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FUNDACIÓN OSDE AUTORIDADES EXPOSICIÓN

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN FILIAL ROSARIO Y CATÁLOGO

PRESIDENTE APODERADOS CURADURÍA Y TEXTO


Tomás Sánchez de Bustamante Antenor Ellena Leonardo Enea Spilimbergo
Raimundo González
SECRETARIO Marcelo Romano GESTIÓN DE PRODUCCIÓN
Omar Bagnoli Roberto Terré Janina Aragno

PROSECRETARIO REPRESENTANTES ASISTENCIA


Héctor Pérez Francisco Ridley Carla Labastié
Juan Carlos Stein
TESORERO DISEÑO GRÁFICO
Carlos Fernández GERENTE Ángela Pilotti
Daniel Peppe
PROTESORERO CORRECCIÓN DE TEXTOS
Aldo Dalchiele Gilda Di Crosta

VOCALES MONTAJE
Víctor Hugo Cipolla Walter Gonsolin
Alejandro Condomí Alcorta
Horacio Dillon FOTOGRAFÍAS
Luis Fontana Andrea Ostera/Laura Glusman
Julio Olmedo
Jorge Saumell
Ciro Scotti AGRADECIMIENTO
La Fundación OSDE y el curador
agradecen la generosa colaboración
de Silvia F. Enea Spilimbergo y Lucía
Raffaelli de Enea Spilimbergo.

Spilimbergo, Leonardo
Spilimbergo: dos miradas / Leonardo Spilimbergo.
- 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires :
Fundación OSDE, 2018.
52 p. ; 22 x 15 cm.

ISBN 978-987-4008-37-4
ESPACIO DE ARTE FUNDACIÓN OSDE (ROSARIO)
Bv. Oroño 973, 5° piso 1. Catálogo de Arte Argentino. I. Título.
Ciudad de Rosario - Santa Fe CDD 708
Tel: 0810-555-6733
​funda​cion-rosario@fundacionosde.com.ar
www.artefundacionosde.com.ar

Fundación OSDE, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Julio 2018


Todos los derechos reservados © Fundación OSDE, 2018, Leandro N. Alem 1067, Piso 9 (C1001AAF), Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
República Argentina. Queda prohibida su reproducción por cualquier medio de forma total o parcial sin la previa autorización por escrito de la
Fundación OSDE. ISBN 978-987-4008-37-4. Hecho el depósito previsto en la ley 11.723.

Se terminó de imprimir en el mes de Julio de 2018 en BORSELLINO IMPRESOS SRL., Ovidio Lagos 3653, Rosario, Pcia de Santa Fe, Argentina, Tirada 400 ejemplares.
SPILIMBERGO
DOS MIRADAS
Curador: Leonardo Enea Spilimbergo

DEL 3 DE JULIO AL 2 DE SEPTIEMBRE DE 2018


SPILIMBERGO. DOS MIRADAS
Por Leonardo Enea Spilimbergo

Lino Spilimbergo nace el 12 de agosto de 1896 en una casa del


barrio de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires. Su nombre
completo es Lino Claro Honorio Enea Spilimbergo, Enea es su
primer apellido. Hijo de María Giacoboni, piamontesa, nacida en
Roverazza en 1868, provincia de Alessandria, y de Antonio Enea
Spilimbergo, veneciano, nacido en Vicenza en 1833, cuando la
ciudad pertenecía al Imperio Austríaco.

Sus padres llegan al puerto de Buenos Aires acompañados por


Pedro y Antonio, sus hermanastros nacidos en Italia, boticarios,
que se instalan en Rosario y abren la Farmacia Spilimbergo, en la
esquina de Corrientes y Rioja. Ellos son hijos de su padre Antonio
con su primera mujer de quien había enviudado. Sus otros dos
hermanos nacen en la Argentina, Silvio en 1890 y Salvador en
1891.

A los tres años, en 1899, viaja a la tierra de sus ancestros


acompañando a su madre y a su hermano Salvador. Esta era la
ilusión de todo inmigrante: poner en contacto su descendencia
con su familia originaria. Alterna entre la aldea Roverazza y la
pequeña ciudad de San Sebastiano Curone en la provincia de
Alessandria, donde permanecen un poco más de dos años. El
paisaje típico del norte de Italia comienza a incrustarse en sus
retinas, y en sus próximos viajes, será parte de su producción
pictórica. En su primer invierno en Italia contrae una bronquitis
que es mal curada y se le hace crónica, más tarde concluirá en
asma bronquial, recrudeciendo todos los inviernos con mayor o
menor intensidad. En 1902, retornan a la Argentina.
Paisaje de Roverazza, 1925
Óleo s/tela De regreso en Buenos Aires, comienza al año siguiente sus
129 x 200
estudios primarios en el Colegio Salesiano “Don Bosco” de la
calle Solís. No es un alumno aplicado y su conducta tampoco lo
favorece. Al finalizar el año lectivo de 1908, pasa sus vacaciones
en Mercedes en la casa de un amigo de su padre quien posee
un gran almacén de ramos generales. Llegado el momento de
reanudar sus estudios se niega a volver, alegando que quiere
seguir trabajando. Su padre accede a su pedido y permanece en
Mercedes. Allí continúa trabajando hasta fines de 1910, cuando

4
regresa a la Capital. Trabaja como cadete en la tienda de Gath
& Chaves, como telefonista nocturno en la Unión Telefónica y
finalmente en 1912 ingresa a la Empresa Nacional de Correos y
Telégrafos.

En 1913 decide inscribirse en la Sociedad de Educación


Industrial dependiente de las Escuelas Técnicas Profesionales
de la calle Lavalle y Salguero para seguir los cursos de dibujo de
ornamentación. Sorprende a su familia con la noticia del inicio El Friso, 1914
de sus estudios. Esta decisión la toma a los 17 años, cuando se Carbonilla s/cartulina
lo notaba más inclinado al trabajo que al aprendizaje. Continúa 46 x 64

el segundo curso de dibujo de ornamentación al año siguiente,


y obtiene el segundo premio de los Premios Arturo Z. Paz, por
los trabajos ejecutados durante el año escolar. Estos cursos le
despiertan un gran interés hacia el dibujo, y comienza a pensar
objetivos más lejanos y precisos.

El día 15 de abril de 1915 aprueba el examen de ingreso en la


Academia Nacional de Bellas Artes. Al finalizar primer año, sus
profesores Pío Collivadino, Ernesto de la Cárcova y Carlos Pablo
Ripamonte entre otros, se reúnen y le aprueban el cuarto año. Al
año siguiente aprueba quinto año y finaliza la carrera con el curso
de pedagogía, obteniendo así, el título de Profesor Nacional de
Dibujo. Su paso por la Academia es fugaz y brillante, los seis años
de duración los formaliza en solo tres. Después de sus clases, con
varios compañeros entre los que se encuentran los escultores
Bigatti, Musso y Gargiulo, concurren al galpón de la calle Chile.
Un galpón que alquilan para trabajar y perfeccionar el dibujo de
la figura humana. Regresa a su casa muy tarde por las noches
y se levanta a primera hora para ir a Palermo a cumplir con sus Lino Enea Spilimbergo,
clases de paisaje al aire libre con Cesáreo Bernaldo de Quirós. Así, Mar del Plata, 1918.
fortalece su aprendizaje extracurricular sobre la figura y el paisaje.
Ambas profundizaciones, las continúa hasta 1921, fecha en la que
se traslada a la provincia de San Juan.

Su padre fallece dos meses antes de su graduación y no puede


compartir esa alegría con quien tanto lo había comprendido y
ayudado. Sin su padre como apoyo, reconoce la dura tarea que le
espera por delante, y escribe una frase que lo acompañará por el
resto de sus días: “El porvenir depende de uno mismo”.1

Desde 1920, comienza a enviar obras a los salones nacionales y


provinciales en forma permanente, con ellos pone a prueba sus
trabajos frente al juicio de los jurados, y se integra poco a poco

1
Escrito a hoja completa, en su Libreta Negra de 1920. En la misma escribe el Método de
Vida, Mi Paleta 1920 y Mi Paleta en días de pobreza (Archivo Spilimbergo, en lo sucesivo se
abreviará como AS).

