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ENUNCIADO

Organícese en grupos de 5 compañeros que tienen uno de los aceros siguientes:

AISI 4340, 4140 O1, D2 y 1045 y seleccionen una única temperatura para los

temples y otra para los revenidos, luego expliquen para cada acero las variaciones

de las microestructuras resultantes de temple y revenido en comparación con las

presentadas en el literal B de la parte individual ex aula.

SELECCIÓN DE TEMPERATURAS

Se llegó a un acuerdo con los integrantes de grupo para establecer temperaturas

de temple y revenido, las cuales son:

 Temperatura de temple: 1000°C y

 Temperatura de revenido: 500°C.


ACERO AISI 1045

Ilustración 1

La ilustración 1, presenta la temperatura de temple escogida para un acero 1045.

Esta temperatura se designó con un valor alto para que todos los aceros pueden

templarse y así poder estudiar el comportamiento y comparación con la parte B

individual.

Para los aceros al bajo carbono o aceros hipoeutectoides o con un contenido de

carbono menor a 0.8%, la temperatura de temple recomendada es de 30-50°C

arriba de la línea crítica superior (A3); o sea, es la misma que la temperatura de


recocido recomendada. Al calentar el acero a una temperatura entre la temperatura

eutectoide (A1) y la crítica superior (A3), refinará el grano austenitico con un 0.8%C,

mientras que el grano de ferrita permanecerá invariable, Esta condición no es

recomendable puesto que, al templarse, de producirán estructura no martensitica

con baja dureza provenientes del grano ferritico y, del grano austenitico con una

rapidez mayor a la rapidez critica producirá martensita.

Esto hecho da lugar a establecer una temperatura de homogeneidad de la austenita

para obtener granos austeniticos con la misma cantidad de carbono y que al

templarse presenten una homogeneidad en la dureza. El grano austenitico se afina

entre 30 y 50°C. Se tiene que tener en cuenta que a esta temperatura ocurre un

crecimiento de grano que se considera despreciable. En cambio, a una temperatura

superior a 50°C, el grano austenitico crece demasiado el cual modifica la curva TTT

desplazándola a la derecha por lo que, al templarse a esta temperatura la pieza

podría fracturar. Esto es debido a su gran rapidez critica de enfriamiento.

En comparación con el literal B de la parte individual, el cual mostro una estructura

de temple y revenido, para el caso planteado en la parte ex aula, el acero 1045

presentara una probable fractura a lo largo de su estructura en el cual no se

recomendaría revenirlo puesto que este acero debe de ser descartado.


Acero SAE 4140

Las temperaturas que se tomaron para el temple y para el revenido son de 850°C y

500°C respectivamente.

Para el temple a partir de una temperatura de 1000°C, la temperatura está por

encima del valor más alto del rango de 830°C-870°C, para este caso si se llevaría

a cabo la transformación martensítica, sin embargo, el grano austenítico obtenido

es de un tamaño mayor que el de un temple a temperaturas entre 830°C-870°C

dando como resultado propiedades mecánicas diferentes a las esperadas. A esto

se le denomina un tratamiento térmico de temple defectuoso (tratamiento

malogrado).

Para el revenido se tomó una temperatura de 500°C de lo cual podemos decir que

en este caso podríamos obtener un material con una resistencia menor a 1380 MPa,

de igual manera estaríamos evitando le antes mencionamos sobre la fragilidad que

se tiene en el intervalo de 230 °C y 370°C (446°F y 698°F).


ACERO SISA D2

El diagrama muestra la temperatura de 1000°C como óptima para un buen temple

en éste acero D2, este acero llega a la zona de austenización y se encuentra en

su totalidad en zona austenítica y bajo 25°C de la temperatura máxima de temple,

la cual es de 1025°C.

Al encontrarse en un punto relativamente cercano al máximo permitido para el

temple, este acero presentará un tamaño de grano mayor, en este punto, el

elemento aleante de mayor cantidad, que es el cromo, formará gran cantidad de

carburos sin disolver, al estar en una temperatura más elevada de que los temples

normales.

Estos carburos serán duros y resistentes al desgaste, lo cual, generará una gran

dificultad para disolverlos. Esto propiciará una disminución de las propiedades

obtenidas en el temple, ya que los carburos sin disolver limitarán la cantidad de

carbono remanente para formar martensita, esto bajará las propiedades promedio

del acero, como la dureza que penetra por el temple, también, estos carburos

pueden limitar el crecimiento del tamaño de grano, ya que serán núcleos de

cristalización.

Al revenirse, después de este temple, el acero tenderá a necesitar mayor

temperatura para empezar a ablandarse, obtenido gracias a los carburos formados.

Una temperatura de 500°C para un revenido es bastante recomendada.

En comparación con el literal B, la estructura resultante será una martensita

reducida por los carburos formados durante el temple, la cual será muy bien refinada
con el posterior revenido, sin embargo, el material puede presentar una reducción

de propiedades si no se logran disolver los carburos correctamente durante el

temple.
ACERO O1

Para el caso de este acero O1, también conocido como ASSAB DF-2, la

temperatura de temple que se escogió fue de 1000 ºC. Observando la curva TTT se

logra ver que sí se alcanza una temperatura de austenización por lo que sí habrá

transformación de la austenita. Pero se recomienda una temperatura de temple de

790-815°C por lo que el tamaño del grano será mucho mayor que los granos a la

temperatura recomendada, creando carburos que será muy difícil disolverlos.

Propiciando una disminución de las propiedades del acero O1.

Para el caso del revenido se eligió una temperatura de 500ºC luego del temple,

siendo las temperaturas recomendadas de este acero de 175-315°C. Podemos

notar que la temperatura de revenido es mucho mayor que las temperaturas


normales por lo que se puede notar otro crecimiento de grano innecesario, no se

aliviarían los esfuerzos, creando que el material sea más frágil de lo normal.
Acero AISI 4340

La temperatura seleccionada de 500 ºC para el revenido es la recomendada a

utilizar. La Fig. 9.4 muestra otros dos aspectos del comportamiento mecánico de los

aceros al carbono con la temperatura de revenido. Uno es que no hay disminución

en la ductilidad en el rango de temperaturas donde se produce fragilización de la

martensita revenida. Esto tiene que ver con el diseño de la probeta y el tipo de

ensayo. Por otro lado, los datos de la Fig. 9.4 se basan en ensayos de tensión de

probetas redondeadas a bajas velocidades de deformación. Entonces, a bajas

velocidades de deformación sin el efecto de concentración de tensiones de la

entalla, la microestructura de un acero revenido aún en el rango entre 260 a 370ºC

puede acomodar la carga sin fragilización excesiva. Sin embargo, bajo una carga

de impacto no puede reacomodarla y, aun sin tener en cuenta la velocidad de

deformación y el efecto de la entalla, puede fallar inesperadamente en ciertas

aplicaciones. Los resultados del revenido para un acero AISI 4340 templado en

aceite aparecen en la figura 1. Las aleaciones de acero pueden sufrir una

fragilización por revenido, que es causada por la segregación de impurezas a lo

largo d las fronteras de grano a temperaturas entre 480 °C y 590°C (900°F y 1100

°F).

Para el temple el rango de temperatura adecuado es de 820°C-860°C, utilizando

una temperatura de 1000°C la temperatura es superior al rango recomendado, lo

cual, produciría una transformación martensítica, sin embargo, el grano obtenido es

de un tamaño mayor que el de un temple a temperaturas entre 820°C-860°C


generando una variación en la propiedades mecánicas a las del rango

recomendado.