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Válvulas Independientes de Presión

Julio Londoño
Los sistemas de aire acondicionado de agua helada tipo desacoplado o de volumen variable que usan válvulas de dos vías se han
convertido en la norma hoy en día. La razón es que estos ofrecen un ahorro bien significativo al ser comparados con los sistemas de
volumen constante que usan válvulas de tres vías.
El ahorro se obtiene gracias a que la velocidad de la bomba de distribución de agua, o bomba del circuito secundario, se reduce para
mantener el suministro de agua helada solo a los equipos que lo requieren, de esta manera se operan las bombas de acuerdo a los
requerimientos de carga del edificio y no al 100% como en el caso de los sistemas de volumen constante. Al reducir la velocidad de
la bomba se obtiene un ahorro energético bastante grande gracias a las leyes de afinidad de la bomba. Según la ley de afinidad, el
consumo de energía cambia a razón del cubo de la velocidad. Esto significa que un cambio del 10% en la velocidad representa un
cambio del 33% del consumo de energía. El uso de los variadores de frecuencia (VFD por sus siglas en Inglés: Variable Frecuency
Drive) se ha convertido en estándar en los sistemas de HVAC, especialmente en la distribución de agua. Hoy en día estos equipos son
de bajo costo y de alta confiabilidad con una rata Costo/Beneficio bastante alto.

Gráfico-1
Esquema típico de un sistema hidráulico desacoplado, también llamado de volumen variable.

En un sistema hidráulico desacoplado la producción de


agua helada está desacoplada de la distribución mediante
un bypass. En el circuito primario se usan bombas de
volumen constante. El agua en el circuito secundario es
de flujo variable y la velocidad de la bomba se controla
con un sensor de presión diferencial (DPT por sus
siglas en Inglés Differential Pressure Transducer). En los
serpentines de enfriamiento se usan válvulas de control
de dos vías con válvulas de balanceo.

Si bien los beneficios, desde el punto de vista de ahorro energético gracias a la velocidad variable de la bomba, de un sistema
desacoplado son bastante grandes; estos sistemas también ofrecen retos nuevos para el diseñador y para el operador del edificio.
Muchos análisis se han hecho de las plantas de agua helada, especialmente a raíz del impulso de los edificios verdes y la certificación
LEED que requieren que el desempeño de los edificios sea medido y comparado con los valores de consumo de energía modelados
durante el diseño. Y se ha encontrado que muchos no se desempeñan de acuerdo a los parámetros de cálculo.

Cuando se tiene un sistema de automatización en el edificio que maneja la planta de agua helada, el objetivo principal es mantener
control y ahorrar energía. El algoritmo de control de la planta de agua helada debe mantener el punto de ajuste de agua helada
operando la menor cantidad de enfriadores posible y manteniéndolos trabajando en los rangos altos de operación. Se busca que los
enfriadores trabajen en sus rangos altos de capacidad debido a que la mayoría de equipos de enfriamiento, especialmente los de tipo
tornillo y centrifugo, tienen su rango de mayor eficiencia cuando operan en cargas altas. Operar menos enfriadores tiene un beneficio
adicional pues se operan menos bombas a la vez. Por eso es más eficiente, desde el punto de vista de la planta de enfriamiento, tener
un enfriador trabajando al 90% de su capacidad que dos trabajando al 45%.

El algoritmo de control debe agregar y sustraer enfriadores de acuerdo a las condiciones de carga del edificio. A medida que las
válvulas de control van abriendo debido al incremento de carga, entonces se incrementa el flujo en el circuito secundario, excediendo
así el flujo máximo del evaporador y forzando agua por el bypass. Cuando se tiene en el bypass flujo suficiente para agregar otro
enfriador entonces este se agrega a la secuencia para compensar el sobre flujo. Además al tener sobre flujo en la línea de bypass se
pierde control sobre el punto de ajuste de agua helada, pues el agua que retorna caliente se mezcla con la fría generada en el circuito
primario.
Gráfico-2
Sobre flujo en el circuito secundario

El siguiente enfriador se
agrega a la secuencia solo
cuando el sobre flujo en el
bypass es igual o mayor al
flujo nominal del enfriador
que se va a agregar.

