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PROBLEMAS Y RETOS DE LA SOCIEDAD MEXICANA

Plácido Juárez Lucas

La sociedad mexicana enfrenta problemas y retos de trascendencia histórica, esto significa


que, hoy más que nunca, los mexicanos debemos ser conscientes de nuestra realidad, esta
realidad que se construye con base en la visión de conjunto, misma que es producto del
juicio crítico, es decir los alcances y límites de nuestros pensamientos, nuestro lenguaje y
actos concretos. Y para tener un referente mayor del quehacer como mexicanos debemos
analizar nuestro panorama social, económico y político.
En primer lugar partimos del entendimiento del concepto sociedad como un conjunto de
tipos de personas que interactúan entre sí, llámese empresarios, trabajadores, gobernantes,
religiosos, políticos, campesinos, artesanos, comerciantes. Por otro lado tenemos el
concepto cultura que va más allá de lo que hacen las personas; ciencia, arte, religión,
costumbres, tradiciones, ritos, se trata del quehacer del pensamiento humano a través de
la historia, la historia viva que nos hace ser lo que somos hoy.
Ciertamente los conceptos de sociedad y cultura nos remiten necesariamente a la historia,
la cual resulta eminente en la comprensión de nuestro mundo, de nuestra realidad como
mexicanos, es en este momento donde corresponde dilucidar los enormes problemas de los
cuales también somos participes, y esos problemas son la corrupción, la inseguridad, pero
pensemos porque pasa eso y vayamos a la esfera económica, donde la sociedad culpa a los
gobiernos por no distribuir el recurso de manera equitativa, y es que hay mucha desigualdad
social, entonces el problema de la distribución de la economía genera un enorme problema
social que se reproduce todos los años que vamos transitando, es decir, si no hay buena
distribución de los recursos se genera pobreza económica y social, lo cual impulsa la
delincuencia, pero preguntémonos, si hay un reparto equitativo entonces será la solución a
la inseguridad, seguramente no porque en los grupos sociales hay una gran pobreza de
valores, cultura y ética.
Vayamos a la esfera política donde se da la repartición de los recursos económicos a nivel
nacional y donde se toman las decisiones sobre el rumbo de nuestros municipios, estados y
nuestro país, será que es rentable la política, les dejara un poco de dinero en los bolsillos,
¿Por qué tanto interés de competir y ganar a como dé lugar los puestos políticos? Y entonces
¿es malo participar en la política? Hasta en esa concepción estamos cegados, porque la
misma lógica social de la desinformación nos ha hecho creer que la política es mala, cuando
lo bueno y lo malo esta en las personas, en el sentido que cada una de ellas quieran dar a
sus actos. Comúnmente estamos acostumbrados a que los políticos no reconocen sus
errores y culpan a los demás, señores no hagamos lo mismo, no culpemos a los demás por
algo que nos toca a nosotros y con esto tocamos la esfera de la educativa, donde
normalmente se le encomienda la gran misión de transformar a la sociedad, pero como
puede transformarla si se le condiciona, se le controla y manipula, no hay una libertad
educativa real, la mayoría del sistema educativo es mera simulación, pero acaso no puede
hacerse nada, ¿y nosotros que? ¿Acaso no pensamos y no podemos hacer nada? Está en
nuestras manos poder hacer algo por nuestra educación.
Entonces ahí están los retos de nuestra sociedad, y para cumplir nuestros propósitos como
individuos y como colectividad debemos ver cuáles son los vicios que tenemos, debemos
vernos desde lo interior y hasta la relación con los otros.
Existen diversas dificultades de todas las esferas y tenemos varias opciones, una de ellas es
hacernos de la vista gorda y decir que aquí no pasa nada, tenemos también la opción de
justificar nuestros errores culpando a los demás o a las mismas circunstancias, pero aún
más, tenemos la opción de reconocer nuestras faltas y reconocer el trabajo de los demás,
esta lógica del reconocimiento mutuo y personal puede proyectarnos a una gran solución
de conjunto, porque en un primer nivel las soluciones y los retos son de tipo económico-
social, pero más que ello la apuesta es la cultura, y con ello nos referimos a la apuesta
esencialmente basada en la ética, una ética del reconocimiento, donde podemos darle un
giro profundo y trascendente a nuestros pensamiento y actos como seres humanos, porque
seremos mejores como sociedad y como seres humanos, en la medida que seamos capaces
de valernos por nosotros mismos y poder ayudar a los demás, ahí donde el verdadero
sentido humano expresa su valor real.