Está en la página 1de 3

Alemania en el siglo XVI fue la cuna de la revolución científica.

La astronomía se
hegemoniza en el ámbito de las disciplinas científicas al descubrir el lugar y
posición de la Tierra en el cosmos. Esta transformación de la astronomía se le
asocia al nombre de Copérnico. Buscaba concluir con la idea que rondaba en la
edad media acerca de nuestro planeta: “la tierra se hallaba inmóvil, en el centro
del universo y que todo cielo girar a su alrededor en orbitas circulares”. Se basó,
Copérnico, en ideas o postulados de la escuela pitagórica, como Aristarco de
Samos, quienes ya consideraban la Tierra de forma esférica asimismo la idea de
que había movimientos aparentes del cielo. Según Copérnico, a esta escuela no
llego a detallar, a pesar de tener las herramientas necesarias, la figura del
universo y cierta asimetría ente sus partes. La idea principal que concibe de sus
experiencias e influencias fue el considerar a la tierra como un cuerpo
suspendido libremente en el espacio y el hecho que tenga forma esférica. Junto
a este fueron otros tres más las ideas básicas que impulso Copérnico: 1) la tierra
gira en sentido opuesto alrededor de su eje, 2) los planetas se mueven alrededor
del sol y 3) la Tierra, y los planetas en general, aparte de su movimiento de
rotación diario tienen también movimiento de traslación alrededor del sol. Estos
postulados sirvieron como fundamento y base para dar el primer paso de una
astronomía meramente geométrica y foronómica a una astronomía física. Esta
forma de penar demostraba una mutación total de la cosmovisión anterior.

Veintitrés años tardó en elaborar su sistema. No la publico ni bien la concluyo.


Eran tan ineludible el reproche de absurdidad que amenazaban a las teorías que
cuestionaban la teoría heliocéntrica que se terminó publicando su obra
(Núremberg, 1543) cuando él ya estaba muerto. La impresión del libro no implicó
un cambio de mentalidad, la revolución científica que contenía se encontraba
con tres principales obstáculos: 1) no era fácilmente comprendida, 2) no era
influenciable en grandes sectores y, 3) gran resistencia de los seguidores de la
teoría geocéntrica. Copérnico nunca manifestó explícitamente las consecuencias
de su teoría. Por ello tuvo continuidad en dos actores que se enfocaron en
cuestiones distintas pero que fortalecieron la postura copernicana: Juan Kepler
desde una visión astronómico-matemática buscaba profundizar las leyes de los
verdaderos movimientos planetarios y Giordano Bruno desde la filosofía
intentaba explicar las consecuencias del abandono el punto de vista geocéntrico
y formar el nuevo concepto del universo. El primer gran descubrimiento de Kepler
en su contribución de la hegemonizarían de la teoría copernicana fue el descubrir
que las órbitas planetarias no eran de forma circular, sino son de forma elíptica.
Sus constantes observaciones al Sol y Marte le sirvieron para darse cuenta de
la forma elíptica de las orbitas. Plasmó todo el proceso, método, la técnica y
psicología investigativa en su libro “Nova Astronomia”. Kepler se caracterizaba
en reducir a proporciones cuantitativas todos los fenómenos posibles de la
naturaleza: la cantidad es algo inherente al mundo. Kepler aseguró, y contribuyo
a la ciencia moderna, al decirnos que “en su esencia la naturaleza revela en
todos los aspectos su homogeneidad y de que en ella todas las diferencias son
meramente cuantitativas”.
Evolución del pensamiento burgués

Las mayores expresiones de la Ilustración se dieron en los países de Alemania, Francia e


Inglaterra.

Se buscaba disipar los conocimientos basados en Dios, en la religión, para llevarlos al campo de
la razón.

Paz de Westfalia, paz entre católicos y protestantes

Final Guerra Civil en Inglaterra

La Era de la Razón trató entonces de establecer una filosofía basada en el axioma y el


absolutismo como bases para el conocimiento y la estabilidad

La Revolución “Gloriosa” en Inglaterra, según Paul Hazard (1688), da inicio al


periodo constitutivo de las ideas y estructuras de la Ilustración. Este hecho se
superpone a la publicación en 1962 de “Pensamientos sobre el cometa” de Bayle
en Holanda, “Principios matemáticos de la filosofía natural” de Newton en 1687
y “Ensayos sobre el entendimiento humano” de Locke en 1690. (Falta
explayarme aquí)