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Comisión Episcopal de Misión y Espiritualidad

DÍÍ IA DEL CATEQUISTA 2017

EL CATEQUISTA TRAS LOS PASOS DE JESÚuS

El catequista intenta vivir como discípulo de Jesús, y ser discípulo es una vocación que comienza con
el llamado de Jesús a seguir sus pasos.

El llamado
Es interesante comparar el llamado de los primeros discípulos en los cuatro evangelios, pues nos
aportan elementos comunes y otros originales de cada evangelista, que nos ayudan a entender qué
significa ser discípulo/a de Jesús en este tiempo.

 Para el trabajo grupal. Leer:


 Mt 4, 17 – 22
 Mc 1, 14 – 20
 Lc 5, 1 – 11
 Jn 1, 35 – 42

El catequista es una persona que cree en Jesús y lo sigue: busca adecuar su vida a la de su Maestro.
Pueden ser muchos los motivos que nos han llevado a ser catequistas:
- Las ganas de hacer algo por los demás
- El deseo de poner a disposición un poco de tiempo libre que tengo
- La necesidad de catequistas en la parroquia
- La insistencia del responsable de la catequesis
- Querer comunicar el mensaje de Jesús a otros…

Sea una de estas razones u otra cualquiera, sabemos que en el fondo de nosotros está el motivo que
sostiene a los demás: somos catequistas porque hemos descubierto la alegría de creer en Jesús y vivir
siguiendo sus pasos.
Y esto para nosotros quiere decir:
 Escuchar a Jesús a través de su Palabra
 Procurar ver a todas las personas, las cosas, las situaciones, tal como Él las vería hoy
 Intentar con su ayuda, ir transformando nuestra persona para que cada vez adquiera el estilo que
Él vivió.

Vivir con Jesús – Aprender de Jesús


Escuchar el llamado de Jesús y ponerse tras sus pasos, en seguimiento, implica comenzar a vivir con
Jesús y aprender de Él, en la vida, la manera de ser discípulo.
El/la catequista, discípulo/a de Jesús, recorre un itinerario de crecimiento permanente para descubrir
y dejarse impregnar por el Espíritu, que guía a los seguidores de Jesús.
Veamos algunos ejemplos:
- Al comenzar la predicación en Galilea, los discípulos que habían dejado todo para seguirlo están
con él (Mt 4, 18 – 23)
- Al comenzar el sermón del monte, Jesús se sienta y los discípulos se reúnen a su alrededor (Mt 5,
1ss)
- Mientras recorre la Galilea, anunciando el Reino de Dios, en compañía de sus discípulos, decide
enviarlos a participar de su misión, y para ello los instruye y les enseña (Mt 9, 35 ss)
- Cuando habla en parábolas, dispone de un momento para explicar aparte a sus discípulos el
sentido de sus palabras (Mt 13, 10ss)
- Al realizar el signo de la multiplicación de los panes, utiliza el aporte de sus discípulos y les enseña
cómo atender los problemas del pueblo y cómo ponerse a su servicio (Mt 14, 13 – 21)
- Tras la controversia con los fariseos, intenta explicarles y abrirles la mente y el corazón a su
mensaje (Mt 15, 15 ss)
- En camino a Jerusalén, les anticipa la pasión y las condiciones del seguimiento verdadero (Mt 16,
21 ss)
- Comparte con sus discípulos la revelación de su gloria en la transfiguración (Mt 17, 1 ss)

Vivir junto a Jesús y compartir sus pasos nos permite impregnar la vida de su Palabra1.

 Para la reflexión personal


1. ¿Qué implica ser llamado por el Señor para ser catequista?
2. ¿Cómo estoy viviendo esta vocación de catequista-anunciador de Jesús?
3. Como catequista soy llamado/a a compartir la vida de Jesús para poder conocer su estilo de
vida y sus enseñanzas. ¿Hasta qué punto me dejo guiar y acompañar por Jesús especialmente
a través de su Palabra?
4. La Biblia, Palabra de Dios, es un camino privilegiado para el encuentro con Jesús ¿Dedico
suficiente tiempo a leer la Palabra de Dios? ¿He aprendido a orar con la Biblia? ¿Busco en la
Palabra las claves para mi vida personal, social, comunitaria, familiar?
5. ¿Qué debería cambiar y mejorar en mi vida para “vivir más cerca de Jesús”?
6. ¿Cómo puedo transmitir estas enseñanzas a mis catequizandos? ¿Cómo ayudar a los otros a
“dejar todo” para seguir a Jesús?

1
Cf. Material de formación de catequista, unidad 8 – Marcelo Murúa