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Libro: HABITAR BUENOS AIRES; Las manzanas, los lotes y las casas

Compilador: Arq. Juan Manuel Borthagaray

HABITAN LOS INMIGRANTES
Arq. Jorge Ramos

Hacia 1880, al calor del liberalismo europeísta, el acelerado proceso de
metropolización y la oleada inmigratoria, se hizo crítico el problema de la vivienda de
los sectores populares en las principales ciudades argentinas, particularmente en
Buenos Aires.
Por diversas causas, se produjo el éxodo de las clases pudientes del sector sur del
casco histórico, acentuándose la segregación social y comenzándose a diferenciar
netamente el habitar de los diferentes grupos.

Entre dichas causas, las pésimas condiciones sanitarias tuvieron fuerte incidencia en
esa relocalización habitacional. En 1867 habían aparecido algunas señales de alarma,
cuando los soldados que regresaban de la Guerra del Paraguay trajeron el cólera a la
ciudad, en tiempos en que aún no existía una vacuna para atacar esta bacteria, lo que
sólo se lograría casi 20 años después. Esto se agravó en los tres años posteriores con
epidemias sucesivas de tifus, viruela y difteria, que dejaron miles de muertos,
afectando a los barrios centrales de San Telmo y Monserrat, al sur de la Plaza de la
Victoria, compartidos por viviendas burguesas y de trabajadores humildes. Pero el
hecho más impactante fue la epidemia de fiebre amarilla de 1871. Ante la muerte de
decenas de miles de personas, el pánico se apoderó de la población y la clase
pudiente se mudó a zonas altas, abandonando los viejos caserones coloniales,
presuponiendo que el foco era la suciedad de los conventillos donde se hacinaban los
inmigrantes recién llegados…Diez años más tarde, sin embargo, el científico cubano
Carlos Juan Finlay, apoyado en la teoría microbiológica de las enfermedades,
descubriría que el verdadero portador y propagador de la fiebre amarilla era un
mosquito: el estegomía.

A estas circunstancias se agregó el constante aumento de trabajadores en el casco
céntrico, el surgimiento de la zona comercial y elegante a lo largo de la calle Florida (al
norte de la Plaza), el afán de diferenciarse y el reajuste de los modelos residenciales
de la elite, que abandonaba la herencia hispánica para adscribirse a los modelos de la
vivienda francesa y la estética de la École des Beaux Arts de París.

La historia paralela fue la persistencia y el crecimiento de la habitación popular en el
área central, en gran medida de inmigrantes, acuciados por la depresión económica y
la superpoblación en Europa y atraídos a Buenos Aires, Rosario, Montevideo, São
Paulo y otras ciudades sudamericanas, entre 1880 y 1910. Según James Scobie:
“como la demanda de mano de obra en el centro era grande (en construcción e
industrias de procesamiento predominaban los extranjeros) y el boleto de tranvía aún
era caro…estos recién llegados se congregaron en los conventillos céntricos, en casas
de pensión y departamentos baratos” 1

De este modo, se fueron perfilando los diferentes modos de habitación urbana con sus
respectivas características funcionales, tecnológicas, estéticas y de formación del
tejido de manzana. Consecuentemente se desarrollaron diversas series tipológicas, a
saber:

En la vivienda burguesa, por una parte, los palacetes, hôtels particuliers y petits hôtels,
con plantas protocolares, secuencias verticales y estilos inspirados en los modelos
urbanos borbónicos, de uso en Francia; y por otra parte, las casas de renta, adaptando

1
. James R. Scobie. Buenos Aires. Del centro a los barrios, 1870-1910. (1ª ed. 1974), p.171.
Ediciones Solar. Buenos Aires. 1986.

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Compilador: Arq. Juan Manuel Borthagaray

al tipo de la casa colectiva en altura los cánones del sistema compositivo beaux arts,
imitando el immeuble à rapport parisino.

En lo que respecta a la vivienda de los genéricamente denominados sectores
populares, en sus versiones unifamiliar y colectiva, hubo gran diversidad tipológica
funcional y formal, así como de modos de producción (autoconstrucción,
emprendimientos privados y planes oficiales). Si tomamos el período 1880-1945, entre
las unifamiliares, cabe citar la “casa chorizo” (con o sin jardín al frente, de una o dos
plantas), la inconclusa, la cajón y la casilla; mientras que las colectivas fueron la casa
de vecindad, los departamentos de pasillo lateral o central (también de una o dos
plantas, hoy rebautizados como “tipo casa”), el pasaje, la casa colectiva, el barrio de
viviendas individuales, el barrio-parque de pabellones multifamiliares, la tira de
viviendas ferroviarias y –una de las más extendidas- el conventillo (Figura 1).

Tipologías

Desde la perspectiva social, el conventillo, también conocido como casa de inquilinato,
se constituyó en el tipo habitacional más significativo, que si por un lado daba cuenta
de la faz más inhumana del liberalismo con la desprotección de la clase trabajadora, el
hacinamiento en tugurios céntricos de cuartos estrechos sin luz ni aire, pésimas
condiciones de higiene y alquileres abusivos; por otra parte se constituía en un
espacio cultural integrativo, de alta sociabilidad, donde convivían polacos, italianos y
españoles con criollos del interior, compartiendo fiestas, comidas y luchas
reivindicativas, generando nuevas expresiones estéticas, musicales y de lenguaje
(como el sainete, el tango y el lunfardo).

Era en Buenos Aires y Rosario 2 , la versión criollo-napolitana del slum británico,
reproducido con el mismo nombre en Santiago de Chile, La Paz, Lima y Montevideo,
como ciudadela y cuartería en La Habana, como cortiço en São Paulo 3 , como
vecindad en Ciudad de México 4 , como mesón en Zacatecas, México y en San

2
. Cfr. Diego Armus y Jorge Enrique Hardoy, “Conventillos, ranchos y casa propia en el mundo
urbano del novecientos”, en Diego Armus (comp.). Mundo urbano y cultura popular.
Sudamericana. Buenos Aires. 1990. pp. 153-193. Este artículo es uno de los pocos rastreos
tipológicos de la vivienda popular del período en cuestión que hemos encontrado. En él, los
autores –centrados en la ciudad de Rosario- analizan el crecimiento urbano, las características
de los sectores populares y las tipologías de vivienda.
3
. El origen de la palabra “cortiço” refiere a la idea de congestionamiento, propia de un panal,
pues según Aurélio Buarque de Holanda Ferreira, Diccionario da Lengua Portuguesa. Nova
Fronteira. São Paulo. 1988: Cortiço: caixa cilíndrica de cortiça na qual as abelhas fabricam mel
e cera (caja cilíndrica de corcho en la que las abejas fabrican miel y cera).
Según el Relatório da Comissão de Exame e Inspeção das habitações operárias e cortiços no
Distrito de Santa Ephigênia, São Paulo, 1893, “el cortiço ocupa comúnmente un área en el
interior de una manzana: casi siempre un sector de un terreno cuyo frente está destinado a
tienda. Una puerta lateral da acceso por estrecho y largo corredor a un patio de 3 o 4 metros de
ancho en los casos más favorables. A este patio o área libre se abren las puertas y ventanas
de habitaciones alineadas, todas del mismo aspecto, la misma construcción, las mismas
divisiones internas y las mismas dimensiones. Raras veces cada ‘casinha’ tiene más de 3
metros de ancho, 5 a 6 de fondo y 3 a 3,50 de altura con una capacidad para 4 personas como
mucho…En el patio hay una rejilla de desagüe, una canilla, un tanque de agua y una letrina”.
(Traducción del autor). Citado en Eva Alterman Blay. Eu não tenho onde morar. Vilas operárias
na cidade de São Paulo. Nobel. São Paulo. 1985. pp. 66-68.
4
. En el caso de la Ciudad de México, las vecindades (también conocidas como casas de
vecindad), edificadas ex profeso para la renta, tienen una larga historia, ya que datan del siglo
XVII y se las supone construidas por iniciativa de la Iglesia, quien fuera durante la Colonia el
mayor propietario rentístico de inmuebles. Al respecto cabe citar a Enrique Ayala Alonso, La

