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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA


CENTRO UNIVERSITARIO DEL NOR OCCIDENTE
CARRERA: INGENIERIA AGRONOMICA
CURSO: FRUTICULTURA DECIDUA I
RESP: ING. CARLOS LEONEL DE LEON NAVARRO

USO DE SEMILLAS EN LA FRUTICULTURA

Toda reproducción vegetal se realiza por semilla, y tratándose de las especies


frutales, la mayoría de los individuos obtenidos con ellas únicamente pueden utilizarse
como porta injertos por no representar de manera fiel los caracteres de su progenitor, a
causa de posibles hibridaciones naturales o por su tendencia regresiva; estos porta injertos
se conocen como patrones francos.

Las especies regresivas, cuyos individuos obtenidos por semilla únicamente


pueden utilizarse como porta injertos, son: aguacate, cítricos, ciruelo, manzano,
guanaba, membrillo y pera. Y como no regresivos, que pueden dar fruto sin necesidad
de injertarlos: almendro, cerezo, melocotonero, níspero del Japón.

Las otras especies no citadas, y también algunas de las citadas arriba, pueden
multiplicarse por estaca, renuevo o acodo, siendo necesario injertar unas y otras para que
den fruto.

El árbol obtenido por semilla ofrece un sistema radicular pivotante de gran


penetración y expansión en el suelo, siendo más acentuado en unas especies que en
otras, dando lugar a un árbol de gran desarrollo que únicamente puede ser cultivado
en sus formas libres y requiriendo tierras ligeras, profundas y permeables.

Para que un árbol obtenido por semilla se desarrolle desde un principio con todo
vigor, la semilla debe recogerse en pleno estado de madurez y de árboles vigorosos, sanos,
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no muy jóvenes ni demasiados viejos, mejor de especies silvestres, y en último caso de los
que producen la fruta más grande.

El estado de madurez de las semillas en las especies de frutas de pepita, en


particular, difícilmente coincide con el estado de comestibilidad de las carnes de fruto, por
lo que las semillas no deben separarse del fruto hasta que las carnes no se descompongan.
Igual debe procederse con ciertas especies de frutos de hueso.

Separadas las semillas de sus pulpas, deben estratificarse inmediatamente entre


capas de arena, situadas al aire libre y mantenerlas en este estado hasta el momento de
sembrarlas, al objeto de que no pierdan humedad, ya que dicha pérdida repercutiría en su
poder germinativo y podría dar lugar a que no germinaran hasta el año siguiente.

El momento oportuno para la siembra de estas especies varía muy


sensiblemente. Para las de fruta de hueso, entre diciembre-febrero; para las de frutas
de pepita, entre enero-marzo; para los cítricos, entre marzo-abril, tan pronto hayan
sido extraídas las semillas del fruto.

Recolección y selección de semillas:

Las semillas destinadas a la obtención de porta injertos deben recolectarse de


árboles adultos en pleno desarrollo, resistentes a las plagas y enfermedades y
adaptadas al clima y al suelo de la zona en la que van a cultivarse.

Los individuos que se obtienen a partir de semilla pueden emplearse para programas
de mejora genética, debido precisamente a la variabilidad que presentan; ello permitirá
seleccionar las semillas más sobresalientes en determinadas características: las de los
árboles más vigorosos, que posean frutos de gran tamaño que, estén bien formados y
que ofrezcan la mayor calidad.

En algunos frutales, como el cocotero, la multiplicación por semillas constituye


la única alternativa.
Otras especies importantes que generalmente se multiplican por semillas son las
siguientes: el marañón, la chirimoya, el mamey, la nuez, el tamarindo, el tomate de
árbol.

- Almacenamiento: de las semillas:

Luego de recolectar y seleccionar las semillas, debe procederse a su total


limpieza, de modo que no permanezca ninguna porción de pulpa pegada a ellas, la que
al fermentar pudiera llegar a elevar la temperatura y a hacer disminuir el poder
germinativo.

Una vez limpias las semillas, deben ser colocadas en un almacén, no a granel, sino
de preferencia en bolsas o costales que sean permeables al aire. El local de
almacenamiento debe tener un ambiente seco y frío, y poseer muy buena ventilación.
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La propagación por semillas produce generalmente individuos muy heterogéneos,


lo que no es aconsejable en la mayoría de cultivos. Por ello, esta forma de reproducción
no se usa para la multiplicación de los cultivares que van a producir fruta, pero sí es
común utilizando para obtener los porta injertos (parte de una planta que en los injertos
desempeña la función sustentadora) conocidos como patrones francos. Este tipo de
patrones se caracterizan por un sistema radicular penetrante y bien distribuido
por el suelo. Las variedades de cultivo injertados en ellos dan origen a árboles
vigorosos y de gran volumen, que suelen cultivarse en formas libres.