5
al mundo artístico. Sus primeros envíos al Salón Nacional2 son
Figura de niña y Figura de niña II.
Al no conformarse con la marcha de su producción, decide
trasladarse al interior. Después de muchas dificultades logra su
propósito, consigue cambiar con un empleado del Correo de
la Provincia de San Juan, y el 28 de noviembre de 1921 parte
hacia Desamparados, donde alquila una modesta vivienda que
transforma en taller. El nuevo ambiente le provoca una gran
alegría que compensa con el dolor que le produce alejarse de
su familia. Realiza su primera exposición individual y ensaya
diferentes técnicas incluyendo la escultura. Escribe un concepto
Lino Enea Spilimbergo concluyente de lo que será su pintura: “La caracterización y el
San Juan, 1923 dibujo son la base de las obras al óleo”.3

En el año 1922, intensifica la práctica del grabado utilizando una


vieja secadora de ropa a rodillos, que reacondiciona para tal fin.
Sus primeros esfuerzos le muestran el camino, y lo redacta en
una carta enviada a uno de sus hermanos, “…hoy martes 15 he
pasado el día sacando copias de aguafuertes y entre las muchas
que he sacado solo estas dos he hallado más o menos discretas
para mandarles y si hay tiempo desearía que les hicieran colocar
marcos de varilla oscura como el tipo de esas que yo le coloqué a
la Vieja y su sombra dejando margen blanco o mejor si se puede
un poco más ancha, y la llevan al Salón…”,4 estas dos aguafuertes
referenciadas en la carta, son Elemento de trabajo y En invierno,
con las que obtiene el Primer Premio al Grabado del Salón
Nacional. Comienzan los premios, comienza a ser conocido.

Continúa produciendo obras de grandes dimensiones, esta vez


para el envío al Salón de 1923, “…el trabajo que estoy haciendo es
algo muy característico como tema, es lo más fuerte y verdadero
que yo he hecho, son dos viejas llevando un haz de sarmientos
cada una en la cabeza, en un ambiente trágico, es un tema que
aquí se ve con mucha frecuencia, el paisaje es una tapia y al fondo
las sierras azuladas, a la derecha más casas de carácter…”,5 esta
obra es Seres humildes, con la que obtiene el Tercer Premio de
Pintura del Salón Nacional.
Seres humildes, 1923
Óleo s/tela Renuncia a la Repartición de Correos y Telégrafos en 1924, y
165 x 210 desde entonces, ya libre de ataduras, su producción adquiere
un ritmo febril en cantidad y calidad de obra. Su vida se inclina
íntegramente hacia el arte, su dibujo y su pintura, una elección
sacrificada que lo convertirá en un verdadero artista. El 18 de

2
Envía a los Salones obras entre 1920 y 1943, interrumpe solamente el envío de 1926, ya
que se encuentra en Europa dedicado exclusivamente al estudio de los grandes maestros,
recorriendo museos, monumentos e iglesias.
3
Escrito en su Libreta Negra de 1920, 19 de septiembre de 1921 (AS).
4
Carta de Lino a su madre, Silvio y Salvador, 16 de agosto de 1922 (AS).
5
Carta de Lino a Salvador, San Juan, 16 de mayo de 1923 (AS).

6
septiembre regresa a Buenos Aires, y su rezagado viaje a Europa
lo encuentra muy preparado para afrontarlo. Tres grandes obras
suceden a Seres humildes para el envío del XIV Salón Nacional de
1924, Resignación, Bordadora de frazadas y La bendición.
En 1925, obtiene la Segunda Mención del III Salón Libre de Otoño
de La Plata, y arranca un año favorable, un año con buenos
resultados:
…triunfa también en el conjunto de esta muestra: su hermoso
cuadro “Al Trabajo” ha logrado una segunda mención, justa
como todas las demás, que ha de estimularlo, estamos ciertos,
a proseguir la definitiva conquista de sus recursos técnicos.6

Visita Mendoza, y se instala en Estación Paso de los Andes, un


alejado y solitario lugar. Su producción, estimulada por el nuevo
ambiente, es cada vez más fecunda. Hace estudios de paisajes y
figuras al óleo, matiza esta elaboración con aguafuertes, dibujos y
monocopias. Desde el comienzo del año trabaja en profundidad
en la realización de grandes obras, como se lo había propuesto,
sin saber que el futuro le tenía preparado una gran oportunidad, le
escribe a su hermano “…querido Salvador yo me encuentro bien Lino Enea Spilimbergo
y por fortuna trabajo siempre, tengo pintado un cieguito tamaño San Juan, 1923
natural, es el mejor que he pintado aquí…”,7 esta obra es El ciego,
que junto a Descanso, Paisaje andino y Vieja Puyutana, integran
las obras enviadas al Salón de 1925, donde obtiene el Premio
Único al Mejor Conjunto del Salón Nacional.
…expone cuatro óleos de grandes dimensiones. Los cuadros
de este pintor llaman poderosamente la atención. Estamos sin
duda alguna, frente a uno de los valores más personales del
Salón…8

Sus constantes logros provocan entusiastas comentarios en


todos los sectores de la crítica y del medio artístico de Buenos
Aires. Desde entonces todos lo ven como una gran personalidad
y una fuerte prospección como artista. Con el dinero recibido por
los premios obtenidos, resuelve convertir en realidad su principal
aspiración de viajar a Europa para continuar sus estudios de
formación. Más allá del reconocimiento que comienza a tener en
el medio local, que le asegura un futuro promisorio, no duda en
subir la apuesta. Saca su pasaje sin pérdida de tiempo en busca de
ampliar su horizonte, sus fronteras estéticas.

Sale del puerto de Buenos Aires el 26 de octubre de 1925 en el


vapor Monte Oliva, y arriba al puerto de Vigo en España.

6
“Salón Libre de Otoño en La Plata”, La Prensa, domingo 31 de mayo de 1925 (AS).

7
Carta de Lino a Salvador, Estación Paso de los Andes, Mendoza, 6 de marzo de 1925 (AS).
8
“El XV Salón Nacional de Bellas Artes”, Crítica, lunes 28 de septiembre de 1925 (AS).

7
Desde aquí inicia su derrotero europeo. Llega a Italia dotado
técnicamente, conoce el idioma y posee una cultura elevada
gracias a la biblioteca que heredó de su padre. Principalmente
consagra su tiempo a estudiar, y se apropia de las formas
estructurales de los italianos de los siglos XIV y XV. Recorre
la península de norte a sur, Milán, Florencia, Roma, Nápoles,
Palermo. La Toscana la atraviesa delicadamente, viaja por Pisa,
Fiesole (Florencia), Siena y San Gimignano, donde se alimenta del
arte etrusco y del Renacimiento. Los museos y las exposiciones
son su objetivo, arte antiguo y moderno. Al ser un viaje de estudio
y formación que realiza con dinero propio, debe obligarse al
máximo en el aprendizaje, sin pérdidas de tiempo. Previo arribo
a la Roverazza pasa por Milán. Se deleita con los grabados de
Andrea Mantegna y Alberto Durero, maestros de una técnica
Lino y Germaine, 1927 que conoce muy bien y que ya le ha dado satisfacciones. Llega
Reims, Francia a destino y se instala en la casa en la que nació su madre, donde
todavía viven y habitan sus abuelos. La usa como plataforma para
seguir recorriendo la Península. Pasa de la exigente y constante
producción pictórica que mantuvo durante los últimos años, al
estudio teórico y visual.

Llega a Florencia el 29 de enero de 1926 y toma contacto con los


artistas Antonio Pedone, Francisco Vidal y José Malanca, quienes
se encuentran también en viaje de formación e instalados en San
Gimignano.

