Está en la página 1de 5

Pontificia Universidad Católica de Chile

Facultad de Teología
Curso: Teología del cuerpo humano
TTF094-1

Visión del cuerpo y su importancia en


Enfermería

Estudiante: Daniela Cabrera Rosales


Estudiante de 4° año de Enfermería
Profesor: Patricio Lombardo Bertolini
Ayudantes: Martín Navarro Ibáñez
Cristóbal Sotomayor Constancio

Junio, 2018.
Santiago de Chile.
Introducción

Durante el transcurso del ramo “Teología del cuerpo humano”, se revisaron diversos
temas como la fenomenología, el budismo, el Dios sufriente, entre otros. El presente ensayo
busca abordar el tema de la visión del cuerpo humano enfocado en Aristóteles y su
importancia para la Enfermería.

A grandes rasgos, tal como se vio en el curso, Platón veía el cuerpo como una cárcel,
planteaba un dualismo entre el cuerpo y alma, por lo que la unión de estos era antinatural.
Por otro lado, Aristóteles reconcilia el cuerpo y alma y ambos forman una unidad intrínseca,
a lo que se le llamó hilemorfismo. Se ahondará sobre esto más adelante.

Lo que me motivó a reflexionar sobre este tema, fue que jamás en ningún otro ramo
me habían hecho analizar la importancia del cuerpo y cómo ésta ha ido variando a lo largo
de los años. Además, al conocer la visión que Aristóteles tenía sobre el cuerpo me hizo mucho
sentido con mi carrera y porque, en lo personal, me ha tocado estar de los dos lados, ser
paciente y estudiante de Enfermería, y he presenciado buenos y malos ejercicios de esta
disciplina en ambas miradas.

Desarrollo

Primero hay que responder la pregunta ¿Qué es el cuerpo? Las ciencias


experimentales se refieren a este como algo tangible y una realidad física (1), definición que,
en mi opinión, es vaga a lo que realmente es este concepto. Si nos vamos a la filosofía, según
Gómez y Sastre, “es en el cuerpo donde la existencia humana adquiere una dimensión
espacio–temporal, y es éste el que hace al ser humano parte activa de la naturaleza y del
proceso de la vida” (1). En este sentido, es gracias a nuestro cuerpo que formamos
experiencias, que vivimos y sufrimos. Sin embargo, esta definición es más bien actual, ya
que no siempre se ha tenido esta visión.

En el mundo griego, el cuerpo era visto como el medio para “responder a los
requerimientos del Estado” (1). Esta cultura creía que la robustez corporal era necesaria para
formar almas heroicas y guerreras (1), por lo tanto, se puede decir que para los griegos la
importancia del cuerpo era ser fuertes y musculosos. En este sentido, rechazaban los cuerpos
débiles y se enfocaban en lo físico.

Por otro lado, Platón tenía una visión dualista, donde el alma y cuerpo son
irreconciliables. Tal como indica Gómez y Sastre, para Platón “el cuerpo es la cárcel del
alma” (1), por lo tanto, le entrega una connotación negativa donde es necesario que el alma
se despoje de esta “cárcel” para poder llegar a la perfección. Para poder lograr esto, lo hace
a través de la metasincosis, el cual es un constante proceso de reencarnación en cuerpos
distintos.

Para finalizar con las visiones del cuerpo, Aristóteles reconcilia el cuerpo y alma. Para
él, ambos forman una unidad intrínseca, es decir, “forman un único ser” (1). Plantea la Teoría
del Hilemorfismo, donde “todo ser material está compuesto de materia y forma” (1), siendo
la materia el cuerpo y la forma el alma, en otras palabras, no hay hombre si no hay cuerpo y
no hay alma sin cuerpo. Entonces, Aristóteles le entrega una connotación positiva al cuerpo.

