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 CONTRASTE CON LA REALIDAD – NOTICIA

¨Balacera frente al Poder Judicial de Ica dejó dos muertos¨

Los hermanos Sánchez Paredes y Paredes Alayo se enfrentaron a tiros por tener el control de una mina
ubicada en La Libertad.
Manuel Sánchez Paredes reclama el pago inmediato de 23 millones de soles de las utilidades de Comarsa.
Un juez le dio la razón y retiró de la empresa a Orlando y Fortunato. En su lugar, fue nombrado Gonzalo
Alzamora, el personaje del sangriento tiroteo en la Corte de Ica del 2011.

Los hermanos Manuel y Orlando Sánchez Paredes se han enfrascado en un litigio judicial por el reparto de
las utilidades de la Compañía Aurífera Minera Santa Rosa, Comarsa, ubicada en la sierra de Trujillo, que en
el año 2012 ascendió a cerca de 100 millones de soles.

Y como sucedió anteriormente en el pleito entre Manuel Sánchez Paredes y sus hijos –Fidel, Carlos, Manuel,
Simón y Lola Sánchez Alayo por el control de la mina de oro San Simón–, el enfrentamiento ya trascendió
el ámbito privado y se torno violento.

El denominador común en ambos casos, además de tratarse de la misma familia, es la presencia de Gonzalo
Lizardo Óscar Alzamora Ruiz, uno de los principales protagonistas del enfrentamiento a balazos del 3 de
febrero del 2011, que se registró a las afueras del Poder Judicial de Ica. Los hermanos Sánchez Paredes y
Paredes Alayo se enfrentaron en una feroz balacera dejando como saldo dos muertos y dos heridos de bala.

Al parecer el clan formado por los hermanos Paredes Alayo integrado por Fidel, Simón , Carlos, Manuel y
Lola, pretendieron secuestrar al administrador judicial de la minera San Simón en La Libertad, la cual es
manejada por su padre Manuel Sánchez Paredes.

Los fallecidos fueron identificados como Fabio Esteban Bernal Salomón (46) y Jorge Danilo Navarro Ruiz
(40).

Los dos heridos, Julio Díaz Bustamante (43) y Rubén Ariza Morales (27), fueron trasladados en estado de
gravedad al Hospital de EsSalud.

Lo que trascendió entonces fue que los guardaespaldas de Fidel Sánchez Alayo pretendían atentar contra
Alzamora Ruiz, y la seguridad de este se defendió a balazos, provocando las dos muertes.
El asesinato de Ica permanece hasta hoy sin solución. La fiscalía no ha sido capaz de establecer
responsabilidades en ese caso.

Manuel Sánchez fue el primero en presentarse ante el fiscal, acompañado de dos guardaespaldas, a las 10
am. como estaba previsto. Al salir de la fiscalía su abogado Eduardo Roy Freire indicó que le explicaron al
fiscal que cuando ocurrió el enfrentamiento él se encontraba en Trujillo atendiendo sus negocios, de lo que
pueden atestiguar, dijo, dos guardaespaldas.

Roy Freyre también señaló que Manuel Sánchez negó que Alzamora sea su representante y aseguró que
este personaje actúa por su cuenta propia.

“El señor Manuel Sánchez conoce a Alzamora desde hace 23 años, ha sido su empleado y al ver en peligro
las empresas solicitó la administración judicial por su cuenta propia, no hay enfrentamiento con los hijos”,
enfatizó el abogado.

Al mediodía apareció Miguel Sánchez Alayo, con unos ocho guardaespaldas y su abogado Eduardo Roy
Gate. Ambos se retiraron sin declarar a la prensa.
Lo mismo sucedió con Fidel Sánchez Alayo. El mayor de los Sánchez Alayo llegó a las 2 pm. y fue con quien
el fiscal se demoró más tiempo. Su interrogatorio duró casi tres horas y en este caso solo sus seis
guardaespaldas dieron la cara, su abogado se ocultó de la prensa.

El fiscal tiene un plazo de 120 días, hasta el 3 de junio, para concluir la investigación y decidir si ha logrado
identificar a los responsables de los homicidios y presentar acusación ante el Poder Judicial, o mandar el
caso al archivo.

Meneses: “Ica no es ciudad Juárez”

El presidente de la Corte Superior de Justicia de Ica Bonifacio Meneses dijo que si bien
la delincuencia aumentó en esta ciudad, es exagerado compararla con Ciudad Juárez, la zona con más
muertes en México producto del narcotráfico.

“La matanza del 3 de febrero se pudo evitar. Desde un par de días antes advertí a la policía de los conatos
de enfrentamiento entre estos grupos, pero nada se hizo hasta que fue muy tarde”, indicó Meneses.

Anotó que aparentemente ahora los Sánchez Alayo y su padre están llegando a un solución extrajudicial
para solucionar sus diferencias, pues casi han dejado en abandono el juicio por la administración de la mina
San Simón, que generó el enfrentamiento a balazos de los guardaespaldas.

Desde su oficina, el presidente de la Corte Superior de Ica presenció parte del tiroteo, por lo que fue citado
por el fiscal José Luis Herrera Ramos a dar su testimonio y ver la posibilidad de poder identificar a alguno
de los autores de los disparos.