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lanni, Octavio (1996). Teorías de la globalización.

PREFACIO
México, Siglo XXI editores CEIICH-UNAM, págs 1-12, 158-173

La globalización está presente en la realidad y en el pensamiento, desa-


fi¡tndo a m11chos en todo el mundo. A pesar <le las vivencias y opiniones
de tinos y otros, la mayoría reconoce q11e esta prol)len1ática está presen-
le en la forma n1ediante la q11e se diseñ¡1 el n11evo 1napa del mundo, en
la realidad y en lo in1aginario.
Ya son n1t1chas las teorías empeñadas en esclarecer las condiciones y
los significados de la globalización. Unas con cierta ti111idez, mienu·as
q11e otras con basta11te audacia; algunas veces se desconocen m11tua-
mente y otras se influyen. Pero todas abren perspectivdS al esclareci-
n1iento de las configuraciones y los movimientos de la sociedad glolJal.
V.1le la pena mapear las principales teorías de la globalización. Per-
1niten aclarar no sólo las condiciones en las que se forma la sociedad
global, sino también los desafios qt1e se crean para las sociedades na-
cionales. Los l1orizontes que se alJren con la globalización, en térn1i-
11os de integración y fragmentación, p11eden abrir nuevas perspecti-
¡,• vas para la interpretación del presente, la relectura del pasado y la
imaginación del futuro.
La problemática de la glob;;tlización implica nat11ralmente ttn diálo-
go m(1ltiple, con a11tores e ir1terloc11tores, en diferentes perspectivas his-
t.óricas y teóricas. En gran 111edida este diálogo estí\ registrarlo en este li-
lJro, en las referencias y e11 l,1s citas.
Algunos <le los temas ft1eron presentados en encuentros intelectua-
les, ge11eralmente en ambientes universitc1.rios. Y algunos capítulos se
publicaron en versiones prelin1inares: ''Mer.áforas de la globalización ",
Idei.as, año 1, nú1n. 1, Ca111pinas, Unicamp, 1994; "La occidentalización
del m11ndo", con el tílrllo "La 111odernización del mundo", !vl(trgem,
ní1m. 3, Sáo Paulo, PU<:, 1994; "La aldea global", con el tít11lo "Globali-
zación y ct1lt11ra", O Estado de S. Paulo, Sao Paulo, 30 de octubre de 1994;
"Sociología de la globalización ", con el título "Globalización: Nuevo pa-
radigma de las ciencias sociales", Estudos AvanfO,tlos, núm. 21, Sáo Pat1-
lo, USP, 1994. F11eron momentos importantes del diálogo múltiple, po-
lifónico, q11e 1ne permitieron perfeccionar la reflexión y la narración.

O<:TAVIO IANNI, Sao Paulo, 10 ele enero de 1995


(1)
l. METÁFORAS DE IA GLOBAUZACIÓN

El descubrimiento de que el mundo se volvió mundo, de que el globo


ya no es sólo una figura astronómica, de que la Tierra es el territorio
en el que todos nos encontramos relacionados y remolcados, diferen-
ciados y antagónicos, ese descubrimiento sorprende, encaPta y atem<r
riza. Se trata de una ruptura drástica en los modos de ser, sentir, actuar,
pensar y fabular. Un evento heurístico de amplias proporciones, que es-
tremece no· sólo convicciones sino también visiones del mundo.
El mundo ya no es exclusivamente un conjunto de naci~nes, socie-
dades nacionales, estados-naciones, en sus relaciones de interdepen-
dencia, dependencia, colonialismo, ·imperialismo, bilateralismo, mul-
tilateralismo. Simultáneamente, el centro del mundo ya no es princi-
palmente el individuo, tomado singular y colectivamente, como pue-
blo, clase, grupo, minoría, mayoría, opinión pública~ Aunque la na-
ción y el individuo sigan siendo muy reales, incuestionables y estén
presentes todo el tiempo, en todo lugar, y pueblen la reflexión y la
imaginación, ya no son "hegemónicos". Han sido subsumidos formal
o realmente por la sociedad glc;>bal, por las configuraciones y los m<r
vimientos de la globalización. El mundo se ha mundializado, de tal
manera que el globo ha dejado de ser una figura astronómica para
adquirir más plenamente su significación histórica.
De ahí nacen la sorpresa, el encanto y el susto. De ahí la impresión
de que se han roto modos de ser, sentir, actuar, pensar y fabular. Algo
parecido a las drásticas rupturas epistemológicas representadas por el
descubrimiento de que la Tierra ya no es el centro del universo según
Copérnico, el hombre ya no es hijo de Dios según Darwin, el indivi-
duo es un laberinto poblado de inconsciente según Freud. 1 Está cla-
ro que el descubrimiento de la sociedad global que el pensamiento
científico está realizando al declinar el siglo xx no presenta las mis-
mas características de los descubrimientos mencionados, aun cuando
son diversas y antiguas las instituciones e indicaciones más o menos
notables de globalización. Desde que el capitalismo se desarr~lló en
Europa, siempre presentó connotaciones internacionales, mt1ltina-
1 Sigmund Freud, 01nm armfileta.s, 3 t., traducción de L11is López-Ballesteros y de To-
rres, Madrid, Biblioteca Nueva, 1981, L 111, cap. CI: "Una dificult."ld del psicoanálisis".

(3]
METÁFORAS DE LA <.~LOBALIZA<:IÓN METÁFORAS DE l.A GLOBAUZAC.IÓN 5
4

cionales, trans11acionales, mundiales, desarrolladas en el interior de bre la globalización: "economía-mundo", "sistema-mundo", shopping
la a.c1.1mulación originaria, del mercantilismo, el colonialismo, el in1- center globat "disneylandia global", "nueva división internacional del
perialisn10, la dependencia, la interdependencia. Y esto es eviclente trabajo", "moneda global", "ciudad global", "capitalismo global",
en el pensamiento de Adam Smith, David Ricardo, Herbert Spencer, "mundo sin fronteras", "tecnocosmos", "planeta Tierra", "desterrito-
l{arl Marx, Max Weber y muchos otros. Pero es innegable que el des- 1ialización", "miniaturización ", "hegemonía global", "fin de la geogra-
c1.1brimiento de que el globo terrestre ya no es sólo una figura astro- fia'>, "fin de la historia" y otras. En parte, cada una de estas y otras for-
nómica, y sí lo es l1istórica, conmueve modos de ser, pensar y fab1.1lar. mulaciones abre problemas específicos también pertinentes. Todas
En este clima, la reflexión y la imaginación no sólo caminan a la par ellas suscitan ángulos diversos de análisis, y priorizan aspectos socia-
sino que m1.1ltiplican metáforas, imágenes, figuras, parábolas y alego- les, económicos, políticos, geográficos, históricos, geopolíticos, de-
rías destinadas a dar cuenta de lo que está sucediendo, de las 1·ealida- mográficos, culturales, religiosos, lingüísticos y otros. Pero es posible
des no codificadas, de las sorpresas inimaginadas. las metáforaro, pare- reconocer que varios de estos aspectos son contemplados por metáfo-
cen florece1· c1.1ando los 1nodos de ser, actuar, pensar y fab1.1lar más o ras como aldea global, fábric~ global, ciudad global, nave espacial.
111enos sedimentados se sienten con1novidos. Está claro que hablar en nueva Babel y otras, que son emblemáticas y están formuladas preci-
metáfora pt1ede implicar no sólo imágenes y figt1ras, signos y símbo- samente en el clima mental abierto por la globalización. Dicen algo
los, sino también parábolas y alegorías. Son múltiples las posibilidades respecto a las distintas posiblidades de proseguir las conquistas y los
abiertas al imaginario científico, filosófico y artístico, cuando se desct1- dilemas de la modernidad. Contemplan las controversias sobre lamo-
bren los horizontes de la globalización del mundo, y éstos enyt1elven dernidad y la posmodernidad, y revelan que es sobre todo desde los
cosas, gentes e ideas, interrogaciones y respt1estas, nostalgias y utopías. l1orizontes de la 1nodernidad como se pueden imaginar las posibili-
La problemática de la globalización, en sus implicaciones empíricas dades y los callejones sin salida de la posmodernidad en el nuevo ma-
y metodológicas, o históricas y teóricas, se pt1ede plantear de modo in- pa del mundo.
novador, propiai11ente he1.1rístico, si aceptamos reflexionar sobre ,1lgt1- La "aldea global" sugiere que, finalmente, se formó la comunidad
nas metáforas producidas precisamente por la reflexión e imaginación mundial, concretada en las realizaciones y las posibilidades de comuni-
desafiadas por la globalización. En la época de la globalización, el m1.1n- cación, información y fabulación abiertas por la electrónica. Sugiere
