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La Teoría de Conjuntos

Capítulo 2
Después de ti, peregrino, iremos a las cimas
Desde donde, píos y temblorosos, veremos al Eterno
Ordenar y contar en el alfabeto del cielo
Los fuegos del firmamento, los gérmenes de los abismos.
Henry Eyraud
A G. Cantor

11. Introducción a la Teoría de Conjuntos de Cantor


Escolio: La teoría de Cantor1 de los ―conjuntos abstractos‖ trata de los conjuntos
en general. El mismo autor desarrolló también una teoría de ―conjuntos de

1
Georg Ferdinand Ludwig Phillipp Cantor nació el 3 de marzo de 1845, cerca de los luminosos hielos del
Neva, en San Petersburgo. Era el primogénito de un linaje de origen judío–alemán: el padre, Georg
Woldemar, había nacido en Copenhague y se había vuelto luterano, mientas que la madre, Maria Anna
Bolm, era una judía rusa cuya madre había adquirido la fe católica. Desde pequeño, Cantor se había sentido
atraído por la severa religión de sus padres –así como por la música, la pintura y la literatura–, pero había
concentrado su atención en una sola disciplina: las matemáticas. Para él, la ciencia era el vehículo de
comunicación con la divinidad. A pesar de su fe protestante, se sentía fascinado por los doctores de la
Iglesia y sus abstrusos argumentos sobre la existencia y las propiedades del creador. Estaba convencido de
que ellos habían encontrado reglas de pensamiento capaces de conducirnos, de modo natural, hacia Él. A
pesar de la recurrencia de sus ataques de melancolía, en 1862 consiguió matricularse en la Universidad de
Zürich y, a los veintidós años, Cantor se graduó en la Universidad de Berlín. Su tesis doctoral sobre teoría
de los números –la cual, con sólo veintiséis páginas, lo hizo merecedor de la distinción magna cum laude–
apenas adelantaba, sin embargo, el germen de sus investigaciones posteriores. En 1869 se trasladó a la
Universidad de Halle. A partir de entonces, trató de armonizar todas sus preocupaciones –la religión, las
matemáticas y la filosofía– en una sola: el estudio del infinito. Como si quisiese reconstruir la mente del
Eterno, utilizó la vieja idea tomista sobre los agregados de elementos (conjuntos) para sentar las bases de
una nueva teoría de los conjuntos. Por esa misma época, un amigo de Cantor, el matemático Richard
Dedekind, publicó un libro que habría de estimularlo profundamente, titulado Continuidad y números
irracionales (1872). Hasta antes de esta obra, el infinito matemático no tenía una definición precisa y los
estudiosos debían contentarse con meras suposiciones o con los anticuados términos derivados de la
escolática. Con extrema elegancia, Dedekind ofreció por primera vez una consistente explicación del
término. Para él, un conjunto es infinito cuando uno de sus subconjuntos tiene el mismo tamaño que el
conjunto original. En 1874, Cantor contrajo matrimonio con una muchacha de nombre Velle Guttman; para
su viaje de bodas, la nueva pareja decidió visitar Interlaken, a fin de encontrarse con Dedekind, quien se
hallaba de vacaciones en la pintoresca aldea suiza. Unos meses después, iluminado por aquellos días
festivos, Cantor comenzó a escribir, sin descanso, los artículos que habrían de hacerlo famoso. Se sentaba a
trabajar hasta el anochecer, inspirado por una voz que –estaba seguro– no sólo era la suya. Como los
antiguos escribas, trazaba lo inconmensurable en unas cuantas hojas de papel con el mismo convencimiento
y la misma fe con que dirigía sus oraciones matinales. Con su nueva teoría de conjuntos, inspirada en las
ideas de Dedekind, Cantor estaba ahora en condiciones de intentar su propia aproximación a lo ilimitado.
Luego de sumar y restar conjuntos, de tratarlos como abstracciones independientes de la realidad y de
amoldarlos al análisis aritmético tradicional, de sacudirlos e insuflarles vida propia como si fuesen sus
criaturas, llegó a un callejón sin salida: era una especie de enfermedad o de trastorno que bien podría
precipitarlo a la locura. Esta anomalía, este síntoma de insania inscrito en las matemáticas, surgió cuando se

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puntos‖. Cantor definió conjunto como ―cualquier colección, M, de objetos
determinados y bien distintos, m, de nuestra percepción o nuestro pensamiento
(que se denominan elementos de M), reunidos en un todo‖. Sin embargo, esta
definición no incluye al conjunto vacío y por desgracia, conduce a paradojas:
Es fácil notar que existen conjuntos que son elementos de sí mismos, por
ejemplo:
el conjunto de todos los conjuntos
es un conjunto que es elemento de sí mismo (otro ejemplo es el conjunto
de todos los objetos pensables, es a su vez, un objeto pensable y, por lo
tanto, es un conjunto que se pertenece a sí mismo). Sin embargo, la
mayoría de conjuntos NO se pertenecen a sí mismos: el conjunto de todos
los sombreros no es un sombrero y, por ende, NO se pertenece a sí mismo;
el conjunto de todos los hombres, no es un hombre, etc. A estos conjuntos
los llamaremos normales y a los primeros anormales. Esto es,
(i) Conjunto Normal es el conjunto que NO se pertenece a sí mismo.
(ii) Conjunto Anormal es el conjunto que no es normal.
Claramente, un conjunto es normal o anormal, pero no ambos.
Sea N el conjunto de TODOS los conjuntos normales. Surge ahora la
pregunta, ¿es N un conjunto normal o anormal?

dio cuenta que el infinito sí podía ser medido. A diferencia de Dedekind, Cantor reparó en que los
conjuntos infinitos pueden tener distintas magnitudes o ―potencias‖. En otras palabras, Cantor determinó
que había infinitos de distintos tamaños. Si él mismo se escandalizaba de sus resultados, sus
contemporáneos consideraban que aquella aritmética era delirante. Aunque sus primeros artículos
aparecieron con sorprendente rapidez en el célebre Journal de Crelle, pronto los editores comenzaron a
retrasar la publicación de sus envíos, temerosos de arriesgar su prestigio académico. Pero el más temible
ataque que sufrió Cantor provenía de un influyente hombre de negocios de Berlín, llamado Leopold
Kronecker, a quien Cantor mismo admiraba. Azotado por la ira y el rencor de sus enemigos, Cantor sufrió
una serie de ataques nerviosos que lo postraron en cama durante semanas y que posteriormente lo
sumergieron en el manicomio. No obstante, en 1884 pudo concluir un largo tratado que contenía la mayor
parte de sus aportaciones a las matemáticas, titulado Fundamentos de una teoría general de las variedades,
cuyo principal objetivo era presentar su idea de que los conjuntos infinitos podían tener numeraciones
definidas tanto como los finitos. Para demostrarlo, no le importaba rozar las cuestiones teológicas que tanto
le habían impresionado desde su juventud e incluso llegaba a sostener que, si bien Dios era inaprensible por
medio de la razón, era posible acercarse a Él, tal como lo habían hecho los místicos, por medio de su teoría.
Pero más que los argumentos de Kronecker, fue uno de sus propios descubrimientos el que terminó
arrinconándolo definitivamente a la locura. Era la ―hipótesis del continuo‖. En su aritmética del infinito,
Cantor pensaba que no debía existir un conjunto infinito con una potencia ―mayor‖ que la de los números
naturales y ―menor‖ que la de los números reales. Por desgracia, nunca fue capaz de comprobarlo: como si
se tratase de una especie de maldición, una muestra de la estrechez humana, que nunca llegó a solucionarse.
Desilusionado, Cantor abandonó las matemáticas y comenzó a enseñar filosofía en los escasos momentos
de paz que disfrutaba. Tembloroso y abatido, caía en frecuentes ataques depresivos que cada vez se
prolongaban más. Creía que el ángel de las matemáticas lo había abandonado para siempre a pesar de que,
como le escribió a un amigo, Dios fuese el único centro de su trabajo. Desesperado por la falta de pruebas a
su hipótesis del continuo, en 1899 solicitó una licencia que le permitiese seguir recibiendo su pago sin la
obligación de dar clases, a fin de consagrar su tiempo a solucionar este problema. Por fin, en 1905 se dio
por vencido. Nunca resolvería este último acertijo, la sublime tortura que había caído sobre su alma. Cantor
murió el 6 de enero de 1918, de un ataque al corazón, en una clínica para enfermos mentales.
El presente tratado tiene como una de sus metas honrar la memoria de Cantor resolviendo el problema
planteado por la Hipótesis del Continuo.

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 Si N es un conjunto normal entonces no se pertenece a sí mismo, es
decir, no es elemento de sí mismo (según la definición de conjunto
normal). Sin embargo, N, por su misma definición, tiene a los
conjuntos normales como elementos y como N es normal (por
hipótesis) entonces N debe ser elemento de sí mismo, por
consiguiente, N es anormal ¡contrario a lo que ya habíamos
establecido!
 Si N es un conjunto anormal entonces N no es normal y, por
consiguiente, N se pertenece a sí mismo. Pero si N es elemento de
sí mismo es porque N es un conjunto normal (por la definición de
N), ¡contrario a lo que establecimos al inicio!
¡Claramente, N es normal y anormal! Esto es una paradoja, conocida como
la paradoja de Russell.2
¿Cómo evitar esta paradoja? Una manera de hacerlo es considerar el hecho de que
N NO sea un conjunto: si N NO es un conjunto entonces la pregunta acerca de si N
es un conjunto normal o no, carece de sentido (puesto que ni siquiera llega a ser
conjunto) y, de esa cuenta, evitamos la paradoja de Russell.
Pero si N no es un conjunto entonces ¿qué es?
Lo que haremos será llamar clases a todos nuestros objetos bajo estudio. Luego, a
las clases las dividiremos en dos categorías: conjuntos y clases propias.
(i) Conjunto es la clase que puede ser elemento de alguna clase.
(ii) Clase Propia es la clase que no es un conjunto.
Claramente, las clases o son conjuntos o son clases propias. Notemos ahora cómo,
bajo esta nueva acepción la paradoja de Russell desaparece (se ultradesformula):
Si N es un conjunto entonces N puede ser elemento de alguna clase, en particular,
puede ser elemento de ella misma (conjunto anormal) pero al serlo, no se

2
Bertrand Russell, tercer Conde de Russell (1872-1970), filósofo, matemático y escritor británico,
galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1950. Su énfasis en el análisis lógico repercutió de forma
notable en el curso de la filosofía del siglo XX. Nacido en Trelleck (Gales) el 18 de mayo de 1872, estudió
Matemáticas y Filosofía en el Trinity College de la Universidad de Cambridge desde 1890 hasta 1894. Tras
graduarse este último año, viajó a Francia, Alemania y Estados Unidos. Posteriormente fue nombrado
miembro del consejo de gobierno del Trinity College, centro en el cual había empezado a impartir clases
desde su licenciatura. Al tiempo que desde su juventud mostró un acusado sentido de conciencia social, se
especializó en cuestiones de lógica y matemáticas, áreas sobre las que dio conferencias en muchas
instituciones de todo el mundo. Alcanzó un notable éxito con su primera gran obra, Los principios de la
matemática (1903), en la que intentó trasladar la matemática al área de la lógica filosófica para dotar a ésta
de un marco científico preciso. Colaboró durante ocho años con el filósofo y matemático británico Alfred
North Whitehead en la elaboración de la monumental obra Principia Mathematica (3 vols., 1910-1913), en
la que se mostraba que esta materia puede ser planteada en los términos conceptuales de la lógica general,
como clase y pertenencia a una clase. Este libro se convirtió en una obra maestra del pensamiento racional.
Russell y Whitehead demostraron que los números pueden ser definidos como clases de un tipo
determinado, y en este proceso desarrollaron conceptos racionales y una notación que hizo de la lógica
simbólica una especialización importante dentro del campo de la filosofía. En su siguiente gran obra, Los
problemas de la filosofía (1912), Russell recurrió a la sociología, la psicología, la física y las matemáticas
para refutar las doctrinas del idealismo, la escuela filosófica dominante en aquel momento, que mantenía
que todos los objetos y experiencias son fruto del intelecto; Russell, una persona realista, creía que los
objetos percibidos por los sentidos poseen una realidad inherente al margen de la mente.

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pertenece a sí misma (conjunto normal). Como esto es una contradicción,
entonces N debe ser una clase propia.
Siendo N una clase propia, la pregunta que originó la paradoja (―¿es N un
conjunto normal o anormal?‖) carece de sentido, pues N ni siquiera es conjunto y,
de esa cuenta, ni es normal, ni anormal.
De hecho, el creer que toda agrupación es un conjunto es lo que conduce
inevitablemente a la paradoja de Russell.

12. Igualdad entre Clases.

Escolio: Desarrollaremos a continuación una teoría de conjuntos basada en el


cálculo de predicados del capítulo anterior. De ahí, que la versión, de la teoría de
conjuntos que desarrollamos a continuación es semántica. Es por ello que algunos
autores le llaman a esta versión teoría de conjuntos semi–axiomática o teoría
intuitiva de conjuntos.

—Definición 1 (Términos Primitivos):


(i) Nuestra lista de variables individuales, conocida también como universo
de discurso (de la teoría de conjuntos), es: x’, x”,…
(ii) Usaremos a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l,…, x, y, z, a’, a”,…, b’, b”,…, como
metavariables individuales que toman valores a partir de las variables
individuales.
(iii) Dada una función predicativa , por clase entenderemos la agrupación
(reunión), o la ausencia de ella, de todas las variables individuales, x,
llamadas elementos o miembros (de la clase), que satisfacen . A toda
clase también es posible llamarla colección (o lista), dominio y totalidad y
la representaremos por x   x , símbolo que se lee: la clase de todas las
variables individuales, x, tales que el valor de verdad de la instanciación
de x en (x) es v, o bien, simplemente como la clase de las x tales que
(x).
(iv) Llamaremos clase vacía a la clase cuya función predicativa  tiene un
valor de verdad f para toda instanciación de (x), es decir, es la clase que
carece de elementos (es la ausencia de agrupación alguna). A la clase
vacía la simbolizaremos por Ø o bien,  .
(v) A las clases las denotaremos por: A, B,…, X, Y, Z, conocidos como
términos. Es decir, los términos son las variables que toman valores a
partir de las clases.
Escolio: Note que la definición de clase incluye el concepto de clase vacía, dado
que, según la definición 1(iii), una clase puede ser inclusive aquel objeto que no
es agrupación alguna de elementos. También la definición incluye a las clases
unitarias, cada una de las cuales tiene un único elemento. Realmente la definición
anterior sólo nos indica, de manera intuitiva, cómo es que se va a manejar el
concepto de clase, no es realmente la definición precisa de tal concepto. Para que
la definición 1(iii) sea precisa es necesario agregar que clase es cualquier objeto

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de la forma x   x  que satisface los axiomas 1–7 que expondremos más
adelante. En esencia, todos los términos que aparecen en la definición anterior son
primitivos. La definición anterior sólo está introduciendo la notación a usar.

—Definición 2 (La Relación Constante de Pertenencia o Membresía):


(i) Las siguientes funciones proposicionales se consideran equivalentes: ―A
pertenece a B‖, ―A es elemento de B‖, ―A es miembro de B‖.
(ii) (A B): A pertenece a B.

(iii) AB  (A B).

(iv) AB  .

(v) B, C, D,…, ZA  BACADA…ZA

(vi) B, C, D,…, ZA  BACADA…ZA.

(vii) ABC…YZ  ABBC…YZ.
Escolio: Nótese que la definición anterior sólo es notacional, no define realmente
lo que significa ―pertenecer a una clase dada‖. La noción de pertenencia es un
concepto primitivo.
¿Cuándo dos clases son iguales? cuando tienen los mismos elementos. De esa
cuenta, podríamos definir la igualdad en términos de la relación de pertenencia
(). Formalmente:

—Definición 3 (Igualdad entre Clases):


(i) El predicado constante denotado por =, se conoce como igualdad. Se usa
siempre entre dos términos.
(ii) A=B: A es igual a B
(Donde A es conocido como el primer miembro de la igualdad o el lado
izquierdo de la igualdad y B es conocido como el segundo miembro de la
igualdad o el lado derecho de la igualdad).

(iii) A=B  (x)xAxB.

(iv) AB .

(v) A=B=C=…=Y=Z  A=BB=C…Y=Z.
Escolio: La idea que deseamos transmitir con la anterior definición es la siguiente:
dos clases son iguales siempre que tengan los mismos elementos. De esa cuenta,
puede notarse que de acuerdo a esta definición a, a, a, a  a , aún cuando las
clases a, a, a, a y a no sean idénticas sintácticamente: ellas lo son según la
definición 3; esto se debe a que ambas clases, tanto a, a, a, a como a tienen el
mismo elemento: a.

176

De esa cuenta, A=a, b, c,… si y sólo si a, b, c,… A, en donde los puntos
suspensivos, ―…‖, sugieren la continuación de los varios miembros mostrados,
pero que son posibles de especificar, uno a uno.
Surge ahora la pregunta: ¿Será realmente la relación ―=‖ una igualdad tal como la
definimos en el capítulo anterior (definición XXV)? Si lo es, debe satisfacer las
propiedades de reflexividad, simetría, transitividad y reemplazo. El siguiente
teorema responde a nuestras inquietudes.

—Teorema 1 (Propiedades de la Igualdad entre Clases):


(i) A A (propiedad reflexiva de la igualdad)
(ii) A  B B  A (propiedad simétrica fuerte de la igualdad)
(iii) ( A  B  B  C ) A  C (propiedad transitiva de la igualdad)
(i) Demostración:
∵ zAzA (a) reflexividad de la equivalencia
(teorema XVIII(ii))
∴ (x)xAxA por generalización universal de (a)
(corolario I.XLV(i))
∴ A=A por definición 3(ii)
(ii) Demostración:
∵ zAzBzBzA simetría de la equivalencia
(corolario II.XXIII)
∴ (x)xAxBxBxA por generalización universal
(corolario I.XLV(i))
∴ (x)xAxB(x)xBxA por corolario III.LII(iv)
∴ A  B B  A según la propiedad anterior y la
definición 3(ii)
(iii) Demostración:
∵ zAzBzBzCzAzB
A partir de la transitividad de la
equivalencia (corolario II.XXV)
∴ (x)xAxBxBxCxAxB
Por generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i))
∴ (x)xAxBxBxC(x)xAxB
por el corolario III.LII(i)
∴ (x)xAxB(x)xBxC(x)xAxB
por corolario III.LII(ii)
∴ ( A  B  B  C ) A  C según la definición 3(ii). ▌

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—Corolario 1.1 (Propiedades de la Igualdad entre Clases)3:
(i) A  B B  A (simetría de la igualdad)
(ii) A  B⊢ B  A
(iii) A  B, B  C ⊢ A  C
(i) Demostración:
∵ A  B B  A por teorema 1(ii)
∴ A  B B  A por la regla de doble implicación (corolario
X.VIII(i))
(ii) Demostración:
Si A  B entonces, ya que A  B  B  A (por el corolario 1.1(i)), se
sigue que B  A , según la regla de separación (corolario IV.III). De ahí
que A  B ⊢ B  A (a partir de la definición XIII(ii)).
(iii) Demostración:
Si A  B y B  C entonces A  B  B  C (por regla de conjunción
(teorema XXVII(ii)). Ya que ( A  B  B  C ) A  C (según el
teorema 1(iii)) se sigue, a partir de la proposición–símbolo anterior, por
aplicación de la regla de separación (corolario IV.III), que A  C . Es
decir, A  B , B  C ⊢ A  C (por definición XXI(i)). ▌

—Teorema 2 (Desigualdad Entre Clases): A  B (x)xA xB.


Demostración:
A  B según definición 3(iii)

 por definición 3(iii)

(x) por teorema XLIV(i)


(x)xA xB por corolario II.XXII(i). ▌

—Corolario 1.2 (Desigualdad Entre Clases):


(i) A  B (x)xAxB
(ii) A  B (x)xAxB
(i) Demostración:
A  B (x)xA xB por teorema 2
(x)xAxB por corolario II.XXII(ii)y la
definición 2(iv)
(ii) Demostración:

3
Corolario 1.1: léase ―corolario 1 del teorema 1‖.

178
A  B (x)xA xB por teorema 2
(x) xAxB por corolario II.XXII(iii)y la
definición 2(iv). ▌

13. Clase Propia y Conjunto. Clases–símbolo.


Escolio: Dado que un conjunto es una clase y las clases pueden denotarse
mediante los términos (según definición 1(iii), (v)), el anterior axioma es también
válido, en particular, para conjuntos: por conjunto entenderemos cualquier clase
que tiene la propiedad de ser elemento de alguna otra clase, es decir, los conjuntos
siempre pueden ser elementos en alguna otra clase. Formalmente: A es un
conjunto ssi (B)AB.
Sin embargo, aunque esta definición intuitiva es correcta tendríamos que
cuantificar existencialmente sobre nuestro universo del discurso que tendría como
elementos a las clases (lo cual es imposible, dado que ya establecimos en la
definición 1(i) cuál era nuestro universo del discruso: consistía únicamente de
variables individuales). Esto podría hacer surgir nuevas paradojas. El único
universo asequible para nosotros, hasta el momento, es el expuesto por la
definición 1(i), a saber: la clase de las variables individuales (la cual aún no
sabemos si es un conjunto o una clase propia). De modo que nuestra
cuantificación universal o existencial sólo puede hacerse sobre tal universo de
discurso: sobre las metavariables individuales. Así, escribir ―(B)AB‖ es
incorrecto (sería equivalente a un error ortográfico).
Entonces, ¿cómo definir un conjunto? Lo que haremos será convenir en llamar
conjunto a cada variable individual expuesta en nuestra definición 1(i). Esto es:

—Definición 4 (Conjunto y Clase Propia):


(i) (A): A es un conjunto.
(ii) Pr(A): A es una clase propia.

(iii) (A)  (x)x=A.

(iv) Pr(A)  .
Escolio: Es decir, llamaremos clase propia a cualquier clase que no es conjunto.
De esta definición resulta que nuestras clases son o conjuntos o clases propias.
Nótese además que la cuantificación existencial efectuada en la definición
anterior, (x)x=A, es correcta: se efectúa sobre el universo del discurso (dado
que x sólo puede tomar valores a partir de la clase de las variables individuales).
La definición 4(iii) establece que una clase A es conjunto ssi puede verse como un
individuo (variable individual), es decir, como lo que intuitivamente entendemos
como elemento de una clase. Sin embargo, no está del todo claro cómo encaja con
nuestro concepto de conjunto dado inicialmente (a fin de evitar la paradoja de
Russell). Es decir, ¿cómo encaja esta definición con nuestro concepto de que un

179
conjunto es la clase que pertenece a alguna otra clase? Esto es precisamente lo
que aclararemos en lo que sigue.

—Definición 5 (Clases–símbolo): Si  es una función predicativa entonces:



(i) a x   x   a  .
(ii) x x  se lee: la clase de los x tales que x satisface .
Escolio: En otros términos, si M x  : ser mortal, escribir M a  es equivalente a
escribir a x M  x  .

—Definición 6 (Especificación de Clases):



(i) x x a  (ya)(z)zy  z  .

(ii) x x  x  x   (y x  x )(z)zy  z  .
Escolio: Cuando una clase símbolo es un conjunto, será posible asignarle una
variable individual vía la igualdad a dicha clase. Esto es, si x   x  es un
conjunto, entonces es válido escribir, por ejemplo: a= x   x  (según la
definición 4(iii)). Es necesario dejar claro qué tipos de proposiciones–símbolo
(funciones predicativas) admite la teoría que estamos construyendo. Tales
proposiciones–símbolo (permitidas dentro de la teoría de conjuntos) las
llamaremos propiedades de clase o, simplemente, propiedades.

—Definición 7 (Propiedad):
(i) Cualquier función predicativa de la forma ab, aB, Ab o bien AB
es llamada propiedad (de clase).
(ii) Si  y  son propiedades (de clase) y a y b son variables individuales
entonces a x   x , x   x b y x   x  x   x  son propiedades
(de clase).
(iii) Si  y  son propiedades (de clase) y x es una varible individual entonces
, , , ,  ,  , (x) y (x) son propiedades
~
(de clase).
(iv) Las propiedades (de clase) sólo son posibles de obtener por aplicación de
los incisos (i)–(iii), anteriores.
(v) Usaremos , ,  (que se leen: ―fi‖, ―psi‖ y ―iota‖) como metavariables
que toman valores a partir de las propiedades de (las) clases, las cuales
llamaremos también propiedades–símbolo.
(vi) Diremos que una clase es definible si y sólo si existe alguna propiedad–
símbolo, , tal que para cada elemento, x, de la clase, el valor de verdad
de (x) es v. A tal clase la simbolizaremos por x   x  y diremos que es
una clase–símbolo (o clase expresada de manera descriptiva).

180
Escolio: De acá en adelante, a las funciones predicativas desarrolladas en este
contexto de la teoría de conjuntos, las llamaremos propiedades (de clase) y sólo
se permitirán las propiedades que se obtengan a partir de la definición 7. De esa
cuenta, toda propiedad (de clase) es una proposición–símbolo que se obtiene a
partir de la definición anterior. Más claramente, clases como x M  x  donde
M x  es la función predicativa ―ser mortal‖ no están definidas en la presente
teoría ya que, de acá en adelante, sólo trabajaremos con clases definibles.

Ejemplos:
(i) aa es una propiedad que puede rescribirse como a  . Para este caso,
x  es xx. Claramente, x está ligada a la propiedad.
(ii) Si   A es xA, en este caso A está ligado, mientras que x es libre. Por
consiguiente, x  es xx.
Escolio: La definición XXVII(i) es válida en el contexto de la teoría de conjuntos:
Si A tiene la propiedad , escribiremos   A , y diremos que A es un término
ligado a  en el sentido que A ocurre en . En tanto que, cualquier otro término o
variable que no ocurra en , lo llamaremos libre.
Por propiedad de una clase entenderemos cualquier proposición–símbolo de la
forma x  , donde x es algún elemento de la clase (claramente, debe ser una
expresión en símbolos, que denota alguna función proposicional o alguna
proposición general en el metalenguaje, que denota alguna característica
(peculiaridad) propia de la clase en cuestión). Nótese que las propiedades de clase
son realmente nuestras proposiciones–símbolo (funciones proposicionales) a usar.
De esa cuenta, gracias a las anteriores definiciones, todas nuestras definiciones y
teoremas de nuestro cálculo proposicional (así como del cálculo de predicados)
son aplicables a nuestra teoría de conjuntos acá descrita. Por ejemplo, diremos
que A ocurre en  si y sólo si A aparece en  (tal como lo establecimos en la
definición XXVII(i)).
Una vez entendido el concepto de propiedad estamos listos para terminar el tema
de la igualdad entre clases: para que nuestra relación de igualdad entre clases esté
completa es necesario que satisfaga todos los requisitos de la definición XXXV.
De los cuatro requisitos que establece tal definición sólo hace falta que se
satisfaga la propiedad de reemplazo de la igualdad. Puesto que ya hemos probado
que cumple tres de los cuatro requisitos (según el teorema 1) para que sea
considerada una igualdad, propondremos el cuarto como una extensión de nuestro
concepto de igualdad, pero lo haremos como nuestro primer axioma.

—Axioma 1 (Axioma de Extensión): Si A  B entonces A puede reemplazarse


por B donde quiera que éste ocurra (y viceversa): las expresiones resultantes son
idénticas en el sentido de no haberse alterado. Formalmente:
A  B (A)(B).

