Está en la página 1de 6

Miércoles Santo Semana Santa 2018 miércoles, 28 de marzo de 2018

Gloria en la transformación
La Gloria de Cristo

Texto: 1 Corintios 3.18

Tema: La Gloria de Cristo reflejada en el Creyente

Propósito: El creyente refleja la gloria de Cristo en su diario caminar, en todo lugar.

Area: Semana Santa / Serie: La Gloria de Cristo

Introducción
Resumen de ideas expuestas en el Capítulo 3.

En este versículo, Pablo resume las ideas o pensamientos que ha venido exponiendo en todo
este capítulo 3. Veamos la repetición de palabras usadas en este versículo 18 con los
anteriores:

“Rostro o Cara” - V13

“gloria” - vv7-11

“Señor” - vv16-17

“Espíritu” vv3, 6, 8, 17

Encontramos la palabra “descubierto” como lo opuesto a “velo” (vv13-16) Y podemos notar


que añade tres nuevas palabras: “espejo” (Rv60) o “reflejo”, “imagen” y “transformar”.

Fundamenta su pensamiento en Exodo 34.29-35

El apóstol Pablo usa la historia cuando Moisés descendió del monte Sinaí con las dos tablas
de la ley, y la gloria que irradiaba su rostro era tal que no se le podía mirar fijamente a la cara.
El pasaje bíblico lo relata así:

“Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su
mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después
que hubo hablado con Dios.
30  Y Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y he aquí la piel de su rostro era
resplandeciente; y tuvieron miedo de acercarse a él.
31  Entonces Moisés los llamó; y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron a él,
y Moisés les habló.
32  Después se acercaron todos los hijos de Israel, a los cuales mandó todo lo que Jehová le
había dicho en el monte Sinaí.
33  Y cuando acabó Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.
34  Cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta que
salía; y saliendo, decía a los hijos de Israel lo que le era mandado.
35  Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era
resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con
Dios.” (Exodo 34.29-35)

- Su rostro irradiaba la Gloria de Dios.


Miércoles Santo Semana Santa 2018 miércoles, 28 de marzo de 2018

La segunda vez que Moisés bajó con las tablas que contenían escritos los diez mandamientos,
su rostro irradiaba la gloria de Dios y demostraba que había estado en la presencia de Dios.

- Moises no lo sabía. /Aaron y el pueblo tuvieron miedo.

Moises no lo sabía, hasta que Aaron y el pueblo miraron su rostro y tuvieron miedo de
acercarse a él. ¿Qué provoco este temor en ellos? ¿Por qué eran incapaces de mantener la
mirada en el rostro de Moises?

- Pecado de idolatría

Los israelitas eran incapaces de mantener su mirada en Moisés debido a la gloria que
emanaba de su cara. La razón de esta incapacidad de la gente de mantener la mirada puesta
en la cara de Moisés, está en el pecado de idolatría que estaban cometiendo al adorar el
becerro de oro. No sólo entonces, sino que a lo largo de toda la historia de Israel los
corazones del pueblo se endurecieron. Pablo lo escribe en el v. 14 sobre esto:

“Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo
pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.”

- ¿Qué tiene en mente Pablo? - El versículo 7-8 nos arrojará más luz…

 “ 7 Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos
de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual
había de perecer, 8  ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?”

Lo que Pablo tiene en mente es la presencia permanente del Espíritu, que comenzó el día de
Pentecostés y que durará para siempre. Pablo enseña que el ministerio del Espíritu tiene que
ver con el evangelio y su poder transformador de las vidas del pueblo de Dios. Somos
transformados a semejanza de Cristo, de gloria en gloria. Por el poder de la Palabra por medio
del ministerio del Espíritu Santo.

1. A cara descubierta

 “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del
Señor…” 18.a

Una introducción que incluye a todos los creyentes.

Pablo comienza con una introducción que incluye a todos los creyentes: “Por tanto, nosotros
todos…” Esto incluye tanto a judíos como no judíos. Aquí Pablo se esta refiriendo a todos los
convertidos a Cristo. Aquellos que han puesto su fe en Cristo Jesús, se ha quitado de ellos el
velo que los incapacitaba de ver la Gloria de Dios Pablo escribe: “16  Pero cuando se
conviertan al Señor, el velo se quitará.” Es por medio del sacrificio de Jesús que el velo que se
interponía entre Dios y nosotros fue rasgado, y ahora, libremente, podemos contemplar la
gloria reflejada del Señor.

Dos contrastes…

Miércoles Santo Semana Santa 2018 miércoles, 28 de marzo de 2018

Nos damos cuenta de dos contrastes que Pablo quiere que notemos:

1. Entre la cara cubierta de Moisés ante los israelitas, y el rostro descubierto de los
cristianos ante el Señor.

Es evidente el contraste entre el rostro cubierto de Moisés ante los israelitas, y el rostro
descubierto de los cristianos ante el Señor. En la presencia de Dios, Moisés se quitó el velo y
luego, ante los israelitas, reflejó la gloria de Dios. Si miramos a Cristo, los cristianos lo hacen
sin velo y, entonces, reflejan la gloria del Señor, por así decirlo, como en un espejo.

