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No todo el que me dice Señor, Señor.

Mateo 7:21. No todo el que me dice Señor, Señor, entrará al reino de los cielos…

Actualmente existen muchos movimientos religiosos que proclaman supuestamente a Dios, como
también hay muchas personas que no pertenecen a ningún movimiento religioso y no asisten a
ninguna iglesia y que alegan creer en Dios y seguir a Dios. Pero ¿realmente el reconocer a Jesús
como Señor es más que suficiente para ser salvo? O ¿pertenecer a una iglesia es garantía de que
soy salvo?

Hay muchas personas que predican el evangelio en las calles y lugares públicos y es un trabajo que
realmente admiro y aplaudo; pero en muchas ocasiones estas personas predican y tienen la
convicción de que con solo hacer una oración ya la persona es salva, bajo el argumento que
confesó a Jesús como Señor. Entonces ¿por qué la afirmación NO TODO EL QUE ME DICE SEÑOR,
SEÑOR entrará al reino de los cielos? Jesús prácticamente está diciendo que no todo el que lo
reconozca como Señor entrará al reino de los cielos. Leamos el verso completo:

Mateo 7:21 No todo el que me dice Señor, Señor, entrará al reino de los cielos, sino el que hace
la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Una conversión genuina va acompañada de un arrepentimiento y cambio en la vida de la persona


que reconoce a Jesús como Señor, “si alguno está en Cristo nueva criatura es” ¿suena familiar esa
expresión? ¿Por qué muchas personas confiesan a Jesús como Señor pero no son nuevas criaturas?
Hace un tiempo atrás murió una persona que se caracterizaba por ser alguien vagabundo e
idolatra debido a su religión tradicional, pero una persona dijo gracias a Dios hace tiempo que hizo
la oración de Fe ¿está oración garantizó su salvación? ¿Hubo ARREPENTIMIENTO?

ARREPENTIMIENTO, palabra que ya casi no se escucha en predicaciones y mensajes cristianos, ¿ya


no será necesario? Si vemos la historia de la Iglesia los apóstoles solo predicaron eso
arrepentimiento y salvación Hechos 17:30: Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de
esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se ARREPIENTAN;

En el diccionario Bíblico de Editorial Unilit dice sobre arrepentimiento:

Antiguo testamento se usó la palabra naham que significa sentir una pena por algo con tal fuerza
que conduzca a un cambio de actitud.

Nuevo Testamento se uso la palabra metanoia que significa un cambio de mente seguida de una
modificación de la conducta sin dejar de lado la pena y el dolor.
Una persona que confiesa genuinamente a Jesús como Señor siente arrepentimiento lo que lo lleva
a una cambio de actitud, por esa razón es imposible que confesemos a Jesús como Señor y sigamos
siendo iguales, sin ningún tipo de cambio en nuestras vidas, bien lo dijo Dios en los Salmos 51:17:
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón CONTRITO y humillado no
despreciarás tú, oh Dios. La palabra contrito significa avergonzado por el pecado cometido. Dios
jamás despreciará a alguien que venga arrepentido a sus pies, puede ser el pecado que sea, el
arrepentimiento es algo que Dios nunca deja de ver. Por eso es necesario el arrepentimiento, el
cual hace mucha falta en nuestros mensajes. Frecuentemente escuchamos ven al Señor para que
te sane, ven al Señor para que te prospere, ven al Señor y nunca estarás solo pero ya casi nunca
escuchamos “Arrepiéntete para que seas salvo”

Mateo 7:21… solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Nuestro Señor Jesús aunque muchos lo nieguen se caracterizó por ser radical “SOLO EL QUE HACE
LA VOLUNTAD DE MI PADRE” La voluntad del Padre está plasmada en todas las Santas Escrituras,
para conocer a Dios debemos hacerlo a través de la Santa Biblia, sus deseos, sus propósitos, sus
decretos, y su santa voluntad están en SU SANTA PALABRA que dicho sea de paso es de EL
precisamente, todo aquel o aquello que no este contemplado por las Santas Escrituras esta FUERA
DE LA VOLUNTAD DE DIOS, muchos están esperando voces al oído, confirmaciones, señales y
muchas otras cosas más para conocer la Voluntad de Dios, cuando Dios ya dejó su voluntad
establecida en su Palabra y recordemos en que Dios no hay variación.

