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RESUMEN HISTÓRICO

Las primeras máquinas herramienta que aparecieron se emplearon para la obtención de


superficies en revolución fundamentalmente y de orificios circulares, y no se pueden
encasillar en ningún grupo de máquinas herramienta como lo están en la actualidad, eran
máquinas muy universales y sencillas que tras un proceso de perfeccionamiento durante
cientos de años se transformaron en los grupos que hoy conocemos. Durante ese proceso de
transformación también cambiaron los materiales que se elaboraron, que fueron desde el
barro hasta el acero y sus aleaciones, pasando por la madera, el cobre y otros muchos
materiales.

La máquina herramienta más antigua que se conoce es el Torno y las primeras


referencias están en los monumentos egipcios de la antigüedad. Hay noticias de elaboración
de tuercas en tornos en el año 362 de nuestra era. Las piezas elaboradas de hueso, oro,
madera y otros materiales y que datan aproximadamente de los siglos X al XIII, tenían un
carácter fundamentalmente ornamental.

Entre los años 1000 y 1500 (Medioevo) existió un desarrollo de las máquinas
herramienta y se comenzaron a dividir en grupos, gracias al desarrollo de la industria de
armamentos, la minería, la agricultura y otras ramas. Esto provocó la aparición de máquinas
herramienta para la elaboración de metales con arranque de virutas y de nuevos utillajes y
accesorios. En 1569 el francés Berson crea el torno de roscar provisto de un tornillo patrón
de madera.

A manera de ejemplos se tiene que la demanda de las piezas de artillería separó en


grupos independientes a los Tornos de las Taladradoras-mandrinadoras, y también que la
imperiosa necesidad de fabricar ruedas dentadas para la industria relojera en desarrollo, en
el siglo XVII, provocara que las Fresadoras comenzaran a constituirse como grupo
independiente.

El mecanizado ha jugado un importante papel en el desarrollo de la civilización. En el


siglo XVIII se trabaja preferentemente la madera y el tratamiento del metal en máquinas era
muy limitado y bastante rudimentario.

En ese siglo se hacen algunos intentos por primera vez de automatizar algunas máquinas
herramienta como Tornos y Taladradoras-mandrinadoras. También aparecieron las
máquinas precursoras de la automatización que fueron las máquinas textiles (telares)
controladas por tarjetas perforadas creados por el inglés Falcon (1728) y por el francés
Jacquard Loom (1801) que podían realizar distintos tipos de tejidos con solo variar los
programas de fabricación, que se introducían en la Unidad de Control del telar a través de
dichas tarjetas

Después en el Siglo XVIII surgieron:

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 Torno copiador (1712) y el Torno de roscar con guitarra de ruedas intercambiables
(1738) del ruso Nartov.
 Mandrinadora-Taladradora de Wilkilson (1775) (Por la necesidad de fabricar la
máquina de vapor)
 Torno del también inglés Maudslay (1794)

Algunas de las máquinas herramienta antes mencionadas se exponen en el Museo de la


Industria y la Artesanía en Viena, Austria y en el Museo Nacional de Francia. En el Museo
Ermitage, en San Petersburgo, Rusia se guarda una colección de tornos que perteneció al
Zar Pedro I, dichas máquinas fueron construidas a comienzos del Siglo XVIII por el
talentoso mecánico ruso Andrei Nartov, tornero personal del Zar.

Un gran impulso recibe el desarrollo de las máquinas herramienta con el empleo


difundido de la máquina de vapor de agua en 1776 inventada por el inglés James Watt y que
no solo revolucionó la ciencia y la tecnología, sino también las estructuras sociales,
económicas y políticas del mundo con la Revolución Industrial; pues anteriormente estas
máquinas eran movidas por la fuerza humana, la animal y la energía hidráulica.

La ciencia del mecanizado de metales con el uso de máquinas herramienta inició su


desarrollo de forma paralela a dicha Revolución Industrial, y por necesidad de la misma, en
los siglos XVIII y XIX para luego continuar en el presente siglo.

En su libro "El Mito de la Máquina", el historiador Lewis Mumford dice en referencia al


trabajo del metal: "Lo que normalmente se denomina atraso tecnológico de los seis siglos
anteriores a la Revolución Industrial, representa en realidad un curioso atraso en erudición
histórica. De forma significativa, los grandes avances técnicos del siglo XVIII tuvieron su
origen en los primeros tiempos de la humanidad o las labores de la Edad del Cobre y en
épocas siguientes. Las grandes inversiones de capital en las industrias metalúrgicas (con
fines militares) estimularon las economías de la pre-revolución industrial".

