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LA INTERPRETACIÓN FILOSÓFICA DEL CÁLCULO INFINITESIMAL EN

EL SISTEMA DE HEGEL
Francisco Xavier Miranda
Dentro de la Lógica, toda la reflexión hegeliana referida al pensamiento matemático se
inspira en un análisis meditado de los trabajos de Lagrange. La Lógica de Hegel es un
análisis reflexivo del significado conceptual con fundamentación fenomenológica:
análisis significativo de lo inmediatamente dado a la conciencia. La Lógica de Hegel
supone una síntesis de dos dimensiones: a) es una radicalización de la crítica a la
metafísica del empirismo científico y subjetivo de Locke, Newton, Berkeley, Hume.
b) continuación formal y material del proyecto trascendental de Kant.
La discusión matemática sobre los fundamentos del cálculo infinitesimal asume un
contexto especial, reconocido por Hegel, con su aplicación a la física moderna. Hegel
somete a análisis crítico toda exposición puramente cuantitativa de la experiencia dentro
de la física moderna. La naturaleza no está escrita en caracteres matemáticos. Conocemos
a través de Aristóteles el valor que tenían las determinaciones numéricas en el seno de la
teoría de las ideas de Platón. El análisis de Aristóteles presenta una serie de razones que
fundamentan su antipitagorismo. El antipitagorismo de Aristóteles se asimila al de Hegel
al denunciar el error que consiste en reducir toda la filosofía a matemática, y la Lógica
(de la filosofía) a lógica matemática. La crítica de Hegel y de Aristóteles al empleo de
determinaciones numéricas en filosofía, se dirige no tanto a un simple desprecio de la
matemática, como a una fundamentación y límites ontológicos de la misma. Algunos han
intentado mostrar que Aristóteles era un ignorante en el campo de las matemáticas. Sin
embargo, es evidentemente falso que tanto Aristóteles como Hegel fueran unos ignorantes
en el campo de las matemáticas. Desde luego que, frente a los platónicos, la matemática
pierde en Aristóteles y en Hegel un peso global dentro del proyecto filosófico. Esta
limitación, sin embargo, se sustenta en razones ontológicas profundas, y no en la
ignorancia de la materia por parte de Aristóteles y Hegel. Aristóteles, como fundador de
la lógica, es el que más ha contribuido a la formalización del razonamiento matemático
alcanzando una mayor concreción con los Elementos de Euclides. Las posiciones de
Aristóteles y de Hegel sobre la importancia de las matemáticas en la filosofía deben
comprenderse como aclaraciones teóricas mucho más globales dentro de la teoría de las
categorías o últimas determinaciones del Ser. La categoría que más concierne a la
matemática, la magnitud, se presenta en ocasiones dentro del corpus aristotélico como la
categoría primordial, contradiciendo otros pasajes. Esta confusión se presenta igualmente
cuando abordamos los textos de Hegel. Sin embargo, Hegel da un paso más sobre
Aristóteles y percibe que la matemática no es una ciencia que tenga que ver
exclusivamente con la cantidad abstracta (Quantum). Por esta razón, la matemática juega
un papel entre los presupuestos de la filosofía hegeliana que en ocasiones es esencial y
preponderante. Ya Aristóteles percibía que hablar de matematización no exige poner
como fundamento el quantum discreto, sino el quantum continuo. Desde este punto de
vista concreto es desde donde arrancan las reflexiones de Hegel. El discurso sobre lo
absoluto, sobre la totalidad de lo real, adquiere una nueva significación bajo la versión de
un nuevo pitagorismo que interpreta lo absoluto como cantidad (Quantitat).
Al entender de Hegel, reducir toda diferencia a diferencia cuantitativa es una de las formas
de materialismo. Si toda diferencia se limitara a un sentido puramente cuantitativo, el
absoluto hegeliano sería la materia. El absoluto o el universo, tomado como pura
extensión o un conjunto de elementos incognoscibles no se distinguiría en nada de un
número cardinal abstracto.

Hegel se aparta decididamente de toda interpretación empirista de la matemática. En el


pensamiento de Hegel, el empirismo se reduce a materialismo matemático. El
materialismo adopta una forma definitoria propia con el empirismo. La doctrina
neoplatónica de la creación y la metafísica pitagórica, representan en Hegel otras formas
de materialismo. La metafísica pitagórica ha introducido en la exposición matemática de
la naturaleza entidades abstractas tales como, por ejemplo, las fuerzas infinitesimales de
atracción y repulsión. Esta metafísica se reduce a una abstracción. Esta abstracción reside
en conceder realidad a las entidades abstractas con independencia de su función
matemático instrumental. La exposición de estas entidades fuera del contexto lógico, es
decir, fuera de la representación observable y reproducible en el sistema de las
regularidades sometidas a ley, conduce a una injustificable substantivación de los objetos
abstractos. El objetivo del análisis crítico de Hegel se centra en la substantivación de tales
conceptos y caracteres conceptuales. En primer lugar, Hegel ataca la aplicación indebida
del concepto de infinitud a cuestiones cosmológicas. En este mismo sentido, critica la
aplicación del concepto de eternidad (inmortalidad) para hablar del alma individual. En
segundo lugar, critica también todo discurso sobre la finitud del espacio, del tiempo y de
la materia. Los conceptos finitos de espacio, tiempo y materia suponen la substantivación
de una infinitud positiva respecto a la cual se define negativamente una finitud como
negación simple de la infinitud. Hegel concede una gran importancia a la distinción entre
finitud e infinitud. Ahora bien, esta distinción depende de una diferenciación de tipo
práctico inmanente impuesta por nuestra parte. La diferencia entre finitud/infinitud o
simple/compuesto tiene lugar de diferentes formas, es decir, no de una forma unívoca,
sino según determinados fines prácticos impuestos por nuestras necesidades (aplicativas).
Un lugar significativo para las diferenciaciones de predicados lógicos finitud/infinitud,
simplicidad/composición es la matemática (la química o la mecánica) y otras dimensiones
reflexivas sobre formas generales del discurso. Fuera de una diferenciación determinada
de géneros y especies carece de sentido la aplicación de semejantes predicados. Los
predicados finitud/infinitud, simple/compuesto carecen de sentido en el contexto
teológico y cosmológico (en el sentido de la antigua teología natural y cosmología
racional). Hegel radicaliza las posiciones de Kant: nuestro discurso sobre el espacio y el
tiempo tiene únicamente sentido como formas de nuestra exposición matemática de la
experiencia. En la Lógica de Hegel el espacio y el tiempo son las formas que tenemos de
representar matemáticamente las relaciones que definen los movimientos de las
realidades corpóreas.