Escarificación: Consiste en procesos que tienen por finalidad hacer que el endocarpio
u otras capas protectoras de la semilla sean más permeables al agua y al aire, de tal
modo que no interfieran el desarrollo de la germinación.

• Muchos árboles y arbustos necesitan algún tipo de tratamiento previo para romper la
latencia y posibilitar así la germinación. Se habla de siembra directa cuando la
semilla no precisa ninguno de estos tratamientos.

Estos son los métodos para romper el letargo del embrión o por las cubiertas cuando
sea necesario:

1. Estratificación fría: someterlas a unos meses de frío (+4ºC).


2. Escarificación: rajar o erosionar la capa externa de las semillas.
3. Agua hirviendo: introducir en agua en ebullición y luego en agua fría.

La escarificación de la semilla de durazno consiste en eliminar el endocarpio o


hueso, que protege a la semilla o almendra en sí:

La escarificación de la semilla de aguacate consiste en cortar el candado que se


encuentra en la parte puntiaguda de la semilla, contraria a la base plana.

Con navaja bien afilada, eliminar una cuarta parte de la longitud de la semilla, sin
que esto afecte para nada el embrión, que se encuentra ubicado en la posición más
basal.

Como parte de la escarificación de la semilla de aguacate, esta también la


eliminación de la cubierta (endocarpio) que recubre la semilla; ya que se ha
comprobado que haciéndolo se acelera su germinación, al mismo tiempo que se
eliminan los patógenos que pudieran desarrollarse sobre las restos de pulpa
(mesocarpio) que quedan adheridos a la misma.

ESTRATIFICACION: Consiste en colocar las semillas inmediatamente después


de separadas de sus pulpas, entre capas de arena, situadas al aire libre y
mantenerlas en este estado hasta el momento de sembrarlas, con el objeto de que no
pierdan humedad, para romper el letargo, provocar la permeabilidad de las cubiertas e
inducir a una pronta y pareja germinación.
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En manzano, es un tratamiento que consiste en dejar las semillas sobre el suelo,


expuestas al frío, a temperaturas de entre 2 y 4 C, durante 50 ó 60 días; con una
humedad relativa del 95 o 100%. Este procedimiento solo se emplea para
reproducir patrones o porta injertos.

Para la estratificación se pueden utilizar cajas de madera, recipientes de


metal o en bancos o trincheras, en donde la semillas se colocan en forma de capas o
estratos de ellas cubiertas por otros de arena, hasta formar varias capas, quedando
siempre en la parte superior una capa mas gruesa de arena. Es recomendable utilizar
arena, ya que ésta permite un buen drenaje y facilita el movimiento del aire, reteniendo
agua solo en la cantidad necesaria para mantener húmedo el ambiente. Todo este
conjunto debe permanecer a una temperatura que oscile entre los 0 y 10 0C. Las bajas
temperaturas se pueden obtener en algunas partes, colocando recipientes en lugares
sombreados, al pie de muros con exposición al norte o en algún sótano.

Siembra y manejo de la semilla (semilleros):

La realización del semillero, es el paso siguiente de la estratificación y es el lugar


donde la plantita termina su manifestación vegetativa, antes de trasplantarse al vivero.

Los semilleros son pequeñas parcelas de longitud variable de ancho reducido,


de tal modo que la persona que los atienda pueda con facilidad alcanzar desde los
lados, estirando el brazo, la parte mas interna de ellas. Su suelo debe ser de gran
calidad, con textura suelta y gran % de arena, para que al momento de arranque
posterior de las plantas no presente dificultad y se realice sin rompimiento de raíces.

La siembra puede realizarse también en vasijas o macetas de barro cocido, en


recipientes de plástico, o en cajitas de madera en los cuales se haya colocado suficiente
cantidad de la mezcla de tierra suelta, arena y materia orgánica bien descompuesta. La
profundidad de la siembra se aconseja que sea el doble del diámetro de la semilla.

En aguacate aún confiados en que la duración de su poder germinativo es por


algunos meses, es aconsejable utilizar su semilla tan pronto se pueda, después de
haberla despojado de la membrana externa y de haberla privado de una pequeña porción
del ápice y de la base, , con el fin de abreviar el período de germinación. Esta fase del
desarrollo será más fácil si se sumerge la semilla por unos cinco a diez minutos en agua
tibia (20 – 25 0C) y después se deja secar al sol.

