor medida podrá absorber el conocimiento
ontológico que puede estar en las academias donde los agentes imponen
conocimiento tácito. Esto está prácticamente en la naturaleza del investigador y
con ellos en las rutinas del agente investigador. La dinámica de las rutinas no se
desasocia de la articulación del conocimiento y en este sentido un ISO debe no
ser estático. Lazaric y Denos (2003), han incursionado y discutido este aspecto
de las rutinas y su dinámica cambiante y la articulación del conocimiento.
En los servicios hospitalarios públicos y privados no es tan clara la
trayectoria de salud (y la DPT de salud) como en las universidades públicas;
aunque sí es mucho mas clara la rutina de lucro en los privados sobretodo si
se compara con las organizaciones privadas de educación incluso
considerando países. Cuando la educación es para el futuro, las rutinas en las
OP son fundamentales, mientras que las mismas rutinas en lo privado no lo

62
En otros trabajos me he referido a la dinámica para mantener la trayectoria (DPT) como la

base para entender a la organización desde un enfoque evolucionista donde se pueden

interpretar objetivos cambiantes como mantenerse en el negocio, obtener lo mínimo

indispensable para sobrevivir, crecer, investigar, etc. pero en torno a las rutinas para mantenerse

en la trayectoria dictada por axiomas estables en un tiempo determinado.

196
son. Así, las rutinas que hagan coincidir necesidades de enseñanza con la
estructura organizativa interna en el corto plazo darán a la organización
privada cierta ventaja sobre las que no lo hacen. Sin embargo, la salud es
para hoy ya que para el futuro no tendría caso para la mayoría de la
población dado el riesgo que se asumiría. Esto es intrínseco a la medicina
alópata e intensiva en capital. Es diferente a otro tipo de medicina
(tecnología) como la preventiva la cual la variedad puede ser mayor ya que
puede potenciar prácticamente la medicina tradicional de la historia animal
y regional pues además le favorece el conocimiento institucionalizado quasi-
libre y sin costo. En esta última, la costumbre por la preferencia por el
tiempo no es tan importante porque esta medicina esta con mayor intensidad
relacionada con el futuro.

Podría discutirse las similitudes entre OPriv en educación y salud por un


lado y las similitudes por actividad por el otro. En el primer caso, a pesar de ser
ambas servicios, las diferencias entre rutinas no son menores. En la segunda,
responden a lo ya anteriormente planteado: el grado de elaboración de las
rutinas que buscan la ganancia y el lucro. El riesgo de fallo en un servicio de
salud impone restricciones y acota la rutina de ganancia aunque la combina con
otras. Esta es una gran diferencia con respecto a otras organizaciones.
Asimismo, hay en lo público a nivel celular (o equipo) una serie de rutinas que
se comparten con los servicio de salud privado. Sobretodo cuando ciertas
actividades de -control- rutinizadas son cruciales para que los pacientes sigan
un tratamiento con éxito. Así, las rutinas de control son una gran diferencia para
cualquier servicio de salud. Este tipo de rutinas permean todo los servicios de
salud en una forma contundente. En ellas descansa el éxito o fracaso de forma
mas tajante que en otros servicios. Tómese como ejemplo los casos de las
rutinas de control en un hospital desde que se llega hasta que sale el paciente, la
preparación de una operación, la misma operación quirúrgica, los tratamientos y

197
la post-operación.63
Los servicios de salud no están aislados de influencia rutinaria de otras
rutinas con mayor contundencia. La I&D en la medicina marca de hecho el
tratamiento de las enfermedades desde la aplicación de desarrollos de medicinas
hasta la utilización de equipo para su tratamiento. Entonces, las rutinas en los
centros hospitalarios están dominados por otras rutinas que provienen de la
emergencia de nuevas rutinas nacidas en la industria de aparatos y equipo de la
metal mecánica, electrónica, informática, la nanotecnología, la no muy lejana
medicina genoma que desatará cambios radicales y la tradicionalmente
generada en la industria y laboratorios de medicinas.
En las empresas de extracción de recursos naturales y producción de
materias primas, las rutinas que implican indirectamente la soberanía tuvieron
gran hegemonía y a la postre se han creado otras rutinas que refuerzan
trayectorias tecnológicas que permiten la permeabilidad del sistema de
producción. En la medida en que las trayectorias permean el sistema, la Ep
cobra vigencia. Esto podría ocurrir también con la empresa privada pero debido
a que no todas son contundentes en el sentido de que no tienen gran conexión
con otros sectores industriales y la economía en su conjunto, las rutinas para
fortalecer su trayectoria tecnológica no tienen gran permeabilidad y en
consecuencia menor impacto y la substitución puede ser menos tortuosa. Lo
anterior puede ir aparejada por el escaso control de ciertas rutinas o bien, ya sea
por la información limitada o por la visión desdibujada del empresario y
dependiendo de la fase del ciclo de producción, el riesgo es variable. Cuando el
horizonte se esclarece, una parte del ciclo a fin a la actividad industrial o de
servicio de la empresa puede entonces tornarse en un objetivo rutinario.

4. Monopolio, empresas y jerarquía

63
Lo mismo podría decirse de las rutinas de control en la producción de energía eléctrica en

plantas núcleo-eléctricas donde han tenido un desarrollo fundamental para mitigar el riesgo

asociado a la conversión.

198
La simplificación de una industria ha tendido a delimitar el riesgo asociado en
la medida de que el empresario puede tener mas claridad de la totalidad del
negocio en primer instancia y las conexiones de la empresa con otras empresas
en diferentes industrias y grupos tecnológicos. Los casos de monopolio natural
han sido por lo regular complejos entre otras razones porque implican no sólo
tamaños más grandes sino también diferentes grupos tecnológicos e incluso
involucrando ramas industriales distintas. Cuando el monopolio natural es
simplificado por razones tecnológicas u organizacionales, el riesgo disminuye y
se vuelve accesible a la capacidad de riesgo del empresario. Esto en el fondo ha
ocurrido en los ultimas décadas; por una parte, se han creado rutinas que han
facilitado la reducción de la complejidad de determinadas industrias, y por la
otra, el empresario tiene ahora accesos a medios que lo vuelven mas
fácilmente avisado, conoce mas sus rutinas y las de su equipo, y en algunos
casos ha incrementado su visión a través de nuevas tecnologías con garantía de
vigencia que han servido para disminuir los efectos de la racionalidad limitada
y excesivo oportunismo de los agentes. Sin embargo, lo que para una empresa
privada el manejarse en toda una industria implicaba demasiada complejidad
(dada el desconocimiento de rutinas) para una empresa pública podría
interpretarse como un manejo más natural, dado que la complejidad estaba
sujeta a mayores prácticas conocidas y de control del mismo sector. Claro está,
eran diferentes rutinas ya que ni la empresa pública se manejaba con la rutina
de lucro o de sobrevivencia ni la empresa privada se movía en toda la industria.
En los modelos donde sólo se establecía la rutina de lucro impedía visualizar el
desarrollo de otras rutinas. No obstante no habría una definición sobre otros
aspectos como tecnológicos financieros que seguramente implicarían
desarrollos distintos.
En las empresas públicas de electricidad, donde en muchos países la
consolidación de las rutinas de la industria se asociaba a que prácticamente
empresas de electricidad tenían un control de la complejidad del sector, lo cual
era imposible de trasladarlo a empresa privadas sin antes crear otras rutinas que

199
sirvieran de mecanismo para facilitar su manejo y administración. En el fondo,
lo que está en discusión es la hegemonía de rutinas al interior de las empresas,
las cuales no obedecen a mandos de gerencia sino que son más autónomas pues
suponen un componente tácito.
Cuando las rutinas de la Ep son fuertes, el costo de sustituirlas por otras
rutinas puede ser alto ya que no sólo implica un periodo de gestación largo sino
también costos asociados a la infraestructura física y organizativa para
preservar las anteriores rutinas ya que su exterminio resulta prácticamente
imposible y en cambio sí se reproducen rutinas para la cohabitación.
La trayectoria tecnológica de la Ep son un conjunto de rutinas. Podría
señalarse que la Ep trata de preservar su trayectoria, DPT y al hacerlo
incrementa su accesibilidad a otras industrias. La gran trayectoria que se ha
observado en la industria de electricidad en cualquier país ha sido el dominio de
un grupo interactivo de tecnologías a nivel de generación que ha promovido la
RED eléctrica y con esto el proceso de -transmisión-. La consolidación de estos
dos han sido el obstáculo para un recambio tecnológico y se ha consolidado
debido a que al interior de la empresas, las rutinas dominantes han sido la
potencia y la velocidad especifica como variables dominantes de la industria
(Jardón, (2001)). Las tecnologías de generación como la de ciclo termal y ciclo
combinado han implicado escalas de tamaño que han aumentado el desarrollo
de la transmisión (con características de alta especificidad de capital). La
conversión de la empresa de electricidad está en función de reinventar su
trayectoria tecnológica a manera de un centro eje de control para dominar la
industria y el consumo. En esto, la transmisión juega un papel doble, tanto
porque sigue presente en el control de electricidad de alta potencia pero a la vez
su transformación para dar acceso a electricidad de baja potencia con energía
renovable se lo impide. La emergencia de una organización económica nueva
pública o privada que haga posible la combinación de alta y baja potencia
espacialmente es el futuro de un centro de control para un bienestar mayor. La
DPT enfrenta una colección de presiones que pueden representarse por factores
y variables latentes para consolidarse en las industrias y mercados de productos

200
intermedios y finales.

5. Conclusiones

En el transcurso del presente trabajo no se introdujo una definición de


organización ni empresa. Esto se dejó al campo del dominio de las rutinas y las
capacidades. En el fondo se pudo iniciar a partir de Ep o una Epriv y de ahí
llegar a un concepto más general de organización. Pero también pudo ser lo
contrario. Lo que se quiere mostrar es que las organizaciones son rutinas y esto
es lo que está en la base del análisis no importando la connotación público o
privado.
De la misma manera se habla de organizaciones sin llegar a empresas.
Esto cabe también en la concepción de rutinas. Otro aspecto a notar es que la
especificación de las conexiones forman las rutinas.

Referencias bibliográficas

Alchiam, A.,(1959) “Uncertanily, Evolution and Economic Theory”, Journal of


Political Economy, núm. 58, pp. 211-21. (Reimpreso en O. Williamson
(ed.), Industrial Organization, Cheltenham, Edgar Edward, 1990).
Alchiam, A. y H. Demsetz, (1973), “Production, Information Costs, and
Economic Organization” The American Economic Review, núm. 62,
pp.777-795.
Allen, P.A, (1994), “Evolutionary Complex Systems: Models of Technology
Change”, en L. Leydesdorff y P. Van den Besselaar (ed.), Evolutionary
Economics and Chaos Theory, Londres, Pinter Publishers.
Allen, P.M.,(2001), “Knowledge, Ignorance and the Evolution of Complex

201
System”, en J. Foster y J.S. Metcalfe (ed.), Frontier of Evolutionary
Economics: Competition, Sel-Organization and Innovation Policy,
Cheltenham, Edward Elgar.
Arthur, W.B.,(1994), Increasing Returns and Path Dependence in the
Economy, Ann Arbor, Michigan.
Bertalanffy, L., (1976), Teoría General de los Sistemas, México, FCE.
Bozeman, B.C., (1998), Todas las Organizaciones son Públicas, México, FCE.
Chamberlain E.,(1936), Theory of Monopolistic Competition, Cambridge
Massachussets, Harvard University Press.
Coase R., (1937), “The Nature of the Firm”, Economica, 4, pags: 386-405,
Cowan R. y Hulten S., (2000), Electric Vehicles (editores), Inglaterra, Ashgate
Publishing Company.
Cyert R. y March J., (1963), A Behavioral Theory of the Firm, New Jersey,
Prentice Hall.
Davis P., (1985),“CLIO and the economics of QWERTY”, American Economic
Review,
75(2), Mayo.
Davis P., (1993), “Path dependence and predictability in dynamic systems with
local
network externalities: a paradigm for economics”, en D. Foray y C. Freman
(ed),
Technology and the Wealth of Nations, Londres, F. Pinter Publishers.
Fernández D. F. (1994), La Economía de la Complejidad, Madrid,
McGrawHill.
Foster, J., (2007), “De los sistemas simples a los complejos en la teoría
económica”
Fransman M (1998), “Information, Knowledge, Vision and Theories of the
Firm”, en
G. Dosi, D. Teece y J. Chytry (ed), Organization and Competitiveness, Oxford,
OUP.
Hodgson G.,(2004), The Evolution of Institutional Economics, Routledge,

202
Londres.
Kauffman S.A.,(1993), The Origins of Order: Sel-Organization and Selection
in
Evolution, New York, OUP.
Knigth F (1921), Risk, Uncertainly and Profit, NY, Houghton Mifflin,
(Reimpreso
por Kelley y Millman, 1957).
Jardón U J. (2001),“Technical change and industrial structure: an industrial
tree approach”,
Documento de trabajo, México
Lazaric N. Raybaut A.,(2005), “Knowledge, hierarchy and the selection of
routines: an
interpretative model with group interactions”, Journal of Evolutionary
Economics, Num 5, pags 393-421
Lazaric N. y Denis B.,(2003), “How and why routines change: some lessons
from
articulation of knowledge with ISO9002 implementation in the food
industry”, Economies et Societes, Serie Dynamique Technologique et
Organization, Num 6, pags: 585-611
Marshall A., (1946), Principles of Economics, Londres, Macmillan, 1920,
(Reimpreso, Londres, Macmillan).
Morin E., (2003), Introducción al pensamiento complejo, Barcelona, Gedisa.
Nelson R.R. y Winter S.G.,(1982), An Evolutionary Theory of Economic
Change,
Cambridge, Massachussets, Harvard University Press.
Robinson J., (1934), The Economics of Imperfect Competition, Londres,
Macmillan. (Impreso en castellano: La economía de la competencia
imperfecta, Barcelona, Martínez Roca, 1973)
Simon H., (1976), Administrative Behaviour, N Y, The Free Press.
Veblen T., (1963), The Theory of Leisure Class, NY, Macmillan, 1899.
(Impreso en español, La teoría de la clase ociosa, México, FCE.
Williamson O.E., (1989), Las Instituciones Económicas del Capitalismo,
203
México, FCE.
Williamson O. E., (1991), Mercados y Jerarquías. México, FCE.
Witt U., (1998),“Imagination and leadership: the neglected dimensions of the
evolutionary
theory of the firm”, Journal of Economic Behaviour and Organization,
Num 35, pags:161:177

204
Poder de voto y valor de Shapley:

Una revisión teórica - práctica aplicada al

Congreso de la Unión de México

Rodrigo Gómez Monge64

Israel Hernandez Torres65

“Nada resulta más sorprendente para el que examina los asuntos humanos con

mirada filosófica que la facilidad con que la mayoría es gobernada por la

minoría”

David Hume

Resumen

El presente artículo busca analizar las relaciones de poder que se

establecen entre las diferentes fracciones parlamentarias que integran el

Congreso de la Unión de México (Cámara de Diputados y Cámara de

Senadores). Se utilizan dos conceptos básicos: el poder de voto y el valor

de Shapley. La estructura argumentativa de la investigación será una

64Profesor e Investigador Asociado “A” de la Facultad de Economía “Vasco de


Quiroga”, estudió la Maestría en Administración y la especialidad en Finanzas en el
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y actualmente
cursa el Doctorado en Economía Aplicada en la Universidad de Santiago de
Compostela, su correo electrónico es: rmonge@umich.mx.
65 Profesor e Investigador Asociado “C” de la Facultad de Economía “Vasco de Quiroga”,
estudió la Maestría en Política Pública en el Centro de Investigación y Docencia Económica
(CIDE) y actualmente cursa el Doctorado en Economía Aplicada en la Universidad de
Santiago de Compostela, su correo electrónico es: israelht2003@yahoo.com.mx.

205
primera parte con los conceptos elementales de teoría de juegos,

continuaremos con el análisis de la medida clásica de la relación entre

las fracciones: el poder de voto, en el tercer apartado se verá la

propuesta de la teoría de juegos a este problema: el valor de Shapley,

proseguiremos con una comparación entre ambas medidas y,

finalmente, presentaremos las principales conclusiones que se derivan

de este análisis.

Palabras principales

Cámara de Diputados, Cámara de Senadores, juegos cooperativos,

juegos no cooperativos, núcleo, poder de voto, teoría de juegos, valor de

Shapley.

I. Palabras preliminares sobre teoría de juegos.

Por principio de cuentas, trataremos de definir lo que es la teoría de

juegos. La podríamos especificar como “el estudio del comportamiento

estratégico cuando dos o más individuos interactúan y cada decisión

individual resulta de lo que él espera que los otros hagan. Es decir, ¿qué

debemos esperar que suceda a partir de las interacciones entre

individuos?” (Monsalve, 2003: 138).

De igual forma, las dos principales estructuras que se utilizan para

tratar de explicar las diferentes interacciones entre los individuos son las

siguientes:

206
1. “La primera es la teoría de juegos no cooperativos, en la que,

básicamente, tenemos un conjunto de jugadores, cada uno con

estrategias a su disposición y unas asignaciones de pagos que

reciben por llevar a cabo tales estrategias.

“La característica “no cooperativa” está en la manera de cómo

eligen y en lo que saben de los otros jugadores cuando

seleccionan. En general, se supone que los individuos toman sus

decisiones independientemente unos de otros aunque conociendo

a sus oponentes y las posibles estrategias que estos tienen a su

disposición. Es decir, son individuos egoístas pero que tratan de

predecir lo que los otros agentes harán para obrar entonces en

conveniencia propia.

“En esta estructura de análisis los agentes no alcanzan algún

nivel de cooperación.

2. “La segunda estructura fundamental es la teoría de juegos

cooperativos o coalicionales. Aquí tenemos a los mismos agentes

egoístas, pero ahora se asume que, si pueden obtener algún

beneficio de la cooperación, no dudarán en formar coaliciones

que son creíbles.66

66Por supuesto, bajo una estructura como la de juegos no cooperativos, un acuerdo de


cooperación puede no ser la “solución”, de manera que los agentes deben tener una
estructura de información diferente si queremos un comportamiento acorde.

207
“En una estructura cooperativa tenemos el mismo conjunto de

jugadores egoístas, solo que ahora tienen información sobre cierta

valoración a priori de las coaliciones. Es decir, se reconoce cuáles

coaliciones son las más “valiosas” y cuáles las “menos valiosas”.”

(Monsalve, 2003: 138-141).

Ahora, ya que contamos con las definiciones sobre los conceptos

principales de teoría de juegos y las estructuras más utilizadas para

representarlo, existen dos conceptos fundamentales relacionados con los

juegos cooperativos y que resultan esenciales para comenzar con el

análisis de la presente investigación. Los conceptos a que nos referimos

son el núcleo y el valor de Shapley.

“El núcleo es un subconjunto del conjunto de imputaciones67 del juego,

siendo una imputación una división de v( N ) entre los jugadores tal que

ningún jugador i recibe menos de la cantidad v(i ) , la cantidad que

puede garantizar por sí mismo.” (Méndez, 2006: 3).

De igual forma, el valor de Shapley es “una asignación que sea un

compromiso sincero para los jugadores.” (Méndez, 2006: 6).

El valor de Shapley presenta cuatro propiedades fundamentales:

67 Las imputaciones del juego v son asignaciones de


v( N ) a los jugadores que
satisfacen una condición de racionalidad individual. El núcleo es el conjunto de
imputaciones que cumple, además, una condición de racionalidad coalicional.

208
1. “Eficiencia (EFF).  cumple EFF si, para todo v  G( N ) ,

 iN
i (v)  v( N )
, es decir que  debe asignar v( N ) a los

jugadores.

2. “La propiedad del jugador nulo (NPP).  satisface NPP si, para

cada v  G( N ) y cada jugador nulo i  N , i (v)  0 . Significa que

los jugadores que no generan beneficio alguno, no deberían

recibir algo.

3. “Anonimato (AN).  satisface AN si, para cada v  G( N ) y cada

i j  N , jugadores intercambiables en v , se verifica que

i (v)   j (v)
. Esta propiedad requiere que  trate igual a los

jugadores con las mismas posibilidades.

4. “Aditividad (ADD).  satisface ADD si, para cada v w  G( N ) , se

verifica que  (v  w)   (v)   (w) . Esta característica es una

condición técnica. No está, como las otras tres, estrictamente

relacionada con alguna idea de equidad.” (Méndez, 2006: 7).

Finalmente, el teorema que expresa al valor de Shapley es el siguiente:

n
“Existe un valor único   G( N )  R que satisface EFF, NPP, AN y

ADD. Este valor, que se llama valor Shapley, viene dado por:

s(n  s  1)
 i (v )  
SN ‚ {i} n
(v( S  {i})  v( S ))

209
para todo v  G( N ) y todo i  N , denotando s la cardinalidad de

S .”(Méndez, 2006: 7).

II. Análisis del poder de voto.

Después de otorgar el marco teórico y referencial de los principales

conceptos de teoría de juegos, comenzaremos con la primera parte de la

investigación.