do comenzó a ser taquigrafiado como "aldea global .., "fábrica global", que están en curso la armonización y la homogeneización progresivas.
"tierra patria", "nave espacial", "nt1eva Babel" y otras expresiones. Son Se basa en la convicción de q1.1e la organización, el funcionamiento y el
metáforas razonablemente originales, que st1scitan significados e impli- cambio de la vida social, en el sentido amplio, qt1e comprende eviden-
caciones y llenan textos científicos, filosóficos y artísticos. temente la globalización, están ocasionados por la técnica y, en este ca-
"Llama la atención en esos textos la profusión de metáforas utiliza- so, por la electrónica. En poco tiempo, las provincias, naciones y regio-
das para descubrir la~ transformaciones de este final de siglo: 'primera nes, así como las culturas y civilizaciones, son permeadas y articuladas
revolución mundial' (Alexander King), 'tercera ola' (Alvin Toffler), 'so- por los sistemas de información, comunicación y fabulación agilizados
ciedad informática' (Adam Schaff), 'sociedad amébica' (Kenichi Oh- por la electrónica.
mae), 'aldea global' (McL1.1han). Se habla del pasaje de tina economía En la aldea global, además de las mercancías convencionales en
de high volumea otra de high value (Robert Reich), y de la existencia de formas antiguas y actuales, se empaquetan y se venden las informacio-
t1n universo habitado por· 'objetos móviles' (Jacques Attali) que se des- nes. Se fabrican informaciones como mercancías. Son fabricadas y co- .
plazan incesantemente de un l1.1gar a otro del planeta. ¿Por qt1é esta re- mercializadas en escala mt1ndial. Las informaciones, los entreteni-
ct1r1·encia al uso de las metáforas? Estas metáforas revelan una realidad mientos y las ideas son producidos, comercializados y consumidos co-
e1nergente aún huididiza en el horizonte de las ciencias sociales. "
2 mo mercancías. "Hoy pasamos de la prod11cción de artículos empa-
Hay m·etáforas, así como expresiones descriptivas e interpretativas quetados al empaquetamiento de las informaciones. Antiguamente
fundamentadas, que circulan combinadamente por la bibliografia so- invadíamos los mercados extranjeros con mercancías. Hoy invadin10s
culturas enteras con paquetes de informaciones, entretenimientos e
2 Renato Ortiz, Mun,litiliutf(it> r. ,.ullun,, Saa Paulo, Editora Brasiliense, 1944. p. 14.
-
METAFORAS OE LA Gl,.OBALIZA(:ION
, 7
METÁFORAS l>E LA <.:LOOALIZA<:JÓN
6
subsume real o formalmente otras y diversas formas de organización
ideas. Ante la instantaneidad de los nuevos medios de imagen y soni-
de las fuerzas productivas, y abarca la prod1.1cción material y espiritual.
do, hasta el periódico es lento."~ Ya "es evidente q,.1e los países en desarrollo ahora están ofreciendo
La metáfora se vt.1elve más auténtica y viva cuando se reconoce que
espacios para la manufactura lucrativa de productos industriales desti-
prácticamente prescinde de la palabra: vuelve a la imagen predominan~
nados al mercado mundial en escala creciente".6 Esto se debe a varios
te como forma 'tle comunicación, información y fabulación. La electró-
factores, entre los cuales destacan los siguientes: "Primero, una reserva
nica propicia no sólo la fabricación de imágenes, del mundo como un
de mano de obra prácticamente inagotable se volvió disponible en los
caleidoscopio de imágenes, sino que también permite jugar con las pa-
países en desarrollo en los últimos siglos ... Seg,1ndo, la división y s111>
labras en tanto imágenes. La máquina impresora es st1stltuida por el
división del proceso prod11ctivo están ahora tan avanzadas que la may~
aparato de televisión y otra11 tecnologías electrónicas, tales como el ddd,
ría de estas operaciones fragmentadas pueden ser realizadas con )lll
el teléfono celular, el fax, la computadora, la red de computadoras; t~
mínimo de cualificación profesional adquirida en po~o tiempo ... Ter-
das atraviesan fronteras, siempre oo line everywhere worldwi.de all time.
cero, el desarrollo de las técnicas de transporte y c~municaciones crea
"En el próximo siglo, la Tierra tendrá $\t conciencia colectiva sus--
la posibilidad, en muchos casos, de producir· mercancías completa o
pendida sobre la faz del planeta en una densa sinfonía electrónica, en
parcialmente en ct1alquier lugar del mundo; una posibilidad que ya no
la cual todas las naciones --si aún existieran como entidades separa~ 7
está infltlida por factores técnicos, de organización o de costos. ••
das- vivirán en 11na trama de sinestesia espontánea, y adqt1irirán, pe-
La fábrica global se instala más allá de cualquier frontera: a1·ti<.:ula
nosamente la conciencia de los triunfos y de las mutilaciones de 11nos
capital, tecnología, fuerza de trabajo, división del n·abajo social y..
y otros. Después se desculpabilizan de ese conocimiento. Como la era
otras fuerzas productivas. Acompañada por la publicidad, por los me-
electrónica es total y abarcadora, la guerra atómica en l,t aldea global
dios impresos y por la electrónica, la industria cultural, mezclada en
no puede ser limitada. •>4 periódicos, revistas, libros, programas de radio, emisiones de televi-
En este sentido, la aldea global implica la idea de com1.1nidad gl~
sión, videoclips, fax, redes de computadoras y otros medios de comu-
hal, mundo sin fronteras, shopping amter globa~ disneylandia universal.
nicación, información y fabulación, disuelve fronteras, agiliza los
"En todos los lugare~ todo se parece cada vez más a todo y más, a me-
mercados, generaliza el consumismo. Provoca la desterritorializacióp
dida que la estructura de preferencias del mundo es presionad,\ ha-
y la reterritorialización de las cosas, gentes e ideas. Promueve el redi-
cia un punto común homogeneizado."!i
11\ensionamiento de espacios y tiempos. ,
La "fábrica global" sugiere 11na transformación ct1antitativa y cuali~
Se ve de ii:imediato que la fábrica global es tanto metáfora como
tativa del capitalismo, más allá de todas las fronteras y subsumiendo
. . realidad. Poco a poco, su din1ensión real se impone al emblema, a la
formal o realmen~ todas las otras formas de organización social y téc-
poética. Lo que se impone, como ft1erza avasalladora, es la-realidad
nica del trabajo, de la produ_cción y la reprod1.1cción ampliada del ca-
de la fábrica de la sociedad global, altamente determina'da por las exi-
pital. Toda economía nacional, sea cual sea, se vuelve provincia de la
gencias de la reproducción ampliada del capital. En el án1bito de la
economía global. El modo capitali~ta de producción entra en 11na épo-
globalización, a veces se revelan transparentes e inexorables los pro-
ca propiamente global, y no internacional o multinacional. Así, el
cesos de concentración y centralización del capital, y se artict1lan em-
mercado. las ft1erzas productivas, la nueva división internacional del
presas y mercados, fuerzas prodt1ctivas y centros decisorios, alianzas
trabajo, la reproducción ampliada del capital, se desarrollan en escala
estratégicas y planificación de corporaciones; así se config11ran pro-
mundial. Una globalización qt1e, progresiva y contradictoriamente,
vincias, naciones y continentes. islas y archipiélagos, mares y océanos.
3 Marshall McLuhan, "A imagem, o som e a fúria", .en Bernard Rosenberg y David 6 Folker Frobel, Jurgen Heinrichs y Otto Kreye, 77,,, ,v.zu inltl'ml,tion,il 1litn.fi1m 11{ ltt•
Manning White (compiladores), (1ulturt, ,¡,. m<L~.fa, Sao Paulo,.Cultrix, 1973, pp. 563- ,,na
IH,ur (.t;lrur.tur,,l u,unnf,krymml in in1ltLtlri,ilis,,.1l c,n,ntrú-,s i,uluslrilili.,·,,ii,m in ,Jn,,ilo/nnl{
570; cita de las pp. 564-565, ,:1,u.nlrú-.~), Cambridge, Cambridge University Press, 1980, p. 13.
4 Marshall McLuhan y Bruc:e R. Powers, '/'Jie l{b,IHd víllttg11. Nt1eva York, Oxford Uati• 7 C,onstaltar también, Joseph Gr11nwald y Kenneth Flamm, '/7u: l{lt,liftl _¡,,,:tt,ry, Was-
versity Press, 1989, p. 95. hington, Thf' Brookings lns1irtatio1\, 1985.
r. Theodore Levitt, A im1,1,iin141:1ü1 ,le m,,rketinl(, Sáo Paulo, Atlas, 1991, p. 43.
• •
8 METÁFORAS DE LA (.~LOBALIZA(:IÓN METAFORAS DE LA (:LOBALIZACION 9