2. Entre los Israelitas y los Cristianos.

Entre los israelitas y los cristianos, también hay un contraste. Los israelitas, a causa de su
ceguera espiritual (v. 14a), no se atrevían a mirar la gloria de Dios que la faz de Moisés
reflejaba. Un velo cubría sus corazones mientras persistieran en su rechazo al Señor (v. 15).
Los cristianos, sin embargo, viven en la presencia del Señor.

Ante la Presencia de Dios: Moisés - Los cristianos.

Entre Moisés ante Dios, y el cristiano en la presencia de Cristo, podemos observar un cierto
paralelismo. Ambos estuvieron en la presencia de Dios. Sin embargo Pablo escribe: “Porque si
el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de
justificación. 10  Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en
comparación con la gloria más eminente.”

Moisés estuvo ante Dios por un tiempo limitado; pero los cristianos tienen la promesa del
Señor de que estará siempre con ellos:

“…y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mt. 28:20).

Enseñanza: El velo de Moisés tipificaba la dureza de corazón de Israel.

- ¿Podemos decir que hay algún tipo de velo en algunas personas en esta comunidad
que les impide contemplar y reflejar la gloria de Cristo? Pablo escribe en Cp. 4.4:

“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4  en
los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”

- Satanas es capaz de trasformarse en ángel de luz con tal de engañar a quien pueda.

Para engañar a la gente, Satanás es capaz de transformarse en ángel de luz (2 Corintios


11.14). Con falsos milagros, señales y maravillas. Esta al acecho, como león rugiente,
buscando una presa a la que pueda devorar (1 Pedro 2.9)

El contraste es sorprendente: los predicadores intentan disipar las tinieblas de este mundo con
la luz del evangelio de Cristo; Satanás azota con la ceguera a los incrédulos, de modo que no
puedan ver la luz del evangelio. Un velo cubre sus mentes, de forma muy parecida al caso de
los israelitas, que no querían ver el rostro de Moisés reflejando la gloria de Dios, y como los
judíos, que son incapaces de entender el mensaje de las Escrituras (3:13–15).

Miércoles Santo Semana Santa 2018 miércoles, 28 de marzo de 2018

- Los cristianos emiten la luz del evangelio de Cristo y reflejan Su Gloria

Por el contrario, los cristianos emiten la luz del evangelio de Cristo y reflejan su gloria. Satanás
no tiene poder sobre el creyente que permanece firme en la fe, pese a lo cual también intenta
engañarlo—si fuera posible (Mt. 24:24; Mr. 13:22). Los creyentes no sólo ven la gloria de
Cristo, por la iluminación del evangelio, sino que reflejan la gloria de él en sus vidas diarias.

- No hay oscuridad que se resista a la luz de la gloria del evangelio de Cristo. Juan 1.5

“La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”

- ¡La luz incomoda y hasta llega a molestar! Esta comunidad está acostumbrada a la
oscuridad y no sabe que necesita la luz.

El velo de Moisés tipificaba la dureza de corazón de Israel; las caras descubiertas de los
cristianos significaban su confianza (véase v. 12), porque tenían comunión con el Padre y con
el Hijo (1 Jn. 1:4).

La conclusión es que por nuestra conducta la gente se da cuenta de que somos seguidores de
Jesús. Por nuestra conducta, la gente se da cuenta de la Gloria de transformación, producida
por el Espíritu Santo por medio del evangelio de Jesucristo en nosotros.

Ejemplo: “Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin
letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.” (cf. Hch.
4:13).

A la luz de la segunda parte del texto— “…somos transformados de gloria en gloria en la


misma imagen…”—Pablo parece tener en mente la gloria de Dios revelada en Cristo.

2. Gloria Revelada.

Esta es la parte principal del versículo que recibe un énfasis especial. “…somos
transformados…” Esto indica que la transformación realizada en el creyente es efectuada por
Dios. Dios es quien hace una obra de transformación en nosotros.

La palabra transformación o ser transformado aparece solamente cuatro veces en el N.T


(Mt. 17:2; Mr. 9:2; Ro. 12:2; 2 Co. 3:18).

- Mt. 17: 2; Mr. 9:2 .- Son pasajes paralelos que se refieren a las transfiguración de Jesús en
presencia de Moisés y Elías, con Pedro, Juan y Jacobo como observadores. Aquello fue un
cambio externo visible del aspecto de Jesús.

- Ro. 12.2 .- La tercera vez que ocurre es para expresar el mandato positivo de Pablo a los
romanos de que sean «transformados por medio de la renovación de su entendimiento»

- 2 Co. 3.18.- Aquí se usa como una declaración descriptiva. Indica que es imposible que el
cristiano contemple y refleje la gloria de Cristo sin una obra de transformación en él, que
procede de Dios.