Comienza sus estudios de desnudo en la Academia Mazoni


é Rossi de la Viale Milton 31, que alterna con sus visitas a los
museos e iglesias. Sus impresiones son claras y precisas, hace una
apreciación sobre una exposición en particular: “Vi 200 grabados
al aguafuerte y en madera expuestas en la Galería Uffizi del Gran
Durero”. La arquitectura lo sorprende, Santa María dei Fiore con
la cúpula de Brunelleschi y sus impresionantes frescos interiores
de Giorgio Vasari y Federico Zuccaro. El fabuloso campanario de
Giotto y el Baptisterio de San Juan con la majestuosa Puerta del
Paraíso de Lorenzo Ghiberti. También visita la Santa Croce con
los frescos de Giotto y el convento de San Marcos, donde Fray
Angélico pintó numerosos frescos en el claustro. El 23 de marzo,
parte hacia Roma pasando por Siena y por San Gimignano donde
lo sorprenden los episodios del Nuevo Testamento pintados por
el Barna da Siena. En Roma no pierde el tiempo, en la Pinacoteca
Vaticana, “El Cuadro San Girolamo de Leonardo, inconcluso,
interesa porque es visible la evolución de la técnica desde su
iniciación, tabla preparada con tiza y cola que después diseña con
acuarela y poco a poco va acentuando los oscuros y lentamente
aplicando los planos luminosos”. En la Capilla Sixtina, “La obra
total impresiona porque es formidable, parece imposible que un
solo hombre la haya realizado en el corto tiempo de 5 años”.Viaja
a Nápoles, en el Museo Capodimonte, “‘La Parábola de los Ciegos’

8
de Brueghel la pintó sobre tela de hilo fina (de sábana) a la témpera,
preparándola solamente con una chirla mano de cola”. Visita las
ruinas de Pompeya y se dirige a Sicilia, se instala en Palermo y
recorre la Isla. A su regreso de Sicilia, pasa por Venecia, “La pintura
‘Presentación de la Virgen en el Templo’ del Tiziano es para mí lo
mejor que he visto de este pintor,y de la Academia de Venecia,
mayo de 1926”, y por Pisa, donde recorre la Piazza dei Miracoli,
con el Duomo, la  Torre, el Baptisterio más grande de Italia y Butler, Basaldúa, Berni,Badí y
Spilimbergo.
el Camposanto. “Los frescos de Orcagna, Benozzo Gozzoli y los Jardines de Luxemburgo
primitivos, maravillas de color y de carácter sobre todo el ‘Triunfo París, 1927
de la Muerte’ de Orcagna, que es algo obsesionante”.9

Cumplida así la primera etapa de su proyectada gira de estudios


por Europa, pasa a Francia y se instala en París, en el 7 de la rue
Daguerre a metros de la Plaza Denfert-Rochereau. Alquila un
taller, y se junta con Héctor Basaldúa, Horacio Butler y Aquiles
Badi, ya instalados en el lugar.

Asiste a la Académie de la Grande Chaumière y al atelier de


André Lhote del 18 rue d’Odessa en las cercanías de la Estación
de Montparnasse. La Grande Chaumière era un espacio para la
enseñanza del arte independiente, sólo proveía el modelo y el
calor en invierno. Una escuela que rehusó impartir docencia
dentro de las estrictas reglas pictóricas de la École des Beaux-
Arts (o sea, totalmente contraria a la formación que había recibido
en Buenos Aires). Lhote fue un maestro francés que le abrió su
horizonte y le entregó el lenguaje que tanto necesitaba para
expresarse.

Empieza a dominar el idioma francés y de esta forma se pone en


contacto directo con los pintores modernos, que en Buenos Aires
son tan discutidos y temidos por la influencia de sus tendencias.
Con el compromiso de aprendizaje que realiza en doble turno
en París, y su estrecha aproximación a Lhote, comienzan a
desaparecer las dificultades que afronta en la construcción de sus
obras.

Conoce a Germaine, una joven francesa nacida en Reims, que


será su musa inspiradora de los grandes ojos y lo acompañará
Descanso, 1925
por el resto de su vida. Regresa periódicamente a Roverazza, y Óleo s/tela
desde Europa, no deja de enviar trabajos a los salones y realizar 134 x 184
exposiciones.

Obtiene el Primer Premio Adquisición de Pintura del IV Salón


Anual de Santa Fe, de 1927, por su óleo Descanso.

En 1928 en París, los pintores argentinos sienten la necesidad de


9
Libreta Negra del Primer viaje a Europa, 27 de mayo de 1926 (AS).

9
agruparse para llevar una lucha a fondo en el ambiente artístico
argentino. Deciden con Aquiles Badi, Antonio Berni, Héctor
Basaldúa y Horacio Butler, conocidos en Buenos Aires como los
cinco de París, realizar una muestra en la Asociación Amigos del
Arte10 de Buenos Aires. Hacen su aparición en el mes de agosto,
con su primera exposición de óleos y dibujos en las Salas I, II y
III. Esta exposición soporta burlas de muchos concurrentes, y
sobre todo mordaces ataques de un vasto sector de la crítica, del
público y de los artistas.
Lino Spilimbergo, por último, presenta un conjunto de siete
envíos: son paisajes y figuras en los que busca armonizar
el sentimiento moderno con el arcaísmo de los maestros
primitivos italianos. A Spilimbergo lo vimos partir para Europa
hace cosa de tres años: acababa de obtener un premio en
Lino Enea Spilimbergo, 1927
Catedral de Reims, Francia
el Salón Nacional de Bellas Artes. Un envío posterior nos
dio la pauta de lo que pensaba hacer; lo de ahora procede
directamente de aquello, pero todavía hay una incógnita en
su pintura. En sus paisajes hay un cartógrafo que describe con
amor las sinuosidades del terreno: en sus figuras se advierte
dureza de maniquí; pero aquellos trasmiten al alma claras
sensaciones de panorama estereoscópico y estas conmueven
a veces por su honda expresión de humanidad. Es un pintor de
mucho porvenir y, como Berni, un dibujante de primer orden.11

A Lino Spilimbergo le bastó con llegar a París y ponerse en


contacto con el arte actual para modificar de un día para otro
sus ideas y sus ideales pictóricos. El cambio fue demasiado
súbito. De ahí lo inestable de la breve serie enviada a los
Amigos del Arte. Anótese lo observado como elogio suyo. Un
elemento perdura a lo largo de cuanto produjo y produce: el
vigor enérgico de su pintura. Acaso sea Spilimbergo el pintor
joven de quien pueden esperarse mayores empresas. Aquí y
allí, a través de aciertos y tanteos, algo asoma, algo que bien
pudiera ser garra.12

Esta muestra es considerada por la crítica como la puerta de


entrada del modernismo en Buenos Aires, en la Argentina.
Conseguido su objetivo, da por terminada su experiencia europea
y emprende el regreso. Parte de Hamburgo el 31 de octubre de
1928, en el vapor Monte Cervantes de regreso a la Argentina.

“…por sobre todo el Dibujo, sintético y constructivo…”.13

10
Asociación fundada para contribuir al trabajo y el bienestar material de los artistas locales y
facilitar el acceso de la sociedad a diversas producciones artísticas –nacionales, americanas
e internacionales, desde lo contemporáneo hasta lo precolombino–, la Asociación Amigos
del Arte (AAA) diseñó un modelo de gestión inédito en la escena intelectual.
11
“Exposición de Pintores Argentinos de Vanguardia”, La Prensa, 12 de agosto de 1928 (AS).
12
“Pintura de Vanguardia”, La Nación, lunes 13 de agosto de 1928 (AS).
13
Libreta Negra del Primer viaje a Europa, frase escrita a página completa en el inicio (AS).

10
Pasa de ser un artista académico reconocido y con un futuro
promisorio, a ser un artista moderno resistido. Impulsa una lucha
desigual contra el universo artístico de Buenos Aires, contra un
vasto sector de la crítica, del público y de los artistas. Comienza
así un camino escarpado. Incorpora temas típicos aprendidos
en París, la composición, la naturaleza muerta y la figura. Confía
en especial, en la obra sobre papel, más espontánea y accesible
como forma de llevar su nueva estética al público porteño. Del
mismo modo, transmite su conocimiento a través de la enseñanza
formando a los nuevos artistas. Poco a poco introduce su nuevo
lenguaje.

