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MINISTERIO DE SANIDAD Y RESTAURACIÓN “LA ROCA”

Ministerio Juvenil ROCA JOVEN


Enseñanza: “Ocupados en buenas cosas”
Texto base: 1 Timoteo 4.6-16
Objetivo.

Que el joven cristiano conozca los principios que establecen prioridades para la vida motivando a la práctica de los
hábitos necesarios y útiles para la fe y el adecuado crecimiento.

I. El joven actual y sus hábitos

Sin duda los tiempos cambian y las costumbres cambian. El joven en la actualidad ha elegido sus hábitos y gran
mayoría de estos están influenciados por la tecnología. Algunos ejemplos de esta realidad son los siguientes: se
afirma que 7/10 jóvenes dan casi hora y media diariamente a los videojuegos, prácticamente la totalidad de los
jóvenes hoy en día están conectados a internet más de cuatro horas al día (incluye redes sociales, YouTube y chats),
9/10 jóvenes tienen una cuenta en redes sociales lo cual usan varias veces al día, por otro lado, dejando la tecnología,
sólo 4/10 jóvenes practican diariamente algún deporte o actividad física.

Los hábitos son tan reales que, consciente o inconscientemente, los adoptamos sean buenos o malos. Aquí el reto
es saber escoger los buenos y los que Dios señale convenientes.

"Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y
cosecharás un destino"

Charles Reade

No hablamos de cositas qué hacer sino de un proceso que cambia la vida. El resultado inevitable de un hábito es
nuestro porvenir, es decir, lo que seremos en el futuro.

II. El joven cristiano y su objetivo

Dios ya tiene establecido qué debemos ser para él. Luego de ser hijos es necesario adquirir la identidad de
servidores/siervos de Dios. Pablo ponía delante de Timoteo la meta, esta debe ser nuestra meta también, un buen
ministro de Jesucristo. Para ello Timoteo el joven pastor debía adquirir nuevos hábitos, nuevas conductas, un nuevo
carácter.

Las palabras siguientes nos dan las pautas de este proceso:

 Desechar (v7). Es necesario apartar, alejar de nosotros aquellos hábitos o prácticas que no son útiles o, peor
aún, que son dañinas.
 Ejercitarse (v7). Debemos darle tiempo y frecuencia a los buenos hábitos, no es sólo hacer algo bueno una
vez, el objetivo es practicarlo a menudo.
 Ser ejemplo (v12). Ya son demasiados los malos ejemplos afuera y adentro de la iglesia, es hora de ser
ejemplo, ser un modelo de jóvenes cristianos.
 Ocuparse (v13). Esto implica el acto esforzado y voluntario de sostener o conservar un hábito. Aquí
debemos ser honestos, puesto que a la gran mayoría de los jóvenes les agrada más hacer lo que no
aprovecha o sólo lo que entretiene, no así lo que en verdad es útil.
 No descuidar (v14). Para el joven el inicio de un hábito adecuado es recibir indicaciones, él tiene que saber
oír, adecuar su estilo de vida al consejo de Dios, obedecer y así desarrollar el carácter necesario es la forma.

III. El joven cristiano y la cercanía de Dios llamándolo.

Así como Timoteo en un momento fue llamado por Dios a la labor pastoral, de la misma manera Dios lo hará con
todos nosotros. Existe en Dios un objetivo que cumplir, una labor específica que debemos desarrollar
particularmente cada uno. Dios por ello, en el momento preciso, se acerca a nosotros para invitarnos, asignándonos
una labor que hacer una meta que alcanzar. Es en base a ello que lo que Dios desea cumplir para su reino se va
mostrando, y a la par, lo que nosotros deseamos ver cumplir para nosotros Dios nos lo va concediendo.