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AÑO NUEVO ANDINO

1. Introducción

Bolivia es un país que es muy rica en cultura, tradiciones y costumbres, aún a pesar de
los efectos dejó la colonización, se han ido manteniendo algunas celebraciones propias,
a lo largo del tiempo, entre estas la celebración del año nuevo andino.

Desde tiempos antiguos la relación entre el hombre y la naturaleza ha sido y sigue


siendo muy importante para la cosmovisión andina, convivir en armonía con la
pachamama(la madre tierra), los animales, el sol, los ríos, las montañas hasta incluso
las rocas, es de vital importancia para poder vivir bien, ya que estos elementos son los
que proveen y suministran vida.

En la cultura andina, el tata inti(sol) es uno de los elementos más importantes junto con
la pachamama(madre tierra) en la cultura andina. El sol se consideraba como una
fuente de toda riqueza, como rey del cielo, de las plantas, y del universo, mientras la
pachamama como protectora de la naturaleza y proveedora de alimentos.

La cultura tiahuanacota es un claro ejemplo de esta cosmovisión, esta es una de las más
antiguas civilizaciones del mundo, y nos ha dejado muchas ruinas arquitectónicas,
cultura, arte, y entre otras gracias a los conocimientos que tenían acerca del sol y la
luna, podían calcular los días, por lo cual nos dejaron también su calendario astral que
se basaba en eventos del cielo y de la tierra para organizar la vida social.

Por ello, los equinoccios y solsticios eran muy importantes y eran sujetos a las
ceremonias y los rituales y aún siguen siendo incluso hoy en día. Es de ahí que se hereda
la celebración del año nuevo andino, con la llegada de los primeros rayos del sol
provenientes de la puerta del sol.

Actualmente según el calendario andino es el año 5526, esta festividad se celebra cada
21 de junio en distintas regiones de Bolivia y que se ha mantenido a lo largo de este
tiempo.
2. Desarrollo

El 21 de junio es el solsticio de invierno en Bolivia. En la cultura Aymara, esta fecha es


el año nuevo, donde el sol está en su punto más alejado de la Tierra y es el día más corto
y la noche más larga del año. Esta fecha marca el final de la temporada de cosecha y el
inicio de un nuevo ciclo agrícola.

Durante la noche del 20 de junio, la población llamada por los yatiris y amautas, se
reúne para despedirse del año pasado y acoger el año que llega.

Una mesa de ofrenda es presentada al Tata Inti y la Pachamama, con hoja de coca,
alcohol, dulces, misterios y otros elementos necesarios para este ritual.

Al día siguiente se espera a recibir los primero rayos del sol que pasan a través del arco
de la puerta del sol, donde se cree que traerá buena suerte.

También se festeja esta celebración en otras regiones de Bolivia, como en el amazonas


donde se renueva el compromiso con el ecosistema.

En los Pueblos andinos, amazónicos, guaranis, kollas, mapuches entre otras culturas,
conmemoran el 21 de junio el nuevo año, MACHAQ MARA (en Aymara) MOSOQ WATA
(en Quechua), celebrar significa renovar un compromiso de continuar criando a los
ecosistemas que conviven gracias a la benevolencia de la Pachamama y al Inti Tata a
quienes se les ofrenda la sagrada coca, sebos de llama y alcohol para la challa como
símbolo de reverencia.

La celebración está ligado a una referencia astronómica que es el solsticio, fuente de


energía y renovación espiritual, y se registra como fenómeno natural entre el 20 de
junio y el 23 de junio en el hemisferio sur y da inicio a un nuevo ciclo agrícola, se trata
de un calendario luni-solar, ya que está regido por la fase de la Luna y el recorrido de la
Tierra alrededor del Sol. A partir del 22 de junio se empieza a contar los 13 meses, cada
uno de 28 días, contándose 364 días del nuevo año, el 21 de junio es el día 365, que se
dedica exclusivamente a la fiesta del año nuevo y da inicio al invierno en el sur del
planeta Tierra, siendo este día el que tienen la noche más larga y el día más corto.
Dentro del calendario andino y del hemisferio sur, existen dos solsticios, el de invierno
y el de verano. La celebración del mara t’aqa corresponde al de invierno, donde la altura,
la helada y el movimiento del sol condensan su máxima expresión y significación en los
andes y el hemisferio sur, periodo del juyphi-pacha, en la que la helada al llegar a su
máxima expresión.

También se celebra en otros lugares considerados sagrados (wak’as o apachetas), la isla


del sol en el lago Titicaca, las ruinas de Samaipata, Incallajta entre otros.

3. Conclusiones

- El año nuevo andino es una celebración que tiene su origen en la antigua civilización
tihuanacota, la cual nos dejó su calendario astral, donde eran importante los
equinoccios y los solsticios.

- Actualmente según el calendario andino es el año 5526, esta festividad se celebra cada
21 de junio y aún se mantiene vigente.

- Durante la noche del 20 de junio, la población llamada por los yatiris y amautas, se
reúne para despedirse del año pasado y acoger el año que llega.

- Una mesa de ofrenda es presentada al Tata Inti y la Pachamama, con hoja de coca,
alcohol, dulces, misterios y otros elementos necesarios para este ritual.

- Esta celebración también se celebra en otros pueblos andinos como los guaranis,
kollas, mapuches, entre otros.

- Es importantes valorizar y recuperar nuestras propias celebraciones ya que


identifican nuestra cultura.

- La importancia de la relación entre el hombre y naturaleza que nos propone la


cosmovisión andina es algo que se debe valorizar y poner en práctica, para convivir en
armonía con nuestro ecosistema.