El 31 de marzo de 1929, ya instalado en Las Lomitas con su mujer


Germaine, nace Antonio su único hijo, “Nació a las 11 horas de la
noche en el Hospital de la Ciudad de San Juan”.

Retoma su producción de obra sobre papel y desarrolla unas


series de monocopias de alto contenido crítico y social.

Expone en la muestra “Sud Americana” realizada en la ciudad de


Rosario y obtiene el Primer Premio de Pintura en el XI Salón de
Rosario, por su óleo sobre tela Paisaje de San Juan.
Uno se sitúa frente a un paisaje vigoroso y expresivo de Lino
Spilimbergo, que desconcierta por su atrevimiento; pero que
luego nos cautiva por su fuerza decorativa, de una simplicidad
primitiva y de una realización vigorosa. Completando la obra
de Spilimbergo uno se olvida de catalogarlo. Es todo un pintor,
en la acepción del vocablo. Muy personal y dueño de una
técnica desenvuelta y que ha elegido para el desarrollo de sus
facultades de artista un camino erizado de dificultades.14

…él ha visto un ejemplo en los pintores antiguos, pero su


entusiasmo es para los primitivos italianos, que ha estudiado
con amor en los museos. Expone un gran paisaje con figuras,
panorámico y decorativo, fuerte de plástica en la sencillez de
su estilo y resuelto en luminosas sensaciones metálicas, que
hacen vibrar los seres y las cosas como si vivieran en la realidad
de un momento. Modernidad autentica, y sin artificios es la de
Spilimbergo. Su arte es puro. Reconforta el ánimo y alegra los
Paisaje de San Juan, 1929
ojos por el solo hechizo de la verdad hondamente sentida y Óleo s/tela
expresada.15 127 x 154

La sección de pintura está representada en todas sus tendencias.


De los nuevos –pertenecientes al grupo denominado de
vanguardia– sólo puede citarse a Lino Enea Spilimbergo. Expone
un Paisaje de crecidas dimensiones. Sus virtudes mayores están
allí: una visión dramática de la naturaleza, medios comunicativos

14
“Los argentinos se hallan en el XI Salón de Rosario muy representados”, La Capital, Rosario,
martes 3 de septiembre de 1929 (AS).
15
“Fue inaugurado en Rosario el XI Salón de Bellas Artes”, La Prensa, 1º de septiembre de 1929 (AS).

11
enérgicos, vivos contrastes de paleta, y sobre todo ello, un
ímpetu animador que hace de él un pintor de inconfundible
capacidad creadora.16

A partir de este premio, palpita que algo empieza a suceder, que


el esfuerzo comienza a dar sus frutos, y siempre pensando en
lo que vendrá, escribe a uno de sus hermanos: “…parece que el
porvenir comienza a sonreír…”.17

El 17 de septiembre inaugura en la Casa España en San Juan, una


muestra donde expone óleos, grabados y acuarelas. Comienza
a expandirse más allá de Buenos Aires, llevando la modernidad
y por sobre todo su nuevo lenguaje que va forjando, al interior
del país.

En el Club Español, institución que viene auspiciando toda


suerte de manifestaciones artísticas, se ha inaugurado una
exposición del artista argentino Lino Enea Spilimbergo, que
figura en el núcleo llamado de vanguardia. El conjunto expuesto
ha llamado grandemente la atención, al punto de señalarse
como el acontecimiento artístico más saliente registrado en
San Juan en estos últimos años.18

Esta tarde será inaugurada, en la Casa España, una exposición de


cuadros del prestigioso artista argentino Lino Enea Spilimbergo,
que después de haber realizado una extensa gira por Europa, se
ha radicado entre nosotros con el propósito de pintar motivos
de San Juan. El conjunto a exponerse está representado por
numerosos grabados, acuarelas y óleos, ejecutados de acuerdo
a los nuevos conceptos imperantes en el arte y es por ello
doblemente interesante, pues permitirá a los aficionados de
nuestra provincia formarse un elemento de juicio acerca de las
tendencias de vanguardia. No dudamos que la exposición de
referencia ha de verse sumamente concurrida.19

Dentro de las nuevas tendencias que informan el arte actual y


del grupo de vanguardias argentino, Spilimbergo es uno de los
valores más positivos y talentosos del momento… Las obras que
ahora se exhiben en el Club Español han sido, en su mayoría,
ejecutadas en nuestra provincia.20

Interviene en el Nuevo Salón, una exposición colectiva realizada


en la Asociación Amigos del Arte de Buenos Aires, juntamente con
Alfredo Guttero, Pedro Figari, Xul Solar, Juan del Prete, Ramón

16
“Hoy será inaugurado en Rosario el Undécimo Salón de Bellas Artes”, La Nación,
31 de agosto de 1929 (AS).
17
Carta de Lino a Salvador Trinidad, San Juan, 20 de septiembre de 1929.
18
La Nación, 21 de septiembre de 1929.
19
La Cumbre, San Juan, martes 17 de septiembre de 1929 (AS).
20
“Exposición Spilimbergo”, Voz de Cuyo, San Juan, 17 de septiembre de 1929 (AS).

12
Gómez Cornet, Norah Borges, Horacio Butler, Emilio Pettoruti y
Raquel Forner, y más tarde, esta muestra se presenta en Rosario
y La Plata.

Participa de XV Salón de Acuarelistas, Pastelistas y Grabadores.

Entre los que decíamos que marcan rumbos nuevos a la


pintura argentina, cuenta este año el salón de los acuarelistas
con dos de los más originales: Lino Spilimbergo y Juan del
Prete. Concurre el primero con un valioso envío de obras: hay
paisajes, figuras y naturalezas muertas ejecutadas al pastel y al
gouache, como así mismo una preciosa lámina en monocopia.
De Spilimbergo no puede decirse que siga en su pintura una
teoría determinada. Su modernismo, que es el resultado de una
sólida educación artística, se manifiesta en afanosas búsquedas
de plasticidad y síntesis. Es un pintor serio de espíritu refinado e
inagotables recursos técnicos.21

El 4 de octubre se inaugura la Sala de Exposiciones de la Asociación


Wagneriana de Buenos Aires que dirige Alfredo Guttero, donde
exhibe con sus ex profesores de la Academia, como Ripamonte
y Collivadino, y con artistas de formación moderna como Butler,
Bigatti, Forner, Pettoruti y Del Prete.

En el mismo mes, realiza su primera exposición individual


en Buenos Aires, en la Asociación Amigos del Arte, expone
monocopias, temples, gouaches y pasteles. Presenta entre otras,
las series de monocopias Los políticos, La huida y Día festivo.

Hacia fin de año, su mujer Germaine parte hacia su ciudad natal,


Reims, para presentar a su hijo Antonio ante su familia. Los
acompaña desde San Juan hasta el puerto de Buenos Aires para
despedirlos, y se queda algunos días en la ciudad para ponerse al
tanto de la actualidad artística porteña. Estos días, lo convencen
que debe instalarse en Buenos Aires para terminar de posicionar
su nueva pintura que todavía continúa resistida. Analiza entre
permanecer en la tranquilidad del paisaje o mudarse al bullicio
de la urbanidad. La decisión ya la tiene y solo le resta esperar el
retorno de su mujer y su hijo.

En 1930, regresan de Francia, deciden radicarse definitivamente en Germaine y Antonio, 1930


Buenos Aires. La cercanía con el medio lo muestra más combativo Reims, Francia.

y le permite posicionarse rápidamente con sus principios e ideas.

En mayo presenta trabajos en el XVI Salón Anual de Acuarelistas,


Pastelistas y Grabadores, donde ya sobresale:

21
“El XV Salón de Acuarelistas, Pastelistas y Grabadores”, La Prensa, martes 28 de mayo de
1929 (AS).

