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RESUMEN Fernand Braudel LA DINÁMICA DEL CAPITALISMO

1. REFLEXIONANDO ACERCA DE LA VIDA MATERIAL Y LA VIDA ECONÓMICA


La historia económica, es la historia integra de los hombres, de coyunturas y crisis. En la
economía preindustrial coexistía una economía elemental y limitada con una economía de
crecimiento moderno. En una los campesinos y en la otra un mercado, un capitalismo que se
extiende que va a ir prefigurando todo a su alrededor.

El hombre está inmerso en la sociedad y como parte de ella, adopta costumbres heredadas sin
darse cuenta, se vuelven cotidianas y las repite durante toda su existencia. El hombre es parte
de una vida material que la ha incorporado en su vida.

Hubo condicionamientos, heredados y costumbres, que limitaron el desarrollo de la sociedad


europea, como guerras, enfermedades, escasez de alimentos, técnicas de trabajo con
lentísimos progresos. Además, durante estos periodos pierde el uso de las monedas, del
intercambio y la función de las ciudades como centro de mercados.

Habrán de pasar siglos para que la economía de mercado y las ciudades, organicen la
producción y dirijan el consumo. Estos dos universos (ciudad y economía de mercado) serán el
motor, es donde surgen las novedades, el progreso y el modernismo. Dentro del mercado, que
es la vida económica, están los tenderos, buhoneros y artesanos porque venden sus servicios,
mercancías, para obtener dinero (hacen intercambios). Por encima de ello están las ferias y las
bolsas. Hay dos tipos de economías de mercado, los primeros eran inferiores y los dos últimos
nombrados, superiores.

Se puede observar en los siguientes siglos la evolución del mercado (economía de


intercambio). En el S.XV, situación beneficiosa para las ciudades y para su economía. Mercados
urbanos base de la vida económica.

S.XVI, aceleración por expansión económica atlántica más ferias internacionales, donde se
produce el tráfico del dinero y el crédito. Se mantiene esta superestructura por la llegada de
metales a América y el sistema de cambio y recambio. Esto cae en la década de 1620 por la
pérdida de fama de los banqueros genoveses.

S.XVII, época de retroceso económico, menos en zona como Ámsterdam, donde se acelera por
sus bolsas y el intercambio de mercancías que se producen, por lo que florecen a su vez las
tiendas.

S.XVIII, aceleración económica a través de los instrumentos de intercambios. Las bolsas tienen
más actividades, se dan en Londres y Ámsterdam. Aparecen los préstamos internacionales, por
lo que fluye el dinero y los créditos. Las ferias pierden importancia y caen los intercambios
tradicionales, en cambio los mercados urbanos y tiendas se animas. Aparecen el mercado
público (controlado por las autoridades) y el mercado privado (no controlado).

Se plantea la pregunta de ¿existían mercados afuera de Europa y cómo eran? Fuera de Europa
existía el mercado, en China, Japón, India, Islam, etc. Se llega a la conclusión que Europa
comparada con el resto, parece haber debido su desarrollo más avanzado a la superioridad de
sus instrumentos e instituciones: las Bolsas y las diversas formas de crédito.Ya que, todos los
mecanismos y artificios del intercambio pueden encontrarse fuera de Europa.

Cuando desaparecieron en occidente Europeo los obstáculos, se logra superar niveles técnicos
y demográficos que perduraron siglos en la sociedad europea. Braudel destaca además que el
consumo de las ciudades revolucionó las formas de producción y comercialización. Plantea que
los mercados existían en sociedades fuera de Europa, pero que no desarrollaron bolsas ni
instituciones de crédito como allí.

2. LOS JUEGOS DEL INTERCAMBIO


Ahora se va a diferenciar economía de mercado y capitalismo. La economía de mercado es un
nexo entre producción y consumo. Entre los S.XV y XVI, este no para de crecer y se relaciona
con otros mercados del mundo. Se crean conexiones, cadenas y tráficos.

Ahora bien, el término capitalismo, más allá de ser anacrónico para la época, se usa para
diferenciar economía de mercado y capitalismo. Esta última palabra es formada por el capital y
el capitalista, es decir, el capitalismo es la inserción de capital en el proceso productivo por
parte del capitalista.

Ahora se empieza a hablar de bien capital, como acumulación capitalista, y la participación del
mismo en el proceso de producción y su resultado en ese proceso. Esto supone que el dinero
por sí solo no es tener un bien capital, ya que este es necesario que circule en el juego del
intercambio.

Hay dos tipos de economía de mercado: Intercambios cotidianos, a corta distancia o local,
transparentes, previsibles, rutinarios. Realizados por pequeños y grandes comerciantes.
Intercambio entre el productor y el cliente, pero puede aparecer un intermediario que influye
en los precios.