181
Escolio: Sin este axioma hubiese sido imposible extender nuestro concepto de
igualdad de clases al concepto de igualdad entre objetos, ya dado anteriormente
(definición XXXV).

—Teorema 3 (Propiedad de Reemplazo de la Igualdad Entre Clases):


Si A  B entonces
(i) (A)⊢(B)
(ii) (B)⊢ (A)
(i) Demostración:
Si A  B entonces, ya que A  B (A)(B) (a partir del axioma
I), se sigue que:
(A)(B) por corolario IV.III
∴ (A)(B) a partir del corolario X.VIII(i)
∴ (B) a partir del corolario IV.III
Luego, (A)⊢(B) (a partir de la definición XIII(ii)).
(ii) Demostración:
Si A  B entonces, ya que A  B (A)(B) (a partir del axioma
I), se sigue que:
(A)(B) por corolario IV.III
∴ (B)(A) a partir del corolario X.VIII(i)
∴ (A) a partir del corolario IV.III
Luego, (B)⊢(A) (a partir de la definición XIII(ii)). ▌
Escolio: ¿Existirán clases–símbolo que sean conjuntos? Es decir, ¿existirán clases
definibles que sean conjuntos? Responder a esa pregunta equivale a hallar alguna
propiedad de clase (x) tal que a= x   x . El siguiente teorema responde a esta
pregunta.

—Teorema 4: a=xxa
Demostración:
∵ zaza por teorema XVIII(ii).
∴ zazxxa por definición 5(i)
∴ (y)yayxxa por corolario I.XLV(i)
∴ a=xxa según definición 3(ii). ▌
Escolio: La interpretación del teorema anterior va mucho más allá de una simple
igualdad entre una variable individual, a, y la clase–símbolo xxa: realmente
expresa que toda variable individual es realmente una clase–símbolo, es decir,
una clase definible. En otras palabras, el teorema anterior establece que todo lo
que hemos desarrollado para las clases es válido para las variables individuales

182
(conjuntos). Hasta el momento no sabíamos si, por ejemplo, la igualdad entre
clases (definición 3(ii)) era válida también para variables individuales. El teorema
anterior establece que todos los teoremas desarrollados hasta el momento son
aplicables también para las variables individuales porque, en efecto, tales
variables individuales son también clases (aunque, claramente, no toda clase es
una variable individual). De aquí en adelante, usaremos la definición 3 tanto para
clases–símbolo como para variables individuales o incluso, entre clases–símbolo
y variables individuales, indistintamente.
Del teorema anterior, se sigue que, en particular, la clase–símbolo: xxa es un
conjunto, tal como se afirma en el siguiente teorema.

—Corolario 1.4: (xxa).


Demostración:
∵ a=xxa según el teorema 4
∴ (y)y=xxa por corolario I.XLV(ii)
∴ (xxa) a partir de la definición 4(iii). ▌
Escolio: La definición 4(iii) expresa lo siguiente: A es un conjunto ssi es una
variable individual. Es decir, las variables individuales de nuestra lista, dada en la
definición 1(i), son realmente los conjuntos. Esto se expresa, claramente, en el
siguiente teorema:

—Corolario 2.4: (x)(x).


Demostración:
∵ xxa=xxa a partir del teorema 1(i)
∴ a=a a partir de los teoremas 4 y 3
∴ (y) y=y por corolario I.XLV(ii)
∴ (y) y=y por corolario I.XLI(ii)
∴ (y) por definición 4(iii)
∴ (x)(x) por corolario I.XLV(i). ▌
Escolio: A la luz del anterior teorema, a los conjuntos los denotaremos por las
mismas metavariables individuales: a, b, c,…, x, y, z, … de aquí en adelante.
¿Ocurrirá algo similar con la lista de todos nuestros términos? Es decir, según la
definición 1(v), todas las variables A, B,…, X, Y, Z toman valores a partir de las
clases, pero ¿será posible asignarle a todo término una clase–símbolo que sea
idénticamente igual a dicho término, de igual manera como ocurrió para las
variables individuales? El siguiente teorema responde esta pregunta.

—Lema 1.5: A=xxA


Demostración:
∵ zAzA por teorema XVIII(ii).

183
∴ zAzxxA por definición 5(i)
∴ (y)yAyxxA por corolario I.XLV(i)
∴ A=xxA según definición 3(ii). ▌
Escolio: El teorema anterior afirma que todo término es posible representarlo
como una clase–símbolo.
En este punto podemos contestar ahora a la pregunta expuesta anteriormente:
¿Cómo encaja la definición de conjunto con nuestro concepto de que un conjunto
es la clase que pertenece a alguna otra clase? El siguiente teorema responde a esta
pregunta:

—Teorema 5: AB(x)x=AxB.
Demostración:
∵ xxAxxB(yxxB)(z)zy zA
por definición 6(ii)
∴ AB(yB)y =A a partir del lema 1.5, el teorema 3 y
la definición 3(ii).
∴ AB(y) yBy =A por definición XXXIII(xii)
∴ AB(y) y =AyB por definición XXXIII(xii). ▌
Escolio: El teorema anterior afirma que toda clase, A, que sea elemento de alguna
otra clase, B, siempre será posible ―verla‖ como variable individual, es decir,
como conjunto. El siguiente corolario no deja lugar a dudas acerca de esta última
afirmación.

—Corolario 1.5: AB(A).


Demostración:
AB(x)x=AxB a partir del teorema 5
(x)x=A por el corolario I.LIII(ii) y el
corolario II.VI(iii)
(A) por definición 4(iii). ▌
Escolio: De esa cuenta, la definición 4(iii) cumple con el propósito original:
nuestra idea intuitiva acerca de lo que es conjunto (a fin de evitar la paradoja de
Russell). Sin embargo, el teorema anterior sólo afirma que cuando un término
pertenece a otro, el primero es siempre un conjunto ¿tendremos el mismo
resultado para cuando la clase a considerar sea elemento de alguna clase–símbolo?
Es decir, ¿seguirá siendo válido afirmar que cualquier clase que sea elemento de
alguna clase–símbolo siempre es conjunto? los siguientes teoremas responden a
esta pregunta.

—Corolario 2.5: Pr(A)AB.


Demostración:

184
∵ AB(A) (a) por corolario 1.5
∴  (b) a partir de (a) y del corolario VII.IX(i)
∴ Pr(A)AB a partir de (b) y las definiciones 4(iv), 2(iv). ▌
Escolio: Este teorema nos confirma que la definición elegida para clase propia es
la adecuada: en la introducción a este capítulo habíamos establecido en llamar
clases propias a aquellas que no fuesen conjuntos, es decir, aquellas clases que
no pueden ser elementos de clase alguna. La idea intuitiva de una clase propia es
la siguiente: es una clase tan grande, tan gigantesca, que es imposible verla como
un individuo y, por ende, jamás como elemento de clase alguna.

—Corolario 3.5: A x   x (A)(A).


Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (): A x   x (A)(A) (a)
En efecto,
∵ A x   x (A) (b) a partir del corolario 1.5
∵ A x   x (A) (c) según la definición 5(i)
∴ A x   x (A) (d) a partir de (c) y del corolario
X.VIII(i)
∴ A x   x A x   x (A)(A)
a partir de (b) y (d) y del
corolario IV.XXXVII(ii)
∴ A x   x (A)(A) por el corolario II.XXXVI(ii)
Parte 2 (): (A)(A)A x   x  (b)
En efecto,
(A)(A)(A) por corolario II.VI(iv)
A x x  por definición 5(i)
De las propiedades (a) y (b) se sigue la tesis (a partir del corolario V.VIII y la
definición XVII). ▌
Escolio: Hasta ahora hemos hallado una clase–símbolo que es conjunto, a saber
xxa, ¿habrán más? ¿y qué decir de las clases propias? Hasta el momento no
hemos hallado alguna. ¿Realmente existen?

—Definición 8:

(i) R  xxx (la clase de Russell)

(ii) U  xx=x (la clase Universal)

(iii) 0  xx  x (el Cero)

185

(iv) a, b  xx=a  x=b (la clase binaria)

(v) a  a, a (la clase unitaria)
Escolio: Como veremos en el siguiente teorema, R es precisamente la clase de
Russell, es decir, la clase de todos los conjuntos normales que consideramos al
inicio. Por ende, es nuestro primer ejemplo de clase propia. Por otro lado, U, es
llamada la clase universal, por el hecho de que tiene como elementos a todos los
conjuntos de nuestra teoría: pues, de acuerdo a nuestro teorema 1(i), dado que
todo conjunto es igual a sí mismo, en dicha clase se hallan todos los conjuntos
(recuerde que, como las clases propias no pueden pertenecer a ninguna clase, U
sólo tiene como elementos a los conjuntos). Finalmente, la clase xxx
denotada por el símbolo 0 (cero), también conocida como la clase cero, será de
vital importancia en la construcción de los números naturales que veremos más
adelante. Como veremos a continuación, el cero es precisamente la clase vacía.
A la clase xx=a  x=b la representaremos de acá en adelante simplemente por
la clase binaria a, b, mientras que a la clase xx=a por la clase unitaria a.

—Teorema 6:
(i) Pr(R).
(ii) 0=Ø (es decir, el cero es la clase vacía).
(i) Demostración (por Contradicción):
Si (R) entonces
Rxxx(R)RR (a) a partir del corolario 3.5
∴ RRRR a partir de (a), la definición 8(i), la
hipótesis y el corolario II.XXXIV(ii)
lo que contradice al teorema XVIII(ii) (a partir del corolario III.XXIV(iii)).
∴ Pr(R) a partir del corolario V.X(ii) y la
definición XIX.
(ii) Demostración (por Contradicción):
Supongamos que la clase símbolo xxx tiene algún elemento: sea éste,
z. Es decir, supongamos que zxxx.
Entonces, de la definición 5(i), se sigue que zz, lo cual contradice el
teorema 1(i). Luego, nuestra suposición inicial es falsa, es decir, xxx
NO tiene elemento alguno, es decir, xxx=Ø (a partir de la definición
1(iv)). Por consiguiente, de la igualdad anterior, 0=Ø (según la definición
8(iii) y el teorema 3). ▌
Escolio: La demostración del teorema 6(i), redactada en el metalenguaje, sería
como sigue:
si R fuese un conjunto entonces, dado que R comprende a todos los
conjuntos x tales que xx, entonces resultaría válida la pregunta: ¿es R tal

186
que satisface la propiedad xx, o no? Es decir, ¿será R elemento de sí
mismo o no?
Caso 1: si Rxxx, es decir, RR (a partir de la definición 8(i)),
entonces RR (por definiciones 5(i) y 8(i)), es decir,
Rxxx (por definición 8(i)), lo que contradice la hipótesis
de este caso.
Caso 2: si Rxxx, es decir, RR (por la definición 8(i)), se sigue

que R xxx (por definiciones 5(i) y 8(i)), lo que contradice
la hipótesis de este caso.
Como en ambos casos se llega a una contradicción de la forma:
RRRR
Entonces nuestra suposición inicial (R es un conjunto) debe ser falsa y,
por lo tanto, R es una clase propia (a partir de la definición 1(v)), como se
quería probar.
Puede apreciarse la simplicidad y la elegancia al hacer uso del cálculo de
predicados en las demostraciones.
Es necesario notar que el lema 1.5 afirma que toda clase, ya sea conjunto o clase
propia, es posible representarlo mediante una clase–símbolo. De modo que la
clase–símbolo, x   x , será un conjunto o una clase propia dependiendo de la
propiedad, x  : si la propiedad, por ejemplo, es xa entonces la clase–símbolo
es un conjunto (teorema 4); pero si la propiedad es xx, la clase símbolo será una
clase propia (teorema 6(i) y definición 8(i)).
Por otro lado, al menos en nuestra teoría el cero y la clase vacía son iguales, por
consiguiente es posible intercambiar 0 por Ø, y viceversa.
Aunque hemos logrado establecer que R es una clase propia, aún nada sabemos
acerca de si U y Ø, por ejemplo, son clases propias o conjuntos. Lo que sigue a
continuación está encaminado a contestar esta inquietud.
A fin de evitar las paradojas en nuestra teoría intuitiva de conjuntos será necesario
establecer postulados, no contradictorios, en la misma. Por ejemplo, nos gustaría
establecer que las clases como a, b, c fuesen conjuntos, a fin de que puedan ser
elementos de alguna clase. Para el efecto, propondremos el axioma de
apareamiento.

—Teorema 7: x   x = x   x (y)(y)(y)


Demostración:
x x = x  x (y)y x x y x  x  por definición 3(ii)

(y)(y)(y) por definición 5(i). ▌

187
Escolio: Lo que afirma el teorema anterior es lo siguiente: siempre que dos
propiedades,  y , sean equivalentes (independientemente del individuo que las
instancia), ambas definirán dos clases iguales.

—Corolario 1.7:
(i) x x = x  x ⊢(y)(y)(y)
(ii) (y)(y)(y)⊢ x   x = x   x 
(i) Demostración:
Si x   x = x   x  entonces, ya que:
x x = x  x (y)(y)(y)
(a partir del teorema 7 y de la aplicación del corolario X.VIII(i))
se sigue que:
(y)(y)(y) por el corolario IV.III
∴ x   x = x   x ⊢(y)(y)(y) por la definición XIII(ii)
(ii) Demostración:
Si (y)(y)(y) entonces, ya que:
(y)(y)(y) x   x = x   x 
(a partir del teorema 7 y de la aplicación del corolario X.VIII(ii))
se sigue que:
x x = x  x  por el corolario IV.III
∴ (y)(y)(y)⊢ x   x = x   x  por la definición XIII(ii). ▌

14. Propiedades Elementales de las Clases.

Escolio: Nuestro deseo es poder trabajar con una teoría de conjuntos que permita
clases tan complejas como la siguiente: a, a, b, a, b , la cual posee tres
elementos, a saber: a, a, b y a, b . Pero para que tales clases existan, es
necesario proponer el siguiente axioma:

—Axioma 2 (Axioma de Apareamiento): Cualquier clase de la forma a, b es


un conjunto. Formalmente: (a)(b)(a, b).

—Teorema 8:
(i) a=xx=a
(ii) (a)
(iii) xa, bx=ax=b

188
(iv) xax=a.
(v) a= b a=b
(vi) a= b, ca=b=c.
(vii) a, b=b, a
(i) Demostración:
a= a, a por definición 8(v)
=xx=a  x=a a partir de la definición 8(iv)
=xx=a por los corolarios II.XXXVI(i),
I.VII(ii)
(ii) Demostración:
∵ (a, b) por el axioma 2
∴ (a) por teorema 8(i) y el teorema 3(ii)
(iii) Demostración:
xa, bxx=a  x=b por definición 8(iv)
x=ax=b por definición 5(i)
(iv) Demostración:
xaxzz=a por teorema 8(i) y el axioma 1
x=a por definición 5(i)
(v) Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (): a= b xx=a=xx=b por teorema 8(i)
(y)y=ay=b por teorema 7
a=aa=b por teorema XLVII(ii)
 a=b por teorema 1(i) y el
corolario II.XXXV(ii)
Parte 2 (): a=b(y)y=ay=b por el axioma 1.
xx=a=xx=b por teorema 7
 a= b por teorema 8(i)
(vi) Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (): a= b, cxx=a=xx=b  x=c
por teorema 8(i) y definición
8(iv)
(y)y=a(y=by=c) (a) por teorema 7
b=a(b=bb=c)
por (a) y el teorema XLVII(ii)
b=ab=b por el corolario II.XXXIII(ii)

189
 a=b (b) por corolario II.XXXV(ii) y el
teorema 1(ii)
De igual manera:
a= b, cc=a(c=bc=c)
por (a) y el teorema XLVII(ii)
c=ac=c por el corolario II.XXXIII(ii)
 a=c (c) por corolario II.XXXV(ii) y el
teorema 1(ii)
Así, de (b) y (c) se sigue que:
a= b, ca=ba=c a partir de los corolarios
II.XXXVII(ii) y II.XXXVI(ii)
 a=b=c por definición 3(iv)
Parte 2 (): a=b=ca=ba=c por definición 3(iv)
(z=az=b)(z=az=c)
por el axioma 1, los corolarios
IV.XXXVII(ii), II.XXXVI(ii)
(y)y=a(y=by=c)
por los corolarios
II.XXXVII(i),II.XXXVI(ii) y I.XLV(i)
xx=a=xx=b  x=c por teorema 7.
(vii) Demostración:
∵ (z=az=b)(z=bz=a) por corolario II.XXX(ii)
∴ (y) (y=ay=b)(y=by=a) por corolario I.XLV(i)
∴ xx=ax=b=xx=bx=a por el corolario 1.7/i
∴ a, b=b, a a partir de la definición
8(iv). ▌
Escolio: De modo que la clase unitaria, a, es un conjunto. ¿Pero qué decir de
las clases de tres o más elementos? Para contestar a esta pregunta, introduciremos
el concepto de unión de clases y la unión generalizada de clases. Intuitivamente,
por unión de clases, la cual simbolizaremos por  (símbolo que se coloca entre
las clases), se entenderá la reunión de los elementos de la primera clase con los
elementos de la segunda clase en una sola clase:
(i) Si A=a, b, c, d y B=a, b, e, f, g entonces
AB=a, b, c, d, a, b, e, f, g=a, b, c, d, e, f, g
(ii) Si D=a y F =a, b, e entonces
DF=a, a, b, e =a, b, e
Ahora bien, si consideramos clases más complejas como la siguiente clase binaria:
C=e, f, g, a, b, c, g

190
Entonces es posible definir una unión generalizada de clases, la cual consiste en
la unión de todos los elementos de la clase:
C=e, f, g, a, b, c, g=e, f, ga, b, c, g=a, b, c, e, f, g
De esa cuenta, sería factible escribir:
A=((ab)c)d
(siempre y cuando no se haya probado la asociatividad de esta operación entre
clases no se nos es permitido quitar los signos de agrupación).
Por otro lado, por intersección entre clases, lo cual se simboliza por  (que se
coloca entre las clases) entenderemos los elementos que tienen en común las
clases que se intersectan:
(iii) Si A=a, b, c, d y B=a, b, e, f, g entonces
AB=a, b
(iv) Si D=a y F =a, b, e entonces
DF=a
En general, podríamos definir ahora la intersección generalizada de clases, la
cual consistiría en la intersección de los elementos de la clase: por ejemplo, si
C=e, f, g, a, b, c, g
Entonces
C=e, f, ga, b, c, g=g
En particular, A=((ab)c)d.

—Definición 9 (Unión Generalizada y Unión entre clases):



(i) A  x(yA)xy.

(ii) AB  xxAxB.
Escolio: La unión de dos clases es la clase formada por los elementos de una de
las clases o bien de la otra, o de ambas.
Estamos listos para contestar la pregunta antes planteada: ¿cómo saber si las
clases de tres o más elementos son clases propias o conjuntos? La cuestión se
decide a partir del siguiente axioma.

—Axioma 3 (Axioma de Uniones): La unión generalizada de un conjunto sigue


siendo un conjunto. Formalmente: (a)(a)

—Lema 1.9: xAB xAxB.


Demostración:
∵ xAB xzzA  zB a partir de la definición 9(ii)

∴ xABxAxB según la definición 5(i). ▌

191
—Lema 2.9: (xzz=a)xa.
Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (): (xzz=a)xa.
En efecto, si xzz=a entonces xz y z=a (a partir del corolario
IV.VI(iii), (iv)). Pero, si z=a entonces de xz se deduce xa (por
teorema 3(i)). Así, (xzz=a)xa (a partir de los resultados
anteriores y el postulado III).
Parte 2 (): xa(xzz=a).
En efecto, si xa entonces xz, si z=a (a partir del teorema 3(i)).
Luego, xzz=a (a partir del corolario IV.VI(iii)). Es decir,
xa(xzz=a) (a partir de los resultados anteriores y del
postulado III). ▌

—Lema 3.9: xaxb(y)xyya, b.


Demostración:
En efecto,
∵ xz xz (a) por teorema XVIII(ii)
∵ za, bz=az=b (b) por teorema 8(iii)
∴ xzza, bxzz=az=b. (c) por (a), (b) y el
corolario I.XXXVIII(ii)
∵ (y)xyya, bxzza, b (d) por corolario I.LI
∴ (y)xyya, bxzz=az=b por (d), (b) y la regla
de reemplazo
(corolario I.IV)
∴ (y)xyya, b(xzz=a)(xzz=b) por corolario
II.XXXII
xaxb a partir del lema 2.9 y el
corolario I.IV.
La tesis se sigue de la simetría de la equivalencia (corolario II.XXXIII). ▌

—Teorema 9: ab=a, b
Demostración:
zabzazb por lema 1.9
(y)zyya, b por lema 3.9
(ya, b)zy por notación (definición XXXIII(xii)).
za, b por definiciones 9(i), 5(i)

192
∴ (x)xabxa, b por generalización universal
(corolario I.XLV(ii))
∴ ab=a, b por definición 3(ii). ▌
Escolio: De acuerdo a este teorema, sabemos fehacientemente, que la definición
dada para la unión generalizada (definición 9(i)) funciona como debiera: uniendo
los elementos de una clase.

—Corolario 1.9: (a)(b)(ab).


Demostración:
∵ (x, y) por el axioma 2
∴ (x, y) a partir del axioma 3
∴ (xy) a partir del teorema 9 y el teorema 3.
∴ (a)(b)(ab) por generalización universal (corolario I.XLV(i)).▌
Escolio: De modo que la unión de dos conjuntos es un conjunto. Así, ya que a
es un conjunto (teorema 8(ii)) y puesto que b, c también lo es (axioma 2), se
sigue que:
ab, c=a, b, c
también es un conjunto. Esto responde nuestras inquietudes acerca de los
conjuntos de tres o más elementos: todos ellos son conjuntos (basta añadirle, vía
la unión de clases, un elemento más al conjunto previo a fin de construir el
siguiente conjunto más grande).

—Lema 1.10:
(i) (x)xØxx
(ii) x(y)yØ=Ø
(i) Demostración:
(x)xØxØ por instanciación universal (corolario
I.LI(i))
xyyy a partir del teorema 6(ii), la definición 8(iii)
y el axioma 1.
xx (a) por definición 5(i).
(ii) Demostración:
∵ (z)(y)yØyy generalización universal de la propiedad del
inciso anterior (corolario I.XLV(i)).
∴ x(y)yØ=xx  x por corolario 1.7
=Ø por definición 8(iii) y teorema
6(ii). ▌

193
—Teorema 10:
(i) (x)xØ (la clase vacía no tiene elemento alguno).
(ii) (x)xU  (todo conjunto es elemento del universo).
(iii) AA=A (idempotencia de la unión de clases)
(iv) AB=BA (conmutatividad de la unión de clases)
(v) (AB)C=A(BC) (asociatividad de la unión de clases)
(vi) AØ=ØA=A (elemento neutro de la unión de clases)
(vii) AU =U A=U (elemento atractor de la unión de clases)
(viii) Ø=Ø
(i) Demostración:
∵ (x)xØxx por lema 1.10(i)
∴ x=x(x)xØ
A partir de la negación de ambos lados de la
equivalencia establecida por (a), la propiedad
inicial (por corolario IV.XXXV(i) y teorema
XLIVI(ii)).
∵ x=x por teorema 1(i)
∴ (x)xØ a partir de la regla de reemplazo (corolario I.IV)
(ii) Demostración:
∵ xUx=x por definiciones 8(ii), 5(i)
∵ x=x por teorema 1(i)
∴ xU a partir de la regla de reemplazo (corolario I.IV)
La tesis se sigue de la generalización universal de la propiedad anterior
(corolario I.XLV(i)).
(iii) Demostración:
AA=xxAxA por definición 9(ii)
=xxA por idempotencia (corolario II.XXXVI(ii)) y
el teorema 7
=A por lema 1.5
(iv) Demostración:
AB=xxAxB por definición 9(ii)
=xxBxA por conmutatividad de la propiedad
(corolario II.XXX), la generalización
universal de la propiedad (corolario
I.XLV(i)) y el corolario 1.7.
=B A  por definición 9(ii).
(v) Demostración:

194
z(AB)CzABzC por lema 1.9
(zAxB)zC por lema 1.9
zA(zBzC) asociatividad disyuntiva
(corolario II.XXXI(i))
zAzBC por lema 1.9
 zA(BC) por lema 1.9
∴ (x)x(AB)CxA(BC)
por generalización universal de la propiedad
anterior (corolario I.XLV(i))
∴ (AB)C=A(BC) a partir de la propiedad anterior y la
definición 1(ii)).
(vi) Demostración:
A Ø =xxAxØ por definición 9(ii)
=xxA ya que xØ es imposible (teorema 10(i),
corolario II.XXXIII(i))
=A por lema 1.5
Además, A Ø = ØA (por teorema 10(iii)). De esta igualdad y de la
anterior se sigue la tesis (por teorema 3(ii), (iii)).
(vii) Demostración:
AU =xxAxU  por definición 9(ii)
=xxU  del teorema 10(ii), el corolario II.XXXIII(ii) y el
corolario 1.7
=U por lema 1.5
La tesis se sigue de la conmutatividad de la unión entre clases (teorema
10(iv)) y la definición 3(iv).
(viii) Demostración:
Ø=x(yØ)xy por definición 9(i)
=x(y)yØxy por definición XXXIII(xii)
=x(y)yØ por teorema 10(i), la simplificación
conjuntiva (corolario II.XXXIV(i)) y
el corolario 1.7
=Ø por lema 1.10(ii). ▌

—Corolario 1.10: a=a.


Demostración:
a=a, a por definición (v)
= aa por teorema 11
=a por teorema 10(ii). ▌

195
Escolio: Continuando ahora, con la intersección generalizada y la intersección
entre clases y, basándonos en las ideas previas para su formulación, tenemos así la
siguiente definición:

—Definición 10 (Intersección Generalizada e Intersección entre clases):



(i) A  x(yA)xy.

(ii) AB  xxAxB.

—Lema 1.11: xAB xAxB.


Demostración:
∵ xAB xzzAzB a partir de la definición 10(ii)

∴ xABxAxB según la definición 5(i). ▌

—Lema 2.11: (y)y=axyxa.


Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 ( (por contrapuesta)): (y)y=axyxa.
En efecto, si xa entonces xz para algún z=a (según axioma 1 y
teorema 3), es decir, (y=a)xz (escribiendo formalmente la
anterior proposición) o, lo que es lo mismo, (y)y=axz (por
notación, a partir de la definición XXXIII(xii)). Hemos probado así
que:
xa(y)y=axz (a)
(a partir de los argumentos anteriores y del postulado III).
∴ (y)y=axyxa
(a partir de la propiedad (a), la regla de contrapuesta (el corolario
VII.IX), la vaciedad (corolario II.XL), la definición 2(iv) y la doble
negación (corolario II.XX(ii)).
Parte 2 (): xa(y)y=axy
En efecto,
xa(xzz=a) por lema 1.9
(z=axz) conmutatividad de la conjunción
(corolario II.XXX(ii))
(z=axz) por demostración condicional
(corolario II.XIX(ii))
∴ xa(y)y=axy por regla de –introducción
(corolario I.L(i)). ▌

196
—Lema 3.11: xaxb(y) ya, bxy.
Demostración:
En efecto,
∵ za, bz  az  b (a) por teorema 8(iii), negando
ambos lados de la
equivalencia (por corolario
IV.XXXV(i)), la definición
2(iv), las leyes de D’Morgan
(corolario II.XXI(iii)) y la
regla de la transitividad de la
equivalencia (corolario
III.XXV(ii)).

