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0424-4297545 Ashly

Co-construccion dialogica
Centrándonos en todo caso en nuestro entorno cultural, y volviendo a las narraciones auto-
diferenciadoras que, primero los progenitores, y después el propio niño, suelen producir, el
psicólogo ruso L.S. Vigotsky explicó de forma muy ilustrativa como esas primeras fases de
interacción verbal se convierten en formas de auto-regulación personal en la mente del sujeto,
gracias la famosa ley de la doble función que postulara en su obra sobre la formación de los
procesos psicológicos superiores (Vigotsky, 1979). Según dicha ley el lenguaje aparece primero de
forma externa al sujeto, en las situaciones de interacción verbal con los otros, y posteriormente se
interioriza. El diálogo externo se trasforma en diálogo interno. De hecho existe un período en el
cual el niño suele hablarse en voz alta y audible, a él mismo (habla egocéntrica), para después pasar
a una conversación mental y silenciosa. (p.18)
El primer grupo de interacciones tiene pues lugar en la mente de cada individuo y
supone un diálogo interior en el que se comparan, oponen, reformulan distintos textos,
provenientes de discursos propios y ajenos. Es en este sentido que podemos hablar de
un auténtico “contexto” (textos en interacción) mental. El segundo grupo refiere a las
interacciones que se efectúan en un plano público entre distintos individuos que ponen
en juego sus respectivos textos, textos que privilegian sobre otros, para lograr
determinados objetivos comunicativos durante la interacción. En este caso podemos
hablar de contexto social situado. (p. 20)
Ambos contextos están marcados por el concepto de “dialogismo”, entendido como la
interacción de dos o más “logos”, es decir entre dos o más pensamientos o
“inteligencias” que pueden representar distintas posiciones, valores, motivaciones, etc.,
idea contraria a la de “monologismo”, una forma de comunicación que tendría una sola
y única voz, y cuya falta de experiencias, conduciría inevitablemente a carencias en la
adquisición de herramientas para pensar y por lo tanto a una pobreza mental. (p. 20)
(Badia, Antoni & Monereo, Carles. (2013). Capítulo 2. LA PERSPECTIVA DIALÓGICA EN
LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD HUMANA A LO LARGO DE LA VIDA. 75-
130.)
El principio de co-construcción, que hace referencia a la significación que tiene el hecho de
compartir objetivos cognitivos comunes y que el resultado alcanzado no sea la simple yuxtaposición
de información sino su elaboración, reformulación y construcción conjunta entre los
participantes.(Crook, 1998).
https://es.wikibooks.org/wiki/Aprendizaje_colaborativo/Definici%C3%B3n

Los teóricos de la construcción social creen


que las ideas, los conceptos y los recuerdos surgen
del intercambio social y son mediatizados
por el lenguaje. Todo conocimiento evoluciona
en el espacio, entre las personas, en el ámbito del
“mundo común y corriente.” Y es sólo a través de
la permanente conversación con los demás que el
individuo desarrolla un sentimiento de identidad
o una voz interior.
Cada quien organiza para sí un relato de su
experiencia y además lo narra a otros. Sin embargo,
más que relatos personales individuales de
experiencias y acontecimientos vividos individual
o aisladamente, existen relatos narrados colectivamente.
El relato personal es conformado dinámicamente
por las participaciones, puntualizaciones,
acotaciones, selecciones, aportes, etc. de otros, en
la conversación social situada:
{Si se acepta que las personas organizan su experiencia
y le dan sentido por medio del relato, y que en
la construcción de estos relatos expresan aspectos
escogidos de su experiencia vivida, se deduce que
estos relatos son constitutivos: modelan la vida y las
relaciones (White, 1993, p. 29).}
(Terapia narrativa en la co-construcción de la
experiencia y el afrontamiento familiar
en torno a la impresión diagnóstica de TDAH*
Narrative Therapy in the Co-Construction of Experience
and Family Coping when Facing an Adhd Diagnosis
Recibido: julio 11 de 2007 Revisado: noviembre 23 de 2007 Aceptado: agosto 8 de 2008
Steve Fernando Pedraza-Vargas** Universidad Manuela Beltrán, Bogotá, Colombia
María Fernanda Perdomo-Carvajal Universidad de la Sabana, Bogotá, Colombia
Néstor Javier Hernández-Manrique***Universidad Santo Tomás, Bucaramanga, Colomb)

Sistema familiar
Rosnay, 1975. "un sistema es un conjunto de elementos en interacción dinámica organizados en
función de un fin. Un sistema se debe de considerar, abierto, ya que normalmente están en relación
con el exterior". Rosnay, 1975. Le macroscope vers une vision globale. Edition du Seull (Collection
"Points"), París, 346 p. Rosnay, J. de (1977) El Macroscopio, Editorial AC, Madrid (Traducción de
F. Sáez Vacas).