La "nave espacialº st1giere ~l viaje y la travesía, el lt1gar y la dura- sociedad global, en la qt1e se inserta y a la que ayuda crear y recrear ,t
ción, lo conocido y lo incógnito, lo destinado y lo descarriaclo, la continuamente, se vuelve el escenario en el qtae desaparece.
.-1ventt1ra y la desventura. La n1agia de la nave espacial vajunto con el La tecnificación de las relaciones sociales, en todos los niveles, se
destino desconocido. El deslumbramiento de la travesía trae consigo taniversaliza. En la misma proporción en qtte se da el desarrollo exten-
la tensión de lo qt1e puede ser imposible. Los habitantes de la nave sivo e intensivo del capitalismo en el mundo, se generaliza la racionali-
pt1eden ser arrollados por ttna sucesión de perplejidades, y ser dad formal y real inherente al modo de operación del mercado, de la
capaces, entonces, ~e conocer su imposibilidad de descubrir o de empresa, del aparato estatal, del capital, de la administración de las co-
transformarse. "Organizar una entidad que abarca el planeta no es sas, gentes e ideas, todo codificado en los principios del derecho. Ahí
11na e111presa insignificante ... Proponer una asamblea que represen- se unen el derecho y la contabilidad, la lógica formal y la calcl1labili-
tara a todos los hombres, sería como fijar el número exacto de los ar- dad, la racionalidad y la productividad, de tal manera que en todos l<>s
quetipos platónicos, enigma que ha ocupado durante siglos la perple- grupos sociales e instituciones, en todas las acciones y relaciones socia-
jidad de los pensadores. "8 · les, tienden a predominar los fines y los valores constituidos en el ám-
La metáfora de la nave espacial pt1ede muy bien ser el emblema de !ª
_bito del n1ercado, de sociedad vista como un vasto y complejo espa-
cómo la 111odernidad se desarrolla en el siglo xx, preant1nciando el cio de intercambios. Este es el reino de la racionalidad instrumental,
xx1. Lleva consigo la ctimensión pesimista introdt1cida en la utopía- en el que ta1nbién el individuo se revela adjetivo, subalterno. "La razón
nostalgia escondida en la n1odernidad. Por lo tanto, puede ser el pro- universal sup11estamente absolt1ta se rebajó a mera racionalidad ft1ncio-
ducto más acabado de la razón ilt1minista. Después de sus desarrollos nal, al servicio del proceso de valorización del dinero, qt1e no tiene su-
más notables, a través de los siglos XIX y xx, la razón ilt1minista pare- jeto, hasta la actttal capitulación incondicional de las lla111das 'ciencias
ce haber alcanzado s11 momento negativo extremo: se niega de modo del espíritu'. El tiniver~'llismo abstracto de la razón occidental se reve-
radical, nil1ilista; anula toda y cualqttier utopía-nostalgia. Y esto alcan- ló como mero reflejo de la abstracción real objetiva del dinero." 1"
za el paroxismo en la disolución del individuo como s1tjeto de la ra- En la metáfora de la nave espacial se esconde la de la "torre de Ba-
zón y de la historia. bel". La nave puede ser babélica. Un espacio caótico, tan babélico
~'La crisis de l,1 razón se manifiesta en la crisis del individuo, por que los individuos, singt1lar y colectivamente, tienen dificultad para
medio del ct1al se desarrolla. La ilusión alentada por la filosofia tradi- comprender qtle est,ín extraviados, en decadencia, an1enazados o s11-
cional sobre el individl10 y sobre la razón -la ilusión de su eternidad- jetos a la disol1.1ción.
se está disipando. El individl10 otrora concebía la razón como t1n ins- "En el inicio, todo estaba en t1n orden razonable en la constrt1c-
trumento sl1yo, exclusivamente. Hoy, experin1enta el reverso de esta ción de la torre de Babel; tal vez el orden fuese hasta excesivo, se pen-
deificación. La máqttina expulsó al i:náqt1inista; está cor1;endo ciega- saba demasiado en señalizaciones, intérpretes, alojamientos de traba-
mente por el espacio. En el momento de la consumación, la razón se jadores y vías de comunicación, como si por delante hubiera siglos de
volvió irracional y embrutecida. El tema de_ este tiempo es la autopre- libres posibilidades de trabajo ... Lo esencial de la empresa es la idea
ser~ción, aunqt1e ya no exista un yo que deba ser preservado."9 de construir una torre que llegue al cielo. Al lado de esto todo lo de-
Esta es tina connotación sorprendente de la modernidad en la épo- más es secundario. Una vez captada en su grandeza esta idea y,\ no
ca de la globalización: la decadencia del individuo. Él mismo, singular pltede desaparecer; mientras existan hombres, también existirá el
o colectivo, prodt1ce y reproduce las condiciones materiales y espiritua- fuerte deseo de construir la torre hasta el fin... Cada nacionalidad
les de stt suborclinación y eventual disolución. La misma fábrica de la • quería tener el al~jamiento más bonito; de esto rest1ltaron dispt1tas
que evolucionaron hasta luchas sangrientas. Estas luchas ya no cesa-
H Jorge Luis Borges, l~'l lilm, ,k rtrr.nr1. Madrid, Alianza Editorial, 1981, pp. 26-27: ci- ron ... Sin embargo, las personas no ocupaban el tiempo en batallas;
t.\ de "El Congreso". en los intervalos se embelesaban con la ciudad, lo q11e entretanto pro-
!I Max Horkheimer, 1~·,:lif1.wt 1/.rt r1u.,ir,, Río dt .Ja11ciro, Editorial L'\bor del Brasil, 1976,
p. 139. Consultar también, 'fheoclor W. Adorno y Max Horkhcimer, l)i,.lilir:,, ''" 11.w:u1r11-
10 Robert Kl1rz, 1:t1bt/1:;t, 1l" '11UHkrni1.ri,:,ü,, Sao Pa11lo, Paz e Tcrra, 1992, p. 239.
1:i trlt:núJ (Fr111,.'1nlmt"·" .fib""'!/ir:oJ), Río de .Janeir~, Jorge Zahar Editor, 1985. (J
, . , METÁFORAS DE LA GLOBALIZAC:IÓN
11
METAFORAS DE LA GLOBALIZA<:ION
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co, que delinean fisonomías y movimientos de lo real, emblemas de
vocaba nt1eva envidia y nt1evas luchas ... A esto se agregó que ya la se- la sociedad global que desafian la reflexión y la imaginación.
gunda o la tercera generación reconoció el sin sentido de la constrttc- I:,a metáfora está siempre en el pensamiento científico. No es tin
ción de la torre del cielo, pero ya estaban todos muy ligados entre sí artificio poético, sino una forma de sorprender lo imponderable, fu-
para abandonar la ciudad.'' 11 • , gaz, recóndito o esencial, oculto en la opacidad de lo real. La metá-
La Babel escondida en el emblema de la nave espacial puede reve- fora combina reflexión e imaginación. Descubre lo real de forma
lar aún más claramente lo que hay de trágico en el 1nodo en qi1e se poética, mágica. Aunque no lo revele todo, y esto puede ser imposi-
da la globalización. A estas alturas de la historia, paradójica!Dente, to- ble, siempre revela algo fundamental .. Capta una connotación insos-
do se entiende. Hay incluso tina lengua común~ universal, que permi- pechada, 1.1n secreto, lo esencial, el aura~ Tanto es así que ayuda a
te ttn mínimo de comt1nicación entre todos. A pesar de las diversida- comprender y explicar al mismo tiempo que a captar lo que hay de
des civilizatorias, culturales, religiosas, lingüísticas, l1istóricas, filosófi- dramático y épico en la realidad, desafiando la reflexión y la i1nagina-
cas, científicas, artísticas tt otras, el inglés ha sido adoptado como la ci6n. En ciertos casos, la metáfora descubre el pathos oculto en los
vulgata de la globalización. En los cuatro rincones del mt1ndo, ese
movimientos de la historia.
idion1a está en el mercado y la mercancía, en la in1prenta y la electró- Tal vez se pueda decir que las metáforas producidas en los horizon-
nica, en la práctica y el pensamiento, en la nostalgia y la utopía. Es el tes de la globalizaci9n entran en diálogo unas con otras, múltiples,
idioma del mercado universal, del intelectual cosmopolita, del,\ epis- plurales, polifónicas. Una desafia y enriquece a otra, que confiere
temología oculta e11 la computadora, del Prometeo electrónico. "El n11evos significados a todas. También así la sociedad global adquiere
inglés ha sido promovido con éxito y ha sido ávid,1n1ente adoptado en fisonomía y significados. Desde una realidad compleja, problemática
el mercado lingüístico global. Un síntoma del impacto del inglés es el y caótica, se desencantan los sentidos, se rev~lan tas transparencias.
préstamo lingí1ístico. El inglés se impone a tod,1s las lengt1as con las De metáfora en metáfora se llega a la fantasía, que ayuda a volver
que entra en contacto."12 a encantar al mundo, para producir la utopía. Además de lo q1.1e tie-
De r~pente, en esa nave espacial, una especie de Babel-teau·o-mt1n- ne de propio, intrínseco, significado y significante, la \ttopía reencan~
di, se instala un pathos sorprendente y fascinante. Arrastra a unos y ta lo real problemático, dificil. caótico. Pero la utopía no es ni trans-
otros en una travesía sin fin, con destino incierto, que corre el riesgo ci-ipción inmediata ni negación inmediata de lo real problemático.
de seguir por el infinito. Algo in~xorable y atemorizador p,u-ece tent"r Exoi"cisa.lo caótico por la sublimación. Pero sublimación de lo que ya
res11ltado del empeño del individt10, singular y colectivo, en emanci- está sublimado en la cultura, imaginario, polifonía de las metáforas
parse. La razón parece incapaz de redimir, después de tanta pron1esa. que pueblan las aflicciones y las ilusiones de unos y otros.
Más aún, el castigo se revel,1 mayor q11e el pecado. Lt 11topía de l,, ,
Este es el horizonte en el que se forman y conforman las utopías
emancipaáón individt1al y colectiva, nacional y m11ndial, pétrece q11e es- qtte florecen en el ámbito de la sociedad global para comprenderla y
tá siendo castigada con la globalización tecnocrática, i11str1tmental, exorcizarla. P1.1eden ser cibernéticas, sistémicas, electrónicas, pt,lgmá-
mercantil, consumista. La misma razón que realiza el desencanta1nien- ticas, prosaicas o tecnocráticas. También pt1eden ser románticas, nos-
to del mundo, para así emanciparlo, enajena más o menos inexoralJle- tálgicas, desencantadas, nihilistas o iluministas. ·
mente a todo el mundo. Hace tien1po qt1e la reflexión y la imaginación se sienten de~a..
Visw así, como emblemas de la globalizacion, las metáfoi:as se das a taquigrafiar lo que· podría ser la globalización del mundo. Esta
vuelven trazos fi1ndamentales de las configuraciones y de los movi- es una bí1squeda antigua, que continúa en el presente y que sigue h,1•
mientos de la sociedad global. Son facetas de un objeto caleidoscópi- cia el futuro. N(l termina nunca. Son muchas las expresiones q1.1e de-
notan esa búsqtteda permanente, reiterada y obsesiva, en diferentes
11 ,¡,,
Franz K."\fka, "0 l)rasño d~\ cidade", F"U'" ."i. l'1i1,b1. :\ de ene.-o d~ 1U93. p. 5 del
épocas, en distintos lugares, en diversos lenguajes: civilizados y bárba•
c\1aderno "M'"nis • ros, nativos y extranjeros, Babel y humanidad, paganismo y cristianis-
12 Robert Phillipso11. J,in¡.,,ui,~li,: imfH!ritilí.~m, Oxtord, Oxford U niversity Press, J~)2,
p. 7. Véase también. Ch,,1de Tr,1chot, l.'A,,¡.rltii., ,ú,n.~ v. nu1rult1 ,:1mtemfnw11i,,. París, Le Ro- mo; pero es Occidente y Oriente, capitalismo y socialismo, occidenta•
lx-rt, 1990.
METÁFORAS DE LA GLOBALIZA(:JÓN
12
2. lAS ECONOMÍAS-MUNDO
lización del mundo, primero, segundo, tercer y cuarto mundos, nor-
te y sur, mundo sin fronteras, capitalismo mundial, socialismo mun-
dial, tierra patria, planeta Tierra, ecosistema planetario, fin de la geo-
grafia, fin de la historia.
Son emblemas de alegorías de todo el mundo. Señalan ideales, ho-
riz?ntes, posibilidades, ilusiones, utopías, nostalgias. Expresan in- La historia modern"o/ contemporánea puede ser vista como una histo-
quietudes sobre el presente e ilusiones sobre el futuro, y hasta com- ria de sist~mas coloniales, sistemas imperialistas, geoeconomías y geo-
prenden muchas veces al pasado. La utopía puede ser la imaginación políticas. Este es el escenario de la formación y expansión de los mer-
del futuro, así como la nostalgia puede ser la imaginación del pasado. cados, de la industrialización, de la urbanización y de la occidentaliza-
En todos los casos, está cuestionada la promesa ante el presente o el ción, que envuelven naciones y nacionalidades, culturas y civilizacio-
extrañamiento frente a la realidad. nes. En cada época, algunas de las naciones más poclerosas articulan
En ~eneral,_ la utopía y la nostalgia florecen en las épocas en que se colonias, protectorados o territorios de acuerdo con sus estrategias,
acentuan los ntmos de las transformaciones sociales, cuando se multi- geoeconomías y geopolíticas. Las guerras y revoluciones pueblan am-
plican los desenc11entros entre las más diversas esferas de la vida socio- pliamente esa historia y revelan articulaciones y tensiones que surgen y
ct1ltural, así como de las condiciones económicas y sociales. Son épo- desbordan el juego de las fuerzas sociales "internas" y "externas", en las
casen que los desencuentros entre lo contemporáneo y lo no contero- metrópolis, colonias, protectorados, territorios, emporios, enclaves y
,,. ,,. . .,.
poraneo se acentuan, se profundizan. Este es el contexto en el q11e la naciones dependientes.
reflexión y la imaginación se ponen en juego en la constr11cción de La historia moderna y contemporánea está punteada de países, so-
utopías y nostalgias. ciedades nacionales, estados-naciones más o menos desarrollados, arti-
Pero unas y otras no se apagan de un momento a otro. Al contra- culados, institucionalizados. A lo largo de la l1istoria, después de la se-
rio, permanecen en el imaginaiio de unos y otros. Se transforman en gunda guerra mundial, la mayoria de los pueblos de todos los continen-
puntos de referencia, marcas en el mapa histórico y geográfico del tes, islas y archipiélagos están afiliados a estados nacionales indepen-
mundo. Incluso pueden recrearse con nuevos elementos engendr~- dientes. Esta l1a sido 11na constante en las ciencias sociales: la historia
dos.. por las configuraciones y movimientos de la sociedad global. 111oderna y contemporánea ha sido vista como una historia de socieda-
Este ~sel horizonte en el qt1e las más diversas utopías y nostalgias des nacionales o estados-naciones. Muchos científicos sociales se han
se consutuyen como una red de ar~culaciones que trazan la historia dedicado, y siguen dedicándose, a las relaciones internacionales, diplo-
y la geografia, el mapa del mundo. Atlántida no es un lugar en la geo- 1náticas, colonialismos, imperialismos, descolonizaciones, dependen-
~~a en un ~omento de la historia; sino una alegoría de la imagina- cias e interdependencias. Pero en el pensamiento de la mayoria tiende
c1on. Se manuene oculta en la red de utopías y nostalgias q11e pue- a predominar el emblema clt~l Estado-nación. Los problemas que les
blan el mundo. Cambió de nombre, adquirió otras connotaciones, se preocupan, a los que dedican investigaciones, interpretaciones y deba-
transfigt1ró. Pero sigue siendo un emblema excepcional del pensa- tes se relacionan principalmente con la formación, organización, aseen-.
miento y de la fabulación. Babel tampoco es un lugar en la geografia sión, ruptura o decadencia del Estado-nación en sus diversos aspectos.
~n un mo~ent? de_ ~a historia. Fluctúa en el tiempo y el espacio, al Sin embargo, lo que preocupa cada vez más a niuchos investigado-
azar de la 1maginac1on de unos y otros, y provoca las inqtiietudes de . res en el siglo XX, en particular después de la segunda guerra mundial,
muchos. Ante los desencuentros que atraviesan el tiempo y el espacio, es el conocimiento de las realidades internacio~ales emergentes, o
c11ando se ac~~túan las no conte1nporaneidades,. cuando de repente realidades propiamente mundiales. Sin dejar de seguir contemplando
todo se precipita: se estremecen marcos de referencia, se transfor- la sociedad nacional, en st1s más diversas configuraciones, muchos se
man las bases sociales e imaginarias de unos y otros, se disuelven vi- empeñan en descubrir las relaciones, los procesos y las estructuras q11e
siones del mundo, en esa época hasta la alegoría babélica permite la trascienden al Estado-nación; desde los subalternos hasta los domi-
ilttsión de un n1ínimo de articulación.
[13]
15!)
S(>C:IOLO<.;ÍA DEL\ <.:LOBALIZA<.:IÓN