∵ xz xz (b) Idempotencia (teorema XVIII(ii))


∴ za, bxz z  az  bxz. (c) por (a), (b) y el
corolario I.XXXVIII(ii)
∴ za, bxz(z  axz)(z  bxz) (d)
por vaciedad (corolario II.XL), la
conmutatividad (corolario II.XXX(i)), la
distributividad (corolario II.XXXII(ii)) y la
regla de reemplazo (corolario I.IV)
∴ za, bxz(z=axz)(z=bxz) (e)
Por (d), la implicación material (corolario
II.XV(ii)) y la regla de reemplazo (corolario
I.IV)
∴ (y)ya, bxy(y)(y=axy)(y=bxy) (f)
por generalización de (e) y la aplicación de
la distribución de los cuantificadores
(corolario III.LII(iv))
(y)y=axy(y)y=bxy
a partir de (f),la aplicación de la
distribución de los cuantificadores
(corolario I.LII(ii)) y la regla de reemplazo
(corolario I.IV).
xaxb por lema 2.11 y la regla de
reemplazo (corolario I.IV).
La tesis se sigue de la simetría de la equivalencia (corolario II.XXXIII). ▌

—Teorema 11: ab=a, b


Demostración:
zabzazb por definiciones 10(ii), 5(i)

197
(y) ya, bzy por lema 3.11
(ya, b)zy por notación (definición XXXIII(x)).
za, b por definiciones 10(i), 5(i)
∴ (x)xabxa, b por generalización universal
(corolario I.XLV(ii))
∴ ab=a, b por definición 3(ii). ▌
Escolio: De esa cuenta, ahora sabemos que la definición dada para la intersección
generalizada (definición 10(i)) funciona como debiera: intersectando los
elementos de una clase.

—Lema 1.12:
(i) (x)xØxA
(ii) x(x)xØxy=U
(i) Demostración (por Contrapuesta):
∵ (x)xØxAxØxA por instanciación universal
(corolario I.LI(i))
 xØ por regla de simplificación
(corolario II.VI(iii))
(x)xØ por corolario I.LI(i)
 xx por lema 1.10(i)
∴ x=x(x)xØxA (a) contrapuesta de la propiedad
anterior (corolario VII.IX(i)),
teorema XLIV(ii), la regla de
vaciedad (corolario II.XL) y la regla
de reemplazo (corolario I.IV).
∵ x=x (b) por teorema 1(i)
∴ (x)xØxA por modus ponens aplicado a (b) y (a)
(corolario II.III(ii))
(ii) Demostración:
∵ (x)xØxAx=x (c) a partir de (b) (por corolario
IV.XXXIX(viii))
∴ (x)xØxAx=x (d) a partir de la conjunción de (c) y (a)
(teorema XVII(ii)) y de la regla de la
doble implicación (corolario
X.VIII(iii))
∴ x(x)xØxy=xx=x a partir de la generalización
universal de (d) (corolario
I.XLV(i))) y del corolario 1.7

198
∴ x(x)xØxy=U por definición 8(ii). ▌

—Teorema 12:
(i) AB=Ø(xA)xB
(ii) AA=A (idempotencia de la intersección de clases)
(iii) AB=BA (conmutatividad de la intersección de clases)
(iv) (AB)C=A(BC) (asociatividad de la intersección de clases)
(v) AØ=ØA=Ø (elemento atractor de la intersección de clases)
(vi) AU =U A=A (elemento neutro de la intersección de clases)
(vii) Ø=U
Escolio: Nótese lo interesante que resulta ser el teorema anterior en su inciso (v):
¡basta intersectar al vacío a fin de obtenerlo todo!4 Cabe ahora preguntarse ¿Qué
tipo de clase es el universo? ¿es el universo de nuestro discurso un conjunto o una
clase propia?

—Corolario 1.12: a=a.


Demostración:
a=a, a por definición (v)
= aa por teorema 11
=a por teorema 12(i). ▌

—Teorema 13:
(i) A(BC)=(AB)(AC) (distributividad de la intersección respecto
de la unión).
(ii) A(BC)=(AB)(AC) (distributividad de la unión respecto de la
intersección).
(iii) abbaba=b.
Escolio: Diremos que una clase está contenida en otra ssi todo elemento de la
primera es elemento de la segunda. Formalmente:

—Definición 11 (Contención de Clases):


(i) AB: A está contenida en B.
(ii) AB: A está contenida propiamente en B.

(iii) AB  (x)xAxB

(iv) A
 B .

4
¿No encierra acaso este teorema un concepto metafísico acerca de la creación del universo? ¿No pudo
haber hecho Dios el universo tan solamente intersectando al vacío físico?

199

(v) AB  ABA  B.

(vi) AB  .
Escolio: Definimos a continuación una clase que será de suma importancia en
nuestro desarrollo: la clase potencia de un conjunto, la cual consistirá en todos los
subconjuntos del conjunto. Así, si a es el conjunto, su clase potencia la
denotaremos por: P(a).


—Definición 12 (La Clase Potencia de un Conjunto): P(a)  xxa.
Escolio: ¿Es la clase potencia de un conjunto una clase propia o un conjunto? A
fin de responder a esta pregunta enunciamos el siguiente axioma.

—Axioma 4 (Axioma de Potencias): La clase potencia de un conjunto es un


conjunto. Formalmente: (a)(P(a)).
Escolio: ¿Por qué no se definió la clase potencia de una clase, en general? Es
decir, ¿por qué no se definió formalmente P(A), la clase potencia de una clase A
cualquiera? Los siguientes teoremas responden a dicha pregunta.

—Teorema 14:
(i) AA
(ii) ABBCAB
(iii) ABBAA=B
(iv) ABCACB
(v) ABCACB
(vi) ABB=AB
(vii) ABA=AB
(viii) AAB
(ix) ABA
(x) ABB
(xi) ØA (el vacío es subclase de cualquier clase)
(xii) AU
(xiii) AB, BC⊢AC
(xiv) AB, BA⊢A=B (regla de la doble contención)
(xv) aP(a).
Escolio: Nótese el último inciso del teorema anterior: del primer inciso es
inevitable que el conjunto mismo sea elemento de la clase potencia. Si
hubiésemos definido P(A) para clases en general, hubiese sido también inevitable

200
el hecho de que AP(A), lo cual hubiese sido una inconsistencia en nuestra teoría
si A fuese una clase propia (a partir del corolario 2.5).

—Teorema 15:
(i) A
 B(x)xAxB
(ii) ABAB
(iii) A=BA=B
(iv) P(a)=a.
(v) abP(a)P(a)
(vi) ABABA=B
(vii) aa, b
Escolio: Buscamos hallar qué tipo de clase es la clase universal. Quizá la
respuesta se encuentre en el vacío: ¿es la clase vacía un conjunto o una clase
propia? A fin de responder esta pregunta, introduciremos el siguiente axioma:

—Axioma 5 (Axioma de Separación): La intersección de un conjunto con


cualquier clase es un conjunto. Formalmente: (a)(aA).

—Definición 13 (Diferencia Entre Clases, Complemento de una Clase y


Diferencia Simétrica Entre Clases):

(i) A–B  xxAxB (Diferencia entre Clases)
c
(ii) A  U–A (Complemento de una Clase)

(iii) AB  (A–B)(B–A) (Diferencia Simétrica entre Clases)

—Teorema 16:
(i) a  Ø(x)xa
xA xA
c
(ii)
xA xA
c
(iii)
A=U A =Ø
c
(iv)
AU A Ø
c
(v)
A–B=AB
c
(vi)
(vii) A–A=Ø
(viii) A–Ø=A
(ix) Ø–A =Ø
(x) A–(A–B)=AB.
(xi) AA=Ø

201
(xii) AB=BA
(xiii) (AB)C=A(BC)
(xiv) AØ=ØA=Ø
cc
(xv) (A ) =A
c
(xvi) Ø =U
c
(xvii) U =Ø
(xviii) AØA =Ø
(xix) AaA =ØA=a
(xx) CABCACB

—Teorema 17:
(i) (a–A)
(ii) (Ø)
(iii) (0)
(iv) a  Ø(a)
(v) A–BA
(vi) a=bP(a)=P(a)
(vii) A–B=ØAB
(viii) Aa(A) (axioma de subconjuntos)
(ix) (A)(AB)
(x) P(a)=Ø
(xi) A–(B–A)=A
(xii) A–(BC)=(A–B)(A–C) (primera ley de D‘Morgan generalizada)
(xiii) A–(BC)=(A–B)(A–C) (segunda ley de D‘Morgan generalizada)
(AB) = A B
c c c
(xiv) (primera ley de D‘Morgan)
(AB) = A B
c c c
(xv) (segunda ley de D‘Morgan)
Escolio: De modo que el 0 (cero), es decir, la clase vacía (Ø) es un conjunto. Sólo
nos resta contestar la pregunta ahora acerca de la clase universal ¿es la clase
universal un conjunto o una clase propia?
A partir del último axioma y de la siguiente definición es posible construir más
conjuntos de los establecidos hasta ahora.

—Definición 14 (Sucesor de un Conjunto): El sucesor de un conjunto a,


denotado por a‘, es la unión del conjunto con el conjunto unitario formado por

dicho conjunto. Esto es, a‘  aa.

202
Escolio: El sucesor de una clase, en general, NO está definido. De esa cuenta sólo
es posible obtener el sucesor de un conjunto. El sucesor de una clase propia no
está definido. Así, para obtener el sucesor de una clase es necesario primero
verificar si es conjunto.

Ejemplos:
(i) a‘ = aa=a, a
(ii) a, b‘ = a, ba, b=a, b, a, b
(iii) R’ no está definido, pues R es una clase propia (teorema 6(i)).
Escolio: A causa de nuestra anterior definición, a fin de evitar las clases
anormales (vistas en el artículo 11), introduciremos el siguiente axioma (el cual
nos dice qué tipo de conjuntos son los que contemplará nuestro universo, de acá
en adelante).

—Axioma 6 (Axioma de Regularidad): AØ(xA)xA=Ø


Escolio: Este axioma nos asegura que las clases no pueden ser elementos de sí
mismas: nuestro universo de discurso sólo contemplará aquellas variables
individuales (conjuntos) que sean normales (en el sentido dado en el artículo 11).
El siguiente teorema lo expone con mayor precisión: Dados los conjuntos
a1, a2 ,, an (que se leen respectivamente: ―a sub–uno‖, ―a sub–dos‖,…, ―a
sub–ene‖), es imposible que se den los –bucles: a1  a2 … an  a1 .
Formalmente:

—Teorema 18: .
Demostración (por Contradicción):
Supóngase lo contrario, es decir, a1  a2 … an  a1 . Claramente, a partir del
axioma 3, (a)a= a1 , a2 ,…, an , por lo tanto, (xa)xaØ (a partir de
nuestra suposición inicial y la definición 10(ii)). Esto contradice el axioma 6. ▌
Escolio: El axioma 6 nos garantiza que todos los conjuntos con los cuales
trabajaremos de acá en adelante son normales y que, por ende, no hay conjunto
(de nuestro universo de discurso) que forme un –bucle.

—Corolario 1.18: (a)aa


Demostración:
Del teorema 18 se sabe que es imposible que se cumpla que: a1  a1 (en este caso
n=1). Es decir, a1  a1 (a partir de la definición 2(iv)) y por lo tanto, en general,
aa. La tesis se sigue de la generalización universal de la anterior propiedad
(corolario I.XLV(i)). ▌

203
—Lema 1.19: xa‘xax=a
Demostración:
xa‘xaa por definición 14 y la definición 5(i)
xaxa por lema 1.9
xax=a por teorema 8(iv) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV) ▌

—Teorema 19:
(i) (a‘). (El sucesor de un conjunto es siempre un conjunto)
(ii) (a)aa‘.
(iii) (a)aa‘.
(iv) (a)a  a‘.
(v) (a) a‘  0.
(i) Demostración:
Sea a un conjunto. Sabemos que a‘=a a, es decir, a‘ es la unión de
dos conjuntos: a, el conjunto mismo (hipótesis), y a, el conjunto
unitario (teorema 8(ii)). Como la unión de dos conjuntos sigue siendo un
conjunto (corolario 1.9), se sigue que a‘ es un conjunto.
(ii) Demostración (por Casos):
∵ aaa por teorema 14(viii)
∴ aa‘ por definición 14
La tesis se sigue de la generalización universal de la propiedad anterior
(corolario I.XLV).
(iii) Demostración (por Casos):
∵ xa‘xax=a por lema 1.19
De la anterior propiedad, se sigue que: si xa‘ entonces xax=a.
Caso 1: si xa entonces xa‘, es decir, aa‘ (a partir del inciso
anterior).
Caso 2: si x=a entonces, ya que xa‘ (hipótesis) se sigue que aa‘ (a
partir de la igualdad anterior, la hipótesis y el teorema 3).
(iv) Demostración (por Contradicción):
Supongamos que existe algún conjunto a que sea igual a su sucesor, esto
es: a=a‘.
Ya que aa‘ (según el teorema 19(iii)), de la suposición inicial se sigue
que aa (a partir del teorema 3), lo cual es imposible (según el corolario
1.18). Por consiguiente, nuestra suposición inicial es falsa y se tiene que

204
concluir que a  a‘. La tesis se sigue de la generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV).
(v) Demostración:
∵ (a)aa‘ por teorema 19(iii)
∴ (a)aa‘ por teorema XLI(ii)
∴ a‘  0 por teorema 16(i) y la transitividad de la
equivalencia (corolario III.XXV(ii)).
La tesis se sigue de la generalización universal de l propiedad anterior
(corolario I.XLV). ▌

Ejemplos:
(i) Ya que a‘ =a, a (según el ejemplo (i) de la definición 14), tenemos
que a, a es un conjunto (según el teorema 19(i)) y, por ende, es
posible calcularle su sucesor. Esto es,
a, a‘ =a, aa, a= a, a, a, a
el cual, a su vez, es un conjunto y, por lo tanto, es susceptible de calcularle
su sucesor, etc.
Es evidente que mediante la operación de sucesor es posible generar una
infinidad de conjuntos.
(ii) Sabemos que a, b ‘=a, b, a, b (a partir del ejemplo (ii) de la
definición 7), por consiguiente, a, b, a, b es un conjunto y, por lo
tanto, es posible calcularle su sucesor:
a, b, a, b‘=a, b, a, ba, b, a, b
=a, b, a, b, a, b, a, b
El cual, a su vez, es un conjunto, susceptible de calcularle su sucesor, etc.
Escolio: Estamos en condiciones de responder si la clase universal es un conjunto
o una clase propia.

—Teorema 20:
(i) U =R (es decir, nuestro universo consiste en sólo los conjuntos normales).
(ii) Pr(U) (es decir, U es clase propia).
(iii) (aA)aAA=U (primer principio de Inducción)
(i) Demostración:
Considérese cualquier conjunto a. Es claro que aa (por el corolario 1.18)
y por lo tanto axxx (según la definición 5(i)), es decir, aR (a
partir de la definición 8(i) y teorema 3). Por otro lado, sabemos que a=a
(según el teorema 1(i)), lo que equivale a establecer que axx=x
(según la definición 5(i)), de donde se sigue que también aU (a partir
de la definición 8(ii) y el teorema 3).

205
Hemos probado así que todo conjunto es elemento tanto de R como de U ,
por consiguiente U =R (a partir de la definición 3(ii)).
(ii) Demostración:
Sabemos que R es una clase propia (por teorema 6(i)). Ya que U =R (por
teorema 20(i)), tenemos que U es clase propia (a partir del teorema 3).
(iii) Demostración (por Contradicción):
Si (aA)aA, es decir, si (a)aAaA (por definición
XXXIII(x)) entonces, suponiendo lo contrario a lo que se desea probar,
c
esto es, suponiendo que AU , es decir, que A Ø (por teorema 16(iv))
entonces (xA )xA =Ø (a partir del axioma 6 y la regla de modus
c c

ponens (corolario IV.III)), es decir,


xA  xAc=Ø
c
por instanciación existencial de la
propiedad anterior (corolario
I.XLV(ii) y el teorema LI(ii).
xA
c
∴ (a) a partir de la propiedad anterior y
de la regla de simplificación
(corolario IV.VI)
xA =Ø
c
∴ (b) por las mismas razones
∴ (yx)yA 
c
a partir de (b) y del teorema 12(i)
∴ (yx)yA (c) por el teorema 16(ii) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV)
∴ xA (d) a partir de (c) y las definiciones
XXXIII(x) y 11(iii).
∴ xA (e) a partir de (d), la instanciación
universal de la hipótesis (corolario
I.XLV(i)) y la regla de modus ponens
(corolario IV.III).
Pero (e) es una contradicción (a partir de (a) y del teorema 16(i), (ii)). (La
tesis se sigue del corolario V.X(ii)). ▌
Escolio: Con estos conceptos básicos de la teoría de conjuntos de Cantor es
posible construir una infinidad de conjuntos, tal como lo veremos en el siguiente
artículo.

15. Los Números Naturales

Escolio: Kronecker5 comentaba: ―Dios hizo los enteros, todo lo demás es obra del
hombre‖. No podemos esperar que el conocimiento de la secuencia de los
5
Leopold Kronecker nació en 1823. Se convirtió en un próspero empresario después de presentar su tesis
sobre la teoría algebraica de los números en 1845. Como estudiante entró en contacto con algunos de los

206
números naturales se deje reducir al conocimiento de cosa alguna que sea
esencialmente más primitiva que dicha secuencia.
Pero investigando lo que comprende la concepción que de ella tenemos, podemos
conseguir una mayor clarificación de las bases de nuestro razonar con los
números naturales, usando la teoría de conjuntos.
Empezaremos por describir a los números naturales como aquellos objetos que
pueden ser generados comenzando con un objeto inicial, 0 (cero), y pasando
sucesivamente de un objeto n, ya generado, a otro objeto n‘ (el sucesor de n).

—Definición 15 (Construcción de los Números Naturales):


0  0  1, donde la cifra (guarismo) 1 se lee: uno,
  
(i) 0‘  0

1‘  11  01  0, 1  2, donde la cifra (guarismo) 2 se lee:


   
(ii)
dos,
 2  0, 1, 2  3, donde la cifra (guarismo) 3 se
   
(iii) 2‘  2 2  0, 1
lee: tres,
 3  0, 1, 2, 3  4, donde la cifra (guarismo)
   
(iv) 3‘  3 3  0, 1, 2
4 se lee: cuatro,
 4  0, 1, 2, 3, 4  5, donde la cifra
   
(v) 4‘  4 4  0, 1, 2, 3
(guarismo) 5 se lee: cinco,
 5  0, 1, 2, 3, 4, 5  6, donde la cifra
   
(vi) 5‘  5 5  0, 1, 2, 3, 4
(guarismo) 6 se lee: seis,
 6  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6  7, donde la
   
(vii) 6‘  6 6  0, 1, 2, 3, 4, 5
cifra (guarismo) 7 se lee: siete,
 
   
(viii) 7‘  7 7  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6 7  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  8,
donde la cifra (guarismo) 8 se lee: ocho,
 
   
(ix) 8‘  8 8  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 8  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8  9,
donde la cifra (guarismo) 9 se lee: nueve,
9  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 89  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8,
  
(x) 9‘  9

9  10, donde la cifra (guarismo) 10 se lee: diez,
10  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 910  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6,
  
(xi) 10‘  10

7, 8, 9, 10  11, donde la cifra (guarismo) 11 se lee: once,

mejores matemáticos de su época Weiestrass, Jacobi y Steiner, y encauzó su trabajo hacia la aritmetización
universal del análisis matemático con la ciega creencia de que la aritmética debía ser finita. ―Dios creo los
enteros y lo demás es obra del hombre‖ afirmó, en 1886, en clara alusión a Cantor, quien había desarrollado
una aritmética del infinito, contraria a sus ideas.

207
11  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 1011  0, 1, 2, 3, 4, 5,
  
(xii) 11‘  11

6, 7, 8, 9, 10, 11  12, donde la cifra (guarismo) 12 se lee: doce,
12  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 1112  0, 1, 2, 3,
  
(xiii) 12‘  12

4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12  13, donde la cifra (guarismo) 13 se lee: trece,
13  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 1213  0, 1, 2,
  
(xiv) 13‘  13

3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13  14, donde la cifra (guarismo) 14 se lee:
catorce,
14  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 1314  0,
  
(xv) 14‘  14

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14  15, donde la cifra (guarismo)
15 se lee: quince,
15  0,
 
(xvi) 15‘  15 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13,


 
14 15  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15  16,
donde la cifra (guarismo) 16 se lee: diez y seis,
16  0,
 
(xvii) 16‘  16 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14,


 
15 16  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16  17,
donde la cifra (guarismo) 17 se lee: diez y siete,
17  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15,
 
(xviii) 17‘  17

17  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16,



16

17  18, donde la cifra (guarismo) 18 se lee: diez y ocho,
18  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16,
 
(xix) 18‘  18

18  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17,

17

18  19, donde la cifra (guarismo) 19 se lee: diez y nueve,
19  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17,
 
(xx) 19‘  19

19  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18,

18

19  20, donde la cifra (guarismo) 20 se lee: veinte,
20  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17,
 
(xxi) 20‘  20

18, 1920  0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17,


18, 19, 20  21, donde la cifra (guarismo) 21 se lee: veinte y uno,

208

 
(xxii) 21‘  21 21  22, donde la cifra (guarismo) 21 se lee: veinte y dos,
……………………………………………………………………………………….
29  30, donde la cifra (guarismo) 30 se lee: treinta,
 
(xxx) 29‘  29

30‘  3030  31, donde la cifra (guarismo) 31 se lee: treinta y uno,


 
(xxxi)
……………………………………………………………………………………….

 
(xl) 39‘  39 39  40, donde la cifra (guarismo) 40 se lee: cuarenta,
……………………………………………………………………………………….

 
(l) 49‘  49 49  50, donde la cifra (guarismo) 50 se lee: cincuenta,
………………………………………………………………………………………

 
(lx) 59‘  59 59  60, donde la cifra (guarismo) 60 se lee: sesenta,
……………………………………………………………………………………….

 
(lxx) 69‘  69 69  70, donde la cifra (guarismo) 70 se lee: setenta,
……………………………………………………………………………………….

 
(lxxx) 79‘  79 79  80, donde la cifra (guarismo) 80 se lee: ochenta,
………………………………………………………………………………………

 
(xc) 89‘  89 89  90, donde la cifra (guarismo) 90 se lee: noventa,
………………………………………………………………………………………
99  100, donde la cifra (guarismo) 100 se lee: cien,
 
(c) 99‘  99

(ci) 100‘  100100  101, donde la cifra (guarismo) 101 se lee: ciento uno,
 

(cii) 101‘  101101  102, donde la cifra (guarismo) 102 se lee: ciento dos,
 

……………………………………………………………………………………….
199  200, donde la cifra (guarismo) 200 se lee: doscientos,
 
(cc) 199‘  199

(cci) 200‘  200200  201, donde la cifra (guarismo) 201 se lee: doscientos
 

uno,
…………………………………………………………………………………….

 
(ccc) 299‘  299 299  300, donde la cifra (guarismo) 300 se lee: trescientos,
……………………………………………………………………………………..

 
(cd) 399‘  399 399  400, donde la cifra (guarismo) 400 se lee:
cuatrocientos,
……………………………………………………………………………………….

 
(d) 499‘  499 499  500, donde la cifra (guarismo) 500 se lee: quinientos,
……………………………………………………………………………………….

209

 
(dc) 599‘  599 599  600, donde la cifra (guarismo) 600 se lee: seiscientos,
………………………………………………………………………………………

 
(dcc) 699‘  699 699  700, donde la cifra (guarismo) 700 se lee: setecientos,
………………………………………………………………………………………

 
(dccc) 799‘  799 799  800, donde la cifra (guarismo) 800 se lee:
ochocientos,
………………………………………………………………………………………

 
(cm) 899‘  899 899  900, donde la cifra (guarismo) 900 se lee: novecientos,
………………………………………………………………………………………
999  1000, donde la cifra (guarismo) 1000 se lee: mil,
 
(m) 999‘  999

(mi) 1000‘  10001000  1001, donde la cifra (guarismo) 1001 se lee: mil
 

uno,

 
(mii) 1001‘  1001 1001  1002, donde la cifra (guarismo) 1002 se lee: mil
dos,
……………………………………………………………………………………….
1999  2000, donde la cifra (guarismo) 2000 se lee: dos
 
(mm) 1999‘  1999
mil,

 
(mmii) 2000‘  2000 2000  2001, donde la cifra (guarismo) 2001 se lee: dos
mil uno,
……………………………………………………………………………………….

 
(mmm) 2999‘  2999 2999  3000, donde la cifra (guarismo) 3000 se lee:
tres mil,
……………………………………………………………………………………….
Etc.
Escolio: La anterior definición es una definición que se extiende ad infinitum, ya
que el ―etc.‖ que aparece al final de ella denota que el proceso de definición
prosigue indefinidamente, permitiendo definir las propiedades abstractas que
comparten todos los conjuntos de dos elementos, tres elementos, cuatro elementos,
etc. A los símbolos que empleamos para denotar a los sucesores de 0 es a los que
se les llama cifras o guarismos. Implícitamente la definición anterior conlleva el
hecho de que cada una de las cifras es distinta la una de la otra, precisamente,
porque cada uno de ellos tiene distintos elementos.
De la definición se espera que resulte claro que, por ejemplo, la cifra 15013 debe
leerse: quince mil trece. Mientras que 1000000, que no aparece listado en la
definición anterior, es usual leerlo como un millón; 2000000 como dos millones.
A continuación los nombres de algunas de las cifras que no están listadas en la
definición anterior:
1000000000000 se lee como: un billón,
1000000000000000000 se lee como: un trillón,

210
1000000000000000000000000 se lee como: un tetrallón,
Y de acá en adelante se emplean las palabras: pentallón, hexallón, heptallón,
eneallón y decallón. Para números mucho mayores ya no existen palabras
conocidas para nombrarlos, aunque claro está, la definición 8 ofrece no sólo una
manera sistemática de escribir y nombrar a los sucesores de 0, indefinidamente,
sino también de cómo construirlos aún cuando éstos ya no sean nombrables.
Entendemos aquí que, por lejos que hayamos ido ya para alcanzar n, es posible
dar un paso más para alcanzar n‘. El uso del acento en la notación ―n‘ ‖, en lugar
de la más familiar n  1 , pone de relieve que ‘ es una operación o función unaria
primitiva utilizada en la generación de los números naturales, mientras que +
puede ser definida en un estadio ulterior como una operación o función binaria de
dos números naturales.
Estamos en un punto propicio para notar algo muy importante: de la definición
anterior es posible notar que
01234... n
tal como lo afirma el teorema 19(iii). Es más, de los teoremas 19(i), (iii) y
corolario 1.5, se sigue que cada una de las cifras construidas en dicha definición
son conjuntos y, dado que los conjuntos construidos en la definición 15 son
distintos entre sí (pues no tienen los mismos elementos, según el teorema 19(iv)),
claramente dichos conjuntos son normales. Es decir, a partir del axioma de
regularidad (axioma 6) sabemos que, según el teorema 18, no ocurren –bucles
de la forma:
01234... n0, para algún n
—Definición 16 (Clase Sucesor):
(i) Suc (A): A es una clases sucesor.

(ii) Suc (A)  0A(xA)x‘A
Ejemplo:

Sea B  xx=0x=a(y)x= y‘
(en este caso B=0, a, 1, a, a, 2, …)
Claramente, 0B(xB)x‘B, por consiguiente, Suc (B).
Escolio: Claramente, las clases sucesor son clases infinitas (en el sentido que no
tienen un número finito de elementos). Surge así la pregunta: ¿existirán clases
sucesores que sean conjuntos? En caso de que existan, tales conjuntos tendrán
infinitos elementos. Postularemos su existencia, así como el hecho de que la clase
de todos los conjuntos sucesores es, a su vez, un conjunto, introduciendo el
siguiente axioma.