La definición del poder de voto en el Congreso de la Unión de México

viene dado por la parte proporcional con que cuenta cada uno de los

partidos a partir del número de diputados adscritos a cada fracción

parlamentaria. De esta manera tenemos:

PPV = (Xdfp/Xdt)*100

En donde:

PPV = Porcentaje de Poder de Voto.

Xdfp = Diputados integrantes de cada fracción parlamentaria (Partido

Acción Nacional (PAN), Partido de la Revolución Democrática (PRD),

Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Partidos Minoritarios

(PM)).

Xdt = Diputados totales = Xdfp.

210
1. La Cámara de Diputados en los periodos

comprendidos entre 1988/200968.

El sustento legal del cual parte la elección de los miembros de la Cámara

de Diputados se basa en lo siguiente:

“Artículo 52.- La Cámara de Diputados estará integrada por 300

Diputados electos según el principio de votación mayoritaria relativa,

mediante el sistema de distritos electorales uninominales, y 200

Diputados que serán electos según el principio de representación

proporcional, mediante el Sistema de Listas Regionales, votadas en

circunscripciones plurinominales”. (Constitución Política de los Estados

Unidos Mexicanos, 2006: 44).

A partir de lo anterior la mayoría simple en la Cámara de Diputados se

lograría con 251 diputados en coalición.

De la misma manera, la mayoría calificada se lograría con 376 diputados

en coalición.

Para el caso de la presente investigación, solo se considerará lo referente

a la mayoría simple.

68El periodo 1988/2009 se seleccionó dado que es en el lapso que la composición de la


Cámara de Diputados se estabilizó. Es decir, a partir de 1988 la composición de la
Cámara es de 500 diputados, 300 por el principio de mayoría relativa y 200 por el
principio de representación proporcional.

211
Tabla 1
Composición de la Cámara de Diputados
Escaños
Partido/Coalición 1988/ 1991/ 1994/ 1997/ 2000/ 2003/ 2006/
1991 1994 1997 2000 2003 2006 2009
Partido Acción Nacional (PAN) 101 89 119 122 207 151 206
Partido de la Revolución Democrática (PRD) 24 41 71 125 52 97 126
Partido Revolucionario Institucional (PRI) 260 320 300 239 211 224 105
Partidos Minoritarios 115 50 10 14 30 28 63
Total 500 500 500 500 500 500 500
Fuente: Sitio de internet: http://www.congresogto.gob.mx/instituto/apuntesL/16sistemasE.pdf, fecha de consulta: 19 de febrero de
2007.

Tabla 2
Poder de voto en la Cámara de Diputados
Concentrado
Periodo 1988/2009

Partido/C Partido de la
Partido
oalición Partido Acción Revolución Partidos
Revolucionario Total
Nacional (PAN) Democrática Minoritarios
Año Institucional (PRI)
(PRD)
1988/1991 20.20% 4.80% 52.00% 23.00% 100.00%
1991/1994 17.80% 8.20% 64.00% 10.00% 100.00%
1994/1997 23.80% 14.20% 60.00% 2.00% 100.00%
1997/2000 24.40% 25.00% 47.80% 2.80% 100.00%
2000/2003 41.40% 10.40% 42.20% 6.00% 100.00%
2003/2006 30.20% 19.40% 44.80% 5.60% 100.00%
2006/2009 41.20% 25.20% 21.00% 12.60% 100.00%
Fuente: Elaboración propia.

De lo anterior podemos identificar los siguientes comportamientos, a

partir del poder de voto de los partidos políticos en el periodo 1988 –

2009:

o El Partido Acción Nacional (PAN) ha incrementado su poder de

voto en el lapso referido, presentando un estancamiento en el

periodo legislativo 2003/2006.

212
o El Partido de la Revolución Democrática (PRD), al igual que el

PAN, ha incrementado sus niveles de preferencia electoral, sin

embargo tuvo un estancamiento en el periodo 2000/2003.

o El Partido Revolucionario Institucional (PRI) presenta una

disminución de las preferencias electorales desde el periodo

1994/1997, con un leve repunte en las elecciones de 2003/2006.

o Los Partidos Minoritarios han tenido una participación marginal

en las contiendes electorales, alcanzo su techo en las celebradas

en el año de 1988, con el 23.00% y su piso en las del año 1994 con

el 2.00%. En las últimas elecciones celebradas presentaron un

incremento al 12.60% del poder de voto.

Gráfico 1
Poder de voto

70.00%

64.00%
60.00% 60.00%

52.00% Partido Acción Nacional (PAN)


50.00%
47.80%
44.80%
42.20%
41.40% 41.20% Partido de la Revolución
Porcentaje

40.00%
Democrática (PRD)
Partido Revolucionario
30.00% 30.20%
Institucional (PRI)
23.80% 25.00%
24.40% 25.20%
23.00% Partidos Minoritarios
20.00% 20.20% 19.40% 21.00%
17.80%
14.20% 12.60%
10.00% 10.00% 10.40%
8.20%
4.80% 6.00% 5.60%
2.00% 2.80%
0.00%
1988/1991 1991/1994 1994/1997 1997/2000 2000/2003 2003/2006 2006/2009

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

2 2

0 0

1 1

213
2. La Cámara de Senadores en los periodos

comprendidos entre 2000/201269.

La elección de los miembros de la Cámara de Senadores se basa en el

siguiente sustento legal:

“Artículo 56.- La Cámara de Senadores se integrará por ciento

veintiocho Senadores, de los cuales, en cada Estado y en el Distrito

Federal, dos serán elegidos según el principio de votación mayoritaria

relativa y uno será asignado a la primera minoría. Para estos efectos, los

partidos políticos deberán registrar una lista con dos fórmulas de

candidatos. La senaduría de primera minoría le será asignada a la

fórmula de candidatos que encabece la lista del partido político que, por

sí mismo, haya ocupado el segundo lugar en número de votos en la

entidad de que se trate.

“Los treinta y dos Senadores restantes serán elegidos según el principio

de representación proporcional, mediante el sistema de listas votadas en

una sola circunscripción plurinominal nacional. La ley establecerá las

reglas y fórmulas para estos efectos.”. (Constitución Política de los

Estados Unidos Mexicanos, 2006: 47).

A partir de lo anterior la mayoría simple en la Cámara de Senadores se

lograría con 65 senadores en coalición.

69El criterio de selección para el periodo 2000/2012 fue el mismo utilizado en el caso
de la Cámara de Diputados.

214
De la misma manera, la mayoría calificada se lograría con 97 senadores

en coalición.

Al igual que en el caso de la Cámara de Diputados, solo se tomará como

referencia la mayoría simple.

Tabla 3
Composición de la Cámara de Senadores
Escaños
Partido/Coalición
2000/2006 2006/2012
Partido Acción Nacional (PAN) 46 52
Partido de la Revolución Democrática (PRD) 16 29
Partido Revolucionario Institucional (PRI) 60 33
Partidos Minoritarios 6 14
Total 128 128
Fuente: Palma, Esperanza y Rita Balderas (2006). "Desarrollo Electoral y estrategia del PRD en el 2006" en El Cotidiano,
vol. 41, num. 141, Universidad Autónoma Metropolitana - Azcapotzalco. México, D.F., pp. 38-43.

Tabla 4
Poder de voto en la Cámara de Senadores
Concentrado
Periodo 2000/2012

Partido/C Partido de la
Partido
oalición Partido Acción Revolución Partidos
Revolucionario Total
Nacional (PAN) Democrática Minoritarios
Año Institucional (PRI)
(PRD)
2000/2006 35.94% 12.50% 46.88% 4.69% 100.00%
2006/2012 40.63% 22.66% 25.78% 10.94% 100.00%
Fuente: Elaboración propia.

Tomando en consideración la tabla 4, podemos identificar el desarrollo

del poder de voto en los periodos legislativos de la Cámara de

Senadores que estamos analizando (2000/2006 y 2006/2012):

o El Partido Acción Nacional (PAN) ha incrementado su poder de

voto en el lapso referido en 4.69%.

215
o El Partido de la Revolución Democrática (PRD), al igual que el

PAN, ha incrementado sus niveles de preferencia electoral en el

10.16%.

o El Partido Revolucionario Institucional (PRI) presenta una

importante pérdida en las preferencias electorales del 21.10%.

o Los Partidos Minoritarios han tenido un incremento del 6.25%,

aunque su participación continua siendo marginal, desde el

punto de vista del poder de voto.

Gráfico 2
Poder de voto

50.00%
46.88%
45.00%

40.00% 40.63%
Partido Acción Nacional (PAN)
35.00% 35.94%

30.00% Partido de la Revolución


Porcentaje

25.78% Democrática (PRD)


25.00%
22.66% Partido Revolucionario
20.00% Institucional (PRI)
15.00% Partidos Minoritarios
12.50%
10.00% 10.94%

5.00% 4.69%
0.00%
2000/2006 2006/2012

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

III. Análisis del valor de Shapley.


2

1
2

Por lo que respecta al valor de Shapley70, tenemos:

70 Utilizando el teorema mencionado al inicio de la presente investigación.

216
s(n  s  1)
 i (v )  
SN ‚ {i} n
(v( S  {i})  v( S ))

En donde:

i(v) = Valor de Shapley para el jugador i.

s = Número de jugadores en la coalición V(S}, excluyendo al jugador i.

n = Número de jugadores participantes totales.

V(S{i}) = Utilidad proporcionada por s jugadores, incorporando al

jugador i.

V(S) = Utilidad proporcionada por s jugadores, excluyendo al jugador i.

A partir de lo anterior podemos entender, para el caso específico del

Congreso de la Unión, al valor de Shapley como el porcentaje de

coaliciones ganadores en que pudieran participar cada uno de los

grupos parlamentarios.

En este apartado resulta importante destacar uno de los supuestos

fundamentales en que se basa el presente artículo y es la votación en

conjunto de todos los participantes de cada una de las fracciones

políticas que integran tanto la Cámara de Diputados, como la Cámara

de Senadores.

1. La Cámara de Diputados en los periodos

comprendidos entre 1988/2012.

217
Tabla 5
Valor de Shapley en la Cámara de Diputados
Concentrado
Periodo 1988/2009

Partido/C Partido de la
Partido
oalición Partido Acción Revolución Partidos
Revolucionario Total
Nacional (PAN) Democrática Minoritarios
Año Institucional (PRI)
(PRD)
1988/1991 8.33% 8.33% 75.00% 8.33% 100.00%
1991/1994 12.50% 4.17% 79.17% 4.17% 100.00%
1994/1997 12.50% 4.17% 79.17% 4.17% 100.00%
1997/2000 12.50% 29.17% 45.83% 12.50% 100.00%
2000/2003 41.67% 16.67% 41.67% 0.00% 100.00%
2003/2006 29.17% 12.50% 45.83% 12.50% 100.00%
2006/2009 50.00% 16.67% 16.67% 16.67% 100.00%
Fuente: Elaboración propia.

En la tabla 5 vemos claramente cuál es el valor de Shapley para cada

uno de los partidos que integran la Cámara de Diputados y, al igual que

en el caso del poder de voto, encontramos comportamientos

interesantes:

o El Partido Acción Nacional (PAN) ha presentado un

comportamiento prácticamente de estancamiento en los periodos

1988/1991, 1991/1994, 1994/1997 y 1997/2000, presentando un

incremento superlativo en el año 2000/2003, una caída en el

2003/2006 y su techo en el valor para la legislatura actual,

2006/20009.

o El Partido de la Revolución Democrática (PRD), presenta un

estancamiento en los periodos 1988/1991, 1991/1994, 1994/1997,

logrando su máximo histórico en el periodo 1997/2000, para

218
después descender y mantenerse en las tres últimas legislaturas

en alrededor del 15%.

o El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las tres primeras

legislaturas de análisis (1988/1991, 1991/1994, 1994/1997) fue la

fuerza con el mayor número de coaliciones ganadoras

(prácticamente tres de cuatro), sin embargo a partir del periodo

1997/2000 su participación ha venido bajando hasta llegar a ser,

en la actualidad, una fuerza minoritaria en este aspecto.

o Los Partidos Minoritarios han tenido una participación marginal

en el número de coaliciones ganadoras, presentando el máximo

de ellas en la actual legislatura, con un porcentaje igual al del

PRD y PRI.

219
Gráfico 3
Valor de Shapley

90.00%

80.00% 79.17% 79.17%


75.00%
70.00%
Partido Acción Nacional (PAN)
60.00%
Partido de la Revolución
Porcentaje

50.00% 50.00% Democrática (PRD)


45.83% 45.83%
40.00% 41.67% Partido Revolucionario
Institucional (PRI)
30.00% 29.17% 29.17% Partidos Minoritarios
20.00%
16.67% 16.67%
10.00%
12.50% 12.50% 12.50% 12.50%
8.33%
4.17% 4.17%
0.00% 0.00%
1988/1991 1991/1994 1994/1997 1997/2000 2000/2003 2003/2006 2006/2009

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

1
2.
2

0 La Cámara de Senadores en los periodos 1

comprendidos entre 2000/2012.

Tabla 6
Valor de Shapley en la Cámara de Senadores
Concentrado
Periodo 2000/2012

Partido/C Partido de la
Partido
oalición Partido Acción Revolución Partidos
Revolucionario Total
Nacional (PAN) Democrática Minoritarios
Institucional (PRI)
Año (PRD)

2000/2006 33.33% 8.33% 50.00% 8.33% 100.00%


2006/2012 45.83% 12.50% 29.17% 12.50% 100.00%
Fuente: Elaboración propia.

Por lo que respecta a la Cámara de Senadores, el comportamiento que se

presenta es el siguiente:

220
o El Partido Acción Nacional (PAN) incrementó su valor en la

comparativa de los periodos analizados, de un 33.33% a un

45.83%.

o El Partido de la Revolución Democrática (PRD), al igual que el

PAN, ha incrementado su participación en el número de

coaliciones ganadoras de 8.33% a 12.50%.

o El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha visto disminuido

su valor en la última legislatura dramáticamente. Paso de un 50%

de posibilidades de obtener una coalición ganadora a un 29.17%.

o Los Partidos Minoritarios presentan un comportamiento idéntico

al observado por el PRD, parando de un 8.33% al 12.50%.

Gráfico 4
Valor de Shapley

60.00%

50.00% 50.00%
45.83% Partido Acción Nacional (PAN)
40.00%
Partido de la Revolución
Porcentaje

33.33% Democrática (PRD)


30.00% 29.17%
Partido Revolucionario
Institucional (PRI)
20.00%
Partidos Minoritarios

12.50%
10.00%
8.33%

0.00%
2000/2006 2006/2012

Periodo electivo

221
IV. Análisis conjunto del poder de voto y del valor

de Shapley.

Ahora, ya conocemos el comportamiento individual del poder de voto y

del valor de Shapley de las principales fuerzas electorales en México. Es

decir, por un lado cuántos diputados y senadores tiene cada una de las

fracciones parlamentarias con respecto al total de miembros de las

Cámaras del Congreso de la Unión y, por otro, cuántas coaliciones

ganadoras pueden formar los integrantes de dichos partidos políticos,

bajo el supuesto de que en las votaciones que participen lo hagan en

forma unida, como grupo político.

El diseño de estrategias políticas al interior de las Cámaras de

Diputados y Senadores, así como la aprobación de ciertas reformas son

las principales causas de la importancia para diferenciar entre el poder

de voto y el valor de Shapley.

1. La Cámara de Diputados en los periodos

comprendidos entre 1988/2012.

La tabla 7 nos muestra los valores de poder de voto y valor de Shapley

para cada uno de los partidos políticos en los periodos de análisis para

la Cámara de Diputados.

222
Tabla 7
Poder de voto y valor de Shapley en la Cámara de Diputados
Concentrado
Periodo 1988/2009

Partido de la Partido
Partido/C Partido Acción
Revolución Revolucionario Partidos Minoritarios
oalición Nacional (PAN)
Democrática (PRD) Institucional (PRI)
Poder de Valor de Poder de Valor de Poder de Valor de Poder de Valor de
Año
voto Shapley voto Shapley voto Shapley voto Shapley
1988/1991 20.20% 8.33% 4.80% 8.33% 52.00% 75.00% 23.00% 8.33%
1991/1994 17.80% 12.50% 8.20% 4.17% 64.00% 79.17% 10.00% 4.17%
1994/1997 23.80% 12.50% 14.20% 4.17% 60.00% 79.17% 2.00% 4.17%
1997/2000 24.40% 12.50% 25.00% 29.17% 47.80% 45.83% 2.80% 12.50%
2000/2003 41.40% 41.67% 10.40% 16.67% 42.20% 41.67% 6.00% 0.00%
2003/2006 30.20% 29.17% 19.40% 12.50% 44.80% 45.83% 5.60% 12.50%
2006/2009 41.20% 50.00% 25.20% 16.67% 21.00% 16.67% 12.60% 16.67%
Fuente: Elaboración propia.

A partir de lo anterior, vemos que el Partido Acción Nacional (PAN),

comparando el poder de voto y el valor de Shapley, presenta las

siguientes características:

o De manera general, de las 7 legislaturas que estamos analizando,

en 4 de ellas es mayor el poder de voto que el valor de Shapley

(1988/1991, 1991/1994, 1994/1997 y 1997/2000), presentando en

2 de ellas valores similares (2000/2003 y 2003/2006) y, en la

última, un valor de Shapley mayor al poder de voto.

o En el periodo 1988/1991 contaba con el 20.20% de los diputados

totales, un porcentaje aceptable. Sin embargo el número de

coaliciones ganadores en que podía participar era prácticamente

nulo, 8.33%.

223
o En la legislaturas 1991/1994, 1994/1997 y 1997/2000 su valor de

Shapley permaneció inalterado, 12.50%, mientras tanto el número

de diputados con el que contaba incrementó de 17.80% a 23.80%

y a 24.40%, respectivamente.

o En el lapso 2000/2003 el poder de voto y el valor de Shapley

fueron, prácticamente, iguales 41.40% y 41.67%, es decir, el

número de diputados correspondía exactamente al número de

coaliciones ganadoras en que podía participar.

o En 2003/2006 sucedió algo similar a la legislatura anterior, su

poder de voto y valor de Shapley fue similar, aunque presentó

una disminución: 30.20% y 29.17%, respectivamente.

o Finalmente, en la 2006/2009 tiene un mayor porcentaje de

coaliciones ganadores con respecto al número de diputados que

tiene 50.00% contra 41.20%.

De lo anterior, podemos concluir que el PAN ha pasado de etapas en

que presentaba mayor número de diputados (poder de voto) que el

poder que efectivamente ejercer al interior de la Cámara (valor de

Shapley), hacia legislaturas en que le es más importante tener el control

sobre las coaliciones ganadoras que sobre el número de diputados que

puede colocar en la Cámara, esto se puede apreciar claramente en el

gráfico 5.

224
Gráfico 5
Poder de voto y valor de Shapley
Partido Acción Nacional
(PAN)

60.00%

50.00% 50.00%

40.00% 41.67%
41.40% 41.20%
Porcentaje

Poder de voto
30.00% 30.20%
29.17%
Valor de Shapley
23.80% 24.40%
20.00% 20.20%
17.80%
12.50% 12.50% 12.50%
10.00%
8.33%
0.00%
1988/1991 1991/1994 1994/1997 1997/2000 2000/2003 2003/2006 2006/2009

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

Por lo que respecto al Partido de la Revolución Democrática (PRD), su

comparativo es el siguiente:

o De las 7 legislaturas que estamos analizando, en 4 de ellas es

mayor el poder de voto que el valor de Shapley (al igual que el

PAN), siendo estas la de 1991/1994, 1994/1997, 2003/2006 y

2006/2009. Y en 3 de ellas los valores son similares: 1988/1991,

1997/2000 y 2000/2003.

o En el periodo de 1988/1991 su valor de Shapley era similar al

poder de voto que había conseguido.

o En la legislaturas 1991/1994 y 1994/1997 su valor de Shapley

permaneció constante, 4.17%, mientras tanto el número de

diputados con el que contaba incrementó de 8.20% a 14.20%,

225
respectivamente. Este punto es interesante, ya que a pesar de que

incrementó su poder de voto de manera importante (4.80% a

14.20%), sus posibilidades de lograr coaliciones ganadores fueron

iguales.

o En el lapso 1997/2000 logró su techo en el valor de Shapley

(29.17%) solo con el 25% del poder de voto.

o En la 2000/2003, tuvo solo el 10.40% del número total de

diputados, sin embargo tenía el 16.67% de las coaliciones

ganadoras.

o Para los periodos legislativos de 2003/2006 y 2006/2009 su poder

de voto ha sido mayor que la posibilidad de lograr coaliciones

ganadoras, siendo el peor escenario el que tiene actualmente, ya

que cuenta con el 25.20% de los diputados y solo un 16.67% de

posibilidades de ganar una votación71.

