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Nombre del trabajo:

Actividad: Resumen comentado de Booth, C. Wayne, Colomb, G. Gregory y


Williams, M. Joseph. (2001). De las preguntas a los problemas. En Cómo convertirse
en un hábil investigador. (Pp. 68-83). Barcelona: Gedisa Editorial.

Diseño de Investigaciones Cualitativas

23 de setiembre de 2017
Resumen comentado
Booth, Colomb y Williams (2001), respecto al paso de las preguntas a los problemas de
investigación, sostienen que a partir de la intención del investigador de descubrir, comprender
y explicar, ha de tener la capacidad de transformar una pregunta en un problema de forma tal
que la solución propuesta sea significativa para otras personas, para una comunidad de
investigación, de ahí la importancia de saber que se ha de entender por “problema” de
investigación. No todo problema es necesariamente un problema de investigación.
El problema práctico cotidiano motiva la pregunta de investigación, está define el
problema de investigación, encuentra la respuesta de investigación que ayuda a resolverlo, es
decir, sigue un patrón común. Los problemas prácticos (pragmáticos) se distinguen de los de
investigación, porque los primeros tienen un costo en dinero, tiempo, felicidad, etc. que se
resuelven haciendo algo, mientras que los segundos, originados en la mente atienden
conocimientos incompletos o comprensiones erróneas, que Bunge llama “vacíos de
información”. Unos no resuelven los otros. Por eso es relevante para el investigador tener un
“buen” problema de investigación, que no ha de confundirse con un “tema” de investigación,
que no contiene el propósito de resolver un problema de investigación.
Los problemas “prácticos” y los de “investigación” tienen la misma estructura, en los
primeros cuanto mayores sean las consecuencias de la condición que debe ser resuelta el
problema será más significativo, mientras que en los problemas de investigación difieren en
las condiciones porque son definidos en un estrecho margen de conceptos, algo que interesa
comprender o conocer ahora y en el futuro, y en los costos que ese desconocimiento ulterior
será lo que lo que lo merite, que es un asunto no tan evidenciable de forma inmediata como
es en los problemas prácticos. Por eso se sostiene que no se tiene un problema de
investigación sino se sabe el costo del conocimiento incompleto o comprensión errónea.
La investigación “pura” busca la solución de un problema de investigación que no tiene
aplicación evidente a un problema práctico como la “aplicada” sino que atiende a intereses de
una comunidad de investigadores. El problema de investigación “pura”, sigue los siguientes
pasos: tema, pregunta porque presupone que no se sabe algo y justificación racional porque
pretende algo que debería saberse. Las consecuencias en la “pura” son conceptuales
mientras que en la “aplicada” son tangibles; si en la “pura” hay indirectas, deben mencionarse.
El dar respuesta a un problema de investigación, no termina ahí, generalmente abre la
puerta de nuevos problemas de investigación, una construcción constante de conocimiento.
Para identificar un problema de investigación, hay que explorar. Se recomienda pedir
ayuda, buscar problemas en la lectura y en lo que se escribe con criterio crítico, y encuadrarlo
dentro de las pocas categorías. El investigador debe buscar un problema que lo motive e
interese, y lo que sus destinatarios valoraran como significativo. Ser concreto, reflexivo,
crítico, insistente en su identificación y consecuente con las múltiples interacciones que le
demanda el mundo real. Es fundamental como punto de partida para el desarrollo, para dar
paso a la selección, estructuración y delimitación de un problema de investigación.