El desarrollo de talleres y su maquinaria fue incrementándose en Europa y Norteamérica


durante el siglo XIX. En este subcontinente, los fabricantes de armas encabezaron el
progreso en el mecanizado, desarrollando máquinas según las iban necesitando e
introduciendo métodos de fabricación basados en la utilización de componentes
intercambiables y medidas normalizadas, preparando el terreno para la producción en serie.
También en esa centuria se introdujo el carro transversal en el torno con la torreta
portaherramienta lo que representó un gran paso de adelanto ya que permitió fijar las
herramientas de corte a la máquina, en lugar de hacerlo de forma manual y permitir un
cambio de herramientas más rápido.

En 1817 fue creada por Richard Roberts en Inglaterra la Cepilladora, y ya en 1818 las
Fresadoras son un grupo establecido definitivamente, y la primera fue inventada en ese año
por Eli Whithney. Hacia la mitad del siglo XIX se contaba ya con la Rectificadora. En
1873 aparecen las Máquinas Automáticas Roscadoras.

A finales del Siglo XIX surgen los Tornos multihusillos, luego se independizan las
máquinas herramienta que poseían ejes centrales aéreos con potentes motores eléctricos

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principales que le transmitían el movimiento a varias máquinas a la vez por poleas y
correas planas y comienzan a poseer sus motores propios, a la vez se van perfeccionando y
mejorando los materiales y el diseño de las herramientas de corte, de las piezas en bruto y
de las propias máquinas herramientas. Los tornos con portaherramientas y las máquinas de
avance automático se utilizaban ampliamente en los países industrializados a finales de ese
siglo.

Ya en dicho siglo XIX existían 3 operaciones principales de maquinado:

 Torneado de hierro y acero


 Torneado de metales blandos
 Operaciones de acabado de superficies

En ese siglo después de un proceso de desarrollo de los materiales para herramientas se


obtienen los Aceros de alto contenido de Carbono y al Carbono aleados. Esas herramientas
eran forjadas y templadas manualmente por herreros y a pesar de los tratamientos térmicos
a los que se sometían perdían dureza rápidamente incluso a muy bajas velocidades de corte.
La vida útil de la herramienta era extremadamente breve y la misma era poco fiable.

Posteriormente se obtiene lo que hasta ese momento fue el mejor material de su época, el
Acero Mushet, que estaba compuesto fundamentalmente entre otros por Manganeso y
Tungsteno, este acero aleado alcanzaba a veces el doble de la capacidad de mecanizado de
los aceros para herramientas precedentes. Se alcanzaron velocidades de corte de 10 m/min
y al aumentar la vida útil, aumentó la productividad.

Al final de el siglo XIX tuvo lugar un suceso que influyó decisivamente en el


mecanizado, y por lo tanto en la fabricación a gran escala , en la Exposición Mundial de
París en 1900, Frederick W. Taylor y Maunsel White realizaron una demostración que
consistía en un mecanizado con valores de velocidad de corte y avances nunca antes
alcanzados, empleando nuevas herramientas de corte de un material con una vida útil nunca
antes lograda, esto se realizó en un torno especial con su propio motor, lo cual provocó que
todas las máquinas herramienta existentes hasta ese momento quedaran obsoletas con la
llegada del siglo XX.

Surge así el Acero Rápido (HSS) como un novedoso material para las nuevas
herramientas de corte y con este se aumenta la capacidad de fabricación que motivó, junto a
otras causas, el desarrollo de la industria mecánica y en especial la industria
automovilística, naval, armamentista y de maquinaria, entre otras.

En la práctica esto significó que una operación de torneado que en el siglo XIX
empleaba 100 min. con una herramienta de Acero de alto contenido de Carbono, a
principios del siglo XX se podía realizar en 26 min. con Acero rápido.

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Ya en el siglo XX con la fabricación en cadena y sus líneas de producción especializadas
aparecen también las máquinas herramienta automáticas y semiautomáticas, este salto en la
automatización daba respuesta de forma satisfactoria a las exigencias del aumento de la
productividad para las producciones en masa y grandes series.