Un enfriador solo se sustrae de la secuencia cuando al retirarlo, el flujo restante no excede la capacidad máxima total de los
enfriadores que quedan habilitados y además la temperatura de agua helada debe estar en el punto de ajuste. El algoritmo de
control de la planta de agua helada puede usar sensores de flujo y dirección de agua en el bypass o sensores de temperatura, uno
en el retorno en el circuito primario, y otro en el suministro en el circuito secundario para tomar la decisión de adicionar o sustraer un
enfriador de la secuencia.

Pero puede ocurrir que a pesar de tener todos los enfriadores habilitados aun se tenga sobre flujo en el bypass. Esto hace que no se
alcance el punto de ajuste del agua entonces los enfriadores no son retirados de la secuencia.

Este sobre flujo se origina en los serpentines de las manejadoras de aire. Afectando el intercambio de calor, de tal manera que la
temperatura del agua al retorno regresa fría. Esto hace que los enfriadores activos operen a cargas parciales para alcanzar el punto
de ajuste de agua helada.
Un síntoma claro de bajo desempeño de la planta de agua helada es cuando se tienen varios enfriadores trabajando simultáneamente
a muy baja carga. Cuando realmente la necesidad de enfriamiento del edificio puede ser satisfecha usando una cantidad menor de
enfriadores trabajando a cargas altas.
El desperdicio en este caso es muy fácil de calcular debido a que la capacidad del enfriador es una función directa de su flujo y de
su Delta T. Si el Delta T es bajo entonces la capacidad del enfriador es baja. A este fenómeno se le llama Síndrome de Bajo Delta T
de Agua.

Se presentan entonces dos tipos de desperdicio, el primero es al utilizar más energía en la bomba debido al gasto por sobre flujo.
El segundo ocurre al no utilizar la capacidad nominal de los enfriadores debido a un bajo Delta T, este es el más grande de los dos.

Existen muchos documentos que explican y ofrecen soluciones al problema del Síndrome de Bajo Delta T, y además hay muchos
factores pueden contribuir, pero cuando se tiene una buena instalación con un sistema bien diseñado y dimensionado y aun así
se presenta este problema; la causa mas probable está en las válvulas de control y en el balanceo del sistema. Pues un balanceo
inadecuado y/o las válvulas de control operando de manera ineficiente generan un sobre flujo tal en el sistema suficiente para hacer
que la planta opere lejos del punto óptimo incurriendo en costos altísimos de operación.

En las siguientes secciones veremos que factores generan el sobre flujo y como este afecta la transferencia de calor, también veremos
que opciones tenemos para evitar este fenómeno.
Es bien generalizado el uso de válvulas dependientes de presión, como las tipo Globo o las de bola con disco caracterizado. Estas
son llamadas dependientes de la presión pues el flujo a través de ellas, para una posición dada de la válvula, depende directamente
de su presión diferencial. A mayor presión mayor flujo y viceversa. El control depende de que tan fino pueda la válvula controlar el
flujo. Un control fino ocurre cuando el controlador de temperatura en zona varía la posición de la válvula para reaccionar a un cambio
de carga y este movimiento corresponde exactamente al cambio requerido de flujo para regresar la temperatura en zona a su punto
de ajuste. Una válvula de control va a tener un control fino cuando está operando bajo las condiciones de diseño según esta fue
seleccionada. Así mismo una válvula sobredimensionada, al más mínimo movimiento del actuador va a dejar pasar mas agua de la
requerida sobre enfriando así la zona, cuando esto ocurre el controlador entonces reacciona de manera opuesta para contrarrestar el
sobre enfriamiento. Este comportamiento es típico de las válvulas sobredimensionadas. El sobredimensionamiento en las válvulas de
control hace que el controlador fluctúe constantemente (Hunting) y tenga dificultad para mantener el punto de ajuste de temperatura.