Ahora es importante abordar el tema de cómo esto se relaciona con Enfermería. En


primer lugar, día a día nos relacionamos con personas, si entregáramos el cuidado con la
visión de Platón caeríamos siempre en la idea de que el cuerpo es esta “cárcel” de la que hay
que liberarse y lo más probable es que la Enfermería no existiría. En cambio, si entregamos
atención de salud en base a la visión de Aristóteles, el cual considera el cuerpo como un todo,
siendo la persona una unión de cuerpo y alma, tenemos lo que en Enfermería se llama la
visión integral y holística, es decir, atender a las personas considerando todas sus
dimensiones. Tal como Gómez y Sastre lo mencionan “Es allí donde se integran sus múltiples
experiencias y manifestaciones y donde se sintetizan, en una relación de interdependencia
sus diferentes dimensiones: biológica, cognoscitiva, psicomotriz, emocional, relacional y
comunicacional, ética, estética y trascendente” (1). De esta forma, no se puede cuidar de
alguien sin considerarlo como un ser único e irremplazable, ya que cada persona necesita de
cuidados específicos que pueden ir variando día a día, cuidados que se van a ver influidos
por las distintas dimensiones de cada paciente. Además, es importante considerar que el
cuerpo no es solo lo que se ve y siente, sino que también todo lo que no se ve, como es en el
caso de las enfermedades mentales, donde no hay un foco o algo que se pueda tratar
directamente, si no que el todo se enfermó.
Pero no siempre es así, no todos los profesionales de Enfermería tienen esta visión
por distintas razones, por ejemplo, debido al “Burn out”, las extensas jornadas laborales, la
demandante carga laboral de algunos servicios debido a la poca cantidad de personal,
problemas personales, entre otros. Sin embargo, ninguna debiese ser una real causa o razón
para ver al paciente como una mera enfermedad en vez de lo que realmente es: persona. Ya
con pequeños gestos como referirse al paciente con su nombre en vez de la enfermedad que
tiene se genera un cambio. En esta línea, quisiera recordar la primera película que vimos en
el ramo “El Doctor”, que a pesar de que está enfocada a la medicina, se puede aplicar a todas
las carreras de la salud. Donde siempre hay que recordar que uno a pesar de estudiar o ejercer
una carrera de la salud en cualquier minuto puede transformarse en paciente, y es ahí donde
cada uno personalmente puede comprender la importancia del respeto a la persona, al cuerpo
y a cada una de las dimensiones que lo componen.

Conclusión

En este ensayo se buscaba abordar la importancia de la visión del cuerpo humano en


base a Aristóteles en la carrera de Enfermería. Se puede concluir que lo ideal sería ejercer
esta disciplina en base al pensamiento de Aristóteles y considerar a la persona como un todo
(cuerpo y alma), no una suma de sus partes. Tratar el cuerpo de cada paciente con respeto,
privacidad y dignidad, considerando que en cada cuerpo hay una persona que está sufriendo
y viviendo su enfermedad de manera personal.

También, mencionar que nosotros a través de nuestro cuerpo somos capaces de


entregar los cuidados a cada paciente, asique en este sentido, los profesionales de la salud no
pueden dejar de lado su bienestar tanto físico como mental, ya que todo esto va a influir en
cómo se entregan los cuidados y atenciones a cada paciente.

Por último, mi reflexión final es que todos deberíamos conocer una parte del
pensamiento de Aristóteles y cuidar más de nuestro cuerpo, que al final es través de él que
somos capaces de generar experiencias. No sólo sentimos sufrimiento o dolor, sino que
también es debido a nuestro cuerpo que podemos vivir y disfrutar de las cosas lindas de la
vida.
Referencias bibliográficas

(1) Gómez, J. & Sastre, A. En torno al concepto de cuerpo desde algunos pensadores
occidentales. Revista Hallazgos [Internet]. 2008 [citado 26 jun 2018]; (9),119-131.
Disponible en: http://webcurso.uc.cl/access/content/group/ttf094-1-20-
2018/Lecturas%20Control/Control%20Teologi%CC%81a%20del%20Cuerpo%20H
umano.pdf

Comentarios del curso

La verdad siempre estuve reacia a tomar un teológico, por eso decidí tomarlo en mi cuarto
año de carrera (ya no podía retrasarlo más). Mis amigas de carrera me recomendaron este
ramo y agradezco haber tenido la oportunidad de ser parte de este curso. Por un lado, porque
los temas que se tocan son muy interesantes y nuevos, temas que de alguna u otra forma se
pueden relacionar con cualquier carrera, solo hay que ser creativos y saber aplicarlos. Pero,
por otro lado, porque el profesor daba instancias para poder dialogar y discutir sobre distintos
temas que iban saliendo, como el de la enfermería y medicina, el tema del feminismo y lo de
los carteles que se pusieron a lo largo del semestre en distintas partes de la universidad.
También una de las cosas que me llamó la atención fue el método se enseñanza, ver películas,
discutir sobre ellas, hacer talleres en base a lecturas o de lo que se hablaba en clases, lo que
también lo hace interesante y entretenido.

La verdad jamás pensé que un teológico pudiera ser tan entretenido y dinámico, y esto es
gracias al profesor por su motivación y vocación a enseñar y por los ayudantes que con su
disposición lo hacían ameno.

Por último, agradecer al profesor y ayudantes que comprendían que en algunos momentos
del semestre teníamos otras responsabilidades y estaban dispuestos a modificar fechas. Por
lo que recomendaría 100% este ramo a otras personas.