13
…entre los pintores de figura se destaca como siempre, la
vigorosa personalidad de Lino Spilimbergo. Su rudo lirismo
expláyese libremente en las tres composiciones al temple
que exhibe en la última sala. Es la exaltación de la forma y el
volumen considerados como potencia viva frente a los rasgos
caligráficos de la enseñanza académica. Spilimbergo puede
desconcertar a los que la primera vez miran sus cuadros, pero
no es lícito negarle sus grandes cualidades de pintor…22

y en agosto es invitado especial en el Salón de Rosario, donde


exhibe Naturaleza muerta.
Figura, 1931
Óleo s/tela Realiza en septiembre una muestra individual de óleos en el Salón
115 x 91
Witcomb de Rosario.

Desde el 14 de noviembre al 2 de diciembre expone en la


Asociación Wagneriana de Buenos Aires organizada por Alfredo
Guttero, donde presenta óleos, témperas, acuarelas, grabados y
monocopias. Las críticas son muy fuertes y descarnadas. En las
secciones de Bellas Artes de los diarios, los críticos pretenden ver
al artista que salió de la Academia en 1917:
El número 4 representa un grupo de mujeres desnudas en
distintas actitudes, sobre una terraza. Al fondo mar, con un
barco y un acantilado por encima del cual surge la vela de otro
barco. Le opondríamos los mismos reparos que al anterior,
añadiendo que la paleta de Spilimbergo, de la que ha huido
la luz, nos da aquí un mar de ultramar de una opacidad total
y unas velas de barco de gris a blanco y negro. Las mujeres
(el empaste lo deja ver) han sido sobreañadidas al fondo del
mosaico una vez seco, lo que en razón de la masa de la pintura
que sirve de base produce un efecto ingrato; además falta aire,
distancia. Luego, ¿cuál es el punto de vista? Parece como si la
escena hubiese sido tomada desde un avión inmóvil…23

Para finalizar un año extenuante, participa del Primer Salón Anual


de Pintores Modernos también en las salas de la Asociación
Wagneriana de Buenos Aires desde el 23 de diciembre al 13 de
enero de 1931. Este Salón incluye además obras de Guttero,
Forner y Badi, entre otros.

En agosto de 1931 realiza una exposición individual en las Sala II


de la Asociación Amigos del Arte de Buenos Aires, donde expone
óleos, gouaches, dibujos y monocopias.

Interviene en el Salón de Pintores Modernos, realizada en la

22
“Se inauguró ayer el XVI Salón Anual de la Soc. de Acuarelistas, Pastelistas y Grabadores”,
La Prensa, 18 de mayo de 1930 (AS).
23
La Prensa, 21 de noviembre de 1930 – Crítica sobre la Muestra Individual en la Asociación
Wagneriana de Buenos Aires. La obra descripta es Terraza (115x58 cm, óleo sobre madera,
1930).

14
Asociación Amigos del Arte con Alfredo Guttero, Pedro Figari,
Xul Solar, Juan del Prete, Ramón Gómez Cornet, Norah Borges,
Horacio Butler, Emilio Pettoruti y Raquel Forner. Envía al XXI Salón
Nacional de Bellas Artes, la obra Figura, y llega la comprensión y
el reconocimiento de la crítica:

Figura, titula Lino Spilimbergo su vigoroso cuadro. El artista


analiza como pocos en forma honda, los elementos plásticos
y obtiene una expresividad realmente personal. En efecto,
raros son los pintores que logran detener tanto la atención
como él sin otro recurso que la pintura en sí. Diremos más:
parecería que Spilimbergo recurriese a ciertas deformaciones
obsesionantes con el único propósito de imponerse con
recursos pictóricos exclusivamente. Para ello, como es natural,
es necesario dominar la técnica en la forma que lo demuestra
en los formidables trozos de pintura que son el paño que
envuelve la cabeza y el pañuelo que rodea el cuello.24

De otro valor, distinto, por cierto, es la pintura de Lino Enea


Spilimbergo. Aquí hay una sinceridad enorme, dolorosa,
angustiada. ¡Qué camino el recorrido por el artista! ¡mutaciones!
En esta figura –cuerpo de mujer, rostro de niña– no se sabe
qué admirar más. Y admirar sin restricciones. Si la pureza del
dibujo, o la pureza de la expresión. Lo primero revela la técnica
superada: el segundo, un alma. ¿Hay que disociar una cosa de
la otra? Imposible. Y es éste el mérito rotundo de Spilimbergo.
(…) quien quiera acercarse a la obra de Spilimbergo con
preconcepto de escuela, perdería lamentablemente su tiempo.
Pero lo ganará el que extraiga de esta muestra de arte moderno
sin ruidos, profunda, una lección: la del esfuerzo sincero, sin
mirar aquello o esto, sino lo que se lleva dentro, lo que se siente
inexorablemente.25

Pero la obra no obtuvo ningún reconocimiento por parte del


jurado. Ante el descontento generalizado en el medio artístico
por la exclusión de su obra del reconocimiento oficial del Salón
Nacional, en el mes de noviembre, un grupo de artistas, críticos
e intelectuales, entre otros: Bigatti, Forner, Guttero, Pettoruti,
Collivadino, Coppola, Centurión, Larco, de Ferrari, Romero Brest,
Girondo, organizan un “Homenaje a Spilimbergo”,26 en el que se
le adquiere su obra y se la donan al Museo Nacional de Bellas
Artes. Comienza un cambio desde el reconocimiento público e
intelectual, que deja al descubierto las limitaciones de los jurados
en reconocer una nueva estética, y por sobre todo la arbitrariedad
y la censura reinante en el Salón.

24
“La Pintura en el XXI Salón Nacional de Bellas Artes”, La Prensa, 26 de septiembre de 1931.
25
“Crítica sobre el XXI Salón Nacional de Bellas Artes – La Pintura”, Revista Criterio Nº 187,
1º de octubre de 1931.
26
Realizan una cena para recaudar fondos para comprar la obra Figura.

15
Como en años anteriores, el jurado ha reunido en la sala
primera buena parte de los envíos mejores. Allí están, en sitio de
preferencia Lino E. Spilimbergo, Luis Tesandori, Lorenzo Gigli. El
primero nos ofrece, con el óleo titulado “Figura”, una obra de
soberbia calidad. Construida por valores plásticos, ceñida a un
doble ritmo, formal y espacial, esa “Figura” puede citarse entre
las más logradas de su autor. Cuando se quiera determinar con
precisión cómo puede el volumen articularse para darnos en
su correspondencia mutua un organismo regido por su propia
unidad, véase este óleo de Spilimbergo, cuya consistencia
es el resultado de una visión muy clara y de un proceso vital.
Después de esto puede hablarse de planos, de materia, de
Lino y Siqueiros, 1933 valores cromáticos. Este es el lenguaje del artista. Su validez
Mural Ejercicio Plástico. –y su justificación– hállense en la cosa expresada, en lo intuido
por el artista. “Figura” lo evidencia al definirse como una obra
bella y fuerte.27

Este año desarrolla además, su serie de Alegorías pintadas al


temple, una técnica renacentista que se vuelve a usar en el período
de entreguerras, que investigó y perfeccionó en su experiencia
europea.

En 1933, crea el Sindicato de Artistas Plásticos con los escultores


Luis Falcini y Antonio Sibellino, y promulgan el Manifiesto por
ellos preparado. El mexicano Siqueiros, que conoce su obra, su
formación en París y su rigurosidad en la composición y el color,
lo invita para producir conjuntamente el mural Ejercicio Plástico,
le pide además que convoque a dos colaboradores. Se decide
por Antonio Berni y Juan Carlos Castagnino. Finalizan la obra en
tres meses. Su conclusión es solamente plástica, y lo deja muy
conforme: “…Pueden ustedes afirmar que esta ha sido una de mis
experiencias decisivas…”.28 La crítica lo vuelve a reconocer:

De los pintores que formaron el equipo, el más conocido, y


justamente consagrado por sus méritos como el mejor pintor
argentino, es Lino Enea Spilimbergo, a quien tardíamente se
otorgó el primer premio en el último Salón.29

Envía en septiembre obra al XXIII Salón Nacional de Bellas Artes y


obtiene el Primer Premio Nacional de Pintura del Salón Nacional
por su óleo Naturaleza muerta.

