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EL CAMINO ESCENCIAL PARA UNA MEDICINA DE CALIDAD

-Cada vez que un médico no puede hacer el bien, debe evitar hacer el
daño. -Hipócrates.

Tarek Mansur Rabah Izquierdo


0511720064

RESUMEN
Este escrito es un recordatorio de lo que construye la ética médica, hablo de los
principios de la bioética, en esta ocasión se hace alusión a tres de los cuatro que
son beneficencia, no maleficencia, y autonomía sin quitarle importancia a el principio
de justicia. Hago una breve reflexión de cada uno de estos principios, y trato de
definirlos, acompañado de ciertos comentarios de mi persona, que los fui
formulando durante todo el curso, trato de hacer énfasis en lo importante que son
estos principios y cual pienso yo que son las maneras más correctas de aplicarlos
en la vida diaria de ser médico, posiblemente me quede un poco corto al tratar de
plasmarlos en este ensayo, sin embargo pienso que la ética se construye día a día
y que este solo es el comienzo que falta mucho por aprender, lo importante es
empezar a recorrer este camino, e irse construyendo con el pasar del tiempo, al fin
y al cabo uno jamás deja de aprender cosas nuevas e importantes que servirán para
mejorarnos como personas y en este caso para ser mejores médicos y brindar la
mejor atención posible a los pacientes.

Palabras clave: Beneficencia, No Maleficencia, Autonomía, Bioética, Medicina.


INTRODUCCIÓN
En este ensayo se hablará de como la bioética es sumamente importante en la vida del
médico, quedara a relucir lo importante que ha sido para mi llevar la clase de bioética, me
llama sumamente la atención que la ética en la mayoría de lugares es vista como segundo
plano, donde creen que esta de manera intrínseca y no necesita ser impartida como una
clase, eso es cierto en algunos casos, en la mayoría no, la bioética en este caso debe ser
tan importante como las demás clases como anatomía, fisiología, fisiopatología, que son
clases básicas de fundamentación cognitiva, pues para mi la bioética debe ser igual o más
importante que estas, porque todas las demás clases giran entorno a ella, puedes saber
mucho ser la persona más inteligente de la clase, resolver los problemas más rápido que
los demás, encontrar los diagnósticos y ser lo más capaz posible, pero de nada te sirve sino
tienes respeto por el paciente, sino te interesa la vida del ser humano, sino estas
preocupado por hacer el bien, por respetar la vida y las decisiones de los que te rodean, de
nada te sirve aventurarte a lograr un diagnostico casi imposible pero para eso tu paciente
quedo paralitico, o alguna otra cosa peor como la muerte, nosotros los médicos tratamos
personas, el médico tiene la capacidad de hacer lo que ninguna máquina, o ningún aparato
electrónico puede, el médico tiene la capacidad de levantarle el animo a una persona, de
sacarle una sonrisa que pueda que cambie su día, y quien quita alivie un poco su
enfermedad, la manera en como tratamos a las personas son las que nos definen al final
del cuento, es por esto que pienso que la bioética es la más humana de todas las ciencias,
nos enseña como respetar la vida, estos principios son básicos, no quiero desprestigiar a
el principio de justicia, simplemente fue una decisión personal el no incluirlo, me parece
igual de importante que los demás principios.

BENEFICENCIA Y NO MALEFICENCIA, LOS PRINCIPIOS QUE VAN DE LA


MANO
La beneficencia siempre ha hecho parte de la medicina, fue Hipócrates él primero en utilizar
hablando en términos pragmáticos y ha sido una de las bases más importantes para fundar
lo que sería la ética médica. A pesar de ser un principio de suma importancia durante toda
la historia, en el enfoque se ha visto desviado un poco gracias a la importancia que tiene la
autonomía de la persona ya sea porque el paciente tiene más acceso a información y la
evolución de la persona durante el tiempo. Pero hay que tener en cuenta que el ser un buen
médico no solo es por el conocimiento que tiene, no es solo ser el mejor cirujano, el mejor
cardiólogo, el mejor neurólogo, sino la humildad que lo empapa y también el deseo y la
preocupación por siempre realizar el bien al paciente. por el del contrato. La práctica de sus
valores éticos y su manera de tratar al paciente de no intentar actos riesgosos, que
sobrepasen el beneficio que se obtendrá al final. Pienso que este principio es muy
importante en la labor diaria del médico, ya que todos los días esta frente a pacientes que
llegan una dolencia o algo que los aqueja, el médico debe estar siempre dispuesto ayudar,
a hacer todo lo humanamente posible por resolver el problema teniendo en cuenta la
integridad del paciente, mostrar un interés genuino por su salud, por querer verlo
recuperado, por esa razón estudiamos medicina, no lo hacemos por el dinero, o por la forma
en que nos ve la sociedad. Lo realizamos porque al final de un día de trabajo tenemos esa
satisfacción que hemos beneficiado la vida de alguien, hemos dado fuerzas a un padre que
necesita llevar el alimento a sus hijos, hemos calmado la angustia de un padre que le ha
tocado desvelarse con su hijo porque tiene fiebre, hemos aportado nuestro granito de arena
mejorando la calidad de vida de las personas.

