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1.

VIVIR EN LA CIUDAD:
La vida en la ciudad es muy rápida, la gente que vive allí dispone de transportes
públicos, establecimientos, comercios, escuelas, y muchos servicios públicos. La gente
suele estar rodeado de edificios altos en lugar de árboles, también suele estar rodeado de
gente, en lugar de tener tranquilidad. Hay tantos coches que ser respira un ambiente
contaminado por los gases que desprenden.

Podemos encontrar diversidad de barrios, unos muy lujosos con casas espectaculares, y
otros barrios más pobres donde no se verán lujos ni casas bonitas. En la urbe podemos
encontrar todos los estilos de casas modernas, antiguas, viejas, nuevas, y hasta
patrimonios nacionales.

El tipo de gente que encontramos en la ciudad, pueden ser de todas las razas y
religiones, por lo general todos trabajan para mantener a las familias, y van a un ritmo
muy acelerado concentrados en el trabajo que tienen que hacer.

Vivir en una ciudad tiene cosas positivas ya que los mejores hospitales se encuentran en
las ciudades, tienen escuelas muy buenas, tienen galerías de arte, por tanto una mejor
educación y entretenimiento diario. También se encuentran lugares para la diversión y
descanso personal, tales como teatros, balnearios, cines, parques, bares, gimnasios, etc

2. VIVIR EN EL CAMPO:
La vida en el campo es muy tranquila y poco poblada, se compone de tierras de cultivo,
y distritos rurales. Hay pocos establecimientos comerciales, y tienen las mínimas cosas
para cubrir las necesidades básicas de la gente que vive en allí.

Vivir en el campo es mucho más relajado, el aire no está contaminado, los alimentos
son frescos, la gente es mucho más simpática con los demás, la gente se ayuda los unos
a los otros, pero no tienen todas las comodidades de la ciudad. Como compensación
pueden estar en contacto con la naturaleza.

Los niños que crecen en el campo, se encargan de cultivar la tierra y cuidar los
animales. Estudian en escuelas rurales lejanas a sus viviendas.

Las personas que buscan paz y tranquilidad van a vivir al campo, ya que en la ciudad es
imposible conseguir esa tranquilidad. También vivir en el campo limita mucho más las
oportunidades profesionales o de negocio, que en la ciudad las tienes muy fácilmente.
Por lo general los campesinos se dedican a la fabricación de objetos y piezas artesanales
que venden en paraditas. Elegir vivir en un sitio u otro depende de los objetivos propios
de cada uno.
El campo.
El campo empieza donde la ciudad termina. En el campo no se encuentran coches, ni
alumbrados en la calle. No se ven edificios ni parques de diversión, pero en el campo
vemos por todas partes, árboles, plantas, flores, arroyos de agua fresca y muchos
animales.

La vida en el campo es muy sencilla y tranquila. Las personas gozan de la naturaleza,


del aire puro y de los frutos que produce la tierra.

Los campesinos, o sea las personas que viven en el campo, realizan sus trabajos y
oficios en su parcela o también en tierras cercanas, haciendo labores de agricultura y
de ganadería. La cría de gallinas es muy común y en la mayoría de las casas tiene un
corral con las crías.

La vida en la ciudad.
La vida urbana, o sea de la ciudad tiene características muy especiales en la actualidad.
Hay ciudades muy grandes llenas de edificios, industrias, centros comerciales y miles
de negocios de todas las clases. La ciudad está llena de avenidas con semáforos y
señales para el tráfico.

Las ciudades están conformadas por barrios que son diferentes entre sí. Hay barrios
con construcciones muy elegantes y lujosas, con calles amplias y pavimentadas y otros
barrios más humildes donde no encontraremos grandes lujos. Se encuentran
construcciones de todas las formas y estilos, vemos casas grandes y modernas así como
también antiguas que son patrimonio nacional.

La vida en la ciudad es muy individualista por la gran cantidad de gente que habita en
ella. Hay personas de todas partes que se dedican a trabajar para el sustento de su
familia. Cada día las ciudades crecen más y mas y de la misma forma la población
aumenta.