A partir de aquello, podemos concluir que la evolución del PRD ha sido

inestable. Existieron elecciones en que presentaron mayor poder de voto

que las posibilidades de alianzas ganadoras, después se dieron dos

periodos en que tuvieron mayor valor de Shapley (y, por ende, mayor

poder político y de decisión) que el número de diputados con que

contaba para, finalmente, estar en una etapa en la que el avance en el

71Un porcentaje similar al que tenía en el lapso de 2000/2003, en el que contaba con
tan solo el 10.20% de los diputados totales.

226
número de diputados no se traduce en poder político al interior de la

Cámara de Diputados. Lo anterior se puede analizar en el gráfico 6.

Gráfico 6
Poder de voto y valor de Shapley
Partido de la Revolución Democrática
(PRD)

35.00%

30.00%
29.17%
25.00% 25.00% 25.20%
Porcentaje

20.00% 19.40% Poder de voto


16.67% 16.67%
15.00% Valor de Shapley
14.20%
12.50%
10.00% 10.40%
8.33% 8.20%
5.00% 4.80% 4.17% 4.17%
0.00%
1988/1991 1991/1994 1994/1997 1997/2000 2000/2003 2003/2006 2006/2009

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

En lo referente al Partido Revolucionario Institucional (PRI) su

comportamiento se puede resumir en los puntos que se listan a

continuación:

o De las 7 legislaturas estudiadas, en 1 de ellas es mayor el poder

de voto que el valor de Shapley (2006/2009), en 3 de ellas fue

mayor (llegando a valores del 75%, promedio) el valor de

Shapley que el poder de voto (1988/1991, 1991/1994, 1994/1997).

Y en 3 de ellas los valores son similares: 1997/2000, 2000/2003 y

2003/2006.

227
o En los periodos 1988/1991, 1991/1994 y 1994/1997 el valor de

Shapley era mucho mayor, relativamente hablando, con respecto

al poder de voto que había conseguido. Teniendo en el primer de

los indicadores valores mayores o iguales al 75% (es decir, en 3 de

cuatro coaliciones ganadoras, necesariamente debería estar el

PRI), mientras en el segundo de ellos siempre contó con la

mayoría simple en la Cámara de Diputados.

o Para las legislaturas 1997/2000, 2000/2003 y 2003/2006 su valor

de Shapley fue similar a su poder de voto, rondando ambos el

45%.

o Finalmente en el lapso 2006/2009 su poder de voto ha sido mayor

que la posibilidad de lograr coaliciones ganadoras (21.00% contra

16.67%). Siendo este el peor escenario que ha enfrentado el PRI en

el periodo de análisis.

Tomando como referencia lo anteriormente expuesto, podemos concluir

que el PRI ha ido restringiendo sus posibilidades en ambos indicadores.

De la misma forma, la tendencia es contraria a la que presenta el PAN: a

lo largo del periodo analizado ha ido perdiendo el diferencial a favor

entre el número de coaliciones ganadoras en que puede participar y el

número de diputados con que cuenta al interior de la Cámara de

228
Diputados72 hasta el punto actual de tener ese diferencial en contra,

como se puede percibir en el gráfico 7.

Gráfico 7
Poder de voto y valor de Shapley
Partido Revolucionario Institucional
(PRI)

90.00%
80.00% 79.17% 79.17%
75.00%
70.00%
64.00%
60.00% 60.00%
Porcentaje

50.00% 52.00% Poder de voto


47.80%
45.83% 45.83%
44.80%
40.00% 42.20%
41.67% Valor de Shapley
30.00%
20.00% 21.00%
16.67%
10.00%
0.00%
1988/1991 1991/1994 1994/1997 1997/2000 2000/2003 2003/2006 2006/2009

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

Finalmente, en los Partidos Minoritarios (PM) se ha dado la siguiente

comparativa:

o De las 7 legislaturas estudiadas, en 3 de ellas es mayor el poder

de voto que el valor de Shapley (1988/1991, 1991/1994 y

2000/2003), en 2 de ellas fue mayor el valor de Shapley que el

poder de voto (1997/2000 y 2003/2006). Y en 2 de ellas los

valores son similares: 1994/1997 y 2006/2009.

o En los periodos 1988/1991 y 1991/1994 el poder de voto fue

mucho mayor que el poder de voto. Lo anterior significa que, a

72Esto sin considerar la disminución, tan importante, que ha presentado en el número


de diputados.

229
pesar de contar con un número importante de diputados, la

posibilidad de lograr una coalición ganadora era mínima.

o En la legislatura siguiente (1994/1997), a pesar de tener su piso

en el poder de voto de todo el periodo analizado, su valor de

Shapley fue similar al que presentó en la legislatura 1991/1994.

o Para la 1997/2000 se presenta una situación interesante: el

número de diputados con que contaba era mínimo (2.80% o 14

diputados), sin embargo podían participar en el 12.50% de las

coaliciones ganadoras (en 1 de cada 6 coaliciones ganadoras

estaban los PM).

o Para el caso 2000/2003 se da una situación contraria al periodo

anterior, a pesar de incrementar importantemente el número de

diputados (de 2.80% a 6.00%), no era decisivo para formar alguna

coalición ganadora (su valor de Shapley fue de 0.00%).

o Para la legislatura 2003/2006 se da un comportamiento similar al

presentado en la 1997/2000: con un poder de voto de 5.60%,

contaba con el 12.50% de las coaliciones ganadoras.

o Finalmente, en el lapso 2006/2009 los PM tienen su techo en el

valor de Shapley (16.67%) con el 12.60% de los diputados totales.

Resumiendo lo anterior, podemos concluir el comportamiento de los

PM ha sido similar a la presentada por el PRD: inestable. Comenzó el

periodo de análisis con dos legislaturas en la que contaba con mayor

230
poder de voto que valor de Shapley, en las dos siguientes legislaturas

cambio el patrón: contó con un mayor valor de Shapley que poder de

voto. Sin embargo, perdió ese avance en el siguiente lapso (no tuvo

poder político, de decisión, al interior de la Cámara de Diputados) y, en

las dos últimas legislaturas, el valor de Shapley ha sido mayor que el

poder de voto conseguido en las urnas. Esto se puede apreciar en el

gráfico 8.

Gráfico 8
Poder de voto y valor de Shapley
Partidos Minoritarios

25.00%
23.00%
20.00%

16.67%
Porcentaje

15.00%
Poder de voto
12.50% 12.50% 12.60%
Valor de Shapley
10.00% 10.00%
8.33%
5.00%
6.00% 5.60%
4.17% 4.17%
2.00% 2.80%
0.00% 0.00%
1988/1991 1991/1994 1994/1997 1997/2000 2000/2003 2003/2006 2006/2009

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

2. La Cámara de Senadores en los periodos

comprendidos entre 2000/2012.

231
Al igual que en el apartado anterior, la tabla 8 nos muestra el

concentrado del poder de voto y valor de Shapley para cada una de las

fracciones parlamentarias que componen la Cámara de Senadores.

Tabla 8
Poder de voto y valor de Shapley en la Cámara de Senadores
Concentrado
Periodo 2000/2012

Partido/C Partido Acción Partido de la Partido


Partidos Minoritarios
oalición Nacional (PAN) Revolución Revolucionario
Poder de Valor de Poder de Valor de Poder de Valor de Poder de Valor de
Año
voto Shapley voto Shapley voto Shapley voto Shapley
2000/2006 35.94% 33.33% 12.50% 8.33% 46.88% 50.00% 4.69% 8.33%
2006/2012 40.63% 45.83% 22.66% 12.50% 25.78% 29.17% 10.94% 12.50%
Fuente: Elaboración propia.

El Partido Acción Nacional (PAN) presenta comportamientos similares

en las 2 legislaturas que estamos analizando; en la primera de ellas es un

poco menor el valor de Shapley que el poder de voto conseguido y, en la

segunda, se invierte el comportamiento: un poco mayor el valor de

Shapley que el poder de voto. Lo anterior se pone de manifiesto en el

gráfico 9.

232
Gráfico 9
Poder de voto y valor de Shapley
Partido Acción Nacional
(PAN)

50.00%

45.00% 45.83%
40.00% 40.63%
35.00% 35.94%
33.33%
Porcentaje

30.00%
Poder de voto
25.00%
Valor de Shapley
20.00%

15.00%
10.00%

5.00%
0.00%
2000/2006 2006/2012

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) ha incrementado ambos

valores en el periodo de análisis, de hecho ha sido más importante el

incremento en el poder de voto que en el valor de Shapley. Otra

característica esencial es que siempre ha sido mayor el poder de voto

que el valor de Shapley con que cuenta. Este comportamiento es similar

al que se presenta en la Cámara de Diputados, por lo que el PRD no

logra consolidar el incremento en el número de senadores (de 16 a 29)

en un poder político y de decisión en esta Cámara. Esto se puede

percibir en el gráfico 10.

233
Gráfico 10
Poder de voto y valor de Shapley
Partido de la Revolución Democrática
(PRD)

25.00%

22.66%
20.00%
Porcentaje

15.00%
Poder de voto
12.50% 12.50%
Valor de Shapley
10.00%
8.33%
5.00%

0.00%
2000/2006 2006/2012

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

Por lo que respecta al Partido Revolucionario Institucional (PRI), este

disminuyó considerablemente ambos indicadores (al igual que en el

caso de la Cámara de Diputados), teniendo como característica principal

que tanto el poder de voto como el valor de Shapley son similares en el

periodo de análisis, siendo un poco mayor el valor de Shapley durante

el lapso estudiado. Lo anterior se puede ver en el gráfico siguiente:

234
Gráfico 11
Poder de voto y valor de Shapley
Partido Revolucionario Institucional
(PRI)

60.00%

50.00% 50.00%
46.88%
40.00%
Porcentaje

Poder de voto
30.00% 29.17%
25.78% Valor de Shapley
20.00%

10.00%

0.00%
2000/2006 2006/2012

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

Finalmente, los Partidos Minoritarios (PM) han incrementado, al igual

que el PRD, ambos indicadores, sin embargo han conseguido tener

mayor valor de Shapley (poder político) que poder de voto (número de

senadores) en el periodo de análisis. Es importante señalar que el poder

que tiene de participar en coaliciones ganadores al interior de esta

Cámara es similar al que tiene el PRD, la diferencia existente es que los

PM cuentan con el 10.94% de los senadores contra el 22.66% con que

cuenta el PRD. El comportamiento en cuestión se puede observar en el

gráfico 12.

235
Gráfico 12
Poder de voto y valor de Shapley
Partidos Minoritarios

14.00%

12.00%
12.50%
10.94%
10.00%
Porcentaje

8.00% 8.33%
Poder de voto
6.00% Valor de Shapley
4.69%
4.00%

2.00%

0.00%
2000/2006 2006/2012

Periodo electivo

Fuente: Elaboración propia.

V. Conclusiones.

Las conclusiones las podemos realizar en dos aspectos: evolutivo y

estratégico.

Por lo que respecta al aspecto evolutivo podemos observar, de manera

general, en ambas Cámaras:

o El Partido Acción Nacional (PAN) ha presentado un incremento

en ambos indicadores. Por lo que respecta a la relación entre el

poder de voto y el valor de Shapley, podemos concluir que ha

evolucionado de legislaturas en que era mayor el poder de voto

que el valor de Shapley a periodos en que es menor esa relación.

o La evolución del Partido de la Revolución Democrática (PRD) ha

sido inestable: en una primera parte presentó un incremento,

236
después disminuyo para, en las últimas legislaturas, tener un

repunte importante. De igual forma no existe una relación

determinante entre el poder de voto y el valor de Shapley; existen

ocasiones en que el primero es mayor al segundo y, otras, en que

es menor.

o El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha tenido una

disminución dramática en ambos indicadores aunque,

actualmente, en la Cámara de Senadores es mayor su valor de

Shapley al poder de voto que tiene; en la Cámara de Diputados

ya no es de esa manera: aquí es mayor el poder de voto al valor

de Shapley.

o Finalmente, los Partidos Minoritarios (PM) presentan un

comportamiento marginal e inestable. La diferencia radica en que

los PM han cambiado su estructura: actualmente tienen mayor

valor de Shapley que poder de voto en ambas Cámaras, a

diferencia del pasado en que era mayor su poder de voto que el

valor de Shapley.

En el aspecto estratégico:

o Se puede inferir que el PAN ha cambiado la estrategia: ha

buscado conseguir un número de diputados y senadores tal que

le permita lograr coaliciones ganadoras en ambas Cámaras y, por

ende, lograr la mayoría relativa en las votaciones.

237
o Por lo que respecta al PRD, la estrategia ha sido fallida. Han

tenido un comportamiento inestable, aunque tendencialmente ha

ido incrementando su comportamiento; el problema radica en el

hecho de que no ha logrado convertir ese avance en las

preferencias electorales en un poder político al interior de las

Cámaras.

o El caso del PRI es drástico, en el periodo de análisis ha perdido

mucho del poder con que contaba en ambas Cámaras. La

estrategia, al principio del periodo, estaba clara: mayor poder de

voto que se traduzca en valor de Shapley. Sin embargo en la

actualidad no tiene su estrategia definida, la gran pérdida en el

número de escaños puede haber producido una pérdida en el

objetivo del partido: tener el mayor poder político con el menor

número de representantes posibles.

o Para los PM, al parecer, también es clara la estrategia: en este

momento cuentan con mayor valor de Shapley que poder de

voto. Al parecer, si actúan de manera conjunta, pueden lograr

buenos dividendos en la Cámara de Diputados y Senadores: con

el 16.67% y 12.50% de las coaliciones ganadoras, respectivamente.

238
Bibliografía

Arévalo, Julián, Ernesto Cárdenas y Sergio Monsalve (2005), “Juegos

Coalicionales” en Un Curso de Teoría de Juegos Clásica, sitio de Internet:

http://biblioteca.itesm.mx/nav/, fecha de consulta: 05 de marzo de 2007,

Bogotá, Colombia.

Diaz-Cayeros, Alberto (2004), “Dependencia fiscal y estrategias de coalición

en el Federalismo Mexicano” en Política y Gobierno, Volumen XI, Número

2, México, D.F.

Monsalve, Sergio (2003), “John Nash y la Teoría de Juegos” en Lecturas

Matemáticas, Número 24, Bogotá, Colombia.

Méndez Naya, Luciano (2007), “Notas de Teoría de Juegos”, Madrid,

España.

Monsalve, Sergio (2003), “Teoría de Juegos: ¿Hacia dónde vamos? (60 años

después de Von Neumann y Morgenstern” en Revista de Economía

Institucional, Número 4, Bogotá, Colombia.

Núñez del Prado, José Antonio, Ma. Pilar García Pineda, Antonio Heras

Martínez (2004), “Teoría de Juegos Cooperativos vs. Teoría de la Evidencia””

en XII Jornadas de ASEPUMA, Madrid, España.

Shapley, Lloyd Stowell (1953), “A value for n-person games” en

Contributions to the Theory of Games volume II, H.W. Kuhn and A.W.

Tucker (eds.).

239
---------- (2001), “La ampliación de la Unión Europea al este de Europa” en El

Acercamiento del Este y del Oeste se realiza en la perspectiva de la

Ampliación de la UE, sitio de Internet: http://biblioteca.itesm.mx/nav/,

fecha de consulta: 13 de marzo de 2007, Madrid, España.

Sitio de Internet: http://www.ife.org.mx, diversas fechas de consulta.

240
De la redención al calvario: devenir campesino ante los
contrasentidos de las políticas del sector agrícola en México

Dante Ariel Ayala Ortiz73


Beatriz De la Tejera Hdz.74

Resumen

La evolución del campesinado en México durante los últimos 90 años describe Con formato: Interlineado: sencillo
dos etapas: una de redención reivindicación posrevolucionaria, caracterizada por
la amplia reforma agraria y la fuerte gestión estatal del mercado (1936-1982) que
reivindicó recuperó derechos y capacidades a los campesinos; y otra etapa de
transición hacia la globalización (1983 a la fecha), que llevó al campesinado ante
el calvario cadalso neoliberal. El año 2007, desde su arranque marcado por el
incremento en el precio internacional del maíz a consecuencia del aumento en la
demanda por biocombustibles, hasta su término que coincide coincidiráà con la Con formato: Fuente:
apertura cabal total del sector agrícola en el marco del Tratado de Libre Comercio de (Predeterminado) Times New Roman,
América del Norte (TLCAN), supone desafíos y oportunidades que pueden convertirse, Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
unos en el desenlace fatal de un agrocidio largamente anunciado, otras, en su anhelado
indulto. Este trabajo hace un ensayoa breve recapitulación de crítico sobre algunos de los Con formato: Fuente:
principales derroteros de las políticas del sector agrícola, destacando algunos de los (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
contrasentidos y paradojas que han marcado el devenir del sector campesino en México a
lo largo de casi un siglo de intervención estatal. Invitar a la reflexión sobre el futuro de este Con formato: Fuente:
importante sector social y productivo de México, ilustrando con los problemas máàs (Predeterminado) Times New Roman,
acuciantes que presenta el maíìz actualmente, es propósito primario del presente trabajo. Cursiva, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Palabras clave: Política agrícola, proteccionismo estatal, liberación comercial, TLCAN, Español (alfab. internacional)
maíz, biocombustibles, transgénicos.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
Introducción (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
La historia del campo mexicano está marcada de injusticias, claroscuros y (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
contrasentidos. Los agravios datan desde la misma conquista, tras el (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
sometimiento de las comunidades indígenas, el despojo de sus tierras ocupadas, (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Interlineado: sencillo
73
Biólogo y economista (UMSNH), con estudios de Maestría en Integración Regional y Con formato: Fuente:
Desarrollo Sustentable (Universidad de Roskilde, Dinamarca), es Candidato a Doctor en (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Problemas Económicos Agroindustriales (CIESTAAM, Universidad Autónoma Chapingo).
Actualmente es profesor-investigador de tiempo completo en la Facultad de Economía de la
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
74
Ingeniera agrónoma especialista en Desarrollo Rural (Universidad Autónoma Agraria Con formato: Color de fuente:
“Antonio Narro”), con maestria Maestría en Sociología Rural (Universidad Autónoma Automático
Chapingo) y doctorado en Economía (Colegio de Posgraduados). Actualmente es profesora-
investigadora titular de tiempo completo y Coordinadora de la Maestría en Desarrollo Rural
Regional de la UACh-sede Morelia. Miembro del SNI.

241
la implantación de la hacienda como unidad de explotación agrícola hasta la
desamortización de bienes comunales y la trata de naturales en condición de
esclavitud, como mano de obra desechable para la producción de las fincas
porfirianas. Casi cuatro siglos de abusos, injusticias y expoliación hasta que la
Revolución reivindicó a los genuinos productores del campo la esperanza de
una nueva libertad, justicia social y progreso económico.

La reivindicaciónredención fue basta vasta y prometedora. Inició en 1915 con Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
la promulgación de una Ley Agraria que ponía fin al latifundio, restituía 12 pto, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
posesiones a los pueblos dotándolos tanto de tierras como de aguas suficientes (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
y, posteriormente, ordenaba la creación de nuevos centros de población rural
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
confiriéndoles los recursos necesarios para la producción primaria. 16 pto, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Ya en la época posrevolucionaria, se abrió una etapa de bonanza que fue más Español (alfab. internacional)

allá del mero reparto agrario para el campesino: el Estado creó infraestructura
productiva, intervino los precios, operó la estacionalidad de la oferta, subsidió
la producción, abatió importantes costos transaccionales y estimuló la demanda
de bienes agrícolas mediante el soporte al consumo urbano; medidas que en
conjunto fortalecieron al sector campesino..

Pero la reivindicación redención del campesino fue también peregrina. Es más, Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
no acababan aún de asentarse la Revolución y su reforma en el sur del país 12 pto, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
cuando, en los años ochenta, al campesino se le acusó de ser fuente de (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
ineficiencias, corruptelas y despilfarros. Se le llamó dependiente y hasta
parásito del Estado. Su propiaLa debacle le fue atribuida como su
responsabilidad, por carecer de competitividad ante los vecinos próximos
tiempos de integración económica mundial (Rubio 2003:15). De la
reivindicaciónredención posrevolucionaria el campesino pasó al calvario
cadalso del neoliberalismo.