10. SOCIOLOGÍA DE 1A GLOBALIZACIÓN


.
la sociedad global no es la n1era extensió~ c~an,~~Jí~
. ' . .

Ocurre qt1e . acional Aun ue ésta conttnue s1enao


va y cualitativa de ~a s?c1edad :i se ~anifi~ste incluso en el ámbito
básica, e~dente ~ ind1spe:sau:iJ¡ociedad global se constituye como
internacional, es innegab q 'd carente de interpretaciones.
l 'd · d 'ginal desconoc1 a, .
una rea 1 a on , .d b' t de estudios e interpretaciones:
A estas alturas de la historia, al declinar el siglo xx y en el umbral del ya
La sociedad gl~b~ ha s:l;~o~ee:onómicos, culturales, geográfi-
en S\.1S aspectos h1stoncos,..~ '1, ·cos reliaiosos lingüísticos, ar-.
xx1, las ciencias sociales se enfrentan a un desafio epistemológico ~r. • geopol1t1cos eco ogt , o- ,
nuevo. Su objeto se transforma de manera visible, en amplias propor- cos, demogr~1cos, , d , l indicaciones e intuiciones que fre-
tísticos y filosoficos. Ademas e asd. sobre la sociedad nacional, se
ciones y, en ciertos aspectos, espectacularmente. Por primera vez, las en en los estu 10s . .
ciencias sociales son desafiadas a pensar el mundo como una sociedad. c\.tentemente aparee . nfi raciones y los movim1en-
n1ultiplican las reflexiones sobre las ~~s 1:que piensan a la sociedad
global. Las relaciones, los procesos y las estructuras económicas, polí-
tos de la sociedad glo~al. Ya son ~ : ro iamente global, aun cuan-
ticas, de1nográficas, geográficas, históricas, culturales y sociales que se
en el ámbito transnac1onal, mu~~1 i:~us~ cuando siguen pensando
desar1·ollan en escala mundial, adquieren preeminencia sobre las re-
do no están utilizand~ e~t~ noc1on, d decir que esa problemática es-
laciones, procesos y estructuras que se desarrollan en la escala nacio-
en nación. En forma s1~teuc~, se p~;ta:iones sobre relaciones interna-
nal. El pensamiento científico, en sus producciones más notables, ela-
tá presente en los estudios e •~~erp ·onal sistema-mundo, economía-
borado primordialmente con base en la reflexión sobre la sociedad na- . l'ti a integrac1on regi , ,
ciona~ no es suficiente para aprehender la constitución y los movi- cionales, geopo 1 e ' d guerra fría fin de la guerra fria,
d cuatro-mun os, , .
mientos de la sociedad global. n1undo, tres-mun os, . nal del traba1;0 fábrica glo-
d · · · , in ternac10 :.i '
fin de la historia, nueva ivis1onal hhhln center global disneylandia
El paradigma clásico de las ciencias sociales se constituyó, y sigue de- · I bal Idea glob , s vrr·ng '
sarrollándose, con base en la reflexión sobre las formas y los movimien- bal, ciudad g o . , a r: ONU UNESC.0, UNI(::EF, FAO, FMI, BID,
global, planeta Tierra, norte y sud, E , a Estados Unidos de Ellro-
tos de la sociedad nacional. Pero la sociedad nacional está siendo recu- . Mercost.1r Casa e urop ' . ·
(jATI, OTAN, TL<,. , . d l Pacífico imperialismo, posumpena-
bierta, asimilada o subsumida por la sociedad global, una realidad que
no está aún suficientemente reconocida y codificada. La sociedad global pa, espacio europ~o, espac;e :ndencia, interdependencia, mu~tilate-
lismo, dependencia, nueva p . nal1'smo ascensión y caida de
adquiere desafios empíricos y metodológicos, o históricos y teóricos, que . · ¡· mo transnac10 ,
ralismo mulunac1ona is , . . l Kondratieff teleco-
exigen nuevos conceptos, otras _categorías, diferentes interpretaciones. ' . 0 'dente y Oriente, etc o '
las grandes potencias, cc1 . . , mundiales industria cultural,
"Siempre hubo un enorme debate sobre cómo la sociedad y el Estado se . . medios de comun1cac1on • . .,
relacionan, cuál deberla subordinar al otro y cuál encarnar los valores mun1cac1ones, . mercadotecnica global, global1zac1on y
ct.tltura internacional popular, d odernidad-mundo, posmo-
morales más elevados. Así, estamos acostumbrados a pensar que las fron- fragmentación, nuevo mapa del mun o, m
teras de la sociedad y del Estado son las mismas o, si no, podrían (y de--
berian) serlo. [ ... ] Vivimos en estados. Hay una sociedad bajo cada &ta- dernidad. . oló .co fundamental: el paradigma
Éste es un momento ep1~~em b gt la sociedad nacional, es subsu-
do. Los estados tienen historia y por tanto tradiciones. [ ... ] Esta imagen
clásico, fundado en la reflex1on so re digma fundado en la re-
de la realidad social no era una fantasía, tanto es así que teóricos coloca- al or el nuevo para ,
dos en perspectivas ideográficas y nomotéticas se desempeñaban con ra- mid'J formal y re ~ente~ b 1 El conocimiento acumulado sobre la
flexión sobre la sociedad g o . a . esclarecer las configuraciones
zonable desenvoltura, al utilizar esos enfoques acerca de la sociedad y . · al O es suficiente para .
del Estado y lograr algunos resultados plausibles. El único problema era sociedad nac1on n l"d d te ya será siempre internaciona, 1
y los movimientos de t.1n_a rea 1 a d;al o propiamente global. Es ob-
q11e, a medida que el tiempo corria, más y más 'anomalías• resultaban
multinacional, transnac~onal, ~un . do vigencia, con Slt territo-
inexplicadas en ese esquema de referencia; y más y más lagunas (de zo- .o que la sociedad nacional sigue ten1en
nas de la actividad humana no investigadas) parecían surgir...1 VI . p 246 Cita • de I cap. 18·· "Call for a de·
extra1da
1 .,· ·) Can,bridge, Pohty Press, 1991 , · ·
lm1nan11el Wallerstein, Untltinking ,-.,,,:i,d .,cimr,. (Tht: limiLr of nimll!mth-c.entury f>11rt,- f1,IJ{l1IS ' ' ' " 23~256
bate about the paradtgm , PP· ·
[ 158]
161
SOCIOLOGÍA DE LA (;L()l\.-\1.17.,\( ;lóN SOClOLOGÍA DE LA l~LOBALIZA<:lÓN
160
. l, .cos informáticos, ct1ltl1rales,.religio-
rio, población, mercado, moneda, himno, bandera, gobierno, consti- econó1nicos, financ1e~~s, tecno 1~· 'aciales históricos, geográficos
,. pol1ucos eco og1cos, s '
tt1ción, cultura, religión, historia, formas de organización social y téc- sos, pol1ucos, geo 'formulan abordajes generales, abar~adores,
nica del trabajo, hazañas, héroes, santos, monumentos, ruinas. ConS; y otros. Son pocos _l?s que os los ue reconocen que el conjunto de
tit11ye e) escenario en el cual sus miembros se mueven, viven, traba- integrativos. Tambien son poc q descn·ben e interpretan ha-
. s y estructuras que
jan, lltchan, piensan, fab11lan, mueren. Tanto es así que subsisten y re- l,ls relaciones, proceso . .d por la sociedad global.
s1.1rgen nacionalismos, provincianismos, regionalismos, etnicismos, blande un objeto n~evo, ~o~st1tu1 o ers ectiva ue se puede deno-
funda111entalisn10s e identidades en muchos lugares, en los diversos Tercero: la mayona se s1tua en una p el ~s ectoqde la sociedad glo-
c11adrantes del mundo. Pero la sociedad nacional no da cuenta, ni minar convencional. Focaliza este o aqu pecu·va· la superpotencia
· · d en te tina persp ·
empírica ni metodológicamente, ni histórica ni teóricamente, de to- bal, y prioriza anuc1pa am . inantes o centrales en el es-
da la realidad en la cual se insertan individuos y clases, naciones y na- mt1ndial; una o V.:\rias de las_nac1o~es domdel ex tercer mundo, del sur
. d'al•
1 una O varias naciones .
cionalidades, ct1lturas y civilizaciones. Poco a poco, y a veces de re- cc11ar10 mun , ., . fn'canas latinoamericanas e in-
. r: · mo las as1at1cas, a ~ •
pente, la sociedad global subst1me formal o realmente a la sociedad o de la per11er1a, co . , u· o del este et1ropeo; la comu-
d 1 ex bloque sovie c
nacional, y agr11pa individuo, grupo, clase, movimiento social, cultu- cl11so remanentes e l d minantes· las clases subalternas,
ra, leng11a, religión, moneda, mercado, formas de trabajo, modos de . d . la clase o las e ases o , . d
n1da e11ropea, 1 . dos en general proletana o Y
d t ba;adores asa ana ' ,
vicia. Todo esto sig11e vigente, como nacional, con toda su fuerza ori- qt1e co1npren en ra. :.i " • • • ,,. la lt1cha por la soberan1a na-
. d . las etnias 1n1nor1tar1as , , ... 1
ginal. Pero simultáneamente, se articula dinámica y contradictoria- ca1npes1na o, . 1· ta soc1·alista o "tercera via ' a
b 1 proyecto cap1ta 1s ,
111ente con las configuraciones y los movimientos de la sociedad glo- cional, con ase en e . lomerados o empresas, que abar-
lJ.11. Con10 totalidad geográfica e histórica, espacio-ten1poral, en s11s red intra e intercorporac1ones, c,o~g tre ellas· la nueva división in-
. 1· zas estrategicas en , .
din1ensiones sincrónicas y diacrónicas, la sociedad global deviene un can mt1cl1as veces a ian d . , n· los medios de comunica-
. 1 d 1 b ·0 y de la pro ucc10 , . .
n1omento epistemológico fundamental, nuevo, poco conocido; que ternac1ona e tra ªJ f dam ntalismo reliaioso: el 1slam1s-
., • · al· \tno u otro un e · 0 -
l1asta desafia la reflexión y la imaginación de científicos sociales, ftló- c1on internac1on , . tros· la lucha por la hegemo-
. . 2 mo el catolicismo, el protestanusmo y o :,
S() f os y arustas.
• d sta O aquella nac1on.
Los estudios y las interpretaciones de la sociedad global presentan nía mundial por parte e e . ·dentemente está en la base de
l , todo comparativo evi .
,tlgunas características q11e merecen ser registradas. Cada uno per se, y· Cuarto: e me . . es Se compara11 naciones Y
d' s e interpretac1on • ,.
todos en conjunto, per1niten visualizar un poco mejor tanto la origi- casi todos los estu io ~ g1'menes políticos y pol1t1cas
. l gías y mercanc1as, re ., .
nalidad deJ nuevo objeto de las ciencias sociales como las dificultades Cl)nt1nentes, tecno o ., i·cos financieros, pol1t1cos, so-
l · dicadores econon1 , .
epistemológicas que s11scita. g11bernamenta es, in ., . d ixtas y de empresa priva-
. l . 1 econom1as estatiza as, m . .. .
Primero: se basan prinéipalmente en las teorías, mt•y comunes en c1ales y ctl t111 a es, ue la comparac1on elige
1.ls cienci;1s sociales: evoltlcionismo, f11ncionalismo, sistémica, estruc- da mercado y p 1a111'fiicac10 · 'n . Hay casos en q b' r configurac10- .
' tllras y procuran com ina
t11ralista, weberiana y marxista: éstas son las que preciominan, a veces relaciones, proces~s y ~s~t1c E ' asos se comparan índices, in-
. , · diacron1cas n otros e ' ·
en términos bas~"lnte sistemáticos, otras veces utilizadas de modo nes s1ncron1cas Y · del método comparauvo
1 0
fragmen~'l.Tio. También hay tentativas de combinar elementos de va- dicadores, variables. Es clar? que e recduerlsas teorías movilizadas para
-1· · stancia en una
rías teorías en formulaciones eclécticas. En varios casos, sin embargo, se apoya.' en_~• uma 11:1 . . 'o funcionalismo, sistémica, estructura-
se l1ace evidente .la dificl1ltad que algunos atttores enfrentan para li- la i11vesugac1on: evolu~1on1sm , neral la comparación toma como re·
berarse de los 1narcos de referencia representados por la sociedad na- lista weberiana, marxista. En ge ' l , "moderno" "desarrolla-
cional, como emblema del paradigma clásico, y pensar en la sociedad fere~cia abierta o implícita este o a~u~ pa1s '
global con toda s11 originalidad. rlo", "industrializado", "postindus~tal . e se posicionan en los horizon-
Segttndo: priorizan determinados aspectos de la sociedad global: Quinto: son ~oc~s, _mur .,pocos, o:~u ectiva que puede pasar por l_as
tes de la desterr1tonal1zac1on~ una P. p o prioritaria, privileg1a-
'1OcL'lvio lanní, A .wlfi.wi,u/1: 1,,rú1l><1~ Río de Janeiro, Editora Civilizacio Brasileira, convencionales, pero no se fiJa en ninguna com
1992. La 2a. cd. es de 1993.