Aproximadamente en 1915 aparece un nuevo material de corte que fue las Aleaciones
fundidas no férreas basadas fundamentalmente en el Cobalto, Cromo, Tungsteno, entre
otros y que dependiendo del fabricante se llamó Stellite, Speedaloy o Tungaloy, la misma
operación de torneado anteriormente mencionada que con una herramienta de Acero rápido
se realizaba en 26 min., con una herramienta de esta aleación tarda 15 min.

Otro de los grandes hitos en el desarrollo de los materiales para las herramientas de corte
y que revolucionó el maquinado, se exhibió en la Muestra de Leipzig, Alemania en 1927
por parte de dicho país por primera vez y fue un producto de pulvimetalurgia, el Carburo
Cementado o Sinterizado, que contenía más del 90% de carburos de gran dureza
(fundamentalmente de Tungsteno adicionándoles Carburos de Tantalio, Titanio y Niobio)
en un material aglomerante (en su mayoría Cobalto). Dentro de los Carburos existen
diferentes tipos y se desarrollaron con nuevos diseños, requiriéndose entonces de máquinas
herramienta lo suficientemente potentes, rígidas y robustas para estar a la altura de las
nuevas herramientas de corte y para ello aparecen nuevas Taladradoras radiales,
Mandrinadoras, Limadoras, Sierras mecánicas, Cepilladoras grandes y Tornos.

La misma operación de torneado mencionada y que con una herramienta de Aleación


fundida no férrea tardaba 15 min., ahora con una herramienta de Carburo Cementado
demoraba 6 min.

Durante la depresión de los años ‘30 las plaquitas de este material fueron consideradas
exóticas y con una vida útil que parecían eternas, por lo que la introducción de este material
fue lenta hasta finales de esa década y no fue hasta la Segunda Guerra Mundial en que se
empleó en gran escala y se generalizó su empleo, al existir también máquinas más potentes
para fabricar armas y medios de transporte para esa contienda bélica.

El desarrollo de ese material también llamado Metal Duro continuó, obteniéndose


diferentes calidades y recubrimientos.

Paralelamente el desarrollo del Acero rápido no cesó y antes de 1930 apareció el Acero
Super Rápido obtenido añadiendo Cobalto al Acero rápido.

En la década de los años ‘30 las Mandrinadoras sufrieron una rápida evolución logrando
ser más sofisticadas.

El torno copiador fue la máquina herramienta que durante la primera mitad del siglo XX
ofreció una mayor exactitud y precisión, aprovechando que su operación fundamental, el
copiado, bien por levas, plantillas, tarjetas perforadas, etc., se había desarrollado
ampliamente, también se empezó a utilizar en operaciones de fresado.

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Por otro lado el desarrollo de la industria automovilística, exigió en ese período el
desarrollo de las máquinas Brochadoras para diferentes tipos de superficies.

A finales de los años ‘40 y durante los ‘50 creció considerablemente la utilización de
herramientas de corte que empleaban en su parte cortante plaquitas de Carburo Cementado
o de Metal duro, soldadas al cuerpo de las herramientas para tornear y fresar
fundamentalmente, estas eran relativamente caras en comparación con las de Acero rápido,
y su empleo debía ser impulsado especialmente en fábricas donde las máquinas herramienta
eran anticuadas, y si las Compañías querían seguir siendo competitivas tenían que mejorar
la productividad y los tiempos de maquinado y estas herramientas ofrecían eso
precisamente.

En los años ‘50 se desarrolló el empleo de la Cerámica como material de corte (aunque
los ensayos datan de los años ‘30) y en específico del Oxido de Aluminio que no se pudo
emplear satisfactoriamente en esos momentos porque requería de altas velocidades y
condiciones muy estables, a mediados de esa década aparecieron las primeras herramientas
de corte que fijaban mecánicamente a las plaquitas de metal duro de diferentes geometrías,
diseños, tamaños y espesores, ya en 1957 estas plaquitas intercambiables se convertían en
desechables y poseían 8 filos.

En la década de los años ‘40 como consecuencia del surgimiento de la computación, de


la Guerra Fría y el inicio de la carrera armamentista comienza un despegue en la
automatización de las máquinas herramienta.

Fue la industria aerospacial la que impulsó el desarrollo de las máquinas herramienta


desde esos años hasta los ‘70.

Ya en los años de postguerra, en 1947, la firma norteamericana Kearney & Trecker


anunció el desarrollo de una Fresadora proyectada para operar con control numérico, según
los fabricantes, a partir de información previamente preparada, pudiendo percatarse
posteriormente que este proyecto no era más que la adaptación de un sistema de control
electrónico a la máquina herramienta existente.

