Está en la página 1de 4

LA DANZA DE LOS CONCHEROS

.
Mexico- Tenochtitlan Agosto, 1996
por GUSTAVO VARGAS ALARCÓN

Las danzas son para Dios.

0. Simbolizamos al cosmos
0. En todas las culturas se danza
0. Para todo se tiene que pedir permiso
La danzas sagradas siempre han estado presentes en la historia de la
humanidad, éstas son otras formas para tener comunicación con el
cosmos y forman parte en las tradiciones culturales del orbe para
establecer una relación del ser humano con las fuerzas divinas. Asi
mismo, se llevan a cabo venerando los elemntos que se manifiestan en
la Madre Ntaturaleza. Una de la danzas que les vamos a dar ha
conocaer, es la danza de los Concheros, de la que haré un brebe
esbozo.
Con el nombre de Concheros, Danzantes Aztecas, Danzas de Conquista, o
Danza Chichimeca, se les conoce y se les encuentra en las poblaciones
rurales, en los barrios de la Ciudad de México (antiguos Calpullis), y
en diferentes estados de la República, como son: El Estado de México,
Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Morelos y Querétaro entre otros; los
danzantes que la integran son indigenas mestizos de todas las clases
sociales. campesinos, artesanos, profesionistas, pequeños
comerciantes, oficinistas, etc.
Cumplen sus obligaciones en los atrios de los templos católicos, por
se en estos lugares donde se encuentran nuestros Teocallis y donde se
encuentran nuestras ancestrales guÃas espirituales y las divinidades
de nuestra antigua religión. Ésto lo hacemos generalmente los
domingos, para asà cumplir un ciclo de 52 semanas. Se les dice
Concheros porque llevan un instrumento de cuerdas cuya caja de
resonancia se fabrica con una concha de armadillo.
Asà danzando como lo hacÃan nuestros ancestros, hacen vibrar la Madre
Tierra y nos proyectamos al Cosmos, estableciendoun puente entre
ambos: la Madre Tierra (Coatlicue), y el Padre Sol (Tonatiuh).

Los grupos de Danza estamos integrados por hombres y mujeres


organizados jerárquicamente por Generales y Capitanes, que representan
la mayor autoridad, la Malinche que es la encargada de llevar el
fuego; el Sargento que es el responsable del orden, porque cuando se
desobedece una Ley se paga, porque la Danza es armonÃa. Algunos se
hacen cargo de tocar determinados instrumentos musicales y finalmente,
el conjunto de danzantes o soldados los somos, desde las niñas, niños,
mujeres, varones, hasta las venerables ancianas y ancianos. El número
de danzantes es variable: 8, 10, 60, elementos. Hay grupos que llegan
a contar, con más de 100 elementos, conquistados por nuestras
tradiciones.

