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Reflexión del semestre de Javiera Andrade Vargas

Este semestre ingresé a segundo año de la carrera de psicología. El inicio del semestre
estuvo marcado, por la mala distribución de los horarios, lo que de forma negativa en mi
motivación, porque sentí que no nos estaban tomando en serio, debido a que no se sabía
a qué hora íbamos a tener clases ni mucho menos teníamos claro la hora de salida, por lo
que en parte no sabía si ir o no a las primeras clases.

En cuanto al cumplimiento de las tareas, se me ha hecho más difícil en relación otros años.
Esto en razón de que me ha costado adaptarme a las exigencias de algunos profesores,
ya sea porque envía demasiadas lecturas y se me complica en cierta parte leer
demasiado o más que nada organizarme.

Hasta el momento, he tenido un buen desempeño académico en la mayoría de los ramos,


a excepción de inglés, debido a que siento ciertas falencias, como el tema de la
pronunciación, que espero mejorar con el transcurso del tiempo.

Lo que más he aprendido en este semestre ha sido a desarrollar una investigación, algo
novedoso y la vez tedioso para la mayoría de mis compañeros (incluyéndome). También
he aprendido a diferenciar los tipos de trastornos de personalidad y aplicar test de
personalidad tales como el EPPS, y el de la figura humana de Machover.

En cuanto lo interpersonal, he podido reforzar algunos lazos de amistad/o entablar


amistades nuevas, ya que a medida que más he compartido con estas personas, más
confianza he ido tomando, y nos apoyamos mutuamente, ya sea en lo emocional o en lo
académico. Pero también, puedo decir que me siento distante en cuanto ciertas
personas, y esto es porque no se ha dado el tiempo para compartir con ellos de la forma
esperada, y a su vez por comodidad, debido a que como ya se puede ver que como todos
tenemos nuestros “grupitos”, en donde nos sentimos a gusto, no se ve la necesidad de
entablar una relación más allá de cordial y superficial. Situación que espero que mejore,
porque como carrera de psicología debemos saber apoyarnos y comunicarnos entre
todos, porque ya ha habido situaciones en las que un profesor “x” dice algo y no divulgan
la información al resto, o también pasa que alguien pregunta algo y nadie responde. Lo
que ha llevado a muchas confusiones, y a veces pequeños conflictos.

En lo personal este año como nunca me he sentido agotada, a veces me pregunto : ¿será
la edad?, ¿los horarios?, ¿el hecho de viajar 2 horas diarias todos los días?, ¿la
alimentación?, ¿o será porque me llega la energía en la noche?. Preguntas que aún no
logro encontrar la respuesta. Aunque hay días que siento una inyección” de energía y
hago todo lo que se me cruza por los pensamientos, sobretodo en época de exámenes. Tal
vez sea porque me auto convenzo, y digo que “trabajo mejor contra presión”, algo que
parece un poco “sádico”, por el hecho de que cuando estudio o realizo mis tareas bajo
presión, ando con dolor de cabeza, y con un humor insoportable que ni yo misma soporto.
Pero después de que pasa la época de pruebas, vuelvo a trabajar a un ritmo lento, y
calmado, pero siento que mi concentración es muy débil en relación a cuando estudio
bajo presión.

En cuanto al ramo de desarrollo personal III, debido a él he logrado identificar los


acontecimientos más importantes que han marcado el desarrollo de mi persona. Gracias a
estas instancias, he podido darme cuenta de que en el área que menos me he sentido
bien y que he dejado de lado ha sido el emocional, porque aún me considero una persona
inestable. Lo que quiero decir con esto es que todavía prefiero guardarme algunas
emociones en vez de expresarlas, esto en algunas ocasiones hace que yo colapse hasta tal
punto de llegar a manifestarse somáticamente en el cuerpo.

Además creo que personalmente, esta asignatura me ha ayudado a expresarme un poco


mejor, al menos las situaciones gratas y a su vez he podido lidiar con algunas situaciones
que pensé que prefería tener escondidas en el baúl de los recuerdos por decirlo así, ya
que en el fondo me provocaban mucho dolor. Pero gracias al trabajo escrito de la línea de
vida, sentí que pude liberarme de cierta forma de esos “malos recuerdos”, y pude
asimilarlos más fácilmente y a su vez aceptarlos, porque si no hubiese sido por ellos, no
sería la persona que soy ahora, eso sí rescatando los aspectos positivos que me identifican
actualmente, como el de no darme por vencida por ejemplo. Y algunos temas como la
desconfianza siguen estando muy presentes en mi persona, pero creo que ya no tanto
como antes. Últimamente he tratado de pensar en las cosas buenas de cada persona, y no
tanto en lo malo, para así vivir tranquilamente.

Usted pudo apreciar que cuando me tocó presentarles a mis compañeros mi línea de vida
la mayoría de las situaciones que expuse fueron las que me evocaban emociones
agradables. Y el porqué de no haber expresado los demás acontecimientos, fue recién
estoy en proceso de aceptarlas en mi yo interior, y que tuve miedo de expresarlas a los
demás, porque sabía que quizás me iba a poner a llorar. Y la verdad es que no me gusta
que me vean así, “débil”, por decirlo así, porque por muy dolorosas que hayan sido esas
vivencias, aún sigo en pie.
Con respecto a las actividades que realizamos en clases, una de las que más me gustó fue
la de escribir una carta al niño, interior porque cuando lo hice, sentí mucha nostalgia y
alegría, porque supe evocar aquellas situaciones que me hacían feliz cuando era niña, y
que me gustaría volver a vivir. Las actividades que menos me gustaron fueron las de
donde se tenía que dibujar, porque considero que soy pésima para el dibujo, prefiero
hablar o hacer otra cosa que dibujar.

Finalmente, el semestre que viene, espero poder seguir mejorando el tema de la


comunicación corporal, ya este aspecto es muy fundamental para el desarrollo como
personas y sobretodo como psicólogas/os, ya que cuando tengamos que atender otras
personas, se debería estar realmente preparado en ese ámbito, para poder establecer un
buen rapport con ellas.