Fue verdaderamente en 1949 cuando la Fuerza Aérea de los EEUU, ante la necesidad de
contar con un equipo versátil y preciso para la fabricación de componentes de sus naves
aéreas y específicamente de las hélices para helicópteros, lograron conjuntamente con el
Laboratorio de Servomecanismos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de
dicho país, por primera vez la integración de una computadora a una máquina herramienta,
dando como resultado la primera Máquina Herramienta con Control Numérico (MHCN),
que fue probada en 1953 en dicho Instituto, los resultados fueron tan espectaculares que
provocaron una revolución en las industrias de fabricación más diversas.

El diseño aerospacial estaba cambiando, se empezaron a emplear piezas integrales


contorneadas mediante mecanizado, el nuevo concepto de máquina herramienta propuesto
difería bastante del hasta ahora existente y en su primera versión consistía en una Fresadora
con un control de nuevo tipo.

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John Parsons, dueño de la Compañía que también financió dicho Proyecto con las
entidades antes mencionadas, propuso la utilización de las tarjetas perforadas para el
control de dicha máquina herramienta, él fue proclamado el padre de dicha invención y de
lo que han dado en llamar Segunda Revolución Industrial.

El año 1954 se puede considerar como el año de partida a nivel industrial, las primeras
máquinas herramientas con control numérico mostradas públicamente fueron Tornos y ello
ocurrió en la XV Exposición Internacional de la Tecnología de Manufactura, IMTS de 1955
en Chicago. Hasta 1958 el período de desarrollo de estas máquinas fue muy lento y a partir
de ese año comienza el despegue pero con precios muy altos, lográndose posteriormente
con el desarrollo de la industria electrónica, de nuevos materiales y de nuevas tecnologías,
un aumento en la fabricación de las Máquinas Herramientas con Control Numérico debido
a la simplificación de la programación y a la reducción de los costos de producción, lo que
conlleva a que los precios se abaraten y sean más asequibles, además se han ido
perfeccionando y diversificando más su empleo.

Como soporte de información además de las tarjetas perforadas, se emplearon cintas de


papel perforadas y a partir de los ‘50 se empezó a usar cintas electromagnéticas, después
cassettes y discos de diferentes dimensiones y características hasta llegar al actual disco
compacto.

La evolución del control numérico que comenzó durante los años ‘50, estaba al principio
basada en la tecnología de las válvulas electrónicas que exigía grandes volúmenes de
espacio para el equipamiento del control. El desarrollo de la electrónica con el transistor
(años ‘60), circuitos impresos (años ‘70) y circuitos integrados (años ‘80), además del
desarrollo de los microprocesadores, han marcado el camino ascendente del Control
Numérico Computarizado (CNC), este sistema de control debe su nombre del inglés
original Computer Numerally Controled, y por mucho tiempo se ha considerado como la
parte más desarrollada de las técnicas de CAD/CAM.

Con la aparición de las Máquinas Herramienta con Control Numérico se le empezó a dar
solución a la automatización en la producción de series pequeñas y medianas e incluso
unitarias de piezas complejas y precisas.

Aproximadamente en la década del ‘50, los grupos de máquinas herramienta se


mejoraron y desarrollaron, desde ese perfeccionamiento las máquinas han ganado en
potencia y eficiencia y los controles son más exhaustivos, junto con el mejoramiento en la
maquinabilidad. Los técnicos en esos momentos con su habilidad jugaron un papel
importante en el desarrollo del transporte, la maquinaria, el armamento y el equipamiento
de la era moderna. La fabricación de máquinas herramienta se convirtió en uno de los
estandartes del desarrollo industrial de un país, junto con la producción de Acero y la
generación de energía eléctrica, entre otros.

La amplia introducción de los Tornos multihusillos automáticos, tuvo lugar


fundamentalmente durante los años ‘50 y principios de los ‘60, hasta que el control

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numérico se desarrolló lo suficiente y se difundió ampliamente entre los diferentes grupos
de máquinas.

El cambio automático de las herramientas de corte era el eslabón que faltaba para la
evolución de las Fresadoras y Mandrinadoras hacia los modernos Centros de Mecanizado
Multifunción con Control Numérico, que surgieron a principio de los ‘60, estas máquinas
herramienta de nuevo tipo cualitativamente superior, son las máquinas que dan solución al
problema de la productividad en producciones unitarias y en pequeñas series, y las
Máquinas de Agregados, también conocidas como "Transfer", que dan solución al problema
de la flexibilidad en las producciones masivas.