—Axioma 7 (Axioma del Infinito):


xSuc (x)  Ø(xSuc (x))(Suc (y))xSuc (x)y

211
Escolio: La primera parte del axioma anterior afirma que existen conjuntos que
son sucesores, esto es, (x)Suc (x), según el teorema 16(i). La segunda parte
supone que la clase de todos los conjuntos sucesores forma a su vez un conjunto.
Y la tercera parte afirma que todo conjunto sucesor contiene la intersección
generalizada del conjunto de todos los sucesores (la clase más pequeña de todos
los conjuntos sucesores).
Nótese que, a partir de la tercera cláusula del axioma anterior y del ejemplo
precedente, cualquier conjunto sucesor necesariamente incluye a todos los
números naturales definidos (en la definición 15). Motivados por esta observación,
introduciremos la siguiente definición importante: la clase más pequeña de todas
los conjuntos sucesores, la llamaremos clase de los números naturales, la cual
denotaremos por .

—Definición 17 (La Clase de los Números Naturales):



(i)  xSuc (x).
(ii) N (x): x es un número natural.

(iii) N (x)  x .
(iv) Usaremos j, k, l, m y n como variables que toman valores a partir de los
elementos de , de tal forma que cada vez que usemos j, k, l, m y n estas
variables denotarán números naturales.

(v) (x)(x)  x(x)(n)
Escolio: ¿Es un conjunto o una clase propia? El siguiente teorema responde a
esta importante pregunta.

—Lema 1.21:
(i) x (Suc (y))xy
(ii) (Suc (y))0y
(iii) (Suc (y))(xy)x‘y
(i) Demostración:
∵ =x(yxSuc (x))xy (1) a partir de las definiciones
10(i), 17(i)
∴ x (y)yxSuc (x)xy a partir de (1) y las
definiciones 5(i) y XXXIII(x)
∴ x (y)Suc (y)xy por definición 5(i).
∴ x (Suc (y))xy por definición XXXIII(x)
(ii) Demostración:
Suc (z)0z(xz)x‘z a partir de la definición 16(ii)

212
0z por regla de simplificación
(corolario II.VI(iii))
∴ (y)Suc (y)0y por generalización universal
(corolario I.XLV(i))
∴ (Suc (y))0y a partir de la definición XXXIII(x)
(iii) Demostración:
Suc (z)0z(xz)x‘z a partir de la definición 16(ii)
(xz)x‘z por regla de simplificación
(corolario II.VI(iv))
∴ (y)Suc (y) (xy)x‘y por generalización universal
(corolario I.XLV(i))
∴ (Suc (y))(xy)x‘y por definición XXXIII(x). ▌

—Teorema 21:
(i) ( ).
(ii) 0
(iii) (x )x‘ 
(i) Demostración:
∵ xSuc (x)  Ø según el axioma 7 y la regla de
simplificación (corolario IV.VI(i))
∵ (xSuc (x)) por las mismas razones anteriores
∴ (xSuc (x)) por teorema 17(iv)
∴ ( ) por definición 17(i)
(ii) Demostración:
∵ x (Suc (y))xy por lema 1.2(i)
∴ 0 (Suc (y))0y (a) haciendo x=0 en la
propiedad anterior
∵ (Suc (y))0y (b) por lema 1.2(ii)
∴ 0 a partir de (a) y (b) y la regla
de reemplazo (corolario I.IV)
(iii) Demostración:
∵ (Suc (y))(xy)x‘y por lema 1.2(iii)
∴ (Suc (y))(x)xyx‘y por definición XXXIII(x)
∴ (x)(Suc (y))xyx‘y por corolario I.LIV(i)
∴ (x)(Suc (y))xy(Suc (y))x‘y
por corolario III.LII(i)

213
∴ (x)x x‘  a partir del lema 1.2(i) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV)
∴ (x )x‘  por definición XXXIII(x). ▌

—Corolario 1.21:
(i) Suc ( )
(ii) N (0).
(iii) (N (x))N (x‘).
(i) Demostración:
∵ 0 (a) a partir del teorema 21(ii)
∵ (x )x‘  (b) según el teorema 21(iii)
∴ 0 (x )x‘  por conjunción de las propiedades (a)
y (b) (por corolario XVII(ii))
∴ Suc ( ) por definición 16(ii)
(ii) Demostración:
∵ 0 a partir del teorema 21(ii)
∴ N (0) por definición 17(iii)
(iii) Demostración:
∵ (x )x‘  según el teorema 21(iii)
∴ (N (x))N (x‘) a partir de la definición 17(iii). ▌
Escolio: El corolario anterior afirma que los únicos números naturales son los
dados por (ii) y (iii), es decir, N (x) si y sólo si x se obtiene a partir de (ii) y (iii),
únicamente (el cuantificador universal del inciso (iii) lo garantiza). A la luz de
este corolario, a la clase de los números naturales, , podemos reescribirla como:
=xN (x) (a partir del teorema 4 y la definición 17(iii)).
En la precedente descripción, hemos evocado el concepto de una sucesión de
pasos discretos, los cuales consisten en comenzar con 0, y proceder repetidamente
de un número n al siguiente n‘. Dicha sucesión es pues la siguiente:
0, 0' , 0' ' , 0' ' ' , 
Confiamos en los puntos suspensivos, ―…‖, para sugerir la continuación de la
sucesión más allá de los varios miembros mostrados de la misma. Para obtener los
números naturales con las notaciones usuales, resta sólo explicar que 0, 1, 2, 3,…
hacen las veces de 0, 0' , 0' ' , 0' ' ' ,  , respectivamente. Esta es una materia de
detalle concerniente a la notación decimal.
Cada uno de los objetos de la sucesión anterior, expuesta en la definición 15, es
un número natural, según el teorema 21(ii), (iii). En este formato, la sucesión de
pasos discretos resulta ser una aplicación de la cláusula (ii), del corolario anterior,

214
y una sucesión de aplicaciones de la cláusula (iii). Ambas cláusulas juntas
constituyen un ejemplo de lo que llamamos una definición inductiva. El término
(―número natural‖) se pudo haber definido a partir del corolario anterior.
Claramente, la sucesión anterior, presentada en la definición 15, es infinita en el
sentido de que no posee fin: por cada número natural así generado, siempre es
posible generar el siguiente, sucesivamente (según el teorema 21(iii)).
Note que es nuestro primer conjunto infinito (de hecho, el más pequeño de
todos los generados a partir del axioma 7). La importancia del axioma 7 radica en
el hecho de que los objetos generados mediante la definición 15, son posibles de
incluir como un todo en un conjunto al que hemos llamado ; donde es un
conjunto tal que:
(i) 0
(ii) x x‘
(iii) x si y sólo si x se obtiene a partir de la aplicación de (i) y (ii).
Nótese además que para cualquier (número natural), n , n‘  0 (a partir del
teorema 19(v)).

—Teorema 22: (x )(y )x‘=y‘x=y


Demostración (por Doble Implicación):
Sean x, y (ver definición 2(v))
Parte 1 (): x‘=y‘x=y (a)
En efecto, si x‘=y‘ (1)
entonces:
∵ xx‘ por teorema 19(iii)
∴ x y‘ a partir de (1) y del teorema 3
∴ xyx=y (b) por lema 1.19
Además,
∵ yy‘ por teorema 19(iii)
∴ y x‘ a partir de (1) y del teorema 3
∴ yxy=x por lema 1.19
∴ yxx=y (c) por teorema 1(ii) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV)
∴ (xyx=y)(yxx=y) por conjunción de (b) y (c) (por
teorema XVII(ii))

∴ (xyyx)(xyx=y)(x=yyx)(x=yx=y) (d)

215
a partir de la distributividad de la
conjunción respecto de la disyunción
(corolario IV.XXXII(i))
Del primer paréntesis se sigue que xyx (a partir de la definición
2(vii)), lo cual es imposible según el teorema 18.
Del segundo y tercer paréntesis se sigue que xx (a partir del
teorema 3), lo cual es imposible según el corolario 1.18.
La única posibilidad, a fin de que (d) sea una propiedad válida, es
que el último paréntesis sea válido, es decir, x=y (a partir del
corolario IV.XXXVI(iii)).
Parte 2 (): x=yx‘=y‘ (e)
En efecto, la anterior propiedad es válida a partir del axioma 1.
De (a) y (e) se sigue que x‘=y‘x=y (por corolario V.VIII). La tesis se sigue de
la generalización universal de la propiedad anterior (corolario I.XLV(i)). ▌
Escolio: Para ver cómo podría aplicarse el teorema anterior conjuntamente con el
teorema 19(v) a fin de exhibir la distintividad entre cada dos números generados
de modo diferente, podemos razonar como sigue. Supóngase que en un estadio
dado en la generación de los números, todos los números 0, 1,…, n generados
hasta el momento son distintos. Entonces el inmediatamente generado n‘ ha de
ser distinto de los sucesores 0, 1,…, n, entre aquellos previamente generados por
el teorema anterior, y de 0 (por el teorema 19(v)). Así, cada paso sucesivo en la
generación produce un nuevo número.
Ejemplo:
4  2 ya que ambos no tienen los mismos elementos (de acuerdo a la
construcción dada en la definición 15), como puede verse también así:
aplicando el teorema anterior con 0‘‘‘ en lugar de x y 0‘ en el de y,
tenemos que si 0‘‘‘‘=0‘‘ entonces 0‘‘‘=0‘. Aplicando nuevamente el
teorema anterior, si 0‘‘‘=0‘ entonces 0‘‘=0. Pero según el teorema 19(v),
con 0‘ en lugar de y, 0‘‘  0.

—Lema 1.23: Suc (a)  a.


Demostración:
Si Suc (a) entonces, del axioma 7,
(Suc (y))xSuc (x)y
a partir de la regla de
simplificación (corolario II.VI(iv))
∴ (y)Suc (y) y por las definiciones XXXIII(x) y 17(i)
∴ Suc (a)  a por instanciación universal
(corolario I.XLVII(ii)). ▌

216
—Teorema 23 (Principio de Inducción Finita o Principio de Inducción
Matemática):
A 0A(n)nAn‘AA= .
Demostración:
Si A 0A(n)nAn‘A entonces
A (a)
0A(nA)n‘A (b) aplicando la definición XXXIII(x)
A partir de la regla de simplificación (corolario IV.VI).
De (b) se sigue que
Suc (A) (c) por definición 16(ii)
De (a) se sigue que
(A) (d) por teorema XVII(viii)
Por consiguiente es posible aplicar el lema 1.23 y, obtener a partir de (c), que:
A (e) por modus ponens a partir de (d) y (c) y el lema 1.23
(corolario IV.III)
Luego, de (a) y (e) se sigue: A= (a partir del teorema 14(xiv)). ▌

—Corolario 1.23 (Principio de Inducción Finita o Principio de Inducción


Matemática):
(i) (0)(n)(n)(n‘) n n = .
(ii) (0)(n)(n)(n‘)(k)(k).
(i) Demostración:
Sea A  n  n 

(1)
Claramente, A (a)
(En efecto, cada elemento de A es un número natural, según la
definición 17(iv)).
Si (0)(n)(n)(n‘) entonces:
(0) (a)
(n)(n)(n‘) (b)
a partir de la regla de simplificación (corolario IV.VI)
De (a) se sigue que:
0A (c)
a partir de (1) y la definición 5(i)
De (b) se sigue que:
(n)nAn‘A (d)
a partir de (1) y la definición 5(i)
De la conjunción de (a), (c) y (d) se sigue:
A 0A(n)nAn‘A (e)
por regla de conjunción (teorema XVII(ii))

217
A partir de (e) y del teorema 23 se sigue que:
A= por modus ponens (corolario IV.III)
Es decir, n  n = (a partir de (1)).
(ii) Demostración:
Si (0)(n)(n)(n‘) entonces n  n = (2)
(a partir del corolario 1.23(i)). Es decir:
(x)x n  n x  (f)
a partir de (2) y la definición 3(ii)
∴ (x)(x)x  (g) por definición 5(i)
∴ (x)x (x) a partir de (g) y del corolario
X.VIII(ii)
∴ (x )(x) por definición XXXIII(x)
∴ (k)(k) a partir de la propiedad anterior y la
definición 17(iv). ▌

—Corolario 2.23 (Principio de Inducción Finita o Principio de Inducción


Matemática):
(0), (n)(n)(n‘)⊢(k)(k)
Demostración:
Si (0), (n)(n)(n‘) entonces, de la regla de conjunción (teorema
XVII(ii)) se sigue que:
(0)(n)(n)(n‘) (a)
y, puesto que,
(0)(n)(n)(n‘)(k)(k) (b) a partir del corolario 1.23(ii)
Se sigue, a partir de (a) y (b), que:
(k)(k) por modus ponens (corolario IV.III). ▌

—Definición XL (Método de Demostración por Inducción Finita o Inducción


Matemática): Sea  una propiedad (de clase). El método de demostración que
consiste en probar primeramente cada una de las siguientes hipótesis:
(i) (0) (hipótesis inicial) y
(ii) (n)(n)(n‘) (hipótesis de inducción)
Con el fin de demostrar la validez de (n)(n) (es decir, con el fin de afirmar
que  es una propiedad válida para todo número natural), se le conoce como
método de demostración por inducción finita (o bien, método de demostración
por inducción matemática).
Escolio: Note que la definición anterior es metamatemática: para demostrar la

218
validez de (n)(n) es suficiente demostrar las hipótesis (i) y (ii) de la definición
anterior. La justificación del método de demostración por inducción finita es casi
inmediata cuando se concibe a los números naturales como los objetos generados
conforme a la definición inductiva de los mismos (definición 15). Supóngase que
tenemos una propiedad , respecto de la cual son válidas las hipótesis (i) y (ii).
¿Ha de tener entonces todo número natural, a partir de 0, la propiedad ?
Interpretamos una respuesta afirmativa como significando simplemente que, si
nos fuese dado cualquier número natural n, podríamos estar seguros de que n tiene
la propiedad . Pero un número natural n es dado precisamente cuando (de hecho
o en principio) se nos da su generación conforme a la definición inductiva,
comenzando con 0 y aplicando la operación sucesor un número ostensible de
veces (es decir, adicionándole 1 a cada resultado hasta alcanzar n). Bajo tales
circunstancias, podemos usar (i) y (ii) para concluir que n tiene la propiedad .
Por ejemplo, (4) es válida porque 4 está dado como 0‘‘‘‘; por (i), (0); de
donde por (ii), (0‘), es decir, (1); de nuevo por (ii), (1‘), esto es, (2); y de
nuevo por (ii), (2‘), esto es, (3); finalmente, por (ii), (3‘), es decir, (4).
Expresado de otro modo, (i) y (ii) son instrumentos que nos capacitan, mientras
generamos los números naturales, a partir de 0, por las cláusulas (i) y (ii) de la
definición inductiva, para verificar al mismo tiempo, con respecto a cada número
a medida que lo generamos, que tiene la propiedad .
El enunciado del teorema anterior es posible parafrasearlo del siguiente modo:
―Sea (n) una propiedad que depende de un único número natural n. Para probar
que (n) es una propiedad verdadera, para todo n, número natural, es suficiente
demostrar:
 Paso Inicial: (0) es verdadero,
 Paso Inductivo: (n)(n)(n‘) es verdadero.
Claramente, el teorema anterior nos provee de un método seguro de demostración
el cual será de suma utilidad en la demostración de los siguientes teoremas. En
este sentido recibe el nombre de metateorema de inducción finita. En algunas
teorías se le introduce como axioma o postulado.
Resumiendo: es un conjunto tal que:
(i) 0 (teorema 21(ii))
(ii) n n‘ (teorema 21(iii))
(iii) n‘  0 (teorema 19(v))
(iv) m‘=n‘m=n (teorema 22)
(v) A 0A(n)nAn‘AA= . (teorema 23)
Los cinco incisos anteriores fueron adoptados por Peano6 (en 1889, 1891) como
axiomas caracterizadores de la secuencia de números naturales. Dicho autor
6
Giuseppe Peano (1858-1932), matemático italiano, autor del primer ejemplo de fractal. Nació en Cuneo
en 1858 y fue profesor en la Academia Militar de Turín. Creó un sistema descriptivo que permitía enunciar
cualquier proposición de lógica o de matemáticas sin recurrir al lenguaje. Fundador de dos publicaciones de
matemáticas, propuso en sus escritos la ‗aritmética de Peano‘, una exposición axiomática y deductiva de la

219
estableció por su parte el postulado (v) como el principio de inducción
matemática (cuya aplicación se analizará en el siguiente artículo), y lo colocó en
el quinto lugar de su lista, tal como aparece enumerado arriba.
El conflicto entre Cantor y Kronecker puede verse ahora más claro: Kronecker
afirmaba que es imposible saber qué sean intrínsecamente los números naturales
(el mismo Peano estableció las leyes generales que deben satisfacer cualquier
objeto que pretenda ser un número natural, aunque él nunca estableció qué eran en
sí dichos objetos). En cambio, Cantor con su teoría de conjuntos, presenta un
modelo claro acerca de qué son los números (tal como se muestra en la definición
15): no sólo cómo forman éstos la secuencia de números naturales sino qué
podrían ser en realidad. Un número natural no es tan solo un objeto abstracto
particular que va a ser reconocido como el objeto que ocupa un lugar particular en
la secuencia, es más que ello: es un conjunto. En otras palabras, un número
particular está dado cuando se da su generación a partir del conjunto vacío
conforme a la definición inductiva. Por ejemplo, el número natural 4 es dado
como aquel objeto que se obtiene partiendo con el conjunto inicial 0, la clase
vacía, y aplicando la operación sucesor una vez, otra, otra y otra: o brevemente, 4
es dado como 0‘‘‘‘. Un número tal como 872656 en notación decimal, podría ser
exhibido en principio por aplicaciones del sucesor a 0, aunque en la práctica no lo
hagamos.
Naturalmente cuando nos ocupamos de enunciados tales como el que afirma que
un cierto conjunto tiene dos elementos, hacemos uso además de la atribución de
los números naturales como la de números cardinales de conjuntos finitos (ver
artículo 17).
A partir del teorema 23 es posible definir un importante método de demostración
que será crucial para demostrar teoremas relacionados con los números naturales.
Tal método se fundamenta en el teorema 23: el método de demostración por
inducción finita, también conocido como inducción matemática.

—Definición 19 (Orden en ):
(i) Los predicados constantes de dos individuos, denotados por , , , , se
conocen como desigualdades.
(ii) mn: m es menor que n (donde m es conocido como el primer miembro de
la desigualdad o el lado izquierdo de la desigualdad y n es conocido
como el segundo miembro de la desigualdad o el lado derecho de la
desigualdad).
(iii) mn: m es mayor que n (donde m es conocido como el primer miembro de
la desigualdad o el lado izquierdo de la desigualdad y n es conocido
como el segundo miembro de la desigualdad o el lado derecho de la
desigualdad).

aritmética de los enteros naturales. En 1890 creó la ‗curva de Peano‘, el primer ejemplo de fractal. En 1903
sus trabajos de búsqueda de una lengua internacional llevaron al ‗latín sin flexiones‘, cuyo vocabulario
comprende las palabras latinas comunes al francés, al inglés y al alemán. Microsoft ® Encarta ® 2007. ©
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220
(iv) mn: m es menor o igual que n (donde m es conocido como el primer
miembro de la desigualdad o el lado izquierdo de la desigualdad y n es
conocido como el segundo miembro de la desigualdad o el lado derecho
de la desigualdad).
(v) mn: m es mayor o igual que n (donde m es conocido como el primer
miembro de la desigualdad o el lado izquierdo de la desigualdad y n es
conocido como el segundo miembro de la desigualdad o el lado derecho
de la desigualdad).

(vi) mn  mn.

(vii) mn  nm.

(viii) mn  mn  m=n.

(ix) mn  mn  m=n.

(x) k
 m

(xi) m  n  n m
Escolio: Los números naturales, según la definición inductiva, están generados en
un cierto orden (el familiar), de tal forma que la expresión:
01234... n
Debe sustituirse por: 01234... n. Sin embargo, ¿es válida la siguiente
proposición: si mn y si nk entonces mk? Para contestar a esta pregunta,
primero generalizaremos nuestro método de inducción finita: la generalización
consistirá en una variante del método de inducción finita original sólo que a hora
se hará a partir de m (ya no necesariamente a partir de 0).

—Lema 1.24:
(i) x=0x  0x  x
(ii) (n  0)ana=n‘a .
(iii) (m)(n)mnmn
(iv) (m)(n)mn 
(v) (m)(n)mnmmnn
(i) Demostración:
∵ x  0x=0 principio del tercero excluido
(corolario III.XV(i))
∵ x=x por teorema 1(i)
∴ x  0x=0x=x por teorema XIII y el postulado IV

221
∴ x=0x  0x  x por corolarios IV.XXXV(i),
II.XXI(iii), III.XXV(ii) y la definición
3(iii)
(ii) Demostración (por Doble Implicación, por Casos, por Contrapuesta y
por Contradicción):
Parte 1 (): (n  0)ana=n‘a (a)
En efecto, sea n  0, si ana=n‘ entonces
an (b) regla de simplificación (corolario
IV.VI(i))
a=n‘ (c) regla de simplificación (corolario
IV.VI(ii))
De (a) se sigue que:
a=0a=n (d) por teorema 16(xix)
Caso 1: Si a=n entonces a , a menos que n=0
(suponiendo que a , según definición 17(iv) y la
definición 15(i)). Sin embargo esto último es
imposible, dado que n  0 (hipótesis). De modo que
este caso, en general (es decir, para todo valor de n),
es imposible, de donde se sigue que a .
Caso 2: Si a=0 entonces, de (c) se sigue que n‘=0 (a partir
del teorema 3), lo que contradice al teorema 19(v).
Luego, este caso es imposible. De donde se sigue
que a .
De ambos casos se sigue precisamente la propiedad (a) (a
partir del corolario V.XII).
Parte 2 () (por Contrapuesta y por Contradicción):
a (n  0)ana=n‘ (e)
En efecto, si
(n  0)a  na  n‘ (f)
entonces, para algún k  0,
a
 ka  k‘ (g) por instanciación universal
(corolario I.XLVII(ii))
así, en particular, para
a=k (1)
se tiene que k 
 k (h)
En efecto, si l‘=k (2)
entonces, ya que ll‘ (por teorema 19(iii)), se sigue a
partir de (2), que:

222
lk (i) a partir del teorema 3
siendo l  k (3) por teorema 19(iv), a partir
de (2)
∴ lk (j)
(en efecto, si suponemos lo contrario, es decir, lk,
se tiene que l=k (según el teorema 8(iv)), en
contradicción a (3)).
∴ lklk por conjunción de (i) y (j)
(teorema XVII(ii))
∴ (x)xkxk generalización existencial de
la propiedad anterior
(corolario I.XLV(ii))
Lo que prueba la propiedad (h) (según el teorema
15(i)).
Además, k  k‘ (4) por teorema 19(iv)
De la expansión de (h) se sigue, a partir de (4) que:
k kk  k‘ por corolario IV.VII
es decir, nuestra propuesta dada en (1) satisface (g), para
algún k  0.
Claramente, k (a partir de la definición 17(iv)).
(e) se sigue de la demostración anterior y del corolario V.IX.
De (a) y (e) se sigue la tesis (a partir del corolario V.VIII).
(iii) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces mnm0 por axioma 1
m0m  0 por definición 11(v)
m=0m  0 por teorema 16(xviii)
 m m por lema 1.24(i)
m0 por definiciones 8(iii), 5(i)
m0 por definición 19(v)
mn por hipótesis
(luego, la propiedad a probar es válida para n=0).
Si mnmn (hipótesis de inducción) entonces
mn‘mn‘m  n‘ por definición 11(v)
mnnm  n‘ por definición 14
(mnmn)m  n‘ por teorema 16(xx)
(mnm  n‘)(mnm  n‘)
por corolarios II.XXXII(i), II.XXX(ii)

223
mnm  por lema 1.24(ii)
mn pues m a partir de la
definición 17(iv) (la validez
de la equivalencia se obtiene
a partir del corolario
II.XXXIII(i))
mnm=n por teorema 15(vi)
mnm=n por hipótesis de inducción
mnm=n por definición 19(v)
mn‘ por lema 1.19
mn‘ por definición 19(v)
∴ (n)mnmn a partir del corolario 2.23
De la generalización universal (sobre m), de la propiedad anterior, se sigue
la tesis (por corolario I.XLV(i)).
(iv) Demostración (por Casos):
Caso 1: Si mn entonces
mnm=n a partir de la definición 19(vii)
es decir,
mnm=n por el lema 1.24(iii) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV)
∴ mn a partir de la propiedad anterior y
del teorema 15(vi)
∴ mn=m (1) por la propiedad anterior y el
teorema 14(vii)
∵ m (a) por definición 17(iv)
∴ mn a partir de (1) y (a) y el teorema 3
Caso 2 Si mn entonces mnm=n, es decir,
nmm=n a partir de la definición 19(vi)
es decir,
nmm=n por el lema 1.24(iii) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV)
∴ nm a partir de la propiedad anterior y
del teorema 15(vi)
∴ mn=n (2) por la propiedad anterior y el
teorema 14(vii)
∵ n (b) por definición 17(iv)

224
∴ mn a partir de (2) y (b) y el teorema 3
A partir de los casos anteriores se sigue la tesis (según el corolario V.XII y
la generalización universal (corolario II.LI(ii)).
(v) Demostración (por Casos):
Del primer caso, en la demostración anterior, se concluye que mnn (a
partir de (1) y la desigualdad establecida en la hipótesis del primer caso
(por teorema 3)). Del segundo caso se concluye que mmn (a partir de
(2) y la desigualdad establecida en la hipótesis del segundo caso (por
teorema 3)), es decir, mnm (a partir de la última desigualdad y la
definición 19(viii), (vi)). De ambos casos se sigue la tesis (a partir de la
generalización universal (corolario II.LI(ii)). ▌
Escolio: Lo que afirma el lema 1.24(v) es que la intersección de dos números
naturales siempre dará como resultado el menor de los números intersectados
(esto nos provee de la idea de poder elegir de entre una lista de números naturales
siempre el menor de ellos: basta intersectar de manera generalizada al conjunto a
fin de obtener el menor de los números naturales que componen a dicho conjunto).

—Teorema 24 (Ley de Tricotomía): (m)(n)mnm=nmn


Demostración (por Casos):
∵ mnm (a) por teorema 14(ix)
∵ mnn (b) por teorema 14(x)
Así, del teorema 15(vi), basta considerar los siguientes casos:
Caso 1:
Si
mnm (c) hipótesis
y si
mnn (d) hipótesis
entonces
mnm (e) a partir de (c) y del lema 1.24(iii), (iv)
mnn (f) a partir de (d) y del lema 1.24(iii), (iv)
es decir,
mnm (g) a partir de (e) y de la definición 19(v)
mnn (h) a partir de (f) y de la definición 19(v)
∴ mnmmnn conjunción de (g) y (h) (por teorema
XVII(ii))
∴ mnmn a partir de la propiedad anterior y de las
definiciones 10(ii) y 5(i)
Sin embargo, la propiedad anterior contradice al corolario 1.18. Luego,
este caso es imposible.