- ··- - -·
162 SO(;JOLOGÍA DE LA GLOBALIZACIÓJ!I 163
so<:IOLOGÍA DE LA c.:LOBALIZA(:IÓN

da o más "avanzada". Dado el hecho de que ese nuevo objeto de lá!l 3


medida como naciones-estados estrechamente entrelazadas."
ciencias sociales no sólo es nuevo, sino que también es muy problemá¡
Se revierten perspectivas y posibilidades de ser de unos y otros, en ta.
tico, sería apresurado establecer una perspectiva como prioritaria O ex•
do el mundo. Lo local y lo global se determinan reóprocam~nte, unas
cl11siva. La fecundidad posible de la reflexión sobre la sociedad globé\l,
veces de modo congruente y consecuente; otras de modo ~esi~al Yde.
en sus configt1raciones y movimientos, puede ampliarse bastante si ei
sencontrado. Se mezclan y tensionan singularidades, ?aruculand~es Y
s1tjetc> del conocimiento no permanece en el mismo lugar, y permité
universalidades. "La globalización puede así ser defi?ida con~o la mte~-
q11e su mirar fluctúe libre y atentamente por muchos lugares, próximos
sificación de las relaciones sociales en escala mundial que ligan locali-
y remotos, presentes y pretéritos, reales e imaginarios.
dades distantes de tal manera que los acontecimien~os de c~da lu~
Sí, la sociedad global es el nuevo objeto de las ciencias sociales. Al
son modelados por eventos que ocurren a muchas millas d~ d~st.anc1a Y
lado de la sociedad nacional, vista como un todo y también en sus
· rsa Éste es un proceso dialéctico porque tales acontecimientos l~
partes, las ciencias sociales comienzan a asomarse a la sociedad gla. viceve .
1
· uy dis-
1
·ales pueden desplazarse en dirección inversa a as re aaones m
bal, asutnida como un todo y también en sus partes. Son dos objetos
~nciadas que los modelan. La transformación local es tant~ una pai:te
p1·esentes: uno de ellos conocido, codificado, interpretado, mientras
de la globalización cuanto la extensión late~ de l~ conexiones ~ocia-
que el otro está a(1n por conocerse, explicarse. La sociedad nacional
les por medio del tiempo y el espacio. Así, quien quiera,que es~ud1e las
puede ser el emblema del paradigma clásico de las ciencias sociales,
ciudades hoy en día, en cualquier parte de! mundo, es~ co~sc1ente d~
con el que nacen, maduran y siguen desarrollándose. En cuanto a la
ue lo que ocurre en una vecindad local uende a ser n:1flu1do por fac
~res -tales como el dinero mundial y los mercados de b~~n~~ que ope-.
sociedad global, puede sei· el emblema de un paradigma emergente.
Implica un nuevo paradigma, tanto porque la sociedad global se en•
ran en una distancia indefinida de la vecindad en cuestton.
ct1entra en constitt1ción, en sus orígenes, como porque carece de
, . . En este contexto, todas las ciencias sociales se enfrenta? al ~uevo
conceptos, categonas, interpretaciones.
desafio epistemológico. Muchos de sus conceptos, categonas e 1nter-
La globalización en curso a fines del siglo xx puede ser algo muy
retaciones se ponen en tela de jtticio. Algunos se vuelven obsoletos,
n11evo, a pesar de la impresión de que parece sólo continuidad. La
~tros pierden parte de stt vigencia y los hay que son re~reados. Pero
h11manidad de la que se hablaba en el pasado era una idea, una hipó.
e plantea el desafio de crear otros nuevos. En la medida en qu~ la
tesis, una utopía. La globalización que preanuncia el siglo xxr está
;calidad social pasa por una verdadera revolución, cuando el obJeto
ahí, dada, evidente, esperando ser pensada, revelando a la humani•
de las ciencias sociales se transfigura, en ese contexto se revelan otros
dad cómo ella comienza a ser. "La idea de humanidad es un pensa- •
• • • l1orizontes para el pensamiento. . _
miento anttguo y persistente. Pero fue como una idea potencialmen-
Hay nociones que stúren una especie de obsolesc~nc1a, en ciertos
te realizable, o como un ideal que había que procurar, que atrapó la
casos parcial; en otros, total. El Estado.nación; por eJem~lo, en~ e~
atención de los filósofos. Sin embargo, en la medida en que se expan•
decadencia como realidad y concepto. No se trata de decir que deJ~
de la sociedad occidental, desde el siglo xv1, se acentúa la distancia
de existir, si~o que está realmente en decadencia: pasa p~r una f~~ cri-
entre la realidad y el ideal. La diversidad cultural y el frecuente de•
tica b11sca reformularse. Tas fuerzas sociales, económicas, poliucas,
sentendimiento mutuo parecen caracterizar el mundo real. El méto.
cul¡urales, geopolíticas, religiosas y otras, que ~peran en escala mu~~
do comparativo se volvió central en la sociología prec_isamente como
dial desafian al Estada.nación, con su soberanta, como el lugar de
respuesta a esa .experiencia. Fue la realidad del desarrollo social la
heg~monía. Así, los espacios del proyecto nacional, sea cual fuere su to-
que cambió esta situación. Desde la segunda guerra mundial, ha ha•
bido un creciente reconocimiento entre los sociólogos de que lapa. 3 M · Alb ''"'l
Elizabeth Ki 11g (editores), (;lt,IHúi:u,ti<Jn, k,u1111/,,tlgt1 st,riel~ (&,,-
blación está implicada en un único sistema social. para todo el artu, row Y · . • 1990 1r. 5 Cita de
, - ¡ te ... · onal SociologyJ' Londres, Sage Publ1cations.
l lit,g~ Jn11n n rn..11 - , P·
• • :> • • ne
mt1ndo. 'Sociedad', como tal, pasa a comprender una multitud de "One · ' wor Id soc1e
· ty", 1·nt"'oducción
, de una de las partes de la recop11ac,on que reu
'sociedades' que, en el contexto de un sistema más amplio, pueden textos de diferentes autores. , - l Editora Unesp,
solamente encontrar una autonomía relativa y condicionada, en gran 4 Anthony Giddens, As amser(Ufflt:itis ,u,
,noderns,úuk, Sao Pau o,
1991. pp. 69-70.
.164 soc:rOLOGÍA DE l.A (~LOBALIZAC'.ION
,
SOCIOLOGIA DE LA (;LQBALIZACION
,
165

n.1lid,:1d política o ec~nómica, se r~~t1cen, se anulan o solamente pue+' sindicato, movimiento social, identidad, territorio, región, tradición,
~e? ser recreados bajo otras cond1c1ones. La globalización crea impo- historia, cultttra, soberanía, l1egemonía, urbanización, industrializa-
s1~1ones ~ es1:1blece parán1etros, ant1la y abre horizontes. Pero el pensa- ción, arcaico, 1noderno y otras, no se transfieren ni se adaptan fácil-
miento científico parece 1.1n t.:'lnto tímido, sorprendido o hasta atónito n1ente. Las relaciones, procesos y estructuras de dominación y apropia-
ante las implicaciones epistemológicas de la globalización. ción, integración y antagonismo característicos de la sociedad global
l ..a~~ noci~nes de inte~dependencia, dependencia e imperialismo
, . .
exigen también nuevos conceptos, categonas,.1~terpretac1o~es. .
ta.J11b1en estan en entredicho, si admitimos que el Estado-nación está Es evidente que no se trata de dos objetos distintos con tesituras~ di-
en crisis, enfrenta ttna fase de decadencia, b11sca reformularse. Las námicas propias, ajenas. Ambos se implican recíprocamente en arucu-
gra.n~es y peq1.1~ñas naciones, centrales y periféricas, dominantes y su- laciones sincrónicas y diacrónicas diversas, desde convergentes hasta an-
bo1d1nadas, occzdcntaJes y orientales, al sur y al norte; todas se enfi-en- tagónicas. Implican posibilidades difere_ntes en lo q11e se r~fiere a las
t ..m con el dilen1a de la reformulación de las condiciones de soberanía formas del espacio, a las duraciones del uempo. Son dos totalidades bas-
y l1c~gemon!ª· E~ obvio q11e l1ay bloques, geopolíticas, imperialismos, tan te articuladas, cada una a su modo, pero recíprocamente referidas,
depen?enc1,ts e interdependencias en ese mismo escenario. Hay vínctt- donde la global tiende a subsumir formal o realmente a la nacional.
l<lS .1nug110s y nuevos q11e remolcan a las naciones, no sólo en condicio- Está claro q11e hay autores que reconocen que las ciencias sociales se
nes _de ~gt1ald~d sino ~rincipal~ente de desigualdad. También hay or- encuentran frente a modificaciones radicales en su objeto. Reconocen
~an1zac~ones_ 1nternac1ona~es, que ejercen su poder y tienen que ver qtte la globalización implica desafios empíricos, metodológicos, teóri-
con re~onal1smos y gl~bal1smos, llevan a cabo s1.1s actividades y priori- cos y propian1ente epistemológicos. Pero se aferran a con_~eptos, cate-
~an los 1nteres~s de _nac1o~es con mayor poder económico, político, mi- gorías e interpretaciones ac1.1mulados con base en la reflexion sobre los
litar, ct1lt11ral. Esa sigue siendo una dimensión importante del escena- problemas de la sociedad nacional, del Estado-naciói:!. Procuran ~s-
rio 1nun~~:.-.1l. Simultáneamente, sin embargo, decaen y se reformulan ferir o reforml1lar ese patrimonio, induciendo la idea de que la_ socie-
las cond1c1ones de soberanía y hege1nonía en todos los cuadrantes. In- dad global significa una ampliación de la nacion~, cuando no s1mp~e-
clt1s0 porque ya h~y centros de pode1; en extensión global, q 11e las so- n1en te una suma de las nacionales. Incluso hay quienes toman las soc1e-
, . ,
l)repasan. Las empresas, corporaciones y conglomerados transnaciona- dades •~más desarrolladas", dominantes o hegemon1cas, como parame-
les, en ~11s redes y _ali,1nzas, en s11s planificaciones sofisticadas que ope- Lro de lo que p11ede ser el mundo. En estos casos, la glohaliz~ción ti~n-
1?"~ regional, continental _Y globalmen!e, disponen de condiciones pa- de a ser vista como europeización, americanización u occ1dental1za-
1 ,1 imponerse sobre los diferentes _regimenes políticos, las diversas es- ción, at1nque se hable de modernización, secularización, individualiza-
tr11~t11ras est.:'ltales, los distintos proyectos nacionales. ción, 11rbanización, industrialización o modernidad. 5
. Este e~ el ho1;~onte de las nociones y metáforas que las ciencias ser La problemática de la globalización se encuentra aún en ,proces~ de
c1ales estan de~af1adas a crear: aldea global, fábrica global, ciudad gler nivelación empírica, metodológica y teórica. Más que esto, solo com1e.n-
bal, nave espacial, desterritorialización, reterritorialización, redes i~ter
e_ i~tra~orpora~iones, alianzas estratégicas de corporaciones, nueva di- :í Talcott Parsons, "EvoltÍtio11ary t1niversals in society", Ameril:ttn ,'it11.i11ll11-,ri1:1,l Reuierv, vol.
vis1on _1nternac1onal del trabajo, neofordismo, ac11mulación flexible, 29, núm. 3. Ntieva York, 1964; Talcott Parsons, /'11/iti,s tintl .wH.Ütl .,·tnu.l.11:rr1, N_tieva York~ The
zona_ !1-anca, mercado global, mercancía global, moneda global, plani- Free Press. 1969, cap. 12: "Order and community in the international social system ; Ha-
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ficac1on global, -tecnocosmos, planeta Tierra, sociedad civil mundial
(editores), '/71.e /Hili,:y .w:ü11it:e.\ Stanford, Stanford U11iversicy Press, 1965, ca~. v1; Ale~ lnkles,
ci11dadanía mundial, contrato social universal. '
'"The e inergi ng social strticture of the world ", \¾,rl<J Polili,:~, vol. XXVII, num. 4, Pnn~eto11,
No es suficiente transferir conceptos, categorías e interpretaciones 1975, pp. 467-495; \\7ilbert E. Moore, "Global so?ology: 1:he world sociecy ~ a so~1a! sys-
elaborados sobre la sociedad nacional hacia la global. Cuando se trata tenl", -¡7111 Amnú,1in,/,,unud '!f &Jt.iology, vol. LXXI, num. 5, ~h1cago, 1966, ~P· 475:82, N1klas
de movimientos, relaciones, procesos y estructuras característicos de la Ltth man n, 'The world society as a social syste~"'. lnlr.rnrtti,~fll.f,rumril '!/ ('.ener11~ -~y.-.tnn.-., :01_.
8. 1982, PI)· 131-138; Robert W. Cox, "011 th1nk1ng about ft1ture world ord~r , _"IB,rlll 1 ~,li-
s?cied.1d gl~bal, no basta utilizar o adaptar lo que se sabe sobre la so-
ti,:-., vol. XX\'lll, núm. 2, Princeto11, 1976, pp. I 75-196: C.E. Black, Th~ ,lynttmu:-.. ~/ mtKiernru,-
ciedad nacional. Las nociones de sociedad, Estado, nación, partido, tí,m (A .'ilu,ly in ,:tnn/Jttrtititlf! lii-.lr,ry), Nt1eva York, Harper & Row P11bhshers, 1966.
166 SO(!IOLO(!ÍA DE LA {:LOBALIZA{:IÓN lfi7
SOCIOLOGÍA DE 1A GLOBALJZA<:IÓN