En estas máquinas en los últimos años aparte del impetuoso desarrollo experimentado en
el hardware y en el software, también se han desarrollado nuevos diseños de herramientas
de corte y materiales de las mismas.

Durante los años ‘60 aparece el metal duro con base de Titanio llamado comercialmente
de diversas formas según el fabricante y hubo que esperar por su diversificación hasta los
años ’80 y ’90 en que aparecieron máquinas con condiciones más adecuadas. A finales de
los ’80 se establecieron las Normas ISO para las plaquitas intercambiables que para su fácil
selección emplea un código de identificación de 7 dígitos.

Las plaquitas intercambiables de roscar y tronzar aparecen en los años ‘70 y a finales de
esos años y principios de los ‘80 se comenzaron a introducir los materiales super duros de
herramientas como el Nitruro de Boro Cúbico (CBN) y el Diamante Policristalino (PCD)
que tienen un área de aplicación más limitada.

La operación de torneado que desde un principio venimos describiendo con diferentes


materiales de herramientas de corte y que con el Carburo cementado o Metal duro tardaba
6 min., con los materiales super duros se realiza en 1 min. y menos.

A mediados de los años ’80 aparece un nuevo material que cubre un espacio entre el
Acero rápido y el Metal duro, al combinar la tenacidad de los primeros con la resistencia al
desgaste de los segundos, solo se emplea en herramientas para fresar, comercialmente
recibe el nombre de Coronite (por la firma Sandvik Coromant), paralelo a ello se siguen
desarrollando en esa época y posteriormente diferentes calidades y recubrimientos para los
metales duros.

También unido a las desarrolladas técnicas de la Robótica han aparecido máquinas donde
se aumenta la flexibilidad en la fabricación y el nivel de automatización como son las
Células Flexibles de Producción y en general los Sistemas Avanzados de Producciones
Mecánicas.

Como ha ocurrido con el surgimiento y desarrollo de casi todas las máquinas


herramienta, primero surge la necesidad o demanda y después como respuesta surge la
nueva máquina ó herramienta que la satisfaga.

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A las máquinas herramienta se les considera la madre de las máquinas y de todas las
herramientas, porque las construyen. Incluso las ideas e invenciones en muchas ocasiones
estaban limitadas porque no había máquina herramienta donde llevarlas a vías de hechos,
hoy este problema está resuelto con las nuevas tendencias de estas máquinas y del control
numérico.

Al desarrollo de la automatización de las máquinas herramienta, además del aumento de


la productividad que es la tradicional razón impulsora, se le ha añadido la necesidad de
aumentar la:

 Precisión
 Rapidez
 Flexibilidad tecnológica

Las Máquinas Herramienta con Control Numérico afianzaron las bases de la


industrialización de la sociedad y crearon las premisas necesarias para satisfacer las
necesidades sociales y económicas de la industria mecánica mundial en la actualidad.

Podemos afirmar que en el desarrollo histórico de las máquinas herramienta y de las


herramientas de corte en general han influido varios factores, entre otros los más
importantes se pueden considerar:

 Cambios sociales (Guerras, Revoluciones, Carrera Armamentista, etc.)


 Necesidad del hombre de satisfacer sus necesidades
 Necesidad de humanizar el trabajo
 Necesidad de aumentar la cantidad y la calidad de las piezas
 Desarrollo de las diferentes Ciencias (Matemática, Física, Química, Computación,
Metalurgia, etc.)
 Aparición de la máquina de vapor
 Aparición y desarrollo de nuevos materiales para las máquinas herramientas, las
herramientas de corte y las piezas a elaborar (Debido al desarrollo de la minería, la
metalurgia, la soldadura, la fundición, la conformación de metales y de las propias
máquinas herramienta)
 Desarrollo de la electrotécnia, la electrónica y la robótica
 Desarrollo de las técnicas de CAD, CAM y CAQ

Como se puede ver algunos de estos factores están condicionados por razones externas
(Revoluciones, Guerras, etc.) y otros por razones internas (Desarrollo de las ciencias, entre
otros), de manera que ambas razones no se pueden ver desligadas pues son capaces de
actuar como fuerzas motrices para desarrollar esta esfera científico-técnica.

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