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EL TEMOR DE DIOS

“Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito
libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. 17Y serán para
mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre
que perdona a su hijo que le sirve”. Malaquías 3:16-17.

¿Por qué es necesario el temor de Dios en la vida del cristiano, siendo que Dios es bueno y compasivo?
El temor de Dios en la Biblia aparece como un mandamiento. Si bien Dios es bueno y grandemente misericordioso es
digno de ser temido y obedecido por lo que El es. Un cristiano sin temor de Dios, no tomará en serio las Escrituras y
demostrará que en realidad no conoce al Señor.
Es muy necesario que consideres que el temor de Dios, primero se lo debe discernir espiritualmente con la ayuda del
Espíritu Santo y en oración al Padre en el nombre de Jesús pedir de corazón ser lleno del don espiritual de temor de Dios.
En Isaías 11:2 dice: “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo
y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová”.
Luego, recibirlo por fe, como resultado el cristiano lo recibirá en su espíritu humano como revelación. Sin esta revelación
divina en el espíritu el cristiano sólo tendrá un mandamiento de hombre aprendido de memoria.
En Isaías 29:13 dice: "Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra,
pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mi no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido
enseñado".

¿Temer a Dios es lo mismo que tenerle terror o miedo?

Tenerle miedo a Dios significaría no desear ni acercarse a El. Por el contrario Dios nos ha creado y nos ha hecho sus
hijos e hijas, para que podamos tener una amistad íntima con El. El Señor Jesucristo manifestó a sus discípulos que
serían sus amigos si obedecían sus mandamientos. Por tanto el temor de Dios, busca que el cristiano a través de cumplir
los mandamientos del Señor, pueda mantener y alimentar esta preciosa amistad.
En Juan 15:14-15 dice: "Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el
siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he
dado a conocer".

¿Luego…¿Cómo puedo saber si existe temor de Dios en mi vida?

En la Biblia encuentras los siguientes aspectos para saber si existe temor de Dios en tu vida como hijo de Dios, nacido
de nuevo y lavado en la preciosa sangre de Jesucristo.

 Reconocer que nuestro Dios es Santo, Justo y Recto.


Definitivamente, nuestro amado Dios es santo y su mismísima naturaleza hace que se oponga y rechace el pecado. Así
como justo por lo que reacciona con juicio ante toda injusticia.
En Romanos 1:18 dice: "Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres
que detienen con injusticia la verdad".
En 1 Pedro 1:16-17 dice: "Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin
acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación".

 Reconocer la Gran Gloria, Majestad y Poder de nuestro amado Dios y respetarlo con santo temor y
reverencia. Darle honra como El se merece porque El es.
Para el cristiano verdadero debe ser motivo de gran gozo reconocer las grandes y maravillosas obras de nuestro Dios.
En consecuencia y como una demostración de ello manifestará en su vida un santo temor y reverencia por nuestro amado
Dios.
En Salmos 33:8-9 dice: "Tema al Señor toda la tierra; tema delante de El todos los habitantes del mundo. Porque El dijo,
y fue hecho; El mandó y existió".
En Apocalipsis 15:3-4 dice: "Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y
maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién
no te temerá, oh Señor, y glorificará tu Nombre?. Pues sólo Tú eres Santo...".
 Reconocer que sólo en Dios se debe depositar toda la confianza, tanto en lo que se refiere a la salvación
(vida eterna) en Cristo Jesús, como al sustento y abrigo de todos los días.
En el mundo el hombre impío que no conoce a Dios, frecuentemente deposita toda su confianza, en el dinero, bienes
materiales, profesión, influencias, imágenes de vírgenes, santos (idolatría). En el camino del Señor el verdadero cristiano
depositará toda su confianza y esperanza en el Señor, Dios Todopoderoso. Esto demostrará que tiene el temor de Dios
en su vida y que se encuentra perfeccionando su santidad.
En Salmos 115:11 dice: "Los que teméis al Señor, confiad en el Señor; El es vuestra ayuda y vuestro escudo".
En Mateo 6:31-32 dice: "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?. Porque
los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas serán añadidas".
En 2 Corintios 7:1 dice: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de
carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios".