225
Caso 2:
Si
mn=m (1)
y si
mn=n (2)
entonces
mn (i) a partir de (1) y el teorema 14(vii)
nm (j) a partir de (2) y el teorema 14(vii)
de (i) se sigue que: mnm=n por teorema 15(vi)
es decir: mnm=n a partir del lema 1.24(iii)
∴ mnm=nmn (k) a partir de la propiedad anterior y la
regla de expansión (corolario IV.VII)
De igual manera, de (j) se sigue que:
nmn=m a partir del teorema 15(vi) y del lema 1.24(iii)
es decir,
mnm=n según la definición 19(vi), el teorema 1(ii) y
la regla de reemplazo (corolario I.IV)
∴ mnm=nmn (l) a partir de la propiedad anterior y la
regla de expansión (corolario IV.VII)
Tanto (k) como (l) son propiedades equivalentes (a partir de la
asociatividad disyuntiva (corolario IV.XXXI(i), (ii)) y de la
conmutatividad disyuntiva (corolario III.XXX(ii)), según la definición
XV(ii).
La tesis se sigue de la generalización universal de (k), dada en el único
caso posible anterior (a partir del corolario II.LI(ii)). ▌

—Corolario 1.24 (Ley de Tricotomía): (m)(n)mn m=n mn


Demostración:
En la demostración del teorema anterior, la disyunción dada en (k) (o bien en (l))
es válida únicamente cuando alguna de las propiedades que las componen es
válida (ya que si se suponen válidas simultáneamente se llega a una contradicción
con el corolario 1.18). Por consiguiente, a partir del razonamiento anterior y del
postulado VI, se sigue que (k) es posible de reescribir como:
mn m=n mn
(a partir del corolario IV.XXXI(vi) y de la definición XXXIII(xix), (xx)). La tesis
se sigue a partir de la generalización universal de la propiedad anterior (corolario
II.LI(ii)). ▌

—Lema 1.25:
(i) (m)( –m)

226
(ii) (m) –m‘ –m
(iii) k –mk m.
(iv) k m(k) –m.
(i) Demostración:
∵ –m (a) a partir del teorema 17(v)
∴ ( –m) por (a) y los teoremas 21(i) y 17(viii)
La tesis se sigue de la generalización de la propiedad anterior (corolario
I.XLV(i)).
(ii) Demostración:
x –m‘x xm‘ por definiciones 5(i), 13(i)
x xmx  m por lema 1.19 y las leyes de
D’Morgan (corolario
II.XXI(iii)) y definición
XXXIII(i)
x xm regla de simplificación
(corolario II.VI(iii))
x –m por definiciones 5(i), 13(i)
∴ (x)x –m‘x –m por generalización universal
de la propiedad anterior
(corolario I.XLV(i)).
∴ (m) –m‘ –m a partir de la propiedad
anterior y de la definición 11(iii).
(iii) Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1: k –mk m (a)
En efecto,
k –mk km por definiciones 5(i), 13(i)
 km regla de simplificación
(corolario II.VI(iii))
 por definiciones 19(v), 2(iv)
kmk=m según el teorema 24 (a
partir del hecho de que el
valor de verdad de mn es f
y del postulado II)
k m por definición 19(viii)
Parte 2: k mk –m (b)
En efecto,
k mkmk=m por definición 19(viii)

227
 por corolario 1.24 (ya que el
valor de verdad de es v,
y el postulado VI)
 km por definiciones 19(v), 2(iv)
k km a partir de la definición 17(iv)
(el valor de verdad de k
es v)
k –m por definiciones 5(i), 13(i).
(iv) Demostración (por Doble Implicación):
∵ nk m(k)nk k m(k) por definición 17(v)
nm(x) por definiciones 5(i),
17(iv)
nm por regla de
simplificación
(corolario IV.VI)
n –m por lema 1.25(iii).
∴ (l)lk m(k)l –m por generalización
universal de la
propiedad anterior
(corolario I.XLV(i))
∴ k m(k) –m por definición 11(iii). ▌

—Teorema 25 (Principio Generalizado de Inducción Finita o Principio


Generalizado de Inducción Matemática):
A –mmA(n)nAn‘AA= –m.
Demostración (por Inducción Finita sobre m):
Si m=0 entonces la propiedad a demostrar toma la forma de:
A –00A(n)nAn‘AA= –0.
a partir de la hipótesis y del teorema 3.
∴ A 0A(n)nAn‘AA=
por teorema 16(viii)
propiedad que es válida a partir del teorema 23 (luego, la propiedad a demostrar
es válida para m=0).
Si A –mmA(n)nAn‘AA= –m (a)
(hipótesis de inducción)
entonces
Si A –m‘m‘A(n)nAn‘A entonces
A –m‘ (b) por regla de simplificación (corolario IV.VI)

228
m‘A (c) por la misma razón anterior
(n)nAn‘A (d) por la misma razón anterior
∴ x –mx xm por definiciones 5(i), 13(i)
xA (e) a partir de la hipótesis de inducción
dada en (a)
(En efecto, los elementos de A son los números naturales a partir de m‘ y
siguientes, según (c) y (d), y todos ellos satisfacen la propiedad (e): la implicación
anterior se sigue de (a), la hipótesis de inducción).
∴ (x)x –mxA por generalización universal
de (e) (corolario I.XLV(i))
∴ –mA (f) a partir de la propiedad anterior y
de la definición 11(iii).
Pero
–m‘ –m (g) por lema 1.25(ii)
∴ –m‘A (h) a partir de (g) y (f) y el teorema
14(xiii)
Luego, de (b) y (h) se sigue: A= –m‘ (a partir del teorema 14(xiv)). ▌

—Corolario 1.25 (Principio Generalizado de Inducción Finita o Principio


Generalizado de Inducción Matemática):
(i) (m)(n)(n)(n‘)k m(k)= –m.
(ii) (m)(n)(n)(n‘)(k m)(k).
(i) Demostración:

Sea A  k m(k) (1)
Claramente, A –m (a) por lema 1.25(iv)
Si (m)(n)(n)(n‘) entonces:
(m) (a)
(n)(n)(n‘) (b)
a partir de la regla de simplificación (corolario IV.VI)
De (a) se sigue que:
mA (c)
a partir de (1) y la definición 5(i)
De (b) se sigue que:
(n)nAn‘A (d)
a partir de (1) y la definición 5(i)
De la conjunción de (a), (c) y (d) se sigue:
A –mmA(n)nAn‘A (e)
por regla de conjunción (teorema XVII(ii))

229
A partir de (e) y del teorema 25 se sigue que:
A= –m por modus ponens (corolario IV.III)
Es decir, k m(k)= –m (a partir de (1)).
(ii) Demostración:
Si (0)(n)(n)(n‘) entonces k m(k)= –m (2)
(a partir del corolario 1.25(i)). Es decir:
(x)xk m(k)x –m (f)
a partir de (2) y la definición 3(ii)
∴ (x)k m(x)x –m (g)
por definiciones 5(i), 17(v)
∴ (x)x –mk m(x) a partir de (g) y del corolario
X.VIII(ii)
∴ (x)x –m(x) por regla de simplificación
(corolario II.VI(iii))
∴ (x –m)(x) por definición XXXIII(x)
∴ (k m)(k) a partir de la propiedad anterior, el
lema 1.25(iv) y las definición
17(iv).▌

—Corolario 2.25 (Principio Generalizado de Inducción Finita o Principio de


Inducción Matemática):
(m), (n)(n)(n‘)⊢(k m)(k)
Demostración:
Si (m), (n)(n)(n‘) entonces, de la regla de conjunción (teorema
XVII(ii)) se sigue que:
(m)(n)(n)(n‘) (a)
y, puesto que,
(m)(n)(n)(n‘)(k m)(k) (b) a partir del corolario
1.25(ii)
Se sigue, a partir de (a) y (b), que:
(k m)(k) por modus ponens (corolario IV.III). ▌

—Definición XLI (Principio Generalizado de Inducción Finita o Inducción


Matemática): Sea  una propiedad (de clase). Al método de demostración que
consiste en demostrar que todo número natural, mayor o igual que cierto m tiene
la propiedad , esto es, (km)(k), para el cual es suficiente demostrar las
siguientes propiedades, llamadas hipótesis:
(i) (m) (hipótesis inicial) y
(ii) (n)(n)(n‘) (hipótesis de inducción),

230
se conoce como método generalizado de inducción finita, o bien, método
generalizado de inducción matemática.
Escolio: La definición anterior es válida a partir del corolario 2.25: Sea  una
propiedad. Supóngase que:
(i) m tiene la propiedad , para algún número natural m, y
(ii) si cualquier número natural n, a partir de m, tiene la propiedad , entonces
su sucesor, n‘, tiene la propiedad ,
Entonces, todo número natural n tiene la propiedad  a partir de m.
Es decir, si suponemos que tenemos una propiedad , respecto de la cual valen (i)
y (ii), ¿ha de tener entonces todo número natural, a partir de m, la propiedad ?
Interpretamos una respuesta afirmativa como significando simplemente que, si
nos fuese dado cualquier número natural n, podríamos estar seguros de que n tiene
la propiedad . Pero un número natural n es dado precisamente cuando (de hecho
o en principio) se nos da su generación conforme a la definición inductiva,
comenzando con m y aplicando la operación sucesor un número ostensible de
veces (es decir, adicionándole 1 a cada resultado hasta alcanzar n). Bajo tales
circunstancias, podemos usar (i) y (ii) para concluir que n tiene la propiedad .
Expresado de otro modo, (i) y (ii), en la definición anterior, son instrumentos que
nos capacitan, mientras generamos los números naturales, a partir de m, por las
cláusulas (i) y (ii) de la definición inductiva, para verificar al mismo tiempo, con
respecto a cada número, a medida que lo generamos, que tiene la propiedad .

—Definición 21 (Clases Transitivas):


(i) Tr (A): A es una clase transitiva.

(ii) Tr (A)  (xA)xA.
Ejemplo: El número 3 es un conjunto transitivo: en efecto, los elementos de 3 son
0, 1 y 2 y claramente cada uno de ellos satisface las siguientes contenciones:
03 (a partir del teorema 14(xi))
13 (ya que todo elemento de 1, esto es el 0, es también elemento de 3)
23 (ya que todo elemento de 2, esto es 0 y 1, también es elemento de 3).

—Lema 1.26: (n0)0n


Demostración (por Inducción Generalizada Finita sobre n):
Sea n0.
Si n=1 entonces, ya que 01 (según la definición 15(i)), 0n (por hipótesis).
Si 0n (hipótesis de inducción) entonces, ya que
nn‘ (a) según teorema 19(ii),
se sigue que:
(x)xnxn‘ a partir de (a) y la definición 11(iii)

231
De modo que, en particular, 0n0n‘ (b)
por instanciación universal de la propiedad
anterior (corolario I.XLVII(ii))
Luego, de la hipótesis de inducción y de (b), se sigue que 0n‘ (por modus
ponens (corolario IV.III). ▌

—Teorema 26:
(i) Tr (A)(xA)(yx)yA
(ii) A ATr (A).
(iii) (n)n0n=0
(iv) Tr (0)
(v) (n)Tr (n)
(i) Demostración:
Tr (A)(xA)xA por definición 19(i)
(xA)(y)yxyA por definición 11(iii)
(xA)(yx)yA por definición
XXXIII(x)
(ii) Demostración:
A A(x)xAxA por definición 11(iii)
(x)(yA)xyxA por definición 10(i)
(x)(y)yAxyxA por definición XXXIII(x)
(x)(y)yAxyxA por corolario I.LI(i)
(y)(x)yAxyxA por corolario
II.XXXIX(iii)
(y)yA(x)xyxA por corolario I.L(ii)
(yA)(x)xyxA por definición XXXIII(x)
(yA)(xy)xA por la misma razón
 Tr (A) por teorema 26(i)
(iii) Demostración:
Si n0 entonces
xn(yn)xy por definiciones 5(i), 10(i)
(y)ynxy por definición XXXIII(x)
0nx0 por instanciación universal
(corolario I.XLVII(ii))

232
x0 por lema 1.26 y la regla de
modus ponens (corolario
II.III(ii))
∴ (x)xnx0 por generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i))
∴ n0 por definición 11(iii)
∴ n=0 por teorema 16(xviii)
(iv) Demostración (por Contradicción):

Supóngase lo contrario, es decir, (a partir del


teorema 26(i)). Esto es, (x0)(yx)y0 (a partir de la última
propiedad, por corolario I.XLII(i)), pero esta última propiedad contradice
al teorema 10(i)). Luego, nuestra suposición inicial es falsa y por ende,
(x0)(yx)y0 (a partir del corolario V.X(ii)), es decir, Tr (0)
(por teorema 26(i)).
(v) Demostración (por Casos):
Ya que n=0n0 (según el principio del tercero excluido (corolario
III.XV(ii)), se siguen los siguientes casos posibles:
Caso 1: Si n=0 entonces, ya que Tr (0), se sigue que Tr (n) (a partir de la
hipótesis y el teorema 3).
Caso 2: Por otro lado,
n0n=0 por teorema 26(iii)
n n por teoremas 14(xi), 3
Tr (n) por teorema 26(ii)
Por consiguiente, Tr (n) (a partir del corolario V.XII).
∴ (n)Tr (n) a partir de la generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(ii)). ▌
Escolio: Estamos listos para responder a nuestra interrogante planteada
anteriormente: ¿es válida la siguiente proposición: si mn y si nk entonces mk?
A causa de que todo número natural es un conjunto transitivo entonces la anterior
proposición es válida, tal como lo afirma el siguiente corolario.

—Corolario 1.26 (Propiedad Transitiva de la Desigualdad):


(i) mnnkmk
(ii) mnnkmk
(iii) mnnkmk
(iv) mnnkmk
(v) mnnm

233
(i) Demostración:
mnnkmnnk por definición 19(v) y el lema
1.24(iii)
mnnkn  k por definición 11(v)
mn(x)xnxkn  k por definición 11(iii)
mnmnmk instanciación universal
(corolario I.XLVII(ii)) y la
regla de simplificación
(corolario II.VI(iii))
mk por modus ponens (corolario
II.III(ii))
 mk por definición 19(v)
(ii) Demostración:
mnnk(mnm=n)(nkn=k) por definición 19(vii)
(mnm=n)nk(mnm=n)n=k
por distributividad (corolario II.XXXII(i))
nk(mnm=n)n=k(mnm=n) 
por conmutatividad (corolario II.XXX(ii))
(nkmn)(nkm=n)(n=kmn)(n=km=n)
por distributividad (corolario II.XXXII(i))
(mnnk)mkmkm=k
por conmutatividad (corolario II.XXX(ii)), el axioma 1 y el
teorema 1(iii)
 mkmkm=k
por conmutatividad (corolario II.XXX(ii)), idempotencia
disyuntiva (corolario II.XXXVI(i)) y el corolario 1.26(i)
mkm=k
por idempotencia (corolario II.XXXVI(i))
mk por definición 19(vii)
(iii) Demostración:
mnnknmkn por definición 19(vi)
knnm por conmutatividad (corolario
II.XXX(ii))
km por corolario 1.26(i)
mk por definición 19(vi)
(iv) Demostración:
mnnk(mnm=n)(nkn=k) por definición 19(viii)
(mnm=n)nk(mnm=n)n=k

234
por distributividad (corolario II.XXXII(i))
nk(mnm=n)n=k(mnm=n) 
por conmutatividad (corolario II.XXX(ii))
(nkmn)(nkm=n)(n=kmn)(n=km=n)
por distributividad (corolario II.XXXII(i))
(mnnk)mkmkm=k
por conmutatividad (corolario II.XXX(ii)), el axioma 1 y el
teorema 1(iii)
 mkmkm=k
por conmutatividad (corolario II.XXX(ii)), idempotencia
disyuntiva (corolario II.XXXVI(i)) y el corolario 1.26(iii)
mkm=k
por idempotencia (corolario II.XXXVI(i))
mk por definición 19(vii).
(v) Demostración:
mnmnm=n por definición 19(viii)
nmm=n por definición 19(vi)
 nm por definición 19(vii) ▌

—Corolario 2.26 (Propiedad Transitiva de la Desigualdad):


(i) mn, nk⊢mk
(ii) mn, nk⊢mk
(iii) mn, nk⊢mk
(iv) mn, nk⊢mk
(i) Demostración:
Si mn y nk entonces, ya que mnnkmk (a partir del corolario
2.26(i)), mk (por modus ponens (corolario IV.III)). La tesis se sigue de la
definición XIII(i).
(ii) Demostración:
Si mn y nk entonces, ya que mnnkmk (a partir del corolario
2.26(ii)), se tiene que mk (por modus ponens (corolario IV.III)). La tesis
se sigue de la definición XIII(i).
(iii) Demostración:
Si mn y nk entonces, ya que mnnkmk (a partir del corolario
2.26(iii)), se tiene que mk (por modus ponens (corolario IV.III)). La tesis
se sigue de la definición XIII(i).
(iv) Demostración:

235
Si mn y nk entonces, ya que mnnkmk (a partir del corolario
2.26(iv)), se tiene que mk (por modus ponens (corolario IV.III)). La tesis
se sigue de la definición XIII(i). ▌

—Corolario 3.26 (Propiedad Transitiva de la Desigualdad):


(i) mnnkmk
(ii) mnnkmk
(iii) mnnkmk
(iv) mnnkmk
(i) Demostración:
mnnk(mnm=n)nk por definición 19(vii)
(mnnk)(m=nnk) distributividad y
conmutatividad de la
conjunción (corolarios
II.XXXII(i), II.XXX(ii))
mkmk por corolario 1.26(i) y el
teorema 3
mk por idempotencia (corolario
II.XXXVI(i))
(ii) Demostración:
mnnkmn(nkn=k) por definición 19(vii)
(mnnk)(mnn=k) distributividad (corolarios
II.XXXII(i), II.XXX(ii))
mkmk por corolario 1.26(i) y el
teorema 3
mk por idempotencia (corolario
II.XXXVI(i))
(iii) Demostración:
mnnknmkn por definición 19(viii) y el
corolario 1.26(v)
knnm por conmutatividad
conjuntiva (corolario
II.XXX(ii))
km por corolario 3.26(i)
mk por definición 19(viii)
(iv) Demostración:
mnnknmkn por definición 19(viii) y el
corolario 1.26(v)

236
knnm  por conmutatividad
conjuntiva (corolario
II.XXX(ii))
km por corolario 3.26(ii)
mk por definición 19(viii) ▌

—Teorema 27 (Propiedad Inductiva de Orden):


(i) mm‘.
(ii) mnmn‘.
(iii) mn si y sólo si se cumple lo requerido por (i) ó (ii).
(i) Demostración:
Sabemos que mm’ (según el teorema 19(iii)), es decir, mm‘ (a partir
de la definición 19(v)).
(ii) Demostración:
mnmnnn‘ por simplificación conjuntiva
(corolario II.XXXIV(ii))
mn‘ por corolario 1.26(i)
(iii) Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1: Si mn entonces mm‘mn‘
En efecto,
mnmn‘ según el teorema 27(ii)
mn‘mm‘ por la regla de expansión
(corolario II.VII(ii))
mm‘mn‘ por conmutatividad
disyuntiva (corolario
II.XXX(i))
Así, si mn entonces mm‘mn‘ (a partir de la propiedad
anterior y de la regla de modus ponens (corolario IV.III).
Esto último comprueba que si mn entonces se cumple lo
requerido por (i) ó (ii).
Parte 2: Ahora bien, si m y n cumplen con lo requerido en (i) ó (ii) se
tiene que mm‘ o bien, mkmk‘. Para el primer caso, n=m‘
y para el segundo, n=k‘, para algún k: y, en ambos casos, mn.▌
Ejemplo:
El teorema anterior provee una manera alterna de comparar dos números naturales
cualesquiera. Por ejemplo, para comparar los números naturales 7 y 2 es necesario
notar lo siguiente:
23 (por aplicación del teorema 27(i)).
Por consiguiente:

237
Si 23 entonces 24 (por aplicación del teorema 27(ii))
Si 24 entonces 25 (por aplicación del teorema 27(ii))
Si 25 entonces 26 (por aplicación del teorema 27(ii))
Si 26 entonces 27 (por aplicación del teorema 27(ii))
Se concluye entonces que 27 (ya que se ha cumplido con lo requerido en (i) ó (ii)
del teorema 27).
Todo este proceso no es indispensable si se nota que 27 (según la definición
15(vii)) y, por consiguiente, 27 (a partir de la definición 19(v)).
Escolio: Cuando este teorema es leído, para un m fijo, como una definición
inductiva de la clase de los números n mayores que m, tiene la forma de la
definición inductiva de los números naturales original (definición 20), con m
reemplazando a 0.

16. Inducción Matemática (Inducción Finita). Aritmética de


los Números Naturales.
Escolio: La meta de desarrollar una teoría de conjuntos consistente (sin
contradicciones) fue el de desarrollar un último método de demostración: la
Inducción matemática. Estamos listos para darle una aplicación inmediata a dicho
método de demostración dentro del marco de la teoría de conjuntos de Cantor: el
desarrollo de una Aritmética de los números naturales.

—Definición XLII (Operaciones Binarias entre Números Naturales):


(i) m+n se lee ―m más n‖, donde el símbolo + denota la operación suma
(adición) entre m y n, a los cuales llamaremos sumandos.
(ii) mn se lee ―m por n‖, o bien, ―m multiplicado por n‖ donde el
símbolo  denota la operación multiplicación (producto) entre m y n,
a los cuales llamaremos factores.

—Definición XLIII (Aritmética de los Números Naturales): Por Aritmética7 de


los números naturales ( ) entenderemos la clase de todas las inferencias lógicas
que se deducen de las siguientes propiedades (proposiciones–símbolo):
(i) 0 (teorema 21(ii))
(ii) n n‘ (teorema 21(iii))
(iii) n‘  0 (teorema 19(v))
(iv) m‘=n‘m=n (teorema 22)
(v) A 0A(n)nAn‘AA= . (teorema 23)

7
Aritmética, literalmente, arte de contar. La palabra deriva del griego arithmētikē, que combina dos
palabras: arithmos, que significa ‗número‘, y technē, que se refiere a un arte o habilidad.

238
Conocidas como los postulados de Peano, extendidas a la adición o suma (+) y a
la multiplicación o producto () de dos números naturales.
Escolio: la definición anterior da por sentado el concepto de suma y producto de
dos números naturales, las cuales se hacen explícitas a continuación:

—Definición 22 (Suma o Adición de dos Números Naturales):



(i) m+0  m

(ii) m+n‘  ( m+ n)‘
Ejemplo:
5+ 3= 5+2‘ a partir de la definición 15(iii)
=(5+2)‘ según la definición 22(ii)
=(5+1‘)‘ a partir de la definición 15(ii)
=(( 5+ 1)‘)‘ por definición 22(ii)
=(( 5+ 0‘)‘)‘ según definición 15(i)
=((( 5+ 0)‘)‘)‘ según definición 22(ii)
=((5‘)‘)‘ por definición 22(i)
=(6‘)‘ por definición 15(vi)
=7‘ por definición 15(vii)
=8 por definición 15(viii)

Escolio: Dados dos números naturales, cualesquiera, por muy grandes que estos
sean ¿su suma seguirá siendo otro número natural o el resultado escapa ―fuera‖
del conjunto ? El siguiente teorema responde a esta pregunta: La adición de dos
números naturales siempre es posible, es decir,

—Teorema 28 (Cerradura de la Suma): (m)(n)m+n 


Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces m+n=m+0 a partir de la hipótesis y el teorema 3
=m por definición 22(i)
∵ m a partir de la definición 17(iv)
∴ m+n a partir de la igualdad anterior
Si m+n entonces
∵ m+n‘=(m+ n)‘ por definición 22(ii)
∵ (m+ n)‘ por hipótesis de inducción y el teorema 21(iii)
∴ m+ n‘ a partir de la igualdad anterior, y el teoremas 3 y la
propiedad anterior.
∴ (n)m+n  a partir de la generalización universal de la

239
propiedad anterior (corolario 2.23)
∴ (m)(n)m+n  a partir de la generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i)). ▌
Escolio: ¿Existe la posibilidad de que al sumar dos números naturales
obtengamos dos resultados distintos? El siguiente teorema afirma que esto es
imposible: la suma de dos números naturales es única.

—Teorema 29 (Unicidad de la Suma): (m)(n)(!k)m+n=k.


Demostración:
Ya que,
Parte 1: (k)m+n=k (a)
En efecto,
∵ m+n a partir del teorema 32
∴ (k)m+n=k según propiedad anterior y la definición 17(iv)
Parte 2: (k)(l)m+n=km+n=lk=l (b)
En efecto,
∵ m+n=km+n=lk=m+nm+n=l por teorema 1(ii) y el
corolario
IV.XXXVIII(ii)
 k=l a partir del teorema 1(iii)
De la propiedad anterior se sigue que:
(k)(l)m+n=km+n=lk=l a partir de la generalización
universal de la propiedad
anterior (corolario I.XLV(i))
De la conjunción de (a) y (b) se sigue la siguiente propiedad:
(k)m+n=k(k)(l)m+n=km+n=lk=l a partir del teorema
XVII(ii)
∴ (!k)m+n=k según propiedad anterior y la
definición XXXIX(ii).
∴ (m)(n)(!k)m+n=k a partir de la generalización
universal de la propiedad anterior
(corolario I.XLV(i)).▌

Escolio: A partir de los teoremas anteriores parece claro que al sumar dos
números naturales siempre tendremos como resultado otro número natural
(propiedad de cerradura de la suma en ), el cual a su vez, es único.

—Teorema 30 (Asociatividad de la Suma de los Números Naturales):


(m)(n)(k)(m+ n)+k=m+(n+k)
Demostración (por Inducción Finita sobre k):

240
Si k=0 entonces (m+ n)+k=(m+ n)+0 por hipótesis
= m+ n por definición 22(i)
= m+ (n+0) usando la definición 22(i)
= m+ (n+k) por hipótesis
Si (m+ n)+k=m+(n+k) entonces
(m+n)+k‘=((m+ n)+k)‘ por definición 22(ii)
= (m+(n+k))‘ por hipótesis de inducción y el teorema 3
=m+(n+k)‘ por definición 22(ii)
=m+ (n+k‘) por definición 22(ii)
∴ (k) (m+ n)+k=m+(n+k) a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)(k) (m+ n)+k=m+( n+k) por generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i)).▌
Escolio: Del teorema anterior es posible obtener una regla muy parecida a la
establecida en la definición VII(ii), respecto de los signos de agrupación: en la
suma de números naturales el ―correr paréntesis‖ no altera el resultado, de ahí que
introduzcamos la siguiente definición metamatemática:

—Definición XLIV (Convenio): En la suma de dos o más números naturales es


posible omitir los signos de agrupación.
Ejemplo: Gracias al teorema y la definición anterior es posible escribir
5+4+9+3+2, en lugar de (((5+4)+9)+3)+2. La propiedad asociativa de la suma
permite simplificar la notación.