Gracias a esto la selección de las válvulas de control es crítica para el buen funcionamiento de la planta de agua helada. El principio de
selección de la válvula de control recomienda que esta sea el elemento con mayor caída en el ramal, así se asegura un buen control.
La selección se hace asumiendo una caída de presión dada, normalmente se asume una caída de presión de 4 psi. Esto es un legado
que hoy se aplica incorrectamente. Originalmente los serpentines se diseñaban con una caída de presión de 4 psi, y el principio para
la selección de la válvula indicaba que esta debería tener al menos la misma caída de presión del serpentín, entonces se asumía que
el serpentín tendría la mayor caída de presión del ramal. Hoy en día los serpentines tienen caídas mucho menores, pero las válvulas
de control se siguen seleccionando con el mismo criterio. Además se debe adicionar una válvula de balanceo pues las válvulas
mas cercanas a la bomba están sujetas a una presión mayor. Las válvulas de balanceo aseguran que no se suministre más flujo del
requerido, normalmente son las válvulas de balanceo las que tienen la mayor caída de presión en el ramal. Lo ideal seria seleccionar
la válvula de control haciendo un análisis de caída de presión en cada ramal después de hacer el balanceo.

Para la selección se usa la ecuación de coeficiente de flujo de la válvula o Cv:

1 Cv = 1 galón de agua a 60 DegF pasando a través de una válvula completamente


abierta con una caída de presión de 1 psi

Pongamos un ejemplo, si tenemos un serpentín de 100 GPM, y asumiendo una caída de 4 psi, entonces según la ecuación necesitamos
una válvula con un Cv de 50. El flujo de diseño solo se puede obtener cuando la válvula está completamente abierta y se tiene una
caída de presión de 4 psi a través de ella. Este es el criterio con que normalmente se seleccionan todas las válvulas de control.

Pero las condiciones de operación regularmente están muy lejos de las condiciones de diseño. Normalmente se trabaja a cargas
parciales y con presiones variables. Supongamos en un día frío en donde el controlador requiere solo el 20% de la capacidad de
enfriamiento. Para nuestro ejemplo esto corresponde a 20 GPM, al hacer el cálculo de Cv, asumiendo que la presión no cambia
entonces el Cv requerido es de 10, entonces la válvula seleccionada (Cv =50) se convierte en sobredimensionada y el control se hace
muy pobre a cargas parciales.

Este comportamiento se hace más notorio aún cuando se varía la presión. La presión diferencial en el sistema se controla mediante
el DPT y la velocidad de la bomba, si las válvulas cierran entonces la presión diferencial aumenta y el VFD controla la bomba a una
velocidad menor para mantener el punto de ajuste de presión diferencial del sistema. Este control si bien es muy efectivo no es
necesariamente muy eficiente, debido a que las válvulas están abriendo y cerrando continuamente, esto crea una dinámica en donde
la bomba solo reacciona a cambios notorios en el sistema y no a cambios individuales en cada válvula. Normalmente la presión
diferencial de una válvula oscila entre 5 y 30 psi, dependiendo de que tan lejos esté de la bomba y que tan bien balanceado esté el
sistema. Cuando hay oscilaciones de flujo en las válvulas debido a cambios de presión en el sistema el controlador mueve entonces
el actuador para responder a cambios en temperatura causados por el sobre flujo y no a cambios de carga en la zona acondicionada,
como debería ser.
Gráfico-3
Operación de una válvula de control dependiente de presión a cargas parciales.

En este ejemplo se mantuvo la presión diferencial y se varió el punto de ajuste de temperatura de aire en la descarga para simular
operación a cargas parciales. El comportamiento de la válvula es bien claro, a cargas parciales el control fluctúa debido a que la válvula
está sobredimensionada y operando bajo condiciones diferentes a las de diseño. (El estudio completo puede ser descargado de la
siguiente página: http://www.piccv.com/pdf/IOWA_PICCV_Testing_Analysis.pdf ).
Estas fluctuaciones rápidas del control reducen la vida útil del actuador y de la válvula. Además cada vez que la válvula fluctúa por
encima del flujo requerido se presenta un sobre flujo en el serpentín. Este sobre flujo representa un desperdicio de energía en sobre
bombeo y además hace que no se tenga un buen intercambio de calor, haciendo que el agua salga aun fría del serpentín, esta es la
mayor causa del síndrome de bajo Delta T. El síndrome de bajo Delta T es propio de sistemas que trabajan a cargas parciales.