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1984. si bien describen una organización funcional similar al tipo latinoamericano. Tucumán. a partir de 1880 se convirtió en una modalidad habitacional sumamente extendida. En Argentina. lo que representaba una recuperación de la inversión en dos años y medio. obsoletas o muy deterioradas. 189. cit. A la luz de estas referencias. Citado en Eva Alterman Blay. Cabe señalar que estas acepciones. y para algunos etimólogos. Tal el caso de São Paulo. 7 . Lecuona al estudiar las derivaciones de la primeras tipologías colectivas de vivienda en su La vivienda de “criollos” y “extranjeros” en el siglo XIX. 52: “La vecindad…sirve a un número bastante elevado de familias. Según Scobie. disponiendo una serie de casa de la ciudad de México.93. Según registro de los diccionarios del español peninsular. o en una versión local no tan estructurada: los cuartos para renta de la época del Virreinato del Río de la Plata. cit. 1. p. La Prensa. Con la denominación de rezago se refiere a este tipo Diego E. p. Scobie. su auge coincidió con la fuerte oleada inmigratoria de fin del siglo XIX. p. el término aparece en 1726. Cabe mencionar operaciones similares en el hábitat popular de otras ciudades latinoamericanas. Sus antecedentes más directos los encontramos en los corrales de vecinos sevillanos. contando con datos históricos equivalentes sobre los conventillos montevideanos.. los lotes y las casas Compilador: Arq. El Salvador. 6 . donde el ya citado Relatório de 1893. Aquel capítulo constituyó una referencia importante para algunos de los tipos que estamos tratando. la cabeza de serie habrían sido dos conventillos de 30 piezas cada uno. dispuestas en más de un nivel. multiplicándose el tipo de tal forma que en 1880 ya alcanzaban al 15% de la vivienda urbana. Evolución y transformaciones. construidos en 1867 por comerciantes italianos en Corrientes entre Talcahuano y Uruguay. 5 . es interesante observar la similitud entre los casos porteño. con algunos espacios de uso común. las cuales habitan en uno o dos cuartos distribuidos alrededor de un patio de planta cuadrada o rectangular en cuyo perímetro se desarrolla un corredor porticado…en tanto que sus escasos servicios son de uso compartido y la escasez de locales propicia que los exteriores colectivos sirvan para la realización de múltiples actividades domésticas y laborales…(En un principio) sus destinatarios eran principalmente artesanos…Las unidades que se localizaban al frente de la vecindad tenían accesorias y servían como talleres o tiendas”. tienen connotación peyorativa y exclusivamente referida a actividades de prostitución. 27 de febrero de 1871. registra “’sobrados’ cuyos primitivos aposentos fueron divididos y subdivididos para alojar numerosas familias. 5 En una fecha tan temprana como 1871. Los primeros aparecieron como adaptación de antiguas “casas chorizo” o casonas de patios. James R. y como tenement house en Nueva York. que ya en 1880 constituían el 17%. Estados Unidos de América. unas letrinas pésimamente instaladas y estrechos corredores con iluminación insuficiente”. limeños y santiaguinos. 3 . como diminutivo de convento. op.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. (Traducción del autor). 1996. ubicando en cada cuarto una familia. 6 Los hubo de dos tipos: los de reciclado 7 y los de nuevo diseño.. Editorial del Instituto Argentino de Investigaciones de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo. Las manzanas. p. op. fueron construidos por especuladores urbanos en base a una máxima explotación del lote. en 1611 (Corominas 1983). cocinas colectivas improvisadas. Esta tipología. el diario La Prensa comentaba la generalización del “sistema de construir en pequeños terrenos gran cantidad de habitaciones hechas con materiales de poco costo y de tales condiciones que produzcan un alquiler de 3 a 4%”. Los segundos. México. Juan Manuel Borthagaray Salvador. paulista y mexicano. con habitaciones alrededor de un patio.

Espacio Editorial. confirmado esto por su difundida aceptación en el habla popular (Figura 2). del cual en el cambio-de-siglo XIX a XX no aparece con clasificación precisa en la documentación oficial. 4 . 1995. 1986. que también se dio superponiendo plantas en altura. en una o dos plantas. Allí las viviendas -inquilinatos en un gran porcentaje. 1911). estridente e impostada. Esto originó un reparcelamiento en algunas manzanas. Las manzanas. chilenos. que tanto el número de habitantes (en la enorme mayoría superior a treinta) 8 como la disposición de las habitaciones en torno a un patio. que perseguía el máximo aprovechamiento del predio y la mayor renta de la inversión inmobiliaria. como en los censos municipales de 1887 y 1904. Eugène Fasquelle éditeur. afectando en particular las condiciones de habitabilidad de los conventillos.. sobre todo en 8 . p. de chapas onduladas de los más estridentes colores. A estos pobladores de conventillos boquenses se sumarán. caracterizan al conventillo. registrándose casos de conventillos con 300 inquilinos. Buenos Aires. De Buenos Aires al Gran Chaco. a veces sobreelevados con pilotes (debido a periódicas inundaciones). los llamados “nuevos pobres”. 62 a 119. París. composición étnica y social que se modifica en la década del ‘40 del siglo pasado con el arribo de migrantes de nuestras provincias y luego. los lotes y las casas Compilador: Arq. el 86% de los conventillos de Buenos Aires tenía más de 30 habitantes. momento en que se produjo un alza del valor de la tierra urbana. Según el censo de 1904. mientras que en el 60% de ellos se alojaban entre 30 y 100 habitantes. La generalización de este cromatismo espontáneo contribuyó en gran medida a una imagen barrial homogénea que tuvo algunas variaciones en el tiempo. con distribución similar a los anteriores pero a simple crujía. “Que los conventillos no mueran: disputas por el espacio barrial”. Buenos Aires. Estos últimos son la versión más generalizada del tipo denominado conventillo. podríamos establecer tentativamente. Podían tener dos niveles.) para una familia en cada una de ellas. la arquitectura iba quedando condicionada en sus tipologías a la vez que redefinía el paisaje urbano.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. Al calor de esta especulación. 58 (1ª ed.tienen una firme identidad: son volúmenes cúbicos. durante el Menemato. no se lo define explícitamente. Estos aparecieron. utilizando en su origen los sobrantes de pintura de los barcos. pues a los colores poco saturados de la etapa fundacional. llegó a su máxima expresión en la vivienda para los sectores populares. Desde el campo de la antropología urbana hay un interesante estudio sobre los conventillos de La Boca: Mónica Lacarrieu. sobre todo en el área céntrica y barrios aledaños (entre 1886 y 1887 subió un 30/40%). habitado por ligures. 9. Hyspamérica. x 4ms. en su mayoría genoveses. fue el de los conventillos chorizo. y asociado a la actividad naval y portuaria desde la segunda mitad del siglo XIX. estrechándose los lotes hasta frentes mínimos (Figura 3). Políticas sociales y estrategias habitacionales. donde lavaderos y sanitarios se agrupaban en batería. pp. debido al proceso de densificación durante el cambio-de-siglo XIX a XX. otras veces se lo menciona ocasionalmente con ese nombre (censos nacionales de 1869 y 1895) y frecuentemente se lo denomina casa de inquilinato. la tendencia a una policromía abusiva. Jules Huret. Algunas veces. con servicios comunes. en Oscar Grillo et al.y en los últimos años. quienes modifican la población extranjera. en cuyo caso las escaleras sabían colocarse a mitad del patio. al calor del turismo masivo. Esta fragmentación. bolivianos y paraguayos. Hubo otro tipo de conventillos muy difundidos en el barrio de La Boca. dando sus habitaciones a patio lateral. alrededor de un espacio abierto central y común: el patio del conventillo. Juan Manuel Borthagaray habitaciones (de aproximadamente 4ms. Pero si nos atenemos al citado censo municipal de 1904. en gran medida. x 4ms. en los 60s y 70s con la instalación de uruguayos. los sucedió la paleta del pintor boquense Benito Quinquela Martín – extendida al mobiliario urbano y portuario. Otro subtipo.