—Lema 1.31:
(i) (n)n‘=1+ n.
(ii) (n) 0+n=n.
(i) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces n‘=0‘ por hipótesis y el teorema 3
=1 por definición 15(i)
=1+0 por definición 22(i)
=1+n por hipótesis
Si n‘=1+ n entonces
n‘‘=(1+ n)‘ por hipótesis de inducción
=1+ n‘ por definición 22(ii)
∴ (n)n‘=1+ n (a partir de la definición XL).
(ii) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces 0+n =0+0 por hipótesis y el teorema 3
=0 por definición 22(i)
=n por hipótesis y el teorema 3

241
Si 0+n=n entonces
0+n‘=(0+ n)‘ por definición 22(ii)
= n‘ por hipótesis de inducción y el teorema 3
∴ (n) 0+n=n a partir del corolario 2.23. ▌

—Teorema 31 (Conmutatividad de la Adición o Suma):


(m)(n)m+n=n+m.
Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces m+n=m+0 por hipótesis y el teorema 3
=m por definición 22(i)
=0+m según lema 1.31(ii) y el teorema 1(ii)
= n+m por hipótesis y el teorema 3
Si m+n=n+m entonces
m+n‘=(m+ n)‘ por definición 22(ii)
= (n+m)‘ por hipótesis de inducción y teorema 3
=1+ (n+m) según lema 1.31(i) y el teorema 29
=(1+ n)+m a partir del teorema 30
=n‘+m por lema 1.31(i) y el teorema 3
∴ (n)m+n=n+m a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)m+n=n+m por generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i)).▌
Escolio: Estamos listos para dar una definición más práctica de la suma de dos
números naturales.

—Teorema 32: (n)n‘=n+1.


Demostración:
∵ n‘=1+ n a partir del lema 1.29(i)
∴ n‘=n+1 por el teorema 31 y el teorema 3
∴ (n) n‘=n+1 a partir de la generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i)).▌
Escolio: De acá en adelante, al sucesor de un número natural n, ya no lo
denotaremos por n‘, sino por n+1. Este cambio de notación afecta a todos lo
resultados anteriores, principalmente a los concernientes con el método de
demostración por inducción finita.

242
—Corolario 1.32 (Principio Generalizado de Inducción Finita o Principio de
Inducción Matemática):
(m), (n)(n)(n+1)⊢(k m)(k)
Demostración:
∵ (m), (n)(n)(n‘)⊢(k m)(k) por corolario 2.25
∵ n‘=n+1 por instanciación universal del teorema 32
(corolario I.XLVII(ii))
∴ (m), (n)(n)(n+1)⊢(k m)(k) a partir de la
propiedad inicial, la
igualdad anterior y el
axioma 1. ▌
Escolio: De acá en adelante, cada vez que nos refiramos al principio de inducción
finita nos estaremos refiriendo al corolario anterior, en donde se usa n+1 en lugar
de n‘.

—Teorema 33 (Suma o Adición de dos Números Naturales):


(i) m+0=0+m=m.
(ii) m+( n+1)=(m+ n)+1
(i) Demostración:
∵ m+0=0+m a partir del teorema 31
∵ m+0=m según definición 22(i)
∴ m+0=0+m=m a partir de las igualdades anteriores, el
corolario 1.1(iii) y la definición 3(iv).
(ii) Demostración:
∵ (m+ n)+1=m+( n+1) a partir del teorema 30 (instanciación
universal (corolario I.XLVII))
∴ m+(n+1)= (m+ n)+1 según el corolario 1.1(ii). ▌
Escolio: A continuación exponemos la tabla básica de la suma, la cual será de
suma importancia en el desarrollo de un algoritmo general para la suma de dos
números naturales cualesquiera, el cual será de vital importancia para cálculos
aritméticos posteriores.

243
—Teorema 34 (Tabla Básica de la Suma entre Números Naturales):

1+1=2 2+1=3 3+1=4 4+1=5 5+1=6 6+1=7 7+1=8 8+1=9 9+1=10


1+2=3 2+2=4 3+2=5 4+2=6 5+2=7 6+2=8 7+2=9 8+2=10 9+2=11
1+3=4 2+3=5 3+3=6 4+3=7 5+3=8 6+3=9 7+3=10 8+3=11 9+3=12
1+4=5 2+4=6 3+4=7 4+4=8 5+4=9 6+4=10 7+4=11 8+4=12 9+4=13
1+5=6 2+5=7 3+5=8 4+5=9 5+5=10 6+5=11 7+5=12 8+5=13 9+5=14
1+6=7 2+6=8 3+6=9 4+6=10 5+6=11 6+6=12 7+6=13 8+6=14 9+6=15
1+7=8 2+7=9 3+7=10 4+7=11 5+7=12 6+7=13 7+7=14 8+=15 9+7=16
1+8=9 2+8=10 3+8=11 4+8=12 5+8=13 6+8=14 7+8=15 8+8=16 9+8=17
1+9=10 2+9=11 3+9=12 4+9=13 5+9=14 6+9=15 7+9=16 8+9=17 9+9=18

(i) Demostración (Tabla del 1):


(i.i) 1+1= 1‘ a partir del lema 1.31(i)
=2 por definición 15(ii)
(i.ii) 1+2=2‘ a partir del lema 1.31(i)
=3 por definición 15(iii)

(i.iii) 1+3=3‘ a partir del lema 1.31(i)


=4 por definición 15(iv)

(i.iv) 1+4 =4‘ a partir del lema 1.31(i)


=5 por definición 15(v)

(i.v) 1+5=5‘ a partir del lema 1.31(i)


=6 por definición 15(vi)

(i.vi) 1+6=6‘ por lema 1.31(i)


=7 por definición 15(vii)

(i.vii) 1+7=7‘ por lema 1.31(i)


=8 por definición 15(viii)

(i.viii) 1+7=7‘ por lema 1.31(i)


=8 por definición 15(viii)

(i.ix) 1+8=8‘ por lema 1.31(i)


=9 por definición 15(ix)

244
(ii) Demostración (Tabla del 2):
(ii.i) 2+1=2‘ según teorema 32
=3 por definición 15(iii)

(ii.ii) 2+2=2+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(2+1)+1 por teorema 33(ii)
=3+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=3‘ por teorema 32
=4 según definición 15(iv)

(ii.iii) 2+3=2+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(2+2)+1 por teorema 33(ii)
=4+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=4‘ por teorema 32
=5 según definición 15(v)

(ii.iv) 2+4=2+3‘ por definición 15(iv)


=2+(3+1) por teorema 32
=(2+3)+1 por teorema 33(ii)
=5+1 a partir del resultado anterior, (ii.iii), y el axioma 1
=5‘ por teorema 32
=6 según definición 15(vi)

(ii.v) 2+5=2+4‘ por definición 15(v)


=2+(4+1) por teorema 32
=(2+4)+1 por teorema 33(ii)
=6+1 a partir del resultado anterior, (ii.iv), y el axioma 1
=6‘ por teorema 32
=7 según definición 15(vii)

(ii.vi) 2+6=2+5‘ por definición 15(vi)


=2+(5+1) por teorema 32
=(2+5)+1 por teorema 33(ii)
=7+1 a partir del resultado anterior, (ii.v), y el axioma 1
=7‘ por teorema 32
=8 según definición 15(viii)

245
(ii.vii) 2+7=2+6‘ por definición 15(vii)
=2+(6+1) por teorema 32
=(2+6)+1 por teorema 33(ii)
=8+1 a partir del resultado anterior, (ii.vi), y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(ix)

(ii.viii) 2+8=2+7‘ por definición 15(viii)


=2+(7+1) por teorema 32
=(2+7)+1 por teorema 33(ii)
=9+1 a partir del resultado anterior, (ii.vii), y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(x)

(ii.ix) 2+9=2+8‘ por definición 15(viii)


=2+(8+1) por teorema 32
=(2+8)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(xi)

(iii) Demostración (Tabla del 3):


(iii.i) 3+1=3‘ según teorema 32
=4 por definición 15(iv)

(iii.ii) 3+2=3+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(3+1)+1 por teorema 33(ii)
=4+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=4‘ por teorema 32
=5 según definición 15(v)

(iii.iii) 3+3=3+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(3+2)+1 por teorema 33(ii)
=5+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=5‘ por teorema 32
=6 según definición 15(v)

(iii.iv) 3+4=3+3‘ por definición 15(iv)

246
=3+(3+1) por teorema 32
=(3+3)+1 por teorema 33(ii)
=6+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=6‘ por teorema 32
=7 según definición 15(vii)

(iii.v) 3+5=3+4‘ por definición 15(v)


=3+(4+1) por teorema 32
=(3+4)+1 por teorema 33(ii)
=7+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=7‘ por teorema 32
=8 según definición 15(vii)

(iii.vi) 3+6=3+5‘ por definición 15(vi)


=3+(5+1) por teorema 32
=(3+5)+1 por teorema 33(ii)
=8+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=8‘ por teorema 32
=9 según definición 15(viii)

(iii.vii) 3+7=3+6‘ por definición 15(vii)


=3+(6+1) por teorema 32
=(3+6)+1 por teorema 33(ii)
=9+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(x)

(iii.viii) 3+8=3+7‘ por definición 15(viii)


=3+(7+1) por teorema 32
=(3+7)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(xi)

(iii.ix) 3+9=3+8‘ por definición 15(viii)


=3+(8+1) por teorema 32
=(3+8)+1 por teorema 33(ii)

247
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(iv) Demostración (Tabla del 4):


(iv.i) 4+1=4‘ según teorema 32
=5 por definición 15(v)

(iv.ii) 4+2=4+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(4+1)+1 por teorema 33(ii)
=5+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=5‘ por teorema 32
=6 según definición 15(vi)

(iv.iii) 4+3=4+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(4+2)+1 por teorema 33(ii)
=6+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=6‘ por teorema 32
=7 según definición 15(vii)

(iv.iv) 4+4=4+3‘ por definición 15(iii)


=4+(3+1) por teorema 32
=(4+3)+1 por teorema 33(ii)
=7+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=7‘ por teorema 32
=8 según definición 15(viii)

(iv.v) 4+5=4+4‘ por definición 15(v)


=4+(4+1) por teorema 32
=(4+4)+1 por teorema 33(ii)
=8+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=8‘ por teorema 32
=9 según definición 15(ix)

(iv.vi) 4+6=4+5‘ por definición 15(vi)


=4+(5+1) por teorema 32
=(4+5)+1 por teorema 33(ii)

248
=9+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(x)

(iv.vii) 4+7=4+6‘ por definición 15(vii)


=4+(6+1) por teorema 32
=(4+6)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(xi)

(iv.viii) 4+8=4+7‘ por definición 15(viii)


=4+(7+1) por teorema 32
=(4+7)+1 por teorema 33(ii)
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(iv.ix) 4+9=4+8‘ por definición 15(viii)


=4+(8+1) por teorema 32
=(4+8)+1 por teorema 33(ii)
=12+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12‘ por teorema 32
=13 según definición 15(xiii)

(v) Demostración (Tabla del 5):


(v.i) 5+1=5‘ según teorema 32
=6 por definición 15(vi)

(v.ii) 5+2=5+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(5+1)+1 por teorema 33(ii)
=6+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=6‘ por teorema 32
=7 según definición 15(vii)

(v.iii) 5+3=5+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(5+2)+1 por teorema 33(ii)
=7+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1

249
=7‘ por teorema 32
=8 según definición 15(viii)

(v.iv) 5+4=5+3‘ por definición 15(iii)


=5+(3+1) por teorema 32
=(5+3)+1 por teorema 33(ii)
=8+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=8‘ por teorema 32
=9 según definición 15(ix)

(v.v) 5+5=5+4‘ por definición 15(v)


=5+(4+1) por teorema 32
=(5+4)+1 por teorema 33(ii)
=9+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(ix)

(v.vi) 5+6=5+5‘ por definición 15(vi)


=5+(5+1) por teorema 32
=(5+5)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(xi)

(v.vii) 5+7=5+6‘ por definición 15(vii)


=5+(6+1) por teorema 32
=(5+6)+1 por teorema 33(ii)
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(v.viii) 5+8=5+7‘ por definición 15(viii)


=5+(7+1) por teorema 32
=(5+7)+1 por teorema 33(ii)
=12+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12‘ por teorema 32
=13 según definición 15(xiii)

250
(v.ix) 5+9=5+8‘ por definición 15(viii)
=5+(8+1) por teorema 32
=(5+8)+1 por teorema 33(ii)
=13+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=13‘ por teorema 32
=14 según definición 15(xiv)

(vi) Demostración (Tabla del 6):


(vi.i) 6+1=6‘ según teorema 32
=7 por definición 15(vii)

(vi.ii) 6+2=6+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(6+1)+1 por teorema 33(ii)
=7+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=7‘ por teorema 32
=8 según definición 15(viii)

(vi.iii) 6+3=6+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(6+2)+1 por teorema 33(ii)
=8+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=8‘ por teorema 32
=9 según definición 15(ix)

(vi.iv) 6+4=6+3‘ por definición 15(iii)


=6+(3+1) por teorema 32
=(6+3)+1 por teorema 33(ii)
=9+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(x)

(vi.v) 6+5=6+4‘ por definición 15(v)


=6+(4+1) por teorema 32
=(6+4)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(xi)

(vi.vi) 6+6=6+5‘ por definición 15(vi)

251
=6+(5+1) por teorema 32
=(6+5)+1 por teorema 33(ii)
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(vi.vii) 6+7=6+6‘ por definición 15(vii)


=6+(6+1) por teorema 32
=(6+6)+1 por teorema 33(ii)
=12+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12‘ por teorema 32
=13 según definición 15(xiii)

(vi.viii) 6+8=6+7‘ por definición 15(viii)


=6+(7+1) por teorema 32
=(6+7)+1 por teorema 33(ii)
=13+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=13‘ por teorema 32
=14 según definición 15(xiv)

(vi.ix) 6+9=6+8‘ por definición 15(viii)


=6+(8+1) por teorema 32
=(6+8)+1 por teorema 33(ii)
=14+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=14‘ por teorema 32
=15 según definición 15(xv)

(vii) Demostración (Tabla del 7):


(vii.i) 7+1=7‘ según teorema 32
=8 por definición 15(viii)

(vii.ii) 7+2=7+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(7+1)+1 por teorema 33(ii)
=8+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=8‘ por teorema 32
=9 según definición 15(ix)

(vii.iii) 7+3=7+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)

252
=(7+2)+1 por teorema 33(ii)
=9+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(x)

(vii.iv) 7+4=7+3‘ por definición 15(iii)


=7+(3+1) por teorema 32
=(7+3)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(xi)

(vii.v) 7+5=7+4‘ por definición 15(v)


=7+(4+1) por teorema 32
=(7+4)+1 por teorema 33(ii)
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(vii.vi) 7+6=7+5‘ por definición 15(vi)


=7+(5+1) por teorema 32
=(7+5)+1 por teorema 33(ii)
=12+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12‘ por teorema 32
=13 según definición 15(xiii)

(vii.vii) 7+7=7+6‘ por definición 15(vii)


=7+(6+1) por teorema 32
=(7+6)+1 por teorema 33(ii)
=13+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=13‘ por teorema 32
=14 según definición 15(xiv)

(vii.viii) 7+8=7+7‘ por definición 15(viii)


=7+(7+1) por teorema 32
=(7+7)+1 por teorema 33(ii)
=14+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1

253
=14‘ por teorema 32
=15 según definición 15(xv)

(vii.ix) 7+9=7+8‘ por definición 15(viii)


=7+(8+1) por teorema 32
=(7+8)+1 por teorema 33(ii)
=15+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=15‘ por teorema 32
=16 según definición 15(xvi)

(viii) Demostración (Tabla del 8):


(viii.i) 8+1=8‘ según teorema 32
=9 por definición 15(ix)

(viii.ii) 8+2=8+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(8+1)+1 por teorema 33(ii)
=9+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9‘ por teorema 32
=10 según definición 15(x)

(viii.iii) 8+3=8+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(8+2)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32
=11 según definición 15(x)

(viii.iv) 8+4=8+3‘ por definición 15(iii)


=8+(3+1) por teorema 32
=(8+3)+1 por teorema 33(ii)
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(viii.v) 8+5=8+4‘ por definición 15(v)


=8+(4+1) por teorema 32
=(8+4)+1 por teorema 33(ii)
=12+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12‘ por teorema 32

254
=13 según definición 15(xiii)

(viii.vi) 8+6=8+5‘ por definición 15(vi)


=8+(5+1) por teorema 32
=(8+5)+1 por teorema 33(ii)
=13+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=13‘ por teorema 32
=14 según definición 15(xiiv)

(viii.vii) 8+7=8+6‘ por definición 15(vii)


=8+(6+1) por teorema 32
=(8+6)+1 por teorema 33(ii)
=14+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=14‘ por teorema 32
=15 según definición 15(xv)

(viii.viii) 8+8=8+7‘ por definición 15(viii)


=8+(7+1) por teorema 32
=(8+7)+1 por teorema 33(ii)
=15+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=15‘ por teorema 32
=16 según definición 15(xvi)

(viii.ix) 8+9=8+8‘ por definición 15(viii)


=8+(8+1) por teorema 32
=(8+8)+1 por teorema 33(ii)
=16+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=16‘ por teorema 32
=17 según definición 15(xvii)

(ix) Demostración (Tabla del 9):


(ix.i) 9+1=9‘ según teorema 32
=10 por definición 15(x)

(ix.ii) 9+2=9+(1+1) a partir de la tabla 1(i.i)


=(9+1)+1 por teorema 33(ii)
=10+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10‘ por teorema 32

255
=11 según definición 15(xi)

(ix.iii) 9+3=9+(2+1) a partir de la tabla 2(ii.i)


=(9+2)+1 por teorema 33(ii)
=11+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=11‘ por teorema 32
=12 según definición 15(xii)

(ix.iv) 9+4=9+3‘ por definición 15(iii)


=9+(3+1) por teorema 32
=(9+3)+1 por teorema 33(ii)
=12+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12‘ por teorema 32
=13 según definición 15(xiii)

(ix.v) 9+5=9+4‘ por definición 15(v)


=9+(4+1) por teorema 32
=(9+4)+1 por teorema 33(ii)
=13+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=13‘ por teorema 32
=14 según definición 15(xiv)

(ix.vi) 9+6=9+5‘ por definición 15(vi)


=9+(5+1) por teorema 32
=(9+5)+1 por teorema 33(ii)
=14+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=14‘ por teorema 32
=15 según definición 15(xv)

(ix.vii) 9+7=9+6‘ por definición 15(vii)


=9+(6+1) por teorema 32
=(9+6)+1 por teorema 33(ii)
=15+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=15‘ por teorema 32
=16 según definición 15(xvi)

(ix.viii) 9+8=9+7‘ por definición 15(viii)


=9+(7+1) por teorema 32

256
=(9+7)+1 por teorema 33(ii)
=16+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=16‘ por teorema 32
=17 según definición 15(xvii)

(ix.ix) 9+9=9+8‘ por definición 15(viii)


=9+(8+1) por teorema 32
=(9+8)+1 por teorema 33(ii)
=17+1 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=17‘ por teorema 32
=18 según definición 15(xviii).▌

Escolio: Si m, n entonces, del teorema 29, sabemos que existirá un único


k tal que m+n=k. Al número natural, resultado de la operación de sumar m y n,
esto es, k, lo llamaremos suma o total y a m y n, en m+n=k, sumandos (de k).

—Definición XLV (Componentes de la Adición):


(i) k es la suma (total) de m y n si y sólo si m+n=k.
(ii) m y n son sumandos de k si y sólo si m+n=k.
Ejemplo: Ya que 4+6=10, según la tabla del 4 para la suma (teorema 34), se sigue
que 10 es la suma de 4 y 6, y que 4 y 6 son sumandos de 10.

—Teorema 35 (Propiedad Cancelativa de la Suma):


(m)(n)(k)m=nm+k=n+k.
Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (): m=nm+k=n+k (a)
En efecto, la propiedad anterior es válida a partir del axioma 1.
Parte 2 (, por Contradicción): m+k=n+km=n (b)
Supóngase lo contrario, esto es, mn.
Entonces, de la suposición anterior, se sigue que existe un único l
tal que:
m+k=l (1) por teorema 29
y existe un único r tal que
n+k=r (2) por teorema 29
donde, lr (c) a partir de la suposición
Si m+k=n+k (hipótesis de la propiedad (b)) entonces l=r (a partir
de (1), (2) y el axioma 1), resultado que contradice a la propiedad
(c). Luego, nuestra suposición inicial es falsa y, por consiguiente,
m=n (es decir, la propiedad (b) es verdadera, a partir del corolario
III.X(ii)).

257
De las propiedades (a) y (b) se deduce que:
m=nm+k=n+k a partir del corolario V.VIII
∴ (k)m=nm+k=n+k por generalización universal de la
propiedad anterior
∴ (n)(k)m=nm+k=n+k por la misma razón anterior
∴ (m)(n)(k)m=nm+k=n+k por la misma razón.▌
Escolio: La propiedad anterior establece en el metalenguaje la siguiente regla
general: una igualdad entre números naturales no se altera (permanece
equivalente) al sumar miembro a miembro de la igualdad un mismo número
natural.

Ejemplo: 5=55+3=5+3 sumando miembro a miembro de la igualdad 3


8=8 a partir de la tabla de la suma (teorema 35)

—Lema 1.36 (Monotonía de la Suma): (m)(n)(k)mnm+1n+1.


Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (, por Contradicción y por Casos): mnm+1n+1 (a)
En efecto, si suponemos lo contrario, esto es, si
m+1   n+1 (b)
se sigue, a partir del corolario 1.24, que:
m+1=n+1 m+1n+1 (b‘)
Así, si mn (c) hipótesis de la propiedad (a)
Entonces, a partir de (b‘) se siguen los siguientes casos:
Caso 1: si m+1=n+1 se sigue que m=n (a partir del teorema 35 y la
regla de reemplazo (corolario I.IV)), resultado que
contradice la propiedad (c).
Caso 2: si m+1n+1, es decir, si n+1m+1 (según definición
19(vi)) se sigue que
n+1m‘ por definición 19(v) y el teorema 32
∴ n+1mm por la definición 14
∴n+1mn+1m (d) por lema 1.9
Caso 2.1: si n+1m entonces
n+1m (e) por definición 19(v)
Luego, de (e) y (c), se sigue que:
n+1n por corolario 2.26(i)
es decir, n‘n a partir del teorema 32
Sin embargo, este resultado contradice al
teorema 27(i).

258
Caso 2.2: si n+1m, se sigue que,
n+1= m (1) por teorema 8(iv)
Así, de (1) y (c), se sigue que:
n+1n por axioma 1
es decir, n‘n a partir del teorema 32
Sin embargo, este resultado contradice al
teorema 27(i).
Dado que ambos casos posibles (casos 2.1 y 2.2) conducen
a una contradicción, se sigue que (d) es imposible.
De igual manera, ya que ambos casos (casos 1 y 2) conducen a una
contradicción, se sigue que la suposición (b), dada inicialmente, es
falsa. Luego, del razonamiento anterior y del corolario V.X(ii), se
sigue que la propiedad (a) es válida.
Parte 2 (, por Contradicción): m+1n+1 mn (f)
Supóngase lo contrario a la tesis de la propiedad (f), esto es,
m n (g)
Entonces, de la suposición anterior, se sigue, a partir del corolario
1.24, que:
m=n mn (g‘)
Por otro lado,
m+1n+1 m+1n‘ por definición 19(v) y
el teorema 32
 m+1nn por la definición 14
 m+1nm+1n por lema 1.9
 m+1nm+1=n (h) por teorema 8(iv) y
definición 19(v)
Así, si m+1n+1 (i) hipótesis de la propiedad (f)
Se sigue: m+1nm+1=n (j) reemplazando (i) por
(h) a partir de la
regla de reemplazo
(corolario I.IV).
Además, a partir de (g‘) se siguen los siguientes casos:
Caso 1: si m=n se sigue que
n+1nn+1=n a partir de (j) y la regla de
reemplazo (corolario I.IV),
Caso 1.1: si n+1n, es decir, si n‘n (según el teorema
30) entonces se contradice al teorema 27(i).
Caso 2.1: si n+1=n, es decir, si n‘=n (por teorema 32)
entonces se contradice al teorema 19(iv).
En ambos casos se obtiene una contradicción.

259
Caso 2: si mn, es decir, si
nm (k) según definición 19(vi)
entonces, a partir de (j), es posible considerar los
siguientes casos:
Caso 2.1: si m+1n (l)
entonces de (l) y (k), se sigue que:
m+1m por corolario 2.26(i)
es decir, m‘m a partir del teorema 32
Sin embargo, este resultado contradice al
teorema 27(i).
Caso 2.2: si m+1=n (2)
de (2) y (k), se sigue que:
m+1m a partir del axioma 1
es decir, m‘m a partir del teorema 32
Sin embargo, este resultado contradice al
teorema 27(i).
En ambos casos (casos 2.1 y 2.2) se conduce a una
contradicción.
Ya que ambos casos posibles (casos 1 y 2) conducen a una
contradicción, la suposición (g), dada inicialmente, es falsa. Luego, a
partir del corolario V.X(ii), se sigue que la propiedad (f) es válida.
De (a) y (f) se sigue que
mnm+1n+1 a partir del corolario V.VIII
De la aplicación sucesiva de la generalización universal de la propiedad anterior
se sigue la tesis (corolario I.XLV(i)). ▌

—Teorema 36 (Monotonía de la Suma): (m)(n)(k)mnm+kn+k.


Demostración (por Inducción Finita sobre k):
En efecto, para k=0 tenemos:
mnm+0n+0 a partir de la definición 22(i)
m+kn+k (a) por hipótesis y el axioma 1
Si mnm+kn+k entonces
m+(k+1)n+(k+1)(m+k)+1(n+k)+1 a partir del teorema
33(ii) y del axioma 1
m+kn+k por teorema 32 y el lema 1.36
mn por hipótesis de inducción.
∴ mn m+(k+1)n+(k+1) a partir del corolario III.XXIII(ii)
∴ (k)mnm+kn+k a partir del razonamiento anterior y

260
la definición XL
∴ (m)(n)(k)mnm+kn+k a partir de la generalización de la
propiedad anterior (corolario
I.XLV(i)). ▌
Escolio: El anterior teorema establece una regla general en el metalenguaje: una
desigualdad entre números naturales no se altera (es equivalente) al sumar
miembro a miembro un mismo número natural.

Ejemplo: 252+35+3 sumando miembro a miembro 3


58 a partir de la tabla de la suma (teorema 36)
Escolio: Estamos listos para definir la multiplicación en .

—Definición 23 (Multiplicación o Producto de dos Números Naturales):



(i) m0  0
 
(ii) mn‘  (mn)+m  mn+m
Escolio: La definición 23(ii) establece que, cuando se hayan combinadas las
operaciones de multiplicación y adición, siempre debe efectuarse primero la
multiplicación y luego la suma, tal como lo señalan los signos de agrupación. Esta
regla básica se desprende del uso de los signos de agrupación que encierran a la
multiplicación en dicha definición y que, de acá en adelante, se sobreentenderán
(esto es precisamente lo que establece la última igualdad del inciso (ii)).

Ejemplo:
5 3= 52‘ a partir de la definición 15(iii)
=52+5 según la definición 23(ii)
=51‘+5 a partir de la definición 15(ii)
=(51+5)+5 por definición 23(ii)
=(50‘+5)+5 según definición 15(i)
=(((50+5)+5)+5 según definición 23(ii)
=(((0+5)+5)+5 por definición 23(i)
=5+5+5 por teorema 33(i) y la definición XLIV
=15

Escolio: Dados dos números naturales, cualesquiera, por muy grandes que estos
sean ¿su producto seguirá siendo otro número natural o el resultado escapa
―fuera‖ del conjunto ? El siguiente teorema responde a esta pregunta: La
multiplicación de dos números naturales siempre es posible, es decir,

—Teorema 37 (Cerradura del Producto): (m)(n)mn 


Demostración (por Inducción Finita sobre n):

261
Si n=0 entonces mn=m0 a partir de la hipótesis y el axioma 1
=0 por definición 23(i)
∵ m a partir de la definición 17(iv)
∴ mn a partir de la igualdad anterior y del axioma 1
Si mn entonces
∵ mn‘= mn+m por definición 22(ii)
∵ mn+m por hipótesis de inducción, definición 17(iv) y el
teorema 28
∴ mn‘ a partir de la igualdad anterior, el axioma 1 y la
propiedad anterior.
∴ (n)mn  a partir de la generalización universal de la
propiedad anterior (corolario 2.23)
∴ (m)(n)mn  a partir de la generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i)). ▌
Escolio: ¿Existe la posibilidad de que al multiplicar dos números naturales
obtengamos dos resultados distintos? El siguiente teorema afirma que esto es
imposible: el producto de dos números naturales es único.