242
La sentencia fue clara: el campesino ha dejado de ser funcional al sistema; se ha
convertido en “carga inútil”; es oneroso para el Estado sostenerlo; es símbolo
Con formato: Fuente:
de lo rudimentario y obstáculo para la modernización del agro, condenándosele (Predeterminado) Times New Roman

al destierro del campo mexicano.75 Con formato: Fuente:


(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
Armando Bartra (2003:31) ilustra nítidamente este episodio: “Hace veinte años (Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
los teólogos del neoliberalismo tuvieron la revelación de que los campesinos (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
estaban de más. Y armados con la espada del libre comercio y la cruz de las
Con formato: Fuente:
ventajas comparativas, emprendieron una cruzada contra las comunidades (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional), Sin
rurales. A golpes de mercado se impusieron vaciar el campo de los rústicos Resaltar
Con formato: Fuente:
sobrantes. En una nación de milpas, traspatios fecundos, huertos y acahuales, (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
los tecnócratas se propusieron barrer con la dizque ineficiente agricultura Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
campesina, desatando el éxodo rural.” Español (alfab. internacional), Sin
Resaltar
Con formato: Fuente:
Se emprendió entonces una estrategia encaminada al desmantelamiento y (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
desestructuración de la base productiva campesina. El cadalsocalvario ha Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
comprendido al menos cuatro (fases) componentes (porque han actuado Español (alfab. internacional), Sin
Resaltar
simultáneamente), cada una uno con su respectivo instrumento desarticulador Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
de la modalidad campesina: primeroa, el abandono estatal y la desincorporación Español (alfab. internacional)

de los organismos de apoyo; segundoa, la contrarreforma agraria que permitió Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
nuevas formas de acceso del capital al campo, pero también de concentración Español (alfab. internacional), Sin
Resaltar
de tierras y centralización de recursos; terceroa, la fase el mecanismo Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
agrocomercial que expuso a los productores ante la avidez de la competencia Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
desleal y los distorsionados precios internacionales. Y una cuarta faseo (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional), Sin
componente, aún pertrechadoa pero que está tomando a la biotecnología como Resaltar

el ariete que busca podría dar el golpe fatal al campesino. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional), Sin
75
. Como lo señalaban abiertamente funcionarios gubernamentales: "Es la política de este Resaltar
régimen remover del México rural la mitad de su población en los siguientes cinco años" (Luis Con formato: Fuente:
Téllez, Subsecretario de Agricultura, 1991); mientras que el profesor Hank González sostenía: (Predeterminado) Times New Roman,
"mi obligación como Secretario de Agricultura es sacar del campo a 10 millones de Español (alfab. internacional)
campesinos” (Sin maíz no hay país http://www.ini.gob.mx/sinmaiz/economia.html ; consulta Con formato: Fuente:
04/12/2003). (Predeterminado) Times New Roman

243
Así, el presente ensayo trata sobre el devenir del sector campesino ante los
contrasentidos de la política agrícola, a lo largo de casi un siglo de intervención
estatal en el campo mexicano (1915-2006). Se busca poner en relieve diversas
sólo algunas contradicciones de la política sectorial que en diferentes momentos
han propiciado el debilitamiento del campesinado como agente productivo y
articulador del desarrollo rural. En última instancia, este trabajo pretende ser
breve referente para comprender los desafíos actuales para el campesinado ante
los inminentes embates de la apertura comercial, la tecnología transgénica y la
generación de biocombustibles, entre otros severos procesos anti-campesinos Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
recientes. Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Luego de la presente introducción, el documento se compone de tres secciones; Español (alfab. internacional)

la primera y segunda son relativas a las fases de reivindicación redención Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
posrevolucionaria (1916-1982) y al cadalsocalvario neoliberal (1983-2006), 12 pto, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
respectivamente, destacando algunlos objetivos, instrumentos e incongruencias (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
de la política agrícola y sus repercusiones sobre el sector campesino. La tercera
sección reflexiona sobre los rumbos del sector campesino en el nuevo contexto
internacional de euforia y preocupación por los biocombustibles.

La reivindicación redención posrevolucionaria: el fortalecimiento del Con formato: Fuente:


(Predeterminado) Times New Roman,
sector campesino (1936-1982) Negrita, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
Uno de los logros más tangibles e inmediatos de la Revolución Mexicana fue la (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
reforma agraria, que oficialmente empezó en Veracruz con el primer reparto de
tierras del día 6 de enero de 1915 y su posterior incorporación en la
Constitución de 1917, que recogió sus principios fundamentales en el artículo
27.

La reforma agraria fue el proceso mediante el cual se buscó la eliminación de


las formas y estructuras precapitalistas del campo (caracterizadas por relaciones
cuasi-feudales entre los factores tierra-capital y -trabajo), y su transformación
en unidades de producción mercantil (Méndez 1998:96), lo que implicaba no

244
sólo la conversión de la tenencia de la tierra, sino también introducir capital al
campo mediante inversiones en infraestructura, maquinaria, equipo, tecnología,
capacitación, insumos, etc.

En México se optó por la vía campesina para lograr esta reforma agraria. Pero
desde ahí surgió el primer contrasentido de la política agrícola
posrevolucionaria, que a la postre conduciría, paradójicamente, a la propia
condena de la modalidad campesina. La contradicción consistió en que con un
mismo instrumento de política (i.e. el reparto agrario) se pretendió alcanzar dos
objetivos que, de origen, pueden llegar a serconsiderarse opuestos (de origen),: Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
uno social y otro económico. Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
El objetivo social radicaba en reivindicar la deuda histórica del despojo Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
original, mediante la restitución de tierras y aguas a pueblos y comunidades (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
indígenas (bajo el lema, “tierra y libertad”), al tiempo que se dotaba de parcelas (alfab. internacional)

a los verdaderos trabajadores del campo (con la consigna de “la tierra es de Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
quien la trabaja”). Pero simultáneamente se perseguía el objetivo económico de Español (alfab. internacional)

romper con los grandes latifundios de tipo feudal de las haciendas porfirianas y
su transformación en explotaciones con vocación hacia el mercado,
estableciendo al ejido, como la estructura social y productiva que articularía el
campo mexicano, peroaunque sin dotar en la magnitud necesaria de los soportes Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
paralelos (v.gr. créditos y asistencia técnica) para conseguirlo.. Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
Como es sabido, en el arte del diseño de las políticas públicas, existe un (alfab. internacional)

principio básico que establece que para cada objetivo de política se debe aplicar Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
(al menos) un instrumento, resultando poco factible y eficaz el uso de un mismo Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
instrumento para atender dos objetivos. De aquí se sostiene que En efecto, la (Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
reforma agraria en México, en efecto, había inició iniciado la redención (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
redención del sector campesino pero, contradictoriamente, sembró sembraba

245
también la semilla de su futuro cadalsocalvario, al generar efectos polarizadores
de la agricultura mexicana: por un lado, un amplio sector minifundista en el que
aún prevalecían condiciones precapitalistas (pero que socialmente había sido
reivindicado), y por otro lado, un reducido sector de productores agrícolas
neocapitalistas, poseedores de las mejores tierras de cultivo, y que pronto se
convirtió en el blanco de atención de las políticas públicas, al ubicársele como
el agente de la transformación productiva agrícola.

Los tiempos posrevolucionarios fueron de gran optimismo. La paz regresaba al


campo y al país, y el campesino estaba contagiado de la euforial optimismo
“institucionalizadora". Con el reparto agrario la frontera cultivable se expandió
en pocos años, en tanto que la política agrícola se fortaleció con nuevos y
variados instrumentos de intervención operados desde la gestión directa del
Estado.

El producto agrario se expandió y se alcanzóaron a generar excedentes


suficientes para hacer que el exceso de oferta mantuviera bajo el precio de la
canasta básica para la ciudad, contribuyendo a retener reducidos los precios de
los bienes-salario que, a su vez, incentivarían el proceso de industrialización
sustitutiva de importaciones en el país.

Entonces se hizo más compleja la operación de la política sectorial. , pues


aAdemás de manejar las vertientes propiamente agraria y agrícola, fue
necesario implementar la política alimentaria, cuyo reto central es dar una
solución al dilema de los precios con el menor costo económico, social y
político, tomando la decisión política de elegir qué grupos de la población y qué
sectores de la economía van a ser beneficiados o perjudicados por tales
decisiones (Appendini 1992:14).

Durante este periodo, se aseguraba que no se podía intervenir en la


comercialización agrícola sin intervenir en los precios, y no se podía intervenir

246
en los precios sin intervenir en todo el complejo de relaciones entre los agentes
económicos participantes. Por tal razón, el instrumento de política comercial
supremo fue la intervención en los precios, y en torno a este instrumento
giraron todos todas las demás formas de intervención estatal tanto de la esfera
de la circulación, cuanto de la producción.

El objetivo de la intervención en la comercialización era inducir niveles de


precios lo suficientemente altos como para proteger a los productores de los
intermediarios, y lo suficientemente bajos como para proteger a los
consumidores de los encarecedores (Guerrero 2001:94). El Estado apostaba a
que podría simultáneamente gestionar tanto la oferta como la demanda de
bienes básicos.

Se suponía que el precio de garantía era para dar seguridad al productor e


incluía la recuperación de los costos de producción y una utilidad. Si el
productor no podía vender a precios mayores, el Estado garantizaba la compra
en cantidad ilimitada. Pero también había que atender las necesidades del
consumo, por ejemplo, apoyando a la industria de la masa y la tortilla, a la cual
se le entregaba el maíz a un precio menor que el del costo, subsidiando la
diferencia el gobierno federal.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman, 9
Precios del maíz en México, 1938-1964 pto, Español (alfab. internacional)
1000 Con formato: Fuente:
900 (Predeterminado) Times New Roman
800 Con formato: Fuente:
Pesos / tonelada

700 (Predeterminado) Times New Roman

600
500
400
300
200
100
0
1938
1939
1940
1941
1942
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964

Precio medio rural P. garantía compra


Con formato: Fuente:
Figura 1a. Precios del maíz en México, 1938-1964. Fuente: Guerrero 2001:95. (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)

247
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman, 9
Así, en las figuras 1a y 1b se puede observar que el propósito estatal de proteger pto, Español (alfab. internacional)

y estimular a los productores sólo se cumplió en la mitad del periodo, de modo Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
que los precios oficiales de compra de maíz fueron mayores a los medios Español (alfab. internacional)

rurales durante los años 1938, 1941, 1952, 1958 a 1962, 1974, 1977 y 1981.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman, 9
pto, Español (alfab. internacional)
Precios del maíz en México, 1965-1982
10000 Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
9000
8000
Pesos / tonelada

Con formato: Fuente:


7000 (Predeterminado) Times New Roman,
6000 Español (alfab. internacional)
5000 Con formato: Fuente:
4000 (Predeterminado) Times New Roman
3000 Con formato: Fuente:
2000 (Predeterminado) Times New Roman,
1000 Español (alfab. internacional)
0 Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
Español (alfab. internacional), Sin
Resaltar
Con formato: Fuente:
Precio medio rural P. garantía compra P. garantía venta (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Figura 1b. Precios del maíz en México, 1965-1982. Fuente: Guerrero 2001:95.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
Así, en las figuras 1a y 1b se puede observar que el propósito estatal de proteger (alfab. internacional)

y estimular a los productores sólo se cumplió en la mitad del periodo, de modo Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
que los precios oficiales de compra de maíz fueron mayores a los medios
Con formato: Fuente:
rurales durante los años 1938, 1941, 1952, 1958 a 1962, 1974, 1977 y 1981. (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional), Sin Resaltar
Con formato: Fuente:
Además, si se comparan los precios oficiales de compra y venta durante el (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
periodo de 1965 a 1982, se observa que en todos los casos el precio oficial de
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
venta fue menor al precio oficial de compra y al precio rural, lo cual confirma la Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional), Sin Resaltar
tesis de que la política comercial durante este largo periodo privilegió las
Con formato: Fuente:
necesidades del consumo, sobre las necesidades de los productores, aunque al (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
canalizar recursos en ambos sentidos, suponía una intervención estatal clara y Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
decidida.. Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)

248
Sin embargo, los problemas de la deuda externa durante los años ochenta se
Con formato: Fuente:
convirtieron en el detonante de la crisis que condujo al fin del sistema de (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional), Sin
gestión estatal de la comercialización agrícola, marcando el cambio hacia la Resaltar
Con formato: Fuente:
estrategia de desarrollo tendiente al modelo de liberalización económica y (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
apertura comercial. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Antes de pasar al análisis del siguiente periodo, debe enfatizarse sobre la
Con formato: Fuente:
dualidad de la política agrícola, que si bien reivindicaba la importancia del (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
campesinado, contribuía a configurarlo como grupo social marginal y con una Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
base económica deteriorada o escazaescasa. Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
La introducción del capital público a un sector del campo mexicano, con el Español (alfab. internacional)

objetivo de modernizar y eficientar la producción, propició el establecimiento Con formato: Fuente:


(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
de un modelo de desarrollo bimodal, ampliándose la diferenciación entre la (alfab. internacional)
agricultura campesina (orientada básicamente hacia el mercado interno) y la Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
agricultura empresarial (con capacidad para exportar y vender a la industria Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
nacional o en los circuitos comerciales para el consumo directo), debido en gran (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
parte al apoyo preferente del Estado para la modernización de la segunda y por (alfab. internacional)

el establecimiento de una política compensatoria de costos de producción con Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
un sesgo también hacia ella, que en el siguiente período sería clave para
Con formato: Fuente:
mantener la estabilidad de precios (Flores 2003:67). Este modelo bimodal (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
también se expresó regionalmente en el país, configurando un Norte próspero y (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
modernizado y un Sur tradicional. (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
La explicación que Appendini (1991:34) da ofrece a este proceso sees Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
sustentada en el deslinde que se da en la operación de la política agrícola y
Con formato: Fuente:
agraria: mientras que la primera apoyó a los productores privados para (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
promover cambios tecnológicos y mejoras en sus procesos productivos, la Con formato ...
última continúo con el reparto de la tierra, permitiendo la reproducción de Con formato ...
Con formato ...
campesinado al asegurarle el acceso a la tierra, pero no le permitió favoreció el
Con formato ...
acceso a otros medios de producción. Con formato ...
Con formato ...

249
Por otro lado, la modalidad intervencionista del subsidio posee una
característica contradictoria que agravó el mercado: los precios relativamente
altos benefician solamente a los productores comerciales y a los campesinos
excedentarios; es decir, a los productores que cuentan con alternativas y
recursos suficientes para la producción. Con esto se contribuye a ampliar la
diferenciación entre los productores.

Por consiguiente, los productores campesinos deficitarios, pero numéricamente


mayoritarios, empezaron a conocer los límites de la política
redentorareivindicadora, haciéndose sucesivamente más dependientes de sus
ingresos monetarios extra-parcelarios para la supervivencia familiar y en busca
de ellos se hizo costumbre la emigración a las ciudades. Esta es finalmente la
contradicción más aguda de la política estatalmente dirigida: la propia
intervención estatal contribuyó a deteriorar la estructura productiva que contaba
con los campesinos como elemento importante de abasto, aunque fueran
ineficientes en términos convencionales, pero sin erigirlos a ellos y su
estructura socio-productiva básica, el ejido, como verdaderos articuladores del Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
modelo de desarrollo rural.. Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
El calvario neoliberal: la transición hacia el mercado global (1983-20006)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Diversos estudios han demostrado cómo los severos problemas de la deuda Español (alfab. internacional), Sin
Resaltar
externa de los años ochenta, dieron lugar a un profundo viraje en la orientación Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
del modelo económico general (Méndez 2001: 56, Sáenz 1995:19), y agrícola Español (alfab. internacional)

en particular (Calva 2003a:4, Appendini 1992:93-145), sosteniendo algunos de Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
ellos, que la crisis del sector campesino ha sido directamente propiciada como
objetivo de la política agrícola neoliberal adoptada desde entonces (Bartra
2003:3, Salinas 2006:14), en el cual los campesinos han pasado de la posición
de explotados a excluidos (Rubio 1997 y 2001).

250
El propósito fundamental perseguido a partir de 1983 ha sido crear las Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
condiciones para que los agentes privados, puedan funcionar y ser competitivos. Español (alfab. internacional)

De esta manera se esperaba eliminar la carga para la economía mexicana


representada por los subsidios a la producción y comercialización. Los cambios
más significativos han apuntado en dos sentidos: por un lado, se pretende buscó
desmantelar el sistema estatalmente gestionado que funcionó durante más de
cuatro décadas, en apoyo fundamentalmente del campesinado. Mientras que por
otro lado, se pretendióe apoyar el desarrollo de empresas privadas, capaces de
competir en el mercado global, para que sean éstas quienes desempeñen las
funciones que antes correspondían al Estado.

Esto marcó el inicio de la retirada del apoyo estatal deal campo mexicano, y
con ello, el surgimiento de otro contrasentido de la política agrícola. Veamos.
Experiencias sobre cambio estructural tendiente a la liberalización del sector
agrícola ha habido en muchos países (v.gr. los Estados Unidos y Australia hacia
finales de los años setenta), en los cuales estas profundas transformaciones se
han dado justo cuando su sector agrícola “marchaba bien”; es decir, se trata de
reformas estructurales de tipo contracíclicoas, en las cuales el alejamiento del
Estado se inicia hasta que los agentes tienen la capacidad de continuar sin el
apoyo gubernamental, bajo la expectativa de que esta mayor “libertad” mejore
la asignación de los recursos.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Paradójicamente, en el caso de México, el retiro del Estado se dio al inicio de la 12 pto, Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
crisis de los años ochenta, de modo que en lugar de tomar medidas de corte (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
contracíclico que rompieran con la fase destructora de la crisis, se aplicaron
Con formato: Fuente:
medidas que profundizaron su carácter desestructurante. Es decir, en lugar de (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
promover la defensa del sector mediante su transformación, se optó por dejarlos
Con formato: Fuente:
solos a su suerte. (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
El camino de reivindicación ante el resto de la sociedad y como eje Español (alfab. internacional), Tachado

estructurante del desarrollo rural que el Estado había marcado para redención el Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)

251
campesino por décadas, mostraba su fin y ahora, con un Estado alejado, le Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
correspondía tomar un camino entre distintas opciones: se hacían eficientes por Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
esfuerzo propio (i.e. sin el apoyo del Estado), o se buscaban otra actividad qué Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
hacer (i.e. dejaban de ser campesinos), o buscaban los medios propios para Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
mantenerse en esta actividad (i.e. se autosubsidiaban, recluyéndose en los (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
umbrales del autoabasto). Así, se daba paso al cadalso. (alfab. internacional), Sin Resaltar
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Entonces, bajo la el modelo agrícola nueva lógica, el Estado se empeñó en Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
propiciar la desestructuración campesina, con la perspectiva expectativa de que (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
luego buscaría la reconversión hacia la gran empresa agrícola siguiendo el (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
modelo estadounidense. Pero ha fallado en su primer propósito y en (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
consecuencia, también en el segundo. En los Estados Unidos el proceso de
Con formato: Fuente:
eliminación de sus pequeñas y medianas farms familiares les llevó entre cinco a (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
siete años, durante la década de los ochenta (Solari 2002); un proceso doloroso, (alfab. internacional), Sin Resaltar
Con formato: Fuente:
pero relativamente corto. En Mientras tanto, en México han pasado ya 25 años (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
de lastimosas políticas anticampesinas, y –afortunadamente- aún se dista mucho Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
para culminar esta tan aberrante tarea, pues se estima que aún persisten en este Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional), Sin Resaltar
sector cuando menos varios millones de unidades campesinas76.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Así, se puede identificar que hasta ahora, el proceso de descampesinización Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
emprendido por el Estado en el periodo de ajuste estructural ha comprendido Español (alfab. internacional), Sin
Resaltar
tres componentes con igual número de instrumentos de política diferenciados y Con formato ...
que, desde hace al menos cinco años, se prepara una cuarta acometidaofensiva. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
A continuación se comentan brevemente. Con formato ...
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
76
De acuerdo a información proporcionada por el senador J. A. Aguilar Bodegas, se estima que Con formato: Fuente:
de los 5.5 millones de productores agrícolas que hay en el país, sólo 1.5 se clasifican en (Predeterminado) Times New Roman
productores comerciales, es decir, que producen para el mercado, que están integrados a una Con formato ...
cadena productiva, siendo receptores de inversión y apoyos públicos; mientras que los restantes Con formato: Fuente:
4 millones son clasificados como productores rezagados (incluyendo a productores sin mercado (Predeterminado) Times New Roman
hasta productores sin plataforma de producción), caracterizados por poseer predios pequeños
que cultivan bajo la modalidad de temporal y que no cuentan con acceso a programas como Con formato ...
Ingreso-Objetivo y Apoyos para la Comercialización. Conferencia dictada en octubre de 2005, Con formato: Fuente:
CIESTAAM, UA Chapingo. (Predeterminado) Times New Roman

252
El primer componente, aplicado principalmente entre 1982 y 1990, fue una Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
fuerte política de ajuste que consistió, como se ha dicho, en el retiro del aparato Sin Resaltar
Con formato: Fuente:
estatal de apoyo a la producción agrícola, eliminando pagos directos, precios de (Predeterminado) Times New Roman

garantía, e infraestructura institucional de soporte a la producción y Con formato: Fuente:


(Predeterminado) Times New Roman,
Sin Resaltar
comercialización de productos básicos (Appendini 1992:97).
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman

De la política de precios garantía se pasó a los precios de concertación, lo cual


prácticamente significó la liberación de los precios internos y su alineación
automática con los precios internacionales, ya que también se eliminaron los
permisos previos de importación (a excepción del trigo). De hecho, la
referencia básica para la fijación de los precios de concertación eran las
cotizaciones internacionales y los aranceles vigentes (Guerrero 2001:256).