Las semillas de durazno y aguacate se colocan con su parte más plana hacia
abajo, al momento de sembrarlas, para permitir un mejor desarrollo de la
radícula y la plúmula, puede suceder que broten varios tallitos de una misma semilla,
debiendo entonces suprimirse las más débiles, para dejar el más vigoroso.
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Siembra y semilleros

1. Lo normal en la multiplicación por semilla de árboles es hacerla en recipientes


como bandejas o macetas, pero también se puede realizar directamente en el suelo.

2. Si la siembra se realiza en suelo, éste debe estar muy bien preparado, mullido,
suelto y enriquecido con mantillo o turba y arena.

3. La época de siembra varía; suele realizarse en primavera, pero cuando las


semillas presentan letargo interno y no las hemos sometido a tratamientos
desinhibidores, es conveniente realizar las siembras en el otoño, pues de esta manera
estamos estratificándolas en parte.

4. Los recipientes para semilleros pueden ser:

Bandeja de alveolos de plástico


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 Bandejas de plástico planas.


 Bandejas de corcho blanco con alveolos (compartimentos).
 Bandejas de plástico flexible negro con alveolos. Para forestales se usan de
este tipo, unos más profundos.
 Macetas, cuencos, jardineras, cajones de madera...

5. El recipiente que sea se rellena con turba sola, o mejor, turba más arena mitad
y mitad de cada una, o bien, turba más perlita en lugar de la arena para dotarla de
mayor capacidad de aireación.

6. En general, es conveniente sumergir las semillas en agua antes de la siembra 24 a


48 horas.

7. Las semillas se depositan a una profundidad de una vez y media el tamaño de la


semilla. Por ejemplo, si una semilla mide 1 cm. no debería sembrarse a más de 1,5
cm.

8. Si el semillero es de alveolos, en cada uno se pondrán 2 o 3 semillas. Una vez


nacidas, cuando tengan los cotiledones, se dejará las más fuerte en cada uno,
arrancando las demás.

9. Los semilleros se rotulan con el nombre de la especie, la variedad y la fecha de


siembra.

10. Es conveniente cubrir el semillero con un cristal o


con un plástico transparente para conservar la
humedad de la superficie del substrato y que éste no
se reseque tan rápido. Cada pocos días se destapa un
rato para ventilar.

11. La duración de la germinación es variable. Por


término medio, en 2-6 semanas han completado la
germinación la mayoría de semillas de árboles,
siempre y cuando se haya vencido la latencia.

12. A las bandejas una vez germinadas se le retira


definitivamente el plástico o cristal y se sitúan en
lugares luminosos para que las plantitas no crezcan
finas y larguiruchas.

13. Si tienes que eliminar algunas plántulas por estar


muy densas, hazlo.

VIVERO:
Cuando los plantitas tengan un tamaño adecuado, en el caso de durazno 5-10 cms,
se trasplantan a bolsas de polietileno negro, de 8” X 12” o 10” X 14”, y seis milésimas
de grosor. Las semillas se pueden sembrar directamente en las bolsas, después de la
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escarificación y desinfección de la semilla; de esta manera se obvia el paso por el


semillero, con la ventaja de que se ahorra tiempo, trabajo y se estresa menos la plantita.

Preparación de mezclas de suelo para llenado de bolsas: Las bolsas se llenaran con
una mezcla a base de tierra, arena y materia orgánica bien descompuesta a partes
iguales, que deberá ser desinfectada previamente con vapam (metam-sodio); bromuro
de metilo, etc. y otros desinfectantes que se encuentran en el mercado. Se puede utilizar
también agua hirviendo. Se puede utilizar también agua hirviendo o vapor de agua,
para la desinfección de la mezcla con lo que se llenaran las bolsas.

Las siguientes mezclas puede utilizarse también: 2 partes de suelo franco, 1 parte de
arena, 1 parte de broza cernida, 5 kilogramos de cal agrícola por metro cúbico, 2
kilogramos de superfosfato simple por metro cúbico y 0.5 kg. De sulfato de potasio por
metro cúbico, y 7 Kg. de nitrato de amonio por metro cúbico, todos estos materiales
deben mezclarse homogéneamente. Los fertilizantes deben agregarse al voleo.