za ª. ser percibida en st1s implicaciones epistemológicas. Se trata de tina Sin embargo, hay autores que sistematizan de modo más o menos
~ealtdad que puede ser vista como una totalidad en fo1-niación. Es un consistente y convincente sus ideas sobre la sociedad global, como un
J1:1~g<>. de rela~~ones, proce_so~ y estrt1ct11ras de dominación y apropia- todo O en algunas de sus partes. Rebasan el nivel de las indicaciones
~-100, 1ntegr~c1on y contr~d1_cc1on, sober~ía y hegemonía, que configu- 0 inttiiciones preliminares. Focalizan d~rectame_nte los problemas~~
1a tina totalidad en moV1m1ento, compleja y problemática. Se trata de la globalización, y colab~ran en el senudo de ~1velar #e~a problem~t1-
11n ttnivers~ n1úl ti?_le, una sociedad desigt1al y contradictoria, qtte impli- ca en sus implicaciones empíricas, metodológicas, teor1cas y, en cier-
c~ ~~on?m1a,_ pol1tica, _g~ografia, historia, cultura, religión, Iengtia, tra- tos casos, también epistemológicas. "Globalización se refiere a to~os
d1c1on, _1denudad, etn1cismo, fundamentalismo, ideología, utopía. En los procesos por medio de los c11ales los pueblo~ del m11ndo son in-
ese_ l1onzonte, se multiplican las posibilidades y las formas del espacio y corporados a una (1nica sociedad 1nundial, la sociedad global. Glob~-
el ue1npo; el contrapu~to ~arte y todo, la dialéctica singular y universal. lismo es tina de las ftierzas que act(1an en el desarrollo de la global1-
Son a11? pocas las 1nd1caciones, intuiciones e interpretaciones de zación."7
que la sociedad global corresponde a una nueva realidad, a una totali- La reflexión sobre la sociedad global, en st1s configuracione~ y mo-
?ªd abarcadora, si1bs11miendo formal o realmente las nacionales. "La vimientos, sttpera los límites convencionales de esta o aquella ciencia
tdea ~entral es la de que existe un sistema global con vida propia, inde- social. A11nque haya énfasis y prioridades, en cuanto a e~te o ~~u_el_as-
pendientemente de las sociedades nacionales constituidas que existen pecto de la globalización, se ~•el~e evidente que #cualquier ª?ál1sis im-
clentro de s11s fronteras. [ ... ] Attnque los estudios sobre el moderno sis- plica necesariamente varias c1enc~~- La e_co?~m1a de la ~oc1edad glo-
t~ma mt1ndial conlleven gt"3.lldes divergencias en cuanto al objeto, ho- bal implica también aspectos pol1t1cos, l11stoncos, geográficos, demo-
rizontes temporales y metodologías, todos están de acuerdo en ctianto gráficos, ctilturales y otros. La cultura ~e la gl?balización tiene 11~ ~~so
a ~os ct1~stio~es: primero, reconocen que un siste1na mundial O global importante en la cultura de masas, la indt1str1a cultt1ral, l?s medios im-
existe mas alla de las sociedades nacionales, que p11eden ser estudiadas presos y la electrónica, las religiones y las lenguas, ademas de# otros as-
per se. Reconocen que la economía mundial, o el estado del sistema in- pectos que traspasan límites convencionales de la ana:opologt_a y la so-
~erna:~c>11al, po~een vida y dinámica estructural propias, y ptteden ser ciología. No siempre, pero en muchos casos,_los estu~10s y 1~ t?terpre-
1dent1f_icados e interpretados. Segundo, este sistema-mundo ejerce in- taciones sobre la globalización reabren cuestiones epts~emologi~as _que
flt1enc1a sobre el desarrollo y, más importante aún. sobre el stibdesarro- parecían resueltas, cuando las ciencias sociales trabaJab~ pnn:1!'al-
llo d~ las soc~edades nacionales insertas en las estructuras globales. No niente con la sociedad nacional como emblema del paradigma clas1co.
l1ay solo t1n sistema-mundo 'ahí', sino que éste determina el desarrollo "I,a cuestión ante nosotros hoy es si hay un criterio que pueda ser usa-
de áreas dentro de sus fronteras. Coino efecto, el desarrollo O subdesa- do para asegurar, con relativa claridad y consistenc~a, las frontera,5 en-
r1:o_ll~ de un país !iene más qt1e ver con su localización jerárquica en la tre las cuatro presuntas disciplinas: la antropologia, la econom1a, la
diV1s1on del trabaJo m11ndial que con la propia tasa de desarrollo inter- cienci,t política y la sociología. El análisis de los sistemas•~un~o re~
no. [ ... ] ~enomi~amos a esta ciencia emergente de la dinámica global: pande con un inequívoco 'no' a esta pregunta., ,:-odos los cnter10s -ni-
globolog1a, q11~ simplemente significa la ciencia de distintos procesos veles de análisis, objeto, métodos, enfoques teoncos- o ya no son ve~-
global~s, s_:ª" estos ~conómico~, políticos o culturales. Si la sociología daderos en la práctica o, si se man tienen, son obstáculos para conoc1-
~ . , ,.8
es la_ c1enc1a de los sistemas sociales; en tanto globología es Ia ciencia niientos posteriores más que esumulos para su creac1on.
del sistema g~obal. Globología, pues, es análoga a sociología y se refie-- I as nociones de espacio y tiempo, fundamentales para todas las
re a los estt1d10s de estructuras y procesos del sistema-mundo como un
todo, de la misma forma que la sociología se refiere al estudio de es- 7 Martin Albrow, "Glob.ilization, knowledge and society", ,.il., pp: 3-13; cita de la P· 9.
trt1cturas y procesos sociales. ,'6 x In1 n,ait\iel Wallerstein, "World-systems analysis", eri Anthony Giddens y .Jonat.ha~
l-1. Turner (editores), .'i,u:ittl tlui,,ry ltHlt1y, Ca1nbridge. Polity Press, 1987, Pfl. 309-324; _e,-

1
. d I· . 312 [ed
t,l e ,l l'· . . esp•·• "'r\11álisis ele sistemas-mundo",. en 1e,niri
. ..wlf.itil,. liny, .Madnd,
11
.
, , ' Albert. Bergese11, "The emerging science of the world--system", / nv-l1t(l ,__ ,·l<mll l ,...J()(.1(l
_· l Alianza, 1990}; consltlt.'1.r ta1nbién, lm1na11uel Wallerste1n, Unllunking Jtu:aril s,:ien, , t.ll.,
.\1:11!,i,:,i_f,n,,·rutl, vol. XXXI\', n(un. 1, Unesco, 1~82, pp. 23-36; cita de las pp. 23-24. t~specialmente parte 1v: "Worlcl-systems aualysis as unlhinkíng".
168 ló~)
SO(~IOLOGÍA DE LA (~LOBALIZA<:JÓN su<:101.0C:ÍA DE LA GLOBALIZAC:IÓN