En lo referido únicamente al retiro del soporte institucional, se puede señalar


que de 1115 empresas públicas existentes en México para 1983, siete años más
tarde sólo quedaban 549, para 1996 apenas eran 230 y al término del año 2006
quedaban alrededor de 200 entidades (Fox 2006:287). Muchas de las
desincorporaciones que se hicieron del aparato estatal se dieron sobre industrias
paraestatales y organismos gubernamentales relacionados directamente con el
sector agrícola. De hecho, en la última década, por lo menos una veintena de
empresas públicas vinculadas con el sector rural han sido sometidas a un
proceso de desincorporación, liquidación o privatización (Cienfuegos 2003).
Muchas de éstas tenían que ver directamente con las funciones de apoyo a la
comercialización y el abasto de productos básicos, como Conasupo, Boruconsa
y Almacenes Nacionales de Depósito, entre otras.

Así, aunque sumamente golpeado, el sector campesino se mantuvo en pie, y no


obstante que disminuyó el valor de su producto, siguió participando en los
mercados locales y regionales y formando parte de una oferta nacional. Sin
embargo, para enfrentar este difícil paso fue necesario realizar cambios en sus
prácticas tradicionales que les permitiera ahorrar recursos, aunque en muchos

253
de los casos estos cambios fueron a costa del deterioro tecnológico y ambiental
de sus recursos.77 Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
El segundo componente del proceso tomó la vertiente agraria, iniciando en
Con formato: Fuente:
1991 mediante la reforma constitucional al Artículo 27 y la promulgación de (Predeterminado) Times New Roman,
Sin Resaltar
una nueva Ley Agraria que, argumentando la necesidad de atraer inversión Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
privada al campo, atentó contra la estructura del ejido, elemento esencial del
tejido social y productivo campesino.

Esta fase ha culminado recientemente con la terminación de los programas de


certificación de derechos ejidales (PROCEDE) y titulación sobre otras formas de
tenencia de la tierra; pero, en la práctica se observa que la mayoría de los ejidos
se mantienen vigentes en su estructura y que la enajenación de predios a
inversionistas empresariales no ha sido masiva.78 Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
El tercer componente en esta tarea de descampesinización por parte del Estado
Con formato: Fuente:
mexicano tomó como instrumento la política agrocomercial. Como se sabe, a (Predeterminado) Times New Roman,
Sin Resaltar
partir de 1994 se aperturó el sector agrícola de básicos al incluirse dentro del Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Tratado de Libre Comercio de América del Norte, concediendo un periodo de
desgravación de 15 años para ciertos productos básicos como maíz, frijol y
leche en polvo. La medida suponía proteger la producción nacional durante un
periodo “extralargo”, que permitiera reposicionar a México como comprador
neto de maíz, y a los productores mexicanos como exportadores de productos Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
de mayor valor agregado (De la Tejera 2007). Color de fuente: Azul claro
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman

77
Para una explicación detallada de este proceso de deterioro consultar a García Barrios y Con formato: Fuente:
autores (1991), quienes hacen un análisis detallado de las condiciones ecológicas, productivas y (Predeterminado) Times New Roman
sociales de una comunidad de la Mixteca Alta oaxaqueña, bajo un entorno de crisis.
78
Sin embargo, debe señalarse que si bien el capital privado no ha entrado directamente al Con formato: Fuente:
campo a través del cambio en la propiedad de la tierra, síi ha penetrado mediante otras formas (Predeterminado) Times New Roman
de posesión de este factor, como la renta de tierras y la siembra bajo contrato, mismas que
frecuentemente resultan ser formas más expoliantes de los recursos y depauperizadoras del
menguado capital campesino, a cargo de empresas como Del Monte, Cargill y otras..

254
José Luis Calva señala que los resultados de este experimento neoliberal han
sido muy diferentes a los proyectados. En valor per cápita, el PIB agropecuario
y forestal del año 2001 resultó 14.3% inferior al de 1981; mientras que, en
contraparte, las importaciones de alimentos se dispararon de 1790 millones de
dólares (mdd) en 1982, a 7274.4 mdd en 1994 y a 11,077.4 mdd en 2001. En el
caso particular de los productores de maíz, de 1982 a 2001 perdieron el 56.2%
del poder adquisitivo del grano (Calva 2003b:25), en tanto las importaciones de
maíz desde los Estados Unidos se han quintuplicado de 2,148 millones de
toneladas promedio entre 1989 y 1993 a más de 10,700 millones toneladas para
2006).

En la práctica, tras trece años de vigencia del TLCAN, sólo se ha beneficiado a


unos pocos pero grandes grupos empresariales vinculados con empresas
transnacionales como Anderson Clayton, Bachoco, Continental, Cargill,
Pilgrims Pride, Purina y otras de origen nacional pero con participación
extranjera como Maseca y Minsa (De la Tejera 2007).

Ciertamente, el efecto de esta política ha sido de gran impacto en términos


económicos, sociales y ambientales; pero el campesinado no ha sido devastado,
pues mientras que las predicciones eran, por ejemplo, que la superficie de maíz Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
se reduciría en 3.21 millones de hectáreas, es decir alrededor del 40 % de lo Color de fuente: Automático
Con formato: Fuente:
sembrado en 1992 (Levy y Winjbergen 1992), en estos casi cinco tres lustros de (Predeterminado) Times New Roman

operación del TLCAN, el cultivo de maíz tradicional no ha tendido a


desaparecer, sino que incluso su superficie se ha incrementado en un 7% (Fox
2006:397).

Pero el periodo no ha estado exento de incongruencias y contradicciones, por Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
ejemplo: (i) el haber alcanzado la autosuficiencia en 1993, justo en el año que Español (alfab. internacional)

se declara abiertamente que los productores de maíz serán los sacrificados del
TLCAN, por ineficientes (Guerrero 2001:307); (ii) la entrada creciente de
productores de riego al cultivo de maíz cuando se supone que van a producir

255
hortalizas (Ayala y Schwentesius 2006:77); y (iii) el no cobro de aranceles
sobre la cuota negociada en el TLCAN (De la Tejera 2007), pese a haberse
asegurado que éese sería el mecanismo de protección del sector mientras se
lograba elevar su competitividad en la transición hacia el libre mercado.

Por otra parte, llama fuertemente la atención que, a diferencia de otros países
que, no obstante ser promotores abiertos del libre comercio (como Estados
Unidos, la Unión Europea y Japón), privilegian la seguridad alimentaria sobre
la liberalización comercial, en el caso de México el eje central e inamovible ha
sido privilegiar la liberación comercial por encima de la seguridad alimentaria
(Ayala y Solari 2005:139), a pesar que ello atente la preservación de su base
productora de alimentos y el empleo de millones de familias en el medio rural.
Un contrasentido más de nuestra política agrícola.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Empero, ahora se cierne una cuarta ofensiva contra el campesinado y ésta
adopta como instrumento de desmantelamiento, a la política agrotecnológica
que busca impulsar el cambio hacia la tecnología transgénica. La estrategia ha
comprendido, primero, la penetración al sector presionando a los órganos
legislativos del país para que se autorice la liberación comercial y productiva
del maíz genéticamente modificado79; segundo, promover la adopción de Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
semillas híbridas y mejoradas, es decir, la sustitución de las numerosas Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
variedades de maíz criollo o de otras nacionalmente desarrolladas en centros de
Con formato: Fuente:
mejoramiento de esta planta, bajo el supuesto, aún no demostrado, de garantizar (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático
mayores rendimientos; tercero, fortalecer el vínculo de dependencia alimentaria Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
de nuestro país hacia las grandes empresas transnacionales de alimentos,
haciendo uso de un complejo sistema de disposiciones legales nacionales y
acuerdos comerciales internacionales, como los TRIPS, con los que la Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Organización Mundial del Comercio MC regula los aspectos de la propiedad Español (alfab. internacional)

79
En marzo de 2005, fue aprobada la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Con formato: Fuente: Times New
Modificados, también conocida como “Ley Monsanto”, en función de la fuerte injerencia que Roman
esta transnacional, productora de semillas transgénicas, tuvo en el diseño, dictaminación y
aprobación de la mencionada ley.

256
intelectual relacionados con el comercio; y cuarto, promover y estimular de
Con formato: Fuente:
manera muy importante toda la investigación en estas áreas, con fuertes (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
presupuestos gubernamentales, con reorientación de las líneas prioritarias de (alfab. internacional)

investigación de los organismos públicos dedicados a la ciencia y tecnología, Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
prestigiando artificialmente todo tipo de iniciativas de este tipo, al tiempo que
Con formato: Fuente:
se frena, desincentiva y bloquean propuestas de investigación críticas u (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
opuestas a esta orientación. (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Evidentemente, es difícil saber a priori cómo responderá el sector campesino
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
ante esta nueva acometida, pero se asegura que la apertura del mercado del Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
maíz en México impondría otros riesgos de carácter económico, ambiental y
Con formato: Fuente:
tecnológico que nuevamente tendrían que ser sorteados por el campesinado (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
mexicano en su legítima lucha por la supervivencia como sector social. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional), Sin Resaltar
Por ejemplo, Ayala y autores (2006:31)se estiman que en el plano productivo, Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
la autorización para utilizar materiales transgénicos en el cultivo del maíz Español (alfab. internacional)

propiciaría una mayor polarización económica entre los productores Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
comerciales y los tradicionales de nuestro país, al aumentar la brecha Color de fuente: Automático, Español
(alfab. internacional)
tecnológica entre ambos subsectores, dado que la difusión y acceso a esta Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
tecnología estaría disponible sólo para los productores comerciales, tanto por su Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
costo, como por el hecho de que estas tecnologías están fuera de la lógica de (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
producción campesina; mientras que en la esfera del consumo, podría (alfab. internacional)

registrarse una pérdida general para los consumidores nacionales de maíz, dada Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
la reducción en la calidad y pureza del maíz consumido (Ayala et al. 2006b:31). Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
Pero las pérdidas también podrían traducirse en términos de las externalidades (Predeterminado) Times New Roman,
Sin Cursiva
que respectivamente generarían los productores de transgénicos (externalidades
Con formato: Fuente:
ambientalmente negativas, dado el paquete tecnológico asociado a esta (Predeterminado) Times New Roman
Con formato ...
producción, fuertemente degradante del ambiente (Nadal y Wise 2005:57), en
Con formato: Fuente:
comparación con los productores del sector tradicional, que generan (Predeterminado) Times New Roman
Con formato ...
externalidades positivas (Ayala et al. 2006:Ib.:32), dada en virtud de las
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman

257
múltiples funciones que la agricultura campesina desempeña en la provisión de
servicios ambientales (v.gr. preservación de la diversidad genética del maíz),
sociales (v.gr. sostén del empleo en el medio rural) y culturales (v.gr. folclor,
gastronomía, identidad, etc.)

El problema consiste en participar en un mercado altamente indiferenciado (De Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
la Tejera 2007); es decir, , no sólo en competir no sólo con jugadores de Español (alfab. internacional)

diferente condición, sino en hacerlo en un terreno que solamente favorece a una


de las partes, potencialmente otorgando potencialmente ventajas competitivas a
los productores de semillas transgénicas. Seguir participando en un esquema en
donde las ventajas comparativas y competitivas, en términos convencionales,
están a favor de los productores comerciales y de las importaciones, contribuiría
a la erosión de los ambientes de producción campesina, al ser desplazados del
mercado interno.

Continuar con este proceso empecinado de apertura a la tecnología transgénica


en el mercado del maíz, podría conducir a que, en el mediano plazo, México
corriera el riesgo de depender de la compra de su propio material genético (hoy
un bien público nacional) a empresas transnacionales que buscan transformarlo
y patentar como suyo. Contradicciones Paradojas de la política agrícola.

También Del mismo modo, hay que decir que, pese a ir en contra de la política
de descampesinización que implicaba el nuevo modelo agrícola, también ha
habido diversas iniciativas surgidas principalmente de universidades y centros
de investigación que tendientes a desarrollar tecnología nacional que permita
elevar el rendimiento de la producción maicera y mejorar la competitividad del
sector.

Como ejemplo puede mencionarse el Programa Nacional de Maíz de Alta


Tecnología (PRONAMAT), desarrollado por INIFAP y otras instituciones, cuyos
resultados obtenidos en 1991, concluían que México tendría el potencial de

258
alcanzar a producir 28 millones de toneladas de maíz para el año 2010, Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
haciendo uso de tecnología propia y sin que se implicase cambios en el uso de Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
la tierra (Fritscher 1995:51). De nuevo la paradojael contrasentido: la falta de Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
recursos impidió continuar el avance del proyecto, pues las políticas públicas no (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
van iban en ese sentidoa dirección, como lo apunta Antonio Turrent.80 (alfab. internacional), Sin Resaltar
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Por fortuna aún todavía hay numerosas investigaciones que, aunque no cuentan Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
con todo el respaldo gubernamental, se han sostenido, refrendando sus (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
resultados en el sentido de que es realmente posible un incremento significativo (alfab. internacional)
Con formato
productivo, sin transgénicos (Espinosa 2007 y Turrent 2007). ...
Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...
¿Quo vadis campesino?Biocombustibles: ¿
Con formato
Crucifixión o indulto campesino? ...
Con formato ...

Luego de casi 25 años cinco lustros de marcha campesina en por el calvario Con formato ...
Con formato ...
neoliberal, se observa que aunque muy vapuleados y castigados por efecto del Con formato ...
modelo agrícola, los productores tradicionales de México continúan Con formato ...
Con formato
produciendo al pie del surco,. Con enormes pérdidas sociales y económicas ...
Con formato ...
para sus practicantes, en virtud de que existe un arraigo cultural mayor que los Con formato ...
obliga a seguir sembrando su “milpa”, aun cuando su costo de producción Con formato ...
Con formato
rebasa con mucho el precio vigente en el mercado (Dyer y Yunez 2003). Se ...
Con formato ...
sigue haciendo y, se asegura, se seguirá haciendo porque la idiosincrasia y Con formato ...
cultura de la gran mayoría de los productores de maízcampesinos en México Con formato: Interlineado: sencillo
Con formato ...
(Luna 2003:121), por la “polifonía” de su producción, que lo mismo siembran
Con formato ...
maíz, frijol y calabaza, que cultivan diversidad biológica y cultural, y cosechan Con formato ...
variedad de usos y costumbres que los mexicanos somos (Bartra 2003:26) y por Con formato ...
Con formato ...
lo que representa el maíz como un elemento central en la búsqueda por sostener
Con formato ...
y mejorar la “calidad de vida” en las familias campesinas (Appendini et al. Con formato ...
Con formato
2003). ...
Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...
80 Con formato
Entrevista hecha por Guerrero (2001:328) al Dr. Antonio Turrent, reconocido especialista en ...
producción agrícola y exdirector del INIFAP, en mayo de 2001. Con formato ...

259
De hecho, hoy se presenta una nueva circunstancia que aparentaría dar un Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
respiro al sector campesino con la posibilidad de recobrar el espacio perdido en Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
el mercado interior y en ingreso real del sector, a partir del incremento de Color de fuente: Automático, Sin
Resaltar
precios en el mercado de maíz y sus derivados, a consecuencia de la creciente
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
demanda de este grano como insumo para la generación de biocombustibles.

Aún no están disponibles las cifras oficiales sobre la superficie que se cultivará
con maíz en el este ciclo primavera-verano 2007 en México pero, si la teoría
económica no se equivoca, habrá una respuesta positiva de los productores ante
el incremento del precio que podría llevar a incrementar la cosecha nacional tal
vez en dos o tres millones de toneladas. Pero hay que tener cuidado que la
recuperación prevista en la cadena precio-superficie sembrada-volumen de Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
producción no se convierta en el alivio fugaz que acostumbra anteceder el Cursiva
Con formato: Fuente:
ocaso del desahuciado. (Predeterminado) Times New Roman

Es decir, la coyuntura puede ser favorable, pero sólo si se toman firmemente las
riendas del proceso y se deja de actuar en reacción a los vaivenes del mercado,
conduciendo al sector campesino, maicero por excelencia, hacia su
transformación como agente corresponsable de la soberanía alimentaria
nacional y generador de múltiples servicios y funciones que van más allá del
ámbito rural.

El sector campesino y la producción de maíz, principal bien de consumo básico


para los mexicanos, no debe quedar más expuesto a lo que desde los Estados
Unidos se decida hacer con el mercado internacional de este cereal. En el
momento que el proyecto de biogeneración de combustible con base en maíz
fracase en los Estados Unidos, el mercado internacional podría verse inundado
de millones de toneladas de maíz a un precio muy tan bajo que impactaría
severamente en los términos de intercambio del resto de los países productores
de maíz, sean o no exportadores. Tampoco a los vaivenes ocasionados por

260
modificaciones en el consumo internacional, como fue el caso de China este
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
año 2007. Color de fuente: Automático
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Como ya ha sucedido en otros momentos, en los que factores climáticos o de Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
deficiente gestión estatal de la oferta, impactan el mercado, nuevamente el Color de fuente: Automático, Sin
Resaltar
precio internacional de maíz se ha visto puede verse afectado por los crecidos
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
saldos exportables de los Estados Unidos. Para México, la potencial caída del
Con formato: Fuente:
precio internacional del maíz en el mediano plazo, podría representar la (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático
consumación de la muerte anunciada al campesinado hace 25 años al Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
campesinado. Al igual, un incremento significativo en los precios, en tanto no
Con formato: Fuente:
se resuelven problemas estructurales de distribución en el mercado doméstico, (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático
puede significar para los consumidores y productores deficitarios, serios Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
problemas. Andado el cadalso no resta más que el toque de degüello. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático

Por ello, hay que ser sumamente cautos y no generar falsas expectativas sobre Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
una burbuja (etílica en el sentido literal del término) que tarde o temprano Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
reventará. Hay que tener presente lo ya señalado por el Director de Mercados y Color de fuente: Automático

Comercio Agrícola de la OCDE, “la producción de etanol a partir de maíz, sólo Con formato ...
Con formato ...
es viable en los Estados Unidos; en ningún otro país, salvo que se apliquen
Con formato ...
subsidios” (en Castro 2007). Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...
Ciertamente, Een Brasil se produce etanol a partir de la caña de azúcar de Con formato ...
manera rentable económicamente, pero falta aún considerar los costos Con formato ...
Con formato
ambientales. El desarrollo tecnológico internacional puede significar cambios ...
Con formato ...
severos en la oferta-demanda de maíz que no son del todo previsibles. Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...
Así, para México, el desafío es doble: por un lado, disminuir la excesiva
Con formato ...
dependencia de la importación de maíz estadounidense para la satisfacer el Con formato ...
consumo nacional aparente; como se ha señalado, la coyuntura es favorable Con formato ...
Con formato ...
pero la solución debe ser estructural: se impone el reestructurar la producción
Con formato ...
nacional de maíz, con base en la capacidad productiva tcuanto de maiceros Con formato ...
Con formato ...

261
temporaleros como de riego, ordenando simultáneamente la producción de Con formato ...

maíces criollos de alta calidad y la de híbridos nacionales de alto rendimiento,


explotando las potencialidades combinadas de generar maíces de alta calidad
tanto para la industria como para el consumo humano, que es debe ser la
prioridad. De esta forma se pueden ir desarrollando mercados que vayan
diferenciando precios en función de las diferentes calidades del producto, o más
claramente, en función de los diferentes productos agrupados hasta hoy en la
denominación genérica de maíz (De la Tejera et al. 2006).

Por otro lado, es imperativo no dejar más a los productores maiceros nacionales
expuestos a la veleidad del mercado mundial dirigido desde el vecino país del
norte, que conforme restringe la oferta internacional, encareciendo el precio,
por desviar su producción hacia la generación de biocombustibles (como ahora
lo comete), en otros momentos se deshace de sus inventarios a pesar de que ello
se traduzca en la eliminación de muchos pequeños productores de países
deficitarios, o teniéndolo incluso, como objetivo de política comercial, de forma Con formato ...

que en el mediano plazo tales países se conviertan en mercados dependientes y


cautivos de sus agroexportaciones (Ayala y Solari 2005:140).

Se reitera, : hay que tener claro que la producción de maíz con destino hacia la
generación biocombustibles no es la opción para México; y no lo es por al
menos cinco razones fundamentales: la primera, de tipo económico, consiste
considerandoen que el costo medio de producción de una tonelada de maíz en
México es muy superior con respecto al costo medio de producción en losa
(checar Internet http://apps.fao.org ), mientras que en Estados UnidosEUU Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
asciende a___ . Por ejemplo, De la Tejera y autores (2006 y 2007) reportan Con formato ...
que en el año 2004 se estimó por el Departamento de Agricultura de Estados
Unidos (USDA), para este país, un costo en pesos de $8,853/ha con un
rendimiento medio de 8.5 ton/ha promedio (i.e. un costo aproximado de 1,000
pesos por tonelada), mientras que en México el costo por tonelada se estimaba
en ese mismo año en un rango que va desde los $1,890 pesos hasta más de

262
$5,000 pesos por tonelada, variando los datos por región y sistema productivo. Con formato ...

eEs decir, el modelo que opera para el país vecino pero no es económicamente
viable para México.

