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LA DEFENSA DE MAZAGÓN EN LA II GUERRA MUNDIAL

FOTO: Manuel Serrano

Artículo publicado por Jesús Ramírez Copeiro del Villar, en la revista de las fiestas de
Mazagón del año 2002.

En la madrugada del 8 de noviembre de 1942, una gran fuerza naval angloamericana
desembarca en el norte de África. Eran los convoyes de la Operación Torch, dirigida por
el general Ei-senhower desde el cuartel general aliado en Gibraltar. El nuevo escenario
de la guerra se situaba tan próximo a territorio español que Franco se vio obligado a de-
cretar, el 16 de noviembre, una movilización parcial del ejército, llamando a filas a los
cuatro últimos reemplazos.

De guarnición en Huelva se encontraba el Regimiento de Infantería n° 72 con sede en el
cuartel del Puerto Pesquero, un antiguo muelle pesquero situado en la avenida Francisco
Montenegro, reformado y acondicionado para dar cabida a la tropa y que incluso parte
del mismo se había utilizado durante la guerra civil., como lugar de internamiento de
prisioneros de guerra del lado republicano. Al mando de dicho regimiento se encontraba
el coronel Eduardo Álvarez de Rementería, que ejercía también el cargo de gobernador
militar.

El decreto de movilización del ejército se daba a conocer en Huelva el 28 de noviembre,
según nota del Gobierno Militar facilitada al diario Odiel y en la que se anunciaba la
llamada a filas a partir del día siguiente, empezando por el reemplazo de 1941. Muchos
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¡Menos mal que no hubo ocasión de comprobarlo! Pero los preparativos militares no sólo incluían la defensa del litoral. constituida por cuatro piezas de artillería de calibre 150 mm para abuses con alcance de 7. de guarnición de Cádiz. San Juan del Puerto. bajo el mando del jefe de la 204 Comandancia de la Guardia Civil. les tocaba de nuevo incorporarse al mismo. Existía otra batería a 3 Km. comprendida entre el litoral y la lla- mada línea de vanguardia (Ayamonte-Lepe-Cartaya-Gibraleón-San Juan del Puerto- Moguer-El Milanillo-Los Bodegones-Almonte-Rocío). al oeste de la anterior. y a falta de edificios apropiados se levantaron chamizos a base de juncos. Punta Umbría y Cartaya. incluyendo un capitán y dos tenientes. más tarde cuartel de la Guardia Civil. Compañías y destacamentos se distribuyeron por Isla Cristina. Lepe. Gibraleón. Un ejército de soldados mal vestidos y peor alimentados. se emplazaron nidos de ametralladoras y de morteros entre Mazagón y Torre Arenillas. La batería contaba con una fuerza total de 110 hombres. que comprendía el resto del territorio. una vez que éste hubiera desencadenado el ataqué. Los cuatro cañones Vickers del Faro del Picacho pertenecían a la 14 Batería del Regimiento de Artillería de Costa n°1. Aljaraque. Punta Umbría. más pre- parados y mejor equipados. entre los altos del Rompido y la Punta del Caimán.de los componentes de estos reemplazos habían participado ya en la guerra civil e incluso algunos habían combatido en el frente ruso con la División Azul. llevaban hasta tres y cuatro años enrolados en el ejército y una vez licenciados en el verano de 1942. Para llevar a cabo este plan y a efectos militares la provincia de Huelva quedaba dividida en dos zonas según el mapa elaborado por el coronel jefe del sector Guadiana-Guadalquivir: La Zona de Vanguardia. Como la misión de las tropas desplegadas sería la de combatir con las armas al supuesto ejército invasor. A sabiendas de que el armamento disponible era escaso y anticuado. confundir a los Servicios de Información Extranjeros y dificultar el avance del enemigo. se emplazaron baterías de artillería ligera de campaña con material antiaéreo y antitanque en Huelva. entre Punta Umbría y El Rompido. un cabo y seis artilleros). Así que en previsión de un posible desembarco aliado se organizó la vigilancia y defensa del litoral onubense. ocupó edificios abandonados e incluso se habilitó como albergue una bodega en uso (San Juan) y una fábrica de salazones y conservas (Isla Cristina). y se acondicionó la batería de costa existente en el Faro del Picacho (Mazagón). Cartaya. El Portil. Huelva. pero no estaba opera- tiva. caseríos y cortijos. Entre ambos grupos artilleros se situaba el cuartel de Carabineros. sino también las acciones previstas a efectuar en la retaguardia.000 m. Y en la zona costera se habi- taron casas. junto a la Casa del Vigía. oficiales y suboficiales ocuparon depen- dencias en ayuntamientos y jefaturas locales de Falange. servido cada uno de ellos por ocho hombres (un sargento. Las tropas del Regimiento de Infantería nº 72 fueron des- plegadas a lo largo de la costa. marismas y esteros. desde Isla Cristina hasta la plaza de Mazagón. La costa fue fortificada: se construyeron búnkers en Mazagón y Punta Umbría. en la misma playa. y la Zona de Retaguardia. el mando militar supeditaba en gran medida la defensa de las costas a la propia naturaleza del terreno: dunas. tendentes a "impermeabilizar" deter- minados objetivos de interés militar. serían 2 . Gibraleón. En los pueblos la tropa utilizó cobertizos y barracones de madera. El Rompido. bajo el control de las unidades militares. Mazagón y Palos de la Frontera. sin conocer el nuevo tiempo de permanencia y con la angustiosa incertidumbre de poder entrar en conflicto contra adversarios más numerosos.