Tan importante como la selección de las válvulas es el balanceo hidráulico. El propósito principal de balancear un sistema es asegurarse
que todos los serpentines tengan su flujo de diseño cuando la válvula de control esté completamente abierta. El procedimiento para
hacer un balanceo en principio es muy simple. Existen varias técnicas para hacer balanceo hidráulico, la siguiente es una explicación
básica para ilustrar el proceso. Para mayores detalles de técnicas de balanceo se pueden consultar organizaciones especializadas
como NEEB (www.NEBB.org). Primero se identifica la válvula crítica, esta es aquella que primero se va a quedar sin agua, normalmente
es la última del ramal, su válvula de balanceo debe estar completamente abierta. Segundo se comandan desde el controlador todas
las válvulas de control al 100%, en este momento también todas las válvulas de balanceo deben estar abiertas. Tercero se mide el flujo
en el serpentín de la válvula crítica y se incrementa la velocidad de la bomba hasta alcanzar su flujo nominal. El siguiente paso se realiza
con todas las demás válvulas de balanceo, en el siguiente serpentín se mide el flujo y se cierra la válvula de balanceo hasta alcanzar
su flujo nominal, midiendo simultáneamente el flujo en la válvula crítica para asegurarse que esta se mantenga bajo condiciones, para
esto se debe reducir la velocidad de la bomba.

Gráfico-4
Sistema Desacoplado balanceado

Sistema hidráulico balanceado,


nótese que la válvula de balanceo
de la última válvula de control está
completamente abierta. Cuando
todas las válvulas de control están
abiertas no debe haber flujo en
ninguna dirección en la línea de
bypass

Para obtener los resultados esperados se deben hacer varias iteraciones de este proceso, una vez terminado y aun con todas las
válvulas de control abiertas se registra el valor de presión diferencial medido por el DPT y este será el punto de ajuste de presión
diferencial que controla la velocidad de la bomba. En este momento se debe balancear el flujo del circuito primario de tal manera que
no se tenga flujo en ninguna dirección en la línea de bypass.

Desafortunadamente este proceso es temporal y el sistema tiende a desbalancearse con el tiempo. Además se corre el peligro que
si por alguna razón una de las válvulas de balanceo se cierra el sistema pierde el balance y se debe repetir el proceso de nuevo. Es
tan crítico este proceso para el ahorro de energía que incluso en algunos edificios se contrata una compañía independiente para que
haga solo la verificación del balanceo. Esto es muy característico de los edificios que están buscando la certificación LEED. Uno de
los pasos más importantes del retro-comisionamiento es re-balancear el sistema. En algunos edificios se han logrado ahorros en el
consumo de energía de la planta de enfriamiento hasta del 40% solo con re-balancear el sistema.
Válvulas Independientes de Presión

Hay otra alternativa para controlar los serpentines en sistemas que usan volumen de agua variable y es el uso de válvulas independientes
de presión (Válvulas PI, por sus siglas en Inglés Pressure Independent). Las válvulas independientes de presión fueron diseñadas
específicamente para trabajar con sistemas de volumen variable y solucionar los problemas que las válvulas dependientes de presión
presentan.

Las Válvulas independientes de presión


siempre entregan el mismo flujo sin importar
las fluctuaciones de presión en el sistema.

Debido a que la presión no las afecta, su selección se hace muy fácil pues no hay componente de presión diferencial, la selección
se hace únicamente con los GPM requeridos. Así para nuestro ejemplo simplemente se selecciona una válvula PI de 100 GPM. Las
válvulas son ordenadas de fábrica con los GPM requeridos.