La segunda es de carácter técnico, pues México es deficitario en la producción


de maíz, siendo un gran importador de este cereal desde hace casi cuatro
décadas, lo cual significa que impulsar la creación de un nuevo sector industrial
demandante de maíz, sólo hará incrementar la dependencia de las importaciones
aún para el consumo humano y tal vez elevará aún más el precio internacional y Con formato ...

nacional de este commoditygrano.

La tercera razón se ubica en términos ambientales, ya que no se han analizado Con formato ...

con detalle los requerimientos de recursos naturales que implica la producción


de cada unidad de etanol, y tampoco su eficiencia energética, para definir si
realmente es factible su producción en México, pese a que acaba de aprobarse
la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos. . Por ejemplo,
Giampetro et al. (1997), estimaron que en un sistema óptimo (con el mejor de
los comportamientos tecnológicos), se requiere 0.033 ha de tierra y 170 ton de
agua para la producción de cada Ggigajoule (Gj) de etanol, en áreas templadas.
Ampliando los factores, indican que la producción de biocombustibles puede
ser factible sólo si no hay restricciones para la disponibilidad de tierra y fuentes
de agua para la producción de los granos especializados necesarios para
energía, si no se causa degradación significativa de suelos, contaminación de
agua y aire o pérdida de biodiversidad. En principio, la producción intensiva de
maíz requerida para este uso en México, significaría sin duda, un uso aún más
intensivo de agroquímicos, mayor mecanización, empleo de semillas
especializadas que compiten deslealmente con las semillas criollas, mayor
demanda de agua escasa, etc., por lo que sus efectos sobre los recursos naturales
pueden ser muy negativos.
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático

263
El cuarto motivo es de tipo geo-político: seguir dependiendo de la importación Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
del alimento estratégico nacional para el consumo básico de la mayoría de la Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
población, es incrementar nuestra vulnerabilidad política, exacerbada por la Color de fuente: Automático

frontera compartida con el gigante internacional del producto. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Finalmente, la quinta razón es de orden moral, pues para un pueblo que ha Color de fuente: Automático
Con formato: Fuente:
perdido la capacidad de producir el alimento de su propia gente, postrándose a (Predeterminado) Times New Roman

la dependencia por la importación agroalimentaria e ess, a todas luces, una Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
frivolidad incentivar la producción de maíz para “alimentar autos”, mientras la Color de fuente: Automático
Con formato: Fuente:
gente –y paradójicamente, en mayor medida, la del campo-, tiene que (Predeterminado) Times New Roman

conformarse con el acceso a un maíz importado de bajísima calidad, y eso Con formato ...
Con formato ...
cuando le llega. Con formato ...
Con formato ...
Con formato
México ya ha dado señales de querer entrar al juego de los bioenergéticos. ...
Con formato ...
Acceder a elloEse es tal vez, podría ser el más reciente último de los Con formato ...
contrasentidos de nuestra política agrícola a lo largo de casi un siglo de Con formato ...
Con formato
intervención estatal. ...
Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...
Literatura citada
Con formato ...
Con formato
Appendini, K. 1992. De la Milpa a los Tortibonos: la Reestructuración de la ...
Política Alimentaria en México. Ed. El Colegio de México. 1ª. Edición. Con formato ...
México, 257 pp. Con formato ...
Appendini K., R. García y B. De la Tejera.; 2003.; Seguridad alimentaria y Con formato ...
calidad de los alimentos: ¿Una estrategia campesina?; Revista Europea Con formato ...
de Estudios Latinoamericanos y del Caribe; No. 75; October; Con formato ...
Amsterdam, The Netherlands. Págs. 65-83 Con formato ...
Con formato ...
Ayala O., D.A. y A. Solari V. 2005. México y Estados Unidos: análisis de dos
Con formato ...
crisis agrícolas. Espiral año/vol XII No. 034. Universidad de
Con formato
Guadalajara.: Pp:125-146. ...
Con formato
Ayala O., D.A., R. Schwentesius R. y R. García Barrios. 2006. Riesgos ...
económicos de la apertura a transgénicos en el mercado de maíz en Con formato ...
México: una aproximación teórica. Centro de Investigaciones Con formato ...
Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agricultura y la Con formato ...
Con formato ...

264
Agroindustria Mundial. Reporte de Investigación No. 77. México. 42 Con formato ...
pp. Con formato ...
Ayala O., D.A. y R. Schwentesius R. 2006. Determinantes de la autosuficiencia Con formato ...
de maíz en México (1981-2002). En: Economía y Sociedad No. 17:73- Con formato ...
94. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Con formato ...
Bartra V., A. 2003. El campo mexicano ante la globalización. Conferencia Con formato ...
magistral dictada en la Universidad Autónoma de Chapingo. 22 de
Con formato ...
febrero de 2003. Mimeo.
Con formato
Calva, J. L. 2003 a. La reforma estructural de la agricultura y la economía en ...

México: resultados y alternativas a nueve años del TLCAN. En Con formato ...
Schwentesius, Gómez y Hernández, (coords.) ¿El Campo Aguanta Más? Con formato ...
1ª ed. Ed. Universidad Autónoma Chapingo. México. Pp:3-22. Con formato ...
----------. 2003 b. La agricultura mexicana frente a la nueva ley agrícola Con formato ...
estadounidense y la ronda de liberaciones del TLCAN. En Con formato ...
Schwentesius, Gómez y Hernández, (coords.) ¿El Campo Aguanta Con formato ...
Más?. 1ª ed. Ed. Universidad Autónoma Chapingo. México. Pp:23-49. Con formato ...
Castro R., F. 2007. La internacionalización del genocidio. Disponible en: Con formato ...
http://teorema.com.mx/id_sec=52&id_articulo=3706 (cons.
Con formato
18/04/2007). ...
Con formato
Cienfuegos, E. 2003. El campo en liquidación. En: La Buena Cepa. Junio/julio ...

2003, México. Pp: 34-41. Con formato ...


De la Tejera H., B. 2007. ¿Qué hay detrás del precio de la tortilla? La Jornada Con formato ...
Michoacán. 22 de enero de 2007. Con formato ...
De la Tejera, B., A. Santos y R. García B. 2006. ¿Seguridad o Con formato ...
dependencia alimentaria? : Maíz en México”. En: Aguilar G.,
Con formato ...
B. De la Tejera, et al. Los recursos naturales: Diagnóstico
y Tecnología Agroforestal; Universidad Autónoma Chapingo. Con formato ...
Pp: 37 - 64. Con formato ...
De la Tejera B. y A. Santos. 2007. Problemática y retos para el Con formato ...
desarrollo rural en Michoacán. Ponencia presentada en el Museo del
Con formato ...
Estado de Michoacán; febrero.
Con formato
Dyer L., G. y A. Yunez Naude.2003. “NAFTA y conservation of maize diversity ...
Con formato
in Mexico”. Paper presented at the Second North American Symposium ...

on Assesing the environmental effects of trade. March 25-26, 2003. Con formato ...
México. Con formato ...
Espinosa A. 2007. Presentación en Panel “Maíz y consumo popular: Con formato ...
transgénicos y especulación”. 7 de febrero, México, D.F. Con formato ...
Flores V., J. J. 2003. ¿Renegociar el Capítulo Agropecuario del TLCAN? Con formato ...
Contradicciones de la Integración Económica y debilidad de la Política Con formato ...
Agrícola. Ciestaam- Universidad Autónoma Chapingo. En prensa, pag. Con formato ...
85.
Con formato ...
Fox, V. 2006. Sexto Informe de Gobierno. Gobierno de la República, anexo
Con formato
estadístico. ...
Con formato
Fritscher M., M. 1995. Las políticas del maíz en el Salinismo. Cuadernos ...

Agrarios, Nueva Época. No. 11-12. pp 45-58. Con formato ...


Con formato ...
Con formato ...
Con formato ...

265
García Barrios, R., L. García Barrios y E. Álvarez Buylla. 1991. Lagunas:
Deterioro Ambiental y Tecnológico en el Campo Semiproletarizado. 1ª
ed. Ed. El Colegio de México. México. 226 p.
Giampietro M., S. Vigiati y D. Pimentel. 1997. Feasibility of large scale biofuel Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
production. Bioscience, vol.47, no.9. October.págs. 587-600. Inglés (Reino Unido)
Guerrero A., M. 2001. De la gestión estatal al mercado global: los sistemas de
Con formato: Fuente:
la intervención estatal en la comercialización del maíz en México (1936- (Predeterminado) Times New Roman
2000). Tesis doctoral. Facultad de Economía, UNAM. México. 381 pp.
Levy, S. y S. van Winjbergen. 1992. "El maíz y el acuerdo de libre comercio Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
entre México y Estados Unidos", El Trimestre Económico, México, vol. Español (alfab. internacional)
LVIII (4), num. 232, pp.823-862.
Con formato: Fuente:
Luna, M. 2003. ¿Por qué no se deja de producir maíz en México? En: (Predeterminado) Times New Roman
Schwentesius, Gómez y Hernández, (coords.) ¿El Campo Aguanta Más?
1ª ed. Ed. Universidad Autónoma Chapingo. México. Pp: 111-128.

Méndez, José Silvestre. 2001. Problemas Económicos de México. Ed. McGraw-


Hill. 4a. ed. México. 404 pp.
Nadal, A. y T. A. Wise. 2005. Los costos ambientales de la liberalización
agrícola: el comercio de maíz entre México y EEUU en el marco del
NAFTA. En: Blanco, H., L. Togeiro y K. Gallagher (eds). Globalización
y Medio Ambiente: lecciones desde las Américas. Santiago de Chile.
RIDES-GDEA. Pp:49-92.
Rubio, B. 1997. La vía campesina en tiempos de crisis y globalización.
Ponencia presentada al Congreso de LASA, 17 al 19 de abril de 1997,
Guadalajara, México.
Rubio, B. 2001. Explotados y Excluidos. 1ª ed. Plaza y Valdés. México. 239 pp.
Rubio, B. 2003. Decálogo de mitos sobre el campo mexicano. Una visión
crítica sobre algunas visiones teóricas y analíticas actuales. En: De la
Tejera, B. (coord.) Dimensiones del Desarrollo Rural en México. 1ª ed.
Ed. por la Universidad Autónoma Chapingo, Centro de Investigaciones
y Desarrollo del Estado de Michoacán y la Secretaría de Urbanismo y Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Medio Ambiente del Gobierno de Michoacán. México. Pp:15-32. Color de fuente: Automático
Sáenz, J. 1995. Economía mexicana: perspectiva y prospectiva. En: Rubio, Luis Con formato: Fuente:
y Arturo Hernández (editores) México a la Hora del Cambio. 1ª. (Predeterminado) Times New Roman
Edición. Ed. Cal y Arena. Pp. 11-50. Con formato: Fuente:
Salinas C. E. 2006. La crisis y desestructuración de la modalidad campesina en (Predeterminado) Times New Roman,
Color de fuente: Automático, Español
el agro mexicano 1992-2006. Ponencia presentada en el XXVIII (alfab. internacional)
Coloquio de Antropología e Historia Regionales. 25 de octubre de 2006. Con formato: Fuente:
El Colegio de Michoacán. Zamora, México. 15 pp. (Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Solari V., Andrés 2002. Crisis y Reestructuración de la Agricultura de los
Estados Unidos (1975-1990). Tesis doctoral. Universidad Nacional Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Autónoma de México. Facultad de Economía. México. Color de fuente: Automático, Español
Turrent A. 2007. Presentación en Panel “Maíz y consumo popular: transgénicos (alfab. internacional)
y especulación”, 7 de febrero, México, D.F. Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman,
Español (alfab. internacional)
Con formato: Fuente:
(Predeterminado) Times New Roman

266
Transformaciones socioeconómicas en la unidad doméstica campesina de San
Miguel, Oaxaca

Renato Salas Alfaro


S. Mario Pérez Morales

Resumen
El presente artículo analiza las prácticas productivas de los hogares en una comunidad indígena
zapoteca, localizada en el estado de Oaxaca. Se enfatiza la evolución ocurrida en la importancia
de las actividades económicas, antaño piedra angular en el sostenimiento del hogar y que ahora
se encuentran en franco retroceso. Asimismo se muestra la incorporación de nuevas actividades,
ya no meramente de subsistencia, que de poco en poco comienzan a formar la nueva base
económica sobre la que operan estas unidades domésticas.

Palabras clave: unidad doméstica campesina, comunidad, actividades agrícolas,


costumbres, migración

Introducción
Habitualmente las unidades domésticas campesinas se conciben como unidades
familiares de producción y consumo que a diferencia de antes, ahora tienen a su
disposición fuentes de sustento adicionales a las que ancestralmente han venido
practicando. Estos hogares realizan diferentes actividades productivas, -la
mayoría- inclusive en el sector urbano y extranjero. Del producto que obtienen,
una parte se consume en el hogar, otra se regala a vecinos o parientes y otra
más puede destinarse a la venta -bienes y servicios: agrícolas o artesanales-.
Igualmente, de su fuerza de trabajo, una parte se vende, otra se autoconsume; en
algunas comunidades otra parte se “intercambia” o “regala” a parientes, vecinos
y a la propia comunidad.

La manera en que ésta organización socioeconómica predominante del medio


rural, ha venido sufriendo alteraciones -sea por su integración paulatina al
sistema mercantil o por evolucionar debido a otras causales-, puede
interpretarse de diversas formas. No obstante la literatura concerniente enfatiza
que en nuestro país, al menos desde los años sesenta, las políticas agrarias han
empujado su integración al mercado de una manera desigual y perjudicial,
contribuyendo a la formación de una crisis del papel de la economía campesina
(Martínez, 2003: 18). Una aseveración más radical incluso señaló que los

267
últimos 500 años de historia en México, han sido de desafío entre un proyecto
de modernización occidental y otro que se resiste arraigado en las formas de
vida mesoamericanas (Bonfil, 1994: 10).

Tanto la política agrícola del país como los planes nacionales de desarrollo se
han orientado esencialmente a promover la eficiencia económica, eliminando
apoyos a pequeños productores o financiando obras de irrigación para uso
primordialmente de los productores comerciales. En general la política agrícola
del país, más que beneficiar ha terminado por obligar a las unidades domésticas
a depender de la venta de su fuerza de trabajo para subsistir. Al respecto, existe
evidencia irrefutable. Por un lado, Gutelman (1984: 44) y Stavenhagen (1985:
13) han señalado que por lo menos desde el régimen porfirista y ante la
complacencia institucional, las comunidades indígenas de este país fueron
despojadas de sus tierras por latifundistas y compañías deslindadoras, quedando
miles de familias sin medios de producción, luego el hambre las llevó y ha
llevado al postrero empobrecimiento. Por otro, la idea de que los ejidos eran
incapaces de mejorar el nivel de vida de los campesinos, a menos de que
poseyeran un alto nivel técnico (Gutelman, 1984: 113) y con el subterfugio de
reducir las importaciones agrícolas, el estado mexicano privilegió la inversión
pública en obras de irrigación y en el fortalecimiento de la industria, relegando
al sector temporalero del campo.

El rompimiento del equilibrio precio-ingreso de los productos básicos apremió


a los hogares a conseguir sus ingresos a través de la búsqueda de empleo en los
pequeños centros urbanos del país, que por aquellos años recién iniciaban.
Coincidentemente fueron años donde convergió la oferta laboral de los Estados
Unidos dirigida a mexicanos con características similares; enmarcada dentro del
Programa Bracero (Arizpe, 1981:631).

Otros reveses para las unidades domésticas campesinas han provenido de


decisiones políticas erróneas incluso en esferas lejanas a la agricultura. De

268
acuerdo con Aspe (1993: 22), en los años setenta el país debía orientar su
actividad económica hacia las exportaciones, pero en el gobierno se prefirió
seguir supliendo la inversión privada con el gasto publico81. Así, en 1976 se
presentó la primera crisis económica nacional, fue eludida por el petróleo
descubierto en estos años y por el consecuente crédito internacional. No
obstante, la crisis sólo se postergó y finalmente estalla en 1982. En plena crisis
el gobierno mexicano al emprender la búsqueda de fondos en el exterior, es
impelido a adoptar una política económica de estabilización, que incluye la
reforma económica de cambio estructural sostenida en principios de mercado
libre82.
Con éstas acciones, los pequeños productores rurales -máximamente los del
centro y sur del país; temporaleros- fueron gravemente afectados. Si bien, estos
efectos adversos se compensan en parte por su propia dualidad -productores y
consumidores-, por las bien conocidas prácticas del compadrazgo (Santiago,
2004: 82; De la Fuente, 1998: 24-25; Barabas, 2003) o por la incorporación de
fuentes adicionales de ingreso, el efecto final ha sido un creciente volumen de
desempleados rurales (Yunez, 2000: 334; Aragonés, 2001: 323; Calva, 1996:
167-171).

No obstante y pese a las fuertes embestidas referidas, resulta evidente que esta
organización mantiene su vigencia en el país; es el perenne deterioro del nivel
de vida en el sector rural83 que incita a que los hogares reorienten sus recursos
productivos, flexibilizando los patrones tradicionales de reproducción para
tolerar nuevas actividades en su interior. Aunque esta diversificación

81
Ésta es una situación típica para los países deudores, el FMI prácticamente los obligaba a
adoptar dichas líneas de política económica de estabilización: recortes de gasto público, crédito
restrictivo, venta de activos entre otras.
82
En México ésta política incluyó: devaluación, caídas del salario real, reducción de los
controles de precios, eliminación de subsidios y precios de garantías en los cultivos básicos,
reforma del artículo 27, desincorporación de los distritos de riego y de Conasupo, y la
privatización del crédito agrícola.
83
También debe agregarse la ubicación geo espacial, comúnmente en localidades carentes de
infraestructura de desarrollo con limitada oferta de servicios (presas, carreteras,
comunicaciones, transporte). Situación que los aísla frecuentemente de las opciones de progreso
que podrían tener ante la presencia más o menos funcional de los mercados de trabajo,
productos, crédito y seguros.

269
contrarresta las condiciones del medio rural, existe evidencia insuficiente para
sostener o rechazar que contribuya a reducir totalmente los efectos negativos.
Aun así, los hogares persisten en sobrevivir de tal forma que en México
constituyen el componente mayoritario de las unidades agropecuarias y junto
con los campesinos sin tierra, forman una proporción importante de la oferta de
trabajo nacional (Yunez, Taylor y Becerril, 2000: 101).

Finalmente diremos que una situación no tan visible de las unidades


domésticas, es la forma en que han tenido que incorporar actividades
económicas adicionales y otras que no son propiamente productivas como la
migración internacional pero que aportan una buena cantidad de ingresos, ni
tampoco el mecanismo por el cual actividades otrora tradicionales han tenido
que ser demeritadas en las prácticas del hogar. Este es el sentido del presente
trabajo, aportar el análisis de las prácticas productivas de la unidad doméstica
concretamente en la comunidad indígena zapoteca, del Estado de Oaxaca. El
énfasis está puesto sobre la evolución ocurrida en la importancia asignada a las
actividades económicas del hogar, antaño piedra angular en el sostenimiento del
hogar y que ahora se encuentran en retroceso y la incorporación de nuevas
actividades, ya no meramente de subsistencia pero que sin embargo constituyen
su nueva base económica.

Un poco de teoría
El análisis de la problemática campesina es un asunto añejo, ha sido abordado
desde diferentes perspectivas en el transcurso del tiempo, pero ni ahora ni ayer
se veían buenas perspectivas para ésta forma de organización social. No
obstante puede advertirse, que las explicaciones dadas no incorporan
características propias de las comunidades específicas, que sin duda es un
trabajo que corresponde al investigador.

Por ejemplo, en el Capital de Marx se plantea que el campesino que produce


con sus propios medios de producción, o será transformado en un pequeño

270
capitalista que a la postre explotará el trabajo ajeno, o perderá sus medios de
producción y se transformará en un trabajador asalariado más. A su vez, la obra
de Chayanov sobre la organización de la unidad económica campesina, rechaza
que todos los aspectos económicos del hogar se piensen en términos capitalistas
cuando partes muy grandes de la vida económica como la esfera agraria
funcionan y se organizan bajo formas no capitalistas. En éstas no aplica el
concepto de trabajo salarial o precios de mercado, por lo que no deben aplicarse
categorías económicas de análisis capitalista al estudio de estructuras
económicas que no funcionan como tal. En esta “economía natural” la
producción se orienta hacia la satisfacción de las necesidades de la unidad de
producción y consumo; la cualidad más que la rentabilidad es lo importante.

De estos planteamientos precursores, se han construido diferentes modelos de


unidad doméstica. En el ámbito económico éstos han sido utilizados para
explicar y cuantificar los aspectos económicos de un hogar, comúnmente típico
en una comunidad rural. A modo de muestra, tenemos el modelo neoclásico de
unidad doméstica (Barnum and Squire, 1979; Sing, Squire and Strauss, 1986),
el cual considera que en las áreas agrícolas las unidades domésticas producen
para venta y autoconsumo, que compran algunos insumos y proveen otros -
como el trabajo-. En este modelo, la unidad doméstica integra tres funciones
que normalmente se analizan por separado en la teoría económica: trabajar,
producir y consumir, con tres agentes aislados: productor, consumidor y
trabajadores. Aquí la unidad doméstica se conjetura como entidad económica
que maximiza beneficios mediante un óptimo nivel de producción, el cual es
influido por el salario, los precios y la tecnología. En realidad solo maximiza
beneficios respecto al trabajo, cuando la productividad marginal de éste iguala
su salario; en relación al consumo incluyendo el ocio, éste se determina sujeto
al ingreso y al tiempo total familiar (Barnum and Squire, 1979: 8).

