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Emociones y Expresiones Faciales


Universales
Clotilde Sarrió

6-7 minutos

¿La cara de enfado es la misma para una persona de origen


oriental que una de origen occidental? Según una de las
hipótesis más aceptadas en biología y ciencias sociales,
debería serlo. No obstante, parece que la manifestación y la
intensidad de las seis emociones básicas (alegría, sorpresa,
repugnancia, ira, miedo y tristeza) no serían tan universales
como se había creído hasta ahora. Los resultados de un
estudio realizado en el Reino Unido muestran que podrían
percibirse de manera diferente en función de la cultura de la
persona.

El estudio ha llegado a la conclusión de que la expresión de


las emociones podría no ser una cuestión innata, sino más
bien cultural. En otras palabras, abrir bien los ojos y la boca
en la otra punta del mundo puede no servir de mucho si los
habitantes de ese lugar no saben identificar la expresión
facial de sorpresa. Estas conclusiones contradicen la
hipótesis más aceptada en biología y ciencias sociales desde
que Darwin escribiera ‘La expresión de las emociones en el
hombre y en los animales’, en 1872. En él, establecía que las
expresiones faciales de las seis emociones básicas (alegría,
sorpresa, repugnancia, ira, miedo y tristeza) son universales e
innatas.

Los orientales confundieron sobre todo la sorpresa. 

En el estudio, publicado en la revista Proceedings of the


National Academy of Sciences, investigadores del Instituto de
Neurociencias y Psicología de la Universidad de Glasgow
(Reino Unido) señalan que la comunicación de las emociones
ha evolucionado y mejorado, en el contexto de la interacción
social. En el trabajo contaron con participantes occidentales y
orientales. Los primeros distinguían las seis emociones
básicas, mientras que los orientales superponían algunas de
ellas.

Los orientales confundieron sobre todo la sorpresa, el miedo,


el asco y la ira. La explicación podría estar en que estos
tienden a fijarse en los ojos para reconocer el grado de
alegría, miedo, repugnancia e ira en una persona. Los
occidentales, en cambio, deducen la magnitud de la emoción
por otros músculos faciales, sobre todo, los relacionados con
la expresión de la boca.

A esta conclusión llegaron los mismos científicos hace unos


años, en un trabajo que en ese momento publicaron en la
revista Current Biology. A consecuencia de ello, los nipones
pueden caer en más malentendidos, puesto que suelen ante
un rostro mínimamente ambiguo. Para constatar su hipótesis,
en el estudio reciente, los investigadores contemplaron un
elemento contemporáneo: los emoticonos, una secuencia de
caracteres que, en un principio, representan una cara humana
y se utilizan para expresar emociones en el correo
electrónico, foros, SMS y en los chats.

Algunas expresiones sí son universales.

Los autores recordaron que esta diferenciación cultural en la


manera de interpretar las caras entre occidentales y asiáticos
también se ve en los emoticonos: los asiáticos ofrecen rasgos
mucho más marcados en la parte superior de la cara, sobre
todo en los ojos, mientras que los occidentales subrayan la
parte inferior, sobre todo la boca.
Ojos y boca, centro de las emociones

Las emociones: ¿culturales o innatas?

El ámbito de las emociones no es una ciencia exacta. Desde


Darwin, el estudio de las expresiones universales ha
preocupado a la comunidad científica, entre los que destacan
Paul Ekman, psicólogo pionero en el estudio de las emociones
y su relación con la expresión facial, y Ray Birdwhistell,
antropólogo fundador de la kinésica o la interpretación de los
movimientos corporales. Ekman considera que, en efecto, hay
gestos universales: las personas de todo el mundo se ríen
cuando están alegres o quieren parecerlo y fruncen el ceño
cuando están enojados o pretenden estarlo. El papel de la
cultura es disimularlos, exagerarlos, ocultarlos o suprimirlos
por completo. Birdwhistell, en cambio, sostiene que a pesar
de que algunas expresiones anatómicas son similares en
todas las personas, el significado difiere según la cultura a la
que pertenezcan.

Al igual que Ekman, la mayor parte de los científicos


considera que, como mínimo, algunas expresiones sí son
universales. La prueba más citada por quienes sostienen tal
afirmación es el estudio realizado en niños ciegos de
nacimiento. Se ha comprobado que todos los recién nacidos
expresan una especie de sonrisa a partir de las cinco
semanas de vida, incluso si son ciegos. Los niños ciegos de
nacimiento también ríen, lloran, fruncen el ceño y adoptan
expresiones típicas de ira, temor o tristeza.

Emociones y Expresiones Faciales Universales

Paul Ekman definió seis gestos universales, aunque años más


tarde los amplió a 17. Estos fueron los primeros:

Alegría: se produce mediante la contracción del músculo que


va del pómulo al labio superior y del orbicular que rodea al
ojo. Las mejillas se elevan.

Tristeza: se manifiesta cuando los párpados superiores caen y


las cejas se angulan hacia arriba. El entrecejo se arruga y los
labios se estiran de forma horizontal.

Ira: mirada fija, cejas juntas y hacia abajo y tendencia a


apretar los dientes.

Sorpresa: los párpados superiores suben, pero los inferiores


no están tensos. La mandíbula suele caer.

Asco: ligera contracción del músculo que frunce la nariz y


estrecha los ojos. El gesto de la nariz arrugada es simultáneo
al de la elevación del labio superior.

Miedo: sigue a la sorpresa. Párpados superiores elevados al


máximo e inferiores tensos. Las cejas levantadas se acercan.
Los labios se alargan hacia atrás.

Fuente: Chicagotribune
Imagen: Wikipedia

Clotilde Sarrió es una terapeuta especializada en Terapia


Gestalt, puedes seguir leyendo sus artículos en su famoso
blog Gestalt-Terapia.es