¿Qué significa ser transformado?

Miércoles Santo Semana Santa 2018 miércoles, 28 de marzo de 2018

- Transformación es una cambio producido de dentro hacia afuera.

A diferencia del uso que se hace de la palabra transformación en el caso de la transfiguración


de Jesús; que fue externa; en este versículo tiene que ver con un cambio en el interior de una
persona. Este cambio afecta todos sus pensamientos, palabras y obras. La manifestación del
cambio inmediatamente se ven reflejadas en su exterior.

- Pablo como un excelente ejemplo de la transformación interior de un fanático fariseo


en un obediente siervo de Cristo.

- Creyentes reflejan la imagen de Cristo - Cartas vivas leídas por todos.

El Espíritu guía a los creyentes hacia Cristo, cuya imagen ellos reflejan; porque son cartas vivas
que cualquiera puede leer “Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones,
conocidas y leídas por todos los hombres…” (v. 2).

Actualmente podemos ver la gloria del Señor y conocer que hemos sido cambiados a su
semejanza por la obra del Espíritu Santo.

¿Por qué estamos seguros de nuestra transformación?

Cuando escuchamos de la transfiguración de Cristo, que narran los Evangelios. Entendemos


que Jesús mostró su gloria a tres de sus discípulos. Pero…

- ¿Qué tiene que ver con nosotros, el que Jesús se haya transfigurado?

Jesús, por ser el primero o primicia entre nosotros, fue glorificado en el monte de la
transfiguración, asegurándonos que seremos también glorificados. Ya en esta vida somos
transformados a su imagen, ahora como en un inicio; pero, en última instancia, sin duda que lo
seremos en gloria total. Por la fe en Jesús, estamos seguros de nuestra transfiguración.

- Su transfiguración garantiza la nuestra.


Cuando llegue la consumación de los tiempos, seremos plenamente glorificados, como el Hijo
de Dios.

Enseñanza: Para contemplar y reflejar la Gloria de Cristo necesitamos de una transformación.


Dios revela su gloria al efectuar una extraordinaria obra de cambio en nuestras vidas. El
Espíritu rompe el endurecido corazón, quita el velo que nos ciega y que corrompe nuestra
mente para que no abracemos la verdad. Y cada día el Espíritu renueva nuestra mente,
transforma la vida y produce adoración infinita en nuestras acciones

Con la mente renovada podremos parecer iguales, pero seremos claramente…Diferentes.

3. De gloria en gloria.
Somos portadores de Su nombre.

Como creyentes somos transformados a la imagen de Cristo por que, somos portadores de Su
nombre. Somos hermanos y hermanas de Jesús en la familia de Dios, “Porque el que santifica
Miércoles Santo Semana Santa 2018 miércoles, 28 de marzo de 2018

y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos
hermanos…” (Heb. 2.11)

¿Misma imagen?

La expresión misma imagen, no quiere decir que todos los creyentes sean iguales en aspecto.
Sino más bien que todos los que sean guiados por el Espíritu, en gozosa obediencia a Cristo,
son transformados para que sean portadores de su imagen. Son personas que, gradualmente,
van de un grado de gloria a otro.

Sal 84.7 - LXX (Sal 83.8)

Encontramos esta idea en el Salmo 84.7 que dice: “Irán de poder en poder; Verán a Dios en
Sion. «Van de poder en poder, hasta que cada uno se presente delante de Dios en Sión»
Aquí aplica Pablo esta idea a los creyentes que, en su vida terrenal, progresan en el camino de
la santificación; al final, son trasladados de la tierra al cielo, de una gloria parcial, a una gloria
plena.

somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del
Señor.

Quiere decir: «Tal como Moisés reflejó la gloria de Dios y se transfiguró, así también nosotros
somos transformados, de gloria en gloria, a la imagen del Señor. Así como Moisés se volvió
hacia Dios, así mismo nosotros nos volvemos hacia el Señor, de donde proviene nuestra gloria
por la obra del Espíritu Santo». Sabemos que Jesús, el cual cambia nuestras vidas, es el
manantial del que procede la transformación de nuestro hombre interior. Este cambio se
produce por la obra del Espíritu Santo, “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu
del Señor, allí hay libertad.” (v. 17).

Enseñanza: «Nuestra transformación total es obra del Señor, en el Espíritu Santo, por él y a
través de él».

Para Nuestra Espiritualidad


Por último, Moisés reflejaba la gloria de Dios después de haber estado en su presencia.
Cuando les habló a los israelitas y les comunicó el mensaje divino, ellos pudieron contemplar
el radiante resplandor de su rostro (Éx. 34:34–35). A causa de sus endurecidos corazones,
tuvieron que pedirle que se cubriera el rostro. Los cristianos, sin embargo, han sido
perdonados por el sacrificio expiatorio de Cristo. Ellos ven y reflejan la gloria de su Señor a
cara descubierta.