cuando arribaron 1. donde un 72% de sus moradores eran europeos de origen rural. Las manzanas. allá por el año 1910. Esta tecnología popular es de rápido montaje y no requiere mano de obra especializada. Estos conventillos se disponen en el terreno como bloques de más de una planta. derivarán sustituyendo el patio común por un pasillo. consiste en una estructura de tirantes livianos. San Salvador y San José de Costa Rica. más un patiecito propio. como Belize City. en condiciones de hacinamiento creciente. salitreros. bananeros. mayoritariamente. normalizados en los pattern-books o catálogos editados en Estados Unidos de América. aunque en el caso de La Boca lo más frecuente es la chapa de cinc ondulada. En ese mismo año el 27% de la población vivía en conventillos (pico de la década). También en Sevilla con la denominación casa de vecinos (como evolución de los ya citados corrales de vecinos) y en México. supuestamente inventado circa 1830 por el norteamericano George Washington Snow. cocina y baño incorporado. Estos ocupantes. Esta particular tipología presenta un fuerte condicionamiento tecnológico y económico. el conventillo fue. construidos por adiciones progresivas y separados por patios no tan amplios como los de los tipos antes mencionados. con sus exentas escaleras de madera y circulaciones perimetrales a la manera de galerías-balcón. la vivienda de los inmigrantes.un 53% de extranjeros. con unidades más complejas donde el patiecito se denomina azotehuela y que. relacionado a un sistema constructivo desplegado en varias zonas de América Latina: el balloon-frame. otra tipología de vivienda colectiva que se desarrolló a comienzos del siglo XX fue la casa de vecindad. cada unidad de vivienda tenía dos cuartos. El sistema. Muy emparentada con los casos que estamos analizando. El hábitat del inmigrante: hacinado. Fundamentalmente se desarrolló en enclaves y centros de afluencia súbita de mano de obra (navales. o incluso en capitales. en una notoria mayoría italianos. Tales los casos de Chacabuco y Sewell en Chile. insalubre y costoso En cualquiera de sus versiones.).142. Esa masa fue absorbida en gran parte por las ciudades. En general se lo revestía con tablas. etc. Inglaterra. Patios característicos. al igual que en Buenos Aires. que prácticamente se duplicaron en la década posterior. petroleros. los lotes y las casas Compilador: Arq.000 inmigrantes. describía como “…construidas con planchas pintarrajeadas de verde o de rosa vivo por sus mismos dueños y que se parecen á cabañas de gitanos o bohemios dispuestos á dejar el lugar en cuanto sea preciso” 9 (Figura 4). azucareros. de 2” x 4”. debido al uso de herramientas simples y a una ornamentación en base a elementos intercambiables. en los conventillos 5 . derivada del partido conventillo. como versión local de las company-towns.000. Son elocuentes las cifras que muestran el incremento inmigratorio. entre sí. Cerro de Pasco en Perú. Tampico y El Oro en México. En la década de 1880 ingresaron a Argentina 649. conformando un entramado plano que se une por sus bordes con pisos y techo. muy difundida en el Primer Cuadro y especialmente en el barrio de Tepito. Si nos atenemos a los datos del censo nacional de 1869. cementeros.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. separados 40 cms. Italia y Rusia. sus ocupaciones y su relación con este tipo habitacional. Juan Manuel Borthagaray el área de la Vuelta de Rocha. Quiriguá en la frontera hondureño- guatemalteca. Son las mismas viviendas que el viajero francés Jules Huret. Tipos similares se encontraban en Alemania. debieron incorporarse a tareas urbanas. llegando a tener Buenos Aires –según el censo de 1887. como otra variante de vecindad. con un patio común de funciones más diversas y en vez de contar con un cuarto por familia con derecho a uso de lavadero y retretes comunes.

5 1905 2. dando para 1910: 1. Monserrat Palmer.7 hab. cuando la oleada de inmigrantes mineros por el cierre de las oficinas salitreras del norte del país.4 1907 2. sastres. elevó los habitantes de conventillos al 50% de la población santiaguina.5 1887 2.909 conventillos = 17. Guillermo Rawson. “La vivienda social chilena. Las manzanas. en revista ca.770 24.167 s/d.868 25.743 2./cuarto y más de 2 10 personas por cama. los lotes y las casas Compilador: Arq. planchadoras.000 s/d. con un índice de 5.835 s/d. Veamos el incremento de conventillos y su población durante tres décadas del cambio- de-siglo XIX a XX.405 129.500 s/d. Fuente: Dr. agravándose el problema hacia 1930. Es interesante constatar cómo situaciones similares se presentaban en países limítrofes.297 38. lavanderas o costureras. Los censos de Santiago de Chile nos indican que la mayoría de los conventillos se situaban en el sector céntrico y ultra Mapocho. 1900/50”. 116.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. Santiago de Chile.156 2.023 51. 150. empleados y en gran número obreros de la construcción) (Figura 5). más de la mitad de las mujeres trabajaban y lo hacían como sirvientas. Censos generales de la Ciudad de Buenos Aires y Departamento Nacional del Trabajo.915 2.000 habitantes = 4. Patricio Gross y Oscar Ortega. Incremento de conventillos y su población año conventillos cuartos habitantes habitantes/cuarto 1880 1.000 cuartos = 72. 1895 2.603 94. 6 .257 3. 10 .249 37. mientras que la mayoría de los hombres eran peones y el resto se ocupaba de trabajos especializados (eran zapateros.2 habitantes/cuarto.2 1883 1.645 64. Juan Manuel Borthagaray del casco céntrico (Distrito I).