Es acá donde aparece el otro mercado: Los mercados privados o contramercados, en estos el
comerciante compra directamente del productor (incluso por adelantado), se firma un papel y
se cierra el trato. Las mercancías obtenidas por el comerciante se exportan. No hay
competencia, no hay transparencia. Empieza la gran acumulación de capital.

El primer mercado nombrado es elemental y competitivo. Y el segundo, superior, sofisticado y


dominante. Este último por lo general domina en el mercado de larga distancia, que está en
pocas manos, y lo podemos situar en la esfera del capitalismo.

Para que este mercado privado(contramercado, capitalismo) triunfe, debe ser apoyado por el
Estado, por ello los burgueses son aliados de los príncipes, así la élite puede tener poder
político. También necesita la complicidad de la sociedad y la acepte.

El capitalismo sólo triunfa cuando se identifica con el Estado, cuando es el Estado. En su


primera gran fase, la de las Ciudades-Estado de Italia, en Venecia, en Génova y en Florencia, la
élite del dinero es la que ejerce el poder. El Estado moderno, no ha creado el capitalismo pero
sí lo ha heredado, tan pronto lo favorezca como lo desfavorezca; a veces lo deja expandirse y
otras le corta sus competencias.

El centro de gravedad de la economía mundial se puede ir desplazando por razones


económica, (de Venecia a Ámsterdam, de Ámsterdam a Londres) pero esto no afecta la
naturaleza del capitalismo. El desplazamiento puede ser del mediterráneo al norte.

El capitalismo también se juega en las jerarquías sociales, ya que el capitalismo previamente


exige cierta tranquilidad en el orden social, para que se produzca la acumulación y se
mantengan los linajes, y para que, si la economía monetaria colabora, emerja por fin el
capitalismo. Será la clase burguesa la sustentadora del proceso capitalista, creador y utilizador
de la sólida jerarquía que se convertirá en la espina dorsal del capitalismo. Esta clase para
asentar su fortuna y poder, se apoya en el comercio, en las tierras. Y va a ir destruyendo la
antigua clase dominante (señores) para nutrirse con ella. Termina con los bastiones de esa alta
sociedad, pero construye otro a su propio beneficio, que serán sólidos como los de antes.

En otras sociedades como China, el capitalismo tropieza con esos obstáculos sociales. En ella
hay movilidad social, pero es menos estable. Además, es el Estado quien controla todo y no las
familias ricas como en el caso de Occidente. De esta manera, El Estado totalitario chino es
hostil al florecimiento capitalista.

El capitalismo requiere una jerarquía. El capitalismo no inventa las jerarquías sino que las
utiliza.

3. EL TIEMPO DEL MUNDO


El autor sugiere vincular el capitalismo, su evolución y sus medios con la historia general del
mundo, ya que así se observará la relación entre ambos y sus estructuras. Una historia, es
decir, una sucesión cronológica de formas y experiencias. El conjunto del mundo, es decir, esa
unidad que se dibuja entre los siglos XV y XVIII y cuya influencia se va notando
progresivamente en la vida entera de los hombres, en todas las sociedades, economías y
civilizaciones del mundo.

Utilizaremos dos expresiones: economíamundial y economía-mundo,más importante aún la


segunda que la primera. Por economía mundial, entendemos la economía del mundo tomada
en su totalidad, el "mercado de todo el universo". Por economía-mundo, entiendo la economía
de sólo una porción de nuestro planeta, en la medida en que éste forma un todo económico.
Escribí, hace mucho tiempo, que el Mediterráneo, en el siglo XVI, constituía por sí solo una
economía-mundo. Esta última tiene una triple realidad, ya que se da en un espacio geográfico
determinado, con una ciudad (ciudad-estado) que hace de centro dominante (se transforma
en capital económica) y que a partir de ella se divide en zonas sucesivas y concéntricas, en las
que va disminuyendo la importancia de la misma. La ciudad hace de polo, de centro y el resto
de las provincias que las rodea hacen de zonas periféricas o marginales. También hay que
tener en cuenta que el polo puede cambiar, como por ejemplo: de Venecia a Ámsterdam, etc.

Esto nos permite saber que las economías-mundo han sido las matrices del capitalismo
europeo y, después, del capitalismo mundial.

Suele suceder que se produzcan descentramiento de los polos económicos (ciudad) pero
cuando se produce uno, tiene lugar un recentramiento en otra ciudad. Estos desplazamientos
se realizaron a través de luchas, choques y fuertes crisis económicas. Por lo general, son los
malos tiempos económicos los que acaban destruyendo el antiguo centro, ya amenazado, y los
que confirman el surgimiento de uno nuevo. De esta manera, el nuevo centro económico va
creando en las zonas que quedan alrededor (periféricas) una desigualdad.