—Teorema 38 (Unicidad del Producto): (m)(n)(!k)mn=k.


Demostración:
Ya que,
Parte 1: (k)mn=k (a)
En efecto,
∵ mn a partir del teorema 32
∴ (k)mn=k según propiedad anterior y la definición
17(iv)
Parte 2: (k)(l)mn=kmn=lk=l (b)
En efecto,
∵ mn=kmn=lk=mnmn=l por teorema 1(ii) y el
corolario
IV.XXXVIII(ii)
 k=l a partir del teorema 1(iii)
De la propiedad anterior se sigue que:
(k)(l)mn=kmn=lk=l a partir de la generalización
universal de la propiedad
anterior (corolario I.XLV(i))
De la conjunción de (a) y (b) se sigue la siguiente propiedad:

262
(k)mn=k(k)(l)mn=kmn=lk=l a partir del teorema
XVII(ii)
∴ (!k)mn=k según propiedad anterior y la
definición XXXIX(ii).
∴ (m)(n)(!k)mn=k a partir de la generalización
universal de la propiedad anterior
(corolario I.XLV(i)).▌

Escolio: A partir de los teoremas anteriores parece claro que al multiplicar dos
números naturales siempre tendremos como resultado otro número natural
(propiedad de cerradura del producto en ), el cual a su vez, es único.

—Teorema 39:
(i) (n)0n=0.
(ii) (n)1n=n.
(iii) (n)n1=n.
(i) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces 0n=00 por hipótesis y el axioma 1
=0 por definición 23(i)
Si 0n=0 entonces
0n‘=0n+0 por definición 23(ii)
=0+0 por hipótesis de inducción y el axioma 1
=0 por definición 22(i)
∴ (n)0n=0 a partir del corolario 2.23.
(ii) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces 1n=10 por hipótesis y el axioma 1
=0 por definición 23(i)
=n por hipótesis y el axioma 1
Si 1n=n entonces
1n‘=1n+1 por definición 23(ii)
= n+1 por hipótesis de inducción y el axioma 1
= n‘ por teorema 32
∴ (n)1n=n a partir del corolario 2.23.
(iii) Demostración:
n1= n0‘ por definición 15(i)
= n0+n por definición 23(ii)
=0+n por definición 23(i)

263
=n por lema 1.31(ii).▌

—Teorema 40 (Distributividad del Producto respecto de la Adición de dos


Números Naturales):
(i) (m)(n)(k)m(n+k)=mn+mk
(ii) (m)(n)(k)(n+k)m=nm+km
(i) Demostración (por Inducción Finita sobre k):
Si k=0 entonces m(n+k)=m(n+0) por hipótesis y el axioma 1
= mn por definición 22(i)
= mn+0 por teorema 37 y la
definición 22(i)
= mn+m0 por definición 23(i)
=mn+mk por hipótesis y el axioma 1
Si m(n+k)=mn+mk entonces
m(n+k‘) =m(n+k)‘ por definición 22(ii)
=m(n+k)+m por la definición 23(ii) y el
teorema 37
= mn+mk+m por hipótesis de inducción y
el axioma 1
= mn+mk‘ por teorema 30 y la
definición 23(ii)
∴ (k)m(n+k)=mn+mk a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)(k)m(n+k)=mn+mk por generalización universal
de la propiedad anterior
(corolario I.XLV(i)).
(ii) Demostración (por Inducción Finita sobre m):
Si m=0 entonces (n+k)m=(n+k)0 por hipótesis y el axioma 1
=0 por teorema 28 y la
definición 23(i)
=0+0 por definición 22(i)
=n0+k0 por la definición 23(i)
= nm+km por hipótesis y el axioma 1
Si (n+k)m=nm+km entonces
(n+k)m‘=(n+k)m+(n+k) por teorema 28 y la
definición 23(ii)
= nm+km+n+k por hipótesis de inducción,
el axioma 1 y la definición
XLIV

264
= nm+n+km+k por teoremas 30 y 31
= nm‘+km‘ por definición 23(ii)
∴ (k)m(n+k)=mn+mk a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)(k)m(n+k)=mn+mk por generalización universal
de la propiedad anterior
(corolario I.XLV(i)).▌

—Teorema 41 (Asociatividad del Producto de los Números Naturales):


(m)(n)(k)(mn)k =m(nk)
Demostración (por Inducción Finita sobre k):
Si k=0 entonces (mn)k=(mn)0 por hipótesis
=0 por definición 23(i)
=n0 usando la definición 23(i)
= m(n0) a partir de las igualdades
anteriores, de la definición
23(i) y del axioma 1
=m(nk) por hipótesis
Si (mn)k=m(nk) entonces
(mn)k‘=(mn)k+mn por teorema 37 y la definición 23(ii)
= m(nk) +mn por hipótesis de inducción y el
axioma 1
=m(nk+n) a partir del teorema 39(i)
=m(nk‘) por definición 23(ii)
∴ (k)(mn)k=m(nk) a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)(k)(mn)k=m(nk) por generalización universal de la
propiedad anterior (corolario
I.XLV(i)).▌
Escolio: Del teorema anterior es posible obtener una regla muy parecida a la
establecida para la suma, en la definición XLIV, respecto de los signos de
agrupación: en el producto de tres o más números naturales, el ―correr paréntesis‖
no altera el resultado, de ahí que introduzcamos la siguiente definición
metamatemática:

—Definición XLVI (Convenio): En el producto de dos o más números naturales


es posible omitir los signos de agrupación.
Ejemplo: Gracias al teorema y la definición anterior es posible escribir
54932, en lugar de (((54)9)3)2. La propiedad asociativa del
producto permite simplificar la notación, evitando los paréntesis.

265
—Teorema 42 (Conmutatividad de la Multiplicación o Producto):
(m)(n)mn=nm.
Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces mn=m0 por hipótesis y el axioma 1
=0 por definición 23(i)
=0m según teorema 39(i)
=nm por hipótesis y el axioma 1
Si mn=nm entonces
mn‘=mn+m por definición 23(ii)
= nm+m por hipótesis de inducción y el axioma 1
= nm+1m según teorema 39(ii)
=(n+1)m a partir del teorema 40(ii)
=n‘m según el teorema 32 y el axioma 1
∴ (n)mn=nm a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)mn=nm por generalización universal de la
propiedad anterior (corolario I.XLV(i)).▌
Escolio: Estamos listos para dar una definición más práctica de la multiplicación
de dos números naturales.

—Teorema 43 (Multiplicación o Producto de dos Números Naturales):


(i) m0=0m=0.
(ii) m1=1m=m.
(iii) m(n+1)=mn+m
(i) Demostración:
∵ m0=0m a partir del teorema 41
∵ m0=0 según definición 23(i)
∴ m0=0m=0 a partir de las igualdades anteriores, el
corolario 1.1(iii) y la definición 3(iv).
(ii) Demostración:
m1=1m=m según los teoremas 40, 39(ii), (iii)
(iii) Demostración:
∵ m(n+1)=mn‘ a partir de la instanciación universal del
teorema 32 (corolario I.XLVII)
=mn+m según el definición 23(ii). ▌

266
Escolio: Puede notarse que la multiplicación es, en esencia, la abreviatura de una
suma de sumandos iguales: 53=5+5+5 (es decir, 53 es abreviatura de 3 veces
5, esto es, 5+5+5). En general, esperaríamos que:
mn  m  
m ... 
m
n veces

—Teorema 44: mn=m+m+…+m (n veces), si n1.


Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=1 entonces mn=m1 por hipótesis y el axioma 1
=m (1 vez) por teorema 39
Si mn=m+m+…+m (n veces) entonces
mn‘= mn+m por definición 23(ii)
= m+m+…+m+m (n‘ veces) por hipótesis de inducción.
∴ (n1)mn=m+m+…+m a partir del corolario 2.25. ▌
Escolio: Por supuesto, a partir de la propiedad conmutativa del producto de dos
números naturales (teorema 42) es posible también interpretar la multiplicación
como la suma de m sumandos iguales (a n):
m  n  n
n  ...
   n , si m1.

m veces

En el fondo, la multiplicación es abreviatura de una suma de sumandos iguales.


¿Qué ocurre con una suma de sumandos distintos? ¿Podremos definir alguna
operación o notación que sea abreviatura para tales sumas? Esto lo contestaremos
hasta en el siguiente artículo.
A continuación exponemos la tabla básica de la multiplicación, la cual será de
suma importancia en el desarrollo de un algoritmo general para el producto de dos
números naturales cualesquiera.

—Teorema 45 (Tabla Básica de la Multiplicación entre Números Naturales):

11=1 21=2 31=3 41=4 51=5 61=6 71=7 81=8 91=9


12=2 22=4 32=6 42=8 52=10 62=12 72=14 82=16 92=18
13=3 23=6 33=9 43=12 53=15 63=18 73=21 83=24 93=27
14=4 24=8 34=12 44=16 54=20 64=24 74=28 84=32 94=36
15=5 25=10 35=15 45=20 55=25 65=30 75=35 85=40 95=45
16=6 26=12 36=18 46=24 56=30 66=36 76=42 86=48 96=54
17=7 27=14 37=21 47=28 57=35 67=42 77=49 87=56 97=63
18=8 28=16 38=24 48=32 58=40 68=48 78=56 88=64 98=72
19=9 29=18 39=27 49=36 59=45 69=54 79=63 89=72 99=81

267
(i) Demostración (Tabla del 1):
Resultado válido a partir del teorema 39(ii).

(ii) Demostración (Tabla del 2):


(ii.i) 21=2 según teorema 39(iii)

(ii.ii) 22=21‘ a partir de la definición 15(ii)


=(21)+2 por definición 23(ii)
=2+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=4 según teorema 34 (tabla del 2)

(ii.iii) 23=22‘ a partir de la definición 15(iii)


=(22)+2 por definición 23(ii)
=4+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=6 según teorema 34 (tabla del 4)

(ii.iv) 24=23‘ a partir de la definición 15(iv)


=(23)+2 por definición 23(ii)
=6+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=8 según teorema 34 (tabla del 6)

(ii.v) 25=24‘ a partir de la definición 15(v)


=(24)+2 por definición 23(ii)
=8+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10 según teorema 34 (tabla del 8)

(ii.vi) 26=25‘ a partir de la definición 15(vi)


=(25)+2 por definición 23(ii)
=10+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=10+1‘ por definición 15(ii)
=(10+1)‘ por definición 22(ii)
=10‘‘ a partir del teorema 32
=11‘ por definición 15(xi)
=12 por definición 15(xii)

(ii.vii) 27=26‘ a partir de la definición 15(vii)


=(26)+2 por definición 23(ii)

268
=12+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12+1‘ por definición 15(ii)
=(12+1)‘ por definición 22(ii)
=12‘‘ a partir del teorema 32
=13‘ por definición 15(xiii)
=14 por definición 15(xiv)

(ii.viii) 28=27‘ a partir de la definición 15(viii)


=(27)+2 por definición 23(ii)
=14+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=14+1‘ por definición 15(ii)
=(14+1)‘ por definición 22(ii)
=14‘‘ a partir del teorema 32
=15‘ por definición 15(xv)
=16 por definición 15(xvi)

(ii.ix) 29=28‘ a partir de la definición 15(ix)


=(28)+2 por definición 23(ii)
=16+2 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=16+1‘ por definición 15(ii)
=(16+1)‘ por definición 22(ii)
=16‘‘ a partir del teorema 32
=17‘ por definición 15(xvii)
=18 por definición 15(xviii)

(iii) Demostración (Tabla del 3):


(iii.i) 31=3 según teorema 39(iii)

(iii.ii) 32=23 por teorema 42


=6 según teorema 45 (tabla del 2)

(iii.iii) 33=32‘ a partir de la definición 15(iii)


=(32)+3 por definición 23(ii)
=6+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=9 según teorema 34 (tabla del 6)

(iii.iv) 34=33‘ a partir de la definición 15(iv)

269
=(33)+3 por definición 23(ii)
=9+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12 según teorema 34 (tabla del 9)

(iii.v) 35=34‘ a partir de la definición 15(v)


=(34)+3 por definición 23(ii)
=12+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12+2‘ por definición 15(iii)
=(12+2)‘ por definición 22(ii)
=(12+1‘)‘ por definición 15(ii)
=((12+1)‘)‘ por definición 22(ii)
=((12‘)‘)‘ a partir del teorema 32
=(13‘)‘ por definición 15(xiii)
=14‘ por definición 15(xiv)
=15 por definición 15(xv)

(iii.vi) 36=35‘ a partir de la definición 15(vi)


=(35)+3 por definición 23(ii)
=15+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=15+2‘ por definición 15(iii)
=(15+2)‘ por definición 22(ii)
=(15+1‘)‘ por definición 15(ii)
=((15+1)‘)‘ por definición 22(ii)
=((15‘)‘)‘ a partir del teorema 32
=(16‘)‘ por definición 15(xvi)
=17‘ por definición 15(xvii)
=18 por definición 15(xviii)

(iii.vii) 37=36‘ a partir de la definición 15(vii)


=(36)+3 por definición 23(ii)
=18+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=18+2‘ por definición 15(ii)
=(18+2)‘ por definición 22(ii)
=(18+1‘)‘ por definición 15(ii)
=((18+1)‘)‘ por definición 22(ii)
=((18‘)‘)‘ a partir del teorema 32

270
=19‘‘ por definición 15(xix)
=20‘ por definición 15(xx)
=21 por definición 15(xxi)

(iii.viii) 38=37‘ a partir de la definición 15(vii)


=(37)+3 por definición 23(ii)
=21+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=21+2‘ por definición 15(ii)
=(21+2)‘ por definición 22(ii)
=(21+1‘)‘ por definición 15(ii)
=((21+1)‘)‘ por definición 22(ii)
=((21‘)‘)‘ a partir del teorema 32
=22‘‘ por definición 15(xxii)
=23‘ por definición 15(xxiii)
=24 por definición 15(xxiv)

(iii.ix) 39=38‘ a partir de la definición 15(vii)


=(38)+3 por definición 23(ii)
=24+3 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=24+2‘ por definición 15(ii)
=(24+2)‘ por definición 22(ii)
=(24+1‘)‘ por definición 15(ii)
=((24+1)‘)‘ por definición 22(ii)
=((24‘)‘)‘ a partir del teorema 32
=25‘‘ por definición 15(xxv)
=26‘ por definición 15(xxvi)
=27 por definición 15(xxvii)

(iv) Demostración (Tabla del 4):


(iv.i) 41=4 según teorema 39(iii)

(iv.ii) 42=24 a partir del teorema 42


=8 según teorema 45 (tabla del 2)

(iv.iii) 43=34 a partir del teorema 42


=12 según teorema 45 (tabla del 3)

271
(iv.iv) 44=43‘ a partir de la definición 15(iv)
=(43)+4 por definición 23(ii)
=12+4 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=12+3‘ por definición 15(iv)
=(12+3)‘ por definición 22(ii)
=(12+2‘)‘ por definición 15(iii)
=((12+2)‘)‘ por definición 22(ii)
=((12+1‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(12+1)‘‘‘ por definición 22(ii)
=((12‘)‘‘‘ a partir del teorema 32
=13‘‘‘ por definición 15(xiii)
=14‘‘ por definición 15(xiv)
=15‘ por definición 15(xv)
=16 por definición 15(xvi)

(iv.v) 45=44‘ a partir de la definición 15(v)


=(44)+4 por definición 23(ii)
=16+4 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=16+3‘ por definición 15(iv)
=(16+3)‘ por definición 22(ii)
=(16+2‘)‘ por definición 15(iii)
=((16+2)‘)‘ por definición 22(ii)
=((16+1‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(16+1)‘‘‘ por definición 22(ii)
=16‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=17‘‘‘ por definición 15(xvii)
=18‘‘ por definición 15(xviii)
=19‘ por definición 15(xix)
=20 por definición 15(xx)

(iv.vi) 46=45‘ a partir de la definición 15(vi)


=(45)+4 por definición 23(ii)
=20+4 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=20+3‘ por definición 15(iv)
=(20+3)‘ por definición 22(ii)

272
=(20+2‘)‘ por definición 15(iii)
=((20+2)‘)‘ por definición 22(ii)
=((20+1‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(20+1)‘‘‘ por definición 22(ii)
=20‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=21‘‘‘ por definición 15(xxi)
=22‘‘ por definición 15(xxii)
=23‘ por definición 15(xxiii)
=24 por definición 15(xxiv)

(iv.vii) 47=46‘ a partir de la definición 15(vii)


=(46)+4 por definición 23(ii)
=24+4 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=24+3‘ por definición 15(iv)
=(24+3)‘ por definición 22(ii)
=(24+2‘)‘ por definición 15(iii)
=((24+2)‘)‘ por definición 22(ii)
=((24+1‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(24+1)‘‘‘ por definición 22(ii)
=24‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=25‘‘‘ por definición 15(xxv)
=26‘‘ por definición 15(xxvi)
=27‘ por definición 15(xxvii)
=28 por definición 15(xxviii)

(iv.viii) 48=47‘ a partir de la definición 15(viii)


=(47)+4 por definición 23(ii)
=28+4 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=28+3‘ por definición 15(iv)
=(28+3)‘ por definición 22(ii)
=(28+2‘)‘ por definición 15(iii)
=((28+2)‘)‘ por definición 22(ii)
=((28+1‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(28+1)‘‘‘ por definición 22(ii)
=28‘‘‘‘ a partir del teorema 32

273
=29‘‘‘ por definición 15(xxix)
=30‘‘ por definición 15(xxx)
=31‘ por definición 15(xxxi)
=32 por definición 15(xxxii)

(iv.ix) 49=48‘ a partir de la definición 15(ix)


=(48)+4 por definición 23(ii)
=32+4 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=32+3‘ por definición 15(iv)
=(32+3)‘ por definición 22(ii)
=(32+2‘)‘ por definición 15(iii)
=((32+2)‘)‘ por definición 22(ii)
=((32+1‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(32+1)‘‘‘ por definición 22(ii)
=32‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=33‘‘‘ por definición 15(xxxiii)
=34‘‘ por definición 15(xxxiv)
=35‘ por definición 15(xxxv)
=36 por definición 15(xxxvi)

(v) Demostración (Tabla del 5):


(v.i) 51=5 según teorema 39(iii)

(v.ii) 52=25 a partir del teorema 42


=10 por teorema 45 (tabla del 2)

(v.iii) 53=35 a partir del teorema 42


=15 por teorema 45 (tabla del 3)

(v.iv) 54=45 a partir del teorema 42


=20 por teorema 45 (tabla del 4)

(v.v) 55=54‘ a partir de la definición 15(v)


=(54)+5 por definición 23(ii)
=20+5 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=20+4‘ por definición 15(v)

274
=(20+4)‘ por definición 22(ii)
=(20+3‘)‘ por definición 15(iv)
=((20+3)‘)‘ por definición 22(ii)
=((20+2‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(20+2)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(20+1‘)‘‘‘ por definición 15(ii)
=(20+1)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=20‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=21‘‘‘‘ por definición 15(xxi)
=22‘‘‘ por definición 15(xxii)
=23‘‘ por definición 15(xxiii)
=24‘ por definición 15(xxiv)
=25 por definición 15(xxv)

(v.vi) 56=55‘ a partir de la definición 15(vi)


=(55)+5 por definición 23(ii)
=25+5 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=25+4‘ por definición 15(v)
=(25+4)‘ por definición 22(ii)
=(25+3‘)‘ por definición 15(iv)
=((25+3)‘)‘ por definición 22(ii)
=((25+2‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(25+2)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(25+1‘)‘‘‘ por definición 15(ii)
=(25+1)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=25‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=26‘‘‘‘ por definición 15(xxvi)
=27‘‘‘ por definición 15(xxvii)
=28‘‘ por definición 15(xxviii)
=29‘ por definición 15(xxix)
=30 por definición 15(xxx)

(v.vii) 57=56‘ a partir de la definición 15(vii)


=(56)+5 por definición 23(ii)
=30+5 a partir del resultado anterior y el axioma 1

275
=30+4‘ por definición 15(v)
=(30+4)‘ por definición 22(ii)
=(30+3‘)‘ por definición 15(iv)
=((30+3)‘)‘ por definición 22(ii)
=((30+2‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(30+2)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(30+1‘)‘‘‘ por definición 15(ii)
=(30+1)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=30‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=31‘‘‘‘ por definición 15(xxxi)
=32‘‘‘ por definición 15(xxxii)
=33‘‘ por definición 15(xxxiii)
=34‘ por definición 15(xxxiv)
=35 por definición 15(xxxv)

(v.viii) 58=57‘ a partir de la definición 15(viii)


=(57)+5 por definición 23(ii)
=35+5 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=35+4‘ por definición 15(v)
=(35+4)‘ por definición 22(ii)
=(35+3‘)‘ por definición 15(iv)
=((35+3)‘)‘ por definición 22(ii)
=((35+2‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(35+2)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(35+1‘)‘‘‘ por definición 15(ii)
=(35+1)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=35‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=36‘‘‘‘ por definición 15(xxxvi)
=37‘‘‘ por definición 15(xxxvii)
=38‘‘ por definición 15(xxxviii)
=39‘ por definición 15(xxxix)
=40 por definición 15(xl)

(v.ix) 59=58‘ a partir de la definición 15(ix)


=(58)+5 por definición 23(ii)

276
=40+5 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=40+4‘ por definición 15(v)
=(40+4)‘ por definición 22(ii)
=(40+3‘)‘ por definición 15(iv)
=((40+3)‘)‘ por definición 22(ii)
=((40+2‘)‘)‘ por definición 15(ii)
=(40+2)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(40+1‘)‘‘‘ por definición 15(ii)
=(40+1)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=40‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=41‘‘‘‘ por definición 15(xli)
=42‘‘‘ por definición 15(xlii)
=43‘‘ por definición 15(xliii)
=44‘ por definición 15(xliv)
=45 por definición 15(xlv)

(vi) Demostración (Tabla del 6):


(vi.i) 61=6 según teorema 39(iii)

(vi.ii) 62=26 a partir del teorema 42


=12 por teorema 45 (tabla del 2)

(vi.iii) 63=36 a partir del teorema 42


=18 por teorema 45 (tabla del 3)

(vi.iv) 64=46 a partir del teorema 42


=24 por teorema 45 (tabla del 4)

(vi.v) 65=56 a partir de la definición 15(v)


=30 por teorema 45 (tabla del 5)

(vi.vi) 66=65‘ a partir de la definición 15(vi)


=(65)+6 por definición 23(ii)
=30+6 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=30+5‘ por definición 15(vi)
=(30+5)‘ por definición 22(ii)
=(30+4‘)‘ por definición 15(v)

277
=((30+4)‘)‘ por definición 22(ii)
=((30+3‘)‘)‘ por definición 15(iv)
=(30+3)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(30+2‘)‘‘‘ por definición 15(iii)
=(30+2)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(30+1‘)‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(30+1)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=30‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=31‘‘‘‘‘ por definición 15(xxxi)
=32‘‘‘‘ por definición 15(xxxii)
=33‘‘‘ por definición 15(xxxiii)
=34‘‘ por definición 15(xxxiv)
=35‘ por definición 15(xxxv)
=36 por definición 15(xxxvi)

(vi.vii) 67=66‘ a partir de la definición 15(vii)


=(66)+6 por definición 23(ii)
=36+6 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=36+5‘ por definición 15(vi)
=(36+5)‘ por definición 22(ii)
=(36+4‘)‘ por definición 15(v)
=((36+4)‘)‘ por definición 22(ii)
=((36+3‘)‘)‘ por definición 15(iv)
=(36+3)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(36+2‘)‘‘‘ por definición 15(iii)
=(36+2)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(36+1‘)‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(36+1)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=36‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=37‘‘‘‘‘ por definición 15(xxxvii)
=38‘‘‘‘ por definición 15(xxxviii)
=39‘‘‘ por definición 15(xxxix)
=40‘‘ por definición 15(xl)
=41‘ por definición 15(xli)
=42 por definición 15(xlii)

278
(vi.viii) 68=67‘ a partir de la definición 15(viii)
=(67)+6 por definición 23(ii)
=42+6 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=42+5‘ por definición 15(vi)
=(42+5)‘ por definición 22(ii)
=(42+4‘)‘ por definición 15(v)
=((42+4)‘)‘ por definición 22(ii)
=((42+3‘)‘)‘ por definición 15(iv)
=(42+3)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(42+2‘)‘‘‘ por definición 15(iii)
=(42+2)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(42+1‘)‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(42+1)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=42‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=43‘‘‘‘‘ por definición 15(xliii)
=44‘‘‘‘ por definición 15(xliv)
=45‘‘‘ por definición 15(xlv)
=46‘‘ por definición 15(xlvi)
=47‘ por definición 15(xlvii)
=48 por definición 15(xlviii)

(vi.viii) 69=68‘ a partir de la definición 15(ix)


=(68)+6 por definición 23(ii)
=48+6 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=48+5‘ por definición 15(vi)
=(48+5)‘ por definición 22(ii)
=(48+4‘)‘ por definición 15(v)
=((48+4)‘)‘ por definición 22(ii)
=((48+3‘)‘)‘ por definición 15(iv)
=(48+3)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(48+2‘)‘‘‘ por definición 15(iii)
=(48+2)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(48+1‘)‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(48+1)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)

279
=48‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=49‘‘‘‘‘ por definición 15(xlix)
=50‘‘‘‘ por definición 15(l)
=51‘‘‘ por definición 15(li)
=52‘‘ por definición 15(lii)
=53‘ por definición 15(liii)
=54 por definición 15(liv)

(vii) Demostración (Tabla del 7):


(vii.i) 71=7 según teorema 39(iii)

(vii.ii) 72=27 por teorema 42


=14 por teorema 45 (tabla del 2)

(vii.iii) 73=37 por teorema 42


=21 por teorema 45 (tabla del 3)

(vii.iv) 74=47 por teorema 42


=28 por teorema 45 (tabla del 4)

(vii.v) 75=57 por teorema 42


=35 por teorema 45 (tabla del 5)

(vii.vi) 76=67 por teorema 42


=42 por teorema 45 (tabla del 6)

(vii.vii) 77=76‘ a partir de la definición 15(vii)


=(76)+7 por definición 23(ii)
=42+7 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=42+6‘ por definición 15(vii)
=(42+6)‘ por definición 22(ii)
=(42+5‘)‘ por definición 15(vi)
=((42+5)‘)‘ por definición 22(ii)
=((42+4‘)‘)‘ por definición 15(v)
=(42+4)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(42+3‘)‘‘‘ por definición 15(iv)
=(42+3)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(42+2‘)‘‘‘‘ por definición 15(iii)

280
=(42+2)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(42+1‘)‘‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(42+1)‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=42‘‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=43‘‘‘‘‘‘ por definición 15(xliii)
=44‘‘‘‘‘ por definición 15(xliv)
=45‘‘‘‘ por definición 15(xlv)
=46‘‘‘ por definición 15(xlvi)
=47‘‘ por definición 15(xlvii)
=48‘ por definición 15(xlviii)
=49 por definición 15(xlvix)

