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Ventajas de la organización de empresas en un contexto Productivo

 Facilita la adaptación de las empresas a los cambios del mercado y del entorno
y favorece la incorporación de nuevas tecnologías así como nuevos sistemas
de gestión y organización.
 Favorece la aparición de ventajas sostenibles en las empresas.
 Ayuda a consolidar y transmitir la cultura, valores y misión de la empresa.
 Dispone, en los puestos de trabajo, a personas capacitadas e integradas en la
cultura de la organización.
 Aumenta la productividad de la empresa.
 Mejora la cualificación y la recualificación de los trabajadores.
 Aumenta el nivel de competitividad y rentabilidad de la empresa.
 Aumenta la calidad de los productos y/o servicios y permite la investigación e
innovación en nuevos productos.
 Favorece los procesos de gestión de calidad en las organizaciones.
 Permite una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación de la fuerza laboral.
 Incrementa el compromiso del personal con la empresa.

La organización de una empresa (organización empresarial) es una función


administrativa que comprende la organización, estructuración e integración de las
unidades orgánicas y los recursos (materiales, financieros, humanos y
tecnológicos) de una empresa, así como el establecimiento de sus atribuciones y
las relaciones entre estos.

La organización es la segunda función administrativa después de la planeación y


antes de la dirección y el control. Esta permite una mejor asignación y un uso más
eficiente de los recursos de la empresa necesarios para llevar a cabo las
actividades y tareas necesarias a su vez para desarrollar y aplicar las estrategias y
alcanzar los objetivos establecidos en la planeación; pero además permite una
mejor coordinación entre las diferentes unidades orgánicas de la empresa, y un
mejor control del desempeño del personal así como de los resultados.

La organización de una empresa empieza por la división de esta en divisiones,


departamentos o áreas que agrupan actividades y tareas con cierta
homogeneidad, así como el establecimiento de las relaciones jerárquicas que se
darán entre estas.

Esencialmente, la organización nació de la necesidad humana de cooperar. Los


hombres se han visto obligados a cooperar para obtener sus fines personales, por
razón de sus limitaciones físicas, biológicas, psicológicas y sociales. En la mayor
parte de los casos, esta cooperación puede ser más productiva o menos costosa
si se dispone de una estructura de organización. Se dice que con buen personal
cualquier organización funciona. Se ha dicho, incluso, que es conveniente
mantener cierto grado de imprecisión en la organización, pues de esta manera la
gente se ve obligada a colaborar para poder realizar sus tareas. Con todo, es
obvio que aún personas capaces que deseen cooperar entre sí, trabajarán mucho
más efectivamente si todos conocen el papel que deben cumplir y la forma en que
sus funciones se relacionan unas con otras. Este es un principio general, válido
tanto en la administración de empresas como en cualquier institución. Así, una
estructura de organización debe estar diseñada de manera que sea perfectamente
clara para todos, quien debe realizar determinada tarea y quien es responsable
por determinados resultados; en esta forma se eliminan las dificultades que
ocasiona la imprecisión en la asignación de responsabilidades y se logra un
sistema de comunicación y de toma de decisiones que refleja y promueve los
objetivos de la empresa. En síntesis, el propósito de la Organización es contribuir
a que los objetivos sean significativos y favorezcan la eficiencia organizacional.

Innovación a la altura de la competencia. Este pilar fundamental en la gestión


de su empresa es el que contribuye al posicionamiento en el mercado.

¡No se quede resegado! la innovación le ayudará a analizar su modelo de negocio


para encontrar alternativas novedosas para mejorar su gestión y hacer un uso
óptimo de sus recursos. Las empresas pueden innovar en su aparato productivo,
el uso de la tecnología y la gestión organizacional, entre otros aspectos, y ser más
competitiva e incluso lograr el desarrollo de nuevos productos y servicios.

Personal a la altura. El capital humano de su empresa es su recurso más


importante, por esto es clave que sus empleados se capaciten constantemente y
adquieran nuevos conocimientos que les permitan seguir desarrollando
habilidades para realizar eficaz y eficientemente las tareas que les corresponden
en su empresa.

