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IDENTIFICACIÓN TRIBUNAL FECHA PARTES

DE LA CAUSA

ROL:397-08 Corte de 9 de Diciembre de Bermudez Gil con


Apelaciones de 2008 Herrera Paredes y
Valparaíso Otro

VISTO:

Se reproduce la sentencia en alzada, previa eliminación de sus considerandos octavo y


noveno.

TENIENDO EN SU LUGAR Y, ADEMÁS PRESENTE:

PRIMERO: Que la Ley Nº 20.005 de 18/3/2005 introdujo en nuestro derecho, la figura

de "acososexual". La citada ley incorpora en el artículo 2º del Código del Trabajo una
definición de acoso sexual, señalando que dicha conducta es contraria a la dignidad de la
persona; obliga al empleador a introducir en el reglamento interno de orden, higiene y
seguridad "las normas que se deben observar para garantizar un ambiente laboral digno y
de mutuo respeto entre los trabajadore "; prescribe que dicho reglamento deberá contener "
el procedimiento al que se someterán y las medidas de resguardo y sanciones que se
aplicarán en caso de denuncias poracoso sexual"; agrega como nueva causal de despido
disciplinario y de despido indirecto las "conductas de acoso sexual", entregando en el caso
de despido indirecto, al trabajador afectado, la posibilidad de reclamar del empleador "las
otras indemnizaciones a que tenga derecho" y haciéndolo responsable a su vez, de los
perjuicios que cause al afectado si "hubiese invocado la causal falsamente o con el propósito
de lesionar la honra de la persona demandada", y por último, introduce un procedimiento de
"investigación y sanción del acoso sexual."

SEGUNDO: Que es de interés destacar, que la citada normativa legal no sólo sanciona y
establece responsabilidad para el empleador que participa activamente en conductas
de acoso sexual, sino que también sanciona hace responsable al empleador, por la omisión
de cumplimiento de las obligaciones de prevención, denuncia, protección y represión frente
al acoso sexual realizado por sus dependientes dentro del ámbito espacial que aquél
organiza y dirige. En efecto, la ley intensifica la eficacia horizontal de los derechos
fundamentales al interior de la empresa, colocando al empleador en una posición de garante
de "un ambiente laboral digno y de mutuo respeto de los trabajadores." (Artículo 153 inciso
2º Código del Trabajo

TERCERO: Que el artículo 2º inciso 2º del Código del Trabajo señala que por acoso sexual se
entiende "el que una persona realice en forma indebida, por cualquier medio,
requerimientos de carácter sexual, no consentidos por quien los recibe y que amenacen o
perjudiquen su situaciónlaboral o sus oportunidades en el empleo."

CUARTO: Que conforme a la citada norma, la acción típica debe consistir en realizar
"requerimientos de carácter sexual", esto es, solicitar favores de esta naturaleza, los que no
son consentidos por su destinatario y además se requiere de un resultado típico, el perjuicio
de la situación laboral o de las oportunidades en el empleo de la víctima o, cuando menos,
la creación de un peligro o de una amenaza de tal perjuicio. (Claudio Palavecino Cáceres. "El
Nuevo Ilícito de Acoso Sexual en el Derecho del Trabajo Chileno").

QUINTO: Que examinadas y valoradas las pruebas rendidas en autos, conforme a las reglas
de la sana crítica: documentos de fojas 46, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54, 55, 56 y 57;
fotografías de fojas 106 y 107, más las declaraciones de los testigos de fojas 108, 109, 110,
111, 112, 113, 114, 115, 116 a 126 de autos, permiten establecer que entre las partes de
este juicio se desarrolló un trato que excede la mera relación trabajador/empleador, desde
el momento que habitualmente compartían actividades extra laborales, como comidas en
restaurant; visita a médico, salidas a pubs, requerir la actora que el demandado le hiciese
masajes en la espalda, y a su vez la actora colocar inyecciones al demandado, quien entre
otras cosas, le enseñó a nadar, lo que se acredita con la declaración de la testigo Angélica
Gaete Henríquez a fojas 113 de autos.

SEXTO: Que refuerza lo expuesto, los documentos de fojas 84 a 105, consistentes en copias
de cheques girados por el demandado a diversas casas comerciales desde el año 2003 en
adelante, incluyéndose cheques a nombre de la actora en enero de 2005 por $ 84.868 y en
abril del mismo año por $ 63.000, lo cual no aparece totalmente desmentido por la
demandante en diligencia de absolución de posiciones de fojas 139, quien al contestar la
pregunta 4: Diga cómo es efectivo que don Nelson Herrera le canceló diversas deudas
ascendentes a $ 800.000 que mantenía con el Banco de Chile, Almacenes Paris, Ripley,
Urmax y que este dinero jamás se le devolvió, respondió: "No ese dinero fue de mi sueldo."

SÉPTIMO: Que esta Corte no comparte la alegación del apelante en cuanto a la existencia
de un aprovechamiento de su calidad de superior por el demandado y a la existencia de un
"gran temor reverencial", dado que tal como se expresó, las pruebas aportadas demuestran
que entre las partes de este juicio existió una relación que excede con creces a una
vinculación meramente laboral, no verificándose los elementos del ilícito acoso sexual, esto
es, requerimientos sexuales, no consentidos y que amenacen o perjudiquen la
situación laboral de la actora o sus oportunidades en el empleo.

OCTAVO: Que la carga de la prueba en cuanto a conductas de acoso sexual, recaía en la


actora, resultando las probanzas aportadas por ella, insuficientes para tener por acreditadas
dichas conductas.
Por estas consideraciones y de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 2 , 7 , 160 , 163 ,
211 , 425 , 439 , 442 , 443 , 449 , 455 , 456 , 457 , 458 , 463 y 474 del Código del
Trabajo y Ley Nº 20.005 , se confirma la sentencia apelada, con las consideraciones que se
señalan en esta resolución, declarándose:

1. Que no ha lugar a la demanda de despido indirecto, entendiéndose que el contrato


terminó por renuncia de la demandante.

2. Que no ha lugar al pago de las indemnizaciones demandadas, al recargo legal ni feriado


proporcional.

3. Que no se condena en costas a la demandante.

Regístrese y devuélvase.

Redactó abogado integrante Sra. Susana Bontá Medina.

Rol IC Nº 397-2008 LAB.