Así pues, el modelo sistémico se centra en las interacciones actuales de todos los miembros de la
familia (o los sistemas relevantes), en lugar de buscar las causas pasadas de los síntomas. Éstos se
entienden como una comunicación congruente con la dinámica del sistema, y se insertan en un
patrón interaccional complejo. Son estos patrones los que caracterizan a una familia como una
entidad supraindividual, o sistema. (Bateson) (Equipo de Palo Alto)

Una de las principales características del modelo sistémico es su énfasis en la comunicación.

Bertalanffy (1987) definió a un sistema como una serie de elementos interrelacionados con un
objetivo común, que se afectan unos a otros, y la característica que los une es la composición que
tienen, es decir, la totalidad, la cual no es sólo la suma de las partes, sino también la relación entre
ellas, además, cada elemento tiene una función e interactúan entre ellos. Hay diferentes niveles de
complejidad de elementos en el sistema (jerarquías diferenciadas) y los elementos se necesitan uno
al otro para funcionar. Bertalanffy, L. V. (1987). Teoría general de los sistemas. México: Fondo de
Cultura Económica.

Yo tropecé por vez primera con la investigación familiar en Palo Alto en 1963. Allí, en el Instituto
de Investigación Mental, empecé a ver, desde los estudios que se había debido al proyecto de
investigación de comunicaciones, de Gregory Bateson, en 1952-1962, que un cambio en una familia
dependía mucho de la interrelación entre la desviación y la forma en que tal desviación era
mantenida dentro de ciertos límites. También me intrigó la idea de que la desviación per se no fuese
una cosa negativa, como se creía, si abandonábamos el punto de vista de quienes deseaban
corregirla. La desviación (incluso los comportamientos sintomátcos e irracionales de toda índole)
podía ser sumamente importante para un grupo. Aunque la homeostasis era de interés central para
los investigadores de las familias de Palo Alto, cuando leí sus escritos me encontré más interesada
por lo que funcionaba contra la homeostasis: lo que introducía variedad, extrañeza, novedad. (Lynn
Hoffman, fundamentos de la terapia familiar, 1992) Foundations of Family Therapy. A Conceptual
Framework for Systems Change
© 1981, Basic Books, Inc., Nueva York
D. R. © 1987, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA, S. A. DE C. V.
Av. de la Universidad, 975; 03100 México, D. F.

Dentro de los sistemas, se encuentran conceptos fundamentales: la interacción, la totalidad, la


organización y la complejidad. Este último puede reflejarse en la organización de niveles
jerárquicos internos, establecidos por una gran variedad de relaciones. (ni puta idea del autor)

En 1947 Bertalanffy, considerado el fundador de la Teoría General de Sistemas, afirmaba: "existen


modelos, principios y leyes aplicables a sistemas generalizados o a subclases suyas
independientemente de su naturaleza, del carácter de los elementos componentes y de las relaciones
o "fuerzas" existentes entre ellos. Postulamos una nueva disciplina llamada Teoría General de
Sistemas" (p. 15)

Ordenación jerárquica. En toda organización hay una jerarquía, en el sentido de que ciertas
personas poseen más poder y responsabilidad que otras para determinar qué se va a hacer. La
organización jerárquica de la familia no sólo comprende el dominio que unos miembros ejercen
sobre otros, las responsabilidades que asumen y las decisiones que toman, sino también la ayuda,
protección, consuelo y cuidado que brindan a los demás. Por otro lado, la relación jerárquica n sólo
se observa entre las personas sino también entre los subsistemas a los que pertenecen. Así por
ejemplo, los padres son legalmente responsables de cuidar a sus hijos, por lo que como subsistema
parental ocupan una posición superior al subsistema filial.

Mito familiar. Conjunto de creencias sistematizadas y compartidas por todos los miembros de la
familia respecto de sus roles mutuos y de la naturaleza de su relación. Las conductas, interacciones
y rutinas familiares están determinadas en el mito.

