Está en la página 1de 4

El colectivo de jóvenes afrodescendientes realiza atribuciones a factores externos o respecto

a aquello que genera algunas enfermedades en su contexto de origen, considerando que la


mirada de una persona puede causar lo que en su cultura llaman “mal de ojo”, del mismo
modo, atribuyen la enfermedad llamada “espanto” a apariciones de eventos sobrenaturales y
el “malaire” como una enfermedad producida por visitar el cementerio o un lugar donde haya
algún muerto. Heider (1958) permite argumentar esta proposición al decir que, “las personas
tienden a atribuir la conducta de alguien a causas internas a la disposición de las personas, o
a causas externas, o relacionadas con la situación” Aquello que se conoce como locus de
control externo.

El colectivo de jóvenes afrodescendientes ha realizado una instauración de arquetipos


respecto a la aparición de la enfermedad, al relacionarla con mitos y leyendas como “la
tunda”, “el ribiel”, “la patasola”, “la mano peluda”, “el descabezado”, “el duende” los cuales,
según las creencias de su contexto de origen, se aparecen en el cementerio, el río y el bosque,
por este motivo no es recomendado acudir a ellos. Por lo tanto, se hace necesario definir los
arquetipos, según Jung (1970), son la forma que le es dada a algunas experiencias y recuerdos
de nuestros antepasados. De este modo, los arquetipos son imágenes ancestrales autónomas
que forman parte del inconsciente colectivo, en este caso, son los mitos y leyendas que los
jóvenes afrodescendientes mencionan.

El colectivo de jóvenes afrodescendientes poseen el conocimiento acerca del uso de remedios


caseros con plantas medicinales, para el cuidado de la salud y la cura de la enfermedad, tales
como: matarraton, llantén, suelda con suelda, manzanilla, sábila, limoncillo, hoja de menta,
paico, helecho, flor amarilla, ruda, espíritu santo, caléndula, chivo, citronela, ruda, yarumo,
llantén y ortiga, esto permite evidenciar la influencia de antepasados y la tradición enmarcada
en las prácticas culturales encaminadas al cuidado de la salud. De este modo, según Ramos
(2009) la medicina tradicional afro relaciona el mundo invisible con el mundo visible, se
recurre al mundo invisible para conocer las causas de los males y se pide ayuda a Dios, a los
ancestros, a los muertos y se recurre a los “elementales de las plantas”, los animales y los
minerales para curar las enfermedades.
El colectivo de jóvenes afrodescendientes dentro de las prácticas tradicionales mencionan el
uso de elementos curados (ritual que se les hace a los elementos para protección a través de
rezos) tales como: anillos, pulseras, cadenas y monedas, crucifijos, la herradura de caballo,
el espejo, botellas curadas (bebidas ancestrales con poder curativo). Tomando a Ramos
(2009) menciona que la medicina en África como en América, incluye también los rezos y
los conjuros a las deidades superiores, los cuales fueron tomados de la religión católica e
integrados en las prácticas de las comunidades afrocolombianas, a través de rezos para
“curar” elementos protectores de este modo, se ve la influencia cultural ancestral africana en
las prácticas de los jóvenes afrodescendientes para la conservación de la salud, además del
sincretismo arraigado a sus creencias religiosas.

El colectivo de jóvenes afrodescendientes indican que en su comunidad de origen, acuden a


los sobanderos, curanderas/os o remedieras/os, parteras, Medium de san Gregorio con el fin
de cuidar la salud y curar la enfermedad. Muñoz (citado por Caicedo, 2013) menciona que
existen diversas clases de curanderos los cuales son de gran utilidad y en los cuales se afirma
la comunidad para curar la enfermedad, estos se catalogan por sus "poderes" y funciones.
Retomando al autor quien define estos sabedores ancestrales, como : el curandero o
yerbatero, que tiene experiencia en plantas medicinales, en remedios de origen vegetal o
animal, el sobandero, especializado en componer fracturas y luxaciones, la partera o
comadrona, encargada de los partos y del tratamiento de las enfermedades de las mujeres, la
curandera de espanto, generalmente son mujeres de edad madura, muy religiosas y el
terapeuta religioso que invoca a Dios y a los espíritus para la curación.