a saber: cortiço de quintal (ocupaba el centro de manzana. 11 . Montevideo. = 7. Hay conventillos de 30 habitaciones de 5 varas de claro en las cuales viven hasta 168 personas…Hay otros en que el número excede de 200.024 hab./cuarto 1908: 486 conv. con acceso común por portón a la calle). En esta materia es reveladora una visión del higienismo de la época sobre los primeros conventillos. sin hacinamiento considerable (2./cuarto). Castellanos. siendo utilizado el mismo espacio para dormir en la noche). Allí también se habían detectado diferentes tipologías.400 cuartos = 23. Las manzanas. Tomo 8. sabemos que. a fines de 1907. cortiço casinha (construcción independiente. Junta Departamental de Montevideo.000 hab. hotel cortiço (restaurante durante el día. = 6. hubo entre 450 y 600 conventillos. = 6. o habitaciones con familias de 6 miembros más algunos parientes o paisanos alojados transitoriamente.2 hab./cuarto 1884: 439 conv. Cada pieza está destinada para 8 personas. pp. materiales./cuarto (Según Eduardo Acevedo. = 8.7 hab. tornadas críticas durante el brote de viruela de 1885 y las sucesivas epidemias en la última década de aquel siglo. 1871.274 habitantes 1878: 589 conv. 7 .589 hab. desde 1871 existía un Reglamento oficial para conventillos que establecía normas sobre construcción. A estos índices de hacinamiento había que agregar las pésimas condiciones de higiene y mantenimiento general –responsabilidad de los propietarios-. terminaciones interiores. los lotes y las casas Compilador: Arq. con deficientes condiciones sanitarias. llegando a albergar a un 20% de la población. con varias divisiones internas). Estas piezas no tienen otra ventilación que la puerta donde se entra…Hay conventillos donde se han encontrado 80 y más (camas) en un salón colocadas unas sobre otras a manera de camarotes…Allí se paga por dormir a tanto las 6 horas. no era extraño encontrar a 6 o 7 hombres solteros ocupando una misma pieza con sólo 2 o 3 camas.3 hab. Historia del desarrollo edilicio y urbanístico de Montevideo (1829-1914). etc. casa de cômodos (casa de un piso. 1882: 452 conv.5% de la población montevideana. = 2. un movimiento de agitación popular para la rebaja de alquileres y mejoras edilicias. = 17. En la cama caliente que deja uno se acuesta el que llega…Cada vez que ha habido epidemia es en los conventillos en donde hace furor”. viviendo en estas condiciones el 20% de los montevideanos. con una fuerte inmigración italiana de tradición libertaria.1 hab. cortiço improvisado (ocupación precaria de áreas libres en el fondo de casas. Volviendo al ámbito porteño. Juan Manuel Borthagaray En Montevideo. de los cuales un 54% eran italianos y españoles. que encontramos en la Revista Médico Quirúrgica. cortiço avenida (cuartos o casinhas. entre 1876 y 1908. se registraban también altos índices de hacinamiento en cortiços.7 hab. con cuartos alrededor de un patio y acceso por estrecho corredor). = 2. bares. sobre la calle). y Alfredo R.826 hab. que había decuplicado su población entre 1890 y 1920. 1933. Los datos precisos son: 1876: 552 conventillos = 15.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. Montevideo. lo que equivalía al 14.. depósitos. ventilación y disposición de letrinas. 1880: 469 conv. alineados a lo largo de una calle interna y abriéndose hacia ella. como la de fiebre amarilla de 1893.365 cuartos = 13.053 cuartos = 14. Anales históricos del Uruguay. Siguiendo el ejemplo de Buenos Aires. = 2. 116 y 117: “En Buenos Aires hay no menos de 200 conventillos…en ellos viven las gentes más sucias que puede concebirse. 19 En São Paulo.436 cuartos = 14./cuarto. no obstante que. 1971. = 2.650 hab. fuera de los promedios de densidad apuntados. el llamado comício de inquilinos.). Buenos Aires. se formó allí.

A su vez los patios tenían pavimentos y drenajes deficientes. aunque los propietarios se resistían a su cumplimiento. Estudio sobre las casas de inquilinato de Buenos Aires. 1885: Ordenanza sobre clase de piso de los cuartos de las casas de inquilinato. en Boletín del Museo Social Argentino. p. 13 . “Higienismo y sectores populares en La Plata. Vol. Crítica. 31 oct. IX.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. 20 A este déficit sanitario se agregaba el aumento creciente de los alquileres. hospedajes. Así ocurrió con los mínimos establecidos de duchas y letrinas. 1871: Ordenanza sobre inspección. FADU/UBA. 2. por lo que sobre el fin de siglo el municipio tuvo que aumentar las inspecciones y sanciones. conventillos y bodegones del 16 jun. Juan Manuel Borthagaray La persistencia de este habitar degradado hizo estragos durante la epidemia de peste bubónica de 1900 y la de viruela de 1901. lo que a su vez alentaba el hacinamiento. es el del Dr. “Antes de la guerra de 1914 una pieza en Buenos Aires no costaba menos de pesos 15…En París. “Las viviendas en la Capital Federal”. destacando los artículos más importantes del Reglamento para las casas de inquilinato. En un trabajo de Verónica Paiva (Higienismo: ciencia. y 18 pesos oro en Catedral al Sur y Socorro. 11 jun. 1871. 14 sep. 542 y con el mismo título en Revista de Arquitectura. conservándose únicamente en algunos barrios de Londres. haciendo a su vez una serie de propuestas de normativa. 1887. 17 mar. 1888: Ordenanza sobre inspección de casa de familia. 1887: Ordenanza sobre el uso de camas superpuestas en las casas de inquilinato. Buenos Aires. a saber: 23 mar. Sobre la influencia del higienismo en los conventillos de la ciudad de La Plata.. que luego se extenderían a todos los tipos de vivienda urbana con el Reglamento de Construcciones de 1887. 1922. según informa Lucien March en el Boletín de Estadística de París…En Inglaterra. no cumpliéndose tampoco con la separación mínima de 4 varas entre piezas y resumideros. Las manzanas. 8 jun. donde la vivienda de una sola pieza había desaparecido casi. 22% de un medio oficial y 15% de un artesano especializado. 21 12 . 57-72. Estas citas corresponden a Casimiro Prieto Costa. 1871: Ordenanza complementaria a la de construcción de letrinas. 1886: Ordenanza complementaria a la anterior. Buenos Aires. 29 may. may. 1882-1910” en Estudios del Hábitat. 14 jun. vigilancia e higiene de los hoteles o casas habitadas por más de una familia. los lotes y las casas Compilador: Arq. equivaliendo a cerca del 30% del salario de un peón de albañil. 1920. pp. Buenos Aires siglo XIX. etc. instituciones y normativa. 10 feb. 1997. Además de estos Reglamentos. Guillermo Rawson. 8 . (en Buenos Aires) el alquiler de esas miserables piezas insumía en algunos casos hasta el 28. mientras que la superficie y altura de las piezas se había venido achicando y pocas veces se cumplía con la ventilación mínima de banderola y ventana. 21 sep. Buenos Aires. 106 y 107. IAA. pp. 1883: Ordenanza sobre visitas periódicas domiciliarias.70 mensuales. 1879: Ordenanza sobre pisos y asientos de letrinas. IDEHAB. Nº 5. Para paliar los problemas sanitarios se dictaron sucesivas ordenanzas y reglamentos municipales como los de 1871. Un análisis pionero sobre el tema. 1871: Ordenanza sobre construcción de letrinas. Nº 82. con antecedentes y comparaciones con los inquilinatos europeos y norteamericanos (la tipología tenement house). 1997) se hace referencia al problema de la higiene en los conventillos. la vivienda de una pieza se alquilaba por pesos 3. el alquiler oscilaba entre pesos 3 y 4 por mes…”. escrito en 1884 y publicado con el mismo título por Sociedad Luz más de 40 años después. “En la investigación de la División de Estadística de Departamento Nacional del Trabajo. La renta de una pieza. que en 1870 era de 4 pesos oro. 1893 y 1899. remitimos al artículo de Gustavo Vallejo. llegándose a registrar desproporciones de una ducha y una letrina cada 60 personas. La Plata.7% del total de los ingresos que tenía la familia…”. 20 años después había subido a 8 y en 1912 alcanzaba a 13 pesos oro en San Cristóbal y San Telmo. cabe mencionar una serie de Ordenanzas de los años 70s y 80s promulgadas para paliar la crítica situación en los conventillos. FAU/UNLP. De acuerdo con estadísticas de la época esto significaba que una pieza llegaba a costar 8 veces más que otra similar en Londres o París.