 Reconocer que Dios ODIA el pecado con la misma intensidad con la que ama a la humanidad y
especialmente a sus hijos.
La Palabra de Dios enseña claramente que Dios odia el pecado, por lo que el pecado provoca en la humanidad: muerte
eterna, y separación eterna de Dios. El cristiano que tiene el temor de Dios en su vida, manifestará este mismo rechazo
enérgico al pecado. Una clara muestra de falta de temor de Dios será cuando el cristiano se vuelva permisivo al pecado,
tomando con liviandad las cosas del Señor.
En este tiempo se está enseñando doctrinas que muestran a un Dios, más preocupado por proveer bienes materiales y
librar de sus deudas a las personas. La Biblia, en cambio, nos muestra a un Dios Todopoderoso, que claramente nos dice
que sin santidad nadie podrá verlo. Aquellos lavados por la sangre preciosa que
nuestro amado Señor Jesucristo derramó en la cruz del Calvario, a través del arrepentimiento reciben
perdón de pecados y herencia entre los santificados.
La Palabra de Dios nos enseña que, es necesario primero, buscar al Señor con un corazón humillado y rendido a El y en
santidad, luego, lo demás vendrá por añadidura.
En Hebreos 12:14 dice: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”.
En Mateo 5:8 dice: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”.
Otro de los mensajes que se oye en estos días es que el Antiguo Testamento muestra a Dios airado contra el pecado,
pronto a derramar juicio y castigo y que el Nuevo Testamento por el contrario muestra más bien a un Dios enteramente
compasivo, misericordioso, y también permisivo y tolerante al pecado de sus hijos.
La Palabra de Dios enseña que Dios es amor
En 1 Juan 4:16 dice: “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el
que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él”.
Ampliamente demostrado cuando envió a su Hijo amado Jesucristo a morir por nosotros, para perdón de pecados.
En Juan 3:16 dice: “16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que
en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
Esto sin embargo de ninguna manera quiere decir que haya cambiado en su posición respecto a! pecado. El no ha
cambiado nada. Sus leyes morales son eternas. Nuestro Señor Jesucristo es el Verbo de Vida, la Palabra Viva y Eterna,
por tanto no cambia.
En Hebreos 13:8 dice: "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos".
“El alma que pecare ciertamente morirá”.
Nuestro Dios es Santo y jamás va a contradecir su Palabra. Aquellos que se resistan a vivir de acuerdo con sus
mandamientos estipulados en su bendita Palabra recibirán la paga del pecado que es muerte eterna.
Es notable encontrar en el Nuevo Testamento palabras tan fuertes y severas como en el Antiguo Testamento, y que sirven
precisamente para que las meditemos y consideremos con mucha seriedad.
En Ezequiel 18:4 y 20 dice: "He aquí todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el
alma que pecare, esa morirá...El alma que pecare esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre el pecado
del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él".
En Hebreos 10:31 dice: "¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!".
¿Enseña la Biblia que existen recompensas para los que temen a Dios?

Nuestro amado Dios, en Jesucristo Nuestro Señor, y a través del Espíritu Santo, desea que sus hijos e hijas se decidan
a que el temor de Dios se perfeccione en sus vidas y puedan ser hombres y mujeres de Dios, que temen, aman, respetan
y sirven de corazón al Dios Todopoderoso. El cristiano temeroso de Dios, demostrará que ama profundamente a su Señor,
y por ello será recompensado, ya que llenará de gozo el corazón del Padre que lo tomó por hijo.
En Malaquías 3:17-18 dice: “7Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe;
y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. 18Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia
entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve”.
Entre las recompensas para los que temen a Dios se encuentran las siguientes:

 Se evita el pecado
El temor de Dios provocará que su pueblo evite el pecado.
En Éxodo 20:20 dice: "...y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis".

 El anhelo del corazón de Dios para sus hijos, para que les vaya bien en todo.
Nuestro amoroso Padre, anhela que en sus hijos se perfeccione el temor de Dios, para que puedan prosperar en todos
sus caminos.
En Deuteronomio 5:29 dice: "¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos
mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!".

 Se recibe la misericordia del Señor


Se experimenta la misericordia de! Señor en la vida del que lo teme.
En Lucas 1:50 dice: "Ysu misericordia es de generación en generación a los que le temen".

 El que teme a Dios, no se aparta de El


El cristiano que ha buscado que el temor de Dios se perfeccione en su vida, no se apartará del Señor.
En Jeremías 32:40 dice:-"Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor
en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí".

 La mujer cristiana que teme a Dios será alabada


Una hija de Dios, que teme al Señor, recibirá honor delante de los demás.
En Proverbios 31:30 dice: "Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme al Señor, ésa será alabada".

 Viviendo en el temor de Dios se encuentra confianza y esperanza en el Señor


Una verdadera confianza se encuentra viviendo el temor de Dios. Nace una viva esperanza de bendición para los
hijos.
En Proverbios 14:26 dice: "En el temor del Señor, está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos".

 Dios enseña a los que lo temen


Nuestro Dios, está dispuesto a enseñar a sus hijos que manifiestan en sus vidas el temor de Dios.
En Salmos 25:12 dice: "¿Quién es el hombre que teme a Dios? El le enseñará el camino que ha de escoger".

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