Algunos jóvenes afrodescendientes del colectivo Afromar refieren hacer uso de la medicina
occidental en su contexto actual, a través de analgésicos y visita a médicos, mientras que
otros, manifiestan utilizar elementos propios de la medicina tradicional como las plantas
medicinales u objetos curados. Estas dos posturas y formas de abordar la salud y la
enfermedad, es debido a que existen transformaciones sociales que están generando que las
tradiciones culturales y particularmente aquellas relacionadas con la salud y enfermedad no
se practiquen con regularidad. Gómez (2007) manifiesta que la particularidad de las
cosmovisiones, las estructuras sobre las cuales basan su concepción del mundo y sus
prácticas sociales, devienen de procesos históricos complejos distintos, sin desconocer que
con el paso del tiempo estas culturas tradicionales se enfrentan a procesos de mestizaje que
probablemente modifican sus formas de interpretar el universo, sus rituales y su sentido
comunitario. Por esto es necesario tener en cuenta que el colectivo de jóvenes
afrodescendientes se encuentra en un contexto ajeno a su lugar de origen por lo tanto, sus
prácticas han sido susceptibles de transformaciones.

El colectivo de jóvenes afrodescendientes considera que el uso de la medicina occidental


genera efectos secundarios en las personas por los químicos que contienen sus medicamentos,
a su vez, resaltan la importancia de realizar un diálogo de saberes y que se complementen
tanto la medicina occidental como la tradicional, debido a la importancia que para ellos posee
la medicina tradicional de su contexto de origen y de su cultura afrodescendiente. Esto mismo
plantean al mencionar en su artículo que el conocimiento de los remedieros y su particular
manera de abordar los asuntos de salud debería interesar a los paradigmas previstos por la
medicina alopática, ya que este trasciende las barreras de los ambientes poco comunes, lo
que sugiere robustecer una experiencia científica compartida donde se armonicen
experiencias, métodos y resultados de los practicantes populares con el saber de la medicina
alopática.

El colectivo de jóvenes afrodescendientes definen la salud como un derecho fundamental del


ser humano además de un estado de bienestar, en el cual la persona se siente bien consigo
mismo, tranquilo, pleno, en armonía, a nivel físico y psicológico y se la reconoce por su
energía y vitalidad. La enfermedad como una anomalía en el organismo causada por algún
virus, que afecta negativamente tanto la integridad física como mental, causando además en
las personas bajo estado de ánimo, poca energía y actividad física. se encuentran vinculadas
a lo que la OMS propone acerca de la definición de salud como un estado de bienestar físico,
psicológico y la enfermedad como una alteración del cuerpo que produce síntomas y signos
característicos. Sin embargo, la definición de salud y enfermedad propuesto por el colectivo
es una definición independiente donde muestran la forma en cómo ven ellos estos dos
conceptos. Tal y como lo mencionan Gavidia y Talavera, (2012) ya que cuestionan la
existencia de una salud y enfermedad para todos como tal, porque lo aluden a una
construcción mental (sujeta al contexto), donde cada persona le atribuye como una
explicación a la realidad que perciben dentro de su contexto.

Cada sujeto y/o colectivo tiene formas distintas, así como también formas particulares de
representar la salud y la enfermedad, el colectivo de jóvenes afrodescendientes representa la
salud de acuerdo a sus creencias y vivencias con elementos tales como una cruz roja, azul
y/o verde también con el símbolo de la salud (caduceo) y las plantas medicinales. La
enfermedad la relacionan con elementos o animales como una culebra, una calavera, una
cruz, zancudo, manada de Changos (pájaros) una bandera verde, el hospital o un médico.
Esto permite citar a Stuart Hall (1997) quien destaca que las representaciones tienen una
estrecha relación con la cultura, pero es más importante el significado que dan a la cultura
porque, construyen imágenes, nociones y mentalidades respecto a otros colectivos. De este
modo la representación que da el conjunto de jóvenes afrodescendientes está influenciado
por su cultura, lo cual ha permitido construir imágenes respecto a la salud y la enfermedad,
de la misma manera construir un significado colectivo.