imágenes religiosas. ocasionalmente. Del gergo o italiano jergal bolin: cama. un espejo. cotorra. que él usaba además para los carnavales. con un arreglo contrastante con la humildad de sus vecinos. con una precaria ocupación de un sector del patio a la entrada de cada habitación. las familias se acomodaban y organizaban su vida doméstica como podían. etc. Y. como bolsas de carbón. Las manzanas. en Sarandí entre Constitución y Cochabamba (parroquia de San Cristóbal): “Algunos muebles Luis XV. calentador Primus o un brasero de carbón en el piso junto a cada puerta. en un ambiente único para dormir. Sobre la cabecera de la cama los retratos de los padres de La Moreira (su mujer. Muchos enseres se amontonaban apilados o colgados de la pared en el exterior. para que no la ocultase el mosquitero de tul blanco). cuando en el patio había ‘bailongo’…En el flanco visible del ropero una costosa guitarra…en una funda de terciopelo celeste. En conventillos más organizados se instalaban las cocinas en el patio. El mobiliario consistía en una mesa. trabajo también carcelario. cuadros de familia. En lunfardo: rufián que sólo explota a una mujer. la daga o el sable bayoneta (arma de guapos)…Dejaba dormir sobre la manta pampa a su perro foxterrier llamado Pito. a veces camas superpuestas. del español cotarro: albergue nocturno para pobres y vagabundos. Almohadones pintados por amigos suyos en la cárcel. Retratos de él en profusión (cantando. una policroma manta pampa. que El Cívico prestaba a los vecinos. comer y realizar labores. nada más pertinente que la descripción de la pieza de El Cívico. los conocidos cotorros 22 o bulines 23 . Por juego paronomástico con el genovés stocchefisce: pez palo. Del véneto fiolo: muchachito. Debajo de la almohada el cuchillo. a través de la expresión esp. gran colección de adminículos de maquillaje y 14 . bailando o en fiestas campestres). 15 . produjo cafisho. los lotes y las casas Compilador: Arq. con el consiguiente peligro de incendio o emanación de gases tóxicos. en su disfraz de matrero. macetas. con recuerdos de Andalucía para ella y saludos para él desde Ushuaia. a la que explotaba). una imagen de San Roque. Pero también en algunos conventillos había piezas para grupos de hombres solos – generalmente inmigrantes solteros-. una alfombra floreada. ubicándolo algunas veces en el interior (sobre todo en invierno). con un pavo real bordado y debajo la palabra ‘Recuerdo’. Una lámpara a kerosén de gran tamaño. para cocinar. fuentones. jaulas de pájaros. y a los costados dos largos tarjeteros. “alborotar el cotarro” y por cruce con el esp. típico hábitat del compadrito. y a la cabecera (hacia un costado. En una cola de crin. algunos bancos o sillas –generalmente de junco-. 9 . 16 . Juan Manuel Borthagaray La vida doméstica En cada una de sus piezas. algún baúl. produjo cafiolo y la forma vésrica fioca.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. En lunfardo: cuarto de soltero. siendo la situación más frecuente una repisa con cocinilla. tachos. frecuentemente dedicado a cafisho 24 (Figura 6). escobas. ese tipo social híbrido de gaucho urbanizado y de inmigrante. En el toilet. un aguamanil o palanganero. escupideras y. un farol a querosén. cajones de fruta. con moñitos y muñecos. Para una visión del interior de un cotorro. A cada lado de la cama. que de 1905 a 1908 ocupó la Nº 15 del conventillo El Sarandí. canastos. tinas de madera. catres o camas turcas (un bastidor metálico con elástico montado sobre cuatro patas de madera torneada). En lunfardo: similar a cotorro. ollas. Sobre la cama. famoso rufián descendiente de albanos. No siempre había cocinas comunes. peines y peinetones. a manera de cuartuchos de madera junto a cada habitación. cuyos mobiliarios no diferían mucho de los descriptos. un ropero o ganchos para la ropa. una máquina de coser.

lavanderas y prostitutas. En la puerta y en la ventana. con peines. sobre esos dos miserables jergones que se ven allá. En una rinconera. ni muy joven ni muy viejo.a las “farras de champán” del centro. que le canta a las paicas milongueras y a los pibes del patio. el cocoliche y el idish. en la tercera ha instalado su laboratorio y su familia un químico de pacotilla. pinturas y grabados. 1886. Del dintel partía un toldito para el mate de la tarde…en el patio” 25 (Figura 7). sainetes. no sin apuros. de una cultura de mezcla en formación. el conventillo era el espacio de la miseria pero. para terminar. ensayos. Citado por Francis Korn. 18 . y de allí su apodo.). en su decadencia. zapatero el marido y cocinera de circunstancia la mujer. Entre los tangos cabe mencionar: Oro muerto (1926) con letra de Julio Navarrine. 100 a 102. 10 .y la bombilla. Juan Manuel Borthagaray atavío y frascos de perfume (entre ellos. a las que no se les conoce oficio ni ocupación definida. un reloj de música. que narra el pasaje de una mina desde su cuna –que “fue un conventillo alumbrado a kerosén”. En una mesita construida ad-hoc. Su mujer. Las manzanas. La azucarera estaba hecha con el caparazón de un peludo. ramitos de rosa…Una reposera de viaje en la que El Cívico…solía dormir la siesta. sin desnudarse siquiera. el infaltable ‘Sola mía’). de la solidaridad y la integración social. El Cívico era hombre de Leandro N. aunque se ha dicho que sólo viven tres vendedores ambulantes italianos. en Margarita Gutman (ed. “La población y la vivienda”. todo en un clima de trabajo y frecuente algarabía. obreros y rufianes. en la segunda una viuda con cinco hijos. sustentándose. historietas. 26 Las historias e imágenes de la vida de conventillo enriquecieron la cultura popular tematizando letras de tango. antes de dar la hora. obras de teatro. y del mismo autor 17 . pp. Alem. trabajaba en el Café de la Pichona. (1ª ed. pintados en varios colores. sé positivamente que por la noche vienen ocho por lo menos a tender sus huesos. el equipo del mate. fabriqueras y lanceras. en los ángulos de arriba. Tipos y costumbres bonaerenses. tocaba los primeros compases del Himno Nacional. Cuadernos del Instituto Amigos del Libro Argentino. El mate –de tres pies. borsch y fainá. Buenos Aires. Buenos Aires 1910: memoria del porvenir. en la sexta pieza han instalado sus reales tres chinas. cortinas de hilo bordado. en Pavón entre Rincón y Pasco. gran confeccionador de toda clase de aguas olorosas que colocadas en dos cestas. los lotes y las casas Compilador: Arq. 94. Una construcción cultural Como habíamos comentado al comienzo. versos atorrantes. Librería de Mayo. Juan Carlos Ghiano también se ocupa de ellos en su obra “La Moreira”. Buenos Aires. Buenos Aires. encontramos un significativo testimonio de ese mosaico social de etnias y labores: “En la primera pieza vive un matrimonio italiano. pan con tocino y pasta asciutta. Aníbal Latino. a su vez. como se lo solía llamar entre los lunfas ya bien entrado el siglo XX. pucheros y mazamorras. gringos y compadritos. con el trabajo de dos de ellos. p. música criolla y del mediodía europeo.). vende después adonde puede. José Sebastián Tallon. Flor de fango (1914) de Pascual Contursi. convivían lenguas como el lunfardo. el fundador de la Unión Cívica Radical. son innumerables. 1959. sigue con su mujer y dos hijos un vigilante que no deja de preguntarse con frecuencia qué porvenir le está reservado a quien se pasará los días y las noches guardando lo que tienen los demás. Las referencias al convento o convoy.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. con gran protagonismo de los hijos del inmigrante. En el espejo del ropero. porque pasan el día tomando mate y sólo al caer la tarde se dan una vueltita no se sabe por dónde…”. novelas. que. en la otra celda. “La Moreira”. 1999. El tango en su etapa de música prohibida. de plata y oro. En una crónica de 1886. En ese mundo de anarquistas y poetas. cajas de fósforos y otros menesteres. GCBA/FADU-UBA. alquilando una pieza en una “casa ‘e pensión”.