Es en el centro donde toda una modernidad económica avanzada se concentra en este núcleo
(allí se manifiestan los altos precios, los salarios altos, la Banca, las mercancías, las industrias
provechosas y las agriculturas capitalistas, es el punto de partida y de llegada de los largos
tráficos). En cambio, en las zonas periféricas encontramos un nivel de vida baja, competidores
o emuladores del centro. Encontramos allí pocos campesinos libres, pocos hombres libres,
intercambios imperfectos, organizaciones bancarias o financieras incompletas y manejadas a
menudo desde fuera. De esta forma, el capitalismo convive con sociedades serviles y esclavitas
que la alimentan y la sostienen (nutren al centro). Es el centro quien dicta las leyes, fue la que
obligó la esclavitud en América y la servidumbre en Europa del este. El capitalismo es una
creación de la desigualdad del mundo; necesita, para desarrollarse, la complicidad de la
economía internacional. No hubiera crecido con semejante fuerza en un espacio económico
limitado.

En las economías-mundo (de las que venimos hablando) hasta 1750 aproximadamente, estos
centros dominadores fueron siempre ciudades o ciudades-Estado.Ámsterdam, que domina el
mundo de la economía aún a mediados del siglo XVIII, que fue la última de las ciudades Estado.
Por el contrario, hacia mediados del Siglo de las Luces, comienza una era diferente. Londres,
nueva soberana, ya no es una ciudad Estado, sino la capital de las Islas Británicas, que le
aportan la fuerza irresistible de un mercado nacional. Esto da paso a la creación de una
economía Nacional, es decir, un espacio político que es transformado por el Estado y su
intervención, en razón de las necesidades e innovaciones de la vida material, y cuyas
actividades pueden dirigirse juntas en una misma dirección. Sólo Inglaterra pudo realizar
tempranamente esta proeza.

Inglaterra llega a ello por medio de revoluciones, como la Revolución industrial Inglesa. Fue un
movimiento lento, difícil y complejo, pues hay parte que se modernizan y hay otras que no, lo
que hace que evolucione muy pausadamente y con desigualdades. Esto produce se en
Inglaterra y no en otro lugar, porque este sí estaba preparado para ello y mantienen su
economía anterior junto a la nueva, es decir, no se deja de lado lo anterior sino que se
complementa esto con lo nuevo, por lo que todos los sectores de la economía responden a la
aceleración de la producción. Con esto aparece el capitalismo industrial que se basa en la
economía de mercado y de base, en la pequeña industria innovadora y en el funcionamiento
de la producción y por tanto de los intercambios. Esto refleja una evolución conjunta de la
industria y la economía, por lo que el capitalismo conserva la vida material, la economía de
mercado (vida económica) y la economía capitalista.

Podemos poner como ejemplo a Inglaterra y Francia. En la primera el territorio es bastante


corto, por lo que el transporte no es tan costoso a esto se le sumaba la navegación por ríos,
además estaba libre de aduanas y peajes interiores. En Francia el territorio es muy amplio, las
comunicaciones y transportes son difíciles. Además, durante esa época, vivían dos Francias, es
decir, una Francia marítima, viva y ágil, inmersa de lleno en el desarrollo del siglo XVIII, pero
poco conectada con el interior del país, al estar sus miradas vueltas hacia el mundo exterior. Y
la otra, rural, conservadora y acostumbrada a los horizontes locales, que desconocía las
ventajas económicas del capitalismo internacional. Esta segunda Francia es la que mantuvo
con regularidad en sus manos el poder político.

Con el advenimiento de Londres se pasó una hoja de la historia económica de Europa y del
mundo, ya que el montaje de la preponderancia económica de Inglaterra, marca el final de una
era multisecular, la de las economías con dirección urbana, y también la de aquellas
economíasmundo que, pese al desarrollo y la codicia de Europa, habían sido incapaces de
dominar desde el interior al resto del universo.

Tres pruebas me sirven de apoyo:

El capitalismo sigue basado en la explotación de los recursos y posibilidades internacionales o,


dicho de otra forma, existe dentro de los límites del mundo, o al menos tiende a abarcar al
mundo entero. Su gran proyecto actual es el de reconstruir este universalismo.
Me reafirmo, por consiguiente, en mi opinión, a la cual me he ido adhiriendo personalmente
poco a poco: a saber, que el capitalismo deriva por antonomasia de las actividades económicas
realizadas en la cumbre o que tienden hacia la cumbre. En consecuencia, este capitalismo de
altos vuelos flota sobre la doble capa subyacente de la vida material y de la economía
coherente de mercado, representa la zona de las grandes ganancias.