Asà los grupos tienen existencia permanente, en torno al culto de un


altar doméstico (mesa), y nos identificamos con un estandarte, en el
caso nuestro pertenecemos a la Mesa de la Virgen de Dolores, del Grupo
de Danza Azteca Xinachtli (semilla que germina), que dirige el Capitán
General Andrés Segura Granados. También tenemos compromisos
(obligaciones) , en los principales santuarios de energÃa o Santuarios,
(Sacramonte, Remedios, La Villa, Chalma, Tlatelolco). A las
festividades también se invita a otros grupos de lugres vecinos o
regiones distantes, para que den fuerza y se conjunte un mayor número
de danzantes. Esta costumbre se fundamenta en reciprocidad bien
establecidas. El vestuario es de inspiración precolonial: Maztle y
Tilma para los hombres, Quexquemitl y Huipil para las mujeres:
Tekahtle (huaraches) e Ikuazéhatl (Penacho), adornado con plumas de
diversas aves (Guajolote, faisán, pavoreal, águila, guacamayo,
avestrus, etc). Y en el vestuario se utilizan colores brillantes con
tiras de lentejuela. La música tiene como base rÃtmica los tambores
Huehuetl (vertical), y Teponaxtli (horizontal) , a los que se añaden
las Ayacaxtli (sonajas), el Ayotl (Caparazón de Tortuga), y los
Coyolli (Tiras de ayoyotes que nos ponemos como pulseras en los
tobillos). Las melodÃas están a cargo de la Tlapitzalli (flauta de
carrizo), y el Atecocolli (caracol marino), se emplea en el permiso
que se pide a los cuatro rumbos del Universo y al Centro. Cabe
señalar que cuando vamos a cumplir nuestras obligaciones, primero
pedimos permiso al Dador de Vida, (aquel por quien se vive, Teotl,
unos le llaman Dios, los hermanos IndÃgenas del Norte le llaman el
Gran EspirÃtu, finalmente el sÃmbolo es el mismo, con diferentes
nombre en las diferentes tradiciones culturales), y a los guardianes
de esos lugares, a los Señores, que guÃan nuestros pasos, para
cumplir nuestra misión en la Madre Tierra y a la ánimas conquistadoras
de los cuatro vientos que nos dejaron estos bellos recuerdos (los
jefes de la tradición que retornaron a la Madre Tierra). Cuando
pedimos permiso decimos nuestras alabanzas adentro de la Iglesia y
después salimos a cumplir la obligación con Danza en los atrios porque
asà lo hacián nuestros ancestoras y ala vez nosotros, sus herederos.
Al final de la obligación damos gracias a los guÃas de la Tradición
Roja, los guÃas de la Tradición Atlante, los guÃas de la Tradición
Mexica y a nuestros propios guÃas personales, por haber cumplido
nuestra obligación en ese dÃa. Al inicio de la obligación conformamos
dos columnas, para después hacer un cÃrculo con movimientos que evocan
el SÃmbolo Nau Ollin (4 movimiento). Por cada danza que se inicia y
termina hacemos reverencias y marcamos muy bien los pasos para que se
forme muy bien la cruz (los cuatro rumbos del Universo y el Centro),
esto es, con cada pie se marca rÃtmicamente la forma de la cruz.
AsÃ, a casi 475 años de la defensa heroica de México-Tenochtà tlan,
seguimos guardando las formas y las tradiciones que nos legaron
nuestros ancestros a través de la tradición oral, de boca a oÃdo y
escrita. En todo ese tiempo y espacio que hemos vivido, sabemos que
hemos sostenido una lucha ideológica contral la ideologÃa dominante:
Europea, Centralista y Consumista. Contra todo esto hemos
desarrollado varios campos del conocimiento de los antepasados:
CosmografÃa, HerbolarÃa, los Idiomas Maternos como el Nahuatl que
tiene territorio, hablantes y grámatica; la poesÃa, la danza, etc. No
menospreciamos la cultura que vivimos en la actualidad, ni decimos que
sea mala pero NO es nuestra, NO brota de nuestros corazones, no está
encarnada en nuestras maneras, tenemos otra idiosincracia, otra
memoria genética, José Vasconcelos, habló con propiedad al decir: "Por
mi raza hablará el EspÃritu", si, pero el de mis ancestros, puesto que
si no conocemos nuestras raÃces culturales, seguiremos siendo
extranjeros en nuestras comunidades. Conocer nuestra cultura no es
tratar de volver a nuestro pasado, sino simplemente no olvidarlo,
porque los conocimientos que tenemos por herencia, siguen vigentes en
la práctica cotidiana del pueblo, porque son útiles... también porque
son BELLOS. 
Nosotros seguimos los pasos, que nos dejó por herencia,
el Joven Abuelo, Huey Tlatoani Cuahtémoc, (el 22 de febrero cumplió
500 años su natalicio), Señor de Mexico-Tenochtitlan , en el último
decreto, que dio a conocer el 13 de Agosto de 1521. Que a la letra
dice: 
"Nuestro Sol se ha ocultado, nuestro Sol se ha escondido y nos
ha dejado en la más completa oscuridad. Sabemos que volverá a salir
para alumbrarnos de nuevo. Pero mientras permanezca allá en el
Miktlan (silencio), debemos unirnos. Ocultando en nuestros corazonesñ
todo lo que amamos. Destruyamos nuestros Teocaltin (templos),
nuestros Kalmekameh (escuelas de altos estudios), nuestros Tlachkouan
(campos de pelota), nuestras Telpochkaltin (escuelas para jóvenes),
nuestros Kuikakaltin (casa de cantos)l, y dejemos las calles désiertas
para encerrarnos en nuestros hogares. 
De hoy en adelante, ellos,
nuestros hogares, serán nuestros Teokaltin, nuestros Kalmekameh,
nuestros Tlachkouan, nuestrosñ Telpochkaltin, y nuestros Kuikaltin.
De hoy en adelante hasta que salga el Nuevo Sol. Los padres y las
Madres, no olviden decir a sus hijos lo que ha sido hasta hoy Anáhuac,
al amparo de nuestros Dioses como resultado de las costumbres y de la
eduación de nuestros mayores inculcaron a nuestros padres y que con
tanto empeño éstos inculcaron en nosotros. 
Que tampoco olviden decir
a sus hijos lo que un dÃa deberá ser Anáhuac: El PaÃs del Nuevo Sol"
Después de conocer el último mensaje de Cuauhtemóctzin, el pueblo de
México-Tenochtitlan, se dio a la tarea de guardar en sus corazones lo
más preciado que tenemos, sus tradiciones y costumbres. Por eso
seguÃmos danzando en los antiguos Teocallis, donde se erigieron
iglesias católicas y en los centros energéticos de poder.

Cuando hablamos de poder nos estamos refiriendo al poder espiritual,


no material, sabemos que los señores guÃas que gobiernan esos lugares
están allÃ, con nosotros y nos alumbran el camino que habremos de
caminar, para cumplir nuetra misión aquà en la Madre Tierra. Todos
los pasos que damos ya sea en la danza o cuando visitamos lugares de
poder, no son al azar, al hacer estas visitas son para fortalecer la
conciencia de Nación en muchas ocasiones dormida del pueblo de México.
Sabemos que al danzar hacemos representaciones de cómo es el cosmos:
como es arriba, es abajo, todo es movimiento constante en la vida
cotidiana y también allá donde de algún modo se vive, en el Miktlan,
en el lugar del silencio.
Como lo decÃamos anteriormente con las alabanzas pedimos permiso y
damos gracias de acuerdo con la tradición oral y con los consejos que
nos dan nuestros mayores, nuestras Nanitas y Tatitas, y como nos dice
el último decreto de nuestro Huey Tlatoani Cuahtemóctzin: Éstos
bellos recuerdos los seguimos guardando en nuestros corazones, cuando
danzamos morimos, para volver a nacer y tener un reencuentro con
nosotros mismos, es el otro yo, el otro rostro, es nuestra memoria
genética; algunos profanos dicen "estos indios nomás brincan, nomás
saltan", pero no saben que estos indios le dan vida a las cosas... al
Universo, para vivir en armonÃa. Nosotros los Concheros somos
Mexicanos con pensamiento Mexicano.
Ya lo dijo Chimal- Pan: 
"MIENTRAS EXISTA EL MUNDO, NO ACABARA LA FAMA
NI LA GLORIA DE MEXICO- TENOCHTITLAN"
IN-TLANEZTIA- IN-TONATIUH- MEXICA-TIHUI
"Que el Sol sea brillante, adelante Mexicanos"
.. 
(c) Copyright 1999 
Xiuhcóatl (J.S.B) 
FUNAAZ