La comparsa se despide y una pieza paradigmática: El conventillo de la Paloma (1929). abre el campo con la serie El alma del suburbio. Pacheco y Alberto Vacarezza. entrando otros. con esa actividad diversa del conventillo…Húmedos los patios. mientras que el segundo se destacó por Tu cuna fue un conventillo. Carriego. y finalmente. ya en el primer libro de Raúl González Tuñón (El violín del diablo. por sus puertas abiertas se ve el mugriento cuarto. a los que habría que agregar la amarga visión que aparece en La casa por dentro (1921) de Juan Palazzo. se prolongó 19 . los lotes y las casas Compilador: Arq.99 y 100: “La casa de inquilinato presentaba un cuadro animado. Torino (1913-1993). minga de puerta cancel”. El conventillo (1918) de Luis Pascarella. Del teatro citaremos un clásico de Florencio Sánchez: El conventillo (1906). Casi incursionando en el ensayo. pp. saliendo unos. por allí se desparrama el sedimento de la población. En 1937 aparece en la revista ¡Aquí Está! la serie de historieta titulada Conventillo. Ceferino de la Calle (seudónimo de Silverio Domínguez) en Palomas y gavilanes (1886). un viejo conventillo con los pisos de ladrillo. constituía una especie de gusanera. durante la primera década del siglo pasado. sin lujo y sin brillo”. el sainete (derivado del sainete criollo de la primera mitad del siglo XIX) y el grotesco. dio cuenta de situaciones humorísticas en la vida cotidiana de los sectores populares urbanos. Del mismo modo. lleno de catres y baúles. infaltable en hogares y peluquerías. A él le siguieron Fernández Moreno. encontramos En la sangre (1887). sus cuadros almazarronados. con una acentuada protesta social. de Eugenio Cambaceres. bajo la pluma del hijo de inmigrantes Héctor L. el sainete se desarrollaba como un género tragicómico de lenguaje coloquial en el escenario del babélico patio del conventillo y la infaltable milonga. y donde es preciso dar buena o mala colocación a todo lo que se tenga”. Félix Lajouane. ese peculiar desorden de la habitación donde duermen seis. mesas perniquebradas. Probablemente la primera haya sido una pintura descarnada y algo siniestra. con espejos enmohecidos. las nacionalidades y los sexos. El género historieta. quien. 27 Dentro del mismo género. relatada por el Dr. Por su parte. Mientras el grotesco se presentaba como un drama intimista. tirado en el fondo de aquel conventillo. Muy tempranamente aparecen descripciones del habitar en conventillos en la novela argentina. estrechas las celdas. en sus Versos de la calle (1924) da gran protagonismo a los inquilinatos. En este género cabe señalar a dos autores: Carlos M. Las manzanas. donde todos se revolvían. Arredondo. El bulín de la calle Ayacucho (1923) de Celedonio Flores que evoca un cotorrito mistongo. hubo excelentes descripciones de las casas de inquilinato en Croquis bonaerenses (1896) de Marcos F. el primero escribió Los disfrazados y El diablo en el conventillo. cruzando los más.). con los periódicos de caricaturas pegados a la pared. de amplia difusión en la cuarta década. 1886. y. 11 . que le cantó a “esos solemnes caserones / que transformó el azar en conventillo” y. Confundidas las edades. sillas desvencijadas. Buenos Aires. 1926) encontramos los hermosos “Poemas del conventillo”. Citamos un fragmento de Palomas y gavilanes.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. lo mismo en los patios que en los corredores. Álvaro Yunque (Arístides Gandolfi Herrero). con el protagonismo de doña Catalina –una proxeneta trotaconventos-. Los que poetizaron la vida del conventillo son legión. (2ª ed. conservando la temática y ambientación boquense. seguida por La canción del barrio. comentando las penurias del inmigrante. se constituyeron en las principales dramatizaciones del habitar popular urbano. Hasta Evaristo Carriego pocos eran los poetas que se habían ocupado de interpretar el mundo popular. sin alfombras. Juan Manuel Borthagaray Ventanita de arrabal (1927) que describe: “en el barrio Cafferata. Esta serie.

los lotes y las casas Compilador: Arq. op. Los temas recurrentes del grupo fueron el puerto. cambiando sus nombres por "Las grandes aventuras de Don Nicola" y "El conventillo de Don Nicola". A las 9 los niños partían a recorrer las calles en busca de algún trabajo. junto a sus vecinos Miguel Carlos Victorica. vivían y pintaban en La Boca y crearon El Bermellón. violines y guitarras tocaban danzas y canciones del viejo mundo. por lo general un guiso. casi en tono autobiográfico.. liando cigarros. una interesante pintura de la vida cotidiana en el conventillo es la que resume Scobie: “Por lo general la jornada se iniciaba temprano –a las 4 y 30 en verano y a las 6 en invierno. 12 . llamado Don Nicola. Boca y Barracas. Las manzanas. 192 y 193. Scobie. Benito Quinquela Martín. Esta jerga prelunfarda era básicamente oral. Los feriados religiosos y patrióticos rompían la rutina. Víctor Cúnsolo y Alfredo Lazzari. Desde más temprano las mujeres ya habían comenzado su trabajo a destajo –cosiendo. Los hombres volvían de su trabajo a las 6 ó 6 y 30 y poco después cenaban. cit. Pobres y famosos Los barrios o parroquias de mayor concentración de conventillos. Concepción. Como su nombre lo indica. Eugenio Daneri.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. una escena bailable animada por un organito en la vereda de un conventillo. por el norte. por el oeste. a las 10 y 30 casi todo el mundo estaba en la cama. Este último. de principios del siglo pasado. el protagonista era el dueño italiano del conventillo. De las visiones de investigadores contemporáneos. San Telmo. o sea en las 20 . La xilografía Baile en el patio. como no podía faltar en un área caracterizada por ese tipo habitacional: el conventillo. Entonces los acordeones. los que tenían 7 u 8 años asistían al primero o segundo grado de la escuela primaria. pintada desde la ventana de su casa-estudio por Fortunato Lacámera (1887-1951). pp. James R. ilustran la vida en ese espacio central común tan paradigmático. Juan Manuel Borthagaray por cerca de cuarenta años. La tarde traía el bullicio que a menudo se asocia con los conventillos…era común que los menores gritaran. el bodegón y. escritos en cocoliche. teniendo en cuenta que Torino había nacido en pleno Boedo. 28 En las artes plásticas fueron varios los pintores que testimoniaron el ambiente y la vida cotidiana en el conventillo. del genovés Mario Zavattaro (1876-1932) y Patio de conventillo (1929). en Pedro de Mendoza y Australia. iban al mercado o regateaban en sus puertas con los vendedores ambulantes que ofrecían verduras o frutas. dando vida a estos ambientes grises”. planchando o lavando-. el barrio. San Nicolás y Socorro. Las historias relatadas por Torino en clave caricaturesca reflejaban con profundidad la vida cotidiana del conventillo. riñeran y jugaran en el patio.cuando los hombres se marchaban…Poco después comenzaba el ajetreo de las mujeres y los niños mayores: ponían agua o leche en el brasero. Acaso el primero de ellos haya sido Santiago Palazzo (1893-1916). del grabador argentino Fernando López Anaya (1903- 1987) y la caricatura Patio de Las 14 Provincias (1906). una jerga del castellano hablado por los inmigrantes italianos. cuya denominación derivaría del personaje Cocolicchio. integraban el Grupo de La Boca. del lucense José María Cao (1862-1918). A las 11 y 30 regresaban los hombres para comer de prisa un puchero aguachento o algún plato hecho con maíz. durante aquel cambio-de-siglo. se observa un crecimiento notable en el área céntrica. quien con grandes mostachos y gorra a cuadritos se expresaba en cocoliche. Piedad y Balvanera. el primer taller local. Efectivamente. Pero cerca de 1920. en el circo criollo de los hermanos Podestá. se correspondían con un arco que rodeaba el casco céntrico: por el sur. Si cabe mencionar algunas obras debemos destacar Tango callejero. aunque hemos encontrado artículos de la revista PBT. cuando el saldo migratorio vuelve a subir.