Lino Enea Spilimbergo: primer premio nacional. Exhibe un


óleo –único envío– lo titula Naturaleza Muerta. Es una figura
de yeso y una maceta con planta. La composición no puede

27
“Hoy será inaugurado en el Retiro el XXI Salón Nacional de Bellas Artes”, La Nación, 21 de
septiembre de 1931.
28
“Quince años he luchado entre privaciones”,Crítica, domingo 24 de septiembre de 1933.
29
“Una obra de incalculable valor es la realizada por Siqueiros y su equipo de Pintores, en una
Finca cercana de Buenos Aires”, Crítica, domingo 11 de noviembre de 1933 (AS).

16
ser más simple. Spilimbergo construye por masas, a grandes
planos. Su paleta es de tonos fuertes –no vivos– y a ellos acude
para dar sólida consistencia a sus cuadros no menos vigorosos.
Un premio máximo a Spilimbergo importa un acto de justicia.
Puede su obra discutirse, como la de otro artista: su talento
es innegable. El jurado premia a un pintor cuyo esfuerzo trae
valores serios, valores de calidad y de extensión poco frecuentes
en este medio.30

La Naturaleza Muerta de Spilimbergo. Posee la belleza


misteriosa de la metafísica y la gustosidad táctil de la pintura,
todo esto ordenado dentro de una composición humanizada
por un sentir superior llevado hasta la emoción misma.31

En la Sección Pintura de 960 obras enviadas se rechazaron


823. …Otro concepto distinto, pero arte puro también, es
el de Spilimbergo. Su naturaleza muerta decide una de las
realizaciones más fuertes que conocemos de este artista.
Es hacer vivir lo inerme, en el movimiento de los planos y
acordamos el intenso placer de una armonía perfecta.32

La Estatuilla de Spilimbergo, nos muestra la habilidad del artista


que procura dar en síntesis las formas; y gracias al claroscuro
consigue la calidad, el volumen, el valor.33

En 1934, se incorpora a la nómina de profesores del Instituto


Argentino de Artes Gráficas, y se hace cargo de la cátedra de
Dibujo. Ejerce ese cargo ad honorem durante cinco años. Entre
sus alumnos se destacan Leopoldo Presas, Eolo Pons, Medardo
Pantoja, Luis Lusnich, Bruno Venier, Ideal Sánchez, Alberto Altalef
y Aarón Lipietz, varios de ellos gestores del Grupo Orión.

Participa en el Salón de Pintores Modernos, en Amigos del Arte,


con tres obras inéditas, junto a Domínguez Neira, Centurión,
Victorica, Pettoruti y Butler entre otros, y obtiene el Primer
Premio al Conjunto en el XX Salón de Acuarelistas, Pastelistas y
Grabadores, por sus obras Joven vendedor, Figura y Naturaleza
muerta, Figura, 1932
Temple s/papel
95 x 69
LA SALA DE LOS SPILIMBERGOS. Con excepción de una
pequeña pieza de Castagnino, la mayoría de las obras que
se presentan en la Sala que denominamos con la calificación
del epígrafe, parecen pertenecer a la escuela del mencionado
pintor, no en cuanto a los valores personales que éste posee,
sino por el evidente deseo que se advierte en los artistas de

“Hoy por la mañana será inaugurado en el Palais de Glace el XXIII Salón Nacional de Bellas
30

Artes”, La Nación, 21 de septiembre de 1933.


31
“XXIII Salón Nacional”, Noticias Gráficas, domingo 24 de septiembre de 1933.
32
“El XXIII Salón Anual de Bellas Artes y su Contribución al Arte Nacional”, La Razón, jueves
21 de eptiembre de 1933.
33
“La Pintura en el XXIII Salón Anual de Bellas Artes”, El Hogar, septiembre de 1933.

17
refugiarse en el color para escapar de las exigencias de una
interpretación personal.34

Participa del XI Salón Rosa Galisteo de Rodríguez, en Santa Fe,


con el temple Figura;

El temple de Spilimbergo denota conocimiento amplio del


dibujo, y recalco, porque a los abanderados de las nuevas
Instituto argentino
de artes plásticas, 1937 posturas se les tacha, en primer término, como ignorantes
(Archivo del artista) crasos de esa difícil “cosa” que es dominar planos, perspectivas,
etc.35

En septiembre envía obras al XXIV Salón Nacional de Bellas Artes:

Spilimbergo es, ya, un artista universal: afirmación serena y


medida, deducida de minucioso estudio, que muchos no han
de compartir, pero que será aceptada y generalizada dentro de
pocos años.36

En 1935, ingresa como profesor de Dibujo en la Academia de


Bellas Artes,37 cargo que ejerce hasta 1948, cuando se muda a
Tucumán. De allí salen Albino Fernández, Alfredo de Vincenzo,
Miguel Ángel Vidal, entre otros.

Presenta su Terraza con figuras, en la Exposición Internacional


del Instituto Carnegie de Pittsburg en Estados Unidos, con una
concurrencia de 126.000 personas.

En mayo, participa en el Salón de Pintores Modernos, en Amigos


del Arte con Forner Bigatti, Berni, Xul Solar, Del Prete y Pettoruti,
entre otros.

A Spilimbergo le salva de las consecuencias del prurito de


renovación, al que no es del todo ajeno, su recia personalidad y
la riqueza de una sensibilidad a la que no le hace falta llegar a los
El Escultor, 1936 extremos para ser original. Hay en Spilimbergo una originalidad
Óleo s/tela
congénita y una gran abundancia de cosas por decir que no
105 x 95
necesitan más estimulante que el trabajo reflexivo.38

Y en agosto participa de “Siete Pintores Argentinos” en Amigos


del Arte, juntamente con Aquiles Badi, Héctor Basaldúa, Antonio
Berni, Horacio Butler, Ramón Gómez Cornet y Emilio Pettoruti.

34
“XX Salón de Acuarelistas”, Noticias Argentinas, domingo 22 de julio de 1934.
35
“El XI Salón Rosa Galisteo”, La Capital, viernes31 de agosto de 1934.
36
Tribuna Libre, 24 de agosto de 1934.
37
A partir de 1940 pasa a denominarse Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón.
En sus aulas se formaron reconocidos artistas como Raquel Forner, Héctor Basaldúa, Libero
Badii, Antonio Berni y Lino Enea Spilimbergo, entre otros.
38
“El Salón de Pintores Modernos”, El Mundo, mayo de 1935.

18
Con el envío de septiembre al XXV Salón Nacional de Bellas Artes,
recibió la siguiente crítica:

Spilimbergo es por su parte, el más completo de los artistas


presentes. El que reúne en su obra, siquiera, las facultades que
le acuerdan el derecho de ser designado como un verdadero
artista. No basta ser pintor para poder considerarse artista, ya
que las dotes naturales instintivas cuentan poco, realmente, en
la actividad plástica, puesto que con ellas se arriba casi siempre
al amaneramiento superficial del “oficio bien hecho”, que no
es arte precisamente. Spilimbergo ha ido mucho más allá de
ese artesano fácil que se contenta con dominar los secretos de Figuras, 1937
la técnica, y ha ido acompañado, felizmente, por un profundo Óleo s/tela
sentido crítico, que lo guía y lo sostiene a lo largo de una 130 x 95
actividad que es tan fecunda como interesante. Su obra no es
aun la que se tiene el derecho de esperar de él, pero es evidente
que ha logrado ya un notable equilibrio entre su inspiración y
sus medios expresivos, que le acercan a la expresión total de
su espíritu.39

En 1936, envía dos obras al XXVI Salón Nacional, una de ellas es


Retrato de Pablo Díaz con la que obtiene el Premio Adquisición
de Pintura de la Comisión Nacional de Cultura, además obtiene el
Premio del Salón de Acuarelistas. Con el dinero obtenido por estos
premios compra su primera casa, su conocida casa-atelier de la
calle Guayra en el Barrio de Coghlan. Realiza La Breve Historia de
Emma, una obra compuesta por una serie de monocopias que
ilustran la vida de una prostituta con un amplio sentido social.