(vii.viii) 78=77‘ a partir de la definición 15(viii)


=(77)+7 por definición 23(ii)
=49+7 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=49+6‘ por definición 15(vii)
=(49+6)‘ por definición 22(ii)
=(49+5‘)‘ por definición 15(vi)
=((49+5)‘)‘ por definición 22(ii)
=((49+4‘)‘)‘ por definición 15(v)
=(49+4)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(49+3‘)‘‘‘ por definición 15(iv)
=(49+3)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(49+2‘)‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(49+2)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(49+1‘)‘‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(49+1)‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=49‘‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=50‘‘‘‘‘‘ por definición 15(l)
=51‘‘‘‘‘ por definición 15(li)
=52‘‘‘‘ por definición 15(lii)
=53‘‘‘ por definición 15(liii)
=54‘‘ por definición 15(liv)
=55‘ por definición 15(lv)
=56 por definición 15(lvi)

281
(vii.ix) 79=78‘ a partir de la definición 15(viii)
=(78)+7 por definición 23(ii)
=56+7 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=56+6‘ por definición 15(vii)
=(56+6)‘ por definición 22(ii)
=(56+5‘)‘ por definición 15(vi)
=((56+5)‘)‘ por definición 22(ii)
=((56+4‘)‘)‘ por definición 15(v)
=(56+4)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+3‘)‘‘‘ por definición 15(iv)
=(56+3)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+2‘)‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(56+2)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+1‘)‘‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(56+1)‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=56‘‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=57‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lvii)
=58‘‘‘‘‘ por definición 15(lviii)
=59‘‘‘‘ por definición 15(lix)
=60‘‘‘ por definición 15(lx)
=61‘‘ por definición 15(lxi)
=62‘ por definición 15(lv)
=63 por definición 15(lvi)

(viii) Demostración (Tabla del 8):


(viii.i) 81=8 según teorema 39(iii)

(viii.ii) 82=28 por teorema 42


=16 por teorema 45 (tabla del 2)

(viii.iii) 83=38 por teorema 42


=16 por teorema 45 (tabla del 3)

(viii.iv) 84=48 por teorema 42


=32 por teorema 45 (tabla del 4)

(viii.v) 85=58 por teorema 42

282
=40 por teorema 45 (tabla del 5)

(viii.vi) 86=68 por teorema 42


=48 por teorema 45 (tabla del 6)

(viii.vii) 87=78 por teorema 42


=56 por teorema 45 (tabla del 7)

(viii.viii) 88=87‘ a partir de la definición 15(viii)


=(87)+8 por definición 23(ii)
=56+8 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=56+7‘ por definición 15(viii)
=(56+7)‘ por definición 22(ii)
=(56+6‘)‘ por definición 15(vi)
=((56+6)‘)‘ por definición 22(ii)
=((56+5‘)‘)‘ por definición 15(vi)
=(56+5)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+4‘)‘‘‘ por definición 15(iv)
=(56+4)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+3‘)‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(56+3)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+2‘)‘‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(56+2)‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(56+1‘)‘‘‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(56+1)‘‘‘‘‘‘‘‘por definición 22(ii)
=56‘‘‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=57‘‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lvii)
=58‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lviii)
=59‘‘‘‘‘ por definición 15(lix)
=60‘‘‘‘ por definición 15(lx)
=61‘‘‘ por definición 15(lxi)
=62‘‘ por definición 15(lxii)
=63‘ por definición 15(lxiii)
=64 por definición 15(lxiv)

(viii.viii) 89=88‘ a partir de la definición 15(ix)

283
=(88)+8 por definición 23(ii)
=64+8 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=64+7‘ por definición 15(viii)
=(64+7)‘ por definición 22(ii)
=(64+6‘)‘ por definición 15(vi)
=((64+6)‘)‘ por definición 22(ii)
=((64+5‘)‘)‘ por definición 15(vi)
=(64+5)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(64+4‘)‘‘‘ por definición 15(iv)
=(64+4)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(64+3‘)‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(64+3)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(64+2‘)‘‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(64+2)‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(64+1‘)‘‘‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(64+1)‘‘‘‘‘‘‘‘por definición 22(ii)
=64‘‘‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=65‘‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lxv)
=66‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lxvi)
=67‘‘‘‘‘ por definición 15(lxvii)
=68‘‘‘‘ por definición 15(lxviii)
=69‘‘‘ por definición 15(lxix)
=70‘‘ por definición 15(lxx)
=71‘ por definición 15(lxxi)
=72 por definición 15(lxxii)

(ix) Demostración (Tabla del 9):


(ix.i) 91=9 según teorema 39(iii)

(ix.ii) 92=29 por teorema 42


=18 por teorema 45 (tabla del 2)

(ix.iii) 93=39 por teorema 42


=27 por teorema 45 (tabla del 3)

(ix.iv) 94=49 por teorema 42


=36 por teorema 45 (tabla del 4)

284
(ix.v) 95=59 por teorema 42
=45 por teorema 45 (tabla del 5)

(ix.vi) 96=69 por teorema 42


=54 por teorema 45 (tabla del 6)

(ix.vii) 97=79 por teorema 42


=63 por teorema 45 (tabla del 7)

(ix.viii) 98=89 por teorema 42


=72 por teorema 45 (tabla del 8)

(ix.ix) 99=98‘ a partir de la definición 15(viii)


=(98)+9 por definición 23(ii)
=72+9 a partir del resultado anterior y el axioma 1
=72+8‘ por definición 15(ix)
=(72+8)‘ por definición 22(ii)
=(72+7‘)‘ por definición 15(viii)
=((72+7)‘)‘ por definición 22(ii)
=((72+6‘)‘)‘ por definición 15(vii)
=(72+6)‘‘‘ por definición 22(ii)
=(72+5‘)‘‘‘ por definición 15(vi)
=(72+5)‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(72+4‘)‘‘‘‘ por definición 15(iv)
=(72+4)‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(72+3‘)‘‘‘‘‘ por definición 15(iv)
=(72+3)‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(72+2‘)‘‘‘‘‘‘ por definición 15(iii)
=(72+2)‘‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=(72+1‘)‘‘‘‘‘‘‘ por definición 15(ii)
=(72+1)‘‘‘‘‘‘‘‘ por definición 22(ii)
=72‘‘‘‘‘‘‘‘‘ a partir del teorema 32
=73‘‘‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lxxiii)
=74‘‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lxxiv)
=75‘‘‘‘‘‘ por definición 15(lxxv)
=76‘‘‘‘‘ por definición 15(lxxvi)

285
=77‘‘‘‘ por definición 15(lxxvii)
=78‘‘‘ por definición 15(lxxviii)
=79‘‘ por definición 15(lxxix)
=80‘ por definición 15(lxxx)
=81 por definición 15(lxxxi). ▌
Escolio: Si m, n entonces, del teorema 37, sabemos que existirá un único
k tal que mn=k. Al número natural, resultado de operar mediante la
multiplicación de m y n, esto es, k, lo llamaremos multiplicación o producto y a m
y n, en mn=k, factores (de k).

—Definición XLVI (Componentes de la Multiplicación):


(i) k es el producto (multiplicación) de m y n si y sólo si mn=k.
(ii) m y n son factores de k si y sólo si mn=k.
Ejemplo: Ya que 46=24, según la tabla del 4 para la multiplicación (teorema 45),
se sigue que 24 es el producto de 4 y 6, los factores de 24.

—Teorema 46 (Propiedad Cancelativa de la Suma):


(m)(n)(k)m=nmk=nk.
Demostración (por Doble Implicación):
Parte 1 (): m=nmk=nk (a)
En efecto, la propiedad anterior es válida a partir del axioma 1.
Parte 2 (, por Contradicción): mk=nkm=n (b)
Supóngase lo contrario, esto es, mn.
Entonces, de la suposición anterior, se sigue que existe un único l
tal que:
mk=l (1) por teorema 45
y existe un único r tal que
nk=r (2) por teorema 45
donde, lr (c) a partir de la suposición
Si mk=nk (hipótesis de la propiedad (b)) entonces l=r (a partir
de (1), (2) y el axioma 1), resultado que contradice a la propiedad
(c). Luego, nuestra suposición inicial es falsa y, por consiguiente,
m=n (es decir, la propiedad (b) es verdadera, a partir del corolario
III.X(ii)).
De las propiedades (a) y (b) se deduce que:
m=nmk=nk a partir del corolario V.VIII
∴ (k)m=nmk=nk por generalización universal de la
propiedad anterior

286
∴ (n)(k)m=nmk=nk por la misma razón anterior
∴ (m)(n)(k)m=nmk=nk por la misma razón.▌
Escolio: La propiedad anterior establece en el metalenguaje la siguiente regla
general: una igualdad entre números naturales no se altera (permanece
equivalente) al sumar miembro a miembro de la igualdad un mismo número
natural.

Ejemplo: 5=553=53 sumando miembro a miembro de la igualdad 3


15=15 a partir de la tabla de la suma (teorema 45)

—Teorema 47 (Monotonía del Producto):


(m)(n)(k0)mnmknk.
Demostración (por Inducción Finita sobre k):
En efecto, para k=1 tenemos:
mnm1n1 a partir de la definición 23(i)
mknk (a) por hipótesis y el axioma 1
Si mnmknk entonces
m(k+1)n(k+1)mk+knk+k a partir de la definición
23(ii) y del axioma 1
mknk por teorema 36
mn por hipótesis de inducción.
∴ mnm(k+1)n(k+1) a partir del corolario III.XXIII(ii)
∴ (k)mnm+kn+k a partir del razonamiento anterior y
la definición XL
∴ (m)(n)(k)mnm+kn+k a partir de la generalización de la
propiedad anterior (corolario
I.XLV(i)). ▌
Escolio: El anterior teorema establece una regla general en el metalenguaje: una
desigualdad entre números naturales no se altera (es equivalente) al sumar
miembro a miembro un mismo número natural.

Ejemplo: 252353 multiplicando miembro a miembro 3


615 a partir de la tabla de la suma (teorema 36)
Escolio: Estamos interesados en definir una nueva operación que sea abreviatura
de una multiplicación de factores iguales: así como la multiplicación es una suma
abreviada de números naturales (teorema 44), la potenciación será una
multiplicación abreviada de factores iguales. Estamos listos para definir la
potenciación en .

287
—Definición XLVII (Notación y Nomenclatura para la Potenciación):
(i) mn se lee: m elevado a la potencia n, o bien, m elevado a la n–ésima
potencia.
(ii) m2 se lee: m elevado al cuadrado.
(iii) m3 se lee: m elevado al cubo.
(iv) k es la n–ésima potencia de m si y sólo si mn=k
(v) m es la base y n el exponente de la potencia k si y sólo si mn=k.
Ejemplo:
(i) 53 se lee: 5 elevado al cubo, siendo 5 la base y 3 el exponente.
(ii) 32 se lee: 3 al cuadrado, donde 3 es la base y 2 el exponente.
(iii) 235 se lee: 23 elevado a la 5ª. potencia, donde 23 es la base y 5 el
exponente.

—Definición 24 (La Potenciación de dos Números Naturales):



(i) m0  1, si m0
‘ 
(ii) mn  (mn)m  mnm
Escolio: El paréntesis, en la definición 24(ii), denota que la potenciación se debe
efectuar primero antes que la multiplicación, aún a pesar de que esto no se
describa de manera explícita (esto es lo que denota la última igualdad de la
definición 24(ii)). Luego, el orden en que se debe efectuar un proceso que
involucre sumas, productos y potencias es el siguiente: primero se efectúan las
potencias, luego las multiplicaciones y por último las sumas.
Para el caso de 00 se dice que no está definida: esto se debe a que la definición
24(i) restringe precisamente esta expresión (la razón de ello se verá en el artículo
19, en donde notaremos que la expresión 00 conduce a paradojas).

Ejemplo:

53=52 por definición 15(iii)
=525 por definición 24(ii)
1‘
=5 5 por definición 15(i)
=5155 por definiciones 24(ii), XLVI

=50 55 por definición 15(i)
=50555 por definiciones 24(ii), XLVI
=1555 por definición 15(i)
=555 por teoremas 36(ii), 40
la definición 24 es precisamente la definición que buscábamos para nuestros
propósitos: la potenciación es precisamente la abreviatura de una multiplicación de
factores iguales.

—Teorema 48 (Propiedades de la Potenciación I):


(i) (m)(n)mn 

288
(ii) (m)(n)(!k)mn=k
(iii) (m)m1=m
(iv) mn=mm…m (n veces), si n1.
(i) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=0 entonces mn=m0 por hipótesis y el axioma 1
=1 (1) por definición 24(i)
∵ 1 (a) por teorema 21(ii), (iii)
∴ mn a partir de (1), (a) y el teorema 3
Si mn entonces

∵ mn =mnm (2) por definición 24(ii)
∵ mnm (b) por hipótesis de inducción y
el teorema 37

∴ mn  a partir de (2), (b) y el teorema 3
∴ (n)mn  por corolario 2.23
∴ (m)(n)mn  por corolario I.XLV(i)
(ii) Demostración:
Ya que,
Parte 1: (k)mn=k (a)
En efecto,
∵ mn a partir del teorema 38(i)
∴ (k)mn=k según propiedad anterior y la definición
17(iv)
Parte 2: (k)(l)mn=k mn=lk=l (b)
En efecto,
∵ mn=kmn=kk=mnmn=l por teorema 1(ii) y el
Corolario IV.XXXVIII(ii)
 k=l a partir del teorema 1(iii)
De la propiedad anterior se sigue que:
(k)(l)mn=kmn=lk=l a partir de la generalización
universal de la propiedad
anterior (corolario I.XLV(i))
De la conjunción de (a) y (b) se sigue la siguiente propiedad:
(k)mn=k(k)(l)mn=kmn=lk=l
a partir del teorema XVII(ii)
∴ (!k)mn=k según propiedad anterior y la
definición XXXIX(ii).

289
∴ (m)(n)(!k)mn=k a partir de la generalización
universal de la propiedad
anterior (corolario I.XLV(i)).
(iii) Demostración:

m1=m0 por definición 15(i)
=m 0
m por definición 24(ii)
=1m por definición 24(i)
=m por teorema 39(ii)
∴ (m)m1=m a partir del corolario I.XLV(i)
(iv) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Sea n1.
Si n=1 entonces mn=m1 por hipótesis y el axioma 1
=m (1 veces) por teorema 48(ii)
∴ mn=m (n veces) por hipótesis y el axioma 1
Si m =mm…m (n veces) entonces
n


mn =mnm por hipótesis y el axioma 1
= mm…mm (n+1 veces) por hipótesis de inducción y
el axioma 1. ▌
Escolio: El teorema 48(iii) establece lo que pretendíamos probar: la potenciación es
abreviatura de la multiplicación. Estamos listos para desarrollar las propiedades
elementales de la potenciación.

—Teorema 49 (Propiedades de la Potenciación II):


(i) (m)mn+1=mnm
(ii) (m)(n)(k)mn+k=mnmk
(iii) (m)(n)(k)(mn)k=mnk
(iv) (m)(n)(k)(mn)k=mknk
(i) Demostración:
∵ n‘=n+1 (a) por teorema 32
n‘
∵ n‘=n+1m = mn+1 (b) por axioma 1
n‘
∴ m = mn+1 (c) por (a) y (b) y el
corolario IV.III
∴ mnm=mn+1 por (c) y la definición 24(i)
∴ mn+1=mnm (d) a partir del corolario 1.1(ii)
∴ (m)mn+1=mnm a partir de la generalización
universal de (d) (corolario
I.XLV(i)).

290
(ii) Demostración (por inducción finita sobre k):
Si k=0 entonces mn+k=mn+0 por hipótesis y el axioma 1
=mn por definición 22(i)
=mn1 por teorema 43(ii)
=m m
n 0
por definición 24(i)
=m mk
n
por hipótesis y el axioma 1
Si m n+k n
=m m
k
entonces
‘ ‘
mn+k =m(n+k) por definición 22(ii)
=mn+km por definición 24(ii)
=mnmkm por hipótesis de inducción, el axioma
1 y la definición XLVI

=mnmk por definición 24(ii)
∴ (k)mn+k=mnmk a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)(k)mn+k=mnmk por corolario I.XLV(i)
(iii) Demostración (por inducción finita sobre k):
Si k=0 entonces (mn)k=(mn)0 por hipótesis y el axioma 1
=1 por definición 22(i)
=m0 por la misma razón
n0
=m por definición 23(i)
=mnk por hipótesis y el axioma 1
n k nk
Si (m ) =m entonces

(mn)k =(mn)kmn por definición 24(ii) y el teorema
48(i)
=mnkmn por hipótesis de inducción y el
axioma 1
=mnk+n por teorema 49(iii)

= mnk por definición 23(ii)
∴ (k)(mn)k=mnk por corolario 2.23
∴ (m)(n)(k)(mn)k=mnk por corolario I.XLV(i)
(iv) Demostración:
Si k=0 entonces (mn)k=(mn)0 por hipótesis y el axioma 1
=1 por teorema 37 y la definición 24(ii)
=11 por teorema 45 (tabla del 1)
=m0n0 por definición 24(i)
=mknk por hipótesis y el axioma 1
Si (mn)k=mknk entonces

(mn)k =(mn)k(mn) por definición 22(ii)

291
= mknkmn por hipótesis de inducción, el axioma
1 y la definición XLVI
=mkmnkn por teoremas 41 y 42

‘ ‘
=mk nk por definición 24(ii)
∴ (k)(mn)k=mknk a partir del corolario 2.23
∴ (m)(n)(k)(mn)k=mknk por corolario I.XLV(i).▌
Escolio: El teorema 49(ii) afirma el siguiente principio metamatemático: el
producto de dos potencias de igual base se iguala a la misma base elevada a la
suma de sus exponentes correspondientes. De igual manera, el teorema 49(iii)
afirma el siguiente principio metamatemático: la potencia de una potencia es igual
a la misma base elevada al producto de los exponentes correspondientes.
Finalmente, el teorema 49(iv) establece que el producto de dos potencias de
distinta base pero de igual exponente se iguala al producto de las bases elevado a
dicho exponente.

Ejemplos:
(i) 5253=52+3=55 por teorema 49(ii)
(ii) (53)2=532=56 por teorema 49(iii)
(iii) 5343=(54)3=203 por teoremas 49(iv), 45 (tabla del 5)
Escolio: Hasta el momento contamos con tres operaciones fundamentales con los
números naturales, a saber, la suma, la multiplicación y la potenciación, sin
embargo, ¿qué es una operación? Poco o nada se ha dicho acerca de lo que es una
operación en sí. Intuitivamente, una operación es una regla que asigna a un par de
números un único número, esta es una propiedad fundamental para establecer
cuándo una operación está bien definida. Por ejemplo, la suma, la multiplicación y
la potenciación son operaciones bien definidas, según los teoremas 29, 38 y el
teorema 48(ii), respectivamente. El siguiente artículo está encaminado a responder
de manera más exacta lo que es una operación.

17.Generalización de los Métodos de Demostración

18.Relaciones. Relaciones de Equivalencia. Funciones.


Funciones Recursivas.
Escolio: De los teoremas 10(v) y 12(iv) es posible establecer el siguiente convenio
metamatemático: gracias a la asociatividad de la unión e intersección de clases, es
posible eliminar lo paréntesis que denotan el orden de las operaciones respectivas
entre clases. Esto es,

—Definición 25 (Convenio):

292

(i) ABC  (AB)C=A(BC)

(ii) ABC  (AB)C=A(BC)

Escolio: Gracias al conjunto de los números naturales podemos generalizar de


manera natural las definiciones anteriores, en particular, la definición 8(iv).


—Definición 26 (Clase Finita):a1, a2, …, an  xx=a1x=a2…x=an
Escolio: Llamaremos clase finita a cualquier clase con un número (natural) definido
de elementos. Ejemplos de tales clases son a, b, c, d (que tiene 4 elementos).
Un resultado inmediato, a partir del uso del nuevo método de demostración
(inducción finita), es el siguiente:

—Lema 1.50:
(i) a, b=ab
(ii) a1, a2, …, an, an+1, an+2=a1, a2, …, anan+1an+2
(i) Demostración:
∵ zab[zazb] por definiciones 9(ii) y 5(i)
[z=az=b] por teorema 8(iv)
 za, b por teorema 8(iii) y el corolario
II.XXIII
∴ za, b zab a partir del corolario II.XXIII
∴ (x)[xa, b xab] por corolario I.XLV(i)
∴ a, b=ab por definición 3(iii)
(ii) Demostración:
∵ za1, a2, …, anan+1an+2
[za1, a2, …, anzan+1zan+2]
por definiciones 9(ii) y 5(i)
[ z=a1z=a2…z=an z=an+1 z=an+2]
por definiciones 5(i), 26 y el teorema 8(iv)
 za1, a2, …, an, an+1, an+2
por teorema 8(iii) y el corolario
II.XXIII
∴ za, b zab a partir del corolario II.XXIII
∴ (x)[xa, b xab] por corolario I.XLV(i)
∴ a, b=ab por definición 3(iii)

—Teorema 50:

293
(i) a1, a2, …, an, an+1=a1, a2, …, anan+1, si n≥1
(ii) (a1, a2, …, an, an+1)
(i) Demostración (por Inducción Finita sobre n):
Si n=1 entonces a1, a2, …, an, an+1=a1, a2 por hipótesis
=a1a2 por lema 1.50(i)
=a1, a2, …, anan+1 por hipótesis
Si a1, a2, …, an, an+1=a1, a2, …, anan+1 entonces
a1, a2, …, an, an+1, an+2=a1, a2, …, anan+1an+2 por lema 1.50(ii)
=a1, a2, …, an, an+1an+2 por hipótesis de
inducción, el teorema 10(v) y la definición 25.

(ii) Demostración:

Escolio: De la igualdad de clases (definición 3(iii)) se sigue que a, b=b, a


(teorema 8(vii)), es por esta razón que a los conjuntos de la forma a, b se les llama
parejas desordenadas pues en ellas no se distingue un orden en la extensión de sus
elementos a y b, es decir, no es posible distinguir quién de ellos es el primero y quién
es el segundo, pues al fin de al cabo, escribirlos de una manera o de otra es lo mismo.
¿Qué significa entonces arreglar los elementos de un conjunto en algún orden?
Supóngase por ejemplo que el conjunto es la cuaterna A=a, b, c, d cuyos elementos
son distintos entre sí y que deseamos considerarlos en el orden siguiente:
c b d a
Aún sin una definición precisa de lo que esto significa, podemos hacer con ellos algo
que es sensato en teoría de conjuntos. A saber, podemos considerar, para cada
posición particular en la ordenación, el conjunto de todos aquellos elementos que se
presenten en dicha posición o delante de ella, obteniendo así los conjuntos (que no
son más que subconjuntos del conjunto dado):
c c, b c, b, d c, b, d, a
Podemos seguir adelante considerando luego el conjunto (o colección, si así suena
mejor)
C=a, b, c, d, b, c, b, c, d, c
que no es más que un subconjunto del conjunto potencia de A. Note que los elementos
de C son precisamente los subconjuntos antes construidos. Con el fin de recalcar que
el concepto de orden, apoyado en la intuición y quizás poco claro, ha logrado
producir algo sólido y simple, a saber, un conjunto C llano y sin adornos, los
elementos de C y sus elementos han sido presentados anteriormente en forma
desordenada (al menos en otro orden distinto al que requerimos). El lector
lexicográficamente propenso debe ser capaz de encontrar un método en la manera de
revolverlos. Sigamos pretendiendo por un tiempo que sabemos lo que significa orden.
Supóngase que en una rápida ojeada al párrafo precedente todo lo que pudimos captar
es el conjunto C; ¿podemos valernos de él para recuperar el orden que le dio origen?

294
Se ve fácilmente que la respuesta es afirmativa. Examine los elementos de C (ellos en
sí mismos son conjuntos, por supuesto) para encontrar uno que esté incluido en todos
los demás; como c cumple el requisito (y ningún otro lo hace), sabemos que c es el
primer elemento. Busque a continuación el siguiente elemento más pequeño de C,
esto es, aquel que está incluido en todos los que quedan después de eliminar a c;
como b, c llena este requisito (y ningún otro lo hace) sabemos que b debió ser el
segundo elemento. Procediendo de esta manera (sólo hace falta dos pasos más)
podemos pasar del conjunto C al orden dado para A, vía la relación de contención
sucesiva:
cc, bc, b, dc, b, d, a
La moraleja es esta: quizá no sepamos precisamente lo significa ordenar los
elementos de un conjunto A, pero con cada orden podemos asociar un conjunto C de
subconjuntos de A de tal manera que el orden dado puede recuperarse a partir de C y
es el único orden con tal propiedad
Entonces, para definir una clase en la cual podamos definir un orden, en el sentido de
poder identificar el primer elemento y el segundo elemento, es necesario advertir que
los conjuntos a y a, b están ordenados mediante la relación de inclusión
(contención) de la siguiente manera:
aa, b (a) (teorema 15(vii))
Bajo esta relación, es fácil notar quién de los elementos del conjunto a, b es el
primero y quién es el segundo: basta tomar como convenio que el elemento del
conjunto unitario es el que fija al primer elemento y así, por exclusión, el otro es el
segundo. De esa cuenta, es posible definir un orden a partir de la relación de
contención: . A este nuevo conjunto ordenado lo denotaremos por a b  , que se
lee la pareja ordenada de a y b, con la primera coordenada a y la segunda
coordenada b. En este caso, el conjunto C, asociado al conjunto a, b, es
C=a, a, b
¿Cómo definir entonces una clase ordenada? Más precisamente, ¿cómo definir una
clase ordenada donde el primer elemento sea a y el segundo sea b? A tal clase la
denotaremos por a b  , donde a claramente es el primer elemento de la clase y b es
el segundo. Sin embargo, ¿qué es a b  ? En este caso, a partir de nuestra
argumentación anterior, sabemos que la clave está en los conjuntos a y a, b, ya
que ambos satisfacen la relación (a). De esa cuenta, una manera natural de definir
dicha clase ordenada es la siguiente: ¿por qué no definir la pareja ordenada a b 
con el mismo conjunto C que define el orden prefijado? Nada nos lo impide, así que,
podemos definir a b  mediante la siguiente igualdad:
a b  =a, a, b
Por ejemplo, ya que
ba, b
en este caso, b sería el primer elemento del conjunto binario a, b y a el segundo.
En este caso,

295
b a  =b, a, b


—Definición 25 (Pareja Ordenada): a b   xx=ax=a, b
Escolio: Note que a b  está bien definida, dado que tanto a como a, b son
conjuntos (axioma 2 y teorema 8(ii)) y por ende sí pueden ser elementos de la clase
a b . Una manera de comprobar si la clase a b define el orden que
intuitivamente buscamos es verificar si en efecto a b   b a  . Si dicha
desigualdad es válida, entonces la definición 25 es un modelo, en el lenguaje de la
teoría de conjuntos de Cantor, del concepto de orden.

19.Construcción de los Números Enteros. El Teorema


Fundamental de la Aritmética (de Peanno).
20.Construcción de los Números Racionales.
21.El Conjunto de los Números Reales.
22.El Conjunto de los Números Complejos.
23.Los Cuaterniones y Octaniones.
24.El Problema del Infinito. La Hipótesis del Continuo y el
Axioma de Elección.
25.El Sistema Formal de Hilbert–Ackermann para el Cálculo
Proposicional y su Equivalencia con el Sistema Formal de
Gentzen. El Sistema Formal Estándar para el Cálculo
Proposicional.
26.El Sistema Formal Intuicionista de Brower.

296