Otras maneras de mirar la vida campesina concuerdan y en algunos casos


corroboran las predicciones teóricas esbozadas, pero en general cada vez se

271
aprecia una mayor divergencia entre las realidades detectadas que conciernen a
la unidad doméstica campesina. Bonfil (1994), asevera que la economía
practicada en las comunidades indígenas del país, es una de subsistencia y que
ni la racionalidad económica, ni la acumulación materialista son motores de la
producción. Para él, las relaciones de producción antagónicas y la
diferenciación social no existen en estas comunidades (Bonfil, 1994: 37-38). En
esta dirección Bartra (1993), considera factible que la economía campesina
pueda constituir un modelo de desarrollo integral, socialmente justo y
sustentable; empresas en busca de rentabilidad pero justicieras, portadoras de
eficiencia técnica y económica, sensibles socialmente y con rostro humano. Sin
embargo este argumento es duramente cuestionado por Cook (2005: 38), quien
afirma que la visión de autosuficiencia alimentaria en la unidad doméstica no
permite apreciar el germen de una cultura mercantil antiquísima mayormente en
Mesoamérica. Para él, los intensos intercambios mercantiles acontecidos en esta
región -e.g. los tianguis- han sido parte de los usos y las costumbres de las
comunidades, reflejando una cultura mercantil más que de autosuficiencia.

Para otro estudioso del tema como Warman (2003), el dinero y los bienes
industriales son una necesidad para la economía indígena, ya que
estructuralmente sólo algunos hogares pueden lograr la autosuficiencia
alimentaria. Enfatiza que la diferenciación económica entre hogares y la
acumulación de riqueza en las comunidades es una realidad cabalgante; la
otrora solidaridad y equidad se diluye cada vez más (Warman, 2003:
212,215,240). Otros investigadores han advertido particularmente rasgos
similares en comunidades zapotecas de Oaxaca. Por citar algunos, De la Fuente
(1998), Stephen (1998) y Nader (1998), han revelado que en estas comunidades
aunque las relaciones entre sus miembros no transcurren idealmente, es ésta la
imagen que se empeñan en transmitir hacia el exterior.

En suma, las diferentes evidencias y predicciones muestran que efectivamente


desde hace bastante tiempo ya se preveía cierta evolución de la unidad

272
doméstica campesina hacia los procesos de acumulación capitalista. Sin
embargo, los planteamientos dicotómicos –como en Marx- no consideran el
cuadro cultural ancestral en el que transcurren las actividades de producción y
consumo en las comunidades indígenas de este país. En contraste, el modelo
que aportó Chayanov centró la atención en la satisfacción de necesidades, pero
es discutible que lo siga siendo aun. En el modelo neoclásico de la unidad
doméstica, la comunidad no tiene inclusión ya que fue diseñado para hogares
típicos; la agregación ocurre bajo el supuesto de que todos responden de manera
similar (Barnum and Squire, 1979: 9,12; Sing, Squire and Strauss, 1986: 425).
Éste ni siquiera menciona la posibilidad de que un hogar decida producir a
sabiendas de que tendrá pérdidas, o que destinará recursos que podría consignar
en otra de mayor provecho económico. En este sentido, el análisis empírico de
la unidad doméstica campesina debe contemplar por lo mínimo los aspectos de
producción y consumo, pero también los de búsqueda de ganancias y
acumulación de activos.

En este sentido, el presente trabajo intenta analizar las prácticas productivas de


la unidad doméstica campesina en la comunidad zapoteca de San Miguel,
Oaxaca. El énfasis está centrado en la evolución de la importancia asignada a
las actividades económicas del hogar que antaño constituían su piedra angular y
que ahora se encuentran en retroceso, asimismo en la incorporación de nuevas
actividades como la migración internacional o las artesanías, que aunque no son
meramente de subsistencia ahora componen su nueva base económica, sin
embargo éstas también entrañan conflictos con las formas tradicionales de
organización con las funciona una buena cantidad de hogares en la comunidad.
Para cometer tal objetivo, la presente investigación fue realizada mediante
trabajo de campo llevado a cabo en los meses de mayo-septiembre de 2005.

La comunidad de San Miguel

273
La comunidad zapoteca de San Miguel es típica84 en los Valles Centrales, se
localiza a 37 kilómetros de la ciudad de Oaxaca Capital, sus orígenes datan de
los años 1400. Sin embargo su urbanización es relativamente nueva. Apenas en
1962 se inició la construcción de la carretera que la une con su cabecera
municipal –tres kilómetros-, la cual fue pavimentada apenas en 1996.
Actualmente la comunidad cuenta con un jardín de niños, dos escuelas
primarias y una escuela tele secundaria; tiene además una clínica de salud, una
agencia municipal, una oficina de bienes comunales, un templo del siglo XVII,
un panteón, un mercado, un módulo de turismo, una terminal de transporte y
una caseta telefónica privada.

San Miguel cuenta con una población de 2 509 habitantes que viven dentro de
la comunidad y otros 845 registrados con residencia fuera de ésta,
principalmente en E.U. Aquí, los hogares practican la agricultura de temporal –
maíz, fríjol y calabaza-, se rigen por usos y costumbres y realizan una serie de
actividades económicas adicionales (artesanía asalariada, traspatio y migración)
con las que solventan su mantenimiento diario. Oficialmente se tiene registrado
que 38% de la PEA labora en el sector primario, 55% en el sector secundario
(en este sector se contabiliza la artesanía) y 7% en el terciario. No obstante, es
alrededor del 95% de los trabajadores quienes perciben a lo mucho 2 salarios
mínimos mensuales de ingreso.

Es una comunidad donde los hogares a pesar de que disponen de bienes de


manufactura moderna, aun mantienen vigente el uso de bienes ancestrales. Por
ejemplo, alrededor del 90% de los hogares cocinan usando leña como
combustible, muelen el maíz y los chiles en metate, hacen sus propias tortillas y
utilizan cazuelas de barro. Asimismo éstos se organizan de acuerdo con sus
lazos de parentesco; familias e individuos se integran en redes que se amplían
según los compromisos de compadrazgo o matrimonio contraídos, esto sirve

84
Se afirma que la raíz zapoteca tiene al menos dos mil años en los Valles Centrales de Oaxaca
(Nader, 1998: 39; Cordero, 1982); vid, el Instituto Nacional Indigenista http://www.e-
mexico.gob.mx

274
para enfrentar de mejor manera las recesiones económicas en el hogar. Acogen
personas adicionales, que al interior siguen llamando familia (padres, nietos,
nueras, yernos, amigos); casi el 20% de los hogares son de estructura extendida.
Aun se aprecia que los hogares nuevos, son establecidos a corta distancia de sus
familias. Finalmente diremos que las familias enteras trabajan en la transmisión
de las buenas costumbres y normas comunales, se busca controlar cualquier
comportamiento violento de los ciudadanos hacia sus congéneres o hacia las
normas de la comunidad. Es visible que entre los hogares existe un fuerte
consenso de que la responsabilidad en el cuidado de los hijos y las acciones de
estos hacia la comunidad, es una tarea familiar.

En la comunidad se practica un sistema de gobierno por usos y costumbres85;


este sistema de cargos políticos y religiosos, es el núcleo de la vida comunitaria.
Las responsabilidades en el funcionamiento y organización tanto a nivel
administrativo municipal como espiritual, se asignan entre los hombres adultos
jefes de familia en asamblea general; no votan los niños ni las mujeres. Los
cargos asignados duran un año, inician a los 15 años de edad como policía
auxiliar y terminan con la designación de encargado del templo; en el
intermedio existen cargos menores como las vocalías: salud, escuela, obras,
agua potable, forestal y colindancias entre otros. El cargo inicia en enero y
termina entre diciembre o enero del siguiente año; por lo general, los lugareños
descansan un año antes de volver a servir a la comunidad. En total una persona
otorga a la comunidad entre 10-15 años de su vida en cumplimiento de diversas
funciones, absolutamente todos sin recibir pago alguno86.

85
El gobierno por “usos y costumbres”, es un sistema de elección de autoridades reconocido
jurídicamente por la legislación electoral del Estado de Oaxaca hasta 1995. En la actualidad 418
de los 570 municipios que conforman la entidad se rigen por este sistema; tratándose
mayoritariamente de municipios indígenas.
86
Por ejemplo, el c. Alberto… quien cuenta con 73 años de edad y -según recuerda-, tiene en su
haber los siguientes cargos cumplidos: topil de iglesia, vocal de carretera, mayordomo de
pascua, mayor de vara, suplente de agente, encargado de templo, tesorero de templo, topil de
templo, cobrador del fuego artificial, policía en dos ocasiones, topil de vara, mayordomo, vocal
del patriótico, tesorero del patriótico, cabo auxiliar; entre los que recuerda. En todos ellos, la
rutina fue la misma, un año de servicio a la comunidad, sin recibir apoyo económico alguno, en
todos fue elegido porque cumplió satisfactoriamente el cargo anterior. En los primeros cargos
fungió como vigilante de la comunidad, en otros de mayor jerarquía le fueron encomendadas

275
Transformaciones en la comunidad
La transformación de San Miguel ocurre paralelamente a las modificaciones del
entorno regional cada vez más monetizado, la irregularidad de las lluvias
también abona al proceso, el crecimiento propio de la comunidad, la difusión de
nuevas ideas por la radio, y la propia necesidad de satisfacer sus necesidades
básicas mediante aquellos medios monetarios que el mercado regional exigía,
son factores detonantes de los cambios estructurales acaecidos. De las
transformaciones más visibles en esta comunidad, se encuentran aquellas
relacionadas con la estructura física de los hogares, vestimenta y el uso
frecuente de la compra venta. Hasta antes del 1970, las casas se construían con
cucharilla del campo (paja), carrizo y quiote del maguey, por lo general tenían
piso de tierra y se localizaban principalmente dispersas en el cerro, cada familia
vivía y cuidaba “sus tierras”, que en algunos casos rebasaba las 20 hectáreas. El
lugar donde ahora se ubica la comunidad, estaba desolado, lleno de hierbas,
árboles y barrancas. En ese tiempo las cosechas eran buenas y poco utilizaban
el dinero como medio de cambio. A medida que las lluvias comenzaron su
irregularidad en los setenta y el uso de efectivo se volvió frecuente en el
mercado regional, la necesidad los empujo a buscar un lugar cerca del centro
urbano para salir en busca de empleos.

Ahora los hogares se construyen de ladrillo con piso y techo de cemento. A


diferencia de cuando los materiales para construcción provenían del cerro, en la
actualidad los gastos en construcción y restauración, provienen esencialmente
de las remesas internacionales. Antaño, el calzón y la camisa de manta blanca,
sombrero y tejidos de lana constituían la vestimenta de los hombres, las mujeres
por su parte vestían túnica blanca adornada al cuello con hilos de distintos
colores, el pelo se amarraba con trencillas de lana negro y se acostumbraba
enrollarse en cobijas de lana color gris y las llamadas “Biug”, elaboradas en el

tareas de mayor responsabilidad conforme fue madurando y su importancia en la comunidad fue


creciendo, fue mayordomo hasta que su condición económica le permitió alimentar su hogar,
sus hijos y solventar los gastos de la fiesta.

276
hogar. Para entonces, el amole, la raíz de chomizo y el camote del monte,
servían como detergentes para la ropa. Ahora ya solamente las mujeres
mantienen esta tradición, del mismo modo que integran el uso de lavadoras,
detergente comercial, planchas eléctricas y horno de microondas o dvd.

Transformaciones importantes vienen ocurriendo en el ancestral sistema de


cargos. Antes que otra cosa, los cargos son indicadores de prestigio. En el caso
de algunos de ellos, como los mayordomos la importancia se vuelve regional en
virtud de que invitan gente de otras comunidades (compadres, ahijados), los
hospedan y alimentan; después la situación es a la inversa. Esta importancia
viene empujando en los últimos años, sobre todo a la gente instruida o de
posición económica holgada (como los emigrantes) a buscar su inserción en
aquellos que no se encuentran hasta debajo de la ordenación tradicional (e.g.
topil). Los cargos se siguen cumpliendo, pero ahora la comunidad permite que
la persona originalmente asignada, se libere de tal tarea sólo con desembolsar el
pago equivalente a otro nativo para que lo sustituya en sus funciones de manera
total. Los pagos oscilan entre $100 pesos diarios y de $15 000 a $18 000 pesos
anuales. Otra opción es que un familiar lo remplace87; pero negarse no es
valido. Los pagos surgen esencialmente porque los migrantes no están presentes
en la comunidad y porque son ellos quienes pueden pagar. En algunos otros
cargos como las vocalías, los responsables se pueden rolan por días o semanas
de cumplimiento, de este modo pueden laborar sus tierras o telares en los días
liberados para obtener su propio sustento.

Asimismo, hace apenas unos años que las mujeres empiezan a ser incorporadas
en el sistema de cargos. De igual forma algunas niñas han sido añadidas para
cumplir tareas de promoción de salud, se desempeñan un año y no vuelven a ser
llamadas. Resalta que antaño las mujeres adultas no cumplían cargos de ningún

87
Los arreglos más frecuentes ocurren entre migrantes nacionales e internacionales y entre
familiares que ya no residen en la comunidad. la forma que asumen consiste en que uno cubre
su cargo y al año siguiente cubre el del familiar, a cambio cuando le vuelve a tocar cargo
directo, el familiar vendrá a cubrirlo, eso le permite laborar entre 2-3 años en E.U. a ambos.

277
tipo, pero ahora la comunidad determinó asignarles sobre todo a las esposas de
migrantes. Todo surge a razón de que las familias no migrantes se quejaron de
hacer el esfuerzo por la comunidad mientras los que tienen migrantes lo
disfrutan, básicamente las mujeres quienes permanecen en ésta. De este modo
al considerar que los maridos tienen mejores ingresos en los Estados Unidos, la
asamblea determinó que las esposas hagan un espacio en sus funciones
domésticas para aportar a la comunidad. Variantes similares son apreciadas
también en comunidades zapotecas vecinas –como la cabecera municipal-. En
ésta, a las mujeres viudas o dejadas les asignan el cargo de atender la tienda
DICONSA, encender el alumbrado público, recoger la comisión que aportan los
parceleros al ejido, promoción de salud. En otra comunidad zapoteca distante
geográficamente como San Francisco Cajonos, las niñas son responsables de
lavar vasos, y hacer el aseo en la iglesia.

Otra institución ancestral que resiente marcadas modificaciones, es la


Guelaguetza, también llamada Guetza en San Miguel y Gozona en otras
comunidades88. En esta comunidad ya solo funciona para fiestas, funerales y la
mayordomía, pero es de uso limitado en las actividades agrícolas, cuna original.
La guetza emana de la falta de recursos para pagar peones, y porque a decir de
los pueblerinos, es más relajante trabajar platicando y comentando entre
compañeros y familiares. Anteriormente la mayoría de hogares en San Miguel
trabajaba con guetza, ahora menos del 10% de éstos recurre a ella para
solventar alguna fase agrícola. Una razón –esgrimida por los pobladores- es que
los hombres jóvenes están emigrando, las lluvias son bastante irregulares y con
la llegada de remesas los hogares no necesitan sembrar puesto que el maíz
comprado es más barato. A la par, el ingreso salarial de los textiles contribuye
en la compra de los alimentos. Desde una perspectiva más general, puede
decirse que los intercambios recíprocos se están reduciendo en las

88
Este ancestral sistema de ayuda mutua, consiste en otorgar apoyos de una familia hacia otra,
en especie (animales, maíz, fríjol), en trabajo para construir casa, trabajar en la parcela u otro.
El apoyo es un tipo de préstamo que será retribuido por la familia receptora cuando aquella que
dona, lo requiera; en algunos casos esto puede tardar años.

278
comunidades, a causa del avance de las relaciones monetizadas (Barabas, 2003:
39).

La mayordomía es otra institución notable donde se aprecian cambios radicales.


Aunque todavía se aprecia como devoción hacia el santo patrono, comienza por
dominar la esencia de mecanismo de promoción social (Cordero, 1982: 52). Por
citar, el mayordomo de la fiesta 2004 gastó alrededor de $80 000 pesos89; invitó
música, comida, bebida y cuetes. El dinero procedió de sus tres hijos migrantes
(2 500 dólares), bienes y servicios por guetzas (30 000 pesos) y ahorros propios
(personalmente aportó 3 marranos y 20 pollos que tenía engordando desde que
le asignaron el cargo, el costo de la banda ($4 000), la misa y las flores de
adorno). En suma, realizó un gasto 30 veces mayor al necesario que implica el
cargo, el cual consiste en pagar el rosario, velas y flores90. Aunque vale decir
que este gasto “conspicuo”, redistribuye el ingreso comunal.

Los apoyos recibidos por guetza, se entregaron en la casa del mayordomo,


fueron anotados de común acuerdo siguiendo las características de cada bien,
esto a razón de que la devolución será de manera similar. No obstante desde
ahora el mayordomo sabe que devolverá bienes –nunca dinero- en mayor
cuantía; por un lado para corresponder al gesto de apoyo, y por otro para que
ahora le deban a él. Ejemplos de bienes que recibió el mayordomo y la forma en
que fueron anotados, es como sigue:

“Un pollo de 3.750 kg, de engorda, blanco, joven”, “3 paquetes de cigarros faros
chicos de 15 cajetillas”,” ½ fanega de maíz blanco larguito”, “9.5 kg de asadura”, “un
guajolote de 5 kg”, “2 kg de chile guajillo, 3 pollos de engorda de 3 kg cada uno”…

La voluntad del servicio, la fe en el santo, la búsqueda del reconocimiento a sus


dones de buena persona por parte del pueblo, siguen vigentes en la búsqueda de

89
El mayordomo fue el C, Fausto Policarpo, entrevistado en su casa el 18 de Junio de 2005.
90
Un repunte en el interés por asumir el cargo de mayordomos, sobre todo por los migrantes, se
advierte en la comunidad de Santa Ana del Valle (Cohen, 2001:962). Igualmente situaciones de
gasto exagerado en la mayordomía son advertidas en comunidades de la Mixteca poblana
(Rivera, 2003: 10).

279
la mayordomía, sin embargo este cargo recién comienza a deslucirse. A decir de
algunos pobladores, antes los mayordomos de la comunidad eran personas
mayores y respetables, en la actualidad jóvenes de 25 y 30 años de edad ya
quieren ser mayordomos; ahora lo hacen especialmente para lucirse y pasar por
importantes a la vista de todo el pueblo.

En las actividades productivas, la búsqueda de ganancias no determina la


importancia que éstas tienen en el hogar. Por ejemplo, en las actividades
extensivamente practicadas en la comunidad, la valoración que se hace entre
agricultura, artesanía y migración es en apariencia irracional, mientras la
agricultura proporciona alimentos y en ocasiones ni siquiera eso, la artesanía
aporta dinero en efectivo en mayor cantidad que aquella, la migración a su vez
contribuye con remesas en alta proporción al hogar, no obstante en éstos aun se
asigna una mayor importancia a las actividades agrícolas, inclusive en aquellos
que ya no la realizan.

El campo es la actividad más importante para el hogar, porque participa toda la


familia y de él se quedan con todo el producto91. No obstante, dicha
importancia viene menguando conforme pasa el tiempo; en otros años las
actividades agrícolas se realizaban en todos los hogares, ahora solo 70% de
éstos realiza al menos una actividad relacionada. Este quebranto contrasta con
la propia historia de la cultura zapoteca, ya que hasta hace unos años el culto
del maíz se consideraba trascendental para su funcionamiento; de entre sus
cultivos -maíz, fríjol, calabaza- sin duda éste era el rey del consumo (De la
Fuente, 1960: 23-26; Flanery, 1999). El grano es tan importante que se afirma
incluso que es de él, que nace la civilización Mesoamericana (Bonfil, 1994:
24,33).

91
En esta comunidad se practica principalmente la agricultura de temporal, siguiendo técnicas
de siembra ancestral; caminar detrás de la yunta, soltar la semilla y tapar con el pie, en su caso
utilizar azadón, pico y coa.

280
En función de que el maíz, aparte de ser el alimento también fungía como eje
ordenador del propio territorio, antes la comunidad se ordenaba en función de
las actividades agrícolas; las entradas a los corrales para los toros, los caminos
hacia la milpa y los accesos al centro, fueron diseñados para darles fluidez. De
igual manera, en el presente el retroceso de estas actividades impacta en el
nuevo diseño de las casas y el tipo de activos que se acumulan; ahora se
construye con ladrillo y cemento, se acumulan vehículos y telares para las
artesanías; las casas son diseñadas con espacios interiores que albergan los
autos y telares.