El año 1937, a los 41 años, se convierte en un año de grandes


satisfacciones. Ilustra el libro Interlunio, del poeta Oliverio Girondo.
En el XVI Salón de Rosario, se presenta con su óleo Naturaleza
muerta, en la conmemoración del 25° aniversario de El Círculo
de Rosario realizada en el Museo Municipal de Bellas Artes. Para
fin de año, el Jockey Club de Rosario adquiere su obra expuesta
en El Círculo.

Participa en la Exposición Internacional de París, donde decora


el Pabellón Argentino y obtiene el Gran Premio de Pintura por
su óleo Figura (1931) y la Medalla de Oro al Grabado por los
aguafuertes correspondientes a la ilustración del libro Interlunio.

Envía en septiembre al XXVII Salón Nacional de Bellas Artes su


Terracita, 1932
óleo Figuras, con el que obtiene el Gran Premio de Pintura del
Óleo s/madera
Salón Nacional. 23 x 58

Lino E. Spilimbergo obtuvo así el gran premio de pintura, siendo


esta recompensa máxima de nuestros salones artísticos el


39
“El XXV Salón Anual de Primavera”, Noticias Gráficas, domingo, 29 de septiembre de 1925.

19
corolario de una carrera artística intensa y llena de triunfos, que
lo han colocado entre las figuras más caracterizadas de nuestro
mundo artístico.40

En lo que se refiere a los expositores consagrados o semi


consagrados, que exponen en el actual salón, son bien pocos
los que avanzaron: la mayoría se repite, sin salir de su cerrado
cerco de posibilidades. Digo pocos, pero podría decir que el
único es Spilimbergo. Encuentro en su obra un progreso, no
solo en el refinamiento técnico, pues ha eliminado ciertas
durezas que chocaban con su expresión lírica en lo que
respecta a la composición, sino también en la expresión.41

Son dos figuras, un niño y una mujer en cuyos ojos palpita la


dulzura del mundo. Ella, la madre, parece estar pensando en el
destino impreciso del muchacho y él parece estar pensando
en sus juegos. Y todo esto expresado a base de una ciencia
Antonio, Germaine y Lino pictórica; es un cuadro en el que pasa algo, en el que la vida es
Puerto de Buenos Aires, 1947 todavía un documento de la pintura. Si este salón tiene algún
valor, él está afianzado por la alta adjudicación hecha al pintor
más honesto, más puro que haya en nuestro ambiente. Con
una paciencia admirable, Spilimbergo ha estado de acuerdo
durante toda la evolución de su obra en que el arte es una larga
paciencia.42

Entre 1938 y 1959 continúa participando en exposiciones


individuales y colectivas, en el país y el exterior de una manera
considerable. Participa en Salones, viaja para encontrar nuevos
lugares inspiradores para su pintura, se dedica a la docencia y
realiza murales.
En 1938, envía su obra Figuras (Niños) al XXVIII Salón
Anual de Bellas Artes, adquirida por el Museo Provincial de Bellas
Artes de Santa Fe “Rosa Galisteo de Rodríguez” al año siguiente.

…poderoso constructor de formas, que retardan en la


posible amplitud de su vuelo preocupaciones escolásticas y
convencionalismos que no condicen con su valor intrínseco.
La calidad pictórica de su obra “Figuras” y la expresión hipnótica
en sus personajes atestiguan lo aseverado…43Lino Spilimbergo
siempre de una profunda calidad humana a la que debe
agregarse su noble factura.44

40
Diario El Mundo, septiembre de 1937.
41
“El XXVII Salón Nacional, -De las Figuras-”, Noticias Argentinas, 28 de septiembre de 1937.
42
“El Salón consagra dos valores auténticos: Spilimbergo y Cornet”, Crítica, septiembre de
1937 (AS).
43
“Será inaugurado hoy el XXVIII Salón Anual de Bellas Artes”, La Prensa, 21 de septiembre de
1938 (AS).
44
“El XXVIII Salón Demuestra la complacencia del Jurado por la plástica del pasatismo”,
Crítica, septiembre de 1938 (AS).

20
En mayo de 1939, decora el Pabellón Argentino en la Exposición
Internacional de Nueva York. Viaja a Potosí, Bolivia. Al enterarse
que se encuentra en el lugar, el medio artístico lo invita a dar
clases en la Academia de Bellas Artes de la Universidad Tomás
Frías, y es nombrado Socio Honorario del Sindicato de Artistas
Plásticos de los Pintores Libres de la Sierra. Realiza paisajes y su
serie de Cholas.

En 1940, se traslada a Chilecito, La Rioja. Este viaje lo repite en 1941


y 1942. Sus paisajes en esta zona también cobran predilección, Urruchúa, Castagnino, Berni,
Colmeiro y Spilimbergo
uno de ellos es el que le regala el Gobierno argentino en 1954 al Galerías Pacífico, 1946
estadista Ingles Winston Churchill al cumplir sus ochenta años. (Archivo del artista)

En 1941, participa de la muestra Pintura Argentina en Nueva York,


itinerante por Chicago, Pittsburg y San Francisco. Ilustra el libro
de Baudelaire Les fleurs du mal. Expone en el Museo Provincial
de Bellas Artes de La Plata, Treinta dibujos, en 1943, por invitación
de Pettoruti.

He aquí uno de nuestros grandes pintores actuales, quizás


el que haya influido más poderosamente sobre las últimas
generaciones de artistas argentinos porque la marcha hacia
su madurez se ha realizado paralelamente a la de su creciente
prestigio. Extraño caso en nuestro país, donde parece necesario
ineludiblemente la perspectiva de un tiempo largamente
proyectado para que los grandes valores sean comprendidos y
estimados como se deba.45

En septiembre de 1944, crea con Berni, Castagnino, Colmeiro y


Urruchúa el Taller de Arte Mural, y escriben el manifiesto en el que
se hacen públicos los principios del movimiento. En 1946 realizan
el Mural de las Galerías Pacífico.

En marzo de 1948 le proponen organizar la Sección de Pintura


del Instituto Superior de Artes de la Universidad Nacional de
Tucumán. Tiene muy claro cómo y con qué formar a sus alumnos.
Pasan por sus cátedras Carlos Alonso, Miguel Dávila, Juan Carlos
de la Motta, Eduardo Audivert, Leonor Vassena, Alfredo Portillos.
“Considero que el dibujo y la pintura deben enseñarse con un
método simultáneo teórico-práctico en un orden progresivo de
lo simple a lo complejo”.46 Galerías Pacífico, 1946

En 1951, expone en la Sociedad Hebraica Argentina, Dibujos.

45
Extracto introducción del catálogo escrito por Jorge Romero Brest.
46
Así inicia el escrito sobre el “Método de enseñanza personal de Dibujo”, que es
acompañado, además, por el de Pintura, el de Pintura Mural y el más llamativo, el Plan de
Enseñanza a Niños de Dibujo y Pintura, firmado y fechado por Spilimbergo, Tucumán 1948.

21
La maestría de Spilimbergo se afirma rotunda, a medida que
el tiempo permite apreciar la curva de su labor creadora. Lo
atestigua la exposición de dibujos suyos presentada en la
Sociedad Hebraica Argentina y que comprende trabajos de
diferentes períodos. Cada vez más libre, cada vez más depurado,
este clásico actual nos brinda en dicha sala la ocasión de valorar
su destreza extraordinaria a través de expresiones que ilustran
la riqueza de su personalidad de artista. A veces sintetiza los
trazos, recogiendo solo lo que es esencial.47
Berni y Spilimbergo
Tormas de Río Hondo, 1951
(Archivo del artista) El 28 de febrero de 1952, deja su cargo en la Universidad Nacional
de Tucumán lleno de amargura y tristeza, lo separan para siempre
de uno de sus bienes más queridos: sus alumnos. Se muda
nuevamente a Buenos Aires. Compra una casa en Unquillo en las
afueras de la Ciudad de Córdoba, que utiliza para sus necesitadas
recuperaciones aeróbicas, que alterna con las Termas de Río
Hondo. Continúa con el dibujo del retrato y del desnudo femenino.