Capacitarlos, le ayudará a tener un buen nivel de motivación, productividad,


integración y compromiso.

Administración por procesos, no por funciones. Si cada uno de sus


colaboradores entiende que sus responsabilidades van más allá del simple
cumplimiento de unas funciones específicas y que en realidad lo que importa es
que los procesos en los que está involucrada la empresa se realicen, porque con
ello se benefician todos, usted contará con un grupo de empleados comprometido
y dispuesto a dar lo mejor de sí para ayudar a la empresa.

La administración de procesos, entre otras ventajas, le ayudará a solidificar la


planeación, la calidad del trabajo, el desempeño general de la organización y el
cumplimiento de los objetivos estratégicos.

Sea un motivador efectivo. Mantener a sus empleados motivados y con actitud


positiva frente a las tareas diarias y el trabajo que desempeñan es clave para que
todos los procesos en los cuales se encuentran involucrados sean más
productivos.

Por esta razón, empiece a generar políticas y estrategias que velen por el
bienestar y satisfacción de los empleados. Recuerde que la motivación no sólo
hace referencia al salario o los beneficios económicos, también son las actividades
y acciones que desarrollan las organizaciones en beneficio del capital humano
(aniversarios, reconocimientos, capacitaciones, etc…)

Planee. Un elemento fundamental para la dirección de su empresa es la


planeación estratégica, ya que ésta le ayudará a definir los objetivos, metas,
estrategias, políticas y procedimientos que se desarrollarán en favor de la misma.
Si quiere realizar una buena gestión directiva es importante que planee con tiempo
y claridad el proyecto de vida de su empresa, contemplando su contexto y todos
los actores que lo conforman.

Tiempo calculado. Un rasgo importante que comparten las personas y empresas


exitosas es la adecuada gestión del tiempo. Para que su organización pueda
ejecutar y llevar a cabo todas las actividades que se ha propuesto, debe organizar
y priorizar tareas en función del tiempo.

Comunicación estratégica. Comunicación y productividad deben ir de la mano


en esta estrategia, ya que por medio de una buena gestión de la comunicación
interna y externa, usted podrá establecer planes de acción que apoyen la
consecución de sus objetivos, mejorar el clima laboral, generar una buena
reputación, dar a conocer a sus clientes su portafolio y coordinar adecuadamente
el trabajo al interior de su empresa, entre muchas otras acciones beneficiosas
para su ejercicio empresarial.

Administración inteligente del capital de trabajo. Una buena administración de


su capital de trabajo garantiza la solvencia de su empresa, lo que le permite
responder de forma oportuna con todas sus obligaciones financieras y generar
condiciones favorables para negociar, tanto al momento de vender, como al
momento de comprar.

Diversificación de mercados. Posiblemente cruzando las fronteras nacionales


existen mercados que usted aún no sabe que son particularmente favorables para
su negocio.

Ábrase la posibilidad de incursionar en mercados internacionales y descubra vías


para aumentar su rentabilidad y productividad, aprovechando las oportunidades
que ofrecen los tratados comerciales.
Las empresas no nacen ni se estructuran por sí mismas. Antes de ponerlas en
marcha, sus directivos deben tener clara la forma en que ésta se organizará de
cara a las tareas propias de su actividad comercial. Este proceso se conoce
como organización empresarial o estructuración del negocio.
Ninguna labor de gestión y administración será posible si antes no se fija un plan
de organización, el cual debe sentar las bases para el funcionamiento de la
empresa y para elementos asociados, por ejemplo el control de riesgos, la gestión
de calidad o los Recursos Humanos, entre otros. En la capacidad de organización
se refleja, además, la idea de negocio que las esferas directivas tienen de la
misma y la claridad de las metas que se han propuesto. La estructura es, digamos,
la materialización de la idea. Hace un par de meses, por ejemplo, el diario El País
inició una nueva etapa en la que eliminaba algunas de sus jerarquías para optar
por un modelo en el que la información fluirá con mayor facilidad y abrirá campo a
nuevos colaboradores. El objetivo es claro: adaptarse a las exigencias del siglo
XXI.