Ahora bien ¿Qué va a pasar con aquellos que afirman ser hijos de Dios pero no hacen su voluntad
ya prestablecida? Es triste decirlo pero no ENTRARAN ¿por qué? porque Jesús dijo “Solo el que
hace la voluntad de mi Padre” solo aquellos que se sujeten a lo dicho y establecido por El en su
Santa Palabra, solo aquellos que reconozcan como Señor al Dios de la Biblia, no al dios de la
religión, solo aquellos que vivan según lo que el estableció entraran al reino de los cielos. Si lo
que yo estoy viviendo como “cristiano” está fuera de lo escrito ósea fuera de su voluntad tal vez no
soy “cristiano”. Es como el azúcar para diabéticos parece azúcar, sabe a azúcar, cumple la función
del azúcar pero NO ES AZUCAR.

Mateo 7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu
nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

¿Son estas características de personas inconversas o de personas que aseguran creer en Dios?
Dentro de las iglesias cristianas hay muchas personas que cantan alabanzas, oran, predican e
incluso hacen milagros. El predicar garantiza que vivo bajo la voluntad de Dios, el hacer milagros
es prueba suficiente de que cumplo la voluntad de Dios, el cantar es muestra de que estoy bajo la
voluntad de Dios.

MATEO 7:23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
CONOCEMOS A DIOS PERO ¿DIOS NOS CONOCE A NOSOTROS?

Hagamos una pregunta mas difícil e incomoda ¿puede una persona que pertenece a una iglesia
cristiana, que predica, que canta y que ora no conocer a Dios?

I de Corintios 15:34 Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para
vergüenza vuestra lo digo.

¿A quien le dijo Pablo estás cosas? ¿A los inconversos o a los de la iglesia? Para vergüenza se los
escribo dijo Pablo, porque ustedes están en la iglesia pero a pesar de que están en la iglesia NO
CONOCEN A DIOS ¿puede repetirse este panorama hoy en día? Claro que si.

Si usted sigue durante una semana a un Cristiano verdadero las 24 horas cada día, verá que es un
ser que también tiene caídas, que ha cometido pecado, que lucha con tentaciones y debilidades
pero a pesar de todo eso su vida se diferencia de cualquier persona inconversa, a pesar de todo
eso si está en un grupo de personas la diferencia saldrá a la vista, no es nada parecido a alguien
que no tiene a Cristo en su corazón, no así una persona que alega tener a Cristo en su vida y entre
ella y una persona inconversa no hay nada que los diferencie, reina la mentira, el odio, el
resentimiento, la avaricia, el mal humor, no hay piedad, no hay honestidad, no hay justicia, no hay
obediencia a Dios y sobre todo el aborrecimiento a las cosas de Dios ¿Cómo asi? Un Cristiano
aborreciendo a Dios.

Cuando corriges a un cristiano verdadero con la Palabra de Dios, en el habrá arrepentimiento y


consuelo a través de la exhortación pero cuantas veces no hemos corregidos a personas que se
llaman cristianas y se enojan en gran manera y hay un rechazo y un desprecio inmediatamente a
tal exhortación, en vez de reconocer sacan cualquier argumento para alegar que están bien.
Cuando su pastor predica sobre algo que tiene que ver con usted, en alguna falla que usted está
cometiendo ¿Cuál es su reacción? ¿Cruje los dientes como los impíos? ¿Busca excusas para
justificar su error? MUCHO CUIDADO HERMANO tal vez usted necesite aceptar a Cristo en su vida,
a no ser que se predique mentira y usted este feliz. Mucho cuidado.

Vuelvo a repetir amados hermanos no nos engañemos a nosotros mismo. No todo el que me dice
Señor, Señor, entrará al reino de los cielos, solo el que hace la voluntad de mi padre que está en el
cielo. Amados hermanos necesitamos volver al camino donde reina solo la Palabra de Dios,
necesitamos volver al camino del arrepentimiento, de la salvación por gracia, necesitamos volver al
camino de la sujeción, necesitamos volver al camino de la santificación NECESITAMOS ESTAR EN LA
VOLUNTAD DE DIOS.

Marcos 3:35: Porque todo aquel que hace la VOLUNTAD de Dios, ése es mi hermano, y mi
hermana, y mi madre.