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Muchos veleños desconocen quién fue Rodrigo Vivar Téllez, y sí les suena

de algo, es por que en su ciudad, Vélez-Málaga, existe un estadio de fútbol


y una amplia avenida que llevan su nombre.

Pero de Rodrigo Vivar Téllez se sabe poco, es más, si utilizas el buscador


más eficaz de internet comprobaras que la información es más bien poca y
ciertamente sesgada. Este texto pretende ser una gota nutritiva más, en ese
alimento de la cultura local.

Es tiempo de conocerlo algo mejor, o ser atrevidos a la hora de poder


contar parte de su historia. Hacerlo con todo el máximo respeto y sin entrar
en meros tintes políticos manejados según que ideologías. Esto es, una
pequeña semblanza de lo que fue este personaje y sobre todo, lo que aportó
para su ciudad. Que fue sin duda muchísimo.

Rodrigo Vivar nació el 29 de noviembre de 1926 en El Morche, que por


entonces pertenecía al municipio de Vélez-Málaga, su juventud
transcurrió dentro de una familia acomodada de siete hermanos.
El apellido veleño Vivar estuvo ligando siempre a un linaje de personas
muy respetadas en la ciudad (abogados, médicos, maestros) y que se
reforzaría aún más con la rama de los Téllez. No podemos olvidar que su
padre, Fernando Vivar Torres fue alcalde de la ciudad entre marzo de 1930
y marzo de 1931.

Cursó sus estudios de derecho en Granada y poco a poco fue destacando


como juez tras sus periplos en la localidad almeriense de Vélez-Rubio y
poco después en las malagueñas de Campillos y Coín.
Fue una época difícil y complicada la que le tocó vivir, muy marcada por
una Guerra Civil de por medio y las consecuencias de dos bandos, uno
ganador y otro perdedor.
Tras sortear con cierta suerte y no menos ingenio, los dos primeros años de
la contienda civil, este sería designado de manera forzosa como Juez
Militar de plaza en Málaga (1937), y un año después, con el mismo cargo,
en Vélez-Málaga, Ronda y Coín, plazas donde tuvo que actuar en los
primeros y numerosos juicios sumarísimos que se realizaron (1937-38) y
en los que constaría su firma en muchos documentos del Archivo del
Juzgado Togado Militar Territorial en Málaga, como que firmó sentencias
de pena de muerte así como otras de prisión.

No todo fue eso. También se sabe que ayudó a bastantes paisanos suyos en
el ámbito judicial, para que las penas capitales se transformaran a las de
destierro, evitando de esta manera, bastantes muertes de paisanos y
amigos. Muchas fueron las personas que recurrieron a él como último
recurso para salvar a un familiar. No lo tuvo fácil.
Acabada la guerra, entre marzo de 1943 y junio 1971 por meritos
contraídos, ostentó diversos e importantes cargos, pasó a Vicesecretario
Nacional de Falange, Juez Decano del Tribunal Supremo, Gobernador
Civil, primero en Almería hasta septiembre de 1942 y acto seguido de
Vizcaya, además de Procurador en las Cortes de Franco por designación
directa.

También ostentó el cargo de Jefe Presidente del Sindicato Nacional Textil,


que impulsó en los años 60 y de una manera brillante en el sector de la lana
y algodón.

Poco se conoce de su etapa en Almería, donde además de su cargo político,


fue uno de los precursores del denominado Movimiento Indaliano, esto es,
una corriente artística cultural surgida en esa ciudad entre 1943 (fecha de
su primer congreso) y 1963 cuando se celebró su segundo y ya último.
Vivar Téllez aparece junto a nombres de la relevancia del pintor, Jesús de
Perceval, la escritora, Celia Viñas, Juan Cuadrado (Director del Museo
Arqueológico), Eugenio D´Ors (filósofo de resonancia nacional que
preconizaba la vuelta a la cultura mediterránea) o Juan Aparicio López
(Director General de Prensa), entre otros.

