Está en la página 1de 2

Evidencia externa de la paternidad

del evangelio de Marcos


Papías (c. 100-115 d.C.), según una célebre cita hecha por Eusebio (Historia de la
Iglesia. III. 39), hace una referencia al testimonio de «Juan el anciano (presbítero)»,
al efecto de que: «Marcos, siendo el intérprete de Pedro, escribió toda su narración
con mucha exactitud, pero no siguiendo el orden de lo que nuestro Señor hablaba o
hacía, porque él mismo no había oído ni seguido al Señor: pero, según lo hemos
hecho constar antes, acompañaba a Pedro. quien le dio las instrucciones necesarias,
pero no hasta el punto de narrar los discursos de nuestro Señor. Por lo tanto
Marcos no se ha equivocado en nada, al redactar algunas cosas como él lo ha
hecho, porque ponía mucha atención en esta misma cosa: de no omitir cosa alguna
que había oído, y no dejar pasar ningún dato falso en sus relatos.»

El lector atento comprenderá que en tales citas no hemos de creer que los antiguos
autores, que recogían lo que podían, sin ser versados en los rígidos métodos
históricos modernos, acertaran en todos los detalles, pero basta el énfasis sobre
Marcos como amanuense de Pedro, que concuerda con otros testimonios.

I rento ( 180 d.C.) escribe en Contra erejías (III. 1): «Después de la partida de éstos
(Pedro y Pablo), Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, también nos entregó
por escrito lo que Pedro había predicado.

Clemente de Alejandría ( 190 d.C.), según una cita de Eusebio, declaró también que
Marcos escribió su Evangelio sobre la base de las predicaciones de Pedro.

Por estos testimonios comprendemos que la tradición de que Marcos escribiera


corno portavoz de Pedro es antigua y constante. con la sola variante de que algunos
declaran que la obra se realizó durante la vida de Pedro y con su autorización,
mientras que otros hablan de una redacción pesterior a la muerte del apóstol. De
hecho el asunto se reviste de poca importancia, pues lo probable es que el material
se preparase en vida de Pedro, y que el Evangelio llegase a circular ampliamente
después de su muerte.