• • •
c1enc1as sociales, están revolt1cionadas 1 . Es obvio que la globalización implica el problema de la diversida.d.
tecnológicos incorporados y dinamizad por os desarr?ll?s científicos y Prácúcamente todos los estudios e interpretaciones sobre la sociedad
ciedad global. Las realidades 1 . ~s p~r los movtmtentos de la so- global plantean este problema. La reflexión sobre la diversidad no:
y os imaginarios se lanzan h .
zo11tes, más ampli·os que la prov1nc1a . . y la ·, I · en otros or1- p11ede estar ausente, ya que implica aspectos empíricos, metodológi-
go, la región y el continente el . I n~c1on, a isla y el archipiéla- cos, teóricos y propiamente epistemológicos. Cuando se r~conocc
ciones y las alianzas estraté '. m;r y e oceano. Las redes de articula-
que la sociedad global és una realidad en proceso, que la globaliza-
merados, fundaciones, cen~:~ in:ti:::;:a~, col"J:>ora~!ones,. conglo- ción atañe a las cosas, las gentes y las ideas; así como a las sociedades
des, iglesias, partidos sindicatos b. e 1nve~ngac1on, un1versida- y las naciones. las ct1lturas y las civilizaciones, desde ese momento se
. ' , go ternos medios de e • .,
1n1presos y electrónicos· todo . ' omun1cac1on plantea el problema del contrapunto globalización-diversidad, así co-
·- ' constituye y desarroll ·
ag1l1zan relaciones procesos y tr a engranaJes q11e 1110 el de diversidad y desigualdad, o integración y antagonismo.
- , es uctttras espaci ·
f1as e historias. Lo local y lo global están distant os y º:~pos, geogra- Pero hay quienes llegan al extremo de atitonomizar lo diferente, di-
versos y lo mismo. Las idenu·d d es y proXImos, son di- verso, sui generis. Se apegan a lo local y olvidan lo global. i1naginando
. • a es se n1ezclan y multi 1· La .
lac1ones y las velocidades .se des terntor1a . . 1·izan y Pican. t · •a1·s arucu- que lo singular prescinde de lo universal. Resaltan la diferencia, origi~
?tros espacios, con otros significados. El mund re erntor~ izan en nal, extraña. exóúca; o eligiéndola primordial, exenta, ideal. Incurren
JO y más simple, micro y macro é ico dra ?_se ~elve mas comple- en el etnocentrismo occidentalizante que pretenden criticar, tomando
mundial, fruto del progreso te'c'. P y manco. Hoy hay un reloj al "otro", que quieren rescatar y proteger, como un ente abstracto, des-
n1co, pero el tiemp d
to, excepto como relación 'T' . o-mun o es abstrae- pegado de la realidad, de la trama que lo constituye como diferente.
. . .1.enemos sin duda un tiem .
uempo despótico, instrumento de medida h , . po universal, Alimentan una utopía nostálgica escondida en el propio imaginario.
tiempo de los otros. Ese tiem o , . egemon1co, que ordena el Otros subordinan toda diversidad a la globalidad. Reconocen la diver-
ralidades jerárquicas conflicti des~ouco es el responsable de tempo- sidad, pero no la contemplan, no perciben st1 originalidad. Olvidan qtte
dos ios tiempos son g•lobales vas, mashconverg~ntes. En ese sentido, to-
. , pero no ay t1n uempo dial E lo local puede no sólo afirmarse. sino recrearse en contrapunto con lo
cio se globaliza; pero no es mundiaJ e _mun . 1 espa- global. Natttralmente, entre esos dos extremos, unos priorizan lo local
ra. Todos los lugares son mund'al orno un todo, sino co~o metáfo- y otros lo global, hay toda una gama de posiciones que se manifiestan
Quien se globaliza incluso sonll es, pero no hay t1n espacio mundial. en las reflexiones sobre los más diversos aspectos de la realidad.
E . ' ' as personas y los lugares ,,9
•n rigor, la reflexión sobre la soci d d I • En este contexto metodológico se sitúan algunas de las controversias
temológicas fundamentales· es e: • e .ª g ob~ reabre cuestiones epis- habitt1ales en las ciencias sociales. A unos les preocupa la diversidad, y
cro y macro, singular y univ~rsitª~~~r ~ ~ O , s1ncro~ía y diacronía, mi- proct1ran la identidad y protestan contra la globalidad. Otros contrapo-
lato y gran relato. Son cuestio,ne's IVI u b1smo y hol1smo, pequeño re- nen el saber local al global, hablando de "indigenización" o "criolliza-
. que se a ordan a parti d 1 .
miento de la sociedad global . r e reconoci- ción" de las ciencias sociales, ponen reservas y se oponen a la "occiden-
tica, articulada y fragmentad~º~~ un~ totalidad c~mpleja y problemá- u1lización ". Hay una "creciente demanda por la 'indigenizacióri' de las
men te, las fuerzas que op .. , in elgra ~ y contradictoria. Sim11ltc'1nea-
., eran en e sentido de la ti l . , . ciencias sociales en el Oriente Medio y en el Sudeste asiático, en susti-
c1on y l1asta incluso hon1ogene1zac1on . . , operan ar
· cu ac1on, integra- tución de la occidentalización e importación de las ciencias sociales
desarrollan no sólo diversid d . ' . opciones que afirman y 'distorsionadas'. Hace poco se desencadenó un clamor por la pureza
., . a es, s1ngulandades o .d "d d .
tambten 1erarq11ías desigtialdad . • enu a es, sino de los rasgos ctilturales. Sin embargo, aqt1ellos que piden autenticidad
· ' es, tensiones antag · S
z;1s q11e alimentan tende • . d ' onismos. on fuer- por la 'indigenización' pueden no estar aún conscientes de que el sa-
nc1as integra oras y fra .
nación y nacionalidad, grttpo y clases "al gm_en~as, y adscriben ber local, sobre el cual quieren construir una alternativa, es desde ha-
lismo, localismo y cosmopolitism ~cta11. es, provin_c1~1smo y regiona- ce mucho tiempo parte de las estructuras globales; o de que desempe-
o, capi ismo y soc1al1smo.
ñan una parte del papel de la cultura global, que también pide la 'esen-
ll
· MºI · . · . 11-'•l'"C:", lemju, ((;u,f1(1/i:r.fl :t-,
-1 ton San tos, 7·e<.ni,.11, . . . . . . . ' cia" de la ,·erdad local." 1º
nal), Sao Paulo, Hucitec, 1994, p. 31. í " e mezo IR.ntt:,~,.itml(/it:lJ 111;/arw,,.i,~
10 Ml>na Abaza y Georg Stauth, "Occidental reason, Orientalism, Islamic fundamen-
170 171
SOCIOLO(;ÍA DEL\ GLOB,\LIZA<:IÓN SO<:IOLO(;ÍA DE 1A c.;LOBALlZA(~lÓN

En este pttnto, cabe recordar ue el naciendo que ambas son simultáneas y recíprocas. Cuando esto no
siempre presente en las confi q . problema de la diversidad está
1gurac1ones y mo · · oc11rre, la reflexión corre el riesgo de permanecer en la mera descrip-
glollal. Seria imposible imaginar la 1 bal' . ;1m!entos de la sociedad
los individuos, grupos clases tr.b' g o ~ac1on sin ~a multiplicidad de ción, ideologizar este o aquel momento del análisis, o quedar a me-
. , , i us, naoones nacional· d d dio camino de la interpretación. Es dificil, en verdad, imposible, que
ras, etc. Son éstos los q11e se globalizan al , . I ~, es, c11ltu-
dolo o no. De la misma for ', azar o por 1nducc1on, sabién- el concepto, la categoría o la interpretación dejen de contemplar el
san, adhieren, protestan camb·
ma q11e son estos los que ·
.
.
viven, actuan, pien- con trap un to singtilar y universal .12
. . ' ian, se transforman "El ·ta1· . En conjunto, los estudios y las interpretaciones sobre la sociedad
b ;11 s1n111Itaneaniente promtteve ct· · cap1 1smo glo-
global, en sus configuraciones y en sus movimientos, permiten algu-
dad cultural y por la hetero e ydesdconl icionado por la homogenei-
.d . , g ne1 a cu tural La p~ d ., nas observaciones del mayor interés para el esclarecimiento de ese
1I ac1on de la diferencia y varied d . . . o ucc1on y conso-
talismo contemporáneo qt ~ es un ingrediente esencial del capi- nuevo objeto de las ciencias sociales.
. . ' •e esta, en todos los ca · Primero, la sociedad global es desde el inicio una totalidad proble-
implicado en la múltiple var· d d d . sos, c1·ec1entemente
ral, racial y étnico de géner: a . ; m1cromercados (nacional, cultu- mática, compleja y contradictoria, abierta y en movimiento. Está mar-
mente). Al mismo,tiempo el n' ~oc1 mente e~tratificado y así sucesiva- cada y signada por totalidades también notables, a veces también de-
. , 11cromercado nene I cisivas, aunque subsumidas formal o realmente por la totalidad más
de las crecientes prácticas t1niversales-globales."IJ ugar en el contexto amplia, abarcadora, global: Estado-nación, bloq1.1e geopolítico, siste-
No se trata de priorizar uno u otro m . ma económico regional, gran potencia, empresa transnacional, ONU,
reflexió11. Está claro que el anál' . d I om~nto de la realidad y de la
FMI, Banco Mundial, industria cultural y otras; lo mismo que tribu, na-
pre tribu, nación y nacionalida;1sh. e a _sociedad global implica siem-
zación, individuo grupo ' I~to~ia Y geografia, cultura y civili- ción, nacionalidad, etnia, religión, lengua, cultura y otras realidades
. . ' 1
y case, s1nd1cato, partido l' . . también fundamentales. Las propias formas de pensamiento se inser-
miento social y corriente de o inión , . . po Itico, mov1-
n1e1·cado y planeación c-:1m p . dpub~1ca, I~dustria y agricultura, tan en la dinámica de la sociedad global -en s1.1 todo o en sus partes-
..u.... po Y c1u ad 1denud d d' • para operar en el sentido de la constit1.1ción de todos subordinados,
~ a ' 1vers1dad, desi-
,
gualdad y contradicción sob • h'
ción, paz y guerra. , eran1a y egemon1a, reforma y rev0Iu- o de la constitución de la sociedad global como una totalidad abarca-
dora, siempre problemática, compleja y contradictoria.
todos los casos est.á en cuestió 1
E11
Seg1.1ndo: la sociedad global es el escenario más amplio del desarro-
le y todo, micro y macro individ al? e co~tra?unto local y global, par-
llo desigual, combinado y contradictorio. La dinámica del todo no se
los momentos lógicos d~ la refle~i;~m? y , ol~smo. En ~odos los casos,
can la dialéctica singt1lar y . , sal Nc1enufica necesariamente impli- distrib11ye similarmente por las partes. las partes, en cuanto distintas
un1ver O se trata d . . totalidades también notables, consistentes, producen y reprod11cen
mente> en detrimento de otr . d. e pnor1zar un mo-
o, Slno e reconocer q b tanto s11s propios dinamismos como asimilan diferencialmente los di-
tt1yen recíprocamente, articulados ar - . ue am os se consti-
mente, implicando múlti'ples d. . montea, tensa y contradictoria- 11amismos provenientes de la sociedad global, en cuanto totalidad más
me 1ac1ones Son m d' · . . abarcadora. En el nivel del desarrollo desigual, combinado y contra-
sables y sec11ndarias evid t . . e 1ac1ones 1nd1spen-
' en es e 1nsospechad , · dictorio, es donde se expresan diversidades, localismos, singularida-
P11eden ser signos con señales ca111b· d . as: prox1mas y remotas.
ia as, invertidas re das cles, particularismos o identidades. A veces, los localismos, provincia-
E n estos términos es indis e , crea .
ciedad global conte~ple tant~ l nds~bie ~ue toda reflexión sobre la so- lismos, particularismos o nacionalismos pueden exacerbarse, precisa-
a ivers1dad como la globalidad , reco- 1nen te debido a los desencuentros, a las potencialidades y dinámicas
propias de cada uno, de cada parte; y también debido a las potencia-
talísn1: A ~ritiq~e", en Martín Albrow y Elizabeth Ki . . , . .
K11 ttn,l ,for.,ety, r.it. pp 209-230. 't· d ng (editores), (.u,IH1liz"tum knor,,te,l-
11 ' • I
• ci •• e a p. 211. . ' · 12 Cl1arles Bright y Michael Geyer, "For a ttnified l1istory of the wor)d in the twen-
Ro land Robertso n • Glt,bfllizttti"n ( 4i111:i l he 11 ti e th cen Lt1ry ~, Rlttli,:til Hi.'illrr, lv.uíew, n í'1m. 39, 1987, pp. 69-91; George E. Marcus, ·
lJlications. 1992, jl, l 7~l Co • · ''. l ,tn-y ml ,:u,/J11l r.u/Jure), Londres, Sage Pu-
. ns1•1tar, 1nll:rnflt1111it1l 4i . l S . "Past, llresent and emergent identities: Requiretnents for ethnographies of late twen-
co, 1988, ntin1. especial sobre "Th.. l b '"º" 'cum,:r..f,mrnt1i ní1m. 117, Unes-
. ,.
uo,r J!.uilJttl ( ¡,,._., lir.ux ,lu .fttuoir) París P
1
~ oca -g1o al next1s"· Cl'fti d Ge
U . . . .' t or ertz, ,"irtu11ir ltu:t1l, ,..,,. tieth c-t~11tury modernity worldwide", An"i... ,lt, 17". Reuníiú,, Floria11ópolis; Associacao
• ' ress~s n1vers1ta1res de France, 1986. Brasileira de Antropologia, 1990, pp. 21--46.
170 171
SOCIOLO(;ÍA DEL\ GLOB,\LIZA<:IÓN SO<:IOLO(;ÍA DE 1A c.;LOBALlZA(~lÓN

