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LE MONDE diplomatique | marzo 2017 | 7

JUNJI Opinión

Apego Espacial, La Lugaridad


en el Aprendizaje
Extractos del libro Apego Espacial, La segunda piel
La Lugaridad en el Aprendizaje, La Segunda Piel, como la denominan los
de Ediciones de la JUNJI. Autor: pensadores Reggianos, está compuesta
Myriam Pilowsky, arquitecto. Dibujo por un conjunto de objetos, en general
de portada: Ámbar Araya, del Jardín bidimensionales, ubicados en los muros
Infantil “Trompito de 7 colores”, de y estos son fuente de apego.
Casablanca. “Menos es Más”, podría ser la premisa
para crear esa Segunda Piel; ir cambian-
do los tapices de ésta e introducir el con-

E
n el mundo de la Educación Par- cepto de verdaderas exposiciones itine-
vularia se habla de apego en re- rantes, en las cuales se privilegie la crea-
ferencia al vínculo temprano de ción propia de los niños y niñas.
niñas y niños, con una o un adul- La presencia del arte en el jardín in-
to significativo, lo cual es considerado fantil se va a posicionar sólidamente co-
clave para el desarrollo posterior de las mo un hito en el imaginario de niñas y
y los párvulos. Empecé a buscar infor- niños.
mación para entender esto del apego y La Neuroestética se ha dedicado a in-
vengo a plantear que existe otro apego vestigar cómo el cerebro humano cons-
el cual he denominado Apego Espacial. truye la belleza. En este sentido, la doc-
Sin duda que ambos apegos se com- tora Celia Andreu-Sánchez, de la Uni-
plementan y eso lo demostraré en el de- versidad Autónoma de Barcelona, dice:
sarrollo de estas palabras, que reflejan “La construcción y percepción de la be-
lo que hay que considerar, sobre todo al lleza debe tener muy en cuenta todos es-
ingreso de los párvulos por primera vez tos descubrimientos de la fisiología del
a un jardín infantil, un lugar donde ten- ser humano. Conocemos cada vez más
drán que establecer una lugaridad, que el comportamiento del cerebro en pro-
alude al proceso de apropiación de un es- cesos de recepción y creación artística,
pacio al cual miraremos con detención. por ello, es imprescindible empezar a di-
Definitivamente el apego espacial rigir el estudio de nuestra mirada crea-
existe y pareciera que su ingrediente dora hacia las conexiones cerebrales del
principal es el registro que vamos cons- individuo” (5).
truyendo del lugar en nuestra memoria.
Es un tipo de apego o podríamos decirle La naturaleza y la magia de las
familiaridad, identidad o cobijo. ciencias
Hay un cúmulo de sensaciones que “Relacionarse con la naturaleza, el árbol,
hacen que uno perciba el apego espacial. el río, los animales, son aspectos conna-
turales al ser humano y en la medida que
La identidad se faciliten y amplíen estos vínculos al
Nos interesa recorrer la identidad del medio en el cual crecemos, más posibi-
jardín en una huella más intimista; aque- lidades existen de que sus beneficios se
lla que se asocia a una gestualidad o a un extiendan a los años que siguen” (6).
determinado movimiento. Un estable- Los límites de los espacios pañan siempre. No hay niña o niño que
cimiento con un sello físico nítido va a Para los párvulos adquiere especial di- no haya jugado con su propia sombra, Todas y todos requerimos establecer
redundar en tener niñas y niños proba- mensión el cielo de los recintos y hacen constatando la magia que su dinamismo lugaridad y en este caso, lo importan-
blemente con más autoestima y por otro del piso un sexto plano muy relevante; produce. te es mirar con detención el espacio
lado, este sello, es importante para acen- es el soporte del gateo o de los juegos o que están habitando niñas y niños, en
tuar el apego espacial que ellas y ellos van lo convierten en un gran block de dibujo El dinamismo sus jardines infantiles y de qué modo
a establecer con su Unidad Educativa. donde se explayan con libertad. “No hay estilos; un espacio relacional es podemos intervenir su lugar para que