Ya en sus años antropológicos en Nueva Guinea, Bateson propuso una forma de


clasificar las interacciones entre pares de personas (díadas) que ha seguido siendo empleada
hasta la actualidad, mostrando gran utilidad:
1. La interacción complementaria se basa en la aceptación, y a menudo disfrute, de la
diferencia entre la posición superior (no nos referimos a superioridad en el sentido
convencional) de un miembro y la inferior del otro. La conductas que intercambian son
diferentes pero encajan. Por ejemplo, uno ordena y el otro obedece, uno pide consejo o
ayuda, y el otro la proporciona, uno cuida y el otro busca ser cuidado, uno toma la
iniciativa y el otro le sigue. Pueden darse estos patrones entre padres e hijos, maestros y
alumnos, médicos y enfermos, y en las parejas (entre otros)
Belart, A., y Ferrer, M. (2000). El ciclo de la vida: una visión sistémica de la familia.
Bilbao: Desclée de Brouwer

Bateson y la Escuela de Palo Alto distinguen al menos tres niveles lógicos diferentes en la
comunicación. Un primer nivel es el denotativo, un segundo nivel es el metalingûístico y un tercer
nivel que llama metacomunicativo. (Sandoval, Luis Ricardo
Bateson y el modelo comunicativo de Palo Alto. - 1a ed. - Rada Tilly :
Del Gato Gris, 2014, p. 9)
Estos autores, con Gregory Bateson (1904-1980) y Paul Watzlawick (1921- 2007) a la cabeza,
trabajaban en salud mental y se interesaron por la comunicación verbal y no verbal. Los
investigadores del grupo de Palo Alto difieren de los lingüistas en tres puntos sobre epistemología,
análisis y propósito. Influidos por el interaccionismo simbólico, consideran la comunicación como
el foco –constructivo y modificador– de la realidad mental y social.
(LA VIEJA “NUEVA COMUNICACIÓN” DE BATESON Y WATZLAWICK.
ENSEÑANZAS DE UNA CORRIENTE INTERDISCIPLINAR Y APLICADA
Xavier Laborda
(Universidad de Barcelona)
xlaborda@ub.edu
Fecha de recepción: 1-2-2017 / Fecha de aceptación: 5-5-2017)

Como hemos visto, en la década de los años cincuenta el equipo de Palo Alto, liderado por
Bateson, desarrolló una nueva forma de conceptualizar los problemas humanos y, con ello, sentó las
bases de una nueva modalidad de intervención, la psicoterapia sistémica. Este proceso, que supuso
la creación de un nuevo modelo en psicoterapia, el sistémico, se enmarcaba dentro de una serie de
proyectos de investigación sobre la comunicación en las familias de los esquizofrénicos. El objetivo
inicial del equipo de Palo Alto era desarrollar estos nuevos conceptos aplicados a estas familias, y
en general a los problemas humanos.

Dinámica familiar
Oliveira, Eternod y López (en García, 1999) mencionan que la dinámica familiar es el conjunto de
relaciones de cooperación, intercambio, poder y conflicto que, tanto entre hombres como mujeres,
y entre generaciones, se establecen en el interior de las familias, alrededor de la división del trabajo
y de los procesos de toma de decisiones.
Según Oliveira, Eternod y López (en García, 1999), tradicionalmente, hombres y mujeres, asumen
que existe una división del trabajo basada en el sexo biológico, por lo que a la mujer le corresponde
el ámbito de lo doméstico y al hombre las actividades como proveedor –su responsabili-dad es
llevar dinero a la casa–; esto se presenta en cualquier sector so-cioeconómico. Cuando la mujer no
realiza trabajo extradoméstico, ella y el varón asumen que a la mujer le corresponde el trabajo
doméstico; cuando ella trabaja fuera de la casa los dos asumen que ella es la encargada de
supervisar quién se encargará del trabajo doméstico, o bien la mujer se involucra en una doble
jornada.
Desde esta perspectiva las relaciones en lo interno de la familia se conciben como relaciones de
poder asimétricas, en las que las esposas, los hijos y las hijas son los más propensos a ocupar
posiciones de subor-dinación. Es usual que los jefes de familia impongan su autoridad a las
mujeres; que padres y madres se impongan con sus hijos e hijas, y como en toda interacción de
imposición, frecuentemente se presenta violencia, ya sea física o psicológica (Yanes y González,
2001; Sternberg, Lamb, Guterman, Abbott y Dawud-Noursi, 2007; Tan y Quinlivan, 2007)
Esto concuerda con lo reportado por Oliveira, Eternod y López (en García, 1999), en cuanto a que,
tradicionalmente, hom-bres y mujeres asumen que existe una división de trabajo basada en el sexo
biológico, por lo que a la mujer le corresponde el ámbito de lo doméstico y al hombre las
actividades como proveedor. Cuando la mujer no realiza trabajo extradoméstico, ella y el varón
asumen que a la mujer le corresponde el trabajo doméstico; cuando ella trabaja fuera de la casa los
dos asumen que ella es la encargada de supervisar quién se encargará del trabajo doméstico, o bien
la mujer se involucra en una doble jornada
Encontramos concordancia con lo reportado por García (1999), en
cuanto a que los conflictos desarrollados dentro de las familias surgen
generalmente por la búsqueda de mayor autonomía femenina; tal parece
que la población estudiada asume que sí es labor de las mujeres lo doméstico
y por tanto no tiene por qué buscar conflictos o buscar otras formas
de arreglos en la dinámica familiar. Así es que ocupan el papel que se les
estableció por ser mujeres.
En referencia a esto Salles
y Tuirán (1996) y Solís (1997) coinciden en señalar que los cambios provocados
en la familia, a raíz de la creciente participación de la mujer en la
actividad económica, pueden generar dos consecuencias. Una, la institucionalización
de la doble jornada de trabajo y la reproducción de los papeles
masculino y femenino tradicionales; otra, establecer una nueva relación entre
los géneros, creando nuevos espacios para la democratización de estas
relaciones, incrementando el trabajo doméstico compartido, originando un
nuevo balance de derechos y obligaciones entre los géneros.

