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AL FUNDAR LA SOLICITUD DE DETENCIÓN PREVENTIVA EL ACUSADOR

DEBERA IDENTIFICAR Y DESCRIBIR LAS CIRCUNSTANCIAS QUE PERMITA


CONTRARRESTAR EL RIESGO PROCESAL
SCP Nro. 276/2018-S2 | Sucre, 25 de junio de 2018

Con relación al segundo requisito previsto en el numeral 2 del art. 233 del CPP,
referido a la existencia de elementos de convicción suficientes que el imputado no se
someterá al proceso -riesgo de fuga- u obstaculizará la averiguación de la verdad -
riesgo de obstaculización-. En el mismo marco de las consideraciones precedentes,
corresponde al acusador o víctima demostrar su concurrencia, es decir, que el
acusador en audiencia, debe explicar cuál es el riesgo procesal que se presenta, y si
es más de uno, deberá identificar cuáles son ellos, así como las circunstancias de
hecho de las que deriva; y finalmente, indicar el porqué la medida cautelar de
detención preventiva que solicita, permitiría contrarrestar el riesgo procesal.

El riesgo procesal debe ser acreditado por la parte acusadora, pues no puede
presumirse, tampoco considerarse en abstracto ni con la mera cita de la disposición
legal; el Ministerio Público debe ir a la audiencia con evidencia que el imputado no
se someterá al proceso u obstaculizará la averiguación de la verdad. Así por ejemplo,
el acusador debe llevar a la audiencia la información que permita sostener que el
imputado no tiene domicilio fijo y luego argumentar cómo se deriva de ese extremo
la existencia del peligro de fuga, no basta señalar que no tiene domicilio, es
necesario justificar cómo esa circunstancia implica el peligro de fuga.
En ese contexto, ningún peligro procesal debe estar fundado en meras suposiciones;
lo cual implica que, si la autoridad judicial funda su decisión en supuestos como ser
“que el imputado en libertad ‘podría’ asumir una determinada conducta” -propia del
peligro de fuga y obstaculización-, tal argumento no satisface la exigencia de una
debida motivación ni constituye una explicación apropiada para determinar la
aplicación de alguna medida cautelar de carácter personal; por cuanto, el juzgador
debe asumir absoluta convicción para establecer la concurrencia o no, de un
determinado riesgo procesal; es decir, le corresponde a la autoridad judicial con base
a lo argumentado por el acusador y lo sostenido por la defensa en el contradictorio,
definir si existe o no algún peligro procesal; por consiguiente, lo que no le está
permitido, es decidir respecto a la situación jurídica sobre la base de probabilidades -
podría o no podría-. En tal sentido, si la decisión judicial se base en meras
presunciones de concurrencia o no, de los presupuestos previstos en las normas
procesales referidas anteriormente, vulnera el debido proceso del imputado.

La jurisprudencia constitucional, respecto a la prohibición de fundar la aplicación de


medidas cautelares en meras suposiciones, precisó que si bien la autoridad judicial
está facultada para evaluar las circunstancias que hagan presumir el peligro de fuga y
obstaculización de manera integral; empero:

…debe fundar su determinación en las pruebas y tomando en cuenta todas las


circunstancias previstas por la Ley; corresponde al acusador probar y demostrar la
concurrencia de esas circunstancias previstas en las normas precedentemente
señaladas, no siendo suficiente la mera referencia y presunción de que concurran las
mismas, pues por determinación del art. 16-II y 6 del CPP, se presume la inocencia
del encausado mientras no se pruebe su culpabilidad (SC 1635/2004-R de 11 de
octubre).