Donde este tipo de válvulas realmente hacen la diferencia es controlando a cargas parciales. El siguiente es un gráfico que compara
el desempeño de una válvula PI con una válvula de globo (Dependiente de la Presión).

Gráfico-5
Comportamiento de las válvulas PI a cargas parciales.

Debido a este comportamiento, además de que se elimina el sobre flujo, el intercambio de calor en el serpentín es óptimo manteniendo
así el Delta T. También se eliminan las fluctuaciones rápidas del actuador prolongando su vida útil y de la válvula.

Gracias a que las válvulas PI no son afectadas por la presión el sistema no requiere balanceo ni válvulas de balanceo. A los sistemas
que usan válvulas PI también les llaman sistemas auto balanceados. El siguiente gráfico ilustra un sistema desacoplado con válvulas
PI.
Gráfico-6
Sistema desacoplado auto balanceado usando válvulas independientes de presión

Los sistemas que usan


válvulas independientes
de presión no requieren
de válvulas de balanceo
adicionales

El procedimiento para obtener el punto de ajuste de control de velocidad de la bomba es más simple. Primero se comandan todas las
válvulas PI al 100% usando el sistema de control. Se identifica la válvula crítica y se mide su caída de presión. Se acelera la velocidad
de la bomba hasta obtener 5 psi através de la válvula PI crítica y se registra el valor de presión diferencial medido por el DPT, este será
entonces el punto de ajuste de control de la velocidad de la bomba. Luego se balancea el circuito primario para asegurar de que no
hay flujo en ninguna dirección en el bypass.

Si bien no se requiere un balanceo, la norma de comisionamiento pide que se haga una verificación de flujo en cada serpentín. Las
válvulas PI normalmente requieren una presión diferencial de mínimo de 5 psi para operar, la verificación se reduce simplemente a
asegurarse que cada válvula cumpla este requisito.

Hay dos tipos de válvulas PI, Mecánicas y Electrónicas.

Una válvula PI mecánica tiene un regulador de presión diferencial en serie con una válvula de control. El caudal que pasa a través de
la válvula es controlado mediante el uso de un regulador de presión tipo resorte y diafragma que se mueve de acuerdo con el cambio
de presión por arriba y por debajo de la misma. Todos los cambios de presión son absorbidos por el regulador de presión, lo cual
permite mantener la misma presión diferencial a lo largo de la sección de la válvula de control; de esta manera proporciona un caudal
constante.
Gráfico-7
Funcionamiento de una Válvula Independiente de Presión

El regulador de presión requiere de una


presión diferencial minima de 5 psi para
que el diafragma pueda compensar
los cambios de presión. El rango de
operación típico de las válvulas PI es de
5-50 dpsi (presión diferencial)

Las válvulas independientes de presión electrónicas combinan un sensor de flujo con una válvula de control de dos vías. El actuador
tiene un algoritmo que modula la válvula de control para mantener el flujo exacto según la señal de control del controlador de
temperatura de zona. De tal manera que si hay un incremento en el flujo debido a un cambio en la presión, el actuador modula la
válvula para mantener el flujo constante. Debido a su naturaleza electrónica, la señal del flujo puede ser leída por el sistema de control
para hacer rutinas avanzadas de control y ahorro de energía, tales como control óptimo de las bombas y reajuste del punto de presión
diferencial del sistema con base en la válvula crítica.

Válvula Independiente de
Presión Electrónica, ePIV
Foto cortesía de Belimo

Conclusión:
Los sistemas de aire acondicionado están en constante evolución, y estos cambios están motivados por la necesidad de ahorrar
energía y documentar la operación de los edificios. Las válvulas PI son el siguiente paso en la evolución de los sistemas de agua
helada y agua caliente para aire acondicionado. Su mayor beneficio es la optimización en el uso de la energía en la planta de agua
helada al eliminar el sobre flujo y mantener el Delta T. También ofrecen ahorros en la instalación y la operación.