son agentes de “doble jornada”


{Dinámica familiar en familiascon hijos e hijasLaura Evelia Torres VelázquezPatricia Ortega
SilvaAdriana Garrido GarduñoAdriana Guadalupe Reyes Luna}
http://www.redalyc.org/html/802/80212387003/
julio-diciembre 2008Revista Intercontinental de Psicología y Educación

Bertalanffy (1987) definió a un sistema como una serie de elementos


interrelacionados con un objetivo común, que se afectan unos a otros, y la
característica que los une es la composición que tienen, es decir, la totalidad, la
cual no es sólo la suma de las partes, sino también la relación entre ellas, además,
cada elemento tiene una función e interactúan entre ellos. Hay diferentes niveles
de complejidad de elementos en el sistema (jerarquías diferenciadas) y los
elementos se necesitan uno al otro para funcionar. Así, señaló los principios de
esta teoría:
•Todo sistema tiene niveles de organización llamados subsistemas.
•Un sistema puede ser abierto si interactúa con el medio ambiente y es susceptible
al cambio, o cerrado cuando no interactúa con el medio ambiente y permanece
estático.
•Cualquier sistema tiene límites espaciales (físicos) y dinámicos (relacionales).
•Todo sistema es capaz de autorregularse por retroalimentación (homeostasismorfogénesis).
• Todo sistema pertenece a sistemas mayores llamados suprasistemas.
• Todo organismo es un sistema activo y abierto que cambia y crece.
• No sólo interesan los elementos del sistema sino también sus interrelaciones.
• El cambio en uno de los elementos afecta a todo el sistema y no a uno solo.
TRATAMIENTO SISTÉMICO EN
PROBLEMAS FAMILIARES. ANÁLISIS
DE CASO
Rocío Soria Trujano1
Facultad de Estudios Superiores Iztacala
Universidad Nacional Autónoma de México

La familia desde una perspectiva sistémica, se


concibe como un todo, diferente a la suma de las
individualidades de sus miembros, cuya dinámica
se basa en mecanismos propios, diferentes a los que
explican la dinámica del sujeto aislado. (Terapia narrativa en la co-construcción de la
experiencia y el afrontamiento familiar
en torno a la impresión diagnóstica de TDAH*
Narrative Therapy in the Co-Construction of Experience
and Family Coping when Facing an Adhd Diagnosis
Recibido: julio 11 de 2007 Revisado: noviembre 23 de 2007 Aceptado: agosto 8 de 2008
Steve Fernando Pedraza-Vargas** Universidad Manuela Beltrán, Bogotá, Colombia
María Fernanda Perdomo-Carvajal Universidad de la Sabana, Bogotá, Colombia
Néstor Javier Hernández-Manrique***Universidad Santo Tomás, Bucaramanga, Colomb)