En este pttnto, cabe recordar ue el naciendo que ambas son simultáneas y recíprocas. Cuando esto no
siempre presente en las confi q . problema de la diversidad está
1gurac1ones y mo · · oc11rre, la reflexión corre el riesgo de permanecer en la mera descrip-
glollal. Seria imposible imaginar la 1 bal' . ;1m!entos de la sociedad
los individuos, grupos clases tr.b' g o ~ac1on sin ~a multiplicidad de ción, ideologizar este o aquel momento del análisis, o quedar a me-
. , , i us, naoones nacional· d d dio camino de la interpretación. Es dificil, en verdad, imposible, que
ras, etc. Son éstos los q11e se globalizan al , . I ~, es, c11ltu-
dolo o no. De la misma for ', azar o por 1nducc1on, sabién- el concepto, la categoría o la interpretación dejen de contemplar el
san, adhieren, protestan camb·
ma q11e son estos los que ·
.
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viven, actuan, pien- con trap un to singtilar y universal .12
. . ' ian, se transforman "El ·ta1· . En conjunto, los estudios y las interpretaciones sobre la sociedad
b ;11 s1n111Itaneaniente promtteve ct· · cap1 1smo glo-
global, en sus configuraciones y en sus movimientos, permiten algu-
dad cultural y por la hetero e ydesdconl icionado por la homogenei-
.d . , g ne1 a cu tural La p~ d ., nas observaciones del mayor interés para el esclarecimiento de ese
1I ac1on de la diferencia y varied d . . . o ucc1on y conso-
talismo contemporáneo qt ~ es un ingrediente esencial del capi- nuevo objeto de las ciencias sociales.
. . ' •e esta, en todos los ca · Primero, la sociedad global es desde el inicio una totalidad proble-
implicado en la múltiple var· d d d . sos, c1·ec1entemente
ral, racial y étnico de géner: a . ; m1cromercados (nacional, cultu- mática, compleja y contradictoria, abierta y en movimiento. Está mar-
mente). Al mismo,tiempo el n' ~oc1 mente e~tratificado y así sucesiva- cada y signada por totalidades también notables, a veces también de-
. , 11cromercado nene I cisivas, aunque subsumidas formal o realmente por la totalidad más
de las crecientes prácticas t1niversales-globales."IJ ugar en el contexto amplia, abarcadora, global: Estado-nación, bloq1.1e geopolítico, siste-
No se trata de priorizar uno u otro m . ma económico regional, gran potencia, empresa transnacional, ONU,
reflexió11. Está claro que el anál' . d I om~nto de la realidad y de la
FMI, Banco Mundial, industria cultural y otras; lo mismo que tribu, na-
pre tribu, nación y nacionalida;1sh. e a _sociedad global implica siem-
zación, individuo grupo ' I~to~ia Y geografia, cultura y civili- ción, nacionalidad, etnia, religión, lengua, cultura y otras realidades
. . ' 1
y case, s1nd1cato, partido l' . . también fundamentales. Las propias formas de pensamiento se inser-
miento social y corriente de o inión , . . po Itico, mov1-
n1e1·cado y planeación c-:1m p . dpub~1ca, I~dustria y agricultura, tan en la dinámica de la sociedad global -en s1.1 todo o en sus partes-
..u.... po Y c1u ad 1denud d d' • para operar en el sentido de la constit1.1ción de todos subordinados,
~ a ' 1vers1dad, desi-
,
gualdad y contradicción sob • h'
ción, paz y guerra. , eran1a y egemon1a, reforma y rev0Iu- o de la constitución de la sociedad global como una totalidad abarca-
dora, siempre problemática, compleja y contradictoria.
todos los casos est.á en cuestió 1
E11
Seg1.1ndo: la sociedad global es el escenario más amplio del desarro-
le y todo, micro y macro individ al? e co~tra?unto local y global, par-
llo desigual, combinado y contradictorio. La dinámica del todo no se
los momentos lógicos d~ la refle~i;~m? y , ol~smo. En ~odos los casos,
can la dialéctica singt1lar y . , sal Nc1enufica necesariamente impli- distrib11ye similarmente por las partes. las partes, en cuanto distintas
un1ver O se trata d . . totalidades también notables, consistentes, producen y reprod11cen
mente> en detrimento de otr . d. e pnor1zar un mo-
o, Slno e reconocer q b tanto s11s propios dinamismos como asimilan diferencialmente los di-
tt1yen recíprocamente, articulados ar - . ue am os se consti-
mente, implicando múlti'ples d. . montea, tensa y contradictoria- 11amismos provenientes de la sociedad global, en cuanto totalidad más
me 1ac1ones Son m d' · . . abarcadora. En el nivel del desarrollo desigual, combinado y contra-
sables y sec11ndarias evid t . . e 1ac1ones 1nd1spen-
' en es e 1nsospechad , · dictorio, es donde se expresan diversidades, localismos, singularida-
P11eden ser signos con señales ca111b· d . as: prox1mas y remotas.
ia as, invertidas re das cles, particularismos o identidades. A veces, los localismos, provincia-
E n estos términos es indis e , crea .
ciedad global conte~ple tant~ l nds~bie ~ue toda reflexión sobre la so- lismos, particularismos o nacionalismos pueden exacerbarse, precisa-
a ivers1dad como la globalidad , reco- 1nen te debido a los desencuentros, a las potencialidades y dinámicas
propias de cada uno, de cada parte; y también debido a las potencia-
talísn1: A ~ritiq~e", en Martín Albrow y Elizabeth Ki . . , . .
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172 SOC~fOLOGÍA DE LA GLOBALIZACIÓN SQ(:J(>LOGÍA DE LA (a.OBAUZA<:IÓN
173

ciones provenientes de la dinámica de la sociedad global, de las rela- . . d' árnicas, historicidades, míticas. Simultánea-
tracl1c1ones, ftterzas, in ta' i'mbuidas de las actitudes de
ciones, procesos y estructuras, que movilizan el todo aba1·cador. En va- . b O 11nas y otras es n
rios aspectos, el resurgimiento de los nacionalismos, regionalismos, 1nente,
. sin
. em • arg sal 'En este contexto se . i·nstauran algunas de las nue--
,.
la h1stor1a ttniver · ., dia O larga histórica o m1u-
provincianismos, etnicismos, fundamentalismos e identidades son fe-- d . . de la duracion: corta, me , .
nómenos que se esclarecen mejor cuando son vistos desde los horizon- vas con 1c1ones 'l la gran potencia, . 1a metrópoli imperialista, que in-
tes de los rearreglos y tensiones provocados por el surgi1niento de la ca. Ya no es so d o , s O menos exc1us1·vo su comportamiento a este o
sociedad global. En la medida en que ést.a debilita el Estado-nación, funde de mo o ma d 1mundo. Desde que se forma y de-
aq11el segmento o a gran parte e 'a política su dinámica so-
reduce los espacios de la soberanía nacional, transforma la sociedad • 1 d 1 bal con s11 econom1 ,
11acional en provincia de la global; en esa medida reflorecen identida- sarrolla la socieca g o , l h' torias e histerias nacionales
. 1 d d ese momento as is . 1
des pretéritas y presentes, nuevas y anacrónicas. También por ello la ciocultura, es e .d b midas por la historia universa.
. alguna medi a, su s11 ,
globalización no significa nunca homogeneización, sino diferencia- tienden a ser, en , . l . dad global con su econom1a po-
Qt1in to, es en el amb1to de a _soc•: . om' le'a contradictoria,
ción- en otros niveles, diversidades con otras potencialidades, desigt1al-
líúca, diná1nica sociocult11~a~, :1~ori~~d::c~nc~t~n ias posibilidades
dades con otras formas. En ese horizonte, la sociedad global puede ser
es en el ámbito de esa soc1e a onfantasía metáfora o utopía, cuan-
vista como una totalidad problemática desde el inicio, en el sentido de
del pensamiento global. Lo que era el 'mundo igualar la razón
complf;ja y contradictoria; atravesada por el desarrollo desigual, com- . pong,1 pensar ,
binado y contradictorio, que se especifica en el ámbitQ de individuos, do el pensamiento se pro 1· . d1'agnosticar las contradiccio-
. l . . el cosmopo iusmo,
. t1n1versa , imaginar . ci·dades de lo real; cuando se
gr11pos, clases, tribus, naciones, sociedades, culturas, religiones, len- . 1 sumermrse en 1as opa . . d
guas y otras dimensiones singulares o particulares. nes universa es, o- de adquirir otro s1gn1fica o,
forma la sociedad global, todo est?dpuel uroimiento de la sociedad
Tercero: en la medida en que se constituye y desarrolla la sociedad 'b'l'd d En este sent1 o, e s o-
global, como emblema de un nuevo paradigma de las ciencias sociales; nuevas pos1 ~ i a es. la dialécúca de la historia es~ozada por
global permite repensar . 1· .ón generalizada sugerida por We-
algunos conceptos, categorías e interpretaciones pueden volverse obso-
letos, exigir reelaboraciones o ser articulados con nuevas nociones sus-
Marx; o la teoría de la ra~1ona 1:~~1 Weber Marx, ft1ndamentalmen-
ber. Tal vez se ptt~da decir quees osible !nsar, en todo su alcance y
citadas por la reflexión sobre la globalización. Son diversas las nociones
te pero no excl1.1s1vamente, no p ep en el umbral del siglo
que comienzan a poblar el pensamiento global: globalización, desterri- • d d lobal q11e se 1orma
complejidad, la socie a g . i'fica que se vuelva posible la
torialización, reterritorialización, miniaturización, cultura mundial, al- . b d ntievo esto no sign ~
XXI. Sin e111 argo, e ., ura simple de conceptos, categor1as,
dea global, ciudad global, shopping r.enterglobal, disneylandia global, fá-
u·ansferencia o la ,tdaptacion p y l obras de Marx y Weber
brica global, nueva división internacional del trabajo, redes de articula- . S ede afirmar que as
ciones intra e ínter corporaciones, alianzas estratégicas de corporacio- interpretaciones. e pu . l ente fecundas para pensar
. d tr' ces excepciona m
nes, modernidad-mundo, sistema-mundo, economía-mundo, comuni- constituyen os ma i . . • d 1 sociedad global. Pensar, com-
configuraciones y movtm~entos e a us singularidades y partict1-
cación-mundo, publicidad global, espacio europeo, espacio del Paáfi- 1· . esa sociedad, tanto en 5
co, capitalismo global, moneda global, capital global, tercermundializa- prender y exp icar I h . ntes de la historia universal.
laridades como en os or1zo
ción del primer mundo, ejército industrial activo y de reserva global,
planeta Tierra, sociedad civil mundial, ciudadano del mundo, contra-
to social mundial, pensamiento universal.
Cuarto: en los horizontes abiertos por la sociedad global, la histo-
ria universal deja de ser una fantasía, metáfora o utopía. En la medi-
da en que se organiza y mueve, las historias de las naciones y nacio-
nalidades se insertan de forma cada vez más dinámica en los movi-
mie11 tos de la historia universal. Las naciones y las nacionalidades si-
g11en desarrollándose con ritmos marcados por sus singularidades,