Llenado de bolsas: Esta actividad debe realizarse muy cerca del lugar donde
permanecerán las plantas en el vivero. Se recomienda amontonar la mezcla de
materiales y que los trabajadores llenen los recipientes estando alrededor del mismo.
Para dicha actividad, primero debe llenarse la tercera parte de la bolsa, luego introducir
el puño de la mano y presionar para compactar la mezcla; luego llenar la otra tercera
parte y compactar nuevamente pero solo golpeando la bolsa en el suelo para finalmente
completar el llenado.

Colocación de bolsas: Los viveros de deciduos pueden estar al aire libre, aunque
siempre es recomendable ubicarlos en lugares resguardados del frío, vientos e
incluso de las insolaciones fuertes en el verano.

Las bolsas deben colocarse en filas de dos en dos, dejando calles de 40-50 cms. ó
más que permitan efectuar con comodidad las operaciones de mantenimiento e injerto
de las plantas. En época seca deberán enterrarse las bolsas una tercera parte de su
altura para conservar la humedad y en época lluviosa colocarlas directamente a
ras del suelo. El riego es importante para que las plantas no se deshidraten. Las
plantitas permanecen en la bolsa de 10-12 meses. Si presentarán algún amarillamiento
o escaso vigor, deberá aplicárseles pequeñas dosis de sulfato amonico; unos 12 gramos
por planta por año, aplicando 2 gramos cada dos meses. El saneamiento de los viveros
es muy importante para evitar problemas secundarios de plagas y enfermedades, por lo
que el control de malezas debe realizarse constantemente.

Trasplante de semillero a bolsa y manejo de las plántulas hasta la etapa de


injertación: Reunidas las condiciones de trasplante en el semillero, se procede a
trasladarlas a las bolsas. El suelo de las mismas debe estar bien húmedo, por lo que
debe regarse con 12 a 24 horas de anticipación. También es recomendable que esta
etapa coincida con la caída de las primeras lluvias. Seguidamente y con el uso de un
trasplantador, se abren los hoyos en el centro de la bolsa y se colocan las plántulas
extraídas del enraizador. Si la raíz es bastante larga, puede podarse al momento del
trasplante. Es importante revisar siempre las raíces para evitar la utilización de plantas
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enfermas o con raíces raquíticas. Esta actividad es recomendable ejecutarse en las


primeras, horas o últimas del día, para lograr ambientes frescos y reducir el estrés de las
plantas. Seguidamente debe efectuarse un riego.

Es recomendable cuando las condiciones lo permiten realizar una rotación del área
del vivero, para reducir los daños ocasionados por plagas y enfermedades.

PROPAGACION VEGETATIVA:
Reproducción asexual o multiplicación es aquel tipo de reproducción en donde no
se utiliza la semilla de las plantas, por lo tanto no intervienen los órganos sexuales
de las mismas. Es probable que por lo simple de su ejecución, este tipo de
reproducción sea el tipo de multiplicación más ampliamente utilizado, especialmente el
que se efectúa por medio de estacas o esquejes ( también llamado por vástagos), por
medio de la cual se multiplican corrientemente los frutales como la uva, pera,
manzana, membrillo, higo, guayaba, etc.

Existen otras formas asexuales de reproducir los árboles frutales, ejemplo por
medio de acodos (aéreos y terrestres), los injertos.

Usualmente las raíces de una planta multiplicada en forma asexual, son


relativamente menos vigorosas que las que se originan por semilla; por lo tanto
serán un poco más superficiales, de menor adaptación a condiciones heterogéneas
del suelo, tales como la humedad y la fertilidad.

La reproducción asexual tiene la ventaja de que las plantas formadas así, son
iguales a la planta madre que las originó. De donde resulta que el producir
vegativamente los patrones, dará a los huertos más uniformidad en el vigor de su
crecimiento.

Cuando se trata de aprovechar la resistencia a un insecto o a una enfermedad del


suelo que manifieste un determinado patrón, la única forma de conservar dicha
resistencia, será reproduciendo los patrones en forma vegetativa, ejemplo: el uso de los
patrones de manzana del grupo marling merton que manifiesta resistencia al pulgón
lanígero, insecto que constituye uno de los grandes problemas para los cultivos de la
manzana en el país.

La mayor desventaja de la reproducción asexual, es que si no se tiene cuidado en


seleccionar las plantas que se utilicen para reproducir los patrones (plantas madres) y
asegurarse de donde proceden y de dónde se toman los esquejes o las yemas que sirvan
para injertar, se corre el riesgo de transmitir con mucha facilidad algunas
enfermedades, principalmente provocadas por virus. Por lo tanto la procedencia y
selección de los materiales vegetativos o clónales, deben ser vigilados en forma
continúa y sistemática.