Cuando alusión a que el principio de beneficencia y no maleficencia van de la mano, no


quiero decir que los demás principios están alejados de ellos, pero si que estos dos en
muchos casos pueden ser confundidos o definidos de la misma forma porque el principio
de no maleficencia predica la palabra de no debemos hacer el mal, citando las palabras en
latín: ´´PRIMUM NON NOCERE´´, que es algo que todo médico debe tener presente lo
primero es no hacer daño, todo médico debe tener en cuenta esto, ya que con su afán de
querer realizar el bien y curar a la persona, y esto se ve más que todo en la actualidad,
realizan procedimientos muy riesgosos que no siempre son la mejor opción y lo peor es que
no le aseguran al paciente que se recuperará de manera satisfactoria, es todo lo contrario
pueden llevar a una reacción totalmente invertida a lo que esperan obtener, poniendo en
riesgo la vida del paciente, esto muchas veces lleva a problemas legales en los que ningún
medico desea verse envuelto, estos procedimientos muchas veces se dan por la falta de
conocimiento del médico, o tal vez porque se sienten muy seguros de sus capacidades y
buscan el reconocimiento de la enfermedad, buscando la veneración de la sociedad, esta
actitud tan egoísta es el problema, no tienen la humildad de no aceptar que no saben y
prefieren dañar a el paciente. Pienso que es necesario tener en cuenta siempre este
principio, que no debe faltar nunca en la mente de ninguna persona que este dedicada al
área de la salud, una mala decisión puede traer consecuencias catastróficas, hay que
mantener siempre la prudencia trabajar con ella y no hacer el mal, es importante que
observemos y tratemos a los pacientes como lo que son, seres humanos, no son nuestros
juguetes o nuestras maquinas, son personas que sienten que buscan en nosotros una
ayuda y no una calamidad mayor, pienso que debemos tener esto claro siempre y así
nuestra vida diaria como médicos, tendrá más satisfacción y podremos terminar nuestros
días de trabajo con la conciencia tranquila que siempre realizamos el bien e intentamos
nunca hacer el mal.

AUTONOMIA, EL PRINCIPIO QUE MARCA EL CONSENTIMIENTO INFORMADO


El principio de autonomía es indispensable para la práctica de la medicina tanto como los
demás principios, este le permite al médico y al paciente una mejor relación entre ellos con
una mejor comunicación, una mejor proporción de la información y el conocimiento
completo de los procedimientos que pueden o no realizarse. Este principio también
responde por las decisiones sanitarias, y hace una profunda referencia a lo que antes había
dicho que lo podemos definir de cierta forma como el consentimiento informado, que lo
definimos como un documento en el que paciente acepta de forma voluntaria a realizarse
algún tipo de procedimiento, en el cual él médico le explica la situación y se le comunica los
pasos que el considera pertinentes para realizar. La acción autónoma posee tres
características: intencionalidad, conocimiento y ausencia de constricción. Las dos últimas
admitirían una cierta gradualidad, mientras que la intencionalidad no. Sin embargo, es
frecuente la experiencia en ámbito sanitario de la contraposición entre la autonomía del
paciente y la autoridad del médico. Se dice que generalmente el dominio médico esos casos
ha ido más allá de lo razonable. Es por esta razón que debemos tener en cuenta siempre
que no somos dueños del paciente, esta bien que estudiamos, que tenemos cierto
conocimiento que el paciente ignora, pero no por esto somos más que ellos, no debemos
sentirnos con el poder de hacer lo que queramos con nuestro paciente solo porque somos
su médico, hay que tener presente que el paciente es un ser humano que razona, siente y
tiene una grave preocupación por su bienestar. Debemos ponernos en los zapatos de ellos,
explicarles de una manera educada, una manera tranquila lo que consideramos es mejor
para su salud, proporcionarles si es posible documentos vinculados con su enfermedad
para que los pueda estudiar y pueda entender porque consideramos lo que le proponemos
como la mejor opción, y si aun así el paciente no se siente seguro de este procedimiento y
decide no hacerlo, debemos aceptar su decisión con el mayor de los respetos, y buscar
otras opciones que puedan mejorar su calidad de vida.

CONCLUSIÓN

En general, me ha parecido muy emocionante e importante haber estudiado estos principios


de la bioética, me han dado un enfoque más central en cuanto a como debe ser un médico
correcto, el haber estudiado bioética e historia de la medicina al mismo tiempo ha sido
genial, por la razón que ambas clases están relacionadas, tenemos a Hipócrates que sin
duda alguna lo podemos definir en dos palabras que es, ética y medicina. No hay más nada
que decir, tanto la medicina como la ética o bioética en este caso, deben ir juntas siempre,
ha sido una grata experiencia hablar de como hay que buscar siempre la manera de hacer
el bien y nunca el mal, de respetar las decisiones y la vida del paciente, recordar que
nosotros somos unos mediadores que su trabajo es mejorar la calidad de vida de las
personas, tengo que reconocer que antes de llevar la clase de ética el semestre pasado,
no había tenido un contacto directo con la ética, a pesar de haber estudiado medicina en
otra universidad con anterioridad, me parece grandioso que se haga énfasis a esto, porque
como dije anteriormente la base de la verdadera medicina está en la bioética.