A la pregunta de porqué sí la agricultura es una actividad con pérdidas


continuas, ó por qué sí los esfuerzos familiares no se transforman en retornos de
ingreso o producción se sigue practicando, los nativos responden que la
inversión de fuerza de trabajo familiar se realiza en intervalos discontinuos,
mientras que el producto se cosecha cuando es posible92 en una sola emisión; de
no sembrarlo, se debe comprar. Otra explicación se refiere la calidad del grano
que se obtiene de la cosecha propia; es contundente el arraigo de los hogares a
consumir granos cultivados por ellos mismos, dado que aprecian una mayor
calidad en los suyos que en aquellos expendidos a precios más económicos por
la tienda “DICONSA”. Finalmente, el cultivo del maíz en cuanto costumbre, es
también una actividad de enseñanza y educación de los hijos; es aquí donde los
padres transmiten las primeras enseñanzas a sus hijos. Así, al reducirse las

92
La evaluación neta a precios de mercado de la producción en el 2004 (que no fue diferente a
los años anteriores), sin considerar la fuerza de trabajo familiar, indica que algunas familias
tuvieron beneficios económicos positivos, pero la mayoría fueron negativos. Una vez
incorporado el valor del trabajo familiar, el resultado es contundente; todos registran pérdidas.
La producción de maíz fue raquítica, desde una familia que no cosechó nada, una con tres kilos,
hasta una que levantó cuatro toneladas. Y si bien los ingresos que tienen los hogares no
compensan los desgastes de su propia fuerza de trabajo, en cambio son significantes en relación
al gasto potencial que habrían de realizar en ausencia de cosecha. A precios de mercado del
2004, se estima un valor de la cosecha comunal total de $109 551 pesos, comparado contra lo
que se hubiera gastado por consumir el grano en la tienda, tenemos un promedio de $1 000
pesos de ahorro por hogares. De acuerdo a los rangos de ahorro, 27 hogares ahorran hasta $200
pesos, 21 se ahorró entre $200-$400 pesos, 31 se ahorró entre $400-$1000 pesos, 28 de ellas se
ahorró desde mas de $1000 hasta $12 500 pesos. Es decir, en los hogares se considera que tener
la fuerza de trabajo postrada en el hogar no les garantiza emplearla en trabajo asalariado, por
tanto la cosecha así trabajada proporcionan un respaldo económico real.

281
actividades agrícolas, se reduce también el contacto padre-hijo, y la enseñanza
de las tradiciones como la guetza.

Con relación a la artesanía textil de lana, es probable que de acuerdo con los
registros y vestigios de la comunidad ésta se haya practicado desde tiempos
antiguos; es muy posible que los primeros pobladores de San Miguel –
presumiblemente de Teotitlán del Valle- ya trajeran consigo la habilidad para
tejer sus cobijas y tapetes. Existe pues una larga y profunda tradición textil que
ha venido pasando de padres a hijos, generando en la comunidad una especie de
habilidad natural para tejer. Sin embargo desde los ochenta esta habilidad ha
sido aprovechada comercialmente por vendedores de Teotitlán del Valle
quienes subcontratan a los tejedores locales. Los acaparadores financian las
actividades textiles mediante la dotación del hilo de lana natural, en algunos
casos especifican el producto, pagan por piezas, en ocasiones hacen préstamos
por adelantado, otras recurren al compadrazgo para asegurar peones tejedores.

No obstante su efecto económico, la artesanía se relega para momentos de


descanso agrícola y migratorio. Para el jefe de hogar, es una actividad ideada
para mantener ocupada su familia93. Aunque no es considerada una actividad
nuclear, es practicada extensivamente por alrededor del 70% de hogares y
aporta más del 80% de los ingresos por salario en la comunidad. Aun así, es una
actividad secundaria en parte porque no sienten suyo el producto que elaboran,
incluso ni siquiera pueden comprarlo. Por ejemplo, una pieza pagada en la
comunidad en $100.00 -cien pesos- es exhibida en el mercado a precio de entre
$500-$800 pesos.

93
Por ejemplo, los ingresos por un día de trabajo a destajo fluctúan entre $80-$100 pesos, para
un tejedor diestro que trabaje sin descanso y además reciba la ayuda de hijos y esposa, ya que el
enrollado del hilo en las agujas implica bastante tiempo. Aunque el salario es para el marido.
Por otro lado, los telares de uso en San Miguel son elaborados o comprados por el propio
tejedor, instalados en el propio hogar, con esto ellos mismos costean su alimentación, no pagan
renta de local ni gastos adicionales de producción.

282
Otras actividades económicas de particular importancia que de primera
impresión no lo parecen, también son apreciadas en la comunidad. Por ejemplo,
los pobladores –hombres y mujeres por igual- pasan mucho tiempo platicando
diariamente con sus vecinos, parientes y ahijados en pleno día y en horas de
trabajo; por las mañanas en el mercado y por las tardes frente al panteón.
Cuando el tiempo así perdido se enmarca dentro de las costumbres locales,
aparece sin duda como parte de la racionalidad económica de la comunidad;
esta actividad les posibilita recibir regalos y apoyos a futuro, sean alimentos o
algún otro bien. En el caso de las mujeres, ésta es una de las pocas formas de
participación política que se les permite; son las interacciones en el traspatio, el
molino y la plaza donde ellas pueden comentar cuestiones de la comunidad sin
recibir reprimendas.

Finalmente una de las actividades de incorporación más reciente en la


comunidad, que está creciendo desproporcionadamente y que genera mayor
ingreso que todas las demás, es sin duda la migración internacional. Ésta se
origina en el programa bracero con la salida de cinco o seis migrantes. Al
término de éste, solo unos pocos pobladores aun se arriesgaron en la migración
aunque de manera indocumentada, como sucedió en otras regiones (Binford,
2004).

En general, es hasta después del año 2000 que la migración se masifica; del
2000 al 2004 han emigrado de la comunidad alrededor del 65% de los
emigrantes totales94. Aquí, la migración a diferencia de otras localidades del
país, se compone esencialmente de los hijos varones del hogar, cuya edad oscila
entre 14–30 años. Este patrón migratorio seguido por la comunidad es similar al
que se aprecia en otras regiones del país; en Michoacán (Wiest, 1973; 1984: 63;
Acevedo, 2000:148), en Guanajuato (Quiroz, Pérez, Barrios, 2000), en Puebla

94
Una de las razones que ofrece la población del porque no migraron en la época del programa
bracero, es la falta del dominio del idioma español. Así, mientras que en otras comunidades se
ha documentado que las historias que contaban los migrantes retornados había influenciado
nuevas migraciones (Reichert, 1981; López, 1988), en ésta no había motivo que los empujara a
migrar.

283
(Binford, 2004; Cordero Díaz, 2004; Lee, 2004), en Veracruz (Garrido, 2004).
De igual forma que en otras comunidades (Binford, 2004), la masificación de la
migración en ésta concuerda con los años de aplicación de políticas económicas
neoliberales en el país y la consabida reducción en los apoyos a los pequeños
productores rurales.

No obstante, los migrantes de esta comunidad no migran por la acuciante


necesidad económica, ya que sus actividades artesanales y de traspatio les
permiten paliar en gran medida sus requerimientos de alimentos, esta
característica la hace similar a otras comunidades (Lee, 2004), pero
principalmente la distingue de otras donde ha sido la búsqueda de recursos para
alimentación lo que ha empujado la migración (Dinerman, 1982; Wiest, 1983).
En San Miguel, se migra buscando construir la casa, ahorrar para formar un
patrimonio entre otros; ahora cuando los jóvenes desean casarse, comprar o
construir la casa, su primera opción es marcharse a los Estados Unidos.

En síntesis, la práctica de estas actividades económicas locales e


internacionales, objetivas y subjetivas, proporciona una serie de ingresos a los
hogares. Su contabilidad en esta comunidad se realizó agrupándolos en
diferentes fuentes, para el año 2004. Dominan primordialmente los salarios y
las remesas internacionales, ambos constituyen alrededor del 80% de los
ingresos totales de los hogares. No obstante, esta comunidad presumiblemente
igual que otras del país, no distribuye de manera homogénea los ingresos y
activos que genera; el computo de los ingresos ratifica la existencia de
desigualdad –aunque menor a la medida nacional- en la distribución de ambos
indicadores.

Conclusión
Este artículo ha mostrado que la economía doméstica campesina en la
comunidad zapoteca de San Miguel, no se encuentra totalmente inmersa en la
búsqueda de autosuficiencia alimentaria como fue conjeturado en algún tiempo

284
(Chayanov, 1985; Bonfil, 1994), aunque este motivo sigue siendo una fuerza
importante que tiene vigencia en la producción de alimentos básicos y
ancestrales como el maíz, el fríjol y la calabaza entre los hogares. Su vigencia
es tal, que éstos consideran como primera en importancia a la actividad agrícola
aunque ésta ya se realiza cada vez menos y no les aporta en promedio ni
siquiera una cuarta parte de sus requerimientos alimenticios. En cambio la
actividad artesanal que provee a los hogares alrededor del 80% de los ingresos
salariales o las remesas internacionales que provén alrededor de un tercio de los
ingresos totales de la comunidad, aunque se les considera importantes, su
importancia va detrás de la actividad agrícola.

La valoración primaria de las actividades agrícolas en relación a las diversas


fuentes salariales; asignar importancia primordial a una actividad productiva
que no genera retornos y que no retribuye prácticamente nada, por sobre otras
que en contraste les están cubriendo todas sus necesidades, presenta sin duda
una contradicción en primea vista. No obstante como fue enunciado al
principio, ésta y presumiblemente las comunidades de otras regiones del país,
han tenido que enfrentar y soportar fuertes embestidas contra sus sistemas
tradicionales de organización y producción, acciones derivadas las más de las
veces por políticas económicas insensibles e ignorantes a la realidad sui generis
que transcurre en su interior. De este modo, la comunidad ha tenido que
aferrarse a su sistema, mediante la flexibilización para permitir el ingreso de
nuevas modalidades y variantes en su sistema tradicional, como el pago por los
cargos, el acceso a niveles no ordinario de iniciación, o la asignación de
mayordomos que no cumplen cabalmente la rutina de ascenso tradicional,
asimismo la incorporación de nuevas actividades productivas como la
migración internacional o las artesanías por subcontratación.

En todo caso, el análisis de San Miguel refleja la existencia de fuerzas fuera del
ámbito económico mercantil que empujan la práctica de las actividades
agrícolas tradicionales. El peso de la costumbre (alimentarse con su

285
producción), sigue siendo más importante que el beneficio económico que
pudiera obtenerse de la cosecha, aunque vale decir, esta es una percepción
compartida apenas por el grupo de mayor edad. En esta comunidad, incluso
aquellos hogares que no realizan ninguna actividad agrícola valoran a ésta en
primer lugar, esgrimen diversos argumentos pero uno es constante; el peligro de
que un pueblo no pueda ni siquiera producir sus alimentos.

En esta comunidad, la unidad doméstica presenta ambas facetas del proceso


productivo con tan solo días y horas de diferencia. Un día son patrones otro son
peones, no es apreciable como predijera Marx que los campesinos terminarían
por ser patrones o peones. Por otro lado, es admirable como la conjetura de
Chayanov mantiene su vigencia en esta comunidad pero solo enmarcada dentro
de las estrategias socioeconómicas flexibles de reproducción de la unidad
doméstica. La alimentación ya no se constituye en eje principal, ahora gran
parte de recursos y energías del hogar han evolucionado hacia la obtención de
salarios y activos, y esto es interesante, no dejan de reconocer la importancia
que tiene la actividad agrícola y el peligro que su retroceso implica.

El trabajo destaca también que los procesos de diferenciación socioeconómica


entre los hogares están en marcha y se ven ampliamente alimentados por los
fuertes flujos de ingresos que provienen del extranjero. La desigualdad
económica en San Miguel como en otras del estado (San Pedro Mártir; De
Teresa, 1994: 77) y del país, existe y es una realidad. Es decir, como han
planteado Warman (2003) y Cook (2005), la economía doméstica campesina ya
tiene un buen tiempo que ha reorientado su expectativa más hacia la
acumulación de activos que hacia la consecución de la alimentación. Los
activos posibilitan el acceso a mayor cantidad y calidad de bienes (incluido el
tiempo familiar), pero es una situación que no deja de preocupar, ya que el
acaparamiento de recursos productivos, si bien puede ser una faceta natural de
su propio funcionamiento y reflejar un retorno que la propia economía asigna a
la contribución de los factores productivos que poseen los hogares (Friedman y

286
Friedman, 1980), en teoría este aspecto no puede considerarse deseable ya que
además de conducir al desarrollo económico desigual, impacta otras variables
internas como el analfabetismo, la producción, el deficientemente uso de
recursos técnicos y humanos, mayor atraso económico y desigualdad (Debraj,
1988; Alesina and Rodrik, 1994: 485).

Bibliografía
Acevedo Valerio Víctor (2000), “Causas de la migración en un pueblo
michoacano. El caso
de Huandacareo”, En Lenin Navarro y Vargas Uribe (cords.), El
impacto económico de la migración en el desarrollo regional de
México. Estudios de caso de los estados de Guanajuato, Michoacán y
Zacatecas, Escuela de Economía _ Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo, Morelia Michoacán.
Alesina Alberto and Dani Rodrik (1994), “Distributive politics and economic
growth”, The
Quarterly Journal of Economics, 109(2). 465-490.
Aragonés Ana Maria (2001), “Trabajadores indocumentados y políticas
neoliberales”,
Comercio Exterior, 4.
Arizpe Lourdes (1981), “The rural exodus in México and Mexican migration to
the United
States”, International Migration Review, 15(14).
Aspe Pedro (1993), El camino mexicano de la transformación económica,
F.C.E, México.
Barabas Alicia (2003), “La ética del don en Oaxaca: los sistemas indígenas de
reciprocidad”,
En Millan y Valle (coord.), La comunidad sin límites. Estructura social
y organización comunitaria en las regiones indígenas de México, Vol.
1, INAH, México.
Barnum Howard and Squire Lyn (1979), A model of an agricultural household:
theory and
Evidence, Paper 27, The World Bank.
Bartra Armando (1993), Exposición en el Taller sobre Políticas hacia una
Agricultura
Campesina Sustentable, México D.F. 2-3 de julio 1993, Taller
organizado por RIAD-México: CECCAM, CNOC, UNORCA y
GEA/Progama PASOS. México. Ficha No. 538, elaborada con fecha
1994/01/19 por ALATORRE, Gerardo. GEA = Grupo de Estudios
Ambientales A.C. http://www.laneta.apc.org/pasos/fbartr5.htm
Binford Leigh (2004), “La migración internacional en el contexto de la crisis en
la industria
mexicana de la construcción: el caso de Santo Tomas Chautla, Puebla”,
En Binford L. (ed), La Economía Política de la Migración Internacional

287
en Puebla y Veracruz. Siete estudios de caso, Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla, México.
Bonfil Batalla G. (1994), “México Profundo. Una civilización negada, grijalbo,
México.
Calva José Luís (1996), “Alternativas para la economía mexicana después del
colapso
financiero 1994-1995”, En México: Pasado, Presente y Futuro, Siglo
XXI-I.I.E-UNAM, México.
Chayanov Alexander (1985), La organización de la unidad económica
campesina, Nueva
Visión, Buenos Aires Argentina.
Cohen Jeffrey (2001), “Transnational migration in rural Oaxaca, Mexico:
dependency,
development and the household”, American Anthropologist, 103(4).
Cook Scott (2005), “Cultura, mercancías y la economía indígena
mesoamericana”, En
Cuadernos del Sur, INAH-CIESAS-UABJO, Oaxaca.
Cordero Avendaño Carmen (1982), Supervivencia de un derecho
consuetudinario en el Valle
de Tlacolula, FONAPAS, Oaxaca.
Cordero Díaz, B.L (2004), “Economía política y formación de expectativas
locales en la
emergencia y masificación de la migración de Huaquechulenses a
Nueva York”, En Binford L. (ed), La Economía Política de la
Migración Internacional en Puebla y Veracruz. Siete estudios de caso,
Op cit.
Debraj Ray(1998), Developments Economics, Princeton Press, New Jersey.
De la Fuente Julio (1960), “La cultura zapoteca”, En Los zapotecos de la sierra
norte de
Oaxaca (reimp. 1998), Ríos Manuel (comp.), CIESAS, Oaxaca.
De Teresa Ana Paula (1994), “Procesos de diferenciación socioeconómica en la
comunidad
Agraria”, En Alteridades, 4(8).
Dinerman Ina (1982), Migrants and stay-at-homes: a comparative study of
rural migration
From Michoacán México, Monograph Series 5, Center for U.S.-
Mexican Studies, University of California, San Diego.
Dinerman Ina (1983), “El impacto agrario de la migración en Huecorio”, En
Relaciones,
4(15), Colegio de Michoacán, Zamora Mich.
Flannery Kent (1999), “Los orígenes de la agricultura en Oaxaca”, En
Cuadernos del Sur,
INAH-CIESAS-UABJO, Oaxaca.
Friedman Milton y Rose Friedman (1980), Libertad de elegir. Hacia un Nuevo
liberalismo
Económico, grijalbo, Barcelona.

288
Garrido Carlos A. (2004), “De la caña a la gran manzana. El trasfondo de la
migración
internacional en zonas cañeras rurales del centro de Veracruz”, En
Binford L. (ed), La Economía Política de la Migración
Internacional…op cit.
Gutelman Michel (1984), Capitalismo y reforma agraria en México, (10ª. Ed.),
ERA.
Lee Alison E. (2004), “¡Vivimos de las piedras!” la industria del ónix y la
migración
internacional, Zapotitlan Salinas Puebla, 1960-2000”, En Binford L.
(ed), La Economía Política de la Migración Internacional…op cit.
López Castro Gustavo (1988), “La migración a Estados Unidos en Gomes
Farias
Michoacán”, En López Castro y Pardo (Edits.), op cit.
Marx Karl, El Capital, Siglo XXI, México
Martínez Aparicio Jorge (2003), “El mercado y la economía campesina en el
marco de la
Globalización”, En Realidad Económica, No. 15, Octubre, Facultad de
Economía “Vasco de Quiroga” Universidad Michoacana de San Nicolás
de Hidalgo, Morelia Michoacán.
Nader Laura (1998), Ideología armónica. Justicia y control en un pueblo de la
montaña
Zapoteca, CIESAS, Oaxaca.
Quiroz Zúñiga, Pérez Soto, Barrios Puente (2000), “Migración a Estados
Unidos y desarrollo
en Loma Tendida municipio de Valle de Santiago Gto”, En Lenin y
Vargas op cit.
Reichert J. (1981), “The migrant syndrome: seasonal U.S wage labour and rural
development
in central Mexico”, Human Organization, 40(1).
Rivera Sánchez Liliana (2003), “Transformaciones comunitarias y remesas
socioculturales de
los migrantes mixtecos poblanos”, Primer coloquio internacional sobre
migración y desarrollo: trasnacionalismo y nuevas perspectivas de
integración, Zacatecaz, Zac., Octubre 23-25.
Salas Renato (2007), Migración internacional, remesas, actividades agrícolas y
distribución
del ingreso en San Miguel del Valle, municipio de villa Díaz Ordaz,
Oaxaca, Tesis Doctoral en Ciencias en Planificación de Empresas y
Desarrollo Regional, Instituto Tecnológico de Oaxaca.
Santiago Jiménez Maria Eugenia (2004), La participación local en procesos
productivos
sustentables: estudio de caso en tres comunidades de la costa de
Oaxaca, Tesis doctoral, I.T.O, Oaxaca.
Sing Inderjit., Squire Lyn, and Strauss John (1986), “Agricultural household
models”, En

289
Leading Issues in Economic Development, Mier G. (comp), Nueva
York:
Stavenhagen R. (1985), “Aspectos sociales de la estructura agraria en México”,
En
Stavenhagen, Paz, Cárdenas y Bonilla (edits), Neolatifundismo y
explotación, Nuestro Tiempo. México.
Stephen Lynn (1998), Mujeres zapotecas, Instituto Oaxaqueño de las Culturas,
Oaxaca.
Warman Arturo (2003), Los indios mexicanos en el umbral del milenio, FCE,
México.
Wiest Raymond (1973), “Wage-labor migration and the household in a
Mexican town”,
Journal of Anthropological Research, Vol. 29.
Wiest Raymond (1984), “La dependencia externa y la perpetuación de la
migración temporal
a Estados Unidos”, Relaciones, 4(15), Colmich, Zamora Mich.
Yunes-Naude Antonio (2000), “Cambio estructural y emigración rural hacia
Estados
Unidos”, En Comercio Exterior, 4.
Yunez Antonio, Taylor Edward y Becerril Jaime (2000), “Los pequeños
productores rurales
en México: características y análisis de impactos”, En Los pequeños
productores rurales en México: las reformas y las opciones, Yunez
Naude (comp.), Colegio de México, México.

290