eran dos del Bajo Belgrano: el de las Buenas Aguas. de 1919. los lotes y las casas Compilador: Arq. cercanías de Chacarita y Bajo Belgrano. eliminación del sistema represivo establecido por los reglamentos internos. Otra práctica habitual era la construcción de conventillos a cargo de empresas para alojamiento de sus operarios. situación que desembocó en la huelga de inquilinos de 1907. La construcción del dispositivo doméstico moderno (1870-1930)”. Las manzanas. supresión de contratos leoninos (eliminación de los tres meses de depósito en garantía y flexibilidad en el vencimiento de los pagos). Por su parte.). Entre los más famosos -por diversos motivos. El Palacio Mishio y El Pantano Criollo. Vizcachero (Perú 972). construido en 1885. 13ª y 14ª 29 . el Conventillo Nacional (Serrano 148/158). Provincia de Buenos Aires. 13 . iniciador de la huelga de inquilinos y también conocido como Convento del Puerto.cabe mencionar: Las 14 Provincias 30 . el argumento de los propietarios (luego organizados en la Sociedad Corporación de Propietarios y Arrendatarios de la Capital). Villa Crespo. “Casas y jardines. Historia de la vida privada en la Argentina. 22 . los patrocinados. aún existente). los bravos. inspirando el sainete de Alberto Vacarezza. El Mundo y Las Cuatrocientas. promediando el movimiento de 1907 sus habitantes rebautizaron La Revolución Social.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. y el de la Negra Julia. el de Belgrano 450 y el de Defensa 755. en Blanco Encalada entre Arribeños y 11 de Septiembre. los populosos El Palomar. entre Cochabamba y San Juan. mientras se gestiona la declaratoria de patrimonio histórico. Si bien para el sainete El conventillo de la Paloma. Taurus. Al respecto. el 21 de abril de 2004. Juan Manuel Borthagaray circunscripciones 12ª. mejoras en las habitaciones y en la infraestructura sanitaria. en 1890. llevada a cabo por 120. La protesta Uno de los conflictos sociales urbanos más importantes del comienzo del siglo XX tuvo como escenario a varios de estos conventillos y fue provocado por las desastrosas condiciones de habitabilidad. 23 . Para el de Serrano. en alusión a la disposición en planta de sus patios. estando habitado por 16 familias. J. Babilonia y Los Dos Mundos. F. luego rebautizado de la Paloma en honor a una hermosa fabriquera que se mudó allí. Buenos Aires.000 moradores. nombres alusivos a la multi-etnia de sus habitantes. al cual. Tomo 2. en 1929 32 . algunos autores ubican al que lleva ese nombre en Defensa 375 (un edificio de tres cuerpos con patios. Sus principales reclamos eran la reducción del 30% en las rentas. trasladados de inmediato a los alquileres. Vacarezza se inspiró en el de la calle Serrano. Citado en Jorge Francisco Liernur. en Blandengues y Nahuel Huapi. Hay tres a los que se adjudica el nombre: el de Piedras 1268. como el San Antonio y el San Gottardo. 1999. 24 . así como una extensión hacia el suburbio abarcando Palermo. como El Infierno y La Cueva Negra (Bolívar entre Cochabamba y Garay). en Fernando Devoto y Marta Madero (dir. el Gobierno de la Ciudad aplicó la normativa de catalogación preventiva para evitar su demolición. para justificar las rentas elevadas y la baja inversión en mejoras. Fuente: Censo Municipal de Conventillos. destacados por su pobreza y precariedad. 21 . era el fuerte aumento de impuestos municipales y territoriales. asociado a la Fábrica Nacional de Calzado de Salvador Benedit en Villa Crespo 31 . Otros famosos por las broncas frecuentes y la bravura de sus habitantes. semejante a los cuatro diques de Puerto Madero (con 33 cuartos por “dique”). limitación de atribuciones de los caseros o encargados. Liernur cita los construidos por la curtiembre Alejandro Nogué de Rosario y por la fábrica de carnes conservadas Highland Scout Conning Company en Quilmas. Los Cuatro Diques (Ituzaingó 279/325). Medio Mundo. Aún quedan allí estructuras y materiales originales.

Simultáneamente se organizó la resistencia contra caseros. El 19 de septiembre ya había 400 conventillos en huelga que alojaban a 20. más focos en Avellaneda y Lomas de Zamora. Muy cercano a estas ideas. Sergio Vega y Gabriel Atlas. 14 . Alberto Navarro Viola en 1883 y los arquitectos Raymundo Batlle y Augusto Plou. Buenos Aires. en un combate a pedradas y tiros durante el desalojo del inquilinato de San Juan 677. con diferentes proyectos. propietarios y oficiales de justicia. Para un análisis detallado de los desencadenantes y consecuencias de la huelga de 1907. París). FADU/UBA. 27 jun. de la FORA. Barracas. El 14 de noviembre 250 hombres a máuser y bayonetas invadieron Los Cuatro Diques. cae asesinado de un tiro en la frente el obrero baulero Miguel Pepe. los atrincheramientos y multitudinarias manifestaciones callejeras (entre ellas la famosa Marcha de las Escobas. los desalojados acampaban en las plazas y en carros ofrecidos por el gremio de carreros. 1907. Balvanera y algunos suburbios. Para el caso de La Boca: Celia Guevara. Buenos Aires.000 los inquilinos plegados (80% del total).144. Mientras tanto. habían sido planteadas por Santiago de Estrada en 1874. recomendamos: Juan Suriano. represión. sancionada en 1902 por el gobierno de Roca). En diciembre decayó la huelga y se disolvió el Comité Central. el médico higienista Guillermo Rawson. fijando lista de reclamos y una estructura territorial con un delegado por conventillo al Comité Barrial y delegados de éstos al Comité Central de la Liga de Lucha contra los Altos Alquileres e Impuestos.000 inquilinos y a fines de ese mes ya eran 120. El 13 de septiembre se hizo el llamado a la huelga general. de Charles Fourier. mientras que en 1900. con epicentro en los barrios La República. muerte y deportaciones (aplicando la Ley de Residencia o Ley Cané. 1983. Nº 4. el episodio culminó en desalojos forzosos. especialmente anarquistas. Otras preocupaciones por la vivienda obrera.escribía Les logements ouvriers à Buenos Aires (Ed. El 22 de octubre. IAA. donde realizaba un diagnóstico y proponía una serie de soluciones ligadas a la tipología falansterio. en cada barrio se formaron Subcomités de Propaganda y de Solidaridad con los detenidos. en su Estudio sobre las casas de inquilinato de Buenos Aires. A su vez. 33 Algunas propuestas para el habitar popular Preocupado por la indigencia habitacional. pertenecientes a 2.se formó la citada Corporación de Propietarios y comenzaron los desalojos con represión de los bomberos. otro higienista francés –Samuel Gache. Crítica. El territorio plegado abarcaba San Telmo. También tuvo repercusión inmediata en ciudades como Córdoba. Socorro. La huelga duró poco más de tres meses. Se había declarado en las 132 piezas del ya citado conventillo Los Cuatro Diques de Ituzaingó 279/325. Bahía Blanca y Rosario (130 conventillos plegados. Nº 78. a la vez que recomendaba una reglamentación municipal para las mismas. Centro Editor de América Latina.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. nunca construido. quedando varios resistentes heridos. quien a sus 18 años se convierte en mártir del movimiento. Las manzanas. impulsaba un plan oficial de construcción de vivienda obrera. A principios de octubre –pico de la protesta. Huelga de inquilinos en el barrio de La Boca. 1997. La huelga de inquilinos de 1907. violencia. Steinheil. 25 . con alto protagonismo femenino y de luchadores sociales.000 conventillos. con las mujeres de La Boca a la cabeza). Juan Manuel Borthagaray El movimiento tuvo un alto poder de convocatoria y adhesión entre los vecinos. con sede en Los Cuatro Diques. el ingeniero italiano Luis Andreoni proyectaba en Uruguay el Falansterio Montevideano. la infantería y el escuadrón de seguridad de la Policía de la Capital al mando del Coronel Ramón Lorenzo Falcón. los lotes y las casas Compilador: Arq. Boca. En síntesis. de 1884 (citado en nota anterior). con la inmediata adhesión del de Uspallata 449. Talleres y Sunchales). en 1887.