En 1953, expone en la Sociedad Hebraica Argentina “Retrato en


ejecución y Preparación de una pintura para mural”.

El 15 de mayo de 1956, es nombrado Académico de Número


de la Academia Nacional de Bellas Artes. Además, expone en la
muestra de Artistas Argentinos en Helsinki, China y Nueva York. En
1958 participa de la Exposición Internacional de Bruselas, Pabellón
Argentino, y en 1959 en Pintura Argentina en Lima, Perú.

Decidido a instalarse en París con su mujer Germaine, parten el 28


de marzo a Europa en el vapor Salta y llegan a Génova el 21 de
abril. Permanece primero en la Roverazza, para luego trasladarse a
Milán hasta el 30 de mayo. Más tarde llega a París donde compran
el departamento del 23 rue Henrion de Pansey y se instalan
definitivamente. Su conexión con el arte se acentúa. Recorre museos,
monumentos e iglesias, “El que quiera estudiar composición debe
estudiar a Nicolás Poussin”, 13 de junio de 1960. “Francia necesita
Lino y Germaine
un nuevo Paul Cézanne e Italia un Masaccio”48, Roverazza, 8 de
Venecia, 1962
octubre de 1960. Retorna asiduamente a Roverazza, donde sigue
plasmando esos paisajes como el primer día que los vio.

Entre 1961 y 1963 con Germaine recorren Madrid, Toledo, Córdoba,


Cádiz, Granada, Venecia, Milán, Roma, Nápoles, Florencia, Palermo,
Atenas, entre otras.

En 1964, regresa a Buenos Aires para realizar unos trámites


personales y sufre un ataque de asma que le complica su salud. Los
médicos le aconsejan recuperarse en las Sierras cordobesas antes
de regresar a París. Viaja a su casa de Unquillo, donde fallece la
noche del 16 de marzo.


47
“Bellas Artes, Maestría de Spilimbergo”, La Nación, viernes 22 de junio de 1951.
48
Escrito en su Libreta Roja de 1960.

22
OBRAS

23
24
Paisaje de Palermo, 1916
Óleo s/cartón
60 x 50

25
Desnudo masculino (torso), 1918
Sanguina s/papel
105 x 74

26
Autorretrato, 1917
Óleo s/cartón
38 x 26

27
Desnudo femenino, 1918
Tinta s/papel
32 x 40

28
Desnudo femenino, 1918
Lápiz graso s/ papel
60 x 45

29
Cabeza de mujer, 1920 Cabeza de niña, 1922
Óleo s/cartulina Óleo s/cartón
45 x 35 31 x 23

30
Figura de niña, 1920
Óleo s/tela
82 x 66

31
Autorretrato, 1927 Germaine, 1927
Óleo s/madera Pastel s/cartulina
36 x 26 46 x 33

32
Saint Remy, 1927
Óleo s/tela
91 x 75

33
Desnudo femenino (recostado), 1927
Tinta sepia s/papel
20 x 32

34
Desnudo femenino, 1928
Lápiz s/papel
30 x 22

35
La serenata II, 1929 Iglesia de la Trinidad, 1929
Monocopia s/papel Monocopia s/papel
42 x 26 42 x 26

36
El parto, 1929
Monocopia s/papel
26 x 42

37
Autorretrato, 1930
Óleo s/cartón
72,5 x 61

38
Germaine, 1934 Cabeza de mujer, 1930
Temple s/cartulina Tinta s/papel
66 x 50 28 x 24

39
Alegoría, 1931 Sabiduría y amor, 1931
Temple s/cartulina Temple s/cartulina
48 x 64 58 x 70

40
Composición, 1931 El Jardín del Edén, 1931
Temple s/cartulina Temple s/cartulina
72 x 63 70 x 57

41
Dos mujeres, 1935
Monocopia s/papel
49 x 60

42
Cholas bolivianas, 1939
Óleo s/madera
150 x 125

43
Dos mujeres, 1952 Boceto Galerías Pacífico, 1946
Tinta sepia s/cartulina Sepia s/papel
54 x 67 35 x 45

44
Tres mujeres, 1952 Desnudo femenino, 1952
Pastel s/cartulina Sanguina s/cartulina
55 x 70 50 x 66

45
Figura de mujer, 1958
Técnica mixta s/cartulina
75 x 55

46
Niño pensando, 1958
Óleo s/madera
68 x 51

47
Autorretrato, 1959
Pastel s/cartulina
63 x 48

48
49
LISTADO DE OBRAS EXPUESTAS

El Friso, 1914 Cabeza de mujer, 1920 Paisaje de San Sebastiano Autorretrato, 1930
Carbonilla s/cartulina Óleo s/cartulina Curone, 1927 Óleo s/cartón
46 x 64 45 x 35 Aguafuerte s/cartulina 72,5 x 61
33 x 43
Paisaje de Palermo, 1916 Figura de niña, 1920 Cabeza de mujer, 1930
Óleo s/cartón Óleo s/tela Paisaje urbano Lápiz s/papel
(con figuras), 1927
60 x 50 82 x 66 32 x 26
Aguafuerte s/cartulina

Cabeza de niña, 1922 29 x 24
Retrato de su padre, 1916 Cabeza de mujer, 1930
Sanguina s/papel Óleo s/cartón Tinta s/papel
31 x 23 Saint Remy, 1927
34 x 22 28 x 24
Óleo s/tela

El Crimen de Forein, 1926 91 x 75


Autorretrato, 1917 Alegoría, 1931
Óleo s/cartón Tinta color s/cartulina Temple s/cartulina
47 x 32 Desnudo femenino, 1928
38 x 26 48 x 64
Lápiz s/papel

Figura, 1926 30 x 22
Desnudo masculino Composición, 1931
(torso), 1918 Tinta sepia s/papel Temple s/cartulina
Sanguina s/papel 15 x 12 Desnudo femenino, 1928
Lápiz color s/papel 72 x 63
105 x 74
27 x 21
Autorretrato, 1927 El Jardín del Edén, 1931
Retrato de su madre, 1918 Óleo s/madera Temple s/cartulina
Óleo s/ cartón Iglesia de la Trinidad, 1929
36 x 26 70 x 57
35 x 31 Monocopia s/papel
42 x 26
Desnudo femenino, 1927 Figura de mujer, 1931
Desnudo femenino, 1918 Lápiz s/papel
El parto, 1929 Temple s/cartulina
Lápiz graso s/ papel 20 x 14
Monocopia s/papel 70 x 49
60 x 45
26 x 42
Desnudo femenino Sabiduría y amor, 1931
Desnudo femenino, 1918 (recostado), 1927
Tinta s/papel La serenata II, 1929 Temple s/cartulina
Tinta sepia s/papel
32 x 40 Monocopia s/papel 58 x 70
20 x 32
42 x 26
Desnudo de mujer, 1918 Germaine, 1934
Germaine, 1927
Técnica mixta s/cartulina Los políticos, 1929 Temple s/cartulina
Pastel s/cartulina
80 x 57 Monocopia s/papel 66 x 50
46 x 33
26 x 42

50
Dos mujeres, 1935 Niño pensando, 1958
Monocopia s/papel Óleo s/madera
49 x 60 68 x 51

Cholas bolivianas, 1939 Autorretrato, 1959


Óleo s/madera Pastel s/cartulina
150 x 125 63 x 48

Boceto Galerías La Gare de Lyon, 1960


Pacífico, 1946 Tinta s/papel
Sepia s/papel 27 x 21
35 x 45

Paisaje de
Desnudos Roverazza, 1962
femeninos, 1951 Pastel s/cartulina
Sanguina s/cartulina 18 x 23
43 x 60

Paisaje de San Sebastiano


Desnudo femenino, 1952 Curone, 1962
Sanguina s/cartulina Tinta s/papel
50 x 66 23 x 29

Dos mujeres, 1952


Tinta sepia s/cartulina
54 x 67

Tres mujeres, 1952


Pastel s/cartulina
55 x 70

Figura de mujer, 1958


Técnica mixta s/cartulina
75 x 55

Figura de niños, 1958


Sepia s/cartulina
78 x 56

51
52