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¿Cómo se analiza el test del Árbol?

Nos tenderemos que fijar en diferentes elementos:

Suelo
 Un dibujo donde no hay línea de suelo o raíces puede indicar falta de
estabilidad emocional y personal en el paciente.
 Las raíces desproporcionadas y con forma de rayos también pueden ser
un indicador de problemas, contención emocional, rabia y desarraigo.
Tronco
 Un tronco muy delgado: se asocia a personas muy sensibles y
delicadas o, por otro lado, puede denotar la presencia de tensiones o
demandas externas que alteran la calma y el bienestar del paciente.
 Un tronco muy ancho: personas impulsivas, con alta emotividad y poca
capacidad de autocontrol.
 Un tronco de proporciones normales denota equilibrio interno.
 Tronco formado por líneas rectas: persona correcta, con buena capacidad
de abstracción.
 Tronco de líneas onduladas: persona sociable, dulce y que no tiene
problemas de sociabilidad.
 Troncos con dilataciones, oquedades, tachones, puntas que sobresalen:
presencia de miedos, traumas, emociones contenidas, inhibición…
La copa
La copa de los árboles refleja la interacción con el medio físico y exterior.
Mientras las raíces y el tronco se relacionan más con el mundo interior y
emocional, las ramas se supone que representan ya otro nivel psíquico.

 Copa pequeña: los niños de hasta 9 años siempre dibujan copas


pequeñas, es normal. Pueden denotar inmadurez, relación con el mundo
infantil.
 Copa grande: puede decirnos que la persona que ha hecho el dibujo
cuenta con gran fantasía, entusiasmo o incluso que puede tener un punto
más destacado de narcisismo.
 Árbol sin copa: puede decirnos que la persona que ha hecho el dibujo
cuenta con una falta de desarrollo, posible problema cognitivo.
 Copa en espiral: puede tratarse de una persona comunicativa, con buen
gusto, delicada.
 Copa en forma de rayos o varas: persona terca, impulsiva, con cierta rabia
o sentimientos desafiantes.
 Copa con hojas: persona vivaz.
 Copa con frutos: persona con objetivos y deseos que cumplir.

A estos valores aquí descritos se le añaden muchos más, como la


aparición de otros “accesorios” como casas, pájaros, colinas… Es decir,
detalles no demandados por el psicólogo que también pueden aportar
información relevante. Asimismo, también es bueno tener en cuenta los
colores elegidos para pintar el árbol e incluso el tamaño de las
propias figuras.
Además, elementos como ramas cortadas, agujeros o heridas en los
troncos, falta de raíces o la presencia de colores oscuros pueden
llamar nuestra atención. Todo ello revelaría la presencia de posibles
traumas. Sin embargo, como hemos señalado al inicio, el test de Árbol no
se utiliza como única prueba diagnóstica. Hablamos de una herramienta
interesante, que junto con algunas otras, nos puede ayudar a recabar
información para dar un diagnóstico final más preciso.