un tejido ambiental repleto de informa- se acerque lo más posible a un espacio
Las proporciones o la inmensidad El orden produce pertinencia ción. Sin reglas formales: no es la repre- contenedor de felicidad.
del espacio Más allá de la funcionalidad, el orden sentación de una escuela, sino un con- Estamos hechos para vivir en un
Muchas veces, cuando evocamos algún apoya el sentido de que “yo este terri- junto de muchas identidades diferentes mundo inventado de ensueño. g
lugar que frecuentábamos en nuestra in- torio lo conozco” y me da inspiración con un sabor global reconocible, en sin-
fancia, y al visitarlo hoy como adultos, para poder diseñar mi propio movi- tonía con un proyecto de valores, de re- 1. Gaston Bachelard, La poética del espacio, Fondo de
nos sorprendemos, ya que lo recordába- miento y mi propio quehacer; soy el ferencias que guíe cada elección y bús- Cultura Económica, México, 1957.
mos mucho más grande de lo que en rea- protagonista. queda. En este espacio la calidad estéti- 2. Malaguzzi es reconocido por su trabajo profesional en
lidad es. Aquello ocurre porque nosotros ca depende, también, de la calidad de las favor de los derechos de los niños, lo que incluso lo llevó
éramos pequeños y a esa edad todo nos Las texturas y los aromas conexiones” (3). a obtener en 1992 el premio Lego, que reconoció su labor
de investigación de las condiciones de vida de la infancia
parecía una inmensidad. Un factor importante en el apego son las Es tiempo de pensar, más allá de las
para mejorar su desarrollo.
El filósofo Gastón Bachelard, re- texturas y que puede ser tan subjetivo comodidades del aula, en un “espacio
3. Giului Ceppi, Michel Zini, Andrea Branzi, Carla
flexiona en su libro “La Poética del Es- como los olores; es que se perciben de transformable, dúctil, capaz de permi-
Rinaldi, Vea Vecchi, Antonio Petrillo, Jerome Bruner,
pacio” en cómo se evoca la casa natal, tan distinta manera. tir diferentes maneras de habitarlo y
Paolo Icaro, Alessandro Sarti y Alberto Veca, Niños,
poniendo acento en el desván y el sótano Es interesante que los niños y las ni- usarlo en el transcurso de la jornada o
espacios y relaciones, Reggio Children Domus Academy
como íconos de los rincones que más se ñas puedan experimentar texturas dife- con el paso del tiempo. Pero también Research Center, octubre de 2009.
vivencian, principalmente, en la litera- rentes y debemos ofrecerles verdaderos es un espacio que permite ser perso- 4. Ibíd.
tura. Niñas y niños sabrán encontrar su laboratorios del sentir. nalizado, dulce, disponible para reci- 5. http://www.neuro-com.es/
rincón favorito, homologable al desván. bir una huella: proyectar una escuela NeuroscienceCommunication/Papers_files/celia%20
El autor nos hace reflexionar acerca de La luz y la sombra es comparable a escribir un argumen- andreu%20Neuroestética.pdf.
cómo la imaginación, cuyas imágenes son Entremezclando transparencias, se- to para una película, mientras que el 6. Marco Cifuentes, Sergio Toro, Marcela Iglesias,
previas a la elaboración cognitiva de deter- mi-opacidades y áreas plenamente guión lo escribe quien vive la escuela de Fundación Caserta. Dicha fundación promueve
minado espacio, hace que vivamos nuestro opacas, se pueden lograr espacios so- y construye diariamente su identidad. el desarrollo integral de niños, jóvenes y de las
hábitat tratando de confortarnos en él y de bresalientes. Entonces el espacio, como un organis- comunidades escolares a las que pertenecen, a través
construir un relato de nuestro pasado en La sombra posee, según Loris Mala- mo, debe ser capaz de cambiar, evolu- del juego cooperativo, el deporte y las actividades en
ese contexto físico. “Nos reconfortamos re- guzzi (2), una inmensa carga poética; cionar según el proyecto cultural de contacto con la naturaleza para fomentar el bienestar y
viviendo recuerdos de protección”(1). es de aquellos recuerdos que nos acom- quien lo vive” (4). la felicidad. www.caserta.cl