Teoría relacional
MILLER: Teoría relacional

La teoría relacional de Jean Backer Miller, nos habla sobre un desarrollo de la personalidad en
concordancia con los vínculos emocionales a partir de la misma infancia del niño. La formación del
concepto del YO surge de la interacción y convivencia con otras personas, sobre todo inicialmente
de la relación con los padres.
Tomando en cuenta esto, los factores que influyen en el desarrollo humano son principalmente: la
personalidad, los vínculos emocionales, la infancia, el género y la interacción, ya que cada
individuo, desde la infancia comienza con la construcción de su propia personalidad, y esto lo hace
interactuando y conviviendo con las personas involucradas en su contexto que a lo largo de las
distintas etapas que integran su vida, influyen en su desarrollo.
Un aspecto importante en el que se debe hacer hincapié en esta teoría es que toma en cuenta ambos
géneros, a diferencia de otras teorías acerca del desarrollo de la personalidad, las cuales omiten los
aspectos relacionados con el desarrollo del género femenino.
Por otra parte, la teoría de Miller no considera los aspectos opuestos de cada etapa, tampoco los
aspectos negativos que pueden influir en el desarrollo de la persona en caso de que no sucediera lo
que indica cada una de las etapas, como se menciona en las teorías de Freud y Erickson.
Cabe destacar que esta teoría sólo se enfoca al desarrollo humano en óptimas condiciones de
relaciones sociales y olvida a los sujetos que se encuentra en desventaja como pueden ser: la falta
de una familia o de algún integrante de ésta, la escasa o nula posibilidad de acceder al ámbito
educativo, falta de recursos económicos, etc.
Consideramos que la teoría relacional en la actualidad permitiría un buen desarrollo humano en el
aspecto social, tomando en cuenta que “la personalidad se desarrolla a la par con los vínculos
emocionales, no separada de ellos, desde la misma infancia” (Miller, 1991), es decir cada individuo
al relacionarse con otras personas, al existir un trato, una convivencia y comunicación entre ellos,
ayudan al individuo en la construcción de su personalidad. Sin embargo creemos que el aspecto
económico, no ayuda favorablemente a esta teoría, para tener un buen desarrollo humano, ya que
nos encontramos en medio de una crisis, y por tal motivo en algunas familias ambos padres tienen
que trabajar y esforzarse más, para poder tener una vida de calidad, olvidando y dejando de lado a
sus hijos, ya que no tienen el tiempo necesario, para convivir con sus hijos y ayudarlos en la
construcción de su personalidad.
Respecto a los temas que se relacionan con la Teoría Relacional, consideramos que el tema de
Diferencias por género, pues toma en cuenta ambos géneros, sin embargo sabemos que siempre han
existido diferencias entre hombres y mujeres, y una de ellas es que a las mujeres se les considera el
sexo débil, aunque actualmente esas diferencias han disminuido. De igual manera consideramos que
estas diferencias comienzan en el hogar, es decir en la familia.
De acuerdo con Delval dentro de la familia la socialización se realiza de manera diferenciada por
uno y otro sexo, tanto de forma obvia tanto por métodos mucho menos aparentes. (2004:434). Pues
la interacción entre padre y madre con sus hijos es muy diferente, pues los padres conviven y juegan
más con sus hijos que hijas, ya que se sienten identificados con ellos, y les enseñan sus mismos
hábitos, mientras que las madres se relacionan más con sus hijas, enseñándoles las labores del hogar
y en algunos casos las actitudes que deben de tener en un futuro frente a sus esposos, pues a las
niñas se les relaciona con la sensibilidad, el miedo, la obediencia, y la afectividad, mientras que a
los niños con la agresividad, la competitividad y la independencia. Sin embargo consideramos que
para que puede existir una igualdad entre hombres y mujeres, es necesario que la propia mujer no se
sienta inferior a los hombres, pues tanto hombres y mujeres tenemos diferentes habilidades y
fortalezas las cuales son el complemento del otro, por esta razón es importante apoyarnos, pues
siempre vamos a necesitar de la ayuda del otro, y así poder formar una unidad.
Analid Maritza Ángeles Ángeles
Alicia Francisco Monroy
Bellamitzi Torres Alvarado

Medios narrativos para fines terapéuticos

Con respecto a la terapia familiar, el método interpretativo que determina el comportamiento y las
interacciones de sus miembros, sostendría que es el significado que los miembros atribuyen a los
hechos lo que determina su comportamiento. Así, desde hace algún tiempo me intereso por cómo
las personas organizan sus vidas alrededor de ciertos significados y cómo, al hacerlo, contribuyen
inadvertidamente a la «supervivencia» y a la «carrera» del problema. White y Epson (p. 21)