por si llegado el momento tuvieran que ser eliminados. donde permaneció casi un año. matorrales y juncales. A unos 70 m. Además de los preparativos se ultimaban también los trabajos para el caso de una evacuación general de la población civil. Uno de los testimonios más vivos interesantes de lo que fue esta larga espera nos fue narrado por Nicasio Arroyo Borrero. luego las papas y boniatos se enterraban en la arena. apuntando con su arma a un enemigo que nunca llegó a aparecer.tan sólo sobresalía el cañón.en la vecina localidad de Aroche.los encargados de actuar en retaguardia. kilometrajes y direcciones. como puentes. de unos pequeños nichos de arena revestidos con palos y retama. dominando toda la playa se disponían los nidos de ametralladoras excavados directamente sobre la arena. sirviendo como cabo en la 1° Compañía de ametralladores del II Batallón del Regimiento de Infantería n°72. cubriendo unos doce kilómetros de costa. dirigidos y apoyados por miembros de la Guardia Civil. etc. se situaban a unos 200 m. Cazamos también algún conejo junto a los cañaverales de las 3 . La comida era escasa y pobre: calabaza cocida sin aceite. turbinas. nacido en Valverde del Camino el 5 de enero de 1921. se preparaba un plan para el realojamiento de la población civil de Rosal de la Frontera cifrada en unas dos mil personas. de forma que estábamos bien camuflados y de la máquina -una ametralladora Hotchkiss modelo 1914. las autoridades locales cortarían de raíz cualquier tipo de ostentación o comentario favorable a los éxitos militares aliados en África y mantendrían una discreta vigilancia y control sobre los individuos contrarios a la Causa Nacional -rojillos y masones. El gobernador civil de la provincia. fríjoles negros muy duros. En los primeros días del año 1943. como en los pueblos de la sierra. había encargado a los alcaldes de las poblaciones costeras o próximas al lito- ral. centrales eléctricas. saltos de agua. depósitos de grasos. Entre las misiones encomendadas a estos grupos estarían las de suprimir aquellas indicaciones que pudieran servir de orientación al enemigo. carburantes y víveres.S. transformadores..H. El informe había de ser remitido con toda urgencia al organismo encargado del caso: la Junta Provincial de Defensa Pasiva Civil Antiaérea. el II Batallón se desplegaba por la costa oriental de Huelva. nudos telegráficos. para el supuesto de que se produjera una invasión aliada por la frontera portuguesa. centrales telefónicas. se ponía leña encima y salían asaditas.grupos de civiles constituidos principalmente por falangistas.Nuestro protagonista fue destinado a la defensa de la costa de Mazagón. El Batallón lo formaban tres compañías de ametralladoras con morteros y una compañía fusilera provista de mosquetones Máuser y fusiles ametralladores. se pasó mucha hambre. Así que cuando nos hallábamos fuera de servicio hacíamos una descubierta en dirección a Palos de la Frontera. a lo largo del sector de playa comprendido entre Torre Arenillas y el Faro de Picacho. pueblos y fincas.algunas bastante altas y en su parte superior. Existen todavía muchos protagonistas que pasaron estos años con el dedo apostado en el gatillo. Joaquín Miranda. arramplando papas. modelo Valero 1933. Los morteros de 81 mm. Las dunas estaban cubiertas de pinares. de lo playa se elevaban las dunas -comenta Nicasio Arroyo. de la línea de la playa. También en otras zonas más alejadas. así como un inventario de las casas. servida por seis hombres . para el caso de una total evacuación de sus habitantes. tanta que teníamos que conseguir alimento extra para combatir nuestra propia delgadez. etc. Al mismo tiempo. fincas y albergues en sus términos municipales ubica- dos a más de cinco kilómetros del casco urbano. cruces de carretera. la vigilancia y defensa de nuestros puntos vitales. como los nombres de los ríos. estaciones de T. uvas y boniatos de huertas y fincas. la elaboración de un plan de emergencia que incluyera la elección de un campo de concentración adecuado.