Por su parte. Pero dicha Comisión tuvo siempre escasez de fondos y hasta 1943 sólo había construido 972 viviendas. de los cuales sólo se edificó uno parcialmente. residiendo el mayor valor de estas acciones en el ensayo de nuevos prototipos. disponiendo viviendas en tira separadas por jardines dentro de una manzana tradicional.en las dos primeras décadas del siglo XX. en 1883. fijando límites de alquiler y cuotas. pensados desde la perspectiva economicista. En 1905. provisión de infraestructura urbana. Larrea y Melo. así como normas de iluminación y ventilación. Juan Antonio Buschiazzo. grupos como la Acción Católica y la propia Municipalidad de Buenos Aires. Las manzanas. diversas sociedades de beneficencia. en 1885. Pero habría que esperar hasta la década del ’10 para que se encarara con firmeza la habitación de los sectores populares. generalmente dedicadas a erradicar conventillos y tugurios. Av. materiales. apelando básicamente a tres tipologías: la casa colectiva (pensada como alternativa a la casa de inquilinato). Cobo. surgen –como en Argentina. Juan Manuel Borthagaray Con tipologías no muy explicitadas. es decir un promedio de 60 viviendas por año. que fijaba un impuesto a las carreras de caballos de los días jueves para crear un fondo destinado a vivienda obrera. La Plata. En esta tónica se lanzó. construcción y financiamiento de viviendas populares. de Salvador Benedit. ambos inconclusos. cercanía a las fábricas. con diseño del Arq. se hacen cargo del diseño. promulgada en 1915 y aplicada en el comienzo del gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. el primer plan de vivienda social promovido por el Estado. despegándose del fantasma del hacinamiento en el conventillo. a veces asociados a una planta industrial. entre las calles Pueyrredón. la cooperativa El Hogar Obrero. higienista o de reforma social. que autorizaba a construir en terrenos fiscales y a su amparo surgieron el conjunto Butteler ( Av. El Hogar Obrero había construido 86 viviendas desde 1905 (año de su creación por Nicolás Repetto y Juan B. los barrios de viviendas individuales y los barrios-parque de pabellones multifamiliares. Senillosa. Tal el caso de Villa Alvear en Palermo (1888) o el loteo anexo a la ya citada Fábrica Nacional de Calzado. alturas y dimensiones mínimas. quedando las primeras iniciativas a cargo de las sociedades de beneficencia o socorros mutuos o bien de los industriales para alojar a sus obreros. los lotes y las casas Compilador: Arq. Zelarrayán) en 1907 y el Patricios en 1910. en general limitados al trazado de calles y pasajes. según los propósitos de cada entidad promotora. Es así como se promulgan las leyes de 1900 en Brasil y de 1908 en 15 . Es evidente que en términos numéricos se estaba muy lejos de cubrir el déficit. Se proponía expresamente eliminar los tugurios y conventillos y creaba la Comisión Nacional de Casas Baratas. cuando la Municipalidad de Buenos Aires proyectó cuatro barrios obreros. manteniendo la garantía del lucro. pero casi siempre en la tónica de la vivienda unifamiliar. Las primeras leyes al respecto. acorde con las normas de Rawson. Pero la norma más importante fue la Ley Cafferata. se promovieron diversos conjuntos obreros. se ensayaron algunas propuestas orgánicas. También en 1910 se promulgó la Ley 7102. en la entonces periferia urbana. se promulgó la primera Ley Nacional sobre vivienda obrera. por la encíclica De Conditione Opificum (más conocida como Rerum Novarum) de 1891 y fuertemente presionados por la protesta social. Las Heras. A medida que el crecimiento de los conventillos se acentuaba.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. fijar normas de higiene y alentar al capital privado con exención de impuestos. En el resto de América Latina también se observa cierta incapacidad y reticencia inicial de los gobiernos nacionales o municipales para abordar la cuestión de la habitación popular. en Villa Crespo. afirmándose como la principal alternativa del habitar popular urbano. Justo) hasta 1927. Impulsados por el pensamiento higienista y socialista.

con otra composición social –migrantes del interior pardo y de países limítrofes-. vigente en toda la región. Y hoy…en los albores del siglo XXI. Juan Manuel Borthagaray Chile. Las manzanas. con una precaria partición privada de algunos servicios antes comunes. los lotes y las casas Compilador: Arq. subsisten conventillos muy similares a los de cien años atrás. surgiendo un rosario de experiencias que respondían a la categoría casas baratas.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. otras músicas. 16 . otras modas. otras cocinas.

150 habitaciones. Las manzanas. 500 inquilinos (1902) “Las 14 Provincias”. 17 . entre Cochabamba y San Juan. Constructores. Figura 2: Patio de Conventillo en Piedras 1268. los lotes y las casas Compilador: Arq. Bencich hnos. Juan Manuel Borthagaray Figura 1: Planta alta y baja. Conventillos de ituzaingó 777/79 y 823/27.Libro: HABITAR BUENOS AIRES.

según dibujo de CAO. 18 .Libro: HABITAR BUENOS AIRES. noviembre de 1907. 1906. los lotes y las casas Compilador: Arq. Juan Manuel Borthagaray Figura 3: Huelga en un conventillo. Figura 4: El conventillo de las 14 provincias. Caras y Caretas. Las manzanas. Independencia 356.

Buenos Aires 4 siglos. Buenos Aires. Buenos Aires. 19 . Las manzanas.Libro: HABITAR BUENOS AIRES. PBT. 1970). 1910 (en Ricardo Luis Molinari. Tea. El conventillo. Centro editor de América Latina. 1913 (en Jorge Páez. Juan Manuel Borthagaray Figura 5: Improvisado taller de Zapatero. los lotes y las casas Compilador: Arq. Patio de conventillo porteño. 1984) Figura 6: Inquilinos mateando.

Juan Manuel Borthagaray Figura 7: Epidemia de Viruela. Figura 8: La manifestación de las escobas. 20 . vacunación en conventillo. 21 de septiembre 1907. Caras y Caretas n° 131. Caras y Caretas N° 468. Las manzanas. 27 de Abril 1901. los lotes y las casas Compilador: Arq. realizada en la boca por los muchachos de los conventillos.Libro: HABITAR BUENOS AIRES.

Las manzanas. donde concedieron nuevo plazo para el desalojo. Juan Manuel Borthagaray Figura 9: Los Manifestantes oyendo el discurso en el patio del conventillo revolucionario. N° 154. 26 de Octubre de 1907. después del escándalo promovido por los inquilinos. Figura 10: El patio del conventillo “Vizcachero”. Caras y Caretas N° 468. PBT. 21 . 21 de septiembre 1907. Ituzaingó . en la calle Perú 972. los lotes y las casas Compilador: Arq.279.Libro: HABITAR BUENOS AIRES.