Teoría Comunicacional
Las secuencias de comunicación no son, para utilizar las palabras de Frank, “unidades anónimas en
una distribución de frecuencia”, sino el material inseparable de un proceso cuyo orden e
interrelaciones, que se dan a lo largo del tiempo, serán nuestro objeto de interés aquí. Como lo
expresan Lennard y Bernstein:
Un lapso está siempre implícito en un sistema. Por su misma naturaleza, un sistema consiste en una
interacción, y ello significa que debe tener lugar un proceso secuencial de acción y reacción para
que podamos describir cualquier estado del sistema o cualquier cambio de estado (Paul
Watzlawick, p. 82) Teoría de la Comunicación Humana

Inicialmente, podemos utilizar la definición de Hall y Fajen y decir que un sistema es “un conjunto
de objetos así como de relaciones entre los objetos y entre sus atributos”, en el que los objetos son
los componentes o partes del sistema, los atributos son las propiedades de los objetos y las
relaciones “mantienen unido al sistema”.

Otro aspecto importante de la definición de un sistema es la definición de su medio; citando


también a Hall y Fajen. “Para un sistema dado, el medio es el conjunto de todos los objetos cuyos
atributos al cambiar afectan al sistema y también aquellos objetos cuyos atributos son modificados
por la conducta del sistema”. (p. 83)

Hall y Fajen: La definición de sistema y medio hace evidente que cualquier sistema dado puede ser
subdividido a su vez en subsistemas. Los objetos pertenecientes a un sistema pueden considerarse
como parte del medio de otro sistema.

Toda conducta es comunicación, y, por ende, influye sobre los demás y sufre la influencia de éstos.
Específicamente, como ya se señaló, los cambios favorables o desfavorables en el miembro de la
familia identificado como paciente ejercen por lo común algún efecto sobre otros miembros, sobre
todo en términos de su propia salud psicológica, social o incluso física.

En los párrafos precedentes sugerimos otro axioma cuando señalamos que toda comunicación
implica un compromiso y, por ende, define la relación. Esta es otra manera de decir que una
comunicación no sólo transmite información sino que, al mismo tiempo, impone conductas.
Siguiendo a Bateson, estas dos operaciones se conocen como los aspectos “referenciales” y
“conativos”*, respectivamente, de toda comunicación. Bateson ejemplifica los dos aspectos por
medio de una analogía fisiológica: supongamos que A, B y C constituyen una cadena lineal de
neuronas. Entonces, el disparo de la neurona B es al mismo tiempo “información” de que la neurona
A ha disparado y una “instrucción” para que la neurona C lo haga.

1. Desde el enfoque sistémico de la comunicación, uno de cuyos máximos representantes es


Paul Watzlawick, autor de la obra aquí reseñada, la comunicación se puede definir como un
“conjunto de elementos en interacción en donde toda modificación de uno de ellos afecta
las relaciones entre los otros elementos” 1940 – 1950. Escuela de Palo Alto. Mental
Research Institute de Palo Alto, California (USA).
2. “Estudios culturales; la comunicación es un sistema abierto de interacciones, inscritas
siempre en un contexto determinado. En palabras de Marc y Picard (1992: 39), como
sistema abierto la comunicación obedece a ciertos principios:
-Primero. El principio de totalidad, que implica que un sistema no es una simple suma de elementos
sino que posee características propias, diferentes de los elementos que lo componen tomados por
separado.
-Segundo. El principio de causalidad circular, que viene a decir que el comportamiento de cada una
de las partes del sistema forman parte de un complicado juego de implicaciones mutuas, de acciones
y retroacciones.
-Tercero. El principio de regulación, que afirma que no puede existir comunicación que no
obedezca a un cierto número mínimo de reglas, normas, convenciones. Estas reglas son las que,
precisamente, permiten el equilibrio del sistema” (Marc y Picard, 1992, p. 39).

Garay López, Julieta; Farfán García, Ma. del Carmen


Niveles de Depresión, Autoestima y Estrés en Mujeres que tienen un Trabajo Remunerado y Mujeres
que tienen un Trabajo no Remunerado (amas de casa)
Psicología Iberoamericana, vol. 15, núm. 2, diciembre, 2007, pp. 22-29
Universidad Iberoamericana, Ciudad de México
Distrito Federal, México

REVISTA VENEZOLANA DE ESTUDIOS DE LA MUJER - CARACAS, JULIO-DICIEMBRE, 2007-


Vol. 12- N° 29
EL TRABAJO SEXUAL FEMENINO:
El caso venezolano en el 2006
Silvana Dakduk