Pero nuestro único enemigo durante el año que estuvimos destacados en la costa fue el paludismo. que la marea arrastraba y quedaban pegados en la arena. Fueron meses de espera. no hizo falta ningún otro enemigo. 4 . pues no podíamos ir ni sentados. siendo conducido con otro compañero desde la playa hasta Palos tumbados sobre una mula y atados con cuerdas. aunque si que hubo un enemigo real: el paludismo. no se libró nadie. el desembarco aliado en Italia haría desplazarse el escenario bélico al Mediterráneo central. allí había menos mosquitos. El lugar idóneo para conciliar el sueño era la orilla del mar. luego se despertaba uno con las alpargatas y la manta flotando.y al retirarnos sólo quedaron los mosquitos. De noche no podíamos dormir a causa de los mosquitos. siendo varios los soldados que fallecieron a consecuencia del paludismo en aquel verano de 1943. Las posiciones de playa se fueron poco a poco abandonando y las tropas quedaron concentradas en Palos de la Frontera. Yo también caí enfermo con fuertes calenturas. Los más graves fueron conducidos al hospital de Huelva. con los mosquitos y el paludismo tuvimos bastante.lagunas próximas y al anochecer salimos descalzos a recorrer la playa en busca de chocos. Por culpa de los mosquitos el paludismo causó estragos en la tropa. asándolos luego con un espeto. El peligro a una invasión aliada pareció alejarse definitivamente de la costa onubense en el verano de 1943. contra ellos mantuvimos nuestra propia guerra. aún a sabiendas de poder entrar en guerra contra un enemigo superior en hombres y medios. En Palos nos colocaron tendidos sobre barracones de madera. muy amargas. había que taparse la cabeza con una manta sudando a chorros en verano para no amanecer con la cara hinchada. Y este es el fin de una aventura bélica que no llegó a más. Durante largo tiempo la tropa aguantó estoicamente hambre y paludismo. Fuimos los primeros en ocupar aquel sector de costa -puntualiza Arroyo. sometidos a una cura a base de pastillas de quinina de color amarillo.