En lo que atañe a lo meramente local, Vivar Téllez aunó todos los


esfuerzos posibles y movió los hilos pertinentes por el alto cargo que
desempeñaba, para que se consiguieran poner en marcha importantes
realizaciones y proyectos.

No sería justo si no reseñáramos a personas como su amigo Juan


Barranquero o su sobrino Enrique Piédrola, como verdaderos
interlocutores para el logro de ciertos objetivos importantes.
Con Vivar Téllez y bajo la ayuda de García Olmo, entonces Gobernador
Civil de la Provincia, se consiguen para Vélez-Málaga las primeras
viviendas sociales, denominadas como “Viviendas Económicas”, el primer
cableado eléctrico moderno para Torre del Mar, diferentes ayudas al
campo.
A petición de muchos veleños y tras la perdida de gran parte del
patrimonio cofrade, no escamotea esfuerzos para ayudar en la
reorganización, tras la guerra, de las Cofradías veleñas.
Importante fue su contribución con apoyos económicos en la primera que
en 1937 se procesiona, nos referimos al Stmo. Cristo de los Vigias, del que
es nombrado Presidente Honorario.

El ámbito deportivo tampoco se escapa. Su figura fue crucial para que su


pueblo pudiera tener en 1951 un estadio de fútbol. Situación que la
corporación veleña de entonces y en agradecimiento, decidió que llevara
su nombre. Seis años después en acuerdo plenario (1957) se aprobó que
una avenida llevara su nombre, ratificada nuevamente (1966) al crecer esta
en extensión y convirtiéndose en lo que es hoy la arteria principal de la
ciudad.

Vivar Téllez aunó todos los esfuerzos posibles y movió los hilos
pertinentes por el cargo que desempeñaba, para que se consiguieran poner
en marcha importantes realizaciones y proyectos.

Con la Obra de Educación y Descanso y con el citado campo de deportes


tendría su continuación otras personas muy queridas en nuestra ciudad y
que estuvieron vinculados también (que nadie lo olvide) al Frente de
Juventudes, son los casos de José Fernández Ramos, Juan Barranquero
Aponte, Francisco Castejón Lence, Manuel Reyna, José Fernández Lozano
o Juan Herrera Marín entre otras personas queridas en la ciudad.

Su nombre ha sido de los pocos que con el tiempo ha podido “sobrevivir”


al artículo 15.1 de la Ley de Memoria Histórica, que recordemos establece
que "Las Administraciones Públicas, en el ejercicio de sus competencias,
tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias,
placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación,
personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la
represión de la Dictadura".
En la ciudad de Vélez, como en Almería con el nombre de una calle, más
otra en la localidad de Tíjola, esta situación no ha prosperado y se
conservan o mantienen su nombre en memoria agradecida a su figura.
Bien es cierto, que una avenida en la capital almeriense que llevaba su
nombre, pasó el 20 de diciembre de 1979 a denominarse como Cabo de
Gata.

Podemos decir que conforme a esta Ley, se está conduciendo igual para
todos tal como indica nuestra Constitución y no se interpreta como mejor
apetece y se amolde a los intereses de algunas personas, especialmente la
clase política, que en muchas partes de nuestro país ha intentado no
conservar la historia tal y como así fue.

Nombrado Hijo Predilecto de Vélez-Málaga en los años cincuenta,


Rodrigo Vivar falleció en Madrid el 28 de septiembre 1991 a la edad de 84
años.
Sólo nos queda por último decir que el conocimiento del pasado es el arma
más poderosa para romper la ignorancia y las malas conciencias, y la
historia constituye para cualquier pueblo un compendio de aciertos y
errores que sirven como referencia para que todos moldeemos, si cabe, un
mejor futuro.
Este artículo ha querido ir por ese camino, esto es, en un mero
reconocimiento a este veleño.

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